Elecciones Europeas en Afganistán
Josep Duran i Girona, Castrumvell del Mont, Garrotxa (Girona): Elecciones Europeas en Afganistán.-La Comisión Europea (UE) colabora en el proceso con la dotación de 35 millones de euros € (unos 49 millones de dólares $) al fondo electoral creado por la ONU, para la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), miembros de la ISAF A ocho años de iniciada la invasión a Afganistán, ha quedado de manifiesto que la solución a los problemas que enfrenta la sociedad afgana no pueden venir de comicios realizados bajo estado de sitio y ocupación. Ante este panorama, resulta desolador que un personaje como Obama, de quien cabe suponer mucha mayor inteligencia que su antecesor, no sea capaz de percibir que la ocupación militar de Afganistán no ha dejado nada bueno para esa nación y que constituye, además, una trampa indeseable para su propio gobierno. En un artículo el 10 de agosto en el periódico The Wall Street Journal, el general Stanley McChrystal, comandante de la Comandancia de las tropas de Estados Unidos (USA) en territorio afgano, reconoció el agravamiento de la situación, señalando que el Talibán amenaza las otrora zonas seguras en el norte y el oeste, y que las "bajas estadounidenses probablemente seguirán siendo numerosas en los próximos meses". Por ello envió un refuerzo de 30.000 soldados más -con lo que *** Duerme duerme morito...,que el talibán esta en el campo..., morito. Te va a traer democrácia para ti..., te va a traer pornógrafia para ti..., Duerme duerme morito..., que tu mama feminista esta en el campo, morito. Trabajando, trabajando duramente..., trabajando si, trabajando y no le pagan..., trabajando si, trabajando y va tosiendo..., trabajando si..., trabajando y va de luto..., trabajando si...., pal morito chiquitito..., trabajando si..., no le pagan si..., duramente si..., va tosiendo de las bombas radiáctivas si..., va de luto de la Otan... si. Duerme duerme morito..., que tu mama Europa esta en el campo..., morito.
El negrito Barack Obama, afirmó que la victoria sobre la insurgencia islámica en Afganistán no será rápida ni fácil, pero que la guerra en ese país es por necesidad.
ya hay en el país más de 100.000 soldados extranjeros (63.000 estadounidenses)- para asegurar la victoria sobre los insurgentes talibanes.
Duerme duerme morito..., que Obama esta en el campo..., morito.
te va a traer carne de cerdo europeo para ti..., te va a traer muchó futboll para ti.
Y si morito no se duerme..., viene diablo blanco de la Otan, y za’ le come la patita.
Duerme duerme morito..., que la mama de Obama esta en el campo, morito.
Duerme duerme morito..., que Carmen Chacón..., esta en el campo... morito.

Meneame
del.icio.us



Presurosos i preventius, per Josep Duran i Girona, Castrumvell del Mont, Garrotxa (Girona):
Per a poder-se protegir de les seves primeres amenaces Estats Units (USA) es va annexionar Texas en 1846 i, sempre per a defensar-se, va envair Xile en 1891 i Hawaii dos anys més tard. Per a defensar-se va intervenir a Nicaragua en 1894 i al mateix temps, buscant defensar-se, va intervenir també a Xina i a Corea. En 1895 va anar a defensar-se a Panamà, en 1896 es va defensar a Nicaragua. En 1898 va tornar a defensar-se a Xina, aprofitant l'oportunitat per a anar a la guerra preventiva a Filipines i intervenir a Cuba i Puerto Rico, en successives i múltiples defenses. Sempre per a defensar-se, Estats Units va intervenir en Guam en 1898, de nou a Nicaragua en el mateix any i en Samoa un any més tard. En 1901 va acudir a defensar-se a Panamà. En 1903 es va defensar a Hondures i en 1904 altra vegada a Corea, per a seguir defensant-se a Hondures en 1907 i a Nicaragua en 1910. L'any 1911 va veure als Estats Units defensant-se novament a Xina i en 1914 la legítima defensa va ser exercida a Mèxic i Haití. En 1916, República Dominicana va ser la seu de la defensa i en 1919 Honduras i Iugoslàvia. Turquia va a ser també blanc de la defensa dels Estats Units en 1922, compartint honors amb Xina, dos anys abans que Hondures tornés a ser motiu de defensa que, es va reeditar altra vegada a El Salvador en 1932. En 1948, Estats Units va acudir a defensar-se a Filipines, en 1950 a Puerto Rico, en 1951 a Corea i en 1953 a Iran. Guatemala va ser escenari d'una nova defensa nord-americana en 1954 abans que, enfront de tantes amenaces, Estats Units traslladés la seu bel·ligerant defensa al Líban en 1958. En 1961 es va defensar a Cuba, quan ja començava a defensar-se a Vietnam i quatre anys més tard va plantar la seva defensa a Indonèsia. En 1965, va ser República Dominicana la seleccionada perquè Estats Units pogués defensar-se, honor que, en 1965 va correspondre a Guatemala i en 1969 a Cambotja. En 1970 es va defensar a Oman, en 1971 va passar a defensar-se a Laos i en 1976 es va defensar a Angola. Des de 1980 i durant deu anys, Estats Units es va defensar de l'amenaça sandinista de Nicaragua des de les seves bases d'Hondures i Costa Rica. En 1982 es va defensar altra vegada a Líban, en 1983 va envair Granada para defensar-se i, per a millor defensar-se de l'amenaça sandinista, va minar les dues costes nicaragüenques en 1984. En 1989, sempre disposada a defensar-se, va envair Panamà. En 1991, Estats Units va exercir la seva defensa a l'Iraq; en 1994, va insistir en defensar-se a Haití, en 1996 va seguir defensant-se a Zaire i en 1998 va renovar la seva defensa a Sudan, un any abans de traslladar la seva defensa a Iugoslàvia. El canvi de segle va sorprendre als Estats Units defensant-se a Afganistan i, tot seguit, van envair l'Iraq, i ara es preparen per al 2010, per defensar-se de l´Iran amb el conte nuclear; novament, presurosos i preventius, sempre en legítima defensa i per a major glòria de la sobirania del món.
---
VALL DEL LLIERCA Cap Argelaguer: Sales de Llierca, Sant Jaume de Llierca, Montagut i Oix, Tortellà. VALL D'HOSTOLES Cap Les Planes d'Hostoles: Sant Feliu de Pallerols, Sant Aniol de Finestres. ÁMBIT DE BESALÚ Cap Besalú: Beuda, Maia de Montcal, Sant Ferriol. CONCA ALTA DEL FLUVIÁ Cap Olot: Castellfollit de la Roca, Les Preses, Riudaura, Sant Joan les Fonts, La Vall de Bianya, La Vall d´en Bas, Mieres, Santa Pau.
Presurosos i preventius | 20-08-2009 - 18:19:41 GMT 1 #
El imperio y los robots
Fidel Castro Ruz
Hace poco abordé los planes de Estados Unidos para imponer la superioridad absoluta de sus fuerzas aéreas como instrumento de dominio sobre el resto del mundo. Mencioné el proyecto de contar en el 2020 con más de mil bombarderos y cazas F-22 y F-35 de última generación en su flota de 2 500 aviones militares. En 20 años más, la totalidad de sus aviones de guerra serán operados por autómatas.
Los presupuestos militares cuentan siempre con el apoyo de la inmensa mayoría de los legisladores norteamericanos. Apenas hay Estados de la Unión donde el empleo no dependa en parte de la industria de la defensa.
A nivel mundial y valor constante, los gastos militares se han duplicado en los últimos 10 años como si no existiera peligro alguno de crisis. En estos momentos es la industria más próspera del planeta.
En el 2008, alrededor de 1,5 millones de millones de dólares se invertían ya en los presupuestos dedicados a la defensa. El 42% de los gastos mundiales en esa esfera, 607 mil millones, correspondían a Estados Unidos, sin incluir los gastos de guerra, mientras el número de hambrientos en el mundo alcanza la cifra de 1 000 millones de personas.
Un despacho noticioso occidental informó hace dos días que a mediados de agosto el ejército de Estados Unidos exhibió un helicóptero teledirigido, así como robots capaces de realizar trabajos de zapadores, 2 500 de los cuales han sido enviados a las zonas de combate.
Una firma comercializadora de robots sostuvo que las nuevas tecnologías revolucionarían la forma de comandar la guerra. Se ha publicado que en el 2003 los Estados Unidos apenas poseían robots en su arsenal y "hoy cuenta —según la AFP— con 10 000 vehículos terrestres, así como 7 000 dispositivos aéreos, desde el pequeño Raven, que puede ser lanzado con la mano, hasta el gigante Global Hawk, un avión espía de 13 metros de largo y 35 de envergadura capaz de volar a gran altitud durante 35 horas". Se enumeran en ese despacho otras armas.
Mientras esos gastos colosales en tecnologías para matar se producen en Estados Unidos, el Presidente de ese país suda la gota gorda para llevar los servicios de salud a 50 millones de norteamericanos que carecen de ellos. Tal es la confusión, que el nuevo Presidente declaró: "estaba más cerca que nunca de lograr la reforma del sistema de salud pero la lucha se está volviendo feroz."
"La historia es clara –añadió– cada vez que tenemos la reforma sanitaria en el horizonte, los intereses especiales luchan con todo lo que tienen a mano, usan sus influencias, lanzan sus campañas publicitarias y utilizan a sus aliados políticos para asustar al pueblo estadounidense."
El hecho real es que en Los Ángeles 8 000 personas —la mayoría desempleada, según la prensa— se reunieron en un estadio para recibir la atención de una clínica gratuita itinerante que presta servicios en el Tercer Mundo. La multitud había pernoctado allí. Algunos se trasladaron desde cientos de kilómetros de distancia.
"‘¿A mí qué me importa si es socialista o no? Somos el único país en el mundo donde los más vulnerables no tenemos nada’, dijo una mujer de un barrio negro y con educación superior."
Se informa que "un examen de sangre puede costar 500 dólares y un tratamiento dental de rutina más de 1 000."
¿Qué esperanza puede ofrecer esa sociedad al mundo?
Los lobbistas en el Congreso hacen su agosto trabajando contra una simple ley que pretende ofrecer asistencia médica a decenas de millones de personas pobres, negros y latinos en su inmensa mayoría, que carecen de ella. Hasta un país bloqueado como Cuba ha podido hacerlo, e incluso cooperar con decenas de países del Tercer Mundo.
Si los robots en manos de las transnacionales pueden reemplazar a los soldados imperiales en las guerras de conquista, ¿quién detendrá a las transnacionales en la búsqueda de mercado para sus artefactos? Así como han inundado el mundo con automóviles que hoy compiten con el hombre por el consumo de energía no renovable e incluso por los alimentos convertidos en combustible, pueden también inundarlo de robots que desplacen a millones de trabajadores de sus puestos de trabajo.
Mejor todavía, los científicos podrían igualmente diseñar robots capaces de gobernar; así le ahorrarían ese horrible, contradictorio y confuso trabajo al Gobierno y al Congreso de Estados Unidos.
Sin duda que lo harían mejor y más barato.
El imperio y los robots | 20-08-2009 - 18:23:12 GMT 1 #
Elecciones en Afganistán :
La canciller alemana, Angela Merkel, ha expresado su confianza en que las elecciones en Afganistán discurran "lo más pacíficamente posible" y considera que el hecho de que se celebren indica lo "mucho que ha cambiado" ese país. "Confío en que haya una afluencia lo más numerosa posible a las urnas, ya que es un importante paso en la historia del desarrollo democrático" de Afganistán.
Un soldado norteamericano murió esta mañana en el este de Afganistán a causa de un ataque con morteros de la insurgencia talibán.
Un cohete missil impactó cerca de la casa de uno de los hermanos del presidente Hamid Karzai.
Tolo TV denuncia que menores de 18 años con tarjetas de voto falsificadas han podido votar en las provincias de Kunar y Tahar.
Alemania hablaba ayer de empezar a pensar en una retirada a tiempo.
Elecciones en Afganistán | 20-08-2009 - 18:34:18 GMT 1 #
Afganistán
Unas elecciones marcadas por la violencia y la ocupación
Txente Rekondo
Tras diferentes retrasos, las elecciones presidenciales afganas se han celebrado, y si en un principio las fuerzas ocupantes del país apostaron por una cita electoral “limpia y masiva”, tras los acontecimientos de las últimas semanas (divisiones internas entre los candidatos, aumento de las operaciones de la resistencia afgana, operaciones masivas de las tropas de ocupación…), todo parece indicar que esos adalides de la “democracia” se conforman con una fotografía de algún colegio electoral de la capital para pasar la “prueba del algodón” y mostrar al mundo que su campaña “por la libertad y la democracia” ha tenido éxito en Afganistán.
Sin embargo la realidad es muy diferente a esa postal que las fuerzas ocupantes pretenden enseñarnos. Y mientras todo parece apuntar que la llamada estrategia de la ocupación está fracasando, el movimiento de resistencia amplia sus zonas de influencia y su capacidad operativa. Además, Afganistán asiste hoy en día a unos niveles de corrupción elevadísimos dentro del propio gobierno; la inexistencia de infraestructuras gubernamentales en el país es una cruda realidad; acompañada también de la ausencia de un sistema judicial o de las fuerzas policiales; y con una tasa de desempleo que afecta a importantes sectores de la población.
La estrategia ocupante hace aguas por doquier. Si el motivo oficial de la guerra era “construir un estado democrático al estilo occidental”, se ha pasado a contener “como sea” el auge y el peso de la resistencia afgana por todo el país. Junto a ello, el coste económico y en vidas humanas no deja de crecer. Mientras que el mes de julio ha sido el más mortífero para las tropas británicas (21 muertos), y otros 76 soldados ocupantes más, la población civil afgana sigue siendo la que más sufre la brutal campaña de la coalición extranjera. Los bombardeos indiscriminados, los encarcelamientos sin juicio o las constantes presiones sobre civiles siguen alimentando el rechazo de la mayoría de afganos hacia las tropas ocupantes.
Ante esa realidad, los ocupantes han puesto en marcha “una nueva estrategia” dirigida por Washington, y que centra su foco de atención en Afganistán y Pakistán, al tiempo que se ha nombrado un nuevo comandante del ISAF. La nueva apuesta pasa por seguir con las operaciones militares contra los talibanes y otros grupos de la resistencia afgana, al tiempo que se incide en buscar medidas para “ganarse a la población local”, sobre todo dotándola de mayor seguridad y de una buena administración. También se alude a la necesidad de un mayor número de efectivos militares y a continuar con el combate contra las plantaciones de opio.
Más allá de esas intenciones, “muchas palabras pero pocos hechos”, en diferentes declaraciones se deja entrever un importante grado de pesimismo. Si para la administración de Obama, Afganistán ocupa en estos momentos el centro de su estrategia internacional (más tropas y recursos económicos), lo cierto es que los ocupantes “cada vez tienen menos idea de cómo materializar sus objetivos”. Incluso en documentos oficiales británicos se afirma que “la misión militar en Afganistán ha fracasado a la hora de lograr lo prometido, y el coste entre las tropas sigue aumentando”.
En esa línea se ha manifestado también Richard Holbrooke, enviado especial estadounidenses para Afganistán y Pakistán, que ha reconocido que la “política occidental contra las plantaciones de opio han fracasado. No han dañado a los talibanes y han colocado a los cultivadores junto a éstos y contra nuestras fuerzas”.
La resistencia por su parte, ha logrado importantes avances en los últimos meses. En opinión de un prestigioso analista, “es muy peligroso menospreciar al adversario, y es necesario que se tomen en serio a la resistencia afgana”. Este año, los talibanes y otros grupos resistentes, han logrado consolidar su presencia y poder en el sur y este del país, han ido abriendo nuevos frentes en le norte, y siguen aumentando la presión sobre las grandes ciudades como Kabul, Ghazni o Kandahar, donde el nivel de presencia e infiltración es cada día más alto, como lo demuestran los recientes ataques en el corazón de la capital contra el cuartel de la OTAN o el palacio presidencial, así como la toma de la capital provincial en Logar.
La diversidad de la resistencia suele confundir a algunos observadores, aprovechando esa situación para formular planteamientos erróneos sobre la realidad resistente. Si la columna central de la misma está compuesta por los talibanes, existen otros grupos como Hezb-i-islami que ha logrado agrupar a miembros de etnias no pashtunes. También la existencia de diferentes comandantes se interpreta como fuente de divergencias internas, cuando obedece a una estrategia medida, con un mando centralizado pero flexible y diverso para adaptarse a los contextos locales.
A esa estrategia cohesionada habría que añadir una importante red de comunicaciones e inteligencia por todo el país, el uso de nuevas tecnologías (modernas y sofisticadas) que permiten desarrollar una eficaz propaganda. La materialización de un gobierno paralelo en las zonas y regiones controladas por la resistencia, sustentado en dos pilares, dotar de seguridad y justicia a la población, junto a saber explotar los errores de los ocupantes y haber aprendido de sus propios fallos en el pasado (en lugar de buscar enfrentamientos abiertos en situaciones desfavorables, utilizan técnicas tradicionales de la guerra de guerrillas), son otros factores que operan en favor del movimiento contra la ocupación afgano.
Las fuerzas de ocupación en Afganistán han pasado de “ser invitados (mehman) a ser percibidos como enemigos (dushman). La percepción de los extranjeros como “una clase aparte” que apenas tiene trato directo con la mayor parte de la población, y que mantiene un estilo de vida alejado del que tienen que soportar los locales; las “victimas colaterales” de miles de civiles tras las operaciones militares de los ocupantes; o el negocio en torno a los llamados fondos de ayuda internacionales que van a apara a las élites afganas o a ciudadanos y empresas extranjeras, son otras claves que aumentan el rechazo popular ante los ocupantes.
Los grupos de la resistencia han venido mostrando este verano un importante salto cualitativo en su organización y en su accionar militar. Los mayores niveles de coordinación y la capacidad operativa se han manifestado estos días. La cita electoral en ese contexto, con el llamamiento al boicot por parte de esos grupos, que ha hecho que de momento cerca de un diez por ciento de colegios electorales no vayan a abrir sus puertas, o que los refugiados afganos en Irán y Pakistán no puedan participar en estas elecciones presidenciales, se presenta cuando menos con un importante déficit de cara a su propia legitimación.
Si tras el recuento de los votos el vencedor es Hamid Karzai, “el alcalde de Kabul” como le señalan irónicamente su propia población, y que hasta hace unos meses parecía el candidato menos malo para EEUU (tal vez porque no había logrado otro); o el tecnócrata Ashraf Ghani, que podría acabar uniendo sus fuerzas al propio Karzai si se necesitara una segunda vuelta, algo que tampoco ve con malos ojos Washington; o incluso si Abdullah Abdullah logra disputarle al actual presidente una segunda vuelta electoral, algo que entra en los planes también de la administración de Obama; el teatro afgano seguirá sumido en la violencia generada por la ocupación desde hace varios años.
TXENTE REKONDO.- Gabinete Vasco de Análisis Internacional (GAIN)
Unas elecciones marcadas por la violencia y la ocupación | 21-08-2009 - 12:24:17 GMT 1 #
Efe decreta el éxito en la jornada electoral en Afganistán
Andrés Sal.lari
Mientras la mayoría de los medios en el mundo destacaban la escasa participación y la altísima inseguridad (hubo al menos 50 muertos) que enmarcaron las ocupadas elecciones afganas, la agencia española estatal EFE lanzó un cable absolutamente político para que en los titulares de los diarios de hoy usted pueda leer lo siguiente:
La comunidad internacional considera "un éxito" la jornada electoral
Redacción Internacional, 20 ago (EFE).- La comunidad internacional ha considerado "un éxito" la jornada electoral celebrada hoy, jueves, en Afganistán, especialmente en materia de seguridad y pese a los intentos de los talibanes por perturbar el proceso.
El presidente de EEUU, Barack Obama, manifestó que las elecciones afganas han sido un éxito pese a los intentos de los talibanes de descarrilar el proceso.
"Hemos visto lo que parece haber sido una elección exitosa en Afganistán pese a los intentos de los talibanes de alterar" el proceso, dijo hoy Obama durante una entrevista radiofónica con el comentarista de Filadelfia Michael Smerconish.
Obama indicó, en línea con lo señalado el lunes durante un discurso ante veteranos de guerra, que la contienda en Afganistán "llevará algún tiempo" e incidió en que lo importante es acabar la tarea iniciada allí.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, felicitó al pueblo afgano por su participación en las elecciones presidenciales, que, en su opinión, ponen de manifiesto las "ansias de estabilidad y desarrollo" que hay en el país.
La portavoz de la ONU, Marie Okabe, señaló que Ban anima a los candidatos y a sus simpatizantes a mantener la cooperación con las instituciones electorales durante el escrutinio, la tramitación de reclamaciones y la certificación de los resultados.
El secretario general "destaca que con este ejercicio de su derecho constitucional al voto, el pueblo afgano ha demostrado de nuevo sus ansias de que su país alcance la estabilidad y el desarrollo", apuntó en una declaración la portavoz.
La misión de la ONU para Afganistán (UNAMA) indicó que la "vasta" mayoría de los colegios electorales afganos abrieron sus puertas pese a la amenaza de boicot y violencia talibán, en una jornada en la que al menos 50 personas perdieron la vida en diversos incidentes.
El secretario general de la OTAN, Andres Fogh Rasmussen, afirmó que las elecciones afganas han sido "un éxito" desde el punto de vista de la seguridad y felicitó al pueblo afgano por el valor mostrado frente a los violentos.
"La situación ha sido hoy mejor de lo que esperábamos", afirmó Fogh Rasmussen en una declaración sobre las elecciones presidenciales y provinciales afganas.
El responsable de la Alianza Atlántica consideró "prematuro" hablar sobre el índice de participación en los comicios, y dijo que "lo más importante" es que las elecciones "sean consideradas creíbles por el pueblo afgano".
Fogh Rasmussen destacó que los afganos "han desafiado" el intento de los "enemigos" del país, que se habían propuesto bloquear el avance del país con "atentados terroristas".
También destacó que las de hoy han sido las primeras elecciones organizadas y gestionadas por manos afganas en más de treinta años, lo que demuestra "la determinación" del pueblo de ese país, al que felicitó por "el valor" en difíciles circunstancias.
Atribuyó gran parte del éxito a la labor del Ejército y las fuerzas de seguridad de Afganistán, que "han hecho todo lo posible" para que los comicios tuvieran lugar de forma eficiente en todo el país.
"En conjunto, las elecciones de hoy se han realizado de forma efectiva", resumió.
La canciller alemana, Angela Merkel, dijo que el mero hecho de que se celebren los comicios indica que "han cambiado muchas cosas" en Afganistán.
El actual presidente afgano, Hamid Karzai, declaró hoy a Efe que las tropas españolas están haciendo un buen trabajo en Afganistán.
"Las tropas españolas van muy bien", declaró a Efe Karzai al término de una breve rueda de prensa en el palacio presidencial de Kabul, con motivo de los comicios.
Asimismo, el presidente afgano se felicitó por la marcha de las elecciones, celebradas con el temor de que los talibanes pudieran cometer masivos atentados y ataques para cumplir su amenaza de boicotear el proceso.
El Gobierno de España considera que la celebración de las elecciones en Afganistán constituye una expresión de la madurez del pueblo afgano, así como de su voluntad de avanzar en la "senda de la consolidación democrática".
En un comunicado divulgado hoy por el Ministerio de Asuntos Exteriores, el Ejecutivo español expresa su satisfacción por la celebración de estos comicios.
Unos 17 millones de personas estaban convocadas a las urnas en Afganistán, en un proceso que Karzai calificó como un paso adelante y una prueba del afán de superación de sus conciudadanos.
Karzai parte como favorito en el proceso, aunque necesitará sumar más del 50 por ciento de los votos para evitar tener que acudir a la segunda vuelta.
Pequeña reflexión:
Para EFE la declaración del presidente de la potencia ocupante (Obama), más la del Secretario General de la ONU (Ban Ki-moon, que ni siquiera declaró personalmente sino a traves de una vocera), más la declaración del jefe de la fuerza militar ocupante (Andres Fogh Rasmussen de la OTAN), más la de la canciller alemana (Merkel, que en ningún momento habla de éxito), junto a la de su propio gobierno (el español, que tampoco dice nada sobre un éxito) alcanza para afirmar que “la comunidad internacional considera un ‘éxito’ la jornada electoral”.
Es decir 5 testimonios de los principales responsables de la ocupación alcanzan para realizar la afirmación.
Cuando ese cable fue despachado no existía ninguna declaración conjunta de la ONU, ninguna del G-8, ninguna del G-20, ninguna de la comunidad europea, ninguna de los no alineados, ninguna de la Unión Africana, ninguna de la Liga Árabe, ninguna de China, Rusia, India, México o Brasil, ninguna del Grupo de Río, de la Unasur, del Alba, del Mercosur o de la Comunidad Andina de Naciones.
Pero para EFE -en consonancia directa con quienes promueven la ocupación de Afganistán desde Washington- en es país está todo bien y la comunidad internacional está fascinada con el resultado de las elecciones.
¿Cuándo comenzarán a hacer periodismo de verdad?
Efe decreta el éxito en la jornada electoral en Afganistán | 21-08-2009 - 12:46:27 GMT 1 #
Una elección con dos ganadores
Kim Sengupta
No tardó mucho en escucharse los festejos de victoria en Afganistán. Ayer, menos de 24 horas después de que los centros de votación cerraran, tanto el presidente Hamid Karzai como su principal rival, Abdulá Abdulá, salieron a celebrar y garantizaron que no será necesaria una segunda vuelta. Las declaraciones de los candidatos sólo ayudaron a alimentar los rumores de fraude, denunciados inclusive antes de los comicios por la oposición. El gobierno norteamericano y el británico se apuraron ayer a pedir paciencia y recordar que los únicos que pueden adelantar los resultados son las autoridades electorales afganas.
“Vimos los informes, pero la Comisión Electoral Independiente es la única que puede anunciar los resultados oficiales. Esperaremos a escuchar lo que tengan que decir. El resto son sólo especulaciones”, aseguró el vocero de la embajada norteamericana en Kabul, Fleur Cowan. Ayer la comisión adelantó los primeros datos sobre los comicios. Zekria Barakzai, el vicepresidente del organismo electoral, informó que las cifras relevadas hasta ahora pueden pronosticar que el martes hubo una participación de entre el 40 y el 50 por ciento, un número muy inferior al 70 por ciento registrado en las primeras elecciones presidenciales post ocupación norteamericana, en 2004.
Barakzai, en cambio, evitó hablar sobre los rumores de fraude difundidos por la oposición y los anuncios de victoria simultáneos. “No podemos confirmar las declaraciones hechas por los comandos electorales. Debemos ser pacientes”, pidió. Pero las palabras del funcionario no tuvieron mucho eco en los candidatos y sus asesores. “Los resultados iniciales muestran que el presidente obtuvo una mayoría contundente”, aseguró su jefe de campaña, Deen Mohammed. Según explicó, analizaron los informes que enviaron 29 mil fiscales desde todo el país. “No iremos a una segunda vuelta”, se congratuló.
Su optimismo fue inmediatamente cuestionado por el comando rival. “Lo que están diciendo no es verdad. Creemos que Abdulá ganó”, sostuvo Fazl Sangchraki, el vocero de su campaña. Según explicó, el norte de país votó abrumadoramente a favor del candidato opositor, excepto por la provincia de Jowzjan, donde el comandante de la milicia uzbeka Rashid Dostum hizo abiertamente campaña por el presidente Karzai.
El mismo Abdulá reivindicó su supuesto triunfo ante la agencia británica Reuters. “Estoy ganando. Los primeros resultados que nos están llegando desde las provincias muestran que tengo más del 50 por ciento de los votos”, aseguró el candidato.
Antes de la elección las encuestas le daban a Karzai una clara ventaja sobre Abdulá, aunque no alcanzaba el 50 por ciento que necesita para ganar en primera vuelta. La incógnita que sobrevolaba es si el mandatario podría sumar ese cinco por ciento de los votos que necesitaba, a pesar de las amenazas de los talibán, quienes habían anunciado posibles atentados suicidas contra los centros de votación. No fue una amenaza vacía. Al menos 50 personas murieron en ataques y enfrentamientos entre las tropas extranjeras y los milicianos talibán, dos de las víctimas fueron soldados británicos.
Los resultados oficiales recién estarían listos a finales de la semana próxima o a principios de septiembre. Si ninguno de los candidatos alcanza el 50 por ciento, la segunda vuelta se realizará en octubre. Esa posibilidad conlleva el temor de que los rumores de fraude y las acusaciones cruzadas entre Karzai y Abdulá sigan creciendo y terminen de contaminar un clima electoral que ya está tenso. Además, le daría a los talibán un mes más para atacar objetivos civiles y atemorizar a los votantes que el martes pasado se animaron a ir a los centros de votación.
Otro miedo que sobrevuela la segunda vuelta es que la polarización entre los dos candidatos lleve a un quiebre en el país. El presidente Karzai es un miembro de la etnia Pashtun con un gran apoyo popular en el sur del país; Abdulá es un ex canciller que arrastra sus votos de los Tajiks en el norte. “Siempre supimos que sería una elección disputada”, aseguró Richard Holbrooke, el enviado de Estados Unidos a la región. “No me sorprendería si los candidatos que ahora proclaman la victoria, en los próximos días comienzan a denunciar un fraude”, agregó el funcionario desde Kabul.
Mientras tanto en las calles ayer había un sensación generalizada de alivio. La masacre que muchos habían pronosticado para los pasados comicios no se concretó. Sin embargo, la incertidumbre por el resultado y la posibilidad de una segunda vuelta y un mes más de campaña electoral con atentados diarios no permite a los afganos respirar tranquilos.
En la ciudad de Nad-e-Ali, en la provincia de Helmand, Rahimtulá, de 44 años, contó cómo fue votar en uno de los bastiones de los talibán en el sur afgano. “Estaba muy preocupado por las amenazas que habían hecho los talibán, pero igual voté, y voté por Karzai. Fui el único de mi familia que votó y todos tenían miedo cuando fui al centro de votación. Creo que tendrán aún más miedo si voy a votar en una segunda vuelta”, aseguró el afgano.
En Kabul, un simpatizante del candidato opositor, Abdulá, pidió más tenacidad a sus compatriotas para las próximas semanas. “Tenemos que cumplir con nuestra obligación hasta el final. Si Karzai simplemente se declara presidente hoy, van a haber muchos problemas porque lo más seguro es que la gente no le crea”, señaló Akhbar Agha.
* De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12.
Una elección con dos ganadores | 22-08-2009 - 14:23:48 GMT 1 #
Afganistán
Lo que llaman democracia
Pascual Serrano
Lo sucedido en las recientes elecciones de Afganistán nos puede servir para comprobar hasta donde puede llegar el proceso de jibarización del concepto de democracia. “La UE considera que los comicios son un hito en la democratización de Afganistán”, titulaba El País el 23 de septiembre. Una vez desarrollados los mecanismos de convencimiento necesarios para conseguir modular las intenciones de votos de los ciudadanos, basta con reducir a eso un sistema para decretar la democracia. En Afganistán el ochenta por ciento de los ciudadanos no saben leer ni escribir por lo que no pueden leer ningún programa electoral y sólo uno de cada cuatro tiene acceso a una televisión para ver los mensajes de los candidatos. Ningún candidato que surja del pueblo tiene la posibilidad de viajar por el país para explicar sus propuestas. Los electores afganos tienen al cincuenta por ciento de sus hijos sufriendo malnutrición, cada día mueren 600 niños por enfermedades evitables. 2'3 millones de habitantes sobreviven ilegalmente cultivando opio.
Ya en 2005 la ONU había gastado en las dos convocatorias electorales un tercio del dinero destinado a la reconstrucción del país. El gobierno español anunciaba el pasado mes de abril que España, como está “comprometida con el proceso de democratización” de Afganistán, destinará “cinco millones de euros a adiestramiento del Ejército Nacional Afgano y cuatro millones para el fondo electoral”. Esa es toda la ayuda, obsérvese que está en consonancia con el concepto que se tiene de democracia: soldados y elecciones.
El modelo dominante trabaja para que nadie se plantee que es imposible una democracia entre ciudadanos que no saben leer ni escribir, que no tienen para comer, cuyos hijos mueren diariamente por falta de asistencia y que sólo pueden trabajar cultivando droga ilegal para el resto del mundo. El pasado mayo, con motivo de las elecciones en India los medios no cesaban en sus referencias a ese país como la democracia más poblada del mundo (RTVE 13-5-2009, Europa Press 17-5-2009). La mayor democracia del mundo ha votado, llegaron a titular algunos medios. A ninguno se le ocurrió dudar de esa afirmación con 620 millones de ciudadanos viviendo con menos de 1,35 dólares al día.
Quizás podrían preguntar a muchos afganos o indios si cambiarían su papeleta por un plato de arroz, una medicina para la diarrea o el acceso a agua potable. Así podrían saber muchos europeos y estadounidenses lo que piensan allí de su democracia.
Lo que llaman democracia | 24-08-2009 - 06:14:11 GMT 1 #
Elecciones afganas
Farsa en un país ocupado
Miguel Urbano Rodrigues
Karzai y los medios hablaron de afluencia masiva a las urnas. Era mentira. Las largas filas de votantes no existieron
Las elecciones presidenciales y locales en Afganistán fueron, como se preveía, una farsa dramática. Más de 300.000 soldados y policías (100.000 de la OTAN y de la Fuerza «Libertad Duradera», exclusivamente constituida por tropas norteamericanas) fueron movilizados para garantizar el carácter «democrático» del proceso. Pero el espectáculo no se desarrolló de acuerdo al programa.
Washington había manifestado la esperanza de que las elecciones fueran «limpias y masivas». Fueron sucias, y la abstención fue enorme. En la mayoría de las provincias se multiplicaron los ataques armados a lugares estratégicos. Según la Comisión Electoral Independiente (así se llama), en 15 provincias se registraron unos 135 «incidentes». Balance provisional: 56 muertos. Algunos colegios electorales fueron alcanzados por misiles. El Palacio presidencial fue bombardeado en la víspera.
Hamid Karzai, ex funcionario subalterno de una transnacional estadounidense, se apresuró a proclamar su victoria por mayoría absoluta, lo que evitaría una segunda vuelta en octubre. Pero su principal adversario, Abdullah Abdullah, también reivindicó la victoria.
La Comisión Electoral aclaró que solamente a partir de la próxima semana empezará a divulgar resultados parciales. Los oficiales, todavía no definitivos, no se divulgarán antes de mediados de septiembre.
Oficialmente estaban aptos para votar más de 17 millones de ciudadanos. Ocurre que las estadísticas en Afganistán son fantasiosas. Ellas atribuyen actualmente al país 33 millones de habitantes, pero hace 30 años el gobierno revolucionario avaló ese dato en apenas 16 millones.
La Comisión Electoral informó que funcionaron 95% de los 6.500 colegios. Nadie lo ha creído, porque muchos de los 364 distritos están bajo control de las guerrillas.
Extrañamente, 70% de los electores son del sexo femenino. El absurdo tiene una explicación: son los maridos quienes inscriben a sus mujeres –con frecuencia tres o cuatro– en los cuadernos electorales. La ley no exige que ellas se presenten en el acto de inscripción. Los billetes electorales, además, no tienen foto, por lo que el control es imposible.
Corresponsales de diarios europeos revelaron que en el mercado negro fueron vendidos cientos de miles de billetes por un precio equivalente a seis euros. Uno de los candidatos a la presidencia, el millonario Ashrai Ghani, ex-ministro de Finanzas, afirma que Karzai recibió unos 800.000 votos ficticios del electorado femenino.
Como la abrumadora mayoría de la población es analfabeta, a los iletrados les pintaban un dedo después de la votación. La tinta utilizada era, además, lavable, lo que permitía que el mismo ciudadano votara más de una vez. El número de candidatos a la presidencia merece registro en el Guiness: ¡cuatro decenas!
Como simultáneamente 3.195 ciudadanos disputaron las elecciones locales como candidatos a consejeros municipales, la corrupción y la violencia se extendieron por el país como lava que derrama un volcán.
Los adeptos de Karzai y Abdullah se envolvieron en una guerra interna. Decenas de candidatos fueron asesinados. También fue abatido el director de la campaña de Abdullah.
El involucramiento de la presidencia en múltiples casos de corrupción (en la casa del hermano del jefe del Ejecutivo fue aprehendida una enorme cantidad de heroína) y la apropiación por parte de sus colaboradores de cientos de millones de dólares de la «ayuda internacional» llevaron a que Karzai revisara las alianzas en los últimos meses. Para recibir el apoyo de grandes jefes tribales, que durante años él había combatido o deportado (como el uzbeco Rachid Dostum, un genocida), les compró la conciencia y los votos.
LA EUFORIA Y EL MIEDO DE HAMID KARZAI
El Presidente temía lo que pasaría el día 20. Por cautela, prohibió a los medios de comunicación social dar noticias de actos de violencia en las vísperas y en el día de las elecciones. El acceso de los periodistas a los colegios fue también impedido y el gobierno esclareció que los corresponsales extranjeros que violasen la prohibición serían expulsados.
Después de la mañana del viernes, Karzai y sus ministros empezaron a hablar de afluencia masiva a las urnas. Algunos media extranjeros difundieron la noticia. Era falsa. Las largas filas de votantes en los colegios electorales eran inexistentes.
El sábado la Comisión Electoral informó que valoraba una participacion de entre 40 a 50 por ciento. En otras palabras, más de la mitad de los electores inscritos no había votado pese a las formidables presiones oficiales y a la atmósfera de intimidación que se respira en un país ocupado. Enviados especiales de las agencias Reuters y EFE y de grandes diarios europeos conservadores -entre ellos Le Monde, Le Fígaro y El País– subrayaron en sus crónicas que un gigantesco fraude restaba credibilidad a los resultados que serían divulgados.
Según Le Monde, diplomáticos occidentales avalaron en 10% la participación de electores en ciertas regiones del sur.
Un informe de UNAMA, la misión de Asistencia de las Naciones Unidas para Afganistán, publicado a inicios de agosto, manifiesta una gran preocupación con el futuro del país. En su opinión, el clima de violencia en que transcurrió la campaña, marcado por amenazas, el robo de los fondos internacionales, asesinatos y una corrupción avasalladora, desmiente el optimismo de aquellos que insisten en definir las elecciones como «democráticas». Esa evidencia no impidió que Barack Obama las definiera como «un éxito» tras cerrarse las urnas.
La víspera, en un discurso en Arizona, el presidente de los Estados Unidos otra vez defendió la guerra en Afganistán como una prioridad estratégica, indispensable a la seguridad del pueblo norteamericano, y sentenció que la gran tarea de los militares de su país consiste ahora en la «conquista de los corazones y el espíritu de los afganos». La situación real en el país no confirma la esperanza de contornos románticos de Barack Obama.
El nuevo secretario general de la OTAN, el danés Anders Rasmunssen, también manifestó satisfacción por el clima que envolvió la jornada electoral, asegurada por las «fuerzas de seguridad».
En opinión de corresponsales extranjeros, la gran mayoría de los afganos, de todas las etnias detesta a los militares extranjeros que ocupan el país. La popularidad de Karzai en Kabul es muy baja. No sucede lo mismo con la imagen de los antiguos dirigentes de la revolución afgana. René Girard, enviado de Le Fígaro, informa que en la capital no se ve un retrato del ex-presidente Muhamad Najibullah. Pero eso no impide -escribe– que él sea «con todo, el político más popular de la historia afgana contemporánea».
INCÓGNITA: LA OPCIÓN DE WASHNGTON
El objetivo principal de las elecciones era la legitimación por el voto de la tutela imperial impuesta por los Estados Unidos al pueblo afgano. Pero el alto porcentaje de abstención expresó la condena a la guerra y a la caricatura de democracia representativa implantada bajo la protección de las bayonetas americanas.
No es de extrañar que la propia prensa de los Estados Unidos comience a cuestionar la estrategia de Obama para la región. Cabe recordar que el presidente envió a Afganistán más de 21.000 soldados y extendió los ataques aéreos a las zonas tribales de Paquistán, habitadas por pachtuns, alegando que funcionan como «santuarios de los talibanes».
La designación del general Stanley McChrystal como comandante en jefe en la región fue además el prólogo de la gran ofensiva en la provincia de Helmand en que la que participaron 4.000 marines y tropas de élite británicas. Entre tanto, el propio general –un boina verde con currículo de criminal de guerra- reconoció que esa ofensiva, tendiente a crear condiciones de seguridad para las elecciones, no alcanzó sus objetivos. Fue un fracaso militar y político. Las bajas fueron muy elevadas. McChrystal abandonó la oratoria triunfalista y ahora habla de una «guerra de larga duración».
La popularidad de Obama (que por primera vez ronda el 50%) se resiente, y su estrategia afgana cada vez tiene más detractores. Las grandes cadenas de televisión y los diarios de influencia nacional, como The New York Times y Washington Post, están conscientes de que la elección presidencial colocó a la Casa Blanca ante una situación de dilema.
En las últimas semanas las críticas a Hamid Karzai por parte de altas personalidades de la administración aumentaron. El presidente fantoche y corrupto se ha vuelto muy incómodo. Pero Washington teme a la situación de inestabilidad que resultaría de la necesidad de una segunda vuelta electoral en octubre si Karzai no obtuviera el 50 % indispensable para la reelección automática.
La respuesta a la incógnita se conocerá cuando la Comisión Electoral anuncie el nombre del vencedor de las elecciones y la votación que obtuvo. Mientras tanto, observadores internacionales estiman que la decisión sobre el nombre del futuro presidente será tomada en Washington.
Ha habido tanto fraude en estas elecciones de fantasía que un fraude más, y el mayor de todos, no es improbable.
EL PUEBLO AFGANO, SUJETO DE LA HISTORIA
Fue en l988, hace 21 años, que estuve por última vez en Afganistán. La revolución, abandonada por Gorbachov, luchaba entonces por sobrevivir. Las últimas tropas soviéticas se retiraban del país y la harina y el petróleo comenzaban a escasear. Mas las fuerzas armadas afganas se batían con bravura contra las bandas de mujahedines de las Siete Organizaciones Sunitas de Peshawar, armadas y financiadas por los Estados Unidos. Reagan recibía en la Casa Blanca a sus jefes –casi todos millonarios ligados a la producción y el tráfico de drogas y a negocios mafiosos-- como combatientes de la libertad».
Osama Ben Laden, en ese entonces un desconocido, era aliado de esa gente; su familia mantenía relaciones de amistad con George Bush padre, el vice presidente de los Estados Unidos. Los talibanes aún no habían sido creados por la CIA y por los servicios secretos de Paquistán.
En ese año 88 las chicas todavía eran más numerosas que los hombres en la Universidad de Kabul. En los cuarteles de la cordillera, cuando atravesé el Hindu Kush, hablé con mujeres que luchaban por la revolución, de fusil a la espalda y rostro descubierto. Había ministras en el gobierno. Guardo de esa visita y de otras anteriores recuerdos imborrables.
La revolución había expropiado a los señores feudales, entregado la tierra y el agua a los campesinos (en un país donde nada verde brota de la tierra sin el agua de las nieves que viene de la alta montaña), había fundado universidades, instalado fabricas, construido miles de escuelas, dignificado a las mujeres.
Ni una sola capital de las 34 provincias había sido conquistada por los contrarrevolucionarios. No puedo olvidar las vigilias pasadas en Kabul hablando de la revolución y de sus inseparables desafíos con dirigentes del Partido Democrático Popular, la organización marxista que había tomado el poder una década antes. Recuerdo con nostalgia a algunos de esos compañeros, revolucionarios ejemplares que me ayudaron a comprender la historia profunda de los pueblos que hace siglos vivían en las montañas, valles y desiertos de aquel país. Transcurridas dos décadas, todo eso acabó.
En Portugal, leyendo textos que periodistas mercenarios o ignorantes escriben sobre la elección-farsa, no es sin dolor que imagino la tierra afgana, invadida, ocupada y gobernada por Estados Unidos.
De mis pasajes por allí nació un amor, que casi se tornó pasión, por la historia de la amalgama de pueblos muy diferentes que solamente en el siglo XVIII pasaron a ser designados como afganos. Sobre su historia escribí cientos de páginas en libros y periódicos.
