El Parlamentarismo, opio de las masas
P. J. Cadalso: El Parlamentarismo, opio de las masas.-Anacronismo y “modernidad” en el juan carlismo: Se constata fácilmente en el vigente régimen la presencia de instituciones de hiriente significado antidemocrático, como la propia monarquía, los regímenes de privilegio foral o concierto económico que gozan algunas regiones, una “aconfesionalidad” del Estado que cierra el paso a la verdadera laicidad del mismo, etc.-. Pero, a la vez, el Partido Así, en las recientes elecciones europeas, únicamente el PSOE y el PP contaban con la posibilidad de obtener resultados relevantes. A su cuantiosa financiación pública regular, completada por la irregular a través de tramas mafiosas adheridas como ventosas a las instituciones y al capital privado, se suma el hecho de que el PSOE controla el 70% de los grandes medios de comunicación y el PP gran parte del resto. A mucha distancia, y para complementar a esos grandes partidos, u oficiar como bisagras entre los mismos, han concurrido diversos partidos medianos –IU, UPyD, CiU y PNV-, estos dos últimos también enfangados en el expolio y el clientelismo a través de las instituciones autonómicas que controlan y, como apoyos regionales del PSOE, algunos partidos separatistas de menor entidad. Finalmente, la sopa de siglas: antitaurinos y soñadores de mundos justos; neofranquistas, feministas radicales e imitadores de Le Pen; paleo-estalinistas y trotskystas declarados o encubiertos; neofascistas, diáspora de la Falange y franquicias de ETA… Ninguno de ello tenía la menor oportunidad de conseguir escaños, pero con su concurrencia a “la fiesta de la democracia”, han contribuido a esmaltar la imagen de “pluralismo” del régimen. Gatopardismo: Todo grupo dominante trata de dirigir, con ayuda de las oportunas concesiones, a los sectores afines y mantiene siempre la posibilidad de someter, incluso con el recurso a la fuerza armada, a los grupos subalternos, potencialmente adversos. Pero, en circunstancias normales, es preferible dirigir sin necesidad de someter. Ésta ha sido la opción de nuestra oligarquía económica al final del franquismo. Y es innegable el éxito de su proyecto. ¿Cómo lo ha logrado? Por una parte, mediante el pacto de la Corona con partidos nacionalistas anti-españoles embarcados en la defensa de los intereses de las burguesías catalana y vasca. Si el franquismo había dorado la píldora de esas burguesías mediante el proteccionismo y poniendo a su servicio el sudor de millones de trabajadores andaluces, extremeños, castellanos, etc., el juancarlismo ya en 1977 las dota de “entes pre-autonómicos”, como premisa política de futuros oasis económicos. En segundo lugar, mediante la atracción de los directivos e intelectuales asociados a los movimientos de trabajadores, ya sea en el periodo histórico anterior a la guerra civil, ya sea en el curso de la resistencia antifranquista: encerrando gradual y metódicamente en el círculo de la hegemonía de la alta burguesía a los elementos dirigentes de la “subversión social”, primero de la socialdemocracia y luego del comunismo. Se ha desplegado, en suma una estrategia gatopardista, de “cambiarlo todo para que no cambiase nada” respecto de la hegemonía del gran capital. Ha consistido esencialmente en dos cosas. Incorporación de la disidencia -y los negocios- del nacionalismo periférico a un proyecto escalonado de confederalización del régimen. Y en la decapitación y neutralización de los movimientos sociales con el concurso de su escalón dirigente que, además ha fragmentado por autonomías cualquier atisbo de esos movimientos. No cabe duda de que el parlamentarismo, central y regional, ha resultado el instrumento político más eficaz para conseguir esos fines. Doble enmascaramiento: Ese régimen engloba a diversas facciones políticas, de izquierda y de derecha, del centro y de la periferia. Y no sólo incluye a los grandes aparatos y micro-aparatos políticos, sino también a quienes les votan, con lo que se hacen partícipes del sistema. Así, de entrada consigue algo primordial: la participación en un mismo juego tanto de quienes se proclaman patriotas españoles como de quienes profesan un odio mortal a cualquier idea de España. Con ello, junto a la disolución de todo concepto de Nación española, se conduce al extremo la perversión de la idea de democracia. Ésta queda reducida, según la concepción liberal del “Estado de derecho”, al respeto de unos procedimientos electorales y a la ausencia de violencia entre los contendientes políticos. Es, por el contrario, nuestra opinión que la democracia reposa sobre dos postulados fundamentales: la concordancia entre voluntad popular y ley, y la máxima identificación e interacción entre gobernantes y gobernados. Y que estos dos postulados se desmoronan en ausencia de homogeneidad nacional. Sin idea de España no puede existir democracia alguna en su seno. Simultáneamente, la “democracia” juancarlista es capaz de abarcar tanto a unas de unas pocas decenas de miles de grandes capitalistas, con sus ejecutivos y sus familias, como a decenas de millones de asalariados, autónomos y pequeños empresarios sumidos en todo tipo de privaciones; tanto a una costra de parásitos políticos y sindicales como a casi cinco millones de parados y a ocho millones hundidos en la pobreza extrema. En definitiva, las instituciones representativas del régimen -centrales, autonómicas y locales- y sus correspondientes procesos electorales, no tienen otra función que la de enmascarar una doble fractura existencial. De un lado, entre españoles y antiespañoles. De otro. entre la oligarquía del gran capital, con sus aliados burgueses en las “naciones históricas”, y el pueblo trabajador. La única vía de superación de esa fractura es llevarla a su máxima cota de antagonismo. Es la tarea que se impone el PNR tratando de propiciar, en su opción estratégica, la acción del pueblo trabajador español en ruptura con los cauces institucionales del régimen, centrales y periféricos. Un mundo alucinatorio: Se diría que la portentosa integración política alcanzada por el juancarlismo sólo ha podido ser fruto del Milagro o de la Magia. Pero ha sido suficiente la droga del cretinismo parlamentario. Tras cuarenta años de despolitización franquista, han venido treinta años de desnacionalización juancarlista adobada con inoculación de la drogadicción electoralista a través de la familia, la escuela, los medios de comunicación y la labor de todos los partidos al uso, de modo incesante y en masa. Esta inoculación, extendida como infección y luego como epidemia de grandes proporciones, reposa en la mentirosa igualdad liberal-capitalista. Según ella, “en democracia”, y al menos de tanto en cuanto, todos somos iguales y el sistema nos toma en consideración. Somos importantes: “influimos en la formación de la soberanía popular”. Hasta nos dan una “jornada de reflexión”. El opio electoralista ayuda a huir de la realidad. Esa realidad Para empeorar las cosas, diversos partidos extremistas, deciden participar en los comicios del juancarlismo “para combatir las ilusiones burguesas”. Es decir, consideran que para combatir las “ilusiones” hay que plegarse a ellas. Que para curar a los drogadictos, lo apropiado es que nos convirtamos en drogadictos. El único camino, la acción directa de masas: Ahora estamos en la puertas, sólo en las puertas, de una crisis del capital posiblemente más grave que la que la aflorada a comienzos del pasado siglo, que condujo a dos guerras mundiales. Nuestro deber es ayudar a nuestros compatriotas a evitar las derrotas sufridas en ese ciclo, en gran medida provocadas por la orientación de la II y la III Internacionales marxistas (acción política como acción electoral, acción económica como acción sindical, partido como partido parlamentario y sindicato como correa de transmisión del partido en la esfera laboral). .. El nuevo ciclo exige la construcción de un partido no sólo capaz de una profunda renovación programática, sino también de difundir primero e impulsar después un giro radical en los enfoques estratégicos y tácticos. Estos deben ordenarse en torno a la idea de la acción directa de masas en todas las formas que se hagan necesarias en cada momento. Esto exige una lucha contra el parlamentarismo y las burocracias sindicales mucho más enérgica, y sobre todo mucho más correcta, que la realizada en el pasado. pnr@tercerarepublica.org www.tercerarepublica.org Telf.: 676 090 121
Nacional Republicano (PNR) ha llamado la atención sobre la combinación de ese lastre de anacronismo, que concierne esencialmente a la forma de Estado, con elementos de innegable “modernidad” en cuanto a la modalidad de gobierno: con las formas de gobierno parlamentario degenerado que se han abierto paso en gran parte de Occidente tras la segunda guerra mundial. En la fase del capital monopolista, el sistema de gobierno parlamentario decimonónico, hiperpluralista, se ha trasmutado en partitocracia, en sistema oligárquico de partidos: la política de mercado que siempre ha constituido el liberalismo, se limita ahora a una escenificación en la que grandes oligarquías políticas, catapultados por el gran capital, se someten a burdos plebiscitos en el ritual periódico de los procesos electorales. Este análisis refleja una realidad: la evolución de los aparatos políticos de la forma de gobierno liberal parlamentaria corre pareja a la evolución del sistema económico. De la “libre concurrencia” se pasa al oligopolio. En este proceso no hay marcha atrás, ni económica, ni política.
Junto a este expediente hay que mencionar el recambio operado en las estructuras sindicales. Los sindicatos verticales del franquismo han sido desmantelados y sus recursos distribuidos entre las principales burocracias sindicales –CCOO y UGT-, que han pasado a ser subvencionadas por el gobierno, al igual que los organismos patronales, mientras que los viejos enlaces y jurados del franquismo eran reemplazados por los comités y delegados de empresa. Se ha consumado así el tránsito a un sindicalismo vertical “pluralista”. Pero éste no es más que una las formas de absorción de los sindicatos por el Estado que en la época imperialista se imponen en todas partes.
es que, gobierne quien gobierne, avanzan la desarticulación de España en naciones a la greña y el hundimiento en la penuria de millones de compatriotas… Y como la realidad es tozuda, para seguir huyendo hay que incrementar la adicción. El chute del voto se convierte en acuciante para persistir en el auto-engaño. Siempre hay que votar a algún partido. Y cuanto la realidad arrecia sus bofetadas, los drogodependientes necesitan nuevos pretextos: voto útil, mal menor, voto de castigo a equipos… Jamás se pone en cuestión el sistema y algunos colgados terminales piden listas abiertas para castigar a personas….

Meneame
del.icio.us



La monarquía confederal, a toda máquina
Redacción. Tienen razón quienes hablan de “Ex-paña” desde hace tiempo. Las reformas del Estatuto catalán, el valenciano y el andaluz, así como todas las que se proyecta aprobar, dan la puntilla, de rondón, a los débiles resortes unitarios que contempla el ordenamiento legal vigente. Pero esta dinámica centrífuga no resulta de violentar ese orden, que algunos piensan que podría ser restituido a algún momento anterior, sino que es consustancial al mismo: la estructura del estado autonómico que corona el Borbón es dinámica, no estática. El proceso autonómico que se inauguró bajo el lema de “café para todos” hace 30 años desemboca de modo inexorable, jalón tras jalón, en la actual monarquía confederal de estados autonómicos, algunos de los cuales son, además, enclaves etno-lingüísticos antiespañoles. Al contrario de lo que opinan algunos, la irrupción de la crisis económica no interrumpe este curso disgregador que, en los últimos tiempos, empuja el gobierno de Rodríguez Zapatero con la colaboración del PP, sino que lo acelera vertiginosamente.
El régimen vigente presenta estructuralmente tres componentes activos que coadyuvan de modo permanente en la disolución nacional de España:
La Corona
Juan Carlos I, en su calidad de sucesor del cabeza del “Movimiento Nacional”, ex officio, estaba investido de atribuciones exorbitantes que incluían el poder constituyente y la jefatura efectiva de las fuerzas armadas y los servicios secretos. No hay nada desde, al menos 1975, que no se haya hecho sin su consentimiento. Como en todo, ejerció un liderazgo omnímodo en la configuración político-territorial de España como Estado de las Autonomías, sellándose un pacto de la Corona con los separatismos de Cataluña y Vascongadas: reconocimiento y consolidación de la institución monárquica a cambio de autonomía para esas regiones, denominadas por el régimen naciente como “nacionalidades”.
