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El Blog de Leningrad Garrotxa Olot: Argelaguer - Tortellà - Montagut i Oix - Sales de Llierca - Sant Jaume de Llierca

10/09/2008 GMT 1

El crack del "coeficiente de caja"

lejarza @ 11:40

El crack del "coeficiente de caja".-La crisis que golpea a losLejarza Vall del Llierca Argelaguer Garrotxa Olot trabajadores catalanes, aumenta de intensidad, como no surja un milagro..., están destinados a ser los que más la van a padecer, debido a su vulnerabilidad, pues Catalunya carece de tecnología propia y basa su crecimiento en el turismo, la construcción, lo único que “crece” en Catalunya es el desempleo de la Patronal catalana (Foment de Treball Nacional), los alimentos, las empresas que cierran, amas de casa rebuscando comida caducada en los contenedores de basura de los supermercados de Barcelona y los salarios de miseria. Los catalanes y las catalanas, endeudados por la Caixa, no llegan a fin de mes y el poder adquisitivo se reduce por momentos, el problema consiste en saber de dónde van a salir los euros € que necesitan urgentemente los oligarcas politico-empresariales, ya que la crisis ha afectado gravemente las arcas públicas. El superávit de las cuentas del Estado en los cinco primeros meses del año se ha reducido un 80% respecto al mismo periodo del año anterior, y aunque el IRPF de los trabajadores subió, el IVA de los empresarios descendió. Catalunya no tiene capacidad para resolver la situación, ¿cómo va a solucionar el Gobierno Tripartito de Pepe Montilla, el desastre provocado por la “maravillosa” política económica catalana de libre mercado?

La Caixa ha prestado dinero tan alegremente como en USA; por tanto tienen un grave problema, “coeficiente de caja”, cuando depositamos 100 € euros en una entidad financiera, ésta se ve obligada a mantener 2 € euros como reserva de garantía y los 98 restantes, los invierte en empresarios, préstamos e inversiones, el coeficiente de caja de miles de millones de € quedán en nada, algunos han echado mano incluso de esa reserva de garantia, para sus negocios lo que significaría, de ser cierto, que no tienen un céntimo, ¿dónde está los €?, en préstamos hipotecarios imposibles de pagar, y en ladrillos al sol.

Cómo es posible este espasmo, con las cuentas, incluyendo papeles mojados firmados por empresarios, y ventas de inmuebles realizadas para recuperar dinero.

El crack del coeficiente de caja se aproxima y Catalunya, como hemos visto, está en el Estatut... Si el Estado entra en bancarrota, su arma será la represión politica contra los trabajadores. El régimen monarquico intentará acabar con todo atisbo de disidencia echando mano de la “varita mágica del terrorismo“ y las amenazas psicológicas en los “medios de comunicación“, de ahí la importancia de organizarse, como trabajadores de Catalunya que nada tenemos que perder. Organizarse es resistir y la contradicción capitalista de socializar los medios de producción sigue presente, huele a colapso del viejo orden capitalista catalán que debería dar paso al socialismo, la nueva Catalunya.

>El Banco Santander tendrá que hacer frente a un vencimiento de deuda por valor de 32.000 millones de € euros este mismo año, su deuda total, según Bloomberg, asciende a 160.000 millones €, y se calcula que los bancos hispano-catalanes necesitan cuatro billones de € euros para cuadrar sus cuentas. Juan R. Lejarza Argelaguer Vall del Llierca)

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  1. El desplome. Sin producción, sin ideas nuevas, ¿en qué se basa nuestra economía?, por Joseph Stiglitz: Hace más de 75 años, la confianza en la economía de mercado recibió un duro golpe cuando el mundo se hundió en la Gran Depresión. Adam Smith había dicho que el mercado conduce la a la eficiencia económica y el bienestar de la sociedad, como si hubiera una suerte de mano invisible.

    Era difícil creer que Smith tuviera razón cuando uno de cada cuatro americanos carecía de empleo. Algunos economistas mantuvieron su fe en la autorregulación de los mercados; decían que bastaba con tener paciencia, que a largo plazo operarían las fuerzas restauradoras del mercado y nos recuperaríamos. Pero la réplica de Keynes gobierna el día a día: a largo plazo estaremos todos muertos. No podemos esperar. Actualmente incluso los conservadores creen que el Estado debe intervenir para mantener la economía en el pleno empleo o cerca de él.

    Aquellos que creen en los mercados libres acaban de recibir otro duro golpe: aún no nos hemos hundido en una recesión “oficial”, pero ha pasado más de medio año desde que se creaban algunos nuevos empleos y, significativamente, nuestra fuerza de trabajo sigue creciendo. Si la Gran Depresión minó la confianza en la macroeconomía (la capacidad de mantener el pleno empleo, la estabilidad de precios y el crecimiento sostenido), la que está siendo ahora destruida es la confianza en la microeconomía (la capacidad de mercados y empresas de asignar eficientemente trabajo y capital). Los recursos estaban mal asignados y los riesgos, tan gravemente mal administrados que el sector privado tuvo que ir corriendo al Estado en busca de ayuda, no fuera cosa que desapareciera el sistema entero. Aun con intervención federal, he calculado en más de un billón y medio el desajuste acumulativo entre lo que nuestra economía podría haber producido ―hemos invertido más en negocios reales que, por decir algo, en hipotecas para la gente a que no les alcanza el dinero para una casa― y lo que produciremos durante el período de disminución.

    La culpa ha recaído justamente en los mercados financieros, porque es su responsabilidad asignar capital y administrar el riesgo, y su fracaso ha reavivado varias de las viejas preocupaciones de la izquierda política (y económica). Algunos veían desde hace tiempo con preocupación que el conjunto de la economía estadounidense, cuya la vinculación a la producción decrece y cuya dependencia del sector servicios (servicios financieros incluidos) crece, fuera una casa de tarjetas. Al cabo, ¿no son los productos sólidos ―los alimentos que comemos, las casas en que vivimos, los coches y aviones que usamos para desplazarnos, el gas y el petróleo que nos proporcionan calor y energía― el “corazón” de la economía? Y, si ello es así, ¿no representan la parte mayor de nuestro producto nacional?

    La respuesta es simplemente no. Vivimos en una economía del conocimiento, de la información y de la innovación. Porque de nuestras ideas podemos comer todo lo que podamos ―y más de lo que deberíamos― con sólo un 2% de la mano de obra empleada en la agricultura. Aun con sólo un 9% de nuestra mano de obra en la industria, seguimos como el mayor productor de bienes industriales. Es mejor trabajar inteligentemente que duro, y nuestras inversiones en educación y tecnología nos han permitido disfrutar de mayor calidad de vida ―y más larga― que nunca antes. El dominio de Norteamérica en tan variados campos de la alta tecnología es el testimonio del rendimiento real de esos gastos en soft. En efecto, pienso que haríamos bien si tuviéramos más recursos en esos sectores.

    Pero el ver que nuestro éxito reciente se basa en una casa de tarjetas tiene más que una pizca de verdad. En los últimos años, los mercados financieros han creado un casino de ricos gigante, en que jugadores potentados pueden hacer apuestas de billones de dólares contra otros. Estoy entre quienes creen que debe permitirse a los adultos gran libertad en lo que hagan, mientras no perjudiquen a otros. Pero ahí está la fricción. Esos dilapidadores no se juegan solamente su propio dinero. También se juegan el de otra gente. Ponen en riesgo todo el sistema financiero, esto es, todo el sistema económico. Y ahora todos pagamos el precio.

    Los mercados financieros han sido considerados como el cerebro de la economía. Se supone que asignan capital y administran el riesgo. Cuando hacen bien su trabajo, las economías prosperan. Cuando lo hacen mal, como estamos aprendiendo de nuevo, todo el mundo sufre. Los mercados financieros son ampliamente recompensados por su trabajo ―en años recientes han recibido más del 30% de los beneficios empresariales― y mantra habitual en economía fue que esas recompensas fueran proporcionales a su beneficio social. Esto es, los brujos financieros pueden irse con una gran cantidad de dinero, pero el resto de la sociedad está en mejor posición económica porque nuestro capital genera mucha más productividad que en sociedades con mercados financieros menos desarrollados ―y menos recompensados―. Parte de las recompensas que acumulan para los mercados financieros son para promover la innovación a través de empresas de capital de riesgo y similares.

    Pero no todas las innovaciones aumentan el bienestar, ni siquiera cuando aumentan los beneficios. Por ejemplo, los beneficios del tabaco pueden haber aumentado cuando la industria tabaquera ha desarrollados productos más adictivos, pero difícilmente puede decirse que haya mejorado la posición de quienes murieron como resultado de ello ni la de sus familias ni la de los contribuyentes que tuvieron que cargar con la cuenta de los costos sanitarios aumentados. Compañías alimenticias que actualmente, aprendiendo de la experiencia del mismo libro de jugadas, desarrollan productos que conducen al comer compulsivo ―con la resultante epidemia de obesidad― pueden tener beneficios crecientes, pero no los obtiene el bienestar social. Microsoft fue ingenioso en sus estrategias para apalancar el poder monopólico que tenía mediante el control sistema operativo de los PC; aumentó sus beneficios, pero mediante la aniquilación de rivales como Netscape, eso tuvo un efecto escalofriante en innovación.

    La tarea de desenmarañar todo lo que iba mal en nuestro sistema financiero es una dificultad, pero, en esencia, la última innovación del sistema financiero fue inventar estructuras de honorarios a menudo lejos de la transparencia y que le permite generar beneficios enormes, recompensas privadas no proporcionales a sus beneficios sociales. Las imperfecciones informativas (resultado de la no transparencia) condujeron a imperfecciones competitivas, lo que contribuye a explicar por qué el tope de beneficio habitual que la competencia conduce a cero parecía no obtenerse. Uno debería haber sospechado que algo iba mal cuando un banco tras otro obtenía tanto dinero año tras año. Uno debería haber sospechado que algo iba mal en el sistema económico cuando millones de americanos debían miles de millones a compañías de tarjetas de crédito y bancos en “cargos por atraso”, “penalizaciones” y multiplicidad de cargos, transformando una tasa de interés anual del 20% en una usurera tasa de interés efectivo del 100% o más para quienes se rezagaban en los pagos.

    Acaso los peores problemas ―como los del mercado hipotecario subprime― sucedieran cuando las no transparentes estructuras de honorarios interactuaron con los incentivos para la adopción de riesgo excesivo en que los directores financieros lograron mantener altos rendimientos un año, incluso si esos rendimientos eran más que compensaciones por pérdidas durante el siguiente. Detrás de la crisis subprime había hipotecas diseñadas para promover la refinanciación de viviendas, un esquema piramidal que generaban miles de millones de dólares en honorarios para la compañía hipotecaria mientras los precios de la vivienda siguieran aumentando. Era inevitable que la burbuja reventara. Pero, para entonces, los beneficios que se han embolsado asegurarían de por vida a esos brujos financieros o, al menos, ésa era su esperanza.

    Por decirlo de otra manera, habían asignado capital y riesgo en el sector financiero de una forma que alimentó la economía, que les habría dado generosos beneficios. Pero querían más y, así, establecieron estructuras de incentivos que promovían el juego. Si jugaban y ganaban, se podían ir con una parte de los beneficios. Si jugaban y perdían, los inversores soportarían las consecuencias. Era casi como si todo el sistema financiero se hubiera convertido en un casino gigante en que el sistema estaba amañado para garantizar la marcha del juego con enormes rendimientos a expensas de los jugadores. Pero en Las Vegas y Atlantic City el juego era casi de suma cero: los beneficios de los propietarios del casino eran aproximadamente iguales a las pérdidas de los jugadores. El sistema financiero-casino, por otra parte, es un juego de suma negativa. Ésos en Wall Street han podido marcharse con miles de millones, pero esos miles de millones han quedado diminutos por los costes que hemos tenido que pagar el resto de mortales. Algunos han perdido sus hogares y ahorros ―huelga decir nada de los sueños sobre su propio futuro y el de sus hijos―. Otros son inocentes que se resistieron a las falsas promesas de los corredores hipotecarios y de las compañías de tarjetas de crédito, pero ahora, cuando la economía flaquea, se encuentran fuera de sus empleos. Y los pobres son perjudicados en medida en que los ingresos estatales caen en picado, forzando recortes en los servicios públicos.

    Los males actuales en el sistema financiero de América no son un accidente aislado, uno de esos acontecimientos raros y que sólo suceden una vez cada cien años. En efecto, ha habido más de un centenar de crisis a escala mundial en los últimos 30 años. Sólo en los Estados Unidos habíamos tenido la crisis de las sociedades de ahorro y préstamo en 1989, los problemas punto com/WorldCom/Enron de los primeros años de esta década y ahora la quiebra subprime que se ha metamorfoseado en un desplome de mayor envergadura. Además de esos problemas nacionales, había problemas regionales: crisis inmobiliarias alimentadas por préstamos excesivos en Tejas y el suroeste a mediados de los ochenta y en California y Nueva Inglaterra a principios de los noventa. En cada uno de estos ejemplos, los mercados financieros fallaron en lo que supuestamente hacen: asignar capital y administrar riesgo. A finales de los noventa, por ejemplo, se asignó tanto capital a la fibra óptica que, en el momento del crack, se calcula que el 97% de ella no había visto la luz.

    Brevemente, el problema de la economía estadounidense no es que tenga asignados demasiados recursos a las áreas “soft” y demasiado pocos a las “hard”. No hace falta que asignemos demasiados recursos al sector financiero y le recompensemos demasiado generosamente, a pesar de que puedan exponerse robustos argumentos a tal efecto. El problema es que se dedica demasiado poco esfuerzo a administrar los riesgos reales importantes ―posibilitar a los americanos corrientes permanecer en sus hogares frente a las vicisitudes económicas―, mientras que se fue demasiado en la creación de productos financieros que aumentan el riesgo. Se ha gastado demasiada energía intentando hacer dinero fácil; se ha dedicado demasiado esfuerzo a aumentar beneficios mientras que no se ha dedicado el suficiente para aumentar la verdadera salud, si la salud viene de la producción o de ideas nuevas. Hemos aprendido una lección dolorosa, tanto en la década de los treinta como ahora: la mano invisible a menudo parece invisible porque no existe. En el mejor de los casos, es más que una pequeña parálisis. En el peor, la persecución del propio interés ―la codicia empresarial― puede conducir al tipo de apuro a que hoy se enfrenta el país.

    Joseph Stiglitz es profesor en la Universidad de Columbia, ganador del Premio Nobel de Economía en 2001 y coautor de The Three Trillion dollar War.

    El desplome. Sin producción, sin ideas nuevas, ¿ en qué se basa nuestra economía ? | 11-09-2008 - 06:52:13 GMT 1 #

  2. España: Paro masivo y atonía política, Albert Recio:

    I

    El paro sigue su escalada rampante. Hace sólo dos años asistía a un debate sobre perspectiva social auspiciado por el Ayuntamiento de mi ciudad. Los técnicos que enmarcaban el debate empezaron por presentar los hechos estilizados y el primero de ellos es que habíamos alcanzado el pleno empleo. Hace menos tiempo en otro debate de presuntos expertos en mercado laboral y migraciones, una persona con gran prestigio social en la predicción económica insistía en la necesidad de priorizar las políticas de empleo orientadas a la contratación de inmigrantes para garantizar la continuidad del crecimiento. En ambas ocasiones no fui el único en cuestionar esta visión optimista, aunque quienes lo hicimos éramos conscientes de actuar a contracorriente. Se trataba en todo caso de debates sin relevancia social, pero indicativos de hasta qué punto las élites intelectuales habían interiorizado un discurso incapaz de presentir el peligro de un terremoto. Aún en un momento donde ya se podían percibir los primeros síntomas del fin de ciclo. Y cuando para mucha gente empezaba a ser evidente que una economía tan dependiente de la construcción como la española tenía todos los números para entrar en una recesión grave.

    Los errores de previsión han sido generales. En buena parte producto de un tipo de análisis estadístico que tiende más a extrapolar el pasado que a detectar las señales de cambio, que olvida el análisis detallado de los procesos productivos y que se limita a estudiar unas pocas variables, a menudo poco informativas. A las limitaciones del análisis técnico hay que sumar además la lectura de los políticos, siempre orientados al optimismo cuando están en el poder y a la crítica en la oposición. La lentitud en reconocer la crisis por parte del Gobierno se entiende por esta combinación de falta de lectura realista y tendencia a eludir las malas noticias.

    II

    Como ya comenté en una nota anterior, la crisis actual es el resultado de factores diversos, algunos de los cuales son específicos de la economía española y apuntan a una situación potencialmente más grave que la de otras economías con mayores posibilidades de respuesta. Y frente a esta situación comprometida, el Gobierno sigue considerando que estamos ante un mero ajuste temporal con fecha de caducidad. Sería bueno que alguien revisara lo que ocurrió en periodos anteriores (en las décadas de los setenta o de los ochenta) y tomara nota que también entonces se iban fijando plazos cortos de recuperación que se iban incumpliendo paulatinamente. Lo de la “corta recesión” del 92-95 no vale mucho porque la situación es distinta: ni ahora se puede devaluar la peseta como se hizo entonces (para mejorar la balanza de pagos) ni es pensable que se inicie un ciclo rápido de inversión inmobiliaria.

    A mi entender, en el caso español se da la combinación de una fase recesiva general con los problemas específicos de la estructura económica española, de su posicionamiento en la estructura económica mundial, en el marco del tipo de empresas que controlan el poder económico. Siempre es atrevido jugar a agoreros. La realidad económica es tan compleja que siempre existen más posibilidades de evolución que las que somos capaces de advertir a simple vista. Pero o las alternativas están tan encubiertas que aún no se perciben o, como estimo más realista, podemos esperar otro largo período de desempleo masivo, de graves situaciones sociales, de incertidumbre y pesimismo.

    III

    La respuesta del Gobierno es pobre. No podía ser de otro modo dada su mediocridad y la pobreza de análisis que predomina en sus asesores. En su descargo hay que decir (aunque ellos han colaborado también a esto) que el Gobierno carece de los instrumentos básicos que en otras ocasiones constituyen respuestas a las crisis: tipo de cambio, política monetaria e incluso buena parte de la política presupuestaria están fuera de su margen de actuación. Pero en su respuesta ni cuestiona la importancia de estas limitaciones ni ofrece un planteamiento de una mínima coherencia, a menos que se considere como tal la sumisión a los imperativos de la ortodoxia económica dominante o la respuesta a los grupos de presión.

    El programa de medidas que se ha ido perfilando más bien parece un intento de decir que se están haciendo muchas cosas que de situar en serio los problemas de fondo.

    Se combinan medidas de sostenimiento de las demandas, para que la actividad económica no decaiga en los sectores económicos dominantes (construcción y automóvil), con políticas depresivas que más bien frenarán la creación de empleo: especialmente los anunciados recortes del presupuesto corriente o la reducción en un 70% de la oferta pública de empleo. Cuando todo el mundo era keynesiano, y predominaba algo más de sentido común, se daba por hecho que la expansión del empleo y el gasto público era un medio para mantener el empleo y propiciar la recuperación económica. Ahora hemos vuelto a los viejos tiempos del escolasticismo liberal que convierte el déficit público en pecado y al empleo público en sospechoso.

    La parte pomposa es la de las reformas estructurales. Pero nadie puede esperar de ello otra cosa que más de lo mismo. Empezando por la eliminación del impuesto del Patrimonio (un impuesto modestamente recaudatorio pero útil para controlar la riqueza de la gente adinerada), una verdadera insensatez e injusticia social. En un país donde algunos se han hecho ricos con operaciones patrimoniales es una grosería hablar de austeridad cuando se les perdonan impuestos. Una auténtica demolición de la imposición al capital iniciada por las Comunidades autónomas con eliminación paulatina de los impuestos de sucesiones y donaciones y culminada ahora por el Gobierno. Y aún tienen la caradura de presentarse como socialdemócratas.

    El resto es lo de siempre, reformas orientadas a promover el mercado, la competencia. Sin antes hacer una evaluación seria de lo ocurrido con las sucesivas reformas liberales (la de los alquileres, el sector eléctrico, la telefonía,…). Prometían los beneficios de la competencia perfecta de los libros de texto y han mostrado la verdadera lógica del capitalismo real: competencia oligopólica entre unos pocos, desigualdades y generación de costes sociales diversos. Nadie parece capaz entre el Gobierno y sus asesores de hacer el finiquito real de la experiencia neoliberal. Y cuando ésta ha fracasado en muchos aspectos sólo saben seguir en la misma dirección, quizás esperando que al final la flauta suene por casualidad y la pseudoutopía del mercado perfecto aparezca por alguna parte.

    Son en muchos casos reformas inocuas, o que aunque puedan estar bien orientadas —como podría ser el caso de un replanteamiento serio de la formación profesional— sólo tendrán efectos a largo plazo. Pero quizás es sólo la primera andanada. Hay un segundo frente que puede resultar más peligroso y que sin duda va a confirmarse si el desempleo masivo se consolida: el de la reforma laboral y de la seguridad social, y la moderación salarial. Un clásico que nunca desaparece. Animado por la voracidad empresarial y por la ideología de señoritos de los asesores áulicos. CCOO y UGT ya han dicho que nones, que está claro que venimos de un largo período de moderación salarial y de desregulación y que no están dispuestos a tragar otra vez. Pero uno tiene dudas de la firmeza de estas posiciones si la situación empeora, las presiones desde el poder y sus corifeos se refuerzan y proliferan las llamadas a la responsabilidad. El hecho de que entre los parados se vayan a encontrar muchos extranjeros añade otro aspecto preocupante a la situación, por cuanto facilitará la penetración social de los discursos de criminalización de los desempleados.

    La incapacidad del Gobierno de explicar la crisis y adoptar una alternativa seria abre un espacio de influencia al Partido Popular inimaginable hace unos meses. Le basta con denunciar la inutilidad del gobierno y confiar en que el desánimo acabe por provocar un giro radical. No es que tengan ninguna alternativa seria. Las propuestas de recortes fiscales y desregulaciones diversas, y las apelaciones al mercado, que son lo único que aporta la derecha, no son ninguna alternativa seria. Más bien agravarían la situación. De hecho el anterior mandado de los populares ayudó a consolidar el modelo económico de éxito fugaz que ahora parece finiquitado. Pero una cosa es la calidad del producto y otra el éxito de marketing que puede alcanzarse con una propaganda machacona lanzada en un momento adecuado. La historia de los últimos cien años está llena de éxitos de este tipo.

    IV

    La ausencia de alternativas no está sólo en el poder. El neoliberalismo campa de tropiezo en tropiezo, de coste social en coste social sin que tenga que confrontarse con ninguna propuesta de calado. No es que falten voces críticas, pero éstas están dispersas y carecen de altavoces adecuados. Y en muchos casos resultan contradictorias entre sí.

    Hay razones diversas que explican esta ausencia, ligadas a los cambios sociales y políticos que han conducido a la jibarización (por ser optimistas) de la izquierda anticapitalista y del reformismo fuerte.

    En primer lugar está la propia cuestión de la construcción intelectual. El discurso económico dominante se sustenta en la producción académica y de los centros privados de opinión. Estos últimos están fuera de la influencia de la izquierda. Pero donde se ha perdido realmente la batalla ha sido en el espacio académico, donde la ortodoxia económica neoclásica ha alcanzado una hegemonía innegable y donde los análisis alternativos se presentan como residuos fragmentados de gente inadaptada o incapaz. No hay una verdadera fuerza alternativa de suficiente envergadura (no solo en nuestro país, marginal por lo que se refiere a la producción de ideas) que genere un mínimo de desafío intelectual y produzca argumentos que lleguen a convertirse en ideas fuerza para los movimientos sociales.

    No es sólo un problema de marginación. También está la perplejidad sobre qué alternativas perseguir. En el pasado las respuestas eran fáciles. Las críticas al capitalismo acababan concentrándose en su incapacidad de generar un nivel adecuado de crecimiento económico. La izquierda reformista keynesiana y la izquierda radical planificadora tenían en común propuestas de intervención pública orientadas a provocar un mayor aumento de la producción, el empleo y, se suponía, el bienestar. Y a menudo eran propuestas traducibles a escala de un solo país. Hoy esta visión unitaria de las alternativas está en crisis. Y las pocas propuestas de izquierda aparecen diferenciadas por su propia percepción de hacia donde transitar.

    Se puede, por ejemplo, propugnar que frente a la crisis actual hay que volver a desarrollar políticas públicas expansivas, pero en este caso surge el problema de cuál es el nivel en el que deben adoptarse. Ante la incapacidad de articular una respuesta global —al menos a escala de la Unión Europea— las alternativas de relanzamiento de la actividad acaban rebajando su nivel de crítica. Un buen ejemplo lo constituye en nuestro país la propuesta de Comisiones Obreras. El sindicato ha denunciado desde hace tiempo las contradicciones del modelo económico español (hay varios números de su revista teórica Gaceta Sindical dedicados a esta cuestión). Pero ante la necesidad de ofrecer una alternativa nacional, su propuesta se centra en propugnar un crecimiento basado en actividades de mayor valor añadido, en mayor desarrollo tecnológico, de capital humano e infraestructuras. De hecho una propuesta productivista fuerte que ha llevado incluso a alguno de sus dirigentes a defender la energía nuclear como parte de esta alternativa. Es una apuesta relativamente coherente en cuanto al eje desarrollo productivo, pero de difícil puesta en práctica —no está claro quiénes van a ser los actores de este cambio de modelo— y de más que discutibles efectos sociales. No sólo porque elude discutir en serio la cuestión de la crisis ecológica. También por su más que cuestionable apuesta social: la defensa del “valor añadido” y el “capital humano” se traduce en un modelo social que conduce a la hegemonía de los controladores del sistema “tecno-científico”, que minusvalora la aportación social de muchas actividades básicas y que puede reforzar las tendencias a la diferenciación social y las desigualdades.

    Una respuesta sería la de plantear una alternativa que tuviera en cuenta y avanzara respuestas a la crisis ecológica y al mismo tiempo se orientara hacia un modelo social más igualitario e inclusivo. Que por ejemplo contemplara una articulación adecuada de las esferas de trabajo mercantil y no mercantil en la línea defendida por las economistas y sociólogas feministas. Pero a nadie extraña que tal alternativa requiere importantes cambios institucionales difíciles de aplicar a corto plazo. Hay entre este pensamiento alternativo muchas propuestas parciales importantes. Pero se carece de una elaboración que conecte dichas propuestas, les dé una dimensión social y las convierta en ideas fuerza para disputar a la derecha su hegemonía cultural. Y posiblemente exige también, al menos a corto plazo, un diálogo con las propuestas situadas en el campo de la respuesta productivista tradicional, que tiene a su favor el argumento de que hay que evitar los terribles costes sociales que genera el desempleo masivo. Quizás en la defensa común de derechos sociales y políticas de protección a las víctimas del nuevo desastre social empecemos a encontrar vías de trabajo común y de elaboración de propuestas que nos permitan salir del espacio marginal en el que llevamos demasiado tiempo recluidos.

    Tratando de sintetizar: No hay alternativas porque han fallado los procesos de elaboración y las propuestas posibles apuntan hacia horizontes contradictorios: reforzar el productivismo o avanzar hacia una sociedad ecológicamente responsable. La crisis de la izquierda política es a la vez un producto y un catalizador de esta situación de perplejidad y desconcierto de las alternativas al neoliberalismo. Y por ello todos los esfuerzos que se hagan por desarrollar visiones compartidas, propuestas unitarias, instituciones sociales en el plano de la elaboración intelectual, los movimientos sociales y las representaciones políticas van a ser esenciales para salir de estos espacios fragmentarios en los que hemos sido aislados. El grado de crisis social al que estamos confrontados debería comprometernos a trabajar para conseguir al menos que el monótono y antisocial discurso económico dominante tuviera que hacer frente a un rival de altura como merece la situación.

    El desplome. Sin producción, sin ideas nuevas, ¿ en qué se basa nuestra economía ? | 11-09-2008 - 06:54:06 GMT 1 #

  3. Los economistas de La Moncloa. Analistas de empresas beneficiadas por la burbuja asesoran al gobierno, por Juan Torres López: A finales de julio, el Gobierno convocaba a un grupo de conocidos economistas. Analizamos la trayectoria neoliberal de los llamados a buscar salidas ante la crisis.

    Da la impresión de que el presidente del Gobierno no tiene mucha suerte con los economistas que le rodean. O que no elige bien.

    No me voy a referir a las ideas liberales de quienes forman parte de su Oficina Económica, porque al fin y al cabo eso es resultado de una preferencia. Lo que me extraña ahora es que el presidente recurra a economistas que se equivocan en sus análisis y previsiones. Así, el informe que le preparó David Taguas como director de la Oficina para 2007 decía nada más y nada menos que “el escenario de riesgo caracterizado por una desaceleración brusca de la actividad como consecuencia del comportamiento del mercado hipotecario y del déficit por cuenta corriente de EE UU tiene una probabilidad bastante reducida” (Informe Económico del Presidente 2007).

    Y me temo que algo parecido le vuelva a ocurrir al presidente a la vista de los “destacados economistas”, en expresión de los medios de comunicación, a los que ha convocado para que le analicen la crisis y sus repercusiones.

    Profecías poco afortunadas

    Veamos. Ángel Laborda es el director de coyuntura y estadística de Funcas y en noviembre de 2006 decía : “Las condiciones que determinan la demanda, la oferta y el precio no van a cambiar drásticamente en los próximos dos o tres años como para que se produzca un pinchazo (...) La previsión es que el BCE (...), como mucho, los siga subiendo hasta el 4% en el próximo año” (El Mundo, 24 de noviembre de 2007). Otro de los economistas convocado por el presidente es Juan Iranzo, director del Instituto de Estudios Económicos, que en abril del año pasado opinaba que “la construcción sigue teniendo buenas perspectivas en España” (ABC, 25 de abril de 2007). También asesorará a Rodríguez Zapatero, Juan José Toribio, ex director ejecutivo del FMI. En febrero de 2007 se informaba que en su opinión “la inflación está suficientemente controlada y que no es necesario subir tipos”.

    Aunque es cuestión de apreciaciones sobre lo que se entiende por suave, también cabe destacar que lo que en marzo de 2007 apreciaba otro de los convocados, Carlos Maravall, de Analistas Financieros, era que el sector inmobiliario “ha entrado en una fase de aterrizaje suave”.

