La Reconstrucción del PCE ante el avance del fascismo
José Marín Ibárruri: La Reconstrucción del PCE ante el avance del fascismo.-El fascismo avanza en Europa. Lo demuestra no sólo el resultado de las elecciones del 7 de junio, donde 50 fascistas han logrado estar representados en el Parlamento, sino también el avance de la mediocridad ideológica en casi todos los países, incluido España, producto del miedo generalizado que avanza en la conquista de las conciencias. El miedo es la semilla del fascismo, que crece y se convierte en odio. En miedo y odio al inmigrante, al diferente, al vecino, a vivir.
Si llegásemos a deducir un paralelismo real entre la situación actual de Europa con la situación previa al auge del nazismo y el fascismo en el siglo XX, solo nos quedaría actuar en consecuencia para evitar consecuencias siquiera lejanamente similares a la que aquello supuso entonces.
Pero no solo esos 50 fascistas en el Parlamento Europeo son el reflejo del avance neofascista en Europa. No es necesario tener el pelo rapado, llevar botas militares y apalear inmigrantes para ser parte integrante de ese nuevo monstruo que crece tan cerca de nosotros. No hace falta ser de raza blanca, rubio y con ojos azules. No hace falta ni siquiera ser europeo. No hace falta ser de clase alta o acomodada. Es suficiente con tener miedo. Y el miedo lo siente hasta el mismo sudamericano que el otro día vieron votar al Frente Nacional, o al otro que votaba a Falange Española. También lo sienten todos aquellos inmigrantes que han votado al Partido Popular y que no quieren que lleguen más compatriotas a España, porque serán su competencia directa a la hora de encontrar un trabajo.
Y el fascismo no es solo miedo. También es el ensalzamiento
de los valores más infames y mediocres del ser humano. El fascismo primero nos conquista culturalmente, y después, políticamente. El ejemplo más visible es la Italia de Berlusconi, donde tras años de control de casi todo el aparato mediático italiano, ahora se ha convertido en un personaje que no sólo se inmune a la corrupción, sino que además es envidiado y admirado por gran parte de la sociedad italiana.
Pero no hay que irse a Italia. Basta con mirar hacia Valencia, por ejemplo, donde la mayoría de la sociedad valenciana – que ha ido a votar - ha optado por apoyar a un partido salpicado por la corrupción, y cuyo líder afirma que “Camps es el más honorable de todos los valencianos”.
Y es que en España, si los partidos de ultraderecha son totalmente marginales es por que su discurso está totalmente asumido por el Partido Popular, el partido que ha ganado las elecciones europeas.
Tengamos en cuenta también que ante el avance del fascismo la socialdemocracia no sólo es impotente, sino que es en parte responsable. Responsable por haber claudicado ideológicamente, no sólo en los últimos años, sino durante muchas décadas. Responsable por su cobardía ante el fascismo, como lo demostró en España yendose de vacaciones durante 40 años.
Coincide, no por casualidad sino por necesidad histórica, la claudicación de la socialdemocracia y el avance fascista, con la implosión de nuevos movimientos de resistencia y con el nuevo discurso de la reconstrucción comunista. Y es que lo único que ha demostrado ser capaz de parar el fascismo es el comunismo. El fascismo es el miedo. El comunismo el valor y la generosidad, como en nuestro país demostraron durante 40 años los militantes comunistas.
Se da la circunstancia también de que Izquierda Unida (IU), en un contexto como este y en plena crisis provocada por el capitalismo, no ha sido capaz de llegar a la gente que se ve afectada por ella. Resiste electoralmente en Andalucía, precisamente porque allí existe un Partido fuerte y organizado. Fuera de Andalucía, todo es un desierto electoral y organizativo. En Europa solo los partidos europeos con una clara identificación comunista y una organización fuerte como en KKE griego, el PCP portugués o el AKEL chipriota han conseguido unos buenos resultados. Por eso es hoy de nuevo el PCE la única organización capaz de plantear una respuesta ante este avance de las posiciones y los valores neofascistas. Poco a poco, pero sin pausa, se reactivan comités locales, surgen nuevas agrupaciones, vuelven o llegan nuevos militantes, y los comunistas esperan una respuesta valiente del Partido. Una respuesta que debe concretarse en el XVIII Congreso del PCE (Partido Comunista de España), que deberá estar a la altura que lo están estando muchos comités locales, provinciales y algunas federaciones, que han comprendido la necesidad ineludible de una organización comunista fuerte, donde no sobre ningún comunista, pero donde sí sobren quienes pretendan utilizar de nuevo al PCE como trampolín para sus intereses. Y por tanto, todos y todas las militantes del PCE debemos dedicar todos nuestros esfuerzos durante los próximos meses para que nuestro Partido consolide en el próximo Congreso el rumbo que le está marcando la historia y la militancia. (Foto: Carlos Marx Lejarza)

Meneame
del.icio.us
05/01/2008 GMT 1
“Pasionaria” las ocho condiciones que el Partido Comunista de España (PCE) considera necesarias para el triunfo del Antifascismo. 1937
lejarza @ 15:43
“Pasionaria” expone las 8 condiciones que el Partido Comunista de España considera necesarias para el triunfo del Antifascismo. 1937.-Ayer por la tarde, a través del micrófono de la Unión Radio, Dolores Ibarruri pronunció un interesantísimo y elocuente discurso, en el que comenzó saludando a los Heroicos luchadores madrileños en el comienzo del año de la victoria.
Dijo cómo los militares traidores no pudieron sospechar nunca que el Pueblo les contestara con la arrogancia y el valor con que diariamente se frustran sus furiosos ataques. Creyeron que todo el Proletariado era como ellos son de viles y traidores, pensaron que, efectivamente, el Africa comenzaba en los Pirineos, porque desconocían a los militares, marinos y aviadores que saben hacer honor a su juramento de defender la República, que es defender España; desconocían a nuestras Mujeres, capaces de ofrendar a sus hijos sin verter una lágrima.
Todo esto lo han aprendido los sublevados en el año recién terminado de 1936, así como aprendieron lo que vale y cuesta dominar a un Pueblo decidido a ser libre.
"Los que llamándose patriotas traicionaron a su propio País para entregarlo en manos extranjeras, que no vacilan en destruir todas las riquezas artísticas, que no dudan en asesinar a mujeres y niños indefensos, que destruyen hasta los cimientos de un Pueblo que son incapaces de conquistar, olvidaron que el alma de España se forjó, indomable y grandiosa, en gestas Heroicas, escritas con sangre en su inmortal Historia."
Afirma que España no será jamás del Fascismo, pues en el reloj de la Historia ha sonado, de nuevo, la hora de España que se levanta, se despereza de un sueño de siglos y vuelve, como antaño, a estremecer la admiración del Mundo, que la contempla asombrado de nuestra Lucha. Y es el ejemplo que muestra a los Pueblos oprimidos cuál es el camino que lleva al aplastamiento definitivo de los opresores.
Hoy, como ayer, el Partido Comunista de España quiere señalar las consignas de la Victoria. ¿Cuáles son las condiciones necesarias para el Triunfo? A juicio del Partido, estas ocho:
Primera. Que un Gobierno como el actual, en el cual están representados, como ahora, todas las Fuerzas que controlan masas de opinión, tenga plena autoridad y que todos, hombres y Organizaciones, respeten, acaten y apliquen las decisiones de ese Gobierno y sus autoridades.
Segundo. Que se implante inmediatamente el Servicio obligatorio, único medio de llegar rapidamente a la creación del gran Ejército del Pueblo, con la organización y la disciplina que aseguren su eficacia Militar. Que a este Ejército se le den mandos civiles y militares fieles a la República y al Pueblo, y que este Ejército y estos mandos sean respetados y sus órdenes cumplidas sin discusión. Que se cree un Estado Mayor, y en este mando único se concentren los mejores militares, los más capaces y, conjuntamente con ellos, los mejores representantes de los partidos y organizaciones sindicales de la confianza de sus masas; que sus órdenes sean acatadas sin discusión.
Tercera. Que se imponga una Disciplina férrea en la retaguardia, mediante una campaña de esclarecimiento de lo que significa esta Guerra, a fin de acabar con esa concepción simplista y peligrosa aún existente de que la Guerra sólo concierne a los territorios en los que se pelea, y no al Pueblo entero y a todas las regiones.
Cuarta. Que se Nacionalicen y reorganicen nuestras Industrias básicas, y en primer lugar las industrias de guerra, para poder hacer frente a las necesidades de la lucha y de la retaguardia, y que todos los Sindicatos, partidos políticos y hombres fieles a la causa del Pueblo interpongan su influencia para que impere una sola preocupación: producir más y mejor para acelerar la Victoria.
Quinta. Que se cree un Consejo Coordinador de la Industria y de la Economía general, en el cual estén representados todos los técnicos y especialistas del Frente Popular, para que este alto organismo del Estado oriente y dirija la producción y que todos acaten y apliquen sus decisiones.
Sexta. Que se implante el Control Obrero sobre la Producción; pero que los organismos encargados de aplicarlos actúen de acuerdo con el Plan trazado por el Consejo Coordinador.
Séptima. Que en el Campo se produzca todo cuanto haga falta para el Frente y para la retaguardia, sobre la base de un Plan establecido por representantes de organizaciones campesinas, partidos y organizaciones del Frente Popular; pero que se respete el producto del trabajo, sea individual o Colectivo, de las masas campesinas y se asegure a los productores agrícolas un precio remunerador para sus productos y mercados nacionales e internacionales; y
Octava. Que se coordine la producción agricola e industrial, y que toda ella tienda a un objetivo único: ganar la Guerra.
Concluyó diciendo que el enemigo tiene prisa, porque necesita acabar la Guerra rápidamente, para lo cual ha concentrado sobre Madrid cuantos elementos de destrucción le ha proporcionado el Fascismo Internacional, y pide a todos Unión estrecha y ánimo sostenido en tensión continua para lograr el cercano éxito. 4-1-1937
***
Proclama del Camarada General en Jefe Miaja
Milicianos, soldados: Siete días viene el enemigo atacando, de día y de noche con la máxima energía las posiciones exteriores de la Defensa de Madrid; para ello han estado acumulando toda clase de elementos las tres naciones que le ayudan: Italia, Alemania y Portugal, unidos a los marroquíes y legionarios. En sus radios ya anuncian que no creían encontrar tan fuerte resistencia como la que le habéis presentado.
Lo mismo que en los primeros días de noviembre tenéis que portaros hoy, no abandonando vuestro puesto y defendiéndolo a todo trance; el que lo abandonase, es un insensato, que pondría en peligro, no sólo las Libertades de nuestro Pueblo; sino la existencia de sus familiares.
A Luchar, pues, como lo habéis hecho hasta ahora, y tened la seguridad que los derrotaremos completamente y la Victoria coronará vuestro esfuerzo.
En la seguridad que así lo haréis, confia el Pueblo de España entera y vuestro General en Jefe. Miaja, enero 1937
***
Madrid la criminal Aviación extranjera
Han sido bombardeados la Embajada y el Consulado de Inglaterra.-El Delegado de Propaganda y Prensa de la Junta delegada de Defensa de Madrid ha manifestado que la aviación facciosa, insistiendo en sus criminales bombardeos sobre la población abierta de Madrid, arrojó durante la incursión de anoche varias bombas en el edificio de la Embajada inglesa, sito en la calle de Fernando el Santo.
A consecuencia de esta agresión han resultado heridos el encargado de la Embajada, el agregado militar y una señora.
También cayeron algunas bombas en el edificio de la antigua Presidencia del Consejo de Ministros, del paseo de la Castellana, y en otras casas de calles inmediatas.
Este bombardeo -terminó diciendo el Delegado- sobre la zona que hasta ahora se venía considerando neutral, ha causado gran indignación en el vecindario madrileño.
Por informes particulares de Agencia Febus hemos confirmado la versión del Delegado de Prensa, y sabemos también que otra de las bombas cayó en el Consulado inglés, establecido en un edificio adyacente al de la Embajada.
La cobarde aviación enemiga, que a la Luz del Sol huye ante la presencia de nuestros Cazas de la "Gloriosa", desistiendo de los objetivos militares, hizo incursiones sobre Madrid durante la noche, dejando caer varias bombas en plena Población Civil. Nuevos destrozos y nuevas víctimas inocentes, sin otra finalidad que el daño por el daño, la barbarie por deporte, pues no produce la menor desmoralización.
Lo prueba el hecho de que se precisa medidas verdaderamente conminatorias para evacuar a las familias.
La indignación sube de punto al leer en los periódicos de Sevilla o Burgos: "Nuestra aviación cumplió los objetivos militares que le habían sido encomendados." "El general Franco demora la entrada en Madrid, porque no quiere causar daños en la población." Madrid 9-1-1937
***
Partes Oficiales
Norte: Para repetir sobre la capital el bombardeo de la Población Civil que efectuaran la víspera contra algunos Pueblos de las márgenes del río Nervión, aparecieron a las cuatro de la tarde sobre Bilbao (18) dieciocho aparatos enemigos, que lanzaron Bombas de metralla e incendiarias sobre la Villa. Ante este ataque surgieron nuestros Cazas, entablándose en el mismo Bilbao combate aéreo, en que fueron derribados tres aparatos enemigos. Uno cayó incendiado en Larrasquitu, otro en Alonsótegui y el otro en Enécuri. barriadas de las afueras de Bilbao. Todos los tripulantes de los aeroplanos derribados son Alemanes. Uno de ellos, que se desprendió en paracaidas, tomó tierra en Iralaberri. Al acercarse un Miliciano para detenerlo, el Alemán disparó su pistola contra él, y lo mató. Otro Miliciano que caminaba detrás de su compañero, disparó contra el Piloto, causándole la muerte.
Como consecuencia del combate aéreo se averió uno de nuestros Cazas resultando muerto el Piloto."-Febus. Madrid 5-1-1937
Detalles del Combate aéreo sobre Bilbao y del piloto Alemán muerto
Bilbao 5-1-1937, 2 madrugada. Ayer mañana, a las diez, se advirtió sobre Bilbao la presencia de aparatos facciosos. Nuestros Cazas salieron rápidamente y les obligaron a huir. Por la tarde, a las tres, hicieron un nuevo intento, presentándose nueve (9) aparatos de Bombardeo y trece (13) de Caza. Ocho de los nuestros entablaron Combate con los facciosos, combate que fue presenciado por numeroso público. Momentos después se vio que un Trimotor enemigo caía envuelto en llamas mientras sus ocupantes descendían en los paracaídas. El aparato faccioso incendiado cayó en las proximidades de Arraiz en un lugar situado a espaldas del barrio de Torres Urizart. Uno de los Pilotos descendió en el lugar denominado Jaro de Arana.
El Piloto, que resultó muerto, que tenía la categoría de Alférez de Aviación del Ejército Nazi Alemán, se llamaba Adolph Herrmann; de profesión montador, natural de Golseneisoen y con domicilio en Berlín. Tenía veintisiete años. Entre los documentos encontrados en su cartera figura un Carnet expedido por el Ejército del sur de España, y que dice así: "Al portador de este carnet, Adolph Herrmann, Alférez, se autoriza la libre circulación por todo el territorio ocupado por el Ejército Nacional. Se ruega a todas las autoridades civiles y militares le presten toda clase de facilidades, manifestándose al mismo tiempo que dicho señor está autorizado para llevar armas. Firma el documento de orden de S. E. el Teniente Coronel de Estado Mayor, firma ilegible." También se le encontraron otros documentos de menos importancia:
Durante la incursión de los aviadores rebeldes sobre Bilbao dejaron caer varias Bombas, causando leves daños en un lavadero cerca del cual fueron recogidas dos mujeres, que no sufrieron más que pequeñas lesiones.
A la altura de Galdácano se entabló un gran combate entre los cazas rebeldes y los nuestros y que fue favorable para la Aviación leal Repúblicana.-Febus. Madrid 5-1-1937
“Pasionaria” las ocho condiciones que el Partido Comunista de España (PCE) considera necesarias para el triunfo del Antifascismo. | 11-06-2009 - 15:04:00 GMT 1 #
20/01/2008 GMT 1
Los tres enemigos de España, el Fraile jesuita, el trigo y el mulo
lejarza @ 08:25
Fernando Valera. 20-01-1937: Los tres enemigos de España, el Fraile jesuita, el trigo y el mulo.-El Pueblo Español tuvo siempre tres enemigos, hijos los tres de una misma madre. Uno de estos tres hermanos era el Fraile.
Ahora parece que los Frailes se hayan concluido, aunque mucho me temo que anden por ahí disfrazados, más abundantes y peligrosos que nunca.
¿Qué es el Fraile? Una perversión del ser humano. Lo de menos es que vista ropa talar y viva en un Convento. Todo el mundo sabe que los Jesuitas, cuando se ven perseguidos, disuelta su Comunidad por los Gobiernos, siguen Organizados en la Clandestinidad, cada uno físicamente en lugar distinto, pero todos unidos espiritualmente en una Comunidad Hermética. Y entonces son más poderosos y más temibles.
Lo de menos en el Fraile es su atuendo y su forma de vida. Lo de más, su espíritu. Fraile quiere decir mente obcecada por una superstición, intransigencia, fanatismo, inclinación a imponer por las buenas o por las malas sus propias sandeces a los demás mortales; voluntad sectaria que no tolera duda, independencia ni alegría en el prójimo; deseo firme y constante de moldear la sociedad conforme a costumbres, ritos y maneras que se desprenden de sus doctrinas; sometimiento de los pueblos al despotismo Ideológico de la Secta o Comunidad.
El Fraile es la negación del hombre civil. El Fraile Jesuita se siente vinculado a su Orden -una pequeña sociedad- y desvinculado de la gran sociedad que es el mundo. Y cuando su Orden prospera, domina, se enriquece o se impone el Fraile está contento, aunque aquel esplendor acabe con la alegría y la abundancia de la Sociedad Civil.
Y es claro que ahora, cambiados Trajes y Símbolos, andan por ahí muchos Frailes sueltos o sindicados que acabarían, si les dejaran, con la prosperidad y la dicha del Pueblo, satisfechos de disfrutar ellos la Tiranía intransigente y el esplendor económico de su propia Orden o Comunidad.
Hermano del Fraile es en España el trigo, terrible maldición que la Diosa Ignorancia llamó sobre nuestras tierras. A la superstición del trigo fueron sacrificados encinares, ganados, bosques, viñedos y plantas forrajeras.
La “superstición del trigo” es causa de que a los Españoles les cueste el Pan dos veces más caro de lo que en el Mercado Internacional vale. La protección al trigo -fue, representa para España una carestía de mil millones de pesetas cada año -nos llevó a la política de tasas altas y de Pan caro. Al arrimo de la Tasa fueron penetrando los Arados en la entraña de la Tierra Madre, más para rasgárselas y esterilizarlas, que para fecundarlas. El trigo es para el agricultor la rutina, como el dogma para el Fraile. Castilla pagó a la Superstición Religiosa y al culto del Trigo la terrible contribución de su fanatismo y de su miseria.
El Dogma Religioso, como es mentira, necesita para subsistir la Inquisición, la exclusiva. El trigo, como es antieconómico, necesita el Arancel, la prohibición, el Monopolio del Mercado Nacional. Hace poco más de un año (1936) que en un Congreso de Unión Republicana manifesté mi temor de que la Política del Trigo penetrara en las regiones de Levante. Lo que nunca hubiera creído es que semejante catástrofe se cobijara bajo las Banderas redentoras de la Revolución. Hasta mi ha llegado la noticia de que hay quienes piensan arrancar los Naranjos que plantaron asiduas manos ajenas, para sembrar tierras de Trigo.
El Naranjo, con el Olivo y la Viña, son los fundamentos de la verdadera Riqueza de España. Son el chorro que vierte en la Economía Nacional el caudal que por otro agujero se lleva el Trigo maldito. Nuestra Naranja, nuestro Olivo y nuestro Vino luchan y vencen contra los Productos Extranjeros en el mercado libre del mundo. No necesitan Aranceles, ni Fronteras, ni Tasas. Con una simple mejora de calidades en la preparación y comercio de los productos alcanzarían posibilidades insospechadas. Arrancar un naranjo para poner Espigas vale tanto como cerrar la ventana de nuestra Economía al aire sano para abrir la espita del Gas venenoso. ¡Unicamente las Comunidades de Frailes Jesuitas, metidas a Comités Revolucionarios, serian capaces de concebir semejante despropósito! Matar la Verdad para imponer el Mito, eso se llama Inquisición aplicada a la Economía. ¡Y luego creíamos que la Revolución había acabado con los Frailes Jesuitas!
¿Queréis saber si hay verdadera Religiosidad en un país? Decretad la Libertad de Conciencia, y bien pronto descubriréis que todo era farsa y mentira. Cinco años de Libertad a medias, han bastado para que el Pueblo, que asistía a las procesiones, quemara santos y templos. Si la religiosidad hubiera sido sincera, habría prosperado con la Libertad Republicana; porque la Libertad sólo mata a la mentira.
¿Queréis saber si un cultivo es Económico? Decretad la Libertad de Comercio. El Olivo, la Viña y el Naranjo, no necesitan privilegios, ni Tasas, ni protecciones, porque son una verdad Económica. El trigo es incompatible con la Libertad, porque es una mentira. Y las mentiras, en lo Religioso, son errores o pecados; pero en lo Económico, se llaman escasez y miseria.
En tiempos normales bastaría iniciar una política de gradual liberación del mercado triguero para que comenzase a disminuir la extensión de las áreas dedicadas a sembradura, y para que se produjera un abaratamiento proporcional del preció del Pan.
Discurriendo por tierras de la Mancha, hace poco más de un año, descubrí la Hermandad de los tres enemigos de nuestro Pueblo.
Leguas y más leguas de tierra deshabitada. Ni un animal, ni un hombre, ni un árbol. Tierras tristes, porque les falta el movimiento armónico de la vida. “ Tierras de místicos, de capitanes y de bandidos “, ha dicho un ilustre “repúblico“. De vez en cuando, un poblachón inmenso de casas chatas, arracimadas en torno a la Iglesia, donde vivían amontonados unos hombres hoscos, sucios e ignorantes. Un Casino de Señoritos fascistas. Otro Casino de Obreros del Partido Comunista de España (PCE). Y el campo despoblado.
Alguna vez, entre los mares de mieses, sobre el polvo asfixiante del camino, un hombre y un mulo. Un mulo estéril como un Fraile Jesuita. En otras tierras más humanas aran con vacas, que son simbolo de abundancia y de fecundidad. Alli, con mulos.
Y entonces pensé que una verdadera Revolución Española habia de llenar las Almas de Ideas, para que no hubiera Frailes Jesuitas; los campos de casas árboles y plantaciones, para que no hubiera poblachones sucios, ni campos de mieses, ni caciques, ni fascistas, ni mendigos; y en torno al Hogar del Hombre, los enjambres, las aves domésticas, la Vaca Sagrada y la Oveja humilde, para que no hubiera mulos, ni rebaños, ni dehesas, ni Frailes Jesuitas.
El Fraile, el Trigo, el Mulo: he aquí los tres hermanos bastardos que hicieron de gran parte de España una tierra triste, árida e infecunda. ¿Podrán los Frailes más que la Revolución? ¿Podrá la revolución más que ellos? Mucho me temo que la Revolución no pueda derrotarlos si no sacrifica primero a la madre que les dio el ser y les alimenta la vida: a la Santa, Cruel y Universal madre de todos los despotismos, A LA IGNORANCIA. Fernando Valera, Madrid 20-01-1937
Los tres enemigos de España, el Fraile jesuita, el trigo y el mulo | 11-06-2009 - 15:06:48 GMT 1 #
11/01/2008 GMT 1
Los facciosos, producción española
lejarza @ 13:10
Los facciosos, producción española.-Hay en España muchos terrenos que producen ricos Facciosos con maravillosa fecundidad; país hay que da en un solo año dos o tres cosechas; puntos conocemos donde basta dar una patada en el suelo y a un volver de cabeza nace un faccioso. Nada debe admirar, por otra parte, esta rara fertilidad, si se tiene presente que el faccioso es fruto que se cría sin cultivo, que nace solo y silvestre entre matorrales, y que así se aclimata en los llanos como en los altos; que se trasplanta con facilidad, y que tanto más robusto y rozagante cuanto más lejos está de la población. Esto no es decir que no sea también en ocasiones planta doméstica: en muchas casas los hemos visto y los vemos diariamente, como los tiestos en los balcones, y aun sirven para dar olor fuerte en cafés y paseos. El hecho es que en todas partes se crían; sólo el orden y el esmero perjudican mucho a la cría del faccioso, y la limpieza y el olor de la pólvora, sobre todo le matan. El faccioso participa de las propiedades de muchas plantas: huye, por ejemplo, como la sensitiva al irle a echar mano; se encierra y esconde como la capuchina a la luz del sol, y se desparrama de noche; carcome y destruye como la ingrata hiedra el árbol a que se arrima; tiende sus brazos como toda planta parásita para buscar puntos de apoyo; gústanle, sobre todo, las tapias de los conventos, y se mantiene, como esos frutos, de lo que coge a los demás; produce lluvia de sangre como el polvo germinante de muchas plantas, cuando lo mezclan las auras a una leve lluvia de otoño; tiene el olor de la asafétida, y es vano como la caña; nace como el cedro en la tempestad, y suele criarse escondido en la tierra como la patata; pelecha en las ruinas como el jaramago; pica como la cebolla, y tiene más dientes que el ajo, pero sin tener cabeza; cría, en fin, mucho pelo como el coco, cuyas veces hace en ocasiones.
Es planta peculiar de España, y moderna, que en lo antiguo, o se conocía poco, o no se conocía por ese nombre: la verdad es que ni habla de ella Estrabón, ni Aristóteles, ni Dioscóride, ni Plinio el joven, ni ningún geógrafo, filósofo, ni naturalista, en fin, de algunos siglos de fecha.
En cuanto a su figura y organización, el Faccioso es, en el reino vegetal, la línea divisoria con el animal, y así como la mona es en éste el ser que más se parece al hombre, así el Faccioso es en aquél la producción que más se parece a la persona; en una palabra: es al hombre y a la planta lo que el murciélago al ave y al bruto; no siendo, pues, muy experto, cualquiera lo confunde; pondré un ejemplo: cuando el viento pasa por entre las cañas, silba; pues cuando pasa entre los Facciosos, habla; he aquí el origen del órgano de la voz entre aquella especie. El Faccioso echa también, a manera de ramas, dos piernas y dos brazos, uno a cada lado, que tienen sus manojos de dedos como púas una espiga; presenta faz y rostro, y al verle cualquiera diría que tiene ojos en la cara; pero sería grave error; distínguese esencialmente de los demás seres en estar dotado de sinrazón.
---
VALL DEL LLIERCA Argelaguer, Sales de Llierca, Sant Jaume de Llierca, Montagut i Oix, Tortellà. VALL D'HOSTOLES Les Planes d'Hostoles, Sant Feliu de Pallerols, Sant Aniol de Finestres. Besalú, Beuda, Maià de Montcal, Sant Ferriol. FLUVIÁ Olot, Castellfollit de la Roca, Les Preses, Riudaura, Sant Joan les Fonts, La Vall de Bianya, La Vall d´en Bas, Mieres, Santa Pau Osona Vic Ripoll Ripollès Figueres Alt Empordà Garrotxa Girona Catalunya España Lejarza Madrid España Lliurona Berga Berguedà Bracons
Los facciosos, producción española | 11-06-2009 - 15:10:20 GMT 1 #
Esto no es lo único que está pasando, nos están engañando!!!!!
http://zentik.info/2009/06/supuesto-fraude-en-las-elecciones-europeas/
http://zentik.info/2009/06/dos-dias-han-tardado/
Roberto | 11-06-2009 - 19:14:53 GMT 1 #
Iniciativa Internacionalista denuncia un "pucherazo" en las europeas:
La "lista de ETA", como el líder del PP, Mariano Rajoy, ha denominado a la formación Iniciativa Internacionalista (II), se niega a pasar la página de las pasadas elecciones europeas, en las que no logró ningún escaño.
Así, mientras el líder conservador ha pedido "estar muy atentos" ante las próximas convocatorias electorales, II se niega a pasar la página de las europeas y ha denunciado un "pucherazo" en el recuento de los votos de los comicios.
II recabó 175.895 votos, un 1,12 % del total, pese al apoyo de la izquierda abertzale, con el que ha conseguido reunir 115.281 sufragios en el País Vasco y 22.985 en Navarra.
La formación, que recibió el apoyo explícito de la ilegalizada Batasuna, considera que ha habido un "pucherazo en toda regla", del que ha acusado al Ministerio del Interior.
Por una parte, según II, ha habido "irregularidades" como "las atribuciones de votos de II en 24 localidades del País Vasco y Navarra a otras listas, especialmente de la extrema derecha española", e irregularidades similares en Andalucía y Castilla.
Por otra, II ha dicho que no hay una "explicación lógica para el aumento espectacular de votos en blanco y nulos con respecto a las elecciones europeas de 2004 —exactamente 57.000 votos nulos y 125.000 votos en blanco—, algo especialmente sospechoso cuando el porcentaje de participación fue similar y ninguna organización política con incidencia significativa llamó al voto en blanco o al voto nulo".
La formación ha hecho un llamamiento para que mañana miércoles sus representantes provinciales y apoderados acudan a los recuentos que se van a hacer en las juntas provinciales, fijándose en que el número de votos obtenidos coincida con el número de votos atribuidos en las actas electorales y a su vez que esto coincida con los votos atribuidos por el Ministerio del Interior.
Publico.es Jueves, 11 de Junio de 2009
Iniciativa Internacionalista denuncia un \ | 11-06-2009 - 20:52:18 GMT 1 #
Adam Smith está más cerca de Karl Marx que de los que actualmente lo ensalzan
Eric Toussaint
En las siguientes citas descubrimos que lo que escribió Adam Smith en los años de 1770 no está tan alejado de lo que escribieron Karl Marx y Friedrich Engels setenta años después, en el famoso Manifiesto comunista.
Según Adam Smith: «Por lo general, el trabajador de la manufactura añade, al valor de los materiales sobre los que trabaja, el de su propio mantenimiento y el beneficio de su patrono.»[2] Traducido en términos marxistas, eso significa que el obrero reproduce en el transcurso de su trabajo el valor de una parte del capital constante (es decir, los medios de producción —la cantidad de materias primas, de energía, la fracción del valor del equipo técnico utilizado, etc.— que entran en la producción de una mercadería determinada) al que se agrega el capital variable correspondiente a su salario y el beneficio de su patrono, que Marx denominó la plusvalía. Karl Marx y Adam Smith, en épocas diferentes, consideraron que el patrono no produce valor, cuando, por el contrario, es el obrero el que lo produce.
Según Adam Smith, el obrero crea valor... sin ningún coste para el capitalista: «Aunque el patrono adelante los salarios a los trabajadores, en realidad éstos no le cuestan nada, ya que el valor de tales salarios se repone junto con el beneficio en el mayor valor del objeto trabajado.»[3]
En el siguiente pasaje, Adam Smith analizó los conflictos de interés y la lucha de clases entre capitalistas y obreros
«Los salarios corrientes del trabajo dependen del contrato establecido entre dos partes cuyos intereses no son, en modo alguno, idénticos. Los trabajadores desean obtener lo máximo posible, los patronos dar lo mínimo. Los primeros se unen para elevarlos, los segundos para rebajarlos.
»No es difícil, sin embargo, prever cuál de las partes vencerá en la disputa y forzará a la otra a aceptar sus condiciones. Los patronos, al ser menos en número, pueden unirse fácilmente; y además la ley lo autoriza, o al menos no lo prohíbe, mientras que prohíbe las uniones de los trabajadores. No tenemos leyes parlamentarias contra la asociación para rebajar los salarios; pero tenemos muchas contra las uniones tendentes a aumentarlos. Además, en tales confrontaciones los patronos pueden resistir durante mucho más tiempo. Un terrateniente, un colono, un comerciante o un fabricante pueden, normalmente, vivir un año o dos con los capitales que ya han adquirido, y sin tener que emplear a ningún trabajador. En cambio, muchos trabajadores no podrían subsistir una semana, unos pocos podrían hacerlo durante un mes, y un número escaso de ellos podría vivir durante un año sin empleo. A largo plazo, el trabajador es tan necesario para el patrono como éste lo es para él, pero la necesidad del patrono no es tan inmediata.
»Se suele decir que la unión de los patronos es muy rara y que la de los trabajadores es muy frecuente. Pero los que, de acuerdo con estos dichos, piensen que los patronos raramente se unen, son tan ignorantes de lo que pasa en el mundo como de este asunto. Los patronos están siempre y en todas partes en una especie de acuerdo tácito, pero constante y uniforme, para no elevar los salarios por encima de su nivel actual. La violación de dicho acuerdo es, en todas partes, impopular, y somete a quien así procede al reproche de sus vecinos e iguales. De hecho, oímos poco de estas uniones porque es lo normal, incluso se puede decir que es el estado natural de cosas de las que nunca se oye hablar. Los patronos constituyen, a veces, incluso uniones específicas para reducir los salarios por debajo de aquel nivel. Estos acuerdos se llevan a cabo siempre con el más absoluto silencio y secreto hasta que se ejecutan, y nunca se hacen públicos cuando los trabajadores se someten, como a veces ocurre, sin resistencia. No obstante, estas uniones se encuentran a menudo frente a uniones defensivas de los trabajadores, quienes en ocasiones, sin existir siquiera una provocación de este tipo, se unen para elevar los salarios. Las razones que esgrimen estriban a veces en el alto precio de los bienes de subsistencia y, a veces, en los grandes beneficios que los patronos sacan de su trabajo. Ahora bien, sean sus uniones defensivas u ofensivas, se suele hablar mucho de ellas. Para precipitar una solución recurren siempre a grandes alborotos y a veces a la violencia y a los atropellos más sorprendentes. Están desesperados y proceden con el frenesí propio del hombre en ese estado, cuya alternativa es morirse de hambre o forzar a sus patronos a que, por miedo, cumplan sus exigencias. En estas ocasiones los patronos reclamen tanto como ellos y exigen la ayuda de los magistrados civiles y el cumplimiento riguroso de las leyes establecidas con tanta severidad contra la asociación de sirvientes, trabajadores y jornaleros.»[4]
Lo que motiva al capitalista según Adam Smith
«El único motivo que mueve al poseedor de cualquier capital a emplearlo en la agricultura, en la manufactura, o en alguna rama del comercio mayorista o detallista, es la consideración a su propio beneficio particular. Las diferentes cantidades de trabajo productivo que puede poner en movimiento y los diferentes valores que puede añadir al producto anual de la tierra y trabajo de la sociedad, según se emplee de una u otra forma, nunca entran en sus pensamientos.»[5]
Adam Smith considera que hay tres clases sociales fundamentales: 1º. La clase de los terratenientes que vive de la renta; 2º. La que vive de los salarios y 3º. La clase capitalista que vive de los beneficios. Adam Smith identifica a su manera la conciencia y los intereses de estas tres clases sociales.
«Todo el producto anual de la tierra y el trabajo de cualquier país o, lo que viene a ser lo mismo, el precio conjunto de dicho producto anual, se divide de un modo natural, como ya se ha dicho, en tres partes: la renta de la tierra, los salarios del trabajo y los beneficios del capital, constituyendo, por tanto, la renta de tres clases de la sociedad: la que vive de la renta, la que vive de los salarios y la que vive de los beneficios. Estas son las tres grandes clases originarias y principales de toda sociedad civilizada, de cuyas rentas se deriva, en última instancia, la de cualquier otra clase. [...]»
Hablando de la clase de los rentistas, o sea, de los terratenientes, Adam Smith afirmaba: « Es la única de las tres clases, que percibe su renta sin que le cueste trabajo ni desvelos, sino que la percibe de una manera en cierto modo espontánea, independientemente de cualquier plan o proyecto propio para adquirirla. Esa indolencia, consecuencia natural de una situación tan cómoda y segura, no sólo convierte [a los miembros de esta clase] a menudo en ignorantes, si no en incapaces para la meditación necesaria para prever y comprender los efectos de cualquier reglamentación pública.
» El interés de la segunda clase, la que vive de los salarios, está tan vinculado con el interés general de la sociedad como el de la primera. [...] Sin embargo, aun cuando el interés del trabajador está íntimamente vinculado al de la sociedad, es incapaz de comprender ese interés o de relacionarlo con el propio. Su condición no le deja tiempo suficiente para recibir la información necesaria, y su educación y sus hábitos son tales que le incapacitan para opinar, aun en el caso de estar totalmente informado. Por ello, en las cuestiones públicas su opinión no se escucha ni considera, excepto en las ocasiones en que los patronos fomentan, apoyan o promueven sus reclamaciones, no por defender los intereses del trabajador, sino los suyos propios.
»La tercera clase la constituyen los patronos, o sea, los que viven de beneficios. El capital empleado con intención de obtener beneficios pone en movimiento la mayor parte del trabajo útil en cualquier sociedad. Los planes y proyectos de aquellos que emplean el capital regulan y dirigen las operaciones más importantes del trabajo, siendo el beneficio el fin perseguido con todos aquellos planes y proyectos. [...] Dentro de esta clase, los comerciantes y fabricantes son las dos categorías de personas que habitualmente emplean los mayores capitales, y que con su riqueza atraen la mayor parte de la consideración de los poderes públicos hacia sí. Como durante toda su vida están ocupados en hacer planes y proyectos, frecuentemente tienen mayor agudeza y talento que la mayor parte de los terratenientes. [...] Los intereses de los comerciantes que trafican en ciertos ramos del comercio o de las manufacturas siempre son distintos de los generales, y muchas veces totalmente opuestos. El interés del comerciante consiste siempre en ampliar el mercado y reducir la competencia. La ampliación del mercado suele coincidir con el interés público, pero la reducción de la competencia siempre está en contra de dicho interés, y sólo sirve para que los comerciantes, al elevar los beneficios por encima de su nivel natural, impongan, en beneficio propio, una contribución absurda sobre el resto de los ciudadanos. Cualquier propuesta de una nueva ley o reglamentación del comercio que provenga de esta clase deberá analizarse siempre con gran precaución, y nunca deberá adoptarse sino después de un largo y cuidadoso examen, efectuado no sólo con la atención más escrupulosa sino con total desconfianza, pues viene de una clase de gente cuyos intereses no suelen coincidir exactamente con los de la comunidad y que tienden a defraudarla y a oprimirla, como ha demostrado la experiencia en muchas ocasiones.»[6]
También encontramos en Adam Smith otros juicios que producen urticaria a los gobernantes y a los ideólogos que reivindican su herencia: «Nuestros comerciantes se quejan con frecuencia de los altos salarios del trabajo británico como la causa de que sus manufacturas no se vendan tan baratas en los mercados foráneos, pero no dicen nada de los altos beneficios del capital. Se quejan de las generosas ganancias de otra gente, pero no dicen nada de las propias. No obstante, los altos beneficios del capital británico pueden contribuir a elevar el precio de las manufacturas británicas, tanto, y en algunos casos quizá más, que los altos salarios del trabajo.»[7]
Esta declaración es una verdadera herejía para los patronos que adjudican a los costes salariales —siempre demasiados altos para su gusto— la responsabilidad de la inflación y de la falta de competitividad.
Estos elementos, tan esenciales en el pensamiento de Adam Smith (o incluso más) que la famosa mano invisible (que sólo menciona tres veces en su obra), son sistemáticamente pasados por alto por el pensamiento económico dominante.[8]
Una de las diferencias fundamentales entre Adam Smith y Karl Marx es que el primero, si bien era conciente de la explotación del obrero por el patrono, apoyaba a los patronos mientras que el segundo estaba por la emancipación de los obreros.
El preámbulo de los estatutos de la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT)[9] redactado por Karl Marx expresa el meollo de su posición:
«Considerando:
»Que la emancipación de los trabajadores debe ser obra de los trabajadores mismos;
que la lucha por la emancipación no ha de tender a constituir nuevos privilegios y monopolios, sino a establecer para todos los mismos derechos y los mismos deberes; y a la abolición de todos los regímenes de clase;
»Que el sometimiento del trabajador a los que monopolizan los medios de trabajo —o sea, la fuente de la vida— es la causa fundamental de la servidumbre en todas sus formas: miseria social, degradación intelectual y dependencia política;
»Que por lo mismo la emancipación económica de los trabajadores es el gran objetivo al que debe subordinarse todo movimiento político;
»Que todos los esfuerzos hechos hasta ahora han fracasado por falta de solidaridad entre los obreros de las diferentes profesiones en cada país, y por la ausencia de una unión fraternal entre los trabajadores de diversas regiones;
»Que la emancipación de los trabajadores no es un problema local o nacional, sino que, al contrario, es un problema social, que afecta a todos los países donde exista una sociedad moderna; estando necesariamente subordinada su solución al concurso teórico y práctico de los países más avanzados;
»Que el movimiento que resurge entre los obreros de los países más industriosos de Europa, al engendrar nuevas esperanzas, advierte solemnemente que no se incurra de nuevo en antiguos errores, y llama a la coordinación de todos los movimientos hasta ahora aislados;
»Por estas razones,
se funda la Asociación Internacional de Trabajadores.
Y declara:
»Que todas las sociedades y todos los individuos que se adhieran a ella reconocerán como la base de su conducta hacia todos los hombres, sin distinción de color, creencia o nacionalidad, la Verdad, la Justicia y la Moral,.
»Y por lo tanto, ningún derecho sin deberes, ningún deber sin derechos.»
--------------------------------------------------------------------------------
[1] Eric Toussaint, doctor en ciencias políticas, es presidente del CADTM Bélgica (Comité para la anulación de la deuda del tercer mundo, www.cadtm.org ). Es coautor con Damien Millet del libro 60 preguntas 60 respuestas sobre la deuda, el FMI y el Banco Mundial, Icaria/Intermón, Barcelona, próxima edición.
[2] Adam Smith, La Riqueza de las Naciones, (1776), Editorial Oikos-Tau, Barcelona, 1988, Libro II cap.III, pág. 387.
[3] Adam Smith, idem.
[4] Adam Smith, op. cit., libro I capítulo VIII, pp. 149, 150.
[5] Adam Smith, op. cit., libro II capítulo V, p. 428.
[6] Adam Smith, op. cit., libro I, capítulo XI, pp. 324-326.
[7] Adam Smith, op. cit.,libro IV capítulo VII, p. 640.
[8] Es el caso, por ejemplo, de Alan Greenspan, quien en su biografía La era de las turbulencias, aparecida en 2007, dedica siete páginas elogiosas a Adam Smith, pero expurga de su pensamiento cualquier referencia al trabajo asalariado como creador del beneficio, a la teoría del valor trabajo y a la lucha de clases. (Alan Greenspan, La era de las turbulencias: aventuras de un nuevo mundo, Ediciones B, SA, Barclona, 2008.)
[9] La Asociación Internacional de Trabajadores (AIT), conocida como la Primera Internacional, fue fundada en 1864. En ella participaron Karl Marx y Friedrich Engels. Allí se encontraban colectivistas antiautoritarios (la corriente internacional de Mijail Bakunin), colectivistas marxistas, mutualistas (partidarios de Pierre-Joseph Proudhon) y otros. Colaboraron conjuntamente militantes políticos, sindicalistas y cooperativistas. La AIT se dividió después de la derrota de la Comuna de París.
---
VALL DEL LLIERCA Argelaguer, Sales de Llierca, Sant Jaume de Llierca, Montagut i Oix, Tortellà. VALL D'HOSTOLES Les Planes d'Hostoles, Sant Feliu de Pallerols, Sant Aniol de Finestres. Besalú, Beuda, Maià de Montcal, Sant Ferriol. FLUVIÁ Olot, Castellfollit de la Roca, Les Preses, Riudaura, Sant Joan les Fonts, La Vall de Bianya, La Vall d´en Bas, Mieres, Santa Pau Osona Vic Ripoll Ripollès Figueres Alt Empordà Garrotxa Girona Catalunya España Lejarza Madrid España Lliurona Berga Berguedà Bracons
Adam Smith está más cerca de Karl Marx que de los que actualmente lo ensalzan | 12-06-2009 - 08:41:23 GMT 1 #
Capitalismo y comunismo libertario a estudio
ICEA
Hace aproximadamente un año que se ha constituido el Instituto de Ciencias Económicas y de la Autogestión (ICEA), una entidad cultural de ámbito estado español que tiene por objetivo desarrollar actividades de docencia e investigación en economía política y autogestión en vistas a implantar el socialismo/comunismo libertario. Por ello la entidad se basa en los principios del asamblearismo, el federalismo, la solidaridad y el apoyo mutuo. No existe pues, el ánimo de lucro ni se recibe ninguna subvención del Estado. El ICEA toma como referente histórico la entidad que, con el nombre de “Institut de Ciencies Econòmiques de Catalunya” (ICEC), se creó en 1931 en la ciudad de Barcelona. Esa entidad organizó hasta 1939, cursos, conferencias y debates sobre temas económicos y sociales. Pretendemos entonces cubrir el vacío dejado por ella.
Cultura y acción
El ICEA es una entidad de principios y finalidades totalmente libertarias aunque no es necesario ser libertario/a para formar parte de ella. En este sentido se trata de facilitar al máximo la difusión y el aprendizaje entre una mayoría de la población de las cuestiones que de entrada trabajamos. Nacimos así con el objetivo de ser una entidad donde desarrollar aspectos culturales y técnicos al servicio de la transformación social desde una óptica anarquista. En los aspectos culturales y de formación, pretendemos crear grupos de estudio en tres ámbitos: primero, para el análisis del sistema económico capitalista, conociendo sus características y sus límites. Segundo, para consolidarnos como una especie de laboratorio de ideas en política económica, laboral y social desde una perspectiva libertaria y tendente a implantar la autogestión obrera y social. Por último, para investigar las formas económicas y sociales con las que sustituir el capitalismo por un sistema socio-económico basado en la autogestión y el socialismo/comunismo libertario. En este sentido pretendemos cubrir el vacío existente en lo que se refiere a la profundización del estudio de las alternativas al sistema capitalista. De esta manera es necesaria la apertura hacia otros campos de estudio imprescindibles interrelacionados con la economía, como la sociología, la historia, la política, etc.
De este modo, pretendemos agrupar a estudiantes y trabajadores/as que tengan formación en economía y otras ciencias sociales (historia, sociología, políticas, derecho, etc) o tengan interés en adquirla.
Por otra parte, la entidad adopta una vertiente técnica donde pretendemos desarrollar una serie de trabajos que requieren formación y conocimientos previos, mediante cuatro gabinetes. Un primer gabinete está dirigido a elaborar artículos y documentos que sirvan de base para publicaciones y conferencias, así como para elaborar informes de coyuntura socioeconómica y laboral (Gabinete de Estudios Socioeconómicos). Otro gabinete trata de ofrecer asesoramiento en apoyo a las luchas laborales y sociales (Gabinete de Asesoramiento Socioeconómico). Por último, y aunque aún están en proceso de constitución, tenemos otro gabinete para elaborar una recopilación semanal de noticias publicadas en prensa sobre temas de interés económico-sociales y de luchas laborales en el Estado español (Gabinete de Prensa), y el Gabinete de Asesoramiento para la Autogestión (GAA) de los medios de producción por parte de los trabajadores. Con todo ello el Instituto pretende ser un centro completo en los campos del conocimiento que puede abarcar, cubriendo tanto la parte teórica y de formación, como la parte práctica y de apoyo a la acción.
Para apoyar tanto a los grupos de estudio como a los gabinetes técnicos, estamos trabajando en una biblioteca digitalizada y especializada en ciencias sociales, principalmente en temas de economía, autogestión, anarquismo, anarcosindicalismo y movimientos obreros y sociales.
Ciencias sociales y anarquismo como principio y finalidad
Entendemos que el actual sistema económico y social, el capitalismo junto con el Estado, basado en la explotación del trabajo asalariado, en el autoritarismo y en la dominación política, son los causantes últimos de los principales males que acechan a la sociedad. Por ello creemos que tienen que desaparecer cuanto antes. El anticapitalismo, como análisis y acción, es pues la premisa básica de la que partir para conseguir una sociedad justa y sin clases sociales. Es necesario rechazar de plano todos los valores morales y toda la praxis autoritaria y explotadora, que subyacen en este sistema económico. Partiendo de este planteamiento entendemos que solo existirá una revolución social anarquista si conseguimos que una mayoría de la población sea capaz de autoorganizar la economía y la sociedad, y es por ello que es imprescindible la formación y la práctica en estos campos. Es necesario que una mayoría de los trabajadores conozcamos el funcionamiento de un sistema económico de forma que podamos gestionar una economía libertaria, una economía y una sociedad controlada por, y al servicio de, las personas trabajadoras.
El ICEA nace por tanto para cubrir la necesaria enseñanza y formación libre y racional con la pretensión de conseguir dichos objetivos últimos. Así pues, como no puede ser de otra forma, tratamos de desarrollar una estructura organizativa y unas rutinas de funcionamiento que se asemejen lo más posible a la sociedad libertaria que aspiramos. De entrada es interesante remarcar que la base de funcionamiento es la asamblea donde se deciden las líneas generales de las actividades y se escoge la junta para gestionar el día a día. Por otra parte, para desarrollar el trabajo en los grupos de estudio y los gabinetes técnicos, utilizamos la pedagogía libertaria que, en combinación con la introducción de las nuevas tecnologías, permite acelerar el ritmo de difusión tanto de los estudios como de los debates y la posibilidad de acrecentar así la profundidad de los análisis. Rechazamos de plano la formación de unas élites intelectuales, y por ello tratamos de trabajar al más alto nivel posible para socializar este conocimiento por medio de una pedagogía libertaria que atraviese todos los espacios de autoformación (grupos de estudio y gabinetes) y de divulgación (conferencias, cursos y publicaciones).
Es preciso señalar que mientras la burguesía ha impuesto en las universidades, en los medios de comunicación y en los centros de trabajo su visión y criterio de la economía y la sociedad, la clase trabajadora no se ha armado de argumentos sistematizando un análisis y una teoría económica y social para sustituir al capitalismo y al Estado, o al menos para presentar un programa y una visión propias para el resto de trabajadores/as sobre nuestra necesidad y capacidad de transformar esta sociedad. En este sentido es imprescindible denunciar el control ideológico existente en las facultades. Control que ejerce la ideología dominante, la liberal y socialdemócrata, la de los empresarios. Entendemos que la investigación y enseñanza que se están realizando hoy en día en los centros de educación superior, sobre todo en las facultades de económicas y ciencias sociales, no responden a las necesidades de los trabajadores/as y su libertad, sino todo lo contrario, más bien responde a los intereses de la patronal y el poder. En ellas mayormente se justifican las desigualdades y las aberraciones del capitalismo y son cada vez menos los espacios de pensamiento crítico con el sistema. Éste ha sido también un motivo fundamental para crear el ICEA. Si la universidad no sirve al 100% a nuestros fines, es preciso autoorganizarnos y crear con ello un instrumento al servicio del anarquismo y de las luchas sociales.
De todos y todas depende que este instrumento sea cada vez más potente y útil.
Publicado en Tierra y Libertad nº251. Junio 2009. Órgano de expresión de la Federación Anarquista Ibérica (FAI).
http://www.nodo50.org/tierraylibertad/9articulo.html
Capitalismo y comunismo libertario a estudio | 12-06-2009 - 08:53:32 GMT 1 #
XVIII Congreso PCE
Tribuna XVIII Congreso del PCE: Trabajemos para fortalecer el PCE
Con este número de Mundo Obrero, da comienzo un cuadernillo especial sobre el XVIII Congreso del Partido Comunista de España, en él reproduciremos artículos con la opinión de dirigentes y militantes del partido de manera organizada y plural. El XVIII Congreso del PCE (Partido Comunista de España) lo celebramos en un contexto de crisis globalizada del neoliberalismo, una crisis civilizatoria, del modelo de desarrollo humano, donde una parte importante de la población mundial está olvidada de la misma. Este modelo genera grandes desigualdades regionales y sociales a nivel planetario. A la vez que se ven recortadas las libertades y la democracia. IU emprende un nuevo camino con la elección de Cayo Lara como Coordinador General. Los retos son muchos, el debate colectivo necesario.
Esta primera tribuna se abre con artículos de Francisco Frutos y Felipe Alcaraz sobre el contexto socieconómico en el que se va a desarrollar el proceso congresual y las tareas de fortalecimiento que el partido ha de emprender si quiere ser un instrumento útil de transformación de la sociedad y para la defensa de los intereses de la clase trabajadora. Todo ello en un contexto global de extraordinaria complejidad.
Ginés Fernández
Francisco Frutos, Secretario General del PCE / jun 09
En unos meses vamos a celebrar el XVIII Congreso del Partido. Han pasado 4 años desde el anterior y en este haremos balance de lo realizado según los acuerdos, veremos qué pasa en el mundo y en casa, qué debemos hacer para intervenir en la realidad y cambiarla hasta dónde sea posible, en una dialéctica que tenga como horizonte el socialismo. Finalmente, y no como elemento secundario, debemos acertar en el diagnóstico sobre el estado político y organizativo del Partido, para ver sus aciertos y errores, sus grandezas y miserias, su capacidad como instrumento para hacer política y defender en la sociedad nuestras ideas.
Complejo, pero al mismo tiempo simple y absolutamente necesario para no caer en dos extremos siempre negativos y manipulables: el triunfalismo patriótico que siempre necesita ensalzar lo realizado, sin tener en cuenta la autocrítica y la verdad, por un lado, y el catastrofismo, que precisa la descalificación permanente de los "entreguistas" y un lenguaje retóricamente revolucionario. Hay otra actitud, que no extremo, que es la que han seguido antiguos y antiguas dirigentes del Partido que han buscado un lugar al sol más cómodo que militar en el PCE. La mayoría se han ido al PSOE. Antes de irse han lanzado contra el Partido las acusaciones de toda la vida de todos los desertores para justificar su acción personal y su "mala conciencia" que, a menudo, va acompañada de la aceptación de un cargo. Los últimos casos se han producido en Andalucía, por parte de integrantes de una candidatura concreta de la IX Asamblea de IU, que aceptaron responsabilidades en la dirección. Qué corto es el compromiso y que largo el poder del mercado cuando no se gana.
En la pasada Conferencia del Partido, hemos aprobado unos documentos sobre política organizativa y de finanzas que sirven de base para la elaboración de las tesis congresuales. Hemos aprobado también una resolución política en la que se contiene, resumidamente, un balance de la realidad económica y social y las perspectivas de trabajo, con lo cual me ahorro ampliar este escrito.
De cara al próximo Congreso, y a sus objetivos, creo que las cosas deberían estar claras: trabajar para que el Partido se fortalezca en número de militantes activos en la sociedad, ampliar su círculo de influencia política, fortalecer sus estructuras y coordinarlas bien, cumplir, en suma, todos los acuerdos congresuales sobre política, organización y finanzas. Culminar la tarea emprendida en el XVII Congreso de refundación y reconstrucción democrática de IU. Para ello es preciso que todas las organizaciones del partido y militantes trabajen en un mismo sentido, según las decisiones que el Partido vaya tomando. Es la mejor forma, sino la única, de demostrar en la práctica la utilidad del Partido como instrumento decisivo para hacer política y hacer que las plataformas político-programáticas que el PCE creó sirvan para contribuir a organizar a la gente para cambiar las cosas.