Actualmente, el rey sigue ejerciendo una imponente capacidad de influencia que va más allá del papel que se reserva a esta figura en una monarquía parlamentaria. Sus silencios oficiales no responden al institucional papel arbitral del monarca parlamentario que “reina pero no gobierna”. Son un asentimiento tácito que admite desde la jefatura del Estado la conformación de España en una realidad política plurinacional, integrada por para-estados vinculados por el nexo exclusivo de la Corona. Oficiosamente, a la luz de sus comentarios “off the record”, trasciende, entre otros, que por su apoyo al “proceso de paz” con ETA o sus pasados elogios a Zapatero, anima la línea plurinacional. Se arroga la encarnación de la unidad nacional, de modo que paraliza a muchos compatriotas en la ilusión de que es el valladar frente al separatismo.
El Estado Autonómico, mecanismo de dislocación nacional y de reproducción partitocrática
El modelo de distribución territorial del poder dispuesto por el ordenamiento de 1978 se apoyó en la coartada de satisfacer las ansias autonomistas de las “nacionalidades históricas” y de las regiones cuya diversidad cultural se decía laminada por el centralismo opresor del régimen anterior. El estado autonómico es una rara avis: no responde a la lógica federal de distribución equitativa de recursos y a un riguroso listado de distribución de competencias. Tampoco a la estructura centralizada del estado unitario. Desde el principio, contempló distintas velocidades de autonomía y un consecuente reparto desigual de competencias. Es un tertium genius, limitado en su alumbramiento por la correlación de fuerzas y que, paulatinamente, despliega sus efectos confederales.
El estado de las autonomías siempre se ha concebido como inserto en un proceso, no como un modelo acabado: el artículo 150.2 de la Constitución permite la transferencia de una parte sustancial de competencias estatales y el consiguiente acaparamiento de recursos económicos. Los estatutos de autonomía, meras leyes orgánicas, completan el sistema de vaciamiento competencial del Estado e incluso, como se puede comprobar por los estatutos de Cataluña y Andalucía, operan como mecanismos de revisión constitucional: introducen soberanamente nuevas “naciones” como la catalana y la andaluza. Además, en ruptura con el principio de unidad, contemplan tribunales de justicia y agencias tributarias propias, bilateralidad, etc.
La autonomía política de que gozan las comunidades se traduce en capacidad de legislar. Ello hace indispensable parlamentos y ejecutivos en cada una de las comunidades, además de sus correspondientes administraciones. Tanto los partidos estatales, PSOE y el PP, como los de ámbito periférico encuentran un formidable artilugio para reproducirse a nivel autonómico y tejer sus redes de clientelas, así como para procurar a sus aparatos los más fastuosos privilegios.
Paradójicamente, quienes hoy impulsan la vía de la “nación de naciones” son los dos partidos supuestamente nacionales españoles; pero ello mismo les precipita en la charca del nacionalismo étnico, y debilita sus lazos con el centro matriz. Es cada vez más habitual que las representaciones regionales de estos partidos se mimeticen con las formaciones nacionalistas de su entorno, o que defiendan posiciones alternativas, cuando no opuestas, a las que mantiene su mismo partido en otra región e incluso a nivel estatal. En la práctica, a un modelo confederal de territorios sigue un modelo confederal de partidos.
ETA
El separatismo armado de ETA sirvió también de justificación para la adopción de las autonomías en la medida que la banda armada y su base social pudieran ver colmadas parte de sus reivindicaciones en el nuevo marco autonómico.
La organización criminal, infiltrada desde hace décadas por los servicios secretos del régimen, desempeña un papel fundamental en la imposición continua del debate independentista: su violencia resulta funcional a la conocida fórmula del “árbol y las nueces”, cuyos beneficiarios se extienden más allá de Vascongadas; sus atentados y coacción son instrumento de limpieza étnica y desistimiento de compatriotas.
En los últimos tiempos actúa como una sofisticada herramienta demoscópica que ofrece réditos a los partidarios de la “paz” y práctica el asesinato selectivo en vísperas de elecciones: el asesinato de Isaías Carrasco, militante del PSE, ayudó a ganar las pasadas elecciones a ZP al propiciar la movilización de votantes.
Crisis económica, tiempo confederal
El gobierno socialista surgido del 11-M estaba encargado de imprimir un brutal impulso a la confederalización del régimen. Es la fase final de su configuración como monarquía multinacional, prevista desde sus inicios. La punta de lanza de esta acometida: el Estatuto de Cataluña y el “proceso de paz” con ETA. El Estatuto comenzó a desplegar de modo implacable sus consecuencias, mientras a fecha de hoy, el Tribunal Constitucional no se ha pronunciado todavía sobre su constitucionalidad. El “proceso” quedó, aparentemente, suspendido porque ETA pidió más de lo que Zapatero le ofrecía (un Estatuto similar al catalán), en un momento que Zapatero se veía contestado por un amplio movimiento de resistencia en la calle.
El Partido Nacional Republicano afirma que la segunda legislatura de Zapatero debe propinar nuevos empujones a la demolición de la nación española. En una posición contraria, algunos analistas opinaron que la irrupción de la crisis económica aplazaría estas cuestiones. Más tarde, un gran estruendo mediático llegó a considerar clausurados los “devaneos confederales” de ZP, tras el “triunfo constitucionalista” en el País Vasco y la victoria del PP en Galicia. ¡España ya no se rompe!
Ahora vemos que la crisis económica, lejos de postergar este proceso, lo embala. En primer lugar, se inscribe en la lógica general del régimen. En segundo lugar, sin la alianza con el nacionalismo antiespañol más radical, ZP, castigado por la crisis económica, no puede aspirar a seguir en el machito.
Así, se ha dado un paso más en la confederalizacion del régimen a través de un nuevo modelo de financiación autonómica, que da alas a las micro-naciones emergentes de los escombros de España. Ya no estamos en algo que se parezca a una nación. Todo va a discurrir mediante la firma de acuerdos bilaterales. El nuevo modelo de financiación amplía sustancialmente el margen de “corresponsabilidad fiscal” de las autonomías. Y de los impuestos que aún queden en manos estatales resulta que parte de los mismos se destinarán a diversos “fondos” –cooperación, suficiencia, competitividad, etc.– que revertirán de nuevo en las autonomías para saldar su voracidad de gasto no cubierta con su propio expolio fiscal.
En el momento actual, este proyecto global es gestionado por el PSOE y se ajusta a sus intereses específicos, ante todo en beneficio de sus graneros electorales. De los 11.000 millones con que se ha dotado adicionalmente el modelo, Cataluña recibirá 3.855 millones de forma progresiva hasta 2012, y su nivel de recursos per cápita quedará cinco puntos por encima de la media. Andalucía es la otra gran beneficiada en el nuevo reparto. Así, se llevará 1.795 millones del fondo adicional. De este modo, ambas autonomías concentran casi el 50,8% de los nuevos fondos.
Reorientaciones
Sólo ha cambiado una cosa: que el PP, que ya había metido sus patitas en ese proceso (políticas de inmersión lingüística en Galicia y Baleares, “realidad nacional andaluza”, cláusula de arrastre del Estatuto valenciano…) se ha zambullido completamente en el mismo. Mariano Rajoy ha mostrado su acuerdo con la deriva territorial de Zapatero y ha dicho que éste había rectificado en la política antiterrorista. Por su parte, para gobernar, lanza los tejos a CiU e incluso al PNV.
Respecto al posicionamiento del PP sobre el nuevo modelo de financiación, algunos de sus voceros manifestaron inicialmente una oposición “rotunda”. Pero al final Rajoy ha impuesto la consigna de abstención, con lo que el modelo ha sido aprobado sin ningún voto en contra.
Momento actual de la confederalización
En Cataluña y Baleares, el PSOE continúa apoyándose en sus aliados nacionalistas antiespañoles para radicalizar la marginación lingüística del español. En Cataluña, punto más avanzado del proceso, se ha promulgado una ley de Educación que erradica completamente al español de la enseñanza y se ha culminado con éxito el pacto bilateral de la financiación con “el Estado” en desarrollo de las previsiones del Estatut.
En Galicia, la victoria del PP ha abierto el camino a la aprobación de un nuevo estatuto, que el anterior bipartito no se atrevió a lanzar por el coste político que suponía. La presidenta popular del nuevo parlamento ha anunciado que se retomarán los planes de elaboración de un nuevo texto que sustituya al anterior por un modelo calcado del Estatuto catalán, una vez bendecido por el Tribunal Constitucional. Los votos cosechados por el PP servirán para impulsar a un nuevo territorio en la dinámica confederal. Previamente, Feijóo está mareando la perdiz en la cuestión de la lengua, con embelecos de “bilingüismo amable”.
En Vascongadas, el gobierno de López, con el apoyo gratis total de PP y de UPyD, está a la espera de una clarificación en el seno del PNV que concentre el poder en manos de Urkullu. Entonces se reunirán las condiciones para impulsar una nueva edición maquillada del Plan Ibarreche, también a partir del modelo catalán, y para crear el órgano de coordinación con Navarra que dé satisfacción, aunque sea parcial, a las exigencias de territorialidad tradicionalmente defendidas por ETA (y que tienen base en la propia Constitución cuando reconoce en la disposición transitoria cuarta la incorporación de Navarra a Vascongadas). Se prepara también una normativa lingüística de “bilingüismo perfecto”, que hace obligatorio el aprendizaje del vascuence.
Sigue latente el “proceso de paz”. El pasado 1 de abril el presidente de los socialistas vascos, Jesús Eguiguren, dijo que «en un tiempo adecuado, y un tiempo adecuado es un año o dos, habrá cambios importantes» en relación a la lucha contra ETA. Damos por descontado una segunda parte de la negociación con ETA, esta vez con la más que probable connivencia del PP de Basagoiti y sobre la base de las concesiones que Eguiguren y López tienen pensado hacer a la “izquierda abertzale”, cuya presencia en las europeas ha sido legalizada. Otro paso ha sido la aproximación de presos etarras al País Vasco con el aplauso de Federico Trillo y la anuencia del resto de su partido. Y sigue vigente el permiso parlamentario otorgado a Zapatero para dialogar con ETA.
Naturalmente, si ha de haber negociaciones, tiene que haber previamente atentados: no sería necesario negociar con ETA si ya no fuese capaz de matar. Y ha de haber detenciones. Desde hace tiempo Rubalcaba nos anuncia cada dos por tres la captura de un nuevo jefe de ETA, cada vez más sanguinario. Pero el gobierno no ha desmentido hasta el momento el que esté bajo su protección el etarra Josu Ternera. Lo de ETA es fundamental para Zapatero. Conforme avanza la crisis económica, quizá la baza principal de ZP se vaya reduciendo cada vez más a la “pazzz”. ETA no puede ser derrotada… ha de acabar todo felizmente con un “final negociado”.
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La monarquía confederal, a toda máquina | 21-08-2009 - 18:01:10 GMT 1 #
Els falangistes i la Generalitat, per ÀNGEL CAPDEVILA, BARCELONA CATALUNYA :
He quedat astorat tot lleguin la notícia d'aquesta autorització de la Generalitat de Catalunya perquè es pugui celebrar una manifestació dels falangistes espanyols amb la clara intenció d'atemorir el poble d'Arenys de Munt i el català en general; mare de Déu senyor, on hem anat a parar. Gairebé tothom té a la boca aquest Saura, que, acostumat a les manis amb passamuntanyes i pistoles, diuen que hi ha donat el vistiplau en nom de la democràcia. Doncs jo no li'n dono pas tota la culpa; de fet, és un membre més d'aquest grup d'anticatalans que amb Montilla al capdavant i Puigcercós al darrere fan mans i mànigues per esborrar i aniquilar qualsevol tuf de català o de Catalunya que esdevingui normal i democràtic o amb veu pròpia. Que quedi clar i català que els que envien aquesta banda de falangistes –trist record per als nostres pares– o en són implícitament responsable són els partits PSC/PSOE, ERC i ICV, com a membres del tripartit, que quedi clar i en la memòria de tots en les properes eleccions, i ja que no falta tant, que sigui motiu de conversa entre tots els ciutadans de Catalunya.