    Y no deja de ser una opinión algo sorprendente sobre la evolución del sector inmobiliario la de José Luis Escrivá, director del Servicio de Estudios del BBVA, que en diciembre “El escenario de riesgo” (...) era “una probabilidad bastante reducida”, según el informe económico de Moncloa de 2007 del año pasado opinaba que registra una “convergencia ordenada entre oferta y demanda de vivienda” y que en esa misma fecha señalaba como ejemplo “de la robustez” del sector de la construcción el hecho de que no se hayan sucedido muchos más casos de quiebras y suspensiones de pagos de empresas (Europa Press, 20 de diciembre de 2007).

    Tampoco suele ser muy acertado en sus previsiones José Antonio Herce. En 1995 pronosticaba que la Seguridad Social tendría un déficit del 0,77% del PIB en 2005, en otro trabajo de 1996 aventuraba que sería del 1,80%, en otro trabajo con Alonso en 1998 lo estimó en el 1,17% y en su último estudio de 2000 en el 0,03%. La realidad fue que en 2005 se registró un 1,1% de superávit.

    En fin, una simple búsqueda a través de Google permite comprobar que los economistas que ha convocado el presidente del Gobierno no son precisamente los mejores adivinos del Reino y por eso cabe preguntarse entonces qué otra cualidad común les ha podido llevar a la Moncloa. Quizá la respuesta sea que son todos de querencia liberal y que están vinculados a organismos bastante poderosos. La respuesta y al mismo tiempo el problema.

    Juan Torres López, catedrático Economía en la Universidad de Málaga. Este artículo se encuentra en su blog : www.juantorreslopez.com

    Los economistas de La Moncloa. Analistas de empresas beneficiadas por la burbuja asesoran al gobierno. | 11-09-2008 - 07:03:55 GMT 1 #

  4. Futura sin futuro (coeficiente de caja):Los trabajadores han recibido las malas noticias entre lágrimas. Todo apunta a que la aerolínea Futura cerrará definitivamente ya que, tal y como ha informado la directiva a los representantes de los trabajadores en una reunión celebrada este martes, la compañía no va a poder presentar el plan de viabilidad que exige Aviación Civil, y por tanto "debemos suponer que pueden retirarnos la licencia. Este es el primer paso para afrontar la liquidación de Futura" ha dicho el presidente del Comité de Empresa, Alejandro Juárez.

    El encuentro entre la dirección de Futura y el Comité de empresa ha durado casi tres horas, interminables para una veintena de trabajadores que esperaban a las puertas de la sede de la aerolínea. Al término de la reunión, el presidente del Comité, Alejandro Juárez, ha confirmado que Futura dará el primer paso para "liquidar la empresa", esto es, informar a Aviación Civil de la imposibilidad de presentar en el plazo convenido un plan de viabilidad económica que les permita seguir volando.

    Mientras, representantes sindicales asistentes a la reunión con la directiva han explicado que una de las posibilidades que baraja la compañía es la de "cerrar una aerolínea y abrir otra". En concreto Manuel Pedro López, representante del sindicato de pilotos SEPLA en Futura, ha anunciado al término de la reunión que "nos han dicho que cierran el lunes y que si acaso en enero montarán otra compañía de menos costes". Esto se refiere no a una 'low cost' de cara a los pasajeros sino una reducción en logística y personal pero con el mismo carácter de vuelos chárter.

    Por su parte Iyabó Carbó, directora de Relaciones Externas y Desarrollo Corporativo y una de las fundadoras de la compañía aérea, ha explicado que "la situación para Futura es crítica". Pese a todo no ha querido confirmar ni desmentir el cierre hasta el punto de que ha asegurado que "haremos todo lo posible por salvar la compañía". Sin embargo, preguntada por el plan de viabilidad ha respondido con otra pregunta ¿"¿Qué plan de viabilidad vamos a tener si no podemos sacar los aviones porque no nos suministran el combustible?".

    Sin garantías para cobrar la nómina
    A este respecto Juárez ha indicado que, "previendo que si se retira la licencia por parte de Aviación Civil" y hay un eventual un "cese" de la actividad de la empresa, al menos durante unos meses, el comité ha pedido a Futura garantías de que los 1.211 trabajadores de la empresa puedan percibir el salario a finales de este mes, según informa Efe.

    Sin embargo, la dirección "no ha dado ninguna garantía" de que las nóminas se puedan pagar, según Juárez.

    "Va a haber responsabilidades", ha asegurado Juárez, quien ha explicado: "Aquí se nos ha dicho que es un problema de caja (coeficiente de caja), no es un problema de ingresos. Aquí lo que ocurre es que hay unos costes exagerados".

    Juárez ha informado de que "se ha vaciado la caja (coeficiente de caja) dos veces: cuando Aer Lingus vendió la empresa en 2002, y hace 10 meses, cuando ha vendido la empresa a los actuales propietarios".

    El dirigente sindical ha señalado que Futura operaba con 32 aviones -de los que 14 son de su propiedad y el resto de la empresa americana Gecas-, y ahora la situación "es un cristo". "Se están reclamando por parte de los propietarios. Unos se van, otros no. Prácticamente, la totalidad (de los aviones) se está devolviendo", ha continuado. Respecto a la posible compra de la aerolínea por dos compañías extranjeras que se podrían haber interesado por Futura, solución apuntada por el presidente de la empresa, Román Pané, Juárez ha dicho que esas ofertas le suenan "a chino".

    En este sentido, Carbó ha dicho que este miércoles se reunirán con los inversores turcos para estudiar posibles salidas.

    La aerolínea Futura presentó el lunes el concurso de acreedores -antigua suspensión de pagos- ante el Juzgado de lo Mercantil nº1 de Palma de Mallorca, que deberá decidir si admite a trámite dicha petición. Dicha situación se debe a la crisis que atraviesa la compañía por la subida del precio del petróleo, entre otras causas. Otra de las medidas que prevé llevar a cabo la empresa es reducir su plantilla y su flota a la mitad, según la propia compañía.

    De hecho, la aerolínea, con 38 aeronaves y 1.211 trabajadores en plantilla, lleva dos días sin volar ya que sus proveedores, entre ellos los de combustible, les han cortado el suministro por falta de pago.

    Futura sin futuro (coeficiente de caja) | 11-09-2008 - 07:18:46 GMT 1 #

  5. Crisis, simplemente crisis, por
    ROSA ALONSO i MARTÍNEZ | Barcelona:
    Mi nombre es Rosa y estoy arruinada. A pesar de llevar desde los 17 años trabajando y haber conseguido cierto patrimonio, estoy arruinada.

    No se piensen que soy alguien derrochadora ni que me he hipotecado por encima de mis posibilidades. Estoy arruinada porque parece ser que lo que tengo no vale para nada. Ni como aval del banco más chic, ni del propio Cofidis. Por tanto no tengo crédito. Bloqueo total de tesorería.

    Resulta que hace dos años dejé mi estabilidad laboral en un buen puesto de trabajo para lanzarme a la piscina y montar mi propia empresa. La empresa empezó, creció y … pffff… llegó la crisis. Con ella, el despido de parte de mi plantilla y un replanteamiento global de mi vida laboral. Por tanto hoy me encuentro en los portalitos como infojobs, clasificados de La Vanguardia o Michael Page echando curriculums como una loca esperando un puesto que se ajuste a mi CV y mis necesidades (que además, tengo estudios y una experiencia que "pá qué") Eso sí, mi hijo jurídico sigue ahí por si a alguien se le ocurre algo o los bancos vuelven a abrir el grifo.

    Ese hoy (el de envío de CV) fue hace más de 15 días. Nadie llama, nadie. Qué pasa? Crisis, simplemente crisis. El hijo que quiero buscar tendrá que esperar. Esperar a que alguien (que no sea un Nobel sin respuesta) dé con Eureka!

    Crisis, simplemente crisis | 11-09-2008 - 08:32:22 GMT 1 #

  6. Chiringuito holding inmobiliario:
    Cinco Empresarios de la promotora Riviera Coast Invest han sido detenidos en Alicante por posible delito de estafa, con afectados en Murcia.
    La Brigada de Delitos Económicos de la Policía, considera que la promotora, construía apartamentos y los vendía a particulares con el compromiso de alquilarlos a estudiantes y jubilados, una especie de "chiringuito inmobiliario".
    La promotora prometía beneficios de entre el 6 y el 7 por ciento, pero los propietarios de los apartamentos no han cobrado y, además, algunos de ellos compraron pisos supuestamente libres de cargas que luego resultaron estar hipotecados, dos de las empresas del holding presentaron el pasado día 1 concurso voluntario de acreedores, equivalente a la antigua suspensión de pagos.El número de afectados por la supuesta estafa es de entre 600 y un millar, concurren los requisitos de grave repercusión en la economía nacional y de pluralidad de afectados en más de una provincia, ya que hay posibles estafados en Alicante, Murcia, Málaga, Granda y otras provincias.

    Chiringuito holding inmobiliario | 12-09-2008 - 00:55:01 GMT 1 #

  7. Los trabajadores catalanes sin techo ocupan permanentemente la plaza.-La plaza de la Vila de Madrid, en pleno corazón de Barcelona junto a la calle de Canuda y a pocos metros de la Rambla, se ha convertido en un espacio público sucio y degradado, hay trabajadores catalanes bebiendo a todas horas e incluso haciendo sus necesidades en uno de los sectores de la plaza. Pero, especialmente, se quejan de la basura que se amontona en las bocas de los contenedores subterráneos llenos cada día a partir de las siete de la tarde. Es una realidad que se repite desde hace mucho tiempo, según lamentan algunos de los empresarios. "Este espacio no es una tarjeta de presentación para Barcelona", dice una empresaria, mientras observa la plaza del Barri Gòtic. "La basura está casi siempre así, hay muchos trabajadores catalanes y los contenedores son demasiado pequeños, a ello se añade que los trabajadores no cuidán la plaza y les importa aún menos la imagen que se da", la existencia de muchos empresarios de comercios junto a la gran cantidad de basura que depositan los trabajadores hace que los tres contenedores soterrados se colapsen.

    Los trabajadores catalanes sin techo ocupan permanentemente la plaza | 12-09-2008 - 13:03:38 GMT 1 #

  8. Desequilibrios estructurales del capitalismo actual, por Emir Sader: La actual crisis económica y financiera internacional se inscribe en el marco de un largo ciclo de recesión, del cual el capitalismo no ha logrado salir, desde su inicio a mediados de los años setenta del siglo pasado. Sin esa inserción, es difícil la comprensión del carácter de esta crisis, de las consecuencias que puede producir y del escenario que debe surgir después de ella.

    Los ciclos y las crisis

    El capitalismo vive, por la propia naturaleza de su proceso de reproducción, articulado por ciclos, cortos y largos. Estos conjugan los ciclos cortos, en una perspectiva expansiva, si la curva de las subidas y los descensos de las oscilaciones cortas apuntan para arriba; recesiva si apuntan para abajo, de acuerdo a la teoría del economista ruso Kondratieff, retomada teórica e históricamente por Ernst Mandel.

    En la segunda post-guerra, el capitalismo vivió su "edad de oro", según Eric Hobsbawn, en que coincidieron virtuosamente la mayor expansión concomitante de las grandes economías capitalistas - los Estados Unidos, Alemania, Japón - , el llamado "campo socialista", dirigido por la Unión Soviética, y las economías periféricas, como México, Argentina, Brasil, con sus procesos de industrialización dependiente. La economía capitalista no dejó de presentar sus ciclos cortos de crisis, pero en cada nuevo ciclo se retomaba la expansión y empujaba la economía a niveles cada vez más altos.

    Fue un largo ciclo expansivo comandado por las grandes corporaciones internacionales de carácter industrial y comercial, apoyadas por un sistema financiero en expansión y por grandes transformaciones en la producción agrícola. Un modelo hegemónico regulador - o keynesiano o de bienestar, como quieran llamarlo - incentivaba las inversiones productivas, tendía a fortalecer la demanda de consumo interno, promovía el fortalecimiento de los estados nacionales y la protección de sus economías.

    Las crisis, como es típico en el capitalismo, expresaban procesos de superproducción o de subconsumo - como quieran llamarlos-, reflejando el desequilibrio estructural de ese sistema entre su - ya reconocida por Marx en el Manifiesto Comunista - enorme capacidad de expansión de las fuerzas productivas, pero que se confrontaba constantemente con su incapacidad para distribuir la renta en la misma medida de aquella expansión.

    En su fase final, el largo ciclo expansivo de la segunda pos-guerra vio ese excedente, resultado acumulado del desfase entre producción y consumo convertido en capital financiero - los llamados eurodólares, que fue aprovechado por países como Brasil, para reciclar su modelo económico diversificando su dependencia externa y favoreciendo la reanudación de la expansión económica interna, incluso antes del final del largo ciclo expansivo. Este factor - el golpe militar fue en el ciclo expansivo - diferenció el escenario económico brasilero de los demás países de la región, donde las dictaduras coincidieron con la recesión, por haberse dado durante el largo ciclo recesivo del capitalismo internacional.

    ¿Qué características tuvo el final de ese ciclo y el comienzo del nuevo, de carácter recesivo? Habiendo triunfado el diagnóstico de que el estancamiento económico se debía al exceso de regulaciones, el nuevo modelo se centró en la desregulación, por lo que las privatizaciones, las aperturas para el mercado externo, las políticas de "flexibilización laboral" y de ajuste fiscal, fueron sus expresiones más claras.

    Dos consecuencias importantes deben ser recordadas aquí, para comprender el carácter de la crisis actual y sus efectos en los países de América Latina. La primera de ellas, el gigantesco proceso de transferencia masiva de capital del sector productivo hacia el especulativo, que la desregulación promovió a escala nacional e internacional. Libre de trabas, el capital migró masivamente para el sector financiero y en particular para el sector especulativo, donde obtuvo muchos más beneficios, con mucha mayor liquidez y menos o ningún tributo para circular.

    Se configuró así, la hegemonía del capital financiero bajo la forma de capital especulativo, haciendo que más del 90% de los movimientos económicos se dieran, no en la esfera de la producción o del comercio de bienes, sino en la compra y venta de papeles, en las Bolsas de Valores o de papeles de las deudas públicas de los gobiernos.

    Se promovió la refinanciación de las economías, lo que significa, en primer lugar, la refinanciación de los Estados, cuyo primer y mayor compromiso pasa a ser el pago de las deudas, es decir, la reserva de recursos mediante el llamado "superávit primario" y la transferencia masiva y sistemática de los recursos del sector productivo para el capital financiero. Grandes grupos económicos con un banco o institución financiera a la cabeza, acostumbran a ganar más en inversiones financieras que en aquellas que dieron origen a las empresas que los componen. Gran cantidad de pequeñas y medianas empresas, entraron en procesos de endeudamiento, de los cuales no consiguieron salir. Otras, así como los consumidores, no se atrevieron a pedir préstamos, por el temor a endeudarse con altas tasas de interés.

    El capital financiero pasó a ser la sangre que corre por las economías de los países, definiendo el metabolismo que las preside. Un capital que tiene en la volatilidad, en la extrema liquidez, un elemento esencial, inherente, que le permite moverse rápidamente para donde puede tener mayores ventajas y, al mismo tiempo le atribuye un gran poder de presión, frente a las economías débiles que dependen estructuralmente de él.

    Las crisis en la fase neoliberal

    De estas características resulta el carácter centralmente financiero de las crisis en el período neoliberal, como se evidenció en la crisis mexicana, asiática, rusa, brasilera y argentina, entre otras. El sector financiero canalizó para sí los excedentes de capital, producto del desfase estructural entre producción y consumo, agudizada en la fase actual del capitalismo, en que el aumento de la productividad y la creatividad tecnológica siguieron profundizándose al mismo tiempo que se dieron procesos de concentración de renta entre las clases sociales, entre países y regiones del mundo.

    El poder devastador de estas crisis y el potencial de contagio se revelaron de la misma dimensión del tamaño de la apertura de las economías al mercado internacional y al peso que el capital financiero pasó a desempeñar en escala nacional y mundial. México siguió sufriendo los efectos de la crisis de 1994 durante muchos años. Lo mismo ocurrió con los países del sudeste asiático. En Brasil, la crisis de 1999 significó el pasaje a años de recesión, que sólo recientemente fueron superados. En Argentina la crisis tuvo consecuencias devastadoras desde el punto de vista económico, financiero, político y social.

    Son crisis que se desatan a partir del eslabón más frágil, más sensible, del proceso de reproducción - el sector financiero -, pero que rápidamente se propagan por el resto de la economía, por el papel central que este sector pasó a tener y por los aspectos psicológicos en los que se basa. No por casualidad el segundo libro de Francis Fukuyama se llama "Confianza", para indicar cómo las expectativas, positivas o negativas, asumen fuerza material en el juego especulativo.

    América Latina fue así, víctima privilegiada de estas crisis, que no por casualidad alcanzaron justamente a sus tres economías más fuertes, que habían sido exhibidas como modelos - la mexicana, brasilera y argentina. En los tres casos la crisis tomó la forma de ataque especulativo, de crisis financiera, que se extiende para el conjunto de la economía. Los capitales especulativos se valen del peso desestabilizador que tienen en la economía, para hacer valer esa posición, presionando con una salida brusca y masiva de capitales, acciones gubernamentales o simplemente el juego del mercado, lucrando enormemente con esas operaciones.

    Las crisis anteriores tenían como escenarios países de la periferia, con efectos que intensificaron la tendencia al debilitamiento de los países globalizados y la intensificación de la concentración de la renta y del poder de los países globalizadores.

    Incluso la crisis en Rusia podría ser caracterizada como la de una economía transformada en periférica, especialmente a mediados de la década de 1990. La excepción fue el ataque del megaespeculador George Soros a la libra esterlina inglesa, pero terminó siendo un caso puntual, lo que no modifica la norma general de las crisis en la periferia.

    En su conjunto, como crisis neoliberales, provocaron demandas de medicina neoliberal: más apertura de las economías - como sucedió fuertemente en los países del sudeste asiático - mayores préstamos del FMI y las correspondientes Cartas de Intención, con un incremento de los ajustes fiscales. La economía mexicana recibió un préstamo gigante de los Estados Unidos en el momento de la crisis de 1994, inclusive porque coincidía con el momento en que se firmaba el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA) y el surgimiento de la rebelión de los zapatistas en Chiapas. Como compromiso, México usó esos recursos para pagar los préstamos de los bancos norteamericanos y siguió profundizando el modelo neoliberal.

    El gobierno brasilero de Fernando Enrique Cardoso, frente a la crisis de 1999, elevó la tasa de interés al 49% y firmó la tercera Carta de Intención con el FMI, cuyas consecuencias extendieron la recesión por varios años. En la Argentina, la crisis provocada por la explosión del modelo de paridad peso/dólar, produjo la mayor regresión económica y social que el país conoció en toda su historia. El gobierno de Fernando de la Rúa trató de mantener el modelo heredado de Carlos Menem y con esto cayó a los pocos meses de asumir su mandato presidencial.

    La crisis actual y sus consecuencias

    La anterior crisis de la economía norteamericana se dio en el año 2000, cuando se desvanecía la ilusión de que la "nueva economía" permitiría que el capitalismo no sufriese más sus crisis cíclicas, ya sea porque la informática le permitiría preverlas y así evitarlas, ya sea porque nuevas demandas como las de las computadoras, generarían, de la misma forma que en el caso de los automóviles, el lanzamiento anual de nuevos modelos, que extenderían cada vez más la demanda. En aquel momento, el papel de los mercados norteamericanos en el mundo, seguía siendo determinante, transfiriendo los efectos de su recesión para la economía mundial.

    Esta vez la crisis norteamericana se produce en un escenario internacional que ha cambiado. La continua expansión de los países emergentes - entre ellos principalmente China e India, pero también los países de América Latina, que mantienen constante el ritmo de crecimiento, en particular Brasil y Argentina – amortigua la disminución de la demanda de los Estados Unidos y, por primera vez, la recesión de la economía norteamericana no tiene efectos directos y devastadores sobre la economía mundial.

    Pero, como esta crisis se ve agravada con el aumento de los precios de los productos agrícolas y la continua crisis del petróleo, se constituye en verdad en una triple crisis: sus efectos son más profundos y extensos que una simple crisis cíclica de la economía norteamericana. Son afectadas no solo las exportaciones para los Estados Unidos, sino también los importadores de energía y productos agrícolas, que en mayor o menor proporción afecta a todos los países en el mundo.

    Sin embargo, al igual que cualquier fenómeno de un sistema caracterizado por la extrema desigualdad de la riqueza y del poder entre regiones y países y dentro de cada país, los efectos de las crisis no se distribuyen por igual entre todos. Hay ganadores y perdedores, verdugos y víctimas.

    Como la crisis está en pleno desarrollo, sus alcances no pueden ser evaluados en toda su plenitud, se dan pugnas para ver quien consigue sacar ventaja, quien trata de perder menos, por lo que aún no es posible evaluar con precisión los daños en toda su extensión y quien los asumirá. Es verdad que el mundo cambiará a partir de esta crisis, inclusive porque toca tres puntos nodales de las relaciones económicas y del poder actual: dinero, energía y alimentos. Sin embargo, las estructuras de poder, de producción y de distribución de la riqueza reinante, garantizan resultados muy diferentes para las distintas regiones y países como consecuencia de las crisis.

    En la combinación del aumento de los precios del petróleo, de los productos agrícolas y la disminución de la demanda de los Estados Unidos y de Europa, los países más pobres, que son la gran mayoría del África, Asia y América Latina, perderán claramente, con fuertes presiones recesivas, déficit en la balanza comercial y el aumento del endeudamiento. Los países exportadores de petróleo y de productos agrícolas con alzas más significativas, tendrán sus situaciones atenuadas, pero las presiones inflacionarias no perdonan a ningún país, y con ellas, las políticas recesivas vuelven a imponerse.

    En América Latina, los efectos son más pesados y directos para los países que siguen dependiendo en mayor medida del comercio con los Estados Unidos: México, América Central y el Caribe en primer lugar. En segundo lugar, los países con pautas exportadoras menos valorizadas o aquellos que hubiesen tenido su ciclo de expansión económica excesivamente centrado en las exportaciones, especialmente las economías más abiertas, entre ellas las que tienen tratados de libre comercio con los Estados Unidos, como Chile , Perú, además de los ya mencionados México, Costa Rica y otros países centroamericanos y caribeños. Deben ser relativamente menos afectados los países con pautas exportadoras más diversificadas – ya sea en los productos, ya sea en los mercados - como Brasil, en parte Argentina, y los que participan en los procesos de integración regional – ya sea en el Mercosur o en el Alba. Para estos, las crisis son una oportunidad especial para acelerar e intensificar los procesos de integración, del comercio, así como los planos financieros y energéticos.

    Ya sea por la combinación de las crisis, ya sea porque afecta profundamente a los Estados Unidos, en el momento en que, por primera vez, su peso en la economía mundial disminuye, el mundo y América Latina en particular, tendrán fisonomías distintas, ya sea acelerando transformaciones que ya están en marcha, o dando inicio nuevas dinámicas, pasadas las crisis – cuya duración y profundidades, aún no pueden ser medidas con precisión.

    Desequilibrios estructurales del capitalismo actual | 13-09-2008 - 17:29:16 GMT 1 #

  9. La economía y la bolsa, por CARLOS BARCELÓ | Barcelona :
    Existe la creencia, muy divulgada por los medios de comunicación, de que la bolsa es el reflejo de la marcha de la economía de un país. Si la bolsa sube, todo marcha bien, pero si baja... ¡habrá que apretarse el cinturón! ¡Nada más lejos de la realidad! La bolsa no es más que un mercado donde se negocian las acciones de algunas empresas, no más de un 5% de la totalidad de las existentes en un país, comprando y vendiéndolas para obtener mayores rentabilidades que las que daría cualquier depósito bancario. Allí se invierte el dinero sobrante de instituciones y particulares para obtener beneficios. Una acción de 1.000 euros, por ejemplo, se negocia y renegocia hasta llegar a valer muchas veces más. La acción, pues, no representa ya la parte alícuota del capital de una empresa sino la posibilidad de alguien ajeno a ella para generar unos beneficios que no dependen de la actividad empresarial. Como tal mercado abierto, está expuesto a altibajos, rumores, insolvencias, tejemanejes y todo lo que usted quiera adivinar. ¡Nada de representar la economía del país! Sólo representa el desmedido intento de obtener los mayores beneficios posibles, sin hacer nada por generarlos. Claro que es un mercado a donde acuden empresas para obtener capitales, pero para este menester existen muy diversificadas formas, también muy operativas y quizá sujetas a más y mejores controles. De las 35 empresas que figuran en el Ibex 35, 33 están dando beneficios normales, de lo que se deduce que la economía no está tan mal como se asegura, pero los medios de comunicación toman aquella como un termómetro y sus subidas y bajadas, muy comentadas y aumentadas por la rumorología, implican la toma de decisiones muy variadas. Los movimiento bursátiles, mal explicados, como casi siempre sucede, provocan falta de confianza en el mercado de la economía general. Para más inri, los inversores no saben correctamente cómo tomar decisiones y así los movimientos de las bolsas extranjeras o la marcha de la economía deotros países influyen decisivamente en aquellas decisiones, causando un efecto dominó difícil de controlar. Todo ello ha confluido en hacer de la bolsa un espejo deformante de la economía y si la bolsa sube o baja, sus efectos se reducen a los inversores, no a la economía. Las empresas bien gestionadas no temen estos movimiento, si no es por el temor de tener dificultades en obtener financiación de capitales, pero resulta que que el 95% de las empresas de un país no acuden a la bolsa y, por lo tanto, no debieran sentirse afectadas, y sin embargo lo están. ¿Por qué? Pues porque sus directivos son más negociantes que auténticos empresarios, carecen de la profesionalidad necesaria y se dejan influir por rumores más que por datos objetivos.

    La economía y la bolsa | 14-09-2008 - 17:15:41 GMT 1 #

  10. Fannie y Freddie: Neoliberalismo de estado, por Reseña Estratégica:

    La ya esperada decisión del Gobierno de EU, de poner bajo custodia a los gigantes hipotecarios Fannie Mae y Freddie Mac, tomada el pasado domingo 7 de septiembre, para ostensiblemente evitar una catastrófica quiebra del sistema financiero "globalizado", representa simplemente el precio a pagar por la idea de que los mercados autorregulables son las fuerzas motrices fundamentales de la economía. O, como lo dijo el ex-ministro de Hacienda de Brasil Luiz Carlos Bresser Pereira, reflejando el consenso de sus colegas invitados a los festejos de los 200 años del Ministerio de Hacienda brasileño, es "el entierro del neoliberalismo".

    Hasta el mismo Wall Street Journal, el portavoz por excelencia del modelo "anglo-americano" de capitalismo salvaje, anticipa que la intervención estatal en las literalmente quebradas empresas hipotecarias deberá ser seguida por otras, en especial en el sector de las tarjetas de crédito -igualmente amenazado por niveles históricos de endeudamiento de sus poseedores- y en la industria automotriz, para evitar la quiebra de una o más de las "Tres Grandes" armadoras norteamericanas. O sea, una vez más los excesos financieros en los propios Estados Unidos confirman lo imprescindible que es el consagrado Estado nacional soberano como la entidad política más capaz de organizar las sociedades en pro del interés colectivo.

    En efecto, como lo hemos venido enfatizando en nuestras publicaciones, lo que estamos presenciando es el agotamiento de este "modelo anglo-americano" basado en el privilegiar la usura en vez de las actividades productivas. En un artículo divulgado en su blog ("Fannie Mae y Freddie Mac -nuestra crisis de hoy es parte de un patrón que ya ocurrió antes"), el historiador Robert Patterson hace una muy didáctica comparación con el período de expansión que se verificó en Europa a partir del siglo XIII, trágicamente encerrado con los excesos financieros y la Peste Negra de mediados del siglo siguiente:

    "Como en todos los sistemas, hay largos períodos de equilibrio. Los buenos tiempos del crecimiento del mundo medieval dieron confianza a las personas. Con la confianza, las tasas de crecimiento aumentaron y la población comenzó a crecer. Con el aumento de la población, las tensiones aparecen. Muy probablemente, los precios de los alimentos y de la energía aumentan. Los salarios y los bienes manufacturados no aumentan tan de prisa. ¿Tiene sentido, no?

    "En el siglo XIV, la retroalimentación de la energía y de los alimentos más estimados era más inmediata de lo que es hoy. Una vez que la leña fácil ya había sido cortada, los precios de la energía se disparaban. Con un sistema alimentario bastante localizado y sin maquinaria o productos químicos, había poca probabilidad de expansión rápida. Así, en la medida en que la población crecía, los precios de los alimentos también aumentaban.

    "A los propietarios de la tierra les fue bien. Todos sus siervos tenían que usar los 'depósitos de la compañía'. Los propietarios poseían no solamente las vidas de sus siervos, sino los molinos y el poder monopolista de evitar que los siervos hicieran algún negocio, excepto con ellos. Los negocios y el capital se expandieron rápidamente.

    "Los pobres se volvieron más pobres -los ricos, más ricos. Los gobiernos se volvieron más pobres, porque los ricos conseguían exenciones de impuestos y los costos del gobierno -guerra incesante- seguían aumentando. Para mantener el sistema funcionando, los monarcas desvalorizaban sus monedas. La inflación se desató y la confianza en el dinero cayó. Todo el edificio era mantenido en base a un sistema bancario bastante sofisticado. Los mejores expertos de Wall Street, estaban entonces en Italia.

    "Pero, así como hoy, al final, el juego financiero vacío llegó a su fin. En 1298, el Bear Stearns de la época, la Gran Tabla del Banco Buonsignori de Siena quebró y fue rescatada. En 1307, el banco quebró y se llevó a muchos con el. Por un momento el juego vació fue retomado por los bancos florentinos -inclusive los Bardi y los Peruzzi. Pero, en 1302, los bancos florentinos también comenzaron a caer. En 1343 y 1346, quebraron los mayores de ellos.

    "El sistema estaba estirado al límite. No había colchón para la caída. En 1348, vino el golpe final. La Peste Negra alcanzó a Europa como un tsunami. La población no solamente disminuyó en 1348, sino que en todo el resto del siglo.

    "¿Este patrón no se encaja en nuestra propia experiencia? De hecho, no solamente encaja, sino que también ya aconteció varias veces antes. Pero nunca el escenario para la caída fue tan grande".

    Así como ocurrió con Northern Rock en la Gran Bretaña, la estatización de hecho de las gigantescas hipotecarias estadounidenses significa una intentona desesperada del Establishment anglo-americano para estirar un poco la vida de su sistema caduco, en un esfuerzo de posponer el inevitable calendario de la crisis sistémica, tal vez, para después de las elecciones presidenciales norteamericanas de noviembre. Tenga o no éxito tal intento, la realidad ya sentenció el fin de una era.