Sé que hay opiniones, posiciones y actitudes diversas en el Partido, tanto en relación a IU, como al propio Partido y a su forma de organizarse y trabajar. Comprensible. Todo debe discutirse políticamente eludiendo las posiciones de descalificación sistemática, como si una opinión discrepante fuera un acto contra el Partido, cuando lo que se ha demostrado en los últimos años, para no ir más lejos, es que las plataformas políticas o fracciones organizadas de forma estable en el Partido acaban enfrentándose y dividiéndose. Los que ya no se sienten comunistas o militantes del Partido desde hace tiempo ya están fuera de él, al margen de él, frente a él.
Los que están dentro y debaten, discrepan y proponen son, somos, militantes comunistas con los mismos méritos, méritos que solo se demuestran con el compromiso y el trabajo militante.
mundo-obrero@pce.es
XVIII Congreso PCE | 15-06-2009 - 02:10:30 GMT 1 #
XVIII Congreso PCE
Tribuna XVIII Congreso del PCE: Se abre el debate
Con este número de Mundo Obrero, da comienzo un cuadernillo especial sobre el XVIII Congreso del Partido Comunista de España, en él reproduciremos artículos con la opinión de dirigentes y militantes del partido de manera organizada y plural. El XVIII Congreso del PCE lo celebramos en un contexto de crisis globalizada del neoliberalismo, una crisis civilizatoria, del modelo de desarrollo humano, donde una parte importante de la población mundial está olvidada de la misma. Este modelo genera grandes desigualdades regionales y sociales a nivel planetario. A la vez que se ven recortadas las libertades y la democracia. IU emprende un nuevo camino con la elección de Cayo Lara como Coordinador General. Los retos son muchos, el debate colectivo necesario.
Esta primera tribuna se abre con artículos de Francisco Frutos y Felipe Alcaraz sobre el contexto socieconómico en el que se va a desarrollar el proceso congresual y las tareas de fortalecimiento que el partido ha de emprender si quiere ser un instrumento útil de transformación de la sociedad y para la defensa de los intereses de la clase trabajadora. Todo ello en un contexto global de extraordinaria complejidad.
Ginés Fernández
Felipe Alcaraz, Presidente ejecutivo del Comité Federal del PCE / jun 09
Hacia finales de octubre se celebrará el acto final del XVIII Congreso del PCE. Ahora va a comenzar la fase previa, de intercambio de opiniones, de cara a la síntesis definitiva. Síntesis que no debemos caer en la tentación de adelantar. No es válido quemar etapas, máxime cuando, entre todos, vamos a intentar que todo el mundo quepa en la síntesis y que, más allá, los ciudadanos, si acertamos, puedan comprender y asumir los términos esenciales de nuestra alternativa transformadora.
Hace no mucho, en una entrevista en el País Semanal, el arquitecto Niemeyer mantenía la idea de que la única alternativa a la realidad capitalista es la que ofrecen los comunistas. Enunciado global valiente, estimulante, comprometedor.
Cuántas veces se ha repetido la idea, sobre todo en la vieja Europa, de que la izquierda no tiene alternativa y naufraga de una costa a otra en plena orfandad. Opinión que en absoluto se mantiene en el panorama actual de los países latinoamericanos. ¿No será que, en parte, estamos abducidos por el discurso de lo políticamente correcto y no nos atrevemos a ver las cosas al margen de esa gran sombra que nos acompleja en el último periodo?
Hemos empezado a definirnos como "anticapitalistas", aunque puede haber camaradas que no se atreven a pronunciar esta categoría en la lógica de sus discursos habituales. En alguna ocasión me han dicho: es un término negativo, y no debemos ir contra nada, sino a favor de los cambios necesarios. Me parece una posición estilística. Sobre todo porque antes que nada es preciso esbozar los planteamientos de un desbroce previo, como condición de existencia, aunque sea a veces a nivel teórico, de un panorama transformador, revolucionario, que en su naturaleza profunda mantiene siempre la necesidad de un corte, de una ruptura integral. No se debiera entender de otra manera la opinión de Marx acerca del desarrollo de las fuerzas productivas, que nunca se produce al margen de la lucha de clases. Por tanto, el análisis marxista de la transformación no tiene nada que ver con ningún darwinismo social. Otra cosa es la necesidad de asentar los pies en un terreno concreto para que las alternativas arraiguen progresivamente en la sociedad, teniendo en cuenta el grado medio de conciencia y el trabajo diario, no siempre visible, de la ideología dominante, que es siempre la ideología de la clase dominante.
En el atrevimiento de este corte ideológico radica, a mi juicio, la posibilidad de comprender la existencia de esa alternativa existente de la que hablaba Niemeyer y que se expresa ya, escondida entre las estrofas militantes, en el himno de la Internacional: "El mundo va a cambiar de bases".
Ha tenido que producirse una crisis capitalista para que aparezcan, con algo menos de complejo, apuestas determinadas en nuestros discursos: Propiedad social de los medios de producción, nacionalización de la banca, necesaria superación del ciclo capitalista del crecimiento/consumo, intervención del estado en el mercado, preponderancia de lo público, apropiación pública de los sectores estratégicos, reducción del tiempo de trabajo cambiando a fondo la relación beneficio/salario, la movilización social como parte estructural de nuestra alternativa frente al balneario de las democracias solamente representativas (conquista, por tanto, de una democracia republicana) etc., etc. Y empezamos a ser conscientes de otra manera (como más "sincera"), de nuestras limitaciones teóricas y organizativas en terrenos como el medio ambiente, la mujer y la juventud.
En fin: comienza la función. Ahora hay que opinar, y sintetizar, y organizarse en un grado superior, coincidiendo o contradiciendo desde la cordialidad, la amistad, el cariño, porque todos y todas somos compañeros de aventura viviendo en la necesidad altamente compartida de conquistar un partido lo más fuerte posible.
mundo-obrero@pce.es
Tribuna XVIII Congreso del PCE: Se abre el debate | 15-06-2009 - 02:12:19 GMT 1 #
Filosofía marxista para jóvenes militantes
Iñaki Gil de San Vicente
(Dedicado a la juventud gallega, vasca y de Iniciativa Internacionalista)
Presentación
La filosofía marxista como arma revolucionaria
El estado burgués contra la filosofía marxista
La filosofía marxista no existe para el saber oficial
La juventud no la conoce pero practica la filosofía
Algunas bases de la filosofía marxista
El contenido ético de la filosofía marxista
La materia y el movimiento como eje central
La ley, la necesidad y la acción consciente
La accion consciente, la teoría y la filosofía
La libertad como superación de la necesidad
La contradicción es el motor de la vida
Actuemos dentro de la contradicción antagónica
La ética marxista como medio de optar y hacer
La unidad y lucha de contrarios antagónicos
El aumento cuantitativo y el cambio cualitativo
La ley de la negación de la negación
Resumen
1.- PRESENTACIÓN:
El origen de esta breve y básica introducción a la filosofía marxista radica en las reflexiones realizadas tras observar muy de cerca tres procesos recientes, y que continúan, que atañen a la capacidad de respuesta de grupos de obreros y obreras jóvenes enfrentados a situaciones totalmente nuevas, de una gravedad e intensidad anteriormente desconocidas, y ante las cuales han respondido, y siguen respondiendo, con una sorprendente creatividad revolucionaria. En realidad, los tres procesos que aquí se analizan son otras tantas muestras de una extensa movilización de sectores de la juventud trabajadora, y bien podía y debía haber dedicado el texto a la juventud militante en general, con especial atención a aquella que lo da todo, que pone en riesgo su vida, que asume los peligros absolutos, en su lucha contra la opresión allí donde se sufra. La juventud de las Américas, por ejemplos, de las naciones originarias que cada vez más se yerguen contra el imperialismo saqueador, de las barriadas y campos empobrecidos que deben enfrentarse a los escuadrones negros, cruelmente asesino, etc.; pero no solamente en las Américas, sino en el mundo entero y también en el centro del capitalismo imperialista, en el corazón de la “civilizada Europa”, por ejemplo.
La experiencia definitiva que sirvió de detonante para que escribiera estas páginas ha sido la de las luchas de la juventud trabajadora de la industria naval de Vigo, Galicia. Compañeros de la Central Unitaria de Traballadores, CUT, y de la FPG , Frente Popular Gallega, y otras personas, me han informado con detalle y rigor de las causas de esta lucha, de sus pormenores, de las condiciones de explotación salvaje impuestas en la industria naval, de las simpatías y solidaridades que está generando entre el pueblo trabajador gallego, así como de las perspectivas abiertas cara al futuro. Simultáneamente a esta movilización habían tenido y siguen teniendo lugar otras dos igualmente significativas en lo que concierne a las razones de este texto. Una ha sido la enorme capacidad creativa demostrada por diversas militancias de pueblos oprimidos por el Estado español, apoyados por la juventud internacionalista consecuente, que, luchando contra viento y marea, han dado vida a Iniciativa Internacionalista. Otra ha sido la eficacia mostrada por la juventud trabajadora vasca en la organización de la exitosa huelga general realizada el pasado 21 de mayo en Euskal Herria.
Podía haber recurrido a otras movilizaciones o situaciones diferentes, o a más de las mismas, pero las tres citadas, aparte de las más recientes en el momento de comenzar a escribir estas páginas, también nos conducen al mismo problema: el de la necesidad de un método que integre la acción y la teoría, la teoría y la acción, precisamente en los momentos críticos, cuando lo tenido por permanente y estático, la “normalidad democrática” en suma, es sacudida bruscamente al emerger a la superficie agudos problemas que bullían en el fondo pero imperceptibles y desconocidos en la conciencia de amplias franjas de esa juventud que, en poco tiempo, se ha visto sumergida en una vorágine de nuevas realidades. ¿Cómo comprender todo lo que está sucediendo? ¿Cómo reaccionar, pensar y orientarse en medio de tantos problemas nuevos? ¿Hacia dónde dirigir el esfuerzo principal y hacia dónde los secundarios? ¿Cómo descubrir cuáles deben ser los esfuerzos principales? Estas y otras preguntas nos llevan directamente a la necesidad de la filosofía marxista, porque, como se verá, existe una dialéctica entre la irrupción de lo nuevo y la necesidad de la filosofía crítica.
La formación teórica en la izquierda tradicional, dogmática, se limita a poner a disposición de la militancia determinados “textos clásicos” descontextualizados, esperando que sean leídos y comprendidos. Pocos, muy pocos, son los esfuerzos realizados para contextualizarlos con el fin de que los y las lectoras puedan extraer lecciones básicas aplicables en el presente, en sus problemas inmediatos. Lo malo es que apenas se realizan esfuerzos por actualizar el método marxista en función de los problemas concretos, de los problemas de la juventud en nuestro caso, y lo peor es que se ha abandonado casi totalmente la educación filosófica.
2.- LA FILOSOFIA MARXISTA COMO ARMA REVOLUCIONARIA:
La filosofía como arma de praxis cobra su pleno sentido en medio de las barricadas defensivas levantas rápidamente en las calles de Vigo para protegerse de la violencia represiva, y cuando había que crear a todo correr Iniciativa Internacionalista porque pasaban los días y se acababan los tiempos legales para cumplir la densa y enmarañada burocracia electoral. Otro tanto hay que decir cuando se estaba preparando la huelga general en Euskal Herria. Todas ellas eran y son situaciones más o menos tensas, muchas veces sin tiempo para una reflexión que no sea rápida y forzada por las urgencias. Sin embargo, es en estos momentos cuando la filosofía marxista demuestra su efectividad. Tenemos que empezar diciendo que su núcleo, la dialéctica y el materialismo, se han formado históricamente en la permanente lucha en todos los sentidos de esta palabra: lucha contra la represión material y cultural, y lucha contra las filosofías reaccionarias y conservadoras. Más aún, yendo al nudo del problema, la filosofía marxista tiene desde su origen una muy estrecha conexión con el pensamiento militar en cuanto que éste expresa, surge y concluye en la forma extrema de lucha de contrarios irreconciliables.
Engels fue un estudioso militar de primera categoría, y el propio Marx había estudiado a fondo las relaciones mutuas entre la economía y el ejército desde la Antigüedad. Difícilmente Lenin hubiera desarrollado su ágil visión de la guerra de guerrillas en 1906 sin su reconocida capacidad de manejo de la dialéctica y tampoco hubiera podido desarrollar su brillante dialéctica entre los momentos de avance pacífico y el salto cualitativo a la insurrección violenta en 1917 sin su minucioso estudio de Hegel desde 1914. Del mismo modo, Trotsky, que ha sido definido como el marxista más dialéctico, no hubiera creado el Ejército Rojo sin aplicar esta filosofía, que la mejoraría teóricamente años después. Por su parte, Mao se basó en buena medida en su tremenda experiencia militar para teorizar sus grandes aportaciones a la dialéctica marxista. Una de las razones que explican por qué Che Guevara se cercioró tan pronto del anquilosamiento de filosofía stalinista fue su gran conocimiento práctico de la guerra de guerrillas.
Hemos recurrido a estos casos “extremos” para ilustrar cómo la filosofía marxista tiene una relación interna esencial con los momentos realmente decisivos de la historia y de la praxis humana. Podemos recurrir también a otro ejemplo aplastante, el de las relaciones de la filosofía marxista con los momentos teóricos, políticos y socialmente críticos: Marx releyó a Hegel con intensidad cuando redactaba El Capital, y él y Engels recurrían frecuentemente a Hegel cuando se les presentaba una novedad científica que destrozaba el dogma mecanicista dominante en aquella época. Lenin estudió a Hegel para encontrar la salida a la crisis total de 1914. Gramsci hizo un espléndido esfuerzo teórico basado en la dialéctica para escribir sus “Cuadernos…” en las muy restrictivas condiciones carcelarias. Trotsky volvió a estudiar la dialéctica para mejorar el método teórico que le permitió explicar el por qué de la degeneración burocrática de la URSS y, pese a ello, el por qué había que defenderla frente a la previsible invasión nazi. Che Guevara reconoció las tremendas dificultades que encontraba en su estudio de la dialéctica de Hegel, esfuerzo teórico que él consideraba imprescindible para volver a la esencia del marxismo, adulterada por las dogmática stalinista y sus “ladrillos soviéticos”.
Desde luego que no vamos a extendernos ahora en Hegel, en la crítica superadora que le hicieron Marx y Engels, etc. Le hemos citado para mostrar cómo quienes han hecho aportaciones vitales a la filosofía marxista se han basado parcialmente en él y en su ejemplo personal. Sabemos por los archivos de la policía prusiana de la época que Hegel tenía simpatías muy fuertes por los movimientos progresistas de su época y que él mismo mantuvo relaciones clandestinas con algunos de aquellos revolucionarios, lo que viene a reforzar la conexión profunda entre la dialéctica moderna y la crítica revolucionaria. Conexión que no es casual y fortuita sino que, como ya insistiera Marx nada menos que en la introducción a El Capital, la dialéctica es “esencialmente crítica y revolucionaria”.
3.- EL ESTADO BURGUÉS CONTRA LA FILOSOFÍA MARXISTA :
La filosofía marxista, por tanto, ha nacido en la lucha, se desarrolla en la lucha, y vuelve a ella para mejorarla con las lecciones aprendidas con la permanente crítica y autocrítica. Aquí usamos por falta de espacio el concepto de “lucha” en su forma general y abarcadora, como proceso de choque, pugna, confrontación, enfrentamiento, guerra, etcétera, entre dos cosas, personas, colectivos, clases, naciones, Estados, etcétera. Desde esta perspectiva general, la filosofía marxista es un arma revolucionaria en manos del bando oprimido, explotado y dominado. Esta y no otra es su característica definitoria, y esta es la razón por la que es sometida a toda serie de ataques, silencios y marginaciones, cuando no a la censura y represión. La filosofía marxista está excluida de los programas educativos y universitarios, excepto cuando previamente ha sido desvirtuada y desnaturalizada de tal modo que no guarda ya nada de su esencia radical, revolucionaria y crítica. La casta de intelectuales académicos, en su versión progresista y reformista, hace esfuerzos titánicos para reducir la filosofía marxista a una simple escuela más entre la amplia gama de filosofías existentes, y sobre todo oculta o niega sin pudor la conexión de fondo entre la dialéctica y la lucha contra la opresión en cualquiera de sus formas.
La filosofía marxista sostiene que el método de conocimiento elaborado en toda sociedad dividida en clases antagónicas, refleja y defiende los intereses de la minoría propietaria de las fuerzas productivas. La ideología dominante es la ideología de la clase dominante, y el saber elaborado por el Estado que oprime y ocupa a otros pueblos es el saber que defiende al Estado-nación ocupante y dominante, y la cultura creada por el sistema patriarcal es la cultura que legitima y refuerza la explotación de la mujer por el hombre. Pero la filosofía marxista añade que las partes más aparentemente “neutrales” del conocimiento humano, como eso que la ideología burguesa denomina “ciencia” --no confundirlo con el método de pensamiento racional, crítico y radical que está en la base del esfuerzo científico en su pleno sentido-- también es creada por y para los intereses explotadores.
La bibliografía marxista es abundante, seria y rigurosa en este asunto, pero aquí, y en todas las páginas que siguen, solamente voy a realizar una única referencia bibliográfica. Juan Samaja ha escrito una brillante “Introducción a la Epistemología Dialéctica ” (LUGAR EDITORIAL S.A. Buenos Aires 1994), obra en la que muestra cómo la aparición del Estado clasista, en sentido amplio, no sólo es inseparable de la aparición de la “ciencia” sino que sobre todo demuestra cómo y por qué la estructura conceptual del método “científico” elaborado en toda sociedad explotadora es un reflejo de la estructura controladora y autoritaria del Estado opresor que ha impulsado esa “ciencia” y su epistemología correspondiente. Estado en sentido amplio porque no se limita a la represión y al monopolio de la violencia, ni tampoco al control del proceso productivo para hacerlos más rentable, que también, sino que además asume el adoctrinamiento, la educación y la formación de la ideología dominante, de la legitimación del orden explotador que debe ser interiorizado en las masas explotadas como el único posible y el justo y bueno por naturaleza.
El Estado controla para favorecer la producción en beneficio de la clase dominante e impone autoridad para prevenir y reprimir las resistencias populares a la explotación, y simultáneamente a esta dinámica controladora y coercitiva, el Estado trabaja para que se vaya generando dentro de los intereses de la minoría propietaria un conjunto de saberes destinados a borrar en las masas y en la sociedad en su conjunto las formas de conocimiento anteriores a la victoria de la propiedad privada, e imponerles otros nuevos acordes con las necesidades de la explotación social inherente a la propiedad privada de las fuerzas productivas: “Fue ese camino que va del saber espontáneo de la vida comunitaria al deber saber de la vida política lo que fue conceptualizándose como método educativo primero, y método científico, después”.
Por tanto, la “ciencia” y el “método científico”, entendidos en su acepción oficial, burguesa, son inseparables de la explotación y de la violencia opresora, pero también del sistema educativo autoritario, de la pedagogía dominante, por no extender ahora nuestra crítica a sus conexiones esenciales con el sistema patriarcal y la opresión de las naciones y de los pueblos, con sus secuelas de racismo y exterminio lingüístico-cultural. Comprendemos así por qué el aparato educativo y universitario, sea privado o público, milita activamente contra la filosofía marxista. Lo vienen haciendo desde que surgió el Estado y con él la “educación”. No se trata tan sólo de mala voluntad y/o de opción político-cultural y filosófica antimarxista por parte de los educadores, de los profesores y catedráticos, esta voluntad beligerante existe y la conocemos; también y sobre todo ocurre que la estructura estatal y los intereses reaccionarios de la educación privada forman, seleccionan, escogen e imponen sus profesores y educadores, en la inmensa mayoría de los casos. El sistema se reproduce a sí mismo.
Quien esto escribe debe rozarse frecuentemente con la casta intelectual, que en realidad no pasa de ser un grupo de simples trabajadores cualificados funcionarios o no, con salarios más o menos altos, con creencias fuertemente corporativistas y elitistas. Excepto en minorías muy honrosas y dignas, la casta intelectual es obediente al poder en grado sumo, del que depende para vivir cómodamente; está atrapada por su forma de vida consumista y tiene verdadero miedo a la exploración intelectual crítica, no dogmática e innovadora en problemas que minan el poder ideológico establecido. Oscila y cambia de modas espurias de consumo intelectual dependiendo de las necesidades de mercado de la industria político-cultural capitalista. Luchan conscientemente contra la filosofía marxista. Un pequeño sector de esta casta, los intelectuales “progresistas”, gustan mucho del halago mutuo, abusando de la pedantería y de la docta ignorancia, de las citas descontextualizadas, y desprecian a las y los revolucionarios que se caracterizan por su pertinaz y moleta práctica de ir a la raíz de los problemas. Ellos no, ellos se limitan a ocultar su banalidad con montones de citas que no pueden crear absolutamente nada, y que motivan indiferencia y hastío hacia esa filosofía entre las gentes.
4.- LA FILOSOFÍA MARXISTA NO EXISTE PARA EL SABER OFICIAL:
El aparato educativo dominante está diseñado para la doble y unitaria tarea de, primero, formar mentalidades sumisas, obedientes e incultas en el sentido de la denominada “ignorancia funcional”, es decir, de conocer solamente aquello que sirve a la producción y al orden explotador, desconociendo todo lo demás; y segundo, combatir sin piedad las teorías revolucionarias socialistas, especialmente el marxismo pero también el anarquismo, recurriendo a cualquier método. En las escuelas y universidades privadas, estas teorías ni se citan, como si no existieran, y cuando se las nombra es desprestigiándolas con mentiras. En la educación pública el método es menos burdo y tosco, más sutil por lo general: se tergiversa el marxismo en su esencia, en todo aquello que muestra su irreconciliabilidad con la civilización capitalista; se redactan algunas ponencias asépticas y neutralistas leídas con gesto grave en costosos eventos y se guarda silencio antes la explotación y violencia opresora.
Desorientada en este desierto intelectual, la juventud obrera que de repente se ve enfrentada a situaciones inéditas, situaciones más duras y penosas que las anteriores, provocadas por la crisis del sistema, por el endurecimiento de la explotación, por el deterioro rápido e intenso de las condiciones de vida, en estas nuevas condiciones antes poco conocidas o desconocidas, la juventud debe reaccionar sublevándose contra ellas, o, por el contrario, se limita a obedecer y enmudecer. Si opta por la primera decisión, por la decisión humana de reafirmarse como tal frente a la adversidad y la injusticia, entonces se introduce en una creciente vorágine de acciones y reacciones que tienden a trastocar toda su forma anterior de ser y de estar en la vida, obligándole a nuevas preguntas y respuestas.
Es en estos momentos cruciales cuando la filosofía marxista oficialmente desacreditada cuando no certificada como ya muerta para siempre, aparece como la única alternativa capaz de acelerar su emancipación. Y esto por cuatro razones. Una ya la hemos expuesto: la conexión esencial entre dialéctica marxista y lucha revolucionaria; otra, porque la filosofía marxista responde directamente a la cuestión decisiva de la objetividad del mundo, de la realidad que padecemos; además, responde a la crucial cuestión del movimiento e interacción permanente de esa realidad objetiva en la que malvivimos y de todas sus partes y formas mediante las que se expresa como totalidad; y por último, responde a lo anterior desde y para el objetivo de crear otra forma social de vida cualitativamente mejor a la existente, a la impuesta por la realidad establecida, y que según las filosofías reaccionarias es eterna e inamovible, permanente. Veámoslas una a una y en conjunto.
La explotación capitalista no solamente se perpetúa mediante la violencia, el miedo al paro, la alienación y el fetichismo, sino también mediante la ideología dominante y, dentro de ésta, mediante la creencia en la igualdad de derechos “del ciudadano”, en el consumismo, etc. La juventud obrera vive en precario, en la incertidumbre y en la angustia ante el paro porque depende de los caprichos del empresario concreto y de la burguesía en su conjunto para poder seguir teniendo trabajo asalariado. En estas condiciones, mucha juventud vuelca sus frustraciones, rabias e impotencias en el consumismo, en la industria deportiva, en las drogas, en las agresiones y violencias machistas y racistas, en el pasotismo político, sindical y cultural, en la indiferencia ante los problemas de la vida, cuando no en su apoyo consciente a la derecha y a la reacción, y frecuentemente todo esto junto.
Sin embargo, en un tiempo relativamente corto, la falsa tranquilidad lograda con lo anterior estalla en trozos y la realidad amarga e insoportable aparece frente a la juventud y dentro de sus propias vidas. Según las circunstancias políticas, dependiendo de la fuerza de las organizaciones de izquierdas existentes, las respuestas de la juventud tenderán a ser diferentes en su contenido y en sus ritmos, pero, a medio plazo, estas desigualdades se moverán en un proceso combinado, como se comprueba en que los tres ejemplos escogidos se hayan dado en simultaneidad y dentro de un contexto en el que domina abrumadoramente la opresión nacional.
5.- LA JUVENTUD NO LA CONOCE PERO PRACTICA LA FILOSOFÍA :
La juventud trabajadora de la Naval de Vigo se ha puesto en pie contra la fusión de clase entre la patronal gallega y el Estado español, desbordando totalmente al sindicalismo reformista y estatalista y prestando cada vez más atención al movimiento independentista gallego. Esta juventud ha pasado en poco tiempo de la “normalidad” y de la “paz social” a las cargas policiales, a la criminalización mediática, a las presiones coercitivas múltiples. Esta juventud está viendo cómo sus salarios conseguidos tras jornadas agotadoras de trabajo de muy alto riesgo físico y psíquico, se verán reducidos por la huelga, y verá cómo tendrá que reducir su consumismo alocado apretándose el cinturón.
Esta juventud está aprendiendo en la escuela de la vida, de la calle, de las asambleas y de la violencia represiva. Su pensamiento pregunta y responde con rapidez en este contexto hasta entonces desconocido: la vida es dura, muy dura, y debemos pensar con la dureza crítica correspondiente o nos aplastan. Su pensamiento se ha vuelto rápido porque la burguesía y el Estado español golpean muy rápido, y para sobrevivir hay que ser más veloz, ágil y perspicaz que el opresor: se trata de una guerra social abierta y la filosofía marxista se ha creado precisamente en la guerra social y en la bélica. Grupos de jóvenes empiezan a interrogarse sobre por qué sucede lo que sucede, y empiezan a preguntar a los compañeros trabajadores que tienen más experiencia, y muchos de estos, los más activos y preparados, luchan por la independencia socialista de Galicia.
Otro tanto ocurre en lo básico en Euskal Herria, donde la juventud tiene la “ventaja” de que la izquierda abertzale ha creado una efectiva red de colectivos autoorganizados que además de superar todas las represiones españolas, a la vez facilita una muy detallada presencia de la juventud trabajadora en el conjunto del Pueblo Vasco. Sin embargo, es una “ventaja” relativa porque organizar una huelga general en las actuales condiciones exige una efectiva dialéctica entre la experiencia acumulada y la capacidad de innovación e inventiva porque el cambio es consustancial a toda la materia, y especialmente a la realidad social, a sus contradicciones internas. Como en la juventud gallega, la creatividad desarrollada en la misma práctica aparece para la juventud vasca como un componente esencial en su vida consciente, y si algo caracteriza a la creatividad juvenil es su potencial de aprendizaje crítico y autocrítico realizado en la misma lucha social, en el proceso de preparación de la huelga, y la filosofía marxista se formó en la lucha con la burguesía, organizando clandestina o abiertamente reuniones, actos reivindicativos, manifestaciones, motines, huelgas, insurrecciones y revoluciones.
Por último, varios miles de jóvenes soberanistas, independentistas e internacionalistas del Estado español se han movilizado por primera vez en su vida para crear desde la nada una candidatura electoral y un proyecto político que no tienen punto alguno de similitud con toda la experiencia política y organizativa anterior habida en el Estado español. Es un proyecto cualitativamente nuevo que no podemos exponer aquí, entre otras cosas porque se perfila más concretamente conforme avanza. La mayor parte de esta juventud no sabía nada de cómo organizarse para una elecciones, e incluso una parte de ella dudaba de si había que votar o no. Se enfrentaban a un sin fin de problemas y retos nuevos, trámites burocráticos y exigencias legales, y sobre todo a una despiadada mezcla de criminalización, boicoteo y obstruccionismo.
Sin embargo, la capacidad creativa ha aparecido de nuevo ante la extrema urgencia y falta de tiempo. Este condicionante, la falta de tiempo, no ha detenido el avance sino que, en buena medida, ha sido un aliciente para aunar fuerzas alrededor de lo esencial. Miles de jóvenes internacionalistas e independentistas se han enfrentado por primera vez al poder institucional del Estado en su propio territorio, en el marco electoral capitalista. Como en Galicia y Euskal Herria han tenido que descubrir las contradicciones sociales, han sufrido la acción del Estado, han pensado y debatido la realidad compleja recién descubierta y la han superado.
Muy pocos de entre las y los miles de jóvenes que actúan en estos tres ejemplos habrán estudiado la filosofía marxista, pero, sin saberlo, la han aplicado en lo básico, en la decisión de unir la mano con la mente, hacer y pensar, construir y debatir colectivamente, analizar los problemas nuevos en su concreción y sintetizarlos casi de inmediato en una propuesta a la vez práctica y teórica, y todo ello dentro de la misma lucha, en el interior de las movilizaciones, en el corazón de los procesos, en sus contradicciones nuevas y siempre en movimiento, siempre interactuando con otros problemas próximos que surgían rápidamente y que exigían otras respuestas. Siendo esto extremadamente importante, lo decisivo radica en que los tres casos se han movido y se mueven dentro del amplísimo y creciente campo de los controles, vigilancias y represiones múltiples y polifacéticas que ejerce el Estado español contra todas las resistencias que se le enfrentan, o sea, en el caldo de cultivo propicio para la práctica y estudio de la filosofía marxista porque, como decimos, ésta se creo también en el mismo frente de combate.
6.- ALGUNAS BASES DE LA FILOSOFÍA MARXISTA :
Por tanto, existe ya la base objetiva, la experiencia vital, para que la acción se fusione con la teoría, y para que ésta se fusione con aquella. Ahora bien, estamos sólo en el primer paso de los cuatro que hemos citado arriba, el de la dialéctica entre filosofía y praxis revolucionaria, dicho en otros términos, el de la filosofía de la praxis como síntesis de la mano y del cerebro. Pero esta base no sirve de mucho si no es reforzada por el segundo paso, el de comprender que la realidad a la que nos enfrentamos es la realidad objetiva, la que está frente a nosotros y dentro nuestro, en nuestra cabeza, personalidad y en nuestros miedos. La filosofía marxista dice que la realidad objetiva existe al margen de nosotros, es previa a nosotros y también está en nuestro interior. Más aún, dice que la realidad social está estructurada por y para la explotación capitalista, la opresión nacional y la dominación patriarcal, y añade que la “realidad” oficial es una mentira, una ficción, un engaño que desaparece cuando nos topamos de bruces con la verdadera realidad, con esa explotación asalariada a la que se opone la juventud gallega, con esa opresión nacional a la que se enfrenta la vasca, y con ese sistema patriarcal al que se enfrentan las mujeres.
La existencia de la materia objetiva, la materialidad del mundo y de la sociedad burguesa con sus contradicciones y límites no se pueden pensar críticamente desde la ideología burguesa. Miles de jóvenes se han percatado mediante su militancia que han vivido engañados, sumergidos y casi asfixiados en una realidad virtual llena de objetos de consumo, cargada de ficciones y reclamos falsos, virtualidad hueca y vacía que no podían llenar ni con el escapismo de las drogas, ni con las cadenas de oro del consumismo, ni con la brutalidad de la violencia patriarcal y racista, ni con el opio mental de las religiones, ni con el fanatismo de la industria deportiva. Han aprendido que el mundo real está en las horas de trabajo explotado, en la miseria de una vida cargada de deudas e hipotecas, en las detenciones y controles policiales, en las mentiras de la prensa, en la cobardía y egoísmo de tantos adultos que malviven genuflexos ante el poder. Este mundo material duro y áspero, violento, cruel, que rezuma dolor y sangre, existe. La filosofía marxista asume y afirma su existencia, la demuestra.
Aún así, el reconocimiento de que la materia y la explotación existen tampoco sirve de mucho, aunque es un paso. De hecho, una parte de la filosofía burguesa asume también que la materia existe, y hasta una parte de la economía política burguesa llegó a rozar el descubrimiento teórico de la explotación asalariada, pero se paró en seco justo antes de dar ese salto cualitativo. La filosofía marxista da ese salto cualitativo y sostiene que la materia existe en permanente movimiento, en cambio y en proceso, y que la explotación material existe en medio de una permanente lucha de contrarios irreconciliables en su unidad, como son el proletariado y la burguesía. La juventud se ha percatado en su misma acción que la sociedad está en movimiento permanente, que lo que ayer era una forma de vida mediana, “normal”, ahora es una forma de vida precarizada por el empeoramiento de las condiciones de trabajo, por la reducción salarial, por la reducción de las prestaciones públicas, por el paro de algún hermano o del padre y hasta de la madre, etc. La realidad ha cambiado a peor y cuando han empezado a luchar han aparecido las presiones intimidatorias, las trampas y dificultades de todo tipo, realidades desconocidas hasta entonces.
El movimiento de la materia objetiva, de la sociedad en nuestro caso, se caracteriza también por la permanente interacción de todas sus partes y componentes, por distantes que estén y por diferentes que sean, de modo que la interacción y el movimiento son las formas de ser y de expresarse de la partes de la sociedad como un todo, de la materia en su conjunto. La juventud no tarda en darse cuenta: la lucha de la Naval de Vigo suscita simpatías y apoyos en otros sectores obreros, y otras burguesías apoyan de inmediato a la burguesía gallega. La huelga general en Euskal Herria desata a su vez una maremoto de solidaridad en otros pueblos e Iniciativa Internacionalista comprende que su surgimiento impulsa la aparición de otros grupos que no dudan en sumarse al proyecto, a la vez que las burguesías y el reformismo se refugian en el Estado opresor exigiéndole que actúe.
Esta fulminante dialéctica de interacciones surge tanto del hecho de que la explotación, opresión y dominación vertebran la realidad objetiva capitalista como de las contradicciones irreconciliables que la minan. Y los gallegos toman conciencia de que su lucha económica es a la vez nacional e independentista gallega e internacionalista porque, luchando contra su burguesía nativa, interactúa y se relaciona con las luchas vascas y con las de Iniciativa Internacionalista, y viceversa. Solamente el nacionalismo español, que también existe en algunas izquierdas estatales, rechaza de cuajo esta dialéctica entre las luchas de liberación nacional y social de género, apoyada por meritorios y crecientes militantes internacionalistas españoles.
7.- EL CONTENIDO ÉTICO DE LA FILOSOFÍA MARXISTA :
Por último, la cuarta peculiaridad de la filosofía marxista con la que se encuentran los jóvenes militantes en los tres casos que analizamos es la de la lucha por un mundo cualitativamente mejor, en el que no haya ni explotación ni propiedad privada. La filosofía marxista vuelve a chocar frontalmente con la burguesa porque la primera reivindica como parte sustantiva de la teoría y de la práctica a los valores humanos, a la ética y a la moral, a lo que en terminología burguesa se denomina como “juicios de valor” supuestamente incompatibles con los llamados “juicios de hecho”. Por ejemplo, desde la filosofía burguesa un “juicio de hecho” es decir que en la Naval de Vigo hay una alta mortalidad obrera, y un “juicio de valor” es decir que ello es debido a la salvaje explotación empresarial. Los burgueses sostienen que este “juicio de valor” es anticientífico, es político, es falso e indemostrable, es introducir el odio y la envidia en las “relaciones laborales” y que en todo caso si hay muertos, accidentados y enfermos es porque los obreros no cumplen con las leyes de seguridad laboral.
Según el Estado, un “juicio de valor” es decir que las torturas, que existen, son causadas por la represión y opresión estatal, mientras que el Estado niega que existan las torturas y hasta pretende encarcelar a quienes las denuncian. Según el Estado otro “juicio de valor” es afirmar que las trampas, fraudes y pucherazos habidos en el recuento electoral del pasado 7 de junio, y que han perjudicado masivamente a Iniciativa Internacionalista, responden a precisos intereses estratégicos del Estado español destinados a impedir la presencia en la UE de Iniciativa, mientras que el Estado sostiene por el contrario que solamente hace un “juicio de hecho”: han sido pocos y simples errores involuntarios debidos a fallos técnicos fortuitos, sin responsabilidad política alguna.
La filosofía marxista rechaza radicalmente esta separación tajante y sostiene que la voluntad política, la ética y la moral, las creencias religiosas, la ideología y las formas de pensar, etc., intervienen activamente como fuerzas materiales en las decisiones prácticas que se tomen y en su desenvolvimiento. Sostiene además que existen dos políticas irreconciliables, y dos éticas y morales incompatibles entre sí, como son las de la humanidad trabajadora, por un lado y por otro, por el opuesto, las de la minoría burguesa mundial. Miles de jóvenes han luchado y luchan no sólo por una mejora en sus condiciones económicas y materiales, de aumento de consumo y de mejoras sociales, que también, sino que a partir de un determinado momento dicen claramente que también quieren una vida cualitativamente mejor.
Cuando se asume que el salario va a descender por hacer una huelga general o varios días de huelga; cuando se asume que hay que dedicar muchas horas a la militancia en Iniciativa Internacionalista y que eso supone abandonar o cambiar otros hábitos y costumbres más cómodas, conformistas, y que sobre todo eso implica, tal y como están las cosas, asumir riesgos frente a la represión sutil de las multas económicas por hacer actos públicos, u otros riesgos peores, etc., dentro ya de esta toma de conciencia en ascenso, la ética y la moral, los valores humanos, la visión comunista de la vida, adquieren una importancia decisiva en las personas no esclavizadas, que luchan por la libertad y la justicia.
Si nos fijamos, las cuatro características básicas de la filosofía marxista que hemos resaltado aquí nos guían hacia un punto central: el mundo objetivo, la sociedad capitalista, es cognoscible, es transformable, se puede y se debe incidir sobre ella porque lo fundamental no es interpretar la realidad, sino cambiarla para reducir el sufrimiento, el cansancio, el hambre y las enfermedades, y la opresión. De hecho, esto es lo que está haciendo la humanidad desde sus orígenes remotos, transformar la naturaleza objetiva mediante el trabajo y creación de utensilios, herramientas, para sobrevivir en mejores condiciones que en el pasado, y unas veces lo logra y avanza, y en otras fracasa y retrocede, o se estanca.
De hecho, transformar la realidad social luchando contra sus injusticias en pos de mejoras decisivas para la mayoría inmensa de la población es lo que están haciendo las y los jóvenes independentistas e internacionalistas. Pero el cambio revolucionario de lo real para mejorar cualitativamente la vida exige resolver, por un lado, el problema de la praxis, es decir, de la unidad entre la acción de cambiar y la acción de pensar el cambio, de descubrir teóricamente por qué hay que transformar la realidad, cómo hacerlo y hacia dónde hacerlo, con qué fines y con qué medios; y por otro lado, exige resolver a la vez el problema de la libertad y de la posibilidad de hacerlo. Vemos así que topamos con el “eterno” debate de la necesidad como categoría filosófica.
8.- LA MATERIA Y EL MOVIMIENTO COMO EJE CENTRAL:
¿Qué es una categoría? Es un concepto general que se usa en filosofía para designar lo esencial, lo constante y lo definitorio, lo que permanece por debajo de los cambios formales, de los procesos y fenómenos de la realidad objetiva; un concepto que se ha formado gracias a la experiencia humana que ha ido quitando la paja, lo superfluo, para sintetizar lo decisivo en el momento de transformar la realidad, de superar los problemas existentes en cada período. Por ejemplo, cuando hablamos de “materia” un obrero de la Naval de Vigo entiende el hierro, el acero y las herramientas con las que trabaja para fabricar un barco, que a su vez es tan material y objetivo, tan físico y palpable que no se puede negar su existencia objetiva, al margen de cómo lo definamos, un objeto tan material, duro y pesado que si se desprende un trozo puede matar por aplastamiento a un obrero, o lisiarlo para toda la vida, en medio de la indiferencia de la patronal y del sindicalismo reformista.
Cuando una joven vasca organiza la huelga general sabe que está construyendo una gran respuesta popular y obrera que se convierte en una “fuerza material” con repercusiones prácticas “materiales” en todos los aspectos, aunque no tenga exteriormente la forma de un barco sino de un proceso social de masas que refuerza en la práctica al independentismo vasco. Cuando una militante de Iniciativa Internacionalista organiza el reparto de las papeletas de la candidatura de Alfonso Sastre maneja entre sus manos algo tan material como una hoja de papel, que apenas pesa, pero que pesa mucho si se junta en un paquete, y la militante define como materia a ese papel, pero lucha por algo que en apariencia es inmaterial como el logro de un eurodiputado y la extensión de la conciencia socialista e internacionalista, aunque sabe muy bien que, en realidad, está creando poco a poco una fuerza revolucionaria internacionalista que actúa como una fuerza material innegable, tanto que el Estado ha tenido que recurrir a trampas, fraudes y pucherazos para reducir su victoria política.
Son definiciones concretas de “materia” que abarcan otras tantas realidades materiales, aunque se expresen en forma aparentemente “inmaterial” en primera instancia, pero muy material una vez que pegan el salto cualitativo que les convierte en fuerzas sociopolítica de masas. La categoría filosófica de materia sirve, por tanto, para precisar lo que se presenta ante nosotros como básico en todos los conceptos concretos, no generales, de materia, desde los físicos inanimados hasta los políticos y culturales, pasando por los biológicos, y eso que se presenta como básico es su existencia objetiva frente a nosotros, es decir, que existe al margen de nuestra existencia y voluntad. Las infinitas formas concretas de materia tienen en común que existe frente o contra nosotros formando la realidad objetiva en la que vivimos y que continuará existiendo cuando muramos de la misma forma que existía antes de nacer nosotros. La filosofía marxista es materialista porque asume la veracidad científica de esta categoría demostrada por la propia existencia humana. Y otro tanto debemos decir con respecto a la categoría de movimiento, que es el concepto abstracto que sintetiza a todas las infinitas formas de movimientos concretos. La filosofía marxista es dialéctica porque asume la veracidad científica de esta categoría de movimiento demostrada por la propia existencia humana.
La categoría de materia es inseparable de la de movimiento y de la de espacio y tiempo, y nos pone en relación con el debate del origen de la materia tal cual ha sido descrita. Topamos así con el problema decisivo de la necesidad, de la posibilidad y de la libertad. No se puede revolucionar la sociedad capitalista y transformar la materia sin usar estas categorías filosóficas, sin concretarlas en las diferentes circunstancias sociales y en los múltiples movimientos en los que se presenta la materia. Por ejemplo, en el plano de la sociedad, la categoría de necesidad adquiere un contenido doble: el de necesidad ciega inserta en las leyes de la naturaleza y de las contradicciones objetivas del capitalista, insalvables a pesar de todas las medidas que tome la clase burguesa, y el de necesidad consciente y crítica de las masas explotadas para luchar contra la burguesía.
Por ejemplo, la historia ha confirmado la veracidad de la teoría marxista de las crisis socioeconómicas, y la actual crisis es un ejemplo de ello, lo que indica que las crisis socioeconómicas son objetivamente necesarias dentro del capitalismo, inevitables a medio y largo plazo, aunque un conjunto de decisiones burguesas y, muy especialmente, los resultados de la lucha de clases, puedan alargar o retrasar durante un tiempo el estallido de la nueva crisis, pero ésta es imparable a medio y largo plazo. El marxismo ha demostrado teóricamente el abanico de medidas generales a las que puede recurrir la clase dominante para evitar las crisis, cosa que nunca logra aunque, en determinadas circunstancias, sí logra retrasarla, debilitarla y recuperarse de ella en menos tiempo, aunque no siempre.
La crisis de la Naval de Vigo y de tantos y tantos otros astilleros a escala mundial, con sus diferencias, responde a las mismas razones esenciales del capitalismo, lo mismo que su crisis general actual. La burguesía gallega está tomando las medidas anticrisis objetivamente necesarias e inevitables según los intereses capitalistas: aumentar la explotación, reducir salarios, expulsar trabajadores, exigir ayudas públicas a su Estado, intentar hundir y cerrar otros astilleros para reducir la competencia mundial, aumentar la productividad con nuevas máquinas y menos mano de obra y, sobre todo y como síntesis, derrotar a la clase obrera, impedir que venza en su lucha, destrozar sus sindicatos sociopolíticos combativos con la ayuda del sindicalismo reformista y de la represión estatal.
Lo mismo puede y debe decirse de la lucha de clases en Euskal Herria y de las razones que han impulsado a su pueblo trabajador a la huelga general del 21 de mayo. Y otro tanto en lo esencial aunque diferente en las formas debemos decir sobre las medidas del Estado español contra Iniciativa Internacionalista: si no puede ilegalizarla, necesita debilitarla lo más posible, reducirla a un grupito minúsculo sin efectividad concienciadora y movilizadora alguna. Todas estas decisiones represivas se insertan dentro de la necesidad objetiva que la clase burguesa española tiene de conservar su poder estatal, su poder económico y político-militar sin los cuales no mantendría lo que resulta decisivo en última instancia para la burguesía: su propiedad privada de las fuerzas productivas.
9.- LA LEY , LA NECESIDAD Y LA ACCIÓN CONSCIENTE :
La clase burguesa tiene la necesidad imperiosa de derrotar al movimiento obrero gallego y vasco, y el Estado español tiene la necesidad de derrotar a Iniciativa Internacionalista, para seguir con nuestros ejemplos, porque tanto la lucha de clases como la opresión nacional, que forman una unidad en los pueblos no españoles, son contradicciones estructurales que debilitan el poder de la burguesía española, en especial en situaciones de crisis agudas y profundas como la actual. Y cuando hablamos aquí de “necesidad” estamos tocando la definición marxista de “ley”, es decir, lo que explica por qué el capitalismo sobrevive gracias a la explotación asalariada, por qué para garantizar su supervivencia tiene la “necesidad” de asegurar que la explotación aumente, lo que a su vez explica la “necesidad” de derrotar a las clases trabajadoras y a los pueblos oprimidos. La ley muestra el funcionamiento interno de los procesos que actúan con carácter de necesidad para el capitalismo español en nuestro caso.
En términos generales, la ley expresa la esencia, lo que define la cualidad de una cosa, de un proceso, de un movimiento, lo que le hace ser cualitativamente diferente de otra cosa, lo que tras bucear desde la superficie de las apariencias formales llega al fondo, a la raíz permanente del problema que investigamos y transformamos, descubriendo su naturaleza interna. Cuando las leyes de un proceso o cosa no pueden ser alteradas por las razones que fueren, entonces hablamos de necesidad ciega, ineluctable, imperiosa, porque esas leyes se van a cumplir férreamente al margen de nuestra voluntad. Por ejemplo, podemos prever con alguna antelación la alta o total probabilidad de un temporal, de un terremoto, de una sequía, de una pandemia, de una catástrofe, etc., una vez que se han dado determinadas condiciones, pero en el nivel actual de nuestro conocimiento científico no podemos detener su estallido y solamente podemos tomar medidas preventivas destinadas a minimizar sus daños, su destructividad y su letalidad.
Tendremos que recordar esta definición de ley cuando estudiemos más adelante la función de las leyes de la dialéctica en la conquista de la libertad humana. Ahora debemos centrarnos en la diferencia entre la necesidad ciega, con sus leyes férreas, y la necesidad consciente con sus leyes tendenciales. Por ley tendencial definimos la que está abierta al resultado de la acción humana crítica. Por ejemplo, sabemos que el capitalismo está agotando rápidamente las reservas marinas, las reservas energéticas, la biodiversidad, etc., y que está pudriendo la naturaleza, destrozando su capacidad de carga y reciclaje con efectos devastados sinérgicos, exponenciales. También sabemos que si se toman determinadas medidas más o menos drásticas, podemos detener en buena medida la aceleración de algunos o de todos estos procesos destructores causados por el capitalismo, pero también sabemos que solamente con luchas políticas y con victorias de masas podremos imponer a la burguesía estas medidas urgentes que limitan sus beneficios económicos. Así, frente a la suicida necesidad ciega de la burguesía para su enriquecimiento máximo sólo podemos oponer la lucha de masas basada en la necesidad consciente de imponer medidas globales restrictivas.
Por ejemplo, en el nivel actual de conocimientos científicos no podemos evitar oleadas de mucho calor que aumentan las posibilidades de incendios en la industria maderera gallega y vasca, pero sí podemos imponer políticamente leyes que protección medioambiental, etc., que vigilen los bosques y castiguen la provocación de incendios forestales, que frenen y controlen la industria maderera junto a otras medidas, de modo que logremos reducir al mínimo los incendios forestales. La ley tendencial expresa el resultado de esta lucha social entre la rapiña voraz, egoísta y suicida inherente al capitalismo y la consciencia popular en defensa en este caso de la naturaleza, pero extensible, por ejemplo, a la lucha contra el terrorismo patronal o “accidentes de trabajo”, contra el terrorismo machista, y en suma contra todos aquellos problemas y necesidades para los que la ya disponemos de soluciones progresistas y revolucionarias demostradas como válidas por el nivel actual de conocimientos científico-críticos, que no de las mentiras propagandísticas elaboradas por el aparato tecnocientífico capitalista.
10.- LA ACCION CONSCIENTE , LA TEORÍA Y LA FILOSOFÍA :
Por tanto, frente a la necesidad ineluctable, ciega y objetiva existe la necesidad consciente que es la base teórica de la libertad en acción. La necesidad es consciente desde el momento que conoce las causas de la necesidad objetiva, sus características y las formas de superarla u orientarla hacia los fines emancipadores humanos. La necesidad es inconsciente cuando desconoce lo anterior y obedece a la necesidad objetiva porque cree que ésta es la voluntad divina, el capricho de los espíritus, el accionar de la Idea Absoluta , o la mano invisible del mercado o cualquier otra superchería fetichista y animista que otorga poderes sobrehumanos a entidades que no existen, entidades creadas por la propaganda opresora para engañar al pueblo. Dicho simplemente, la ignorancia, el desconocimiento y la creencia hacen que terminemos obedeciendo a la necesidad ciega, y especialmente a los manejos que de ella hace la minoría explotadora.
Por ejemplo, un trabajador gallego y/o vasco desconoce lo básico de las contradicciones del capitalismo y cree que éste funciona al azar, bajo presiones incontrolables, lo que le lleva a caer en la resignación y pasividad, o en el apoyo a los más “listos” y preparados, los únicos que pueden resolver los problemas, que no son otros que los patrones. Pero los obreros que conocen el funcionamiento capitalista, las causas de la explotación y del paro, del beneficio empresarial, etc., están más preparados y decididos para la lucha de clases, más capacitados para organizarse y vencer. Los trabajadores ignorantes están sometidos a la necesidad ciega de la explotación, e inermes e indefensos. Los trabajadores formados teóricamente asumen la necesidad consciente de la lucha, y su libertad consiste en luchar y en vencer, y son tanto más libres cuanto más y mejor luchan, aunque se trata sólo de los inicios de la libertad, que en sí misma es un proceso ascendente infinito, pero que también puede ser derrotado.
Otro tanto hay que decir con respecto a un militante de Iniciativa Internacionalista que al desconocer qué es el Estado burgués, cómo funciona, qué grado de ferocidad represiva puede desarrollar, qué instrumentos de propaganda, manipulación y mentira tiene, al no saber apenas nada de esto, no puede prepararse para los vaivenes de la lucha, no puede tomar la ofensiva, sino que está a la defensiva, sin saber qué puede suceder. Pero una vez que empieza a conocer teóricamente qué es el Estado, la teoría marxista del Estado, puede adelantarse a los acontecimientos, y ese adelantarse a los acontecimientos es ya en sí mismo una práctica de libertad.
Prever las maniobras de la patronal y del Estado es un paso adelante en la práctica de la libertad porque permite aumentar la independencia política de clase, nacional y de sexo-género. Permite no cometer errores, aumentar y aglutinar fuerzas, y debilitar al opresor. Es un paso concreto de libertad porque con su acción se reduce la necesidad ciega, incontrolable, y se aumenta la capacidad de solucionar los problemas y vencer las dificultades puestas por la necesidad ciega. Por ejemplo, cuando los sindicatos reformistas negocian en secreto un pacto claudicante con la patronal se adelantan a la clase obrera, y la vencen; pero cuando ésta sabe que ese pacto secreto no solamente puede darse sino que los más probable es que se de, o que incluso ya se está negociando, entonces los obreros en lucha pueden adelantarse, marcar ellos los objetivos, advertir de la trampa y adelantar otras soluciones. ¿Cómo pueden saberlo? Estudiando la teoría marxista de la lucha de clases, de la lucha sindical, del papel de la organización revolucionaria dentro del pueblo trabajador, etc. Otro ejemplo, cuando Iniciativa Internacionalista avanza en la preparación de las candidaturas no puede estar pasiva a la espera de las ilegalizaciones represivas, que muy probablemente se producirán, sino que tiene que preparase para dar el siguiente paso nada más conocer esa ilegalización.
11.- LA LIBERTAD COMO SUPERACIÓN DE LA NECESIDAD :
La filosofía y la teoría marxistas juegan aquí un papel insustituible porque solamente ellas pueden enseñar las razones que explican el comportamiento necesario de la burguesía, y el comportamiento del sindicalismo reformista y sus pactos y claudicaciones. La filosofía marxista explica las relaciones entre el comportamiento necesario en lo esencial y constante, y las formas posibles y probables con las que se presenta esa necesidad. Por ejemplo, es una necesidad del Estado acabar con Iniciativa Internacionalista, pero según la relación de fuerza tendrá varias formas de lograrlo, o si no puede acabar con ella mediante la ilegalización y la represión, sí puede someterla a tales presiones que quede más o menos debilitada. La necesidad ciega está ahí, pero son las relaciones de fuerzas sociopolíticas las que determinan con mayor probabilidad o posibilidad, según las circunstancias, el Estado termine optando por una represión total o parcial.
La filosofía marxista explica cómo debemos utilizar los conceptos de necesidad, probabilidad y posibilidad siempre dentro de la lucha social que está en movimiento permanente y en la que interactúan un sin fin de otros procesos y factores circundantes que deberemos tener en cuenta en cada situación específica. Por su parte, la teoría marxista, conectada internamente con la filosofía, explica y enseña qué es el Estado, qué es la represión, qué es la “justicia”, qué es la política, etc., presentando una larga lista de luchas históricas, mostrando su vertebración y unidad interna, extrayendo conclusiones a partir de toda esa experiencia y proponiendo diversas alternativas. Y será la fusión en la práctica concreta de las enseñanzas aportadas por la filosofía y por la teoría marxistas la que, en cada circunstancia, ofrezca argumentos que adviertan de las medidas represivas que necesariamente debe adoptar el Estado y la burguesía, de la necesidad ciega que tiene la burocracia del sindicalismo reformista de traicionar al movimiento obrero mediante pactos en secreto, de la necesidad que tiene el sistema capitalista de masificar la propaganda contra las luchas obreras y populares, y así en todo.