Els falangistes i la Generalitat | 23-08-2009 - 07:33:50 GMT 1 #
Ciento cincuenta mil muertos en el armario de la Presidencia española de la Unión Europea
Miguel Ángel Rodríguez Arias
Surgida de entre las ruinas postbélicas de un continente arrasado, y tras el nunca más de los juicios de Nuremberg, la idea de una Europa unida se cimentó -como el propio sistema ONU- desde la afirmación de los derechos humanos de los individuos como inviolables frente a cualquier invocación de la “razón de Estado”. La observancia de los derechos humanos primaría, pues, por encima de cualesquiera chalaneos o conveniencias políticas del momento en nombre de la patria, del partido… y de cualquier otra cosa; su contenido esencial no le sería negado a los miembros de ningún colectivo, bajo ningún pretexto: éste sería cumplido, y se haría cumplir, sin excepción, como base misma y legitimación de la entera vida política democrática. Porque de “estados de excepción” y de justificaciones sobre cuando resultaba aceptable excluir a un colectivo de las exigencias mínimas de humanidad ya se había tenido bastante durante la pesadilla precedente: el Convenio Europeo de Derechos Humanos representaría la garantía última en el marco de Europa del catálogo de mínimos consagrado en la Declaración Universal de 1948, reforzado entre nosotros, además, mediante un sistema de control jurisdiccional internacional obligatorio, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
Por eso mismo resulta tan inaceptable la actual situación de los desaparecidos del franquismo, y sus familias, en España -contabilizados por decenas de miles- y el amplio argumentario que ha pretendido, y pretende todavía, anteponer todo tipo de “razones de Estado” a lo que debiera ser un normal cumplimiento del contenido mínimo de los artículos 2, 3, 8, 13 y 14 de dicho Convenio, tal y como se reitera en la jurisprudencia de dicho Tribunal.
Y por eso mismo, al igual que en la primera Serbia democrática post Milosevic -condenada ante la Cámara de Derechos Humanos de Bosnia Herzegovina sobre la base de dicho mismo Convenio Europeo-, en nuestro país se siguen violando hoy, día tras día, los derechos humanos de los desaparecidos y de sus familias; víctimas éstas últimas del “trato cruel e inhumano” de nuestras autoridades que les han condenado a esperar de por vida a sus seres queridos arrebatados, a vivir a la sombra de un “síndrome Srebrenica” que en el caso español no sé sabe ni respecto a cuantas localidades -escenario de las atroces matanzas de los victoriosos cruzados- habría que renombrar.
Como al Gobierno Serbio, a nuestro Gobierno socialista de las políticas Ikea de “exhúmelo usted mismo” (a su padre, a su madre, a su hermano brutalmente asesinados… es increíble pero exáctamente eso es lo que se ha hecho, y se continúa haciendo, en España) el Convenio Europeo de Derechos Humanos -instrumento conservador y de mínimos donde los haya- también parece quedarle demasiado grande. Quién lo diría. ¿Qué otras cosas le quedan demasiado grandes en materia de derechos humanos a este Gobierno? ¿por qué? ¿qué pensarían históricos del partido ya fallecidos y -lo más importante todavía- ¿qué piensan otros responsables igualmente callados como si también lo estuviesen ante todo este entusiasta copia-pega de Franco y su metodología, franquista, de tutela de los derechos humanos en el caso de los desaparecidos? Qué silencio atronador el de las filas socialistas, cuando es de la grave violación de derechos humanos, y de un trato inhumano a personas de muy avanzada edad, indefensas, de lo que se trata.
Y el caso es que pareciera que uno no se hace socialista para hacer lo que diga su Gobierno sino para defender ideales tan irrenunciables como los derechos humanos, la solidaridad con los que sufren, la justicia… incluso a pesar de lo que su propio Gobierno socialista diga. Aquello que decía Pablo Iglesias que había que llevar a todas partes… con permiso de los que ahora acaban de cargarse también la justicia universal…Impacta el legado concreto en materia de derechos humanos y justicia universal (la misma que resistió 25 años, incluidos los precedentes 8 años de Gobierno Aznar) que van a dejar tras de si nuestros actuales gobernantes, ¿alguien ha iniciado algún tipo de reflexión al respecto en el seno del PSOE tras el reciente comunicado de Amnistía Internacional y del Human Rights Watch? Porque sea cual sea la coyuntura lo mínimo que podemos esperar de un Gobierno socialdemócrata es que defienda los derechos humanos, más aún los de aquellos que no pueden defenderse por si mismos, y habían hecho de España su última esperanza. ¿Qué les parecería la eliminación de la justicia universal a los miles de brigadistas internacionales que vinieron a España a dejarse la vida, únicamente impulsados por esa misma idea de solidaridad humana cuando las víctimas indefensas a proteger eran las españolas?
Y luego nos molestaremos porque el Comité Internacional de Derechos Humanos nos acaba de decir que desde 1996 no se han producido avances en materias sustanciales de derechos humanos en España. Desde 1996. El Comité Internacional de Derechos Humanos, no Génova.
Algo demasiado importante se ha debido perder en el camino de nuestra (re)construcción Europea -y en algún otro lugar- cuando estamos otra vez con éstas ante el drama de los desaparecidos de Franco. Ante algo tan básico como el hecho de que el contenido esencial de los derechos humanos de varias decenas de miles de personas “no se toca”: el contenido esencial de los derechos humanos se cumple y se hace cumplir con toda normalidad, lo estime o no oportuno para su agenda política quien sea. Sólo un centímetro más allá de haber garantizado su efectivo y normal cumplimiento puede y debe tener lugar la política y las “razones de Estado”; si es de política democrática de lo que estamos hablando y no de una vuelta a empezar en nuestro continente.
Dice la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea que la Unión está fundada sobre los valores indivisibles y universales de la dignidad humana, la libertad, la igualdad y la solidaridad, y se basa en los principios de la democracia y del Estado de Derecho. Que al instituir la ciudadanía de la Unión y crear un espacio de libertad, seguridad y justicia, se sitúa a la persona en el centro de su actuación.
La situación de los desaparecidos del franquismo y sus familias desafía todo ello, además de resultar de demasiada urgencia, de demasiada gravedad, para tanto intento de andar haciéndole regates, a sabiendas, a toda la legalidad internacional en la materia. Simplemente porque a muchas de estas personas apenas les queda ya tiempo para volver a ver a sus pequeños, para recuperar a sus seres queridos por última vez antes de morir. Y eso es lo primero que nuestro Gobierno del PSOE les está negando en nuestro país, junto a otras cosas igualmente irrenunciables ampliamente reconocidas por el derecho internacional, ¿cómo es eso posible?, más aún ¿cómo es eso posible sin crítica interna alguna ni un amplio debate sobre lo que se está haciendo en todo este tema?
Un Gobierno socialdemócrata de una España de derecho, democrática y constitucional -a la altura ambos de su propio nombre- que reestablezca dentro de su territorio el normal cumplimiento de los derechos humanos del Convenio Europeo que jamás debió faltar es algo posible y debido.
Como también lo es una Presidencia española de la Unión Europea que impulse con más razón -consciente de su responsabilidad moral, aún segundo país del mundo en número de desaparecidos, tanto como del desprestigio internacional del reciente caso de desapariciones de los vuelos de la CIA en Europa- una iniciativa internacional y diplomática de la misma UE en pro de la ratificación del nuevo Convenio ONU contra las distintas formas de desaparición forzada, y en particular contra la todavía desatendida lacra de la desaparición forzada infantil en el planeta.
Cumplido en España el Convenio Europeo de Derechos Humanos y los deberes de “verdad, justicia y reparación” una tal contribución de la reestablecida democracia española en defensa de otros miles de pequeños hoy amenazados -y para la reunificación de sus familias de los ya desaparecidos- sería la mejor forma de homenajear y honrar la memoria de nuestras propias víctimas, en lugar de una Presidencia española de bombo y platillo… con más de 150.000 desaparecidos en el armario. Los errores se pueden rectificar y reparar poniendo el esfuerzo necesario, los grandes errores también, incluso los terribles. Muchos depositamos nuestra confianza en ZP cuando prometió no fallarnos, y de lo que aquí estamos hablando es de cumplir con los derechos humanos de unas víctimas a las que en la vida se lo han quitado todo, y lo único que les queda ya es que el Estado les devuelva a los seres queridos que les arrebató.
Miguel Ángel Rodríguez Arias. Investigador de Derecho penal Internacional de la UCLM, autor del libro "El caso de los niños perdidos del franquismo: crimen contra la humanidad" (Tirant Lo Blanch, Valencia) y "La nueva ley de la memoria y la vulneración del Convenio Europeo de Derechos humanos" entre otros estudios en la materia.
Ciento cincuenta mil muertos en el armario de la Presidencia española de la Unión Europea | 24-08-2009 - 06:22:54 GMT 1 #
"Francisco Franco: culpable"
Julián Zubieta
Los actos ilícitos son hechos contrarios a la ley que derivan en responsabilidad civil. Ésta, consiste en la obligación que recae sobre una persona de reparar el daño que ha causado a otro ; normalmente es el autor el que responde, pero es posible que se haga responsable a una persona distinta del autor del daño (responsabilidad por hechos ajenos). El objetivo principal de la responsabilidad civil es procurar la reparación, que consiste en restablecer el equilibrio que existía entre el patrimonio del autor del daño y el patrimonio de la víctima antes de sufrir el perjuicio.
Francisco Franco como cabeza visible del régimen dictatorial instaurado durante y tras la Guerra Civil española, es el responsable directo de los actos ilícitos que se cometieron, bajo su conocimiento y firma, contra todo lo que consideró perjudicial y nocivo al modelo de Estado ideado por él y sus acólitos. No dudó en matar, expropiar, torturar, robar, encarcelar, raptar y violar la totalidad de los derechos humanos (con el apoyo de la Iglesia católica) en principio, a todo aquel del que sospechó hubiera tenido algo que ver con la República, para luego continuar su caudillaje sobre toda la población civil que no comulgó con sus imposiciones.
El Derecho Civil concluye que todo acto que cause daño a otro, se presume que es antijurídico. Los actos antes mencionados y perpetrados con el beneplácito de Franco han sido claramente perjudiciales contra el género humano. El Derecho entiende que sólo, los actos, dejan de ser antijurídicos cuando : los casos son realizados en legítima defensa o estado de necesidad, o cuando el daño se causa con consentimiento de la víctima y cuando se obre en virtud de un derecho (ha de tenerse en cuenta que el uso de un derecho, cuando es abusivo, puede constituir en acto ilícito). Creo que ninguno de los perjudicados por estos actos extrajudiciales cometidos en nombre del nacionalcatolicismo diera su consentimiento, por ejemplo, para ser fusilado.