    Fannie y Freddie... | 16-09-2008 - 07:13:38 GMT 1 #

  11. Lehman y el fin de la era del apalancamiento, por Spengler: Lehman Brothers sobrevivió a la Guerra Civil estadounidense, a dos guerras mundiales y a la Gran Depresión, pero hoy, lunes, la firma que estableció el estándar para los mercados de ingresos fijos será liquidada. Las pérdidas potenciales son tan tóxicas que ninguna de las principales instituciones financieras estuvo dispuesta a adquirirla.

    El fin de Lehman Brothers viene después de la quiebra durante la semana pasada de dos de las agencias de garantía hipotecaria estadounidenses, Fannie Mae y Freddie Mac. Es notable que las autoridades de EE.UU., agotadas por sus esfuerzos de rescatar a los garantes de hipotecas y otras firmas, hayan abandonado a Lehman a su suerte.

    Se ha perpetrado un inmenso engaño contra los mercados financieros globales durante los últimos 10 años. Una economía estadounidense basada en abrir contenedores de China y vender su contenido en Wal-Mart, o vender casas de acá para allá, suministra una rentabilidad limitada. Allí donde la rentabilidad subyacente de la economía estadounidense era pobre, la ingeniería financiera lograba transformar ganancias escasas en otras aparentemente copiosas usando la magia del apalancamiento.

    El ingreso de los consumidores estadounidenses se estancó, pero el precio de sus casas se duplicó simultáneamente entre 1998 y 2007 gracias al uso del apalancamiento de las finanzas hipotecarias. La rentabilidad de las corporaciones estadounidense podrá haberse desacelerado, pero la aplicación del apalancamiento en la forma de fusiones y adquisiciones financiadas con bonos basura multiplicó la estrecha banda de la rentabilidad.

    Wall Street y la City de Londres aprovecharon la ola de rentabilidad sin precedentes suministrando apalancamiento a precio excesivo a los mercados de consumidores y corporativos. Dirigida por los ingenieros financieros en Lehman, la industria de los valores generó una enorme infraestructura de personal, sistemas, y riesgos financieros. Tuvieron tanto éxito que cuando paró la música, no hubo manera de liquidar elegantemente ese mecanismo. No quedó otra cosa que permitir que se desplomara.

    El Gran Crash Financiero de 2008 ha entrado a una nueva fase, a juzgar por la apertura del mercado en Europa y los precios de futuros en EE.UU. El fracaso de Lehman y la rápida decadencia de otras firmas financieras, sobre todo American International Group (AIG), el mayor asegurador del mundo, han llevado los valores de las acciones a sus más bajos niveles del año.

    La causa más próxima del Gran Crash es el incremento de los escasos rendimientos del capital mediante el apalancamiento. La disminución del rendimiento del capital, sin embargo, provino de un desequilibrio global de la oferta y la demanda de capital como reacción ante el rápido envejecimiento de la población del mundo. Los jubilados que envejecen en Europa y Asia tienen que encontrar a jóvenes que paguen intereses para sus pensiones, y no hay suficientes jóvenes en su país. Los alemanes entre 15 y 24, en el umbral de la formación de familias, representan sólo un 12% de la población actual del país y bajarán a sólo un 8% en 2030. Pero ahora un quinto de los alemanes está al borde de la jubilación y la mitad estará allí a mediados del siglo.

    En efecto, los estadounidenses pidieron prestado un billón de dólares al año contra la esperanza de que continuara el ritmo de aumento de un 10% en los precios de las casas, produciendo una burbuja que ahora ha estallado. No es diferente de la burbuja de los bienes raíces que contribuyó a la devaluación del bhat tailandés en 1997, con la excepción del tamaño y del impacto global.

    Es fácil cambiar el sistema financiero, argumenté en mi ensayo del 20 de mayo. Los bancos centrales pueden reunirse cualquier martes por la mañana y anunciar estándares más duros para préstamos. Pero es imposible arreglar los problemas financieros que surgen de la senectud europea. Gracias a la política de un solo niño, sin embargo, China tiene una población relativamente joven que envejece más rápido que cualquier otra, y el apetito chino por los ahorros excede ampliamente lo que puede ofrecer su propio mercado financiero.

    No hay nada complicado respecto a las finanzas. Se basan en que la gente mayor presta a los jóvenes. Los jóvenes invierten en casas y negocios; los ya mayores ahorran para adquirir activos para su jubilación. La nueva generación apoya a la anterior, y los sistemas de jubilación simplemente reparten proporcionalmente los derechos al ingreso entre las generaciones. Nunca antes en la historia humana, sin embargo, ha sucedido que no haya surgido una nueva generación.

    El mundo siguió enviando capital a EE.UU. durante los últimos 10 años, sin embargo, porque ningún otro mercado podía absorber los ahorros de Europa y Asia. Los mercados financieros, por su parte, encontraron medios de persuadir a los estadounidenses para que pidieran prestado más y más dinero. Si no había suficientes estadounidenses jóvenes pujantes para que se prestara dinero sobre una base sólida, los bancos amañaron que a una cantidad menor de estadounidenses se les prestara más dinero sobre una base frágil. Por ese motivo, hipotecas de alto riesgo, con sólo interés, sin pago inicial y otros préstamos aumentaron considerablemente en las carteras de los bancos.

    Es tentador ver en el fracaso de Lehman Brothers y la fusión forzada de Merrill Lynch con Bank of America un fracaso de la “cultura corporativa.” En el caso de una gran firma financiera que ha superado muchas tormentas, el fracaso de una cultura de negocios contiene más información. Los mercados crediticios conectan lo que hacemos hoy con lo que planificamos para el futuro. Como el futuro es incierto tenemos que tener fe en el resultado, y por eso la palabra “crédito” se deriva de la misma raíz latina que denota creencia en el sentido religioso. Necesitamos un cierto grado de confianza en nuestras contrapartes. La tarea de las grandes firmas financieras es crear confianza entre prestatarios y prestadores y establecer un lazo entre el presente y el futuro.

    Es de poca importancia en la situación general, pero en el triste, extraño pequeño mundo de los estudios empresariales, la cultura de Lehman valía como ejemplar, un fanal para los ambiciosos y avariciosos. El fin de Lehman es, sin duda, un evento menor en comparación con los afanes de las agencias de garantía de hipotecas de EE.UU., que necesitaron un rescate gubernamental en la semana pasada, pero es un hito en la descomposición corporativa estadounidense.

    Por una encantadora coincidencia, las dos quiebras de grandes firmas de negociación de valores que han tenido lugar hasta la fecha ocurrieron en extremos puntos opuestos del espectro cultural corporativo. Lehman es la segunda gran firma de valores de EE.UU. que quiebra este año, después del desplome en marzo de Bear Stearns, cuyos fragmentos fueron recogidos por J P Morgan Chase.

    Bear era un grupo de incoherentes intrusos, dirigido por judíos sin pedigrí social. Jimmy Cayne, presidente de la firma, nunca terminó la universidad y literalmente comenzó su carrera comerciando con chatarra. Los gerentes de Bear jugaban bridge, y se enorgullecían de no poseer cultura corporativa excepto un instinto de piraña para el próximo negocio. Un libro de notas del ex director ejecutivo de Bear, Alan Greenberg, circuló hace algunos años, incluyendo una sátira en la que el jefe de Bear clasificaba a sus competidores que habían mordido el polvo con el pasar de los años según la filosofía de dirección que cada uno había abrazado, por ejemplo, “gerenciamiento total de la calidad” y otras palabras grandilocuentes. Bear rechazaba orgullosamente la cultura corporativa y la filosofía administrativa como muestras de amor propio desgastado.

    En Bear, los socios llevaban sus propios negocios y ocultaban sus mejores métodos ante sus colegas para impedir que alguno se entrometiera en su acción. El método favorito de comunicación de la dirección era el llamado telefónico de un minuto de duración. Lehman realizaba reuniones para planificar la reunión que establecería la agenda para la reunión que tomaría la decisión y, claro está, cada departamento e interés tenía que estar representado. Era llamado “trabajo de equipo.” Como resultado, todos los recursos de Lehman eran reunidos para los proyectos en los que la firma fijaba sus prioridades.

    Se escucharon chasquidos de lenguas en todo Wall Street cuando Bear sucumbió por última vez. “A nadie le gustaba Jimmy Cayne [de Bear], dijo un alto asociado de Lehman Brothers, “pero a todos les gusta Dick Fuld [presidente ejecutivo de Lehman Brothers]. Cayne no era de nuestra clase, querido; el refugiado advenedizo de un depósito de chatarra había subido demasiado alto y recibió lo que merecía. La Reserva Federal abrió sus facilidades de préstamo para bancos comerciales a compañías de inversión en la bolsa de valores por primera vez en la historia, el día después del cierre de Bear Stearns. Lehman y otros fueron los beneficiarios de la dadivosidad oficial que no fue ofrecida a Bear Stearns.”

    Puede que a todos les guste Dick Fuld, que preside un ejército de especialistas en redes con conexiones sociales, participación política, que tiene uno de los mejores acopios de favores hechos y cobrables. Pero a nadie le gusta suficientemente como para comprar su firma, que al parecer ha sido rechazada a cualquier precio por un banco coreano, por Barclay’s Bank del Reino Unido, y finalmente por Bank of America.

    Anteriormente, durante este año, las autoridades estadounidenses permitieron que instituciones financieras marcaran sus libros a valores ficticios, en la esperanza de que finalmente volvieran los precios de hipotecas, las estructuraciones de deudas de consumidores, instrumentos financieros estructurados corporativos, etc. Si las autoridades hubieran obligado a los bancos a marcar al nivel de la oferta existente en el mercado, todos ellos habrían sido insolventes.

    El problema es que lo más fundamental está empeorando, no mejorando – los precios de todo este producto estructurado no vuelven y en algunos casos los flujos de fondos están siendo afectados. Un seis por ciento de las hipotecas de EE.UU. están pendientes de liquidación, y el recobro al liquidar parece moverse alrededor de un 50%, en lugar del nivel de 98% que existía cuando los precios de casas estaban aumentando. Mientras más se espere, peor resulta la cosa. Todos miraban a la cartera de Lehman, la comparaban con la oferta del mercado, y se daban cuenta de que podrían tener un agujero negro de pérdidas. Lo mismo vale para Washington Mutual, la institución de ahorratividad estadounidense que probablemente será la próxima en llegar a la guillotina.

    La quiebra de Lehman y de Bear Stearns no refleja el colapso de un tipo particular de cultura corporativa. Como señalara, las dos firmas encarnaban puntos de vista radicalmente diferentes de la cultura corporativa. Lo que destruyó a ambas firmas fue, más bien, una repentina ruptura en la cadena de expectativas entre el presente y el futuro. Los ahorristas de hoy ya no pueden tener ninguna confianza en que vayan a ganar suficiente para financiar sus jubilaciones arriesgando dinero. Han descubierto que de una u otra manera, sus inversiones han alimentado una burbuja del mercado de valores en lugar de crear valor.

    Los participantes en el mercado están reaccionando mediante una huída del riesgo, y es lo que tienen que hacer. Es lo que lleva a las grandes crisis. El modelo de rebote de los mercados bursátiles en baja fue marcado por repuntes del mercado bajista cada vez que los gobiernos de EE.UU. y otros países intervenían para rescatar a la última víctima. La capacidad del gobierno de EE.UU. de influenciar los eventos, sin embargo, parece haberse agotado. El Tesoro y la Reserva Federal no pueden rescatar a todos. Después de Lehman, el asegurador AIG y Washington Mutual pueden ser los próximos en quebrar, seguidos por varios bancos regionales.

    No veo otra solución que permitir que los grupos familiares estadounidenses inicien el doloroso proceso de reconstruir sus estados de cuentas, lo que implica una economía desacelerada durante los dos próximos años. Es demasiado tarde para detener el Gran Crash de 2008. La pregunta sigue siendo cuál será el mejor modo de salvar lo que se pueda.

    (Copyright 2008 Asia Times Online (Holdings) Ltd.

    Lehman y el fin de la era del apalancamiento | 17-09-2008 - 06:44:39 GMT 1 #

  12. Docenas de miles de millones para salvar a los bancos; nada para salvar a las personas, por Juan Torres López: El Banco Central Europeo acaba de inyectar docenas de miles de millones de euros en los mercados para salvar a los bancos. Solo 70.000 millones en un solo día, y muchos más en los anteriores y siguientes. La Reserva Federal ha hecho exactamente igual: llegó a inyectar 50.000 millones de dólares en una jornada, y tamben otros muchos miles de millones de recursos públicos para hacerse cargo de las pérdidas de bancos en quiebra o para refinanciar a otros que están hasta el cuello como consecuencia de sus operaciones arriesgadísimas.

    Es verdad que estos bancos centrales no ponen dinero a disposición libre de los bancos en crisis, sino que lo que hacen es proporcionar financiación, la mayoría de las veces a través de fórmulas muy sofisticadas, que en realidad no suponen que aumente la disposición efectiva de dinero de quien lo recibe. Pero, en cualquier caso, estas inyecciones de liquidez en los mercados suponen una válvula de escape para los bancos, que gracias a ello pueden seguir realizando sus operaciones habituales y, en consecuencia, continuar obteniendo nuevos y más altos beneficios.

    Se trata de operaciones que solo agravan el problema. En primer lugar, porque lo que hacen los bancos con esa liquidez es continuar con lo que hoy día saben y les conviene hacer: especular con productos financieros muy arriesgados (como las hipotecas subprime o los "paquetes" compuestos con ellas) que son los que han provocado la crisis. Y, en segundo lugar, porque así no abordan la cuestión de fondo fundamental: acabar de una vez con la regulación tramposa que ha permitido que las finanzas internacionales sean un auténtico espacio opaco de chanchullos, de engaños, de corrupción, de opacidad y de riesgo extraordinario aunque muy rentable para los bancos y especuladores.

    Estas dos circunstancias son las que permiten afirmar sin ningún género de dudas que los bancos centrales han sido, primero, corresponsables de la crisis (por haber establecido la regulación que ha permitido que pase lo que ha pasado); luego, cómplices de los bancos que han llevado a cabo las operaciones que han provocado la crisis (por hacer oídos sordos a las demandas de intervención que se se han hecho para evitar las corruptelas y el riesgo); y, a la postre, pirómanos metidos a bomberos (por aplicar políticas y tomar decisiones que no hacen sino alimentar la crisis que dicen abordar).

    Por todo ello, los bancos centrales, sometidos como hoy día lo están a la ideología ciega de los neoliberales que los gobiernan, se han convertido en unas instituciones verdaderamente negativas y peligrosas para la estabilidad de la economía mundial. Pero no solo por esas razones.

    Hay que tener muy poca vergüenza, una falta de sensibilidad infinita y un cinismo visceral para estar haciendo todo eso para favorecer a los bancos propiedad de los más ricos del mundo y, al mismo tiempo, no tener más discurso que demandar salarios más bajos y austeridad para los que menos tienen. Y, por supuesto, hay que tener una sangre muy especial para ser capaces de estar proporcionando a los mercados bancarios cientos de miles de millones de dólares de financiación privilegiada y no tener ni un miserable euro, ni un podrido dólar para ponerlo a disposición de los 900 millones de hambrientos del planeta, de las poblaciones pobres de Haití, de Cuba que padecen los destrozos de los huracanes o de otros países que pasan sufrimientos de todo tipo.

    Tienen todo el poder y el dinero, pero carecen de la generosidad y de la sensibilidad que diferencia a los seres humanos de los animales. Son eso, animales programados solamente para ganar dinero: dispuestos a darlo todo para salvar a los bancos, pero incapaces de dar nada para salvar a las personas.

    Lo que está pasando en nuestro planeta es realmente increíble: los organismos internacionales, las ONG, miles y miles de personas reclamamos solidaridad, ayuda, cooperación, un reparto más equitativo de la riqueza, sensibilidad ante e sufrimiento ajeno. Y los gobiernos y los bancos siempre dicen lo mismo: que no hay dinero, que hay que recortar gastos, que no es bueno que los estados intervengan... Lo contrario de lo que hacen cuando los necesitados son los ricos. Entonces, todo es ayuda y los discursos de antes se olvidan.

    Un discurso cínico y criminal contra el que es preciso que los ciudadanos nos rebelemos de la manera que sea con toda nuestra fuerza.

    Juan Torres López es catedrático de Economía Aplicada. Su web personal: www.juantorreslopez.com

    ...millones para salvar a los bancos; nada para salvar a las personas | 17-09-2008 - 06:52:31 GMT 1 #

  13. Cambio de época, por Ezequiel Meler: La crisis económica en los Estados Unidos marca, evidentemente, un final de época. No el fin de la historia que proclamara, parece que hace tanto, Fukuyama. No la victoria del liberalismo y la finalización de los conflictos. Tampoco, seamos justos, el fin del capitalismo. No, la historia sigue, terca ella, y al menos esta vez, acepta incluso un registro irónico.

    Destaca, sí, el fin de la hegemonía del pensamiento neoliberal. Es el fin, un nuevo fin, del modelo de norteamericanización de lo público que latía en los proyectos privatistas y exclusores propios de los años noventa. La crisis de los países centrales, que es norteamericana pero también europea, marca el final de una etapa de pensamiento único, etapa que en rigor había acabado ya en la periferia, donde se registran los ciclos de crecimiento más fuertes de los últimos años. Las grandes corporaciones, verdaderos monstruos con presencia multinacional y facturaciones similares a las de varios Estados, se desploman en el aire, acudiendo al salvataje el Estado. Toda una paradoja: el Estado, principio de unidad política de la sociedad, ese mismo Estado que no debía intervenir en la economía para no “distorsionarla”, ahora irrumpe para evitar una catástrofe.

    No hay nada que festejar en una crisis. No sólo por la inevitable perspectiva de su impacto, si bien moderada por las características del crecimiento argentino, sino antes que nada por su dimensión humana. No hay nada de "socialismo" en este renovado estatismo: se han protegido las ganancias y los capitales de los grandes inversores, que han permanecido privadas. Las pérdidas, ellas sí se han socializado. Nada se ha hecho, en cambio, para prevenir el impacto social del cambio: los despidos masivos, los desalojos, etc.

    Sorprende que sólo aprendamos de la catástrofe. Hagamos un poco de historia: el primer liberalismo cayó como política económica recién dos años después de la crisis de 1929, cuando finalmente los oráculos de entonces debieron reconocer que no había una mano invisible para sostener el sistema, que era un orden social el que se fracturaba con los mercados, que el "punto de equilibrio" walrasiano no llegaría nunca.

    Cuarenta años después, fue nuevamente una crisis, la de los años setenta, la que detonó las críticas a la matriz productiva del fordismo, al costo económico del Estado de Bienestar, a la necesidad de reconocer mecanismos universales de eficiencia económica. Desde entonces, impera el principio de desregulación, si bien es cierto que siempre lo hizo más en las palabras que en los hechos.

    En estos últimos treinta años, los de la hegemonía neoliberal, el discurso dominante fue la panacea de la globalización, que implicaría, con solo abolir las regulaciones propias del Estado nacional, un crecimiento potencialmente infinito de los mercados. Debía conjurarse el demonio estatista. Y los mercados financieros eran el buque insignia de esta renovada promesa de progreso infinito. Mercados autorregulados, bancos que se prestaban entre sí, títulos cada vez más flexibles en un contexto de liquidez nunca visto, que desbordaba largamente las capacidades productivas.

    Pero esos años, los años de la renta financiera, los años del alegre derroche de capitales especulativos, los años de Reagan, de Tatcher, de Bush -y, por qué no, de Menem, de Fujimori- también han llegado a su fin.

    No por casualidad, las economías emergentes, que han sido las más dinámicas en los últimos años, poco tienen que envidiarle al modelo privatista. China, Rusia, o, más cerca, Venezuela, Brasil y la Argentina, han crecido sin renunciar a la intervención estatal, amparándose muchas veces en el ahorro interno, con una matriz productiva, y con una explícita vocación regulatoria.

    En un momento de cambio –y esto sucede sólo cada cierto tiempo- las viejas explicaciones para los fenómenos ya no sirven -es más, son visiblemente absurdas-, pero aún así, a falta de otras mejores, las seguimos utilizando.

    Según Weber, las ideologías son aquellos componentes del imaginario social que relacionan los significados sociales con la estructura del poder social. Todo poder social es un poder formal y material al mismo tiempo y, por ende, todas las ideologías incluyen elementos formales y materiales. Toda acción social incluye en su sentido connotaciones valorativas, ya que en la acción humana no existirán fines neutros. Pero los valores, a su vez, remiten a un mundo ideal e idealizado. Los significados sociales que estructuran un orden social, apuntalan y se apoyan en reglas de procedimiento, valores compartidos, y fantasías de raíz inconsciente.

    Pero, me permito agregar, cuando el soporte material cambia, la ideología muchas veces queda girando en falso. Pierde su capacidad persuasiva, pierde su fuerza más significativa, que reside en otorgarle a los hechos un sentido subjetivo.

    Déjenme poner un ejemplo. En estos días, la prensa liberal en Argentina tuvo algunos titulares, diríamos, difíciles de armonizar con el sentido común. Clarín, por ejemplo, tituló: "Para los economistas, algunos problemas de la Argentina reducen el impacto de la crisis.”1

    Con "economistas", aludía a Claudio Loser, un funcionario de carrera del Fondo Monetario Internacional. Loser, y otros como él, resumía el autor de la nota:

    "En cuanto a la situación de la Argentina, destacan una suerte de protección debida, sobre todo, al aislamiento que vive el país de los mercados internacionales de crédito. Pero remarcan que la crisis impactará por la menor demanda por parte de los principales compradores de los productos locales y el menor "viento de cola" por efecto de la contracción de la economía mundial. Algunos opinan que los inversores se refugiarán en ladrillos y commodities".

    ¿Cómo se entiende esto? ¿Tener problemas nos ayuda? Estar "aislados" reduce el impacto, pero, entonces, en esta coyuntura, ¿cuál es el problema? En los años noventa vivimos dos crisis mundiales: la crisis del Tequila (1995) y la crisis rusa (1997). En ambos casos, el país perdió de ocho a diez puntos de PBI, perdió empleo y entró inmediatamente en recesión. Con esto en mente, ¿se trata de un "problema", o de una virtud?

    Desde la heterodoxia, Alfredo Zaiat le respondió directamente a Loser:

    "¿Qué “problemas” son los que permiten estar aislados del derrumbe de los cimientos del mundo especulativo global? La dedicación que ponen los voceros del establishment para ser parte de una crisis es conmovedora. Lo que es virtud es travestido en problema.

    Argentina pudo salir de la trampa financiera externa a un costo inmenso por la inconsistente convertibilidad, modelo apoyado y elogiado por ese grupo de economistas del fracaso. El peso de la deuda estaba hundiendo a la economía en la pobreza y la exclusión. Era imprescindible salir de esa trampa. Para ello se tuvo que declarar el default porque no había otra alternativa. El default resultó, entonces, una de las condiciones para la rápida recuperación posterior, no solamente por el efecto fiscal de la suspensión de pagos, sino principalmente porque liberó a la política económica de la necesidad de emitir señales para facilitar la renovación de los pagos de deuda. El hecho de no requerir fondos externos frescos, de origen privado o multilateral, permitió desarrollar una política macroeconómica pragmática, enfocada en la estabilización del mercado de cambios y en la rápida recomposición de los ingresos fiscales. El éxito de esta política proporcionó el marco de la recuperación. Luego se concretó el proceso de reestructuración de la deuda, con quita de capital y extensión del cronograma de pagos de los vencimientos, sin el aval del FMI y con Wall Street en contra. A la vez, el proceso de inversión a ritmo sostenido en este período se sostuvo con ahorro interno, acumulado por el stock de capitales en dólares retirado del circuito en los últimos años de la convertibilidad y por las abultadas ganancias contabilizadas en el período 2002-2007. La reimplantación de controles cambiarios forzó a los exportadores a liquidar en el mercado local buena parte de las divisas generadas por el comercio internacional, y por otro limitó las salidas de fondos por la cuenta de capital. En tanto, el acopio de reservas en las arcas del Banco Central fue dinamizado por un tipo de cambio alto, que impulsó las exportaciones y desaceleró el avance de las importaciones acompañado de elevados precios internacionales de los commodities, lo que permitió revertir el déficit de cuenta corriente, principalmente a través de la generación de importantes superávit comerciales. Y el establecimiento de derechos de exportación (retenciones) capturó para el fisco una parte del efecto favorable de la devaluación sobre las exportaciones agropecuarias. Esto contribuyó en gran medida a la recomposición del equilibrio fiscal. Además, atenuó el impacto sobre los precios internos y, por ende, sobre los salarios reales. Entonces, el default, posterior reestructuración de la deuda, la inversión productiva con ahorro interno, control de capitales, retenciones, tipo de cambio elevado constituyeron el cerco que permitió aislar al país del crac de Wall Street. Esa desconexión del frenesí del casino global ha sido una vacuna que ha inmunizado por ahora a la economía doméstica. Pese a ello, ese aislamiento es un “problema” para los economistas que siguen contaminando con el virus neoliberal la conciencia colectiva. Ya se conocen las soluciones a los problemas que tienen en carpeta, que a esta altura son anacrónica".2

    En diversos lugares, se entendió el mal paso de Clarín como un simple acto de mala fe. Es posible, pero lo que contestaron los economistas no fue modificado. El audio de Loser es claro. ¿Cómo puede hacer este hombre para persuadirnos? No puede, y ahí, cuando la ideología falla en tanto mecanismo de persuasión, es donde veo el síntoma de un cambio de época, de un derrumbe. Lo que está crujiendo, entonces, no es sólo la primera economía del mundo. Es también la visión de las cosas que informa su poder.

    Llegan nuevos tiempos, y la teoría, en estos casos, suele rezagarse frente a la práctica concreta. Keynes recién publicó en 1936, cuando lo peor de la crisis había pasado, y la mayor parte de sus recetas no fueron explícitamente tomadas en cuenta hasta la segunda posguerra. De modo que no es en los gurúes actuales, en los aprendices de oráculo que no supieron predecir la crisis de sus propias economías, donde encontraremos la sabiduría para hacer frente a los tiempos que corren. Deberemos buscar en nosotros mismos, en nuestra creatividad y no en nuestra experiencia, en nuestra capacidad para hacer frente a los problemas concretos, uno a uno, los ejes de una teoría que aún está por escribirse.

    1 Véase Clarín, martes 16/09/08. La edición electrónica puede consultarse aquí: http://www.clarin.com/diario/2008/09/16/um/m-01761590.htm

    2 Véase Página 12, 17/09/08.

    Cambio de época | 20-09-2008 - 08:57:17 GMT 1 #

  14. Europa reclama 8.000 milions de $ dòlars per als treballadors:

    Els administradors dels negocis europeus de (Germans Lehman) Lehman Brothers han presentat una demanda en un tribunal novaiorquès en la qual reclamen la devolució de 8.000 milions de $ dòlars remesos a Londres, segons va informar ahir la BBC. Els diners van ser transferits des d'Europa al holding del grup als Estats Units en dies previs a la fallida del gegant bancari. Un portaveu de PricewaterhouseCoopers, la companyia encarregada de l'administració de Lehman Brothers a Europa, va dir que es necessiten aquests diners per pagar els salaris del personal, als creditors i altres despeses diàries. Aquesta reclamació, que ha estat ben acollida pels 4.500 empleats de Lehman a Londres que s'han quedat, de moment, al carrer representa un enduriment de la postura dels administradors.
    Mentrestant, els empleats de la divisió de finances corporatives de Lehman Europa esperen que puguin conservar els seus llocs de treball gràcies a l'interès creixent en aquesta franquícia. Segons fonts citades dissabte pel Financial Times, el banc japonès Nomura i el britànic Barclays, a més d'un tercer banc, estan interessats a adquirir aquesta divisió.

    Malestar
    La decisió de pagar a la plantilla novaiorquesa de Lehman Brothers a Nova York 2.500 milions de dòlars en primes ha causat indignació entre els empleats de Lehman Europa, segons va divulgar ahir The Sunday Times. El banc Barclays Capital, que va adquirir l'operació americana de Lehman Brothers, va dir que no està obligat a complir la promesa de pagar aquestes primes.

    Europa reclama 8.000 milions de $ dòlars per als treballadors | 22-09-2008 - 09:01:04 GMT 1 #

  15. Crisis de 2008 y especie humana, por Ramón Reig: Nunca se puede decir de este agua no beberé. He repetido en esta misma sección una y otra vez que el sistema de mercado actual no es en realidad de libre mercado sino que es algo ficticio puesto que el libre mercado “puro” llevaría a los seres humanos a la destrucción, como casi ha hecho ya. Por otra parte, si se aplicara serían los países que produjeran las mercancías más baratas los que se llevarían el gato al agua, es decir, en agricultura, por ejemplo, tendrían mucho que decir los productos del llamado segundo y tercer mundo y las zonas emergentes. Una vez que en Occidente elimináramos las barreras arancelarias para, en efecto, aplicar el libre comercio, se podrían vender objetos de calidad a precios asequibles pero, a cambio, nuestra posición quedaría debilitada y hemos de sobrevivir, de ahí el proteccionismo occidental y el colonialismo, tan nefasto para unos pero positivo para nosotros (y no pocas veces para los colonizados).

    En esencia, el teórico libre comercio queda en manos de quienes mandan en el mundo, no de quienes gobiernan, que suelen ser súbditos más o menos sumisos de los propietarios, sino de los que han construido el mundo tal y como es, para bien y para mal. Y aquí hay que aplicar algo de filosofía aunque sea de andar por casa. Si hacemos caso a Hobbes y aseveramos que el ser humano es mezquino y egoísta, el resultado es el que estamos viendo ahora. Los EEUU, grandes adalides del mercado y del anticomunismo, están tomando medidas socialdemócratas e incluso marxistas en alguna medida, nacionalizando grandes empresas e inyectando más de setecientos mil millones de dólares para que el tinglado no se venga abajo y arrastre al resto del planeta.