Por tanto, la práctica de la libertad, que siempre es concreta, nunca abstracta, que siempre se ejerce en y sobre realidades materiales, debe basarse en evaluaciones teóricas y filosóficas de las relaciones de fuerza, del choque entre la necesidad ciega del opresor y la necesidad consciente de la oprimida y oprimido, de la probabilidad y posibilidad de victoria o de derrota, y de las tácticas y métodos que han de desarrollarse a partir de lo anterior. En contra de lo que parece lo que acabamos de decir, estas evaluaciones no son en modo alguno difíciles, al contrario, las hacemos continuamente en nuestra vida cotidiana, en nuestros actos más prosaicos y comunes, en nuestras relaciones con otras personas: sin darnos cuenta o de manera muy poco consciente y crítica, chapucera, muy frecuentemente evaluamos nuestros problemas, necesidades y deseos de forma rudimentaria y con errores, pero lo hacemos. La filosofía y la teoría marxistas nos aportan en estos momentos un instrumental polivalente y multiuso que nos permite explorar otras perspectivas imposibles de descubrir y transitar desde el sentido común, desde la lógica formal, y menos aún desde la ideología burguesa.
La libertad, en general, es la práctica consciente de la superación de la necesidad ciega que nos atenaza, que nos oprime y que impide nuestra emancipación individual y colectiva. En concreto, las libertades son las luchas específicas que libramos con plena conciencia en pos de superar las necesidades específicas que nos limitan en nuestra emancipación. Y la opresión, la explotación y la dominación son las formas más brutales e inhumanas en las que se presentan las necesidades ciegas que nos constriñen. Cuando la juventud trabajadora gallega mantiene una prolongada y dura lucha contra la explotación asalariada está ascendiendo peldaños de sus libertades concretas. Lucha por objetivos precisos e inmediatos, pero también sabe que los sacrificios que asumen ahora, los costos personales de todo tipo, refuerzan su conciencia y hacen que el sabor de la libertad sea más dulce, más pleno. La victoria supondrá una mejora socioeconómica a medio plazo, pero al principio la conquista de la libertad implica pérdidas de salario, riesgos en las manifestaciones reprimidas por la policía, peligro de detención, y en determinados casos personales algunas tensiones con las personas allegadas, familiares o no, que no comprenden o no aceptan esa lucha por la libertad, que se niegan a ayudar y que presionan reaccionariamente a favor de la claudicación recurriendo incluso a chantajes, presiones afectivas y hasta a amenazas. Lo mismo hay que decir de los costos personales que asume la juventud vasca y la juventud de Iniciativa Internacionalista.
De este modo, la lucha por la libertad supone asumir el hecho necesario e inevitable de la opción consciente por uno u otro camino, por el de la claudicación o por el de seguir ampliando la libertad. No hay momento de reposo o de evitar este momento de opción crítica y consciente porque en toda sociedad basada en la explotación la vida de las clases, naciones y mujeres es así, está siempre enfrentada a la injusticia o sumergida en la alienación y en la pasividad. Muchas personas creen en estos momentos que pueden esperar mucho tiempo antes de optar, dejar pasar el tiempo para lograr que “el problema se pudra” o se solucione por sí mismo, pero esta supuesta solución es una trampa que únicamente beneficia al opresor. No existe la neutralidad ni la quietud permanente en un mundo injusto y explotador. Perder el tiempo es permitir que se refuerce la clase dominante. Cuando la juventud vasca se ha lanzado a organizar la huelga general lo ha hecho además de otras razones, también porque sabe que retrasar la lucha es dar ventaja a la patronal. Cuando la juventud de Iniciativa Internacionalista se ha volcado en las elecciones europeas es porque sabía que no podía dejar pasar el momento de la batalla política, y que tenía que asumirla con todas sus consecuencias. La juventud de la Naval de Vigo sabe que debe seguir decidiendo su futuro ahora mismo, en la lucha diaria.
12.- LA CONTRADICCIÓN ES EL MOTOR DE LA VIDA :
La filosofía marxista es también decisiva en estos momentos críticos en los que debemos y queremos optar por seguir siendo libres pese a los costos que implica toda lucha, u optar por la rendición. Es decisiva porque nos aporta tres nociones imprescindibles para saber varias cosas fundamentales. Una, cómo y con qué conceptos guiarnos en una realidad tan compleja y en movimiento permanente como es nuestra vida colectiva e individual, y aquí la filosofía marxista nos ofrece la categoría de contradicción. Otra, partiendo del conocimiento adquirido gracias al uso de esta categoría, saber por qué hay que optar por la libertad gracias al contenido valorativo y ético del marxismo; y por último y en base a lo anterior, la filosofía marxista nos ofrece como muy efectivo instrumento de praxis las leyes de la dialéctica. Hemos expuesto en este orden algunas de las aportaciones que nos ofrece la filosofía marxista, aunque insistimos en que hay que entenderla como una totalidad.
Definimos la contradicción como la categoría que muestra el origen interno de todo movimiento, de todo proceso: la razón última de las crisis del capitalismo radica en la contradicción irreconciliable entre la burguesía y el proletariado, entre la propiedad privada y el carácter social del proceso de trabajo, entre el desarrollo de las fuerzas productivas y el retraso de las relaciones sociales de producción. La contradicción se da en toda realidad, en todo proceso concreto, y refleja el choque de dos polos necesariamente unidos dentro de una misma realidad, proceso o problema que estudiemos. El saber popular ha definido esta categoría como “uno se divide en dos” pero sin romper dicha unidad, aunque moviéndola, agitándola hasta llevarla al borde del estallido que, al producirse, genera un salto cualitativo que crea una nueva unidad, un proceso y movimiento cualitativamente diferente al anterior pero que desde su mismo inicio está ya dividido internamente por su correspondiente unidad de contrarios.
La categoría de contradicción muestra cómo esta pugna interna genera el movimiento de las cosas y, como veremos, la aparición de lo nuevo a partir del aumento de las tensiones en lo viejo. Pero debemos distinguir entre, por un lado, la categoría de contradicción y el concepto más concreto y restringido de “contradicción lógica”, que sólo refleja los límites insalvables del pensamiento poco riguroso, capaz de desenvolverse torpemente sólo en los momentos de reposo transitorio, relativo e inestable de los procesos, pero incapaz de acompasar el movimiento del pensamiento con el movimiento de la realidad. Por ejemplo, se comete una “contradicción lógica” cuando se critica a Iniciativa Internacionalista, a las reivindicaciones obreras gallegas y a la huelga general vasca exclusivamente en base a sus objetivos presentes e inmediatos, al resultado de las elecciones europeas, a la tabla reivindicativa gallega y al objetivo movilizador de la huelga general vasca, sin tener en cuenta que cada uno de ellos está inserto en una totalidad, que es parte de un proceso más largo que va enriqueciéndose con el tiempo. Es una crítica que no puede ver la dinámica interna, el movimiento permanente de mejora, y que se ofusca en la apariencia inamovible, en una de las partes estáticas y no en el todo en movimiento.
Por otro lado, también debemos distinguir entre contradicción interna, motor del movimiento de las cosas, y condicionante externo, que influye y condiciona desde fuera pero que ni causa ni determina el movimiento interno. Los condicionantes externos existen objetivamente debido al principio de la interrelación permanente de los procesos, a la interconexión entre todas las partes que forman la totalidad, pero no causan el movimiento interno del proceso concreto que estudiamos. Por ejemplo, para muchos colectivos, grupos y organizaciones soberanistas, independentistas e internacionalistas la creación de Iniciativa Internacionalista ha sido el condicionante externo que ha facilitado una reflexión interna, una reflexión determinada en su origen por las contradicciones internas a su pueblo y a su internacionalismo, y que se ha visto a su vez impulsada por la aparición externa de Iniciativa.
Muchos de estos colectivos habían pensado incluso en la necesidad de crear algo parecido, o al menos de debatir con otros grupos sobre algo parecido, sobre cómo mejorar las relaciones entre el internacionalismo y el soberanismo y el independentismo, pero no podían dar ese paso por carecer de medios materiales, o por no haberlo pensado detenidamente, o por carecer de información, o por lo que fuera. La noticia de la aparición de Iniciativa Internacionalista, la lectura de su documento programático, etc., ha actuado como el condicionante externo que ha precipitado el debate interno, la rapidez en la solución de las contradicciones que impedía el salto y, una vez aquí, han producido el salto cualitativo consistente en sumarse a Iniciativa. Otro tanto debemos decir con respecto al mutuo condicionamiento entre las luchas obreras gallega y vasca, que se refuerzan mutuamente al conocerse mejor.
13.- ACTUEMOS DENTRO DE LA CONTRADICCIÓN ANTAGÓNICA :
De igual modo, tenemos que distinguir entre contradicción antagónica y no antagónica. La primera, que sin mayores precisiones ahora podemos definir también como contradicción estructural, fundamental, básica, etc., es la que existe entre dos polos irreconciliables, que se repelen mortalmente, que no pueden encontrar una solución que no sea la victoria de uno sobre otro. Por ejemplo, una contradicción antagónica que sufre Galicia y Euskal Herria es la opresión nacional a manos del Estado español, y la solución solamente puede construirse cuando el opresor reconozca en la práctica el derecho de autodeterminación de los pueblos, y el derecho de las naciones que ahora oprime a independizarse si así lo desean. Es una contradicción antagónica porque afecta a la esencia misma del Estado español como auténtica cárcel de pueblos.
Otra contradicción antagónica es la explotación del proletariado por la burguesía, y de la mujer por el hombre en el sistema patriarco-burgués. Estas y otras contradicciones antagónicas pueden pasar por períodos de relativa suavización según los momentos de las luchas y de las crisis, pero su naturaleza irreconciliable sólo desaparecerá definitivamente cuando se haya extinguido su raíz, que no es otra que el hecho objetivo de que el Estado capitalista español utiliza a las clases trabajadoras, naciones oprimidas y mujeres como sus fuerzas productivas y su propiedad privada.
Mientras que esa realidad objetiva, material, no desaparezca el antagonismo irreconciliable pervivirá al margen de sus vaivenes de agudización e intensidad. Según sea la evolución del proceso de contradicciones, dentro de las antagónicas van apareciendo formas de antagonismo especialmente grave en un momento preciso, formas que después desaparecen o se atenúan aunque la irreconciliabilidad se mantenga, aunque no desaparezca la contradicción estructural y básica. Cuando esto sucede es que desaparece un aspecto principal de esa contradicción y aparece otro aspecto principal, o si se quiere decirlo de otro modo, aparece una contradicción principal entre la lucha de contrarios antagónicos. La contradicción principal de un proceso o el aspecto principal de una contradicción específica significa que en ese momento el punto crítico decisivo, el eslabón débil, el nudo gordiano del problema radica en ese choque principal y determinante en esa coyuntura.
Por ejemplo, en un período preciso la contradicción principal o el aspecto principal de la contradicción puede radicar para Galicia y Euskal Herria, y para toda nación oprimida que se encuentre en la misma situación, en conquistar o no el derecho práctico de autodeterminación, por su importancia cualitativa, que abre un período nuevo de la lucha de liberación y que cierra otro. Por ejemplo, para Iniciativa Internacionalista el aspecto principal de la contradicción antagónica con el Estado español antes de las elecciones europeas del 7 de junio pasado era el lograr superar las prohibiciones e ilegalizaciones, las campañas persecutorias y de criminalización, y poder dar así el salto cualitativo a la presencia electoral, hablando siempre de este objetivo particular. De igual modo, en nuestra vida diaria, en nuestra militancia, siempre evaluamos la gravedad, necesidad y urgencia en la resolución de los problemas a los que nos enfrentamos, buscando resolver primero los principales dejando para después los secundarios. Nuestra experiencia nos indica que muy frecuentemente la solución de los problemas secundarios se verá facilitada si antes resolvemos los fundamentales, los principales, las contradicciones antagónicas en nuestra vida cotidiana.
Por su parte, las contradicciones no antagónicas, que sin mayores precisiones ahora podemos definir también como contradicción secundaria, superficial, transitoria, son aquellas que no pueden llegar a tales niveles cualitativos de virulencia porque atañen a cuestiones no decisivas ni fundamentales, como, por ejemplo, las tensiones políticas que existen entre diversas fracciones políticas que representan al pueblo trabajador, e incluso entre el soberanismo progresista de orientación pequeño burguesa y el independentismo socialista, etc. Un ejemplo clásico es el de las contradicciones que han surgido entre Iniciativa Internacionalista y otros partidos revolucionarios, contradicciones no antagónicas que pueden y deben resolverse mediante el diálogo y sobre todo mediante la práctica en la lucha común para forzar que la marcha de las contradicciones verdaderamente antagónicas e irreconciliables arriba vistas se resuelva con la victoria del bando explotado.
En nuestra vida cotidiana realizamos muy frecuentes delimitaciones entre las contradicciones antagónicas y las no antagónicas, aunque no las llamamos así, delimitaciones que consisten en calibrar las diferencias entre nuestras amistades sinceras de apoyo incondicional, nuestros conocidos que pueden ayudarnos en algún problema pero no en otros, y las personas que nunca nos van a ayudar y que siempre nos van a oprimir, y a la inversa.
14.- LA ÉTICA MARXISTA COMO MEDIO DE OPTAR Y HACER:
El segundo instrumento que pone a nuestra disposición la filosofía marxista consiste en su axiología o teoría de los valores, de la ética y de la moral, de lo que definimos como “bien”, como “bondad”, como “bueno”, y al contrario, como “mal”, “maldad”, etc. Vemos ahora mismo, al hablar de lo “bueno” y de lo “malo”, cómo reaparece la categoría de contradicción, y es que no existe forma alguna de evitar su presencia. Por tanto, su uso nos permite profundizar en el interior de los problemas a los que nos enfrentamos, dotándonos de un conocimiento crítico que amplia nuestra visión de las opciones que aparecen con el estallido de las contradicciones. Los contrarios antagónicos están dentro de la ética y de los valores, tan dentro que hay que decir que existen dos éticas irreconciliables, la de los opresores y la de las y los oprimidos. Semejante irreconciliabilidad nos va a orientar de manera decisiva en el momento de optar entre la rendición o la libertad. Arriba hemos explicado que la interacción y compenetración de los valores humamos, de la ética y de la moral, con la totalidad de la praxis, pero ahora debemos completar este aspecto viendo por qué debemos optar por la libertad: porque solamente ella puede reducir la explotación, sólo la libertad puede reducir la miseria, el dolor y el sufrimiento, aumentar el tiempo libre y propio reduciendo el tiempo de trabajo explotado, etc.
El punto irreconciliable y antagónico que enfrenta a la ética marxista de la ética burguesa y de todas las reaccionarias es precisamente éste: la inmoralidad de vivir bien a costa del sufrimiento ajeno. A la vez, la crítica marxista de la economía política burguesa ha demostrado mediante la teoría de la plusvalía que la explotación existe, que es objetiva y que es necesaria ciegamente en la sociedad burguesa y que se puede y se debe luchar contra ella. Y porque es objetiva se la ha descubierto científicamente, y por que es ineluctablemente necesaria atenta contra la libertad humana, por eso hay que luchar contra ella optando por la libertad. Frente a la contradicción antagónica entre la explotación y la libertad, solamente está la opción de la libertad.
Por ejemplo, en el momento de decidirse a ir o no ir a una manifestación obrera que puede ser atacada por las fuerzas policiales, o por la extrema derecha y el fascismo, o en el momento de decidir organizar una huelga, o militar en la muy criminalizada Iniciativa Internacionalista, en estos u otros momentos decisivos porque abren la puerta a posibles o probables consecuencias negativas para quien decida dar el paso, la filosofía marxista plantea una reflexión ética y de principios y valores humanos en el radical sentido de la palabra, mostrando que la libertad nunca se consigue con la inacción pasiva y cobarde, miedosa y hasta aterrorizada. La filosofía marxista explica y demuestra que existe el miedo a la libertad, el miedo a explorar nuevos universos, el miedo a la independencia de criterio, y a la vez, como unidad de contrarios antagónicos, existe la necesidad psicológica e irracional formada por la educación dominante de la obediencia, de la sumisión al poder y a su ley para sentirnos tranquilos, seguros, como las ovejas se sienten tranquilas en el rebaño del amo y de sus perros guardianes. La obediencia refuerza la explotación y la insurgencia la libertad. Hay que optar y la ética y la filosofía marxista nos aportan los criterios necesarios para poder decidir con conocimiento de causa, en libertad y para ampliar la libertad.
Por esto y por más razones que no podemos exponer ahora, la filosofía marxista es atea, activa y militantemente atea, aunque respeta a las personas creyentes, pero no al opio religioso. Ateísmos hay muchos, incluso reaccionarios y criminales, pero el ateísmo marxista se diferencia de todos los demás en que pone la libertad como objetivo. Asume la tesis anarquista de “ni dios ni amo”, y la completa con la síntesis de la dialéctica y del materialismo como soporte científico-crítico y filosófico del ateísmo. Asume también todos los contenidos progresistas de los anteriores ateísmos de las masas explotadas, que se sublevaban a la desesperada contra el poder económico-religioso bajo el lema, entre otros, de que “con las tripas del último cura ahorcaremos al último rey”, pero lo inserta, mejora y supera dentro de la teoría de la revolución comunista y de la filosofía de la superación de la alienación y del fetichismo, de la superación histórica de la deshumanización acaecida al convertir a la mercancía, al dinero, al consumo en el único dios mediante la fetichización de la mercancía, de convertir al dinero en el fetiche divinizado que nos dará protección, calor y felicidad en un mundo infeliz, gélido y aterrador.
En el Estado español, por ejemplo, la Iglesia es una de las más poderosas fuerzas económicas, que controla grandes empresas de manipulación propagandística y terrorismo psicológico y simbólico; una fuerza medieval y antidemocrática apoyada incondicionalmente por el bloque de clases dominante; una fuerza directamente política que ni siquiera está bajo el control de la constitución monárquica impuesta por el tardofranquismo porque las relaciones entre el Estado y la Iglesia católica fueron reguladas antes de esta constitución. Pese a las creencias sinceras de algunos pocos católicos y cristianos progresistas, la religión que cimenta a la Iglesia española como sucursal en este Estado de la transnacional vaticana es una ideología contrarrevolucionaria. En Galicia, por ejemplo, la Iglesia ha sido y es uno de los baluartes más efectivos de la españolización, y la denominada “Iglesia vasca” nunca se ha atrevido a independizarse de la opresión nacional-católica española, a pesar de la muy meritoria tarea de algunos católicos vascos y vascas.
15.- LA UNIDAD Y LUCHA DE CONTRARIOS ANTAGÓNICOS:
El tercer instrumento no es otro que el de las leyes de la dialéctica materialista. Lo hemos citado en tercer lugar no porque sea menos importante sino porque ahora, tras estudiar qué es la contradicción y cómo decidir en base a la axiología y a la teoría, ahora, repetimos, podemos entender en su cabal importancia su enorme potencial revolucionario. Hemos hablado arriba de cómo entiende la filosofía marxista el concepto de ley, y ahora veremos que en lo que toca a la sociedad, a la especie humana, las leyes tendenciales van cobrando fuerza según aumentan las fuerzas productivas, la capacidad transformadora del método científico y del poder transformador de la tecnología. En este sentido, la ciencia es una fuerza revolucionaria porque tiende a cuestionar y superar el dogma establecido, dependiendo el resultado de tal tendencia de las luchas sociales. La filosofía marxista sostiene que el conocimiento de las leyes de la dialéctica y la praxis humana basada en ese conocimiento permite un intenso y extenso desarrollo de las libertades humanas concretas, y un enriquecimiento del concepto general de libertad.
Las leyes de la dialéctica han sido confirmadas y mejoradas por todos los avances científicos y sociales, y serán ampliadas por los avances futuros, pero este no es el momento para extendernos sobre esta cuestión. Aquí vamos a analizar únicamente cómo el conocimiento y el uso de la dialéctica y de sus leyes impulsan la libertad humana. La primera ley trata de la unidad y lucha de los contrarios, y sostiene que la realidad objetiva y todos los procesos que en ella existen e interactúan, está regida por la lucha de contrarios unidos en el interior del problema que tratamos. Puede haber y hay un momento de reposo en esta lucha, pero es breve y supeditado siempre al enfrentamiento permanente; puede haber y hay un momento en el que la unidad prima sobre la escisión en polos irreconciliables, pero es una unidad transitoria y supeditada a la ruptura permanente. Hemos puesto muchos ejemplos sobre las múltiples formas prácticas en las que se muestra esta ley dialéctica, pero en lo que concierne a la lucha por la libertad y por la revolución su aportación decisiva se plasma en la afirmación de que nunca se detiene la lucha por la libertad, de que la revolución es un proceso permanente ya que en todo, absolutamente en todo, siempre está activo el conflicto entre los contrarios unidos mutuamente, entre la opresión y la libertad.
Por tanto, nunca podemos cometer el error de creer que la lucha ha terminado para siempre. Al contrario, aunque parezca que la clase dominante y que el Estado opresor se han “democratizado”, en realidad se trata sólo de un respiro transitorio que la explotación realiza para recomponerse y volver al ataque con más bríos y con sus objetivos más precisos, respiro que responde a las previas luchas obreras y populares que han logrado conquistas sociales y democráticas precisas. No podemos negar la importancia de estos logros, de las reformas y de las victorias puntuales, pero la ley de la unidad y lucha de contrarios nos advierte que no debemos confiarnos, que no debemos dar por definitivas e irreversibles tales logros sino que, al contrario, debemos estar siempre alertas, en movilización y en avance porque la lucha nunca se extingue aunque, como hemos dichos, ocurran momentos de reposo y relajación de las tensiones, de aparente “unidad democrática”. Más temprano que tarde, las contradicciones volverán a tomar velocidad y con ellas las luchas, acelerándose la llegada de los momentos de optar de nuevo, otra vez, entre la libertad o la opresión. La dialéctica nos avisa de que tales situaciones volverán a darse y de que debemos estar preparados.
16.- EL AUMENTO CUANTITATIVO Y EL CAMBIO CUALITATIVO:
La segunda ley de la dialéctica explica cómo los cambios en cantidad terminan produciendo un cambio en la cualidad del problema que analizamos y transformamos. Es la ley del salto cualitativo y de la aparición de lo nuevo, de algo que no existía antes. Algo cualitativamente nuevo es aquello que se diferencia en su naturaleza interna de lo viejo de lo que procede, y aunque mantenga alguna de sus formas externas y partes internas, la realidad resultante como efecto de ese salto cualitativo es, como su propio nombre indica, de una calidad diferente. En la práctica cotidiana, las personas sabemos que tras realizar ciertos trabajos terminamos construyendo algo que antes no existía, o que si realizamos una lucha popular, vecinal, estudiantil u obrera en sentido estricto, si lo hacemos bien podemos vencer con lo que entramos en otra fase, logramos una mejora social, reforzamos nuestra autoestima, enriquecemos nuestro conocimiento teórico, etc. Son realidades nuevas que antes no existían, y que solamente existen tras un esfuerzo de trabajo, una serie de movilizaciones, una huelga o cualquier otra acumulación cuantitativa de acciones, protestas, estudios, etc.
Lo nuevo existe y la dialéctica nos advierte que no cae del cielo ya formado, sino que debemos crearlo nosotros con nuestra praxis, con la interacción entre la mano y la mente, la práctica y la teoría. La ley del aumento cuantitativo y del cambio cualitativo nos explica que en esta construcción de lo nuevo debemos vigilar la dirección del proceso, que las etapas y fases sigan la estrategia designada para construir lo nuevo, para lograr el objetivo deseado. En la sociedad humana, esta ley no actúa mecánicamente, respondiendo a imperativos de la necesidad ciega e ineluctable, sino siempre condicionada por las contradicciones sociales, por los grados de consciencia organizada de las masas oprimidas, y por las relaciones de fuerza que chocan en el interior de la sociedad. La lucha de clases, en síntesis, incide en todo momento en la dinámica de esta ley, lo que explica que el resultado de lo cualitativamente nuevo, si se produce y cuando se produzca, nunca está totalmente predeterminado, sino que siempre tiene dosis más o menos altas de incertidumbre e imprecisión.
La juventud obrera gallega y vasca, por ejemplo, no sabe, no puede saber a ciencia cierta cuál va a ser el resultado último y definitivo de su lucha permanente, de su militancia diaria y de los días especialmente decisivos. Otro tanto sucede con la juventud militante de Iniciativa Internacionalista antes de conocer los resultados oficiales del fraude y pucherazo electoral del pasado 7 de junio de 2009. Tras largos e intensos días de militancias en la que se han acumulado y aumentado las fuerzas cuantitativas de Iniciativa Internacionalista, en medio de una áspera batalla en la que el Estado capitalista español ha intervenido masivamente con casi todos sus recursos reaccionarios. El salto cualitativo se produjo el día 7 de junio, y cuando se escrutaron los resultados apareció una realidad nueva, que no existía antes, una realidad que mostraba en su cualidad interna los efectos de la lucha frontal, antagónica e irreconciliable entre Iniciativa Internacionalista y el Estado. El fraude y el pucherazo son una parte definitoria de esta nueva realidad, a partir de la cual ya nada será igual en la política estatal. Volveremos sobre este valioso ejemplo al analizar la tercera ley de la dialéctica.
La experiencia popular sabe o intuye que el momento del salto de la cantidad vieja a la nueva calidad está determinado por los errores y aciertos cometidos durante el proceso, y la experiencia popular los sabe desde que los primeros humanos elaboraron los primeros instrumentos, y es que la dialéctica es tan antigua como el primer pensamiento. Pero es en la lucha por las libertades y contra la opresión, empero, esta ley adquiere todavía más relevancia porque si la despreciamos, si no cuidamos la línea estratégica correcta, seremos vencidos, no culminaremos el salto cualitativo a lo nuevo, la victoria, la mejora de nuestras condiciones de vida, la reducción del sufrimiento. Y lo que es peor, la derrota nos hará retroceder a fases anteriores pero en condiciones más duras, teniendo que reiniciar todo el proceso de nuevo.
17.- LA LEY DE LA NEGACIÓN DE LA NEGACIÓN :
La tercera ley de la dialéctica surge precisamente de la constatación de estos riesgos innegables, del hecho de que existe el retroceso, pero afirma que éste es relativo y transitorio ya que lo decisivo es la tendencia al desarrollo y aparición de lo nuevo, a la complejización de lo real y la proliferación de nuevas realidades antes inexistentes. Es la ley de la negación de la negación que indica que el aumento cuantitativo y el salto cualitativo genera una nueva realidad que “niega” lo peor, lo retardatario y caduco de la viejo, y que integra lo bueno de en la nueva realidad, absorbiéndolo, subsumiéndolo como parte de una cualidad nueva. Esta ley es de una importancia crucial porque muestra la orientación general de los saltos cualitativos de los procesos a lo largo del tiempo, indicando que el estancamiento y el retroceso, que existen, no pueden acabar con la tendencia a la complejidad y a la emergencia de nuevas realidades a partir de las viejas.
En la vida e historia social esta ley refuerza y exige cada vez más la intervención consciente humana ya que las contradicciones irreconciliables del capitalismo han puesto a la humanidad al borde del exterminio como especie si se desencadenase una hecatombe nuclear. Además, la implosión de la URSS y la reinstauración del capitalismo con algunos ribetes de “socialismo de mercado” en China Popular, estos y otros retrocesos históricos, advertidos desde la creación de la filosofía marxista, ponen a la orden del día la importancia crucial del denominado “factor subjetivo” o consciencia de la necesidad de la revolución, como garantía última para que no se produzca una derrota estratégica de la humanidad trabajadora y para que la ley de la negación de la negación no se demuestre en su forma negativa, en el retroceso histórico, sino en su forma positiva y creativa, en el salto al socialismo como primer paso de avance al comunismo.
Un ejemplo aplastante de la vigencia de esta ley lo tenemos en la nueva realidad política creada a raíz de la aparición de Iniciativa Internacionalista y de los resultados oficiales obtenidos por ella en el pasado día 7 de junio. Hemos dicho arriba que ya nada será igual que antes en la política estatal una vez que centenares de miles de personas han sufrido en su propia conciencia una muestra palpable, material, de lo que es capaz de hacer el Estado español cuando necesita derrotar a un movimiento revolucionario que incide directamente en las contradicciones antagónicas que minan al capitalismo estatal. Aunque la experiencia colectiva habida sea en buena medida una experiencia en el nivel “inmaterial” de la conciencia política, obrera y popular, soberanista, democrática, independentista e internacionalista, etc., es decir, en lo que se define como “factor subjetivo”, siendo esto cierto, no es menos verdad que, de un lado, se ha creado una experiencia material objetiva, que ya actúa definitivamente como una fuerza revolucionaria en expansión y crecimiento, y que, por otro lado, esta nueva materialidad supera cualitativamente a todas las experiencias anteriores, con lo que se ha mejorado mucho en el rigor y precisión teórica del marxismo.
La mayoría inmensa de las militancias de Iniciativa Internacionalista es ahora mucho más consciente de la peligrosidad y ferocidad latentes en el Estado al que combaten; la totalidad de las militancias de Iniciativa ya sabían antes del 7 de junio que tras los resultados se iniciaba un proceso nuevo, que era un inicio de otra dinámica diferente aunque las bases teórico-políticas elementales estaban ya redactadas en el documento fundacional. ¿Por qué nace algo nuevo aunque sus bases programáticas elementales ya estaban creadas anteriormente? La ley de la negación de la negación responde a esta pregunta mostrando que la praxis revolucionaria ha dado un salto cualitativo, en calidad, al asumir teórica y filosóficamente las lecciones aportadas por la arremetida estatal. Una cosa es saber que el Estado machaca a la izquierda abertzale y al pueblo vasco, y otra diferente es padecer niveles idénticos de represión estatal a los que éste lleva padeciendo. Semejante contraste súbito nunca se había producido en el Estado a tal escala, aunque sí sobre y contra pequeños grupos, la mayoría de ellos independentistas catalanes y gallegos.
Ha irrumpido una nueva realidad en la vida política estatal cual es la de la manipulación, la criminalización y el fraude-pucherazo en un proceso electoral, todo ello realizado por el Estado, por el partido en el gobierno, y con el apoyo explícito o implícito de la casi totalidad de los partidos legales. Anteriormente se habían dado aumentos cuantitativos en esta dinámica, como la Ley de Partidos, las sucesivas ilegalizaciones de candidaturas abertzales, etc.; estos aumentos cualitativos dieron el salto a una nueva cualidad política, la descrita aquí y la sufrida por cientos de miles de personas. Sobre el accionar de esta ley del aumento cuantitativo y del salto cualitativo, se desarrolla ahora la ley de la negación de la negación que explica que esta nueva realidad ha integrado los componentes fundamentales de la represión en ascenso, pero insertándolos en un proceso nuevo, en su sistema nuevo.
Y aunque en un futuro el Estado español no tenga más remedio que echar marcha atrás, que negociar con la izquierda abertzale un proceso de resolución democrática que abra la puerta a un nuevo escenario político, y aunque esta negociación relance las luchas nacionales y soberanistas, así como el internacionalismo consecuente en el Estado, aunque suceda así, que sucederá, no por ello la realidad retrocederá a un estadio anterior al fraude-pucherazo, sino que esta lección innovadora pervivirá en la memoria, en la teoría y en la consciencia alerta y prevenida de las izquierdas revolucionarias, y de amplios sectores sociales. El pasado nunca vuelve del todo, aunque componentes suyos recobren fuerza y vigencia, siempre lo hacen dentro de una realidad nueva.
18.- RESUMEN:
La filosofía marxista es un arma imprescindible para la emancipación humana porque, en síntesis, recoge la más general y constante, lo definitorio, de la larga experiencia acumulada durante siglos de lucha antipatriarcal, contra la opresión nacional y contra la explotación asalariada. Porque su objetivo es acelerar el avance al comunismo, por ello mismo, la filosofía marxista bucea hasta lo más hondo del dolor y sufrimiento humano desde sus mismos orígenes, estudiando lo esencial de las respuestas de la humanidad trabajadora, buscando aquellas luchas, conflictos y conquistas colectivas que han dejado un poso inolvidable en la memoria de las clases y de los pueblos, haciendo este crucial trabajo teórico, la filosofía marxista construye un modelo emancipador regido por la exigencia de libertad, conocimiento crítico y objetivo, y autocrítica sincera. Su criterio de verdad es la práctica colectiva e individual, y dice abiertamente que su fin es la transformación revolucionaria del mundo.
La filosofía marxista muestra su verdadera efectividad práctica en los momentos de crisis, cuando se van acumulando las contradicciones y las personas, en este caso la juventud, han de responder avanzando o han de retroceder obedeciendo. Es aquí cuando y donde fracasan todas las filosofías habidas hasta el presente, y cuando solamente la marxista indica quién es el enemigo a batir, por qué hay que batirlo y cómo hay que hacerlo. Siendo esto decisivo, no lo es menos la segunda parte: incluso durante la anterior fase, la de acumulación y aumento de las fuerzas y antes de que se produzca el salto revolucionario definitivo, la filosofía marxista advierte que en el mismo instante de la victoria, si ésta se produce, en ese mismo instante ya están apareciendo nuevas contradicciones, problemas desconocidos y riesgos y peligros que aumentarán con el tiempo, lo que nos exige iniciar una nueva lucha.
La filosofía marxista es, por tanto, la filosofía de la lucha permanente, de la permanente militancia revolucionaria, porque la vida misma es proceso hasta que finiquita, y mientras dure, cada segundo de existencia, la filosofía marxista indica siempre dónde están bullendo las contradicciones de la vida. Por tanto, es la única filosofía esencial y conscientemente optimista ya que, tras recocer lo común de la experiencia vital humana, descubre que la lucha contra la necesidad ciega e ineluctable y contra la opresión, esta experiencia, es la característica decisiva de nuestra especie, lo que le explica su autogénesis. Si existimos como especie, como colectivo y como individualista es gracias a la contradicción en cualquiera de sus infinitas formas de plasmación. Asumir que la contradicción no es mala sino que, al dominarla, es buena y motor de justicia y libertad, hacerlo así es elaborar una filosofía crítica, optimista y creadora de futuro. Por esto mismo las clases dominantes la odian y la combaten con todas sus fuerzas, demostrando así la veracidad de la filosofía marxista.
Filosofía marxista para jóvenes militantes | 17-06-2009 - 08:07:19 GMT 1 #
La República será la tumba del fascismo, por Javier Parra :
Una ministra italiana hace el saludo fascista en un acto oficial. Veinte familias huyen de sus casas en Belfast y se refugian en una Iglesia tras sufrir ataques racistas. Un establecimiento de Mallorca cuelga el cartel de “NO SE PERMITE LA ENTRADA A PERROS Y RUMANOS”. La policía agrede salvajemente a un inmigrante en el aeropuerto de Barajas. Patrullas fascistas tomarán las calles de Italia. No son anécdotas ni hechos aislados, sino la punta de un Iceberg que está a punto de estrellarse contra una vieja Europa que se parece cada vez más a la de hace un siglo.
Durante los últimos años la incubación del monstruo ha pasado casi desapercibida para unas sociedades que, casi sin darse cuenta han asumido comportamientos y formas de pensar que hace pocos años solo eran cosa de fachas trasnochados y cabezas rapadas.
Si estamos ante lo que muchos están pronosticando como el fin del capitalismo, no esperemos que el sistema agonizante intente evitar el auge del fascismo, al contrario, va a necesitar de fuerzas de choque para detener a los trabajadores y trabajadoras. Y es ya sobre los escombros del capitalismo donde se empieza a librar una nueva gran batalla que decidirá el rumbo de Europa.
La particularidad política, económica y social de nuestro país hará que esa batalla coincida con un cambio de régimen. La corrupción institucional y política de España, unida a la decadente Monarquía y a la grave crisis económica nos llevarán a una situación inédita. Por un lado, el gobierno del PSOE caerá en 2012 - si no antes -, víctima de sus propias contradicciones, incapacidades y cobardías. El cada vez más reaccionario Partido Popular accederá al poder impulsado por sus nueve millones de incondicionales nacional-catolicistas, impasibles ante la corrupción, la estupidez y la demagogia, y las organizaciones políticas y sindicales de izquierda correrán el riesgo de entrar en una descomposición dificilmente reversible (si es que no lo están ya algunas). Sólo hay que mirar de reojo a Italia, que siempre ha sido la antesala de lo que pasaría en España.
Será posiblemente en esa situación con la que dentro de pocos años se afronte el rumbo a un cambio de régimen en España. La cuestión republicana será sacada del cajón por los poderes fácticos, puesta encima de la mesa, y se iniciará un proceso político y una batalla ideológica - que también se reflejará en la calle en forma de múltiples conflictos -, y que desembocará en la Tercera República Española. Pero, ¿qué República? ¿Una República solidaria o una República ultra-conservadora? Esa será la batalla. Una batalla en la que deberemos conseguir, no sólo que nuestras organizaciones políticas y sindicales hagan de correa de transmisión para la transformación social (hoy no lo están siendo), sino implicar en esa transformación a las millones de personas que hoy desprecian la política debido la profunda degeneración de ésta, e implicar también a los millones de personas procedentes de otros países, sin papeles, sin derechos, sin nada, en la construcción de una nueva sociedad más justa, más libre, mas solidaria, más fraterna y que aplaste para siempre a la reacción y al fascismo.
---
VALL DEL LLIERCA Argelaguer, Sales de Llierca, Sant Jaume de Llierca, Montagut i Oix, Tortellà. VALL D'HOSTOLES Les Planes d'Hostoles, Sant Feliu de Pallerols, Sant Aniol de Finestres. Besalú, Beuda, Maià de Montcal, Sant Ferriol. FLUVIÁ Olot, Castellfollit de la Roca, Les Preses, Riudaura, Sant Joan les Fonts, La Vall de Bianya, La Vall d´en Bas, Mieres, Santa Pau Osona Vic Ripoll Ripollès Figueres Alt Empordà Garrotxa Girona Catalunya España Lejarza Madrid España Lliurona Berga Berguedà Bracons
La República será la tumba del fascismo | 19-06-2009 - 17:18:04 GMT 1 #
Informe al Comitè Central , per Jaume Oliveras i Costa :
De tot allò quasi han passat trenta-cinc anys, un temps que ha anat modelant figures distintes de les que aleshores lluïen joventut i idearis. Érem joves arriscats que crèiem que quasi tot era possible, fins que ens encallàrem en el debat entre reforma o ruptura, segurs que teníem raó o, almenys, arguments de futur. La realitat, implacable, esperava a la cantonada i ens féu despertar del somni. Després, desercions, traïcions, bifurcacions de camins, cansament i la recerca de noves fronteres en paratges inexplorats. Es trencaren les cèl·lules i no ens férem lloc en les agrupacions. De tot, han passat molts anys.
No fa gaire, la llibreria Saltamartí convocava a l'Espai Betúlia per parlar del nou llibre d'Enric Juliana, un dels joves deixebles de Moreno Mauricio que mamaren leninisme en èpoques turbulentes i que ara viu a Madrid i analitza el dia a dia de la política amb els ulls de qui en sap un niu de tot el que l'envolta. La presentació de La deriva de España fou una ocasió de retrobament de vells militants, d'antics companys de viatge, d'amics de vivències i d'algun despistat, dels que sempre hi ha a les presentacions de llibres amb autors d'una certa aura. L'agrupació local feia temps que no es mostrava tan concorreguda i els records dels bons temps fins feren saltar alguna llagrimeta. Per moments, la cèl·lula Cisneros es reactivà i algunes confessions privades es feren públiques, per les indiscrecions de qui escriu aquesta crònica i pel cor obert de Juliana. Els que pensàvem canviar el món, o almenys sacsejar Badalona, fèiem, a l'Espai Betúlia, reconeixement explícit que ja ha arribat l'hora d'explicar batalletes.
Però no hi ha primera part sense segona ni pic sense repicó, i, novament, en Gerard i la Sílvia, els llibreters del Saltamartí, ens convocaren al seu cau a la presentació d'Un llac en flames, la primera novel·la del poeta Hilari de Cara, veritable identitat de Fred, aquell jove comunista que a les darreries del franquisme s'aixecà en una atapeïda sala del museu i per primera vegada pronuncià un saluda públic en nom del PSUC, davant una concurrència bocabadada i una militància a la qual tremolaven les cames. El 1980 Fred es féu fonedís a Badalona i va aterrar a l'ambaixada de Nova York, i anys després estabilitzà la vida a les Illes, al petit nucli des Llombards i en altres racons mallorquins.
Al Saltamartí, a l'entorn de Fred no es reuní l'agrupació badalonina; dimecres passat, amb l'excusa d'un llac en flames, s'aplegà la cèl·lula, el nucli dur del comitè central, la fracció intel·lectual del comitè psuquero que dirigí, amb encert, la política alternativa a la ciutat en temps del traspàs del dictador. Homes i dones de dura militància configuraven un públic monocolor, només trencat per un liberal exregidor convergent, amic d'amics, i un presumpte aristòcrata que mai no ha estat gaire res. Pel que fa a la resta, comunistes convençuts i companys de viatge s'abraçaren fraternalment o només se saludaren mantenint les distàncies que marquen la cortesia però que recorden la història.
Fred i el camarada Simón –o era l'Enric Juliana?– deixaren constància que segueixen elaborant els informes per al comitè central, malgrat que aquest ja no hi és ni se l'espera. I amb un públic rendit a l'evidència es feren confessions inconfessables i fins i tot el poeta reconegué que, a es Llombards, havia fet de contrabandista. Per camins naturals, la conversa portà a Sicília, a la màfia, a la política i a Badalona. La història, diuen, és cíclica i sempre torna al lloc de sortida. Contra tota intuïció, no es parlà del Roam ni de les relacions d'amor i desamor dels comunistes i els anarcos de l'època, una crònica de la qual es mantenen algunes conseqüències.
Finalment, la presentació del llibre es convertí en un agradable passeig literari, mentre, amb els ulls humits, tots recordàvem Miquel Strogoff, amb les mirades fixes a les planures siberianes i els tàrtars convertint el llac en flames. Vençut i desarmat l'Exèrcit Roig i amb els liberals assolint els darrers objectius, els últims postcomunistes es dediquen a la literatura.
Informe al Comitè Central | 24-06-2009 - 10:08:03 GMT 1 #
Partido Comunista de Venezuela condena golpe militar en Honduras :
El Buró Político del Partido Comunista de Venezuela (PCV) condenó y rechazó el golpe militar y secuestro del presidente de Honduras, Manuel Zelaya, y exigió su inmediato regreso al país.
En reunión extraordinaria, la organización política exhortó a todas las fuerzas democráticas y populares, organizaciones sociales y partidos políticos que estén por la paz, la democracia y el socialismo, a movilizarse y activar todas las formas posibles de lucha.
Asimismo llamó a brindar la más amplia y activa solidaridad al pueblo hondureño y a su legítimo presidente, a efectos de restablecer el proceso que estaba en curso.
El PCV da "su más ferviente voto porque se realice la truncada jornada de consulta popular (que tendría lugar este domingo), a la cual tiene legítimo derecho el pueblo soberano hondureño.
Señaló que los acontecimientos en Honduras evidencian que las fuerzas contrarrevolucionarias del continente, aupadas, armadas y financiadas por el gobierno de los Estados Unidos, comenzaron hoy abiertas acciones dirigidas a tratar de devolver la rueda de la historia a las formas de dominación consuetudinarias.
Ahora –indicó- se explica con mayor evidencia, la reactivación de la IV Flota estadounidense en operaciones en nuestros mares, la avanzada acelerada del paramilitarismo en Venezuela y la marcha de los planes contrarrevolucionarios que incluyen hasta el magnicidio contra el presidente Hugo Chávez.
La organización política venezolana alerta a su militancia y a la juventud comunista, al pueblo venezolano y a su clase trabajadora "a fin de tomar las medidas necesarias para no dejarnos sorprender por los agazapados enemigos de la patria y estar prestos a defender la revolución venezolana".
Finalmente exige castigo ejemplar para la oligarquía golpista y los esbirros pro imperialistas, y asegura que estos hechos no pueden quedar en la impunidad.
---
Los que proponen contrarrestar los avances del “Socialismo del Siglo XXI” con métodos propios de los años 1970 no sólo que están perdiendo el tiempo, sino que están contribuyendo en gran medida a la consolidación y legitimación de los comunistas que pretenden combatir.
Partido Comunista de Venezuela condena golpe militar en Honduras | 30-06-2009 - 19:14:14 GMT 1 #
Entrevista a Robert Pollin, economista y asesor de Barack Obama.
"Leyendo a Marx se aprende más que del 95% de los economistas"
La Opinión A Coruña
Asesora a gobiernos, entre ellos el de Obama, es colaborador del comité económico del Congreso de Estados Unidos y analista del sector financiero. El economista Robert Pollin, marxista y abanderado de la llamada 'economía verde', estuvo ayer en la ciudad para dar una conferencia, organizada por la Universidade da Coruña, el Centro de Excelencia Jean Monet y la organización Universidade Invisíbel
Robert Pollin considera que la situación es tan mala que el menor síntoma positivo se interpreta como una recuperación de la economía, pero no hay "brotes verdes" ni mejora y, "si la hay, es muy tenue", dijo ayer en rueda de prensa el economista norteamericano, para quien las inyecciones de dinero público a los bancos son un remedo sólo a corto plazo, ya que ocasionan un déficit púbico "insostenible". "La economía real está muy lejos de la recuperación, no hay signos de que remonte, y el paro continúa creciendo", dijo. Lo que se necesita, a su juicio, son mecanismos de regulación del mercado financiero, que "funciona como un casino": "Ya podemos inyectar el dinero que sea que sin organismos de control será inútil".
Las medidas tomadas por Obama en Estados Unidos son, a su juicio, "muy débiles y decepcionantes" pero comprensibles si se tiene en cuenta la presión a la que está sometido, ya que muchos de sus colaboradores económicos provienen de Wall Street e incluso de los equipos de Clinton y Bush. A su juicio, aunque Obama es más abierto, sus decisiones no dejan de ser una continuación de las tomadas por Bush. En los años treinta, recordó, el presidente Roosveelt "fue directo contra las clases dominantes e implantó unos severos controles que duraron cuarenta años". Obama, señaló, "no ha dado pasos así".
Pollin subrayó la paradoja que supone tratar de sustraerse a la influencia del dólar y, a la vez, cifrar la esperanza de que Estados Unidos "salve" de la crisis a los demás países. Puso en duda que "en diez o quince años nadie se enterase" de la estafa de Madoff: "No importaba a nadie mientras funcionaba y estalló cuando salió mal". El problema, añadió, no es tanto de Madoff como de la ausencia de controles: "Los ejecutivos de Wall Street están para ganar dinero, es el sector público quien tiene que poner los límites y, si no los pone, volverá a pasar". Pollin trajo a colación el derrumbe del símbolo de la economía americana, la General Motors, ahora intervenida por el Gobierno, que puso a miles de trabajadores en la calle: "La cantidad de dinero público inyectado fue mínima comparada con la inyectada a Wall Street, y no echó a nadie", dijo. "El control de la economía actual no está en el sector productivo sino en el financiero. Antes se decía que 'lo que es bueno para General Motors es bueno para América': ahora tenemos que decir que 'lo que es bueno para Wall Street es bueno para América", manifestó Pollin, que, tras la rueda de prensa, accedió a responder algunas preguntas de este periódico mediante un traductor que resumió sus respuestas: "Sé algo de español, viví cinco meses en Perú pero llevo años sin practicarlo y lo hablo muy mal".
-¿Esta es la crisis que pronosticó Carlos Marx?
-No se puede negar que Marx era un gran observador del capitalismo, del comportamiento del mercado financiero y de las crisis. Quizá esta parte del pensamiento de Marx no se aprecia suficientemente pero, cual quiera que sea la ideología, de izquierdas o de derechas, no se puede negar que sus observaciones eran muy acertadas. Marx no pronosticó que el sistema iba a colapsarse y que de ese colapso iba a surgir el socialismo, no fue tan taxativo. En su época no fue entendido porque, pese a que no disponía de todas las herramientas estadísticas de ahora, llegó a conclusiones muy acertadas, y leyendo hoy a Marx se puede aprender mucho más que leyendo al 95% de los economistas actuales.
-Ante una crisis tan profunda, ¿cuáles son los retos a los que debe enfrentarse la izquierda?
-La cuestión es qué precisa la izquierda para revivir. España tiene un gobierno que se llama a sí mismo socialista y en realidad no hace políticas socialistas, como ocurre con casi todos los gobiernos socialistas. Yo creo que en la agenda de la izquierda debe estar la regulación de los mercados financieros como uno de los asuntos básicos. En un artículo publicado en la New Left Review en 1995 yo ya denunciaba que la izquierda no tenía ningún análisis sobre este asunto; ni bueno ni malo, ninguno. Es fundamental que la izquierda se plantee la necesidad de poner los mercados financieros al servicio de la actividad productiva, del empleo y de las políticas de bienestar. En los años cuarenta, la socialdemocracia tenía dos objetivos fundamentales, el pleno empleo y el estado del bienestar. A mi juicio, estos objetivos hay que revitalizarlos y los mercados financieros deben ponerse también al servicio de esta idea. La izquierda debe pensar también en la integración global -como decía Marx, 'proletarios de todos los países, uníos'- y prestar especial atención a asuntos como la inmigración o la situación de los obreros en los países pobres. Integrar a los trabajadores de todo el mundo debe ser clave para la izquierda. La cuestión no está en nacionalizar o no. Aunque en algunos casos puede ser importante, no es el asunto principal y no resuelve todos los problemas. Aunque determinados sectores lleguen a ser públicos, va a seguir existiendo un sector privado que debe de ser regulado.
-Usted llegó a decir que si de esta crisis no salía una nueva versión de la socialdemocracia no saldría nunca.
-Efectivamente, estamos viviendo un momento histórico. En 1993, tanto yo como otros colegas, advertíamos de los problemas que se avecinaban y nadie prestó atención y ahora que el sistema está colapsado en la izquierda está calando la idea de la importancia de una regulación del sistema financiero. Esta es la oportunidad para que estas cuestiones ocupen el centro del debate. Hay gente que piensa que como Obama ganó las elecciones, la izquierda ganó y ya está. Yo tengo cierta simpatía por Obama y lo apoyé pero yo no veo que Obama represente a la izquierda. Obama puede ser presionado para que vire hacia la izquierda pero, en ese caso, lo que se necesitan son movimientos sociales fuertes que le obliguen a ese giro a la izquierda porque si no Wall Street lo hará ir a la derecha. Obama, a fin de cuentas, es un político, y un político ambicioso, e irá hacia donde le empujen.
-Usted sostenía que, cuanto más dinero recibiese Obama en la campaña electoral de agentes de Wall Street, más presionado se sentiría a la hora de gobernar.
-Wall Street dio mucho dinero a Obama durante su campaña. En su currículo figura cierto activismo en su comunidad, pero no hay que olvidar que también se encargó de cultivar determinadas relaciones en el mundo empresarial y financiero y nunca fue considerado un candidato serio hasta que tuvo el apoyo de esos sectores. Por otro lado, esto significaba que estos sectores no lo consideraban un candidato peligroso. Evidentemente, si comparamos a Obama con Bush, que a parte de ser de derechas no es muy inteligente, Obama es un presidente responsable y sabe que tiene que responder a la presión de sindicatos, movimientos sociales y a todos los sectores que lo apoyaron. Alguna gente ahora se siente un poco decepcionada y dice que se está vendiendo. Obama es un político y los políticos se venden, a veces cambian de opinión y, como político, responde a las presiones. Es un político más honesto y más inteligente que la media y no cabe duda de que siente ciertas simpatías por la izquierda, la prueba es que yo mismo estoy en el Comité para el estímulo económico y escribí parte de su programa de economía verde.
-Contra la dependencia energética, España se plantea de nuevo la energía nuclear.
-Es curioso que en España haya esa discusión, cuando en los foros que se debate la economía verde España aparece como un país puntero en el mundo en tecnología eólica con el que Estados Unidos pretende competir y se considera lejos del nivel español. Antes de invertir en nuevas centrales nucleares hay campos donde se puede actuar de inmediato para ahorrar energía y con escaso coste económico como en la eficiencia energética de edificios, apostando por el transporte público, como ya hace España, o mejorando la red eléctrica. Son actuaciones poco costosas que solucionarían el problema como una central nuclear nueva. Pero las centrales nucleares no resuelven las necesidades energéticas, tienen una vida limitada y no son seguras. Si se va a gastar tanto dinero, sería mejor apostar por soluciones permanentes e invertir en energías renovables.
---
Argelaguer, Sales de Llierca, Sant Jaume de Llierca, Montagut i Oix, Tortellà, Les Planes d'Hostoles, Sant Feliu de Pallerols, Sant Aniol de Finestres, Besalú, Beuda, Maià de Montcal, Sant Ferriol, Olot, Castellfollit de la Roca, Les Preses, Riudaura, Sant Joan les Fonts, La Vall de Bianya, La Vall d´en Bas, Mieres, Santa Pau Garrotxa Girona Lleida Tarragona Barcelona Catalunya
Leyendo a Marx se aprende más que del 95% de los economistas | 02-07-2009 - 08:43:13 GMT 1 #
Japan's young turn to Communist Party as they decide capitalism has let them down, by Danielle Demetriou :
But a wave of discontent among its younger workers is fuelling a change in the nation's political landscape: communism is suddenly back in fashion.
What many young Japanese view as an erosion of their economic security and employment rights, combined with years of political stagnation, are propelling droves of them into the arms of the Japanese Communist Party (JCP), the nation's fourth largest political party.
New recruits are signing up at the rate of 1,000 a month, swelling its ranks to more than 415,000. Meanwhile a classic proletarian novel is at the top of the best-seller lists, and communist-themed "manga" comics are enjoying soaring success.
A further sign of disaffection among young Japanese - who in recent years have been more renowned for their political apathy than their revolutionary zeal - is the increasing frequency of rallies by workers on the streets of the capital.
Earlier this month, crowds of up to 5,000 young Japanese workers marched through the streets of central Tokyo to express their growing discontent with the government over working conditions.
And the job losses, financial insecurity and social dissatisfaction that are expected to go hand in hand with the current global credit crisis are expected to increase the ranks of the party further.
Spearheading the lurch to the Left are young Japanese in their twenties and thirties, who have become increasingly disillusioned with changes to employment laws which they blame for creating a climate of insecurity.
Some 44 per cent of country's workforce are part-time only, while a profusion of short-term contracts has created a generation of freelancers who are often between jobs.
Kimitoshi Morihara, deputy director of the Japanese Communist Party's international bureau, said: "Working conditions dramatically changed for younger generations in 2002 when new temporary working laws were introduced.
Today, more than one in three Japanese is in temporary work. They have almost no rights, no security and no future.
"The political climate in Japan is changing and more young Japanese are becoming politically aware because these issues have long been ignored by other parties." The revival of hard left politics comes as Japan faces the prospect of an general election in coming months, following the parliamentary deadlock which led to last month's sudden resignation of Yasuo Fukuda, the third prime minister in less than three years.
The country's schlerotic political system has enabled the ruling Liberal Democratic Party to hold power for an almost unbroken five decades, although its powers were critically curtailed last year when the main opposition party won control of the upper legislative chamber.
Resurgent Japanese communism is deploying all the tools of the 21st century, with the internet and on-line video sites playing a vital role.