La jurisprudencia exige la existencia y prueba del daño para la procedencia de la indemnización de daños y perjuicios. Las fosas comunes, las actas de depuración de funcionarios de la administración, las expropiaciones de tierras, son pruebas más que suficientes para constatar que los hechos fueron ciertos y reales. Sea cual sea el daño, material o moral, la jurisprudencia, siempre que sea real y demostrado el hecho, da lugar a reparación. El Tribunal Supremo sostiene la idea de que el pago de una cantidad de dinero, más que una función reparadora, cumple la finalidad de compensación de los sufrimientos del perjudicado. Los desaparecidos forzosamente (hecho que inmediatamente finalizaba en ejecución), en muchos casos, ocupaban puestos de trabajo renumerados que a causa de los actos ilícitos cometidos por los sublevados, generaron lo que se conoce como lucro cesante (las cantidades de dinero que se dejaron de ganar por parte de los perjudicados). Puestos que luego fueron ocupados por ex combatientes, ex cautivos, familiares de los mártires de la cruzada que dieron muestras de lealtad y agradecimiento absoluto a los vencedores, y en especial a Franco. En la actualidad, las limitadas y tardías compensaciones dispuestas son insuficientes y de difícil obtención debido a los requisitos requeridos para acreditar las mencionadas desapariciones. Viudas y viudos de muchos fusilados que todavía figuran como desaparecidos, han fallecido sin saber que fue de sus esposos y esposas, y, desde luego, sin haber recibido reparación ninguna al sufrimiento padecido, ni económica ni moralmente. Las limitadas y tardías compensaciones dispuestas (Ley de Memoria) son insuficientes y de difícil obtención. Sobre todo tras la negativa de dar curso legal a los autos del juez Garzón pidiendo responsabilidad penal a los autores de los actos ilícitos (la querella presentada por el Sindicato colectivo de funcionarios “Manos Limpias” ante el Tribunal Supremo, en el desglose de razonamientos jurídicos argumenta : “Cuando la muerte es anterior a una condena, y la condena no ha existido, lo que se extingue es la acción penal, lo cual determina que si el proceso estaba abierto porque vivía la persona, se archive de pleno, y si no lo estaba, resulte absolutamente imposible incoarlo”. Al comienzo he mencionado la figura de responsabilidad por hechos ajenos, que bien podía recaer en responsabilidad del Estado). Dejando de lado formulismos y formalismos oficiales, otra vez se han desplazado hacia los gobiernos autonómicos y locales las decisiones para actuar (exhumaciones de fosas) fragmentando una decisión que tenía que ser general y sin desigualdades entre los perjudicados.
Para que haya obligación de reparar el daño causado, es preciso que éste sea atribuible al agente, bien porque tuviera intención de causarlo, o bien porque pudiendo y debiendo preverlo, no lo previó por negligencia inexcusable. En este capítulo reconozco la figura de Franco considerándole, por mi parte como culpable de todos los actos cometidos en ese período de años oscuros y tenebrosos. Él es el culpable directo de los actos ilícitos mencionados y de otros muchos reconocidos en el informe de Amnistía Internacional (año 2005) donde se argumenta la deuda pendiente con las víctimas de la Guerra Civil española y del régimen franquista. Pero además, se puede hablar de conducta dolosa por parte de Franco. El dolo (equivalente a conducta deliberada y consciente dirigida a producir daño a otro) es de mayor gravedad que la culpa y, por lo tanto, con mayor razón, debe generar la consiguiente responsabilidad. En el II Consejo Nacional (Burgos 1939) quedan patentes los puntos básicos sobre los que montó Franco su legitimidad intencionada : “el milagro de la guerra ha logrado el milagro de un mando soberano carismático, fervorosamente acatado y amado por todos los españoles, en el que señaladamente concurren todos los títulos de legitimidad…La legitimidad que otorga la razón a quien a instaurado un nuevo orden constitucional y nuevas instituciones políticas. La legitimidad que otorga la propia ejemplaridad y la especial asistencia con que Dios favorece a quien, en combate victorioso por la verdad y la salvación de su pueblo, le son desvelados los arcanos del futuro y asume el deber indeclinable de forjarlo por su mano”.
Desde la nueva democracia a los herederos de las víctimas ejecutadas por Franco se nos brindó la política del olvido y el perdón. La ley de Amnistía de 1977 nos impidió la reparación al lucro cesante (económico y moral). Mientras a los herederos de los vencedores no se les pide que recuerden y denuncien el acceso a sus posesiones. A ellos se les puede pedir responsabilidad moral, y aunque ya no respondan de sus actos ante la sociedad, seguro que sienten la pesada losa de lo ajeno en su propia conciencia.
Para poder olvidar antes hay que saber qué olvidar. Yo sé que Franco es el culpable y no lo voy a olvidar.
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Francisco Franco: culpable | 25-08-2009 - 08:03:01 GMT 1 #
La "clase media" a punto de desaparecer.
Dos de cada tres españoles ganan menos de 1.000 euros al mes
Kaosenlared
El 63% de los españoles tienen ingresos brutos mensuales inferiores a los 1.100 euros.
Un total de 18,3 millones de españoles perciben unos ingresos brutos mensuales inferiores a los 1.100 euros, lo que representa el 63% de los trabajadores que desarrollan su actividad en España, según se desprende de un estudio realizado por los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha).
Según el informe, elaborado a partir de los datos de pagadores del trabajo y pensiones, así como de la última estadística del IRPF, en España existen 16,7 millones de asalariados que perciben un sueldo bruto anual inferior a 13.400 euros, mientras que la retribución media nacional se sitúa en 18.087 euros brutos al año.
El estudio revela que actualmente se registran en España cerca de 1,6 millones de empresarios y profesionales que obtienen unos ingresos mensuales inferiores a 1.100 euros brutos, lo que representa cerca de las tres cuartas partes del total de los trabajadores por cuenta propia.
Gestha destaca que el "colectivo mileurista" es más numeroso entre los microempresarios que realizan el pago de IRPF a través del régimen de estimación objetiva (78%) que entre los empresarios y profesionales acogidos al modelo de estimación directa (72%).
Por comunidades autónomas, el mayor porcentaje de asalariados 'mileuristas' se concentra en Extremadura, con casi las tres cuartas partes de sus trabajadores (74,7%), seguida de Canarias (69,1%), Galicia (69%), Andalucía (69,9%), la Región de Murcia (68,7%) y Castilla- La Mancha (67,4%).
Por el contrario, la Comunidad de Madrid, con el 50,7% del total de asalariados, es la región que menos trabajadores por cuenta ajena 'mileuristas' registra, por delante del Principado de Asturias (54,8%), Cataluña (55,2%), Aragón (56%), Cantabria (58,4%) y La Rioja (59,3%).
En términos absolutos, las cuatro comunidades con mayor población de España concentran más del 60% del total de asalariados 'mileuristas'. Así, Andalucía se sitúa a la cabeza con más de 3,4 millones, seguida de Cataluña (2,7 millones), Madrid (2,05 millones) y Comunidad Valenciana (1,9 millones).
Atendiendo a la retribución anual, los asalariados madrileños son los trabajadores que mayor sueldo medio perciben, con 22.870 euros brutos al año, seguidos de catalanes (20.097 euros), aragoneses (18.985 euros), asturianos (18.715 euros) y cántabros (18.530 euros). Por el contrario, los salarios anuales más bajos corresponden a Extremadura (14.120 euros brutos de media), Andalucía (15.010 euros), Murcia (15.447 euros) y Canarias (15.545 euros).
Dos de cada tres españoles ganan menos de 1.000 euros al mes | 30-08-2009 - 05:41:39 GMT 1 #
El juez estrella Garzón marca otro gol a la ya de por sí mermada democracia española
Pablo A. Martín Bosch
Poner en duda que el reino de España sea una verdadera democracia o un Estado de Derecho homologable a otras de su entorno, o si se trata más bien de una dictadura blanda o disfrazada de cordero es algo que ya no se le escapa ni tan siquiera –aunque se deba más a motivos electorales y propagandísticos– a la tan manida “derechona” de Alfonso Guerra.
El PP ha venido denunciando en las últimas semanas el “estado policial” al que nos vemos sometidos por las supuestas escuchas a dirigentes del partido. No se quiere hablar de los intentos de infiltración del CNI en NaBai, y mucho menos de los fehacientemente demostrados actos de espionaje a formaciones como HB, hoy en día ilegales, pero con todos los derechos cuando se cometieron los delitos. Delitos que, por cierto, no tuvieron condena.
Dejo, pues, en manos del Partido Popular su denuncia a la falta de libertades en el reino. Les cedo esa lid, y sólo espero que su resultado sea de aplicación tan universal cual exige el cumplimiento de la Ley, que, si bien es dura, es Ley, y no pueda ser reinterpretada o reconducida ad hoc en función de los supuestos delincuentes a los que se deba aplicar –como se hizo con De Juana Chaos, del cual se afirmó que si tenía más delitos habría que inventárselos; o con la llamada Doctrina Parrot, de aplicar las condenas en su totalidad, sin atender a los beneficios penitenciarios; o el Caso Botín, que permite personarse a la acusación particular en unos casos y en otros no; o a la Ley Garaikoetxea, que prohíbe al presidente de una Comunidad (la CAV) estar empadronado en otra (CFN)–. ¿Se han dado cuenta de que ciertas Leyes del reino poseen nombre propio?
Así, desde la Ley de Extranjería, pasando por los cierres de medios de comunicación, leyes de excepción encubiertas y persecuciones de índole político –y no sólo judicial–, hasta la retirada de carteles pro-amnistía –algo que denunciamos como propio de la dictadura de Birmania, pero que sufrimos en nuestro país sin pestañear, la estancia preventiva en las cárceles durante años sin celebrarse juicio alguno, y un largo etcétera, el reino de España ha dejado de ser un Estado de Derecho incluso para la extrema derecha, eso sí, si toca la Justicia a sus peones.
Hoy en día la mesa Nacional de HB sigue encarcelada, representantes parlamentarios de EHAK se ven sometidos al enjuiciamiento y al pago de multas y fianzas de gran cuantía para evitar su paso por las prisiones del Estado. El delito de opinión se va extendiendo peligrosamente a lo largo de la geografía española, y la sospecha de connivencia con el terrorismo se amplía a sectores ajenos a la lucha armada.
A su vez, la Falange Española y el Cristo Rey renace con fuerza. Realizan pintadas, agreden a inmigrantes, destrozan mobiliario de las víctimas del franquismo, amenazan de muerte y actúan con total impunidad ante la indiferencia de las autoridades, que prefieren mirar hacia otro lado antes de tomar partido, si no aplauden sus reivindicaciones como respuesta “patriótica” frente a “amenazas” externas. El peligro del “pensamiento único” va tomando forma poco a poco, sin que nos enteremos y con el beneplácito de una población despolitizada.
En los últimos quince días se ha dado un nuevo paso en favor del Estado Autoritario de Derechas (fascismo). El Gobierno francés ha concedido y ejecutado la orden de extradición de la militante de ETA Maite Aranalde. No es cuestión plantear si dicha medida responde o no al derecho de asilo que le asiste a la detenida en éste caso, eso les corresponde a los jueces internacionales y no ha de ponerse en duda su imparcialidad.
El hecho es que Maite Aranalde es extraditada al reino de España, y es puesta en manos de una policía cuyas prácticas de torturas han sido repetidamente denunciadas por AI. El juez de instrucción de turno –Eloy Velasco– decide, vista la situación de la detenida, su caso y sus circunstancias, dejarla en libertad bajo fianza. La activista (o terrorista, como se prefiera) queda libre por decisión de un juez que interpreta las leyes.
A continuación, el juez estrella Baltasar Garzón decide que las medidas anteriores no le complacen –a él–, y propone su encarcelamiento inminente. La policía no la encuentra, la da por huída, y da orden de busca y captura. Hasta aquí nada extraño en un Estado de Derecho.
Pero el juez Garzón va más allá, y hace declaraciones en contra de su homólogo, Velasco, a quien acusa veladamente de favorecer la huída de la reclusa, sin mencionar que no estaba siquiera sometida a la vigilancia preceptiva por parte de la policía. La crítica la hace en los medios de comunicación –no en los órganos competentes de la Judicatura– dando así un doble mensaje: nadie se puede oponer a lo que él dicta, y él dicta la línea –política– que deben seguir los jueces en lo sucesivo. La crítica, así, pasa de ser judicial –que se debería dirimir en los órganos competentes– a política –lo que conlleva la identidad de los poderes político y judicial impropio de los Estados de Derecho–.
Si el Consejero de Interior del Gobierno Vasco (Ares) y el Ministro de Interior del Gobierno Español (Rubalcaba, el defensor de los GAL, tal y como denuncia el PP) han criminalizado la mera exhibición de carteles de solidaridad con los presos (no de apoyo o apología del terrorismo), ahora el juez Garzón aprieta la tuerca un poco más en favor del régimen fascista que se nos quiere imponer al politizar la Judicatura, que ya no atiende a la universalidad de la Ley, sino al capricho del gobernante.