    Zapatero ha declarado que se ha visto a las claras la causa de la crisis actual: EEUU. Y es así, no caben medias tintas en ciertas cuestiones, la causa sustancial son los EEUU, luego habrá que añadir los matices que se deseen por países pero el núcleo del huracán está allí. Y Joaquín Almunia ha apuntado más hondo: la causa ha sido la avaricia. Ahora el sistema trata de autorregularse, está llevando a cabo una labor de saneamiento como hace el cuerpo humano cuando le entra un virus o una bacteria: provoca una subida de la fiebre y envía a los anticuerpos a trabajar. La diferencia es que el cuerpo humano destruye el virus o muere en el intento y el sistema de mercado no destruye del todo a los culpables de lo que ha sucedido a escala mundial sino que echa mano del dinero público para barrer la basura provocada por unos pocos sin purgar a fondo a esos pocos y entonces la crisis, similar o distinta, se presentará de nuevo en el futuro.

    Ante ésta y otras evidencias, Marx dijo que no había que reformar el mercado como hacen los gobiernos de las dos derechas del mundo: la digamos conservadora y la socialdemócrata (la diferencia entre izquierda y derecha es aceptar o no al mercado) sino que la solución era superar el mercado, el capitalismo, es decir, destruirlo. Y no sólo por razones de disfuncionalidad económica sino porque lo reduce todo a mercancía, incluyendo las consideradas manifestaciones espirituales de los seres humanos (creación, religión…) así como a los seres humanos mismos. Marx creía que el socialismo y el comunismo no eran algo que se votaba en las urnas sino que iba mucho más allá: eran el resultado de la evolución de los seres humanos que pasan de un estadio evolutivo inferior –el mercado capitalista- a otro superior, el socialismo y el comunismo, de la misma forma en que el esclavismo dio paso al feudalismo y éste al mercado. La reflexión era y es atractiva y, por supuesto, sobre ella cae todo el odio, la manipulación y tergiversación de quienes mandan que son, por otra parte, quienes han leído más a Marx y de forma más seria para aprender a no morir en manos de su avaricia desmedida. Gracias a eso han soltado algo de sus intereses para que la gente se sienta libre y democrática, han ideado una farsa a la que llaman democracia, el mejor sistema de dominio impulsado por un segmento dirigente en la historia de la humanidad.

    Esa avaricia originó guerras de religión y mundiales a las que se le aplica un vestido de marketing emocional llamado patriotismo, nacionalismo, cobardía si no se obedece, existencia de maldad a la que combatir, etc., y así se presentó ante la gente para persuadirla y convertirla en rebaño que sigue unos sentimientos, unos mitos, unos símbolos, renunciando a su libertad (eso es lo que por otra parte han hecho los humanos siempre, por tanto, el caldo de cultivo era adecuado). El mercado sin violencia y sin guerra no puede existir y lo que Marx anunciaba era lo contrario, por tanto, era y es un elemento a batir por parte de los segmentos que construyen la agenda del día en los (sus) medios de comunicación. Marx y todo lo que se crea o que en realidad responda a su herencia. Es natural, el humano egoísta que ha construido el mundo –para bien y para mal- trata de conservar su poder, su mundo, eliminando a los otros humanos conscientes y convirtiendo al resto en masa.

    El fallo de Marx es que valoraba demasiado a la masa y creía –tal vez- que el segmento de la avaricia era poco menos que memo y se iba a dejar fagocitar por una masa concienciada por el marxismo (que además antes era analfabeta y ahora analfabeta funcional). Como se basaba en Rousseau creía que el ser humano se había desviado de su naturaleza por obra y gracia de “otros”. Y no es así exactamente, lo que sucede es que lo que vemos en la masa y en los señores de la avaricia que nos han llevado a esta situación (y a la del calentamiento climático y a los paraísos fiscales y a las corrupciones en la derecha, en la izquierda y en el centro) es la propia naturaleza humana, lo que Marx quería destruir no era en realidad al maligno sino al ser humano mismo que impulsa para su suerte y su desgracia a la especie. Y cuando eso se ha llevado a término, con Lenin, con Mao, con Fidel, etc., se han visto los resultados: a un olmo no se le pueden pedir peras, no se le puede exigir al humano que no lo sea. De ahí que los regímenes actuales, inspirados en el marxismo, como los nuevos movimientos en América Latina, no vayan a llegar a parte alguna a medio plazo, salvo al mercado pero no a un estadio superior, por ahora.

    Porque ésa es otra. Hay contradicciones de hacia dónde se dirige la naturaleza de la especie. Trotsky ya hablaba de que el socialismo y el comunismo son propios de superhombres pero Nietzsche le diría que se olvidara de que eso lo hiciera la masa, eso sería propio de una minoría, la masa se refugiaría en el cristianismo y en el propio marxismo para no hacer nada o aplicarse la ley del mínimo esfuerzo.

    Y así están las cosas, éste es el estado actual de mis conocimientos, de mi encrucijada, no sé si alguien me puede ayudar pero desde luego no me convence ya ni el pensamiento crítico actual que conozco porque se cree que la gente va a despertar si se la educa cuando eso por ahora se ha demostrado que no es así, despierta una exigua minoría, el resto se acomoda, de acuerdo con la naturaleza más dominante, incluidos a los propios impulsores del pensamiento crítico, algunos de los cuales se tornaron y se tornan en piezas del engranaje del mercado, sólo que su papel en el gran teatro del mundo creado por los seres humanos es precisamente el de críticos, críticos que acaban por reforzar al mismo sistema que critican porque lo legitiman al dedicarse sólo a charlar sin actuar bajo ninguna articulación seria.

    El fallo de base está en creer que lo que existe es –sólo- obra de unos seres humanos malignos. No es así. Lo que hay es obra del ser humano, por acción, omisión o falta de evolución. Todos los seres humanos occidentales tiene la oportunidad de acceder a fuentes de información y formación de lo que ocurre. ¿Por qué no lo hacen? Porque no lo desean. Han sido informados de “lo que pasa” y “pasan” de auto-educarse y formarse. Quienes lo hacen se llevan el gato al agua pero, por regla general, se corrompen y terminan en la avaricia, al tiempo que tiran del resto de sus semejantes, no es la conciencia la que determina a la sociedad sino las condiciones sociales creadas por los hombres quienes determinan la conciencia, dijo también Marx. El yo no es dueño en su morada sino que existen elementos que lo determinan, afirmó Freud. Entonces hay que salir en ayuda del sistema que para bien y para mal sustenta y hace posible la vida y la muerte en el planeta Tierra, el que nos puede llevar a la subsistencia, a la continuidad de la existencia o a la destrucción. Quienes surgen para apoyar el sistema con el dinero público son piezas esenciales del propio sistema, por eso no se acaba de zanjar nunca el problema de fondo. Pero el sistema también somos nosotros, por ahora, y si es que nos da tiempo a ser algo más elevado evolutivamente porque quede claro que el mercado es incompatible con una vida racional, sosegada y espiritual, he ahí la esquizofrenia de quienes defienden, por ejemplo y a un tiempo, el no al aborto, la dignidad humana, el mercado y los EEUU. El mercado es una situación de inmadurez permanente, un juego con conceptos culturales erróneos para el desenvolvimiento tranquilo y certero de la especie porque se basa en la ecuación producción-creación de la demanda (por cualquier medio)-consumo como fin último y utilizando todos los resortes, ello sobre los pilares de la competitividad paroxística y la insolidaridad.

    De ahí que sea necesario seguir abundando en todo cuanto se acaba de indicar y en esa dirección va este texto, consciente como soy de que sólo una minoría puede aceptarlo en realidad porque los escritores, intelectuales, etc. somos capaces de arreglar el mundo en una mesa, delante del ordenador, pero de la abstracción –imprescindible, necesaria porque es humana también y apunta alto, como ha sucedido en otros momentos de la Historia- a la realidad –posible o no, probable o no- va una distancia que no invalida la acción nunca porque eso invalidaría una posible evolución. Lenin, Fidel, Mao, tal vez Chávez, hicieron y hacen lo que hay que hacer (no se puede permitir el abuso de unos pocos contra los otros muchos) pero una cosa es eso y otra que lleguen los momentos por evolución cuando tienen que llegar. En teoría, eso sólo es posible desde el mercado pero el mercado a su vez destruye y se defiende, de manera que, si tal momento evolutivo llega, es porque se está dando en estos instantes otro tipo de evolución acaso poco perceptible en la especie humana. El mercado sería, a un tiempo, pirómano y bombero, lo que no sabemos es cuál de los dos personajes vencerá o si se producirá una síntesis a primera vista imposible.

    Tras la caída del muro de Berlín y la URSS ha habido que empezar de nuevo y echar mano de otros vectores para explicarnos qué ha pasado. A eso lo llamamos pensamiento complejo. En ello estamos, en el problema que se enuncia así: el problema no es que el mundo esté mal sino en cómo ha llegado a esta situación, por qué, y si tiene arreglo.

    Crisis de 2008 y especie humana | 22-09-2008 - 09:20:43 GMT 1 #

  16. Los Socialistas de Wall Street, por Amy Goodman: La crisis financiera en la que se encuentra sumido Estados Unidos produjo que algunos de los bancos y compañías aseguradoras más importantes suplicaran al gobierno que realice un enorme desembolso de dinero para sacarlos de la crisis. Las industrias banquera, financiera, de inversiones y aseguradora, durante mucho tiempo acérrimos enemigos de los impuestos, ahora necesitan dinero de los contribuyentes de la clase trabajadora para mantenerse a flote. Los contribuyentes deberían estar al mando, entonces. En lugar de ello, los ricos, los reguladores y aquellos a los que los reguladores no han sido capaces de regular toman decisiones a puertas cerradas, decisiones que pesarán sobre la población durante décadas.

    El martes, la Reserva Federal y el Departamento del Tesoro de Estados Unidos acordaron una costosa operación de rescate financiero de 85.000 millones de dólares para salvar a la gigante de los seguros AIG. Este acontecimiento ocurre justo después de la repentina bancarrota de Lehman Brothers, el banco de inversión de 158 años de antigüedad; la angustiosa venta de Merrill Lynch a Bank of America; el rescate financiero de Fannie Mae y Freddie Mac; la quiebra del banco minorista IndyMac; y la compra de Bear Stearns por parte de JPMorgan Chase, que cuenta con garantía del gobierno federal. Con 103.000 empleados y más de 1 billón de dólares de activo, AIG fue considerado “demasiado grande para dejarlo quebrar”. Según los reguladores, una quiebra sin control podría provocar una inestabilidad financiera global. Los contribuyentes estadounidenses ahora son dueños de casi el 80% de AIG, así que la venta controlada de AIG permitirá a esos contribuyentes recuperar su dinero, en teoría.

    No es tan sencillo.

    La crisis financiera posiblemente se profundizará. Más bancos e instituciones financieras podrían quebrar. Millones de personas compraron sus viviendas con las turbias hipotecas de alto riesgo y ya han perdido sus casas o las perderán pronto. Las financieras incluyeron estas hipotecas en complejos “bonos hipotecarios” y otros planes de inversión derivados. Los inversores se lanzaron a comprar salvajemente estos derivados con más y más dinero prestado.

    Nomi Prins ha estado al frente del grupo de analistas europeos de Bear Stearns, y también trabajó para Lehman Brothers. “AIG no operaba solamente como una empresa de seguros,” me dijo. “Funcionaba como un banco de inversiones especulativas, de inversiones de alto riesgo, igual que Bear Stearns, igual que Lehman Brothers, así como también funcionará Bank of America/Merrill Lynch. Así que tenemos una situación en la que el gobierno de Estados Unidos asume el riesgo de unos instrumentos financieros que apenas comienza a entender.”

    Nomi continuó: “Se trata de tomar deuda en exceso y pedir dinero prestado para ir por más riesgo y volver a pedir más dinero, una y otra vez, de 25 a 30 veces el monto de capital propio. … Tenían que necesariamente darle respaldo a los préstamos que estaban tomando … No había transparencia para la Reserva Federal, para la Comisión de Valores, para el Departamento del Tesoro o para cualquiera que se hubiera tomado la molestia de analizar la catástrofe que se estaba gestando, de modo que cuando alguna de las piezas cayera, ya fueran las hipotecas de alto riesgo o las garantías para créditos complejos, todo estaría bajo una montaña gigantesca de préstamos entrelazados de manera incestuosa, y eso es lo que está derrumbando a todo el sistema bancario.”

    Como estos apostadores de alto vuelo están perdiendo todo el dinero de sus bancos, le toca al contribuyente acudir en su rescate. Michael Hudson, profesor de economía de la Universidad de Missouri, Kansas City y asesor en temas económicos del representante Dennis Kucinich, opina que un uso más sensato del dinero sería “salvar a estos 4 millones de propietarios del incumplimiento del pago de sus hipotecas y de ser expulsados de sus hogares. A como están las cosas ahora, los van a expulsar de las casas. Esas casas van a quedar vacías. Las ciudades van a perder impuestos a la propiedad y van a verse obligadas a recortar los gastos locales y reducir la infraestructura local. Se está sacrificando la economía en pos de pagarle a los apostadores.”

    Prins siguió explicando: “Estamos nacionalizando la peor parte del sistema bancario … Estamos asumiendo riesgos que no podemos comprender. Así que es incluso más riesgoso.” Le pedí a Prins, a la luz de todas estas nacionalizaciones, que hablara sobre la posibilidad de nacionalizar el sistema de salud bajo la modalidad de un sistema de salud de pagador único. Me respondió: “Verdaderamente se podría destinar parte del dinero a este tema, adelantándose a un posible problema futuro, y ayudar a que la gente tenga asistencia médica.”

    La debacle del sistema financiero es un asunto de ambos partidos. Ambos candidatos presidenciales, John McCain y Barack Obama, han recibido millones de dólares de estas mismas empresas que están quebrando y que se aprovechan de la asistencia gubernamental que resulta en beneficencia corporativa. En 1999, el presidente Clinton y su Secretario del tesoro, Robert Rubin (ahora asesor en temas económicos de Obama), fueron los principales promotores de la derogación de la Ley Glass-Steagall, ley que fue aprobada en 1929 tras el comienzo de la Gran Depresiónpara ponerle freno a la especulación que condujo a semejante calamidad. En el Congreso, la derogación fue impulsada por el ex senador republicano Phil Gramm, uno de los ex principales asesores de McCain. Los políticos dependen demasiado de Wall Street como para poder hacer algo. La gente que los vota, y cuyos impuestos están siendo transferidos a estas financieras quebradas, deben mostrar su indignación y exigir que sus líderes pongan realmente “al país en primer lugar” y le den por fin lugar al “cambio.”

    Denis Moynihan ha colaborado en esta columna.

    ————————————

    Amy Goodman es la presentadora de Democracy Now! www.democracynow.org,

    © 2008 Amy Goodman

    Texto en Inglés. Traducido por: Ángel Domínguez y Democracy Now! en español, spanish@demo

    Los Socialistas de Wall Street | 23-09-2008 - 17:55:11 GMT 1 #

  17. Más allá del colapso capitalista, por Jorge Altamira,(Prensa Obrera):Un par de ediciones atrás tuvimos la oportunidad de advertir acerca de las limitaciones insalvables de la tesis del editor principal del Financial Times, Martín Wolf, para quien la intervención del Estado como recurso último ante la crisis constituía "una ley de hierro" capaz de prevenir una desintegración de la economía capitalista. Este mismo señor, el lunes pasado, en el mismo diario, no tuvo reparo en admitir que "el valiente nuevo mundo del sistema financiero de los Estados Unidos se está disolviendo ante nuestros ojos".

    Todo lo sólido se desvanece en el aire

    Sencillamente, tres de los cinco bancos de inversión que forman parte de la jerarquía superior del capitalismo (Bear and Sterns, Lehman Brothers y Merril Lynch) han dejado de existir -en tanto que los dos restantes, Goldman Sachs y Morgan Stanley-, ya están ocupando las antesalas. Una aseguradora multipropósito, AIG -con deudas superiores al billón de dólares- era puesta en la sala de terapia intensiva con escasas posibilidades de supervivencia. Nada menos que el Citibank -‘enterrado' con créditos incobrables en el quebrado Lehman Brothers, por valor de cerca de 200.000 millones de dólares-, buscaba asociarse con otro de gran porte y aun mayores problemas, el Wachovia, para intentar un salvataje de a dos. Una buena parte de los bancos regionales norteamericanos se encuentran en las vísperas de la quiebra, pero el organismo encargado de asegurar a los depositantes se ha gastado la mayor parte de! los recursos para esa faena. Esto implica la perspectiva de un ‘corralito', al menos parcial, en los Estados Unidos -algo que ya están haciendo algunos Fondos monetarios (prestan a corto plazo), que manejan unos 3,5 billones de dólares. Pero donde la "ley de hierro" sufría su más duro golpe era en el anuncio del Tesoro norteamericano de que emitiría letras financieras para reforzar la capacidad de acción del Banco Central, la Reserva Federal. En otras palabras, la Reserva Federal se estaba quedando sin municiones para seguir socorriendo a los bancos con problemas y todavía más para rescatar a los bancos sin salida. Se estima que el Banco Central ha gastado ya más del 60% de las reservas de su balance -sustituyendo Letras del Tesoro norteamericano por títulos sin valor de los bancos en dificultades. Titulamos el número anterior de Prensa Obrera, "los yanquis en default", s&oacut! e;lo para enterarnos, cinco días más tarde, que los mercados de títulos estaban comenzando a descontar un default del Tesoro de los Estados Unidos (Financial Times, 15/9), algo sin precedentes.

    George (Alfonsín) Bush

    Ya nadie discute que la crisis financiera, con epicentro en Estados Unidos, se ha convertido en mundial. El Banco de Inglaterra acaba de salir al rescate de HBOS, el principal prestamista hipotecario, que tiene un agujero de 170.000 millones de dólares entre sus activos y sus pasivos. En China, la Bolsa ha perdido las dos terceras partes desde el pico de su suba, por la simple razón de que sus Fondos hipotecarios se encuentran sobreendeudados y deben enfrentar una crisis inmobiliaria, y de que, por otro lado, se manifiesta una considerable caída de los beneficios industriales. En el caso de Brasil, la salida de capitales se ha convertido en estampida, lo que tirará abajo el edificio caro y artificial de su enorme mercado de créditos al consumo. En Rusia, la Bolsa simplemente debió dejar de operar, como consecuencia de un derrumbe absolutamente extraordinario. Todo sumado, sin embargo, el punto fundamental es que se pone ! en cuestión la gestión de la crisis por parte del gobierno norteamericano. Las decisiones de nacionalizar grandes franjas del mercado financiero, o de rescatar a algunos bancos pero no a otros, ha sido abiertamente criticada en los círculos más altos de la burguesía. Existe el temor a un desbarranque del dólar - que debería ser la víctima natural de la utilización indiscriminada de recursos de la banca central y del fisco para rescatar a los bancos en quiebra. La necesidad de un endeudamiento público extraordinario para reponer, por parte del Tesoro, las agotadas reservas de la Reserva Federal plantea definitivamente un cambio del conjunto de la gestión de gobierno, porque la crisis financiera se ha convertido en un principio de debacle general. Se perfila para Bush un final a la Alfonsín: a saber, la entrega adelantada del gobierno luego de las elecciones previstas para principios de noviembre.!

    Una etapa al abismo

    Nos encontramos en una nueva etapa de la crisis, pero de características peculiares, porque no ha logrado encontrar sus propios límites. Hasta marzo, cuando quebró Bear and Sterns, e incluso en los meses siguientes, los bancos fueron reduciendo el valor contable de sus activos y anunciando, en forma correspondiente, pérdidas crecientes. Pero sólo en escasa medida liquidaban efectivamente esos activos y contraían efectivamente esas pérdidas. Actuaban con la expectativa de una normalización de la situación y de la posibilidad de evitar la venta con pérdidas gruesas de sus créditos o bonos. El cambio es que ahora no pueden pagar sus deudas sin vender realmente sus activos desvalorizados e incluso vender a pérdida parte de su propio capital (Lehman Brothers había desvalorizado sus activos en los libros a 85 centavos de dólar, pero ahora que los tiene que vender efectiva! mente, sólo le dan 30 centavos). Los socorros financieros de la Reserva Federal no sirvieron para normalizar nada; por lo tanto, se precipita la bancarrota. Los precios de la propiedad residencial y comercial siguen cayendo; el consumo se contrae, lo mismo que los créditos comerciales. Pero como lo demuestra lo ocurrido en los últimos días, tampoco se ha logrado contener el número o valor de las quiebras, que se van anunciando en cascada. Es toda la gestión de la crisis la que ha entrado en crisis, o sea que está planteada una crisis política en Estados Unidos.

    Tanto los bancos que fueron rescatados como aquellos que fueron enviados al matadero son una contraparte de otros protagonistas en el mercado de capitales, sea como prestamistas o prestatarios de capitales, o sea que su suerte afecta a toda otra gama de inversores financieros: el mercado de seguros contra defaults -o sea los que protegen a los títulos públicos o privados contra el incumplimiento del emisor- (está valuado en 62 billones de dólares) es naturalmente la primera víctima de las quiebras bancarias como también de las nacionalizaciones de los bancos - porque muchos de los seguros fueron otorgados por bancos que han quebrado o han sido absorbidos. Pero cuando se le añaden otras operaciones de seguro, como la protección (seguro) de las tasas de interés que han sido pactadas, los valores en juego se estiman en 550 billones de dólares -el equivalente a diez veces el producto bruto mundial! . Una ruptura en este mercado, llamado de derivados, entrañaría una completa dislocación de la economía internacional. El frenesí especulativo ha llevado a que la mayor parte de los bancos aparezcan dando protección contra el default, o asegurando los intereses pactados, por títulos que ellos mismos han emitido. Algunos analistas estiman que este entrelazamiento infla en cincuenta veces, por operaciones que se superponen, el capital efectivamente comprometido en estas transacciones. Pero si esto disminuye mucho el saldo neto que está en juego, no es menos cierto que su desarmado es prácticamente imposible sin sucesivas crisis.

    Dos caras de la misma moneda

    La crisis de la gestión política del derrumbe financiero se manifestó en la decisión de dejar caer a Lehman Brothers, pero apoyar el rescate de Merril Lynch por el Bank of America, o de anunciar que no habría rescate para la aseguradora AIG para acabar metiendo 85 mil millones de dólares a cambio del 75% de su capital. El propósito del rescate como de la quiebra es siempre el mismo: evitar el hundimiento de los acreedores de los bancos siniestrados y el derrumbe del mercado de capitales y de la economía mundial. Por eso la declaración de quiebra de Lehman fue acompañada del anuncio de un financiamiento de la Reserva Federal, como si se tratara de un rescate, para que el remate de sus activos se haga en forma abrupta. Pero el rescate y la quiebra plantean dos gestiones diferentes, aunque con el mismo resultado. El rescate obliga a un banco en quiebra a continuar con operaciones deficitarias, in! cluso crecientes, nuevamente con la expectativa de una normalización de los mercados. En este caso, crece el tamaño y el alcance de la crisis potencial. Fue lo que hizo Japón, lo cual le ocasionó veinte años (1985-2005) de estancamiento y deflación. La quiebra, por el contrario, pretende cortar de cuajo con la progresión de la crisis, pero desata de inmediato otra crisis, cuyo alcance el poder político no es capaz de prever y cuando lo intuye se ve obligado a recular y a seguir saqueando las finanzas del Estado. El balance entre estas dos perspectivas contradictorias, pero con final idéntico, es decidido por las operaciones anárquicas del mercado. En los últimos días, ellas apuntan a una huída generalizada de las Bolsas y por lo tanto a una crisis financiera que afecta a los capitales industriales y comerciales, o sea al colapso. La crisis de gestión, o sea política, comienza a! afectar también a Europa, porque a pesar de su proclamada Unión la gestión de salvataje de las empresas y bancos en crisis o quebrados corre por cuenta de cada estado nacional - no de la llamadas ‘instituciones comunitarias'. En un cierto punto, esto debería llevar a un dislocamiento político e institucional.

    No confundir catastrofismo con susto

    Los diarios y los comentaristas, tan circunspectos hasta el momento, ahora rivalizan en títulos catastrofistas, pero no son capaces de diseñar una perspectiva. No tienen un análisis catastrofista, simplemente están asustadísimos; el problema no es el ‘viento de cola' o el ‘viento de frente' sino la combinación del derrumbe económico con las crisis políticas. Durante un par de años, el capital desafió a la ley del valor, inflando su valor más allá de su capacidad de reproducción real, pero la ley del valor se ha cobrado la afrenta a un precio enorme. Ha quedado de manifiesto que la ganancia capitalista es un objetivo muy estrecho para desenvolver productivamente la riqueza social acumulada. La crisis mundial plantea la reorganización social general sobre nuevas bases.

    Más allá del colapso capitalista | 24-09-2008 - 08:44:03 GMT 1 #

  18. La incertidumbre sobre el rescate financiero deprime a Wall Street, por David Brooks: Los limosneros que habitan las calles de Nueva York y Washington enfrentan una inesperada competencia desleal de los ejecutivos de las principales firmas financieras y sus aliados en el gobierno que se atreven a solicitar cientos de miles de millones de dólares –la donación caritativa más grande de la historia de este país.

    Ante advertencias de que es inminente un colapso del sistema financiero de este país si Washington no aprueba por lo menos 700 mil millones para rescatar a Wall Street, las negociaciones entre la Casa Blanca y el Congreso, como entre los partidos y los candidatos presidenciales, provocaron incertidumbre hoy en los mercados bursátiles.

    Este lunes se esfumó el optimismo generado el fin de semana al anunciarse el plan de rescate y retornó la ansiedad a los mercados y los inversionistas, resultando en un desplome de 372 puntos en la Bolsa de Valores de Nueva York, una alza asombrosa del precio del petróleo por 16 dólares (rompiendo el récord de un incremento en un solo día), y la caída del dólar frente al euro. Aunque analistas culparon a la incertidumbre por el debate en Washington en torno al paquete, otros confesaron que a estas alturas es difícil explicar los comportamientos de los mercados.

    El presidente George W. Bush reiteró hoy al Congreso la urgencia de aprobar su propuesta de 700 mil millones de dólares tan pronto como sea posible, sin incorporar más medidas y otras trabas posibles “que podrían minar la efectividad del plan”. Advirtió que “todo el mundo” está observando si “podemos actuar rápidamente para fortalecer nuestros mercados y evitar dañar a nuestros mercados de capital, los negocios, nuestro sector inmobiliario, y cuentas de jubilación. Fracasar tendría amplias consecuencias, mucho más allá de Wall Street”.

    A la vez, al manifestar la preocupación de que esta crisis tiene cada vez más un impacto mundial, los ministros de finanzas y los jefes de los bancos centrales del Grupo de los Siete (las naciones industriales más importantes) reafirmaron en un comunicado su compromiso a cooperar para proteger “la integridad del sistema financiero internacional”, y saludaron las “acciones extraordinarias” tomadas por Washington para “mejorar la estabilidad de los mercados financieros”, subrayando especialmente el plan para “remover activos ilíquidos que están desestabilizando a las instituciones financieras”.

    Tal vez aun más notable fue el mensaje –de los grandes promotores del libre mercado y la reducción del papel del Estado en el mercado— de que “reconocemos la importancia de hacer la regulación más efectiva” y fortalecer la “supervisión” así como promover mayor “transparencia” en promover la estabilidad de los mercados financieros.

    No a un cheque en blanco

    Pero legisladores demócratas, como varios republicanos por otras razones, están expresando dudas y desean sugerir condiciones a una propuesta que por ahora otorga un poder casi ilimitado al secretario del Tesoro y casi ninguna condición en el manejo del fondo. “El Congreso responderá a la crisis de los mercados financieros al tomar acción esta semana de una manera bipartidista que protegerá los intereses de los contribuyentes”, afirmó Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes y la demócrata más poderosa en Washington.

    Pero señaló que la propuesta de Bush no incluye “las salvaguardias necesarias” y advirtió que “simplemente no entregaremos un cheque en blanco de 700 mil millones a Wall Street con la esperanza de un mejor resultado”.

    Líderes legislativos demócratas en ambas cámaras están presentando propuestas que incluyen algún tipo de supervisión independiente de este proceso, asistencia para las víctimas de la crisis inmobiliaria y límites sobre lo que se percibe como compensaciones excesivas para ejecutivos de las empresas financieras.

    El secretario del Tesoro Henry Paulson advirtió hoy que imponer medidas “punitivas” como los límites sobre la compensación ejecutiva podría minar la efectividad del programa de rescate. Pero para los demócratas, e inclusive algunos republicanos, es políticamente necesario poder argumentar ante la opinión pública que habrá consecuencias para los ejecutivos multimillonarios de las empresas financieras que el gobierno rescate con fondos de los contribuyentes. A la vez, desean asegurar al público de una mayor supervisión de este sector. “Tenemos que asegurarle al contribuyente estadunidense que el Congreso está vigilando esto”, dijo el senador demócrata Christopher Dodd a los medios ayer. “Una de las cosas que nos metió en este lío fue la falta del rendimiento de cuentas y la falta de supervisión que ocurrió”.

    A la vez, legisladores republicanos conservadores también están expresando su renuencia ante lo que significa una violación de su sagrada defensa del libre mercado y la no interferencia del gobierno. Horrorizados de que un gobierno republicano está promoviendo lo que podría ser la intervención más grande de la historia en el sector privado, este sector podría entorpecer los esfuerzos de Bush en promover esta iniciativa.

    Mientras continua el asombro sobre el tamaño de la iniciativa, Paulson no descarta que el costo del rescate sea aun más caro que los 700 mil millones propuestos por él ante el Congreso, declarando en un programa de CBS News ayer que “eso no implica que llegaremos a eso, o tampoco implica que nos detendremos en eso y que no pediremos más”.

    Aun frente a estos obstáculos, el liderazgo legislativo y el Departamento del Tesoro aun esperan poder concluir la semana con un acuerdo aprobado impulsado por la alarma generalizada (y promovida todos los días por el gobierno de Bush) de que el sistema financiero está al borde del colapso. De hecho, hoy se reportaron algunos avances en la negociación sobre el proyecto de ley entre demócratas y el gobierno de Bush a lo largo del día.

    Por su parte, los dos candidatos presidenciales están buscando formular posiciones donde pueden a la vez criticar todo lo que llevó a esta crisis y ofrecer un apoyo condicionado a la propuesta para rescatar el sector financiero. Ambos han denunciado la “avaricia” y “corrupción” en Wall Street, como la falta de supervisión por Washington, y proponen diferentes medidas para un mejor manejo y hasta reforma del sector financiero, pero ninguno se atreve a oponerse en principio al consenso de la cúpula política y económica de este país de que no hay otra alternativa más que el rescate gubernamental del sector financiero más grande de la historia. Seguramente este tema estará ahora al centro de su primer debate nacional programado para el próximo viernes.