The party's charismatic chairman, Kazuo Shii, triggered a rush of new recruits with a rousing parliamentary speech attacking the "exploitation" of young workers, which has become cult viewing among young Japanese on video websites.
With his grey salaryman suit and glasses, 54-year-old Mr Shii appears a far cry from conventional revolutionary stereotypes. However, after eight years at the helm of the party he has been propelled to prominence to become something of a media personality.
Among those who have recently come under his sway is Miki Tomohiro, a 34-year-old freelance writer from Fukutsu City, Fukuoka Prefecture. "When I saw Mr Shii speaking, I felt as if he was exposing capitalism in its crudest form," he said. "I surfed the internet to find out more about the party before joining." Oomori Shuji, 30, a temporary worker for Toyota, from Aichi Prefecture, who joined the party in June, added: "Since my graduation, I have never been fully employed. At a JCP workshop, I learned about the realities of temps hired by the day and the working poor, who are without social security or bonuses, and are often easily fired.
"The party is considerate of the plight of young people, including their jobs and living conditions. It has a concrete policy on these questions." Another sign of the growing allure of the Left is the sudden surge in popularity of a classic Japanese novel, Kanikosen - the Crab-Canning Ship - about embattled factory workers who rise up against their capitalist oppressors.
Nearly eight decades after it was written by Takiji Kobayashi, a communist who was tortured to death for his political beliefs aged 29, its sales have leapt from a slow annual trickle of 5,000 to 507,000 so far this year, unexpectedly catapulting it to the top of the nation's bestseller lists.
A "manga" comic book depicting the same Marxist tale is also winning over young Japanese, with 200,000 copies sold in a year. Kosuke Maruo, editor at East Press, which publishes the manga version, said: "The story succeeds in representing very vividly the situation of the so-called working poor today.
"They cannot become happy and they cannot find the solution to their poverty, however hard they work. Young people who are forced to work for very low wages today may have a feeling that they are in a similar position to the crew of Kanikosen." Kyudo Takahashi, 31, a freelance writer from Tokyo, attributed the popularity of the story to a growing sense of displacement among his generation.
"Kanikosen was a textbook in school but we didn't read it seriously then," he said. "Now, we're reading it again because we're frustrated with the government.
"In the book, people are exploited again and again. They are not treated like humans, more like cows at a hamburger factory. That is how many people feel today. When we find work, someone is always exploiting us. We cannot feel secure about the future."
---
Argelaguer, Sales de Llierca, Sant Jaume de Llierca, Montagut i Oix, Tortellà, Les Planes d'Hostoles, Sant Feliu de Pallerols, Sant Aniol de Finestres, Besalú, Beuda, Maià de Montcal, Sant Ferriol, Olot, Castellfollit de la Roca, Les Preses, Riudaura, Sant Joan les Fonts, La Vall de Bianya, La Vall d´en Bas, Mieres, Santa Pau Garrotxa Girona Lleida Tarragona Barcelona Catalunya
Japan´s young turn to Communist Party as they decide capitalism has let them down | 03-07-2009 - 16:42:08 GMT 1 #
Los desafíos de Izquierda Unida
De las europeas a las municipales con escala en la refundación
Ginés Fernández
Mundo Obrero
Llevaba varios días pensando en escribir el articulo para este mes y, le estaba dando vueltas a este titulo para escenificar en pocas palabras la hoja de ruta inmediata, como dicen los modernos, y cuando me dispongo a culminar mi intención leo en un diario de tirada nacional: "PSOE y PP ya preparan la batalla del 2011".
Los grandes partidos adalides del bipartidismo se preparan para otra batalla mediática y pseudo-política de cara a las elecciones municipales, como la que hemos vivido en las elecciones europeas. Afilan estrategias, nombres para las listas y se prepara el reparto del pastel territorial: te quito una plaza, me quitas otra tú. La composición de los gobiernos municipales es hoy de derechas y centro izquierda, por ser benévolos en esta última definición (personalmente me gusta la denominación zapateril de social-liberales) de forma aplastante.
Nosotr@s, la izquierda (alternativa) hemos analizado los resultados de las elecciones europeas (que publicamos en este número), los resultados no han sido buenos, irregulares diría, pero se ha parado la curva de la tendencia de bajada, que no es poco. Desde estas paginas hemos defendido el nuevo discurso de IU, el discurso de carácter anticapitalista escenificado por la dirección y encabezado por el coordinador general y en la campaña por el (diputado) candidato a la vez que hemos mantenido, no sólo de correcto y adecuado el trabajo del PCE en esta tarea, si no de imperioso y así creemos que se debe continuar en el próximo congreso.
Pero seguimos perdiendo votos, esta vez en los grandes territorios fundamentalmente, a excepción de Andalucia y subimos en zonas (casi) denominadas blancas, este resultado merece un análisis cualitativo, de lectura interna, del funcionamiento de la organización si se cumplen los objetivos aprobados en los órganos de dirección. También de lectura externa, para ver por qué no hemos recogido el voto de los afectados y afectadas por la crisis y han seguido votando a los grandes partidos, el PSOE en el gobierno y sin una dirección clara en las propuestas para salir de la crisis y el PP sin propuesta y en el peor de los casos, las del medievo hacia la esclavitud e inmerso en denuncias de corrupción que ya recuerdan a otras de tiempos pasados cuando no mayores. También la abstención, Cayo Lara dixit: "ha ganado la abstención", nuestra abstención es de electores exigentes, concientes y consecuentes y a cada elección se nos va un cacho. Pero la abstención no lo es solo por que Europa nos pille lejos, es también un rechazo a la política y a las formas de hacer política, el PCE e IU deben encabezar una gran iniciativa para la regeneración de la política y un cambio de valores sociales antagónicos y alternativos a los de la derecha y del neoliberalismo imperante y en crisis.
Las alternativas a esta situación se van concretando, en los documentos aparecen de forma clara y nítida algunas cuestiones que merecen ser resaltadas: el mantenimiento del discurso, la concreción de las propuestas contra la crisis a favor de los intereses de la clase trabajadora, la necesidad de potenciar y mejorar la organización y sus métodos, el contacto con las bases y la sociedad y la refundación y no menos importante la unidad. Parece que estas seis cuestiones son los pilares en los que la izquierda (alternativa) basa la recuperación de un espacio social y electoral perdido y la búsqueda de otros nuevos, la fortaleza de la izquierda (alternativa) vendrá en la medida en la que se amplíe la base afiliativa y el apoyo social, sólo así se crecerá electoralmente, está empíricamente comprobado.
El discurso avanza despacio, pero avanza entre la militancia y la sociedad, para que ese avance se acelere la perseverancia es el mejor aditivo. Es cierto que nuestra militancia debe conocer las propuestas de primera mano, de mano de la dirección, a la vez que las campañas contra la crisis del PCE y de IU, juntamente con el proceso congresual del partido son momentos en los que se da una importante confluencia de oportunidad y necesidad para avanzar y contactar con las bases y la sociedad, es nuestra responsabilidad hacerlo de de forma eficaz y útil.
La concreción del discurso en propuestas concretas es hoy una urgente necesidad, frente al "cambio de modelo" vacuo de Zapatero y el PSOE y las propuestas recurrentemente reaccionarias de la derecha, la izquierda (alternativa) debe construir una línea política en torno al desarrollo sostenible, una nueva "economía sostenible o sustentable" que lo abarca todo, un debate amplio que nos desborda pero que es necesario, como ha manifestado Paco Frutos. Con un programa alternativo, otra forma de producir, de consumir de repartir, en palabras de Felipe Alcaraz: "queremos cambiar el crecimiento transformándolo a desarrollo, cualquier indicador tiene limites intranscendibles, éticos, humanos, sociales, ecológicas etc... Para que el discurso y las propuestas lleguen abajo, a los y las que sufren al crisis, a l@s parias, proletari@s, asalariad@s, parad@s la alternativa es el esfuerzo de la organización, utilizar nuestros recursos, los materiales y los humanos. No seremos capaces si sólo y principalmente se intenta trasmitir el mensaje y las propuestas por los medios del sistema, por los medios del adversario. Internet, nuestras publicaciones (para la militancia del PCE, IU y los simpatizantes, este periódico), las asambleas, las octavillas, todos los medios son necesarios. Salir a la calle y encontrarnos con los confictos, con los que lo sufren, en las movilizaciones, estar escuchando, en la búsqueda de soluciones y poner la organización al servicio de la mayoría social.
Y por último la refundación de IU, si bien hay un paso previo: el XVIII Congreso del PCE que se realizará meses antes de la asamblea de refundación y en el que uno de los temas primordiales será definir la refundación de IU o como me gusta definirlo: la organización revolucionaria para el Socialismo del Siglo XXI.
En este sentido, es claro que nuestra obligación es iniciar el debate y no cerrarlo, pero algo hay que hacer para comenzar, por tanto se debe proyectar de forma solemne un llamamiento a los hombres y mujeres que están dispuestos a comprometerse para construir una izquierda alternativa. Se trata de propiciar un programa que defina las ideas fuerza de una propuesta alternativa, las políticas de alianzas y el tipo o la forma movimiento que queremos dotarnos. Estas serian unas ideas para ir dando contenido a la idea de Refundación.
Mientras unos quieren repetir las campañas del bipartidismo, nosotros la izquierda (alternativa) tenemos un inaplazable y gigantesco trabajo que realizar para generar las condiciones de que la revolución empiece a significarse en el 2011.
Ginés Fernández Gonzalez. Director de Mundo Obrero
De las europeas a las municipales con escala en la refundación | 03-07-2009 - 17:50:00 GMT 1 #
El fin del trabajo
Juan Jesús Bermúdez
El economista Jeremy Rifkin publicó en 1994 “El fin del trabajo”, donde planteaba, a partir de un provocativo título, los problemas derivados del conocido proceso de sustitución de la mano de obra por la automatización de las cadenas productivas, un recorrido que tuvo su verdadero punto de partida con la introducción de los combustibles fósiles – el carbón del siglo XVIII – y la fastuosa nómina de máquinas que fueron diseñadas para canalizar ese baño de potencia energética extraída del subsuelo, hacia el incremento de la producción. A partir de ahí, y no sin resistencias de toda clase y condición, comienza un proceso imparable de asalarización y urbanización, que supuso la transición desde el mundo rural hacia el predominio de la factoría.
Diversos estudiosos de la energía han hecho la conversión del enorme suplemento de potencia del que disponemos en la actualidad, en una cifra de lo que se ha venido a denominar como esclavos energéticos: así, un individuo de la Europa actual tiene tras de sí al equivalente a cuarenta personas que trabajarían para él de forma continua, siete días a la semana. Las máquinas no son sino el instrumento que usamos para canalizar esa cifra que antes únicamente era accesible para los señores feudales y los emperadores, eso sí, en forma de siervos y esclavos de carne y hueso.
El uso masivo de máquinas – y su tendencia hacia la especialización - es, pues, una función de la energía disponible, y el empleo que hoy depende de aquélla – virtualmente la práctica totalidad – también lo es. Conviene recordarlo porque las ínfulas del crecimiento exponencial de nuestros servicios y productos nos han hecho olvidar rápidamente esta sencilla ecuación, y recurrentemente hablamos de la evolución a medio plazo de los mercados laborales obviando esta premisa fundamental.
El factor de la energía viene acompañado de la inercia demográfica actual, de crecimiento exponencial de la población en edad de incorporarse al mundo del trabajo. Estas dos tendencias – incremento de la energía disponible y de los demandantes de empleo – han podido convivir, con renqueantes episodios, en una continua tendencia ascendente, acelerada especialmente en la última década, en un episodio de difícil reproducción en el futuro. Así, por ejemplo, España aumentó de forma constante su población activa ocupada desde mediados de los años 90, en casi un 50%, justamente en la misma proporción, y no es casualidad, en que creció el consumo de energía (especialmente de petróleo) en el conjunto del país. Esta misma tendencia se ha reproducido en muchas realidades económicas y laborales del Planeta, aunque no de forma lineal ni progresiva, como a veces tendemos a pensar.
La actual crisis ha destapado la espita del desempleo de forma acelerada en el Mundo, ensañándose precisamente sobre aquéllas zonas de crecimiento más burbujeante en los últimos tiempos. La dialéctica empleo – capital ha roto sus suturas, como en otros tiempos de la historia contemporánea, y los asalariados están siendo expulsados por el fin de la energía barata y el consecuente raquitismo del préstamo y desvanecimiento de la burbuja de capital, sobre todo para los que están en la parte inferior de la pirámide económica.
La pregunta obligada es la del qué pasará después, algo que Rifkin también se cuestiona, de forma inquietante, en el libro de referencia. Como se ha reiterado desde las instancias internacionales, nos dirigimos sin solución de continuidad hacia una crisis energética estructural que pondrá límites, probablemente difíciles de superar, y más temprano que tarde, a la expansión del consumo de energía primaria en el Planeta. Desde luego, ese límite, si hacemos la regla del reparto per capita, parece estar ya a nuestros pies (las exigencias energéticas de la población mundial están creciendo de forma más veloz que la energía disponible), por lo que hoy la expansión del consumo energético de algunos – y, por tanto, la capacidad de crecimiento económico y de empleo - se estaría necesariamente haciendo a costa del decrecimiento energético y económico de otros.
El envejecimiento energético traerá consigo cambios espectaculares en el mundo laboral, de mantenerse la actual tendencia, sobre todo en forma de precarización y expulsión laboral que ya la Organización Internacional del Trabajo ha advertido se está produciendo en todas las latitudes. En el medio plazo, el cenit del petróleo supone un cenit de incorporación al mercado laboral más regularizado, salvo que se emprendiera un profundo proceso de reparto del trabajo unido a la disminución consensuada de la actividad y reorientación definitiva de sus propósitos, algo que parece muy lejano si partimos de los actuales esquemas de crecimiento económico que se quiere recuperar a toda costa. Evidentemente, es de muy difícil encaje el modelo de producción hoy dominante – basado en el crecimiento acelerado del consumo - , en un entorno de competencia por recursos decrecientes, y una de las principales víctimas de este conflicto pasa por ser, en las actuales circunstancias, el mundo del trabajo, claramente desarticulado por mor de la competitividad global y las ataduras al consumo conspicuo. Lo que hoy vivimos parece ser, visto en perspectiva, más que el “fin del trabajo”, el comienzo de un cruento proceso de incremento del lado oscuro de la aclamada lucha entre mercados y posición en el escalafón social de los más afortunados, que se plasma sobre todo en exclusión y dualización social, tendencia que tenemos la obligación de abordar y frenar, aunque bien es cierto que intentar hacerlo con las mismas terapias que crearon nuestro insostenible modelo productivo puede complicar aún más la vulnerable posición de los trabajadores y trabajadoras.
---
Argelaguer, Sales de Llierca, Sant Jaume de Llierca, Montagut i Oix, Tortellà, Les Planes d'Hostoles, Sant Feliu de Pallerols, Sant Aniol de Finestres, Besalú, Beuda, Maià de Montcal, Sant Ferriol, Olot, Castellfollit de la Roca, Les Preses, Riudaura, Sant Joan les Fonts, La Vall de Bianya, La Vall d´en Bas, Mieres, Santa Pau Garrotxa Girona Lleida Tarragona Barcelona Catalunya Espanya
El fin del trabajo | 07-07-2009 - 08:40:46 GMT 1 #
Entregán Madrid a los franquistas
Golpe de Estado contra el Partido Comunista de España (PCE):
4-12 de marzo de 1939
Golpe contra el Partido Comunista de España (PCE) línea de Negrín, dentro del bando republicano. El golpe de Estado es liderado por el coronel Segismundo Casado y es apoyado por Julián Besteiro (PSOE) y los anarquistas CNT-FAI. Estalla en las calles de Madrid una guerra civil dentro de la guerra civil. El Consejo de Defensa Nacional, dirigido por el coronel Casado (PSOE), negocia con los fascistas de Generalisimo Franco por la Gracia de Diós. Prefieren rendirse a Franco que quedar en manos de los comunistas del PCE, y entregán Madrid a los franquistas.
El Partido Socialista Obrero Español (PSOE), es así...
Entregán Madrid a los franquistas | 09-07-2009 - 02:54:01 GMT 1 #
Por el encuentro de los comunistas canarios
Miguel Ángel Pérez. Joaquín Sagaseta. Javier Doreste. Arturo Borges y otros
El pasado día 27 de agosto fue presentada en Las Palmas la Plataforma para el Encuentro de los Comunistas Canarios
Resulta ocioso, ante la deslumbrante evidencia de los hechos, extenderse ahora sobre la insalvable contradicción entre los requerimientos sociales básicos y el sistema de producción capitalista.
Lo novedoso no es aquella contradicción, por lo demás intrínseca al sistema, sino su fase terminal, con independencia de lo mucho o lo poco que pueda prolongarse en el tiempo su estado de putrefacción. A las consecuencias clásicas del antagonismo, expresadas hoy en un estado de emergencia social, a escala de todos los continentes, se une la amenaza cierta para la vida en el planeta que representa la irremediable necesidad depredadora del sistema, su natural exigencia de encontrar, en un mundo exhausto, nuevas fuentes de beneficios.
En Canarias, todos los índices de esta siniestra realidad se manifiestan con particular agudeza y con los horizontes más sombríos. Para decir esto, no hay que ejercer de Casandra anunciadora de los peores presagios, es sencillamente repetir lo que todo el mundo sabe.
Pero lo nuevo, también, es que la más grave crisis del capitalismo, la que advierte que su hundimiento puede arrastrar al abismo, y en plazo históricamente corto, a la humanidad entera, se desenvuelve, en buena medida, dejando fuera de escena a la clase obrera y a las otras capas populares que constituyendo la inmensa mayoría de la población, conforman el bloque objetivamente interesado en el cambio de las bases del sistema de relaciones sociales.
Aquel bloque, en el presente, está despojado de representación política, o cuanto menos, de representación mínimamente suficiente para lo que las circunstancias demandan con urgencia.
La situación ha llegado al punto de que la clase obrera y el campo popular en su conjunto se enfrenta a la crisis a la defensiva, sin proyecto propio, contestando, en el mejor de los supuestos, a la iniciativa de la gran patronal. La clase dominante si que adelanta propuestas que representan, de un lado, una involución de cien años en los derechos sociales y, de otro la recomposición de su poder de clase masacrando, al tiempo, a capas de la pequeña y mediana burguesía productiva y comercial. Una contestación que ni tan siquiera alcanza a cuestionar el núcleo central de lo que la crisis ha vuelto a desvelar sin apelación: la anarquía de la llamada economía de mercado y el irremediable efecto letal en su estadio de dominio del capital financiero.
Sin embargo, las condiciones objetivas y su reflejo en el sentir popular, pocas veces antes han madurado tan rápidamente para que sea posible revertir radicalmente el curso de las cosas, y es que pocas veces antes, en más de cincuenta años, el capitalismo ha revelado de manera tan desnuda su contradicción con las necesidades del progreso y de la civilización.
El factor decisivo, que no el único, que ha determinado que a la clase obrera de los países capitalistas desarrollados, le sorprenda la crisis mas aguda del capitalismo desplazada del centro de la contradicción, actuando como clase subsidiaria, es que ha llegado hasta aquí sin detener su retirada en todos los frentes de la lucha de clases, sin remontar el golpe demoledor sufrido en los años finales de la década de los ochenta y en los años noventa del siglo pasado y la consecuente destrucción de parte sustancial de sus partidos clasistas, los partidos comunistas.
Con todo, si la realidad material acrecienta el deseo popular por los cambios transformadores y desmorona a ritmo de vértigo los altares ideológicos del capitalismo, de la misma manera, y por eso, maduran las condiciones subjetivas para el viraje, para dotar al sentir popular de la ideología que transforme el sentimiento en conciencia y para la reconstrucción del partido que la convierta en fuerza política: el partido comunista.
En Canarias el proceso de liquidación de la organización de los comunistas adquirió dimensiones dramáticas. La casi totalidad de la dirección del PCC, desde la transición, desde luego la mas significada socialmente como tal, participó activamente en el proceso de degeneración y no sólo acordó la disolución expresa del partido, sino que se pasó en bloque al campo de lo mas extremo de los enemigos de clase..
La agonía del partido no se ha frenado, es mas, se ha contemplado con indiferencia, cuando no con complacencia, por los primeros responsables en ponerle remedio. El resultado ha sido una severa centrifugación comunista con su pareja consecuencia de marginalidad política y social.
En Canarias, son muchos los comunistas que con mayor o menor significación en distintas esferas de la vida social expresan su preocupación por el actual estado de cosas y su voluntad por recomponer la organización partidaria, por llevar a la sociedad el criterio comunista y por desempeñar el papel que les corresponde en el combate clasista en el Archipiélago.
La diferenciación de la lucha política y social en Canarias, marcada por su singular formación social y superestructura política, facilita, y hasta exige, que el movimiento de reconstrucción comunista se desenvuelva en un amplio marco de autonomía con relación al mismo proceso que parece iniciarse a escala de estado. De hecho la historia político-orgánica de los comunistas canarios siempre ha tenido esa impronta.
La tarea de reagrupamiento de los comunistas en Canarias no va a ser fácil, ni puede serlo tras el doloroso camino recorrido desde hace mas de dos decenios. Ni tampoco, precisamente por ello, puede ser producto de un acto voluntarista, requerirá una labor que exige un trabajo de confluencias a distintos ritmos y niveles y diferentes marcos organizativos. Huelga decir que se habrá de respetar la independencia de las diferentes estructuras orgánicas que ya operan y, en tal sentido procurar los consensos.
El propósito es abrirse camino con un movimiento de encuentro comunista que cuaje orgánicamente en un mínimo de coordinación, promueva la cohesión político-ideológica, avance iniciativas y movilizaciones y transmita a la sociedad el punto de vista comunista. El norte de este movimiento de encuentro comunista no puede ser otro que la reconstrucción del partido de los comunistas en Canarias.
Miguel Ángel Pérez. Joaquín Sagaseta. Javier Doreste. Arturo Borges. Pedro Díaz. Antonio Chamorro. Ariel Pérez.
Por el encuentro de los comunistas canarios | 30-08-2009 - 05:43:26 GMT 1 #
Política de las crisis y crisis de la política (emancipatoria) por Manuel Monereo :
Juan Goytisolo suele comentar que en España nadie dice lo que verdaderamente piensa, pero que aún menos escribe lo que dice. Manuel Monereo rompe aquí con esa lamentable tradición hispana, y pone en negro sobre blanco diversas reflexiones que nuestras renqueantes izquierdas, sociales y políticas, deberían atender si no quieren perder comba.
-1-
El final de una ilusión y el retorno de un mundo duro y terrible
El nuestro ha sido el despertar de un sueño largamente anhelado,
un sueño que ha unificado clases y grupos sociales, partidos
y pensamientos; una cultura se ha ido asentando, convirtiendo
a muchos españolitos y españolitas en triunfadores, los
campeones de una liga (europea y mundial) que nos situaba
entre los mejores. Zapatero dixit: primero alcanzaremos a Italia,
después a Francia y, más allá, todo o casi todo para un pueblo
que supera sus atavismos históricos y se incorpora al pelotón de
los ganadores. Algunos, más cultos, hablaron de plena integración
en la modernidad. ¡Qué inmenso complejo de inferioridad!
Se trata del final de un sueño. La primera reacción es de incredulidad:
esto no puede pasar y si pasa, será necesariamente
breve. Lo dicen los “neutrales” medios y el siempre preclaro
gobierno español lo anuncia: “brotes verdes”. Después, incertidumbre
y miedo: ¿será posible de nuevo? ¿nos encontraremos
como en los 70?, es decir, paro, retroceso en el nivel de vida y
restricciones en el consumo. ¿Cómo se pagarán las hipotecas?
¿cuál trabajo y qué tipo de trabajo? La situación actual del precariado
oscila entre la marginalidad liberadora y el colchón familiar.
Mañana, seguramente, rabia, impotencia y frustración,
deseo de volverse a dormir para engarzar con un sueño que era
bueno y confortante y que apenas se ha podido vivir. Al final,
todo dependerá de la duración y de la intensidad de la crisis.
Parece claro que el debate real está entre los que argumentan
–los datos están ahí y no se pueden negar– que estamos ante
una recesión global, y aquellos que pensamos que esta recesión
abre una inédita y compleja depresión también global. Una y
otra posición están de acuerdo en algo fundamental: nada será
ya igual que antes y muchas, muchísimas cosas van a cambiar a
medio y largo plazo.
Otro dato concita muchos acuerdos: la crisis española es
específica y se tardará mucho en salir de ella. Zapatero, con mucho
oportunismo e intuición, parece que toma nota. De hecho,
en España convergen dos crisis que se alimentan mutuamente:
la crisis económica internacional y la crisis del patrón de crecimiento
dominante en los últimos doce años.
- 2 -
Descripción: del virus mutante al efecto boomerang
La metáfora del virus mutante es de Jacques Sapir: primero, crisis
de las subprime y del entero sistema hipotecario norteamericano; después, el virus muta: crisis
financiera norteamericana y su extensión
al conjunto del sistema financiero
mundial. Más tarde, una nueva mutación
vírica: la economía real recibe ya
todos los efectos negativos y se desencadena,
por ahora, una recesión global. El retroceso de la economía
real agrava la crisis financiera, el efecto boomerang, en
un juego pernicioso donde el “efecto riqueza inverso”1 y la activación
de los famosos CDS (credit default swaps)2 se engarzan y
se autoimpulsan. La contracción del crédito, la devaluación
radical de los activos, la brusca caída de la demanda y la insolvencia
general, agravan la situación de las empresas y de las
familias y sitúan al sistema financiero ante nuevas dificultades.
Un sistema, digámoslo claramente, en quiebra en todas partes.
La primera cuestión que hay que señalar con rotundidad es
que esta es una crisis anunciada. No se sabía, obviamente, la
fecha y la hora, pero que todo el andamiaje de la llamada “globalización
financiera” tenía una “inherente tendencia a la inestabilidad
y la crisis” (Hyman Minsky) era un dato de la realidad
difícil de ignorar aunque fuera ocultado sistemáticamente por
los gobiernos, las organizaciones internacionales y los medios
de (des)información; estos últimos, colaboradores consciente y
necesarios en la “heroica” tarea de no alarmar, no crear incertidumbres
y defender “patrióticamente” la economía nacional.
Los avisos eran cada vez más atronadores y los destrozos cada
vez más grandes: México 1994, crisis asiática 1997-1998, crisis
rusa 1998, Brasil 1999, Estados Unidos 2001-2022, crisis de los
punto.com y “el corralito” argentino, etc. Así, según Susan George,
hasta más de cien crisis financieras en los últimos veinte
años. En este contexto, decir que la crisis pilló de sorpresa a los
gobiernos y a las entidades es mentir descaradamente y no
reconocer algo decisivo: que el modo normal de funcionamiento
de la globalización neoliberal ha sido la creación y recreación
de burbujas sucesivas que agravaban la crisis y donde la anterior
creaba y alimentaba las condiciones para la posterior. No
sin razón, Robert Brenner ha podido definir esta etapa abierta
tras la crisis de los 70, como la de una “economía política de la
burbuja” o, para decirlo como lo hace John Bellamy Foster,
como la configuración de un tipo de acumulación de “capital
monopolista financiero” .
- 3 -
El núcleo geoeconómico de la crisis y su centro de anudamiento
geopolítico: la hegemonía de los EEUU en el centro
de todas las batallas
Hay cuatro cuestiones especialmente relevantes que se entrelazan
y anudan en estos escenarios: a) las políticas neoliberales;
b) el nuevo régimen financiero internacional;
c) la financiarización de la economía
y d) la crisis de hegemonía de los
EEUU.
a)Veinte años de hegemonía neoliberal
demuestran con mucha claridad
su carácter de clase y (contra) revolucionario. El objetivo era
–Harvey lo ha señalado con mucha fuerza– restaurar el poder
de las clases económicamente dominantes y hacer retroceder
sustancialmente los derechos históricamente conquistados por
el movimiento obrero organizado en particular, y la ciudadanía
en general, después de dos guerras mundiales y millones de
víctimas que las clases subalternas, como siempre, dejan
como tributo a mayor gloria de unos cambios históricos siempre
reversibles y provisionales.
El “Estado social” (como instrumento de control y regulación
de los mercados), la “democracia de masas” (como modo de
intervención y participación política de los trabajadores) y el
“pleno empleo” (como objetivo central de las políticas económicas
y fuente del poder social de la clase obrera en la fábrica y
en la sociedad) se convirtieron en enemigos a batir en un proceso
de “lucha de clases organizada y dirigida desde arriba”, audazmente
puesto en práctica, en el cual se combinaban el uso
reaccionario del aparato del Estado, la ofensiva político-cultural
y unas exitosas alianzas sociales al servicio de un individualismo
de masas sólidamente implantados en los imaginarios
colectivos, colonizados por los medios de manipulación y demás
industrias de la organización del entretenimiento. La derrota
de la experiencia del “socialismo real” cerró el circulo y legitimó
la nueva cultura hasta convertirse, tal era su predominio, en
el sentido común de una época, en el “pensamiento único”.
b) No fue casual que el epicentro de la contraofensiva
estuviera situado en el mundo anglosajón y específicamente en
los EEUU. La crisis del sistema de Bretton-Woods, en un contexto
de gravísima crisis económica y de cuestionamiento de la
hegemonía norteamericana, ponía de manifiesto que se había
entrado en una fase sustancialmente nueva y que el orden surgido
después de la segunda guerra mundial ya no respondía a la
correlación de fuerzas entre las clases y los Estados.
Lo ocurrido después enseña mucho y convendría no olvidarlo
en este complejo presente. No sin dificultades, las clases
dominantes norteamericanas respondieron duramente y consiguieron
restablecer su hegemonía por una larga temporada.
El “golpe” de Nixon de agosto de 1971, suspendiendo la convertibilidad
del dólar en oro, inició una etapa de conflicto y de
inestabilidad que tendría su continuidad en el “tratamiento de
choque” de Volcker –de Octubre del 1979 hasta agosto de 1982–
consistente, entre otras medidas, en subidas brutales de los tipos
de interés y el retorno a la ortodoxia monetario-financiera.
Esta política provocó una descomunal recesión económica
mundial, la desestructuración de la clase obrera y de la entera
industria norteamericana, la crisis de la deuda de tercer mundo
y el surgimiento de un nuevo régimen monetario internacional,
al que Peter Gowan ha denominado “sistema Dólar-Wall Street”.
Desde ese momento, la Reserva Federal y el Tesoro conseguirían
libertad absoluta para hacer y deshacer con su monedapapel,
sin más respaldo que su control del sistema financiero
internacional y su indiscutida capacidad política y militar. En
definitiva, una verdadera “destrucción creativa” al servicio de
una gigantesca reestructuración económica
y social que modificó sustancialmente
la correlación de fuerzas existente,
garantizó el monopolio del sistema
financiero norteamericano y, lo que era
más importante, impulsó lo que se dio
en llamar la globalización y la hegemonía
de las políticas neoliberales. No fue, por tanto, poca cosa.
c) La financiarización de la economía mundial ha sido
un instrumento decisivo en el proceso de recomposición hegemónica
del capitalismo y en la derrota de la izquierda sindical
y política en casi todas partes.
¿De qué hablamos cuando decimos financiarización? Nos referimos,
en primer lugar, al predominio de grupos de poder
económico ligado al entramado financiero-monetario internacional
y a su control del conjunto de la economía. Se trata de la
conformación de una plutocracia mundializada que impone
sus reglas a los Estados, domina a las empresas y define los criterios
de las políticas económicas que aplican los organismos
internacionales.
En segundo lugar, sitúa la especulación en el gobierno de la
economía y de la sociedad. La libre circulación de capitales, las
desregulaciones, las privatizaciones y el saqueo de los bienes
públicos se han puesto abiertamente al servicio de una minoría
en busca de ganancias extraordinarias. Lo demás vino como
consecuencia: la puesta en disposición de sofisticadísimos instrumentos
financieros encadenados ad infinitum, articulados
en arquitecturas piramidales cada vez más complejas y peligrosamente
interconectadas; los procesos interminables de fusiones
y adquisiciones sucesivas, basados en el endeudamiento
creciente y en la lógica de lo que se ha dado en llamar ”la maximización
del valor del accionista”.
En tercer lugar, ha cambiado sustancialmente la vida de las
empresas. Son los llamados inversores institucionales los que
imponen sus criterios –la famosa regla del 15% como rendimiento–
asegurándose la fidelidad de los gerentes –implicados
de diversas formas en los beneficios de la empresa– y transfiriendo
los riesgos hacia los trabajadores. La autofinanciación, la
dependencia creciente de la marcha de las bolsas y del valor de
las acciones, la preocupación gregaria por los rendimientos y la
represión salarial, configuran así un tipo de organización social
que hace de las relaciones laborales y del manejo de la fuerza de
trabajo la clave del beneficio empresarial.
En cuarto lugar, la creciente dependencia de las personas de
las instituciones financieras. El dato tiene muchas consecuencias
sociales y culturales. En general, las políticas neoliberales
han tenido como resultante básica la depresión salarial y el
retroceso de las rentas provenientes del trabajo. El incremento
de beneficios empresariales no se ha
dirigido a la acumulación productiva
sino a la especulación financiera. Los
viejos y siempre existentes problemas
de realización, así como la imparable
tendencia a la sobreproducción, reaparecen
con muchísima fuerza.
En este contexto, el endeudamiento ha sido un instrumento
muy poderoso para amortiguar las tendencias negativas antes
indicadas y dar capacidad de compra a los sujetos de unas rentas
salariales deprimidas. La dependencia de las familias del
crédito y su endeudamiento creciente para comprar la vivienda,
para incrementar sus consumos o simplemente para dar
cierta seguridad a su futuro vincula estructuralmente a los asalariados
con las instituciones financieras, en lo que Lapavitsas
ha definido como un proceso de “expropiación financiera”, es
decir, la clase trabajadora es explotada o mejor dicho sobreexplotada,
en el proceso productivo y expropiada por las instituciones
financieras, en un complejo sistema de mercantilización
del conjunto de las relaciones sociales.
d) La cuestión de la hegemonía norteamericana en la
crisis actual: Giovanni Arrighi, citando a Braudel, ha remarcado
que la financiarización es siempre el “otoño” de una potencia
dominante; es el dato básico de una crisis de hegemonía que
intenta ser evitada o amortiguada precisamente, financiarizando
la economía internacional, como un penúltimo recurso para
evitar un declive anunciado.
No es este el lugar para discutir con la
extensión y el rigor que merecen las tesis
que sobre los ciclos sistémicos de acumulación
y sus complejas relaciones con los
ciclos de hegemonía Giovanni Arrighi ha
ido analizando en un conjunto de trabajos
admirables, siguiendo una estela abierta
por la escuela del sistema mundo que
tiene a Immanuel Wallerstein como referente
principal. La tesis básica es que estaríamos
ante una transición sistémica en la cual el centro
del poder político y económico se iría desplazando
desde EEUU hacia el mundo asiático organizado
en torno a China, potencia hegemónica emergente.
No es casual tampoco que el debate sobre el
largo declive de EEUU haya tenido contundentes
respuestas en América Latina entre intelectuales y
científicos sociales (Fiori, Atilio Borón, Emir Sader).
La complejidad del asunto requeriría de muchas
matizaciones y de encontrar un terreno
donde las estrategias políticas e intelectuales convergieran
más o menos armoniosamente y, sobre
todo, distinguir los ciclos cortos y largos de nuestra
historia presente.
La decadencia hegemónica de una potencia
político militar que tiene cerca de mil bases militares
en el mundo y que gasta ella sola más de la
mitad del presupuesto militar mundial, tiene paradojas que en
el terreno de la política concreta invita a reflexiones teóricas y
prácticas de alcance no menor. Si tenemos en cuenta que el
declive hegemónico de Gran Bretaña duró casi cincuenta años,
podríamos afirmar que se puede vivir en decadencia durante
mucho tiempo y seguir siendo un obstáculo formidable a cualquier
impulso emancipatorio nacional o social. Es más, la capacidad
de EEUU para crear alianzas estables ha sido una constante
histórica de su tipo de hegemonía y esta se ha puesto de
manifiesto brutalmente, en esta etapa de crisis sistémica que
tiene su centro precisamente en esa potencia.
Ahora bien, la tesis que mantenemos es que el centro donde
se anudan todas las contradicciones del presente radica en
EEUU y en su modo de ejercer la hegemonía económica, política,
militar y cultural sobre el planeta. El desafío neoliberal, el
nuevo régimen monetario internacional y la globalización
financiera tienen que ver centralmente con las dificultades de
EEUU para perpetuar unas relaciones de poder internacional
que desde los años setenta se encuentran cuestionadas. Sin esta
limitación no entenderíamos uno de los rasgos
decisivos de la presente crisis económica
internacional y las enormes dificultades
para salir de ella, que implicarían, entre
otras cosas, una reestructuración de las reglas
básicas que configuran hoy las relaciones
internacionales.
Baste, para entender lo que estamos diciendo,
saber que la economía norteamericana
necesita para cuadrar sus cuentas y cubrir su déficit unos tres mil millones
de dólares diarios; y que el sistema de
relaciones económicas configurado a
partir de los años ochenta se basa en la
paradoja poco conocida pero enormemente
sobresaliente de que el resto de
mundo aporta su ahorros para que
EEUU siga siendo una poderosa máquina de consumo. De esta
manera, el sistema financiero monetario internacional se configura
como un mecanismo que traslada este ahorro (en torno
al 50% del ahorro mundial) hacia los EEUU para que éstos puedan
relanzar su consumo interno y, como se ve en la crisis hipotecaria
norteamericana, seguir endeudando masivamente a las
familias. Para decirlo con brevedad, desde los años ochenta
EEUU es una economía parasitaria en decadencia que usa y
abusa de su poder monetario financiero para perpetuar un sistema
económico profundamente desigual, depredador de las
riquezas ajenas y con una huella ecológica incompatible con la
vida del planeta.
Al final, se ve aquello que Lenin, con perdón, decía con mucha
contundencia: que la economía es la política concentrada y,
diríamos, cristalizada en unas determinadas relaciones de poder.
La moneda es poder y la economía refleja unas relaciones
de fuerzas que sólo se pueden perpetuar con los instrumentos,
más o menos legitimados, de la violencia. Si algo debemos al
aporte intelectual de Harvey es su idea, ampliamente argumentada,
de que la llamada “acumulación primitiva” de la que nos
hablaba Marx es un rasgo permanente de la economía-mundo
capitalista, lo que él ha denominado “acumulación por desposesión”.
Violencia, uso regulado o no de la fuerza y poder militar, es
el marco sin el cual la economía nunca se acabaría de entender.
- 4 -
La centralidad de la política: No hay salidas económicas de
la crisis
Las políticas en curso ponen de manifiesto que no hay solo
salidas económicas de la crisis, más precisamente, que las salidas
son, en un sentido u otro, siempre políticas. Cuando se trata,
como la presente, de una crisis básica, es decir, que afecta al
conjunto de las relaciones sociales, a las relaciones internacionales
de fuerzas y a la distribución del poder entre las clases y
los estados convendría no olvidar la dramática historia del movimiento
obrero y de las fuerzas políticas comprometidas con la
emancipación social.
Si algo nos enseñó Antonio Gramsci es que las crisis del capitalismo
no van en una sola dirección y no garantizan una salida
socialista. En muchos sentidos, podríamos definir al comunista
sardo como el político que abrió, en condiciones de derrota, el
debate sobre las políticas emancipatorias
desde la crisis del capitalismo imperialista.
El primer elemento de su enseñanza,
conviene remarcarlo, es que no existe,
sin más, una relación de causalidad
entre crisis económica, crisis social y
crisis revolucionaria. El asunto es mucho más complejo y admite
diversas direcciones y líneas de fuerza en una realidad múltiple
donde se concreta una trama de poder que relaciona base y
sobreestructura, fuerzas políticas organizadas e imaginarios
colectivos y tradiciones culturales, en marcos nacionales dados.
En segundo, es que el modo “normal” de funcionamiento del
capitalismo implica crisis económicas recurrentes y que éstas
son inevitables aunque –y aquí la experiencia de los sujetos vale
mucho– sus efectos económicos y sociales puedan, hasta cierto
punto, amortiguarse. Baste como ejemplo lo siguiente: si algo
enseña la crisis que estamos viviendo es que Estados que tienen
un gasto público como los europeos, en torno al 40% del PIB,
tienen una autonomía y una capacidad de maniobra macroeconómica
que, si bien no alcanzan la fuerza necesaria para evitar
las crisis, les otorga capacidad para influir sobre ellas, paliar
sus efectos sociales y propiciar salidas de las mismas, al menos
hasta ahora.
En tercer lugar, la evolución de la crisis dependerá de la relación
de fuerzas existente, teniendo en cuenta que la propia crisis
modifica la estructura social, las percepciones de los sujetos
y los marcos ideológicos y políticos de referencia. Para decirlo
con contundencia: no hay salidas económicas de las crisis, sino
salidas políticas. Este es un elemento decisivo que rompe con
cualquier reducción economicista y que pone el acento sobre la
subjetividad organizada, sobre las ideas y la esperanza de los
trabajadores y las trabajadoras en un mundo que cambia de
base y que abre posibilidades de transformación política y social
que no están dadas a priori.
En cuarto lugar, la crisis es siempre etapa de excepción que
rompe con las “normalidades” y que genera disponibilidades
sociales y políticas nuevas y abre también el territorio de lo
imprevisible, de lo incontrolable y, esto es relevante, de la creatividad
social. Cómo afectan los cambios socioeconómicos a los
imaginarios sociales consolidados, la rapidez y la contundencia
de éstos y la emergencia de nuevos sentidos y orientaciones
subjetivas, son los datos esenciales para situarse bien e intervenir
conscientemente en la crisis. El viejo y derrotado Gramsci,
como teórico de las sobreestructuras políticas y culturales, nos
dio muchas “pistas” y “atisbos” que debemos hacer nuestros
como formas de problematizar un mundo que mucho ha cambiado
y, en muchos aspectos, para peor.
En este sentido, insistimos, no se pueden
subestimar los aspectos político-culturales
o culturales fuertes en la definición
de las posibles salidas. Si algo ha
caracterizado al neoliberalismo ha sido su
capacidad para “producir” personas,
seres concretos funcionales al modo de
vivir y hasta de soñar del neoliberalismo.
El concepto de “mutación antropológica” definido en los años
sesenta por Pasolini muestra toda su potencialidad para entender
los cambios en las consciencias y en los comportamientos
de unas clases subalternas colonizadas por las poderosas
industrias culturales, de entretenimiento y consumo del capitalismo
en su fase tardía.
- 5 -
La doble crisis de la economía española: el largo despertar de
un sueño y la búsqueda desesperada de nuevos referentes
Si se veía venir la crisis a nivel global, aquí estaba cantada. El
modelo o patrón de crecimiento se sabía que era insostenible
económica, ecológica -y al final, sólo al final-, socialmente. Han
sido más de doce años de crecimiento y nuestro mundo real y el
imaginario, así como nuestra situación en él, cambió sustancialmente.
Si algo nos ha enseñado Naredo en esta historia, es la
profunda relación existente entre el “ladrillo”, las burbujas
financieras, el creciente deterioro ecológico y el consenso socialmente
construido, cuando se organizan como fundamento
de un determinado patrón económico y de poder.
La política siempre ha estado por delante y por detrás, articulando,
mediando y cohesionando un bloque económico y social
que ha tenido a la oligarquía financiera e inmobiliaria en su
núcleo central. La otra cara del asunto sin la cual nada hubiese
sido posible, es la corrupción. Hablar de esto es políticamente
incorrecto, pero hay que enfrentarse directamente con la realidad.
Esta ha sido general, de arriba abajo y de abajo a arriba y
las gentes lo sabían y lo saben.
El consenso social también se ha basado en eso, en aceptar la
corrupción de los políticos como parte de nuestra normalidad.
Por eso, políticos socialmente reconocidos como corruptos son
de nuevo masivamente votados, cuando no aclamados por sus
poblaciones y hasta legitimados bajo el principio de que si todos
roban, “estos al menos hacen algo”. Se llega hasta el esperpento
moral de preguntarse por qué los pobres cuando acceden
a un cargo público no pueden vivir como los ricos.
No sabemos mucho acerca de cómo están viviendo los trabajadores
la crisis y cómo la sienten aquellos que la están sufriendo
directamente, pero intuimos que la historia, repetida una y
otra vez por el gobierno y por los medios de que existen “brotes
verdes” y que lo peor de la crisis ya ha
pasado, será acogida con esperanza por
una gran parte de la población que ha vivido
la crisis como un amargo despertar. En
parte se trata de una cuestión de percepciones.
No se ve el mundo de la misma
forma pensando que el paro es algo
coyuntural y que la crisis toca a su fin, que
aceptar sin más que estamos ante una profunda crisis del capitalismo
realmente existente y que, además, esta crisis converge
en España con la de un patrón de crecimiento que nos ha situado
en muy poco tiempo ante la realidad de nuevo del paro, de
la restricciones en el consumo y, sobre todo, en la inseguridad
permanente, es decir, el miedo ante el futuro.
Todo va a depender de la duración e intensidad de la crisis. Por
lo que sabemos, ésta va a ser larga y profunda, y muchos de los
fundamentos culturales y de los valores socialmente asumidos se
van a modificar -se están modificando- en un plazo breve. La
reacción al miedo es siempre la búsqueda de la seguridad.
El gobierno nos ofrece un placebo: la crisis es solo coyuntural
y de pronta salida. La derecha económica y social, que conoce
bien el asunto, se prepara para combinar un fuerte intervencionismo
del Estado con la restricción de los derechos sociales y
económicos de los trabajadores, es decir, la continuación del
neoliberalismo por otros medios; la derecha política hace un
uso alternativo de la crisis como instrumento para derrotar al
gobierno, repitiendo las viejas consignas del periodo de Aznar y
dando muy pocas pistas sobre su programa real y, sobre todo,
esperando que la agravación de la situación social les lleve en
volandas a la Moncloa; mientras, la izquierda social y sindical
apenas si comprende el carácter de la crisis y busca salidas que
en ningún caso cuestionan el patrón de poder que organiza y
articula el modelo económico hoy dominante.
El debate real sería este: ¿se pueden defender los derechos sociales
y políticos sin modificar sustancialmente las relaciones
de poder? No parece posible, porque no se trata de salir de la
crisis sino del neoliberalismo en crisis, sabiendo –y es necesario
insistir sobre ello– que detrás del modelo de crecimiento hay un
patrón de poder que es necesario derrotar, que no caerá por sí
solo y que existe el peligro de que el bloque de poder acabe recomponiéndose
en y desde la crisis.
Esas son las cuestiones de fondo y estos son los desafíos objetivos
que de una u otra forma debemos responder los que
estamos comprometidos con las mayorías sociales. Si se me
permite, con aquellos que en esta dramática historia seguimos
teniendo un punto de vista de clase. Lo que no se puede decir,
como se dice y se hace, es que esta crisis es tan grave o más que
la del 29 y a reglón seguido, proponer viejas y gastadas recetas,
como si se tratase de una simple recesión económica. No se trata
de mala lógica sino de un mal análisis y de una estrategia
equivocada. Tratar una tuberculosis como si fuera un simple
resfriado.
- 6 -
La crisis de las políticas emancipatorias y la permanente cuestión
de las alternativas
Llevamos hablando tantos años de la crisis de la política y de
sus consecuencias que hemos terminado por cansarnos de una
terminología que confunde más que aclara y que no deja demasiado
espacio para volver a pensar con “ojos limpios”. Sin embargo,
los hechos son los hechos. Lo que se quería decir con
aquello de la “crisis de la política” era que se estaban produciendo
fenómenos muy significativos en la esfera democrática
(abstencionismo electoral, crisis de los partidos de masas, pérdida
de peso del conflicto social, etc.) que cambiaban sustancialmente
la relación de las personas con la política en un contexto
de (norte) americanización de la vida colectiva, tanto en su
vertiente privada como en la pública.
La “sobrecarga” que sufrían las crecientemente “ingobernables”
democracias (esa era la terminología del primer informe
de la Comisión Trilateral) se estaba saldando radicalmente con
una separación radical de la ciudadanía de la cosa pública, el
Estado mínimo como realidad y la llamada globalización como
proceso (ideológico) de naturalización del mercado (capitalista)
y de la “despolitización” de las políticas, no sólo, económicas. Al
final, la privatización del conjunto de relaciones sociales y económicas
se convirtió en una parte decisiva del imaginario colectivo
y con ello, la pérdida de entidad de lo que había sido la
sustancia de los procesos de democratización y nuestro diferencial,
conviene insistir sobre ello, con el sistema político norteamericano:
la política como instrumento de transformación
social y la democracia como autogobierno de los ciudadanos y
ciudadanas.
Pietro Ingrao ha situado desde siempre en el centro de estas
transformaciones la emergencia de los “comunes y corrientes”
como sujetos políticos autónomos, dotados de un proyecto político
preciso y capaces de generar instituciones sociales y políticas
propias, como el dato más relevante de la historia moderna
europea. Este proceso histórico unió, en la vida real de
millones de personas, conflicto de clases, democratización y socialismo.
Esto es lo que en gran parte se ha perdido en estos
años; cuando se habla de crisis de la política no estamos hablando
sólo de fenómenos coyunturales, más o menos significativos,
sino que “los comunes y corrientes” ya no sienten, no se
comprometen, no actúan desde una conciencia y un imaginario
que tenía la emancipación social y política en su centro.
Esta ha sido la gran derrota político-cultural. Todo lo demás
es secundario. En un momento en que, de nuevo, el capitalismo
aparece con todas sus lacras y su profunda incompatibilidad
con la vida, las personas, las clases, las fuerzas sociales no sólo
no tienen un referente alternativo, sino que, en muchos sentidos,
ya no son capaces de pensar y de sentir desde un horizonte
alternativo al modo de producir, consumir y vivir de esto que
todavía seguimos llamando capitalismo.
Exigir, como se exige a la izquierda en general y a la izquierda
anticapitalista en particular, el rápido y urgente despliegue de
alternativas, no deja de ser una ilusión. Alternativas las hay,
siempre las ha habido: dotarse de un programa y de una estrategia
de salida del capitalismo en crisis. Esto nunca fue una operación
teórica donde bastaba reunir un grupo de cuadros intelectuales
y obreros para producir una propuesta o un esbozo
de propuesta; siempre fue algo más, en su base: la capacidad de
organización, de ilusión, de lucha y muchas veces de desesperación
de las grandes mayorías. El problema es que, para una
parte consistente de los asalariados, de los trabajadores y trabajadoras
no parece creíble y, seguramente, hasta poco necesario,
un programa de transformación social más allá del modelo económico
dominante.
Para decirlo con más claridad: ¿cómo luchar por una alternativa
de sociedad y de poder cuando las mayorías sociales
realmente existentes han perdido la confianza o no creen que
esto sea posible? O dicho de otra forma: los que estamos por
el socialismo, en cualquiera de sus acepciones, somos una
minoría muy minoritaria, extremadamente dividida y socialmente muy aislada.
Hay otro asunto que conviene destacar
aquí y que suele pasar inadvertido en
los debates de la izquierda cuando se
habla de alternativas. Me refiero a la
Unión Europea. La crisis de la política
tiene mucho que ver también con la
deconstrucción del Estado-nación ante
el doble embate de la globalización capitalista
y de la llamada integración europea. El “papanatismo
europeísta” que ha atravesado a la opinión pública, a la publicada
y al conjunto de la izquierda social y política, ha impedido
un análisis riguroso del tipo de construcción europea que
efectivamente se iba llevando a cabo más allá de las diversas y
casi siempre manipuladas campañas propagandísticas de las
instituciones de la Unión.
No es este el lugar (algunos lo hemos hecho con fuerza desde
hace años) para hacer una crítica completa de la UE. El Estado
español, desde el punto de vista socioeconómico es, en muchos
sentidos, una “comunidad autónoma” de una Europa que ha
constitucionalizado el neoliberalismo, que ha concentrado
enormemente el poder económico en una oligarquía financiera
e industrial extremadamente influyente y que, de modo creciente,
han ido sustrayendo a la soberanía popular las decisiones
fundamentales de la política económica. De hecho, se ha
ido construyendo (con la complicidad consciente de los gobiernos)
una constitución material diversa de las formalmente existentes
en cada uno de los países y que ha tenido como consecuencia
fundamental la progresiva desaparición del Estado social
y de sus complejos mecanismos de control del mercado,
promoción de la igualdad material y lucha por una democratización
efectiva.
La “pinza” entre la globalización de un lado y de la UE de otro,
ha contribuido poderosísimamente a homogeneizar a las fuerzas
políticas, a sustraer las decisiones relevantes del control de
los órganos representativos, propiciando un distanciamiento
de enormes dimensiones entre lo político y las demandas y aspiraciones
de la ciudadanía. Hasta hace poco tiempo, unos y
otros hemos defendido que ante dilemas de tal magnitud la
única alternativa posible era convertir
esta Unión Europea en los Estados
Unidos de Europa. Por lo que parece, de
nuevo, confundimos deseos con realidad.
Es cierto que cualquier alternativa
seria desde la izquierda necesita también
de cambios radicales en la estructura y
funcionamiento de la Unión Europea.
Ahora bien, este tipo de integración europea
no está dirigida a crear unas instituciones
y unos sujetos políticos de lo que
podríamos llamar el poder instituyente
del pueblo europeo, más allá de los
Estados-nación realmente existentes.
Esta integración lo que ha conseguido es
sustraer a la soberanía popular (del
Estado nación, que hasta ahora es la
única soberanía que hemos conocido en Europa) la definición,
las reglas y los objetivos de las políticas económicas para imponer
las consagradas en los tratados, es decir, neoliberalismo
puro y duro.
- 6 -
Empezar desde el principio: reconstruirse socialmente en la
crisis y fundar una nueva práctica de la política
¿Cómo volver a empezar aprendiendo crítica y autocríticamente
de más de cien años de lucha, de tantos sacrificios y tantas
muertes? Obviamente la respuesta no es fácil y, desde luego,
tiene que ser contestada colectivamente por miles de hombres
y mujeres que siguen creyendo en la emancipación del mal social
de la explotación y del dominio. Mis propuestas son modestas
y no tienen ninguna vocación de ser la alternativa correcta,
sino sólo de poner en circulación ideas, análisis, sugerencias
para refundar y refundarnos colectiva e individualmente.
La primera cosa consiste (Manolo Sacristán lo señaló hace ya
muchos años) en no engañar ni engañarse, es decir, realismo
revolucionario o emancipatorio. Analizar el mundo desde sus
raíces y hacerlo desde el punto de vista de los de abajo. El movimiento
obrero y socialista en un sentido amplio, desde la Iª
Internacional pretendió eso: comprender la explotación y encontrar
instrumentos eficaces para luchar contra ella. Esta aspiración
no deberíamos perderla nunca de vista: denuncia, lucha
social, compromiso ético y alianza con la ciencia disponible.
Lo segundo, tomar nota, de una vez por todas, de que los proyectos
que durante tantísimos años han dividido, fracturado y
sectarizado a la izquierda, ya no tienen razón de ser y, guste o
no, están agotados históricamente. No se trata de que nadie
renuncie a su propia identidad, sino de
esforzarse en la crítica y en la autocrítica
de la propia tradición y la búsqueda de un
terreno común capaz de impulsar el conflicto
social, la unidad programática y formas
de coordinación más allá de las
actuales definiciones partidistas.