¡Basta ya de arbitrariedades! ¡No al fascismo encubierto! ¡No a las Leyes de Excepción!
Pablo A. Martín Bosch (Aritz) es Doctor en Filosofía por la UPV/EHU, Licenciado en Filosofía por la UD, Licenciado en Antropología Social y Cultural por la UD, Especialista Universitario en Ciencia, tecnología y sociedad por la UNED.
El juez estrella Garzón marca otro gol a la ya de por sí mermada democracia española | 04-09-2009 - 07:50:04 GMT 1 #
El silencio en la sala
Mikel Arizaleta
“La Transición blindó el derecho al honor del fascismo español, dejando intacta su memoria, mientras que olvidó el derecho al honor y la restitución de las víctimas de la terrible y larga dictadura militar”, dice el profesor de historia Francisco Espinosa Mestre en su libro Callar al mensajero. La Transición obró el milagro de que personajes, que una noche se acostaron falangistas a la mañana siguiente se levantaran demócratas. Una muestra, de las muchas, en derecho es Antonio Pedrol Rius, presidente del Consejo General de Abogacía, decano del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid y Senador por designación real en 1977 y que tras el golpe de 1936 anduvo por el “sudoeste al servicio de la maquinaria judicial militar creada por los conspiradores”. Dedo del rey y de Franco. Sin duda que un estudio serio sobre el aparato judicial franquista y postfranquista de abogados y jueces, que colaboraron en los consejos de guerra sumarísimos de urgencia a través de las oficinas jurídicas de los gobiernos militares, dejaría al claro de qué hablamos en el estado español cuando hablamos de justicia, “único islote fascista tras la Segunda Guerra Mundial”.
Y fueron estos nuevos demócratas quienes destruyeron y esquilmaron los archivos, los fondos de documentación militar y policial, los documentos generados por la Administración del Estado, e impidieron el acceso a ellos, tratando de borrar el pasado y sus huellas criminales. Hoy ya nadie duda de que La Ley de Amnistía de 1977 fue una verdadera Ley de Punto Final de la Transición española, del atado y bien atado. La impunidad de los vencedores. En la transición española jugaron papel importante y fueron protagonistas personas abiertamente relacionadas con el golpe militar y la represión fascista. Es conocido que Rodolfo Martín Villa, falangista y ministro de la Gobernación en 1977, ordenó la destrucción de los archivos del Movimiento. Lo dice el profesor de Historia Hermes Tovar Pinzón: “… los estados en determinados momentos […] optan por prescindir de ciertos archivos o por tolerar el saqueo o abandono de los mismos”. Para no mirar atrás.
En diciembre de 2008 el Gobierno socialista anunció la creación de una oficina para las víctimas de la guerra civil y la dictadura, que supuestamente elaboraría el protocolo de actuación para las exhumaciones, en agosto de 2009 todavía no ha sido creada. El pleno del Senado del 11 de marzo de 2009 rechazó con los votos socialistas y peperos la reforma de la Ley de Memoria Histórica para que fuera el Estado quien directamente corriera con los gastos de localización, identificación y exhumación de los restos de las personas, que todavía hoy permanecen desaparecidas. Porque digamos claramente: hoy siguen siendo muchos los desaparecidos, los enterrados en acequias y caminos con el tiro de gracia en su cabeza, y sigue siendo normal, a la vez que delatora, la inacción judicial ante la aparición de restos humanos en fosas comunes; son muchos los jueces que se niegan a personarse en el lugar de los hechos, a identificar los cadáveres e incluso a tomar declaración a testigos o personas que pudieran aportar alguna luz al respecto. La Audiencia Nacional no ha movido un dedo ante los crímenes contra la humanidad cometidos durante el golpe de Estado y la dictadura franquista.
En el estado español han vivido y siguen viviendo lujosamente criminales de guerra fascistas. León Degrelle ilustra la colaboración institucional del estado español y sus aparatos con el crimen y el mundo fascista: León Degrelle, oficial de las Waffen SS, condenado a muerte por crímenes de guerra, se afinca en España desde 1945 hasta su muerte en 1994. Franco y sus amigos: Girón, Arias Navarro, Blas Piñar… y los tribunales de justicia le protegen en todo momento. La petición de extradición por parte belga no sirvió de nada y, para salvaguardarle, se le concedió la nacionalidad española. La justicia española decidió “no mirar atrás” salvo para defender el derecho al honor de los verdugos y represores franquistas. Se llevó a los tribunales a quien osó denunciar al verdugo con nombre y apellidos. Los tribunales de justicia metieron miedo al testigo oral mientras consentían y asistían impávidos a la destrucción del sumario escrito, delator del verdugo
El doctor en historia, Francisco Espinosa, narra un suceso llamativo. La periodista Mercedes de Pablos Candón, titular de muchos cargos y poca decencia, escribió en el 2005 el libro La hoz y las flechas: un comunista en falange. La lectura del mismo llama la atención de dos expertos en historia, José María García Márquez y Francisco Espinosa. La periodista relata el testimonio de un tal Juan Gila Boza, quien acusa a Antonio Martínez Borrego de delatar en 1948 a docenas de personas, que terminan en la cárcel. La periodista afirma que Juan Gila Boza es un topo comunista infiltrado en la Falange. Pero los historiadores, que conocen la causa judicial de Juan Gila y la existencia del sumario en el archivo militar, rebaten la exposición de la periodista Mercedes y desenmascaran al falsario Juan Gila Boza: no se trata de un comunista sino de “un medalla de la Vieja Guardia de Falange infiltrado en el PCE desde 1935 y que realiza tareas de espionaje durante la guerra”. Y además el libro de Mercedes contiene una grave acusación falsa: A Antonio Martínez Borrego, hombre inocente, se le acusa como delator de personas. Le hacen saber a la periodista, y esta sigue en la impostura con el apoyo de Anaya y Prisa.
Lo que resulta inadmisible es que Juan Gila Boza haya blanqueado su pasado en el 2005 a costa de un inocente como Antonio Martínez Borrego con la ayuda de una periodista y el silencio atroz de la fiscalía y los tribunales de justicia. Es la justicia española y su silencio en la sala cuando se trata de criminales de guerra y falsarios.
Escriben Reyes Sedano, Diego Barcala y Eric López en el periódico Público bajo el título La justicia internacional saca los colores a España que “el terrorismo de Estado produce investigaciones judiciales en Brasil. La dictadura argentina cumple condena. Augusto Pinochet murió en Chile acosado por los jueces. Y Alemania acaba de anular las sentencias de los tribunales militares nazis. En cambio, para la justicia española, Franco y sus generales no cometieron ninguno de esos crímenes… Los familiares de las víctimas, juristas y ONG de prestigio e incluso la ONU reclaman a España que juzgue su pasado.
La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica reclamó el pasado domingo, día internacional de los desaparecidos, que España cumpla con lo firmado en 1992 en la Asamblea General de la ONU: "Los Estados actuarán (...) para contribuir por todos los medios a prevenir y a eliminar las desapariciones forzosas". La ONU, a través del grupo de trabajo sobre las desapariciones forzadas, se lo ha pedido sin éxito desde 2005, según reclama Amnistía Internacional.
El magistrado emérito del Tribunal Supremo, José Antonio Martín Pallín, explica porqué el Gobierno o los jueces deben colaborar en la investigación de las fosas: "Cuando escucho hablar, por ejemplo, de la fosa de Lorca veo la necesidad de recordar que son asesinatos extrajudiciales. Por tanto, los jueces que no investiguen podrían estar prevaricando al incumplir la ley actual de Enjuiciamiento Criminal, que exige al juez que reconozca los cadáveres y si luego decide que el caso ha prescrito, lo hará a posteriori".
La justicia española es una justicia que brilla por su ausencia y donde los verdugos y criminales de guerra han terminado amparados y sintiéndose seguros, mientras los asesinados siguen desaparecidos, enterrados en acequias y matorrales con unos tribunales mirando a otra parte. Por citar tan sólo un ejemplo: el que en el 2009 Roberto García-Calvo sea un magistrado del Tribunal Constitucional clama al cielo, y no sólo entre las gentes de Almería sino ante cualquier persona de cierta decencia, que conozca su pasado. Pero estamos hablando del estado español y su justicia, si bien hay gestos que delatan la categoría de los hombres y de los estados.
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El silencio en la sala | 04-09-2009 - 07:51:44 GMT 1 #
Reseña del libro Los psiquiatras de Franco, de Enrique González Duro.
Los rojos no estaban locos
Ramón Pedregal Casanova
Enrique González Duro, psiquiatra del Hospital Gregorio Marañón, de Madrid, nos enseña en su libro “Los psiquiatras de Franco” el pensamiento que asistía a personajes psiquiátricos como Vallejo Nájera, López Ibor, Merenciano y otros, y cómo instituyeron una psiquiatría nacional católica; con ese pensamiento y esas prácticas que llevaron al hilo del pensamiento y práctica psiquiátricos alemanes de las décadas del 30 y 40 del siglo XX, nazis, calificaban a los defensores de la República como locos. Los libros que empleaban eran traducciones del alemán y hasta los conceptos que verbalizaban eran los usados por los alemanes nazis; sin desarrollar nada propio llegaban a declarar que encontraban grandes analogías entre alemanes y españoles. Deberemos creer que se refieren a ellos mismos: falangistas, nazis y católicos. El pensamiento de los psiquiatras que se denominaban españoles de raza era, por tanto, únicamente copia del nazismo, aquí con el añadido del término “católico”.
Francisco Marco Merenciano, católico y falangista, decía que la locura era un castigo por el “pecado que por su naturaleza llevarás al castigo de la imposibilidad de arrepentimiento”, con lo que la “locura” era incurable. La solución: convertir al “loco rojo” en católico.
En otra vertiente de sus explicaciones, el psicoanálisis, la obra de Freud estaba prohibida por considerarla subversiva, liberaba “las bajas pasiones”, y cuando finalmente reeditaron la obra del fundador de la psiquiatría moderna, lo hicieron con una introducción condimentada para “cristianos”. Vallejo Nájera declaraba: “el pueblo español profesa en su mayoría el catolicismo, y es la primera de las condiciones de nuestra psiquiatría que no contradiga el dogma y la moral católica”. El mandato divino franquista era articular una psicoterapia que tuviese como objetivo la obediencia del paciente al poder establecido, psicoterapia, que la llamaban española, con la que pretendían hacer volver al “enfermo” a lo que denominaban bases antropológicas, para arreglar el problema mental había de disponer el alma en el camino “hacía Dios del que nos aleja el pecado y nos acerca la Gracia;…” González Duro se pregunta ante este panorama: “¿la psicoterapia debía quedar en manos de los médicos o de los curas?”.
Calificando como enfermo psíquico a quien no obedece a los postulados católicos y falangistas se formó en las universidades a las generaciones de psiquiatras que vendrían después, de este modo, los “tratamientos” más bárbaros fueron posteriormente justificados. Enfermos mentales, mendigos, vagabundos y represaliados políticos que pasaban por las manos de semejantes asesinos sufrían sus torturas. Aun así no dejaba de haber respuesta, Enrique González Duro nos recuerda una de ellas: “Se dio en Miraflores (hospital psiquiátrico) la curiosa circunstancia de que desde 1942 a 1949 fuese su administrador el jefe del Comité Regional del Partido Comunista en la clandestinidad. Aprovechándose de su cargo, facilitó la fuga de buen número de republicanos condenados a muerte, que habían pasado de la cárcel al manicomio”.