Ayer, al leer lo que sobre las elecciones dijeron el presidente Obama y el general McChrystal, una pregunta apareció ante mí: ¿Tendrán ellos alguna noción, aunque sea superficial, de que Afganistán es hoy tal vez el museo arqueológico natural más rico de la humanidad, porque allí bajo la tierra, inexplorados, se encuentran vestigios únicos de grandes civilizaciones desaparecidas?
Pensé en ciudades como Aqueménidas de la Bactria, ruinas de las polis griegas fundadas por los veteranos de Alejandro, en las murallas de los persas sasánidas, en los Budas gigantes de Bamyan, levantados por los kuchanos venidos del Oriente, en los tesoros de la estatuaria greco-bactriana, en los palacios soterrados de los gahznividas turcos, en las mezquitas deslumbrantes de los safévidas, en el príncipe timurida Babur, fundador del Imperio del Gran Mogol, que en Kabul escribió una obra prima de la literatura mundial.
Y me pregunté si Obama y el general McChrystal sabrán que a lo largo de veinticinco siglos incontables generaciones de pueblos de de origen iraní –de los cuales descienden los actuales pashtuns y tajiques-- se batieron, por el derecho a ser libres, en las montañas y valles del actual Afganistán. Contra todos los invasores, desde los persas de Darío, a los americanos de Obama, pasando por los hunos heftalitas, los árabes, los mongoles de Gengis Khan, los turcos chagatai de Tamerlan, los ingleses, los rusos del imperio zarista.
Me duele escuchar al presidente de los Estados Unidos, un hombre instruido y tal vez honesto, disparatar sobre la necesidad de intensificar la guerra en Afganistán para defender la libertad y la democracia.
Me duele, repito, imaginar la barbarie occidental que se abate sobre la tierra y los pueblos del Afganistán que aprendí a amar.
---
Argelaguer, Sales de Llierca, Sant Jaume de Llierca, Montagut i Oix, Tortellà, Les Planes d'Hostoles, Sant Feliu de Pallerols, Sant Aniol de Finestres, Besalú, Beuda, Maià de Montcal, Sant Ferriol, Olot, Castellfollit de la Roca, Les Preses, Riudaura, Sant Joan les Fonts, La Vall de Bianya, La Vall d´en Bas, Mieres, Santa Pau Garrotxa Girona Lleida Tarragona Barcelona Catalunya Espanya
Farsa en un país ocupado | 25-08-2009 - 08:05:16 GMT 1 #
El humanitarismo al servicio del capital
Mohamed Belaali
«Tenemos las mejores relaciones con las ONG, que multiplican nuestras fuerzas y constituyen una parte muy importante de nuestro equipo de combate. (…) Porque todos estamos comprometidos en el mismo objetivo específico, ayudar a la humanidad, ayudar a todos los hombres y mujeres del mundo que tienen necesidades, que padecen hambre (…), dar a todos la posibilidad de soñar con un futuro mejor», decía Collin Powell (1). «Los Estados democráticos deben movilizarse y exigir lo que en el fondo sólo es el principio de la democracia, que el personal humanitario de otros países pueda llevar auxilio a las poblaciones inocentes», encarecía Nicolas Sarkozy con ocasión del nonagésimo aniversario de la Cruz Roja (2). «Juntos por la humanidad: 90 años y más allá», le respondió Juan Manuel Suárez del Toro, su presidente. Bernard Kouchner habó de la «ideología occidental de los derechos humanos» y del «derecho de injerencia humanitaria». Pero, en realidad, ese derecho sólo es el derecho del más fuerte, es decir, la ley de la selva.
El humanitarismo, cualesquiera que sean su forma y sus protagonistas, sirve de pretexto y cobertura a los objetivos hegemónicos e imperialistas. Estrictamente, está al servicio del capital y de las clases dominantes.
Antes enviábamos a los misioneros para civilizar a los «salvajes» llevándoles luz y civilización, en la actualidad hacemos «injerencia humanitaria» para ofrecerles democracia y libertad. El humanitarismo ha sustituido a las misiones.
Un hombre como Bernard Kouchner, principal promotor del «derecho de injerencia humanitaria», simboliza claramente la hipocresía, el cinismo y la violencia de esa visión «humanitaria» del mundo utilizada por los países ricos. Es la encarnación viviente de lo que representa ese derecho. Pagado por Total, Kouchner redactó un informe en el que negaba totalmente, valga la redundancia, el trabajo forzado y los tratos inhumanos infligidos por el grupo petrolero a los trabajadores birmanos. Kouchner el humanitario también es un feroz partidario de la guerra contra Iraq (3) cuyo número de víctimas sobrepasa el millón de muertos. Kouchner, junto a Bush y Sarkozy, preparó al mundo para «lo peor», es decir, «la guerra», esta vez contra Irán (4). ¡Su amor por el humanitarismo sólo es comparable a su admiración por la guerra!
El humanitarismo y la guerra son dos medios contradictorios pero complementarios con un único objetivo: servir a los intereses de las clases dominantes. Es difícil distinguir con claridad lo humanitario de lo militar tal y como ambos instrumentos están imbricados uno en otro. Se hace la guerra en nombre del humanitarismo y se invoca el humanitarismo para justificar la guerra. Pero la acción humanitaria a menudo está subordinado a lo militar, como recuerda Stéphane Sisco, miembro del consejo de administración de Médicos del Mundo: «A todos los niveles, la cooperación se efectúa bajo la dirección del Pentágono, único capaz de asegurar el papel de líder. Como vemos en Iraq, el ejército fija el orden de las prioridades y dirige el desarrollo de la misión, desde el “predespliegue” hasta la salida de la crisis (exit strategy). El control está en manos de los militares, que subordinan a los actores civiles y humanitarios» (5). Lo mismo en Afganistán: «La militarización de la ayuda, los ERP [Equipos de reconstrucción provinciales dirigidos por la Organización del Tratado del Atlántico Norte, OTAN], el enorme número de servicios de seguridad y la creciente confusión de los papeles han contribuido a reducir el espacio humanitario y a transmitir imágenes falsas sobre la labor de las ONG», declaraba a IRIN (un departamento de informaciones humanitarias de las Naciones Unidas) Ashley Jackson, investigador de Oxfam en Kabul (6). Las mismas razones engendran los mismos comportamientos, al margen de las convicciones de los militantes. En nombre del derecho de injerencia humanitaria los países occidentales (Estados Unidos y la Unión Europea en especial), a menudo con la ayuda de la OTAN , su brazo armado, invadieron el Kurdistán iraquí en 1991, llevaron a cabo la operación «Restore hope» en Somalia en 1992, enviaron una fuerza de intervención de la OTAN a Kosovo en 1999, etcétera. En cuanto a la operación «Turquesa» dirigida por los franceses en Ruanda en 1994, siempre en nombre del humanitarismo, después del genocidio de los Tutsi al cual Francia contribuyó ampliamente, esto es lo que opinan los sacerdotes católicos que lograron salvarse de aquella tragedia humana: «Los responsables del genocidio fueron los soldados y los partidos políticos de Ruanda y la República Democrática del Congo a todos los niveles, pero más especialmente en los niveles superiores apoyados por Francia, que había entrenado a sus milicias. Por eso consideramos que la intervención denominada humanitaria de Francia es una empresa cínica» (7).
Así, el derecho de injerencia, bajo pretextos humanitarios, permite y facilita la injerencia imperialista. El derecho de injerencia es la ley del más fuerte. Sólo los Estados más poderosos pueden intervenir e invadir militarmente a los países pobres bajo la bandera humanitaria para saquear mejor sus recursos. Por eso los países del Sur rechazaron ese «derecho de intervención humanitaria» en La Habana , en el año 2000, durante la cumbre del G77 (que representa, más o menos, al 80 por ciento de la humanidad).
Lo países capitalistas sólo apelan al derecho de injerencia humanitaria para servir mejor a sus propios intereses. En caso contrario invocan el derecho de no injerencia en los asuntos internos de los Estados soberanos. Esta percepción selectiva del humanitarismo conduce a esos Estados a intervenir masivamente por ejemplo en Kosovo y a no mover un dedo frente a las masacres perpetradas por el ejército israelí en Gaza. ¡Humanitarismo de «geografía variable»!
Las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) y otras asociaciones vinculadas al humanitarismo, cualquiera que sea por otra parte la sinceridad de sus militantes, sólo pueden actuar dentro de los límites del marco general trazado por los intereses económicos de las clases dominantes. La mayoría de las ONG humanitarias depende financieramente de sus propios Estados, de instancias europeas como el Servicio de Ayuda Humanitaria de la Comisión Europea (DG-ECHO) o de las instituciones internacionales. Así, por ejemplo Save the Children USA, International Rescue Committee y World Vision han recibido una financiación de 2 millones de dólares de USAID, la agencia estadounidenses para la cooperación y la ayuda humanitaria, para «aliviar» a la población iraquí (8). Es el mismo caso de las ONG humanitarias escandinavas, belgas y holandesas, en las que predomina la financiación pública (9). E incluso cuando esas ONG y asociaciones se financian esencialmente con fondos privados, como es el caso de Médicos Sin Fronteras (MSF), Médicos del Mundo (MDM), la Federación Internacional de la Cruz Roja , Acción contra el hambre, etcétera (10), la influencia del Estado sigue siendo determinante, aunque sólo sea a través de las generosas exoneraciones de impuestos vinculadas a las donaciones.
Precisamente, la recaudación de donaciones (fundraising, como las denominan) se convierte, cada vez más, en una de las prioridades, por no decir la prioridad, de las grandes asociaciones humanitarias. Para conseguir ese objetivo vital para ellas, las ONG humanitarias recurren a las mismas técnicas de gestión que las empresas privadas. Para seducir a los generosos donantes, utilizan toda una panoplia de métodos: marketing (¿humanitario?), publicidad comercial, recurso a las agencias especializadas en las técnicas de comunicación, alianzas con las fundaciones, como la del multimillonario Bill Gates, por ejemplo, y sobre todo con las multinacionales (alianzas que se consideran muy modernas) las cuales, a su vez, instrumentalizan a las organizaciones humanitarias para mejorar la imagen de sus marcas, etcétera (11). Pero más allá de esas técnicas, resulta sorprendente la creciente mercantilización sin escrúpulos de los propios principios del humanitarismo. Una vez más aparece una interesante herramienta al servicio de la empresa, y por lo tanto del capital.
De la misma manera, las empresas se sirven con agrado de la ley de 4 de febrero de 1995 sobre el permiso de solidaridad internacional, que les permite enviar a sus empleados en misión humanitaria al extranjero. El Crédit Agricole, el Club Méditerranée, Price Waterhouse Coopers, IBM, L’Oréal, SFR, Areva, etcétera (12), han comprendido a la perfección el interés de esta operación de relaciones públicas que les permite, por poco dinero, rehabilitar sus imágenes maltrechas por los escándalos sociales, ecológicos y éticos vinculados a su búsqueda desenfrenada de beneficios.
El humanitarismo y los grandes medios de comunicación, especialmente la televisión, mantienen relaciones íntimas, incluso incestuosas. La miseria del mundo se proyecta regularmente en la escena mediática, no para explicar a los ciudadanos sus verdaderas causas y denunciar a sus responsables, sin embargo bien conocidos, sino para aumentar la audiencia explotando los sentimientos altruistas del telespectador. El sufrimiento humano se transforma en espectáculo. Así, artistas, deportistas de alto nivel, hombres y mujeres políticos, etcétera, se utilizan en el show mediático. La desgracia de los otros, la conmoción, la angustia humana atraen al público y, por consiguiente, aumentan los ingresos publicitarios de las cadenas de televisión.
Los operadores del humanitarismo, con su racionalidad capitalista de la gestión, intentan «vender» los sufrimientos de las víctimas, a través de los medios de comunicación, a los valiosos donantes que, de alguna forma, son sus «clientes».
Lo único que hace el humanitarismo, en el mejor de los casos, es aliviar momentáneamente la angustia humana. Jamás se dirige a la raíz de las desgracias humanas, es decir, el capitalismo y su funcionamiento. En este sentido, la acción humanitaria no sólo está al servicio del orden establecido, sino que además lo perpetúa. En conclusión, el humanitarismo en un sistema inhumano es una ilusión, por no decir un absurdo.
(1) Conferencia en Washington, 26 de octubre de 2005, citada por Rony Brauman «Mission civilisatrice, ingérence humanitaire» en Le Monde diplomatique,septiembre de 2005: http://www.monde-diplomatique.fr/2005/09/BRAUMAN/12578
(2) http://www.francesoir.fr/politique/2009/05/04/nicolas-sarkozy-defend-l-ingerence-humanitaire.html
(3) http://www.rue89.com/2007/08/22/kouchner-en-2003-facile-detre-contre-la-guerre
(4) Ver la AFP del 16 de septiembre de 2007.
(5) http://www.infosentinel.com/info/article_09_sisco.php
(6) http://www.irinnews.org/fr/ReportFrench.aspx?ReportId=85779
(7) African Rights, Death Despair, 1142. http://www.voltairenet.org/article8056.html
(8) http://www.grip.org/bdg/g2050.html
(9) «Les organisations non gouvernementales (ONG): un acteur incontournable de l’aide humanitaire», Philippe Ryfman: http://www.icrc.org/web/fre/sitefre0.nsf/html/review-865-p21
(10) Ver los sitios oficiales de las ONG/Asociaciones, especialmente sus informes financieros.
(11) Para más información sobre este aspecto, ver el trabajo de Zsuzsa Ferenczy «Les ONG humanitaires, leur financement et les médias». Institut Européen des Hautes études Internationales. Como ejemplo del marketing «humanitario» ver el cartel de Action contre la Faim : http://www.culture-buzz.fr/blog/Street-Marketing-Humanitaire-261.html
(12) Para más detalles, ver el sitio de Planète Urgence: http://www.planete-urgence.org/
---
L’humanitaire au service du capital
Mohamed BELAALI
« Nous avons les meilleures relations avec les ONG, qui sont un tel multiplicateur de forces pour nous, une part si importante de notre équipe de combat. (...) Car [nous] sommes tous engagés vers le même but singulier, aider l’humanité, aider chaque homme et chaque femme dans le monde qui est dans le besoin, qui a faim (...), donner à tous la possibilité de rêver à un avenir qui sera plus radieux » disait Collin Powell (1). « Les Etats démocratiques doivent se mobiliser et exiger ce qui n’est au fond que le début de la démocratie, que des personnels humanitaires d’autres pays puissent porter secours à des populations innocentes » renchérit Nicolas Sarkozy à l’occasion du 90ème anniversaire de la Croix Rouge (2). « Ensemble pour l’humanité : 90 ans et au-delà » lui répond Juan Manuel Suárez del Toro son président. Bernard Kouchner, lui, parle de « l’idéologie occidentale des droits de l’homme » et du « droit d’ingérence humanitaire ». Mais ce droit n’est, en fait, que le droit du plus fort c’est-à-dire du non droit.
L’humanitaire, quelques soient sa forme et ses acteurs, sert de prétexte et de couverture à des visées hégémoniques et impérialistes. Il est strictement au service du capital et des classes dominantes.
Hier on envoyait les missionnaires pour civiliser les « sauvages » en leur apportant lumière et civilisation, aujourd’hui on « s’ingère humainement » pour leur offrir démocratie et liberté. L’humanitaire a remplacé le missionnaire.
Un homme comme Bernard Kouchner, principal promoteur du « droit d’ingérence humanitaire », symbolise très bien l’hypocrisie, le cynisme et la violence de cette vision « humanitaire » du monde utilisée par les pays riches. Il est l’incarnation vivante de ce que représente ce droit. Payé par Total, il rédige un rapport niant, si l’on peut dire, totalement le travail forcé et les traitements inhumains infligés par le groupe pétrolier aux ouvriers birmans. Kouchner l’humanitaire, était également un farouche partisan de la guerre contre l’Irak (3) dont le nombre de victimes dépasse le million de morts. Kouchner, après Bush et Sarkozy, préparait aussi le monde au « pire » c’est-à-dire à « la guerre » contre, cette fois, l’Iran (4). Son amour pour l’humanitaire n’a d’égal que son admiration pour la guerre !
L’humanitaire et la guerre sont deux moyens contradictoires mais complémentaires avec un seul objectif :servir les intérêts des classes dominantes. Il est difficile de distinguer clairement l’humanitaire du militaire tellement les deux instruments sont imbriqués l’un dans l’autre. On fait la guerre au nom de l’humanitaire et on invoque l’humanitaire pour justifier la guerre. Mais l’humanitaire reste souvent subordonné au militaire comme le rappelle Stéphane Sisco membre du Conseil d’administration de Médecins du Monde, « La coopération s’opère à tous les niveaux sous la conduite du Pentagone, seul capable d’assurer le rôle de leader. Comme nous le voyons en Irak les forces armées fixent l’ordre des priorités et maîtrisent le déroulement de la mission, du pré-déploiement à la sortie de crise (exit strategy). Le contrôle est laissé au militaire, subordonnant l’acteur civil et humanitaire » (5). Idem en Afghanistan : « La militarisation de l’aide, les ERP [Equipes de reconstruction provinciales dirigées par l’Organisation du Traité de l’Atlantique nord, OTAN], le trop grand nombre de services de sécurité et la confusion croissante des rôles ont contribué à réduire l’espace humanitaire et à véhiculer de fausses images sur le travail des ONG », confiait à l’IRIN (un département d’informations humanitaires des Nations Unies) Ashley Jackson, chercheur pour Oxfam à Kaboul (6). Les mêmes raisons engendrent les mêmes comportements au-delà des convictions des militants. C’est au nom du droit d’ingérence humanitaire que les pays occidentaux (États-Unis,Union Européenne notamment) souvent avec l’aide de l’OTAN, leur bras armé, que le Kurdistan irakien fut envahi en 1991, l’opération « Restore hope » menée en Somalie en 1992, ou l’envoi d’une force d’intervention de l’OTAN au Kosovo en 1999 etc. Quant à l’opération « Turquoise » menée par la France au Rwanda en 1994, toujours au nom de l’humanitaire, après le génocide des Tutsi auquel elle a largement contribué, voilà ce qu’en pensent les prêtres catholiques rescapés de cette tragédie humaine : « Les responsables du génocide sont les soldats et les partis politiques du MRND et de la CDR, à tous les échelons, mais plus particulièrement aux échelons supérieurs, appuyés par la France qui a entraîné leurs milices. C’est pourquoi nous considérons que l’intervention soi-disant humanitaire de la France est une entreprise cynique » (7).
Ainsi le droit d’ingérence, sous des prétextes humanitaires, permet et facilite l’ingérence impérialiste. Le droit d’ingérence est le droit du plus fort. Seuls les États les plus puissants peuvent intervenir et envahir militairement les pays pauvres sous la bannière humanitaire pour mieux piller leurs richesses. C’est pourquoi les pays du sud ont rejeté ce « droit d’intervention humanitaire » à la Havane en 2000 lors du sommet du G77 (qui représente tout de même environ les 4/5 de l’humanité).
Les pays capitalistes ne font appel au droit d’ingérence humanitaire que pour mieux servir leurs propres intérêts. Dans le cas contraire, ils invoquent le droit de non ingérence dans les affaires intérieures des États souverains. Cette vision sélective de l’humanitaire conduit ces États à intervenir massivement par exemple au Kosovo et à rester passif face aux massacres perpétrés par l’armée israélienne à Gaza. C’est de l’humanitaire à géographie variable !
Les Organisations Non Gouvernementales (ONG) et autres associations liées à l’humanitaire, quelque soit par ailleurs la sincérité de leurs militants, ne peuvent que se mouvoir dans les limites de ce cadre général tracées par les intérêts économiques des classes dominantes. La plupart des ONG humanitaires dépendent financièrement de leurs propres États, des instances européennes comme le service d’aide humanitaire de la Commission Européenne (DG-ECHO) ou des institutions internationales. Ainsi par exemple Save the Children USA, International Rescue Committee et World Vision ont reçu un financement de 2 millions de dollars de USAID, l’agence américaine pour la coopération et l’aide humanitaire, pour « soulager » la population irakienne (8). C’est le cas également des ONG humanitaires scandinaves, belges et hollandaises où la part du financement public reste prédominante (9). Et même lorsque ces ONG et associations sont financées essentiellement par des fonds privés comme c’est le cas de Médecins sans frontières(MSF), Médecins du monde(MDM), La Fédération internationale de la Croix-Rouge, Action contre la Faim etc (10), l’influence de l’État reste déterminante ne serait-ce qu’à travers les très généreuses exonérations d’impôts liées aux dons.
La collecte de dons justement (fundraising comme elles disent) devient, de plus plus, l’une des priorités pour ne pas dire la priorité des grandes associations humanitaires. Pour atteindre cet objectif vital pour elles, les ONG humanitaires recourent aux mêmes techniques de gestion que les entreprises privées. Pour séduire le généreux donateur, toute une panoplie de techniques est utilisée : marketing (humanitaire ?), publicité commerciale, recours aux agences spécialisées dans les techniques de communication, alliance avec les fondations comme celle du milliardaire bill Gates par exemple et surtout avec les multinationales (on dit partenariat cela fait plus moderne) qui à leur tour instrumentalisent ces associations pour améliorer leur image de marque etc. (11). Mais au-delà de ces techniques, ce qui est frappant c’est cette marchandisation croissante et sans scrupules des principes même de l’humanitaire. Celui-ci, là encore, se révèle un outil intéressant au service de l’entreprise et, partant, du capital.
Les entreprises se servent volontiers également de la loi du 4 février 1995 sur le congé de solidarité internationale qui leur permet d’envoyer leurs salariés en mission humanitaire à l’étranger. Le Crédit Agricole, le Club Méditerranée, Price Waterhouse Coopers, IBM, L’Oréal, SFR, Areva etc. (12) ont bien compris l’intérêt de cette opération de relations publiques qui leur permet, à peu de frais, de redorer leur blason bien terni par des scandales sociaux, écologiques et éthiques liés à leur recherche effrénée du profit.
L’humanitaire et les grands médias notamment la télévision entretiennent des relations intimes, voire incestueuses. La misère du monde est régulièrement projetée sur la scène médiatique non pas pour expliquer aux citoyens ses véritables causes et dénoncer ses responsables, pourtant connus, mais pour augmenter l’audimat en exploitant les bons sentiments altruistes du téléspectateur. La souffrance humaine se transforme en spectacle. Artistes, sportifs de haut niveau, hommes et femmes politiques etc. sont ainsi utilisés dans ce show médiatique. Le malheur des autres, l’émotion, la détresse humaine attirent le public et, par conséquent, augmentent les recettes publicitaires des chaînes télévisuelles.
Les acteurs de l’humanitaire, eux, avec leur rationalité capitaliste de gestion, tentent de « vendre » les souffrances des victimes, à travers les médias, aux précieux donateurs qui sont en quelque sorte leurs « clients ».
L’humanitaire ne fait que soulager, dans le meilleur des cas, très momentanément la détresse humaine. Il ne s’attaque pour ainsi dire jamais aux racines des malheurs des hommes c’est-à-dire au capitalisme et son fonctionnement. Dans ce sens, il est non seulement au service de l’ordre établi, mais il le perpétue. L’humanitaire dans un système inhumain, est donc une illusion pour ne pas dire une absurdité.
Mohamed Belaali
(1) Conférence à Washington, 26 octobre 200, cité par Rony Brauman « Mission civilisatrice, ingérence humanitaire » in Le Monde diplomatique de septembre 2005 :
(2) http://www.francesoir.fr/politique/...
(3) http://www.rue89.com/2007/08/22/kou...
(4) voir l’AFP du 16 septembre 2007.
(5) http://www.infosentinel.com/info/ar...
(6) http://www.irinnews.org/fr/ReportFr...
(7) African Rights, Death, Despair, 1142. http://www.voltairenet.org/article8056.html
(8) http://www.grip.org/bdg/g2050.html
(9) « Les organisations non gouvernementales (ONG) : un acteur incontournable de l’aide humanitaire », Philippe Ryfman
(10) Voir les sites officiel de ces ONG/Associations notamment leurs rapports financiers.
(11) Pour plus de développements sur cet aspect du sujet, voir le travail de Zsuzsa Ferenczy « Les ONG humanitaires, leur financement et les médias ». Institut Européen des Hautes études Internationales. Comme exemple de ce marketing « humanitaire », voir l’affiche d’Action contre la Faim http://www.culture-buzz.fr/blog/Str...
(12) Pour plus de détails, voir le site de Planète Urgence http://www.planete-urgence.org/
L’humanitaire au service du capital | 26-08-2009 - 15:08:24 GMT 1 #
¿Qué pijo pintamos en Afganistán?
Luis Ángel Aguilar Montero
Decálogo de condicionales para una misma pregunta al Sr. Zapatero:
Si la constitución española -esa que a veces nos da tanto miedo tocar y se convierte en sacrosanta obligación- no prevé la utilización de tropas españolas en el extranjero…
Si el referéndum de la OTAN, -ese en el que el PSOE nos engañó diciendo” de entrada no”- tampoco contemplaba esta posibilidad e incluso ponía su no envío como condición para aprobarlo…
Si Udes ganaron las últimas elecciones prometiendo la retirada de las tropas de Irak, -cosa que hizo admirablemente-
Si la mayoría de la sociedad española está contra la guerra, -y no solo la de Irak- y por consiguiente en contra de que vayamos de paripé y pseudo acciones humanitarias…
Si todo el mundo sabe que el pueblo Afgano está peor que antes de la invasión, y que el cuento de la reconstrucción o el de la restitución de libertades no se lo cree nadie, y las elecciones que supuestamente defendemos sabe Ud. que son una autentica farsa…
Si ya en el actual gobierno, Ud. afirmó que “ España no iba a ser complemento de la reducción de tropas de Estados Unidos”, y ahora sugieren que hay que mandar 200 soldados mas
Si hemos perdido un 10% de soldados de los casi 800 desplegados, siendo ya la 9ª fuerza de la ISAF creada por la ONU,
Si hasta la mayor parte de las socialdemocracias europeas consideran que sus tropas ya deberían volver por haber terminado el periodo previsto de permanencia,
Si el Congreso ya autorizó el envío de un batallón electoral y de otro grupo de soldados para formar al ejército afgano.
Y si ud sabe que la verdadera razón de nuestra presencia allá es la misma que la de Uribe en Colombia, que no es otra que hacerle el trabajo sucio al Sr. Obama para garantizar a sus petroleras que el gaseoducto de Asia Central llegue por fin al mar, ¿porque sigue tomando a la población española por imbécil?
Así pues y como le ha preguntado tanta gente, le interrogaré desde un lugar de la mancha de cuyo nombre no se van a olvidar los pilotos de la OTAN que vendrán a Albacete el mes que viene, ¿Que pijo pintamos en Afganistán?
Sr. Zapatero, si no quiere hacerle caso a IU que le estamos exigiendo la inmediata retirada de nuestras tropas, al menos, hágaselo a muchos de sus militantes, votantes o ciudadanos y ciudadanas, y si no, a su propia conciencia, pues de sobra sabe Ud. que la ocupación que estamos llevando a cabo no es sino para apoyar a un presidente títere al frente de un gobierno corrupto de narcos, criminales y señores de la guerra.
Luis Ángel Aguilar Montero. Coordinador provincial de IU Albacete.
¿Qué pijo pintamos en Afganistán? | 26-08-2009 - 15:15:37 GMT 1 #
Ni 50.000 lograrían cambiar la situación.
¿Soldados chinos para Afganistán?
Francesco Sisci
El 11 de agosto, el Ejército Popular de Liberación (EPL) de China, inició su mayor maniobra militar en décadas. Unos 50.000 soldados, provenientes de cada uno de los siete comandos militares, fueron desplegados mediante “transporte por ferrocarril y avión” a territorios que les eran poco familiares, lejos de sus bases de entrenamiento. El objetivo del ejercicio era “mejorar la capacidad de proyección de largo alcance [del EPL], informó la agencia oficial de noticias china Xinhua.
El EPL, por lo tanto, no realizaba maniobras para prepararse para una hipotética invasión de Taiwán, como lo ha hecho en muchos de sus ejercicios en el pasado. Esas “maniobras Taiwán” tenían muy poco uso práctico, ya que muchos generales han admitido que incluso si China atacara la isla, lo haría con cohetes y misiles, no tratando de desembarcar miles de soldados en las playas de Taiwán.
Esas maniobras sirvieron sólo para ejercer presión psicológica sobre la población taiwanesa. Tuvo éxito en cierto grado, en el sentido de que los taiwaneses se atemorizaron, pero tuvo un efecto contraproducente porque los taiwaneses no fueron intimidados para que se sometieran a China, sino al contrario, fueron convencidos de que resistieran los esfuerzos de reunificación de China.
Desde esas iniciativas contraproducentes, el EPL se ha hecho más perspicaz, pero todavía tiene objetivos políticos tras cada una de sus maniobras anunciadas. En este caso, el EPL está pensando en proyección de largo alcance, es decir en el envío de soldados fuera del territorio chino con propósitos especiales. Un territorio que necesita soldados y donde podrían ser desplegados soldados chinos es Afganistán.
Con sus últimos ejercicios, China podría estar guiñando el ojo a la OTAN y a EE.UU. – que están actualmente involucrados en Afganistán – diciendo, tenemos soldados, están entrenados, y podríamos enviarlos.
La OTAN necesita más soldados en Afganistán. Aunque la cantidad combinada de soldados extranjeros asciende actualmente a unos 100.000, el territorio es terriblemente montañoso e inhospitalario. Tiene el doble del tamaño de Italia, y es ligeramente más pequeño que el Estado de Texas.
Con 33 millones de habitantes, más de la mitad de menos de 25 años, la edad promedio del país es de 17,6 años; es decir más de la mitad de la población nació y creció sin ver otra cosa que guerra. Más de un 80% de la población es analfabeta, pero la mayoría de los hombres son orgullosos dueños de rifles, que han utilizado muchas veces.
Gran parte de la economía se basa en el narcotráfico (según cálculos, Afganistán produce cerca de un 70% de la producción total de opio del mundo) y en la ayuda internacional – dos elementos contaminadores en cualquier sociedad y aún más en un país desgarrado por la guerra durante los últimos 30 años.
Ante esta situación, en vista de la guerra de los retrógrados y hostiles talibanes y los líderes tribales contra el gobierno de Kabul, la cantidad de soldados desplegados es miserable.
Aparte de los cerca de 100.000 soldados extranjeros, hay “contratistas” (es decir mercenarios que trabajan para Kabul) que podrían ser unos 40.000. El objetivo actual del gobierno de Barack Obama es aumentar las fuerzas de seguridad afganas a hasta 250.000.
El grandioso y optimista total sería por lo tanto de 400.000 soldados para controlar un país en el cual hay por lo menos 10 millones de hombres jóvenes, coléricos, analfabetos, duros y armados. En comparación, Italia, sin una verdadera insurgencia, y con 60 millones de habitantes, tiene más de 600.000 policías y soldados que enfrentan a sólo unos pocos miles de criminales armados en un territorio de la mitad del tamaño de Afganistán.
Semejantes comparaciones son difíciles, pero ciertamente esas cifras nos dicen que ni siquiera 400.000 soldados pueden llevar la seguridad a Afganistán en la situación actual. Y la cifra de 400.000 es muy optimista por muchos motivos, como ser el que se dé por sobrentendida la lealtad de la tropa afgana.
En esta situación, incluso si China enviara 50.000 soldados – todos los que participaron en la maniobra en agosto – podría influir en el resultado, pero no lo suficiente. Por más hombres que necesite en el terreno, Kabul requiere una mejor situación política a lo largo de sus fronteras para hacer que sean efectivos.
El primer problema es Pakistán. El país es un refugio bien establecido para los talibanes, que pueden cruzar a voluntad la porosa frontera para lanzar incursiones hacia Afganistán.
Los servicios de inteligencia y las fuerzas de seguridad paquistaníes han entrenado y financiado desde hace tiempo la beligerancia en Cachemira dividida, donde los yihadistas cruzan hacia Cachemira administrada por India para afrontar a las fuerzas de seguridad indias. [1] Técnicamente, Pakistán ha dejado de apoyar a esos yihadistas, pero sigue monitoreándolos, manteniendo por lo tanto activos sus canales de comunicación y colaboración.
Muchos de esos militantes cachemiríes tienen buenas conexiones con los talibanes afganos. En muchos casos se trata de la misma gente – oran en las mismas mezquitas, han estudiado en las mismas madrazas (seminarios), y pueden combatir igual de bien en Cachemira como en Afganistán. De esta manera, las fuerzas de seguridad paquistaníes, al ayudar a la causa cachemirí, también ayudan a la causa talibán.
Pakistán no oculta el hecho de que no le gusta el gobierno de Kabul, que considera demasiado “favorable a Nueva Delhi”, y no es un secreto que Islamabad teme ser puesto en aprietos por un control indio de Afganistán. De esta manera, conviene a Pakistán mantener viva la insurgencia cachemirí, por lo menos para molestar a los indios y tener más cartas de cambio con ellos – también es de interés para Pakistán “avivar” las cosas en Afganistán.
Por cierto, la situación puede avivarse demasiado para el propio bien de Pakistán, ya que los talibanes han establecido su control en gran parte de las áreas tribales. Sin embargo, aunque las altas temperaturas son peligrosas, también significan mayor atención de EE.UU., de ahí, más ayuda e influencia política paquistaní en Washington.
Incluso el cultivo de la amapola de opio tiene su lugar en este acertijo. Las amapolas son cultivadas en Afganistán, pero llegan al mundo con la ayuda de gente en Pakistán e Irán, que se está enriqueciendo y por lo tanto dejaría que la situación se encone. Hay que encontrar una política de erradicación de amapolas de opio, pero sólo será posible imponerla si se reprime a los traficantes.
En suma, si no hay una solución política con Pakistán que detenga concluyentemente su apoyo a los combatientes cachemiríes o talibanes, Afganistán nunca estará en paz.
Afganistán conoció la paz sólo antes de la invasión soviética de 1979, cuando el país mantuvo un equilibrio con sus vecinos y se basó fuertemente en Pakistán. Después que los soviéticos – aliados de los indios en la Guerra Fría – invadieron Afganistán, Islamabad se sintió presionado y luchó dura y exitosamente por atraer a los estadounidenses al conflicto.
Incluso ahora, si Pakistán no está totalmente de parte de las tropas extranjeras en Afganistán, los talibanes nunca serán vencidos. La busca de la seguridad en Afganistán en la situación actual equivaldría a tratar de vaciar una tina llena de agua abriendo el desagüe pero manteniendo el grifo abierto.
Una solución para EE.UU. en Afganistán sería simplemente retirarse y dejar toda la seguridad en manos de los paquistaníes, mientras mantiene un ojo vigilante sobre los acontecimientos en Pakistán y Afganistán. Fue la situación en los años noventa, con la excepción de que EE.UU. simplemente olvidó el control de los eventos, no escuchó los pedidos de ayuda de Pakistán, las cosas anduvieron mal, y los talibanes llegaron al poder en 1996.
Idealmente, Pakistán e India debieran hallar una solución al problema de Cachemira. Eso iniciaría un círculo de confianza bilateral que llevaría al control de los combatientes. Pero no se ha encontrado una solución para Cachemira en más de 60 años, de modo que cuesta esperar una solución ahora.
De un modo menos ideal, pero más práctico, China podría enviar tropas a Afganistán y abrir un diálogo regional exhaustivo sobre ese país, involucrando también a los rusos e iraníes – aparte de estadounidenses, paquistaníes y afganos.
El valor de soldados chinos en el terreno podría ser político. En los últimos 60 años, China ha sido un aliado inquebrantable de Pakistán, y su presencia en el terreno podría ser un compromiso para mantener a Afganistán en “manos paquistaníes.” Por otra parte, India debiera dejar Afganistán a Pakistán, a cambio de una concesión paquistaní respecto a Cachemira. Este último acuerdo sería muy difícil, pero podría ser facilitado mediante un acuerdo de India a tropas chinas en Afganistán.
Todo esto no serviría sólo el propósito de tener más soldados en el terreno, serviría el interés paquistaní de arrancar Afganistán de manos de los talibanes. Pakistán debería cerrar el grifo para que se seque el flujo de combatientes.
Sin una solución política y un objetivo político, toda solución militar será derrotada por definición.
Este razonamiento se basa en un objetivo político – minimizar tanto la insurgencia talibán que Afganistán pueda ser cruzado con seguridad por oleo y gasoductos, carreteras, bienes y turistas. Esto, sin consideración a quién gobierna en Kabul – sea el actual presidente Hamid Karzai o cualquier otro, o si el gobierno es una democracia u otra cosa.
Nota
1. Vea la entrevista del autor con Zhang Xiaodong “L'Iran tra Cina e Usa” La Stampa, 3 de marzo de 2009.
Francesco Sisci es editor de Asia de La Stampa.
(Copyright 2009 Francesco Sisci.)
¿Soldados chinos para Afganistán? | 01-09-2009 - 07:45:54 GMT 1 #
rujos y esposas al frente de las elecciones afganas
M. K. Bhadrakumar
El Dr. Abdullah Abdullah, el “rostro moderno” de Afganistán, es un extraño producto final procedente de la yihad de la década de 1980: un guapo y acicalado portavoz en lengua inglesa de los muyahaidines que podría llevar evocadoramente a los salones occidentales el peligro y la emoción del Hindu Kush.
Al asesinado dirigente de la Alianza del Norte, Shah Massoud, no le hubiera gustado perderle como representante e intérprete ante los medios. Cualquiera que estreche las suaves manos de Abdullah descubrirá de inmediato que por ellas nunca ha pasado un Kalashnikov aunque hable con gran nostalgia de la vida y los tiempos de los muyahaidines. Eso coloca a Abdullah en una posición única para reivindicar pedigrí de muyahaidin aunque evitando el calificativo de “señor de la guerra”.
No podría haber en la actualidad mejor muyahaidin que él para difundir la campaña de EEUU contra el Presidente Hamid Karzai. Si Abdullah consigue triunfar, deconstruir la alianza de Karzai con los “señores de la guerra” muyahaidines y obligar al obstinado presidente a escapar, ese será seguramente su momento más dichoso.
Sin embargo, Abdullah tiene un buen combate por delante. Karzai, conocido popularmente entre los afganos como el “brujo” por sus habilidades para manipular a sus opositores, no va precisamente a abdicar. Con cifras oficiales que van desde el 35% de los recuentos de las mesas de votaciones, The Associated Press dice que Karzai cuenta con el 46,2% de los votos y Abdullah con el 31,4%. Karzai debe conseguir la mitad de los votos si quiere evitar que le echen.
Con el paso de los días, el impasse es cada vez más confuso. El desenlace –que sólo se sabrá cuando se publique el 17 de septiembre el cómputo final- va a dejar en verdad un montón de cadáveres.
“Las mujeres de Bush”
Hasta ahora, Karzai se ha reído el último. Contrariamente a los pronósticos de los expertos estadounidenses que decían que las elecciones presidenciales agudizarían la división étnica afgana y que la elección de Karzai provocaría una “violenta reacción” en las zonas de mayoría pastún, nada de eso está sucediendo. Los pastunes han rechazado a Ashraf Ghani, ex funcionario del Banco Mundial y candidato favorito de EEUU.
A pesar de ser un ahmadzai de sangre azul, una de las mayores tribus del este de Afganistán, los resultados de Nangarhar muestran que a los pastunes no les gusta Ghani, aunque es probable que allí exista un sentimiento pastún anti-Karzai en espera de poder manifestarse. Es decir, que los estadounidenses han jugado la carta de la etnia pastún y no les ha funcionado.
EEUU tendrá ahora que insertar literalmente a Ghani en la estructura del poder en un régimen encabezado por Abdullah. Pero cualquier ataque quirúrgico necesita una segunda vuelta, pero Karzai va deslizándose hacia la victoria.
Lo que ha complicado el plan estadounidense ha sido que al “brujo” le ha ido mejor de lo que Washington había valorado en las regiones no pastunes, donde se pensaba que Abdullah iba a sacar “ventaja” por ser medio tayico. Literalmente, que Karzai pilló a Washington desprevenido al hacer que Rashid Dostum regresara de Turquía justo a tiempo para recoger a favor de Karzai su 10% del banco de votos uzbecos, hecho que resultó ser decisivo. (Después, Dostum se volvió para Turquía para que EEUU no pudiera utilizar su presencia para vilipendiar a Karzai).
De nuevo, el “brujo” la clavó cuando reclutó al líder tayico Mohammed Fahim y al líder chií hazara Karim Jalili como candidatos suyos a vicepresidentes. Los resultados disponibles de las provincias del norte y del centro (Takhar, Badajshan, Kunduz, Valgan, Balj, JOwzjan, Sar-e-Pol, Bamyan, Parwan y Kabul) indican que Abdullah va a la zaga de Karzai en un 10%. Los resultados de Abdullah han sido sobresalientes sólo en su provincia nativa de Panjshir, donde se aseguró el 87% del voto, y en la cercana provincia de Parwan, donde consiguió el 63%.
Karzai necesita que su mandato aparezca como un mandato interétnico, al haber incidido demasiado Abdullah en la cuestión de la etnia al presentar a un hazara, Charagh Ali Charafgh, y a un pastún, Humayun Wasefi, como sus candidatos a la vicepresidencia. Es obvio que Fahim consiguió un apoyo inmenso tayico para Karzai, mientras que Jalili (y Mohammad Mohaqiq) le consiguió el apoyo hazara y Dostum le dio votos uzbecos. (En las elecciones de 2004, Dostum obtuvo el 11% de los votos como candidato).
Así pues y al fin y al cabo, la red de araña de alianzas de Karzai con los “señores de la guerra” de las provincias del norte, noroeste y centro no dejó espacio para Abdullah. Evidentemente, lo que hizo que se derrumbara el castillo de naipes estadounidense fue la sobreestimación de Washington de la “base pastún” de Ghani y de la “base tayika” de Abdullah. En el equipo del representante especial en AfPak, Richard Holbrooke, deberían rodar algunas cabezas.
EEUU se equivocó al asumir que Ghani, con sus antecedentes urbanos y del Banco Mundial, iba a resultar irresistible para los alienados pastunes. Por el contrario, a los pastunes les molestan mucho los afganos adinerados que se quedan en las capitales occidentales en pos de sus carreras y, en cualquier caso, rechazan a cualquiera que les intente imponer Washington.
Jeffrey Stern, cuyas crónicas desde Jalalabad aparecieron en la revista Slate, escribió:
Su reputación [la de Ghani] como académico, tecnócrata y reformador es excelente, pero su atractivo internacional representa una narrativa que los afganos están programados para rechazar. En un país que ha sido siempre peldaño y tablero de ajedrez de los intereses foráneos, los políticos con vínculos exteriores son observados con mucho recelo. En las calles de Kabul, he oído muchas veces cómo se rechaza a Ghani etiquetándole de “no afgano”, “extranjero”, y de forma más caritativa de “intelectual, sí, pero no vale para presidente”. Por defecto, su amplia estancia en Occidente le ha relegado al purgatorio político que los afganos describen con nombres coloristas: Zana-e-Bush, literalmente “las esposas de Bush”, o sag-shuyan, “mamporrero”, en relación con las humildes carreras que las clase privilegiadas desarrollaron cuando estaban en el extranjero.
Una vez más, Abdullah capitalizó eficazmente su asociación con Massoud (“el León del Panjshir”), pero esa es su mejor actuación. Abdullah no ha presentado ningún programa ni tiene historial alguno que pruebe que puede hacerlo mejor que Karzai o que es capaz del alcance político necesario para conseguir un mandato pan-afgano para dirigir su país.
Sin embargo, al contrario que Ghani, es difícil cuestionar el toque afgano de Abdullah. Y lo que es más importante, se ha demostrado el atractivo que Abdullah tiene entre los Panjshiris. Es verdad, Mohammed Atta, el gobernador-“señor de la guerra” de Balkh (que es rival de Dostum) apoya a Abdullah. Por tanto, de algún modo todos los votos “anti-Karzai” se unen alrededor de él, y no estará todo perdido si puede forzarse a Dostum a que se aleje; Abdullah puede todavía hacer sudar tinta a Karzai en la segunda vuelta.