En tercer lugar, una nueva práctica de la
política capaz de reconstruir imaginarios
colectivos críticos y alternativos. Lo que hace que “los comunes
y corrientes” comprometan su tiempo, y muchas veces sus vidas
y las de sus familias, por la emancipación es algo más que una
teoría justa o una propuesta más o menos acertada. La política,
para los de abajo, siempre ha sido una pasión, un sentimiento
dotado de razones. La emancipación, más allá de tácticas y de
estrategias, ha sido y es un compromiso ético-político. La práctica
de la política, los fundamentos de la organización y las relaciones
con los ciudadanos y ciudadanas, o tienen este sólido
fundamento o la construcción de nuevos nexos entre las personas
y las plataformas alternativas, no será posible. Así de simple.
En cuanto lugar, la reconstrucción de los imaginarios sociales
requiere con claridad definir a los enemigos y ponerles cara y
ojos. Desde una alternativa republicana, federal y socialista se
hace necesaria y urgente una crítica a esta democracia oligárquica
y a los grupos de poder económicos y mediáticos que la
dirigen. No hablar para los convencidos,
sino para las mayorías sociales, explicando
bien las cosas, sabiéndonos
minoría, pero no resignándonos a serlo
permanentemente. Una pedagogía de
masas al servicio de la emancipación.
En quinto lugar, redimensionar bien
lo electoral-institucional. Aquí también
es conveniente no engañarse demasiado.
La tendencia a la autonomización de
los aparatos políticos e institucionales es
parte de una sociedad que tiende a la
organización de una democracia oligárquica. La experiencia,
todas las experiencias, nos dicen eso, tanto en las formaciones
tradicionales como en las nuevas (o no tan nuevas) que se
denominan así mismas como alternativas. La lucha por el
poder interno y por llegar a ser cargo público va a seguir existiendo
y es necesario crear mecanismos de intervención que si
no lo impiden, al menos lo amortigüen o lo debiliten.
En esto también hay que ser claro: si queremos la participación
activa de los hombres y mujeres, su implicación subjetiva
y militante es necesaria una forma-organización democrática y
de base. Nadie, y mucho menos los jóvenes, van a dedicar horas
y energías, trabajo voluntario, para engordar aparatos y promocionar
a unos cargos públicos que, casi siempre, acaban por
independizarse de sus bases, renuncian a cualquier práctica
alternativa y que pasan de defender el necesario cambio de las
instituciones a ser cambiados por ellas.
El mejor antídoto es una forma-organización capaz de reconstruirse
en la lucha y en el conflicto social. Para decirlo directamente:
la condición previa de una izquierda política es una
izquierda social implicada moral y emocionalmente con las clases
subalternas y con las personas. El tipo de estructura que
vayamos construyendo debe dotarse de una dinámica propia
más allá de las contiendas electorales y de las agendas construidas
por los medios de comunicación. Esto es lo que significa,
entre otras cosas, tener realmente un proyecto autónomo y definir
un recorrido político y organizativo desde fundamentos
propios.
Se trata de pensar en grande y hacerlo a medio y a largo plazo,
prepararse para una larga travesía en el desierto, sabiendo que
los plazos no los marcamos nosotros y que nada está dicho de
antemano. Las crisis, lo hemos dicho antes, son grandes y poderosos
mecanismos para la innovación social y la creatividad de
masas: lo que antes parecía imposible en poco tiempo y masivamente,
se convierte en un hecho histórico capaz de influir
decisivamente en las consciencias de las grandes mayorías hasta
convertirlas, en positivo, en mutaciones antropológicas de
carácter emancipatorio.
Lo sexto, necesitamos un nuevo tipo
de militante. La auténtica revolución
debe pasar por aquí, por cambiar nuestras
prácticas y nuestras tradiciones, unidas
casi siempre a un espíritu estrecho de
partido, aplicado, con frecuencia, con
sectarismo y hasta con “cainismo”, que
termina por degradar la vida interna de
las organizaciones y la relaciones entre
los y las militantes. Maquinas de desmoralización
y caldo de cultivo de todo tipo
oportunismo.
Para explicarlo con claridad: deberíamos constatar la enorme
dificultad que hemos tenido históricamente para combinar un
proyecto autónomo, un talante unitario y una actitud no sectaria.
En el fondo, estamos obligados a distinguir entre el partido-
orgánico y el partido-institución, es decir, el partido como
bloque alternativo, ideológicamente plural y socialmente
complejo, unido (idealmente) por su crítica al sistema de
poder existente (partido orgánico), con las distintas formas
organizativas en que esta pluralidad se concreta históricamente
(partido-institución). Deberíamos aspirar a ser militantes
del partido orgánico y no solamente del partido al que le
pagamos la cuota. Este es el cambio que debemos hacer cada
uno de nosotros y nosotras.
Notas
1, El llamado efecto riqueza aparece cuando se incrementa el valor de
los activos, independientemente de los ingresos.
2. Un tipo de derivados que protegen de los riesgos de impago y que
son entre 60 o 70 billones de dólares que circulan por todo el sistema
financiero internacional.
---
Argelaguer, Sales de Llierca, Sant Jaume de Llierca, Montagut i Oix, Tortellà, Les Planes d'Hostoles, Sant Feliu de Pallerols, Sant Aniol de Finestres, Besalú, Beuda, Maià de Montcal, Sant Ferriol, Olot, Castellfollit de la Roca, Les Preses, Riudaura, Sant Joan les Fonts, La Vall de Bianya, La Vall d´en Bas, Mieres, Santa Pau Garrotxa Girona Lleida Tarragona Barcelona Catalunya Espanya
Política de las crisis y crisis de la política (emancipatoria) | 31-08-2009 - 06:43:43 GMT 1 #
El Rey y Cayo Lara :
El Rey ha recibido en el Palacio de la Zarzuela al coordinador general de Izquierda Unida, Cayo Lara, (PCE) quien precisamente considera que la Casa Real es "una especie de paraíso fiscal".
El Rey y Cayo Lara | 31-08-2009 - 14:42:40 GMT 1 #
XVIII Congreso del Partido Comunista de España (PCE), Tesis Políticas:
INTRODUCCIÓN
Debe ser una tarea fundamental de este Congreso implicar al PCE en una
lucha contra una salida neoliberal e incluso fascista de la crisis, consiguiendo
mejorar la correlación de fuerzas en la lucha anticapitalista mediante un
proceso de acumulación de fuerzas, en el camino de construir una alternativa
que vaya desde lo concreto hasta el horizonte de la construcción del socialismo
y el comunismo.
Para que el PCE pueda articular una alternativa debe partir necesariamente
de una reflexión profunda que nos lleve al origen del problema, para
lo cual no podemos hurtar una de las cuestiones principales como es la configuración
actual de la clase trabajadora. ¿Cuál es la caracterización actual
de la clase trabajadora y qué cambios ha sufrido en las últimas décadas?
Y desde esta perspectiva es desde la que debemos entender el papel actual del
Partido, sustentándolo en su afirmación ideológica y armando cultural y políticamente
a su militancia para prepararla en una guerra en la que el capitalismo
nos ha derrotado en una batalla crucial.
Por ese motivo debemos seguir construyendo un tejido social que se fundamente
en el debate político y en la práctica política. Por ello, apoyar las
alternativas concretas y a corto plazo que se deben plantear frente a la crisis
no puede significar renunciar a luchar por el cambio de sistema, ya que
como señalamos en la resolución de la Conferencia del PCE de mayo pasado,
la plena democracia y el capitalismo son incompatibles.
En función de este objetivo, para que no sea una simple declaración de
intenciones tenemos que plantear todo un proyecto de futuro para el
PCE, un proyecto que contemple desde una forma de trabajar y organizarse
hasta definir muy bien nuestro trabajo en los diferentes frentes en los que los
y las comunistas desarrollamos nuestra lucha.
Esto significa un Congreso muy volcado hacia lo concreto, hacia como
hacer del PCE una organización activa implicada en la lucha social, y desde
la mayor conexión con su entorno.
Para empezar debemos partir de la certeza de que la responsabilidad
principal de esta crisis es de un sistema que no solo desprecia e impide la
básica planificación de necesidades y posibilidades de la humanidad, sino
que convierte la alimentación, la energía, el agua, la salud, la educación,
la vivienda o el transporte en un negocio para enriquecerse.
La mayoría de la sociedad es la víctima del sistema, y en especial, de los
especuladores y corruptos del mismo, que corrompen lo que tocan, en la economía,
en las finanzas, en los procesos electorales y en la comunicación, utilizada
ésta a fondo para alienar a una sociedad que pierde su capacidad crítica
para conocer lo que realmente ocurre y qué hacer para cambiarlo.
La única solución perdurable a los actuales problemas es reconstruir el
impulso moral y político del cambio del cual nació en su momento la
perspectiva socialista. Hoy, la necesidad de concretar una alternativa viable
al capitalismo, está más vigente que nunca, hace falta una resistencia organizada
y coordinada frente a las políticas neoliberales y frente al sistema que
las cobija y al mismo tiempo alternativas concretas, y posibles por necesarias,
ante los problemas.
La lucha debe ser política, social y cultural por un proyecto, no contra
la derecha y el conservadurismo en abstracto. Gritar al poder la verdad no
sirve de nada si la gente no ve, no capta, las propuestas. La derecha piensa
estratégicamente y la izquierda actual va a remolque de la estrategia de la
derecha para modificarla algo, o bien, más a menudo, para denunciarla, sin
proponer una alternativa global y concreta, no sólo medidas coyunturales y
deslavazadas. Pensar en las consecuencias y en el resultado de nuestras propuestas
exige conocer bien lo que se combate y actuar en términos de alcanzar
amplios objetivos políticos y morales, tanto como defender los programas.
Gran parte de los más de 10 millones de votos del PP no tienen intereses
diferentes a los de la mayoría de 11 millones de votantes del PSOE. Lo que
ocurre es que hay, o se han introducido artificialmente, identidades ideológicas
y valores políticos que muchas veces no coinciden con los intereses
comunes de unos u otras votantes.
Por ello, girar a la derecha desnaturaliza el proyecto de cambio, desmotiva
y aliena a las bases sociales, hace perder la identidad y, en consecuencia,
favorece a la derecha y a las políticas de derechas. Resistencia y alternativas
aquí y en Europa, teniendo en cuenta las actuales correlaciones de fuerza a
escala internacional, europea y española, con la perspectiva de ir construyendo
una amplia coalición de intereses, programas y proyectos comunes. Es
esencial conocer a fondo, no solo en la superficie, los cambios que se están
produciendo en América Latina, en Asia, especialmente en China, en la propia
África.
Es una realidad que en Europa, como en otras situaciones históricas anteriores,
se esta dando una conjunción de la crisis del capitalismo con el déficit
de una alternativa al mismo. Y ello no sólo por la debilidad orgánica y electoral
de las fuerzas reales de izquierdas, sino por la falta de una alternativa
global de sociedad.
Las fuerzas de la Izquierda Europea hemos planteado propuestas programáticas
correctas, centradas en el impulso de un sector público estratégico
como base de un desarrollo sostenible que permita la satisfacción de las necesidades
sociales a través de servicios públicos. Pero, incluso cuando hemos
partido de una crítica global al capitalismo, no hemos sabido proponer un
modelo social alternativo.
La situación en Europa contrasta agudamente con la de Latinoamérica,
donde la resistencia antiimperialista ha pasado a enmarcarse en el proyecto
de "socialismo del siglo XXI", que, aunque balbuciente, ha encendido
un faro de esperanza para sus pueblos. Cuando las alternativas y resistencias
en ámbitos locales frente al imperialismo y el capitalismo globalizado se
extienden también en Asia y África, una de las principales rémoras para el
desarrollo de dicha alternativa internacional es el retraso en Europa, frente al
cual las fuerzas europeas comunistas y de izquierdas debemos asumir nuestras
responsabilidades.
Europa es muy importante, fundamental para los cambios económicos,
sociales y políticos a escala mundial, pero la actual Europa ha perdido
gran parte de la fuerza histórica que le habían dado sus procesos revolucionarios,
triunfantes y/o fracasados aunque continúa teniendo una gran capacidad
potencial para su contribución a un cambio de orientación socialista.
Para avanzar solidamente en la construcción de la Alternativa tenemos
que tener claro que las medidas concretas que configuren la construcción del
socialismo del siglo XXI deberán ser objeto de un amplio acuerdo democrático
de izquierdas, porque dichas medidas sólo adquirirán su pleno sentido,
como alternativa al sistema capitalista, en la perspectiva de la transición a
una sociedad alternativa, de la transición al comunismo. Y la coherencia de
dicho proceso de transición, entre las medidas inmediatas y el objetivo
comunista, requiere un proceso de desarrollo pleno de la democracia,
superando los límites a la misma impuestos por el capitalismo, y en particular
los derivados de la propiedad privada de los medios colectivos de producción,
de modo que la democracia se extienda a la esfera de la producción.
Todos los objetivos que se plantean en esta Tesis Política necesitan un
modelo de partido que nos sitúe en las mejores condiciones para conseguirlo,
por lo que la forma en que organicemos al Partido se convierte en algo
fundamental para este Congreso.
En lo concreto debemos avanzar instrumentos que mejoren la participación
del conjunto del Partido, y en métodos de trabajo que hagan más efectivas
y concretas las reuniones.
Las políticas de género han tenido un desarrollo muy desigual, entre
nuestra teoría y nuestros ejes programáticos, en los que hemos sido abanderados
de las propuestas transformadoras y un referente claro para gran cantidad
de mujeres y organizaciones feministas. Sin embargo en nuestra práctica
diaria y nuestra proyección social no ha sido así, apareciendo como
poco creíbles y contradictorios. Esto se debe, entre otras cosas, a la escasa
afiliación femenina, no sólo a la falta de influencia de las políticas de mujer
en el interno del Partido.
Es por esto que, para cubrir estas carencias hay que comprometerse desde
todas las instancias del Partido a desarrollar formulas y propuestas que
permitan una mayor participación de las mujeres en las organizaciones
del Partido. En este sentido debemos tener en cuenta y estudiar fórmulas que
se dan en otros partidos y en el PIE, en donde se dan realidades que deberíamos
contrastar y estudiar para a partir del Congreso ser capaces de convertirnos
en un referente real de participación y transformación para el conjunto de
las mujeres comprometidas con la igualdad entre hombres y mujeres.
Desde la necesidad de mantener las agrupaciones territoriales como elemento
de base de la organización del Partido se hace necesario dotarnos de
mecanismos como las agrupaciones de centro de trabajo que faciliten el
trabajo sectorial y su implicación en la organización territorial. Tanto el
proyecto de Estado como el de organización deben tener mas federalismo,
mas democracia, mas participación, mas control de la base sobre el ejecutivo,
mas planificación democrática, mas dependencia de quienes tiene cargos
(gerentes o diputados/as) de quienes les eligen, mas transparencia (desde censos
a presupuestos del Partido a los de las cooperativa o de los Ayuntamientos
y otras instituciones).
Necesitamos un partido que elabore alternativas a la realidad actual para
superar el sistema capitalista origen de una crisis de civilización a escala planetaria,
una organización que de una manera colectiva estudie y analice
los porqués, buscando sus causas y que incorpore conocimientos y saberes al
movimiento emancipador, que beba del marxismo, de las distintas y valiosas
experiencias del movimiento obrero, así como de todas aquellas luchas que se
realizan por la libertad, la igualdad y la dignidad a la vez que concreta respuestas.
Un partido internacionalista, solidario, que busca la colaboración de
los pueblos y defiende la paz, un partido de clase y que como tal afronta las
cuestiones ecológicas, climáticas, de producción económica, culturales y de
crisis de civilización en su conjunto.
Urge recrear espacios de diálogo y de socialización. Todo comunista debe
participar y potenciar el tejido social, .sin instrumentalizarlo.· La apuesta
por una IU (como la que queremos) ni quita razón de ser al partido, más bien
al contrario, ni debe suponer un solapamiento de estructuras.
La formación continua tanto en la teoría como en la práctica debe ser una
prioridad inexcusable, necesitamos un partido de militantes formados, de
cuadros, donde todos y cada uno de sus militantes tengan una misión que
cumplir y una responsabilidad de la que responder, respetuoso con las personas,
un partido de camaradas que evite reproducir en su seno las diversas
discriminaciones sociales y que articule adecuadamente y con la suficiente
fluidez el debate horizontal y vertical, garantizando que las decisiones de los
órganos estén respaldadas por las bases.
Un partido donde sea posible y efectiva las participación de todos y todas
y no se desperdicie ninguna capacidad y con un reparto claro de atribuciones
para cada uno de los niveles de la organización. Un partido de valores alternativos,
defensor de los Derechos Humanos para toda la ciudadanía del planeta,
laico, austero solidario, que apuesta por la paz, respetuoso con los otros
seres vivos y con militantes coherentes con sus valores que sea escuela de
comunistas. Capaz de renovarse para avanzar en las posiciones de clase en
la sociedad, de afrontar los nuevos retos desde nuevas perspectivas, que cambia
las dinámicas de enfrentamiento interno por la búsqueda de soluciones,
que afronta de forma valiente, clara y nítida los conflictos existentes desde la
perspectiva de la coherencia y la unidad y que se dota de una dirección capaz
de cumplir y hacer cumplir los acuerdos tomados en el seno del partido
democráticamente.
Tenemos que conseguir trabajar mejor en lo concreto, en base a tareas que
sean realmente asumidas por el conjunto del Partido y con objetivos de
poner a trabajar a toda la militancia. En este sentido el Congreso debe marcar
los grandes objetivos para los próximos 4 años, siendo muy directos y concretos,
y debemos conseguir que de cada reunión, desde la Federal a la de
agrupación salgan objetivos para desarrollar a corto y medio plazo.
XVIII Congreso del Partido Comunista de España (PCE), Tesis Políticas | 31-08-2009 - 14:56:08 GMT 1 #
XVIII Congreso del Partido Comunista de España (PCE): Tesis Políticas, CARACTERIZACION DE LA CRISIS EN ESPAÑA.
La especificidad de la crisis española
En este mundo sin fronteras para el capital, las economías desarrolladas
(fundamentalmente en la Unión Europea y en EE.UU.) han ido implantado
un sistema de economía especulativa. De esta forma, se ha ido construyendo
un complejo sistema de relaciones económicas alejadas de la producción,
tanto física como económicamente.
Tanto el PSOE como el PP se han apoyado en este modelo de desarrollo
basado en la especulación urbanística, la desregulación laboral, la reducción
de impuestos, la opción por el sector inmobiliario (que con un sistema de
economía sumergida en la escrituras de compra-venta casi no ha pagado
impuestos en su fase de expansión) y con unos Ayuntamientos sin recursos
que ha servido de excusa para un urbanismo a la carta, sobre el que se ha
sustentado la mayor ofensiva especulativa de la historia de España con
una terrible destrucción del territorio sin planes marco de usos ni de protección
ambiental, y todo esto acompañado de una merma constante de los
logros sociales de lo que se llamo el Estado del Bienestar.
Este modelo se ha topado con una realidad, y es que estaba sostenido
por la confianza de que las expectativas tenían el valor asignado. Cuando
el sistema financiero quiebra, esa confianza desaparece y por tanto desaparecen
las expectativas de valor. Sin embargo, difícil retorno tiene para los
trabajadores/as endeudados/as, deudas que se corresponden a valores ficticios,
meramente especulativos, en donde el conjunto de la sociedad, voluntaria
o involuntariamente ha sido obligada a colaborar.
La crisis capitalista afecta a España de una manera especialmente
dura con un aumento del paro mucho mayor que el de otros países de nues -
tro entorno. La explicación inmediata de la mayoría de esta destrucción de
empleo se encuentra en el parón de la construcción y las nefastas condiciones
laborales características de este sector. La restricción del crédito y de los
mercados internacionales, es decir, la componente internacional de la crisis,
vienen en segundo lugar.
La caída de la construcción era una realidad previsible (y prevista) antes
de que surgiera la crisis internacional. La burbuja inmobiliaria de los últimos
diez años ya había llegado a su límite en 2007 a consecuencia del brutal
endeudamiento alcanzado tanto en las hipotecas de los compradores
como en los créditos obtenidos del exterior por la banca española. La crisis
financiera internacional precipitó los acontecimientos al cortar drásticamente
las posibilidades de renovar esos créditos. Pero el parón de la construcción
y la consiguiente destrucción de empleo estaban a la vuelta de la
esquina en cualquier caso.
De ahí que la crisis española tenga una relación evidente con la crisis
internacional pero a la vez también tenga causas directamente achacables al
modelo de acumulación capitalista específico de nuestro país. Modelo que
presenta dos "particularidades" macroeconómicas que resumen el fracaso de
la "modernización" capitalista de España de los últimos treinta años: el paro
crónico y la dependencia exterior.
Aquí el paro es mucho mayor que el existente los países del entorno.
Incluso en los momentos de máximo auge no ha bajado del 8%, cifra superior
a la que hay ahora en Alemania en plena crisis. Un "ejército de reserva"
explícito al que se suma el que forman millones de personas que ni siquiera
figuran como población activa, la mayoría de ellas mujeres sobre cuyas espaldas
recae una parte fundamental del trabajo socialmente necesario que se
oculta tras el velo doméstico.
Por su parte, la dependencia del exterior se verifica en dos necesidades
ineludibles: la de importar bienes y mercancías para la producción y el consumo
muy por encima de lo que se exporta y la de recurrir al préstamo exterior
para obtener recursos con los que financiar la economía. España tiene el
mayor déficit comercial del mundo desarrollado, con un saldo por cuenta
corriente de un 10'1% del PIB en 2007. Paralelamente tiene un endeudamiento
neto con el exterior equivalente a un 69,3% del PIB en ese mismo año.
El capital y sus intelectuales orgánicos no niegan esta realidad indis -
cutible aunque la analizan de forma interesada. Si hay paro crónico, sostienen,
es porque los mercados de trabajo son rígidos, las cuotas de la
Seguridad Social muy elevadas y los despidos muy caros. Si el déficit exterior
es excesivo es por la falta de competitividad exterior que a su vez es consecuencia
de los costes laborales y la baja productividad. Si se debe demasiado
al exterior es porque hay que financiar el déficit comercial que provoca esa
falta de competitividad exterior. En resumen, el paro, el déficit exterior y el
endeudamiento con el extranjero lo provocan los trabajadores y trabajadoras.
A partir de este análisis las soluciones que se proponen, desde la patronal
más dura hasta los economistas teñidos de "progresismo", pasan todas por
abaratar, flexibilizar, reducir cuotas, etc. Como si treinta años de reformas
laborales, flexibilizaciones y reconversiones no hubieran sido suficientes.
Para el PCE hay otra explicación de este fracaso. Una explicación que
tiene que ver con el lugar que España ocupa en la división del trabajo dentro
del bloque capitalista de la UE y con las relaciones de poder y hegemonía dentro
del propio país así como la manera en que ambas cuestiones se relacionan
entre si. Esto a su vez determina como se obtienen las rentas y se distribuyen
entre las diferentes clases y grupos sociales.
La economía española se ha ido especializando progresivamente en actividades
y servicios de bajo nivel tecnológico en el seno de una división territorial
del trabajo en la UE que concentra las manufacturas avanzadas en algunas
zonas centrales desde las que el capital hegemónico -fundamentalmente,
pero no únicamente, el alemán - logra el beneficio a través de la exportación
al resto de la Unión favorecido por las limitaciones derivadas de la moneda
única y las políticas del BCE. El capital español se especializa en la extracción
de plusvalía absoluta, en la intermediación de los flujos financieros
que provienen de las zonas centrales y en el saqueo de los salarios del
futuro y de los recursos naturales y públicos.
Esta división territorial del trabajo y la materialización concreta de
las relaciones de producción que conlleva en España y el resto de países
de la UE son el resultado de un proceso de "integración" europea dirigido
políticamente en función de los intereses y las correlaciones de
fuerzas de los bloques dominantes en dichos países. En el caso español,
la hegemonía de la gran banca, las constructoras y las oligarquías tradicionales
explica la facilidad con la que se asumió la desindustrialización
y la pérdida de tejido productivo compensada con el acceso a los fondos
europeos en una primera fase y a la financiación barata que ha alimentado
este último ciclo de acumulación.
2.2 El cambio de modelo: una necesidad y una cuestión política
El problema que plantea la crisis actual al bloque dominante en
España es que la dependencia de la financiación exterior impide el
relanzamiento de la actividad económica sobre las bases que hemos
descrito. Por otro lado, los recursos públicos están comprometidos objetivamente
a consecuencia de la propia crisis y de las medidas tomadas
para salvar al sector bancario y políticamente por la apuesta por un sector
público menguado. De ahí que la única solución que se le ocurre al
capital sea deprimir aún más los salarios a pesar del riesgo de prolongar
la recesión por falta de demanda de consumo.
Como consecuencia de lo anterior surge la necesidad de un "cambio
de modelo". Formalmente esta necesidad es reconocida por todos.
Sin embargo cada cual entiende el cambio de modelo de una forma diferente
en función de los intereses que defiende.
Para el capital, el cambio de modelo empieza por una nueva reforma
laboral. Así la propuesta de "contrato único indefinido" defendido en
el "manifiesto de los cien" viene a responsabilizar de la existencia de la
precariedad a los propios trabajadores y trabajadoras, ocultando que es
la propia especialización del tejido productivo español el que está en el
origen de la temporalidad y que, por tanto, carece de sentido poner los
ejemplos de Austria o Dinamarca. La CEOE y el Círculo de
Empresarios, con su reivindicación de la desaparición del despido
improcedente, muestran la cara más descarnada de esta variante del
"cambio de modelo".
Otra propuesta más sofisticada es la que se presenta como una nueva
"modernización". Esta salida es apuntada por el PSOE y determinados
sectores financieros vinculados a las telecomunicaciones, los
conglomerados energéticos y nuevos sectores de servicios. Con un
ajuste modernizador, pretenden reducir esa dependencia y reanudar un
ciclo económico expansivo sin alterar la correlación de fuerzas vigente
entre capital y trabajo. En lo concreto supondría reducir el peso del sector
inmobiliario en el conjunto de la economía a favor de las telecomunicaciones
y los conglomerados energéticos, promover inversiones
en I+D+i y en la llamada formación de capital humano destinada a un
sector servicios altamente precarizado. En este marco deben entenderse
tanto la aplicación del "proceso de Bolonia" como el nuevo énfasis en
la formación profesional.
Pero tanto las reformas laborales como el apoyo a la "modernización" privada
son las estrategias seguidas desde hace treinta años sin que se haya producido
ni el acercamiento relativo a las economías europeas más avanzadas ni
lo que es más importante, la eliminación del paro y subempleos crónicos. Y
ello se debe a las condiciones políticas, es decir, a quién tiene el poder económico
en España y en Europa. Hay que decir alto y claro que el verdadero lastre
para el desarrollo en España es el capital español, los empresarios
"realmente existentes". Igualmente hay que denunciar que las políticas
impuestas por los gobiernos de los países centrales de la UE obstaculizan un
desarrollo equilibrado en el continente.
En el momento actual, el sector financiero -hegemónico en el capital
español- se encuentra en la posición histórica más débil objetivamente
desde la crisis bancaria de los 80. Todas las medidas gubernamentales dirigidas
a protegerlo no consiguen conjurar esa debilidad. De ahí que aparezca
la oportunidad para plantear nuestra propuesta de cambio de modelo.
El cambio de modelo que el PCE propone se basa en una intervención
pública que determine la orientación de la inversión a largo plazo, una política
industrial activa, una política selectiva de crédito y la expansión del
sistema público de bienestar sobre la base de una mayor provisión de bienes
y servicios en especie. Todo ello en el marco de un reequilibrio de los intercambios
dentro de la UE.
El PCE es consciente de que el cambio de modelo no es un problema
técnico. El modelo económico actual se sustenta en el poder del bloque
dominante y los límites de la Constitución de 1978 y de la "construcción
europea", que son las salvaguardas de ese poder. La falta de democracia
económica, la dominación de género, los destrozos ambientales se manifiestan
de una forma concreta en el caso español precisamente por eso. Y por eso
la alternativa tiene que ser fundamentalmente política. El reto es construir la
alianza capaz de alterar esa relación actual de fuerzas.
2.3 Medidas para hacer posible una salida democrática a la crisis
Es preciso actuar sobre los factores que bloquean las posibilidades de que
el cambio de modelo se produzca. Por ello, en primer lugar es necesario aprovechar
el momento actual para crear un sistema financiero al servicio del
nuevo modelo. Oponerse a una reestructuración del sector que facilitará la
concentración de la banca privada y que situará a las Cajas de Ahorros aún
más en la órbita de ésta. Ello implica la creación de una Banca Pública especializada,
la sujeción del Banco de España al control democrático y la reorganización
de las Cajas de Ahorros y la regulación de sus actividades en base a
las necesidades de los territorios donde operan. Todo ello acompañado de
medidas urgentes que impidan los desahucios y limiten las cuotas de las hipotecas
de las viviendas en uso a la capacidad económica de quienes las habitan.
En segundo lugar hay que aumentar la capacidad fiscal a través de un
sistema impositivo más progresivo que posibilite la expansión de la protección
social a niveles comparables a nuestro entorno económico.
Pero no basta con más recursos, es necesaria una profunda democratización
del Estado y sus estructuras a todos los niveles mediante la
introducción de formas de democracia participativa y control ciudadano
pues de lo contrario, más recursos para el Estado significan más recursos
para las oligarquías. Toda una redefinición del contenido y la composición
del gasto público al servicio de una economía enfocada a la
satisfacción de las necesidades sociales, la creación de empleo digno y
a la protección del medio natural y los bienes comunes.
En tercer lugar hay que exigir un cambio en las políticas de la UE
con dos orientaciones básicas: el control de los flujos de capital y la
ordenación de los intercambios comerciales de manera que se corrijan
los desequilibrios territoriales y se posibilite un desarrollo más coordinado
de todas las regiones europeas. Sólo de este modo puede empezar
a romperse el círculo infernal mediante el cual los trabajadores y trabajadoras
de los países centrales deben aceptar recortes para seguir siendo
competitivos y los de los periféricos porque no lo son.
No se trata sólo de qué producir sino también de cómo y quién.
El gran capital español es consciente de la existencia de nuevas opciones
productivas como muestra el espectacular desarrollo del sector de
energías renovables en el último periodo o la aparición de los servicios
ligados a la dependencia, por poner dos ejemplos. Pero en el primer caso
nos encontramos con una proliferación desordenada de parques eólicos
y "huertos" solares salpicada de sospechas de corrupción y permisos
arbitrarios en un mercado manipulado. En el segundo, un nuevo "yacimiento"
de empleo precario con cargo al Presupuesto.
Del mismo modo no basta con una expansión indiscriminada de la
demanda. El keynesianismo ha sido redescubierto porque sirve para
salvar y reforzar la posición dominante de los que ya la ocupan. Las
medidas anticrisis que se toman hoy en España son el ejemplo: las
inyecciones de liquidez sirven para reestructurar el balance de Bancos y
Cajas, el plan 8.000 para que no quiebren (determinadas) empresas de
obras públicas y las ayudas al sector del automóvil para que tenga sentido
seguir llenando de asfalto la piel de toro.
¿En qué rúbricas debe concentrarse un impulso público? La respuesta
es, en aquellas que resuelvan problemas y satisfagan necesidades
del momento posibilitando la emergencia de actividades y el fortalecimiento
de aquellas existentes que sean capaces de crear más y mejor
empleo sin dañar al entorno. Es decir, la respuesta es básicamente política
porque hay que optar entre alternativas, hay que forjar alianzas y
hay que disputar el poder para llevar la respuesta a la práctica. Una
alianza con sectores de economía social, corporaciones de desarrollo
vinculadas al territorio, PYMES y empresas privadas innovadoras
interesadas en nuevas especializaciones para, en cooperación con
el sector público y en el marco de la planificación democrática de la
economía, poner en marcha la dinámica del cambio de modelo.
2.4 Por la creación de empleo, la atención a las necesidades sociales y
el desarrollo sostenible
El propio proceso de formular esas alternativas es el primer paso en el
camino de la construcción de las alianzas. Muchos elementos están en las
elaboraciones de grupos, organizaciones sectoriales, incluso personas individuales
que conocen los problemas en los diferentes sectores y territorios, que
reflexionan sobre ellos y que saben o intuyen que habría que hacer. Es lógico
que sea así pues bien mirado, como dijo Marx, sólo se plantean los problemas
cuando existen las soluciones.
Como PCE, por tanto, no pretendemos tener todas las respuestas ni
menos ofrecer una alternativa programática completa que habrá que construir
entre todos y todas. No obstante sí tenemos en cuenta desde nuestra perspectiva
ideológica determinados elementos que son a nuestro juicio fundamentales
para una alternativa concreta a la crisis actual.
Entre ellos, nos parece especialmente importante no disociar lo urgente, la
necesidad de dar empleo a millones de parados y paradas, de lo importante,
iniciar la transformación hacia un modelo productivo que atienda a las
necesidades sociales reales y que no sólo no sea ecológicamente dañino sino
que, en la medida de lo posible, empiece a compensar los graves problemas
ambientales del momento. Por ello proponemos adoptar las siguientes iniciativas
desde el sector público:
2.4.1. Empleo público para acabar con el chantaje del paro
En España el problema es la falta de empleos no la inadecuación de trabajadores
y trabajadoras al "mercado de trabajo", y no hay empleos suficientes.
De ahí que planteemos la necesidad de un programa público que asegure un
empleo a toda persona que lo desee dentro de un esquema del Estado como
empleador de último recurso. Se trata de que cualquier pueda optar voluntariamente
a un empleo público a cambio de un salario modesto de forma
indefinida en tareas y actividades de interés ambiental, comunitario o social,
decididas y controladas de forma descentralizada y con participación directa
de las ciudadanas y ciudadanos. Obviamente, con los mismos derechos que en
cualquier otro empleo indefinido (desempleo, cotizaciones sociales, ...) y con
un control sindical para evitar que estos empleos se emplearan en sustituir trabajo
público regular. Y financiado por el Estado con cargo a los Presupuestos.
2.4.2. Expansión del gasto social para acabar con la desigualdad
Una mayor provisión pública de bienes y servicios socialmente necesarios:
educación, sanidad, atención a la dependencia, … fijando como horizonte
el alcanzar los niveles de gasto social de los países de nuestro entorno
es la segunda vía para una expansión selectiva de la demanda. Es el ejemplo
más claro de cómo la atención a las necesidades sociales puede traducirse en
la creación de empleo digno y útil.
Una parte nada despreciable de ese trabajo socialmente necesario se realiza
en la actualidad, oculto tras el manto del trabajo doméstico y, más recientemente,
con la "globalización del trabajo de cuidados" a cargo de mano de
obra inmigrante mayoritariamente femenina. La transformación de ese
trabajo oculto en empleos socialmente reconocidos es un imperativo en
una sociedad con menor desigualdad de género.
2.4.3. Por el desarrollo sostenible como bien común
La cuestión ambiental debe ser un eje básico para formular la estrategia
pues plantea gran número de retos a resolver. Hemos dicho que no
se trata de expandir la demanda de manera indiscriminada sino selectiva.
Lejos de ser una cuestión de "crecimiento cero" o "decrecimiento"
como desde algunos planteamientos se sugiere, la reconversión a una
economía sostenible puede y debe tratarse no sólo limitando el acceso
de las grandes empresas a los bienes comunes sino como actividad
necesaria que demanda inversiones, empleo y la aplicación y el desarrollo
de nuevas tecnologías adecuadas para resolver los desequilibrios
ambientales y evolucionar a nuevas pautas de consumo.
De un planteamiento ambientalista riguroso se desprenden también
orientaciones para una planificación del transporte basada en la
reducción del vehículo privado, la reordenación de los espacios urbanos
y la rehabilitación de barriadas degradadas, el desarrollo de una agricultura
sostenible orientada a la seguridad alimentaria y que proteja la
biodiversidad, la reconversión hacia el uso exclusivo de energías limpias
y renovables, la reducción, reciclaje y reutilización de los residuos,
la gestión de los recursos hídricos bajo los presupuestos de la Nueva
Cultura del Agua y la puesta al servicio de la satisfacción de las necesidades
sociales y culturales de las tecnologías de la información y la
comunicación.
La toma de posiciones de los grandes grupos de constructoras, eléctricas,
ingenierías, … en estas actividades como "relevo del ladrillo" debe contrarrestarse
con un sector empresarial público potente que impulse en su
seno la investigación aplicada y el desarrollo tecnológico, articule nuevas
iniciativas generadoras de empleo digno en el territorio y preserve
en manos públicas la gestión de los bienes comunes. Se trata de una lógica
opuesta al "ambientalismo empresarial" que nos viene de la UE simbolizado
en el comercio de derechos de emisión de CO2 como paradigma del
medio ambiente entendido como mercancía.
3 ESTRUCTURA DE CLASES
3.1 Estructura de clases. El nivel de conciencia de clases
Más allá de la actual estructura de clases, hay que seguir reivindicando
el protagonismo de la clase trabajadora en la creación de riqueza,
desenmascarando la tergiversación que atribuye dicha creación al capital,
como la que se manifiesta en la expresión "creación del empleo" que
trata a la fuerza de trabajo como objeto pasivo y a los "empleadores"
como sujetos activos, expresando así la subordinación ideológica a la
clase burguesa dominante que conduce a justificar el incremento de los
beneficios empresariales como objetivo primordial del desarrollo
económico y precondición para la disminución del paro.
La estructura de clases ha sufrido importantes variaciones, pero la clase
trabajadora como tal, la que vende su fuerza de trabajo en el mercado, se
ha consolidado, ha crecido y continúa siendo el principal grupo existente en
cualquier país medianamente desarrollado. Incluso ha crecido más allá de la
concepción estricta de asalariada, en sectores convertidos en autónomos por la
exigencia del mercado de trabajo, es decir, por las necesidades y exigencias
del capital. Se ha diversificado el ejército de reserva. Las grandes concentraciones
fordistas (de trabajo en cadena) siguen existiendo pero mucho más
disminuidas y han dado paso a las grandes concentraciones de trabajadores y
trabajadoras en el sector servicios, mucho más atomizado laboral, sindical y,
obviamente, con una concepción de nexo social unitario más distante.
La conciencia de clase no es algo abstracto que se inocula desde la
teoría, sino que viene determinada, principalmente, por el lugar que se ocupa
en la producción y en los servicios, por el proceso unitario que genera la
acción reivindicativa y social colectiva y por la consistencia política que todo
ello da a la lucha de clases, no sólo como instrumento o forma de defender reivindicaciones
y derechos sino, también, como manera de intervención sociopolítica
en la realidad económica y social.
Considerando el proceso de los últimos años y teniendo en cuenta los más
importantes hechos acontecidos -caída de la URSS y hegemonía neoliberal de
políticas económicas y valores- la conciencia de clase y/o conciencia crítica
se ha difuminado. La situación ha afectado al movimiento inicial, a la
izquierda política y a la intelectualidad de izquierdas hasta el punto de que, en
conjunto, la propuesta que ha emanado de la izquierda ha sido nula desde el
punto de vista de la lucha de clases o del apuntalamiento de una conciencia
crítica, abandonando el terreno de la lucha de ideas y de alternativas de sociedad
a la derecha y a las políticas de derecha.
El movimiento obrero organizado, partidos, sindicatos y la intelectualidad
alternativa no han jugado ningún papel de cohesión, dirección, organización y
movilización. En estos últimos años, además, la presencia del PSOE en el
gobierno, ha narcotizado a la izquierda en su conjunto, a la mayoría social que
debe verse reflejada en la política del gobierno y que reacciona ante la posibilidad
de que el PP pueda gobernar. Es necesaria una alternativa independiente,
de izquierdas, sólida y creíble.
En caso contrario podrían abrirse camino salidas con características neofascistas,
un método del que pueden echar mano los elementos más regresivos
del capital para contener la crisis y castrar cualquier posibilidad de ascenso de
las fuerzas sociales. El gran capital asume y permite una democracia de
relativa intensidad en contextos donde tiene garantizado el proceso de acumulación.
En el momento en que éste peligre no tendrá reparos en declarar el
estado de excepción dentro del capitalismo mediante una salida no democrática.
En este sentido, es obligado enmarcar las leyes de seguridad que distintos
gobiernos vienen promulgando en los últimos tiempos -entre las que se
encuentra el intento de control de internet y de las comunicaciones- dentro de
la previsión del FMI de posibles conflictos derivados de los efectos antisociales
de la crisis económica.
3.2 El mercado laboral. Situación actual. Dualidad. Cultura de
la precariedad
El mercado laboral en nuestro país se caracteriza por la precariedad
en el trabajo; entre 6-7 de cada 10 trabajadores y trabajadoras, si no
más, se encuentran en esa situación, en mayor o menor grado y que
desde un punto de vista objetivo se manifiesta en: el trabajo sumergido,
la existencia de salarios que hacen que el trabajador se mueva por debajo
de los límites de la pobreza relativa, y en determinados casos de la
pobreza absoluta; el "paro flexible", o sea el paso continuo del desempleo
al trabajo temporal y viceversa; el subempleo y la sobrecualificación;
la inactividad no deseada; los bajos salarios, incluso por debajo
del SMI; las largas jornadas, con superación del mínimo de horas extras
o sencillamente sin retribuir el exceso; el bloqueo a la formación y a la
promoción; la falta de carreras laborales y profesionales; las malas,
incluso pésimas, condiciones en el puesto de trabajo; el recorte, incluso
la falta, de derechos básicos; y otras. La precariedad en el trabajo
arrastra a la precariedad en la vida social con pésimas condiciones de
alojamiento, falta de acceso a bienes y servicios elementales, llevando
en ocasiones a la pobreza y a la exclusión social.
Esto lleva, en principio, a un mercado de trabajo dual, precarios/no
precarios, pero en la realidad no es ni tan nítido ni tan simple, existe una
panoplia de grados de precariedad y una panoplia de grados de no precariedad,
lo que conforma una clase trabajadora enormemente fragmentada.
A la dualidad indicada como base de la extrema fragmentación,
se superponen otras que también poseen efectos decisivos, que
además poseen como característica común que superan los límites de la
clase y tiene una extensión de ciudadanía: dualidades en función del
género, la etnia, la edad y la formación. El resultado de las mismas es
el incumplimiento del mandato constitucional de "no discriminación",
que en términos laborales se traduce en la reivindicación clásica del
movimiento obrero de "a trabajo igual, salario igual", puesto que, de
hecho, las diferencias que se dan en nuestra sociedad y en nuestro mercado
laboral en función de esos cuatro presupuestos son sencillamente
monstruosas. A todo ello deben añadirse las diferencias por el sector o
rama de actividad, por la ocupación que se desarrolla y las de carácter
histórico en función de la Comunidad Autónoma en la que se vive y se
trabaja. Es especialmente preocupante la situación de la mujer, tanto en
desigualdad laboral como en nivel de precariedad.
La juventud trabajadora es un segmento especial del conjunto
de la clase trabajadora. Sufre condiciones propias de explotación.
Junto con las mujeres y las personas migrantes, componen los colectivos
más golpeados por la crisis, el paro y la precariedad. El periodo de
formación e ingreso de la juventud al mercado laboral se ha alargado,
desregulado y flexibilizado, desde las "nuevas modalidades de contratación"
hasta el presente. Lo que antes eran características propias del
empleo juvenil "primerizo" han acabado por configurar todo un modelo
laboral que afecta esencialmente a la juventud, pero que se extiende más
allá de esta, lo que muestra que la principal función de la juventud trabajadora
en el mercado laboral: servir de ejército industrial de reserva y arrastrar
a la baja los salarios.
La construcción de esta situación en nuestro país no ha sido un hecho natural,
no ha venido impuesta por la "globalización" ni por "neoconservadurismo
económico" (que no es ni mucho menos asimilable al "neoliberalismo"), ha
sido y es una construcción social, con el visto bueno, si no con el soporte
entusiasta, de los sucesivos gobiernos, con la debilidad y actitud defensiva y
sin perspectivas de las organizaciones de trabajadores, acompañada de su
inserción en el sistema, el bloqueo a la participación de las bases, su falta de
transparencia y de alternativas, a todo lo cual se ha sumado la inadecuación y
parálisis de la así llamada "Izquierda alternativa" en la que nos autosituamos.
Esta construcción social ha tenido como origen y consecuencia una
"cultura empresarial de la precariedad", basada en la rentabilidad monetaria a
corto plazo como única guía, acorde con un modelo productivo obsoleto y sin
futuro desde su propio diseño e implantación, jaleado por gobiernos, empresarios,
académicos e intelectuales orgánicos del sistema apoyados en una parte
no despreciable de las cúpulas políticas y sindicales autodenominadas de
izquierda. Esta "cultura de la precariedad" es la que nos ha llevado, dentro de
una crisis económica global, a una situación que se prevé más larga y más
dura en nuestro país que en todo nuestro entorno.
3.3 Desempleo.
El desempleo, en los últimos años, ha evolucionado en función de los altibajos
del ciclo económico, pero con la peculiaridad de que la tasa de paro ha
oscilado a partir de un eje progresivamente descendente con la permanente
irrupción del "paro flexible" (paro más temporalidad) íntimamente ligado al
avance de la precariedad; de hecho, a partir de 2001 el "paro flexible" no había
bajado de los 6 millones de personas, siguiendo una trayectoria permanentemente
ascendente. De todos modos, este esquema en el que se había instalado
nuestro mercado laboral se ha ido al garete a finales de 2007 con la irrupción
de la crisis y el disparo del paro; posiblemente se llegue durante este año a los
5 millones de parados, y ojalá sea ésta una posibilidad no cumplida, mientras
que las tasas de paro han vuelto a los dos dígitos y puede alcanzar el 20% a
finales de año.
De los parados y paradas en edad de trabajar registrados, unos 2 millones
no reciben prestación de ningún tipo y algunas de las recibidas son absolutamente
ridículas; pero a los parados registrados deben sumarse los no contabilizados,
producto de los sucesivos y permanentes maquillajes de las cifras,
siempre para un paro menor al real, los activos desanimados, fundamentalmente
mujeres, los y las que nunca han ingresado en el mercado laboral aunque
sí lo desearían y lo han intentado, los expulsados y las expulsadas del
mismo que desaparecen de la actividad. Todo esto puede llegar a alcanzar, si
no lo ha hecho ya, a niveles de auténtica catástrofe nacional, sobre todo si se
considera el creciente número de hogares con todos sus miembros en edad de
trabajar sin empleo y sin ningún tipo de protección.
Estas situaciones, de paro registrado (en el INEM), de paro estadísticamente
contabilizado (en la EPA) y desempleo sin más adjetivos, cantidades
que, por cierto, son crecientes en el orden reseñado, llevan a la
necesidad de reconsiderar el monto del "ejército de reserva", que no
es el total de parados y paradas, se cuenten como se cuenten, sino el total
de desocupados en edad de trabajar, con algunos ajustes de tipo técnico
que llevarían la cifra a la baja, para hacerse una idea más exacta del tipo
de sociedad y del tipo de trabajo en el que vivimos y trabajamos.
3.4 Siniestrabilidad laboral
Los accidentes laborales son una de las grandes lacras de nuestro
mercado laboral, manteniendo una media en los últimos 10 años de 1
millón de accidentes con baja y de mil mortales, si bien estas medias han
sido ligeramente descendentes, en 2008 han sido exactamente 992,068
con baja y 831 mortales, lo que supone 2.718 baja diarias y casi 2'3
muertes diarias, sea día laborable o no, una cifras verdaderamente
escandalosas, que se producen, salvo casos aislados de fuerte impacto
mediático, al margen de las informaciones e ignoradas por los así llamados
medios de comunicación de masas.
Esta situación de práctico estancamiento de las cifras es debida a
varias razones: la primera es que el texto de la ley, considerado, no sin
razón, como uno de los más progresistas de nuestro entorno y que había
sido consensuado por empresarios, sindicatos y gobierno, sufrieron una
modificación sustancial propuesta por el gobierno debido a la presión de
los empresarios y aprobada por los sindicatos, en la cual se eliminaban
aspectos sustanciales para la reducción de la siniestralidad, como la
existencia de delegados de prevención con crédito horario propio o la
prohibición de licitar con las administraciones a empresas con accidentalidad,
(entre otras), a la vez que se frenaba cualquier ampliación de la
Inspección de Trabajo, elemento clave para la prevención; la segunda
es la estrecha relación entre precariedad y siniestralidad, como
muestra el que los colectivos más afectados por esa lacra laboral y social
sean, sistemáticamente, la inmigración, los peones agrícolas y de la
construcción y la juventud trabajadora, es decir, los colectivos con
mayores niveles de precarización en el trabajo; la tercera es la no menos
estrecha relación entre siniestralidad y organización de la producción
y del trabajo, siendo estas dos últimas responsabilidad casi exclusiva,
si no monopolio, de los empleadores y sus gerentes, con apenas
participación y mucho menos seguimiento y control de los trabajadores
3.5 Evolución de los salarios. Reparto de la riqueza.
Los indicadores del estado de equidad en nuestra sociedad han evolucionado,
en los últimos 15 años, en detrimento constante de la clase
trabajadora. En un estudio reciente a partir de los datos de Eurostat se
llega a una doble conclusión: en el periodo 1994-2007 se ha producido
un empobrecimiento relativo de los asalariados, lo que ha significado
la intensificación del proceso de explotación de la mano de obra; se ha
producido, a su vez, una agudización de las diferencias de clase, con el
consiguiente incremento de la polarización social. Las mujeres son las
más pobres en conjunto, sobre todo las que forman familias mono parentales.
En contra de la permanente cantinela de las organizaciones empresariales
y sus corifeos, en España el coste medio por hora de trabajo está por debajo
de la media de la Unión Europea de los 27, estando solo por encima de
Grecia, Chipre, Malta y la Europa del Este. Mientras que en el periodo señalado
el salario real medio de 1994 fue en descenso y solamente se recuperó en
2006, situándose en 2007 un magro 2´4% por encima del de origen, el PIB per
cápita subió casi un 40%, subida que desde luego no fue a los asalariados.
Durante el mismo periodo el porcentaje de la renta de los autónomos en
la renta total bajó del 14% al 10%, la de las y los asalariados bajó del 54%
al 50%, y la de los otras rentas subió del 32% al 40%; si se considerasen rentas
per cápita habida cuenta que la cantidad de asalariados aumentó en ese periodo
en 7'5 millones, y el conjunto de autónomos y empresarios solo en 250.000
(la gran mayoría de ellos autónomos, todo sea dicho) se puede entrever la magnitud
de polarización de renta per cápita alcanzada en nuestro país. Todo ello
antes del inicio de la crisis económica, que como suele suceder ha empeorado
la situación relativa de autónomos y, sobre todo, asalariados.
4 POLÍTICA SINDICAL DEL PCE
El modelo sindical del PCE goza, en sus rasgos generales, de amplio
consenso dentro del partido. Este acuerdo tiene que ver con la trayectoria
sindical histórica del partido y muchos/as dirigentes estuvieron muy ligados al
movimiento sindical. El nacimiento y desarrollo de cerca de 50 años de vida
de CCOO, referente sindical hegemónico en el Estado, está cimentado sobre
el esfuerzo y el sacrificio de numerosos militantes obreros, hombres y mujeres
del partido, entre los que hay que destacar a su primer secretario general,
Marcelino Camacho.
Acuerdo amplio por tanto en torno a la defensa de un sindicalismo de
clase, democrático, plural y combativo, que además sea unitario, independiente
y sociopolítico, es decir que trascienda de la lucha más inmediata en los
centros de trabajo y se plantee como horizonte la superación del sistema capitalista
de producción.
No obstante, una cosa es el modelo ideal y teórico que planteamos desde
el PCE y otra bien distinta es su plasmación práctica; una cosa es ponernos
de acuerdos en los conceptos y otra es el sindicalismo de carne y hueso en
el que realmente operamos. Durante todo el periodo de la Dictadura, desde
finales de los 50 hasta la transición democrática y su constitución como sindicato
en 1976, CCOO fue, sin discusión, la construcción de ese modelo en
que estuvo empeñado el partido, entre otras consideraciones porque fue en la
práctica el único movimiento sindical de masas que, además de organizar la
lucha sindical en las empresas, se oponía a la dictadura y defendía la democracia
y la libertad.
A lo largo de su historia ha habido y retrocesos, momentos de gran resis -
tencia y derrotas y claudicaciones, momentos de propuesta, de alternativas y
de conquistas, e importantes diferencias en torno a la firma de pactos y orientación
sindical que culminaron con la derrota de la línea de Marcelino
Camacho en el Congreso confederal de 1997. Los resultados de ese
Congreso tuvieron efectos negativos en el seno del partido. Muchos
de los cuadros comunistas sindicales que habían apoyado el cambio de
política en el Congreso abandonaron el partido, los que perdieron y se
mantuvieron defendiendo "el sindicalismo de confrontación" fueron en
gran número marginados de la dirección efectiva de CCOO, y otros cuadros
que tampoco aceptaron el cambio, optaron por embarcarse en otros
proyectos sindicales.
Esta crisis planteó un debate interno en el partido sobre tres cuestiones
que, históricamente, estaban resueltas, pero que se cuestionaban.
Primero, sobre la independencia política del sindicato con respecto al partido.
Segundo, sobre el carácter reformista o revolucionario que tiene que
tener el sindicato y tercero, sobre la oportunidad histórica de construir un
nuevo sindicato que reflejara mejor la política sindical del partido.
Frente a ello, el PCE hemos tenido y seguimos teniendo las ideas claras:
En primer lugar, el sindicato tiene que ser independiente de
cualquier partido y de los poderes económicos y políticos. El sindicato
se debe a la defensa de los intereses de clase de los trabajadores y
trabajadoras y estos se sustancian en las propias decisiones de sus bases.
Es la democracia, la participación colectiva, la asamblea, la que determina
la orientación sindical. El partido si quiere que sus propuestas y
sus tesis sean apoyadas, debe de convencer a trabajadores y trabajadoras.
Y esto no se consigue sólo con discursos. Esto se gana a base de
mucho trabajo, dando ejemplo de lucha y de militancia. La idea de que
el sindicato tiene que seguir la política del partido o viceversa, sin cuestionarla,
sin debatirla, es negativa tanto para el movimiento sindical
como para el partido.
En segundo lugar, los Sindicatos sólo pueden tender a una acción
revolucionaria cuando haya un movimiento de masas revolucionario.
El carácter revolucionario de amplias masas tampoco se puede decretar
burocráticamente desde el partido. Sólo con un trabajo paciente,
estando al frente de la lucha cotidiana "reformista" contra la explotación
capitalista es posible avanzar en la conciencia de clase y en la
necesidad de superar el propio sistema de relaciones de producción
capitalistas.
En tercer lugar, la construcción de un sindicato de masas trabajadoras
que asuma el modelo sindical del partido, no puede ser un acto
ahistórico y voluntarista. La formación de CCOO no fue una decisión
del partido, sino el entronque del PCE con un movimiento real de la
clase obrera en España que demandaba un proyecto organizativo, cuando
existía un vacío provocado por la dictadura. Ni hay en estos momentos
ese movimiento obrero que demande otro proyecto sindical, ni se
puede crear artificialmente.