De los escritos de ésta clase de “psiquiatras”, González Duro nos expone los tratamientos que aplicaban, terroríficos hasta el punto de que algunos de estos verdaderos locos “psiquiatras” como Ramón Sarró, Solé Segarra, Marco Merenciano, Vallejo Najera, López Ibor …, dejaron constancia escrita de lo que aquellos a quienes trataban les rogaban a gritos “llorando para que no le inyectemos –Cardiazol- invocando la memoria de nuestros padres y nuestros hijos”; el Cardiazol causaba tal estado que llevaba al inyectado al borde de la muerte; y si no era el Cardiazol era el electrochoque, que el doctor González Duro denuncia que aún sigue empleándose, a pesar de los avances en psicofarmacología. ¿Qué queda de la psiquiatría falangista y católica en España? Esta pregunta que hago me recuerda un título de Enrique González Duro: “¿Qué queda del franquismo en España?” Pero los tratamientos de estos doctores asesinos no se reducían al Cardiazol y al electrochoque, sino que aplicaban también la provocación del coma hipoglucémico; el choque acetilcolínico; la carbonarcosis; el bombeo espinal, …, y llevaban a cabo intervenciones neuroquirúrgicas (lobotomía, leucotomía, etc). Sus centros de encierro eran las casas de los horrores católicos y falangistas, donde se llevaban a cabo prácticas empleadas por los nazis. El pecado cometido quienes sufrían semejantes atropellos devenía de su conducta social. El trastorno que podían sufrir algunos provocado por la guerra y sus consecuencias no figuraba entre las causas a tener en cuenta. El terror buscaba reconvertirlos en católicos fieles al orden fascista, orden que despreciaba tanto las causas en los “enfermos” como “el desarrollo psíquico” que llamaba López Ibor. El único objeto del estudio de la psicopatología fenomenológica que empleaban “no era (para) conocer mejor al paciente, sino para diagnosticarlo mejor”, declaraba el psiquiatra falangista y católico; él mismo decía “que no había motivaciones para los síntomas psiquiátricos, ni siquiera para los simples actos humanos”, todo era físico, hasta las neurosis, de ahí que la intervención se llevase a cabo físicamente.
En contra de Freud también asumieron estos psiquiatras terroristas el existencialismo germánico, que era según Sarró “un retorno a la tradición secular en la teoría del hombre…”, con ello se recogía la concepción pesimista de la existencia, de pie metafísico y sin conflicto con la realidad, pero en este caso se recurría a la subjetividad como solución ante el desastre de la posguerra, con lo que los análisis, apartados de la realidad, llegaban a conclusiones abstractas, a especulaciones teóricas y meras exposiciones retóricas. Toda su acción estaba dirigida contra quienes eran calificados de “psicópatas antisociales” para luego ser separados en campos de trabajo hasta lograr su readaptación social: “Y sobre todo procuraremos por todos los medios a nuestro alcance una regeneración fundamental de la Raza … Regeneración que debe ser somática y mental. A la Raza …no puede exponérsela a que degenere por no ejercerse sobre el medio ambiente social de la posguerra una purificación física a fondo”.
A todo esto, la iglesia católica tenía hambre de figuración y mientras los internos se morían de hambre física y enfermedades curables sin tratar, por ejemplo en el manicomio de Salt (Gerona) el obispo se llevaba el dinero para la reconstrucción de la capilla donde quería oficiar las misas; mención aparte se merece el que en su objetivo de “reeducación” para hacer retroceder al mundo cabía una práctica más: volver a las corporaciones de beneficiencia del siglo XVIII.
Pero volviendo al estado social que implantaron los falangistas y católicos, nos encontramos con que dio como consecuencia la multiplicación del número de ingresos psiquiatricos, y la teoría del “virus marxista” se hundió, fueron dejando de propagarlo de tan inverosímil como resultaba. Ante el aumento constante e imparable de los ingresos de presos políticos, mendigos, vagabundos, familias sin casa ni porvenir, y gentes que se trastornaban a consecuencia del estado al que dieron lugar, crearon el consultorio privado, abandonando a quienes por desgracia caían en los “manicomios públicos”; las eminencias falangistas y católicas hicieron un negocio con la locura que surgía en las familias pudientes, dando a esos enfermos un trato más considerado en base a su postulado católico: “Allí donde falta la fe, donde hay una ausencia de Gracia, no puede haber solución; es decir, conformidad y consuelo”. Desde tal principio negaban toda responsabilidad y se burlaban de los avances de la psiquiatría en Francia o Inglaterra entre otras cosas con la vida fuera del psiquiatrico, declarando, como López Ibor en 1955, que aquí la familia (¿?) asistía a los enfermos y por tanto esos casos estaban resueltos.
Antes de concluir es necesario que señale cómo a lo largo del libro, dedicado en una primera parte al análisis de las circunstancias históricas de las y los defensores de la República tras el golpe de Estado y en el desarrollo de la guerra, González Duro explica, y hace aportaciones muy significativas, algunos conceptos utilizados por los asesinos de Lesa Humanidad como aquel con el que tildaban a los republicanos: “rebeldes”; cuál es la operación mental que emplean en ello, su posicionamiento histórico y el por qué de la llamada reeducación del pueblo bajo los preceptos que ya se han expuesto.
Finalmente, González Duro homenajea a los republicanos que padecieron y murieron bajo el franquismo a manos de estos criminales, y nos recuerda la importancia, para la Historia y la Memoria Democrática, de la recuperación de todos los datos posibles de ese periodo nefasto para liberar la inteligencia, y cómo, sólo así romperemos el silencio hecho de miedo e ignorancia bajo el que católicos y falangistas, han enterrado los Derechos Humanos, y afirma que con ello crecerá la perspectiva republicana.
Un libro impactante, magnífico, que impulsa la necesaria ampliación de la conciencia social del lector.
Los psiquiatras de Franco. Los rojos no estaban locos.
de Enrique González Duro
Ediciones Península (Barcelona 2008)
Los rojos no estaban locos | 05-09-2009 - 07:50:48 GMT 1 #
Los post-franquistas rompen España
Vicenç Navarro
Una de las percepciones más generalizadas que han existido en la cultura política del país es que la transición de la dictadura a la democracia en España fue modélica. Esta percepción alcanzó casi la categoría de dogma en los establishment políticos y mediáticos del país durante muchos años. Cuestionar el carácter modélico de la transición era arriesgarse a recibir toda una serie de improperios o, lo que es peor, a ser totalmente ignorado, puesto en cuarentena ideológica, para proteger a la población de una posible contaminación. Este dogma todavía se reproduce hoy, a pesar de que la evidencia, que se ha ido acumulando durante el periodo democrático (1978-2009) sobre la falta de ejemplaridad de esta transición, es robusta y abrumadora. España continua teniendo una de las democracias menos desarrolladas de la Unión Europea (su sistema electoral, por ejemplo, es uno de los menos proporcionales y representativos de Europa) y uno de los estados de bienestar más atrasados de la Unión Europea (el gasto público social por habitante es el más bajo de la UE-15, el grupo de países de la Unión Europea de semejante desarrollo económico al nuestro).
Resultado de la manera como se hizo la transición, existen dos versiones del pasado que se han promovido en los mayores medios de información de España. Una versión (la de derechas) todavía justifica hoy el golpe militar y la dictadura que implantó, aludiendo que era necesaria para parar un mal mayor, el comunismo. La otra versión (más cercana al centro ideológico) niega la anterior, desmintiendo que existiera peligro de que en nuestro país se estableciera el comunismo. Según tal versión, en el caso de que la República hubiera ganado lo que se define como Guerra Civil (que, en realidad, fue un golpe militar al que se opusieron la mayoría de las clases populares de las distintas naciones y pueblos de España) habríamos tenido una democracia como ahora, con escasas diferencias, excepto que en lugar de un Rey tendríamos un Presidente de República. Pero, por lo demás, la situación sería parecida a la existente ahora. Esta versión de los hechos lleva implícita la suposición de que la transición fue modélica, convirtiéndonos en una democracia homologable a cualquier otra democracia europea. De ahí que, aunque llevase tiempo, hemos llegado a donde queríamos llegar.
Considero tales versiones, incluyendo la segunda, profundamente erróneas. Creo que existe suficiente evidencia histórica para concluir que en caso de que hubieran ganado las fuerzas democráticas, derrocando el golpe militar (lo cual habría ocurrido de no contar el golpista Franco con la ayuda de Hitler y Mussolini), tendríamos una España muy distinta. También la tendríamos distinta si la transición, en lugar de ser resultado del pacto entre el estado franquista, por un lado, y las izquierdas (que acababan de salir de la cárcel o del exilio) por el otro, hubiera sido consecuencia de una ruptura con el régimen anterior, determinada por movilizaciones generalizadas que hubieran forzado al Rey a dejar el país, estableciéndose un sistema republicano que se hubiera considerado, asimismo, heredero de la II República.
En ambos casos, la España actual sería hoy muy diferente, mucho más democrática, con unas izquierdas más poderosas y con mayor sensibilidad social. Y una de las características del Estado sería que España incluiría otras tres nacionalidades –catalana, vasca y gallega-, con instituciones representativas propias, que tendrían sus propias políticas fiscales, dentro de un marco de solidaridad inter-territorial. Esta visión plurinacional del estado español no se reconoció en la Transición, y ello a pesar de que la Constitución habla de nacionalidades. En realidad, el Estado de las Autonomías negó la plurinacionalidad del Estado Español. Y el “café para todos” que conlleva tal Estado de Autonomías puede abocar a la desintegración de España. Cada petición de mayor autonomía y de recuperación de la identidad nacional por parte de Cataluña, se transforma automáticamente en idéntica petición por parte de las otras CCAA. Se están, así, construyendo diecisiete Cataluñas, lo cual puede llevar a la desintegración de España. Los ejemplos de ello son múltiples. Cataluña necesita toda una serie de instituciones para recuperar y mantener su identidad nacional, que incluye también la protección de su cultura, que está siempre en peligro de desaparecer (como ha ocurrido con la Cataluña francesa, en la que los franceses catalanes ni siquiera saben hablar catalán), necesidades que no tienen la mayoría de las CCAA, pues no tienen tal riesgo, ya que la cultura castellana, a la cual pertenecen la mayoría, no tiene problemas de supervivencia. Es justo que la igualdad de los españoles deba quedar garantizada en su acceso a los servicios del estado del bienestar, entre otros. Pero durante todos estos años, antes de que se cambiara la financiación autonómica, Cataluña tenía que garantizar, no sólo tal acceso, sino también desarrollar su identidad y las instituciones que la apoyaran. Pedir que se sea sensible a estas diferencias no quiere decir, como las derechas (y algunas voces de izquierdas) constantemente y maliciosamente argumentan, que los catalanes sean insolidarios, o que se crean superiores. Esta presión para que todo lo que tenga Cataluña lo tengan todas las CCAA está creando divisiones artificiales dentro de España, convirtiendo cada CCAA en una nación.
Es una incoherencia que aquellos que niegan el carácter plurinacional del Estado Español se presenten ahora como los defensores de España, continuando el argumento utilizado por los golpistas de 1936 en contra del gobierno democrático republicano que comenzó a reconocer la plurinacionalidad de España. Ellos son los que dañaron y continúan dañando enormemente España, y pueden acabar rompiéndola.
Vicenç Navarro. Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra
Los post-franquistas rompen España | 12-09-2009 - 07:34:13 GMT 1 #
Ley de Vergüenza Histórica
Carlos X. Blanco
Ley de Memoria Histórica incumplida, muerta. No se ha restaurado la “legalidad republicana”. Grotesco compartir actos con socialistas por parte de personas de una “izquierda real”.
No pueden estar hablándonos eternamente de la “reconciliación”. Todavía en la llamada Transición había voces amedrentadas, o dispuestas a amedrentar, que al final proponían esto: un pacto entre todos para no repetir la Guerra Civil. El llamado consenso, la redacción de una Constitución con libertades, el alejar por medio de conjuros todo peligro golpista…Todo ello fueron circunstancias de los años 70 que no se corresponden con el hoy. Son casi 40 años sin Franco y no podemos dedicarnos a agitar los mismos fantasmas ni mucho menos creer en ellos. La Transición debe ser superada, revisada (como hecho histórico), e incluso impugnada. La Constitución de 1978 fue quizá un instrumento más o menos útil para acceder a las libertades formales, eso el tiempo lo dirá, pero hoy ya no es un monolito intangible ni un dios sagrado.