Al menos, eso es lo que Holbrooke y su equipo piensan. Sin embargo, para que eso suceda se necesita una segunda vuelta. Según el estado actual de cosas, y en espera aún de los resultados del oeste y el sur de Afganistán, Adbullah tiene pocas opciones en esas regiones. Ismail Khan, el legendario “señor de la guerra” conocido como el “príncipe” de Afganistán occidental, apoya a Karzai de forma incondicional. En cuanto a las provincias del sur, son el terruño nativo de Karzai. Y las tribus kandaharis son notoriamente parroquianas.
“Las mujeres de Obama”
Por tanto, no es sorprendente que Washington haya llegado a la conclusión de que el único camino que queda para parar a Karzai y arrebatarle la victoria es haciendo que el proceso electoral sea controvertido. Washington ha retrocedido bruscamente desde la fase en la que el Presidente Obama hacía proclamas acerca de “esta histórica elección”. El énfasis se ha ido reduciendo a medida de que el proceso electoral ha ido avanzando, con objeto de “deslegitimar” el resultado. Cada palabra que dice Abdullah sirve para acumular argumentos buscando anular el resultado de las elecciones.
EEUU está agarrándose como un clavo ardiendo a la denominada Comisión de Reclamaciones Electorales (ECC, por sus siglas en inglés), que está atiborrada de sus candidatos, para decidir “lo sustantivo que fue el fraude”, por citar al New York Times. La ECC es una entidad creada por las Naciones Unidas pero es una especie de hoja de parra, es como decir que las tropas extranjeras dirigidas por EEUU en Afganistán actúan bajo mandato de Naciones Unidas. Dada la composición de la ECC, no hará caso omiso de las reclamaciones de Abdullah.
En los próximos quince días, podría surgir un elemento incendiario cuando la Comisión por unas Elecciones Independientes (IEC, por sus siglas en inglés), una entidad afgana, declare a Karzai como indiscutible ganador y la ECC, que está dominada por EEUU, anule el resultado a partir de las alegaciones de Abdullah. La intención de EEUU es suplantar a la IEC y dirigir la segunda vuelta bajo la supervisión de la “comunidad internacional” y las Naciones Unidas, es decir, vuelta al procedimiento de 2004 para declarar de nuevo que la “democracia” ha ganado en Afganistán mientras va haciendo los amaños necesarios para asegurar que el tandem Abdullah-Ghani llega al poder.
Eso es pensar de forma inteligente. El resultado final es que la administración Obama no puede aceptar una victoria de Karzai. Es irrelevante si Karzai regañó o no a Holbrooke y éste se marchó de la comida presidencial de la última semana en Kabul. Cuando de las dos partes fluyen versiones diferentes –con fuentes de Kabul manteniendo que Karzai puso firmes a Holbrooke y Washington aclarando que “nadie gritó ni nadie se fue”-, lo que sugiere es que el coqueteo Obama-Karzai es un asunto finiquitado.
Helene Cooper, del New York Times, escribió: “Cualquiera que fuera la cuestión [la del almuerzo], puede que ahora la atmósfera esté ya tan envenenada entre EEUU y el Sr. Karzai que la administración Obama va a tener dificultades cualquiera que sea el curso de los acontecimientos”. El Sunday Times comentó que el encuentro del “encendido” almuerzo “parece haber sumido las relaciones afgano-estadounidenses en el punto más bajo de la época post-talibán”. El periódico informó que Holbrooke iba a reunirse en París el miércoles [2 de septiembre] con sus homólogos británico, francés y alemán y, según un funcionario francés no identificado, “Holbrook quería una segunda vuelta para escarmentar a Karzai y mostrarle que su poder era limitado”.
Pero el tiempo se agota. Se espera que el alto comandante estadounidense en Afganistán, el General Stanley McChrystal, presente a Obama su valoración de la situación afgana en algún momento de esta semana. McChrystal está preparando el terreno para pedir más tropas estadounidenses. Mientras tanto, el continuado punto muerto político en Kabul significa que el gobierno afgano no ha subido a bordo para una fase tan crucial de la guerra.
Irónicamente, se dejó que Lord “Paddy” Ashdown, quien casi asumió el puesto de Holbrooke como persona responsable para la alianza occidental en Kabul, indicara el viernes en una entrevista con la BBC que cualquier esfuerzo estadounidense para “deslegitimizar” las elecciones afganas reducirá la “capacidad de nuestro esfuerzo para rescatar a las tribus pastunes de la influencia talibán. Y, probablemente, quienes más se beneficien de ello serán los mismos talibanes”. Ashdown añadió:
El resultado final es nuestro fracaso en Afganistán, y debemos estar ya preparados para mirar cara a cara al fracaso y no buscar disculpas con las insuficiencias de Karzai. Se debe a nuestra total incapacidad para conseguir que la comunidad internacional actúe conjuntamente y hable con una sola voz; hay que tener un plan claro… y hay que tener claras una serie de prioridades. Si queremos señalar al responsable del fracaso en Afganistán, entonces tenemos que señalar hacia nosotros mismos más que hacia el Presidente Karzai.
Karzai insiste en que él es el justo ganador de las elecciones presidenciales afganas y no está dispuesto a enfrentarse a una segunda vuelta para satisfacer las demandas estadounidenses. Y los “señores de la guerra” muyahaidines están apoyando a Karzai. En una situación como esa, si la administración Obama fuerza la máquina, el gran peligro es que surja una nueva dinámica política que agrave el desafío que existe ya de una insurgencia atacando a gran escala.
Y más aún, un tandem Abdullah-Ghani no puede mantener unificado Afganistán. Puede que los dos “tecnócratas” sean buenos en sus campos respectivos de experiencia: administración de los medios y economía del desarrollo. Pero no son los hombres más adecuados para ponerse a dirigir desde las barricadas cuando el enemigo se encuentra a las puertas. La administración Obama debe mostrar sagacidad y cooperar con la estrategia de Karzai involucrando a los grupos convencionales de poder, ya que nadie más tiene poder hoy en día para controlar el sistema afgano, presidir la fragmentada organización política y al mismo tiempo continuar la lucha contra al Qaida y los talibanes.
Nos esperan tiempos difíciles. La administración Obama debería saber que no merece la pena seguir adelante con la idea de Holbrook para enmendarle la plana a Karzai. Los afganos llamarán a Abdullah y a Ghani Zana-e-Obama –“las mujeres de Obama”-, y ¿cómo puede ayudar eso a la estrategia bélica de McChrystal?
M K Bhadrakumar fue diplomático de carrera del Servicio Exterior de la India. Ejerció funciones en la extinta Unión Soviética, Corea del Sur, Sri Lanza, Alemania, Afganistán, Pakistán, Uzbekistán, Kuwait y Turquía.
---
Wizards and wives drive Afghan election
By M K Bhadrakumar
Dr Abdullah Abdullah, the "modern face" of Afghanistan, is a rare finished product to emerge out of the jihad of the 1980s - a handsome, nattily attired, English-speaking mujahideen spokesman who could evocatively bring to the Western drawing rooms the danger and the thrill of the Hindu Kush.
Slain Northern Alliance leader Ahmad Shah Massoud wouldn't think of losing him as his media manager and interpreter. Anyone who shook Abdullah's soft hands will at once discover he never held a Kalashnikov, although he would speak with great elan about the life and times of the mujahideen. That places Abdullah in a unique position to claim mujahideen pedigree, yet avoid being branded a "warlord".
There could be no better "mujahid" than him today to propagate the United States campaign against President Hamid Karzai. If Abdullah succeeds in deconstructing Karzai's alliance with the mujahideen "warlords" and forces the obdurate president into a runoff, that will surely be his finest hour.
However, Abdullah has a fight on his hands. Karzai, who is popularly known among Afghans as the "wizard" for his skills to politically outmaneuver opponents, won't abdicate. With official figures from 35% of the polling stations now in, The Associated Press has Karzai leading with 46.2% of the votes and Abdullah with 31.4%. Karzai must win over half the votes to avoid a run-off.
As days pass, the standoff gets messier and messier. The denouement - which can only come when the final vote count is released on September 17 - is certain to leave a lot of debris.
'Bush's wives'
So far, Karzai has had the last laugh. Contrary to the prognosis by US experts that the presidential elections would sharpen the Afghan ethnic divide and that a Karzai election would throw up a "backlash" in the Pashtun-majority areas, nothing of the sort is happening. The Pashtuns have rejected Ashraf Ghani, former World Bank official and America's favorite candidate.
Despite being a blue-blooded Ahmadzai, one of the biggest tribes in eastern Afghanistan, the returns from Nangarhar show Pashtuns disfavor Ghani, though there exists probably an anti-Karzai Pashtun sentiment waiting to be tapped. In other words, Americans played the ethnic Pashtun card and it didn't work.
The US now will have to insert Ghani laterally into the power structure in a regime headed by Abdullah. But any such surgical strike necessitates a runoff, whereas Karzai is coasting toward victory.
What complicated the US plan was that the "wizard" fared far better than Washington estimated in the non-Pashtun regions where Abdullah was thought to have an "edge" by virtue of being half-Tajik. Karzai literally caught Washington unawares by getting Rashid Dostum to return from Turkey in the nick of time to garner his 10% Uzbek vote bank for Karzai, which proved decisive. (Dostum has since returned to Turkey so that the US cannot make an issue of his presence to vilify Karzai.)
Again, the "wizard" was spot-on when he drafted Tajik leader Mohammed Fahim and Hazara Shi'ite leader Karim Khalili as his vice presidential nominees. Available results from northern and central provinces (Takhar, Badakhshan, Kunduz, Baghlan, Balkh, Jowzjan, Sar-e-Pol, Bamyan, Parwan and Kabul) indicate Abdullah trailing Karzai by 10%. Abdullah's performance has been outstanding only in his native Panjshir province, where he secured 87% of the vote, and in nearby Parwan province, where he polled 63%.
Karzai's mandate needs to be seen as cross-ethnic, as Abdullah too had fielded an ethnic Hazara, Charagh Ali Charagh, and an ethnic Pashtun, Humayoon Wasefi, as his running mates. It is obvious that Fahim swung huge Tajik support for Karzai, while Khalili (and Mohammed Mohaqiq) won Hazara support for Karzai, even as Dostum delivered Uzbek votes. (In the 2004 election, Dostum polled 11% of the vote as a candidate.)
Thus, all-in-all, Karzai's spider-like web of alliances with "warlords" in the northern, northwestern and central provinces proved no match for Abdullah. Evidently, what toppled the US apple cart was Washington's over-estimation of the "Pashtun base" of Ghani and the "Tajik base" of Abdullah. Some heads should roll in AfPak special representative Richard Holbrooke's team.
The US erred in assuming that with his urbane World Bank background, Ghani would prove irresistible to alienated Pashtuns. On the contrary, Pashtuns resent well-heeled Afghans who stay away to pursue careers in Western capitals and in any case, they reject anyone they think is being imposed on them by Washington.
Jeffrey Stern, whose dispatch from Jalalabad appeared in Slate magazine, wrote:
His [Ghani's] reputation as an academic, technocrat and reformer is close to sterling, but his international appeal plays to a narrative Afghans are programmed to reject. In a country that has been a stepping-stone for empires and a chessboard for foreign interests, politicians with external ties are to be watched closely. On the streets of Kabul, I have variously heard Ghani dismissed as "not Afghan"; a "foreigner"; and, most charitably, "an intellectual, yes, but not presidential". By default, his extended furlogh in the West has relegated him to the political purgatory Afghans devise colorful names to describe: Zana-e-Bush, literally "Bush's wives"; or sag-shuyan, "dog washers," for the lowly vocations the privileged classes surely filled while overseas.
Again, Abdullah effectively capitalized on his association with Massoud ("Lion of the Panjshir"), but that's his optimal performance. Abdullah hasn't offered any program, nor has he a record to prove he can do better than Karzai or is capable of the political reach to get a pan-Afghan mandate to lead his country.
Unlike Ghani, however, Abdullah's Afghan-ness may be hard to question. Most important, Abdullah's appeal among Panjshiris is proven. True, Mohammed Atta, the "warlord"-governor of Balkh (who is a rival of Dostum) supports Abdullah. Therefore, if somehow all "anti-Karzai" votes coalesce around him, and if Dostum can be forced to stay away, all is not lost and Abdullah can still give Karzai a run for his money in a runoff.
At least, that's what Holbrooke and his team think. However, for that to happen, a runoff is needed. As things stand, the results are still expected from western and southern Afghanistan. Abdullah will fare poorly in these regions. Ismail Khan, the legendary "warlord" known as the "amir" of western Afghanistan, backs Karzai to the hilt. As regards southern provinces, they are Karzai's native turf. And the Kandahari tribes are notoriously parochial.
'Obama's wives'
Unsurprisingly, therefore, Washington has reached the conclusion that the only way left to stop Karzai from snatching victory will be by making the election process controversial. Washington has abruptly backed away from what President Barack Obama hailed as "this historic election". The emphasis is on running down the election process and to "delegitimize" the result. Every word spoken by Abdullah goes to build up a case to annul the election result.
The US is pinning hopes on the so-called Election Complaints Commission (ECC), which is stacked with its nominees, to decide "how substantive the election fraud was" - to quote New York Times. The ECC is a body appointed by the United Nations, but that's a fig leaf - just as the US-led foreign troops in Afghanistan operate under UN mandate. Given the ECC's composition, it will not disregard Abdullah's complaints.
A flashpoint could arise within the coming fortnight when the Independent Election Commission (IEC), an Afghan body, might declare Karzai as the outright winner and the ECC, which is dominated by the US, annuls the result on account of Abdullah's allegations. The US intention is to supersede the IEC and conduct the runoff under the supervision of the "international community" and the UN - that is, return to the 2004 mode and proceed to declare that "democracy" won in Afghanistan, while fixing the election result to ensure the Abdullah-Ghani tandem comes to power.
This is smart thinking. The bottom line is that the Obama administration cannot brook a Karzai victory. It is a moot point whether or not Karzai gave a dressing down to Holbrooke and the latter walked out of last week's presidential lunch in Kabul. When the two sides floated different versions - with Kabul sources maintaining Karzai put Holbrooke on the mat and Washington clarifying "no one shouted, no one walked out" - what emerges is that the Obama-Karzai dalliance is all but over.
Helene Cooper of the New York Times wrote, "Whatever the case [of the lunch], the atmosphere may now have become so poisoned between the United States and Mr Karzai that the Obama administration will be hampered no matter what course it takes." The Sunday Times commented that the "fiery" lunch meeting "appears to have plunged American-Afghan relations to a post-Taliban low". The newspaper reported that Holbrooke would be meeting his British, French and German counterparts in Paris on Wednesday and according to an unnamed French official, "Holbrooke wanted a run-off in order to chasten Karzai and show him his power was limited."
But time is running out. The top US commander in Afghanistan, General Stanley McChrystal, is expected to deliver his assessment of the Afghan situation to Obama some time this week. McChrystal is laying the groundwork for a request for more US troops. Meanwhile, the continuing political stalemate in Kabul means the Afghan government is not on board for such a crucial phase of the war.
Ironically, it was left to Lord "Paddy" Ashdown, who almost took up Holbrooke's job as the point-person for the Western alliance in Kabul, to point out in an interview with the BBC on Friday that any American effort to "delegitimize" the Afghan elections means that the "capacity of our effort to win back the Pashtun tribes from the Taliban is lessened. And the people who are likely to benefit the most will be the Taliban themselves." Ashdown added:
The bottom line of our failure in Afghanistan, and we must be prepared to look failure in the face now, did not lie in the inadequacies of Karzai. It lies in our complete inability in the international community to get our act together and to speak with a single voice; to have a clear plan ... and a clear set of priorities. If we want to put a finger at the failure in Afghanistan, then we should point at ourselves [rather] than at President Karzai.
Karzai insists he is the rightful winner of the Afghan presidential elections and he isn't prepared to face a runoff to satisfy American demands. And the mujahideen "warlords" are backing Karzai. In such a situation, if the Obama administration forces the issue, the great danger is that an altogether new political dynamic will emerge, compounding the already existing challenge of a full-fledged insurgency.
Most certainly, an Abdullah-Ghani tandem cannot hold Afghanistan together. The two "technocrats" may be good in their respective fields of expertise - media management and developmental economics. But they are not men of destiny who can lead from the barricades when the enemy is at the gates. The Obama administration must show the sagacity to cooperate with Karzai's strategy to involve the conventional power groups since no one else has the power today to control the Afghan system and preside over the fragmented polity and at the same time carry on with the fight against al-Qaeda and the Taliban.
Dangerous times lie ahead. The Obama administration should know that assuming Holbrooke has his way to "chasten" Karzai, the Afghan president would be worth nothing. The Afghans will nickname Abdullah and Ghani as Zana-e-Obama - "Obama's wives" - and how does that help McChrystal's war strategy?
Ambassador M K Bhadrakumar was a career diplomat in the Indian Foreign Service. His assignments included the Soviet Union, South Korea, Sri Lanka, Germany, Afghanistan, Pakistan, Uzbekistan, Kuwait and Turkey.
(Copyright 2009 Asia Times Online
---
Argelaguer, Sales de Llierca, Sant Jaume de Llierca, Montagut i Oix, Tortellà, Les Planes d'Hostoles, Sant Feliu de Pallerols, Sant Aniol de Finestres, Besalú, Beuda, Maià de Montcal, Sant Ferriol, Olot, Castellfollit de la Roca, Les Preses, Riudaura, Sant Joan les Fonts, La Vall de Bianya, La Vall d´en Bas, Mieres, Santa Pau Garrotxa Girona Lleida Tarragona Barcelona Catalunya Espanya
Wizards and wives drive Afghan election | 03-09-2009 - 07:14:04 GMT 1 #
Trece asesinatos en Afganistan y el tratamiento de los medios
Manuko
Ayer, a lo largo de la mañana del tres de septiembre de 2009, las tropas españolas en Afganistán asesinaron a trece afganos que atacaban un convoy en el que se desplazaban los militares españoles de la coalición de ocupantes liderada por Estados Unidos.
Destaca que, de entre diez medios españoles consultados - los más presentes en la sociedad -, tan solo dos de ellos tratan la información de forma correcta y objetiva en el titular de la noticia - si entramos a leer los contenidos, solo uno de ellos lo hace, sembrando no obstante una duda extraña que se citará más adelante -.
Los medios son los siguientes, con los respectivos titulares:
El Pais: Trece talibanes muertos en un combate con tropas españolas
El Mundo: Trece insurgentes afganos muertos tras un combate de 6 horas con tropas españolas
ABC: Tropas españolas matan a 13 talibanes en un combate en Afganistán
Publico.es: Las tropas españolas matan a 13 insurgentes afganos tras ser atacadas
Cadena Ser: 13 insurgentes muertos en un combate de varias horas con tropas españolas en Afganistán
La Razón: Soldados españoles matan a 13 insurgentes en Afganistán en un combate de seis horas
Radio Televisión Española: Mueren 13 insurgentes tras seis horas de combate contra las tropas españolas
Antena 3: Trece talibanes muertos tras un combate contra las tropas españolas
La Vanguardia: Mueren 13 insurgentes en un ataque repelido por las tropas españolas en Afganistán
20 Minutos: Mueren 13 insurgentes en un combate entre tropas españolas y talibanes en Afganistán
Como se puede apreciar, la mayoría de medios - El Pais, El Mundo, Cadena Ser, Radio Televisión Española, Antena 3, La Vanguardia y 20 Minutos - realizan una alteración evidente según la cual los sujetos de la acción de morir son los asesinados. Es decir, en lugar de decir que esas personas han sido asesinadas, afirman que "han muerto", en un claro ejemplo de subjetivación incoherente.
Repito: para siete de esos diez medios, como se puede leer, a esas personas no les han matado, sino que simplemente se han muerto.
Por otra parte, también tres de esos medios se toman la justicia por su mano e interpretan motu propio que los asesinados, más que personas contrarias al régimen de ocupación, son radicales/integristas islamistas, que en el caso de Afganistán son llamados Talibanes - El Pais, ABC y Antena 3 -. Obviamente, si para los demás son insurgentes, es incomprensible que estos tres medios hablen de Talibanes.
Es descarada la actuación informativa de El País, que siendo el periódico de pago más leido de España cae en los dos casos de manipulación: situar a los objetos de la acción como sujetos e interpretar que son Talibanes.
Como puede verse también, tan solo Público y La Razón utilizan el lenguaje correctamente en sus titulares. No obstante, sobra pensar que estos dos medios aciertan al 100% en sus informaciones, ya que mientras La Razón denomina al batallón militar como batallón electoral e insiste en hablar del hostigamiento que sufren las tropas españolas, invasores en Afganistán - cuando, obviamente, en cualquier conflicto de ocupación los que hostigan son los invasores, no los ocupados -, Público habla de "insurgentes", comillas incluidas, sin dejar claro qué quieren sugerir con dichas comillas. Es la siembra de una duda que no se a qué viene, como decía hace unos párrafos.
La independencia de todos estos medios es inexistente: toda la información emana del Ministerio de Defensa del Gobierno español. Ninguno cita que no hay posibilidad de dar más información debido a la prohibición de desplazar periodistas a la zona, y si bien todos los medios citan tres heridos en los combates, ninguno de ellos es tratado en los textos extendidos de las noticias: no sabemos ni dónde están, ni si están heridos de gravedad, ni nada. Eso si, mientras tanto en todos se habla de la situación de otro soldado español que fue herido el día anterior, cuando fue interceptado por un proyectil rebotado cerca del lugar en el que se ha producido el combate de hoy.
Por cierto, como bien nos indican también la mayoría, esto no ha sido un combate, sino un ataque repelido. Eso según la Neolengua mediática, claro.
En definitiva: nadie se salva de la manipulación informativa.
Y aún y con eso, debemos darnos con un canto en los dientes en este caso: los ha habido muchísimo peores. Como aquella ocasión en que se pudo leer una información de este tipo en la prensa española sobre un suceso similar en Irak:
Lo que comenzó como una tranquila misión en dos provincias iraquies [...] se tornó de la noche a la mañana en un infierno del que, por suerte, se salió sin perdidas humanas
Seamos serios: lo cierto es que este texto no iría a más de no ser porque, en aquel suceso sin perdidas humanas, las tropas españolas en Irak asesinaron a 20 irakíes.
El texto procede de un Magazine de La Vanguardia del 20 de Agosto de 2006, y es citado por Pascual Serrano en su libro Desinformación: Como los medios ocultan el mundo, como uno de los tantos ejemplos de desinformación que recoge ésta obra. También fue citado por Pascual Serrano en otro de sus libros: Medios violentos: palabras e imágenes para el odio y la guerra.
Como se suele decir, saquen sus propias conclusiones...
---
Argelaguer, Sales de Llierca, Sant Jaume de Llierca, Montagut i Oix, Tortellà, Les Planes d'Hostoles, Sant Feliu de Pallerols, Sant Aniol de Finestres, Besalú, Beuda, Maià de Montcal, Sant Ferriol, Olot, Castellfollit de la Roca, Les Preses, Riudaura, Sant Joan les Fonts, La Vall de Bianya, La Vall d´en Bas, Mieres, Santa Pau Garrotxa Girona Lleida Tarragona Barcelona Catalunya Espanya
Trece asesinatos en Afganistan y el tratamiento de los medios | 04-09-2009 - 07:43:32 GMT 1 #
Alemania pincha en Afganistán
Rafael Poch
La Vanguardia
Hasta noventa personas habrían muerto y muchas más resultaron heridas, entre ellas numerosos civiles, en un nuevo ataque aéreo de las fuerzas de la OTAN en el país
Hasta noventa personas habrían muerto y muchas más resultaron heridas, entre ellas numerosos civiles, en un nuevo ataque aéreo de las fuerzas de la OTAN en Afganistán. La acción, resultado del bombardeo nocturno de dos camiones cisterna rodeados de gente, ha motivado una petición de investigación de la ONU y se produjo en un distrito de la provincia de Kunduz, en el norte del país, a petición de los responsables militares alemanes.
Con las elecciones generales convocadas para el 27 de septiembre, en plena campaña electoral y con el 61% de la población alemana contra la participación de su país en esa guerra, según la última encuesta, el Ministerio de Defensa alemán no encontró ayer mejor recurso que el desmentido. El portavoz del ministerio, Christian Dienst, aseguró en Berlín que "por lo visto no se produjeron daños civiles"."Si hubiera habido civiles en el lugar no habríamos ordenado el ataque", dijo. A continuación añadió que, "no podemos estar seguros al cien por ciento". El Secretario General de la OTAN, Anders Fogh Rasmusen, dijo que la presencia de civiles entre las víctimas "aun no está clara". Para entonces la prensa ya disponía de diversas declaraciones de funcionarios afganos en el lugar y testimonios de testigos en sentido contrario, así como de una significativa petición de investigación de la ONU a la OTAN para que se aclare lo sucedido.
Nunca hasta ahora, las tropas alemanas habían pedido cobertura aérea para un ataque de este tipo, y la película y circunstancias de lo sucedido, ayuda a comprender por qué. Dos camiones cisterna cargados de combustible para el contingente alemán destacado en Kunduz y procedentes de Tadjikistán, fueron apresados en una audaz acción por los talibán "en las cercanías" del campamento militar alemán en Kunduz. La estratagema consistió en montar un "falso puesto de control", presumiblemente con los talibán disfrazados de soldados gubernamentales afganos.
Los dos camiones desaparecieron en las mismas barbas del campamento alemán, situado a pocos kilómetros al suroeste del lugar, en lo que oficialmente se denomina, "Campamento de los equipos de reconstrucción regionales", pues los alemanes pretenden no estar combatiendo en el norte de Afganistán, sino "reconstruyendo". La situación dejaba en manifiesto ridículo al mando militar alemán en la zona, lo que habría motivado lo que el Ministerio de Defensa alemán calificó de "ponderada decisión" de solicitar un caza americano para que destruyera los camiones cisterna.
No estaban muy lejos del lugar. Según la explicación oficial, los talibán intentaron llevárselos a zona segura para ellos, pero los vehículos toparon con el problema de la red viaria del país: se quedaron hundidos en la arena al intentar vadear un río cerca de un pueblo del distrito de Chajardará. Ante la imposibilidad de aprovechar el trofeo para suministrar a sus propias fuerzas, los talibán invitaron a la gente del pueblo a servirse. "La gente acudió al lugar con todo tipo de recipientes", explicó a la agencia AFP Mohamad Daud, uno de los vecinos, pues el combustible es dinero y la población tan pobre que la mayoría de ella (60%) ingiere menos alimentos de lo que debería para tener una alimentación suficiente. "Había diez o quince talibán encima de la cisterna y en ese momento bombardearon matando a todos los presentes", dijo el testigo. La nacionalidad del avión (EE.UU.) no quiso ser desvelada por el portavoz en Berlín citando el carácter "reservado" de tal información.
Un portavoz del Ministerio de Sanidad afgano citó "200 o 250" vecinos concentrados alrededor del camión encallado. Majbuhulla Sajedí, portavoz del gobierno de Kunduz cita la presencia de niños entre las víctimas. Un funcionario del aparato afgano de seguridad consultado en Kunduz mencionó sesenta muertos y decenas de heridos. Corresponsales de AFP y de la televisión "Al Yazira" comprobaron en un hospital de Kunduz la presencia de hasta cincuenta heridos por quemaduras graves, que el despacho de la agencia francesa calificaba de "atroces". La piel de algunos estaba tan quemada que se confundía con la carne. En otros casos la ropa se había calcinado en la piel de los heridos. Todos los heridos declararon haber perdido a familiares en el ataque.
En 2008 se han registrado 2118 civiles muertos, la mayoría de ellos en bombardeos de las tropas occidentales, según la ONU. Entre enero y mayo han muerto 800 civiles en bombardeos. Solo el 37,6% de las ayudas prometidas a Afganistán entre 2002 y 2011 han sido materializadas, con 92 de cada 100 dólares destinados a actividades militares, según señala un estudio de "Justicia i Pau". Al mismo tiempo, la alimentación es un problema para la mayoría, el 47% de los niños y niñas de 6 a 13 años no van a la escuela y la cifra de refugiados (3 millones) es la misma que bajo el gobierno talibán. Nunca se había producido tanta droga en Afganistán, señalan las agencias internacionales: el 92% del opio mundial.
http://www.lavanguardia.es/internacional/noticias/20090904/53777757062/alemania-pincha-en-afganistan-afganistan-otan-onu-tadjikistan-berlin-afp.html
Alemania pincha en Afganistán | 05-09-2009 - 08:02:17 GMT 1 #
El gobierno enviará más tropas a la ocupación de Afganistán
Rebelión/Insurgente
Una pintada en Murcia reflejaba, hace unos días, con claridad lo que ocurre: “Afganistán, el Irak de los progres”, rezaba. Lo cierto y verdad es que los 1.230 militares que España tiene destinados en la ocupación de Afganistán, al ejecutivo de Zapatero le parecen pocos y aumentará la tropa. Y lo hará con la certeza que no habrá manifestaciones enormes por las calles contra el imperialismo, ni en repulsa por los cien muertos por el bombardeo de la OTAN del viernes.
El Gobierno está ultimando un aumento del contingente español en Afganistán ante el empeoramiento de la seguridad en el país y, sobre todo, en previsión de lo que pueda suceder en los próximos meses, que son cruciales para la estrategia de las fuerzas de invasión.
La ministra de la guerra, Carme Chacon, declaró este viernes que si las condiciones de seguridad postelectoral lo justifican se ampliaría el contingente español, tras un violento enfrentamiento entre militares hispanos e insurgentes afganos el jueves, y una matanza de la OTAN el viernes.
El ataque es "uno de los más graves que han sufrido nuestras tropas durante los ya siete anos que estamos en Afganistán", estimó la ministra.
Ayer sábado el presidente del Gobierno, José Luis Rodriguez Zapatero, consideró "probable que sea necesario" el envío de unos 200 soldados de refuerzo a Afganistán, en declaraciones a la radio privada Onda Cero.
"Enviaremos más tropas si es necesario y es probable que sea necesario. Es probable que la ministra de Defensa (Carmen Chacón), además de informar sobre la situación, plantee en el Parlamento el incremento de tropas, en torno a 200 efectivos", dijo Zapatero.
El incremento de tropas, sin embargo, está prácticamente decidido, según informaron fuentes militares de toda solvencia al diario El Mundo. De hecho, no es la primera vez en los últimos meses que el Gobierno, en un cambio de criterio radical respecto a lo mantenido hasta ahora, ha lanzado mensajes en este sentido. El propio José Luis Rodríguez Zapatero manifestó este verano, en una entrevista en 'The New York Times', que España estaba dispuesta a incrementar su esfuerzo en Afganistán.
España tiene actualmente unos 1.230 militares en Afganistan. El Gobierno dio luz verde el 12 de junio al envío de 450 soldados suplementarios en este país para reforzar la seguridad para la pasada elección presidencial del 20 de agosto.
El gobierno enviará más tropas a la ocupación de Afganistán | 06-09-2009 - 09:40:36 GMT 1 #
De la cúpula militar a la cúpula de la venta internacional de armas.
A las órdenes de los fabricantes de armas
Lucas Marco
Diagonal
Imitando el efecto de las puertas giratorias, ex altos mandos del Ejército se han reconvertido en empresarios del sector del armamento.
Del uniforme militar a la chaqueta y corbata. Del alto mando del Ejército a la venta de armas. Éste es el retiro de oro que han conseguido algunos altos mandos militares españoles en los últimos tiempos. Tras el pase a la reserva ingresan en empresas dedicadas al negocio del armamento cuyo principal cliente es, precisamente, el Ejército español. Es el caso del ex almirante general Francisco Torrente Sánchez, presidente de la empresa Explosivos Alaveses –que antes se dedicaba a fabricar bombas de racimo y ahora está a cargo de su destrucción–, del ex jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra, general Carlos Villar Turrau, actual vicepresidente de estrategia de negocios de la empresa General Dynamic Santa Bárbara Sistemas (GDSBS), y del ex jefe del Estado Mayor de la Armada, el almirante general Sebastián Zaragoza Soto, asesor comercial para exportaciones de la empresa naval militar Navantia, de titularidad pública. ¿Qué buscan estas empresas con este tipo de fichajes? “Contactos, relaciones, influencias, capacidad de mediatizar”, responde José Luis Pitarch, comandante de caballería en la reserva y profesor de la Universitat de València. “Poniendo al frente de estas empresas a un militar afín, bien remunerado y acechado por el temeroso retiro, tienen su lealtad asegurada a prueba de bombas”, sostiene un suboficial del Ejército que prefiere guardar el anonimato. “Conocen secretos, los cuales pueden usarse al servicio de la empresa contratante. Igualmente, pagar favores al contratado, por los que éste hizo a la empresa desde sus anteriores puestos”, añade Pitarch.
A título de ejemplo, la empresa Explosivos Alaveses SA tiene como presidente al ex almirante general Francisco Torrente Sánchez (ex número dos de Defensa) y como administrador consejero a Jesús del Olmo Pastor, ex secretario general del CESID (los antiguos servicios secretos españoles), que fue acusado por el PP e IU de ser un “peón” del entonces gobierno de Felipe González “para encubrir los trapos sucios de los servicios secretos”. Por su parte, el almirante general Zaragoza Soto presidió la sección española del Comité Permanente Hispano-Norteamericano durante la espinosa etapa de los vuelos ilegales de la CIA en España. Más tarde Zaragoza Soto, que está en posesión de la medalla OTAN, sería fichado por la empresa pública militar Navantia.
El camino que han recorrido estos ex altos mandos militares hacia la empresa privada no ha sentado bien a algunos de sus antiguos compañeros. Tras ingresar el ex jefe del Ejército de Tierra, Villar Turrau, en la empresa GDSBS, el coronel en la reserva Antonio J. Candil Muñoz lo tildó de “sinvergüenza, inmoral y traidor”. Un suboficial del Ejército lo expresa de esta forma: “Nuestros mandos nos bombardean toda nuestra vida castrense con el consabido espíritu militar y resulta que ellos no lo tenían, que en realidad eran empresarios frustrados”. Para algunos militares descontentos, a la cuestión puramente económica se añade la operatividad y la seguridad del propio Ejército. La misma fuente asegura a DIAGONAL que “fomentando que algún avispado de la cúpula militar beneficie a empresas que el día de su pase a la reserva lo acojan en su consejo de dirección, se está despreciando a otras empresas cuyos contratos sí mejorarían la operatividad de nuestras unidades y la seguridad de nuestros militares”. Este suboficial afirma que “en más de un destino he podido observar como el general firmaba una orden de compra de determinado material a una empresa en la que él mismo trabajaba; allí recibía el pedido, no como militar sino como empresario”. Y concluye con sorna: “Mi general firmaba ‘cómprese’ por la mañana vestido con estrellas y por la tarde firmaba ‘véndase’ vestido ya de Armani”.
--------------------------------------------------------------------------------
SEBASTIÁN ZARAGOZA SOTO // EL EX JEFE DE LA MARINA FICHA POR NAVANTIA SA
El ex jefe de la Marina, asesor de Navantia
Antes de ser contratado como asesor comercial para exportaciones por la empresa naval militar Navantia SA, el ex jefe del Estado Mayor de la Armada, el almirante general retirado Sebastián Zaragoza Soto tuvo que cesar a petición propia de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo, una institución creada por Fernando VII en 1814 formada actualmente por los generales de cuatro estrellas cesados que han ocupado ciertos puestos de máximo nivel, como jefes del Estado Mayor de la Defensa. El Ministerio de Defensa ratificó su cese y tres días más tarde publicaba una resolución nombrando a Zaragoza Soto director responsable de la asesoría para la exportación naval militar de la empresa pública Navantia. Para ello, dicha resolución aprobó el pase a los “servicios especiales” del ex jefe de la Marina que se encontraba en la reserva.
Nacido en San Fernando (Cádiz) en 1945, el almirante Zaragoza Soto ingresó en la Armada en 1962 y estuvo destinado siete años en destructores, dos años en el buque escuela Juan Sebastián de Elcano y dos años en el Estado Mayor del Grupo de Combate embarcado en el portaaeronaves Dédalo. Zaragoza Soto fue el primer oficial español destinado en la Oficina de Enlace del Comandante en Jefe de las Fuerzas Aliadas en Europa Meridional en Nápoles durante tres años y también ejerció como jefe de Planes del Estado Mayor de la Defensa, jefe de Gabinete del Director General de Política de Defensa, jefe de la División de Planes del Estado Mayor de la Armada y presidente de la sección española del Comité Permanente Hispano- Norteamericano, el órgano encargado de estudiar y resolver las cuestiones relativas a la interpretación y aplicación del Convenio de Cooperación para la Defensa entre España y Estados Unidos. Precisamente su etapa como presidente de la sección española del Comité Permanente Hispano-Norteamericano coincidió con los vuelos ilegales de la CIA en España. El 30 de abril de 2004 fue ascendido a almirante general y nombrado jefe del Estado Mayor de la Armada. La oferta de Navantia SA incluye fragatas, submarinos, corbetas, buques de proyección estratégica, portaaviones, buques anfibios, cazaminas y destructores, así como sistemas de combate, comunicaciones, direcciones de tiro y sistemas de armas. Zaragoza Soto, que está en posesión de la medalla OTAN, llega a una empresa que obtuvo en 2007 unos ingresos de 1.299.422.000 euros.
--------------------------------------------------------------------------------
CARLOS VILLAR TURRAU // EX JEFE DEL EJÉRCITO DE TIERRA FICHA POR UNA DE LAS LÍDERES DEL SECTOR
Un general dirige la estrategia de negocio de GDSBS
“Anticiparse a las futuras necesidades de material de Defensa” de las Fuerzas Armadas españolas y extranjeras. Ése es el objetivo que se propuso la empresa General Dynamic Santa Bárbara Sistemas (GDSBS) con el fichaje del ex jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra, general Carlos Villar Turrau, como vicepresidente de estrategia de negocios. Santa Bárbara Sistemas fue constituida en 1959, al reagruparse varias fábricas de armas y municiones del Ministerio de Defensa. En 2001 la empresa española se integró en el Grupo de Sistemas de Combate de General Dynamics, una de las principales firmas norteamericanas de la industria de guerra. La empresa en la que ahora está asalariado el ex jefe del Ejército de Tierra cuenta con un capital social de 20 millones de euros y obtuvo unos ingresos en 2007 de 494.373.000 euros.
Incompatibilidades
Según el Ministerio de Defensa, Villar Turrau estuvo destinado en la Brigada Paracaidista (1968-1980), fue encargado de la División de Logística en el Estado Mayor del Ejército (1985-1989) y jefe del Regimiento de Transmisiones Estratégicas (1995-1997). Villar Turrau, licenciado en Ciencias Económicas, trabajó en la División de Operaciones del Estado Mayor del Ejército (1997- 1998) y presidió el Grupo de Estudios sobre las Fuerzas Armadas profesionales (1998-1999). Entre 2001 y 2006 ocupó el cargo de director general de Armamento y Material del Ministerio de Defensa, el órgano ministerial que se ocupa de la política de armamento, es decir, de decidir si contratan o no a empresas como la que ahora le acoge en su seno. Villar Turrau tuvo un papel relevante en la creación de la Agencia Europea de Defensa y desarrolló su actividad en la Research and Technology Organization, una rama de la OTAN para la cooperación tecnológica entre los países miembros. Poco después del nombramiento de Villar Turrau como vicepresidente de estrategia de negocios de GDSBS, el coronel en la reserva Antonio J. Candil Muñoz, antiguo director del programa de carros de combate Leopard, le dedicó duras palabras en un par de comentarios firmados en El Alijar, un blog de información militar de referencia. “No guardan nada, ni confidencialidad ni transparencia ni honor ni nada... Supongo que ahora entendemos muchas cosas. Sólo tengo un calificativo triple para el vicepresidente de Estrategia de GDSBS, señor Villar Turrau: sinvergüenza, inmoral y traidor”, soltó Candil en unos comentarios muy polémicos, más tarde eliminados del blog pero recogidos por Europa Press. Además también afirmó que el general Villar Turrau “no resolvía nunca nada que pudiera ir en contra de la empresa”, en referencia a GDSBS. El mismo blog se refería recientemente al polémico nombramiento y a su posible incompatibilidad: “Dicha incorporación parecía contravenir claramente la Ley 5/2006 de regulación de los conflictos de intereses de los miembros del Gobierno y de los Altos Cargos de la Administración General del Estado. Desgraciadamente, hasta casi tres años después de la aprobación de aquella ley, no se aprobó el reglamento que la desarrollaba, lo cual propició el asunto”. Y concluye: “Si ese reglamento se hubiese aprobado sólo unos meses antes, dicha incorporación hubiese sido probablemente imposible hasta dentro de algún tiempo”.
--------------------------------------------------------------------------------
FRANCISCO TORRENTE SÁNCHEZ // EX ALMIRANTE GENERAL Y PRESIDENTE DE EXPAL
De número dos de Defensa a número uno de Expal
Fue asesor de siete ministros de Defensa, tanto del PSOE como del PP, y llegó a ser el número dos del Ministerio. Pero prefirió pasar del Ejército a la empresa privada. Y no cualquier empresa privada. Es presidente de Explosivos Alaveses SA, que hasta hace poco se enriquecía con la fabricación de bombas de racimo. Ahora en vez de fabricar bombas de racimo las destruye a petición del Ministerio de Defensa. Así se resume la trayectoria del almirante general Francisco José Torrente Sánchez (Ferrol, 1940). Ingresó en la Escuela Naval Militar en 1956. De la jefatura de la Sección de Planes y Programas Logísticos del Estado Mayor de la Armada pasó a ser subdirector general de Estudios y Planes de la Dirección General del Servicio Militar y subdirector de Mantenimiento de la Dirección de Construcciones Navales Militares de la Jefatura de Apoyo Logístico de la Armada. Antes de ser nombrado Almirante Jefe del Estado Mayor de la Armada en 2000, fue director general de Política de Defensa y director del Gabinete Técnico del ministro de Defensa. En 2004 fue nombrado secretario general de Política de Defensa, el segundo puesto más importante en el Ministerio. Según el diario El País, Torrente Sánchez era conocedor de los vuelos ilegales de la CIA en España con Federico Trillo de ministro.
Como director general de política de defensa, Torrente Sánchez suspendió los hasta entonces habituales contratos con líneas aéreas comerciales para el traslado de tropas españolas e inició la contratación de aviones comerciales de fabricación rusa con Namsa (una agencia de la OTAN), que según señala una fuente militar “subcontrató a otra y luego a otra y así varias veces hasta llegar a los piratas aéreos del Yak 42 donde se perdió, aparte de la vida de 62 militares españoles, el 75% del dinero que salió inicialmente para este concepto”. A pesar de ello, Torrente Sánchez continuó su meteórica carrera salvándose de la depuración de la cúpula militar producida a la llegada del PSOE en 2004, año en que fue nombrado número dos del Ministerio de Defensa. En 2007 solicitó su sustitución “por motivos personales”. Actualmente preside Explosivos Alaveses SA, la cuarta empresa mundial en fabricación de explosivos y munición avanzada, que tuvo unos ingresos en 2008 de 59.325.000 euros.
Bombas de racimo
Junto a Torrente Sánchez figuran en esta compañía José Manuel Romero Moreno (asesor jurídico de la Casa Real desde 1993) como administrador y Ángel Mullor Parrondo (ex consejero delegado de Iberia encargado de la privatización de la compañía) como administrador consejero. Jesús del Olmo Pastor, el último secretario general del CESID (los servicios secretos españoles, actualmente CNI) durante la etapa de Felipe González en el Gobierno, fue nombrado administrador consejero de Explosivos Alaveses SA el 17 de noviembre de 2006. Del Olmo Pastor sustituyó en 1995 al general Manglano al frente de los servicios secretos españoles tras la dimisión de éste por las escuchas ilegales del CESID. Según el diario El Mundo, “la oposición de entonces, PP e IU, acusó en repetidas ocasiones a Manglano y a Del Olmo de ser peones del Gobierno socialista para encubrir los trapos sucios de los servicios secretos”. Tras ser ascendido a general (un nombramiento más tarde anulado por una sentencia del Tribunal Supremo) y ser destituido en 1996 por el PP, Del Olmo Pastor solicitó el pase a la reserva para dedicarse a la empresa privada.