4.1 Avances en la estrategia del Partido. IX Congreso de CCOO.
A pesar de la derrota y la crisis de 1997, el Partido ha seguido perseverando
en la defensa de su modelo sindical en el seno de CCOO,
como sindicato donde más influencia y mas presencia de cuadros tiene,
y no sólo en el ámbito de la corriente crítica con quien el partido ve mejor reflejada
su política sindical, sino también en el seno de las demás corrientes.
A pesar de los intentos de marginación, numerosos cuadros sindicales
del PCE que confluyeron en la denominada corriente crítica junto a otros
muchos compañeros y compañeras, han seguido dirigiendo la lucha sindical
en secciones sindicales de empresas o sindicatos de rama y territorios.
También y en base a su representatividad entre las bases, han mantenido puestos
de responsabilidad sindical en numerosas direcciones de ámbito Estatal,
aunque no en la Confederación.
Esta perseverancia ha permitido que en el IX Congreso de CCOO, celebrado
en Diciembre de 2008, haya sido derrotada (aún por escaso margen) la
antigua dirección, que seguía defendiendo la política de exclusión de los cuadros
sindicales que no aceptaban el sindicalismo pactista y desmovilizador.
Esto implica que la nueva dirección de CCOO, con presencia del sector crítico
sin el cual no hubiera sido posible el cambio, hace suya la idea de sindicato
democrático y plural. Al mismo tiempo, hay un giro hacia la izquierda,
hacia una mayor propuesta reivindicativa y movilizadora, un giro no determinante
ni mucho menos grande, todavía.
4.2 El nuevo escenario de la crisis. Propuestas contra el paro y la crisis
capitalista. La movilización y la huelga general.
La crisis económica capitalista que estamos sufriendo, ha alcanzado una
dimensión global y cualitativa, que auguran conflictos y cambios profundos
en las relaciones sociales y de poder. Se abre una etapa donde el capitalismo
aparece de manera descarnada y las agresiones del capital a la clase obrera y
otras clases subalternas, permiten el avance de las ideas y de la organización
de comunistas.
Los instrumentos de intervención sindical son junto a la movilización, la
negociación colectiva y el dialogo social. Negociación colectiva para discutir
con la patronal las condiciones de salario y de trabajo. Dialogo social para
discutir con los gobiernos y las organizaciones patronales, las leyes laborales
y la protección y servicios sociales.
A pesar de que el derecho a la negociación y al dialogo social son conquistas
histórica del movimiento obrero, el balance que el partido hace de estos procesos
en los 12 últimos años tiene más sombras que luces. Ha habido recortes de prestaciones
sociales, reducción del salario real, abaratamiento del despido y un alto
grado de precariedad y ello sin haber agotado a fondo las posibilidades de movilización.
Pero un cambio de tendencia no puede ser sobre la base de satanizar
esos instrumentos. El Partido y sus cuadros tienen que aspirar a cambiar esos
resultados insuficientes o negativos sobre la base de ganar a más trabajadores y trabajadoras
para sus propuestas y de tener más influencia a la hora de negociar o de
convocar movilizaciones para avanzar en la negociación.
No basta con que el Partido elabore una línea sindical. Sin organización
comunista en el mundo del trabajo es difícil que ésta se abra paso. Esto sigue
siendo una carencia del Partido. Apenas si hay agrupaciones territoriales de
Mundo del trabajo, y allí donde las hay tienen poca presencia organizada en
los centros de trabajo. No se trata de crear estructuras de comunistas para sustituir
el trabajo del sindicato, se trata de que los sindicalistas comunistas, a
través del debate y de la formación, adquieran una visión más política y
más general que puedan insertar en su trabajo sindical. No podremos
ganar la batalla del modelo sindical si no se generalizan las comisiones
del mundo del trabajo en todas las estructuras del partido y se empiezan
a crear agrupaciones de centro de trabajo, de empresa y de sectores.
En esta línea, las prioridades de trabajo del partido están en conocer
dónde y cómo están los y las militantes comunistas en el movimiento
sindical, escuchar sus experiencias y opiniones, coordinar su trabajo
poniéndose de acuerdo. La Secretaría del mundo del trabajo debe
ser el elemento impulsor en lo concreto, pero la responsabilidad de
agrupar y reunir en cada sitio corresponde a los órganos de dirección de
cada ámbito. El trabajo, la defensa de las ideas y propuestas del partido
en el movimiento obrero, en su calidad de militantes debe hacerse
en cualquier circunstancia para que los trabajadores y trabajadoras,
hasta dónde nos sea posible llegar, conozcan la política del PCE y de IU.
Es el clásico trabajo militante. En el sindicato, los y las militantes
defenderán en el marco normativo y de funcionamiento democrático del
sindicato, las propuestas que defiende el partido ante los problemas.
La clase obrera y trabajadora organizada tiene un papel fundamental
en la lucha por el cambio social cuando tenga en cuenta que la lucha
ideológica y cultural es un instrumento esencial para desmontar el
tinglado de la alienación social que el sistema y todos sus componentes
imponen. La lucha ideológica y cultural no es algo abstracto que se
hace en cursillos especializados, que también, sino principalmente,
tener opinión clara, precisa, concreta y valiente ante cada problema,
necesidad o reivindicación que emana de los y las trabajadoras.
Por todo ello y desde una visión más amplia del trabajo del Partido
en el movimiento obrero, habrá que abordar la coordinación de todos
aquellos camaradas que por causas ajenas a su voluntad, se encuentran
encuadrados en otras centrales sindicales o se encuentran aún
sin sindicar por sus precarias condiciones laborales. Al mismo tiempo
deberemos orientar nuestra propuestas y tareas hacia la organización de
la clase obrera sin distinción de edad, sexo, migrante o no, situación
laboral, etc.
.
Desde el PCE planteamos:
La defensa de los puestos de trabajo y del empleo de calidad,
estable y seguro. Garantizando en todos los ámbitos la igualdad
entre hombres y mujeres. Penalizando la precariedad y sancionando la
discriminación salarial. Impulsando la movilización general y solidaria
en contra de los despidos y de los Expedientes de Regulación de Empleo
(ERE).
El principal problema de la juventud trabajadora es el paro y la precariedad.
Para resolverlo, se han de articular fórmulas organizativas
abiertas y flexibles orientadas a la sindicación, pero partiendo de un
nivel de conciencia no ya bajo, sino en ocasiones hostil a formas de
acción colectiva. La UJCE, en coordinación con el Partido, ha de ser
capaz reimpulsar y extender la organización de las y los jóvenes trabajadores
tanto en el plano político como en el sindical. En este terreno, es necesario un
trabajo desde la raíz, desde los institutos y la formación profesional, con el fin
de que las y los comunistas podamos tener presencia entre la juventud trabajadora
y articular sus reivindicaciones antes de su ingreso en el mercado de
trabajo, es decir, en el momento de su cualificación profesional.
Impulsar la movilización por la jornada de 35 horas y contra la Directiva
sobre la jornada de 65 horas que puede ser retomada tras la nueva composición
del Parlamento Europeo. Contra el concepto de flexiseguridad y sus aplicaciones.
La extensión de la figura del convenio colectivo a un mayor número de trabajadores
y trabajadoras hoy no cubiertos. El fortalecimiento de la negociación
colectiva que debe servir para mejorar las condiciones de trabajo, la calidad
del empleo, aumentar el poder adquisitivo de los salarios y reducir la jornada
laboral, coordinando para ello las movilizaciones.
La mejora del sistema público de pensiones, elevando el gasto social hasta
la media de la UE-15 y rechazando los recortes que se vienen anunciando.
La responsabilidad de las pensiones tiene que ser exclusivamente pública,
combatiendo el pensamiento liberal sobre la posible quiebra del sistema, igual
que no puede quebrar la sanidad o la educación y en ningún caso debe ser
negociable su privatización. Hay que parar y reinvertir la descapitalización
del sistema contributivo que se está produciendo por la vía de la reducción de
las cotizaciones empresariales, las ayudas al tejido industrial o a la creación
de empleo que deberán tener otras fuentes ajenas al sistema contributivo.
Todas estas propuestas no pueden abrirse paso sin tensión movilizadora.
El Partido ha planteado la necesidad de ir a la huelga general, cómo
única forma de abrir paso a las propuestas de cambio y frenar los ataques a los
derechos laborales y sociales de los trabajadores. Ahora bien, estas propuestas
no pueden prosperar de manera burocrática.
Es necesario un proceso amplio de debate y movilización, donde se llegue
a un acuerdo amplio en torno al contenido de las propuestas y se vaya forjando
una gran alianza sindical y social en torno a ellas. Entonces la huelga general
o las huelgas generales caerán como fruta madura, bien para responder a
los ataques contra los trabajadores y trabajadoras, bien para contestar a la
situación de degradación del empleo, de la protección social y de las condiciones
de vida, bien para forzar un cambio de modelo económico y productivo
en un sentido social, sostenible y democrático.
XVIII Congreso del Partido Comunista de España (PCE): Tesis Políticas, CARACTERIZACION DE LA CRISIS EN ESPAÑA | 31-08-2009 - 15:05:55 GMT 1 #
XVIII Congreso del Partido Comunista de España (PCE): Tesis Políticas, CARACTERIZACION DE LA CRISIS EN ESPAÑA. LA BATALLA IDEOLÓGICA :
LA BATALLA IDEOLÓGICA
5.1 LA DEFENSA DE LO PÚBLICO
Es fundamental dar la batalla ideológica frente al dominio de los valores
del sistema capitalista, ya que la primera derrota no es la electoral sino la que
se desprende de la sustitución entre los trabajadores y trabajadoras de los
valores de solidaridad y de lo colectivo por los del individualismo insolidario.
Cuando el ser humano pasa de ciudadano a consumidor en todos los
ámbitos de la vida, incluida por supuesto la política, es donde el sistema capitalista
nos empieza a ganar la batalla ideológica.
Esta hegemonía del pensamiento neoliberal, se traduce a todos los
niveles de la sociedad, y por ello es necesario que atendamos y demos
alternativas en los aspectos económicos, sociales y culturales, para acabar
con la hegemonía de las tesis individualistas en la sociedad moderna.
En una economía en la que van desapareciendo los grandes centros
de trabajo, con deslocalizaciones y con relaciones diferentes entre trabajadores
de las mismas unidades empresariales, en una sociedad donde
imperan las economías especulativas, que han transformado las relaciones
que se dan entre los trabajadores, es donde debemos reflexionar
cómo plantear nuestra alternativa.
Debemos abrir el debate sobre la intervención pública de la economía,
sus posibilidades, sus mecanismos actuales y nuestros objetivos,
de manera que nos reafirmemos en que no son inevitables ni el
neoliberalismo ni sus consecuencias o que no es lo mismo capitalismo
que democracia. Debemos contemplar la necesidad de la política como
participación colectiva en la toma de decisiones y, sobre todo, debemos
defender que es posible desde la acción pública una enérgica intervención
para frenar los obscenos beneficios del capital, para conseguir la
reducción de la jornada laboral sin pérdida salarial y sobre todo defender
la eficacia de lo público en la socialización de la riqueza.
Desde estas premisas la defensa de lo público se ha convertido o ha
vuelto al primer plano del debate actual. No solo para los comunistas,
que siempre la hemos defendido, sino también para todos los afectados
por la crisis.
Los servicios públicos se establecieron para satisfacer las necesidades
de las personas, no para el comercio ni el beneficio económico; y no
pueden regirse por criterios de rentabilidad, sino de interés social. De
acceso universal, mantenidos por una fiscalidad solidaria, representan
uno de los derechos sociales más significativos alcanzados por la ciudadanía
a lo largo de la historia, y son indispensables para luchar contra
las desigualdades sociales y territoriales.
La provisión de los servicios públicos se desarrolla en base a las
necesidades sociales del ciudadano y no en su capacidad de pago,
según las leyes del mercado. Por su propia naturaleza de bien público,
no deben ser liberalizados ni privatizados.
Constatamos que en los últimos años se está dando una campaña
generalizada para desprestigiar y desmantelar los servicios públicos.
La estrategia global de privatización de estos se sustenta sobre un primer
proceso de manipulación ideológica de la opinión pública que se ha
ido desarrollando de modo sistemático, constante e implacable durante
los últimos años.
El objetivo es afirmar, sin posibilidad de réplica, que se debe reducir
el tamaño del sector público, que el sector público asume indebidamente
la provisión de bienes y servicios que debería prestar el mercado;
que la empresa privada es más eficiente, frente a la ineficiencia y despilfarro
de lo público; que se debe reconsiderar la necesidad del propio
Estado del Bienestar y la función del Estado como redistribuidor de la
renta y suministrador de los servicios públicos, con el objetivo final de privatizar
la red de servicios públicos.
La realidad resultante de los procesos de privatización diseñados a
escalas globales y aplicadas en todos los ámbitos de organización política
territorial -estatal, autonómica y local-, muestra de forma clara e inequívoca,
al menos, las siguientes consecuencias:
· La pérdida del control democrático de los servicios públicos
· La pérdida de calidad en la prestación del servicio y el aumento de los
precios finales para los usuarios.
· La disminución de puestos de trabajo, bajos salarios, desregulación laboral
y galopante precarización del empleo.
· El crecimiento de la desigualdad y la exclusión social
· La involución de las políticas sociales y la desregulación, que provocan
un efecto redistributivo negativo que sufren especialmente los colectivos
más desprotegidos, porque afecta al núcleo esencial de los principios de
igualdad de acceso al servicio público, universalidad y no discriminación.
Para frenar el proceso de privatización, y en el marco de unos Servicios
públicos de calidad, gratuitos y universales, se deben, entre otras cosas, congelar
los conciertos educativos, garantizar la oferta educativa desde una red de
centros de titularidad pública y de calidad, lo que debe ser un punto central en
la defensa de lo público, garantizar la oferta educativa pública y gratuita de
0 a 3 años, y hay que detener la arremetida del capital privado en la educación,
especialmente en la superior, que últimamente, se está realizando al amparo
de la construcción del Espacio Europeo de Educación Superior, conocido
como "proceso de Bolonia". El PCE, junto con la UJCE, desarrollará la lucha
por la educación pública en sus ámbitos de intervención.
Hay que revertir las privatizaciones en el ámbito de la salud, remunicipalizar
los Servicios públicos en los ayuntamientos, garantizar una buena red
de viviendas publicas para alquiler, financiar adecuadamente la ley de
Dependencia, asegurando los servicios desde lo público, financiar suficientemente
la reforma de la universidad y oponerse a la liberalización de servicios
que podría poner en marcha la aplicación de la Directiva Bolkestien desde un
Parlamento europeo mas conservador.
Es también especialmente importante la defensa de los servicios públicos
para las mujeres, ya que éstos permiten que puedan incorporarse al mercado
laboral, asegurando la atención a niños/as, ancianos y dependientes,
tarea que recae en ellas en una gran parte de los casos, apartándolas del mercado
laboral u obligándolas a la reducción de jornada.
En estas circunstancias, el trabajo en los movimientos sociales y del movimiento
feminista debe tener como referencia fundamental el impulsar y participar
en todas las luchas en defensa de lo publico tratando de dar la dimensión
política e incluso institucional a estos movimientos. La juventud trabajadora
y estudiantil, son sectores sociales que, por sus problemáticas concretas y
potencial de movilización, es necesario implicar en el proceso de convergencia.
Estos sectores se harán presentes si somos capaces de articular sus reivindicaciones
específicas.
5.2 Cultura
La cultura no es tan sólo un artefacto lúdico para ocupar los
momentos de ocio. La cultura no es sólo un espectáculo aunque, precisamente,
en las épocas de crisis la cultura de entretenimiento y la cultura
espectacular se utilicen como respiraderos para aliviar las tensiones
que produce una alienación cotidiana más acrecentada de lo normal.
El gran problema es que, en realidad, la cultura no nos importa
demasiado y nos parece algo secundario respecto a otras luchas. Y ese
es un error teórica y estratégicamente gravísimo.
Nadie salió indemne del rodillo de la posmodernidad. Ahora toca
luchar por la reivindicación y la recuperación de un espacio.
La cultura es una cristalización de la ideología. De la dominante, de
la hegemónica -que no se siente como tal ideología y, en este sentido,
pasa desapercibida- y de otras propuestas ideológicas y políticas con
capacidad para iluminar espacios de lo real y transformarlos. La cultura
como artefacto ideológico conforma la visión del mundo y el espacio
sentimental de los seres humanos que, interactivamente, se convierten
en productores de cultura.
En este sentido, toda la cultura es cultura política: toda encarna un
posicionamiento ideológico frente a lo real. Precisamente, las formas
culturales con apariencia de mayor asepsia -con falsa apariencia inofensiva-
son las que entrañan un peligro mayor: porque la cultura siempre
es trascendente, siempre deja un poso en la conciencia que mueve a unas
formas u otras de la acción. Las propuestas culturales son, en definitiva,
modos de acción que no se deben minusvalorar y que es necesario analizar
desde una perspectiva crítica que pueda rentabilizarse, por asunción
o rechazo, desde un punto de vista ideológico y político.
La cultura no es algo secundario ni se puede separar del trabajo político.
La cultura popular no es lo mismo que la cultura gratuita ni que la
cultura basura. La cultura popular es aquella que es capaz de reflejar
reflexivamente problemáticas que afectan a las comunidades, las hacen
visibles dentro del laberinto y consiguen que un mensaje sea escuchado
entre la maraña de mensajes. La cultura popular no es la cultura
"fácil". Se trata de encontrar un punto de equilibrio entre el elitismo y
lo populachero, lo cómodo, lo reconocible, lo que resulta confortable y
reconfortante en lugar de inquietante y transformador.
No se puede confundir la cultura popular con la cultura más
vendida, con la que se consume más o tiene más aceptación. La cultura
popular no es lo mismo que la cultura de masas. Asumir eso es asumir
la validez de una economía de mercado donde los conceptos de calidad
y de cantidad se solapan, y demagógicamente el cliente consumidor
siempre tiene la razón porque el que paga, manda.
Proponer la gratuidad de la cultura en una sociedad de mercado
como la que padecemos es una acción demagógica que deja indefenso al
eslabón más débil de la cadena cultural que, paradójicamente, es el creador.
Hay un robo sistemático de nuestro lenguaje: la solidaridad, el compromiso,
la libertad, la igualdad y la fraternidad, la conciencia crítica,
la humanidad y el humanitarismo. Incluso se ha robado el significado
de la palabra "comunismo" -que sólo se identifica con el horror- y
se ha instaurado una relación sinonímica inquebrantable entre democracia
y capitalismo.
Se trataría de situarse en la vanguardia de una cultura dispuesta a dar otra
vuelta de tuerca a lo existente que nos permita mirar al pasado, pero no para
quedarnos en él, sino para cambiar el presente y el futuro. Recopilar nuevos
relatos. Los escritores, los pintores, los cineastas comunistas de la primera
mitad del siglo pasado eran los verdaderos adelantados de su tiempo. No buscaban
"complacer" al público: ahora los artistas procuran complacer al público
y, más perversamente todavía, los artistas de izquierda buscan complacer
al público de izquierda. No estamos dispuestos a dedicar ni un solo minuto a
la reflexión sobre la intrepidez cultural, sobre la asunción de riesgos formales
-que son riesgos conceptuales- por parte de los trabajadores de la cultura. Se
ha renunciado a una cultura del esfuerzo que, al menos, debería ser igual de
válida que una cultura del entretenimiento.
Frente a este posicionamiento "autocrítico", también es verdad que
hay que combatir la ofensiva anticomunista -que tiene que ver con las
palabras, con el lenguaje que nos han robado- que desde la supuesta noideología
pasa de puntillas asentando a cada paso el discurso hegemónico
del neoliberalismo. Es como si el capitalismo y su deriva fuera el
resultado de un proceso natural que hace mejorar poco a poco las condiciones
de vida...
Los poderes políticos deben garantizar el acceso a la cultura al conjunto de
la sociedad y proteger de la explotación de las grandes cadenas comercializadoras
al eslabón más débil, los y las creadoras. A su vez, debemos tener
cuidado con la llamada "cultura alternativa" que a menudo no es más que una
marca para diversificar el producto, llegar a otro sector del mercado y obtener
espuriamente un mayor beneficio. Es obvio que hay que promover una reflexión
y un debate sobre lo que hay detrás de las grandes empresas de la cultura
y de los medios de comunicación.
5.3 COMUNICACIÓN E INFORMACIÓN
La cultura predominante del neoliberalismo propugna e impone la unificación
de la economía y del pensamiento a nivel mundial, en lo que hemos
venido a denominar "pensamiento único", lógicamente los valores difundidos
por esta cultura a través de todos los medios de que dispone carecen de
proyecto de emancipación, de toda visión de futuro.
Ahora impera la cultura de la competitividad, la explotación, el interés particular,
la discriminación, la comercialización de los sentimientos y de la
intimidad, etc. La base de la lucha por una cultura nueva, alternativa, estriba
en la crítica de este sistema, las costumbres, los sentimientos, las concepciones
de la vida, los valores vigentes.
Como alternativa a esta cultura deshumanizada existe el humanismo
revolucionario. La cultura humanista contiene y propugna valores alternativos
como la igualdad, la amistad, el respeto a la propia persona, a la
diversidad, etc. La visión humanista del futuro contempla la solidaridad,
como estilo de vida, como posibilidad de humanidad, de ser persona. Se
entiende como alternativa cultural al presente competitivo e individualista.
Ante la primacía actual del valor de cambio, de la rentabilidad financiera,
de la mercantilización de las cosas, la cultura, la comunicación, las ideas,
y las personas, un proyecto alternativo para el siglo XXI implica el predominio
del valor de uso, de utilidad social, dar prioridad a los criterios de
rentabilidad social, defender y practicar siempre el principio de servicio
público.
Por ello, ante las limitaciones que supone la progresiva privatización de
la información y de la comunicación, se trata de defender y ampliar la propiedad
social del conocimiento, el acceso de todos a los medios de comunicación
libres y sin ataduras a los grandes emporios económicos y financieros,
al pensamiento máximo, a una información veraz y a una comunicación
para todos y entre todos los seres humanos. El economicismo depredador de
finales del siglo XX ha conducido a la de las mentes por la publicidad
omnipresente y mediadora de todas las relaciones sociales.
Parece como si el desarrollo de las nuevas tecnologías vaya a convertir
en realidad el "derecho a la pereza", título del libro de Paul Lafargue, escrito
hace ya más de un siglo y recuperado ahora ante las posibilidades emancipadoras
que ofrecen esas Nuevas Tecnologías. El dominio del tiempo
parece requisito imprescindible en la visión humanista del siglo XXI. La
cantidad de tiempo libre no es igual para todos, es una función del género
y de la clase social.
Ante la creciente complejización y dinamización de la sociedad, ante la
creciente sucesión y densidad de los acontecimientos, la acelerada masificación
de los medios de información y de los transportes hace que el aluvión
de estímulos sociales afecte a un número rápidamente creciente de personas
y, a este respecto, la humanidad parece uniformarse con rapidez.
5.3.1 La información para organizar la movilización.
En la era del avance del capital globalizado, los medios de masas han
pasado de estar subordinados al discurso de la oligarquía económica a
ser una parte esencial de la misma. Unas pocas sociedades controlan a
escala planetaria la práctica totalidad de los instrumentos de comunicación de
masas, sociedades que a su vez están indisolublemente ligadas a las restantes
esferas del capital transnacional. No es de extrañar, pues, que sean defensores
naturales del neoliberalismo. Hoy la información que recibe el conjunto
de la sociedad proviene de cadenas de televisión, radio o prensa invadidas por
la derecha política, economía e incluso la religión juega un papel fundamental
en la concesión de licencias de operadores de la información. Mientras
que la izquierda y mas concretamente la izquierdas que nosotros representamos
no dispone de medios de comunicación "afines" o cómplices con el programa
o las propuestas políticas que queremos difundir a la sociedad.
La potenciación de los medios de comunición públicos en todos los ámbitos
institucionales, con la participación y control por parte de profesionales y
ciudadanos, mediante la creación de Consejos Participativos es una alternativa
a la manipulación actual de los mismos y a la concentración en unas pocas
manos la información que reciben la sociedad. De la misma forma que, se
debe construir un modelo de comunicación y entretenimiento alternativo
para la difusión y trasmisión de valores antagónicos a los del neoliberalismo
imperante y alejado de influencias culturales ajenas a los valores del humanismo
revolucionario.
Por esta realidad, una organización que aspira a la transformación revolucionaria
de la realidad no puede depender, para la difusión de sus análisis y
mensajes, de unos medios de comunicación que son los valedores de los principios
y las prácticas que sostienen el orden establecido. Esta obviedad es la
que da pie a las políticas de medios propios del Partido. Si bien nuestro
Partido no renuncia a ninguna fórmula para la divulgación de nuestra apuesta
política, conocemos bien que dependemos de nuestro esfuerzo y nuestra imaginación
para garantizar una capacidad de comunicación con la ciudadanía.
Para ello hacemos uso de múltiples herramientas: nuestra publicación mensual
Mundo Obrero; la revista teórica Nuestra Bandera-Utopías; la pagina Web
(www.pce.es); la lista de correo; el Boletín Informaciones del Comité
Federal, además de mítines, charlas, pancartas, folletos, carteles y prensa y
revistas.
Es en este sentido, en el que el partido debe trabajar para que las políticas
lleguen a la sociedad, a través nuestros medios y nuestra organización,
para lo que, las agrupaciones juegan un papel fundamental. Para potenciar este
objetivo, se implicara la dirección de partido y mas en concreto la Secretaria
realizando, visitas a las federaciones, para reuniones con asambleas y órganos
de dirección, para concretar los planes de impulso y para mejorar y aumentar
a la difusión y suscripción de Mundo Obrero y Nuestra Bandera y el uso de
las nuevas tecnologías de la Información.
6. MODELO DE ESTADO Y PROPUESTA REPUBLICANA DEL PCE
Definir en España un modelo de Estado es fundamental para superar
la indefinición que en la practica hemos derivado, recuperando el modelo
federal de Estado basado en una concreta definición de las competencias
básicas de cada nivel en función del objetivo global, y no de una continua
negociación entre las partes en función de la correlación de fuerzas que exis -
ta en cada momento.
El PCE aspira a una forma de Estado que reconozca los derechos sociales
y de los trabajadores y trabajadoras, a la vez que proteja los derechos
nacionales y regionales, que ensanche la democracia radical y regularice la
participación popular. Esa forma de Estado no puede ser otra que la
República Federal Solidaria.
Una solución democrática de la cuestión nacional pasa por reconocer la
diversidad nacional de España concediendo el mismo nivel a todas las identidades
y lenguas y facilitando la misma capacidad de expresión y desarrollo
a las distintas culturas, combatiendo las condiciones de desigualdad entre
ellas. Pero esa solución democrática no puede fundamentar los derechos
políticos en la identidad nacional sino en la igualdad básica de todas las
personas y en la protección de todos sus derechos.
Así, el reparto de competencias debe basarse en la consideración de que
los derechos de ciudadanía residen en las personas como sujetos de derechos
políticos colectivos y no en el lugar donde viven, de ahí que el estado federal
que propugnamos debe proporcionar a los ciudadanos y ciudadanas un
amplio conjunto de derechos políticos económicos y sociales, con independencia
de la nación o región donde residan, facilitando la generalización
de eventuales derechos adicionales que pudieran conseguirse a nivel
local. Por esta razón, la Constitución de un Estado Federal debe contener el
núcleo de derechos políticos, económicos y sociales iguales para todos los
ciudadanos y ciudadanas, con independencia de la nación o región donde
residan.
Desde este sentido de la solidaridad, el PCE ha defendido un Pacto
Federal que haga que los derechos sociales, ambientales y la solidaridad
interterritorial sea una responsabilidad compartida. Por eso defendemos la
unidad y gestión compartida del sistema fiscal, de protección social, de las
políticas de lucha contra la desigualdad y de la administración y protección
de los recursos naturales compartidos.
Por ello, los y las comunistas hemos defendido la Caja Única de la
Seguridad Social, nos hemos opuesto al sistema de conciertos fiscales y
defendemos la definición de derechos sociales y laborales universales garantizados
como mínimo a todas las personas. El PCE ha defendido y sigue
haciéndolo, el principio de homogeneidad fiscal: de forma que la carga fis -
cal dependa de los ingresos de cada persona física o jurídica y no del territorio
donde resida, así como del principio de redistribución equitativa de
modo que, descontados los gastos federales generales, cada comunidad reciba
la parte proporcional que le corresponda, de acuerdo a criterios objetivos
como magnitud de población o del territorio, se trata -en última instancia- de que
cada cual reciba según sus necesidades y cada cual aporte según su renta.
El Estado federal, democrático y solidario, que se basa en el interés
social, debe desarrollar los mecanismos participativos más amplios en todos
los niveles de la sociedad, en todos los estamentos políticos, superando el
déficit democrático de la Constitución de 1978. En base a éstos presupuestos
el PCE ha planteado la reforma Constitucional.Una reforma que alcance las
instituciones parlamentarias, haga avanzar la democracia directa y asegure la
primacía del poder civil y la soberanía popular sobre todas las instituciones.
Una reforma que elimine los rasgos sexistas de la constitución vigente e incorpore
a las mujeres como elementos visibles de contenido. Un reforma que
contemple el carácter laico del Estado y de los servicios públicos, que elimine
los privilegios concedidos por el Estado a la Iglesia Católica, como la
inclusión de la religión en la Escuela. Que elimine la tutela del Ejército sobre
la Constitución y referencie su mando en el Gobierno, que constitucionalice la
renuncia a la guerra. De la misma forma hemos exigido un sistema electoral
que prime la proporcionalidad.
Un estado democrático no debe blindar espacios políticos a la participación,
la electividad y el control por parte de la ciudadanía. La legitimidad
democrática de la Jefatura de Estado no se basa en un derecho de sangre
sino en la voluntad de la ciudadanía libremente expresada a través del voto y
su capacidad para ser revocada. De ahí la exigencia expresada por los y las
comunistas de un Referéndum que preceda a la reforma constitucional donde
se pueda decidir la forma de Estado: Monarquía o República.
La República se configura como objetivo estratégico para la presente
etapa, como un proyecto al que hay que llenar de contenido. Ese contenido
debe incluir derechos sociales garantizados y de nuevos instrumentos de participación
y mecanismos de rendición de cuentas y control popular.
Nuestra propuesta de Republica con democracia participativa se configura
como alternativa al marco político-constitucional (monarquía parlamentaria)
y al modelo económico (neoliberalismo), con una orientación socialista.
La democracia participativa se inserta así en nuestra apuesta por la República
como un nuevo marco donde desplegar la lucha de clases desde una correlación
de fuerzas más favorable a la clase trabajadora y los sectores populares.
6.1 POR UN AVANCE DEMOCRÁTICO:
REPÚBLICA FEDERAL, SOLIDARIA Y PARTICIPATIVA
El XVIII Congreso del PCE hace suyas las aportaciones que sobre el
modelo de Estado y República avanzaron Congresos anteriores y la pasada
Conferencia Política. El PCE reconoce que iniciativas como la puesta en
marcha de la Red de Municipios por la III República, constituyen un
revulsivo político y en la conciencia de nuestra sociedad en torno a la idea
republicana.
Es pues, para nosotros irrenunciable la apuesta por una España
Republicana, Federal y Solidaria, asentada en la libre unión de sus pueblos,
que garantice los derechos sociales, económicos, que frene la agresión al
medioambiente, desde un modelo de desarrollo sostenible.
Las clases dominantes españolas (económicas, militares y clericales)
se levantaron contra la República liquidando una experiencia moderna
por social y democrática, que quería unir, o acercar, el mundo del trabajo
-obrero y campesino- a la cultura y al conocimiento. No se levantaron
contra la República por ser república, sino por intentar construir
otra realidad digna para todo el pueblo.
La Monarquía expresa, no sólo simbólicamente, sino prácticamente,
el poder de las oligarquías financieras y empresariales, bajo cuya hegemonía
se han dado retrocesos en derechos políticos, sociales, laborales,
económicos, medioambientales, dejando en papel mojado los derechos
más importantes impuestos en su día en la Constitución
Española. A la vez que la opacidad con la que actúa la casa real en el
manejo de las cuentas públicas y el castigo con penas de cárcel a las críticas
a la corona, refuerzan su déficit democrático.
A ésos déficit se le han unido la erosión provocada por el neoliberalismo.
Erosión que han sufrido los derechos civiles y políticos a raíz del
giro autoritario del neoliberalismo amparado en la lucha antiterrorista.
Y erosión que llevan sufriendo los derechos sociales y económicos en
los últimos treinta años por la implantación del modelo neoliberal y que
ahora, cuando dicho modelo provoca la crisis internacional del capitalismo,
corren peligro de retroceder a mínimos históricos.
Es, pues, el neoliberalismo el que ha roto el pacto constitucional,
el que ha vaciado de contenido la Constitución. El que se revela, como
la monarquía, incompatible con la democracia.
La actual crisis económica capitalista, las contradicciones acumuladas
por el proceso autonómico y la pintoresca cuestión de la ley sucesoria,
la corrupción económica y del sistema jurídico, la creciente desigualdad
social pueden crear la oportunidad para un cuestionamiento
de todos esos déficits y, por tanto, de la forma de Estado.
Ahora, se trata de avanzar hacia la III República. Si este avance no
se produce impulsado por la lucha social, por la elevación de la conciencia
crítica y por un sentido histórico de la necesidad de un cambio
social profundo, será un cambio epidérmico.
Hablar de III Republica es hablar de Memoria Histórica, de memoria
democrática. El PCE seguirá trabajando para lograr la anulación
definitiva de los juicios y sentencias del franquismo, como consecuencia
de la condena que la Ley de Memoria Histórica hace de la dictadura
y sus consecuencias y por la recuperación de la memoria colectiva
de los vencidos en la guerra civil como parte integrante de nuestro
pasado reciente y por el derecho democrático del conocimiento de la
verdad.
Cuando hablamos de la III República debemos hablar de derechos
y obligaciones, de democracia participativa y de socialismo, de educación
pública, libre, gratuita y laica, de salud para todo el mundo desde
la red pública mejorada y articulada, desde la radical concepción de que
la paz puede crear vida, riqueza y futuro, nunca la guerra, desde la convicción
de que el camino histórico que hemos hecho juntos las personas
y pueblos que vivimos en España, debe continuar en el presente y en el futuro,
con el objetivo, nunca alcanzado pero imprescindible, de que el internacionalismo
solidario construya otro mundo posible. El PCE considera que es
posible crear la fraternidad de pueblos y personas en torno a la justicia e igualdad,
la libertad y la paz.
Un republicanismo constructivo y una Constitución para la III República
deberían retomar los contenidos avanzados incorporados en la Constitución
actual, para hacer de ellos -además de todos los que implica una constitución
republicana para la construcción del socialismo democrático- derechos legalmente
exigibles.
En este debate situamos nuestra apuesta Republicana que debe ser definida
en positivo y en la perspectiva de construir un movimiento republicano
amplio que nos permita integrar en la lucha por la IIIª República a amplios
sectores de la población, fundamentalmente a los trabajadores y trabajadoras.
7. PERSPECTIVA INTERNACIONALISTA DEL PCE EN LA
CONSTRUCCION DEL SOCIALISMO DEL S. XXI
En este XVIII Congreso, el PCE se reafirma en la defensa del socialismo
como desarrollo coherente y aplicación plena de la democracia. Comprende,
por tanto, el reconocimiento del valor de las libertades personales y de su
garantía, los principios de laicidad del Estado y de su articulación democrática,
de la pluralidad de partidos, de la autonomía de los sindicatos, de la
libertad religiosa y de culto practicado en el ámbito privado, así como la total
libertad de investigación, y de las actividades artísticas y culturales. Este
Congreso ratifica la afirmación que el socialismo es una forma avanzada
de la democracia; surge de una tradición de ideas democráticas y, también
de una experiencia democrática. La democracia es una parte necesaria de
cualquier definición de socialismo, entendiendo esta en su sentido contemporáneo
de poder del pueblo o de la mayoría, y no en la visión restrictiva del
liberalismo del siglo XIX.
En tanto que el proyecto socialista del siglo XXI descansa sobre la participación
y la decisión democrática a todos los niveles, requiere de la articulación
de un movimiento político y social que vaya acordando las distintas
medidas a realizar, debatiendo y consensuando sus contenidos programáticos,
sin perjuicio de utilizar los mecanismos democráticos del Estado para superar
las resistencias a los mismos.
También compete a la construcción del socialismo del Siglo XXI, el llegar
a una solución socialista de los problemas económicos que asegure un desarrollo
sostenible, el pleno empleo, y una planificación de la intervención del
Estado en la economía, con la subsiguiente mayor autogestión de los trabajadores/
as en el marco de una economía que se irá socializando. Como afirmaba
Engels "cuando el Estado se convierta finalmente en representante efectivo
de toda la sociedad, será por sí mismo superfluo. El primer acto en que el
Estado se convierte finalmente en representante efectivo de toda la sociedad,
la toma de posesión de los medios de producción en nombre de la sociedad,
es a la par su último acto independiente como Estado".
El proceso de emancipación política y económica de los países de
América Latina es un factor positivo, un momento importante en la
historia de los pueblos contra el imperialismo, pero también una gran
aportación al camino global de la emancipación humana. Así en el
marco europeo, la lucha por el socialismo debe ser más internacionalista
que nunca, para poder asentar relaciones de cooperación de tipo
nuevo, asentadas en la igualdad y el recíproco interés.
La construcción del socialismo en el siglo XXI pasará, entre otras
cosas, por una renovada política de convergencia, de alianzas entre
todos los sectores que entendemos que la vía capitalista está agotada,
desacreditada y es de hecho, la causa de la mayor parte de las injusticias
estructurales del Planeta.
Nuestra convicción es que el avance del socialismo en Europa
requiere la búsqueda de caminos nuevos, distintos de los seguidos en
otros momentos de la historia, teniendo muy presente siempre los fracasos
y atropellos cometidos en el pasado. Hoy podemos comenzar a
crear las condiciones, para que los/as comunistas seamos un factor
importante en la estrategia, de convertir el malestar latente en nuestra
sociedad, en una respuesta organizada y plural para un futuro de derechos,
de paz, en el marco de una Europa de los/as trabajadores/as que
quieren avanzar hacia el socialismo.
Se empieza a ver como Latinoamérica, ese territorio que los EE.UU.
consideraban de su propiedad, su patio trasero decían, le pone contra las
cuerdas, vemos como los pueblos de Venezuela, Bolivia, Uruguay,
Brasil, Ecuador y otros muchos se unen al cubano en la defensa de su
dignidad.
Cuando los EE.UU. creían que el Plan Colombia y el ALCA les permitirían
el completo dominio del continente, se encuentran con iniciativas
como el ALBA o Telesur que demuestran que la solidaridad de los
pueblos puede frenar al imperialismo. Así hoy los imperialistas se
encuentran a la defensiva. Ejemplos como China, que empieza a jugar
un papel importante en el mundo, tanto en lo económico, como a la hora
de mantener colaboración con países que tratan de romper su dependencia
total con los EE.UU. o la determinación de Brasil para terminar
con la dictadura del dólar son algo mas que significativo.
Por otra parte también tenemos que reconocer que en Oriente
Próximo, en Palestina, en Irak, en Afganistán, quienes creían que se
podrían quedar con todos sus recursos para beneficio del gran capital, lo
tienen difícil, porque los movimientos de liberación continúan su
lucha tanto por una Palestina Libre e independiente a la que puedan
retornar todos quienes fueron expulsados de sus casas de su tierra, como
por un Sahara Occidental que pueda ejercer libremente el derecho a la
autodeterminación tal y como han aprobado las naciones unidas y por
tantas luchas que nuestro Partido hace suyas.
En este marco internacional tenemos que señalar de forma autocrítica
nuestra actuación en relación con la situación que vive la mayor
parte del continente africano, una verdadera vergüenza para la humanidad,
sobre todo para un primer mundo que contempla África exclusivamente
como un problema de inmigración que viene a turbarle su tranquilidad, escondiendo
la realidad de un continente devastado por el hambre, las enfermedades,
la desarticulación territorial y social y la falta de perspectivas de futuro.
Situación que está propiciando un nuevo colonialismo, que por una parte
trata de apoderarse de los recursos naturales, y por otra expulsa a la población
que mantiene en la miseria, para disponer de un ejército de reserva de mano
de obra barata para el mundo desarrollado.
Desde esta autocrítica tenemos que comprometernos a mantener encuentros
con la izquierda africana para ayudarla solidariamente a que se active la
lucha social y se abran perspectivas de futuro a unos pueblos al borde del
exterminio.
Por último deberíamos resaltar la necesidad de que la izquierda mundial se
plantee dar apoyo a la recuperación de la izquierda africana como instrumento
para salvar a todo un continente de la desaparición. Aquí es fundamental la
implicación tanto del PIE como del GUE.
Por lo tanto en estos momentos es mas necesario que nunca pasar a la
ofensiva denunciando a un imperialismo que pretende imponer una doble vara
de medir en las relaciones internacionales, un imperialismo que utiliza una
pretendida lucha contra el terrorismo internacional para imponer su dominio.
Tenemos que denunciar como el capitalismo antepone el beneficio económico
al uso de medicamentos para combatir enfermedades, permitiendo que
miles de seres humanos mueran de enfermedades que podían ser curadas o
que destruyan alimentos para equilibrar precios mientras millones de personas
mueren de hambre, o fomentan guerras fraticidas para poner en marcha la
industria armamentista.
En este contexto se enmarca el trabajo que viene realizando el PCE para
conseguir la celebración de un Gran Foro Mundial de fuerzas y organizaciones
anticapitalistas y de liberación nacional.
También debemos culminar el trabajo de estos cuatro años para conseguir
reunir a toda la Izquierda mundial en un Foro que al estilo del de Sao
Paulo sirva de lugar de encuentro y colaboración de todos los partidos, movimientos
y colectivos que luchan contra el capitalismo en todo el mundo. Este
es un trabajo que ya se ha comenzado a hacer, ya en los Foros mundiales de
Nairobi y en Belem se ha planteado, y en todos los foros donde el PCE ha participado,
teniendo en general una buena acogida, el problema es que seamos
capaces de darle forma.
La lucha anticapitalista y la construcción del socialismo deben tener en
estos momentos de forma especial una dimensión internacionalista. El nuevo
internacionalismo del S. XXI en la perspectiva socialista solo puede avanzar
con el conocimiento de los problemas reales que afectan a la humanidad y con
la coordinación de esfuerzos para la convergencia y unidad de las acciones y
propuestas para el cambio.
Un internacionalismo que establezca un puente entre Europa y
America Latina, donde las enseñanzas de este laboratorio avanzado de la
lucha contra el imperialismo, por la soberanía de los pueblos, por la democracia
avanzada y enraizada en las necesidades de la gente, entronque con un
socialismo que impulsó movimientos de emancipación y que generó la
esperanza de un mundo posible sin opresión ni explotación, mas allá de
los errores y fracasos del pasado.
La esperanza puesta en el presente y futuro latino americano, y el
avance de la izquierda y sus alternativas, es hoy más necesaria que
nunca. La profunda crisis del capitalismo evidencia que, en ninguna de
sus expresiones conocidas, puede dar una vida digna a todos los pueblos
y a las personas. Sin embargo no está escrito que un sistema socialista,
internacionalista que conquiste la igualdad y la libertad vaya a triunfar
a pesar de su necesidad objetiva. Esto, como casi siempre, dependerá de
la capacidad de conquistarlo y construirlo, tarea en la que tenemos
mucho que decir y hacer desde el PCE.
No podemos olvidar en nuestra apuesta internacional la defensa de
unas NN.UU. refundadas en el sentido de dejar de ser caja de resonancia
de las Grandes Potencias con un doble rasero a la hora de intervenir
en el mundo, mantener el derecho al veto de los miembros permanentes
es algo mas que una anécdota que refleja bien lo que no deben
ser las NN.UU., también la inutilidad de resoluciones como las que
prácticamente por unanimidad se toman contra el bloqueo de Cuba por
los EE.UU., mientras que otras como las tomadas sobre Irak eran de
inmediata aplicación, en el mismo sentido. Debemos situarnos en el
debate sobre el futuro de la OMC y el FMI planteando iniciativas que
del tipo del ALBA latinoamericano demuestren la posibilidad de una
relaciones entre Estados horizontal y solidaria.
8. APUESTA EUROPEA DEL PCE
En el mismo sentido el PCE debe trabajar en el objetivo de conseguir
una mayor coordinación y trabajo en común de la Izquierda
Europea, de forma especial la comunista, para plantar cara de la
forma más coordinada posible a un periodo en el que se deben dar
importantes luchas sociales, en una situación en la que la hegemonía
política y cultural es fundamentalmente de la derecha, e incluso de la
extrema derecha europea.
Para ello el PCE debe reforzar su papel de puente entre diversos
modelos, sensibilidades y especificidades que existen en los Partidos
tanto de los que forman parte del PIE, como de los que forman parte del
GUE e incluso otros.
Este trabajo de la izquierda en Europa que ha demostrado que es
posible y efectivo, la prueba es el llamamiento de Chipre para las elecciones
europeas que complementó la Plataforma del PIE para dichas
elecciones, y se comprobó que hay una gran sintonía entre partidos que
en teoría ofrecen dificultades para trabajar de forma conjunta en el
marco del PIE.
Es importante revisar a fondo la posibilidad de que el PIE se
amplíe, sobre todo recogiendo a Partidos comunistas que ahora están
fuera, lo que haría que la lucha antisistema desde el PIE y el GUE se
hiciera de forma más coordinada, luego más efectiva. Además de la
importancia estratégica que tiene para el PCE que haya una buena relación de
fuerzas de partidos comunistas en el PIE, para influir en su política.
Esto sería posible abriendo incluso la posibilidad de replantear el actual
funcionamiento del propio PIE.
En todo caso, el PIE no es cuestionable desde el PCE puesto que con sus
luces y sus sombras es un buen proyecto de presente y futuro, aunque es cierto
que el PCE debe propiciar que flexibilicemos algunas cuestiones para que
quepamos todos.
9. LA POLITICA DE CONVERGENCIA DEL PCE, IU
Partimos de un acuerdo en la necesidad de una amplia convergencia política
y social que se concrete por una parte en que el PCE trabaje creando y
desarrollando tejido social alternativo con el que converger en la lucha, y por
otra parte en el compromiso con una IU Refundada, para lo que desde el PCE
debemos desarrollar los acuerdo que se han tomado en IU sobre este tema y
situarnos a la cabeza del proceso refundador de IU, concretando los elementos
que ya vimos en la pasada conferencia política, con las aportaciones
que después de la pasada asamblea de IU tengamos que hacerle, empezando
por dejar claro que sin una satisfactoria solución de los conflictos que se arrastran
desde hace años en diversas federaciones de IU, sobre la base de sus principios
y sus estatutos, no es factible una auténtica refundación de IU.
El trabajo del PCE en el movimiento ciudadano, en los foros sociales, en
los colectivos de solidaridad, en el movimiento feminista, etc. debe hacerse en
clave de convergencia social, ligada a la Convergencia Politica que se concreta
en la apuesta por la Refundacion de IU.
La necesidad de refundar IU no se deriva de nuestra voluntad, sino de la
realidad política y organizativa de la propia IU. Porque la paradoja es que, en
un contexto de fracaso del neoliberalismo que ha propiciado el estallido de la
crisis global del capitalismo, las principales fuerzas que han desarrollado el
proyecto neoliberal, como el PSOE, pero también el PP, se han esforzado por
esconder su perfil neoliberal y presentarse como fuerzas preocupadas por los
problemas sociales. La cuestión está en transformar el malestar frente a los
desastres del capitalismo en una alternativa creíble para amplios sectores
sociales que IU no ha podido expresar hasta ahora con la amplitud que se
necesita. Este es el objetivo político, el reto de la refundación que debemos
impulsar en IU desde los postulados políticos de la Asamblea de noviembre
de un proyecto soberano que se define de izquierda anticapitalista,
democrática, federal y republicana, pero también tiene un reto organizativo,
ya que todos coincidimos en que IU no puede ser, ni en su composición,
ni en su funcionamiento un Partido Político clásico, sino lo que hemos venido
en denominar un Movimiento Político y Social Organizado.
La refundación de IU como movimiento político y social no puede tener
el centro de gravedad en la relación con grupos políticos todavía más
minoritarios - aunque se debe abrir las puertas a todos ellos- , sino en el
mundo del trabajo, los movimientos sociales y la movilización social, en llegar
e incorporar a trabajadores y trabajadoras afectados por la crisis, sindicalistas,
activistas sociales, mujeres comprometidas, jóvenes universitarios, y el
mundo de la cultura comprometido socialmente. Esa es la base de la
refundación, aunque la credibilidad de este proceso depende de que se
sitúe en una dinámica unitaria y no de división.
Una dinámica que debe basarse en un cambio en el funcionamiento
interno y de su estructura, dando continuidad a la etapa iniciada tras
la asamblea de IU, de consenso e integración y reforzando los métodos
participativos, asamblearios, practicando lo que decimos: otra forma de
hacer política. A la vez, reforzando la organización a través del estímulo
a la participación de la afiliación, haciendo más horizontal la organización
facilitando la colaboración de personas no afiliadas y movimientos
sociales a través de las áreas fundamentalmente- y la recuperación
de militantes.
Por otra parte ante el avance de la derecha, e incluso de la extrema
derecha, y el retroceso de la socialdemocracia se puede poner sobre el
tapete la necesidad por parte de la socialdemocracia de desarrollar una
estrategia de resistencia y recuperación a fondo de cara a los próximos
comicios tanto municipales y autonómicos como, sobre todo, generales.
Aparecerán sin duda nuevas versiones de los clásicos cierres de filas
en clave de reforzar el mensaje de "voto útil" y, por tanto, el mecanismo
bipartidista, esto puede favorecer en el seno de IU un rebrote de las tesis
que tratan de centrar la prioridad política en el "todos contra la derecha"
y, consiguientemente, en las concesiones del tono en la línea política,
que conduciría a una nueva subalternidad de IU con respecto al PSOE.
Recuperar la credibilidad política se conseguirá desde la claridad del
proyecto y, sobre todo, desde la coherencia de la práctica movilizadora
e institucional, con el discurso plasmado en los documentos aprobados
por la ultima Asamblea Federal de IU, en los acuerdos de sus órganos
y en lo que se acuerde en la próxima Asamblea de refundación.
9.1 HACER DE IU UN MOVIMIENTO POLÍTICO Y SOCIAL
ALTERNATIVO ORGANIZADO
La conversión de IU en una herramienta útil para la participación
de los jóvenes precarios, de los trabajadores amenazados por las deslocalizaciones,
de las mujeres que necesitan algo más que igualdad formal,
de los que se oponen a la guerra global contra los pueblos y contra
el medio ambiente, de los republicanos y de todos aquellos que no están
conformes con el actual estado de cosas, que extienda la conciencia y
aleje a la población del "pensamiento único", requiere además un mínimo
común denominador para esa convergencia que debe ser el programa,
programa de construcción de la alternativa al neoliberalismo, que
sea capaz de articularse en torno a las necesidades de los sectores sociales
explotados y excluidos por el capitalismo, y que consiga volver a
arraigarnos en el seno de la sociedad y participar en las luchas y resistencias
sociales, contribuyendo a su organización y fomentando su
capacidad de movilización.
Para ello son importantes las propuestas que defendimos en la pasada
Asamblea de IU como la celebración de Asambleas de rendición de cuentas
de los órganos de dirección y de los cargos públicos que deberán ser abierta a
votantes y simpatizantes, así como asegurar la aplicación del principio de rotación
con la limitación a dos mandatos con posibilidad de un tercero de carácter
excepcional, y la posibilidad de la revocación de los cargos públicos.
La segunda gran necesidad en la nueva etapa es abrir IU a la participación
del "pueblo de izquierdas", volver a los conceptos de elaboración
colectiva, y establecer medidas dirigidas a aumentar las posibilidades de participación
hasta el grado que cada persona decida en IU. Sería necesario aplicar
el principio de no acumulación de cargos, en el marco de una política
abierta y audaz de promoción de cuadros, a favor de una amplia apertura y
reparto de responsabilidades.
Dentro de IU se buscará el medio más adecuado para que se dé un control
continuo de las bases sobre las decisiones puntuales que toman los representantes
políticos de ésta en las instituciones donde se encuentren.
Las grandes decisiones políticas y electorales de IU no contempladas en
los documentos que se aprueban en la Asamblea, y en particular los acuerdos
electorales, deberán ser consultadas a todos los afiliados y afiliadas mediante
referéndum.
Un proyecto realmente alternativo y participativo debe también explorar
nuevas fórmulas organizativas:
Las Áreas de elaboración colectiva deben pasar a tener un protagonismo
nuevo, como ámbitos de participación voluntaria, flexible y abierta a
las personas no inscritas funcionando en grupos de trabajo a cada nivel y en
plenos anuales para la aprobación y revisión del programa y de su gestión,
siempre respetando la horizontalidad, ya que nuestra propia concepción de las
áreas así lo exige. El principio de equilibrio de sexo tiene que aplicarse escrupulosamente
a todos los niveles.
Como método de trabajo con carácter general las Asambleas crearán
comisiones de trabajo abiertas y limitadas en el tiempo para cada campaña,
movilización o actividad concreta a las que se invitará a participar a
personas y colectivos implicados.
Uno de los elementos fundamentales en la génesis de IU fue el programa.
Estos últimos años hemos ido apreciando como éste era relegado a un
papel secundario casi como cuestión formal, el programa debe situarse como
eje central y vertebrador de IU como movimiento político y social. El programa
de IU debe:
· Expresar de forma dialéctica la unidad y pluralidad de IU, reflejar el consenso
y ser medida de la aplicación de la democracia interna. Por tanto el
programa debe elaborarse colectivamente, con la participación directa de
afiliados y simpatizantes · La coherencia en la práctica política de los representantes, tanto institucionales
como orgánicos de IU, debe ser una seña de identidad del
Movimiento Político y Social que queremos construir. De esta manera el
Programa, una vez discutido y aprobado se convierte en obligada referencia
para la actuación política a todos los niveles de la Organización.
· Articular el carácter federal de IU, de forma que el programa Federal
es único e unívoco en los temas que coinciden con las competencias de
la Dirección Federal de IU, y se define como Programa Marco en los
restantes temas, de forma que los programas de las federaciones y los
programas electorales en los distintos ámbitos se inscriben en ese
Programa Marco.
En conclusión, convergencia social y política para avanzar en la configuración
de un Bloque Social Anticapitalista, Critico y Alternativo que referencia
políticamente en IU y permita plantar cara al imperialismo en la mejor
tradición de unidad de la historia del PCE.
XVIII Congreso del Partido Comunista de España (PCE): Tesis Políticas, CARACTERIZACION DE LA CRISIS EN ESPAÑA. LA BATALLA IDEOLÓGICA | 31-08-2009 - 17:30:18 GMT 1 #
XVIII Congreso del Partido Comunista de España (PCE): Tesis Políticas, EL PAPEL Y FUNCIONAMIENTO DEL PARTIDO :
1.- EL PAPEL Y FUNCIONAMIENTO DEL PARTIDO
1.1.- El papel del Partido. Sus competencias y tareas
El objetivo central del Partido Comunista de España es la transformación de la sociedad,
superar el capitalismo y construir el socialismo y el comunismo.