En cualquier caso no se ha restaurado la “legalidad republicana” vigente en 1936, ni mucho menos. Desde la Transición de los años 70 lo que tenemos es otra cosa, y eso lo sabe todo el mundo.
Esa “otra cosa” es una Monarquía Parlamentaria. El vetusto concepto, que recuerda anteriores y tristes “restauraciones borbónicas”, en realidad es un sintagma doble que pretende amontonar (por yuxtaposición) una Monarquía largo tiempo contestada y criticada por estos lares, con unas libertades parcialmente recobradas.
Toda la historia del Reino de España es un rosario de reyes desastrosos y nulos gobernantes. Antes de que hubiera republicanos, hasta los propios monárquicos del reino, a menudo, no tragaban al rey de turno. De nuevo, hay que recordar que la Restauración Borbónica Constitucional más reciente sucedió en 1978. El periodo de 1975-1978, en rigor, fue de monarquía absoluta amparada en viejas estructuras franquistas o, como se prefiere decir ahora, “preconstitucionales".
El parlamentarismo añadido a la figura de un Rey, impuesta de forma testada por Franco, supuso con el paso del tiempo la vuelta de los viejos usos bipartidistas y caciquiles de Alfonso XIII. Dos partidos “institucionales” (PSOE-PP) que se podrán insultar y torpedear retóricamente en la Carrera de San Jerónimo, sí, pero que comparten lo esencial en cuanto a “visión de estado”: Estado unitario, inmarcesible, finca privada a usufructuar mientras se pueda.
Y ahora viene el tema de la memoria histórica:
No se ha restaurado aquí ninguna “legalidad republicana” ni ha habido una “sucesión genealógica” desde la II República. La única evolución natural que hemos conocido ha sido una evolución desde el franquismo y con los condicionantes y amenazas propios de aquel sistema (argumentos “ad baculum”, esto es, que recurren al bastonazo si no comulgas con ellos). Las víctimas siguen sin descansar dignamente. La mayoría de las víctimas sin descanso ni lecho digno lo son del genocidio franquista, esto es, inocentes, neutrales así como luchadores del bando perdedor, los “rojos”. Y el PSOE, el partido que tomó en los años 30 aquellos caminos revolucionarios que hoy “ponen colorados” a los actuales dueños socialistas de la finca, este partido ha sacado una Ley de la Memoria Histórica incumplida, bloqueada, muerta. Tan muerta como las víctimas a las que el texto legal debería resarcir.
Sin embargo, escuchamos con pasmo la noticia de que miembros del PSOE o de la UGT (¡Leyre Pajín, Cándido Méndez!) asisten –aquí mismo en Asturies, por ejemplo- a actos en homenaje a las víctimas junto a otros herederos ideológicos o nominales del bando perdedor (anarquistas, comunistas, republicanos, etc.). Ellos, los cómplices de que este Estado siga siendo heredero directo de un Franquismo inmovilista. Ellos, los más firmes partidarios (a veces más que la propia derecha oficial) de una Monarquía cuyos “servicios” han periclitado hace largo tiempo. Tan grotesco como compartir actos con los socialistas por parte de personas que se reclaman de una “izquierda real”, es la foto del puño en alto protagonizada por una Bibiana Aido o una Leyre Pajín en la fiesta minera famosa en Rudermu/Rodiezmo.
Los muertos, mientras tanto, seguirán removiéndose en sus agrestes tumbas.
Ley de Vergüenza Histórica | 14-09-2009 - 08:52:46 GMT 1 #
Recuperar la memòria democràtica :
La Generalitat de Catalunya (PSC-PSOE ICV-EUiA ERC) destinarà 439.055 euros € per a 25 projectes de recuperació de la memòria històrica (democràtica) a la província de Girona, segons va anunciar el comunista i secretari general d'Interior i Relacions Institucionals, Joan Boada.
Cinc d'aquests projectes seran per recuperar el patrimoni memorial i rebran ajudes per valor de 345.760 euros, el doble que l'any passat, i es repartiran entre l'Ajuntament de Portbou, el Museu Memorial de l'Exili, l'Ajuntament de Palamós, l'Ajuntament de Girona i el de Santa Cristina d'Aro.
Boada va fer l'anunci durant la inauguració a Roses (Alt Empordà), acompanyat per l'alcaldessa, d'un dels panells informatius de la ruta "Camins de l'Exili".
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Recuperar la memòria democràtica | 25-09-2009 - 12:28:18 GMT 1 #
Se estrecha el cerco sobre los responsables de robos de niños en el Franquismo
María José Esteso Poves
La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) ha puesto en manos del Juzgado los nombres de algunos de los presuntos implicados en el tráfico de neonatos urdidos durante el Franquismo.
La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) presentó el 25 de septiembre en el Juzgado de Instrucción nº 5 de Madrid información sobre más de 20 casos de robo de bebés durante el Franquismo. Éstos se suman a los del 8 de enero de 2009 que, por “razones de urgencia”, sí permitió investigar la Audiencia Nacional, a pesar de que ya se había declarado a Garzón incompetente para investigar los crímenes del Franquismo. Ese resquicio permite que los casos de varias madres, presas políticas a las que se les arrebataron sus hijos, se investiguen.
A raíz de esa denuncia admitida por la Audiencia, el Juzgado citó a la ARMH. Su abogado, Fernando Magán, ha aportado ahora abundante documentación y nuevos testimonios (en esta ocasión de madres sin filiación política conocida) junto a un informe inédito de 24 páginas, recopilado por el sociólogo Francisco González de Tena que pone nombre a algunos presuntos culpables en Bilbao y Madrid, entre otros lugares.
Ese estudio da nombres de ginecólogos, abogados, curas, monjas y personas afectas al Franquismo que, supuestamente, organizaban las adopciones ilegales. Los secuestros de bebés comenzaron en los primeros años de la dictadura con presas políticas después se convirtió en una práctica generalizada. Según este informe, "el modus operandi era el mismo: mujeres con partos naturales y a término, daban a luz a bebés sanos, que les eran retirados con la excusa de que era necesario llevarlos a las incubadoras. Luego decían a las familias que habían muerto y que la clínica se encargaba de todo. Los padres no veían los cuerpos y los médicos certifican las muertes. Las noticias las daban curas o monjas". González de Tena asegura que todo esto era posible por dos motivos: "No denunciaban porque existía un ’miedo reverencial’ hacia la Iglesia, a la que otorgaban impunidad amparada en la caridad. Además, había una ’socialización del silencio’ que prevalece hasta hoy. Los cuerpos no eran enterrados, no se han encontrado partidas de bautismo in artículo mortis, tampoco hay documentos en los que las madres accedan a dar a sus hijos" y denuncia la actual colaboración nula de las instituciones.
Esto lo ha comprobado Mar Soriano Ruiz recientemente al reclamar el historial médico de su hermana Beatriz, nacida el 18 de enero de 1964, al Archivo Regional de Madrid: "Los historiales de la Maternidad de O’Donnell [ver recuadro] se encuentran en el Archivo del Hospital Gregorio Marañón pero de allí, mandan a la gente aquí", dijeron las funcionarias. Entonces pidió el parte de incubadora, que sí estaba, y le contestaron las mismas funcionarias: "No podemos dar más datos, pero consta que tu hermana murió por otitis (firmado por los doctores Castiella y Villa) y ese mismo día, casualmente, fallecieron en la misma clínica seis niños más también de otitis". Su caso es uno más de los presentados ante el Juzgado. Algunos ginecólogos, aún vivos de la Maternidad de O’Donnell, donde hay varios casos de neonatos robados, están citados como presuntos conocedores de los hechos. También se menciona al doctor Vela de la clínica San Ramón, donde se habrían producido adopciones ilegales hasta los ’80.
El documento relata muchos casos similares en Bilbao y en la mayoría de las ocasiones aparece un mismo nombre: "En la cabeza de este grupo aparecía [presuntamente] Mercedes Herrán (ya fallecida) que utilizaba el nombre de Mercedes de Grass, apellido del marido. Algunas de las mujeres afectadas iniciaron por su cuenta, hace tiempo, la búsqueda desesperada de sus hijos, visitando las clínicas en las que dieron a luz (Indautxu y San Francisco Javier, Bilbao) y reclamando sus fichas clínicas. Todas sus gestiones fueron inútiles". De Grass se llegó a hacer famosa en todo el Estado español, ya que hasta ella llegaban muchas peticiones de adopción de niños que habría gestionado con la ayuda de un párroco, un ginecólogo, una abogada, una secretaria, un notario y una monja, algunos vivos todavía. "Todo apunta a que entre 1965-1980, e incluso con una continuidad ya menor hasta 1995 –señala el citado informe–, estuvo operativa en la ciudad de Bilbao una red organizada para sustraer neonatos a parturientas en situación de debilidad social (por edad o estatus) y darlos en adopción ilegal". Se tejió una tela de araña en pisos y chalés donde se alojaban las jóvenes a las que después se les sustraían los bebés.
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ALGUNAS CLAVES DE LOS TESTIMONIOS
CONTROLADO DE CERCA Los datos recabados señalan que desde 1940 estas prácticas sucedían en determinados centros, causalmente conectados espacialmente. Incluso, alguno de los testimonios presentados en septiembre ante la justicia madrileña afirma que se habría extendido hasta 1995. “Las maternidades de referencia en Madrid eran la antigua O’Donnell, y su anexa Santa Cristina, y después la Clínica San Ramón (privada), situada frente a las anteriores. Junto a estos centros funcionó la “Inclusa Provincial la Paz”, capacitada para dar niños en adopción. En Bilbao los dos centros están situados en la misma calle, Gordóniz: La Clínica de San Francisco Javier (privada), y en la acera opuesta, la Clínica Uzparicha o Indautxu”.
PRECIO: 200.000 PESETAS
Nacida en Murcia, se quedó embaraza cuando era joven, su familia la echó a la calle. María Dolores Chumilla recurrió a un cura que la envió a uno de los pisos de Mercedes de Grass en Bilbao, según ella misma relata en el informe de la ARMH. Trabajó como costurera y en la limpieza para Mercedes de Grass. Pagó 12.000 pesetas de la época para dar a luz en la clínica San Javier (Bilbao) el 13 febrero de 1978. Cuando dio a luz, la monja sor Amestoy le dijo que se marchara a Murcia, que ella cuidaba a la niña. Cuando volvió, esa misma monja le dijo que De Grass había dado a la niña. Una compañera de piso embarazada le aseguró que por la pequeña pagaron 200.000 pesetas.
UNA OTITIS MORTAL
Nuria M.T. cuenta en el informe que su madre dio a luz a su hermano Luis en su casa el 21 de abril de 1965 en Aranjuez, pero “mi madre fue llevada a la Maternidad de O’Donnell ya que mi hermano había nacido antes de término”. Cuando llegó a la maternidad se lo llevaron a la incubadora mientras extraían la placenta a la madre. “No le vieron más; a los siete días les comunicaron a mis padres la muerte del niño; causa: Otitis”, señala su hermana. Sin embargo, según ha investigado González de Tena, y se acredita “en La evolución de la mortalidad infantil en España (1964), no existe ni un solo caso de muertes acreditadas por esta causa”, señala.
JOSÉ BOTELLA LLUSIÁ
José Botella Llusíá, familiar de Ana Botella, aparece en el estudio ya que ejerció como ginecólogo en varios de los casos de niños, supuestamente desaparecidos según los testimonios de las madres. Botella fue fundador en 1956 y director durante años de la maternidad de O’Donnell. Tras licenciarse en Medicina y Obstetricia, perfeccionó sus estudios en Alemania (años 30). Además, durante el Franquismo ocupó altos cargos institucionales: rector de la Complutense (1962- 1978), presidente de la Sociedad Española de Fertilidad y de la Real Academia de Medicina.