EXPAL era, junto a la empresa Instalaza SA ver DIAGONAL nº 80, la principal fabricante de bombas de racimo en el Estado español. Tras la ratificación parlamentaria de la Convención de prohibición de fabricación y uso de bombas de racimo aprobado en Dublin, el Ministerio de Defensa encargó a Fabricaciones Extremeñas SA, perteneciente a EXPAL, el desmontaje y eliminación de alrededor de 6.000 bombas y granadas de mortero en las instalaciones de la empresa El Gordo (Cáceres) con un coste cercano a los cinco millones de euros. La misma empresa que engordaba sus bolsillos fabricando bombas de racimo ahora los engorda destruyéndolas. El almirante general Francisco Torrente Sánchez fue nombrado el pasado marzo presidente de la Asociación Española de Fabricantes de Armamento y Material de Defensa y Seguridad, la patronal española de los fabricantes de armamento que cuenta con 36 empresas del sector asociadas en la actualidad.
---
Argelaguer, Sales de Llierca, Sant Jaume de Llierca, Montagut i Oix, Tortellà, Les Planes d'Hostoles, Sant Feliu de Pallerols, Sant Aniol de Finestres, Besalú, Beuda, Maià de Montcal, Sant Ferriol, Olot, Castellfollit de la Roca, Les Preses, Riudaura, Sant Joan les Fonts, La Vall de Bianya, La Vall d´en Bas, Mieres, Santa Pau Garrotxa Girona Lleida Tarragona Barcelona Catalunya Espanya
A las órdenes de los fabricantes de armas | 07-09-2009 - 09:20:29 GMT 1 #
Afganistán: Una semana de información en 412 de ocupación
Andrés Sal.lari
Faltan 4 semanas para que la ocupación occidental de Afganistán cumpla 8 años (416 semanas).
En las siguientes líneas haremos un ejercicio de síntesis informativa y análisis sobre algunos aspectos de esa ocupación, utilizando como base cables de las agencias de noticias Prensa Latina, AFP y EFE correspondientes a la semana que abarca desde el domingo 30 de agosto al sábado 5 de septiembre del corriente año.
1- Las elecciones del 20 de agosto
El 20 de agosto se celebraron elecciones presidenciales en Afganistán, y parte de la prensa se apresuró a decretar el éxito de las mismas (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=90353), debido a la necesidad de mostrar que la ocupación está haciendo bien su trabajo. Como podremos ver a continuación, esto está muy lejos de suceder.
El lunes 31 de agosto leo una nota interesante de Murray Dobbin (Global Research – Rebelión), allí me voy a enterar de que en Afganistán están prohibidos los partidos políticos, que solo pueden presentarse candidatos a título personal.
Es un dato interesante, teniendo en cuenta que desde Washington se viene demonizando de manera sistemática a Cuba por tener un solo partido. Bien, en EEUU hay dos que siempre impulsan las mismas políticas guerreristas y no difieren en materia económica hacia lo interno (o sea que no existe una verdadera alternancia política); y cuando le impusieron la constitución política a la invadida Afganistán, le prohibieron la participación a los partidos, una verdadera lección de democracia de la que prácticamente no estamos autorizados ni a enterarnos.
Vean este cable de EFE, que es quien se había apurado a decretar el “éxito” de las elecciones del 20 de agosto.
Abdulá denuncia que hay colegios donde Karzai obtuvo el 100% de los votos
Kabul, 5 sep (EFE).- El principal rival de Hamid Karzai en las elecciones presidenciales afganas, Abdulá Abdulá, alertó hoy sobre las sospechas de fraude en los comicios al denunciar la existencia de colegios en los que el actual presidente se hizo con el 100 por cien de los votos.
"La Comisión Electoral (IEC) debería investigar los colegios en los que el 90 por ciento o más de los votos van a un solo candidato. Pero la IEC parece haber aceptado este resultado sin investigación", indicó por e-mail un responsable de su campaña, Alí Farhad.
El siguiente despacho de Prensa Latina 6 días antes no era más alentador:
Kabul, 31 ago (PL) Las denuncias de fraudes masivos amenazan hoy la credibilidad de los resultados de las elecciones presidenciales y provinciales en Afganistán, que pueden ser anuladas por una comisión formada por la ONU, veladora de ese proceso del 20 de agosto.
Esa cancelación de estos controvertidos comicios se encuentra en manos de la denominada Electorale Complaints Comisión, organismo formado con extranjeros nombrados por la ONU, facultada para aplicar esa medida si considera que existieron irregularidades en las manipulaciones de votos en las urnas.
Acerca de esa posibilidad, el portavoz de dicha entidad, Ahmad Muslim Khuram, explicó en rueda de prensa en Kabul que fueron tomadas en consideración dos mil 493 denuncias, entre ellas 567 de "Categoría A" (Alta prioridad), lo suficientemente serias para alterar el resultado de los escrutinios. El viernes esas denuncias sumaban 270.
En sus declaraciones, Khuram precisó que por ahora las quejas son investigadas y que se debe aguardar por esas averiguaciones, que de comprobarse anularán automáticamente los comicios.
Hasta ahora no se conocen los resultados de las investigaciones, pero todo parece indicar que una anulación de las elecciones es una noticia que la ocupación no pudiera tolerar políticamente. De ocurrir no sería la confirmación de un fraude que a todas luces parece evidente, sino la demostración del quite definitivo del apoyo estadounidense al gobierno de Hamid Karzai.
Recordemos que según el autor Jack Warnock, Karzai fue impuesto a la conferencia de Bonn realizada en noviembre de 2001. Incluso los delegados escogidos cuidadosamente por EE.UU. se negaron a dar un solo voto para Karzai como presidente de la Administración Interina. La gran mayoría votó por Abdul Satar Sirat, “quien representaba a los afganos que querían una monarquía constitucional como la tenían bajo la Constitución de 1964. Las amenazas de EE.UU. de retirar todo financiamiento para el futuro gobierno llevaron a la conferencia a cambiar a regañadientes y a aceptar la elección de Karzai.
Esos son los candidatos “democráticamente” elegidos que tiene Afganistán, Washington lo ha soportado pese a sus relaciones con el narcotráfico y a ser resistido por diversos sectores dentro de las propias administraciones estadounidenses. En la mencionada nota de Dubbin, señala que “no es fácil conseguir buenos dictadores”.
2- Fracaso militar
El último día de agosto Prensa Latina despacha lo siguiente:
El jefe de las tropas estadounidenses y de la OTAN, general Stanley McChrystal, reconoció hoy que el Pentágono está mal parado en Afganistán y urge modificar la estrategia de guerra.
Según el comandante de los ejércitos de ocupación en la nación asiática, la situación bélica de Washington es similar a la de un "toro herido cargando contra un matador (torero)".
McChrystal explicó que, pese al reciente aumento de unidades aprobado por la Casa Blanca, el escenario estratégico empeora debido a la arremetida de los insurgentes talibanes y el descontento de la población.
En un comunicado enviado al Comando Central, el general consideró que las operaciones castrenses en Afganistán enfrentan una crisis de confianza y no tendrán éxito, si el Departamento de Defensa insiste en mantener la actual táctica.
McChrystal lidera a 100 mil soldados aliados, entre ellos 63 mil estadounidenses. Está previsto que para diciembre próximo las tropas aumenten en 10 mil elementos, cinco mil de ellos norteamericanos.
Y un día más tarde informa:
Un soldado estadounidense murió hoy por las heridas recibidas ayer y sumaron 48 los fallecidos de esa nacionalidad en agosto, la mayor cifra registrada desde la invasión a Afganisán el 7 de octubre de 2001.
Al día siguiente, miércoles 2 de septiembre, el Washington Post informa que los talibanes se convirtieron en un adversario mucho más potente en Afganistán, patentizado en sus nuevas técnicas de ataques, lo cual sorprendió al Pentágono.
Muchos oficiales estadounidenses y aliados estiman que se encuentran en una lucha contra el tiempo y ante un enemigo determinado, capaz de aprender de sus errores y de los cometidos por las fuerzas extranjeras, destaca el periódico.
En la misma nota, el conservador matutino de la capital estadounidense resalta que militares de alto rango del Pentágono expresaron optimismo sobre el futuro de la estrategia norteamericana, pero admitieron que “los talibanes están ganando el conflicto en el terreno y plano psicológico”.
El viernes de la misma semana, estos conceptos se refuerzan con nuevas informaciones:
Washington, 4 de sep (PL) Los mayores consejeros del presidente estadounidense, Barack Obama, difieren hoy en cuanto a la política a seguir en Afganistán en momentos en que el frente reclama nuevos soldados por el incremento de las operaciones insurgentes.
Según el diario The New York Times, los asesores en materia militar difieren en cuánto al número de militares que deben servir en la nación centroasiática, así como en el tipo de misión necesaria para pacificar la región.
Por la guerra, Obama se enfrenta a los mismos problemas que su antecesor Bush, lo demuestra la siguiente noticia:
El Departamento de Defensa extendió el despliegue de la 82 división aerotransportada en Afganistán, pese a las promesas del presidente Barack Obama de respetar la rotación de tropas, revelaron hoy medios de prensa.
La decisión marca el primer cambio en la amplitud de las giras desde que el ex presidente George W. Bush anunció en abril del pasado año su reducción ante la ola de críticas. Durante el gobierno de Bush, la mayoría de las unidades desplegadas en Afganistán e Irak se quedaron más tiempo del previsto por la carencia de tropas de relevo y la caída de reclutamiento.
Como se ve, las cosas no andan muy bien en el plano político militar. ¡Y se van a cumplir 8 años de la invasión que iba a salvar a la población afgana del brutal régimen talibán, que los mismos Estados Unidos habían inventado!
¿Un acto fallido revelador?
EFE resaltó la siguiente declaración el sábado 5 de septiembre:
Hay unanimidad en cuanto al objetivo principal de reactivar y destruir a Al Qaeda, y borrarla como una amenaza a nuestra seguridad nacional, pero existen diversas opiniones sobre como lograrlo, reconoció el consejero presidencial David Axelrod.
Desde que se produjo la invasión a Afganistán, Estados Unidos declara que el objetivo es destruir a Al Qaeda, es un concepto burdo que nos pretende mostrar la necesidad de aniquilar militarmente a unas células terroristas que andan dispersas por Afganistán. El fenómeno talibán es mucho más complejo que esa barbaridad conceptual.
Pero el consejero presidencial (no sé si será un error en la traducción), nos dice que el objetivo principal es “reactivar y destruir a Al Qaeda”. Recordemos que fue EEUU quien financió la creación de Al Qaeda. Parece que (de nuevo, si no hubo error) ahora la quieren reactivar también. Esperemos que no sea un acto fallido, y Estados Unidos no esté jugando a retroalimentar y combatir a Al Qaeada para mantener con vida sus aventuras militares.
Las drogas
Kabul, 2 sep (PL) La reserva de opio afgano constituye una bomba de tiempo potencial para la humanidad y se calcula en más de 10 mil toneladas, advirtió hoy un informe de la ONU contra las Drogas y el Crimen (ONUDC). Según el comunicado, el cultivo y producción descendió desde 2007, cuando se llegó a la cifra récord de ocho mil 200 toneladas y cayó en ambos rubros seis por ciento 19 en 2008.
Los gobiernos deberían pensar dos veces en aliarse con Estados Unidos. Colombia es el principal productor de cocaína; y Afganistán se consolidó como el mayor productor de opio con el establecimiento de las tropas ocupantes.
Estas cifras ponen en serio cuestionamiento que Estados Unidos sea un país que combate el narcotráfico.
Y lo de pensar en aliarse es para Colombia, los afganos no pudieron pensar nada, simplemente los invadieron.
Daños colaterales
El viernes 4 se produjo una nueva masacre de civiles que desnudó una vez más las miserias de los asesinos que masacran, y la de los políticos que avalan esas operaciones. Repasemos algunas informaciones.
Un ataque aéreo de la OTAN causó hoy más de 90 civiles afganos muertos, cuando dos bombas estallaron en camiones cisternas repletos de combustibles en la provincia sureña de Kunduz.
El ejército alemán, al mando de las operaciones militares de la Organización del Tratado de Atlántico Norte (OTAN), afirmó inicialmente que todas las víctimas eran insurgentes. Pero uno de sus portavoces en Berlín matizó diciendo que no estaban seguros de ello al “100%”.
Los aviones de la OTAN, cumpliendo órdenes de un oficial alemán, bombardearon dos camiones cisterna con combustible destinado a las fuerzas internacionales.
Entre 200 y 250 personas estaban alrededor de la cisterna cuando se produjo el ataque, aseguró en Kabul el portavoz del ministerio de Salud, Farid Rahil. “¡Desgraciadamente! Un gran número de civiles resultaron muertos y heridos”, agregó.
Según los testigos y las primeras declaraciones de policías y de responsables de las autoridades locales, cientos de lugareños, entre ellos algunos niños, se habían amontonado junto al camión para recoger carburante, invitados por los talibanes que no lograban hacerlo avanzar.
“Los aldeanos se precipitaron con todos los bidones y botellas que podían llevar, afirmó Daud. Incluso algunos agricultores llevaron su tractor al lugar para llenar su depósito, añadió.
“Había entre 10 y 15 habitantes en el techo del cisterna y en el momento en que bombardearon, todos los que se encontraban murieron”, aseguró Daud.
En el hospital de Kunduz, la capital provincial, el corresponsal de la AFP vió ocho cuerpos calcinados. Los heridos eran trasladados en camillas mientras que seguían llegando sobrevivientes con quemaduras atroces.
En Bruselas, el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, prometió una investigación “inmediata y completa”.
La Casa Blanca dijo estar “muy preocupada” por la posibiliad de que hayan muertos civiles.
Gran Bretaña, país con más efectivos en el país después de Estados Unidos, reclamó investigaciones “urgentes” para no socavar la confianza de la población en la presencia internacional.
En el mismo sentido se pronunció Francia, que quiere que “se haga toda la luz”.
Todas estas informaciones y declaraciones se produjeron el mismo día de la masacre, pero un día después hubo nuevas reacciones, a las que podría aplicarse en viejo proverbio de “no aclares que oscurece”. Aquí se desnuda toda la hipocresía y algunas diferencias internas entre los masacradores.
Ministro alemán insiste en que no hubo víctimas civiles en el bombardeo
Berlín, 5 sep (EFE).- El ministro alemán de Defensa, Franz-Josef Jung, ha insistido en que no se produjeron víctimas civiles en el bombardeo de dos camiones cisterna por aviones aliados al sur de la localidad afgana de Kunduz, cuya explosión causó más de 50 muertos.
"Según todas las informaciones de que dispongo, en la operación ejecutada por un avión estadounidense murieron exclusivamente talibanes terroristas", afirma Jung en una entrevista adelantada hoy por el dominical alemán "Bild am Sonntag".
Pese a que las informaciones acerca de la realización de la masacre son contundentes (fotos incluidas) el gobierno alemán insiste en que sólo murieron “terroristas”.
Como la información (que Ud. pudo leer anteriormente) indicaba que la orden de ejecutar el ataque provino de un mando alemán, el ministro de Defensa se preocupó en aclarar que el avión que realizó la acción era estadounidense, como para deslindar algo de responsabilidad.
En la misma semana que ocurrieron estos hechos, se cumplieron 60 años de la invasión de Alemania a Polonia, la que derivó en el inicio de la Segunda Guerra Mundial. En los actos conmemorativos, la canciller alemana Ángela Merkel pidió disculpas por el accionar de su país en ese entonces.
Pero eso pasó hace 60 años y arrepentirse de lo que hizo Adolf Hitler es muy fácil. ¿A los afganos quién les pide perdón?, y lo más importante, ¿no aprendieron nada? ¿por qué no dejan de masacrarlos?
El ministro alemán ofreció otras declaraciones por las que, si existiera un mundo con un mínimo de racionalidad, debería ser juzgado y encarcelado. Las reprodujo EFE:
Jung subrayó que el bombardeo tuvo como fin proteger a las tropas alemanas que perseguían a los talibanes que se había apoderado de los dos camiones, que podían haber sido utilizados para la comisión de atentados.
Jung afirma además que las tropas alemanas no se encuentran en guerra en Afganistán y considera que "esa palabra no es la adecuada, ya que guerra significa destrucción. El Bundeswehr (ejército federal) se encuentra en Afganistán en misión estabilizadora que nada tiene que ver con la guerra".
Es una buena aclaración para los más de mil afganos que fueron asesinados este año en ataques similares. Se los pueden contar a sus familiares.
Censura
La Agencia Francesa de Prensa despachó lo siguiente el viernes 4:
El secretario de Defensa Robert Gates se declaró “escandalizado” por la decisión de la agencia de noticias Associated Press (AP) de difundir el viernes la foto de un soldado estadounidense herido de muerte en Afganistán, contra la voluntad de su familia.
Enterado de la intención de difundir la imagen en la que el rostro del soldado es parcialmente visible, Gates escribió al presidente de la agencia estadounidense de prensa, Thomas Curley, para pedirle que no lo hiciera.
Associated Press defendió el viernes su decisión redivulgar la fotografía “tras un largo debate interno” y luego de mostrar las imágenes a la familia del joven fallecido.
“Esta imagen forma parte de la historia de esta guerra”, defendió uno de los redactores en jefe de AP, John Daniszewski.
Ud. lee los diarios y mira en los informativos las noticias sobre Afganistán, siempre se informa sobre las bajas estadounidenses y de los demás países que ocupan este país. Pero las imágenes no llegan nunca, no se ven porque la gente no tiene que visualizar ese drama, cuando hay una excepción y trasciende una imagen, alcanza para que el secretario de Defensa de Estados Unidos se declare “escandalizado”.
¿Qué será más escandaloso, la aparición de una foto que evidencia un hecho que ocurre en una guerra, o la realización misma de la guerra, en la que entre otras cosas se bombardean (por errores que siempre serán investigados) casamientos o grupos de civiles recogiendo gasolina de un camión de la OTAN?
Estos gobernantes a los que los pueblos eligen alegremente (sobre todo en EEUU, pero como se ve, no sólo en EEUU) ya han asesinado por lo menos a 1 millón de iraquíes durante los últimos años.
En la Segunda Guerra Mundial murieron 60 millones por lo que es posible que con más esfuerzo puedan alcanzar una marca cercana.
Mientras tanto, en los medios de comunicación seguimos descubriendo cuan totalitarios y peligrosos son para la democracia Hugo Chávez, Evo Morales y Rafael Correa, a los que no tengo registro de que se les pueda endilgar responsabilidad sobre ningún conflicto armado.
El concepto de socialismo o barbarie es viejo y hace mucho que pasó de moda. Lo que no ha perdido es actualidad.
Afganistán: Una semana de información en 412 de ocupación | 07-09-2009 - 09:25:55 GMT 1 #
Caos afgano
Tariq Alí
Dado que la democracia se encuentra exhausta en sus ciudadelas de Norte América y de Europa occidental, ¿qué debemos esperar de Afganistán? Estamos solo ante una imitación, ante una elaboración ideológica que deberemos definir justamente como “democratismo”, el rostro aceptable de un poder autoritario. Lo hemos visto ya en acción en el Irak ocupado y ahora en la farsa incluso peor en curso en Afganistán. La idea de que los resultados darán legitimidad al candidato vencedor no es otra cosa que una fantasía de alguno en Kabul y una cínica manipulación por parte del sistema político occidental establecido y de su prensa domesticada. Sea cual sea el resultado, no cambiará nada.
Hamid Karzai gobierna un escuálido narco estado. Wali Karzai es el hombre más rico del país y saca beneficio de los tráficos de armas y droga y de la presencia de la OTAN que mantiene en el poder a su hermano. Los dos candidatos rivales de Karzai en su momento formaron parte del gobierno. Ambos son dos payasos anhelantes de que Washington abandone a Karzai y los ponga a prueba a ellos. El propio Karzai está coaligado con religiosos fundamentalistas ultra reaccionarios del Irán occidental, chiitas a los que ha prometido cinco carteras en el gobierno y la aprobación de una ley encaminada a legalizar la violación sexual en el seno del matrimonio. Hillary Clinton calla. Larga vida a la democracia.
Afganistán está ocupado por los ejércitos de la OTAN bajo el mando de EEUU y de la nueva Administración. Esta es ahora la guerra de Obama que ha hecho campaña para enviar nuevas tropas a Afganistán y extender la guerra, si es necesario, a Pakistán. El mismo día en que Obama ha manifestado públicamente su disgusto por la muerte de una joven mujer iraní víctima de la represión en Teherán, un avión guiado por control remoto ha matado 60 personas en Pakistán, entre ellas mujeres y niños, a los que la propia BBC tendría dificultad en describir como “militantes”. Su nombre no significa nada para el mundo, sus imágenes no serán mostradas por la red de televisión. Sus muertes han ocurrido por “una buena causa”.
El mes de mayo pasado Graham Fuller, antiguo jefe de la CIA en Kabul, publicó un análisis sobre la crisis de la región en el Huffington Post. Ignorado por la casa Blanca cuando, en su día, puso en discusión gran parte de las evaluaciones sobre las que se sustentaba la escalada bélica, Fuller ha hablado en nombre de muchos de los miembros de los aparatos de inteligencia de su país y de Europa. No es frecuente que yo llegue a estar de acuerdo con un hombre de la CIA, pero Fuller no solo ha afirmado que Obama “se ha adentrado por el mismo sendero recorrido por George Bush y que llevó al fracaso en Pakistán” y que el uso de la fuerza no traerá la victoria, sino que también ha explicado a los lectores que los talibanes son todos étnicamente pashtunes y que los pashtunes están “entre los más fervientes nacionalistas , tribales y xenófobos pueblos del mundo, unidos tan solo contra el invasor extranjero” y que “en último análisis, son más pashtun que islamistas”. “Es una fantasía –ha escrito- pensar que se pueda sellar la frontera entre Pakistán y Afganistán”. No creo que sea el único hombre de la CIA jubilado que acuda al pasado, a los días en los que Camboya fue invadida “para salvar Vietnam”.
En resumen, Afganistán yace en el caos. Pakistán yace en el caos. La solución de Obama es parte del problema. Hay una necesidad desesperada de encontrar una exit strategy. ¿Está Obama en condiciones de encontrar una, antes de su “salida” de la Casa Blanca? Las señales son descorazonadoras.
Caos afgano | 08-09-2009 - 12:08:19 GMT 1 #
Intervención de Oskar Lafontaine en el Parlamento alemán el pasado 4 de septiembre.
"No hay ninguna alternativa: exigimos una retirada inmediata de las tropas en Afganistán"
Oskar Lafontaine
«Cada víctima civil de la guerra de la OTAN y del ejército federal (Bundeswehr) en Afganistán sólo conduce a reforzar aún más a los talibanes y afianzar el terror en el país», declaró el presidente del partido y de la fracción parlamentaria de Die Linke, Oskar Lafontaine, en referencia a la muerte de civiles afganos en un ataque aéreo de la OTAN a dos camiones de gasolina robados por los talibanes. «La situación en Afganistán es cada vez más desoladora y crítica. Se han producido más víctimas en la guerra civil de las que hubo antes», continuó Lafontaine, «la aceptación de la existencia de víctimas civiles causadas por el ejército alemán en el ataque aéreo de la noche anterior ha puesto de nuevo antes los ojos de la población que la participación del ejército alemán y de la OTAN está en contra del derecho internacional. Este año son ya 800 los civiles que la OTAN ha matado».
» La paz y el desarrollo de la democracia no pueden hacerse a golpe de bombas. Sólo la renuncia al uso de la fuerza, el trabajo conjunto para el desarrollo de la nación y la diplomacia abren una salida al callejón sin salida afgano. No existe ninguna alternativa a la retirada de las tropas en Afganistán. Canadá y Dinamarca ya han establecido la fecha para la retirada de sus tropas. El gobierno de la república federal podría seguir su ejemplo.
» El candidato del SPD Steinmeier no resulta creíble cuando habla ahora de negociaciones con el nuevo gobierno afgano para un plan de retirada. El SPD ha de responder de la entrada del ejército alemán en la guerra y de su escalada desde hace ocho años. La dirección del SPD se ha alejado de la política de Willy Brand con su terca adhesión a la guerra de Afganistán».
---
Afghanistan: Sofortiger Abzug ohne Alternative
„Jedes zivile Opfer der Kriegsführung der NATO und der Bundeswehr in Afghanistan führt zu einem weiteren Erstarken der Taliban und holt den Terror ins eigene Land“, erklärt der Vorsitzende von Partei und Fraktion DIE LINKE, Oskar Lafontaine, zu Berichten über den Tod von Zivilisten bei einem NATO-Luftangriff auf zwei von den Taliban entführte Tankwagen. „Die Lage in Afghanistan wird immer desolater und kritischer. Es gibt mehr Opfer in der Zivilbevölkerung als je zuvor.“ Lafontaine weiter:
„Die Inkaufnahme ziviler Opfer bei dem von der Bundeswehr in der vergangenen Nacht angeforderten NATO-Luftschlag hat noch einmal vor Augen geführt, dass der Kriegseinsatz der Bundeswehr und der NATO völkerrechtswidrig ist. In diesem Jahr sind schon über 800 Zivilisten durch die NATO umgebracht worden.
Frieden und demokratische Entwicklung kann man nicht herbeibomben. Nur Gewaltverzicht, Entwicklungszusammenarbeit und Diplomatie eröffnen einen Ausweg aus der afghanischen Sackgasse. Der Abzug der Bundeswehr ist ohne Alternative. Kanada und Dänemark haben bereits das Datum des Abzugs ihrer Truppen festgelegt. Die Bundesregierung könnte sich daran ein Beispiel nehmen.
SPD-Kanzlerkandidat Steinmeier ist unglaubwürdig, wenn er jetzt Verhandlungen mit der neuen afghanischen Regierung über einen Abzugs-Fahrplan verspricht. Die SPD hat den Kriegseinsatz der Bundeswehr und seine Ausweitung seit acht Jahren zu verantworten. Die SPD-Führung hat sich mit ihrem sturen Festhalten am Afghanistankrieg von der Politik Willy Brandts weit entfernt. “
---
Argelaguer, Sales de Llierca, Sant Jaume de Llierca, Montagut i Oix, Tortellà, Les Planes d'Hostoles, Sant Feliu de Pallerols, Sant Aniol de Finestres, Besalú, Beuda, Maià de Montcal, Sant Ferriol, Olot, Castellfollit de la Roca, Les Preses, Riudaura, Sant Joan les Fonts, La Vall de Bianya, La Vall d´en Bas, Mieres, Santa Pau Garrotxa Girona Lleida Tarragona Barcelona Catalunya Espanya
Afghanistan: Sofortiger Abzug ohne Alternative | 09-09-2009 - 07:37:08 GMT 1 #
A Kabul sólo le falta un Corte Inglés
Isaac Rosa
“Dejar Afganistán sería el fin de los esfuerzos humanos, financieros y militares por reconstruir el país” -Hervé Morin, ministro francés de Defensa-
Estoy convencido de que las tropas extranjeras en Afganistán están dedicadas a reconstruir el país. Tanto afán ponen en ello que, para que la tarea no decaiga, en paralelo a la reconstrucción avanza imparable la destrucción. Lo que se levanta por la mañana lo derriba por la tarde un bombardeo o un coche bomba, y vuelta a empezar.
Hasta ahora las reconstrucciones se hacían en la posguerra, una vez terminado el conflicto. En Afganistán han inventado una nueva fórmula: reconstruir durante la guerra. Sale más caro, claro, pero ya habrá quien se lo embolse. Hasta ahora la llamada comunidad internacional ha enviado más de 60.000 millones de dólares, pero el 90% se gasta en proteger militarmente lo poco que se reconstruye. Ahí se incluye el sueldo de los 40.000 agentes de seguridad privada que operan allí. Del pellizco restante para asuntos civiles, la mayoría se queda en algún bolsillo, pues Afganistán es hoy uno de los países más corruptos del mundo.
Pese a todo, la misión está teniendo resultados visibles. Ahí están las elecciones presidenciales, cuyo recuento es tan exquisitamente democrático que aún dura. O la normalidad que poco a poco va llegando a las ciudades afganas.
Un buen ejemplo es el flamante sector hostelero, cuya oferta tiene poco que envidiar la de otras capitales del mundo. En Kabul, por ejemplo, hay ya varios restaurantes extranjeros, incluido uno de comida española. ¿No es eso normalidad? Vale, están rodeados de alambradas y protegidos por mercenarios, y los afganos tienen prohibida la entrada. Pero tengamos en cuenta que ésa es toda la normalidad a que puede aspirar el país por mucho tiempo. No nos sorprenda que cualquier día abran un Corte Inglés.
A Kabul sólo le falta un Corte Inglés | 09-09-2009 - 07:40:20 GMT 1 #
Llega a Europa la hora de la "estrategia de salida" de Afganistán, por RAFAEL POCH | Berlín :
El conflicto de Afganistán ha entrado, en lo que a Europa se refiere, en un nuevo estadio. Lleva durando más que la Segunda Guerra Mundial, ocho años, y las cosas van más bien a peor; más civiles y soldados occidentales muertos, más insurgentes y más zonas fuera de control. Los talibán no están ganando, pero el gobierno afgano y sus padrinos extranjeros están perdiendo, una situación idéntica a la que conocí allá con la URSS en los años ochenta. En ningún lugar como en Alemania se reconoce esta simple realidad, aunque no se diga, y ayer quedó implícitamente patente en el debate sobre Afganistán que la masacre de un número aun indeterminado de civiles en una acción ordenada por los militares alemanes en Kunduz, ha desencadenado en el Bundestag.
La clase política alemana está diciendo, con toda claridad, que hay que empezar a irse de Afganistán. Merkel mencionó ayer una "estrategia de transferencia", una "nueva etapa" que acelere la "cesión de responsabilidades a los afganos", de tal manera que "la participación extranjera pueda reducirse". Nunca lo había dicho tan claro, y, además, ha consensuado con Owen y Sarkozy una conferencia sobre ello "este mismo año". Y no es sólo Merkel.
El ex Canciller Gerhard Schröder, el hombre que metió a Alemania en esta guerra en compañía de "los verdes", le ha puesto fecha a la retirada: 2015. Su antiguo brazo derecho y actual número uno del SPD, Frank Walter Steinmeier, dijo ante el Bundestag que las tropas, "no pueden estar allá para siempre". "Necesitamos una clara perspectiva para lograr una paulatina transferencia de responsabilidad a manos afganas", dijo.
Con distintos matices, todos sugieren lo mismo. La guerra es "justa", "necesaria" e "imprescindible", pero...hay que empezar a irse. Los ciudadanos lo llevan diciendo desde el principio. Entre el 60% y el 70% de los alemanes quieren la retirada pura y simple, pero cuatro de las cinco fuerzas políticas del país, que representan el 90% de la intención de voto, la han venido negando hasta ahora.
Esa diferencia entre el sentir de la opinión pública y la posición de las fuerzas políticas es peligrosa, por eso da tanto miedo el Partido de la Izquierda de Oskar Lafontaine, un socialdemócrata al que se presenta como ultraizquierdista, el único que dice que hay que irse, que la guerra no combate el terror sino que lo fomenta y que incrementa el riesgo de atentados en Alemania. Esa brecha entre opinión pública y partidos políticos es lo que ha convertido en bomba electoral el desgraciado bombardeo de dos camiones cisterna en Kunduz el pasado viernes, con entre 130 y 90 muertos, entre ellos decenas de civiles, según las diversas estimaciones.
Con buen sentido, Merkel dijo ayer que "toda muerte inocente es una muerte de más" y expresó su "más profundo pesar", pero su Ministro de Defensa Franz Josef Jung volvió a insistir en que la decisión de bombardear fue "correcta". Todos recalcaron que aun no se conocen los datos del estropicio y que no hay que emitir "juicios prematuros", pero sólo el torpe Jung dijo que, "el 90% de los afganos están de nuestra parte".
Un antecesor de Jung había dicho que "la seguridad de Alemania se defiende en el Hindukush". Las fuerzas políticas alemanas siguen en esa tesis, aunque esa frase ya no se utilice. Todos recordaron el atentado de Nueva York del 11-S, planeado entre Florida y Hamburgo con personal saudí y en los que los talibán afganos no tuvieron participación ninguna. Que Afganistán fuera santuario de terroristas tiene que ver, como el propio Ben Laden, con el desastroso intervencionismo occidental/soviético en Afganistán durante los 20 años anteriores al 11-S. Aquellos miles de millones de rublos, dólares y armas destruyeron el país, que antes de ser pieza de intereses europeos era un reino atávico, pobre y plácido en comparación con lo que se convirtió después... Por su parte, el portavoz de "los verdes" Jürgen Trittin rizó el rizo al afirmar, "que en Afganistán haya guerra no significa que el Bundeswehr esté haciendo la guerra".
Bajo la Puerta de Brandenburgo Oskar Lafontaine citó a Willy Brandt; "hacemos suyas sus palabras; de suelo alemán no debe partir nunca más una guerra". Alemania, que es un país moderado, vibra con esto, mucho más que con el Ministro Jung o con los encajes de bolillos del ex "pacifista" Trittin en este asunto.
Casi todos los oradores del debate de ayer mencionaron las recientes elecciones afganas como hito. En realidad más bien parecen haber sido un fraude con muy baja participación. Según informes oficiales votaron unos cinco millones de personas, es decir entre el 30% y el 35% del censo. Según informes de la prensa americana, en las provincias del sur, en las que la participación apenas llegó al 5% o al 10%, los partidarios de Karzai rellenaron los votos. En Kandahar oficialmente se han contabilizado 350.000 votos, pero la estimación de observadores occidentales es que solo unas 25.000 personas acudieron a votar, con más de 800 puestos de voto ficticios que hicieron cuadrar los números. En un distrito de esa provincia, Torzai, en el que Karzai obtuvo un apoyo del 100% con 4049 votos sólo votaron 500 personas en la mitad de los colegios, y en un campo de refugiados con un censo de 2100 votantes, el Presidente obtuvo 2288 votos.
El gobierno de Karzai incluye a traficantes de droga y señores de la guerra, no muy diferentes de los talibán. La posición de la mujer ha cambiado poco y casi la mitad de los niños y niñas de 6 a 13 años no van a la escuela. La producción de droga ha aumentado y es mayor que nunca. En mortalidad infantil, acceso a agua potable y sanidad, los indicadores no han variado desde el inicio de la intervención militar extranjera. De nada de esto se habló en el Bundestag.
El mes de agosto fue el más mortífero para los soldados americanos desde el inicio de la ocupación, hace ocho años. Según las últimas encuestas el 51% de los americanos expresa su escepticismo sobre la guerra allá y considera que no vale la pena luchar en Afganistán. En Francia el 64% opta por la retirada, en Polonia el 60%, en Alemania aun más, y en Canadá ya han puesto fecha a la retirada: 2011. Ese es el horizonte de la "estrategia de transferencia" de Merkel.
Llega a Europa la hora de la estrategia de salida de Afganistán | 09-09-2009 - 07:44:43 GMT 1 #
Europa está en una nueva guerra, fuera de sus fronteras.
Afganistan: ¿están o no están?
Leyla Carrillo Ramírez
Cuando el gobierno de George W. Bush arguyó el atentado perpetrado contra las torres gemelas de Nueva York para desatar su cruzada antiterrorista, sus aliados del viejo continente en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y de la Unión Europea (UE) desdeñaron las consecuencias de su participación en un nuevo conflicto internacional. Los gobiernos británico y español se incorporaron con entusiasmo al convoy bélico. Los restantes europeos han metamorfoseado su apoyo, según las circunstancias.
Desde el año 2002 el terrorismo mediático ha sido uno de los instrumentos favoritos de los Estados ocupantes de Afganistán para manipular a la opinión pública sobre la campaña antiterrorista. Los videos “casuales” o “premeditados” que mostraban amenazantes comparecencias de Osama bin Laden llegaron a ser cuestionados con humor negro: “Afganistán, aquí están, allá no están, Tayikistán, Pakistán”…
Hoy la ocupación no ofrece margen para burlas ni mucho menos para acallar la realidad: los ataques contra civiles, el desplazamiento de seres humanos, la inocultable debacle táctica y estratégica de las tropas agresoras, la proliferación del tráfico de opio, la indefendible cruzada antiterrorista, la exacerbación del odio antislámico, ni las torturas con modernísima tecnología.
La tecnopolítica se ha perfeccionado tanto en el siglo XXI, que el gobierno de Barack Obama “descubrió” que no bastaban las operaciones militares “Libertad Duradera” ni la implementada por la Fuerza Internacional de Ayuda a la Seguridad (ISAF) y ha incorporado un proyecto denominado AFPAK [1]. El novedoso plan atribuye el incremento de la resistencia talibán al apoyo proveniente de Pakistán y fue esbozado durante la campaña electoral demócrata. Por tal motivo, Estados Unidos, los países miembros, socios o aspirantes de la OTAN y los de la UE recién incorporan a su agenda político-militar castigar, tanto a Afganistán, como a la frontera paquistaní.
Si alguien dudó sobre la posible instrumentación de la estrategia concertada durante las Cumbres de la OTAN y de Estados Unidos con la Unión Europea, celebradas en mayo, ahora puede precisarlo con los recientes acontecimientos. Simplemente trasmutaron el repliegue de Irak por un acelerado despliegue de fuerzas hacia Afganistán. Cada vez con mayor frecuencia mueren más soldados europeos, que sus respectivos gobiernos ocultan. Ni qué decir de las víctimas civiles de los ataques.
El secreto militar dificulta inventariar con exactitud las bases y enclaves de la OTAN en el continente europeo, donde se aprovisionan las tropas, trasladan a los prisioneros y -alguna que otra vez- los “presionan” mediante sofisticadas torturas. Algunas fuentes sitúan 20 bases provistas con misiles de mediano alcance, otras reconocen la existencia de 30 con nomenclatura diferente. La USAFE [2] solo declara la existencia de bases ubicadas en Alemania, España, Turquía, Italia, Reino Unido, Bélgica, Países Bajos y Grecia. Sería iluso creerlo.
Semejante discreción impide precisar los efectivos que aporta cada Estado europeo a la guerra en Afganistán y más aun respecto a las bajas y consecuencias traumáticas para sus soldados. De los 42 países integrantes de ISAF, el Reino Unido ocupa el segundo lugar (8 300 hombres), Alemania entre 3 600 y 3 800; Francia 3 300; España aportó 1 040 en el año 2003 hasta un promedio actual de 2 400; Italia aumentará a 2 800; Chequia 855; Dinamarca 700; Países Bajos ampliará su contingente ubicado en Kandahar; Suecia (en ejercicio de la presidencia de la UE) se ha comprometido a una mayor presencia; Polonia aumentará sus fuerzas de 400 a 2 000. El Consejo de Ministros portugués aprobó en julio enviar un nuevo contingente de 170 hombres desde el año 2010, añadidos a los 40 actuales y el parlamento búlgaro aprobó 215 efectivos. Los no integrados aún a la OTAN ni a la UE, como Macedonia, también se han sumado a la agresión.
Releer la Resolución A /62/722 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas de 2008 para la transición en Afganistán confirma la insalvable distancia entre los propósitos del documento y la unilateral guerra relámpago-punitiva de Washington con una responsabilidad compartida por los aliados de la OTAN, de la UE y otros. Se ha perpetuado la ocupación foránea, destrozado el principio de solución pacífica de los conflictos, irrespetado la soberanía, decuplicado el tráfico ilícito de estupefacientes, enriquecido los bolsillos de las compañías “privadas” de seguridad [3] y prolifera la vulnerabilidad ante los ataques terroristas.
Ha sido desenmascarada la actitud de Washington y el apoyo europeo respecto a los campos y vuelos secretos hacia Guantánamo y de las torturas allí infligidas. El marasmo moral que han significado para el ciudadano común europeo las torturas, el consentimiento, el secreto y la impunidad de sus respectivos gobiernos no cesarán. Mucho peor es la existencia del campo de “detención” de Bagram, inaccesible por su ubicación geográfica. Esta lamentable experiencia podría exacerbarse con la escalada conjunta en Afganistán.
Hace un trienio los españoles y franceses se “especializaron” en la formación de militares afganos, según el modelo de su Guardia Civil y la Gendarmería, respectivamente. Entonces los alemanes prefirieron acantonarse al norte –lejos de la primera línea de fuego- para “reconstruir” el país. Hoy la participación europea en la operación AFPAK se revitaliza con un protagonismo alemán, el ímpetu francés y la suma de muchos europeos que habían mostrado algún recato en el escenario bélico.
Cuando el presidente Obama comprometió a sus aliados para multiplicar su presencia en Afganistán, el gobierno español consideró que “enviar más tropas no era la solución”; el italiano habló de una estrategia para la retirada; el Primer Ministro británico viajó a Kabul para arengar a sus tropas, calificando a Afganistán de “incubadora del terrorismo”.
En cambio, el replanteo de Alemania representa: reducir la “ayuda humanitaria y reconstructiva” y multiplicar la logística: tanques tipo “Marder”, aviones AWACS –aprobados por el Parlamento Federal- visitas sorpresivas de la Canciller Federal Angela Merkel y del ministro de defensa, Franz Joseph Jung al campo de batalla. La “nueva estrategia” germana proviene de una filosofía peligrosa: “hay que lograr que la policía afgana consiga mejorar en menos tiempo”, [4] “Afganistán no puede volver a ser un campamento de formación de terroristas”; proliferan las condecoraciones por “bravura militar” –evitando pronunciar la palabra guerra. Pero lo más decisivo es; “Afganistán es hoy la prueba más importante que afronta la OTAN y no debemos permitir que represente una amenaza terrorista para la seguridad de sus miembros”. [5]
La ofensiva de los gobiernos europeos en AFPAK es rechazada por diversos sectores populares. Aunque las encuestas no sean siempre fiables, la revista germana “Stern” arrojó que un 61% de la población alemana promueve la retirada de las tropas; más de la mitad de los votantes del Reino Unido; un 53% de los italianos y franceses sugieren la retirada; la Liga Francesa pro Derechos del Hombre reclama el regreso. Como se trata de decisiones gubernamentales, comunitarias y otanistas, la opinión popular no cuenta mucho.
Algunos funcionarios de la UE tuvieron que retractarse, como el alto representante de Política Exterior y Defensa, Javier Solana, quien en febrero desestimaba el envío de más tropas. Otros, como el presidente de la Comisión, Joao Barroso reconocen el otorgamiento de 1 600 millones de euros y la actual presidencia sueca anuncia inversiones multimillonarias para el desarrollo agrícola, educativo, policial y la reconstrucción de Afganistán. Claro está, una vez que la dignidad y el honor de ese país, la autodeterminación, el respeto a la religión, a la mujer y la infancia, el patrimonio cultural y medioambiental han sido pisoteados.
El entusiasmo de la Unión Europea por las escasas e intangibles elecciones del fin de semana excede los límites de su pseudodemocracia y la gobernabilidad porque resulta impensable para cualquiera hablar de libertad ni de elecciones en un país ocupado, asediado, martirizado, bombardeado y donde la paz no se vislumbra por parte alguna. Allí un centenar de observadores europeos verificaron cuán democráticas y pluralistas fueron las elecciones afganas. Por cierto, que en vísperas de éstas varios gobiernos europeos enviaron refuerzos militares que “garantizasen” la virginidad de los comicios, tales como franceses (unos 200), españoles (450), fineses (100); italianos ( 200 a 250); más los enviados por los checos, entre otros.
Algunos comandos en Afganistán (estadounidenses o europeos) se trazan metas ficticias para perseguir “a todos los traficantes de droga y sus instalaciones” [6] En tanto el reciente bombardeo en Kunduz por aviones alemanes, persiguían camiones cisternas “talibanes” y aniquilaron entre 90 y 135 civiles, bajo la moderna nomenclatura de “bajas y daños colaterales”. ¿Primeras reacciones?: negativa inicial de que hubiese sucedido; ¿necesidad del ataque?; la compasión “si hubo civiles muertos o heridos” expresados por la Canciller Federal y la petición de aclaraciones por algunos aliados como Francia. Después de todo no es posible diferenciar a los insurgentes de los civiles. El Ministro de Defensa, Jung lo justifica; tal como lo justificó el mando italiano cuyos soldados asesinaron a una niña de 13 años en mayo pasado. Lo más aleccionador del episodio de Kunduz es que la base limita con Tayikistán, que podría ser arrastrada impunemente a la operación AFPAK.