El PCE debe recuperar su carácter de Partido de militantes y afiliados y afiliadas, lugar
donde mayoritariamente se encuentre la clase trabajadora, donde de forma democrática pueda
elaborar política y participar en la toma de decisiones a través de su organización.
El PCE, que apuesta por un proyecto unitario y plural de la izquierda anticapitalista y socialista,
es un Partido para organizar el conflicto social, para impulsar las movilizaciones de
masas, subvertir el sistema capitalista y construir la alternativa socialista de sociedad, de
Estado y de gobierno. Es un instrumento de intervención política para la transformación social,
para la hegemonía de la clase trabajadora y los sectores populares. El PCE debe influir allí
donde se da el conflicto social, debe tener presencia organizada allí donde puede forjar alianzas
transformadoras, articular intereses concretos, intervenir en conflictos reales.
Por tanto, el PCE se debe organizar para lograr estos objetivos marcados y no al revés, la
única manera de afrontar los retos que tenemos por delante es entender que nos debemos organizar
en función de lo que queremos hacer.
El PCE tiene las competencias propias de cualquier partido político, de las cuales hace
expresa cesión de dos: la concurrencia electoral y la presencia institucional directa a favor de
IU como instrumento de convergencia y proyecto unitario en el que participa y prioriza, entre
todas ellas, además de las organizativas:
1/ La apuesta por IU, como proyecto político de las/os comunistas, en los términos recogidos
en las tesis políticas del XVII Congreso y en los acuerdos de la Conferencia Política de 2008.
2/ El trabajo en el movimiento obrero, desde nuestra concepción de que en la sociedad
actual la contradicción fundamental sigue siendo la de capital-trabajo.
3/ La implicación activa en los movimientos sociales. Aportando nuestras propuestas y
experiencias y teniendo en cuenta las que emanen de su reflexión y práctica social.
4/ La función ideológico-política. La formación de la militancia y el debate político han de
ser determinantes junto al papel de las fundaciones y secretarias de formación que deben
de articularlo.
Para asegurar la capacidad de intervención política de los y las comunistas en el conflicto
social, son necesarias:
- Dirección colectiva
- Acción unitaria
Para ello, el PCE tiene que estar presente de forma organizada en todos los frentes de lucha.
La capacidad de influencia política del Partido no se mide por cuotas de presencia mediática
o similares, sino por la capacidad que sus propuestas políticas tienen para aglutinar y cohesionar
a los sectores críticos y antagonistas frente al capitalismo en todos los frentes de lucha
y, también, en el marco de su proyecto estratégico de convergencia.
En definitiva, la influencia de los y las comunistas se mide en términos de hegemonía,
entendida como capacidad de proyección moral, cultural e ideológica para contribuir a promover,
organizar y dirigir la luchas allí donde surjan o sea necesario impulsarlas, trabajando por
ser la vanguardia, de esta manera, en la lucha por la defensa de los intereses de la clase trabajadora,
conquistar alianzas y proporcionar base social mayoritaria al proyecto de transformación
socialista de la sociedad.
La presencia de su militancia en las luchas es fundamental para ayudar a que lleguen a buen
fin y para poder orientarlas. Pero no es suficiente. El Partido debe, como intelectual colectivo
que es, discutir las líneas de trabajo político y organizativo concretas en cada conflicto. Y posteriormente
poner a sus militantes a trabajar en una misma dirección.
Esto no significa que el Partido deba ir a imponer su línea política. Significa que en primer
lugar el Partido debe aprender, de escuchar, a través de sus militantes en cada lugar. Pero una
vez analizada la situación, debe decidir la línea con la cual acudirá a las movilizaciones e ir
contrastándola permanentemente al calor de los nuevos sucesos.
Esta dinámica de trabajo se hace especialmente necesaria en el movimiento obrero. La conjunción
de los/as militantes sobre el lugar de trabajo y el trabajo teórico del Partido debe hacerse
con el objetivo de ir introduciendo mentalidad anticapitalista. Debemos explicar el modo de
funcionamiento de la economía capitalista al calor de los conflictos, e ir proponiendo las reivindicaciones
mas avanzadas en cada momento.
Cada conflicto concreto es algo nuevo, y no hay recetas mágicas para hacer que avance.
Cada conflicto implica a sectores distintos, gente con tradición, edad, ideología distinta. De ahí
la necesidad de que en el Partido se discuta qué hacer en cada conflicto concreto.
El Partido debe hacer un esfuerzo por acertar con las iniciativas y propuestas más cercanas
a la gente, pero que a su vez se orienten hacia la construcción de conciencia anticapitalista y
socialista. Debemos conseguir un Partido al cual la gente escuche, en el que los/as progresistas
busquen orientación, un Partido pegado a la gente pero que a su vez, como intelectual colectivo,
oriente, clarifique, lance a la acción, reflexione sobre la práctica... En definitiva: un
Partido que intervenga.
Varias han de ser las líneas de este trabajo:
- La presencia del PCE en los conflictos laborales y sociales, priorizando aquellos que tengan
como objetivo la defensa de los derechos laborales y sociales conquistados y las reivindicaciones
de nuevos derechos.
- Consolidación de la relación con los movimientos sociales y sus reivindicaciones y convocatorias.
Participación como PCE en plataformas unitarias, reforzándolas y alentándolas
y de su militancia en todos los movimientos sociales que sea posible.
- La permanente visualización del PCE, especialmente en fechas determinadas: 8 de marzo,
14 de abril, 1º de mayo, el 25 de noviembre, 6 de diciembre y otras fechas relevantes para
el Movimiento Obrero y Popular así como cuantas fechas se pudiesen presentar en el marco
reivindicativo de nuestra historia, realizando una trabajo previo en cada una de las convocatorias
que propicie su éxito y tendiendo siempre a transmitir línea política, a abrir debates
y difundir nuestras propuestas.
- Fomentar y profundizar el debate entre la militancia a partir del Manifiesto-Programa,
cuya fase de elaboración debe continuar tal y como mandató el Congreso.
- Publicar nuestra posición en cuestiones políticas, de trascendencia e importancia para la
política del Partido. Responder inmediatamente y con propuestas concretas ante cualquier
hecho político relevante.
- La necesidad de retomar nuestra cultura en la relación con las gentes del mundo de la ciencia,
la cultura y del arte. Desde el principio de “cultura para todos” y los valores que como comunistas
nos son propios, debemos impulsar nuestra política cultural, dirigida a desarrollar el pensamiento
crítico, frente a la cultura de fastos, escaparates y consumo y la cultura para elites. La
relación con personas del arte, la ciencia y la cultura estarán al servicio de esos objetivos.
- Debemos prestar una atención especial a la batalla contra la globalización, y sus nuevos
métodos de lucha y convocatoria. Establecer relaciones sistemáticas con los Partidos
Comunistas y afines para intercambiar y difundir opiniones, información, experiencias y
unificar las luchas comunes. Asumir la solidaridad internacionalista y los principios del
Internacionalismo Proletario como señas de identidad del Partido.
- Trabajar por crear conciencia republicana en la línea de avanzar por la consecución de la
Tercera República Española.
1.2. La cohesión y la coherencia del Partido a la hora de aplicar los acuerdos
1.2.1 La acción unitaria de los y las comunistas. El PCE debe actuar colectiva y organizadamente
en función de lo acordado por sus órganos de dirección en el movimiento sindical,
los movimientos sociales y en cualquier espacio plural que se articule, más si cabe en IU, por
la importancia que para nosotros y nosotras tiene.
La militancia del PCE, pues, debe impulsar su participación en IU, en el movimiento sindical
y en los movimientos sociales organizadamente, desde lo que se decida en los órganos
correspondientes del Partido, aportando su política y su visión como colectivo, propugnando
este método de participación desde una perspectiva unitaria que no sólo se circunscribe a lo
interno del proyecto sino que trabaja activamente para la incorporación de nuevos sectores.
Se trata de consumar la capacidad de propuesta política unitaria del PCE a la que no vamos
a renunciar, de aportar respetando la acción unitaria de los y las comunistas, imprescindible
para asegurar y ampliar su capacidad de intervención política.
La acción unitaria de los y las comunistas debe ser, necesariamente, coherente. Debemos
debatir, profundizar en nuestras ideas, aplicarlas a nuestras realidades y que todas las acciones
que realicemos sean fruto de una actitud lógica y consecuente, producto de profundos debates
de los que salgamos convencidos y dispuestos a acometer una tarea común.
Nuestras aportaciones deben ser la expresión de los acuerdos llegados sobre la base del
debate, desde la coherencia. Para ello tiene que funcionar un modelo de participación amplio,
real y efectivo en todas las estructuras del Partido.
El cumplimiento de los acuerdos, unido a la rendición de cuentas es la materialización de
la acción unitaria. Los acuerdos nacidos del debate, producto de síntesis colectivas, son política
de todo el Partido. La democracia interna hace vinculantes los acuerdos al conjunto de la
organización y no al contrario. Entender la democracia interna como el derecho a desvincularse
de los mismos es destruir el sentido colectivo de organización y, por ende, una concepción
notoriamente antidemocrática.
La rendición de cuentas y la responsabilidad colectiva, que deberán ser garantizadas por los
órganos y competencias estatutarias correspondientes, aseguran el cumplimiento de los acuerdos,
el respeto a las decisiones colectivas.
La rendición de cuentas es una tarea clave no sólo para asegurar el cumplimiento de los
acuerdos y el respeto a las decisiones colectivas, sino que es también un factor que nos permite
conocer cómo funciona nuestra organización y cómo funcionar cada día mejor.
Es indispensable para nuestro crecimiento organizativo hacer balance crítico de la actividad
realizada destacando las debilidades y las fortalezas. Sería importante que para cada actividad
de cierta envergadura (manifestaciones, congresos, actividades, frentes en los que se trabaja…)
el órgano pertinente hiciera una propuesta de trabajo en concreto, planteando objetivos,
camaradas responsables, acción en concreto, qué recursos materiales o económicos se van
a necesitar, militancia, etc.
De esta forma en la siguiente reunión se podría evaluar el cumplimiento del plan de trabajo:
qué ha salido bien, qué mal y elaborar de esta forma el siguiente plan. Con este sencillo ejercicio
organizativo podríamos salir progresivamente de la peligrosa tendencia a la improvisación
y al no aprovechamiento de la experiencia. Así pues, los balances de la gestión política
organizativa y financiera deben ser instrumentos concretos y fijados anualmente en el calendario
de trabajo de la organización.
La dirección colectiva es la conclusión natural de este método de funcionamiento.
1.2.2. Democracia interna. Debemos seguir trabajando para conseguir una mayor articulación
de la democracia participativa en el Partido. Para ello, debemos tener claro la cohesión
y unidad de acción en el seno del Partido, en todos sus ámbitos de acción y decisión,
por tanto debemos articular una más amplia participación de la militancia, tanto en la toma
de decisiones como en la aplicación de los acuerdos adoptados, que deben ser el fruto de la
libre participación del debate de abajo arriba y de arriba abajo, donde la crítica y la autocrítica
deben conducir al debate político necesario y su posterior síntesis. Así, deberemos debatir
y votar propuestas específicas y en su caso alternativas, sin englobarlas en informes generales.
La Síntesis, una vez acordada, debe convertirse en una sola voz dentro y fuera de la
organización. Ésta no es la mera imposición de opiniones mayoritarias en un determinado
momento, a las que entonces sean minoritarias, de manera mecánicamente aritmética, sino la
habilidad para encontrar una resultante dialéctica, llegándose en caso necesario, a ceder de
cada posición en proporción inversa a su respaldo, aunque en última instancia la minoría
debe acatar la posición mayoritaria.
La profundización de la democracia interna debe sustentarse en el impulso del debate
político, en una mejora de la comunicación interna, de la mayor información posible, en la
apuesta por el uso de las nuevas herramientas que las nuevas tecnologías ponen a la disposición
del Partido y de una sólida práctica de formación político-teórica. En temas importantes
y urgentes, se podrán o deberán articular sistemas de consulta rápida a los comités
inferiores e incluso al conjunto de la militancia.
Esta vinculación entre la toma de decisiones y la unidad de acción, sólo es posible a través
de un elemento primordial, la información. Todo acuerdo tomado en un órgano político debe
ser hecho público en un breve espacio de tiempo.
La democracia interna se ha de sustentar en el respeto escrupuloso a los acuerdos y las decisiones
tomadas. Es necesario por tanto reflexionar acerca de las políticas no aplicadas y sus
causas, como en el caso de la Juventud e impulsar planes específicos para su aplicación.
1.2.3 Cohesión. En este período hemos trabajado para hacer posible un avance constatable
en la cohesión del Partido -tanto interna como en su expresión y manifestaciones públicas- que
pasa por la democratización y transparencia más amplia posible de sus estructuras, por la también
más amplia participación directa de la militancia en la toma de decisiones y, como no, por
el respeto escrupuloso a los acuerdos tomados, entendiendo que será cuestionada la militancia
en el Partido de quienes hagan dejación de los acuerdos o, especialmente, que pongan en práctica
una política frontalmente opuesta a la orgánicamente aprobada.
Sin embargo la cohesión por sí sola no es suficiente, la cohesión sin contenido puede llegar
a ser imposición sin sentido, por lo que es necesario implementar la coherencia como
máxima para el desarrollo y refuerzo del Partido y todas sus estructuras, desde los comités
inferiores a los superiores y viceversa. La cohesión nos puede acercar a la incongruencia, la
coherencia nunca.
Así, desde la dirección federal hemos intentado poner en marcha los mecanismos que
permitan el ejercicio de la cohesión: unir la democracia interna con la posterior exigencia
de la unidad de acción. Ante cada debate importante se han convocado reuniones ampliadas
de la Comisión Permanente a Secretarios Generales o miembros de la anterior dirección de
IU con el objeto de trasladar a los órganos ejecutivos posiciones lo más ampliamente discutidas.
Asimismo, se han remitido los acuerdos de los Comités Ejecutivos a las federaciones
para que fueran objeto de debate y pudieran incorporarse a los informes presentados a
los Comités Federales.
Este método de debate que se ha adoptado de manera puntual debería generalizarse en la
toma de decisiones. Asímismo, deberían establecerse debates de manera abierta (sin propuesta
previa) a las agrupaciones de base para que sus conclusiones sean trasladadas a los órganos
superiores, y que estos llegaran a unas síntesis que a su vez bajara a las organizaciones de base.
Ante el debate de la pasada Asamblea Federal de IU optamos por abrir al máximo el mismo,
convocando antes de los órganos ejecutivos numerosas reuniones ampliadas de la Comisión
Permanente construyendo de manera participativa el documento que presentamos junto a otros
compañeros y compañeras y abriendo el debate al conjunto de la organización para acabar
tomando las decisiones fundamentales en la Conferencia Política. La celebración del Comité
Federal anterior a la Asamblea de IU y las decisiones que tomó, fijando los límites del acuerdo
con otros sectores y proponiendo una candidatura ordenada, marcan la línea que este Partido
debe continuar para poner en valor su unidad de acción.
Sin embargo, hemos de ser conscientes que todos esos esfuerzos no han derivado en una
dinamización del Partido a todos los niveles y por tanto de la implicación de la militancia del
PCE en los ámbitos de decisión. Debemos ser capaces de entender, que el PCE es algo más que
la dirección, que el Partido, somos todos y todas los hombres y mujeres que lo componemos y
por tanto de nada sirve una dirección que toma acuerdos e integra posiciones de otras direcciones
si no es capaz de revitalizar mediante la toma de medidas al Partido en todos sus ámbitos.
Por lo tanto es necesario hacer un análisis autocrítico que nos acerque a su realidad y a la
puesta en práctica de un plan de revitalización eficaz y democrático que sitúe al Partido en dis -
posición de cumplir todos los acuerdos que emanen de los ámbitos de decisión, incluidos los
que afectan a las federaciones y la juventud, y de hacerlo cumplir a todos los niveles.
La cohesión es el ser o no ser de nuestro Partido que debe llevarse a todos los lugares donde
estamos los y las comunistas. Se sustenta en los principios de la dirección colectiva y la acción
unitaria. Es necesario reforzar y concretar las bases sobre las que sustentar la cohesión coherente
y la disciplina consciente.
- Autonomía de las organizaciones del Partido para actuar en el ámbito de sus competencias
de acuerdo con la política y estatutos del Partido.
- Todos los órganos del Partido deben ser elegidos democráticamente de acuerdo a lo establecido
en los estatutos.
- Los acuerdos deben adoptarse procurando la máxima participación y la síntesis de opiniones.
- La minoría debe aplicar los acuerdos de la mayoría.
- Las decisiones de los órganos superiores son obligatorias para los inferiores sin perjuicio
del derecho a manifestar su opinión sobre los mismos.
- Obligación de los órganos de dirección a rendir cuentas del cumplimiento de los acuerdos
democráticamente aprobados ante los comités superiores. Obligación de los órganos superiores
a la emisión de un informe completo (político, organizativo y económico) al realizar
el balance anual.
- Aplicación del método de la crítica y la autocrítica.
- Deben ser combatidas tanto las tendencias centralizadoras que disminuyen la capacidad e
iniciativa de los organismos de responsabilidad inferior como las tendencias localistas que
perjudican la unidad de acción, la eficacia y los intereses generales del Partido.
Un requisito imprescindible para lograr la cohesión es que exista un método común de análisis
de la realidad, unos mismos postulados que nos orienten. Para lograr la cohesión ideológica
no basta con la disciplina y las buenas intenciones, se requiere de formación, debate colectivo
y que seamos coherentes entre lo que decidimos en cada momento y la política general del
Partido.
El Partido tiene el deber de ejecutar los mecanismos existentes en los estatutos respecto a
la cohesión y a la disciplina haciendo cumplir los acuerdos al conjunto de la organización y a
todos los comités en sus distintos niveles.
Las plataformas de opinión tendrán sentido en los procesos congresuales del Partido y conferencias,
una vez concluidas su existencia carecen de sentido y desaparecen, lo cual no exime
a la militancia de su deber de realizar análisis críticos de la realidad.
Las corrientes dentro y fuera del Partido son un elemento de desintegración del mismo. Es
incompatible la militancia en el Partido con la pertenencia a una corriente de IU, u organizada
fuera de IU, ya que esto va en contra de la política de alianzas del PCE y de su proyecto estratégico,
la militancia en el PCE implica la de IU, en función de su participación en ésta.
La cohesión sólo será posible con la necesaria disciplina y lealtad al Partido, como verdadera
esencia democrática de respeto a lo acordado. La disciplina en el Partido está basada en
la aceptación voluntaria y consciente de la Política y los Estatutos, elementos ambos de aceptación
en el momento de ingreso en el Partido. La disciplina es un factor fundamental de la unidad,
capacidad de acción y prestigio del Partido. Sin ella, el Partido no puede conducir con eficacia
su lucha por la democracia participativa y el socialismo y pierde su carácter de partido
marxista revolucionario.
Por tanto, la disciplina es obligatoria e igual para todas y todos sus miembros, independientemente
de las funciones o responsabilidades que desempeñen. Los/as militantes del PCE con
responsabilidades de dirección, tanto en el propio Partido como en IU, y/o que ocupan un cargo
institucional, están especialmente obligados/as a conducir sus actuaciones en pos de la cohesión
interna, comprometiéndose con la aplicación de la política aprobada en los órganos. La rendición
de cuentas por el trabajo desarrollado y la asunción de responsabilidades por las actuaciones
políticas han de ser en todo momento proporcionales a la responsabilidad que se ostenta.
Se trata, en definitiva, de establecer una correlación entre el derecho a participar en los
debates y en las decisiones, así como a elegir y ser eventualmente elegido/a o propuesto/a para
desempeñar diversas responsabilidades y cargos, y el deber de aplicar dichas decisiones, especialmente
en dicho desempeño.
Para ello, el conjunto de la organización del PCE, es decir, federaciones, comités intermedios
y agrupaciones, deben tener una información precisa y rápida de los acuerdos que se
adopten. Acuerdos que deben tener su asiento siempre en la más alta participación posible.
Las secretarías de organización de todos los ámbitos llevarán a cabo esa tarea de información
interna, dotándose el Comité Federal y, a ser posible, los Comités Centrales o Nacionales, de
un/a responsable de comunicación interna adjunto/a a la secretaría de organización. Se tendrá,
también, presente la elaboración de un plan de imagen y comunicación del PCE y en él se
habilitarán los medios pertinentes para el desarrollo de esta rápida y efectiva transmisión de
la información.
El Comité Federal del PCE deberá enviar a los Comités Centrales o Nacionales de las federaciones,
en un plazo de no más de 15 días, la documentación aprobada en dicho órgano. Éstos
a su vez, enviarán por los medios que sean necesarios a los comités intermedios y de agrupación
dicha documentación en el plazo de una semana, para que se puedan conocer y debatir en
el siguiente pleno.
Las direcciones de las federaciones, enviarán en un plazo no superior a 15 días a todos los
comités la documentación pertinente, con los acuerdos adoptados.
Asimismo, la documentación relacionada con el orden del día del CF y de los comités de
las federaciones, tendrá que ser facilitada a todos/as sus miembros con setenta y dos horas de
antelación cuando sea sesión ordinaria. Cuando la convocatoria sea de manera extraordinaria
el plazo deberá ser de cuarenta y ocho horas.
2. LAS ORGANIZACIONES Y ESTRUCTURAS DEL PARTIDO
2.1.- Agrupaciones. Las agrupaciones son el instrumento de intervención inmediata del
Partido en el movimiento obrero, en los movimientos sociales y en la sociedad.
Su principal tarea es la aplicación de la política del Partido, el desarrollo en su ámbito y la
elevación de propuestas desde el mismo, así como su desarrollo organizativo. En estos
momentos, el fortalecimiento del Partido ha de pasar necesariamente por el relanzamiento de
las mismas, haciendo especial hincapié en fijar con claridad el conjunto de las tareas y funciones
que le competen para permitir el seguimiento y valoración del cumplimiento del plan de
trabajo que fije los objetivos que conlleva trasladar la política aprobada en su ámbito de acción.
Las agrupaciones deben llevar la política no a un sector en concreto, sino a un espacio
social concreto. Si queremos politizar la sociedad debemos organizarnos donde nos socializamos.
Pero esa socialización necesita un referente territorial, un espacio concreto: centro de trabajo,
centro de estudio, centro de vida social, espacio temático, sector estratégico, frente de
lucha, etc. Los espacios sociales son frentes políticos de trabajo, y son el marco donde se desarrollan
las contradicciones del modo de vida, donde surgen intereses nuevos y viejos, donde
hay que organizar a la gente en torno a sus intereses concretos aportando la perspectiva de la
transformación social.
Esa ligazón de la organización con un escenario concreto nos permite clarificar nuestros
análisis, desarrollar propuestas pegadas a la realidad, al terreno y, sobre todo, llegar a la sociedad
sobre una base firme y material, sólida.
Para ello es imprescindible que la militancia del PCE sea un elemento de irradiación política
constante: organizadores/as, agitadores/as y analistas críticos/as de la realidad en la que
se encuentran. La militancia comunista actúa en un entorno determinado, en un espacio
social que es un frente político. En ese entorno, ellos y ellas son la organización, son el PCE.
En este sentido, la implicación en el trabajo cotidiano de la organización es imprescindible.
Además de las reuniones o las citas en la sede, se trata de ampliar constantemente nuestra
influencia desde lo concreto. Cada militante tiene esa tarea general, que luego se diversifica
en varias tareas específicas. Las tareas específicas son más que de sobra para implicar al conjunto
de la militancia del Partido. La obligación de rendir cuentas de la gestión de las tareas
asignadas no se basa en la desconfianza, asegura la implicación en el trabajo, el cumplimiento
de los acuerdos. Un Partido donde cada militante tenga una tarea concreta de la que
rinde cuentas al colectivo.
En este sentido conviene dejar claro que las tareas de las agrupaciones son las mismas que
se han definido para el conjunto del Partido ya sean éstas territoriales, sectoriales o de centro
de trabajo. Sin embargo han de desarrollar de manera específica tareas de organización, formación,
debate de la situación política, etc.., que las vincule al conjunto de la estructura partidaria.
Esto exige que en las reuniones periódicas de la agrupación se conozcan y debatan los
documentos aprobados en los órganos superiores para permitir la más amplia difusión de nuestra
política no sólo entre sus militantes, sino en el conjunto del entorno social.
Para poder cumplir las funciones que nos corresponden como Partido debemos organizarnos
para actuar en la sociedad, y muy especialmente en el seno del movimiento obrero cuyo
protagonismo reclamamos. Para ello, el PCE fomentará la creación y desarrollo de agrupaciones
sectoriales y de centro de trabajo, allí donde sea posible. Los comités de las federaciones
deberán desarrollar un plan de sectorialización que comprenda al menos lo siguiente:
- Cómo crear una agrupación sectorial
- La coordinación entre agrupaciones sectoriales.
- Plan de extensión para la creación de agrupaciones sectoriales en los principales centros
de trabajo y polígonos industriales y de trabajo de la región.
- Plan de seguimiento y afianzamiento de estas agrupaciones sectoriales.
- Diseño de planes de objetivos específicos a cumplir por parte de estas agrupaciones en
función de la realidad que ha motivado su creación.
Labor fundamental de la dirección del Partido es velar porque las agrupaciones se reúnan y funcionen.
Para ello es fundamental que éstas envíen sus calendarios de reuniones al comité superior
para que sus miembros acudan periódicamente a todas las agrupaciones. Cuando una agrupación
constituida o su comité no lleven una vida activa de reuniones y actividades, será obligación
del comité superior del Partido convocarla directamente, acudiendo a esa reunión para
que la misma pueda dotarse de las estructuras mínimas organizativas para funcionar.
2.2.- Tareas mínimas de las organizaciones del PCE. Llamamos así a las actividades que
son comunes al conjunto de las agrupaciones del PCE, puesto que son la concreción en la base
de las funciones del Partido. Estas son:
- Conocer, debatir, defender, difundir e implicarse con los acuerdos y campañas de la dirección
del Partido y aplicarlos en función de las características de su entorno.
- Participar en la elaboración de la línea política del Partido y elevar iniciativas y propues -
tas de trabajo para su consideración por parte de los niveles orgánicos superiores.
- Esforzarse por conocer los problemas del ámbito en el que intervienen, analizarlos y traducirlos
en iniciativas y acciones políticas concretas.
- Hacer seguimiento del trabajo y desarrollo de Izquierda Unida en su ámbito, velando por
evitar la duplicidad de tareas. Entendemos nuestro trabajo en las instituciones como una
herramienta que sirve como altavoz de nuestras ideas y como instrumento para la transformación
y la creación de estructuras de contrapoder.
- Conocer a las organizaciones sociales y culturales existentes en su entorno, relacionarse
con ellas. Impulso, seguimiento y coordinación de la participación de la militancia en los
movimientos sociales de su ámbito, abriendo nuevos espacios de participación de nues -
tros/as militantes y simpatizantes.
- Concretar el plan de trabajo.
- Desarrollar una política activa de fianzas.
- Difusión de Mundo Obrero y Nuestra Bandera asegurando su presencia en cualquier actividad
externa que organice o a la que acuda el Partido. Todas deberán estar suscritas a
Mundo Obrero y Nuestra Bandera – Utopías.
- Plan de afiliación al Partido en que habrá que incluir uno específico orientado a las mujeres
trabajadoras y de creación o fortalecimiento de la UJCE en el ámbito de la agrupación
- Entrega de carnés, regulación de censos y cotizaciones.
- Traslado a su nivel de los planes de formación aprobados en los órganos superiores. Todo/a
militante tiene, no sólo el derecho, sino el deber de formarse. El trabajo en la calle, en los
barrios, centros educativos y empresas es nuestra principal tarea, y para ello hemos de ser
capaces de analizar la realidad que nos rodea para poder así articular una respuesta organizada,
aprendiendo y dando ejemplo en todo momento.
- Participar en cuantos frentes de trabajo se organicen desde las direcciones superiores
(Cultural, Memoria…).
- Participación en cuantas movilizaciones convoque el Partido.
- Organización de actividades lúdicas y culturales.
- Cada militante debe tener asignada una tarea concreta de la que rendirá cuentas.
- Fomentar una política de desarrollo de cuadros.
2.3.- Comités. Los comités son la “espina dorsal de la organización” de ellos depende el
buen funcionamiento de la organización, el cumplimiento y seguimiento de los acuerdos adoptados
y su transmisión de abajo hacia arriba y de arriba hacia abajo. Podemos afirmar que si
hay comités (a todos los niveles) hay Partido y no puede haber Partido sin comités.
Sin embargo, la experiencia de estos años nos indica que su funcionamiento, y por tanto el
de las organizaciones de base, es muy desigual. Tenemos que conseguir que tareas tan sencillas
como la regularización de las cuotas, la elaboración del censo, la campaña de suscripción a
Mundo Obrero, la elaboración y distribución de un nuevo modelo de carné y el acto anual de
renovación del compromiso militante salgan adelante. Asimismo, debe evitarse que surjan conflictos
entre camaradas que impiden la normalización del trabajo de la organización por cuestiones
relacionadas más con intereses locales o de grupo que con diferencias en la aplicación de
los acuerdos del Partido; o que grupos de afiliados/as se desentiendan de las orientaciones y de
la línea del Partido y pretendan erigirse en interlocutores de él, desde fuera, a partir de políticas
acordadas por su cuenta, desde otros ámbitos sociales, unitarios o institucionales o cuando se
han priorizado posiciones locales a las prioridades generales del Partido. Problemas, además,
que entendemos están ahí porque se sigue manteniendo la cultura que, precisamente el XVII
Congreso o la anterior Conferencia de Organización del Partido, pretendían desterrar.
Uno de los problemas de esta organización es su pérdida de influencia política en distintas
esferas de la sociedad en los últimos años. Este es uno de los motivos de que la relación entre
comités y militantes sea débil, inconexa y no todo lo fluida que sería de desear.
Por ello es importante destacar, por la responsabilidad que tienen, el papel desempeñado
por las direcciones en estas situaciones y contextos. Es necesario señalar que no sólo es importante
la dimensión interna del comité y la responsabilidad y cumplimiento de tareas de cada
uno/a de sus miembros, sino también la necesaria y obligada función de la dirección para coordinar
la actividad de todos los comités y dotarles de la coherencia política y orgánica necesaria
para que se dé esa conexión.
No existirá Partido, no tendremos capacidad para intervenir en la realidad, para construir
hegemonía en la sociedad organizada, en el Movimiento Sindical, en Izquierda Unida mientras
que no seamos capaces de articular una estructura que funcione correctamente, donde cada
comité cumpla con el papel que tiene asignado, lleve a la práctica los acuerdos haciéndolos
cumplir y transmita la información de arriba abajo y de abajo hacia arriba.
Es necesario arbitrar los mecanismos necesarios que posibiliten la conexión entre los
comités y su correcto funcionamiento, destacando la responsabilidad que debe tener la dirección.
¿Se reúnen con la periodicidad establecida?, ¿reciben información sobre las prioridades
y tareas?, ¿celebran la conferencia anual preceptiva?, ¿fijan sus prioridades en torno al plan de
trabajo establecido?, ¿está éste en relación con los planes de los comités superiores?, ¿atienden
éstos las sugerencias de los comités inferiores?
La prioridad para este período debe ser la de la reconstrucción y fortalecimiento de los
comités del Partido y su conexión con la organicidad. De poco serviría esta afirmación si nos
limitamos simplemente a enunciarla. Debe ir acompañada de un plan concreto de trabajo destinado
a conseguir esa reconstrucción y ese fortalecimiento del Partido. Ello obliga a que
todos/as los/as cuadros del Partido dediquen una parte importante de su actividad a esa tarea,
empezando por la totalidad de los/as miembros del Comité Federal y de las direcciones de sus
federaciones y que de ello se dé cuenta regularmente en los órganos correspondientes.
Las Agrupaciones, todo el Partido, necesitan comités activos, con vida regular y atentos a
dirigir e impulsar la labor política y la participación activa de los/as activistas, militantes, afiliados/
as y simpatizantes del Partido.
Cada comité depende orgánica y políticamente de su órgano superior, que debe nutrirle en
lo político y asistirle en todo momento. Con ellos se asegura la unidad orgánica del Partido, el
enriquecimiento de su vida política y el flujo permanente de ideas, propuestas, resoluciones y
directrices de arriba abajo y de abajo hacia arriba, en toda la estructura partidaria.
El buen funcionamiento de la columna vertebral del Partido en todos los niveles es, pues,
garantía de participación directa de todos y todas en la vida del mismo.
Entendemos que es indispensable desarrollar reglamentos de funcionamiento de los órganos
de dirección ya que serán el instrumento para dar legitimidad a esos acuerdos tomados:
un reglamento especifico para el Comité Federal y el Comité Ejecutivo, un reglamento
“tipo” para las direcciones de cada federación (incluyendo la especificidad del funcionamiento
de cada una de ellas) y un reglamento básico para el funcionamiento de las reuniones de plenario
y comité de las agrupaciones. En estos reglamentos deberán quedar claros, al menos, los
siguientes aspectos:
- Forma de convocatoria de las reuniones.
- Puntos a contener en el acta de la reunión.
- Quórum mínimo para la toma de acuerdos (quórum mínimo para llevar adelante la reunión).
- Puntos del orden del día imprescindibles (aprobación del acta anterior, informe de los trabajos
pendientes, punto de varios…).
- Regulación de medidas por no asistencia y formas de sustitución de camaradas que hacen
dejación de sus responsabilidades.
- Regulación de asistencia de invitadas/os a los órganos.
Sabemos que la adopción de reglamentos facilitará la implicación de la militancia en la
asunción de sus responsabilidades y permitirá tener unas reuniones ágiles y operativas.
Los comités fijarán asimismo la existencia de las secretarías que consideren conveniente
para llevar adelante las tareas encomendadas dependiendo de sus propias circunstancias. En
todo caso, y teniendo en cuenta su realidad afiliativa, siempre serán elegidas las responsabilidades
y secretarias básicas y mínimas para el funcionamiento de la agrupación que, además de
la secretaría política, serán las siguientes: organización, finanzas, formación, mujer, movimiento
obrero. Es necesario que, al menos un/a miembro del Comité, a ser posible los/as secretarios/
as de organización, se dedique en exclusiva a esta tarea no asumiendo otra ni en el seno
del Partido ni en IU.
2.3.1 Tareas de los Comités de Agrupación:
- Reunirse al menos una vez cada quince días. Preparar los plenos de agrupación. Se impulsará
el uso de los medios adecuados para facilitar la participación en las reuniones de los
comités.
- Levantar actas de sus reuniones y trasladarlas al comité superior y a la militancia de su
organización.
-Concretar y hacer seguimiento de los planes de trabajo en el ámbito de su agrupación adaptando
a cada realidad la línea política y estratégica.
- Rellenar la ficha de agrupación e informar de cualquier cambio en los datos transmitidos.
- Fomentar la creación de grupos de trabajo por frentes que deberán articularse en torno a
las distintas secretarías. Formar cuadros para la participación en los frentes de trabajo propuestos
por los órganos superiores.
- Hacer seguimiento del trabajo y desarrollo de Izquierda Unida en su ámbito, velando por
evitar la duplicidad de tareas.
- Difundir la prensa del Partido en su entorno, teniendo en cuenta que la difusión cotidiana
de la prensa, de nuestros boletines, no persiguen como objetivo llegar a las manos de los y
las militantes, si no que es para que los trasladen a la sociedad.
- La formación política e ideológica de la militancia debe ser permanente. Deberán concretar
un plan de formación permanente que ayude a elevar el nivel y la capacidad de intervención
de la militancia en la realidad en la que intervienen.
- Conocer su entorno y la problemática sociolaboral del mismo, relacionarse con el tejido
asociativo del mismo y fomentar la participación de la militancia en él.
- Conocer a los y las militantes y promocionarles en el seno del Partido en función de su
valía, capacidad, disponibilidad, entrega, formación y encaje de su comportamiento en los
principios básicos de la ética comunista, honestidad, disciplina, coherencia, compromiso
militante, conocimiento de la teoría y la praxis comunista, iniciativa, autocrítica y respeto
al Partido.
Corresponde al comité de la agrupación asegurar todas estas tareas y a los comités superiores
velar porque se lleven a cabo, prestando su apoyo a ello, asistiendo a la agrupación en
todas las ocasiones que sea necesario, respetando su ámbito de actividad.Los/as miembros de
los comités de federaciones, provinciales, comarcales e insulares (donde existan) se distribuirán
entres las diferentes agrupaciones de su ámbito para garantizar el seguimiento y la dinamización
de las mismas, ayudando y coordinando las actuaciones de desarrollar.
2.3.2 Comités intermedios (locales, comarcales, provinciales, insulares, sectoriales)
Son fundamentales para trasladar la información de arriba abajo y viceversa, para dinamizar el
trabajo de las agrupaciones, orientarlas, fomentar la colaboración entre ellas y para transmitir
a los comités superiores el acierto o no de sus acuerdos en función del contraste con la realidad.
Si no funcionan correctamente el trabajo del Partido se paraliza y disgrega, es necesario
articular bien su funcionamiento y las tareas a desarrollar.
Deben garantizar la transmisión de los acuerdos de los órganos superiores a los comités y
agrupaciones de base y conocer la concreción de los mismos en cada organización del Partido
y hacer el seguimiento. Informar a los comités superiores de su desarrollo y resultado.
Son los responsables del funcionamiento del Partido en su ámbito (localidad, isla, comarca
o provincia).
Por tanto, para conseguir una mayor cohesión y coordinación de las tareas de las distintas
agrupaciones de un mismo territorio o sector, para dinamizar y emular la labor militante, para
conseguir un mayor intercambio de experiencias, ideas y/o propuestas entre ellas, así como
para impulsar en todo el Estado las campañas decididas a nivel regional, nacional y/o estatal
por los órganos competentes, se deben impulsar los comités locales, comarcales, provinciales
e insulares.
Además deben tener las mismas obligaciones que los comités de agrupación en cuanto a
sus deberes de información, apoyo, seguimiento y rendición de cuentas.
Los comités intermedios deberán reunirse al menos una vez al mes.
2.4.- El Comité Federal y las Federaciones del Partido. Desde que adoptamos definitivamente
la estructura de Partido Federal, hace ya casi 18 años no nos hemos detenido a analizar
los aciertos y fallos de una organización así concebida. Desde el XIII Congreso hemos ido
repitiendo, sin demasiados cambios, las mismas cosas en los documentos de organización y en
las propuestas de Estatutos correspondientes.
Entendemos que para el correcto funcionamiento del PCE como organización federal es
imprescindible que el XVIII Congreso priorice la elaboración de unos estatutos federales, y
su traslación correspondiente al documento político, donde queden clarificadas de una forma
exhaustiva las competencias políticas de los órganos, de dirección o no, a todos los niveles,
así como la atribución de las facultades jurídicas del Comité Federal y de los comités de cada
organización federada. Asimismo, el Comité Federal deberá desarrollar propuestas que tiendan
a unificar la imagen gráfica del Partido, de tal manera que sea identificable en cualquier
parte del Estado, sin perjuicio de la utilización por parte de las organizaciones federadas de
sus emblemas actuales.
En todo caso, en el texto estatutario quedará claro que el PCE ostentará las competencias
exclusivas sobre el patrimonio, que son sus órganos ejecutivos los que deben velar por la salvaguarda
y garantía de los derechos de los/as militantes del Partido, actuando como última instancia
en los procedimientos sancionadores, tanto individuales como colectivos, y que, siendo
propiedad del PCE la denominación general y las particulares, será el Comité Federal el que
cuidará de su legalización y protección jurídica.
En esa dirección y en el marco de los actuales Estatutos, habría que precisar que los órganos
federales del PCE tienen las siguientes competencias:
2.4.1.- Competencias y tareas
2.4.1.1. Corresponde al PCE:
- Establecer y concretar la línea política y estratégica del Partido. Elaborando su Manifiesto
Programa, sus Tesis Políticas y las prioridades de trabajo.
- Elaborar y aprobar los Estatutos del PCE.
- Fijar la línea de trabajo del Partido en Izquierda Unida, el Movimiento Sindical, los
movimientos sociales y en cuantos ámbitos actúe, en línea con el principio de cohesión y
de subordinación del comité inferior al superior y de vinculación del militante a lo orgánicamente
acordado
- La representación del PCE.
- La competencia exclusiva sobre las relaciones internacionales y la representación del PCE
en el PIE y en los Foros Internacionales.
- Garantizar la corrección del censo de militantes del Partido, estableciendo los mecanis -
mos que considere adecuados para tal fin y para adecuarlos a la legislación vigente en materia
de protección de datos.
- Los poderes de la organización que serán delegados cuando así se considere reservándose
siempre para sí la dirección federal los actos jurídicos que impliquen transmisiones patrimoniales
a terceros y aquéllos que así determine el Comité Federal.
- Regular la política de finanzas y los recursos del PCE, el cobro de las cuotas y la autorización
para la contratación de personal al servicio del Partido, garantizando así los
adecuados recursos humanos y económicos para su desarrollo en todos los territorios.
- Garantizar las necesidades mínimas básicas para el funcionamiento político de las organizaciones
del PCE, lo que conlleva la necesidad de una política de solidaridad económica
federal, que permitan situar a las organizaciones del PCE en igualdad de condiciones para
el desarrollo de las políticas aprobadas por los distintos órganos.
- Tutelar los derechos así como la defensa jurídica, si fuera necesario, de sus
militantes.
- Exigir a los comités inferiores el principio de la rendición de cuentas y establecer los
mecanismos que permitan su cumplimiento.
- Asegurar el traslado de los debates y conclusiones nacidos en los órganos inferiores y
en las agrupaciones, para elaborar el mejor método de aplicación en el conjunto de la
organización.
- Coordinar y asesorar a las Federaciones que lo necesiten, facilitando documentación y
recursos y materiales que sirvan de soporte para los frentes reivindicativos que demanden
las circunstancias territoriales.
- Informar a los Comités Centrales para que a su vez se conozcan a todos los niveles organizativos
los acuerdos tomados en su seno, así como dar toda la información que atañe a la
dirección sobre la línea política del PCE.
- Organizar y asegurando el éxito económico y político de la Fiesta anual del PCE.
2.4.1.2. Corresponde a las Federaciones del PCE:
- Aplicar los acuerdos de los órganos de dirección federal teniendo en cuenta las características
sociales, políticas y culturales de su ámbito de actuación.
- Elaborar y aprobar sus estatutos en línea con los del PCE. Los Estatutos de los Partidos
federados deberán estar en línea y ser compatibles con los del PCE, siendo posible su
impugnación ante los órganos federales si entran en contradicción con los mismos. Los
nuevos estatutos aprobados se remitirán por parte de las federaciones a la secretaría de
organización federal tras la celebración del Congreso correspondiente.
- Establecer la estructura del Partido en función de su realidad organizativa.
- Concretar la política general del Partido y sus acuerdos y resoluciones en Izquierda Unida,
el Movimiento Sindical y los movimientos sociales y en cualquier otro ámbito en el que
actúe de acuerdo con la dirección federal.
- Elaborar y desarrollar políticas propias en los ámbitos específicos de cada organización
federal dentro de la coherencia con la política general del PCE.
- La elaboración del censo de militantes en función de los criterios que fije la dirección
federal.
- La dirección política de los comités inferiores.
- Garantizar el correcto funcionamiento de la organización y el cumplimiento y desarrollo
de los acuerdos.
- El desarrollo de los acuerdos que en materia de finanzas adopte la dirección
federal.
- Trasladar toda la información de los debates y acuerdos tanto del Comité Federal como
del resto de órganos de dirección a toda la militancia para que ésta conozca en todo
momento hacia donde se orienta el Partido, haciéndole participe de los debates y que se
sienta integrado en la organización, lo que facilitará la práctica de la democracia participativa
y así poner en funcionamiento lo acordado en la calle.
2.4.2. Otras cuestiones sobre el Comité Federal. Debemos tender a racionalizar y optimizar
los recursos humanos del Partido: ni órganos excesivamente abultados, ni miembros del
Comité Federal y Ejecutivo sin tareas concretas aparte de las propias de la organización donde
milita. El Congreso fijará el número de miembros del Comité Federal que no deberá de sobrepasar
los 120. El número de miembros del Comité Ejecutivo será el 50% de lo que fije el
Congreso para el Comité Federal.
La composición del Comité Ejecutivo será paritaria en su núcleo electo. Las candidaturas
que se presenten en el Congreso y en las federaciones para conformar el Comité Federal serán
paritarias y cremallera.
El Comité Federal constituirá cuantas comisiones de trabajo necesite para el desarrollo de sus
acuerdos. Todos/as sus miembros deben de participar en alguna de ellas que, además, podrán contar
con la participación de camaradas expertos/as en la materia aunque no sean miembros de
dicho órgano. Se tenderá a que el Comité Federal se celebre en dos días consecutivos. El primer
día se reunirán las distintas Comisiones y el segundo día se realizará el Plenario.
Los/as miembros del Comité Federal del PCE deben informar a sus respectivas direcciones
territoriales sobre los acuerdos tomados, correspondiendo a éstas últimas, concretamente a
sus secretarías, el traslado de la información a todos los niveles de la organización y la aplicación
efectiva y el seguimiento en su ámbito de los citados acuerdos federales. Los/as miembros
del Comité Federal, por tanto, tienen la responsabilidad de participar activamente en la explicación,
en las organizaciones en las que militen, de la política aprobada por el Comité Federal
y trasladar posteriormente al mismo una evaluación sobre su nivel de cumplimiento.
Deberían tener el derecho a formar parte, con voz y sin voto (si no es elegido en el
Congreso correspondiente), de los comités de la federación en la que militen.
Los Congresos ordinarios de las federaciones deben celebrarse en los ocho meses posteriores
a la celebración del Congreso Federal tal y como indican los estatutos. Los documentos
deben concretar, en función de las características de cada federación, los acuerdos políticos,
organizativos, financieros y estatutarios que hayan sido aprobados en el Congreso del PCE.
Los Estatutos de las organizaciones federadas deben estar en línea y ser compatibles con los
del PCE, siendo posible su impugnación ante los órganos federales si entran en contradicción
con los mismos.
Las federaciones del PCE no tienen personalidad jurídica, la propiedad del nombre y símbolos
de sus federaciones pertenece al PCE.
2.4.3. Comisiones de Estatutos. Defensa de los derechos de los militantes del Partido.
Si la soberanía reside en el PCE y por tanto en sus órganos ejecutivos, son éstos los que
deben velar por la salvaguarda y garantía de los derechos de la militancia del Partido y en
consecuencia entender y resolver, en última instancia, sobre los procedimientos sancionadores
que se les incoen en el caso de, al menos, las faltas graves o muy graves.
Los Estatutos actuales son excesivamente ambiguos en esta materia y es necesario concretarlos
mejor para así asegurar una verdadera defensa de los derechos de la militancia, las competencias
de los órganos del Partido en materia sancionadora, los plazos para iniciar y finalizar
los procedimientos y la capacidad del Partido de sancionar, y con qué mecanismos, a aquellos
otros comités que vulneren las normas de funcionamiento. Así, tenemos que establecer con
más precisión y explicitar con claridad en los futuros Estatutos:
1. Las Comisiones de Estatutos orientan a los órganos del Partido en la interpretación de
los mismos. No son comisiones de garantías ni, por tanto, órganos jurisdiccionales internos
de apelación. Sus dictámenes, por tanto, no son vinculantes.
2. Los órganos del Partido son los encargados de instruir los procedimientos sancionadores.
3. Debe existir en todos los estatutos un catálogo de faltas y sus correspondientes sanciones
y una regulación detallada de un procedimiento sancionador ordenado y garantista con
aplicación de los principios de tipicidad, irretroactividad, responsabilidad, proporcionalidad,
prescripción, separación entre los órganos instructores y los que resuelven, medios de
prueba, audiencia, motivación de las resoluciones y derecho a conocer del asunto por una
segunda instancia a nivel federal.
4. Las agrupaciones incoan expedientes a su militancia por faltas cometidas en el ámbito de
sus competencias. Por infracciones que afecten a marcos más amplios, la capacidad para
incoar expediente corresponderá a los comités superiores. Éstos también actuarán si la
agrupación concernida no lo hace.
5. Los expedientes a miembros de órganos de dirección deben ser incoados por el órgano
del que forman parte. Para salvaguardar la segunda instancia de apelación, los expedientes
a miembros del Comité Federal deberán ser instruidos por los comités de su federación,
previa comunicación al o del Comité Federal.
6. El Comité Federal intervendrá en última instancia cuando se trate de sanciones por faltas
graves o muy graves.
7. Los procedimientos sancionadores deberán de contar con las suficientes garantías para
los y las camaradas expedientados/as y resolverse en un plazo razonable de tiempo que se
fijará en los estatutos.
8. Ante determinadas conductas es necesario establecer la toma de medidas cautelares.
Éstas deberán ser aprobadas por mayoría cualificada y por un plazo razonable, limitado y
con respeto al principio de proporcionalidad y motivación.
9. Es necesario reglamentar la posibilidad de que un órgano de dirección pueda tomar en
consideración, por motivos muy graves, la disolución de un comité y nombrar una comisión
gestora. Esta medida debería de garantizar al máximo las garantías de la organización
afectada, al menos con informe favorable de la Comisión de Estatutos del nivel correspondiente
de que lo que se pretende no vulnera norma estatutaria alguna, mayoría cualificada
y plazos hasta la convocatoria de una conferencia extraordinaria.
2.4.4.- Censo Federal. Carné. El XVII Congreso aprobó un modelo único de carné para
todo el PCE y la elaboración en un plazo de seis meses del censo federal de afiliados y afiliadas,
en cumplimiento y con los contenidos -cuantitativos y cualitativos- aprobados en el XVI
Congreso, quedando las Federaciones obligadas a facilitar los datos requeridos. Para ello, la
Comisión Federal de Organización y Finanzas propuso a finales de 2005 y los órganos del PCE
aprobaron un modelo de carné y ficha de organización para cumplir con estos acuerdos.
Por otra parte, también decidimos iniciar un proceso de domiciliación obligatoria de cuotas
que fuera paralelo a la recogida del nuevo censo de tal manera que para el XVIII Congreso
hubiera un nivel aceptable de domiciliaciones en cada una de las federaciones del Partido.
Por exigencia de la Ley de protección de Datos el Comité Federal establecerá y actualizará
periódicamente un protocolo de seguridad y las normas que han de regir en la elaboración,
manipulación, modificación y utilización de los censos de militantes y todos aquellos listados
con datos personales que utilicen las organizaciones del Partido para el desarrollo de sus tareas
(suscriptores/as a Mundo Obrero, o periódicos de federación, listados de militantes para realizar
actividades sectoriales, listados de militantes con domicialización bancaria, etc). Todas las
federaciones y organizaciones del Partido estarán obligadas a cumplir dicho protocolo. El
incumplimiento del mismo por parte de la persona que tenga la responsabilidad en cualquiera
de los órganos de dirección tendrá la consideración de falta grave o muy grave.
Las organizaciones del Partido proporcionarán la ficha de afiliación a todas aquellas personas
que soliciten el ingreso en el PCE y exigirán su cumplimentación y entrega a quienes aún
no lo han hecho. El Comité Federal establecerá los criterios y plazos convenientes para dejar
de considerar militantes del PCE a quienes, tras ese período de tiempo, sigan sin entregar la
ficha de afiliación ni domiciliar la cuota. Sólo se tendrá en cuenta la ficha que lleve todos los
campos cumplimentados. No se reconocerán como válidas aquellas que no lleven fotocopia
DNI o tarjeta de residente o pasaporte y firma original del interesado/a la única excepción se
hará con aquellas personas en situación no regular, pudiendo presentar, si carece de pasaporte,
cualquier documento acreditativo del país de origen.
La militancia debe pagar la cuota mediante domiciliación bancaria y por tanto las federaciones
aportarán al Comité Federal los números de CC de sus militantes a fin de poner
en marcha el procedimiento de cobro de la cuota aprobado en la Conferencia de
Organización y Finanzas de mayo de 2009. En caso singulares y siempre por acuerdo de
la agrupación se podrán hacer excepciones, especialmente, con los y las menores de 18 y
mayores de 70 años, en este caso, la persona interesada o su agrupación deberá ingresar el
importe, especificando nombre, DNI, cantidad y período en la cuenta abierta específicamente
para cuotas que su federación le indique, o bien domiciliará su cuota en la cuenta corriente
de su agrupación.
Todas las federaciones del Partido que aún no lo hayan hecho deben entregar los carnés
nuevos atendiendo a los criterios de numeración que se establecieron.
Es prioritario para el PCE saber cuántas y cuántos somos y dónde estamos a través de censos
actualizados. Para ello la comisión de organización federal, con la presencia de todos los
responsables de organización de las federaciones, UJCE y del PSUC se reunirá periódicamente
para planificar y desarrollar el trabajo que sea necesario y posibilitar que pueda verificarse
colectivamente la adecuación de los censos.
3. EL PARTIT SOCIALISTA UNIFICAT DE CATALUNYA - VIU
El Partit Socialista Unificat de Catalunya Viu, partido de los/as comunistas de Catalunya,
partido nacional y de clase, es el Partido heredero del histórico PSUC que fue fundado el 23
de julio del 36 por la fusión de la USC, la Federación catalana del PSOE, el PCC y el PCP.
Por razones histórico-políticas es un partido independiente pero desde el mismo momento
de su creación y por tanto de su originaria independencia se unió voluntaria y fraternalmente
al PCE y así, de esa manera combatieron en defensa de la República frente al fascismo y durante
la larga noche del franquismo, así como durante la democracia, hasta el día de hoy: por los
derechos sociales, la justicia, la igualdad, la plena democracia, el socialismo y el comunismo.
Es así por lo que en los actuales Estatutos del PSUC Viu, en su titulo XIII donde habla
del PSUC Viu y el Partido Comunista de España se dice que el Partit Socialista Unificat de
Catalunya Viu, que mantiene relaciones de profunda compenetración con el Partido
Comunista de España, adopta de forma conjunta acuerdos por los cuales se mantengan los
mismos principios, la misma línea política general y los mismos métodos de organización.
Los miembros del Partido Comunista de España que pasen a residir en Catalunya pertenecerán
al Partit Socialista Unificat de Catalunya Viu y, recíprocamente, los del Partit
Socialista Unificat de Catalunya Viu que residan en los otros pueblos de España serán miembros
del Partido Comunista de España.
Además, y con el fin de contribuir a la elaboración de la línea política general a nivel del
Estado, el Partit Socialista Unificat de Catalunya Viu participará en los Congresos del Partido
Comunista de España, a los cuales envía representación de acuerdo con las correspondientes
normas de convocatoria establecidas por éste. Sus representantes tienen idénticos derechos y
se obligan a iguales deberes que los otros delegados/as al Congreso.
El PSUC VIU forma parte de los órganos de dirección del PCE y participa de sus
Comisiones, Conferencias, Jornadas y actividades, de acuerdo con lo establecido por sus res -
pectivos Estatutos.