    Pero aun con la aprobación de la propuesta para rescatar al sector financiero, nadie se atreve a pronosticar el fin de esta crisis. De hecho, los antecedentes no indican una recuperación rápida. Cuando se estableció la gigantesca operación gubernamental para enfrentar la crisis de las instituciones de ahorro y crédito en 1989, según una investigación por economistas de Merrill Lynch, tardó un año más para que el mercado bursátil tocara fondo, dos años más para que la economía hiciera lo mismo y tres años para el sector inmobiliario.

    La incertidumbre sobre el rescate financiero deprime a Wall Street | 24-09-2008 - 08:48:15 GMT 1 #

  19. Crisi econòmica i de mercat, per Lluís Esquena Romanguera. Torroella de Montgrí :
    Llegeixo en els mitjans que moltes grans empreses constructores, financeres, d´assegurances, etc., demanen ajuda als governs per fer front a la crisi que les afecta. Encara que sóc un simple jubilat sense coneixements especials d´economia, em sembla que hi ha aspectes d´aquesta qüestió que atempten contra el sentit comú. Resulta que com que estem en una economia de mercat, quan les coses van bé a les grans empreses, i aconsegueixen substanciosos beneficis, d´això només es beneficien els propietaris o els que en són accionistes. Però si les coses els van malament, perquè hi ha crisi com succeeix actualment, llavors cal recórrer a l´Estat o als bancs centrals, i socialitzar les pèrdues, ja que es recorre al diners que tots hem aportat amb els impostos. I, per descomptat, l´Estat només acudeix en la seva ajuda si es tracta de grans empreses, però no si es tracta de petits empresaris, agricultors o treballadors autònoms, encara que siguin milers els afectats per la crisi. I pregunto jo, per què no socialitzen també els guanys en èpoques de vaques grasses?

    Crisi econòmica i de mercat | 26-09-2008 - 06:26:49 GMT 1 #

  20. POR UNA IZQUIERDA UNIDA ANTICAPITALISTA, REPUBLICANA,
    FEDERAL Y ALTERNATIVA, ORGANIZADA COMO MOVIMIENTO
    POLITICO Y SOCIAL.
    REPUBLICA, ESTADO FEDERAL Y SOCIALISMO SIGLO XXI
    I.- NUESTRO COMPROMISO: GANAR EL FUTURO PARA IU
    Izquierda Unida se encuentra sumida en una grave crisis política y organizativa
    que amenaza la viabilidad del proyecto para el cual nació, proyecto que no era
    otro que ser el espacio de convergencia política y social de las ideas y los
    activistas que defienden un modelo social alternativo al del capitalismo
    neoliberal, globalizador y deshumanizado que nos quieren presentar como
    única alternativa viable de modelo de sociedad. La vocación de IU ha sido
    representar ante la sociedad española una alternativa posible de sociedad
    humanizada, respetuosa con todos los derechos humanos de todos los
    ciudadanos y que trabaja para garantizar a estos el pleno disfrute de dichos
    derechos, defensora de los valores colectivos frente al individualismo y la
    insolidaridad, y convencida de querer ser el espacio natural de convergencia
    entre los movimientos y reivindicaciones sociales y la necesaria expresión
    política –alternativa y transformadora- de dichos movimientos y reivindicaciones
    sociales.
    Sin embargo, IU no ha sabido o no ha podido articular un discurso que fuera
    reconocido por buena parte de la ciudadanía de izquierda de este país como
    útil y posible de ser llevado a cabo, no ha sabido ofrecer estrategias de cambio
    y transformación social en las que los ciudadanos reconocieran una
    oportunidad de avanzar en el pleno cumplimiento de los derechos sociales
    reconocidos formalmente en la Constitución, como el empleo digno, el derecho
    a una vivienda, el fin de la pobreza, la protección social efectiva de los sectores
    más vulnerables como son los ciudadanos dependientes, los pensionistas, los
    trabajadores que cobran el salario mínimo, las familias monoparentales…
    En definitiva, Izquierda Unida, y por extensión la izquierda transformadora y
    alternativa, se encuentra ante el fin de un ciclo político en un contexto en el que
    las condiciones políticas, económicas, sociales y culturales plantean objetiva e
    imperiosamente la necesidad de su existencia. Por lo tanto es necesaria su
    (re)fundación recuperando los principios de su constitución, sus principios
    básicos, e integrando las aportaciones que la izquierda en todo el mundo ha
    sido capaz de generar en los últimos veinte años. Sólo así el proyecto de
    Izquierda Unida tendrá futuro, recuperando militancia, pluralidad y conexión con
    la parte organizada socialmente de la izquierda, superando su crisis política,
    orgánica y de dirección, y evitando que se diluya el proyecto que hemos
    defendido históricamente.
    2
    1.1.- Balance de una etapa: subalternidad y disolución de un proyecto
    La situación de IU tiene causas internas y externas, ya que es verdad que el
    sistema electoral, el bipartidismo y la falta de tensión social son elementos que
    dificultan nuestra recuperación, pero no es menos cierto que la derrota electoral
    del 2004 señaló un punto de inflexión especialmente grave para IU, ya que no
    conseguimos hacernos ver como una fuerza útil para desalojar al PP del
    Gobierno: tras una etapa de alta movilización social el PSOE recogió los frutos
    del deseo de cambio de miles de personas. Se derrotó al PP, pero al alto precio
    de hundir IU.
    Tal resultado tendría que haber provocado una reflexión de fondo sobre las
    medidas necesarias para rectificar una estrategia que nos estaba llevando al
    borde de la desaparición, no podíamos dar por bueno el discurso de que tan
    importante era derrotar al PP que estábamos dispuestos a sacrificarnos a
    nosotros mismos; la imagen de victoria que daba la dirección de IU en el 2004
    es un claro reflejo de esta deriva que se continuó cuando se escogió el
    asociarse al gobierno de Zapatero y conformar, en la práctica, una mayoría
    parlamentaria de Gobierno con el PSOE.
    De esta forma aparecen las causas internas que explican nuestra derrota social
    y electoral: se ha diluido nuestro perfil político y hemos aparecido plegados y
    subalternos a la estrategia política del gobierno de ZP. Nunca se alcanzó un
    acuerdo programático explicito, lo que incrementaba la capacidad de maniobra
    de éste, que estaba en condiciones, en cada momento, de escoger socios para
    sacar adelante sus iniciativas. La parte sustancial de la actividad de IU se fue
    concentrando en torno a un grupo parlamentario débil y en coalición con ICV.

    La paradoja resultante es una fuerza política de la izquierda alternativa que
    todo lo fía a un grupo de tres diputados y a una presencia en los medios de
    comunicación personalizada en una sola persona..
    En ese contexto, la política de «oposición exigente e influyente» de la dirección
    de IU contribuyó a la desmovilización, de la que IU ha sido su primera víctima.
    Nuestra debilidad institucional —tres diputados coaligados con los dos de ICV
    nunca podían ser «decisivos»— sólo podía compensarse con una política que
    combinase el respaldo al Gobierno frente al PP con la denuncia implacable de
    sus políticas neoliberales –auténticas concesiones consentidas a la derecha
    económica y política- y la movilización en torno a una alternativa.
    En otros niveles de la organización se fue produciendo una institucionalización
    perniciosa, que dejó la organización en manos de cargos electos y de equipos
    dirigentes que centralizaron en una minoría las decisiones estratégicas en lo
    político y organizativo, vaciando de competencias los órganos, gobernando en
    función de intereses que no eran los de la organización, hasta intentar revertir y
    cambiar el modelo democrático y federal que nos habíamos dado, como
    expresión de un cambio en la naturaleza del proyecto. Esa nefasta deriva
    contrasta con el buen trabajo de cientos de concejales, alcaldes y diputados
    autonómicos y, sobre todo, de la militancia activa entregada que queda.
    3
    Con todo ello, la conexión con la sociedad había dejado de ser importante,
    porque lo fundamental era la confrontación con el PP en el Parlamento, la
    movilización ya no le interesaba a un PSOE encerrado en el Gobierno y
    nosotros no podíamos a la vez contribuir a la “gobernabilidad” y dar la batalla
    en la calle, de esta forma se produce una progresiva pérdida de autoestima
    estrechamente unida a la falta de un proyecto que generase ilusión y a
    consolidarse el convencimiento de que el trabajo militante servía para poco,
    produciéndose contradicciones tan graves como las ocurridas en torno a la Ley
    de Defensa o de Educación donde se antepuso la relación con el Gobierno a
    nuestro propio discurso.
    Lo que ha quedado claro en estos años es que en España no ha habido, ni en
    la sociedad ni en el Parlamento, una alternativa desde la izquierda. La línea
    mayoritaria que se impuso en IU fue definida con precisión: asociarse a la
    victoria de Zapatero, condicionarla hacia la izquierda y, desde ahí, recuperar
    electoralmente a IU. Los resultados son conocidos, Izquierda Unida ha sufrido
    un importante retroceso electoral como consecuencia de una doble sangría: el
    voto útil fruto de la polarización bipartidista frente a la que no se ha sabido o
    querido blindarse, y la abstención de una parte importante de su base electoral
    como expresión de rechazo a una práctica política de subalternidad con el
    gobierno del PSOE, así como de la prolongada desmovilización resultado de la
    ausencia de una auténtica oposición de izquierdas en las instituciones y en la
    calle (sea para combatir las medidas socio-liberales del gobierno, para
    empujarle ante proyectos limitados e insuficientes, o para impulsar iniciativas
    centrales de movilización social).
    No seríamos justos si no reconociéramos que, a pesar de que este proceso se
    ha acentuado en los últimos años, las causas de la crisis interna vienen de más
    lejos. Todos tenemos alguna responsabilidad en que IU se haya convertido en
    una mala copia de un partido político clásico y habernos alejado de la
    construcción de un movimiento político y social.
    En el orden político no ha habido una política clara de alianzas, que no en
    pocas ocasiones ha confundido los acuerdos tácticos con coincidencias
    estratégicas. Este déficit político, que debe superarse con un horizonte
    estratégico y un programa coherente, es uno de los retos a superar en este
    proceso de reconstrucción de IU.
    Consecuentemente, IU ha dejado de ser, en gran medida, un referente único y
    claro de la izquierda transformadora, especialmente para los y las trabajadoras.
    Se ha perdido la relación fluida entre IU y los movimientos sociales y sindicales
    y existe cada vez mayor dificultad para vincular a los anteriores a nuestro
    proyecto. IU ha perdido, en cierta manera, la consideración de referente ético
    entre buena parte de nuestro potencial electorado y sectores de activistas
    sociales, políticos y sindicales objetivamente identificados con el programa
    estratégico que decimos defender. Así, es lógica la pérdida extendida y
    sostenida de apoyo electoral a IU en cada convocatoria electoral ocurrida en
    los últimos 10 años. Lo que exige un análisis serio y riguroso; profundamente
    autocrítico de nuestra práctica política en todos los niveles. Sin ello, no habrá
    relanzamiento de IU.
    4
    Pero más grave que el serio retroceso electoral es comprobar cómo todo lo que
    significó la creación de IU en cuanto a novedad, de una fuerza política de
    nuevo tipo, alternativa y regeneradora de la actuación social y política ha ido
    desdibujándose y hoy nuestro movimiento vive una situación de profunda
    división, de desánimo y de pérdida de identidad. Una formación que tenía la
    vocación de ser una fuerza alternativa y que hacía de la crítica a las formas
    tradicionales de hacer política un aspecto central de su identidad, se había
    convertido en la práctica en un partido más, totalmente volcado en lo
    institucional, con importantes déficits en el funcionamiento democrático.
    De esta forma, sufrimos un discurso y una práctica que desdibujó IU perdiendo
    el carácter de fuerza autónoma.
    1.2.- Refundar, reconstruir IU: relanzar nuestro movimiento político y
    social
    Se trata de (re)fundar, de reconstruir IU, partiendo de las bases morales,
    políticas e ideales de la IU original, para medirse, veinte años después, con la
    realidad desde el presente y con la experiencia de nuestros éxitos y fracasos y
    desde aquí, construir colectivamente la nueva Izquierda Unida que los
    trabajadores, las capas populares y los movimientos sociales necesitan.
    Los objetivos son claros: (re)construir una fuerza política alternativa de
    izquierdas con un programa claramente anticapitalista y con el objetivo de
    construir una sociedad socialista en el siglo XXI. Es necesario recuperar IU
    como Movimiento Político y Social (MPS), plural y participativo, que base su
    fuerza en la movilización y en su unidad de acción. Desde estos supuestos
    queremos construir una fuerza capaz de organizar un sujeto político alternativo
    que rompa con las políticas neoliberales y con unas formas y modos de hacer
    política oligárquicos y al servicio de los grandes poderes económicos y
    mediáticos. Esto significa construir el Socialismo del siglo XXI, para lo cual es
    necesario unir lo que desde el poder han ido enfrentando: democracia, clases
    populares y emancipación social. Esto significa elaboración de un Programa
    anticapitalista, construcción de la III República y Estado Federal.
    • Pretendemos por tanto reconstruir IU, (re)fundarla desde la elaboración
    programática y regenerarla democráticamente. Este es nuestro
    compromiso.
    Recuperar el programa como seña de identidad de IU expresa una alianza
    estratégica en lo concreto entre las viejas tradiciones del movimiento obrero y
    los nuevos sujetos emancipatorios, eso que intentábamos decir cuando
    hablábamos de alianza roja, verde y violeta, es decir ponernos en disposición
    de trabajar aquí y ahora por el socialismo, introduciendo rasgos socialistas en
    la organización social y económica de la sociedad.
    La regeneración democrática del proyecto exige evitar las expresiones de
    autoritarismo en su dirección y la recuperación del protagonismo de las
    organizaciones de base, así como el funcionamiento regular de los órganos de
    5
    dirección: la división interna sólo puede superarse desde el respeto a las reglas
    de juego, de modo que en ningún caso pueda la dirección comportarse como
    una fracción que intente cambiar el propio proyecto a espaldas de la afiliación
    IU sigue siendo una fuerza necesaria y con posibilidades de futuro: cuenta con
    miles de militantes que dan todo su esfuerzo al proyecto y con un millón de
    votantes que se sienten reflejados en nuestras propuestas. Hoy decimos que la
    reconstrucción y el relanzamiento del proyecto socialista de IU es más
    necesario si cabe, por el imperativo de dar una salida democrática y social a la
    crisis en puertas. La necesidad objetiva, el respaldo electoral y el trabajo de
    nuestros militantes son precisamente argumento y fuerza para la crítica que
    hacemos, pero también la esperanza de que podemos lograr la regeneración
    del proyecto.
    Nuestro objetivo es claro: dar la palabra y la decisión a los afiliados y afiliadas,
    convirtiéndolos en los protagonistas de nuestra organización, creando
    mecanismos reales de participación, de elaboración colectiva y de formación
    política. Cuando hablamos de IU como movimiento político social queremos
    decir esto, una formación política de nuevo tipo, alternativa a las políticas y a
    las formas de hacer política dominantes, que haga de la pluralidad ideológica,
    de la unidad de acción, de la democracia participativa, un ejercicio cotidiano de
    síntesis política e instrumento para la transformación social.

    II. UN MUNDO EN CRISIS: NEOLIBERALISMO E IMPERIALISMO
    Una consecuencia de ese nuevo modo de hacer política, que reclamamos
    como seña de identidad, es que el proceso de refundación y renovación de IU
    no puede hacerse al margen de los problemas de nuestro tiempo que afectan a
    la clase trabajadora y al resto de los sectores populares. Por el contrario, sólo
    poniendo esos problemas sobre la mesa, y sus alternativas de transformación
    en la marcha hacía una nueva sociedad, será posible el renacimiento de
    nuestra influencia política.
    No se trata de culminar ahora nuestra discusión con un Programa político y
    electoral. Lo necesario y urgente es definir los ejes políticos fundamentales que
    reflejan la identidad de IU y que permitirán que nos reconozcamos en ellos y
    que los y las trabajadoras, los sectores populares que aspiramos a representar
    y los movimientos sociales progresistas nos reconozcan en ellos.
    Precisamente porque nuestra identidad ha venido diluyéndose en los últimos
    años, es prioritario recuperar una identidad clara y alternativa.
    2.1.- Una política de paz y de oposición al imperialismo, solidaria con
    quienes luchan contra él.
    Que se están produciendo cambios profundos en la economía del mundo
    capitalista y que éstos se están acelerando y convergiendo, empieza a ser ya
    un lugar común. De “la globalización feliz” pasamos a “la globalización armada”
    (invasión de Irak) y hoy nos encontramos ante una crisis profunda de la
    globalización. Cuando se dice que nuestro mundo vive un estado de excepción
    6
    permanente nos referimos, de un lado, a que estamos asistiendo a una
    violación masiva de los derechos fundamentales (Guantánamo, los vuelos de la
    CIA, el (mal)trato a los inmigrantes, la ilegalización de fuerzas políticas en
    Europa, como en el caso de la República Checa)) y de otro, la suspensión real y
    efectiva de las normas básicas del derecho internacional sustituido por el poder
    soberano del imperio norteamericano.
    La crisis de las hipotecas basura y su extensión al conjunto del sistema
    financiero internacional pone de manifiesto las enormes fragilidades de la
    economía capitalista, consecuencia del predominio del capital financiero y de la
    plutocracia que lo gestiona y lo impulsa. Como en otras etapas de la historia del
    capitalismo, lo distintivo de la presente fase es que la especulación está en el
    gobierno de todo el sistema. Sus consecuencias negativas se vienen
    debatiendo desde hace mucho tiempo y reflejan, en primer lugar, la separación
    creciente entre los aspectos financiero-monetarios y los aspectos reales de la
    economía; en segundo lugar, el debilitamiento estructural de los instrumentos
    de regulación estatales e internacionales; en tercer lugar, el crecimiento
    vertiginoso de las desigualdades, consecuencia de la puesta en práctica de
    políticas que favorecen los intereses del capital financiero.
    Conocemos que el capitalismo realmente existente funciona desde hace mucho
    tiempo creando burbujas financieras que periódicamente pinchan y que exigen,
    como siempre, la intervención masiva del Estado, es decir, de la socialización
    pública de las pérdidas de las empresas privadas. Ahora bien, lo que las
    recurrentes crisis financieras ponen de manifiesto es que, desde hace mucho
    tiempo, la economía capitalista vive una crisis de rentabilidad que
    sistemáticamente se intenta eludir buscando aplicaciones en la esfera
    financiera. Hasta tal punto la especulación impulsada por el capital financiero
    como palanca de acumulación ha cobrado carta de naturaleza, que hoy se
    estima que el dinero en circulación multiplica por cinco el valor de la producción
    mundial de bienes y servicios. En este sentido habría que decir que el
    problema, se reconozca o no, es el capitalismo y las lógicas de sus procesos
    de acumulación y reproducción.
    Sin embargo, esta enésima crisis se da en un contexto, en muchos sentidos,
    nuevo. En primer término, una crisis energética extremadamente grave que se
    manifiesta con una subida espectacular del precio del petróleo y que, más allá
    de ello, expresa el agotamiento de la base energética fósil en la que se ha
    basado nuestro marco civilizatorio. Lo que se ha llamado el pico del petróleo
    implica, entre otras cosas, que se acabó el petróleo barato y que la cuestión de
    un modelo energético alternativo empieza a ser algo urgente desde el punto de
    vista histórico. El peligro más grave es que se aproveche esta crisis para un
    retorno a la energía nuclear con sus graves consecuencias ecológico-sociales y
    la estructura de poder que conlleva.
    Otro aspecto tiene que ver con las crisis alimentarias en ciernes. Según la
    FAO, más de mil millones de personas están subalimentadas, de las cuales
    más de trescientos millones son niños. La propuesta de sustituir cultivos para la
    alimentación humana por agrocombustibles, como ya advirtieron los
    movimientos campesinos, ha tenido como consecuencia inmediata la subida
    7
    del precio de los alimentos, que ha sido espectacular, y la “planificación”
    consciente de hambrunas en todo el mundo. Asimismo, la liberalización de los
    mercados agrarios impulsada por la Organización Mundial del Comercio (OMC)
    y la especulación bursátil de los precios de los alimentos han destrozado las
    economías de los países empobrecidos, en primer lugar porque los precios
    pagados en origen por las grandes cadenas alimentarias impiden su
    rentabilidad, en segundo lugar porque el abandono de los cultivos por parte del
    campesinado ha provocado una concentración de la propiedad de la tierra en
    manos de los grandes importadores, que han puesto al servicio del mercado
    mundial y de sus destinos más rentables las grandes producciones agrícolas
    (arroz, cereales…), desabasteciendo los mercados locales y eliminando el
    carácter de subsistencia de estos productos para millones de personas. Ahora
    esos mismos productos, producidos en esos mismos países, son prohibitivos
    para su población pues deben adquirirlos a los precios que marca el mercado
    mundial. Estos países hoy empiezan a ser importadores de productos
    alimentarios, cuando hasta ahora los ingresos por exportación de estos bienes
    era el casi único recurso para poder impulsar su despegue económico. La
    brecha entre países pobres y ricos se abre.
    Que se apoyen estas medidas y que a la vez se refuercen al límite las políticas
    contra la inmigración, demuestra hasta qué punto las lógicas del llamado “libre
    mercado” se imponen a las necesidades de las personas y cómo los intereses
    de los países ricos se imponen igualmente a los pueblos subdesarrollados y
    dependientes. Todo ello en un contexto donde crece la demanda (emergencia
    de China e India) y donde la especulación financiera busca nuevos espacios de
    ganancia de los enormes excedentes de capitales sedientos de rentabilidades
    extraordinarias. En medio de la crisis alimentaria aparece con fuerza la presión
    de las empresas productoras de alimentos transgénicos como tabla de
    salvación ante la aparente escasez de aquéllos de producción tradicional. La
    normalización y generalización de los transgénicos puede conllevar perjuicios
    para la salud humana y toda la cadena de vida de los seres vivos, a la vez que
    a una dependencia de la agricultura y de los agricultores del suministro de
    semillas por parte de estas empresas.
    La realidad del cambio climático y la responsabilidad humana en el mismo se
    hace cada vez más patente y ha alcanzado un amplio consenso en la
    comunidad científica, pero ello no ha venido acompañado de la implementación
    de medidas efectivas frente a él. Planes tan moderados como los de Kyoto son
    sistemáticamente incumplidos y los cambios en las estructuras productivas de
    consumo y de vida no se producen y es que, más allá de lo políticamente
    correcto, como la crisis energética y alimentaria demuestran, la lógica
    económica y de poder de los países centrales, que son los que realmente
    definen las políticas, son incompatibles con la perpetuación de la vida en el
    planeta. Socialismo o barbarie no es un dilema para el futuro sino una elección
    para nuestro presente.
    En el trasfondo de lo que podemos llamar el Estado de Excepción global y de la
    crisis económico-financiera y ecológico-social, está el cuestionamiento de la
    hegemonía norteamericana. Se ha repetido muchas veces que el predominio
    de la administración de los EEUU desde la II Guerra Mundial se basó en el
    8
    dólar y en el Pentágono. Hoy es más evidente todavía. Detrás de la crisis del
    sistema financiero lo que se pone de manifiesto es la decadencia del dólar
    como moneda internacional. Desde los años ochenta se ha institucionalizado
    un juego perverso por medio del cual el planeta le presta sus ahorros a Estados
    Unidos a cambio de que éste tenga capacidad de compra para adquirir bienes,
    servicios y recursos. Hablar de parasitismo no supone ninguna exageración y
    tiene mucho que ver con el dominio que el dólar tiene en la economía global y
    el control que la administración norteamericana ejerce sobre las instituciones
    económicas internacionales (Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional,
    Organización Mundial del Comercio).
    La gravedad de la situación estriba es que, desde el punto de vista
    socioeconómico, la tendencia es a la multipolaridad, es decir, al reparto del
    poder económico. Esta tendencia, que es estructural, se ve contrarrestada por
    el carácter unipolar político-militar que ejerce EE.UU. El problema de fondo es
    que, cada vez más, las distintas administraciones usen este predominio y su
    control del dólar para definir sus espacios de poder internacionales cuando su
    hegemonía está en cuestión. La guerra y la militarización de las relaciones
    internacionales son la consecuencia de esta tensión que exige un nuevo orden
    económico y político internacional.
    Dotarse de una posición antiimperialista y de lucha por la paz es hoy, como
    ayer, una necesidad impostergable para los pueblos que luchan por su
    liberación, para el movimiento obrero y para la izquierda que quiera seguir
    siéndolo. Eso pasa por hacer del internacionalismo y de la solidaridad un
    elemento básico de nuestra vida política cotidiana que exige, entre otras cosas,
    enfrentarse a unas clases dominantes europeas y españolas que intentan
    hacerse un hueco en la explotación de los países del sur del mundo y
    especialmente de América Latina, y por no retroceder en esa solidaridad
    cuando el imperialismo y los medios de comunicación a su servicio lanzan
    campañas de descalificación contra los gobiernos, las fuerzas políticas y los
    pueblos que se enfrentan a sus designios.
    2.2.- La Europa Democrática, de los Derechos Sociales, la Solidaridad y la
    Paz: Bases para una alternativa al Tratado de Lisboa
    Con la aprobación del Tratado de Lisboa la UE ha perdido una oportunidad de
    elaborar una Constitución que sirviera de ejemplo en el ámbito internacional
    recogiendo e impulsando en primer lugar los derechos humanos, la paz y la
    libertad, el pleno empleo de calidad, la protección social, los servicios públicos
    y el poder de intervención pública de la economía en el marco de un desarrollo
    sostenible.
    Con el Tratado de Lisboa pierden los ciudadanos y gana el mercado de hecho,
    salvo en Irlanda, no se va a someter a consulta. Los parlamentos han decidido
    por toda la ciudadanía.
    El retroceso en la construcción política europea se produce en el contexto del
    fracaso de la Estrategia de Lisboa que pretendía convertir a la UE en la
    9
    economía más competitiva del mundo antes de 2010. En el contexto de la crisis
    económica los objetivos se pueden dar por fracasados:
    -la UE no crecerá un 3%
    -No se crearán 20 millones de nuevos empleos
    -No se invertirá en I+D el 3% del PIB
    El Tratado de Lisboa conserva los mismos principios y políticas neoliberales del
    fracasado Tratado Constitucional, incrementa la militarización de la seguridad y
    sanciona un modelo que todo lo condiciona a la preeminencia del libre mercado
    sobre cualquier otra consideración de protección social.
    Las recientes sentencias del Tribunal Europeo en los casos “Vaxholm”,”Viking”
    y “Rüfert” que sancionan el derecho de las empresas europeas a prestar
    servicios fuera de su país de origen pagando a sus trabajadores no sobre la
    base salarial del estado donde se realiza el trabajo sino sobre la de la
    referencia de origen, supone un claro dumping social y un ataque frontal a las
    conquistas sociales y al movimiento sindical europeo. Los artículos 43 y 49, de
    libertad de establecimiento y libertad de prestación de servicios de los
    Tratados, establece esa primacía sobre los derechos sociales y laborales. Esas
    sentencias consagran la posibilidad de neutralizar esos derechos en nombre
    del derecho de las empresas a circular libremente por el mercado.
    La flexiseguridad, las deslocalizaciones, la siniestralidad y la criminalización de
    la inmigración forman parte estructural de un modelo de crecimiento y de
    acumulación de capital salvaje e insostenible.
    La directiva de retorno de trabajadores inmigrantes que pretende la deportación
    de más de 8 millones de inmigrantes sancionando la figura de “detención
    administrativa” por un periodo de hasta 18 meses, es el botón de muestra más
    claro del retroceso de los valores y principios garantistas de los derechos
    humanos en la UE. Mientras la UE se dispone a esa deportación, sus Estados