En septiembre se conmemora la agresión a Polonia de 1939, inicio de la Segunda Guerra Mundial. En 2009 los bombardeos indiscriminados sobre el norte afgano ejemplifican la vulnerabilidad de las normas internacionales de convivencia. Resultaría inimaginable para los europeos, que presenciaron y sufrieron la persecución y el holocausto, o para sus nietos, volver a las andadas: practicar el genocidio, la guerra bochornosa sin un final honorable.
Lamentablemente falta mucho por presenciar. Europa está en una nueva guerra, fuera de sus fronteras. Alcanzó la paz en su continente, desde 1945, claro está, con excepción de Yugoslavia. La OTAN y la UE sí están en Afganistán, en Pakistán y en las cercanías de Tayikistán. La historia dirá hasta dónde y hasta cuándo.
Leyla Carrillo Ramírez. Centro de Estudios Europeos La Habana (Cuba)
--------------------------------------------------------------------------------
[1] AF-PAK (apócope de Afganistán y Pakistán)
[2] USAFE: Fuerza Aérea de Estados Unidos en Europa (sigla en inglés)
[3] Nombre eufemístico para fuerzas mercenarias, especialmente británicas, italianas y españolas.
[4] EFE, 0/05/09, conversaciones de Angela Merkel con Jamil Karzai.
[5] Comparecencia de Angela Merkel ante el Bundestag (Parlamento Federal) el 4 y 5 de abril.
[6] Semanario “Der Spiegel”, 29/01/09. Carta del general John Craddock (instruyendo matar a los traficantes de opio) al general alemán, Egon Ramms, en la comandancia de Brunssum.
Afganistan: ¿están o no están? | 12-09-2009 - 07:41:26 GMT 1 #
Afghanistan: What Are These People Thinking?
By Conn Hallinan
One of the oddest — indeed, surreal — encounters around the war in Afghanistan has to be a telephone call this past July 27. On one end of the line was historian Stanley Karnow, author of Vietnam: A History. On the other, State Department special envoy Richard Holbrooke and the U.S. military commander in Afghanistan, General Stanley McChrystal. The question: How can Washington avoid the kind of defeat it suffered in Southeast Asia 40 years ago?
Karnow did not divulge what he said to the two men, but he told Associated Press that the "lesson" of Vietnam "was that we shouldn't have been there," and that, while "Obama and everybody else seems to want to be in Afghanistan," he, Karnow, was opposed to the war.
It is hardly surprising that Washington should see parallels to the Vietnam debacle. The enemy is elusive enemy. The local population is neutral, if not hostile. And the governing regime is corrupt with virtually no support outside of the nation's capital.
But in many ways Afghanistan is worse than Vietnam. So, it is increasingly hard to fathom why a seemingly intelligent American administration seems determined to hitch itself to this disaster in the making. It is almost as if there is something about that hard-edged Central Asian country that deranges its occupiers.
Delusion #1
In his address to the Veterans of Foreign Wars, Obama characterized Afghanistan as "a war of necessity" against international terrorism. But the reality is that the Taliban is a polyglot collection of conflicting political currents whose goals are local, not universal jihad.
"The insurgency is far from monolithic," says Anand Gopal, a reporter for the Christian Science Monitor based in Afghanistan. "There are shadowy, kohl-eyed mullahs and head-bobbing religious students, of course, but there are also erudite university students, poor illiterate farmers, and veteran anti-Soviet commanders. The movement is a mélange of nationalists, Islamists, and bandits...made up of competing commanders and differing ideologies and strategies who nonetheless agree on one essential goal: kicking out the foreigners."
Taliban spokesman Yousef Ahmadi told Gopal, "We are fighting to free our country from foreign domination," adding, "Even the Americans once waged an insurgency to free their country."
Besides the Taliban, there are at least two other insurgent groups. Hizb-I-Islam is led by former U.S. ally Gulbuddin Hekmatyer. The Haqqani group, meanwhile, has close ties to al-Qaeda.
The White House's rationale of "international terrorism" parallels the Southeast Asian tragedy. The U.S. characterized Vietnam as part of an international Communist conspiracy, while the conflict was essentially a homegrown war of national liberation.
Delusion #2
One casualty of Vietnam was the doctrine of counterinsurgency, the theory that an asymmetrical war against guerrillas can be won by capturing the "hearts and minds" of the people. Of course "hearts and minds" was a pipe dream, obliterated by massive civilian casualties, the widespread use of defoliants, and the creation of "strategic hamlets" that had more in common with concentration camps than villages.
In Vietnam's aftermath, "counterinsurgency" fell out of favor, to be replaced by the "Powell Doctrine" of relying on massive firepower to win wars. With that strategy the United States crushed the Iraqi army in the first Gulf War. Even though the doctrine was downsized for the invasion of Iraq a decade later, it was still at the heart of the attack.
However, within weeks of taking Baghdad, U.S. soldiers were besieged by an insurgency that wasn't in the lesson plan. Ambushes and roadside bombs took a steady toll on U.S. and British troops, and aggressive countermeasures predictably turned the population against the occupation.
After four years of getting hammered by insurgents, the Pentagon rediscovered counterinsurgency, and its prophet was General David Petraeus, now commander of all U.S. forces in the Middle East and Central Asia. "Hearts and minds" was dusted off, and the watchwords became "clear, hold, and build." Troops were to hang out with the locals, dig wells, construct schools, and measure success not by body counts of the enemy, but by the "security" of the civilian population.
This theory impelled the Obama administration to "surge" 21,000 troops into Afghanistan, and to consider adding another 20,000 in the near future. The idea is that a surge will reduce the violence, as a similar surge of 30,000 troops had done in Iraq.
Delusion #3
But as Patrick Cockburn of The Independent discovered, the surge didn't work in Iraq.
With the possible exception of Baghdad, it wasn't U.S. troops that reduced the violence in Iraq, but the decision by Sunni insurgents that they could no longer fight a two-front war against the Iraqi government and the United States. The ceasefire by Shi'ite cleric and Madhi Army leader Muqtada al-Sadr also helped calm things down. In any case, as recent events have demonstrated, the "peace" was largely illusory.
Not only is a similar "surge" in Afghanistan unlikely to be successful, the formula behind counterinsurgency doctrine predicts that the Obama administration is headed for a train wreck.
According to investigative journalist Jordan Michael Smith, the "U.S/ Army/Marine Corps Counterinsurgency Field Manual" — co-authored by Petraeus — recommends "a minimum of 20 counterinsurgents per 1,000 residents. In Afghanistan, with its population estimated at 33 million, that would mean at least 660,000 troops." And this requires not just any soldiers, but soldiers trained in counterinsurgency doctrine.
The numbers don't add up.
The United States and its North Atlantic Treaty Organization (NATO) allies currently have about 64,000 troops in Afghanistan, and that figure would rise to almost 100,000 when the present surge is completed. Some 68,000 of those will be American. There is also a possibility that Obama will add another 20,000, bringing the total to 120,000, larger than the Soviet Army that occupied Afghanistan. That's still only a fifth of what the counterinsurgency manual recommends.
Meanwhile, the American public is increasingly disillusioned with the war. According to a recent CNN poll, 57% of Americans oppose the war, a jump of 9% since May. Among Obama supporters the opposition is overwhelming: Nearly two-thirds of "committed" Democrats feel "strongly" the war is not worth fighting.
Delusion #4
Afghanistan isn't like Iraq because NATO is behind us. Way behind us.
The British — whose troops actually fight, as opposed to doing "reconstruction" like most of the other 16 NATO nations — have lost the home crowd. Polls show deep opposition to the war, a sentiment that is echoed all over Europe. Indeed, the German Defense Minister Franz-Joseph Jung has yet to use the word "war" in relation to Afghanistan.
That little piece of fiction went a-glimmering in June, when three Bundeswehr soldiers were killed near Kunduz in northern Afghanistan. Indeed, as U.S. Marines go on the offensive in the country's south, the Taliban are pulling up stakes and moving east and north to target the Germans. The tactic is as old as guerrilla warfare: "Where the enemy is strong, disperse. Where the enemy is weak, concentrate."
While Berlin's current ruling coalition of Social Democrats and conservatives quietly back the war, the Free Democrats — who are likely to join Chancellor Angela Merkel's government after the next election — are calling for bringing Germany's 4,500 troops home.
The opposition Left Party has long opposed the war, and that opposition gave it a boost in recent state elections.
The United States and NATO can't — or won't — supply the necessary troops, and the Afghan army is small, corrupt and incompetent. No matter how one adds up the numbers, the task is impossible. So why is the administration following an unsupportable course of action?
Why We Fight
There is that oil pipeline from the Caspian that no one wants to talk about. Strategic control of energy is certainly a major factor in Central Asia. Then, too, there is the fear that a defeat for NATO in its first "out of area" war might fatally damage the alliance.
But when all is said and done, there also seems to be is a certain studied derangement about the whole matter, a derangement that was on display July 12 when British Prime Minister Gordon Brown told parliament that the war was showing "signs of success."
British forces had just suffered 15 deaths in a little more than a week, eight of them in a 24-hour period. It has now lost more soldiers that it did in Iraq. This is Britain's fourth war in Afghanistan.
The Karzai government has stolen the election. The war has spilled over to help destabilize and impoverish nuclear-armed Pakistan. The American and European public is increasingly opposed to the war. July was the deadliest month ever for the United States, and the Obama administration is looking at a $9 trillion deficit.
What are these people thinking?
Conn Hallinan is a Foreign Policy In Focus columnist.
Afghanistan: What Are These People Thinking? | 16-09-2009 - 08:12:15 GMT 1 #
El "silencio afgano" de la progresía socialdemócrata
Cristóbal García Vera
El pasado 9 de septiembre la ministra de Defensa del Ejecutivo Zapatero, Carme Chacón, adelantaba la información sobre el número de soldados que marcharán próximamente hacia Afganistán, para reforzar el contingente español integrado en la fuerza internacional de la OTAN que participa en la ocupación de este país asiático. Dos días después, el Consejo de Ministros aprobaba el envío de 220 militares, que se sumarán a los 1250 uniformados españoles que ya intervienen en esta guerra, de los cuales 450 forman parte del denominado “batallón electoral” que participó en el simulacro de elecciones celebrado el pasado 20 de agosto.
La coartada oficial para justificar el nuevo envío de tropas esgrimida por un gobierno con ínfulas pacifistas no es original. De acuerdo a la misma, el refuerzo sería imprescindible para garantizar la seguridad de los soldados españoles que -según declaró la ministra Chacón en una entrevista concedida a la Cadena Ser- “trabajan por la estabilización, desarrollo y reconstrucción del país”, buscando -junto con el resto de sus socios occidentales- “una paz que tiene que ver con la amenaza de Al Qaeda, cuyo santuario era Afganistán y que tuvo su culmen en el atroz atentado del 11-S”. Efectivamente, se trata de la excusa fabricada por la Administración Bush para bombardear e invadir este país, en el primer episodio de la campaña que los publicistas neocons bautizaron como “Guerra Global contra el Terrorismo”. La brutal agresión comenzó el 7 de octubre de 2001 y fue secundada inmediata e incondicionalmente por el resto de potencias occidentales, la ONU y la prensa pro institucional. Tal y como recordaba hace tan solo unos días José Luís Rodríguez Zapatero, “las tropas españolas fueron enviadas inicialmente a Afganistán por el ex presidente José María Aznar, pero con mi apoyo y el de la comunidad internacional”. (1) La mayoría de los medios, “personalidades” y fuerzas políticas que denunciarían -apenas dos años después- la invasión de Irak, se convirtieron entonces en cómplices de una destrucción de similar magnitud a la cometida en Oriente Medio. El manto de la legalidad internacional -utilizado recurrentemente para justificar las mayores injusticias- sirve aún hoy a esta “progresía” para velar su contradicción vergonzante.
El ataque contra Afganistán, en cualquier caso, no fue una reacción a los atentados del 11 de septiembre, como prueba el hecho de que estuviera planeado meses antes de que éstos se produjeran. Niaz Naik, ex secretario de Asuntos Exteriores paquistaní reconoció -en declaraciones públicas que no fueron desmentidas por ningún responsable de la Casa Blanca- que autoridades norteamericanas le informaron en julio de 2001 “de que el ataque tendría lugar a mediados de octubre y que su objetivo era instalar un nuevo gobierno”. (2) Por supuesto, la ocupación del país asiático tampoco estuvo relacionada con el deseo de “democratizarlo” o de liberar a la población del yugo talibán. Las verdaderas causas deben buscarse -como en el caso de Irak- en los intereses geoestratégicos y económicos de los Estados Unidos. Y, concretamente, en su deseo de controlar las importantísimas reservas de petróleo y gas natural existentes en el Mar Caspio y otras regiones de Asia Central. Si es de sobras conocido que, desde finales de los años 70, los EE.UU. financiaron y entrenaron militarmente a los talibán, tampoco constituye un secreto de Estado que aún en la década de los 90 Washington continuó apoyándolos, con la intención de que éstos le facilitaran a la empresa petrolera UNOCAL la construcción de un oleoducto que pasaría por Afganistán y Pakistán, llevando el petróleo hasta el golfo de Omán. Con motivo de ese proyecto, una delegación talibán viajó a Texas, durante el mandato como gobernador de George W. Bush, para reunirse con los directivos de UNOCAL en su central de Houston. (3) Pero finalmente no hubo acuerdo, y los que un día fueron calificados por el Gobierno de EE.UU. como “luchadores por la libertad” se convirtieron en la nueva “amenaza global” que justificaría sus planes expansionistas. Nada nuevo bajo el Sol. Con la llegada de Obama a la Casa Blanca los esfuerzos bélicos de Washington se han reconducido hacia esta zona de Eurasia, región que -según las teorizaciones de su asesor Zbigniew Brzezinski (4)- debe dominar EE.UU. para garantizar su supremacía mundial. La de Afganistán, en suma, es una más de las guerras imperialistas iniciadas por la potencia a la que corresponde garantizar con su poderío militar un orden mundial incapaz de sostenerse sin el uso de esta fuerza. Y si las tropas españolas continúan allí es para colaborar al sometimiento de “los bárbaros”, cumpliendo con el compromiso adquirido por Rodríguez Zapatero con Barack Obama.
En Afganistán -hay que decirlo bien alto- se mata, tortura y viola del mismo modo que en Irak o Palestina y con unos propósitos bien definidos. Por ello, en una época caracterizada por la más espantosa confusión ideológica, la participación española en esta guerra de conquista ha convertido al país asiático en una ineludible piedra de toque para contrastar la autenticidad de los discursos de izquierda. En una línea de demarcación, que tiene la virtud de poner de manifiesto el cinismo de no pocos “progresistas”, capaces de clamar contra el Sistema al tiempo que contemporizan u otorgan su apoyo a un partido que no duda en protegerlo haciendo uso de los medios más abominables.
Pero la gravedad de lo que sucede cada día en Afganistán es tal que no basta, siquiera, con solicitar la retirada de las tropas españolas por las bajas que éstas pueden sufrir o por el supuesto carácter “inconstitucional” de su presencia en Afganistán, tal y como hacía en Los Desayunos de TVE el Coordinador General de IU Cayo Lara, el pasado 4 de septiembre (5). La izquierda no puede renunciar a su deber de explicar a la población, engañada por la propaganda institucional, cuál es el verdadero carácter de la misión que allí desempeñan estos militares y las razones del Partido Socialista para sostenerla. Para dar prueba de su coherencia está obligada a denunciar constantemente la barbarie y a los victimarios, sin edulcorar la cruda realidad ni un ápice por cálculos electorales o de cualquier otra índole. Debe ser capaz de resistir los múltiples mecanismos de presión con los que en nuestra sociedad se intenta domesticar la disidencia, especialmente si aspira a sacar a la luz pública la raíz de los conflictos. Porque Afganistán es hoy, para todos, una de esas fronteras que no se pueden cruzar sin convertirse en un engranaje más de la rueda que ha venido dejando la cuneta de la historia plagada de cadáveres.
Notas y referencias bibliográficas:
(1) “Zapatero considera probable el envío de 200 soldados a Afganistán”. Europa Press. 5/9/2009.
(2) Ver informes de la BBC. Rahul Bedi. India Joined US led plan against Afghanistan in March 2001."India joins anti-Taliban coalition". American government told other governments about Afghan invasion in julio 2001. US 'planned attack on Taleban'. The wider objective was to oust the Taleban. BBC's George Arney. www.uruknet.info?p=33641
(3) El 12 de febrero de 1998 John J. Maresca, vicepresidente de UNOCAL, declaró ante un comité de la Cámara de Representantes de EE.UU.: "La región del Caspio contiene enormes reservas de hidrocarburos sin explotar, una gran parte situadas en la cuenca del propio Mar Caspio. Las reservas totales de petróleo de la región podrían llegar a alcanzar una cifra superior a los 60 mil millones de barriles de petróleo, aunque algunas estimaciones hablan de 200.000 millones...Una opción sería construir un oleoducto hacia el sur, desde Asia Central hasta el Océano Índico (...) La única opción posible es cruzar Afganistán...".
(4) “El gran tablero mundial. La supremacía estadounidense y sus imperativos geoestratégicos”. Zbigniew Brzezinski. Ediciones Paidós Ibérica, S.A.
(5) En declaraciones efectuadas en Los desayunos de TVE el pasado 4 de septiembre Cayo Lara pedía la retirada de las tropas de Afganistán “por el bien de nuestros soldados allí” y para que cumplan la misión que tienen las Fuerzas Armadas en nuestra Constitución… garantizar la soberanía, la independencia y la soberanía territorial de España”. El Coordinador General de IU manifestó también su “tristeza por las posibles bajas de soldados españoles y el drama de sus familias”, sin acordarse de mencionar el drama de los afganos asesinados por las fuerzas de ocupación. Tres días más tarde, el diputado de IU y ex Coordinador General Gaspar Llamazares aseguraba que “elevar la presencia militar española en Afganistán equivale a ahondar en la lógica de la militarización en vez de en la lógica de la reconstrucción del territorio”. Dando por buena la idea de que esta última labor es la que justifica hoy la presencia militar española, al añadir que “esto supondría un cambio sustancial de la misión acordada por el Consejo de Ministros”. (7/9/2009. Agencia EFE). El jueves 10 de septiembre, en cambio, Cayo Lara se mostraba mucho más contundente y directo que en TVE, manifestando que "en Afganistán, lo que se está jugando son los intereses de Estados Unidos, como ocurría cuando las tropas españolas se encontraban en Irak" y recordando a 120 civiles asesinados en este país por los pilotos de la OTAN.
El silencio afgano de la progresía socialdemócrata | 17-09-2009 - 20:44:30 GMT 1 #
Fracaso en Afganistán :
Un informe confidencial del general encargado de las tropas estadounidenses en Afganistán advierte que la misión militar podría fracasar si no se aumenta urgentemente el número de soldados y se cambia de estrategia.
Martin Patience, informó que en las próximas semanas el general McChrystal pedirá un refuerzo de decenas de miles de soldados. "Pero antes Washington necesita decidir qué estrategia quiere para Afganistán, donde oficiales admiten que la situación está empeorando".
Fracaso en Afganistán | 21-09-2009 - 12:38:18 GMT 1 #
Ocho años de ocupación militar
Afganistán se complica para la OTAN
Astor Díaz Simón
La estrategia en Afganistán no funciona y las tropas de la OTAN se desangran progresivamente, como un toro alanceado en cada embestida que acomete contra el matador talibán”. Son las palabras del comandante de las tropas de la OTAN en suelo afgano, general Stanley Mc- Chrystal, en un informe filtrado por la BBC el 31 de agosto. En él se recomendaba a la Administración Obama un aumento inmediato del número de efectivos destacados, para asegurar “un rápido traspaso de responsabilidades al Gobierno y fuerzas de seguridad locales”.
Este cambio de orientación en la estrategia aliada llega al final de un verano en el que se han duplicado las bajas de personal militar de la OTAN en acciones de guerra: de una media de 75 muertos durante cada uno de los últimos cinco veranos, se ha pasado a 150 en los meses de julio y agosto. En este sentido, y como informaba el diario The Independent el 2 de septiembre, la demanda y el volumen de cargamentos de armas se han duplicado de igual manera, lo que, según esta fuente, apunta a un “aumento drástico de la insurgencia antioccidental”.
Este repunte de la actividad militar contra la Coalición se refleja también en el incremento en los ataques con dispositivos explosivos improvisados, una modalidad de guerrilla que causa un impacto muy negativo en la moral del personal militar. Durante el ejercicio 2008-2009 se produjeron 3.276 ataques de esta naturaleza –un aumento del 45%–, lo que acarreó tres veces más bajas que en las fases previas de la guerra.
Terreno pantanoso
Esta información trascendió en el preludio de la tormenta desatada por el ataque aliado que acabó con la vida de al menos 80 civiles el pasado 4 de septiembre en la provincia de Kunduz. El bombardeo fue ordenado para destruir dos camiones cisterna cargados de gasolina que se encontraban inmovilizados y estaban siendo vigilados de cerca por tropas de la Coalición. En el momento del ataque estaban rodeados de civiles que bombeaban combustible de sus depósitos para uso privado.
En su edición del jueves 10, el diario alemán Süddeutsche Zeitung recogía un informe de la OTAN en el que se acusa al responsable directo del ataque, coronel Klein, de haber ignorado el protocolo vigente sobre ataques aéreos, implementado recientemente para tratar de apaciguar una ira popular que crece con rapidez frente al asesinato cotidiano de civiles en operaciones similares. A pesar de ello, el Gobierno alemán declaró el día 7 que “respaldaba la decisión”.
Giro inesperado
Contradiciendo sus declaraciones del 4 de septiembre en las que afirmaba que “no se retirarán [de Afganistán] mientras la seguridad nacional esté en cuestión”, el día 9 el primer ministro británico, Gordon Brown, remitió junto a Angela Merkel y Nicolas Sarkozy una carta a la ONU solicitando una cumbre internacional “para redefinir los plazos y el marco de actuación en la guerra”.
También en contradicción con la falta de esperanza que manifestaban a principios de mes fuentes del Ministerio de Defensa británico respecto a la posibilidad de conseguir más apoyo militar de sus socios europeos, el Gobierno español anunció un nuevo aumento de tropas en Afganistán. Aunque aún está pendiente de ser ratificado por el Congreso, Defensa espera sumar 250 nuevos soldados a los 778 que están destacados de forma permanente. A día de hoy, hay, además, 450 militares en el llamado “batallón electoral” y 80 más a cargo del aeropuerto de Kabul, en lo que es el mayor despliegue militar español en el exterior, después de la misión en Líbano.
Ocho años de ocupación militar Afganistán se complica para la OTAN | 26-09-2009 - 10:02:32 GMT 1 #
Sinrazones afganas
Carlos Taibo
Lo de Afganistán hiede. No hay ningún analista sensato —incluso entre los insensatos se aprecia una incipiente zozobra— que concluya que la intervención foránea en el país, liderada claramente por Estados Unidos, está produciendo algún resultado saludable.
Y es que ni siquiera en el terreno estrictamente militar las fuerzas de ocupación se están saliendo con la suya en un caótico escenario en el que resistencias de cariz vario han ido ganando terreno, y con fuerza, hasta en el último rincón. Lo ocurrido al calor de las elecciones presidenciales recién celebradas no hace sino refrendar, y rotundamente, el peso del argumento ; ahí están, para certificarlo, la equívoca condición de candidatos que se mueven con escasísima independencia con respecto a los intereses externos, la altísima abstención registrada, las acusaciones de fraude formuladas y un anuncio de resultados que, de forma inquietante, se va postergando. Para que nada falte, en suma, las noticias relativas a las lamentabilísimas prácticas a las que se ha entregado una empresa de seguridad privada en la embajada norteamericana en Kabul —la misma pesadilla de Iraq— cierran el círculo vicioso.
Claro que no se trata sólo del evidente fracaso técnico de la operación. Mayor relieve tiene, si cabe, la sinrazón de fondo de aquélla o, lo que es casi lo mismo, su franca supeditación a intereses de corte obscenamente colonial encubiertos tras una supuesta estrategia dirigida contra el terrorismo internacional. Por mucho que Barack Obama —y con él, por cierto, y lamentablemente, los gobernantes españoles del momento— se empeñe en lo contrario, las semejanzas entre lo ocurrido en los últimos años en Iraq y lo sucedido en Afganistán han sido y son notabilísimas. Recordemos al respecto que en los dos lugares Estados Unidos, en particular, ha asumido conductas lamentabilísimas. Entre ellas se cuentan el apoyo dispensado en el pasado a regímenes y movimientos —Saddam Hussein, la guerrilla muyajidín— que luego Washington se encargó de derrocar, la defensa en estas horas de impresentables intereses geoeconómicos y geoestratégicos —en el caso de Afganistán ahí están la presión ejercida sobre China y la búsqueda de una salida al mar para la riqueza energética del Asia central—, el empleo de una violencia extrema e indiscriminada que ha padecido a menudo la población civil y, en fin, las agresiones asestadas al espíritu y a la letra de la Carta de Naciones Unidas. ¿Alguien podría explicar qué tarea de dirección, de control y de freno desarrolla, dicho sea de paso, el Consejo de Seguridad en el hervidero afgano?
Apaciguar el país que hoy nos ocupa pasa por cambiar drásticamente de hábitos y de querencias en el escenario internacional, y por cancelar todo aquello que, y es mucho, revela designios inconfesables del lado de las grandes potencias de siempre. No parece que, fanfarria retórica aparte, Obama y sus aliados hayan tomado buena cuenta de ello. Así les va.
---
Argelaguer, Sales de Llierca, Sant Jaume de Llierca, Montagut i Oix, Tortellà, Les Planes d'Hostoles, Sant Feliu de Pallerols, Sant Aniol de Finestres, Besalú, Beuda, Maià de Montcal, Sant Ferriol, Olot, Castellfollit de la Roca, Les Preses, Riudaura, Sant Joan les Fonts, La Vall de Bianya, La Vall d´en Bas, Mieres, Santa Pau Garrotxa Girona Lleida Tarragona Barcelona Catalunya Espanya
Sinrazones afganas | 26-09-2009 - 10:04:00 GMT 1 #
Morir por la OTAN
Gregorio Moran
La Vanguardia
No creo que haya una muestra más evidente del desconcierto político en el que nos movemos que Afganistán. Desconcierto político e ideológico. ¿Qué demonios están haciendo los soldados españoles en Afganistán? ¿Qué demonios están haciendo todos en Afganistán? ¿De verdad hay alguien tan falto de sustancia como para pensar que en lugar tan inhóspito, lejano y miserable se está defendiendo la civilización occidental? De ser así, más valdría que nadie la defendiera, porque no merece la pena ni tomarse la molestia. Entonces, ¿qué defendemos en Afganistán? Nada. En Afganistán no defendemos nada porque allí no hay nada que defender. En el mejor de los casos se defienden ellos mismos. ¿Y de quién se defienden? ¿De los principales productores de heroína del mundo?
¿Del ejército en la sombra de Al Qaeda? ¿De los terroristas suicidas? Nada de eso. Los productores de heroína forman la base que nutre la economía afgana.
Los expertos confirman que desde hace siete años no hay allí miembros de Al Qaeda. Y los terroristas no son más que militantes contra las fuerzas extranjeras de ocupación.
Sería necesario que alguien nos explicara para qué están las tropas internacionales en Afganistán y muy en concreto las españolas. Con este ánimo me incliné a seguir atentamente el debate entre las fuerzas políticas y la ministra del Ejército, en la confianza de que al fin me enteraría de algo, pero sigo igual de desazonado. El presidente Zapatero, hombre locuaz y habilidoso, ha seguido un sistema de cándida perversidad para dar la vuelta a las críticas, consistente en cambiar el sentido de las cosas. Así, por ejemplo, si yo digo que Carme Chacón como ministra del Ejército me parece lo más cercano a un pingüino instalado en el paseo de la Castellana, se me objetará que eso es machismo y que una mujer puede perfectamente ser ministra del Ejército. Y la verdad es que nunca se me ha ocurrido pensar si es bueno o malo que una mujer sea ministra o secretaria de Estado, depende de quién. Yo lo único que afirmo es que la señora Chacón me parece absolutamente incompetente para el cargo, por formación y trayectoria. Tengo para mí que no tardando mucho el presidente Zapatero alcanzará el rizo supremo de esta política de la confusión del sentido de las críticas, y eso surgirá el día que nombre a un afectado por el síndrome de Down ministro de Economía, o de Cultura, o de cualquier cosa, siempre y cuando sea conflictiva. No me cabe ninguna duda de que hay personas con el síndrome de Down de más reconocida inteligencia que algunos ministros y ministras. Sin duda, podría incluso poner ejemplos. Pero la cándida perversidad está en que a un ministro con síndrome de Down usted no le podrá criticar sin correr el riesgo del desdén por su discapacidad; le critica porque se siente superior y está humillando públicamente a un discapacitado.
Las explicaciones de la ministra Chacón tienen ese aire zapateril que siempre me deja un tanto mosqueado, en la duda de si me están tomando el pelo o piensan que soy idiota; que no es lo mismo aunque se parezca. Yo creo que es la primera vez que coincido en algo con el diputado Llamazares cuando, con esa voz suya que le imposibilita para la oratoria, le reprochó "insultar a la inteligencia de los diputados". Ya tiene que ser exagerado el volumen de simplezas en boca de la titular del Ejército para ofender a los diputados en asunto tan anómalo como la inteligencia. Habría muchas perlas para escoger, pero yome quedo con dos, obra sin ninguna duda de algún asesor afecto y bien pagado, proveedor de frases como la dedicada a la nueva estrategia de Obama, consistente, según ella, en "ganarse los corazones de los afganos". Tarea, pienso yo, que promoverá sin demasiado éxito el cuerpo de cardiólogos del ejército de Estados Unidos.
Pero me quedo con la otra expresión de rasgos cesarianos, de seguro que el plumilla estudió latín en el seminario: "Vamos más para regresar antes". Esta exige una explicación, como ocurría antaño cuando traducíamos a duras penas a Julio César y su Guerra de las Galias - en el bachillerato, nada de licenciaturas en clásicas; lo digo con la sensación de hacer el ridículo y parecer que éramos unos esforzados a tenor de cómo está el patio ahora-.
"Vamos más" significa que el Gobierno ha decidido aumentar los soldados españoles en Afganistán, cifrados actualmente en mil y pico; lo del pico es de mi cosecha porque hay una cierta indeterminación de destinos y funciones. Lo de "para regresar antes" juzgo que se trata de una declaración de intenciones sin la más mínima base real. ¿Por qué volverán antes? ¿Porque se habrá terminado la misión en Afganistán? Aquí entramos en el meollo. ¿Cuál es la misión en Afganistán? Luchar frente a los talibanes, expresión arcaica que aún se emplea por acá, ya han dejado de usarla los norteamericanos, sustituyéndola por el más evidente de "la insurgencia". Nosotros todavía estamos a millas de tal acercamiento semántico a la realidad; según la ministra se trata de "delincuentes comunes". Pero este enmascaramiento de la realidad alcanza cotas surrealistas al negarse a admitir que en Afganistán hay guerra y que las tropas españolas participan en ella. Cuando el diputado Duran Lleida se lo recordó, la indignación de la ministra fue tal que hizo como la gente de baja estofa, recordarle las intimidades del pasado. ¡Qué personal, lo rascas un poco y sale el trepa implacable que llevan dentro! Ni un gesto de honor, o de respeto. ¡Como en la guerra! ¡Ellos, tan pacíficos, que mandan a sus soldados armados hasta los dientes para hacer de misioneros de la paz! Me imagino a los mandos perplejos ante las palabras de nuestra Clausewitz de Esplugues de Llobregat: "Nuestros soldados anteponen la seguridad de los civiles a su propia seguridad". Es lo que ocurre cuando alguien habla de algo sobre lo que no tiene ni zorra idea.
En Afganistán hay una guerra. La declaró Bush el tonto, rodeado de listos, en el 2001, porque aseguraban que ahí estaba Bin Laden. Pero como no lo encontraron siguieron allí, se supone que buscándole en una guerra tan peculiar como el país donde se desarrolla. Una guerra que se sabe que no se puede ganar, y que se trata de no perder. Lo dice con precisión castrense el máximo mando norteamericano, general McCrystal. Cuando Estados Unidos llegó a esa conclusión de que no podían ganar y retirarse era perder, utilizaron a la OTAN, que para eso está, e hicieron a todos los países miembros de la Alianza Atlántica copartícipes de la guerra, para que asumieran los gastos y los riesgos. Como esto es muy difícil de explicar a poblaciones que votan con regularidad, entonces se logró un consenso general sobre la defensa de Occidente y los riesgos de la vuelta de los talibanes al poder. Incluso con notables compensaciones se logró que países como Suecia y Finlandia mandaran tropas no operativas, que no es el caso de España.
No hay que engañar a la gente. España, su gobierno, el ejército, la opinión pública, nadie tiene ni la más mínima posibilidad de retirar sus tropas de Afganistán, porque forman parte de la OTAN. Ese es un compromiso irrenunciable, aunque no les guste nada recordarlo a los heroicos defensores de Occidente cuando votaron en el referéndum de 1986 sobre el ingreso de España en la Alianza.
Es la OTAN la que nos mantiene en Afganistán y las parodias democráticas como las elecciones del 20 de agosto son demasiado burdas para que alguien pueda creérselas, por más que España mandara a 500 soldados para ¡proteger las urnas! Fíjense si la estafa será grande que cuando el aparato político de la OTAN hizo un guiño a la opinión y llegó a afirmar que hubo tongo y que el candidato oficial, el presidente Karzai, no alcanzaba el 50% de los votos y se hacía necesaria una segunda vuelta, bastó que Karzai dijera algo así como ¡qué os habéis creído, fantasmas!, para que del absurdo recuento electoral no quedara nada.
Conviene no olvidarlo para todo lo que pueda venir. Los soldados españoles luchan y mueren por la OTAN. Y la OTAN es el principal sostenedor del "narcoestado afgano". La definición es de Hillary Clinton. Las conclusiones, de cada cual.
Fuente: La Vanguardia, 26 de septiembre de 2009, p. 24.
---
Argelaguer, Sales de Llierca, Sant Jaume de Llierca, Montagut i Oix, Tortellà, Les Planes d'Hostoles, Sant Feliu de Pallerols, Sant Aniol de Finestres, Besalú, Beuda, Maià de Montcal, Sant Ferriol, Olot, Castellfollit de la Roca, Les Preses, Riudaura, Sant Joan les Fonts, La Vall de Bianya, La Vall d´en Bas, Mieres, Santa Pau Garrotxa Girona Lleida Tarragona Barcelona Catalunya Espanya
Morir por la OTAN | 28-09-2009 - 08:06:13 GMT 1 #
COMPARECENCIA DE LA MINISTRA DE DEFENSA PARA SOLICITAR AUTORIZACIÓN PARA EL ENVÍO DE NUEVOS EFECTIVOS A AFGANISTÁN
(CONGRESO DE LOS DIPUTADOS, 23 DE SEPTIEMBRE DE 2009) :
Señorías:
Comparezco ante esta Comisión de Defensa con dos objetivos:
• El primero, para informar de la actual situación en Afganistán y de la evolución en la Misión ISAF
• En segundo lugar, para solicitar la autorización de esta Cámara para el envío de efectivos adicionales a nuestra misión en Afganistán.
Una vez oído el criterio del Parlamento y, si éste es favorable, el Gobierno acordará incrementar el contingente español desplegado en el Oeste de Afganistán en esos 220 efectivos suplementarios. Este refuerzo estable servirá para adaptar la situación actual del trabajo de nuestras tropas a las exigencias de seguridad y para cumplir con las necesidades actuales de la Misión.
Como ustedes bien conocen, tal y como establece el artículo 17.1 de la Ley Orgánica 5/2005, de Defensa Nacional, el Gobierno debe obtener la autorización del Congreso de los Diputados relativa a las operaciones en el exterior que no estén directamente relacionadas con la defensa de España.
La misma Ley señala, en su artículo 19, los requisitos que debe reunir una operación para que las Fuerzas Armadas puedan participar
en ella. La Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad en Afganistán, ISAF, desarrollada en el marco de la OTAN cumple todos estos requisitos. Los cumple, además, al amparo expreso del mandato del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Antes de ofrecerles detalles sobre este nuevo envío de tropas solicitado por el Estado Mayor de la Defensa, les informaré de los acontecimientos recientes en el país y los desarrollos de la misión que justifican ese envío adicional de efectivos que el ministro de Exteriores y yo misma solicitamos al Gobierno, y que el Gobierno a su vez solicita a esta Cámara.
Señorías, ésta es la cuarta vez en menos de un año que comparezco en esta Cámara para hablar de nuestra Misión en Afganistán. Comparecí el 17 de noviembre de 2008, tras el atentado que sufrieron nuestras tropas en Shindand. Me referí de nuevo ampliamente a la misión el 10 de diciembre, durante la Comparecencia sobre las Misiones en el Exterior, y volví a comparecer ante esta Cámara hace tres meses, el 17 de junio, para solicitar la autorización para los envíos temporales de nuevos efectivos.
No es fortuito que ésta sea mi cuarta Comparecencia referida a Afganistán en diez meses. Nuestra misión en ese país es actualmente la más dura, arriesgada, y probablemente también sea la más compleja de cuantas ha participado España en los más de 20 años que llevamos de misiones en el exterior. El Congreso de los Diputados, al igual que el conjunto de la sociedad, debe estar puntualmente informados del desarrollo de la misión, por lo que seguiré compareciendo ante esta Cámara tantas veces que sean necesarias para dar cuenta de la evolución de los acontecimientos.
En todas mis Comparecencias anteriores he abundado acerca del origen de la intervención en Afganistán, por lo que voy a ser muy
breve en esta cuestión. No obstante, es importante que todos recordemos que nuestra actuación en Afganistán no sólo tiene como objetivo la estabilización y la gobernabilidad del país, sino que está también directamente vinculada a nuestra propia seguridad.
Como todos sabemos, la Comunidad Internacional sufre desde hace más de una década la amenaza a gran escala del terrorismo internacional. Una amenaza cuya magnitud y extensión quedó patente en los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, y más tarde en los de Bali, Riyad, Casablanca; Yakarta; Estambul; Londres. También en España experimentamos ese terror en carne propia.
Todas estas masacres tuvieron su origen en la organización terrorista Al-Qaeda. Afganistán se había convertido, gracias al apoyo y a la protección del régimen talibán, en el santuario de Al-Qaeda, y, con ello, en el epicentro de la amenaza a la seguridad mundial, a nuestra propia seguridad.
Tras la caída del régimen talibán, Naciones Unidas respondió al llamamiento del Gobierno de Transición, nacido de los Acuerdos de Bonn, de establecer una fuerza internacional para Afganistán. Dos semanas después de esa petición, el Consejo de Seguridad autorizó, en la Resolución 1386 de 20 de diciembre, el despliegue de una Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad. El segundo párrafo dice textualmente que esta fuerza se desplegará “en apoyo a los esfuerzos internacionales para erradicar el terrorismo, de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas”
El mandato otorgado por Naciones Unidas establece que la misión ISAF debe apoyar al Gobierno de ese país en el mantenimiento de la seguridad y la reconstrucción, además de contribuir a la formación de las fuerzas de seguridad afganas.
Señorías, para evitar confusiones, es importante que todos tengamos presente que es Naciones Unidas quien define la naturaleza de la misión. Ni el Gobierno de España, ni el de Francia, ni el de Alemania, ni el de ninguno de los 42 países que participamos en ISAF podemos definirla de forma autónoma.
En ese sentido, Naciones Unidas no ha modificado la naturaleza de la misión de ISAF desde que la estableció hace ya casi ocho años. En cada una de las sucesivas resoluciones que determinan el mandato de ISAF, la ya mencionada 1386 y la 1510 del 13 de octubre de 2003, el Consejo de Seguridad expresa literalmente que para la ejecución del mandato se actúa “de conformidad al Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas”.
Como bien saben Sus Señorías, el Capítulo VII se refiere textualmente a “acciones en caso de amenazas a la paz, quebrantamientos de la paz o actos de agresión”. Este mismo Capítulo VII establece en su artículo 42 que –y vuelvo a citar textualmente- “se podrá ejercer, por medio de fuerzas aéreas, navales o terrestres, la acción que sea necesaria para mantener o restablecer la paz y la seguridad internacionales”.
Esto significa que ISAF tiene un mandato robusto y amplio, que autoriza a las fuerzas participantes, entre ellas las españolas, a utilizar la fuerza para el cumplimiento de la misión. Y esta misión, reitero, busca la estabilización de Afganistán, así como su desarrollo y su reconstrucción.
Por lógica elemental, las Operaciones de Mantenimiento de la Paz siempre se llevan a cabo en países donde la paz está ausente, es decir, donde existen conflictos. Así ha sido en las más de 50 misiones en las participado España a lo largo de las últimas dos décadas. Desde los Balcanes hasta Congo, sin olvidar Chad o Líbano, nuestros militares han desarrollado su misión en zonas de conflictos, corriendo
grandes riesgos, como lo hacen ahora en Afganistán. Y en todos los casos, nuestras Fuerzas Armadas fueron allí para llevar la paz, la estabilidad y el desarrollo.
En algunas ocasiones, el cumplimiento de la misión implica, sin ninguna duda, entrar en combate. Y cuando lo hacen, nuestros militares responden con contundencia, pero lo hacen siempre anteponiendo la seguridad de los civiles inocentes a su propia seguridad, y respetando aquello que dictan sus reglas de enfrentamiento. ¿Cuáles son estas reglas de enfrentamiento? En el marco de una Operación de Mantenimiento de la Paz, el uso de la fuerza se limita a acciones medidas de carácter defensivo y, por tanto, destinadas a responder a una amenaza concreta. Así actúan siempre nuestros soldados en estas operaciones.
Así pues, Señorías, la naturaleza de nuestra misión en Afganistán se ha mantenido idéntica desde que se inició. No ha variado desde el 27 de diciembre de 2001, fecha en la que el Consejo de Ministros presidido entonces por José María Aznar, autorizó la participación de nuestras Fuerzas Armadas en ISAF. En aquel entonces se trataba de una Operación al amparo del Capítulo VII de la Carta de Naciones Unidas que regula las Operaciones de Mantenimiento de la Paz. Y ahora, como lo sigue definiendo Naciones Unidas, ISAF sigue teniendo la misma naturaleza. Me gustaría que no hubiera ambigüedad a este respecto.
Desde enero de 2002, cuando llegaron a Afganistán las primeras unidades españolas con un contingente de 450 efectivos, el número de militares desplegados se ha modificado hasta en seis ocasiones para ajustarse a las necesidades en materia de seguridad, reconstrucción y desarrollo. Actualmente el Parlamento ha autorizado el despliegue de hasta de 778 efectivos con carácter estable. Dejo de lado ahora a los efectivos con carácter temporal.
Este progresivo aumento de los efectivos estables, de 450 en 2002 a 778 en 2009, ha obedecido en todo momento a las necesidades derivadas del cumplimiento de la misión y de la protección de nuestros soldados. A lo largo de estos años, nuestras Fuerzas Armadas han ido ampliando sus capacidades en un área de responsabilidad que se ha ido extendiendo, primero en Kabul y desde 2005, en el oeste de Afganistán, para garantizar la seguridad de los afganos y asegurar la permanencia de las instituciones del país.
En los casi ocho años que España lleva participando en la misión, los más de 12.700 militares españoles desplegados en Afganistán en las sucesivas rotaciones han realizado más de 22.000 patrullas que han recorrido más de 2,4 millones de kilómetros. Han transportado casi nueve millones de kilos de material y han realizado más de 1.400 misiones de desactivación de explosivos.