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Se estrecha el cerco sobre los responsables de robos de niños en el Franquismo | 02-10-2009 - 09:25:26 GMT 1 #
Bolets per la hispanitat, per ENRIC RAMIONET :
Aquest és, com tothom sap, un cap de setmana venturosament dilatat perquè dilluns commemorem que Cristòfol Colom, el navegant que no sabem si era home, dona, català, castellà, genovès o grec, va inaugurar la globalització a tots els efectes arribant a les Amèriques pensant que eren les Índies. Aprofitant l'oportunitat, a Llagostera ja fa 7 anys que se celebra la Festa del Bolet. En altres temps, i d'això ja fa uns quants anys, tal dia com aquest ens disfressàvem de missioners o de falangistes, o d'indígenes plumífers o de negrets i xinesos petitons i candorosos, és a dir, d'evangelitzadors o d'evangelitzats. Ara, però, als llagosterencs se'ns anima a vestir com si estiguéssim al segle XIX. Els mascles, amb faixa, armilla, pantalons de pana i esclops, i les femelles, amb folgats i castos vestits llargs, mocadors al cap i un davantal que recordi d'on venien i on anaven les pobres dones del món rural en aquells temps. Serà un èxit. Aquest any novament amb la Festa del Bolet a Llagostera tornarem a fer les Amèriques però no té cap mèrit pronosticar-ho. El seu enorme poder de convocatòria ja està més que contrastat. No hi ha res com estar en sintonia amb el moment històric, amb les flaqueses i les dèries dels temps que es viuen; i ara mateix, llevat del Barça, poques coses travessen, com els bolets, un dels seus moments més àlgids. La nova temporada televisiva de Caçadors de bolets segueix triomfant, els diaris, després d'haver-nos col·locat tots els fascicles imaginables de micologia, ara ens regalen cistells i mapes dels indrets on podem trobar-hi les clapades i, recentment, uns comerciants emprenedors han posat a la venda un GPS per a boletaires. «La nostra vida és el rovelló», canta en Jaume Arnella. I si els bolets desperten passions, què hem de dir de les fires i mercats. La dels fesols, la de l'avet, la de les cireres, la de la ratafia, la del cistell, la de la terrissa, la de l'all, la de la mel, la de l'arròs... totes les poblacions procuren trobar el seu lloc a l'agenda dels excursionistes urbans de cap de setmana i dels compradors compulsius de productes de la terra. I tant és que la fira sigui romana o medieval, de l'aigua o del vi, del segar o del batre, arreu i sempre és abundant l'oferta de llonganissetes, botifarrons, formatges, herbes aromàtiques i medicinals, pans i coques. Sumar a la fascinació que exerceixen els bolets la de les fires i mercats ja és un encert, però afegir-hi el mot gastronòmic esdevé definitiu. I encara més, per arrodonir la lloança de la Festa del Bolet llagosterenca, val la pena observar que mentre la nostra pàtria sigui el rovelló, difícilment quedarà espai per a allò tan trist de la Hispanidad. El dia de la Raza. Valga'm Déu! Ja és mala grapa edificar la Fiesta Nacional Española damunt d'aquestes rampoines i fer-se el modern i jugar a demòcrates exemplars. De fet, deu ser un altre revelador exemple de les misèries de la transició espanyola i de tot el corpus franquista que el nou règim va encabir i conserva. I damunt d'aquelles emotivitats falangistes en l'actualitat els grans grups empresarials espanyols juguen al neocolonialisme per Llatinoamèrica. En fi, ja que la providència va voler que l'arribada a les Amèriques s'esdevingués el dia de la Festa del Bolet, dilluns em calçaré uns esclops i em lligaré una faixa a la cintura, però abans, encara que ja no sigui moda, a casa escoltarem una vegada més La maldición de Malinche, l'esplèndida cançó de Gabino Palomares, que amb permís de l'Arnella hauria de ser l'himne de tal dia com aquest.
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Bolets per la hispanitat | 10-10-2009 - 10:12:10 GMT 1 #
EL 11-M Y AZNAR
Juan Colomar. Octubre 2009
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El 11-M recuerda por su móvil principal al 23-F. También pretendía un “golpe de timón” para despejar de obstáculos la evolución natural de juancarlismo. Ahora se trataba de poner fin al estropicio que la política del infatuado Aznar, en su segunda legislatura, suponía tanto para la hoja de ruta confederal del régimen, como para su alineamiento con el eje franco-alemán.
Pero ahora no procedía un golpe militar, sino un atentado islámico. Por sus formas, debía imitar al 11-S: ocasionar una masacre de tres cifras, que crease enorme “conmoción y espanto” en una sociedad habituada a décadas de terrorismo etarra, y remitiese el subconsciente colectivo al terror yihadista. Y, de paso, conectaba con la identificación neocon del terrorismo islámico como enemigo principal de la humanidad. Sin duda, en lo inmediato, se abría una contradicción entre las finalidades domésticas del golpe y su repercusión internacional: las primeras exigían, por necesidades de demagogia electoral, la retirada de las tropas de Iraq. Pero esa contradicción fue rápidamente solventada tras las elecciones con el envío de tropas a Afganistán.
La línea política del PSOE –principal beneficiario del golpe- presentaba el atentado como una represalia de “AlQueda” por el apoyo de España a la guerra de Iraq y proponía la retirada de nuestras tropas para prevenir nuevas masacres. Esta línea permitía aglutinar una base de apoyo más amplia que cualquiera de las alternativas que pudiese plantear Aznar. No sólo contaba con el conjunto de fuerzas de la izquierda, que celebraron el atentado como “fuego amigo” que ayudaba a derribar al PP. Contaban además con un vuelco de grandes masas en apoyo al PSOE para que se rindiera a “Ben Laden”. Una lúcida anticipación de comportamientos ignominiosos de sectores de la población española, moldeados a lo largo de décadas de manejo del terror etarra en aras del desistimiento del país ante la desintegración nacional.
El plan estratégico era que Rajoy perdiera las elecciones el día 14 de marzo. Pero si, con todo, aun conseguía ganarlas, se habría excavado una trinchera de agitación social tan intensa que impediría al PP constituir gobierno. Esta segunda eventualidad fue sorteada por los golpistas mediante un expediente táctico genial: consiguieron que fuese el propio Aznar quien sembrase la mentira islamista. Ciertamente, Aznar mantuvo a la vez, hasta el final, la hipótesis etarra para consumo de su electorado más fiel. Pero esto permitió al PSOE de acusarlo de mentir. Es difícil mayor simplicidad y economía de medios en una estrategia que no podía fracasar. De haberse emperrado Aznar en la autoría etarra y haber ganado el PP las elecciones, Rajoy hubiera sido barrido a continuación por un aluvión de "pruebas" islamistas y acusaciones de utilizar falazmente en su favor el terrorismo de ETA.
Aznar mintió al señalar sin prueba alguna a ETA como autora del atentado. Tanto más cuando, apenas acallado el eco de las explosiones, ya sabía de dónde venían los tiros; era consciente de que debía rendirse al ultimátum de los golpistas -ha sido AlQueda ¡y vale ya!- y preparar el traspaso de los trastos a Zapatero. Decisión de Aznar: seguir propagando la mentira de la autoría etarra mientras que, ya en la misma mañana del mismo día 11, policías a las órdenes de los mandos de su gobierno introducían las primeras "pruebas" del atentado islamista en la furgoneta Kangoo. Y como ya se había instalado la tesis de que la utilización de Titadyne señalaría a ETA y la de Goma2-Eco a los islamistas, falacia cuyo origen es situado por Consuelo Álvarez de Toledo en fuentes del CNI, en la Kangoo apareció un resto de cartucho de Goma2-Eco. Y tras informar de este ”hallazgo” a los representantes de los partidos, Aznar declaraba abiertas “las dos líneas de investigación”. Eran las 20,30h del día 11. A las 22h, la cadena SER entraba en campaña anunciando la existencia de terroristas suicidas en los trenes, “noticia” que ya Rodríguez Zapatero venía difundiendo entre directores de medios de comunicación. En la madrugada del 11 al 12, aparece la mochila de Vallecas, con su Goma2-Eco y su móvil que, como se ha dicho, permitirá a la policía de Aznar identificar en un tiempo record los “autores materiales del 11-M”. Esa eficacia consistió, en realidad, en fabular diversas “tramas” tirando de algunos sumarios de Garzón y de ficheros de confidentes, hampones marroquíes totalmente controlados e islamistas de barriada. El día 13, Jesús de la Morena, un comisario policial de Aznar, detendrá a Zougham. Y en abril, Díaz Pintado, otro alto mando policial del gobierno, todavía en funciones, de José María Aznar dirigirá el intento de cierre del asunto con los suicidados de Leganés.
Así, la rendición de Aznar fue fulminante. ¿Cuáles fueron sus razones? Ante, todo, las mismas que llevaron a Suárez, en 1981, a aceptar la dimisión. Las mismas que condujeron a Aznar, en 1996, a tragarse a Serra como Ministro de Defensa, a permitir la impunidad del Mr. X de los GAL y a olvidarse de la desclasificación de los papeles del CESID. Las mismas por las que Aznar, en 2000, tuvo que admitir a Dezcallar como jefe del CNI. En suma, la “obediencia debida" a la Autoridad Competente. A lo que puede sumarse el intento de salvar al PP de un naufragio total, que se hubiese producido en el caso de ganar Rajoy las elecciones con la hipótesis etarra.
Algunos, convencidos de que el atentado no fue obra de ETA ni del terrorismo islámico, apuntan a “las cloacas”. Si esta expresión es un eufemismo para designar a los servicios secretos del régimen, debe admitirse que abre una esclarecedora vía de investigación. En efecto, la dirección ejecutiva general, o "gerencia", de un golpe como el del 11-M sólo puede corresponder a una estructura con presencia en la totalidad de las fuerzas y cuerpos de seguridad, en todos los partidos y movimientos, legales o ilegales, con posibilidad de ejercer influencia determinante en los medios de comunicación y en instituciones como las judiciales y con capacidad de inter-relacion con estructuras similares de otros países. Solamente los servicios secretos reúnen este conjunto de capacidades, entre otras. A todo cabe añadir que, en el caso del 11-M, un reducido núcleo del aparato del PSOE, tenía que estar forzosamente sobre aviso, para hacer posible la canalización política-mediática del golpe. No es posible que se improvisase la rápida y estrecha concertación que se produjo entre “diversas fuentes de la lucha anti-terrorista”, los medios de comunicación de PRISA, altos personajes del antiguo GAL y dirigentes del PSOE en una oleada de agitación in crescendo, acusando al gobierno de Aznar de mentir y arrojando a sus pies casi doscientos muertos por su postura en la guerra de Iraq.
Ahora bien, no puede haber esclarecimiento de estas cuestiones, sino oscurecimiento y confusión, si se pasa a describir a “las cloacas” como un poder que se extiende transversalmente de forma autónoma, como un “Estado dentro del Estado”, si se habla incluso de “cloacocracia”. Nada importante hacen “las cloacas”, más allá del funcionamiento regular de los servicios, sin órdenes políticas.
Carl Schmitt afirmaba, criticando el formalismo metafísico de la teoría liberal del "Estado de Derecho", que "soberano es quien decide el Estado de Excepción". En Expaña, soberano es quien impone a los jefes de los servicios secretos, y ostenta en todo momento su dirección superior. Todo ello plantea el interrogante sobre la relación que pueda haber existido entre el 11-M, a los efectos de su alto impulso o superior autorización, con aquella elevada institución que, según demuestra el coronel Martínez Inglés en un libro reciente, ha instigado o consentido todos los grandes acontecimientos de este país en las últimas décadas.
Sr. Aznar: recordamos su afirmación según la cual el 11-M no se diseñó “ni en montañas ni en desiertos lejanos”. Por favor, deje por un momento de hacer abdominales y responda: ¿fue en palacios cercanos?
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EL 11-M Y AZNAR | 17-10-2009 - 16:32:24 GMT 1 #