    Miembros reducen la ayuda internacional a la cooperación hasta en un 8%
    menos que en el 2007 contribuyendo así al incumplimiento de los objetivos del
    milenio.
    Las elecciones europeas se celebrarán con el Tratado de Lisboa en vigor y a
    las puertas de la Presidencia de España por lo que suponen un reto muy
    importante para IU toda vez que seremos desde nuestro Grupo Parlamentario,
    el GUE-NGL, los únicos que presentaremos una posición contraria al Tratado
    de Lisboa.
    Por ello confrontamos radicalmente con la llamada miniconstitución europea,
    plasmada en el Tratado de Lisboa, defendiendo la construcción política, social
    y económica de Europa mediante un proceso constituyente que busque la
    cohesión social y territorial para conseguir el pleno empleo de calidad, desde la
    intervención democrática de la economía y con la Paz y el desarme como
    objetivos centrales de un nuevo papel de Europa en el concierto internacional.
    10
    III.- EL CAPITALISMO ESPAÑOL Y SU CRISIS
    3.1.- Situación del capitalismo en España
    El modelo de acumulación que se ha ido configurando en el Estado español ha
    venido condicionado por el tipo de inserción realizado en el modelo de la
    Europa neoliberal basado en la hegemonía de la banca, la destrucción del
    tejido productivo y la mercantilización de los recursos naturales y de las
    necesidades de la gente, con el consiguiente retroceso de “lo público” y su
    apropiación por los intereses privados. Así, el desarrollo del capitalismo
    español se ha basado casi exclusivamente en el desarrollo del sector de la
    construcción, el turismo, el comercio y la hostelería. La acumulación
    especulativa del capital ha favorecido la creación de condiciones de
    competitividad en el mercado globalizado para el reforzamiento y ampliación
    del capital financiero español en el mismo, mediante la creación de grandes
    multinacionales españolas y la participación del capital español en otras
    multinacionales, en muchos casos, de la mano de la deslocalización de
    empresas y capitales que han aprovechado ventajosamente las ventajas de la
    fragmentación mundial de los procesos de producción y de la externalización
    de servicios. Latinoamérica, el Magreb, Oriente próximo, han sido las áreas
    elegidas, así como los mercados emergentes asiáticos.
    El modelo hunde sus raíces en la explotación insostenible de los recursos
    limitados – energía, agua, suelo, personas-, más preocupado por la
    competitividad, buscando como objetivo número uno el incremento de la
    productividad basada en la sobreexplotación de los trabajadores,
    especialmente de la inmigración, la juventud y las mujeres, y en la reducción de
    los costes laborales.
    La desregulación laboral conlleva un retroceso de los derechos de los
    trabajadores: la competitividad se hace a costa de la siniestralidad, sobre la
    base de la precariedad laboral, la moderación salarial (los salarios van cada
    vez más por detrás respecto de las variaciones de los precios en el mercado,
    que acumulan una importantísima pérdida de poder adquisitivo a la que
    perdieron con la entrada del Euro), en contraste con el incremento impúdico de
    los beneficios empresariales y bancarios (han subido un 73% en los 7 últimos
    años).
    La precarización laboral es precarización de la vida misma, supone la
    inseguridad de segmentos cada vez mayores de jóvenes, mujeres, mayores,
    etc., que viven sin un empleo seguro, con unas pensiones cada vez más
    exiguas, e incluso inciertas para el futuro de muchos jóvenes, que no llegarán
    al 100% de las cotizaciones para obtener una pensión digna en su vejez, y que
    ya ni siquiera les preocupa... es el síndrome de una juventud que vive al día,
    resignada a ser explotada durante años, a no encontrar un trabajo digno si no
    asume una práctica individualista de búsqueda de la rendija por donde colarse
    en un sistema clientelar de situarse en el status de persona mayor.
    Se han privatizado cada vez más segmentos de lo público, especialmente la
    sanidad y la Educación, y avances sociales como la Atención a la
    11
    Dependencia, y la Administración Publica se ha puesto al servicio de la
    iniciativa privada transfiriéndose cantidades millonarias del presupuesto del
    Estado a dicha iniciativa privada, socializando pérdidas y privatizando los
    servicios rentables y su gestión, lo que unido a los procesos de desfiscalización
    aparejados a las sucesivas reformas fiscales en los ámbitos gubernamental y
    autonómicos, ha ido reduciendo la capacidad redistributiva y de integración de
    los servicios públicos, quedando seriamente amenazada su universalidad,
    calidad y gratuidad.
    A su vez, la liberalización de los servicios esenciales, remachada por la
    Directiva Bolkestein (y los artículos 43 y 49 de los Tratados), ha puesto a
    disposición de las multinacionales los servicios esenciales de la comunidad,
    como el abastecimiento y depuración de las aguas, el mantenimiento y
    seguridad de las ciudades, la recogida y reciclaje de basuras, la producción y
    distribución de las fuentes de energía, etc.;
    Este modelo ha especulado desorbitadamente con el precio de la vivienda
    haciéndola inaccesible a la mayor parte de la población que ha recurrido al
    endeudamiento hipotecario para acceder a un techo con las consiguientes
    ganancias millonarias de inmobiliarias, promotoras y la banca. El
    endeudamiento familiar ha dejado prácticamente anulada la capacidad de la
    demanda para favorecer el tirón económico en estos momentos, a la vez que,
    unido al proceso inflacionario desatado y la pérdida de poder adquisitivo de los
    salarios, ha deteriorado el nivel de vida del conjunto de trabajadores y
    trabajadoras, afectando a miles de familias. Ahora, las pensiones se reclaman
    desde la banca para amortiguar la gravedad de la crisis financiera, peligrando
    su futuro.
    Aparejado a esta realidad se ha configurado un modelo territorial y social que
    propicia la generación de desigualdades, deshumaniza la convivencia y
    fomenta la especulación y corrupción urbanística: la vivienda se contempla
    como negocio, no como derecho, lo que genera la contradicción de miles de
    casas vacías y miles de personas sin hogar, la ordenación territorial es lenta e
    ineficaz, el urbanismo insostenible, la dejación, cuando no encubrimiento, de
    los poderes públicos es una realidad. Se priorizan las infraestructuras viarias
    sobre las ferroviarias y la accesibilidad y movilidad, especialmente en las
    aglomeraciones urbanas o áreas metropolitanas, así como la privatización de
    los medios públicos de transportes, son una realidad cada vez más extendida.
    El aparato institucional supedita sus medios y presupuestos a los objetivos del
    modelo socioeconómico neoliberal, renunciando a transformar el modelo en
    otro más social. La creciente concentración del poder da un papel secundario a
    los ayuntamientos y administraciones locales, y crea fórmulas de mediatización
    de la autonomía local, haciendo depender a los ayuntamientos de consorcios
    (financiación y gestión mixtas, público-privada), mancomunidades, etc. La
    potenciación del bipartidismo obstaculiza el pluralismo y se burocratiza la
    participación, cuando no se la instrumenta clientelarmente
    Por tanto, el modelo de acumulación capitalista en España tiene unas
    características que, en función de los indicadores oficiales, demuestran un
    12
    grado de radicalidad, por tanto de explotación, superior a la media europea y a
    los casi 30 países de la OCDE. Precisamente este modelo es el que ahora,
    sobre todo por razones conectadas con el sector financiero, ha entrado en
    crisis; de ahí que la recomposición del mismo modelo, sobre parámetros
    similares, implicaría el sacrificio de los de siempre en un alto grado, pagando
    en principio la factura el empleo, los salarios y los gastos sociales.
    El crecimiento español, hoy en crisis, se estructura sobre una serie de
    características anteriormente descritas: de un lado el sector inmobiliario está
    basado en la especulación y en el deterioro medioambiental; de otro el
    funcionamiento del sector financiero, a través de las hipotecas, implica
    sobreprecios muy importantes. Mientras le vivienda subía en esta etapa un
    18% anual, los salarios no pasaban en general del 3%. Constructores y
    entidades financieras hacían el agosto, encareciendo de forma brutal la
    vivienda, con un porcentaje muy bajo en la construcción de viviendas
    protegidas.
    Al mismo tiempo, es preciso señalar otra serie de factores: en general, los
    beneficios empresariales españoles están muy por encima de la media de los
    países de la OCDE: la media en éstos ha sido (1995-2005) del 33%, mientras
    los beneficios privados españoles han alcanzado el 73%. Estos beneficios se
    han asentado sobre un especial marco social y laboral. Los salarios salen muy
    perjudicados, siendo el único país de la OCDE donde se da un retroceso
    notable. La precariedad triplica la media europea. La explotación de la
    inmigración, con un fuerte montante de no legalizados, es fuerte. El salario
    mínimo es, aproximadamente, la mitad de la media de los países europeos
    donde existe. La siniestralidad laboral supera con mucho los porcentajes de la
    zona euro. Y no es que la situación en la Unión Europea, país a país, esté
    mucho mejor o tienda a mejorar, al contrario. Lo que ocurre es que se van
    reduciendo progresivamente derechos laborales y sociales conquistados, por el
    empuje neoliberal no contrarrestado por el sindicalismo y por la izquierda.
    Las medidas fiscales y de todo tipo aprobadas por el gobierno, en este marco
    de crisis, donde el modelo de acumulación ha sufrido una muy seria "avería",
    apuntan en una dirección equivocada, que intenta lanzar el mismo modelo
    incentivando el consumo y los beneficios fiscales, sin atender a un cambio de
    modelo productivo que supere las graves injusticias sociales y laborales, así
    como la quiebra medioambiental. Siguen sin aportarse fondos a las políticas de
    dependencia, para las que no se incentivan redes públicas. Hay una verdadera
    ofensiva contra los impuestos, una fuerte tendencia a la privatización de los
    servicios públicos, para que el estado subvencione a bancos e inmobiliarias, a
    flexibilizar aún más el mercado de trabajo, despidiendo sin aviso previo, como
    pide la patronal.
    IU es consciente de la necesidad de una propuesta económica clara y
    concreta, que dé respuesta a los problemas que se le plantean a la clase
    trabajadora y a amplios sectores populares. Para ello hay que partir de un
    planteamiento diametralmente opuesto al dominante, al pensamiento único de
    la “economía de mercado”. La alternativa económica y social de IU denuncia
    las injusticias del sistema, establece medidas de choque inmediatas para
    mejorar las condiciones de vida y de trabajo, sitúa las transformaciones
    13
    estructurales y los instrumentos necesarios para las mismas, desde un
    cuestionamiento de raíz del sistema. El capitalismo no es la única opción
    posible y su lógica está en la base de los problemas. Con la crisis económica
    son legión quienes se aprestan a lamentarse de la falta de controles de las
    finanzas, pero de poco sirve quejarse si aceptamos la propiedad privada de los
    grandes medios de producción como algo inmutable, pues las principales
    decisiones sobre los mismos se decidirán en el ámbito privado. La piedra
    angular de la política económica que propone IU es la intervención y
    planificación de los recursos en función de las necesidades sociales y eso sólo
    es posible mediante el desarrollo de un sector público amplio y controlado
    democráticamente.
    3.2.- Una salida democrática y social a la crisis
    La realidad española se caracteriza al menos por dos elementos: por una parte
    la presencia fuerte y activa de una derecha que no oculta su ideología
    conservadora, que, sin complejos, combate las tradiciones culturales de la
    izquierda y las conquistas sociales tan duramente ganadas por el movimiento
    obrero organizado.
    La otra, una socialdemocracia que implementa desde hace tiempo en toda
    Europa un liberalismo social que, cada vez más, significa una ruptura con las
    políticas reformistas y que se configura como el ala social del proyecto
    neoliberal dominante.
    Ambas realidades son efecto y causa de un modelo de integración europea que
    está degradando los derechos democráticos, convirtiéndose en la excusa para
    ir destruyendo los derechos sociales y laborales en todo el continente e
    impidiendo de hecho estrategias económicas y sociales alternativas al modelo
    neoliberal.
    Para nosotros es fundamental combatir el bipartidismo en lo que significa no
    solo reducción del pluralismo y marginación de ideologías y propuestas sino,
    sobre todo, en lo que representa de construcción de un sistema político
    estructuralmente subordinado a la lógica de los poderes dominantes y
    separado de cualquier idea de emancipación social. Sistemas así facilitan el
    control político de los poderes dominantes y refuerzan el carácter de
    democracias electorales de nuestros sistemas políticos, donde periódicamente
    los consumidores políticos son llamados a votar a una derecha que realmente
    lo es o a un partido de resonancias de izquierda que actúa como lado amable
    del capitalismo realmente existente. Lo que desaparece es la izquierda en
    cualquiera de sus acepciones y con ella la conexión entre la política y un
    movimiento obrero moral y socialmente desintegrado.

    Es necesaria una salida democrática a la crisis donde sea posible la
    intervención pública de la economía, impidiendo que continúe el proceso de
    privatizaciones y revirtiéndolo, con un amplio sector público que permita una
    planificación democrática para abordar las prioridades económicas y sociales
    de la mayoría en el marco de un desarrollo sostenible.
    14
    Frente a esta situación, junto a la resistencia a los despidos, a la flexibilización
    y a la destrucción de los derechos deben fijarse objetivos de cambio del
    modelo, tanto en lo que se produce y cómo se produce como en la forma de
    repartir el resultado del trabajo de todos.
    Esta reorientación será posible si somos capaces de limitar el poder de la
    banca y de los especuladores, en un momento de debilidad como en el que se
    encuentran. Para ello es necesario establecer el control público sobre las Cajas
    de Ahorros, desarrollar un sistema público financiero, impedir la socialización
    gratuita del “pinchazo” de la “burbuja” y modificar la legislación hipotecaria y
    urbanística para recuperar el control sobre la propiedad del suelo urbano.
    Es en este contexto en el que IU debe plantear una política de alianzas de
    base programática, en el sentido de que cualquier acuerdo con otras fuerzas
    políticas han de referenciarse exclusivamente en las bases de nuestro
    programa, especialmente en los ejes centrales de nuestra política: derechos
    laborales y económicos, defensa del sector público, derechos sociales y civiles
    y una política de paz. Porque la referencia de IU no es más que ella misma y el
    programa que defiende.
    Consecuentemente y si depende de ella, IU nunca facilitará gobiernos de
    derechas.
    IV. NUESTRA IDENTIDAD COMO FUERZA ANTICAPITALISTA
    Izquierda Unida como movimiento político y social es un instrumento para la
    acción política. La realidad es que nuestra organización ha derivado hacia una
    estructura cerrada, apartada del debate real de la sociedad donde la lucha por
    un poder cada vez más escaso se va convirtiendo en la cuestión central. La
    conexión entre la teoría y la práctica se rompe y los aparatos institucionales
    acaban por determinar la línea política y los modos de actuación.
    Desde estos análisis consideramos que IU debe (re)construirse como
    alternativa social, política y cultural al neoliberalismo, impulsando la lucha
    social y la organización de los ciudadanos y ciudadanas en torno a una alianza
    violeta, verde y roja, desde una estrategia que se plantea hasta las últimas
    consecuencias la socialización del poder, la riqueza, el trabajo y los tiempos de
    la vida.
    Nuestro objetivo como izquierda alternativa es claro: organizar a la sociedad en
    torno a una alternativa a las políticas y los modos de hacerlas dominantes. Esta
    es la tarea central de una verdadera (re)fundación de IU, que concreta sus
    señas de identidad, junto al combate contra el imperialismo y la solidaridad con
    los demás actores progresistas de este combate, la confrontación con el
    modelo surgido del Tratado de Lisboa y la movilización por una salida
    democrática a la crisis, en:
    4.1. Construir una alternativa al neoliberalismo con una orientación
    socialista
    15
    El neoliberalismo hay que entenderlo como un proceso histórico de
    recuperación capitalista e imperialista, cuyo objetivo ha sido hacer retroceder
    las conquistas históricas de los trabajadores y trabajadoras y de los pueblos,
    mercantilizar el conjunto de las relaciones sociales y la vida en el planeta,
    convertir la democracia en un simple ritual electoral y bloquear con la
    globalización cualquier intento de cambio de base del desorden existente,
    Frente a esta situación debemos luchar para darle un verdadero sentido a la
    democracia, la defensa de lo público, el valor de la solidaridad, la lucha por la
    justicia social, la recuperación de la importancia de superar las desigualdades y
    de manera especial la defensa de la Paz como seña de identidad de nuestra
    apuesta por construir otro mundo.
    IU debe situarse claramente ante la sociedad como una fuerza que cuestiona el
    actual modelo de producción capitalista y de vida por ser no sostenible y ser
    pernicioso para la supervivencia del planeta. No es posible generalizar el
    sistema de bienestar social que disfruta un sector de la población en el Primer
    Mundo, basado en un consumo irresponsable, superfluo y excesivo, al resto del
    planeta. No es posible salvo que conscientemente asumamos la destrucción de
    nuestro planeta y la pobreza estructural que afecta a las tres cuartas partes de
    la población mundial. Para construir una alternativa al actual sistema de
    consumo es necesario cambiar las relaciones económicas y sustituir el "libre
    mercado" por un control público y social de la economía.
    El libre mercado en los países capitalistas desarrollados, al contrario de lo que
    afirman quienes defienden como indiscutible su papel racional y socialmente
    progresista, no asigna eficientemente los recursos como muestra claramente la
    actual crisis alimentaria, el desempleo masivo, el desarrollo desigual y las
    diferentes burbujas; no es un factor de dinamización de la economía -a no ser
    que aceptemos como dinamismo la guerra y otras formas de destrucción
    creativa de recursos humanos y materiales- ni generador de innovación, como
    muestran los retrasos en las aplicaciones productivas de nuevas tecnologías
    que van contra determinadas ganancias y beneficios, como ocurre, entre otros,
    en los casos de la medicina y las energías renovables. Por el contrario, es el
    generador de la guerra, la injusticia, el hambre y la falta de derechos
    democráticos.
    IU debe incorporar a su programa la plena consecución de todos los derechos
    humanos reconocidos en las declaraciones internacionales, tanto en materia de
    derechos civiles y político, como económicos, sociales y derechos colectivos,
    también denominados de ”tercera generación”, como son los derechos
    colectivos de los pueblos, el derecho al disfrute de un medio ambiente
    sostenible, los derechos de os colectivos excluidos y de as minorías, etc.
    Aquí y ahora debemos proponer otro desarrollo, un nuevo desarrollo social y
    ecológicamente sostenible, que subordine la economía a las necesidades
    básicas de las personas y que asegure una relación armoniosa con la
    naturaleza. La superación del actual modelo de acumulación y la apuesta por
    las energías renovables, asumiendo en ese proceso la urgencia de un giro
    civilizatorio radical capaz de frenar el cambio climático, entre otras cosas,
    16
    deben ser el eje de la reestructuración del sistema productivo, propiciando una
    nueva síntesis entre la vieja tradición del movimiento socialista y la ciencia
    crítica de nuestro tiempo.
    4.2. La centralidad del mundo del trabajo
    El conflicto capital/trabajo es hoy especialmente acusado y desigual: una clase
    obrera manual e intelectual muy numerosa, con una división interna (social,
    cultural y de género) extremadamente aguda y una creciente “invisibilidad
    social”, enfrentada a un capital globalizado, sin fronteras, de una voracidad
    ilimitada.
    Por tanto, nos corresponde elaborar una propuesta creíble centrada en la
    impugnación de un modelo económico basado en la explotación laboral, la
    depredación medioambiental y el sistemático desmantelamiento del Estado
    social. Una fuerza socialista y republicana de ámbito estatal, dirigida al sujeto
    social configurado por el conjunto de los sectores populares y en primer lugar
    por los asalariados y asalariadas, y de forma especial por los precarios y
    precarias, las mujeres y los inmigrantes de nuestro país.
    La lucha por la unidad de los trabajadores y trabajadoras y del conjunto de los
    asalariados y asalariadas, por su protagonismo político y su autonomía cultural
    debe ser un objetivo prioritario de Izquierda Unida. Por ello defendemos: a)
    medidas urgentes para recuperar los salarios y desarrollar los sistemas de
    protección social. b) luchar por el pleno empleo, contra los despidos, cierres
    y deslocalizaciones de empresas, y contra la precariedad; c) la reducción de
    la jornada laboral, recuperando el principio de trabajar menos para trabajar
    todas y todos, y el pleno ejercicio de los derechos sociales y sindicales; d)
    movilizarse en defensa de los servicios públicos de la educación, salud y
    transporte, contra los procesos de privatización, y por la nacionalización
    de los servicios públicos privatizados y de los sectores estratégicos,
    banca, energía, agua, etc.; e) valorizar la diferencia de género en el seno de
    las clases trabajadoras y la apuesta nítida por superar la división sexual del
    trabajo y un nuevo reparto de los tiempos de la vida; f) la democracia
    económica como desarrollo de la democracia de los trabajadores que posibilite
    a estos intervenir en la organización del trabajo y en el control del excedente
    económico; g) impulsar políticas reales que fomenten la solidaridad de clase
    entre los inmigrantes y el resto de los trabajadores, combatiendo cualquier
    forma de xenofobia y propiciando el pleno ejercicio de todos los derechos.
    La nueva IU debe protagonizar la lucha por la salida desde la izquierda de la
    gravísima crisis económica, para cerrar el paso a propuestas derechistas y
    ultraconservadoras que se dan en el marco de una hegemonía neoliberal.
    4.3. IU lucha por la igualdad real de las mujeres
    Hemos analizado muchas veces cómo las políticas neoliberales afectan de
    manera muy especial a las mujeres. Bajo la falsa imagen institucional de
    incorporación de reformas y de conquista de derechos, nos encontramos aún
    con un complejo entramado de trabas sociales y legales que impiden el acceso
    17
    a las mujeres, en igualdad de condiciones, a todos los sectores que componen
    la vida económica, política y social. Las políticas institucionales no aspiran a
    erradicar las actitudes, valores y comportamientos que perpetúan la
    desigualdad y la discriminación, ya que cuando se promueven propuestas
    políticas éstas no transforman, sino sólo reforman parcialmente algunos
    aspectos relativos a la discriminación más directa. Para ello, además, no se
    destinan recursos económicos ni personales suficientes.
    Desde Izquierda Unida defendemos que sólo con la implantación de valores
    justos, equitativos, solidarios y feministas, la sociedad puede alcanzar
    realmente la convivencia entre iguales.
    Las transformaciones que necesitamos pasan por que las mujeres tengan el
    protagonismo de sus vidas para lo que es imprescindible su participación, a
    todos los niveles, en condiciones de igualdad. La lucha por la igualdad de
    salarios y por servicios públicos universales, públicos y de calidad que
    garanticen la autonomía de las mujeres para su participación en igualdad en
    todos los aspectos de la vida económica, social, política y cultural, son dos
    elementos clave que Izquierda Unida defiende para la consecución de una
    igualdad efectiva. Debemos enfocar también en la perspectiva de género la
    lucha contra la precariedad laboral y la privatización o desregulación de
    servicios.
    Empoderar a las mujeres significa hacer del feminismo parte esencial de
    nuestro bagaje político, y para ello defendemos la igualdad económica (acceso
    al empleo de calidad y en igualdad), servicios públicos de calidad (que
    socialicen los cuidados), la visibilidad política (paridad en la representación
    política y económica) y educación social en valores feministas que rompan la
    idea de las mujeres constreñidas en su rol de género, la división sexual del
    trabajo, el trabajo no remunerado, la doble jornada, los tiempos separados, la
    explotación sexual..., para avanzar hacia nuestro objetivo de crear una
    sociedad donde la igualdad entre hombres y mujeres sea una realidad.
    4.4. Por un modelo de desarrollo ecológicamente sostenible y
    socialmente justo
    IU entiende que la crisis ecológica, hoy especialmente aguda en el campo de la
    energía y el cambio climático, el agua y la crisis alimentaria, tiene su origen en
    unas formas de producir y consumir absolutamente insostenibles y
    profundamente injustas. Degradación social y depredación ambiental son las
    dos caras de la misma moneda.

    Por ello, IU debe incorporar, de manera central, la ecología política en sus
    análisis y en sus propuestas, de forma que el avance hacia una sociedad más
    justa lo hagamos de manera acorde a la defensa de los bienes comunes y la
    protección ambiental.
    En especial, en el campo de la energía, en la que la dependencia enfermiza de
    un recurso limitado y contaminante como el petróleo, nos ha llevado no sólo a
    un cambio climático que podemos y debemos frenar, sino a una estrategia
    18
    bélica que cambia sangre por petróleo. Defendemos un modelo energético
    limpio, basado en energías renovables y bajo control democrático y seguimos
    rechazando, por los mismos motivos que antes, la energía nuclear como salida
    a la crisis climática.
    IU defiende no sólo el carácter de bien común del agua, y por lo tanto el que se
    gestione siempre en manos públicas, sino que además esta gestión se base los
    principios de la Nueva Cultura del Agua.
    La crisis alimentaria que hoy amenaza a parte del planeta nos reafirma en la
    defensa de los principios de la seguridad alimentaria, que concibe los alimentos
    no como una mercancía sino como un bien básico que debe garantizarse para
    toda la población.
    La gestión del suelo, las infraestructuras, el control de la contaminación, la
    protección del entorno natural, la producción libre de tóxicos, la gestión
    ecológica de los residuos, la ordenación racional del territorio, el transporte
    público,... deben ser ejes centrales de nuestra actuación política ya IU entiende
    que la lucha por el medio ambiente y por otro modelo de producir y consumir no
    sólo no es ajena a la lucha social sino que forma parte del mismo tronco para
    construir un mundo más justo.
    4.5. La reforma del estado: reforma constitucional hacia una República
    Federal
    Pasados 30 años desde la Constitución de 1978 y envueltos en una crisis
    económica global, vemos hoy con más claridad, que no hay tanta libertad, ni
    tanta vivienda, ni tantos derechos como la Constitución proclama. El pacto
    Constitucional sobre el que se sustenta la monarquía lo ha roto la propia
    realidad, la propia manera con la que se han impuesto y sus efectos en la vida
    concreta de las españolas y los españoles.
    En estos momentos la izquierda alternativa cuenta con suficientes razones de
    todo tipo para plantear la alternativa republicana partiendo de la denuncia de
    que los ordenamientos jurídicos que regulan nuestra monarquía imposibilitan
    de forma objetiva la Libertad, la Igualdad y la Justicia Social.
    En estos tiempos no es suficiente que la Constitución recoja el derecho a una
    pensión digna para evitar la pobreza en los últimos años de nuestras vidas, ni
    que figure que todos somos iguales ante la Ley. No tiene ningún valor efectivo
    que se proclame el derecho a la vivienda o la subordinación de la riqueza del
    país al interés general, nada de esto ni de otras cuestiones sirven en la práctica
    para nada si tras estos planteamientos expresados en artículos no figuran otros
    que garanticen constitucionalmente su ejecución.
    IU debe apostar claramente por la profundización democrática, por métodos
    participativos de ejercicio democrático para la ciudadanía, por la elegibilidad de
    todas las instituciones y poderes reales del Estado, incluyendo aquéllos que
    nunca se han sometido al veredicto de las urnas, como es la Jefatura del
    Estado, el poder económico o el poder mediático.
    19
    IU se compromete en la defensa de plenas libertades democráticas, y por tanto
    promoverá la derogación de la Ley de Partidos y la anulación de las
    ilegalizaciones de organizaciones por sus silencios, ideas o simpatías.
    IU debe exigir, y conseguir para la ciudadanía, el pleno cumplimiento de los
    derechos sociales contemplados por nuestra Constitución y por las
    declaraciones internacionales de derechos humanos. Ése debe ser el eje de
    nuestra política y condicionar cualquier posible política de alianzas, tanto en la
    calle como en las instituciones.
    La República Federal Solidaria que propugnamos es de libre adhesión y, por
    tanto, reconocerá el derecho de autodeterminación de todos los pueblos,
    regulándose su ejercicio a partir de la exclusión de la violencia como medio
    para la resolución de conflictos entre pueblos, de modo que su participación en
    el Estado descanse sobre su libre decisión y no sea impuesta por la fuerza. A
    su vez, la solidaridad requiere un sistema de financiación equitativo y solidario
    concertado multilateralmente en un marco federal, donde cada uno aporte
    progresivamente según su renta y reciba según sus necesidades, de modo que
    la carga fiscal dependa de los ingresos de cada persona física o jurídica, y no
    del territorio donde resida -con independencia de que la recaudación sea
    gestionada desde cada comunidad- y con una redistribución equitativa tal que,
    descontados los gastos federales generales, cada comunidad reciba la parte
    proporcional que le corresponda, de acuerdo con criterios objetivos acordados
    de forma multilateral como la magnitud de la población o del territorio. Es
    nuestro objetivo irrenunciable que cualquier ciudadano o ciudadana que viva en
    cualquier comunidad Autónoma goce de la misma calidad de servicios públicos,
    los mismos derechos y las mismas prestaciones.
    Por lo tanto nuestra apuesta es clara: una reforma constitucional para llegar a
    una república federal, democrática y solidaria, capaz de garantizar los mismos
    derechos económicos y sociales a la ciudadanía independientemente del
    territorio donde resida, que garantice la planificación de la economía en función
    de las necesidades sociales y ecológicamente sostenible, basada en un amplio
    sector económico público controlado democráticamente, la democracia
    participativa y el derecho de los pueblos a su libre autodeterminación. Una
    reforma constitucional que deberá estar precedida de un Referéndum donde
    nuestros pueblos puedan decidir entre las dos formas de Estado: Monarquía o
    República. Esa será la exigencia de IU.
    Un régimen político que lleve a cabo una plena democratización de todas las
    instancias de la administración y el poder, con medidas como elección
    democrática de los jueces, democratización del ejército, la policía, la guardia
    civil y la judicatura, que garantice plenas competencias y recursos a los
    ayuntamientos.
    Una España republicana en una Europa avanzada socialmente y solidaria con
    los pueblos del sur. Solidaridad que debería empezar con la derogación de la
    Ley de Extranjería y la renuncia a ejercer el papel de gendarme de una Europafortaleza
    ante cuyas fronteras se estrellan las esperanzas –y muchas veces las
    vidas- de millares de hombres y mujeres que huyen de la pobreza.
    20
    4.6- Una estrategia preventiva de paz
    A estas alturas es claro que hay una relación directa entre la globalización
    capitalista, la militarización de las relaciones internacionales y la guerra,
    preventiva o no. También queda claro que este proceso tiene como instrumento
    privilegiado a la OTAN y que las diversas iniciativas que se están tomando van
    en la dirección de un rearme general.
    El gasto militar superó las cifras récord de la guerra fría y la tendencia continúa
    superando los 834.000 millones de euros, quince veces más de lo que se gasta
    anualmente en ayuda internacional. Esta cifra significa un 2,5% del PIB
    mundial. Las 100 mayores empresas de armas han incrementado sus ventas
    un 70 %.
    La UE, la OTAN, y por tanto el gobierno español, son cómplices de ese
    aumento del gasto militar al comprometerse en la cumbre de Riga a
    “suministrar continuamente, de forma individual o colectiva, los recursos que
    sean necesarios para permitir a nuestra alianza las tareas que le
    demandamos...anima a las naciones a incrementar sus gastos de defensa en
    términos reales...”
    En este contexto han saltado las alarmas y se apunta a un ataque preventivo
    masivo contra Irán, realizado por Israel, EEUU y la OTAN.
    La situación no admite espera. Urge impulsar una estrategia de paz preventiva
    que impida la ampliación de las guerras ya existentes en Oriente Medio y
    proponga una alternativa de paz basada en el desarme, en la reducción de los
    arsenales militares (nucleares o convencionales), en la eliminación de todas las
    bases militares, la disolución de la OTAN y la apuesta clara por un nuevo orden
    económico, social y ecológico internacional.
    IU reclamará la desvinculación de la Seguridad de España del imperialismo de
    los EE.UU, denunciando el tratado bilateral para retirar la presencia militar
    norteamericana de las bases de Rota y Morón, así como la retirada de las
    tropas españolas de Afganistán. IU será inflexible en la posible implantación del
    centro de espionaje que la OTAN quiere instalar en Zaragoza.
    En definitiva, IU debe abordar la lucha por la paz como una prioridad del
    momento y movilizarse frente las guerras actuales y las que se presagian.
    4.7. Contribuir activamente a la construcción de la alternativa a la Europa
    neoliberal y al Partido de la Izquierda Europea
    Deberían superarse las ambigüedades existentes y optarse por desarrollar un
    sujeto político europeo capaz de construir social y políticamente una alternativa
    a la Europa de los mercaderes y del capital. El Partido de la Izquierda Europea
    (PIE) es hoy una esperanza y el núcleo, apenas embrionario, de una fuerza
    que emerge con la voluntad de ser referente político de la izquierda en Europa.
    Pero necesita un cambio radical para, en primer lugar, asumir un esquema
    21
    menos rígido de estructura: no puede pretender ser un Partido que trate de
    unificar a los Partidos y fuerzas miembros que somos representantes de la
    pluralidad ideológica de la izquierda.
    Izquierda Unida apuesta por la necesidad de coordinar políticas concretas en el
    ámbito europeo a través del PIE y del GUE con acciones que hagan visible que
    los problemas de la UE nos afectan directamente. Entendemos que sólo de
    manera coordinada con el resto de la Izquierda Europea podemos avanzar en
    el desarrollo de nuestras democracias y de los derechos sociales y sindicales y
    en el gobierno de la economía. Trabajaremos para que el PIE implique más a
    los trabajadores y trabajadoras organizados y a los demás movimientos
    sociales en la construcción de una Europa alternativa. La actual está
    avanzando hacia una vertiente peligrosa, la del capitalismo salvaje,
    degradándose nuestras democracias y acentuándose la crisis de la política en
    un nuevo tipo de Fascismo y de xenofobia en el que no es casual el triunfo de
    Berlusconi en Italia.
    4.8. Construir las vías hacia un socialismo del siglo XXI
    A la ofensiva del imperialismo se está enfrentando la lucha de los trabajadores
    y los pueblos del mundo. Del Medio Oriente a América Latina y a Asia, se da
    una vigorosa resistencia y los procesos de cambio hacia el progreso avanzan,
    demostrando que es posible revertir la situación actual, por lo que la
    conformación de una izquierda anticapitalista tiene que ser necesariamente una
    izquierda antiimperialista, y en consecuencia , como hemos dicho antes, una
    izquierda solidaria activamente con las luchas y la resistencia de quienes
    plantan cara al imperialismo tanto en lo que supone de intervenciones y
    ocupaciones militares, como de globalización neoliberal.
    La realidad es que hoy, en América Latina y en otras partes del Planeta, al
    calor de las luchas sociales, del movimiento antiglobalización y de los cambios
    políticos, retorna de nuevo la alternativa al neoliberalismo como parte de un
    proceso histórico de superación de la sociedad capitalista, resaltando de forma
    muy especial el desarrollo de experiencias de construcción de poder popular
    desde la base. De manera especial, nos felicitamos por los avances
    importantes producidos en los procesos sociales y electorales que se están
    celebrando en toda Latinoamérica, luchas que son el factor determinante para
    que, se abra la esperanza en el triunfo de caminos de paz y de progreso social
    para la humanidad.
    En este momento, de forma autocrítica, la izquierda tiene que plantearse la
    situación que vive la mayor parte del continente africano, un verdadero “agujero
    negro”, una verdadera vergüenza para la humanidad y sobre todo para un
    primer mundo que contempla África exclusivamente como un problema de
    inmigración que viene a turbarle su trasquilad, escondiendo la realidad de un
    continente devastado por el hambre, las enfermedades, y la desarticulación
    territorial y social que amenazan sus perspectivas de futuro.
    En ese contexto deberemos redoblar nuestras acciones de apoyo al pueblo
    saharaui y a la exigencia del cumplimiento de las resoluciones de NN.UU. para
    22
    la celebración del referéndum de autodeterminación que ponga fin a la
    situación de los territorios ocupados del Sahara Occidental.
    Situación que está propiciando un nuevo colonialismo que por una parte trata
    de apoderarse de los recursos naturales y por otra expulsa a la población que
    mantiene en la miseria, para disponer de un ejército de reserva de mano de
    obra barata para el mundo desarrollado.