Además de proporcionar un entorno estable a los habitantes del país, esta presencia continua de nuestras Fuerzas Armadas ha producido resultados tangibles, todos obtenidos en colaboración con la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo. Desde que llegamos a nuestra área de responsabilidad en 2005, es decir, en sólo cuatro años, se han construido 160 kilómetros de carreteras; se ha edificado un aeropuerto; se ha proporcionado agua potable a 65.000 personas. La provincia de Badghis, en el oeste del país, cuenta en estos momentos con más 150 escuelas primarias temporales y seis construidas, y en unos meses dispondrá de tres institutos para la educación secundaria. Además de rehabilitar y ampliar el hospital de Qala-i-Naw, se han construido siete clínicas rurales que asisten actualmente a más de 140.000 personas. En sólo cuatro años, y gracias a la presencia de nuestros militares, se ha reducido en un 70% el índice de mortalidad infantil en el área de responsabilidad española.
Estos son algunos ejemplos de la labor que se realiza en el área bajo responsabilidad española. En todas mis comparecencias he hecho recuentos similares en todas mis comparecencias anteriores, pero no son las mismas cifras. Porque los datos que ofrezco hoy crecen día tras día. Es importante actualizar constantemente estas cifras para que tengamos siempre presente la enorme labor que realiza la cooperación española gracias a la protección de nuestros militares.
Todos estos logros revierten en los afganos. Pero también revierten en nuestro propio bienestar. Porque cuanto más aumentan las esperanzas de desarrollo y de paz en Afganistán, más alejamos la influencia de los extremistas violentos que buscan atentar contra nuestra sociedad.
El Partido Socialista ha sido siempre muy consciente de la enorme importancia que tiene esta misión y por ello la ha respaldado desde el primer momento. La respaldamos primero cuando estábamos en la oposición, y la seguimos respaldando hoy ya en el Gobierno. Antes como ahora, la hemos respaldado por coherencia, y por responsabilidad. Por coherencia con el papel de España en la Comunidad Internacional; y por responsabilidad con la protección de todos los españoles. Y desde el Gobierno asumimos esta coherencia y esta responsabilidad, Señorías, como un compromiso de Estado.
Por esta razón, nuestros militares deben sentir que tienen el respaldo de toda la sociedad española, y así ha sido a lo largo de todo este tiempo, puesto que la misión ha contado con el apoyo casi unánime de este Parlamento. Este apoyo es el que yo he transmitido a nuestras tropas en los cuatro viajes que he realizado a Afganistán desde que soy ministra de Defensa. El último de ellos lo realicé el 27 y el 28 de julio, cuando viajé a Kabul y Qala-i-Naw, y tuve ocasión de comprobar, una vez más, las dificultades a las que enfrentan a diario
nuestras Fuerzas Armadas. Pero también volví a comprobar su decidido compromiso con el encargo que han recibido de este Parlamento.
Señorías, ha quedado establecida la naturaleza de la misión en Afganistán, la relevancia que tiene para nuestra seguridad, y los frutos logrados gracias a la labor de las tropas españolas en su área de responsabilidad. A continuación expondré la evolución de la situación en el país a la luz de los acontecimientos recientes.
El pasado 20 de agosto, Afganistán celebró elecciones presidenciales y de los Consejos Provinciales. Como ya recalqué en mi anterior Comparecencia del 17 junio, las elecciones marcaban un hito en la historia del país por ser las primeras que organizaban los propios afganos en 30 años. Estos comicios son la prueba más clara de la convicción de la Comunidad Internacional en la necesidad de que sea el pueblo soberano de Afganistán quien decida su futuro.
La Comisión Electoral Independiente, el órgano establecido por la Constitución afgana, fue la encargada de administrar y supervisar los comicios. El sistema de garantías dispone de una Comisión de Quejas Electorales, establecida por la Ley Electoral afgana. Tres de los cinco miembros que componen esta comisión son expertos internacionales en temas electorales, nombrados por el Representante Especial del Secretario General de Naciones Unidas. Además, siete mil observadores nacionales e internacionales efectuaron el seguimiento del proceso.
Uno de los principales retos en la organización del proceso electoral era garantizar unas condiciones de seguridad suficientes para que los afganos acudieran a votar. Si bien en los días previos a las elecciones se produjeron varios atentados terroristas, se puede afirmar que los comicios se desarrollaron dentro de una calma razonable en lo que se refiere a la seguridad.
Durante la jornada electoral en todo el país, los ataques de la insurgencia causaron el fallecimiento de 26 personas, entre fuerzas del orden y personal civil. No obstante, en la zona de acción del Mando Regional Oeste, en el que están encuadradas las fuerzas españolas, los incidentes fueron mínimos y no hubo que lamentar ninguna muerte. Es importante destacar que todos los incidentes de seguridad fueron gestionados por las propias Fuerzas de Seguridad afganas, sin requerir apoyo específico de ISAF.
A lo largo de todo el proceso electoral, España desplegó en su área de responsabilidad un Grupo Táctico de Apoyo a las Elecciones que fue debidamente autorizado por esta Cámara. Este grupo táctico ha desarrollado diferentes cometidos conforme al mandato establecido por ISAF, y siguiendo las instrucciones del Mando Regional Oeste.
Durante el mes anterior a la celebración de los comicios, el Grupo Táctico centró su actividad en apoyar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad Afganas para reconocer los diferentes colegios electorales en su área de actuación, en la región oeste de Afganistán. En ese mismo periodo colaboró también en la escolta de material electoral a los colegios de toda esa área.
Durante la jornada electoral del 20 de agosto, el Grupo Táctico se constituyó como Fuerza de Reacción Rápida para apoyar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad Afganas. Esta fuerza colaboró en la seguridad de nuestra zona de responsabilidad en aquellos lugares donde las autoridades del país no disponían de entidad o capacidad suficiente para garantizarla. Además, el Grupo Táctico colaboró en la escolta y seguridad de las urnas después de de la celebración de los comicios.
En todo el país abrieron casi 6.200 colegios electorales, cifra que representa más del 95% de los colegios previstos y un número prácticamente similar al de las elecciones de 2005. En total votaron
6,5 millones de afganos, lo que supone una participación cercana al 40%.
En lo que se refiere a la provincia de Badghis, el área bajo responsabilidad de nuestros militares, abrieron 126 centros electorales a los que fueron a votar más de 125.000 los afganos, una participación que fue calificada de “satisfactoria” por Naciones Unidas.
Como ya mencioné antes, en el conjunto de la provincia la jornada electoral transcurrió con normalidad. Solamente se produjeron dos incidentes de cierta importancia en dos colegios electorales en los que afortunadamente no hubo que lamentar desgracias personales.
Completada la jornada electoral, y tras un laborioso proceso de escrutinio, el pasado 17 de septiembre la Comisión Electoral Independiente hizo públicos los primeros resultados provisionales. Según estos resultados, el Presidente Hamid Karzai obtendría el 54,6% de los votos emitidos, mientras su rival, el ex Ministro Abdulá Abdulá, alcanzaría el 27,8% de las papeletas. En caso de que se confirmen los resultados oficiales definitivos, Karzai accedería a la Presidencia de Afganistán sin necesidad de que se celebre una segunda vuelta.
No obstante, es importante mencionar las denuncias de irregularidades que se han presentado acerca del proceso electoral y sobre sus resultados. Estas quejas están siendo investigadas al día de hoy tanto por la Comisión Electoral Independiente como por la Comisión Electoral de Quejas. El pasado lunes 21 de septiembre, ambos organismos alcanzaron un acuerdo para establecer un mecanismo que agilice la declaración oficial de los resultados definitivos de las elecciones presidenciales.
El acuerdo, que se recoge en un Plan Operativo de Recuento y Auditoria, prevé el establecimiento de una metodología común para el
recuento en aquellos colegios electorales sobre los que exista una sospecha de fraude. Ambas instituciones se han comprometido a que el proceso de recuento y auditoría sea riguroso y transparente y que se lleve a cabo lo más rápido posible para que concluya en este mes de septiembre.
Por tanto, este acuerdo entre las dos instituciones permite esperar una proclamación definitiva y oficial de los resultados antes de que finalice este mes. En tal caso, si alguno de los candidatos hubiese obtenido más del cincuenta por ciento de los votos, la inauguración del nuevo mandato presidencial podría tener lugar la tercera semana del mes de octubre.
En respeto a la soberanía del pueblo afgano, la Comunidad Internacional, incluido el Gobierno de España, apoya a las instituciones del país y ha evitado ejercer cualquier injerencia en el proceso.
No se descarta, no obstante, la celebración de una segunda vuelta que, de ser necesaria, podría ocurrir en la tercera semana de octubre. En previsión de esta posible segunda vuelta, el Grupo Táctico de Apoyo a las Elecciones está centrando su actuación en colaborar con el Ejército Nacional Afgano para garantizar la libertad de movimientos entre los principales núcleos de población. Sigue siendo fundamental garantizar la seguridad también durante el recuento. Por esta razón el Representante Civil de la OTAN ha asegurado que se proporcionará un adecuado nivel de seguridad que garantice la fiabilidad del recuento de votos.
En resumen, Señorías, con todos sus defectos, las elecciones constituyen un hito importante en la estrategia para Afganistán. Han sido organizadas por los propios afganos, de acuerdo con su propia legislación y haciendo uso de sus propias instituciones. A pesar de los
incidentes, las condiciones de seguridad durante las elecciones han sido mejores de las previstas y puede afirmarse que la insurgencia ha fracasado en su intento de impedir el proceso electoral.
España y sus aliados hemos tenido claro desde el principio la importancia de estas elecciones para conformar un Gobierno afgano que sea legítimo y fuerte, y que cuente con el respaldo de la población civil. El trabajo de nuestras tropas era garantizar un entorno seguro en el área de su responsabilidad y han hecho, como se desprende de los datos que les he trasladado un excelente trabajo.
Señorías, antes de detenerme en los retos que nos aguardan en el desarrollo futuro de la misión, quiero volver a destacar los elevados riesgos que corren nuestras tropas en Afganistán. Así lo he manifestado en todas mis comparecencias anteriores. Lo dije en noviembre; lo dije en diciembre; lo dije en junio y hoy lo repito de nuevo: nuestros efectivos cumplen su misión en un escenario complejo, corriendo un alto riesgo y en un contexto de violencia generalizada, en el que se enfrentan a la amenaza constante de la insurgencia.
Permítanme efectuar una precisión. Según lo define ISAF, insurgencia es un término genérico que se refiere a muchas y variadas amenazas. Cuando hablamos de insurgencia, nos referimos a la actividad organizada de los grupos talibanes, pero también nos referimos a los señores de la guerra que dominan ciertos territorios. Del mismo modo, este concepto de insurgencia se extiende a quienes se lucran con el narcotráfico, a las bandas de delincuentes comunes y a los núcleos de Al-Qaeda presentes en Afganistán. Por tanto, cuando ISAF habla de insurgencia, se refiere a todos ellos sin distinción, porque todos ellos, en cualquier caso, suponen una grave amenaza para la seguridad, para la estabilidad y para el desarrollo del país. En
todos los casos se trata de amenazas que tenemos que frenar y, cuando la situación lo requiere, combatir.
Al igual que lo fue 2008, este año está siendo muy complejo debido a los continuos ataques de la insurgencia. Este incremento de la violencia de los últimos dos años obedece a tres causas principales:
• En primer lugar, este aumento de la violencia se debe a un mayor despliegue de las Fuerzas de Seguridad afganas en su propio territorio. Al ejercer un mayor control sobre mayores porciones del país, el Ejército Nacional Afgano y la Policía Nacional Afgana tienen enfrentamientos más frecuentes con la insurgencia.
• En segundo lugar, estos meses pasados una parte de la violencia se ha debido a un intento por parte de los insurgentes de sabotear el proceso electoral para desestabilizar y deslegitimar a las instituciones democráticas.
• Y, por último, el aumento de la violencia también ha sido consecuencia de la capacidad que tiene la insurgencia para continuar reclutando población civil. Por eso resulta tan importante evitar en todo momento las muertes indeseadas de civiles, que generan resentimiento y odio entre la población y alimentan las filas de los violentos. España siempre ha evitado las muertes de civiles y ha impulsado la adopción de la Nueva Estrategia recientemente instaurada, que busca evitarlas a toda costa.
Nuestras tropas están en Afganistán para acompañar a las autoridades afganas y apoyarlas en sus misiones. De acuerdo con el Capítulo VII de la Carta de Naciones Unidas y de acuerdo con las
reglas de enfrentamiento de ISAF a las que ya me referí, nuestras tropas entran en combate cuando lo requiere el cumplimento de la misión y, por supuesto, cuando son atacadas. Y en tal caso, vuelvo a insistir en esto, siempre anteponen la seguridad de la población civil a su propia seguridad.
Y esto mismo, lo digo con mucho orgullo, volvió a demostrarse durante los últimos incidentes en los que se ha visto involucrado el contingente español en Afganistán. Señorías, paso ahora a informarles acerca de estos incidentes.
El primero ocurrió el 2 de septiembre en las proximidades del paso de Sabzak, en la ruta que une a las ciudades de Herat y Qala-i-Naw, a unos 60 kilómetros de la base donde se encuentra nuestro Equipo de Reconstrucción Provincial, o PRT, en Qala-i-Naw.
El paso de Sabzak tiene una enorme importancia estratégica, porque supone la única vía de comunicación entre las provincias de Herat y Badghis, como Sus Señorías pueden apreciar en el mapa que se les ha distribuido.
De hecho, los insurgentes venían sometiendo a extorsión a los viajeros y les exigían el pago de un tributo por permitirles el paso.
En torno a las tres de la tarde, hora local, de ese 2 septiembre, la compañía del Grupo Táctico de Apoyo a las Elecciones sufrió un ataque con fuego de fusilería que fue repelido. Aunque en un primer momento se solicitó apoyo aéreo, los dos aviones del Reino Unido que acudieron a la zona no llegaron a intervenir.
Como consecuencia del ataque, y muy probablemente debido al rebote de un proyectil, resultó herido en una pierna un sargento del Ejército de Tierra, que fue atendido en el lugar de los hechos. Posteriormente, el militar español fue trasladado en helicóptero al
hospital Role 2 de Herat, donde se confirmó que su herida era de carácter leve. Este militar recibió el alta a los cinco días.
El segundo incidente se produjo también en el paso de Sabzak, hacia las 9 de la mañana del 3 de septiembre, es decir, al día siguiente. El mismo Grupo Táctico de Apoyo a las Elecciones se dirigía al encuentro de un convoy de la policía afgana, que incluía dos autobuses con pasajeros civiles. Al pasar por la misma zona en la que se había producido el ataque del día anterior, se produjo de nuevo un fuego de fusilería, esta vez desde cuatro posiciones distintas. En ese momento, los integrantes del Grupo Táctico maniobraron para envolver a los atacantes y respondieron al fuego.
Como es habitual en este tipo de acciones, los militares españoles solicitaron apoyo aéreo, y en torno a las 10:30 de la mañana llegaron al lugar helicópteros italianos Mangusta, que abrieron fuego contra las posiciones de los insurgentes.
Aproximadamente una hora más tarde, se produjo un nuevo ataque de los insurgentes que, ante la acción de los helicópteros se refugiaron en la entrada de una de las minas existentes en esta área. En ese momento, por encontrarse muy cerca de la aldea de Marghozar, nuestras fuerzas indicaron a los pilotos de los helicópteros que no abrieran fuego. Finalmente, hacia las 14:15, los insurgentes salieron de su refugio y consiguieron escapar. Como Sus Señorías recordarán, ISAF confirmó que a raíz de este enfrentamiento resultaron muertos 13 insurgentes, y hubo al menos tres heridos, sin que hubiera que lamentar ningún tipo de daño en el destacamento español.
El tercer incidente se produjo dos días más tarde, el 5 de septiembre, en las proximidades del pueblo de Sangha Tesh, al norte de Qala-i-Naw, como pueden ver en el segundo mapa. Las fuerzas españolas se encontraban apoyando a la policía y al ejército afganos,
cuando sufrieron un hostigamiento con fuego de fusil, del que resultó herido en una pierna un cabo primero de la Armada Española. El militar fue primero atendido en el PRT de Qala i Naw, y luego fue trasladado al hospital de Herat, donde sus heridas se diagnosticaron también como de carácter leve. El militar recibió el alta a los nueve días.
Por último, el cuarto incidente se produjo el pasado 12 de septiembre. En esta ocasión las fuerzas de la policía y el ejército afganos sufrieron un hostigamiento por parte de los insurgentes en la llamada Ruta Lithium, en el valle de Sangha Tesh. Como pueden ver en el tercer mapa, la ruta Lithium tiene mucha importancia debido a que une las ciudades de Qala-i-Naw y Murghab.
Las tropas españolas acudieron allí en auxilio de las fuerzas de seguridad afganas y de nuevo solicitaron apoyo aéreo. Llegaron a la zona dos aviones F-18 estadounidenses de la coalición internacional. La acción produjo un número no determinado de bajas entre los insurgentes, sin que hubiera que lamentar ninguna baja en las tropas españolas, ni en las fuerzas afganas.
Estos fueron, Señorías, los cuatro incidentes registrados en septiembre. Quisiera destacar que los cuatro comparten los mismos rasgos, que son los siguientes:
• En primer lugar, todos los incidentes ocurrieron mientras nuestras tropas desarrollaban misiones de apoyo a la policía y el ejército afganos;
• En segundo lugar, Se produjeron en puntos geográficos de gran importancia para la libre circulación de personas y mercancías. Tanto el Paso de Sabzak, como la ruta Lithium constituyen ejes de comunicación estratégicos, que los
insurgentes intentan controlar, entre otras cosas, para someter a extorsión a quienes transitan por ellos;
• Y en tercer lugar, la respuesta de nuestros militares fue coordinada en todo momento por el mando de ISAF, y en todas las acciones participaron fuerzas de otros países. Vuelvo a reiterar que las tropas españolas actuaron siempre conforme a las reglas de enfrentamiento que comparten con todos los aliados de ISAF.
Quiero destacar que el Estado Mayor de la Defensa ha informado con total transparencia de cada uno de los incidentes ocurridos, y seguirá haciéndolo puntualmente cada vez que se produzcan.
Señorías, en Afganistán hay una situación de violencia generalizada, y nuestros soldados corren serios riesgos sobre el terreno. Pero también les digo que están preparados para enfrentarse a esta violencia.
Como lo he reiterado en todas las ocasiones, la seguridad de nuestras tropas desplegadas en Afganistán es la primera prioridad de nuestro Gobierno. Las garantías de seguridad a nuestros soldados no sólo se refieren a las condiciones sobre el terreno, sino que también se extienden a su transporte desde que salen de España hasta que se posicionan en su destino final y regresan, finalmente, a territorio nacional.
Para que dispongan de un transporte adecuado, la gran mayoría de nuestros soldados son trasladados a la zona de operaciones en vuelos charter de compañías aéreas comerciales entre España y Manás. Desde esta base aérea se vuela al área de responsabilidad española con medios militares. 18
Sobre el terreno, seguimos esforzándonos por dotar a las tropas con los medios más apropiados para su protección. Entre estos medios figuran los Vehículos Aéreos No Tripulados, UAV, y los dos helicópteros Super Puma del Ejército del Aire para Aeroevacuación Médica que están desplegados en la Base de Herat.
También hemos reforzado el perímetro de seguridad de las bases mediante la instalación de dispositivos de alta tecnología para la vigilancia y detección de movimientos. Del mismo modo, prosiguen las tareas de construcción de la nueva Base de Apoyo Provincial, PSB, de Qala-i-Naw. Como ya saben Sus Señorías, esta base, que será mucho más amplia que la actual, mejorará la seguridad de los efectivos allí desplegados, debido a que estará ubicada en los límites de la ciudad, junto al aeropuerto, y no en el centro de la población como lo está ahora.
En cuanto a la dotación de vehículos, todos los vehículos tácticos que se utilizan en misiones fuera de las bases están equipados con inhibidores de frecuencia.
Además, tal y como les adelanté en mi anterior Comparecencia, en los meses de junio y julio se desplegaron nuevos vehículos blindados sobre ruedas de alta movilidad táctica multipropósito “Lince”, o LMV. De esta forma, nuestras tropas ya cuentan con 92 vehículos Lince sobre el terreno, 32 más de los que estaban inicialmente programados. En los próximos meses desplegaremos otros tres vehículos Lince suplementarios.
En este mismo sentido, Señorías, también cumpliremos nuestro compromiso del comienzo del envío de vehículos de pelotón RG-31 al teatro de operaciones afgano antes de que acabe el año. Ya hemos recibido 20 vehículos que han superado todas las pruebas de seguridad y de calidad a las que les hemos sometido. Así, y a medida que vaya culminando el proceso de adiestramiento enviaremos a
Afganistán 49 vehículos RG-31 para mejorar la protección de nuestras tropas. En el primer trimestre de 2010 tenemos previsto recibir los 51 vehículos que completan la dotación prevista.
Esto confirma una vez más que seguimos redoblando los esfuerzos para garantizar la seguridad de aquellos que corren riesgos velando por la nuestra. Y hacemos aún más esfuerzos para minimizar los riesgos en un entorno tan violento como Afganistán.
Señorías, paso ahora a exponer los últimos avances en lo que se refiere a la Nueva Estrategia de la Comunidad Internacional hacia Afganistán.
En mis anteriores comparecencias ante esta Cámara, tanto en noviembre como en diciembre, adelanté muchos de los puntos de esta Nueva Estrategia. Tras la Cumbre de la OTAN celebrada en abril en Estrasburgo–Kehl amplié estos mismos puntos en mi comparecencia del pasado 17 de junio.
Esta Cumbre dio un nuevo impulso a la misión que la Alianza desarrolla en Afganistán. Nos complace comprobar que la visión que el Gobierno ha defendido siempre coincide con la Nueva Estrategia de la OTAN. España ha abogado desde hace tiempo por un enfoque
• que sea global, es decir, que combine adecuadamente los instrumentos militares, económicos, políticos y diplomáticos;
• que acelere el proceso de afganización, es decir, la asunción por parte de las autoridades afganas de sus propios deberes y responsabilidades;
• que busque crear un entorno más seguro, priorizando el bienestar de la población civil y que al mismo tiempo facilite las labores de desarrollo y de reconstrucción;
• que abogue por una mayor coordinación de los esfuerzos de la Comunidad Internacional bajo el liderazgo de Naciones Unidas;
• y, por último, que implique de forma constructiva a todos los países vecinos, algunos más cruciales que nunca para el éxito de esta estrategia;
Estos elementos estaban presentes en el documento de reflexión titulado “Una estrategia para el éxito” que España circuló a nuestros aliados en junio de 2007. Una parte de ellos fueron recogidos en el Plan Estratégico Político-Militar aprobado en la cumbre de la OTAN en Bucarest en marzo de 2008, así como en la Nueva Estrategia acordada en Estrasburgo-Kehl.
Esta estrategia es multidimensional y el instrumento militar es sólo una faceta de ella, es un medio para conseguir un fin. En coherencia con su naturaleza de Operación de Mantenimiento de la Paz, el objetivo final de nuestra presencia en Afganistán es la estabilización del país, el fortalecimiento de sus instituciones, y la vertebración de su sociedad. Estas últimas son las que deben crear las condiciones para el buen gobierno y el desarrollo de la población afgana. Si Afganistán vive en paz, todos viviremos más seguros.
El nombramiento del nuevo Comandante de ISAF, el General Stanley McChrystal, que tomó posesión de su cargo el pasado 15 de junio, aporta un nuevo impulso a las ideas que acabo de mencionar. Durante el encuentro que mantuve con él el 28 de julio en Kabul, el General McChrystal me manifestó su convencimiento de que para derrotar a la insurgencia es necesario, cito textualmente, “ganarse los corazones y las mentes de la población afgana”. Para lograrlo, dijo el Comandante de ISAF, es necesario evitar a toda costa las bajas civiles, porque de otro modo nunca lograremos algo imprescindible en esta estrategia, el apoyo de la población.
La postura del General McChrystal coincide plenamente con la que siempre ha defendido el Gobierno de España, y así se lo hice saber durante dicho encuentro. También expresé esta misma postura durante la entrevista que mantuve con Robert Gates, el Secretario de Defensa de Estados Unidos, durante mi visita oficial a ese país el pasado 30 de junio.
El Gobierno de España siempre ha insistido en la necesidad de evitar las bajas civiles, y las tropas españolas han velado por evitar los daños a la población en el transcurso de las operaciones, como quedó demostrado una vez más durante el incidente en el paso de Sabzak al que me referí antes.
Señorías, hay que reconocer que a lo largo de estos ocho años en Afganistán se han cometido errores, sobre todo en lo que se refiere a las bajas civiles. Y estos errores no se pueden repetir si queremos que se cumplan los objetivos de la misión.
Así pues, nos parece muy positivo que, tras el cambio de Gobierno en los Estados Unidos y, a iniciativa del General McChrystal, ISAF haya redefinido su estrategia. Con ella, se busca, más que combatir la insurgencia, ganarse la confianza de la población civil reconstruyendo infraestructuras y centrándose “no en los talibanes sino en la población”, ayudando al Gobierno y autoridades afganas a estar presentes y activos entre la población.
Con el lema “ocupar, mantener y construir”, se introduce un nuevo procedimiento de actuación de las fuerzas de ISAF. En el sentido de deben “mantener presencia” en el terreno para evitar que la insurgencia domine determinados puntos clave y “mantener presencia” entre la población civil para que ésta sienta su cercanía y despierte su confianza y seguridad.
Como saben Sus Señorías, el Secretario General de la OTAN encargó al General McChrystal un informe con su evaluación acerca de la situación en el terreno y sus recomendaciones. Este documento, el llamado “Informe McChrystal”, pretende abrir un debate en el Consejo Atlántico, el CAN, para mejorar la estrategia aliada en Afganistán. Tras recibir el documento, el Secretario General lo ha distribuido al Consejo Atlántico y al Comité Militar para que ofrezcan su asesoramiento.
El Informe McChrystal constituye una pieza importante para la Nueva Estrategia de la Alianza. En la reunión de ministros de Defensa de la OTAN que mantendremos en Bratislava los próximos 22 y 23 de octubre, discutiremos a fondo este documento y analizaremos sus aportaciones con vistas a una posible revisión de la estrategia aliada en Afganistán.
Según el análisis del General McChrystal, en este momento la prioridad número uno de la estrategia aliada debe consistir en mejorar la seguridad y la lucha contra la insurgencia pero priorizando el bienestar de la población. En este sentido, es necesario conciliar el esfuerzo civil y el militar y, al mismo tiempo, neutralizar los apoyos que recibe la insurgencia provenientes de los países vecinos.
Para el Comandante de ISAF, la segunda prioridad debe consistir en incrementar la capacidad de las fuerzas de seguridad del país para contar con un Ejército y una Policía propios que garanticen por sí solos la seguridad de la población. El objetivo final de esto será la transferencia de la responsabilidad de la seguridad de las fuerzas internacionales al gobierno afgano.
Y por último, el General McChrystal recomienda como tercera prioridad el apoyo a la gobernabilidad y al desarrollo del país. ISAF debe respaldar activamente aquellas medidas encaminadas a apoyar
el proceso de reconciliación nacional y continuar con la disolución de los grupos armados ilegales.
Todo esto será discutido en la próxima reunión Ministerial de Bratislava.
Entretanto, - y como antes les había avanzado - con el lema de “ocupar, mantener y construir”, el actual Comandante de ISAF ha introducido un nuevo procedimiento de actuación de las fuerzas de ISAF, en el sentido de que éstas deben ahora mantener presencia en el terreno con un doble objetivo:
• por un lado, deben mantener presencia para evitar que la insurgencia domine determinados puntos clave del territorio;
• y, por otro lado, deben mantener presencia entre la población para que se despierte un sentimiento de confianza y de seguridad.
Asimismo, esta estrategia de mantenimiento de la presencia busca que las instituciones locales y provinciales, es decir, las autoridades afganas, consoliden su legitimidad ante los ciudadanos.
Con este entorno más estable, se espera fijar los pilares necesarios que permitan impulsar los proyectos de reconstrucción, que en última instancia constituyen una prueba tangible del éxito de la estrategia.
Todo esto debe llevar a lo que España ha defendido desde hace tiempo y que se resume en un término, el proceso de Afganización. Este es el proceso que permitirá que los afganos se constituyan en protagonistas y asuman progresivamente sus propios deberes y sus propias responsabilidades.
El proceso de Afganización sólo se logrará si, en última instancia, el Gobierno y las instituciones afganas disponen de los medios necesarios para ejercer sobre el territorio su autoridad. Afganistán necesita un Ejército Nacional y una Policía Nacional totalmente autónomos y preparados para que puedan hacerse cargo de la defensa y seguridad de su país. Por ello, ISAF impulsa de manera prioritaria todas aquellas medidas relacionadas con la instrucción, capacitación, formación y adiestramiento, además del equipamiento de las unidades de seguridad afganas.
En ese sentido, el Ejército Nacional Afgano ya cuenta con 91.000 efectivos. El objetivo es que en diciembre de 2011 el Ejército afgano disponga en sus filas de 134.000 soldados. Esto permitirá que el Gobierno de Kabul extienda progresivamente su autoridad sobre la totalidad del territorio y que el ejército afgano pueda hacerse cargo de la seguridad de su país.
Actualmente ya existen dos batallones del Ejército Nacional Afgano en condiciones de operar en solitario. También hay un tercer batallón de operaciones especiales totalmente autónomo, con una preparación técnica superior a la de los batallones regulares.
Como ya saben Sus Señorías, España participa activamente en este proceso de instrucción y adiestramiento de las unidades militares afganas asignadas a nuestra área de responsabilidad.
• Por un lado, hemos desplegado en Herat dos Equipos Operativos de Asesoramiento y Enlace, OMLT, que suman 52 efectivos. Estos equipos tienen el cometido de instruir y formar al Grupo Logístico de la Brigada número 1 del 207 Cuerpo de Ejército Nacional Afgano, y a la Unidad de Servicios de Base de dicha brigada.
• Por otra parte, desplegaremos en Badghis un tercer OMLT compuesto por 12 instructores para la formación y adiestramiento de una Unidad Patrocinada tipo compañía. Este despliegue fue autorizado por el Parlamento el pasado 17 de junio. Como saben Sus Señorías, estamos construyendo un acuartelamiento en Qala-i-Naw para un Batallón del Ejército Nacional Afgano, del que formará parte esta Unidad Patrocinada. Las obras, que iniciaron en mayo, se prolongarán hasta el primer semestre de 2010, momento en el que desplegaremos el OMLT.
En lo que se refiere a la Policía Nacional Afgana, que es la que está sufriendo un mayor número de bajas a causa de los ataques insurgentes, es necesario contar con una policía libre de corrupción, que sea impermeable a la infiltración talibán y que posea un mayor grado de profesionalidad y motivación.
Para lograrlo, en la Cumbre de Estrasburgo–Kehl los Jefes de Estado y de Gobierno de la OTAN acordaron crear una Misión de Entrenamiento específica para la Policía afgana. La forma de entrenar a la Policía se inspira en la del Ejército, mediante la creación de Equipos de Adiestramiento y Enlace Operativos Policiales, o POMLT. Está misión está en fase de definición y España se comprometió a participar con un contingente de 40 Guardias Civiles.
Como parte de nuestro apoyo a las fuerzas de seguridad afganas, quiero destacar que el pasado 15 de septiembre se entregó un nuevo edificio, situado en el interior de una jefatura de policía de Qala-i-Naw, que servirá para alojar una Fuerza de Reacción Rápida. Este edificio forma parte de los proyectos de impacto rápido que lleva a cabo el componente militar del PRT en Qala-i-Naw.
Así pues, Señorías, debemos avanzar y acelerar el proceso continuo de afganización. Y ahora que todos los aliados coinciden en
la estrategia y en el rumbo a seguir, este momento es particularmente adecuado para adoptar nuevas medidas que impulsen la misión.
En este sentido, el Gobierno apoya de forma decidida la celebración de la Cumbre Internacional sobre Afganistán que el Primer Ministro Gordon Brown, la Canciller Angela Merkel y el Presidente Nicolas Sarkozy han propuesto al Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon. Esta Cumbre, que debe contar con el apoyo de las autoridades afganas, estaría copresidida por el propio Secretario General de la ONU y el Gobierno de Afganistán que salga de las elecciones.
El objetivo de esta Cumbre es doble:
• Evaluar la situación tras las primeras elecciones presidenciales,
• Y estudiar los retos futuros a los que se enfrenta la Misión, incluyendo la necesidad de revisar en 2010 el Pacto por Afganistán, el “Afghanistan Compact”.
La intención es acordar nuevos plazos para proceder al traspaso de responsabilidades a los afganos. En este sentido, también deberá evaluarse la posibilidad de aumentar el ritmo y mejorar calidad de los programas de instrucción, capacitación, formación y adiestramiento, para acelerar la transición de poderes.
¿Y cuáles serían estos nuevos plazos? Hoy por hoy, Señorías, es difícil fijar una fecha concreta para el término de la misión. Estos plazos deben surgir del consenso entre todos los aliados, y también deben contar con el acuerdo de las autoridades afganas y del resto de la Comunidad Internacional. Algunas de las aproximaciones de calendario que se han realizado nos parecen razonables. Pero, de lo que no hay duda, es de que debemos plantearnos un nuevo
calendario, realista y con hitos concretos. Y las autoridades afganas deben responsabilizarse de su cumplimiento.
Al igual que ha sucedido en el pasado, España apoyará cualquier iniciativa realista y responsable que acelere el proceso y logre un mayor compromiso por parte de las autoridades afganas para hacerse cargo de su país. Cuanto antes consigamos que Afganistán sea capaz de alcanzar una paz estable, antes daremos por terminada la misión.
La estrategia de salida tendrá sentido cuando Afganistán alcance un nivel suficiente de estabilidad institucional, económica y social, para que no se convierta en un Estado Fallido, para que no sea una amenaza para sus vecinos y la estabilidad regional, y para que no sea una amenaza global.
Entretanto, es importante que mantengamos nuestra presencia en Afganistán. Todos somos conscientes de que si lo abandonáramos a su suerte, el país volvería a ser dominado por el extremismo violento y se convertiría de nuevo en el epicentro de operaciones para el terrorismo internacional.
Señorías, a la luz de lo expuesto, me gustaría reiterarles:
• Que nuestras tropas están extendiendo su presencia en su área de responsabilidad y que lo hacen en un entorno de mayor inseguridad;
• Y que la adopción de la Nueva Estrategia por parte de todos los aliados permite albergar esperanzas renovadas en cuanto al cumplimiento de los objetivos de la misión.
Teniendo en cuenta todo esto, paso ahora a explicar la necesidad del refuerzo estable de efectivos que pide al Gobierno el
Estado Mayor de la Defensa y para el cual vengo a solicitar la autorización de esta Cámara.
En estos momentos, y debidamente autorizada por el Parlamento, la actual contribución militar de España al esfuerzo de la Alianza y de la Comunidad Internacional en ISAF es la siguiente:
• Una Base de Apoyo Avanzada en Herat, en la que se encuentran un hospital ROLE 2, helicópteros de evacuación sanitaria, helicópteros de transporte, una compañía de reacción rápida, personal de gestión del aeropuerto de Herat y un elemento de apoyo nacional.
• En segundo lugar, un Equipo de Reconstrucción Provincial, o PRT, en Qala-i-Naw, con un componente civil y otro militar. El componente civil del PRT combina personal diplomático, personal de cooperación para el desarrollo, y empleados de empresas españolas.
• En tercer lugar, están desplegados en Herat los dos Equipos Operativos de Asesoramiento y Enlace, OMLT, a los que ya me referí con anterioridad.
• Contamos también con personal en el Cuartel General del Mando Regional Oeste en Herat y en el Cuartel General de ISAF en Kabul.
• Además, tenemos un destacamento del Ejército del Aire desplegado en la Base Aérea de Manás, en Kirguizistán, que cuenta con aviones C-130 Hércules, uno de ellos habitualmente destacado en Herat.
• Por último, como ya indiqué antes, en el primer semestre de 2010 se desplegará un OMLT compuesto por 12
instructores para la formación y el adiestramiento de una Unidad Patrocinada del Ejército Nacional Afgano.
El total de efectivos estables desplegados actualmente en Afganistán es de 778 militares.
A estos se agregan los 520 efectivos desplegados con carácter temporal, también debidamente autorizados por el Congreso, que son:
• Por un lado, el Grupo Táctico de Apoyo a las Elecciones, compuesto por 450 militares, desplegado en las provincias de Badghis y Herat. En caso de que no sea necesaria una segunda vuelta en el proceso electoral, este batallón completará su repliegue en la tercera semana de octubre, momento en que podría iniciarse el nuevo mandato presidencial. En la actualidad, estamos a la espera de que la Comisión Electoral de Quejas resuelva las demandas que se han presentado, a fin de que la Comisión Electoral Independiente publique los resultados definitivos de la primera ronda. Esto debería ocurrir antes de finales del mes de septiembre.
• Por otro lado, esta semana se desplegó en Kabul un contingente de 66 militares y cuatro guardias civiles. Este contingente se hará cargo de la gestión y administración del aeropuerto Internacional de Kabul a partir del próximo 1 de octubre y por un periodo de seis meses.
Señorías, en todas las misiones el número de efectivos está siempre condicionado por la evolución de los acontecimientos y por las necesidades que se requieran para el buen cumplimiento de los objetivos marcados. ISAF, por supuesto, no ha sido una excepción. Nuestro contingente en Afganistán se ha incrementado a lo largo de
los años de acuerdo a las necesidades que marcaba la situación. Tal y como comenté en mi Comparecencia del pasado 17 de junio, y cito textualmente, “en caso de que un nuevo contexto aconsejara nuevas aportaciones, regresaré ante esta Cámara para informar al Parlamento y solicitar de nuevo su aprobación para el envío de efectivos adicionales”.
Pues bien, tras evaluar la situación sobre el terreno, el Estado Mayor de la Defensa presentó el pasado 8 de septiembre un informe en el que solicita incrementar nuestro contingente en Afganistán con un refuerzo estable de 220 efectivos que se desplegarían en Qala-i-Naw y que se agregarán a los 778 que mantenemos de modo estable.
Para determinar esta necesidad, el Estado Mayor ha tenido en cuenta varios factores:
• En primer lugar, la actividad de la insurgencia derivada de una mayor extensión de la presencia de la Policía y del Ejército afganos;
• En segundo lugar, las necesidades derivadas de de la implementación de la Nueva Estrategia y de la aceleración del proceso de afganización;
• En tercer lugar, las tareas encomendadas al Equipo de Reconstrucción Provincial, PRT, de Qala-i-Naw ;
• En cuarto lugar, las misiones de apoyo a la Policía y al Ejército afganos;
• Y por último, la labor de vigilancia de infraestructuras y de otros proyectos que desarrolla la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, tanto en Qala-i-Naw como en las afueras de la ciudad.
Señorías, pasaré ahora a explicar estas razones.
En primer lugar, las actividades del PRT, especialmente las de reconstrucción, siguen aumentando en número y en extensión geográfica desde que se diseñó su composición hace cuatro años. A pesar de ello, el número de efectivos que debe proporcionar seguridad se ha mantenido prácticamente igual en todo este tiempo. De seguir así, esto podría producir un sobreesfuerzo de personal y de material que, sin duda, afectaría el cumplimiento de los cometidos que tiene asignados el componente militar del PRT. El refuerzo de este componente sería un importante apoyo para poder continuar con las actividades del PRT sin que se produzca una sobrecarga de tareas.
Además, el mayor uso del aeródromo de Qala-i-Naw demanda, igualmente, una seguridad adicional que no estaba prevista en el diseño inicial de la fuerza que se desplegamos en Qala-i-Naw.
Por otra parte, la buena ejecución de la Nueva Estrategia definida por la OTAN aconseja disponer de un mayor número de efectivos. En el marco del proceso de afganización, el despliegue realizado con el Grupo Táctico de Apoyo a las Elecciones ha permitido aumentar las condiciones de seguridad en la provincia de Badghis. El incremento propuesto por el Estado Mayor serviría para prolongar y consolidar estas nuevas condiciones de seguridad hasta que las Fuerzas de Seguridad afganas, por ahora insuficientes, asuman el control de la situación.
Por último, está previsto que se celebren elecciones legislativas y locales en Afganistán entre la primavera y el verano de 2010. Es muy probable que España sea de nuevo requerida para prestar apoyo en materia de seguridad, como lo está haciendo ahora y en ocasiones anteriores durante las elecciones presidenciales. En tal caso, el despliegue en Qala-i-Naw de una nueva unidad de apoyo serviría para mejorar las condiciones de seguridad en previsión del eventual 32
despliegue temporal de una unidad que apoye las elecciones para dentro de seis meses.
Teniendo en cuenta todo lo anterior, Señorías, este refuerzo que recomienda el Estado Mayor de la Defensa y cuya autorización el Gobierno solicita a esta Cámara, permitiría:
• Incrementar la seguridad en la provincia de Badghis, para hacer frente al aumento de la actividad insurgente;
• Consolidar capacidades críticas como Mando y Control, Inteligencia y Logística, así como el necesario Núcleo de Apoyo a las Unidades y a la PSB;
• Reforzar el apoyo logístico, seguridad y protección a los equipos de formación, capacitación y adiestramiento del Ejército y de la Policía afganos, así como a las labores de cooperación al desarrollo que lleva a cabo la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo;
• Y, por último, Mantener los logros alcanzados durante el apoyo al reciente proceso electoral y pensando también en el venidero.
Este nuevo refuerzo que les solicito se corresponde con el que ya han realizado muchos de nuestros aliados de la OTAN. En lo que va de año, Reino Unido, Bélgica, Turquía, Polonia, República Checa y Albania han aumentado sus capacidades en Afganistán. Francia ha mantenido una parte de las unidades que tenía previsto replegar. Otros países participantes en ISAF han anunciado un incremento de su contingente, como es el caso de Australia y hoy mismo del Reino Unido. Estados Unidos comprometió en febrero el envío adicional de 17.000 efectivos, de los cuales unos 10.000 ya se encuentran sobre el terreno. 33
En este contexto, al amparo de lo establecido en el artículo 17.1 de la Ley Orgánica 5/2005, de Defensa Nacional, y cumpliendo lo acordado por el Consejo de Ministros en su Acuerdo de 11 de septiembre de 2009, solicito autorización al Congreso de los Diputados para ampliar la participación de las Fuerzas Armadas españolas en la misión ISAF con un refuerzo estable de 220 efectivos.
Este refuerzo estaría constituido de la siguiente manera:
• Una compañía que, junto a una ya desplegada en Herat, constituirían un Grupo Táctico de Maniobra.
• Un núcleo de apoyo al citado Grupo Táctico de Maniobra, que estaría formado por unidades de apoyo al combate y logísticas. También serviría para reforzar la Unidad de Apoyo Logístico de la Base de Apoyo Provincial.
• Un refuerzo de elementos de Mando y Control que serviría para hacer frente al esfuerzo añadido de planeamiento, coordinación y control de las nuevas tareas del Grupo Táctico.
De esta forma, nuestras tropas ganarían libertad de acción en su área de responsabilidad. Esto a su vez contribuiría a crear un ambiente más estable para facilitar las tareas de reconstrucción, desarrollo y gobernabilidad de la provincia de Badghis.
Según los cálculos del Estado Mayor, el coste económico de la operación será aproximadamente de unos 20,8 millones de euros al año. Esta cantidad se sufragará a cargo del Capítulo 228 para la financiación de operaciones de paz.
En definitiva, Señorías, con la aprobación por parte de esta Cámara a este refuerzo estable que solicita el Estado Mayor de la Defensa, estaremos proporcionando los medios adecuados a las 34
Fuerzas Armadas para acelerar el necesario proceso de afganización y asegurar lo antes posible el cumplimiento de nuestra misión en Afganistán.
Termino, Señorías.
Nuestra participación en ISAF es consecuencia de nuestro compromiso con los aliados y con el pueblo afgano. Pero también se sustenta en la existencia de una amenaza real para la seguridad de todos los españoles. Y esa amenaza seguirá activa mientras la Comunidad Internacional no sea capaz de garantizar un Afganistán en paz y estable.
Por eso a lo largo de estos casi ocho años de misión hemos mantenido nuestra presencia en el país. Y por eso hemos redoblado nuestros esfuerzos, como también lo han hecho todos nuestros aliados.