En otros apartados de los Estatutos del PSUC Viu se habla de la obligación de los y las
militantes y Comités de difundir Nou Treball, las otras publicaciones del PSUC VIU y redifundir
Mundo Obrero y Nuestra Bandera, publicaciones del Partido Comunista de España.
Finalmente se dice que son funciones y atribuciones del Comité Central elegir a los y las
camaradas que representan al PSUC en los órganos de dirección del PCE, cuando no hayan
sido elegidos directamente en su Congreso.
Nosotros y nosotras, Partido Comunista de España, en un momento en el que nos proponemos
en este XVIII Congreso avanzar y clarificar el papel del PCE y sus órganos de dirección
respecto a los partidos y federaciones también nos planteamos avanzar aún más en la relación
con el PSUC Viu de tal manera que proponemos modificaciones en nuestros Estatutos que clarifiquen
el que el Partit Socialista Unificat de Catalunya - Viu, referente político en Cataluña
del PCE, es un partido independiente, unido fraternalmente al PCE. Y que a efectos de dar
sentido político, organizativo y estatutario a este compromiso de corresponsabilidad y compenetración,
el PSUC Viu, siendo lo que es, tendrá tratamiento de organización federada al PCE.
Por ello, además de la militancia reciproca en caso de traslado de residencia, se contemplará
también que la militancia del PSUC - viu podrá formar parte de los órganos de dirección
del PCE participando con los mismos derechos e iguales deberes que los demás.
Asimismo, el PCE podrá participar en los Congresos y Conferencias del PSUC VIU y en las
reuniones de sus órganos de dirección, según los acuerdos conjuntos de ambas direcciones.
Finalmente señalar que las relaciones entre el PCE y el PSUC-viu se concretarán y fijarán
mediante un protocolo ratificado por sus respectivas direcciones.
4.- LAS FINANZAS DEL PCE
Los recursos económicos del PCE provienen de las cotizaciones de los y las militantes,
según establezca el propio Comité Federal del PCE. De las aportaciones voluntarias de los
militantes o de simpatizantes. De las actividades que se realizan para ayudar a la financiación
del Partido. Del rendimiento de su patrimonio. De los ingresos previstos en la legislación sobre
financiación de partidos políticos y de la participación en los ingresos de Izquierda Unida a
través de los protocolos financieros existentes en IU.
La financiación del Partido Comunista de España responde al principio de austeridad, de
transparencia económica y control presupuestario. Confianza, solidaridad y corresponsabilidad
del conjunto de su militancia, y tenderá a la autosuficiencia económica y financiera.
A nadie se le escapa que un Partido fuerte, con incidencia social y que contribuya permanentemente
al fortalecimiento de la ideología comunista, confrontada políticamente al capitalismo,
necesita de unas finanzas fuertes y saneadas.
Tristemente la realidad es bien distinta. Las finanzas de nuestro Partido son una de las debilidades
más importantes con las que nos encontramos en estos momentos. El sistemático
incumplimiento de los acuerdos y normas que nos aplicamos, es casi generalizado en la
mayoría de las organizaciones territoriales. El impago de las cuotas al Comité Federal, el
incumplimiento de compromisos de pagos por algunas federaciones, con respecto a las inversiones
realizadas por el Comité Federal en materia de patrimonio. El aumento de la deuda de
IU con el PCE, por el retraso en el pago de protocolo o la inexistencia de protocolos con IU en
muchas federaciones. El casi nulo compromiso de cumplimiento de los acuerdos, respecto a las
publicaciones del PCE (Mundo Obrero y Nuestra Bandera). Esta situación lleva a un estrangulamiento
económico permanente que impide al Comité Federal realizar cualquier tipo de planificación
a corto y medio plazo. De igual forma nos impide realizar una necesaria política de
ayuda y relanzamiento de aquellas federaciones más débiles.
Por lo tanto, ante lo que teorizamos y practicamos se realizan las siguientes propuestas, sin
olvidar seguir insistiendo en la necesaria corresponsabilidad de cumplir rigurosamente los
acuerdos y compromisos que democráticamente se adoptan en el Partido.
Como criterio general se establecerá para los porcentajes fijados en los apartados 2, 3, 4 y
5 que desde el Comité Federal y a través de la Federación correspondiente se tendrán en cuenta
las distintas realidades, políticas, organizativas y económicas que se dan en cada momento
y en cada territorio, a la hora de aplicar los porcentajes mencionados.
Desde la estructura Federal también se deberá asumir parte de compromiso de pagos, fundamentalmente
a la hora de la regularización del patrimonio del PCE.
Parte importante de estos ingresos deben servir para garantizar ayudas económicas a las
federaciones más débiles económicamente.
4.1.- La cuota al PCE. El pago de la cuota es una de las obligaciones que cualquier/a militante
asume desde el momento que en se afilia al PCE. La cuota además de ayudar a la financiación
del Partido regula la legalidad y transparencia de los censos de la organización. El pago
de las cuotas de la militancia constituye la piedra angular de nuestra financiación, no por su
cuantía, sino por lo que representa en cuanto contribución colectiva a la existencia del Partido.
Sin embargo, sabemos que hay agrupaciones con censos que incluyen en ocasiones hasta más
de un 70% de militantes censados/as que no pagan la cuota. Surgen entonces las desconfianzas
sobre la realidad de la procedencia del pago de las cuotas, motivadas por la falta de actividad
real de algunas agrupaciones e igualmente surgen los conflictos de “reparto” de número de
delegados/as en función de las cuotas liquidadas. Obviamente, en nuestros sucesivos documentos
de organización y finanzas, en nuestros estatutos ya se han apuntados soluciones que
han sido sistemáticamente incumplidas. Se trata de adoptar medidas de aplicación inmediata,
que la dirección debe poner en marcha, para mediante el trabajo de las agrupaciones y de los
comités superiores poder elaborar un censo real como serían:
- Los y las Responsables de Finanzas de las agrupaciones vendrán obligados/as a presentar
en los meses de julio y enero de cada año la actualización de los censos de militantes al
corriente de pago al responsable del comité superior.
- El Comité Central de cada federación aprobará un informe anual de censos y liquidación
de cuotas, específico e independiente de los presupuestos y balances.
Una vez que se realice este primer trabajo, tanto las agrupaciones como el Comité Central
de cada federación podrán avanzar en la elaboración de un censo cualitativo y real.
La cuota que debe pagar cada militante del Partido es el 1% del salario neto que percibe.
Se establece una cuota mínima de 5 €, para los/as militantes que puedan demostrar
unos ingresos inferiores al SMI. A la misma se le añade 1 € más para Mundo Obrero. El
Comité Federal podrá modificar la cuantía de la cuota mínima, teniendo en cuenta el IPC
anual.
Con el pago de esta cuota, cada militante recibirá en su domicilio de forma mensual el
Mundo Obrero.
La cuota, según Ley de Financiación de Partidos Políticos se pagará a través de domiciliación
bancaria. El Comité Federal habilitará todos los mecanismos técnicos, materiales y humanos
para que en el primer semestre de 2010, la cuota este centralizada a nivel federal.
Atendiendo a lo ya acordado por el Comité Federal, se establece una cuota extraordinaria
para la militancia del PCE, cargos públicos o liberados/as. Su cuantía estará en función de los
ingresos reales que perciba.
Se aprueba la siguiente distribución porcentual de la cuota:
- 1 €, para Mundo Obrero.
- 25% para el Comité Federal.
- El 75% restante, cada Federación reparte según sus propios criterios.
4.2.- Protocolos económicos con IU. Ante todo, algunas cuestiones que se suponen sabidas
pero que parece necesario recordar:
- IU es un movimiento político-social, que componen individuos, colectivos, corrientes y
Partidos.
- Los Partidos que componen IU se autolimitan en su actuación política, no concurriendo a
las elecciones y privándose, por tanto, de cualquier ingreso proveniente de las instituciones.
- Se establece un marco de acuerdo entre las partes para paliar ese desajuste económico que
se les ocasiona a los Partidos, que se ha venido llamando Protocolo.
Por tanto, los diferentes convenios federales, de federación o locales, en sus diferentes formas
(económica, de infraestructura, de personal...) no son fruto de la buena voluntad de una de
las partes, sino la concreción económica de un acuerdo político mutuo.
De igual manera, la modificación, incumplimiento o ruptura nunca puede tener un carácter
unilateral, ya que los protocolos financieros son la derivación de los acuerdos políticos entre
organizaciones soberanas.
En caso de incumplimiento injustificado del protocolo, los/as cargos públicos del PCE
podrán, a instancias del comité correspondiente, proceder a realizar los ingresos oportunos en
una cuenta de Donaciones del PCE, hasta su regularización. Estos ingresos, no tendrán la consideración
de Donación a efectos de reparto con el Federal, sino de Protocolo.
Teniendo en cuenta que es práctica casi habitual que las diferentes estructuras de IU cubran
“sus” gastos, entendiendo que los Partidos somos “otra cosa”, deberemos impulsar en todos los
niveles y territorios la concreción de un protocolo financiero que garantice que los Partidos y
organizaciones presentes en el nivel – territorio, dispondrán de un mínimo del 25% de los
ingresos (finalistas y no finalistas) que obtenga Izquierda Unida por su representación institucional.
El Comité Federal debe tener conocimiento de los contenidos de cualquier protocolo, antes
de su firma.
Cada Federación, Comité Provincial, Comité de Agrupación debe ingresar al Comité
Federal, periódicamente el 15% del protocolo que Izquierda Unida esté pagando.
El PCE, en el marco del proceso de Refundación de Izquierda Unida, trabajará para recuperar
su carácter de Movimiento Político y Social, desde lo aprobado en sus Resoluciones,
Conferencias, y Congresos. Para el PCE esto implica, entre otras muchas cuestiones, que el
pago a Izquierda Unida de la cuota de sus militantes se detraiga, desde el estricto cumplimiento
de la Ley de Financiación de Partidos Políticos y de la Ley Orgánica de Protección de Datos,
de la cuota que abonan al PCE.
4.3.- Donaciones, herencias. Igual que con las cuentas para cuotas, la Ley de Financiación
de Partidos Políticos obliga a tener una cuenta específica para ayudas y donaciones. El Comité
Federal habilitará y publicitará dicho número, tal cual marca la Ley.
De las donaciones realizadas el Comité Federal percibirá el 50% de las cantidades recibidas.
El otro 50% corresponderá a la Federación de la que proceda la donación.
Sólo los/as apoderados/as federales pueden gestionar el cobro de cualquier tipo de herencia.
Al igual que con las donaciones, el 50% del total de la herencia, deducido gastos, es el porcentaje
que percibirá el Comité Federal. El otro 50% para la federación.
4.4.- Patrimonio. En la actualidad, un considerable número de inmuebles del Partido, no
han sido aún escriturados a nombre del PCE. Las razones son diversas, pero es necesario que
en cada Federación se realice un informe exhaustivo del actual patrimonio inmobiliario del
PCE, con una relación de agrupaciones y federaciones con sedes propiedad del Partido, alquiladas
o cedidas. Para ello, es necesario que un o una camarada, en cada Federación se encargue
de esta responsabilidad. El informe recogerá fundamentalmente: estado del inmueble,
dimensiones, si está o no escriturado, utilidad que se le da al inmueble etc.
Debemos seguir manteniendo la política hasta ahora practicada por la Dirección Federal de
vender o hipotecar patrimonio cuando sólo sea imprescindible y/o, cuando el local está en
algún municipio donde no se tiene organización ni del Partido ni de IU. En todo caso, si se
decide vender o hipotecar, la decisión final será del Comité Federal, quien tendrá en cuenta la
opinión de las direcciones local, provincial y de federación. Los ingresos provenientes de la
venta de patrimonio deben reinvertirse en patrimonio. Se iniciarán campañas de ayudas económicas
en cada una de las federaciones dirigidas a mantener y ampliar el patrimonio inmobiliario
del PCE. El 50% de la venta de cualquier local será utilizado para invertirlo en patrimonio.
Sólo se podrá alquilar un local del PCE a terceros con el conocimiento previo del contrato
y la firma de alguno de los apoderados federales, únicos autorizados para la gestión del patrimonio
del Partido. En este caso, el Comité Federal percibirá un 10% del ingreso que se esté
produciendo.
El Partido hará inventario de los bienes muebles (obras de arte, principalmente) en poder
de las distintas federaciones, así como una catalogación o valoración artística y económica, que
incluya el estado de conservación de los mismos.
En cada ámbito territorial se deben cerrar acuerdos económicos con IU, al margen del protocolo,
por la utilización del local del PCE adecuándose, los que aún no lo hubieran hecho, a
la resolución del Comité federal de 10 de julio de 1993 y que se adjunta al final del texto. Estos
acuerdos deben ser dados a conocer por escrito al Comité Federal.
Se fija como objetivo organizativo que el Partido tenga al menos una sede en cada capital
de provincia que reúna las características más adecuadas para el trabajo.
4. 5.- Recursos extraordinarios del PCE. Tradicionalmente las organizaciones del Partido
se han venido financiando, además de las cuotas, a través de casetas de feria o fiestas, loterías,
bonos etc.… En la ultima década, este tipo de actividades han disminuido mucho, y en bas -
tantes casos, algunas de ellas han pasado a financiar a Izquierda Unida. Es por ello necesario,
que, al menos, en todas las localidades donde tengamos presencia como Partido retomemos la
instalación de casetas de Ferias y/o Fiestas. Allí donde ya existan casetas de IU y trabajen
miembros del PCE se debe alcanzar un acuerdo, en el ámbito organizativo, entre IU y PCE
sobre el reparto de beneficios.
También han proliferado muchas actividades concretas para conseguir ingresos y mostrar
nuestra solidaridad internacional con esos ingresos, cenas, fiestas etc., y que suelen dar un buen
resultado. Estando bien estas actividades solidarias, seria bueno seguir realizándolas, teniendo
en cuenta que nuestro Partido también necesita realizar estas actividades que nos permitirán
como antes, tener unos ingresos muy necesarios para seguir haciendo Partido.
A efectos de no depender exclusivamente de los ingresos institucionales, hay que impulsar
que las agrupaciones realicen actividades para obtener recursos a través de tareas con alto valor
propagandístico, pero también con rendimiento económico, como son merchandaising, fondos
editoriales, casetas, ferias, fiestas, cenas, conciertos, etc. es decir, hay que organizar la cooperación
entre las distintas agrupaciones para sacar adelante, con garantías de éxito, todo tipo de
actividades incluidas las de carácter económico. Esto implica la solidaridad interna e interterritorial
como forma de vencer las dificultades de la escasa afiliación en diversos municipios.
De los ingresos extraordinarios (ferias, fiestas, loterías, bonos etc.) que obtengan las distintas
organizaciones, se transferirán el 15% de total de los ingresos netos.
La fiesta del PCE debe volver a ser un espacio de encuentro de toda la militancia, donde se
puedan desarrollar actividades políticas, sociales y culturales y que contribuya a su financiación.
Para ello se elaborará un informe que deberá aprobar el Comité Federal, en el que se haga
una propuesta de modelo de fiesta adecuada al momento y a las circunstancias del Partido,
atendiendo especialmente a la necesidad de encuentro con militantes, ciudadanía, espacios
políticos, lúdicos y sociales. Debe ser una fiesta esencialmente política, lugar de encuentro de
la militancia y gentes de la izquierda y con la humildad de recursos que nuestra fuerza actual
requiere. Debe ser anual y en Madrid, aunque deberá estudiarse la posibilidad de que pudiera
cambiar de sede cada año si se considera factible.
Tras la Fiesta debe realizarse todos los años un balance que permita fijar los objetivos del
año siguiente, balance que debe ser elaborado por todas las federaciones, que vendrán obligadas
a realizar un informe que contenga el número de bonos vendidos y la participación de sus
militantes en los trabajos y actividades de la Fiesta.
4.6.- Recursos humanos. Para el funcionamiento habitual del Partido es indispensable que
algunos/as militantes realicen plena dedicación, así como el trabajo voluntario de sus militantes.
Para ello necesitará la concurrencia de personal al que encargar las correspondientes tareas.
Las tareas técnico – administrativas deben ser desarrolladas por personas de confianza política
y estas tareas deben ser compatibles con la propia actividad partidaria. Se entiende que las
personas que desarrollen estas tareas tienen la misma independencia de criterio político, que la
de cualquier/a otro/a militante que no recibe renumeración económica del Partido.
Aquellos/as miembros del PCE que sean propuestos/as para liberaciones en los diversos
niveles institucionales, tendrán la misma consideración que los/as camaradas que tengan plena
dedicación al PCE.
Su selección o revocación corresponde al comité de la organización en la que vayan a trabajar,
con conocimiento y aprobación previa del comité provincial, insular, central y federal.
Su vinculación con el Partido se acomodará a la normativa general sobre relación laboral o profesional
que corresponda. Para la selección del personal técnico y administrativo se habilitarán
los mecanismos necesarios para garantizar los criterios de capacidad, igualdad, mérito y publicidad
siendo requisito el tener un año de militancia en el PCE.
Desde el Comité Federal se elaborará un estudio de los/as liberados/as, militantes del PCE
en el conjunto del Estado, con el objetivo de analizar nuestra fortaleza y debilidades en este
aspecto. A partir de este estudio se debatirá la posibilidad de redistribuir los recursos humanos
si así se estimara oportuno y fuese factible y posible.
El Comité Federal intentará garantizar el reparto de los recursos humanos entre todos los
territorios para el desarrollo adecuado del PCE en su conjunto.
4.7.- Comunicaciones, viajes. Una buena utilización de las comunicaciones y de las nuevas
tecnologías nos garantiza eficacia y rapidez en muchas de nuestras tareas políticas. La contratación
descentralizada en las federaciones, con diferentes empresas de telefonía nos esta impidiendo el
beneficiarnos de importantes ventajas técnicas y de un importante ahorro económico. En este sentido,
el PCE se compromete a estudiar la viabilidad de la incorporación y potenciación de sistemas
y programas que permitan la realización de videoconferencias grupales como fórmula mediante la
cual garantizar una mayor eficacia política y organizativa, tanto para el funcionamiento de los órganos
de dirección federales del PCE, como para los de sus federaciones.
La contratación descentralizada en las federaciones, con diferentes empresas de servicios y
suministros (telefonía fija, móvil, internet y servicio web, correos, paquetería, transportes, ges -
torías, imprentas -carteles, panfletos, pegatinas, revistas, calendarios, bonos, loterías-, serigrafía
-camisetas, banderas, pancartas-, material republicano o relacionado con el Partido -
pines, bolis, llaveros, cuadernos, adornos- material informático y audiovisual, distribuidoras de
libros, etc.) y el desconocimiento de todas las opciones nos está impidiendo el beneficiarnos de
importantes ventajas técnicas y de un importante ahorro económico.
Acordamos el compromiso para que antes de final del año 2009, se haya iniciado un proceso
de plan concertado con alguna empresa de telefonía al que se vayan sumando el conjunto
de federaciones. Una medida como ésta nos puede llevar a disminuir hasta en un 50% el
gasto en comunicaciones, y aumentando las ventajas técnicas.
También se estudiarán los diferentes proveedores de servicios y suministros mencionados anteriormente
de las diferentes federaciones a fin de determinar los más económicos y/o útiles, suministrando
la síntesis de esta información a todas las federaciones a fin de que puedan disponer de
ella. También en bastantes de estos servicios se intentará progresivamente alcanzar algún acuerdo
estatal con alguna empresa que suponga un ahorro económico para el conjunto del Partido.
Deberá tenderse a unificar los materiales de campañas, realizándose pedidos conjuntos, por
el gran ahorro que ello conlleva.
El Comité Federal seguirá asumiendo el pago de los viajes de los y las camaradas por asis -
tencia a la Permanente Federal, al Comité Ejecutivo y al Comité Federal, éstos últimos sólo a
los elegidos y elegidas directamente en el Congreso. De igual forma pagará la asistencia a reuniones
convocadas a iniciativa de la Dirección Federal, siempre de acuerdo a la siguiente tabla
y estando sujetas a revisión según IPC:
FEDERACIÓN KILÓMETROS EUROS
ANDALUCÍA 1.080 84,38
ARAGÓN 646 50,47
ASTURIAS 894 69,84
CANTABRIA 852 66,56
CASTILLA LA MANCHA 150 11,71
CASTILLA Y LEÓN 424 33,12
CATALUÑA 1.250 97,66
EUSKADI 712 55,62
EXTREMADURA 688 53,75
GALICIA 1.202 93,91
LA RIOJA 680 53,12
MURCIA 800 62,50
NAVARRA 854 66,72
PAIS VALENCIÁ 714 55,78
Las federaciones asumirán el pago de los viajes y pernoctaciones de los y las camaradas del Comité
Federal que tengan que asistir a reunión o acto u otra actividad por requerimiento de la federación en cuestión.
4.8.- Control y Transparencia. Las finanzas de todo el Partido a todos los niveles organizativos,
deben adaptarse a Ley de Financiación de Partidos Políticos.
La Comisión Política de Finanzas estará formada por el o la Responsable de Finanzas del
Comité Federal y los y las responsables de finanzas de las distintas federaciones. Una de sus
tareas será la de elaborar un presupuesto anual que dé viabilidad a los planes de trabajo y que
dará a conocer en el Comité Federal. De igual forma y para el asesoramiento sobre la financiación
del Partido y el correcto cumplimiento de las obligaciones contables y fiscales, el Congreso
Federal nombrará una comisión de carácter técnico y consultivo.
Todas las organizaciones territoriales del Partido tendrán un presupuesto de ingresos y gastos
anual, que deberá ser aprobado por el comité correspondiente. Estos presupuestos tienen que aprobarse
en la última reunión de dicho órgano, o en los dos últimos meses del año. Entre Mayo y
Septiembre se hará una valoración de la ejecución de ese presupuesto, informándose del estado de las
cuentas. En la penúltima reunión del año, nunca más tarde de Noviembre, se elaborará una valoración
de la ejecución del presupuesto, y se presentará un balance financiero. Tanto el presupuesto, la valoración
de ejecución y el balance final se enviarán a todas las estructuras inferiores y superiores.
El PCE consolidará sus cuentas a través de un único Plan Contable, Plan Contable con el
que trabajarán todas las organizaciones del Partido. Para lo que serán dotadas de un programa
informático uniforme que facilite toda la gestión.
9.- Solidaridad interterritorial. El Comité Federal trabajará para disponer de un plan
específico, aplicable, a poder ser, en el plazo de un año tras la celebración del XVIII Congreso,
para establecer mecanismos de redistribución de los recursos humanos y financieros, a fin de
que no haya zonas blancas o débiles de actividad política en el estado español por falta de éstos.
5. EL PCE Y LA UJCE
Es necesario seguir avanzando en el apoyo y desarrollo de la organización juvenil como instrumento
que sea útil a los jóvenes, desde los principios de la independencia organizativa, la
autonomía política y la aplicación de la línea estratégica del PCE. Para ellos es imprescindible
completar la normalización de las relaciones con la Juventud Comunista. Esta será la tarea fundamental
del/a Responsable de Relaciones con la UJCE. Asimismo, es necesaria la participación
de los/as responsables de la UJCE a cada nivel en los comités de dirección del partido.
En cuanto a la relación con las organizaciones de la UJCE, que no son las organizaciones
juveniles de las respectivas federaciones del partido pero sí deben ser sus referentes juveniles,
se debe avanzar más en el respeto a la dinámica propia del trabajo de la UJCE como organización
estatal, así como en el cumplimiento por parte de las federaciones del PCE de establecer
relaciones con las organizaciones de la UJCE. La necesaria coordinación entre las estructuras
del PCE y de la UJCE no debe de ir en detrimento de la unidad de acción que tienen las organizaciones
de la UJCE (independencia organizativa) a través de su Comité Central.
El principal papel que debe tener el Partido respecto a la Juventud, no debe ser el de dirigir
o maniatar, dado que ello, al margen de crear una respuesta negativa de los/as jóvenes, nos eliminaría
un elemento básico entre los comunistas, como es la relación dialéctica que debe existir
entre la Juventud y el Partido, con el fin de seguir evolucionando y de esta manera obtener
síntesis superadoras. Este es el campo donde más hay que avanzar, puesto que ha sido el más
deficitario. El Partido debe orientar a la Juventud y trasladar toda la experiencia acumulada. Por
ello, en las tareas de formación que se lleven a cabo en las distintas organizaciones de la UJCE,
debemos estar presentes, apoyándolas en la medida de nuestras posibilidades. Por otra parte, en
esta relación dialéctica imprescindible hay que contar con la aportación que pueda realizar la
UJCE en las tareas de formación del Partido.
5.1. La situación en las federaciones y a nivel federal
Entre el XVII y el XVIII Congreso del PCE, se han estabilizado en gran medida las relaciones
entre las direcciones de la UJCE y el PCE. En algunas federaciones, no obstante, siguen
existiendo dinámicas que es necesario superar. Debemos ser conscientes de que sólo desde el
establecimiento de relaciones estables a todos los niveles, que respondan a los principios enunciados
más arriba y reconocidos por todos (independencia organizativa, autonomía política,
vinculación estratégica) y desde el respeto y cumplimiento de los acuerdos, podremos avanzar
en el desarrollo de una UJCE cada vez más útil para los/as jóvenes.
El marco de relaciones entre el PCE y la UJCE debe evitar el profundizar las dinámicas de dispersión
de los/as comunistas que se han demostrado tan nocivas para nuestra capacidad de influencia política en
los últimos tiempos. Para ello es imprescindible tanto la unidad de acción en el Partido, en la UJCE y entre
ambos, como el respeto a la independencia de cada organización. La unidad de acción de los/as comunistas
en los frentes de lucha y en nuestro el proyecto estratégico debe asegurarse sin menoscabo de que
la UJCE tenga una dinámica propia de trabajo y de cara a la juventud.
5.2. Tareas inmediatas
El Partido, especialmente a través del Responsable de Relaciones con la UJCE debe velar por el cumplimiento
de los acuerdos en materia de relaciones PCE-UJCE, asegurar una correcta comunicación entre
todas las estructuras del PCE y la UJCE, así como potenciarla y dinamizarla allí donde no exista.
Por tanto, se hace necesario que la nueva dirección que sea elegida en el XVIII Congreso,
en base a lo acordado en el mismo y en la línea de los últimos acuerdos congresuales, afronte
junto con la dirección de la UJCE las cuestiones que todavía quedan pendientes para la completa
normalización de las relaciones entre el Partido y la Juventud, señaladamente:
-El compromiso por parte de todas las federaciones del PCE de reconocer como sus referentes
juveniles a las organizaciones de la UJCE, con el subsiguiente apoyo político y organizativo
y el establecimiento de las correspondientes relaciones orgánicas.
-El apoyo al desarrollo y crecimiento de la UJCE en recursos y capacidad así como completar
su organización a nivel de todo el estado a todos los niveles.
6. Secretaría del Mundo del Trabajo
Una de las tareas principales para la próxima etapa será la de dinamizar el trabajo y las actividades
de las secretarías del mundo del trabajo en toda la estructura organizativa del PCE,
como un lugar de encuentro y de debate, de análisis de la situación del movimiento obrero, de
preparación de actividades y de coordinación de los y las camaradas sindicalistas.
Para que las actividades ligadas con el mundo del trabajo se conviertan en un elemento central
de la actividad militante del conjunto del Partido, desde la Secretaría hay que promover la
implicación de los órganos de dirección a todos los niveles.
Es necesario dar un mayor impulso a la elaboración de propuestas propias ante los diferentes problemas
y organizar campañas de difusión en torno a ellas. Es necesario, asimismo, generar opinión puntual
y con mucha mayor frecuencia sobre temas de actualidad relacionados con el movimiento obrero.
La formación, el debate y el estudio tienen que ser actividades cotidianas, en coordinación
con la FIM. En este marco, hay que impulsar la celebración de encuentros de activistas.
La Secretaria deberá reunirse periódicamente, manteniendo contacto con las secretarias de
las federaciones, velar por su normal funcionamiento y para que todas ellas se doten de un plan
de trabajo a desarrollar, desde el fortalecimiento de la coordinación y cohesión federal.
Hay que seguir trabajando para impulsar las agrupaciones de empresa y sectoriales desde cada
federación, para favorecer la coordinación estatal tanto en sectores como en grandes empresa.
Los comunistas y las comunistas debemos estar presentes en aquellos espacios donde se
organizan los trabajadores y las trabajadoras para trasladar nuestras propuestas sindicales y de
lucha en defensa de la clase trabajadora.
Aspiramos a ser parte influyente entre la clase trabajadora y en el conjunto de la estructura
sindical para poder desarrollar un sindicalismo de clase muy ligado a la realidad existente.
Debemos participar plenamente en nuestra organización sindical, que es CC.OO., utilizando
para ello aquellos medios que en cada momento se presenten como la mejor vía para
defender a los trabajadores y trabajadoras.
Mas allá de experiencias pasadas sobre la forma de trasladar nuestras ideas dentro de CC.OO.
y que tuvieron su espacio y su recorrido, es el momento de hacer llegar al conjunto de la militancia
del PCE la importancia y necesidad de la participación en CC.OO. llevando la política del partido
a través de los cauces que en cada realidad concreta mejores resultados puedan ofrecer.
En resumen, esta nueva etapa debe servir, fundamentalmente, para organizar la acción y la
participación de nuestra militancia en las tareas del mundo del trabajo.
7. Secretaría de la Mujer
IGUALDAD: DENTRO Y FUERA, ARRIBA Y ABAJO
Decíamos después del XVII Congreso, que algo estaba cambiando en el PCE, pero de
forma insuficiente, ya que los puestos de influencia desde donde podríamos cambiar los métodos
y erradicar las formas impositivas de llevar a cabo la política y sus propuestas, estaban
todavía muy lejos de nosotras.
Pensábamos que muchos camaradas nos veían como competidoras de segunda clase que
pretendíamos quitar el puesto en la dirección a "hombres de demostrada valía.
También decíamos que la perspectiva de género en nuestra organización y en nuestro dis -
curso, estaba mediatizada por las pugnas de poder, y que no se habían incorporado en el conjunto
de los documento, pero especialmente en los estatutos, enmiendas que abrieran camino a
un cambio cualitativo.
Por tanto, empezamos la nueva andadura política de una forma que no hacía prever un
panorama muy alentador.
No podemos seguir consolidando prácticas políticas que nos sitúan en el vagón de cola de
la transformación de la mitad de la sociedad y que no son atractivas ni ilusionantes para una
gran parte transformadora de la sociedad.
Por ello tenemos que hacer cambios sustanciales en nuestro modelo organizativo, cambios
que nos permitan ser un referente real de las organizaciones de mujeres y del movimiento feminista.
Cambios que nos conviertan en un referente real también en la práctica para un gran
número de mujeres de izquierdas. Cambios que en definitiva nos permitan ser un lugar de referencia
afiliativa para mujeres feministas, que hoy por hoy se pueden ver reflejadas en nuestras
políticas pero no en nuestra practica y en nuestra estructura.
Para las mujeres del PCE el principal objetivo es que exista una conciencia en la mayoría,
de la necesidad de configurar un Partido de hombres y mujeres, en igualdad. Pensamos que aún
estando lejos de ese objetivo, hemos avanzado en este último periodo, aunque es cierto que
algunas personas (hombres y mujeres) todavía consideran que las mujeres "nos lo tenemos que
ganar", mientras que en los hombres la valía se da por supuesta.
Las tareas del trabajo de mujer, tales como transversalizar la problemática de la mujer al
conjunto de valoraciones, elaboraciones, etc., del partido, impulsar estrategias de participación
y promoción de mujeres en el PCE, formar en el feminismo al conjunto de la militancia, como
método para asumir un compromiso real, rechazar las listas que no cumplan la cuota o ahondar
en el diálogo entre hombres y mujeres en el seno del Partido y avanzar conjuntamente hacia
una democracia paritaria dentro del PCE, siguen demandando un enorme esfuerzo, pero es
justo decir que poco a poco, y de forma asimétrica, hemos conseguido frutos.
No somos un lobby, ni pretendemos serlo, sólo queremos que en el PCE la lucha por la
igualdad sea una tarea inaplazable y prioritaria, que además hay que practicar a nivel interno.
Las buenas intenciones no pueden quedarse sobre el papel, hay que ser coherentes con lo
que proyectamos al exterior. El PCE ha de ser feminista primero dentro del partido o nunca será
creíble fuera, y para ello todo el conjunto de su militancia ha de implicarse en el debate, y la
dirección ha de ser responsable de que este debate se realice, forzándolo si es preciso.
Además, la TRANSVERSALIDAD y el lenguaje no excluyente verbal y escrito, debe asumirse
de una vez: queremos que el feminismo sea una componente real en nuestra política global,
y no un mero "adorno" políticamente correcto. Para lograr esta TRANSVERSALIDAD en
los debates es necesario hacer un esfuerzo para desarrollar el trabajo orgánico. Es importante
conseguir una comunicación y coordinación adecuada y fluida con el resto de Secretarías.
Por lo tanto los objetivos del PCE para este próximo periodo deberían ser:
1.Transversalizar la perspectiva de género tanto interna como externamente. Recogiendo
el feminismo como componente real. La perspectiva de género debe estar implícita en todas
las actuaciones y políticas que desarrolle el partido, pero especialmente y para que este
objetivo sea realmente significativo ha de integrarse de forma transversal en la formación
de la militancia.
2. Revisar y corregir el lenguaje: tanto en los documentos como en el discurso.
3. Impulsar estrategias de participación y promoción de las camaradas. Para corregir
los déficits actuales.
El PCE debe asumir la paridad de forma natural, fomentando y facilitando la participación
de la mujer dentro del Partido por ejemplo consensuando horarios y métodos de reunión
atendiendo a los diferentes intereses de las personas que participen, y establecer mecanismos
de participación que atiendan al criterio de crear equipos de trabajo y mecanismos de
colaboración dentro de una amplia flexibilidad, desterrando el concepto de competitividad,
generando más empatía y luchar por la paridad en la ocupación de cargos públicos y de
responsabilidad como criterio político. Es fundamental impulsar las secretarías de federación,
provinciales y de agrupación.
4. Trabajar por la democracia paritaria. Rechazar todas aquellas listas que no recojan
la paridad, exigiendo como criterio político, listas cremallera tanto interna como
externamente.
La paridad es una propuesta política discutida porque ataca el núcleo básico de la democracia
patriarcal al proponer una nueva distribución de poder entre varones y mujeres. El
concepto de paridad, y de democracia paritaria, es la prolongación de la lucha por el voto
del movimiento sufragista. La noción de democracia paritaria nace de la contradicción
entre el aumento de mujeres en muchos de los ámbitos de la vida social y su ausencia de
los espacios donde se votan las leyes y se toman decisiones que afectan al conjunto de la
sociedad.
La paridad como instrumento para garantizar la presencia equilibrada de los sexos es más
democrática y permite una mayor capacidad de elección, si entendemos como democracia
paritaria una representación equilibrada de hombres y mujeres.
5. El conjunto de la militancia del PCE debe formarse en el feminismo, porque un PCE
revolucionario también debe desarrollar el comunismo feminista, y entenderlo. Las/os
comunistas debemos defender la causa de la mujer, debemos luchar contra la desigualdad
y contra todas las manifestaciones de opresión, discriminación e injusticia. El PCE se identifica
con los ideales, tradiciones y el objetivo del movimiento feminista, haciéndolos
suyos y situándolos en su primer plano de su lucha.
6. Difundir nuestras ideas y nuestras propuestas a través de nuestra militancia y nues -
tras publicaciones. Especialmente en el movimiento feminista, en el movimiento obrero, en
los movimientos sociales, en IU y en el PIE.
8. Secretaría de Movimientos Sociales
Los vertiginosos acontecimientos políticos de la caída del muro y el hundimiento de la
URSS asestaron un golpe mortal, no sólo a la idea de revolución, sino también a la idea de
reforma. La derrota del comunismo de tipo soviético por el capitalismo, abonó el fructífero
campo de la globalización neoliberal. El pensamiento único -el "dios" del mercado- y sus fieles
vasallos del ajuste estructural, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, la
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, y la Organización Mundial del
Comercio, sustituyeron la idea de socialismo o de comunismo, por la de la existencia de "un
mundo sin clases", un "mundo perfecto".
El mundo desarrollado occidental ha disfrutado de unos años de innegable crecimiento
económico. Crecimiento que, en ningún caso, ha supuesto un mínimo de progreso para amplios
sectores de la población de los países de esta órbita, y que ha arrojado a la marginalización más
intolerable a los y las ya pobres del Sur.
En nuestro país, la especulación urbanística y financiera -el "chollo" capitalista de la vida
a crédito- ha tenido como consecuencia que una amplia capa de la clase trabajadora abrace con
orgullo su permanente éxito, teniendo la sensación de disfrutar de un esplendor económico y
político, que permite visualizar su existencia inmersa en la "sociedad del confort", aunque la
realidad sea más bien la de una vida caracterizada por un desolador y feroz individualismo, una
enorme competitividad, y una invisibilización galopante de la realidad en la que esa sociedad
de "triunfadores/as", ausente de solidaridad, de ocio para la cultura y el desarrollo personal…
conduce a la precariedad vital, a la pobreza, y a la exclusión a cada vez más gente; sociedad de
"triunfadores/as" en la que no caben los/as jóvenes sin educación, ni los viejos/as sin trabajo.
Si el desempleo, la exclusión social, el hambre o la muerte existen, no es por el fracaso de las
leyes del mercado, sino porque dichas leyes no han sido totalmente aplicadas.
"Sociedad democrática" que, a pesar de la lucha del PCE y otras formaciones políticas, y
del Movimiento Social por la Recuperación de la Memoria Histórica, se niega a exigir la ruptura
del vergonzante pacto de silencio, que permita que en este país se escriban las verdaderas
páginas de una parte de nuestra historia, una historia de genocidas y de víctimas, no de partes
iguales que sufrieron por igual las consecuencias de una fascista dictadura. Fueron los/as derrotados/
as quienes padecieron la humillación, el ostracismo laboral, la tortura, la cárcel, la muerte
y el exilio por parte de un atroz estado terrorista. Sociedad que se identifica con la modernidad
neoliberal, pero que transmite a sangre y fuego los valores morales más reaccionarios y
nauseabundos sobre la educación sexual o el aborto. Y es que cuando la crítica social ante las
cada vez más obvias injusticias y desigualdades no tiene camino de expresión práctico, se
manifiesta a través de los valores, la cultura y la mismísima ideología.
La globalización neoliberal se halla deslegitimada por la actual crisis económica, al tiempo
que la crisis degenerativa del pensamiento y la práctica de la izquierda global impide la existencia
de una alternativa política con un mínimo de credibilidad. Se ha impuesto un discurso
político hegemónico de aparente insuperabilidad, que subraya el fin de la lucha de clases, del
socialismo/comunismo, que evidencia la dificultad conceptual de una alternativa al neoliberalismo
global, y que pone el acento en el debilitamiento de la idea de revolución. Así, nos
encontramos con una izquierda política y un sindicalismo continuistas, exponentes de un
doble lenguaje, que disfrazan de triunfo la enorme derrota. En un momento en que las condiciones
objetivas de sobreexplotación, deberían rearmarnos, seguimos enfrascados/as en un
consenso paralizante.
Aunque dicha derrota ideológica aniquiló por un tiempo cualquier posibilidad de respues -
ta organizada frente a la firme expansión del cada vez más violento sistema capitalista, que
basa su éxito no en el consenso de las víctimas, sino en su resignación; frente a la sobreexplotación
de los/as pobres del Sur, se alzó el movimiento zapatista, y aparecieron luchas contra las
injusticias globales en Francia, y organizaciones como ATTAC, o el Movimiento
Antiglobalización. Y frente al Foro Económico Mundial de Davos, el Foro Social Mundial de
Porto Alegre. Los amos del mundo, se reunieron en el Norte para decidir el destino de todos y
todas, y frente a ellos se organizaron los pueblos del planeta en el Sur para intercambiar sus
análisis y sus luchas.
El Movimiento de Movimientos contra la globalización neoliberal, cuya importancia reside
en su propia definición, en la apertura de un espacio global, frente al eurocentrismo de la
izquierda tradicional, que ha conseguido, mediante el uso revolucionario de las nuevas tecnologías
de la información y la comunicación, la articulación de las luchas reales existentes en
lugares distantes del planeta, que ha osado reivindicar la utopía, diciendo que otro mundo no
sólo es necesario, sino además posible, que ha comprendido que el reconocimiento de la diversidad
no dinamita la unidad de acción, sino que abre posibilidades políticas más igualitarias y
más democráticas, adoptando fórmulas de toma de decisión basadas en la horizontalidad, que
privilegia la rebelión, el no conformismo y la insurgencia, que prefiere ensayar fórmulas de
organización que no conviertan en funcionarios/as a la militancia, que hace compatible la
acción directa y la institucional, y que ha comprendido que ningún movimiento en solitario
puede tener éxito en la realización de sus objetivos, sin la cooperación de los otros movimientos;
si quiere cumplir la tarea histórica de aunar los viejos y los nuevos movimientos, sirviendo
de motor de cambio, debe replantearse su devenir. Debe dar respuesta a los problemas de
democracia interna y de transparencia existentes en su seno, debe resolver las servidumbres
que le imponen las relaciones con los estados y las agencias de financiación, debe hundir sus
raíces en las luchas reales y dar el salto cualitativo de dejar de ser un festival de ideas sin agenda
para la acción.
Desde el PCE estamos convencidos/as de que a pesar de su estancamiento por estas y otras
razones, no ha agotado su potencial de instrumento de lucha contra la globalización neoliberal.
El incremento de la represión del sistema, así como la criminalización de la protesta social, son
un obstáculo añadido, contra el que habrá que pelear.
Desde el Partido Comunista de España, estamos convencidos/as de que los nuevos movimientos
sociales, que intentan incorporar fórmulas de democracia radical, que generan un dis -
curso anticapitalista, y que estructuran sus actividades en torno a temas tan medulares como el
derecho a una vivienda digna, la defensa de lo público, la ocupación de espacios abandonados
para uso público, generando fórmulas de sociabilidad alternativas al consumo, la lucha contra
la crisis, o contra el fascismo y sus manifestaciones xenófobas y racistas, la defensa de la emancipación
de las mujeres, la lucha por la III República… aunque ciertamente generan identidades
colectivas que sirven de presión a las instituciones, y son movimientos muy poderosos en
sí mismos, su potencia deviene en fragilidad porque son puntuales, están aislados, no tienen
una proyección más amplia. Es fácil para el poder su desarticulación, su atomización, su
marginalización.
En un momento en el que el capitalismo ha debilitado extremamente, por no decir abolido,
las prácticas democráticas tradicionales, momento de contención del movimiento obrero por la
vía del diálogo o del pacto social, de atomización de la sociedad civil, de exacerbación de las
desigualdades… los y las comunistas, independientemente de cuál haya de ser en cada momento
nuestra política de alianzas con otras formaciones políticas, no podemos seguir instalados/as
en el continuismo, hay que innovar teóricamente, tomando como frontispicio ideológico la ruptura
radical, la transformación profunda del conjunto de la formación social española y europea,
no solamente de su estructura política, sino también de sus cimientos económicos, de la
organización de sus relaciones sociales.
Para ello, es imprescindible situar en la primera hoja de nuestra agenda política la recomposición
en la práctica, lo más amplia posible, con quienes por la vía revolucionaria están sosteniendo
las luchas y las resistencias populares.
Es vital, pensar lo social no desde los despachos, ni desde los academicismos, sino desde la
estrecha colaboración con los sectores sociales -viejos y nuevos- más concienciados, que luchan
por la desaparición del capitalismo.
Como comunistas tenemos una alternativa y necesitamos de la lucha políticamente organizada
para hacerla realidad. Desde nuestra apuesta por la movilización social como instrumento
de cambio social, la tarea a desarrollar consiste en impulsar como Partido Comunista, necesariamente
soberano, desde lo local a lo global, todas aquellas luchas en marcha por la consecución
de otro mundo posible, trabajando en este Congreso por avanzar en la reconstrucción de
un PCE radicalmente democrático, tensionado para crear condiciones subjetivas pre-revolucionarias,
y organizado federalmente.
9. Secretaría de Comunicación
9.1. Constryendo nuestros medios
9.1.1. Presentación. Nuestro objetivo es el de ofrecer al conjunto de las agrupaciones y
direcciones del PCE una herramienta de apoyo para el desarrollo de la política de comunicación
del Partido. A la vez que desarrollar aspectos en los que es necesario un cambio o mejora
del funcionamiento actual.
En el 2010 se celebra el 80 aniversario de Mundo Obrero, creemos que esta celebración
es un buen momento para potenciar la comunicación y desarrollar la información de las políticas
del PCE.
9.2. Por qué unos medios propios del PCE.
Nuestro Partido no renuncia a ninguna fórmula para la divulgación de nuestra apuesta política,
conocemos bien que dependemos de nuestro esfuerzo y nuestra imaginación para garantizar
una capacidad de comunicación con la ciudadanía. Para ello hacemos uso de múltiples
herramientas: mítines, charlas, pancartas, folletos, carteles y prensa y revistas. En estas últimas
nos centraremos en este manual.
Más allá del bloqueo del que somos objeto en los medios de difusión general, los medios
propios del Partido tienen un sentido fundamental en la transmisión interna de nuestras políticas,
nuestras luchas y nuestros logros. "Lo que no se conoce, no existe", o al menos no se vive
como real. El PCE está implicado en centenares de batallas diarias: las y los comunistas desarrollan
su militancia en centros de trabajo a través de los sindicatos, en las universidades, en
las reivindicaciones vecinales, en los movimientos sociales y en la cultura. Esas luchas son
patrimonio común del Partido y su militancia y deben ser conocidos por el conjunto de las y
los camaradas.
9.3. Nuestros medios
9.3.1. Mundo Obrero (MO). Fundado en 1930, Mundo Obrero es el medio con mayor trayectoria
del PCE. Se sitúa en la actualidad a caballo entre un órgano de expresión (difusión de
las posturas, resoluciones y comunicados del Partido) y un periódico crítico y alternativo con
el que abrirnos a la sociedad y que está llegando a un amplio público formado fundamentalmente
por la militancia del partido, pero también por simpatizantes, ciudadanos de izquierdas
que quieren leer artículos y reportajes que no publican otros medios burgueses y líderes de opinión
e intelectuales comprometidos con la realidad.
Mundo Obrero presenta la misma calidad en sus materiales que cualquiera de las más pres -
tigiosas publicaciones de venta en quioscos. Lo que diferencia a Mundo Obrero de los otros
medios de comunicación es la selección de los temas que aborda (silenciados en otros medios),
los análisis de los conflictos (vetados en otras publicaciones por los intereses económicos que
les alimentan) y nuestras prestigiosas firmas de opinión.
En los últimos años nuestro empeño ha sido dotar de la mayor calidad periodística posible
a esta publicación. Uno de los pilares en los que se sustenta la calidad de nuestro periódico es
en la pluralidad y variedad de colaboradores especializado en un amplio abanico de temas
sociales, económicos, laborales, políticos, culturales, de relaciones internacionales, etc, que
publican frecuentemente en MO. Pero también está en el rigor que intentamos aplicar para
separar la opinión (canalizada en la sección Opinión) de los reportajes, entrevistas, crónicas e
informaciones que conforman el resto de MO.
En el 2005, en la nueva etapa de MO, se cambió el logo, la maquetación y la estructura del
periódico quedando perfectamente estructurado en las siguientes secciones: Tema del mes,
dedicado al asunto que consideremos de mayor relevancia en cada número, Nacional, Trabajo
y Capital, Sociedad y Ciudadanía, Opinión, Internacional, Cultura y Comunicación, UJCE,
Vida de Partido y Contraportada. Y siempre que la situación lo requiere publicamos cuadernillos
especiales, como hicimos, por ejemplo, con motivo de las elecciones, del análisis de los
Presupuestos Generales del Estado y de la colección "Debate de la izquierda" previo a la IX
Asamblea de IU.
9.3.2. PCE.es. La página web del PCE es ampliamente visitada. Contiene una amplia gama
de información y noticias del Partido, sus posturas y actividades, así como numerosos enlaces
a otras páginas electrónicas. Por su naturaleza permite la consulta a escritos de dimensiones
prácticamente ilimitadas así como la descarga de ficheros, etc. Para la difusión de los contenidos
más destacados de pce.es se ha generado una lista de distribución de correos electrónicos.
Los suscriptores de esta lista reciben con frecuencia variable un conjunto de titulares de informaciones
a través de su correo electrónico. Pinchando en estos titulares, acceden directamente
a las noticias colgadas en la web del Partido.
9.3.3. Utopías - Nuestra Bandera (NB). Nuestra Bandera es la revista de debate político
y teórico del PCE y fue fundado en 1937. Publicado de manera trimestral, cada número contiene
una serie de artículos extensos sobre un tema concreto además de algunas secciones fijas.
9.3.4. Informaciones del PCE. Boletín interno del Comité Federal del PCE que, sin periodicidad
fija, da difusión a los documentos de los órganos de dirección considerados de especial
trascendencia, especialmente los documentos de congresos y conferencias.
9.3.5. Medios de las federaciones y los territorios. Además de los anteriormente descritos,
todos los cuales dependen del Comité Federal del PCE, muchos de los órganos de las federaciones
e inferiores del Partido disponen también de sus propios medios de comunicación, ya
sean periódicos, boletines, páginas web u otros.
9.4. Fortaleciendo nuestra política de comunicación desde las agrupaciones. El desarrollo
de las políticas del PCE desde el ámbito de las agrupaciones es esencial en todos los
aspectos. Es desde las agrupaciones donde la militancia interactúa con los movimientos, desarrolla
las campañas y, en definitiva, organiza la presencia comunista en la sociedad.
En lo referente a la política de comunicación, la importancia del trabajo de las agrupaciones
es fundamental. Este trabajo tiene un doble sentido:
- Por una parte las agrupaciones tienen una responsabilidad en lo referente a la distribución
de nuestros medios, así como a su lectura, estudio y debate dentro y fuera de la organización.
Estas tareas debe ser abordadas por las agrupaciones: venta de MO y NB, promoción
de las suscripciones, lectura y debate de los documentos aparecidos en Informaciones PCE,
organización de debates monográficos sobre artículos aparecidos en MO o NB...
- Por otra parte, una tarea hoy menos desarrollada es la corresponsabilidad de los órganos
de base en la propia elaboración de contenidos de nuestros medios. Nos referimos a posibilitar
que el conjunto de las y los lectores de las publicaciones del PCE conozcan el trabajo
que la militancia comunista desarrolla y sus resultados, ya se desarrolle este trabajo en el
ámbito vecinal, sindical, estudiantil, en el seno de otro movimiento o en IU o desde la propia
organización. Los medios que más se ajustan a esta comunicación son, fundamentalmente,
Mundo Obrero y la página web del PCE.
En los próximos apartados ofrecemos algunas indicaciones sobre como mejorar el desarrollo
de estos dos bloques de tareas.
9.5. Campaña de ventas y suscripciones de Mundo Obrero desde la agrupación.
Cuando hablamos de vender nuestros medios, ya sea directamente o a través de la suscripción,
nos referimos sobre todo a Mundo Obrero, si bien muchas de las líneas de traba -
jo que se enunciarán se pueden aplicar también a Nuestra Bandera y a las publicaciones de
los órganos inferiores.
Para obtener una mayor difusión de Mundo Obrero, el primer paso que debemos dar es
aumentar el conocimiento que se tenga del mismo en nuestro entorno. Para ello las agrupaciones
deben abordar las siguientes tareas:
1. Localizar un número de puntos de interés para una distribución mensual de MO a cargo
de la agrupación. Estos puntos podrán variar en función del territorio o sector en el cual nos
organizamos. Si estamos en una agrupación de un municipio rural, estos lugares podrán ser
la casa de la cultura o biblioteca, el ayuntamiento, el hogar del jubilado, algún bar o la consulta
médica. En los núcleos urbanos, estos lugares se podrán ampliar sustancialmente,
incluyendo sedes sindicales, centros sociales o vecinales, etc. Se trata en definitiva de escoger
un número razonable de puntos en los que se entienda que pueda haber una confluencia
de público receptivo. Estas "suscripciones" son las que nosotros marcamos como de interés
y cubriremos desde la agrupación los gastos que de ellos se derivan. No obstante, cuando
haya posibilidades, podremos intentar que sean cubiertos por los propietarios/gestores de los
puntos elegidos.*
2. Convocar periódicamente encuentros abiertos para debatir puntos monográficos que estén
respaldados por artículos que aparecen en Mundo Obrero. Permiten a la vez dinamizar el
debate de la agrupación con la sociedad y dar a conocer nuestros medios.
Un mayor conocimiento de nuestros medios y, en particular, de Mundo Obrero, nos permite
abordar mejor un incremento de la distribución del mismo, realizando las siguientes tareas:
1.Realizar un censo de personas para proponerles la suscripción Mundo Obrero. Nos referimos
a personas cercanas al Partido, militantes de la agrupación que por las circunstancias
que fueran tienen dificultades para participar en las reuniones, dirigentes sindicales o de
colectivos sociales...
2.Planificar la venta de Mundo Obrero teniendo en cuenta nuestro calendario de actividades.
Debemos también tener una previsión de ejemplares para su venta al exterior en aquellos
momentos que nos sean propicios:
a. Actos públicos del Partido o de nuestro entorno.
b. Manifestaciones, concentraciones...
c. Encuentros de debate sobre materiales publicados en MO.
9.6. Elementos para la aportación de informaciones desde la agrupación.
Como señalábamos al comienzo de este documento, las y los comunistas del PCE
dependemos de nuestro propio esfuerzo para establecer mecanismos de comunicación
entre nosotros y con la sociedad. Diariamente la militancia del PCE acomete centenares
de pequeñas batallas en su territorio o sector con el objetivo común de la transformación
social. Desde las agrupaciones se puede hacer una aportación fundamental para mejorar
esta situación, elaborando informaciones sobre las distintas actividades en las que estamos
implicados para su publicación en MO y en otras publicaciones del Partido. Nos
referimos a:
- Aquellas que desarrolla la agrupación como tal (entregas de carné, jornadas de debate,
exposiciones...)
- Aquellas que se desarrollan desde IU (trabajo institucional, propuestas programáticas,
movilizaciones...)
- Aquellas que se desarrollan en el ámbito sindical o social (conflictos laborales, elecciones
sindicales, movilizaciones vecinales, actos públicos, elecciones universitarias...)
- En definitiva todas aquellas en las que la agrupación o sus militantes se han implicado
fruto de una apuesta colectiva del Partido.
Estamos acostumbrados a que, cuando abordamos el desempeño de una actividad en nuestra
agrupación, debemos cumplimentar una serie de tareas que incluyen la convocatoria, propaganda,
garantizar ponentes, hacer pancartas, etc. Debemos incorporar de manera normalizada
entre ellas la de la información en los medios propios del Partido.
9.7. La Web en la página principal.
La filosofía con la que fue pensada la estructura de la Web del partido es la de recoger todos
aquellos contenidos generados en el ámbito de la actividad del Partido a todos sus niveles:
tanto el anuncio de sus actividades propias o de las actividades emanadas de los ámbitos unitarios
en los que participa con otras organizaciones, como los documentos, materiales o decisiones
acordadas en sus órganos.
Para todo ello fue pensada una estructura de secciones que se acomodase a la estructura partidaria,
que se reduce b