    Desde esta autocrítica tenemos que comprometernos a mantener encuentros
    con la izquierda africana para luchar conjuntamente contra el neoliberalismo y
    el neocolonialismo, apoyando solidariamente sus luchas sociales para abrir
    perspectivas de futuro a unos pueblos al borde del exterminio.
    La tarea no es fácil, pero una fuerza alternativa como es IU debe organizarse
    en torno a principios fuertes y a esperanzas fundadas en las contradicciones
    sociales y culturales reales. Lo fundamental es situar la idea de un nuevo
    socialismo en la agenda política, que sirva de horizonte y engarce con nuestras
    reivindicaciones programáticas, desde el convencimiento de que para salir de
    la actual crisis de la izquierda hace falta crear una subjetividad antagonista y
    que esto hay que organizarlo.
    Es por ello que IU quiere y debe impulsar los Foros Sociales como espacios de
    debate y articulación de luchas colectivas y como puntos de encuentro
    imprescindible de todos aquellos que desde infinidad de luchas diversas,
    trabajamos por hacer real la máxima de Otro Mundo Posible
    V.- BASES PARA UN PROGRAMA POLITICO DE MOVILIZACIÓN Y DE
    TRABAJO INSTITUCIONAL
    5.1.- En el ámbito europeo, IU defenderá una alternativa basada en:
    a) Un verdadero proceso constituyente europeo eligiendo una Asamblea
    Constituyente con mandato de redactar la Constitución Europea.
    b) El pleno empleo de calidad, la lucha contra la precariedad, la
    temporalidad, la siniestralidad y las deslocalizaciones.
    c) Aumentar el gasto público reforzando y protegiendo los servicios
    públicos sean estos deficitarios o no. Devolver al sector público todos los
    servicios privatizados durante estos años y desarrollar una forma
    plenamente pública –en titularidad y gestión- de los servicios necesarios
    para la sociedad.
    d) Eliminar la universalización del principio de libre mercado y equilibrio
    presupuestario posibilitando la intervención de los poderes públicos en la
    economía.
    e) Incentivar la creación de consorcios públicos europeos en sectores
    estratégicos de la economía como el sector bancario, las
    telecomunicaciones, la energía, industria naval, aeroespacial, el
    transporte, el agua y los servicios postales.
    f) Controlar democráticamente al Banco Central Europeo.
    g) Desmilitarizar la seguridad y desvincular la seguridad de la UE del
    23
    imperialismo nortemericano y de la OTAN.
    h) Sustituir la estrategia de Lisboa por una Estrategia Europea para la
    Solidaridad y el Desarrollo Sostenible centrada en políticas
    económicas, sociales y ambientales que fomenten la inversión:
    • En calidad de trabajo (El buen trabajo, que denomina el sindicato del
    metal de Alemania)
    • En infraestructuras básicas industriales
    • En políticas de cohesión
    • En protección al medio ambiente y técnicas ecológicas
    • En unas normas que garanticen los derechos laborales, sociales,
    ambientales y de seguridad.
    • En el desarrollo de un sólido sector público europeo que abarque los
    servicios públicos europeos y los sectores económicos clave para la
    sociedad.
    • En la economía social
    • En la protección social. En la educación y la sanidad.
    • En el incremento de la ayuda al desarrollo
    • En la investigación y la innovación públicas
    • En la aplicación y desarrollo de energías renovables
    • En seguridad alimentaria
    5.2.- Frente a la crisis económica y la amenaza que representa para los
    trabajadores y trabajadoras y otros sectores populares, la salida que IU
    plantea se construirá:
    a) Defendiendo el empleo digno y seguro, los salarios dignos y la
    disminución de la jornada de trabajo. Penalizando la precariedad y
    sancionando la discriminación salarial. Generalizando cláusulas
    sociales, empezando con la contratación pública.
    b) Elevando la protección social y el gasto en la misma a los porcentajes de
    la media europea. Es posible: el gasto social de un país no es más que
    la parte del trabajo colectivo que se destina a atender las necesidades
    de quienes no pueden trabajar. Lo que no se atiende desde el gasto
    público se convierte en trabajo privado no remunerado de la gente,
    especialmente de las mujeres. Para ello es imprescindible una fiscalidad
    progresiva, basada en el mayor peso de la imposición directa, de forma
    que graven en una mayor proporción a quienes más tienen.
    c) Desarrollando un sólido sector público que abarque los principales
    resortes de la economía, de forma que se garanticen realmente los
    derechos de los trabajadores y trabajadoras, la planificación democrática
    de la economía en función de las necesidades sociales y el cambio de
    modelo productivo a uno sostenible ecológicamente. Los millones de
    horas trabajadas en los años pasados en el “ladrillo” se han destinado a
    construir catedrales en el desierto, a forjar las cadenas de las hipotecas
    eternas y a convertir en beneficios privados la propiedad común
    mientras lo público se degradaba y colapsaba.
    d) Defendiendo, mejorando y extendiendo los servicios públicos y bienes
    comunes, con gestión pública y bajo el control de los y las ciudadanas,
    garantizando su universalidad, calidad y gratuidad. En este sentido se
    24
    plantea la eliminación gradual de todos los conciertos con entidades
    privadas en el ámbito de la sanidad, educación, servicios sociales y
    servicios públicos en general.
    e) Invirtiendo en una economía sostenible, austera en el empleo del agua y
    la energía, en un modelo de transporte racional, en la recuperación de
    las ciudades y barrios deteriorados para su población, en la
    investigación que busque mejorar la vida y la sostenibilidad.
    f) Desarrollando instrumentos de democracia participativa, para que desde
    cualquier instancia pública, política y social, los y las ciudadanas
    establezcan las prioridades y el control del gasto en función de los
    intereses y las necesidades de la mayoría. En este sentido, nuestros
    cargos públicos tienen un papel fundamental. El ejemplo de los
    Presupuestos Participativos en aquellos ayuntamientos donde se han
    puesto en pie demuestran la capacidad de la gente para organizarse,
    decidir y desafiar a los grandes poderes políticos y económicos.
    En ese contexto, lucharemos por:
    a) Medidas urgentes para recuperar los salarios y desarrollar los sistemas de
    protección social.
    b) El empleo digno, estable, seguro y sin discriminación salarial. Medidas para
    la eliminación de la precariedad y la discriminación salarial, exigiendo el estricto
    respeto a la causalidad en la contratación y suprimiendo las ETTS
    c) El pleno empleo, con la reducción de la jornada laboral sin recorte salarial,
    recuperando el principio de trabajar menos para trabajar todas y todos, y el
    pleno ejercicio de los derechos sociales y sindicales.
    d) Valorizar la diferencia de género en el seno de las clases trabajadoras y la
    apuesta nítida por superar la división sexual del trabajo y un nuevo reparto de
    los tiempos de la vida; IU exige los mismos derechos para las personas
    independientemente de cuál sea su opción sexual.
    e) La democracia económica como desarrollo de la democracia de los
    trabajadores que posibilite a éstos intervenir en la organización del trabajo y en
    el control del excedente económico, medida para la que es clave el desarrollo
    del sector público pues es el único realmente sometido al interés social y
    susceptible de un eficaz control democrático.
    f) Impulsar políticas reales que fomenten la solidaridad de clase entre los
    inmigrantes y el resto de los trabajadores, combatiendo cualquier forma de
    xenofobia y discriminación y propiciando el pleno ejercicio de todos los
    derechos.
    5.3.- Por un proceso de Paz en Euskadi
    25
    IU reitera, una vez más, su más enérgica condena a todas las formas de
    terrorismo, incluido el de ETA y rechaza de plano cualquier justificación por
    acción u omisión de sus acciones violentas.
    IU entiende que el problema de la violencia en Euskadi es un problema político
    que exige soluciones y alternativas políticas. IU reafirma su apuesta por una
    salida negociada al conflicto, con interlocutores políticos de todas las partes.
    Es desde esta voluntad desde la que reafirmamos la necesidad de derogar la
    Ley de Partidos, y de todas aquellas medidas que intentan buscar una salida
    exclusivamente policial al conflicto.
    IU entiende que el ejercicio derecho de autodeterminación se regula a partir de
    la exclusión de la violencia como medio para la resolución de conflictos entre
    pueblos, de modo que su participación en el Estado descanse sobre su libre
    decisión y no sea impuesta por la fuerza.
    VI.- NUESTRA PROPUESTA: CONSTRUIR COLECTIVAMENTE UN
    PROYECTO ALTERNATIVO CON ESPACIO POLÍTICO, SOCIAL,
    CULTURAL E INSTITUCIONAL PROPIO
    Esta Asamblea Federal no debe ser el final de este proceso de reconstrucción
    de Izquierda Unida que planteamos, sino que debería convertirse en el inicio
    del mismo, en el inicio del proceso refundador de la izquierda transformadora
    que IU aspira a representar. Debe, por tanto, ser un proceso de unidad y
    cohesión, comprometiéndonos a crear un nuevo clima de trabajo basado en la
    confianza y lealtad mutua entre todos, militantes y dirigentes.
    IU debe ser el embrión de la recuperación política de la izquierda
    transformadora y anticapitalista española, sin descartar que al final de ese
    camino de la actual IU nazca una fuerza política diferente, más rica y plural, un
    verdadero movimiento político y social con verdadera influencia política y
    capacidad de realizar los profundos cambios que nuestra sociedad demanda.
    La refundación de IU debe abordar dos fases.
    La primera, la próxima Asamblea federal, que como decimos no puede ser el
    final de la reconstrucción del proyecto, La Asamblea debe fijar nuestros
    principios y normas de funcionamiento, además del balance autocrítico de
    nuestro trabajo y las tareas más inmediatas en función del momento político
    que vivimos. A esa finalidad atiende este documento. A partir de ahí, la
    Asamblea debe ser el inicio de un proceso que en el plazo de dos años
    presente a la sociedad española una nueva Izquierda Unida superadora de las
    actuales deficiencias. Es por ello por lo que planteamos una Reconstrucción en
    dos fases, entendiendo que:
    1º- La Refundación de IU no puede hacerse en clave endogámica, sería un
    comienzo estéril. Es preceptivo hacer una Convocatoria abierta a colectivos,
    personas, ex–militantes, etc. para comenzar un proceso (que puede tener
    varias denominaciones) por el cual se debatirán y fijarán los ejes, compromisos
    26
    y características de la nueva IU. La reconstrucción de la alternativa debe
    asentarse en la más amplia pluralidad (desde la sensibilidad comunista hasta la
    socialdemócrata de izquierdas, pasando por el republicanismo, el ecologismo,
    el feminismo y el pacifismo), con un programa claro de transformaciones y
    teniendo como referencia europea al PIE.

    2º- Esto implica la necesidad de dar señales inequívocas que hagan creíble
    nuestro proyecto, para ello la renovación se plantea como una necesidad para
    superar etapas. El compromiso de renovar en la Asamblea, al menos el 50% de
    los órganos federales de dirección, promoviéndolo siempre que sea posible en
    los demás niveles organizativos, no puede entenderse como una medida
    burocrática ni estadística, sino como una oportunidad para generar una nueva
    situación que haga más creíbles nuestras propuestas, ni se trata de dilapidar la
    experiencia acumulada por decenas de dirigentes sino de propiciar el pase a
    una segunda fila desde la que seguir el combate, y desde allí dar el
    rendimiento, el apoyo y la lealtad a las nuevas direcciones.
    3. La Asamblea hace de la paridad mujer-hombre un principio de
    funcionamiento transversal, garantizándola en todos los procesos de elección
    de órganos, listas electorales y realización de asambleas. Es la forma de hacer
    creíble nuestra apuesta radical por la igualdad en la sociedad al trasladarla a
    nuestro propio funcionamiento organizativo.
    4. Desde la IX Asamblea deben salir los puntos y ejes que estructurarán a IU:
    4.-1.- IU, Movimiento Político y Social Organizado que fija su objetivo en la
    permanente Construcción de la Alternativa a la sociedad, al Estado capitalista,
    la cultura existente y los valores dominantes, con cauces internos que permitan
    la participación de los no miembros y de todos los miembros en sus órganos de
    dirección y en sus estructuras de elaboración programática.
    Como movimiento político y social y con los criterios anteriormente expuestos
    debe contar con órganos y funcionamiento diferentes de los de un partido
    político. Es decir: pluralidad, participación, elaboración programática, consenso
    y unidad de acción.
    La participación en la elaboración debe estar abierta de forma eficaz a todos
    los afiliados y afiliadas y a los no miembros, mediante la apertura de espacios
    de deliberación lo más amplios y flexibles posible en cuyo marco se promoverá
    la libre circulación de las elaboraciones y propuestas debe ser la norma, hasta
    que se haya tomado una decisión sobre ellas.
    La democracia participativa en el interior de IU es inseparable de la
    participación efectiva en las reuniones y debates. Sólo en el ámbito de las
    asambleas y las reuniones de los órganos será posible la decisión y el voto
    vinculantes.
    Finalmente, los órganos ejecutivos deben cumplir de forma escrupulosa los
    acuerdos políticos adoptados.
    27
    Debemos construir la convergencia de la izquierda real de este país con los
    movimientos sociales alternativos. La superación del capitalismo tendría como
    proyecto inmediato de trabajo la consecución de los objetivos que ya nos
    marcamos en IU: una sociedad de Pleno Empleo de calidad, una Economía
    desde la óptica del Desarrollo ecológicamente sostenible, una Protección
    Social plena. Reparto del Trabajo; y junto a ello las acciones de política
    económico-fiscal necesarias para ello. IU debe de ser una herramienta útil para
    la participación de la juventud precaria, de los trabajadores y trabajadoras
    amenazados por las deslocalizaciones, de las mujeres que necesitan igualdad
    formal, de quienes se oponen a la guerra global contra los pueblos y contra el
    medio ambiente, de los republicanos y republicanas y de todos aquellos y
    aquellas que no están conformes con el actual estado de las cosas
    4.-2.- Democracia Radical en IU. Publicidad permanente de los censos de
    militancia y libre acceso para quien quiera consultarlos. Reglamentos que fijen
    con precisión la publicidad hacia la militancia de los acuerdos orgánicos, que
    regulen el régimen se sesiones, deliberaciones y acuerdos así como la
    información previa y documentada en cada sesión. Finanzas claras,
    transparentes y corresponsables. Militancia efectiva que se atendrá a las
    posibilidades de cada persona.
    En cuanto a las limitaciones que afectan a los cargos de IU, se establece lo
    siguiente:
    a) Los cargos públicos tendrán una limitación de dos mandatos y un tercero
    excepcional, siempre que así lo considere el órgano o la Asamblea
    correspondiente, siendo revocables por las asambleas que los eligieron como
    candidatos a las elecciones.
    b) Se aprobará un nuevo Estatuto del Cargo Público y un Estatuto del Cargo
    Orgánico, en los que se fijarán, entre otras cosas, criterios salariales
    homologables a todos los cargos públicos de IU.
    En los procesos asamblearios, a la hora de aprobar las normas que regulan la
    participación de los militantes de IU, se harán en funci´pon del número de
    militantes y no de los resultados electorales, de forma que un hombre, una
    mujer en IU sean un voto.
    4.-3.- IU debe dotarse de nuevas formas de funcionamiento y elección a sus
    estructuras de dirección, que deberán simplificarse, evitando que éstas y
    quienes las componen, una vez elegidos, se sustraigan al mandato recibido de
    las bases que los eligieron. Introduzcamos mecanismos de control por la
    militancia de las actuaciones y cumplimiento de mandatos por parte de los
    miembros de los consejos de dirección, haciendo imperativa la democracia
    participativa y la posibilidad de revocación de aquellos dirigentes que se
    sustraigan al mandato con el que fueron elegidos. En esta línea de
    regeneración democrática interna, planteamos que todos los órganos de
    dirección de IU deberán realizar un balance anual de su trabajo en Asamblea,
    al igual que los cargos públicos, estando sometidos a su revocabilidad en
    cualquier momento.
    28
    4.-4.- Proponemos la celebración anual de una Asamblea Federal de rendición
    de cuentas, durante un periodo prudencial que permita ir evaluando el proceso
    de refundación y adoptando los cambios de estrategia necesarios en cada
    momento para mejor conseguir los objetivos propuestos. Posibilitemos
    asambleas federales abiertas a la participación de toda la militancia o al menos
    al mayor numero posible de ésta.
    4.-5.- Elaboración Colectiva. Esta seña de identidad no es sino la aplicación en
    el marco de lo concreto de la alianza social en torno a objetivos, métodos y
    valores. Sin que los ciudadanos participen en la elaboración de las soluciones
    para sus problemas no habrá nunca conciencia de la realidad, sus límites y el
    papel que la Democracia tiene en el cambio social. Pero la elaboración
    colectiva no es la creación de un gabinete de asesores que elaboran papeles
    para los cargos públicos: es básicamente un mecanismo de participación
    democrática en las decisiones de IU, es un mecanismo de aportación e
    intervención en las líneas de actuación de la actividad política y social y
    también en las políticas a realizar en las instituciones. Las Áreas como un
    mecanismo de elaboración (pueden haber otros más) deben ser organizadas
    de tal manera que los miembros y dirigentes participen en ellas habitualmente.
    En las elaboraciones que sobre ellas tenemos en IU hay material suficiente
    para concretar su organización, funciones y participación política.
    4.-6.- IU es una fuerza política de carácter federal. Y esta apuesta que proviene
    de nuestra concepción del Estado Federal no significa otra cosa que otra forma
    de concebir el acuerdo de un Estado que busca su cohesión desde el
    consenso, el acuerdo y la atribución clara de competencias, funciones y
    responsabilidades. Una idea debe quedar clara: la federalidad es un
    reconocimiento a la diversidad pero en el marco de una visión común de la
    Transformación social. Este principio debe articular nuestra propuesta política y
    el carácter de nuestras alianzas, como corresponde a un proyecto de Estado
    como es el de IU.
    La transitoriedad de Estados, nacionalidades y entes territoriales ante la
    concepción de un mundo nuevo, solidario y sin fronteras debe estar siempre
    presente.
    4.-7.- Escrupulosa legalidad. Una fuerza política que se pretenda democrática
    debe guiar sus actuaciones internas y su funcionamiento por el respeto y
    ejercicio de la legalidad. Estatutos, reglamentos, régimen de sesiones y toma
    de acuerdos deben ajustarse totalmente a las reglas de juego estatuidas libre y
    soberanamente por el colectivo. La salvaguarda de la legalidad interna
    representada por las normas de convivencia y funcionamiento son la única
    fuente de legitimidad de las estructuras de dirección. Las comisiones de
    Garantías no pueden ser concebidas como órganos para salir del paso cuando
    no como cementerio de elefantes. Es inadmisible que los Estatutos sufran
    cambios para legalizar acciones o situaciones que contradicen abiertamente los
    principios éticos y políticos de IU.
    4.-8.- IU no necesita un coordinador o coordinadora general en este periodo, al
    menos hasta que el proyecto se haya revitalizado, máxime sabiendo que hasta
    29
    dentro de tres años no afrontaremos el primero de los grandes retos electorales
    futuros: las elecciones municipales y autonómicas. Parece conveniente apostar
    por un órgano de coordinación colectivo –y no solo por una dirección colectiva
    y colegiada- que asuma las tareas de la coordinación general, al menos
    durante un periodo prudencial que concluya en la próxima Asamblea Federal
    en el plazo de un año, que evalúe la situación y la profundización del proceso
    de renovación emprendido
    4.-9.- En esta nueva fase, es imprescindible desterrar la dinámica de
    "mayorías" frente a minorías. Sólo la cohesión y la síntesis dialéctica o el
    consenso nos permitirán salir de esa situación y reconstituir una herramienta
    fuerte para operar las transformaciones sociales en las que creemos y que por
    cierto están realizándose en otros pueblos, muchos de ellos cultural e
    históricamente muy cercanos a nosotros. Sería un error apostar por una "nueva
    mayoría" en un momento de excepcionalidad como éste. IU debe funcionar con
    base en la construcción de síntesis dialécticas o consensos como método de
    toma de decisiones, sin que ello signifique la pérdida de pluralidad interna sino
    todo lo contrario. Aprender a garantizar dicha pluralidad y que de esta surjan
    propuestas asumidas colectivamente.
    Lo anteriormente expuesto se entiende en el marco del compromiso esencial
    por la refundación y la renovación.
    4.-10.- IU no puede definirse por una serie interminable de adjetivos. La
    aceptación y desarrollo de los derechos humanos en sus tres generaciones, la
    asunción en la teoría y en la práctica de otras aportaciones a la causa de la
    plena emancipación humana es una seña de identidad irrenunciable para
    cualquier organización que pretenda ser revolucionaria o transformadora.
    Desde hace muchos años explicitamos que nuestro discurso es rojo, verde y
    violeta. No sigamos añadiendo adjetivaciones al sustantivo fundamental.
    Asumamos la historia del movimiento obrero y los nuevos proyectos de
    liberación. IU es un proyecto de Izquierda, sin más.
    4.-11.- IU no tiene más referencias sindicales que las derivadas de las alianzas,
    coincidencias y movilizaciones que en cada momento puedan producirse en el
    conjunto del movimiento sindical. El Programa estratégico, la coincidencia
    táctica, la acción puntual o la coyuntura favorable para una movilización acorde
    con los intereses de los que aspiramos a representar, es la única pauta para
    cualquier tipo de relación política y sindical.
    4.-12.- IU se define como una organización republicana. La condición
    republicana de IU no es una mera adjetivación para la galería. La organización
    debe fijar en sus Estatutos, discurso y práctica política su decidida voluntad de
    que la III República española sea una realidad mediante el acuerdo activo, la
    participación democrática y la divulgación ciudadana de los valores, ética y
    contenidos de la Constitución de la III República. Nuestro republicanismo no
    está hecho de nostalgias sino de proyectos para hoy. El desarrollo de esta
    decisión implica una serie de actuaciones, formas de trabajo y expresiones
    públicas que sin caer en estridencias gratuitas manifiesten firme, serena e
    inequívocamente nuestra entidad y nuestra propuesta a la ciudadanía.

    En consecuencia uno de los trabajos de IU debe ser colaborar y aportar en la
    puesta en marcha del proceso constituyente de la III República.
    4.-13.- Es preciso construir una nueva política de comunicación, eficaz en la
    batalla de ideas. Los ejes de esta política han de centrarse en comunicar IU
    con la sociedad situando la prioridad en los valores y en las propuestas. Para
    ello necesitamos tanto desarrollar medios propios de comunicación como
    establecer un sistema de comunicación y de información interno utilizando
    todas las posibilidades de las nuevas tecnologías (un sistema de red, que
    permita la comunicación vertical y horizontal).
    4.-14- El Programa debe volver a ser la clave de bóveda en la organización de
    IU, a través del cual se exprese, de forma dialéctica, la unidad y la pluralidad de
    IU, que refleje el consenso y que sea medida de la aplicación de la democracia
    interna. Por tanto, el Programa se elabora colectivamente, con la participación
    directa de los afiliados/as.
    El Programa ha de ser la medida de la coherencia en la práctica política de los
    representantes institucionales de IU y de los miembros de sus órganos y lo que
    articule, a través del Programa Federal, el carácter federal de IU.
    4.-15.- Reforzar la vida política de las Asambleas de Base y establecer los
    mismos derechos y deberes para todos los militantes. La organización de base
    es la Asamblea, que es dirigida por un Consejo Político. Cuando en una
    localidad haya varias Asambleas de base, se constituirá un Consejo Político
    Local con plenas competencias en los ámbitos institucional, político y
    organizativo.
    Segunda fase
    En esta segunda fase, uno de los objetivos es hacer participar en ella a miles
    de no afiliados que puedan aportar su colaboración al debate y que, en el
    proceso de esa discusión, puedan incorporarse a IU. Por tanto, a partir de la
    celebración de la Asamblea este proceso debe ponerse en marcha, incluyendo
    una campaña de afiliación y reforzamiento de la organización.
    En esta segunda fase, y como resultado inmediato de la próxima Asamblea, se
    iniciará en todos los niveles de la organización un proceso de discusión y
    reflexión para hacer coherente nuestra práctica política y nuestros métodos de
    trabajo con las conclusiones y decisiones de la misma. Se trata de hacer la
    necesaria aplicación del proceso de refundación y renovación con firmeza y
    determinación, pero también con prudencia. No se pretende entrar como un
    elefante en una cacharrería. El Consejo Político Federal impulsará el proceso y
    concretará los métodos más eficaces para su realización. Los resultados serán
    analizados en la Asamblea a celebrar antes del 31 de diciembre de 2009, que
    tomará las decisiones que correspondan.
    En la segunda fase, que iniciamos tras la celebración de la Asamblea Federal,
    deben quedar suficientemente claros los principios de IU que no pueden estar
    siempre al albur de cualquier Asamblea, mientras que las líneas políticas
    31
    coyunturales y los programas son lo que constituyen el mandato para cada
    Asamblea específica.
    En esta segunda fase las direcciones deben proceder a continuar la renovación
    de las direcciones, aplicando los principios del límite máximo de mandatos con
    el objetivo de alcanzar el 25% de lo que anteriormente no se renovó,
    especialmente en los órganos ejecutivos, y al porcentaje o casos particulares
    que se estimen convenientes de los anteriormente renovados.
    Tenemos que hacer posible el cumplimiento de lo que marcan los Estatutos en
    lo referente a la duración de los mandatos, en definitiva se trata de que los
    afiliados, los cargos públicos, las direcciones locales, comarcales y federadas,
    se sientan comprometidos y protagonistas de ese objetivo para trabajar en la
    recuperación política, social y cultural, de la izquierda anticapitalista en España
    que se concrete en recuperar influencia en la sociedad y en recuperar el grupo
    parlamentario propio en el Congreso de los Diputados como referente de esta
    influencia.
    LOS SIGUIENTES MIEMBROS DEL CONSEJO POLÍTICO FEDERAL
    AVALAN EL DOCUMENTO:
    POR UNA IZQUIERDA UNIDA ANTICAPITALISTA, REPUBLICANA,
    FEDERAL Y ALTERNATIVA, ORGANIZADA COMO MOVIMIENTO
    POLITICO Y SOCIAL.
    REPUBLICA, ESTADO FEDERAL Y SOCIALISMO SIGLO XXI
    PRESENTADO AL CPF DEL 14 DE JUNIO DE 2008
    1. VALDERAS, Diego Coordinador General
    2. CASTRO, José Antonio VIII Asamblea
    3. CENTELLA, Enrique VIII Asamblea
    4. CENTELLA, José Luis VIII Asamblea
    5. ALCARAZ, Felipe ANDALUCIA
    6. CHACÓN, Carmen ANDALUCIA
    7. CORTES, Elena ANDALUCIA
    8. MARISCAL, José Manuel ANDALUCIA
    9. MEYER PLEITE, Willy ANDALUCÍA
    10. MORENO, Ana ANDALUCÍA
    11. PEGALAJAR, Manuel ANDALUCIA
    12. RODRIGUEZ, Maribel ANDALUCIA
    13. ROMERO RUIZ, Antonio ANDALUCIA
    14. VAQUERO, Pedro ANDALUCIA
    15. MARTÍN, Rosalía VIII Asamblea
    16. VILLANUEVA, Juan de Dios VIII Asamblea
    17. JIMENEZ, Pedro ANDALUCÍA
    18. MORILLAS, Toni VIII Asamblea
    19. BALLESTÍN, José Mª ARAGÓN
    32
    20. FERNANDEZ JUNQUERA, Fco. De Asís VIII Asamblea
    21. GUTIERREZ, Benjamín VIII Asamblea
    22. PUIG, María VIII Asamblea
    23. RAMOS RODRIGUEZ, Carmelo CANARIAS
    24. DELGADO, EPARQUIO VIII Asamblea
    25. ORDOÑEZ, Melchor CANARIAS
    26. CRESPO, Jorge Coordinador General
    27. VIDAL, Agustín CANTABRIA
    28. LARA MOYA, CAYO Coord. Gral Castilla la Mancha
    29. CASTELLANO CAÑEGO, Esperanza CASTILLA-LA MANCHA
    30. CRESPO AGUILAR, Juan Ramón CASTILLA LA MANCHA
    31. ESCOFET, Albert CATALUNYA
    32. JOVÉ, Salvador CATALUNYA
    33. SIMÓ, Cristina CATALUNYA
    34. TOLEDANO, Diosdado CATALUNYA
    35. BASTERRA, Andoni EUSKADI
    36. MARTÍNEZ, Amaia EUSKADI
    37. DIEZ, Andrés VIII Asamblea
    38. SALUD, Isabel VIII Asamblea
    39. BUESA, NURIA VIII Asamblea
    40. DIAZ, Yolanda VIII Asamblea
    41. GIBELLO HOLGADO, Luis EXTREMADURA
    42. PADILLA, Félix VIII Asamblea
    43. BARRERO, Rogelio VIII Asamblea
    44. GUIRADO FFERNÁNDEZ, J .José GALICIA
    45. RON, Xavier GALICIA
    46. PORTOMEÑE, Carlos VIII Asamblea
    47. MORENO, Henar Coordinadora
    48. MIERA, Blanca LA RIOJA
    49. OLLERO, Alfredo LA RIOJA
    50. ARES, Antonio VIII Asamblea
    51. ARREGUI, Alberto VIII Asamblea
    52. SANTIAGO, Enrique VIII Asamblea
    53. DIAZ, Virginia VIII Asamblea
    54. ELVIRA, Salce VIII Asamblea
    55. FERNÁNDEZ CHAVEZ, Xenia MADRID
    56. FERRÉ, Marga VIII Asamblea
    57. FRUTOS, Paco VIII Asamblea
    58. GARCIA, Jorge VIII Asamblea
    59. GOMEZ, Miguel Angel VIII Asamblea
    60. LOPEZ, Susana VIII Asamblea
    61. MARTÍN, Paloma VIII Asamblea
    62. MARTÍNEZ, Justiniano VIII Asamblea
    63. MARCELO, Elena VIII Asamblea
    64. MEYER, Amanda VIII Asamblea
    65. MONTES, Pedro VIII Asamblea
    66. PEREZ, Francisco VIII Asamblea
    67. PEREZ-CARBALLO, Carmen VIII Asamblea
    68. SANZ, Juan Ramón VIII Asamblea
    69. CABO BRAVO, Luis MADRID
    33
    70. MAYORAL PERALES, Rafael MADRID
    71. LÓPEZ DOMINGUEZ, Roberto MURCIA
    72. VAL VAL, Rocío Esther MURCIA
    73. FERNÁNDEZ, Ginés VIII Asamblea
    74. HERGUEDAS, Esther VIII Asamblea
    75. MARSET, Pedro VIII Asamblea
    76. SANCHEZ, Dolores VIII Asamblea
    77. MAYORAL PERALES, Rafael MADRID
    78. MONEREO PÉREZ, Manolo MADRID
    79. LÓPEZ DOMINGUEZ, Roberto MURCIA
    80. VAL VAL, Rocío Esther MURCIA
    81. FERNÁNDEZ, Ginés VIII Asamblea
    82. HERGUEDAS, Esther VIII Asamblea
    83. MARSET, Pedro VIII Asamblea
    84. SANCHEZ, Dolores VIII Asamblea
    85. MOLA, Maite VIII Asamblea
    86. MARCO, Gloria Coordinadora
    87. SANZ ALONSO Margarita VIII Asamblea
    88. SIXTO, Ricardo VIII Asamblea
    89. DOMINGUEZ LUCENA, Victor Daniel PAIS VALENCIÀ
    90. FOLGADO, Carmen PAIS VALENCIÀ
    91. GARCÍA, Juan Francisco PAIS VALENCIÀ
    92. PÉREZ, Rosa PAIS VALENCIÀ
    93. SANCHÍS, Amadeu PAIS VALENCIÀ
    94. ARNAU, Antonio PAIS VALENCIÀ
    95. MARTINEZ ESPLÁ, M. Ángeles PAIS VALENCIÀ
    96. GARCIA MANCHEÑO, Francisco PAIS VALENCIÀ
    97. LOPEZ BARCELÓ, ESTHER PAIS VALENCIÀ
    98. HERNANDEZ, Miguel FRANCIA
    99. RODRIGUEZ VITA, Francisco SUECIA
    100. GUERRERO CEBALLOS, Enrique LUXEMBURGO
    MIEMBROS DEL CPF CON VOZ:
    VICTOR CASCO
    SEGUNDO MARTINEZ
    JOSE ANTONIO GARCIA RUBIO