En todo este tiempo, nuestros militares desplegados en Afganistán han realizado un magnífico trabajo en su área de responsabilidad, y están cumpliendo su misión de forma intachable.
Es cierto que en algunos casos los objetivos de ISAF no se están materializando al ritmo deseado, debido en parte a algunos errores que se han cometido en el pasado. También es cierto que existe un escenario de mayor violencia en el país, que supone mayores riesgos para todos los militares que conformamos la misión allí desplegada.
No obstante, el gran consenso que existe hoy en el seno de la Alianza acerca del rumbo a seguir en Afganistán permite albergar esperanzas renovadas. 35
Además, el nuevo Gobierno que surja de las recientes elecciones va a ser clave para consolidar la legitimidad y la credibilidad de las instituciones del país.
Desde el punto de vista de la Comunidad Internacional, la Cumbre Internacional sobre Afganistán prevista para finales de año debe servir para establecer un calendario realista y concreto que acelere la transferencia de responsabilidades a las autoridades del país.
Señorías, consolidar la paz y la estabilidad en Afganistán no es una tarea sencilla. La misión es dura, es compleja y es muy arriesgada. Pero es una misión en la que no podemos fallar. De ello depende el futuro del pueblo afgano, la paz y la estabilidad internacional, y la seguridad de todos los españoles.
Por todo esto hoy solicito el respaldo de esta Cámara para incrementar en 220 los efectivos que España tiene de forma estable desplegados en Afganistán. Se trata de un refuerzo necesario para que nuestros militares sigan desarrollando su labor en las mejores condiciones de seguridad y sigamos impulsando nuestro objetivo: que el pueblo afgano pueda ser, más pronto que tarde, dueño de su propio destino.
Vamos más, no para quedarnos más tiempo, sino para culminar antes nuestra tarea de desarrollo y reconstrucción en Afganistán, y de formación de la Policía y Ejército afganos. Es decir, vamos más para regresar antes.
Muchas gracias.
----
Argelaguer, Sales de Llierca, Sant Jaume de Llierca, Montagut i Oix, Tortellà, Les Planes d'Hostoles, Sant Feliu de Pallerols, Sant Aniol de Finestres, Besalú, Beuda, Maià de Montcal, Sant Ferriol, Olot, Castellfollit de la Roca, Les Preses, Riudaura, Sant Joan les Fonts, La Vall de Bianya, La Vall d´en Bas, Mieres, Santa Pau Garrotxa Girona Lleida Tarragona Barcelona Catalunya Espanya
COMPARECENCIA DE LA MINISTRA DE DEFENSA PARA SOLICITAR AUTORIZACIÓN PARA EL ENVÍO DE NUEVOS EFECTIVOS A AFGANISTÁN | 28-09-2009 - 11:17:35 GMT 1 #
¿Qué hay detrás de la guerra de Afganistán?
Enrico Piovesana
¿La minería de uranio? ¿El oleoducto transafgano? ¿La posición geoestratégica? ¿O tal vez el control del tráfico de drogas?
¿Por qué, hace exactamente ocho años, los Estados Unidos y sus aliados invadieron y ocuparon Afganistán? ¿Qué intereses están ocultos detrás de las explicaciones oficiales de esta guerra? Las hipótesis formuladas en estos años son muchas, pero ninguna suficientemente convincente. A excepción de una, aunque muy difícil de probar.
Los recursos energéticos. En informe publicado en diciembre de 2000 en el sitio web de la Energy Information Administration (EIA), organismo de estadística del Departamento de Energía de Estados Unidos (que luego fue retirado), Afganistán se presenta como un país con escasos recursos energéticos (nunca explotados) que, según datos que se remontan al periodo de la ocupación soviética, consisten en unas reservas de petróleo de 95 millones de barriles (concentradas en la zona de Herat), depósitos de gas natural de 5 billones de pies cúbicos (en el Shebergan), más 400 millones de toneladas de carbón (entre Badakshan y Herat).
Recursos demasiado pequeños para justificar una invasión militar cuyo coste hasta la fecha, sólo para los Estados Unidos, es de casi 230 mil millones de dólares.
Muchos en Afganistán hablan de yacimientos de uranio en el desierto de la provincia meridional de Helmand, donde el control y la explotación estarían en el centro de una dura disputa entre fuerzas estadounidenses y británicas. Pero por ahora esta historia no ha tenido ninguna confirmación.
El oleoducto transafgano. Muchos estiman que es la verdadera motivación que llevó a los Estados Unidos a invadir Afganistán en 2001.
El proyecto de construir una conducción de 1.680 kilómetros de largo para transportar gas de Dauletabad , en Turkmenistán, hasta Pakistán a través de Afganistán occidental (Herat y Kandahar) se inició en 1996 por la compañía petrolífera estadounidense Unocal (para la que trabajaban tanto Hamid Karzai como Zalmay Khalizad) en cooperación con el régimen talibán (en 1996, Unocal abrió una oficina en Kandahar y el año siguiente miembros del gobierno talibán fueron recibidos en EEUU).
La idea fue abandonada a finales de los años 90 a la espera de que “la situación política y militar en Afganistán mejore (fuente: EIA, diciembre de 2000). Dada la imposibilidad de abrir el corredor sur de Asia, Occidente optó por el del Cáucaso meridional, y en 2006 se inaugura un gasoducto que transporta gas de Turkmenistán a Turquía a través del Mar Caspio, Azerbaiyán y Georgia (y que a partir de 2015 se conectará al gasoducto Nabuco).
El proyecto de gasoducto transafgano, sin embargo, no se abandona. Los tres países involucrados vuelven a estudiarlo a partir de 2002, y en abril de 2008 firman un acuerdo con India, que prevé la apertura del oleoducto en 2018 (previsión excesivamente optimista, según los analistas en el sector). Para financiar el proyecto (7.600 millones de dólares) se cuenta con el Banco Asiático de Desarrollo (del que Estados Unidos y Japón son los principales accionistas.) Las empresas petroleras interesadas son estadounidenses, británicas y canadienses.
Aunque importante, parece arriesgado identificar con este proyecto –de muy difícil realización y superado por otras rutas– el motivo de la continua ocupación de Afganistán por los occidentales.
La ubicación estratégica. Afganistán tiene la desgracia de estar en el corazón del continente asiático, en una posición estratégica que permite a quien controle el país monitorear de cerca todas las potencias nucleares de la región: China, Rusia, India y Pakistán; y completar el cerco de Irán, país que en caso de guerra con EE. UU. se enfrentaría a un ataque por dos frentes: Iraq y Afganistán.
Sin embargo, según muchos analistas militares, la voluntad estadounidense de controlar Afganistán debe leerse, sobre todo, en clave de contraposición a China, considerada por el Pentágono como la mayor amenaza potencial a la hegemonía militar y económica mundial de Estados Unidos no sólo en Asia sino también en el Oriente Próximo, África y América Latina. Una amenaza que se hizo más real después de la creación en junio de 2001, de la alianza político-militar liderada por China: la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS), que reúne a China, Rusia, las repúblicas de Asia Central, y pronto, tal vez incluso Irán. Y que, en el futuro, dada su integración gradual con la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), la alianza político-militar liderada por Rusia, podría extender su influencia hasta Europa oriental (Belarús) y el Cáucaso (Armenia), convirtiéndose, a todos los efectos, en una alianza contrapuesta a una OTAN liderada por EEUU. Un Afganistán bajo control americano es una espina en el costado de China, en particular por su proximidad a Xinjang, una región riquísima en petróleo y desestabilizada por el nacionalismo uigur (tradicionalmente sostenido por la CIA).
La importancia geoestratégica de Afganistán es innegable y ha desempeñado ciertamente un papel importante en la decisión de EE. UU. de ocupar el país y establecer bases militares permanentes.
El negocio de las drogas. Pero quizás detrás de la guerra en Afganistán se escondan intereses aún mayores y más inconfesables: los relacionados con el control del tráfico mundial de heroína, uno de los negocios más rentables del planeta, con un volumen de negocio anual estimado en alrededor de 150 mil millones de dólares por año.
No es ningún secreto que el auge en la producción de opio y heroína en los años 70, en el llamado Triángulo de Oro (Laos, Birmania, Camboya), fue dirigida por la CIA, que con el producto de las operaciones de tráfico de drogas financiaba sus operaciones anticomunistas del Sudeste Asiático. El mismo sistema –igualmente bien conocido– fue adoptado por la CIA en los años 80 en América Latina, para financiar, con el producto de la cocaína, la guerrilla antisandinista de la Contra en Nicaragua, y en Afganistán, con los ingresos de la heroína, la resistencia antisoviética de los mujaheddin.
En Afganistán, el negocio continuó también en los años 90 y se incrementó con la llegada al poder de los talibanes, con el conocido respaldo de la CIA. Hasta 2000, cuando el mulá Omar, a fin de obtener apoyo internacional para su régimen, decidió prohibir la producción de opio, que en 2001 cayó a niveles cercanos a cero. Una producción que en el Afganistán "liberado" y controlado por los militares y los servicios secretos de EEUU se reanuda a pleno ritmo desde 2002 (cuando los talibanes aún no habían regresado) pulverizando todos los récords históricos y transformando en pocos años este país de Asia meridional en el principal productor de heroína del mundo (93 por ciento de la producción mundial). Una situación que las fuerzas de EE. UU. presentes en Afganistán se han negado sistemáticamente a afrontar, afirmando que éste “no era su trabajo” y dejándolo en manos del gobierno títere de Kabul.
Según un número cada vez mayor y más heterogéneo de expertos y de personas bien informadas, la CIA habría subcontratado la producción y el procesamiento de la heroína al narco-Estado encabezado por Karzai, protegiendo por su parte las rutas de evacuación por vía terrestre (Pakistán, Irán y Tayikistán) y gestionando directamente los despachos por vía aérea hacia el exterior.
¿Una nueva Air América? (1) Según una investigación realizada por el canal de televisión ruso Vesti, la heroína afgana sale de Afganistán a bordo de aviones estadounidenses de carga militar directamente desde las bases de Ganci en Kirguistán, y de Inchirlik, en Turquía. Y según ha escrito en The Guardian el periodista afgano Nushin Arbabzadah, a menudo oculta en ataúdes de los militares de EE. UU., llenos de droga en lugar de cadáveres.
"Creo que es posible que esto suceda, aunque no puedo intentarlo", comentó diplomáticamente el embajador ruso en Kabul, Zamir Kabulov.
El periodista ruso Arkadi Gubnov, de Vremya Novostei, haciendo pública una información proporcionada por una fuente de los servicios secretos afganos, ha escrito “el 85 por ciento de toda la droga producidas en Afganistán se transporta al exterior por medio de la aviación estadounidense.”
El pasado verano, el general ruso Mahmut Gareev, ex comandante de las tropas soviéticas en Afganistán, manifestó a Russia Today: “Los estadounidenses no hacen nada contra la producción de droga en Afganistán porque les proporciona, por lo menos, 50 mil millones de dólares al año. No es un misterio que los estadounidenses transportan la droga en sus aeronaves militares al extranjero”.
El periodista estadounidense Dave Gibson, de NewsMax, ha citado una fuente anónima de los servicios de inteligencia de EE. UU. al afirmar que “la CIA siempre ha estado involucrada en el tráfico mundial de drogas, y en Afganistán simplemente llevan a cabo su negocio favorito, como hicieron durante la guerra de Vietnam.”
El economista ruso Mikhail Khazin dijo en una entrevista que “los estadounidenses están trabajando duro para mantener el tráfico de estupefacientes en Afganistán a través de las garantías de seguridad que la CIA da a los traficantes locales de drogas.”
“Estados Unidos no se opone al narcotráfico afgano para no socavar la estabilidad de un gobierno apoyado por los principales traficantes de drogas en el país, empezando por el hermano de Karzai”, escribe el famoso periodista norteamericano Eric Margolis en el Huffington Post. “Lo sucedido en el pasado en Indochina y América Central indica que la CIA podría estar implicada en el tráfico de drogas afganas en mayor medida que la que ya sabemos. En ambos casos, los aviones de la CIA transportaban drogas al extranjero en nombre de sus aliados locales, y lo mismo podría ocurrir en Afganistán. Cuando la historia de la guerra se haya escrito, la sórdida participación de Washington en el tráfico de heroína afgana será uno de los capítulos más vergonzosos.”
¿Narcodólares para salvar a los bancos en crisis? Antonio Maria Costa, director general de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), en una entrevista al semanario austríaco Profil declaró: "El narcotráfico es la única industria en crecimiento. Las ganancias son reinvertidas sólo en parte en actividades ilegales, el resto del dinero se coloca en la economía legal mediante operaciones de blanqueo. No sabemos cuánto, pero el volumen es impresionante. Esto significa la entrada de capital de inversión. Hay indicios de que estos fondos también acabaron en el sector financiero, que está bajo presión evidente desde la segunda mitad del año pasado (debido a la crisis financiera mundial, N. del autor).
El dinero del tráfico de drogas es actualmente el único capital líquido disponible para inversión. En la segunda mitad de 2008, la liquidez era el principal problema del sistema bancario, de ahí que este capital en efectivo se haya convertido en un factor importante. Parece que los préstamos bancarios han sido financiados con dinero que proviene del narcotráfico y otras actividades ilegales. Es, obviamente, difícil de probar, pero hay indicios de que algunos bancos se han salvado por estos medios.”
(1) Air America: línea aérea estadounidense establecida en 1946, propiedad de la Central Intelligence Agency (CIA) y gestionada por su División de Operaciones Especiales, responsable de las actividades secretas de la Compañía, desde 1950 hasta 1976. Para más información sobre participación de la CIA y de Air America en el tráfico, véase Alfred W. McCoy: The Politics of Heroin in Southeast Asia, 1972. (N. del t.).
---
Cosa si nasconde dietro la guerra in Afghanistan?
Le miniere d'uranio? Il gasdotto trans-afgano? Il posizionamento geostrategico? O forse il controllo del narcotraffico?
Perché, esattamente otto anni fa, gli Stati Uniti e i loro alleati hanno invaso e occupato l'Afghanistan? Quali interessi si celano dietro le spiegazioni ufficiali di questa guerra? Le ipotesi avanzate in questi anni sono molteplici, ma nessuna abbastanza convincente. Tranne una, che però è alquanto difficile da dimostrare.
Risorse energetiche. Secondo un rapporto pubblicato nel dicembre del 2000 sul sito Internet dell'Eia, l'agenzia di statistica del dipartimento per l'Energia degli Stati Uniti (e poi rimosso), l'Afghanistan viene presentato come un paese con scarse risorse energetiche (mai sfruttate) che, secondo i dati risalenti ancora al tempo dell'occupazione sovietica, consistono in riserve petrolifere per 95 milioni di barili (concentrati nella zona di Herat), giacimenti di gas naturale per 5 trilioni di piedi cubi (nell'area di Shebergan) più 400 milioni di tonnellate di carbone (tra Herat e il Badakshan).
Risorse troppo esigue per giustificare un'invasione militare costata finora, ai soli Stati Uniti, quasi 230 miliardi di dollari.
Molti in Afghanistan parlano di giacimenti di uranio nel deserto della provincia meridionale di Helmand, il cui controllo e sfruttamento sarebbe al centro di un'aspra contesa tra forze britanniche e statunitensi. Ma per ora questa storia non avuto alcuna conferma.
La pipeline Trans-Afgana. Questa è considerata da molti la vera motivazione che ha spinto gli Stati Uniti ad invadere l'Afghanistan nel 2001.
Il progetto di costruire una condotta lunga 1.680 chilometri per portare il gas turkmeno di Dauletabad fino in Pakistan attraverso l'Afghanistan occidentale (Herat e Kandahar) viene avviato nel 1996 dalla compagnia petrolifera statunitense Unocal (per la quale lavoravano sia Hamid Karzai che Zalmay Khalizad) in cooperazione con il regime talebano (nel 1996 la Unocal apre una sede a Kandahar e l'anno dopo esponenti del governo talebano vengono ricevuti negli Usa).
L'idea viene accantonata alla fine degli anni '90 in attesa che "la situazione politica e militare dell'Afghanistan migliori" (fonte Eia, dicembre 2000). Vista l'impraticabilità del corridoio sud-asiatico, l'Occidente decide di puntare su quello sud-caucasico, aprendo nel 2006 un gasdotto che porta il gas turkmeno in Turchia via Mar Caspio, Azerbaigian e Georgia (e che dal 2015 verrà collegato al gasdotto Nabucco).
Il progetto della pipeline trans-afgana, però, non viene abbandonato. I tre paesi coinvolti riprendono a discuterne dal 2002 in poi, e nell'aprile 2008 firmano un accordo, anche con l'India, che prevede l'apertura del gasdotto entro il 2018 (previsione eccessivamente ottimistica secondo gli analisti di settore). A finanziare il progetto (7,6 miliardi di dollari) è la Banca per lo Sviluppo Asiatico (di cui gli Stati Uniti sono i maggiori azionisti assieme al Giappone). Le compagnie petrolifere interessate sono quelle statunitensi, britanniche e canadesi.
Per quanto importante, appare azzardato individuare in questo progetto - di difficilissima realizzazione e surclassato da altre rotte gasifere - la ragione della prosecuzione dell'occupazione occidentale dell'Afghanistan.
Posizione strategica. L'Afghanistan ha la sfortuna di trovarsi nel cuore del continente asiatico, in una posizione strategica che consente a chi lo controlla di monitorare da vicino tutte le potenze nucleari della regione, Cina, Russia, India e Pakistan, e di completare l'accerchiamento dell'Iran, che in caso di guerra con gli Usa si troverebbe a fronteggiare un attacco su due fronti: quello iracheno e quello afgano.
Secondo molti analisti militari la volontà statunitense di controllare l'Afghanistan va però letta soprattutto in chiave di contrapposizione alla Cina, considerata dal Pentagono come la maggiore minaccia potenziale all'egemonia militare ed economica globale degli Stati Uniti non solo in Asia, ma anche in Medio Oriente, Africa e America Latina. Una minaccia divenuta più reale dopo la creazione, nel giugno 2001, dell'alleanza politico-militare guidata da Pechino: l'Organizzazione di Shanghai per la Cooperazione (Sco), che riunisce la Cina, la Russia, le repubbliche centroasiatiche e presto, forse, anche l'Iran. E che in futuro, vista la sua progressiva integrazione con l'Organizzazione del Trattato per la Sicurezza Collettiva (Csto), l'alleanza politico-militare a guida russa, potrebbe estendere la sua influenza fino all'Europa orientale (Bielorussia) e al Caucaso (Armenia), diventando a tutti gli effetti un'alleanza contrapposta alla Nato a guida Usa. Un Afghanistan sotto controllo statunitense rappresenta una spina nel fianco per la Cina, in particolare per la sua prossimità allo Xinjang, regione ricchissima di petrolio destabilizzata dal nazionalismo uiguro (tradizionalmente sostenuto dalla Cia).
La rilevanza geostrategica dell'Afghanistan è innegabile e ha certamente giocato un ruolo importante nella decisione statunitense di occupare l'Afghanistan e di impiantarvi basi militari permanenti.
Il business della droga. Ma forse dietro la guerra in Afghanistan si nascondono interessi ancor più grandi e inconfessabili: quelli legati al controllo del traffico mondiale dell'eroina, ovvero di uno dei business più redditizi del pianeta, con un giro d'affari annuo stimato attorno ai 150 miliardi di dollari l'anno.
Non è un mistero che il boom della produzione di oppio/eroina negli anni '70 nel cosiddetto Triangolo d'Oro (Laos, Birmania e Cambogia) sia stato opera dalla Cia, che con i ricavi del narcotraffico finanziava le operazioni anti-comuniste nel Sudest asiatico. Lo stesso sistema - e questo è altrettanto risaputo - fu adottato dalla Cia negli anni '80 in America Latina, per finanziare (con i proventi della coca) la guerriglia antisandinista dei ‘Contras' in Nicaragua, e in Afghanistan per finanziare (con i proventi dell'eroina) la resistenza anti-sovietica dei mujaheddin. In Afghanistan il business continuò anche negli anni '90 e si incrementò con l'avvento al potere dei talebani, notoriamente sostenuti dalla Cia. Fino a quando nel 2000 il mullah Omar, allo scopo di guadagnare sostegno internazionale al suo regime, decise di vietare la produzione di oppio, che infatti nel 2001 crollò a livelli prossimi allo zero. Produzione che nell'Afghanistan ‘liberato' e controllato dalle forze armate e dall'intelligence Usa è ripresa a pieno ritmo fin dal 2002 (quando ancora i talebani non erano tornati) polverizzando ogni record storico e trasformando in pochi anni il paese sud-asiatico nel principale produttore mondiale di eroina (93 per cento della produzione mondiale). Una situazione che le forze Usa presenti in Afghanistan si sono sempre rifiutate di contrastare dicendo che questo "non era compito loro" e lasciando che se ne occupasse il governo-fantoccio di Kabul.
Secondo un numero sempre maggiore ed eterogeneo di esperti e di persone ‘ben informate', la Cia avrebbe in sostanza appaltato produzione e lavorazione di droga al ‘narco-Stato' guidato da Karzai, proteggendo le rotte di smercio via terra (Pakistan, Iran e Tajikistan) e gestendo direttamente il trasporto aereo all'estero.
Una nuova Air America? Secondo un'inchiesta televisiva condotta dal canale russo Vesti l'eroina afgana viene portata fuori dall'Afghanistan a bordo dei cargo militari Usa diretti nelle basi di Ganci, in Kirghizistan, e di Inchirlik, in Turchia. Spesso, ha scritto sul Guardian la giornalista afgana Nushin Arbabzadah, nascosta nelle bare dei militari Usa, riempite di droga al posto dei cadaveri.
"Penso che sia possibile che questo avvenga, anche se non lo posso provare", ha diplomaticamente commentato l'ambasciatore russo a Kabul, Zamir Kabulov.
Il giornalista russo Arkadi Dubnov di Vremya Novostei, riportando informazioni fornitegli da una fonte all'interno dei servizi afgani, ha scritto che "l'85 per cento di tutta la droga prodotta in Afghanistan è trasportata all'estero dall'aviazione Usa".
Quest'estate il generale russo Mahmut Gareev, un ex comandante delle truppe sovietiche in Afghanistan, ha dichiarato a Russia Today: "Gli americani non contrastano la produzione di droga in Afghanistan perché questa frutta loro almeno 50 miliardi di dollari all'anno. Non è un mistero che gli americani trasportano la droga all'estero con i loro aerei militari.".
Il giornalista statunitense Dave Gibson di Newsmax ha citato una fonte anonima dell'intelligence Usa secondo la quale "la Cia è sempre stata implicata nel traffico mondiale di droga e in Afghanistan sta semplicemente portando avanti quello che è il suo affare preferito, come aveva già fatto durante la guerra in Vietnam".
L'economista russo Mikhail Khazin in un'intervista ha dichiarato che "Gli americani lavorano duro per mantenere in piedi il narcobusiness in Afghanistan attraverso la protezione che la Cia garantisce ai trafficanti di droga locali".
"Gli Stati Uniti non contrastano il narcotraffico afgano per non minare la stabilità di un governo sostenuto dai principali trafficanti di droga del Paese, a cominciare dal fratello di Karzai", scrive il noto giornalista statunitense Eric Margolis sull'Huffington Post. "Le esperienze passate in Indocina e Centroamerica suggeriscono che la Cia potrebbe essere coinvolta nel traffico di droga afgana in maniera più pesante di quello che già sappiamo. In entrambi quei casi gli aerei Cia trasportavano all'estero la droga per conto dei loro alleati locali: lo stesso potrebbe avvenire in Afghanistan. Quando la storia della guerra sarà stata scritta, il sordido coinvolgimento di Washington nel traffico di eroina afgana sarà uno dei capitoli più vergognosi".
Narcodollari per salvare le banche in crisi? Antonio Maria Costa, direttore generale dell'Ufficio delle Nazioni Unite per la Droga e la Criminalità (Unodc), in un’intervista al settimanale austriaco Profil ha dichiarato: “Il traffico di droga è l'unica industria in espansione. I proventi vengono reinvestiti solo parzialmente in attività illecite. Il resto del denaro viene immesso nell'economia legale con il riciclaggio. Non sappiamo quanto, ma il volume è impressionante. Ciò significa introdurre capitale da investimento. Ci sono indicazioni che questi fondi sono anche finiti nel settore finanziario, che si trova sotto ovvia pressione dalla seconda metà dello scorso anno (a causa della crisi finanziaria globale, ndr). Il denaro proveniente dal traffico di droga attualmente è l’unico capitale liquido da investimento disponibile. Nella seconda metà del 2008 la liquidità era il problema principale per il sistema bancario e quindi tale capitale liquido è diventato un fattore importante. Sembra che i crediti interbancari siano stati finanziati da denaro che proviene dal traffico della droga e da altre attività illecite. E' ovviamente arduo dimostrarlo, ma ci sono indicazioni che un certo numero di banche sia stato salvato con questi mezzi”.
---
Argelaguer, Sales de Llierca, Sant Jaume de Llierca, Montagut i Oix, Tortellà, Les Planes d'Hostoles, Sant Feliu de Pallerols, Sant Aniol de Finestres, Besalú, Beuda, Maià de Montcal, Sant Ferriol, Olot, Castellfollit de la Roca, Les Preses, Riudaura, Sant Joan les Fonts, La Vall de Bianya, La Vall d´en Bas, Mieres, Santa Pau Garrotxa Girona Lleida Tarragona Barcelona Catalunya Espanya
Cosa si nasconde dietro la guerra in Afghanistan? | 07-10-2009 - 08:53:27 GMT 1 #
Gran parte de la provincia afgana bajo control de la insurgencia.
Testigo presencial: los talibanes en Kunduz
Gul Rahim Niazmand
El vehículo está marcado cuartel de la policía provincial de Kunduz, pero sus ocupantes no son necesariamente servidores del Estado.
Los talibanes en Kunduz capturaron recientemente ocho camiones Ford Ranger de la policía en el distrito Chahr Dara, y las utilizan para movilizarse.
No cuesta notar la diferencia, sin embargo. Cuando los que están tras el volante son talibanes, hacen tronar canciones islámicas y nacionales por los altavoces montados sobre el techo del vehículo; se abrazan y ríen.
A veces, los talibanes usan motocicletas, cuando los caminos son demasiado estrechos o difíciles para las Ranger. Se cubren las cabezas y caras con pañuelos cuadriculados.
Una fila de talibanes en motocicletas acaba de pasar en camino a Chahr Dara, y desaparece rápidamente en una nube de polvo.
Los talibanes tienen el control total del distrito. Han establecido su propia forma de ley islámica y se mueven abiertamente por las aldeas y bazares, sin temor. Aquí no existe la autoridad del gobierno.
“Sólo controlamos la oficina del gobernador,” dijo el gobernador del distrito de Chahr Dara, Abdul Wahid. “Fuera de estos muros no tenemos ninguna jurisdicción. La gente no viene a la oficina del gobernador a resolver sus problemas, van donde los talibanes.”
Otros cuatro distritos están aproximadamente en la misma situación. La ciudad de Kunduz, capital de la provincia, está rodeada de áreas en las cuales el control del gobierno prácticamente ha desaparecido.
Archi, a 50 kilómetros al norte de Kunduz, está, como Chahr Dara, totalmente bajo control talibán. Ali Abad, 25 km al sur, está dominada en gran parte por los fundamentalistas. El control gubernamental es casi inexistente en Imam Saheb, 70 km al norte, y en Abad, a sólo 25 km al este, el gobierno sólo controla el centro del distrito y unas pocas aldeas cercanas.
Hace sólo un año la provincia Kunduz se consideraba estable, los negocios florecían y los residentes se mostraban optimistas.
Los funcionarios afganos y extranjeros se pelean por explicar el cambio. Las razones y explicaciones son tan diversas como extravagantes. Cada cual tiene una teoría, pero parece que nadie puede presentar pruebas.
El gobernador de Kunduz, ingeniero Mohammad Omar, culpa a Pakistán por la emergencia de los insurgentes.
Hasta hace muy poco, la mayoría de los suministros para las fuerzas internacionales llegaba a Afganistán a través del vecino al sur del país, lo que representaba vastas sumas de dinero en impuestos y aranceles para Islamabad.
Pero con la creciente inseguridad en las rutas de aprovisionamiento por Pakistán, algunos países de la OTAN tratan de traer su combustible y otros suministros desde Tayikistán, a través del puerto de Sher Khan, en el río entre los dos países y Kunduz.
“El suministro logístico de la OTAN a través del puerto de Sher Khan a Afganistán traerá beneficios económicos para la región y el país,” dijo el gobernador. “Esto no es aceptable para Pakistán, porque no quiere perder los privilegios que recibe de la OTAN. Por eso trata de desestabilizar la situación en esta región para que la OTAN se vea obligada a pedir ayuda a Pakistán en cuanto a rutas de abastecimiento.”
Funcionarios paquistaníes en Kabul no respondieron a las solicitudes de comentario.
El teniente coronel Carsten Spiering, portavoz del Equipo Provincial de Reconstrucción alemán en Kunduz, no descartó la idea de que el cambio de rutas de abastecimiento podría tener que ver con parte de los problemas en la provincia.
“Hay varios motivos detrás del deterioro de la situación de la seguridad en Kunduz, uno de los cuales es el cambio de los convoyes de suministro de las fuerzas de la coalición dirigidas por la OTAN y [EE.UU.] a través del puerto de Sher Khan,” dijo, sin entrar en detalles.
Los talibanes, dice el gobernador Omar, también han sido alentados por la escasez de fuerzas policiales en Kunduz.
“Cuando la policía llega a un área, [los insurgentes] corren y se ocultan,” dijo. “No son suficientemente fuertes para combatir cara a cara. Pero [los insurgentes] no tienen una ubicación fija, la policía no puede establecer un frente en la lucha. En su lugar, los insurgentes realizan ataques de guerrilla.”
El jefe de policía de Kunduz, Mohammad Razaq Yaqubi, sin embargo, vincula los problemas de seguridad con contrabandistas de narcóticos en Kunduz.
“Los talibanes tratan de aumentar el cultivo y la producción de opio en esta región,” dijo. “Esta guerra en Kunduz pertenece a la mafia de los narcóticos, que opera en nombre del Islam.”
Yaqubi llamó a las fuerzas internacionales a combatir a los contrabandistas.
“Tienen que luchar contra ellos,” insistió. “Al Qaeda obtiene una gran parte de sus ingresos de la droga y compra equipos militares con ellos”
Kunduz ha sido declarada libre de amapolas durante los últimos tres años, pero los expertos en narcóticos estiman que es un centro importante para el contrabando de opio y heroína a Tayikistán o Uzbekistán, y de ahí a Rusia y Europa.
El analista político Ghulam Haidar Haidar cree que los extranjeros son responsables de la inseguridad en Kunduz.
Según Haidar, las fuerzas de la coalición están entrenando y equipando a los insurgentes con el fin de extender la inseguridad a Asia Central.
“EE.UU. quiere una base desde la cual amenazar a Rusia,” dijo. “Los intereses políticos de EE.UU. en Asia Central no son ningún secreto. EE.UU. puede lograr sus objetivos sólo si los talibanes pasan al otro lado del Oxus (el río Amu Darya, que forma la frontera entre Afganistán y Tayikistán y Uzbekistán). Entonces las fuerzas estadounidenses podrán entrar en Asia Central en nombre de la guerra contra el terror.”
La versión de Haidar parece estar de acuerdo con la de los residentes del distrito de Chahr Dara.
Un residente local, que no quiso dar su nombre, insistió en que los talibanes están apoyados por EE.UU.
“Lo vi con mis propios ojos,” dijo. “Yo llevaba mi ganado a casa por la tarde y vi a talibanes que bajaban de helicópteros estadounidenses. También estaban descargando motocicletas de esas naves. Más tarde, un mulá local al que conozco muy bien fue a hablar con los estadounidenses y luego los helicópteros partieron.”
La capitana Elizabeth Mathias, hablando por las fuerzas de EE.UU. en Afganistán, rechazó la acusación.
“EE.UU. no apoya a militantes talibanes, ni estamos expandiendo el conflicto a Asia Central… la región Afganistán-Pakistán, y específicamente la inestabilidad dentro de esos dos países, mantienen suficientemente ocupadas a las fuerzas de EE.UU. y la OTAN,” dijo.
“En cuanto a los rumores, creo honradamente que es una reacción natural de gente que trata de comprender las situaciones difíciles que enfrenta… [El gobierno y las fuerzas de la coalición] siguen combatiendo contra fuerzas desestabilizadoras en el área y comunican esos esfuerzos a los residentes de Kunduz.”
Otro tema que puede haber aumentado la influencia de los talibanes es la percepción entre los pastunes de que la OTAN y las fuerzas de la coalición libran la guerra sólo contra un grupo étnico: el suyo.
Los talibanes son pastunes en su abrumadora mayoría, y la guerra se ha concentrado en áreas pastunes. Esto ha llevado a un sentimento de agravio entre los pastunes, según Haidar, y a una disposición a apoyar a los insurgentes por venganza o para obtener protección.
“Dondequiera que viven pastunes, hay enfrentamientos, y matan a civiles,” dijo. “Esta guerra ha sido impuesta a los pastunes, pero ya no quieren más guerra.”
Incidentes como el bombardeo en Chahr Dara del 4 de septiembre, cuando los militares alemanes pidieron un ataque aéreo contra dos camiones cisterna que habían sido secuestrados por los talibanes, sólo profundizan el enojo local.
Varias docenas de civiles resultaron muertos cuando las bombas dieron en un grupo de personas reunidas alrededor de los vehículos. Aunque los alemanes dicen que pensaron que todos eran insurgentes, muchos eran aldeanos que trataban de conseguir combustible gratuito de los camiones.
El gobernador del distrito Chahr Dara, Abdul Wahid, culpa al gobierno por no hacer más.
“Al principio había muy pocos talibanes y el gobierno podría haberlos derrotado,” dijo. “Pero ignoraron el problema. Ahora [la insurgencia] está creciendo a diario.”
----
Insurgents Taking Charge in Kunduz
Once one of the most stable provinces, parts of Kunduz are falling under Taleban control.
By Gul Rahim Niazmand in Kunduz
October 12, 2009 "IWPR" -- The vehicle is marked Kunduz provincial police headquarters, but the occupants are not necessarily servants of the state.
The Taleban in Kunduz recently captured eight police Ford Ranger pickups in Chahr Dara district, and they use them to move around.
It is not hard to tell the difference, however. When the Taleban are behind the wheel, they blare Islamic and national songs from the loudspeakers mounted on the car’s roof; throw their arms around each other’s shoulders and laugh.
Sometimes, the Taleban take motorcycles, when the roads are too narrow or too difficult for the Rangers. They cover their heads and faces with chequered scarves.
A line of Taleban on motorcycles has just roared past on their way to Chahr Dara, soon disappearing in a cloud of dust.
The Taleban have complete control over the district. They have established their own brand of Islamic rule, and they can move around the villages and bazaars openly, with no fear. There is no government authority here.
“We have control only over the governor’s office,” said the district governor of Chahr Dara, Abdul Wahid. “Outside those walls we have no jurisdiction at all. People do not come to the governor’s office to solve their problems – they go to the Taleban.”
Four other districts are in approximately the same situation. Kunduz city, the capital of the province, is surrounded by areas from which government control has all but disappeared.
Archi, 50 kilometres north of Kunduz, is, like Chahr Dara, totally under Taleban governance. Ali Abad district, 25 km to the south, is largely dominated by the fundamentalists. Government control is almost totally absent in Imam Saheb, 70 km north, and in Khan Abad, just 25 km to the east, the government just holds the district centre and a few nearby villages.
Kunduz province only a year ago was considered stable with business booming and residents hopeful.
Afghan and foreign officials are scrambling to explain the change. The reasons and explanations offered are as varied as they are fanciful. Everyone has a theory, but no one seems to be able to offer proof.
The governor of Kunduz, Engineer Mohammad Omar, blames Pakistan for the emergence of the insurgents.
Until quite recently, most supplies for international forces came into Afghanistan through the country’s southern neighbour, which netted Islamabad vast amounts of money in taxes and tariffs.
But with increasing insecurity along Pakistan’s supply routes, some NATO countries are seeking to bring their fuel and other supplies in from Tajikistan, via the port of Sher Khan, on the river between the two countries and Kunduz.
“The logistical supply of NATO through Sher Khan port to Afghanistan will bring economic benefits for the region and the country,” said the governor. “This is not acceptable for Pakistan, because it does not want to lose the privileges it receives from NATO. Therefore it is trying to destabilise the situation in this region so that NATO will be forced to ask Pakistan for help in terms of supply routes.”
Pakistani officials in Kabul did not respond to requests for comment.
Lieutenant-Colonel Carsten Spiering, spokesman for the German Provincial Reconstruction Team in Kunduz, did not dismiss the notion that the change of supply routes might account for some of the unrest in the province.
“There are several reasons behind the deteriorating security situation in Kunduz, one of which is the switch of NATO and [United States-led] coalition forces’ supply convoys through Sher Khan port,” he said, without elaborating.
The Taleban, Governor Omar says, have also been encouraged by the scarcity of police in Kunduz.
“When the police go into an area, the [insurgents] run and hide,” he said. “They are not strong enough to fight face to face. But the [insurgents] do not have a fixed location – the police cannot establish a front in the fighting. Instead, the insurgents carry out guerrilla attacks.”
Kunduz police chief Mohammad Razaq Yaqubi, however, links the security problems to smugglers of narcotics in Kunduz.
“The Taleban try to increase cultivation and production of opium in this region,” he said. “This war in Kunduz belongs to the narcotics mafia, which is operating in the name of Islam.”
Yaqubi called on the international forces to do battle with the smugglers.
“They need to fight against them,” he insisted. “Al-Qaeda gets a lot of its income from drugs and buys military equipment with it.”
Kunduz has been declared poppy free for the past three years, but narcotics experts estimate that it is a major venue for smuggling opium and heroin into Tajikistan or Uzbekistan, and from there to Russia and Europe.
Political analyst Ghulam Haidar Haidar believes that foreigners are behind the insecurity in Kunduz.
According to Haidar, the Coalition forces are training and equipping the insurgents in order to spread insecurity to Central Asia.
“The United States wants a base from which to threaten Russia,” he said. “The US political interests in Central Asia are no secret. The United States can achieve its goals only if the Taleban shift to the other side of the Oxus (the Amu Darya River, which forms the border between Afghanistan and Tajikistan and Uzbekistan). Then American forces can go into Central Asia in the name of the war on terror.”
Haidar’s version seems to accord with the residents of Chahr Dara district.
One local resident, who did not want to give his name, insisted that the Taleban were being supported by the US.
“I saw it with my own eyes,” he said. “I was bringing my cattle home in the evening, and I saw Taleban getting off American helicopters. They were also unloading motorcycles from these aircraft. Later, a local mullah whom I know very well went to talk to the Americans, and then the helicopter left.”
Captain Elizabeth Mathias, speaking for US forces in Afghanistan, denied the charge.
“The US is not supporting Taleban militants, nor are we expanding the conflict into Central Asia … the Afghanistan-Pakistan region, and specifically instability within those two countries, is keeping American and NATO forces busy enough,” she said.
“As for rumours, I honestly feel it is a natural reaction by people as they try to understand the difficult situations they face ... [Government and coalition forces] continue to combat destabilising forces in the area and communicate those efforts to the residents of Kunduz.”
Another issue that may have boosted the influence of the Taleban is the perception among Pashtuns that NATO and the coalition forces are waging war on only one ethnic group – theirs.
The Taleban are overwhelmingly Pashtun, and the war has been concentrated in Pashtun areas. This has led to a sense of grievance among the Pashtuns, according to Haidar, and a willingness to embrace the insurgents for revenge or for protection.
“Wherever Pashtuns live, there are clashes, and civilians are killed,” he said. “This war has been imposed on the Pashtuns, but they do not want war any more.”
Incidents such as the bombing in Chahr Dara on September 4, when the German military called in an airstrike on two fuel tankers that had been hijacked by the Taleban, only deepen local anger.
Several dozen civilians were killed when the bombs targeted a group of people gathered around the vehicles. While the Germans say they thought they were all insurgents, many were villagers trying to get some free fuel from the trucks.
Chahr Dara’s district governor, Abdul Wahid, blames the government for not doing more.
“In the beginning there were very few Taleban, and the government could have defeated them,” he said. “But they ignored the problem. Now the [insurgency] is growing on a daily basis.”
Gul Rahim Niazmand is an IWPR trainee based in Kunduz.
Institute for War & Peace Reporting
Insurgents Taking Charge in Kunduz | 14-10-2009 - 08:44:05 GMT 1 #
Democracia: ¿una prioridad?, por ALEJANDRO PRIETO ORVIZ, Gijón, Asturias :
Si tras ocho años de ocupación, la ONU admite que hubo un fraude generalizado en las elecciones celebradas en agosto en Afganistán, alguien podría pensar que la democracia ocupa un puesto irrelevante en las prioridades de los planes o proyectos.
Al castigo diario de la amenaza o violencia que padece la población hay que sumar el derivado de vivir en un país que ocupa uno de los últimos puestos en la lista mundial de desarrollo y calidad de vida, o sea, lejos del final feliz vendido.
Teniendo en cuenta los resultados de la frustrante experiencia, quizás sea más eficiente y beneficioso para los ciudadanos ingresarles mensualmente una determinada suma de dinero que, al menos, representaría una factura muy inferior a la gastada en ejércitos y ayudas al cuestionado Gobierno y, posiblemente, en vidas y odio a corto, medio y largo plazo. Es demagogia pero, ¿y el despiste o desorientación que tienen los que deciden?
Democracia: ¿una prioridad? | 14-10-2009 - 18:02:03 GMT 1 #
Entrevista con jefe de guerrilla de Al Qaeda
“EE.UU. y la OTAN perdieron la guerra de Afganistán”
Syed Saleem Shahzad
ANGORADA, Waziristán del Sur, en el cruce de caminos con Afganistán. Una reunión de alto nivel el 9 de octubre en el palacio presidencial entre dirigentes civiles y militares de Pakistán avaló una operación militar contra los talibanes paquistaníes y al Qaeda en el área tribal de Waziristán del Sur, calificada por los analistas como la madre de todos los conflictos regionales.
Al mismo tiempo, al Qaeda implementa su plan táctico en el teatro de operaciones del Sur de Asia como parte de su campaña general contra la hegemonía global estadounidense que comenzó con los ataques en EE.UU. del 11 de septiembre de 2001.
El objetivo de al Qaeda siguen siendo EE.UU. y sus aliados, como Europa, Israel y la India, y no prevé diluir esta estrategia abrazando resistencias musulmanas en parámetros estrechos. En este contexto, la actividad militante en Pakistán se ve como una complicación más que como parte de la estrategia de al Qaeda.
Los militantes han estado particularmente activos durante los últimos días. El jueves pasado, un coche cargado de explosivos se estrelló contra el muro del complejo de la embajada india en Kabul, capital de Afganistán, matando a por lo menos 17 personas. Luego, el sábado, hubo un audaz ataque contra el cuartel militar paquistaní en Rawalpindi, la ciudad gemela de la capital, Islamabad. El lunes, un atacante suicida detonó una bomba en una ciudad mercado en la región del Valle Swat, matando a 41 personas e hiriendo a 45.
Pakistán se encuentra en una coyuntura crítica, con sus fuerzas armadas reunidas en la mayor cantidad de todos los tiempos (casi un cuerpo, hasta 60.000 soldados) alrededor de Waziristán del Sur para eliminar a Pakistan Tehrik-e-Taliban (PTT), al Qaeda y sus aliados de las áreas tribales paquistaníes.
En estos tiempos de tensión, Mohammad Ilyas Kashmiri, un dirigente de al Qaeda quien, según los servicios de inteligencia estadounidenses es el jefe de operaciones militares de al Qaeda, cuya muerte había sido erróneamente confirmada en un reciente ataque de drones Predator de EE.UU. en Waziristán del Norte, habló con Asia Times Online.
Invitó a este corresponsal a un escondite secreto en la región fronteriza entre Waziristán del Sur y Afganistán, donde los drones vuelan regularmente.
Es la primera interacción con los medios de Ilyas desde que se unió a al Qaeda en 2005. Es un veterano comandante de la lucha contra la India por Cachemira dividida.
En los últimos meses, los combatientes parecen que llevan las de perder. Una serie de dirigentes han resultado muertos en ataques de drones en Pakistán, incluidos Osama al-Kini, keniano y jefe de operaciones exteriores de al Qaeda; Khalid Habib, comandante de Lashkar al-Zil o Ejército de la Sombra, la fuerza combatiente de al Qaeda; Tahir Yuldashev, dirigente del Movimiento Islámico de Uzbekistán, vinculado a al Qaeda; el líder del PTT Baitullah Mehsud, y varios más.
Los talibanes paquistaníes también han recibido una tremenda paliza de los militares en áreas tribales y urbanas. También se emprendieron negociaciones para llegar a acuerdos de paz con algunos comandantes talibanes en diversas provincias afganas.
Después, la semana pasada, por lo menos nueve soldados estadounidenses junto con varias docenas de miembros del Ejército Nacional Afgano (ANA, por sus siglas en inglés] murieron en una incursión contra un puesto avanzado en la provincia Nuristán, aparte del secuestro de más de 30 oficiales y soldados del ANA por los talibanes.
Este ataque se complementó con una serie de ataques contra bases de la OTAN en las provincias sudorientales de Khost, Paktia y Paktika, lo que obligó al máximo general de EE.UU., Stanley McChrystal a sacar a todos los soldados de puestos aislados en áreas remotas en esas provincias para reinstalarlos en centros de población.
Esto creó un inmenso espacio para que los talibanes operen libremente, lo que quiere decir que si Pakistán realiza operaciones en Waziristán del Sur, los combatientes podrían moverse a través de la frontera sin encontrar dificultades para buscar refugio.
Los ataques durante los últimos días también han mostrado que los guerrilleros siguen siendo capaces de atacar importantes objetivos a voluntad. También representan un rediseño del teatro de operaciones en el cual Pakistán tendrá que trasladar sus soldados del frente oriental (India) al frente occidental (Afganistán), ya que los talibanes son ahora el enemigo número uno.
Washington planifica el envío de por lo menos otros 40.000 soldados a Afganistán, mientras India complementará esos esfuerzos con su pericia en la inteligencia y en lo militar contra el enemigo común, los grupos musulmanes militantes.
La próxima batalla
Ilyas Kashmiri dio sus puntos de vista sobre cómo será la próxima batalla, cuáles serán sus objetivos y cómo impactará a Occidente en relación con la desestabilización de un Estado musulmán como Pakistán.
El contacto con Asia Times Online comenzó con un llamado de los combatientes el 6 de octubre, invitando a este corresponsal a la ciudad de Mir Ali en Waziristán del Norte. No se mencionó el motivo. Al día siguiente, viajé a Mir Ali, una ciudad que fue duramente atacada por drones durante el año pasado. Después de siete horas de viaje continuo, me recibió un grupo de hombres armados quienes me transfirieron a la casa de un miembro de la tribu local.
“El comandante [Ilyas Kashmiri] está vivo. Usted sabe que el comandante nunca ha hablado antes con los medios, pero ya que todos están seguros de su muerte como resultado de un ataque de drone [en septiembre], el shura [consejo] de al Qaeda decidió desmentir esa noticia mediante una entrevista de su persona con un periódico independiente, y por ello el shura se decidió por usted,” me dijo en cuanto llegué a la casa segura una persona que yo conocía como elemento clave en la famosa Brigada 313 de Ilyas. La brigada, una colección de grupos yihadistas, combatió durante muchos años contra India en Cachemira administrada por India.
“Tendrá que permanecer en esta habitación hasta que le informemos del próximo plan. Puede escuchar los drones que vuelan arriba, por ello no abandonará la habitación. El área está repleta de talibanes, pero también de informantes cuya información sobre la presencia de extranjeros en una casa puede llevar a un ataque de drones,” dijo el hombre.
Al día siguiente, me transfirieron a otra casa en un lugar desconocido, a unas tres horas de distancia. Durante ese tiempo me acompañó permanentemente una escolta armada. No me permitieron que hablara con ellos, y ellos no pudieron comunicarse conmigo. Es el mundo interno de al Qaeda. Finalmente, temprano por la mañana del 9 de octubre, unos pocos hombres armados llegaron en un coche blanco.
“Por favor deje aquí todos sus artefactos electrónicos. Ni teléfono celular ni cámara, nada. Le daremos pluma y papel para que escriba la entrevista,” me informaron. Después de varias horas de un viaje muy poco cómodo, pasando por senderos enlodados y pasos montañosos, llegamos a una habitación en la que Ilyas debía encontrarse con nosotros.
Después de un par de horas, el silencio fue repentinamente roto por un poderoso vehículo. Mi escolta y los hombres que ya estaban en la habitación tomaron posiciones rápidamente. Todos llevaban bolsas de balas y fusiles de asalto AK-47.
Ilyas ingresó en la pieza. Tenía mucha presencia: más de 1,80 m de alto, llevaba un turbante color crema y qameez shalwar (camisa y pantalones tradicionales) blancos, portaba un AK-47 sobre su hombro y un bastón de madera en una mano, e iba flanqueado por comandos de su famosa Brigada 313.
Ilyas lleva ahora una larga barba blanca teñida con henna roja. A los 45 años, tiene una constitución fuerte, aunque con las cicatrices de la guerra, ha perdido un ojo y un dedo índice. Cuando nos dimos la mano, me dio un apretón fuerte.
El anfitrión sirvió de inmediato almuerzo y nos sentamos a comer en el suelo.
“Así que ha sobrevivido un tercer ataque con drones… ¿por qué anda husmeando tanto alrededor suyo la CIA? pregunté.
La pregunta era más bien retórica. Es un de los comandantes más destacados de al Qaeda, con una recompensa paquistaní de 50 millones de rupias (600.000 dólares) sobre su cabeza. Su posición es definida de modo diferente por diversas organizaciones de inteligencia y de los medios. Algunas dicen que es comandante en jefe de las operaciones globales de al Qaeda, mientras que otras dicen que es jefe del ala militar de al Qaeda.
Si actualmente al Qaeda está dividida en tres esferas, Osama bin Laden es indudablemente el símbolo del movimiento y su adjunto Ayman al-Zawahiri define la ideología de al Qaeda y su visión estratégica más amplia. Ilyas, con su pericia guerrillera sin igual, convierte la visión estratégica en realidad, suministra los recursos y logra objetivos, pero prefiere trabajar entre bastidores y mantiene un perfil muy bajo.
Sus bases y actividades han permanecido siempre envueltas en un velo de misterio. Sin embargo, el arresto de cinco de sus hombres en Pakistán a comienzos de este año y su interrogatorio ayudaron a alzar el velo. Su información condujo a ataques con drones de la CIA en su contra, el primero en mayo y luego el 7 de septiembre, en el que la inteligencia paquistaní anunció su muerte, y finalmente el 14 de septiembre, después del cual la CIA dijo que estaba muerto y lo llamó un gran éxito en la “guerra contra el terror.”
Ilyas respondió orgullosamente: “Tienen razón en sus esfuerzos. Conocen bien a su enemigo. Saben lo que me propongo.”
Nacido en Bimbur (antiguo Mirpur) en el Valle Samhani de Cachemira administrada por Pakistán el 10 de febrero de 1064, Ilyas pasó el primer año de un curso de comunicación de masas en la Universidad Abierta Allama Iqbal, Islamabad. No continuó debido a su fuerte participación en actividades yihadistas.
El Movimiento por la Libertad de Cachemira fue su primer contacto con el campo de la militancia, luego Harkat-ul Jihad-i-Islami (HUJI) y finalmente su legendaria Brigada 313. Ésta se convirtió en el grupo más poderoso en el Sur de Asia y su red está fuertemente consolidada en Afganistán, Pakistán, Cachemira, India, Nepal y Bangladesh. Según algunos despachos de la CIA, las huellas de la Brigada 313 están ahora en Europa y es capaz del tipo de ataque en el cual un puñado de combatientes aterrorizó la ciudad india de Mumbai en noviembre pasado.
Se sabe poco de la vida de Ilyas, y lo que se ha informado es a menudo contradictorio. Sin embargo, es descrito invariablemente, por cierto por las agencias de inteligencia del mundo, como el más efectivo, peligroso y exitoso líder guerrillero del mundo.
Abandonó la región de Cachemira después de su segunda liberación de la detención por la Inteligencia Inter-Servicios (ISI) de Pakistán y partió a Waziristán del Norte. Previamente había sido arrestado por fuerzas indias, pero escapó de la cárcel. Luego fue detenido por la ISI como el presunto cerebro de un ataque contra el entonces presidente Pervez Musharraf, en 2003, pero fue absuelto y liberado. La ISI entonces volvió a detener a Ilyas en 2005 después que se negó a terminar sus operaciones en Cachemira.
Su traslado a las turbulentas áreas fronterizas provocó escalofríos en Washington, ya que se dieron cuenta de que con su vasta experiencia, podía convertir modelos primitivos de batalla en Afganistán en una audaz guerra de guerrillas moderna.
El historial de Ilyas hablaba por sí mismo. En 1994, lanzó la operación al-Hadid en la capital india, Nueva Delhi, para lograr la liberación de algunos de sus compañeros yihadistas. Su grupo de 25 personas incluía al Jeque Omar Saeed (secuestrador del periodista estadounidense Daniel Pearl en Karachi en 2002) como su adjunto. El grupo secuestró a varios extranjeros, incluyendo a turistas estadounidenses, israelíes y británicos y los llevó a Ghaziabad cerca de Delhi. Luego exigió que las autoridades indias liberaran a sus compañeros, pero en lugar de hacerlo atacaron el escondite. El Jeque Omar fue herido y arrestado. (Después fue liberado en un cambio por los pasajeros de un avión indio secuestrado). Ilyas escapó indemne.
El 25 de febrero de 2000, el ejército indio mató a 14 civiles en la aldea Lonjot en Cachemira administrada por Pakistán después que comandos habían cruzado la Línea de Control que separa las dos Cachemiras. Volvieron al lado indio con muchachas paquistaníes secuestradas, y lanzaron las cabezas cortadas de tres de ellas a soldados paquistaníes.
El mismísimo día siguiente, Ilyas realizó una operación de guerrilla contra el ejército indio en el sector de Nakyal después de cruzar la Línea de Control con 25 combatientes de la Brigada 313. Secuestraron a un oficial del ejército indio quien fue decapitado – su cabeza fue exhibida en los bazares de Kotli en territorio paquistaní.
Sin embargo, la operación más significativa de Ilyas tuvo lugar en un acantonamiento de Akor en Cachemira administrada por India contra las fuerzas armadas indias después de la masacre de musulmanes en la ciudad india de Gujarat en 2002. En ataques ingeniosamente planificados que involucraron a la Brigada 313 dividida en dos grupos, generales, brigadieres y otros altos oficiales indios fueron atraídos a la escena del primer ataque. Dos generales fueron heridos (el ejército paquistaní no pudo herir a un solo general indio en tres guerras) y varios brigadieres y coroneles fueron muertos. Fue uno de los más contundentes reveses para India en la prolongada insurgencia cachemirí.
A pesar de lo que aseveran algunos informes, Ilyas nunca formó parte de las fuerzas especiales de Pakistán, ni siquiera del ejército. Hace cerca de 30 años, cuando se sumó al yihad afgano contra los soviéticos desde la plataforma de HUJI, desarrolló su pericia en la guerra de guerrilla y en explosivos.
Unos meses después de llegar al teatro de operaciones de la guerra afgana en 2005, Kashmiri redefinió la insurgencia dirigida por los talibanes sobre la base de la estrategia de guerra de guerrilla en tres flancos del legendario general vietnamita Vo Nguyen Giap. Para los talibanes, el principal énfasis era cortar las líneas de aprovisionamiento de la OTAN desde los cuatro lados de Afganistán, y realizar en Afganistán operaciones especiales similares al ataque en Mumbai.
Durante los años, Ilyas ha adoptado deliberadamente una presencia de bajo perfil en la jerarquía de los combatientes. Sus ataques son todo lo contrario, aunque nunca emite declaraciones ni reivindica la responsabilidad por alguna operación.
Se cree que su Brigada 313 es el principal catalizador de operaciones prominentes como la de Mumbai y otras en Afganistán, así como operaciones de al Qaeda en Somalia y en cierta medida en Iraq.
“¿Cree que la próxima operación en Waziristán del Sur será la ‘madre de todas las operaciones’ en la región, como dicen algunos analistas?” pregunté después que terminamos de almorzar y estaba solo con Ilyas y su confidente.
“No sé cómo jugar con palabras durante una entrevista,” respondió Ilyas. “Siempre he sido un comandante en el terreno y conozco el lenguaje de los campos de batalla. Trataré de responder a sus preguntas en el lenguaje con el que estoy familiarizado. (Ilyas habló sobre todo en urdu, mezclado con un poco de punjabi.)
"¡Saleem! Llamaré su atención a los elementos básicos del actual escenario de la guerra y los utilizaré para explicar toda la estrategia de las próximas batallas. Los que planificaron esta batalla realmente apuntaban a atraer al mayor Satanás del mundo [EE.UU.] y a sus aliados a esta trampa y pantano [Afganistán]. Afganistán es un país único en el mundo, donde el cazador tiene la posibilidad de elegir todo tipo de trampas.
“Pueden ser desiertos, ríos, montañas y también centros urbanos. Fue el pensamiento de los planificadores de esta guerra, repugnados por las intrigas globales del gran Satanás, que apuntan a su fin para hacer que este mundo sea un sitio de paz y justicia. Sin embargo, el gran Satanás estaba lleno de la arrogancia de su superioridad y pensó que los afganos eran estatuas indefensas que podían ser atacadas de los cuatro lados por sus máquinas de guerra, y que no tendrían el poder y la capacidad para contraatacar.
“Fue la ilusión con la que una gran alianza de potencias mundiales vino a Afganistán, pero debido a sus concepciones erróneas quedaron gradualmente atrapados en Afganistán. Hoy en día, la OTAN no tiene ninguna importancia o relevancia. Han perdido la guerra en Afganistán. Ahora, cuando se dan cuenta de su derrota, han desarrollado un énfasis en que toda esta batalla se está librando desde fuera de Afganistán, es decir, desde los dos Waziristanes. Para mí, esa tesis militar es un espejismo que ha creado una situación compleja en la región y creado reacciones y contra-reacciones. No quiero entrar en detalles, para mí no fue más que una desviación. Como comandante militar, la realidad es que la trampa de Afganistán es exitosa y que los objetivos militares básicos en el terreno han sido logrados.”
Respondí que el traslado de la Brigada 313 desde Cachemira era en sí una prueba de que había manos extranjeras involucradas en Afganistán.
“Toda la base de su argumento es errónea, de que esta guerra está siendo librada desde fuera de Afganistán. Es sólo un entendimiento fuera de contexto de toda la situación. Si usted habla de mí y de la Brigada 313, decidí unirme a la resistencia afgana como individuo y tuve un buen motivo para hacerlo. Todos saben que hace sólo una década estaba luchando en una guerra de liberación de mi patria Cachemira.
“Sin embargo, me di cuenta de que décadas de luchas armadas y políticas no podían ayudar a hacer avanzar una solución de ese problema. No obstante, el tema de Timor Oriental fue resuelto sin perder mucho tiempo. ¿Por qué? Porque todo el juego estaba en manos del gran Satanás, EE.UU. Órganos como la ONU y países como India e Israel eran simplemente la extensión de sus recursos y por eso no se resolvía el problema palestino, el problema de Cachemira y el sufrimiento de Afganistán.
“De modo que yo y mucha gente de todo el mundo nos dimos cuenta de que el análisis de la situación desde una estrecha perspectiva política regional era un enfoque incorrecto. Ésta es una situación totalmente diferente para la cual es obligatoria una estrategia unificada. La derrota de la hegemonía global estadounidense es indispensable si quiero la liberación de mi patria, Cachemira, y por ello ese hecho produjo el razonamiento para mi presencia en este escenario de operaciones bélicas.
Ilyas siguió diciendo: “Cuando llegué aquí vi que mi paso era justificado; cómo las potencias regionales del mundo operan bajo el manto del gran Satanás y cómo apoyan sus grandes planes. Esto puede ser visto aquí en Afganistán.” Agregó que la estrategia de guerra regional de al Qaeda, en la cual han atacado objetivos indios, es realmente cercenar la fuerza estadounidense.
“RAW [Ala de Investigación y Análisis de India] tiene centros de comando de destacamentos en las provincias afganas de Kunar, Jalalabad, Khost, Argun, Helmand y Kandahar. Las operaciones encubiertas son compañías de construcción de carreteras. Por ejemplo, el contrato de construcción de carretera de la ciudad de Khost al área tribal Tribai es operado por un contratista quien es en realidad un coronel del ejército indio. En Gardez, compañías de telecomunicaciones son la cobertura para operaciones de la inteligencia india. En su mayoría, sus hombres operan bajo nombres musulmanes, pero en realidad los empleados son indios.”
“¿De modo que el mundo debe esperar más ataques como en Mumbai?” pregunté.
“Eso no fue nada comparado con lo que ya ha sido planificado para el futuro,” respondió Ilyas.
“¿Incluso contra Israel y EE.UU.?” pregunté.
“Saleem, yo no soy un clérigo yihadista tradicional involucrado en el lanzamiento de eslóganes. Como comandante militar, diré que cada objetivo tiene un tiempo y motivos específicos, y que las respuestas vendrán en su momento,” dijo Ilyas.
Mientras tomaba nota de las respuestas de Kashmiri, pensaba en cómo hace algunos años era el favorito de las fuerzas armadas paquistaníes, su orgullo. Los más altos oficiales militares estaban orgullosos de encontrarlo en su base en Cachemira, pasaban tiempo con él y escuchaban las leyendas de sus actos de guerra. Hoy, tenía frente a mí una persona diferente– un hombre condenado como terrorista por el establishment militar paquistaní y su mayor deseo es su muerte.
“¿Qué lo impresionó para unirse a al Qaeda?” pregunté.
“Éramos víctimas del mismo tirano. Hoy todo el mundo musulmán está cansado de los estadounidenses y por eso están de acuerdo con el Jeque Osama. Si a todo el mundo musulmán le pidieran que eligiera a su líder, su elección sería [el líder talibán] Mullah Omar o el Jeque Osama," dijo Ilyas.
“Si es así, ¿por qué una sección de los combatientes está decidida a la guerra contra Estados musulmanes como Pakistán? ¿Piensa que eso sea correcto?”
“Nuestra batalla no puede ser contra musulmanes y creyentes. Como dije antes, lo que sucede actualmente en el mundo musulmán es complejo debido a los juegos del poder estadounidense que han resultado en reacciones y contra-reacciones. Es un debate totalmente diferente y podría desviarme del verdadero tema. Lo que está en juego realmente es la lucha contra el gran Satanás y sus adherentes,” dijo Ilyas.
“¿Qué hizo que pasara de ser el amigo preferido a ser el enemigo más odiado a los ojos del establishment militar paquistaní?” pregunté.
“Pakistán es mi amado país y la gente que vive allí, son nuestros hermanos, hermanas y parientes. Ni siquiera puedo pensar en oponerme a sus intereses. Nunca fue el ejército paquistaní el que estaba en mi contra, sino ciertos elementos que me marcaron como enemigo para encubrir sus debilidades y apaciguar a sus amos,” dijo Ilyas.
“¿Qué es la Brigada 313?” pregunté.
“No se lo puedo decir, excepto que la guerra es toda táctica y que de eso se trata en la Brigada 313: leer la mente del enemigo y reaccionar correspondientemente. El mundo pensó que el Profeta Muhammad sólo dejó atrás a las mujeres. Olvidaron que hubo verdaderos hombres que no sabían lo que era una derrota. El mundo sólo está familiarizado con esos así llamados musulmanes, quienes sólo siguen la dirección del aire y que no tienen su propia voluntad. No tienen sus propias dimensiones o sus propias mentes. El mundo todavía tiene que ver a los verdaderos musulmanes. Hasta ahora sólo han visto a Osama y al Mullah Omar, mientras hay miles de otros. Los lobos sólo respetan el golpe de hierro del león; a los leones no los impresiona la lógica de una oveja,” dijo Ilyas.
Mientras emergían las sombras, la conversación terminó. El día siguiente, impondrían un toque de queda en Waziristán del Norte en preparación para la gran operación en la región, y tuve que abandonar el área. Ilyas también tenía que irse a un nuevo destino, como lo hace regularmente para ocultarse a los ojos de los drones Predator. ----------
Syed Saleem Shahzad es jefe del Buró Pakistán de Asia Times Online. Para contactos escriba a saleem_shahzad2002@yahoo.com
(Copyright 2009 Asia Times Online (Holdings) Ltd. All rights reserved.
Entrevista con jefe de guerrilla de Al Qaeda | 16-10-2009 - 17:10:54 GMT 1 #
El error de EE.UU. en la elección afgana
M K Bhadrakumar
La negativa de Abdulá Abdulá a participar en la segunda vuelta de la elección presidencial afgana el 7 de noviembre es un hito. Desde su punto de vista, el ex ministro de Exteriores hizo algo sensato, después de haber evaluado cuidadosamente el hecho de que no tenía interés alguno en una segunda vuelta en la que no tenía ninguna posibilidad de ganar.
El presidente Hamid Karzai también ha mostrado la puerta a los patrocinadores occidentales de Abdulá. Se habían acercado con la esperanza de obtener un “acuerdo” de último minuto que asegurara que Abdulá, su protegido, obtuviera alguna posición en el futuro gobierno. Abdulá vio que desde este momento, la ley de rendimientos decrecientes entraría en juego si seguía discutiendo con Karzai.
Karzai estimó que Abdulá sería como una espina clavada, o peor todavía, un caballo de Troya de las potencias occidentales; tenerlo en el gobierno en algún puesto de importancia llevaría sólo a que Karzai pasara noches insomnes en el palacio presidencial.
En todo caso, Karzai calculó que Abdulá ya había infligido el mayor daño posible al prestar sus servicios a los detractores occidentales del presidente. Karzai también sabe que seguirá gozando de un fuerte apoyo dentro de los principales grupos no pastunes mientras su cooperación con pasados dirigentes muyahidín Mohammed Fahim, Karim Khalili, Ismail Khan, Rashid Dostum y Mohammed Mohaqiq permanezca intacta.
El gran juego político en gran estilo afgano está ahora a punto de comenzar. Ya pasó el teatro de siempre. Al centro de la escena del teatro político está Karzai. Logró volverles las tornas directamente a las potencias occidentales, pero no olvidará fácilmente los continuos intentos durante el año pasado y más por ridiculizarlo y derribarlo. Ha habido un cierto desgaste. Los ataques en su contra y en contra de miembros de su familia han sido en términos muy personales y lo afectaron profundamente. Los afganos no están acostumbrados a semejante difamación al estilo occidental en nombre de la democracia.
La última andada en el New York Times, mostrando a su hermano, Wali Karzai, como narcotraficante, ha llevado las cosas a un punto sin retorno. Funcionarios estadounidenses que hablaron fuera de tono han hecho un daño colosal a los intereses de EE.UU. en Afganistán. Probablemente querían hacer un último intento desesperado de lanzar algo más de basura contra Karzai. Ojalá Washington no ordene una investigación de la historia del
New York Times, como pretendía hacer según informaciones John Kerry, presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado de EE.UU.
Cualquier investigación semejante sólo terminaría por sacar del armario esqueletos que ni Kerry ni el presidente Barack Obama de EE.UU. quisieran ver.
Washington debe tomar seriamente en consideración que la respuesta al informe del New York Times vino de ningún otro que del ministro de Lucha contra las Drogas en Afganistán, general Khodaidad Khodaidad. El ministro había introducido al debate público el secreto mejor guardado de Afganistán: el papel de las tropas extranjeras en el narcotráfico.
Una cosa fue mostrarse desdeñoso cuando el ex director general de la Inteligencia Interservicios de Pakistán (ISI), general Hamil Gul, afirmó que aviones militares estadounidenses estaban siendo utilizados para el narcotráfico en Afganistán. También podría haber sido expeditivo ignorar simplemente el tema cuando fuentes rusas bien informadas hicieron comentarios en los medios de que tropas estadounidenses estaban haciendo un próspero negocio en el narcotráfico en Afganistán, ascendiente a cientos de millones de dólares. Pero Khodaidad es un profesional altamente entrenado que sabe de lo que está hablando.
Los indios lo conocen, y también los rusos. Khodaidad salió de la prestigiosa Academia Militar India en Dehra Dun y es un producto de la famosa Academia Militar Fronze en Moscú. Tuvo un historial probado en el gobierno comunista en Kabul como general altamente decorado; dirigió brigadas paracaidistas de choque en la guerra a comienzos de los años ochenta y sirvió como comandante del ejército en el crucial frente de Kunduz y Takhar enfrentando a Ahmad Shah Massoud de la Alianza del Norte. Gran Bretaña, donde vivió en el exilio durante una decena de años, también lo conoce.
Por ello, cuando Khodaidad dijo el domingo que contingentes de la OTAN de EE.UU., Gran Bretaña y Canadá estaban “gravando” la producción de opio en las regiones bajo su control, transmitió una advertencia seria por cuenta de Karzai. Es un simple mensaje directo: no lances piedras si tienes un tejado de vidrio.
Son las potencias occidentales las que han llevado las cosas a esta lamentable situación mediante actos de simple idiotez y al no prestar atención a la cultura y tradiciones del pueblo afgano. De ahora en adelante tendrán que limitar el habla sobre “señores de la guerra” y “el sistema de señores de la guerra”, y aprender a portarse – mientras sus soldados estén desplegados en Afganistán – del modo deseado por Karzai.
Karzai llega al poder para un segundo período por su propia cuenta, desafiando los deseos y frustrando los designios de las potencias occidentales. Ha llegado el momento de enterrar la escisión y de hacer un inventario a sangre fría. Vienen tiempos peligrosos. La propia presidencia de Obama está en la línea de fuego; las potencias occidentales no se pueden permitir otras metidas de pata.
En términos institucionales, tanto la Casa Blanca como el Departamento de Estado de EE.UU. tienen por delante una tarea difícil en la reconstrucción de sus vínculos con Karzai. Desde todo punto de vista, las ecuaciones entre Obama y Karzai son muy deficientes. Aparentemente, ni siquiera utilizan teléfonos satelitales y hablan entre ellos. Nunca debería haber pasado algo semejante entre dos políticos talentosos.
Igualmente, el representante especial para AfPak, Richard Holbrooke, se ha convertido en persona non grata en Kabul. Kerry hizo su famoso acto de presión sobre Karzai hace dos semanas y también podría haberse convertido en un caso perdido.
Es posible pedir al ex presidente George W Bush que salga de su retiro y discuta las cosas con Karzai. Eran amigos y solían bromear por teléfono por lo menos una vez por semana. Pero no es una manera muy sensata de librar una guerra – bajo un comandante en jefe en retiro.
Pensándolo bien, el Pentágono es el único vencedor. El secretario de defensa Robert Gates no se ha ensuciado las manos. Enormemente experimentado por igual en el arte de gobernar y de las querellas burocráticas, pudo comprender desde 15.000 km de distancia la ventaja de mantenerse lejos de las sórdidas escaramuzas en el Hindu Kush que Washington estaba enfrentando contra el obstinado dirigente afgano. Sabía que cosas semejantes sólo podían terminar en un lío y, lo que es más importante, que habría una necesidad crítica de que Obama siguiera tratando con Karzai después del desastre.
La dependencia de Obama del Pentágono para “manejar” el gobierno de Karzai y conducir a Kabul en la continuación de la futura estrategia de la guerra ha aumentado enormemente. Por suerte, Gates puede contar con el embajador Karl Eikenberry, ex general en retiro. Tiene excelentes relaciones con poderosos “señores de la guerra” como Fahim, desde sus dos períodos en la guerra en Afganistán. Por cierto, durante el primer período de Eikenberry en 2002-2003, el “señor de la guerra” Fahim sirvió como el todopoderoso ministro de defensa en el gabinete de Karzai.
De hecho, una gracia salvadora es hoy que Obama haya elegido cuidadosamente a alguien tan profundamente inmerso en la cultura y las tradiciones orientales a un nivel erudito y personal como Eikenberry para el delicado puesto en Kabul. (Eikenberry tiene una maestría de Harvard y fue un candidato a doctor en Stanford en estudios asiáticos orientales.)
Para cuando Eikenberry llegó a Kabul para su tarea como embajador en mayo, el puente de Washington con Karzai ya tambaleaba y era casi irreparable. Ahora Eikenberry puede dedicarse a reconstruir ese puente a su modo – una enorme oportunidad y al mismo tiempo un formidable desafío para un notable erudito-soldado-diplomático.
La tumultuosa fase de los últimos meses centrada en la elección presidencial afgana se esfumará más rápido de lo que espera la mayor parte de la gente en Occidente. En realidad, demasiado se exageró – innecesariamente – el factor de “legitimidad” en la elección afgana. La legitimidad nunca fue un tema ya que las verdaderas preocupaciones del pueblo afgano en esta coyuntura son otras. En cuanto a la comunidad internacional, es decir, el mundo no occidental, ésta estaba bastante acostumbrada a tratar con Karzai y nunca lo mezcló con el estado de la democracia en Afganistán.
La percepción amplia en la comunidad mundial era que unas pocas capitales occidentales motivadas estaban convirtiendo deliberadamente en un tema la “legitimidad” de la elección para “ablandar” políticamente a Karzai y hacerlo maleable como gelatina, y si seguía resistiendo, librarse de su persona en el poder. Por lo tanto, la comunidad mundial contempló en silencio mientras Kerry, el primer ministro británico Gordon Brown, la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, el ministro de exteriores francés Bernard Kouchner, el secretario general de Naciones Unidas Ban Ki-moon y el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, cantaban todos al unísono que debía haber una segunda vuelta y que la falta de un 0,3% de Karzai en la primera lo convertía en “ilegítimo” a los ojos del pueblo afgano.
Ha resultado ser una farsa de primera. La abdicación de Abdulá de la arena política no va a incendiar el río Kabul. Tampoco va a haber ninguna guerra entre pastunes y tayikos. Incluso Mohammed Atta, gobernador de Balkh, quien organizó el fraude electoral para Abdulá en la región de Amu Darya y había amenazado con violencia si Karzai salía elegido, verá lo que seguramente va a pasar.
El problema de Atta es en realidad una antigua desavenencia con Dostum (y Mohaqiq) – y no tanto con Karzai, como los gerentes de los medios de Abdulá han llevado a creer a los periodistas. Por ello, más vale que Turquía esté asumiendo la dirigencia de la Fuerza Internacional de Ayuda de la Seguridad (ISAF) en esta coyuntura. Ankara tiene considerable influencia sobre Dostum. Posiblemente, Washington debiera utilizar a Ankara como “mediador” con el nuevo gobierno bajo Karzai. A Turquía le encantará dicho papel.
En términos generales, a los países vecinos de Afganistán (posiblemente con la excepción de Pakistán, en cierta medida) les sea fácil trabajar con el nuevo equipo de Karzai. El nuevo grupo incluirá a personalidades que han sido conocidas desde hace muchos años a Moscú, Teherán, Tashkent y Dushanbe. La emergencia de un tal equipo en Kabul será reconfortante para esas capitales regionales.
La gran pregunta es cómo verán los talibanes los eventos políticos afganos. Es indudable que está emergiendo un cuadro complicado. EE.UU. se acerca a discutir un modus vivendi con los talibanes, y Karzai tiene socios que tienen tratos con los talibanes. (Irónicamente, Wali Karzai es uno de los expertos políticos que está profundamente inmerso en el folklore talibán.) No será sorprendente si se llega a un ajuste político con el poderoso Gulbuddin Hekmatyar en un futuro muy cercano.
Es temerario evaluar que los viejos belicistas de la Alianza del Norte se cierren ante los talibanes – o, si se quiere, ante Pakistán. Dicho simplemente, la cultura política afgana no funciona de esa manera. Lo que a menudo no entiende el mundo exterior – incluidas capitales vecinas como Delhi – es que las líneas de frente nunca han estado claramente definidas en el Hindu Kush. Es de esperar en cualquier guerra civil que se basa esencialmente en una disputa fratricida.
Si Hekmatyar cambia de lado, habrá ocurrido una polarización virtual de los muyahidín. Entonces nos encontraremos en una historia a priori, ubicada en algún sitio a comienzos de los años noventa después que el famoso diplomático de la ONU, Diego Cordovez y el Ejército Rojo habían abandonado el Hindu Kush y en algún momento antes de la llegada a la escena de los talibanes para arruinar la fiesta.
Pero si Hekmatyar elige la política en lugar de la guerra, también se habrá cruzado un importante obstáculo en el aislamiento de los elementos intransigentes (irreconciliables) dentro de los talibanes – la así llamada Quetta shura (consejo) y la red Haqqani. Es interesante que el jefe del ISI haya solicitado el sábado una audiencia con el rey saudí en Riyadh.
…………..
M K Bhadrakumar fue diplomático de carrera del Servicio Exterior de la India. Ejerció funciones en la extinta Unión Soviética, Corea del Sur, Sri Lanza, Alemania, Afganistán, Pakistán, Uzbekistán, Kuwait y Turquía.
---
Argelaguer, Sales de Llierca, Sant Jaume de Llierca, Montagut i Oix, Tortellà, Les Planes d'Hostoles, Sant Feliu de Pallerols, Sant Aniol de Finestres, Besalú, Beuda, Maià de Montcal, Sant Ferriol, Olot, Castellfollit de la Roca, Les Preses, Riudaura, Sant Joan les Fonts, La Vall de Bianya, La Vall d´en Bas, Mieres, Santa Pau Garrotxa Girona Lleida Tarragona Barcelona Catalunya Espanya Lejarza PrincesaLetizia
El error de EE.UU. en la elección afgana | 03-11-2009 - 09:22:35 GMT 1 #
La Casa Blanca convalida la reelección de Karzai pese al fraude en las urnas
Las autoridades electorales afganas declararon ayer al jefe del Estado saliente, Hamid Karzai, vencedor de las elecciones presidenciales, después de que el domingo se retirase de la segunda vuelta su rival, Abdullah Abdullah, que había denunciado el riesgo de que se produjera un fraude masivo.
«Declaramos que Hamid Karzai, que ha conseguido la mayoría de los votos en la primera vuelta y que es el único candidato presente en la segunda, es el presidente electo de Afganistán», proclamó Azizullah Ludin, presidente de la Comisión Independiente Electoral (IEC), encargada de organizar el escrutinio y de la proclamación de los resultados.
Esperando desde agosto
Este anuncio se produce más de dos meses después de la calamitosa primera vuelta, celebrada el 20 de agosto y que estuvo marcada por la violencia de los talibán, una débil participación (38,7%) y un fraude masivo, especialmente a favor de Karzai, hasta el punto de que una cuarta parte de las papeletas -un tercio de las que obtuvo el presidente saliente- tuvieron que ser anuladas.
Nombrado por Karzai, antiguo asesor del presidente y acusado de haberle favorecido durante todo este doloroso proce- so, Lundin indicó que la decisión fue tomada de acuerdo con la ley electoral y la Constitución afgana, «en el mayor interés del pueblo afgano» y a la vista de los riesgos de fraude y violencia que presentaba la celebración de la segunda vuelta.
«El anuncio sorpresa de su excelencia el doctor Abdullah Abdullah presentaba grandes dificultades en cuanto a la organi- zación de una segunda vuelta», explicó Ludin, precisando que «todos los miembros de la IEC habían alcanzado un consenso» sobre esta cuestión.
Denuncia de fraude
El ex ministro de Exteriores Abdullah Abdullah anunció el domingo que no participaría en la segunda vuelta, inicialmente previstas para el próximo sábado, después de que Karzai rechazase tener en cuenta las medidas que había planteado para intentar limitar el fraude.
Abdullah reclamaba especialmente la expulsión de Ludin y el cierre de las oficinas de votación fantasmas.
Los observadores consideraban que las demandas de Abdullah eran tan elevadas que mostraban una voluntad de no par- ticipar en la segunda vuelta.
En la primera vuelta, Karzai logró reunir el 49,67% de los votos, frente al 30,59% de Abdullah. El segundo, previsiblemente, hubiera sido derrotado en una eventual segunda vuelta, según estiman los expertos. De haber superado el 50% de los votos, Karzai hubiera sido reelegido en la primera vuelta y no tendría que haber comparecido en la segunda.
El presidente saliente, que sigue convencido de haber ganado en la primera vuelta del pasado 20 de agosto, únicamente aceptó la celebración de la segunda después de recibir fuertes presiones internacionales.
Aplauso de Ban
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, que llegó ayer por la mañana a Kabul, valoró positivamente la anulación de la segunda vuelta de las elecciones y felicitó al vencedor, haciéndole un llamamiento a «formar rápidamente un Gobierno que será apoyado a la vez por el pueblo afgano y la comunidad internacional».
«El proceso electoral ha sido difícil para Afganistán y hay que aprender esta lección», añadió Ban.
El nombramiento de Karzai pone, aparentemente, el punto final a dos meses de aguda crisis política que ha visto cómo se han multiplicado los ataques de los talibán, que han alcanzado incluso el corazón de Kabul, supuestamente la zona más vigilada de Afganistán. Los insurgentes habían jurado desestabilizar el proceso electoral.
En cualquier caso, su reelección tiene el riesgo de debilitar la legitimidad de Karzai, que fue instalado para gobernar Afganistán a finales de 2001 por las potencias occidentales cuando una coalición internacional liderada por EEUU derrocó a los talibán, que se encontraban en el poder desde 1996.
Para reforzar su debilitado poder, Karzai podría intentar formar un Gobierno de «unidad nacional» con Abdullah, una hipótesis que se ha mencionado repetidamente en las últimas semanas.
Abdullah ha dejado la puerta abierta a esta posibilidad, aunque su presencia personal en el Ejecutivo parece poco probable en un momento en el que puede encabezar la oposición a Karzai, siempre dentro de las estructuras creadas por los occi- dentales, según destacan los observadores.
Abdullah
Abdullah Abdullah explicó ayer que su decisión de retirarse ha sido dolorosa, pero prometió continuar trabajando por la causa de su país, en una entrevista concedida a la radio pública estadounidense (NPR).
EEUU le felicita por la «histórica elección»
EEUU felicitó ayer a Hamid Karzai por «su victoria en esta elección histórica», mediante un comunicado que fue difundido por la Embajada en Kabul.
«Felicitamos al presidente Karzai por su victoria en esta elección histórica y continuaremos trabajando con él, su nueva Administración, el pueblo afgano y nuestros socios en la comunidad internacional para apoyar el progreso de Afganistán en sus reformas institucionales, la seguridad y la prosperidad», indicó la Embajada.
«Felicitamos también al doctor Abdullah y a los demás candidatos por sus esfuerzos destinados a reforzar el futuro democrático de Afganistán», agregó.
Desde París, los responsables de las diplomacias francesa y alemana, Bernard Kouchner y Guido Westerwelle, instaron a Karzai y Abdullah a cooperar. «Esperamos que el presidente afgano se esfuerce en reunir a todos los sectores. Tiene que intentar ser el presidente de todos los afganos», destacó Westerwelle en una conferencia de prensa conjunta con Kouchner. Ambos reclamaron también una estrategia común de los estados europeos en Afganistán.
---
Argelaguer, Sales de Llierca, Sant Jaume de Llierca, Montagut i Oix, Tortellà, Les Planes d'Hostoles, Sant Feliu de Pallerols, Sant Aniol de Finestres, Besalú, Beuda, Maià de Montcal, Sant Ferriol, Olot, Castellfollit de la Roca, Les Preses, Riudaura, Sant Joan les Fonts, La Vall de Bianya, La Vall d´en Bas, Mieres, Santa Pau Garrotxa Girona Lleida Tarragona Barcelona Catalunya Espanya Lejarza PrincesaLetizia
La Casa Blanca convalida la reelección de Karzai pese al fraude en las urnas | 03-11-2009 - 09:35:28 GMT 1 #
Protestas en Helmand y Jost por la muerte de civiles en bombardeos aliados.
La ONU abandona Kabul.
Afganistán: crece la rabia
Enrico Piovesana
Hay dos taxis y dos furgonetas aparcadas en el centro de Lashkargah, capital de la provincia meridional de Helmand, delante del palacio del gobernador, Gulab Mangal. Tienen las puertas traseras abiertas para que todo el mundo pueda ver lo que hay dentro: nueve cadáveres ensangrentados y envueltos en mantas de colores. Son los cuerpos de nueve campesinos: tres son niños. Murieron el miércoles por la noche en un bombardeo aéreo aliado en su pueblo, Korjashien, mientras trabajaban en el campo. Las autoridades locales han confirmado que hubo una incursión aérea, pero dicen que las víctimas son sólo ocho militantes talibanes.
"¡Muerte a los extranjeros! ¡Muerte a Karzai!", gritan sus familiares y vecinos, que han venido a manifestarse a la ciudad, bajo la mirada de los paseantes que se paran a mirar la macabra escena, guardando silencio y haciendo gestos de desaprobación con sus cabezas envueltas en turbantes.
Se multiplican las protestas antioccidentales. También en Jost, otra ciudad importante de la misma provincia, en el Este del país, la gente salió a la calle a gritar eslóganes contra los estadounidenses y contra Karzai. Protestaban por la muerte de al menos un civil en otro bombardeo aéreo que tuvo lugar el miércoles por la noche en el pueblo de Baramjil.
Cientos de personas desfilaron por la ciudad. Gritaban su rabia y blandían largos bastones. Muchos de ellos son estudiantes universitarios: los mismos que el pasado 22 de octubre habían salido a la calle en todo Afganistán y quemaron banderas de EEUU al conocer la noticia de un ataque de los marines a una mezquita de Wardak, durante la cual habían quemado un ejemplar del Corán.
París: «Karzai es un corrupto, pero es nuestro hombre». A pesar de la censura mediática impuesta por las fuerzas occidentales de ocupación y por el mismo gobierno afgano, el resentimiento de la población afgana contra la presencia militar extranjera cada vez está más extendido en el país. Así como el desprecio hacia Karzai: los afganos, incluso quienes al principio apoyaban a Karzai, no comprenden cómo Occidente puede seguir legitimando el poder de un campeón tan descarado de la corrupción y la inmoralidad, hasta el extremo de felicitarse con él por el éxito de sus fraudes electorales. «De acuerdo, Karzai es un corrupto, pero es nuestro hombre y debemos legitimarlo», declaró al New York Times el ministro francés de Exteriores, Bernard Kouchner.
Luego nos sorprendemos de que en las manifestaciones de estudiantes afganos se vean pancartas que dicen: «¡Queremos el Islam, no la Democracia!».
La ONU se va de Kabul. Los talibanes están ganando la guerra en Afganistán porque Occidente ha perdido la paz, ha perdido la cara, ha traicionado las esperanzas y la confianza del pueblo afgano.
Mandar más soldados, como hará Obama, o más cazabombarderos, como acaba de hacer Italia, para seguir apuntalando un régimen impopular con el de Karzai, sólo servirá para retrasar la derrota militar, política y cultural de Occidente.
El regreso de los talibanes a Kabul es sólo cuestión de tiempo.
Lo sabe la ONU, que ha decidido salir de la capital afgana, cercada por los insurgentes, y llevarse su personal al norte, a Mazar y Herat, las únicas dos ciudades afganas que se libran por ahora de la amenaza talibana, o incluso a Dubai, porque ni siquiera el repliegue tradicional a Pakistán es ya seguro.
----
Argelaguer, Sales de Llierca, Sant Jaume de Llierca, Montagut i Oix, Tortellà, Les Planes d'Hostoles, Sant Feliu de Pallerols, Sant Aniol de Finestres, Besalú, Beuda, Maià de Montcal, Sant Ferriol, Olot, Castellfollit de la Roca, Les Preses, Riudaura, Sant Joan les Fonts, La Vall de Bianya, La Vall d´en Bas, Mieres, Santa Pau Garrotxa Girona Lleida Tarragona Barcelona Catalunya Espanya Lejarza PrincesaLetizia
Afganistán: crece la rabia | 07-11-2009 - 09:00:18 GMT 1 #