    POR UNA IZQUIERDA UNIDA ANTICAPITALISTA, REPUBLICANA... | 26-09-2008 - 12:26:37 GMT 1 #

  21. MÉTODO Y ORDENACIÓN DEL DEBATE DE LOS DOCUMENTOS PARA LA IX ASAMBLEA GENERAL DE I.U.
    Las circunstancias, novedosas para Izquierda Unida y su militancia, en las que debe desarrollarse todo el proceso de la IX Asamblea Federal requieren una ordenación del debate que, aprobado por la Presidencia Federal, establezca las normas necesarias para garantizar un proceso normalizado, transparente y ajustado al método decidido.
    Por ello proponemos lo siguiente:

    1.- DEBATE, PRESENTACIÓN Y DISCUSIÓN DE DOCUMENTOS
    NORMAS GENERALES PARA TODAS LAS ASAMBLEAS DEL PROCESO.-
    1.1.- En todas las asambleas se podrán presentar, defender y debatir los tres documentos que el Consejo Político Federal del día 14 de Junio de 2008 decidió que eran objeto de debate en la IX Asamblea Federal de I.U.
    1.2.- Las Secretarías de Organización de todas las Federaciones de I.U. deberán comunicar de manera formal y fehaciente el calendario completo de todas las asambleas a la Secretaría de Organización Federal, con la fecha límite del día 1 de Septiembre, al objeto de que el calendario sea remitido de inmediato a la Presidencia Federal y a los ponentes de cada uno de los documentos.
    1.3.- Serán los ponentes de cada documento quienes, en función del calendario y/o de las invitaciones expresas que reciban, decidirán su presencia en las asambleas. Para ello se habilita un fondo federal de gastos para cubrir viajes y alojamientos. La cuantía de este fondo será de hasta 5.000 € para cada ponencia, que será administrado libremente por cada una de ellas con el obligatorio requisito de justificación de los gastos efectuados.
    1.4.- La dirección federal garantiza que los tres documentos llegarán, en el número y forma más conveniente, a cada federación que será la responsable de garantizar, con la necesaria antelación, el conocimiento y difusión de los tres documentos en todos los ámbitos de su territorio en el que deban celebrarse asambleas recogidas en el calendario enviado a la Secretaría de Organización Federal.
    1.5.- El orden de presentación y debate de los documentos podrá ser acordado al inicio de cada asamblea o, en caso necesario, establecerse por sorteo.
    1.6.- En cada asamblea, hasta el nivel provincial, independientemente de los tres documentos existentes, podrán defenderse y debatirse aquellos otros que, avalados por un mínimo del 25 % de los presentes en cada asamblea con derecho a voz y voto, sean presentados. Para ello, al principio de cada asamblea, de cualquier ámbito, deberá fijarse un plazo para poder presentar cualquier otro documento que cumpla los requisitos señalados. Los documentos así presentados deberán incluirse, junto a los tres documentos aprobados por el Consejo Político Federal del día 14 de Junio de 2008, para el debate de las Asambleas Provinciales y Regionales en su ámbito correspondiente.
    1.7.- Todos los documentos que, sin ser ninguno de los tres acordados por el Consejo Político Federal del día 14 de Junio de 2008, sean asumidos por alguna de las asambleas provinciales y estén avalados por un mínimo del 25 % de los presentes en cada asamblea regional con derecho a voz y voto formarán parte de los documentos a debate en la IX Asamblea Federal de Izquierda Unida. Estos documentos se remitirán a la Secretaría de Organización Federal con fecha tope del 5 de noviembre de 2008.
    1.8.- En las asambleas podrán presentarse aportaciones o enmiendas a los documentos. En aquellas en las que haya ponentes de los documentos serán los encargados de recogerlas y trasladarlas a la ponencia. En aquellas en las que no haya ponentes será la propia asamblea la que cumpliendo los plazos establecidos para la recepción, por escrito y en soporte informático, remitirá las posibles enmiendas o aportaciones, claramente identificadas hacia que documento van dirigidas, a la Secretaría de Organización de su Federación para que sean enviadas a la Secretaría de Organización Federal que, a su vez, las remitirá a cada ponencia.
    1.9.- Dado que los tres documentos aprobados por el Consejo político Federal del día 14 de Junio de 2008 y que los que vengan de una Asamblea Regional en los términos establecidos en el punto 1.7 formarán parte de los documentos de la IX Asamblea, podrá optarse en cualquier asamblea por votar o no votar los documentos ya que el efecto de la votación será meramente orientativo para el ámbito del que se trate.
    1.10.- Cada ponencia deberá presentar, con la fecha límite del día 6 de Noviembre los textos definitivos que, junto a los que hayan sido presentados por las Asambleas Regionales en los términos establecidos en el punto 1.7 serán objeto de debate y votación en la IX Asamblea Federal de I.U.

    2.- ELECCIÓN DE DELEGADOS Y DELEGADAS
    NORMAS GENERALES PARA TODAS LAS ASAMBLEAS
    2.1.- En todos los casos la presentación, requisitos y asignación de delegados/as el proceso se realizará de acuerdo con lo establecido en las normas federales y en los Estatutos de Izquierda Unida.
    2.2.- En cada Asamblea podrán presentarse listas asociadas a cada documento, o bien listas unitarias, o bien listas alternativas. En todo caso deberán cumplir los requisitos estatutarios.
    2.3.- La votación, escrutinio y asignación de delegados/as se realizará siempre con sujeción a los requisitos establecidos por los estatutos de I.U.

    NOTA: Propuesta aprobada por 36 votos a favor, 15 en contra y 8 abstenciones.
    -----------------------------------

    NORMAS IX ASAMBLEA FEDERAL DE IU
    Aprobado por el C.P.F. 26 abril 2008
    77 votos a favor, 11 en contra y 11 abstenciones

    1. CONVOCATORIA: Según establecen los estatutos en los artículos 34 y 38 federales de IU, corresponde al Consejo Político Federal organizar y convocar la Asamblea Federal de IU, que con carácter ordinario debería haberse celebrado en 2007, pero que por la convocatoria electoral se decide llevarla a cabo inmediatamente después de las elecciones generales de marzo de 2008. La Comisión Unitaria creada por la PEF por unanimidad propone al CPF la celebración de la IX Asamblea Federal para los próximos días 15 y 16 de noviembre de 2008, con los criterios de participación y presencia que estas normas determinan.

    2. PREPARACIÓN FEDERAL DE LA ASAMBLEA:

    1) Criterios Generales:

    a. La realización de la Asamblea Federal, así como los procesos preparatorios de la misma en las federaciones se realizarán atendiendo a los criterios de las presentes normas. Por lo tanto los delegados y delegadas que participen en la misma, así como las enmiendas o documentaos alternativos que puedan proponerse, serán elegidos y propuestos sobre la base de los criterios aprobados en el presente texto.

    b. Es necesario que Asamblea concurra en el marco de un proceso asambleario previo marcado por un debate muy amplio y abierto al conjunto de la sociedad, a nuestra base social y electoral, a los miles de hombres y mujeres que en diferentes momentos han participado con nosotros en la construcción de la alternativa.

    c. IU es una fuerza política alternativa por lo que debemos facilitar la máxima participación en nuestros debates a cuantas organizaciones y personas de izquierdas, gentes progresistas cuya actividad y reflexiones son una contribución decisiva en la lucha contra el pensamiento único y por una alternativa política, social y culturan basada en la transformación hacia una sociedad más libre, más justa, más democrática y sostenible social y ecológicamente. Las opiniones de todas las gentes de izquierdas son esenciales para hacer posible la construcción de una fuerza política alternativa y transformadora. Para ello se habilitarán todos los recursos disponibles para poder recibir el máximo de ideas, propuesta y reflexiones en todos los ámbitos y federaciones de IU fomentando en cada ámbito el mayor contacto con la sociedad civil de izquierdas.

    d. El proceso de debate y elección de l@s delegad@s debe desarrollarse según los principios y señas de identidad de IU. En particular el principio de pluralismo, federalidad, principio de funcionamiento democrático y de consenso, así como el principio de equilibrio entre sexos y así como la creciente necesidad de favorecer la participación más activa y comprometida de los jóvenes.

    2) Debate y discusión de textos y elección de delegad@s:

    La fecha límite para la celebración de las asambleas de federación será el 2 de noviembre de 2008, y en las siguientes 48 horas a su celebración serán entregadas en la Secretaría de Organización Federal copia de las enmiendas aprobadas por correo electrónico. Aquellas que no sean entregadas en las fechas indicadas no se tendrán como realizadas y por lo tanto no formarán parte del debate asambleario. En este mismo plazo de 48 horas se remitirá copia de la ficha de l@s delegad@s elegidos y los suplentes, asignando la comisión a la que pertenece cada un@ tanto del titular como del suplente. En caso de que la federación no asigne la distribución de comisiones de l@s delegad@s la dirección federal realizará la distribución. Cada delegado solo podrá participar en la comisión que se asigne.

    1

    3) Composición de las delegaciones:

    Cada delegación estará compuesta por l@s delegad@s elegidos en sus asambleas de base y federación designando de entre sus miembros: (las organizaciones del exterior se reunirán y designaran como una federación mas)

    a. Un presidente/a de la delegación.

    b. Un miembro en la mesa de la Asamblea Federal.

    c. Un miembro para la comisión de credenciales.

    4) Debate y discusión de los documentos:

    a. Toda la afiliación de IU tiene derecho al acceso y al debate de los materiales asamblearios aprobados por los órganos de dirección. Los materiales para el debate incluye el documento político, el organizativo y los estatutos aprobados por el CPF de IU. Igualmente deben incluirse las enmiendas o aportaciones no asumidas por la ponencia pero que hayan obtenido al menos el 25% de los votos del Consejo Político Federal. La distribución de los materiales se realizarán por los medios que disponga IU, una edición limitada en papel y por correo electrónico a todos los militantes; las federaciones deben garantizar que le lleguen los documentos al conjunto de la afiliación.

    b. El debate será organizado de forma que se garantice la presentación y explicación de los textos que se sometan a debate. En este proceso de explicación podrán participar los miembros del CPF, asegurando la mayor pluralidad y presencia posible. Cada federación llevara a cabo una propuesta de celebración de asambleas locales dando traslado de las fechas al conjunto de miembros de la dirección y de las distintas sensibilidades para que puedan asistir. Cualquier afiliad@ puede invitar a la asamblea local a cuantos simpatizantes y electores considere oportuno al debate y a la participación de los documentos y a las propuestas que consideren. En la elección de delegad@s y las enmiendas solo podrán votar los afiliados que se encuentren al corriente en el pago de la cuota.

    c. Podrán ser sometidas a debate en la Asamblea Federal las enmiendas mayoritarias y aquellas que obtengan al menos el 25% de los votos de la asamblea de federación. Estos mismos porcentajes serán los aplicados en las asambleas de base.

    d. Las enmiendas aprobadas en las asambleas de federación deberán ser entregadas a la Secretaría de Organización antes del día 5 de noviembre de 2008, en el formato y modelo acordado y enviado a las federaciones.

    5) Elección de delegad@s:

    a. La Asamblea Federal de IU la compondrán 800 delegados y delegadas, asignados en función de lo establecido en el artículo 36 de los Estatutos Federales de IU.

    1. La representación de las federaciones de en la IX Asamblea Federal de IU se asignará de acuerdo con el apartado C de dicho artículo. El 50% de los delegad@s de acuerdo con el número de asdscrit@s y el 30% en función del porcentaje recibido en las últimas Elecciones Generales de marzo de 2008 y el 20% restante en función del número de votos obtenidos en este mismo proceso electoral. Cada federación de IU, Ceuta, Melilla y las organizaciones del Exterior tendrá una asignación previa de 5 delegad@s cada una de ellas.

    2

    2. La asignación de delegados por afiliación a cada federación se hará en función al número de afiliad@s que se declaren a fecha 30 de junio de 2008 y a estar al corriente del pago de las cuotas desde enero de 2006 hasta el 30 de junio de 2008. A partir de esta fecha los ingresos de las federaciones al federal serán mensuales o trimestrales. En caso de que alguna federación no haya hecho efectivo el ingreso de las cuotas de sus afiliados antes del 15 de julio de 2008 no tendrá delegados en la Asamblea Federal. Junto al pago de la cuota se hará entrega a la dirección federal del censo actualizado con todos los datos que tenga en su poder de acuerdo con la Ley de Protección de Datos, como mínimo los siguientes datos: nombre, apellidos, dirección, DNI, teléfono y correo electrónico, en su caso, y la forma de pago que establece la Ley de Financiación de Partidos Políticos(*) y los estatutos federales. Cada federación se hará responsable de los datos que envía de l@s afiliad@s que aporta, respondiendo, en su caso, ante las posibles repercusiones ante la Agencia de Protección de Datos o cualquier otra reclamación que hubiere.

    3. Del 1 al 20 de junio estarán a disposición de l@s afiliad@s los censos en las asambleas de base para cualquier consulta, modificación o rectificación de datos que deseen realizar. Cualquier afiliado puede consultar tanto sus datos como la relación de afiliados de su asamblea local.

    4. La representación de las Federaciones de nacionalidad o región y de las organizaciones del exterior se compondrán con los delegados elegidos en su asamblea de federación. De acuerdo con el apartado B del artículo 36 de los estatutos, esta representación es del 50% de los delegados elegidos en las asambleas locales, sectoriales, comarcales y provinciales, y el otro 50% en las Asambleas de Federación. Se entiende que la aplicación de este criterio debe afectar al conjunto de las federaciones.

    5. Los miembros del CPF que no sean elegidos delegados en sus federaciones podrán participar en la Asamblea Federal como invitados, con voz pero sin voto. Asimismo la PEF elegirá entre sus miembros l@s delegad@s natos que tendrán derecho a voz y a voto.

    6. L@s invitad@s a propuesta de la Presidencia Federal o de las Federaciones participarán con voz pero sin voto.

    7. La elección de delegados se realizará mediante la búsqueda del acuerdo y el consenso. Si este no se produjera podrán presentarse listas con al menos el 10% de los delegados presentes en el momento establecido. La distribución definitiva se asignará proporcionalmente al número de votos obtenidos por cada candidatura.

    8. Las votaciones para las candidaturas a delegad@s se realizará siempre mediante voto secreto.

    9. En la presentación de candidaturas deberá tenerse en cuenta el principio de equilibrio entre sexos. Esto significa que ningún sexo puede superar el 60% procurando la paridad.

    10. Las delegaciones deberán procurar que una parte de la representación sea menor de 30 años de edad.

    Nota: las posibles discrepancias en la aplicación de estas normas se intentarán resolver en 1ª instancia en la Comisión Unitaria.
    3
    (*) La Ley Orgánica 8/2007 de 4 de julio (BOE de 5 de julio de 2007) sobre financiación de partidos políticos establece:
    ARTICULO 8 (sobre justificación de cuotas y aportaciones): Las cuotas y aportaciones de los afiliados deberán abonarse en cuentas de entidades de crédito abiertas exclusivamente para dicho fin. Los ingresos efectuados en estas cuentas serán, únicamente, los que provengan de estas cuotas, y dichos ingresos deberán ser realizados mediante domiciliación bancaria de una cuenta de la cual sea titular el afiliado, o mediante ingreso nominativo en la cuenta que designe el partido.
    DISPOSICIÓN TRANSITORIA PRIMERA: Los partidos políticos deberán adaptar, en su caso, sus estatutos y normas internas a lo dispuesto en esta Ley Orgánica en el plazo de un año.
    DISPOSICION FINAL: La presente Ley entrará en vigor el día siguiente de su publicación en el BOE. (día 6 de julio de 2007).
    CALENDARIO IX ASAMBLEA FEDERAL IU
    26 abril Aprobación normas y calendario en el CPF.
    14 junio.- Aprobación de los documentos político, organizativo y estatutos.
    1 al 20 junio Puesta a disponsición de los censos en las asambleas de locales. Cada afiliado podrá consultar los censos.
    30 junio Cierre de censos en todas las federaciones.
    1 julio Envío de documentos a las federaciones.
    10 julio Fecha límite recepción de los censos en la sede federal.
    15 julio Fecha límite de liquidación de las cuotas desde enero de 2006 hasta junio 2008.
    1 septiembre Inicio celebración de las asambleas locales.
    2 de noviembre Fecha límite de celebración de asambleas de federación.
    5 de noviembre Fecha límite recepción en la Sede Federal de enmiendas aprobadas en cada federación y relación de delegad@s, suplentes e invitad@s distribuidos por comisiones.
    15 y 16 de noviembre CELEBRACIÓN DE LA IX ASAMBLEA FEDERAL IU.
    -----------------------------------------------

    CALENDARIO IX ASAMBLEA FEDERAL IU
    26 abril de 2008
    26 abril Aprobación normas y calendario en el CPF.
    14 junio.- Aprobación de los documentos político, organizativo y estatutos.
    1 al 20 junio Exposición de los censos en las asambleas de locales. Cada afiliado podrá consultar los censos.
    30 junio Cierre de censos en todas las federaciones.
    1 julio Envío de documentos a las federaciones.
    10 julio Fecha límite recepción de los censos en la sede federal.
    15 julio Fecha límite de liquidación de las cuotas desde enero de 2006 hasta junio 2008.
    1 septiembre Inicio celebración de las asambleas locales.
    2 noviembre Fecha límite de celebración de asambleas de federación.
    5 noviembre Fecha límite recepción en la Sede Federal de enmiendas aprobadas en cada federación y relación de delegad@s, suplentes e invitad@s distribuidos por comisiones.
    15 y 16 de noviembre CELEBRACIÓN DE LA IX ASAMBLEA FEDERAL

    IZQUIERDA UNIDA : MÉTODO Y ORDENACIÓN DEL DEBATE DE LOS DOCUMENTOS PARA LA IX ASAMBLEA GENERAL DE I.U. | 26-09-2008 - 12:30:52 GMT 1 #

  22. El Banc Santander y Wachovia :
    El Banc Santander es troba entre les entitats financeres interessades en la nord-americana Wachovia, segons va informar ahir el diari econòmic The Wall Street Journal, que, sense identificar les seves fonts, cita també Wells Fargo i Citigroup. "Wachovia ha iniciat converses preliminars amb un grapat de potencials pretendents, inclosos el Banc Santander d'Espanya, Wells Fargo i Citigroup", assegurava el diari en la seva edició electrònica.
    Les "converses" evidencien, segons el diari, els creixents esforços del banc, amb seu a Charlotte (Carolina del Nord), d'"escapar a les creixents pèrdues creditícies i a un enfonsament del valor de les seves accions".
    Els títols del banc nord-americà van caure ahir en la Borsa de Nova York un 27 per cent, ja que van tancar a 10 dòlars cadascun, 3,7 dòlars menys que el dia anterior, mentre que acumulen un descens proper al 90 per cent des de l'inici de l'any.
    "Els directius de Wachovia no creuen que tinguin la necessitat de buscar un acord ràpid i el banc no sent cap pressió de liquiditat", afirmava el diari, citant com a font persones pròximes a les negociacions. Tot i això, afegeix que, donada la incertesa existent sobre l'economia, els mercats financers i el sector de la banca nord-americana, "els directius de Wachovia exploren diverses operacions estratègiques".
    "Banc Santander, Wells Fargo i Citigroup -explicava- van estudiar en profunditat els llibres de Washington Mutual abans que l'entitat d'estalvi amb seu a Seattle fos intervinguda dijous pels reguladors federals i les seves operacions bancàries fossin venudes a JPMorgan Chase per 1.900 milions de dòlars".
    El seu interès per Wachovia és per al diari un senyal més que la confusió que viu el sector està generant "una tendència d'oportunisme per part de bancs que es consideren ells mateixos prou forts com per tancar un tracte, fins i tot encara que això possiblement pugui requerir l'absorció d'un fangar de crèdits enverinats".
    The Wall Street Journal recordava que el Banc Santander és el major banc d'Europa per capitalització borsària i té prop d'1,35 bilions d'actius. "Liderat per Emilio Botín, està considerat com un dels més brillants operadors de banca minorista en el món, però és seguit de prop pel rival espanyol BBVA en la seva expansió nord-americana", afirmava el diari.
    En aquest sentit, assenyalava que l'any passat el BBVA va comprar Compass Bancshares, fet que li va aportar presència en el sud i oest dels EUA, mentre que Banc Santander ha realitzat més compres a Europa i Amèrica Llatina. "Un moviment als EUA donaria a Banc Santander l'oportunitat d'expandir-se a Texas i competir amb el BBVA i altres bancs", afegia.
    El crack del "coeficiente de caja"

    El Banc Santander y Wachovia | 28-09-2008 - 07:50:15 GMT 1 #

  23. EE.UU. rechaza el rescate financiero :
    La Cámara de Representantes de EE.UU. rechazó hoy contra todo pronóstico el controvertido proyecto de ley de 700.000 millones de dólares de rescate del sector financiero, lo que supone un duro golpe para la Casa Blanca.
    Washington, 29 sep (EFE).- La Cámara de Representantes de EE.UU. rechazó hoy contra todo pronóstico el controvertido proyecto de ley de 700.000 millones de dólares de rescate del sector financiero, lo que supone un duro golpe para la Casa Blanca.

    El resultado de la votación, 205 a favor y 228 en contra, extendió una fortísima corriente vendedora en Wall Street, que hizo que el índice Dow Jones perdiera cerca de 700 puntos.

    El rechazo al plan, que se produjo tanto entre las filas demócratas como en las republicanas, podría obligar a los representantes de los dos partidos a regresar a la mesa de negociaciones hasta lograr un nuevo plan que les permita eliminar todas sus reticencias.

    De hecho, el presidente del Comité de Servicios Financieros de la Cámara Baja, Barney Frank, dijo después de la votación que evaluarán la "reacción económica" antes de decidir sobre el siguiente paso legislativo.

    La votación se produjo luego de un largo e intenso debate entre los legisladores, muchos de los cuales pusieron en duda la eficacia del plan, y criticaron la falta de ayudas para las familias aquejadas por las ejecuciones hipotecarias.

    Este rechazo supone un duro golpe para el Gobierno del presidente George W. Bush, quien había advertido que si no se aprobaba el paquete de rescate, ello tendría nefastas consecuencias para el resto de la economía estadounidense y para la economía global.

    Durante un debate, la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, indicó que aunque los 700.000 millones de dólares constituyen "una cifra pasmosa", es "tan solo una parte del costo de las fallidas políticas económicas" del Gobierno de Bush.

    En un último empuje al plan, cuyo texto final fue fraguado durante el fin de semana, el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, había dicho hoy que este paquete debía servir para "ayudar a restablecer el flujo de crédito a los hogares y negocios".

    Pero muchos legisladores dejaron en claro su oposición a este plan, diseñado como rescate para la banca de Wall Street, porque no incluía suficiente ayuda para las familias afectadas por las ejecuciones hipotecarias.

    EE.UU. rechaza el rescate financiero | 29-09-2008 - 21:03:08 GMT 1 #

  24. Bush i Wall Street es desplomam :
    El Congrés dels Estats Units va rebutjar ahir el pla de rescat de 700.000 milions de dòlars (485.206 milions d'euros) dissenyat per l'Administració Bush per 228 vots en contra i 205 a favor, el que va provocar una forta caiguda de la borsa nord-americana amb pèrdues que superaven el 4,5%.
    La votació a la Cambra de Representants es va paralitzar durant uns minuts quan es registraven 226 vots en contra i 207 a favor d'aprovar la llei. Després d'un breu recés, es va reiniciar la votació, en la que es va certificar la derrota amb 228 vots en contra i 205 a favor.
    El president dels EUA, George Bush, va assegurar poc després de conèixer-se el resultat que estava "molt decebut" pel desenllaç del pla dissenyat per la seva Administració.
    La borsa de Nova York va arribar a caure un 6% durant la votació i després de finalitzar el Dow Jones perdia un 4,5% fins als 10.643 punts. Per la seva banda, l'índex Nasdaq es desplomava un 6,68%, fins als 2.037,47 punts, mentre que el S&P 500 es deixava un 5,96%.
    L'Administració Bush va articular un pla de rescat per a l'economia nord-americana amb l'objectiu de fer front a la crisi econòmica més greu a la qual s'ha enfrontat el país des de la Gran Depressió dels anys 30.
    El Tresor nord-americà, en col·laboració amb la Reserva Federal, pretenia injectar fins a 700.000 milions de dòlars per a la compra als bancs d'actius contaminats per les hipoteques escombraries, i poder mantenir-los fora dels seus comptes fins que l'economia es recuperi.

    Bush i Wall Street | 30-09-2008 - 07:08:58 GMT 1 #

  25. CONFERENCIA POLÍTICA DEL PCE
    Fortalecer al PCE (Partido Comunista de España)
    Construir la alternativa

    DOCUMENTOS APROBADOS

    Madrid 28 y 29 de junio

    PROLOGO
    El pasado día 12 de abril, el Comité Federal del PCE convocó la Conferencia Política. En el último apartado del Informe correspondiente, se dice que la Conferencia es para debatir y desarrollar la línea política del PCE, un partido que, según el último Congreso, no debe estar en segunda fila sino que debe trabajar para conseguir apoyo político e ideológico y para ampliar su organización militante.
    Por lo tanto esta Conferencia debía centrarse en proseguir el trabajo iniciado hace ya cuatro años de recuperación de la organización y la capacidad de incidencia social del PCE, en el sentido que aprobamos en el último Congreso. Para empezar debemos asumir que no hemos sido capaces de enderezar el rumbo que en los últimos años había tomado IU, ya que no solo no ha llegado a conseguir ser ese proyecto alternativo que creemos que necesita la sociedad española, sino que al contrario se ha apartado cada vez más de las bases sobre las que fue fundada. Este cambio de rumbo, forzado y potenciado desde la mayoría de la Dirección Federal, en multitud de ocasiones de forma antidemocrática lo que ha generado graves conflictos internos con varias Federaciones, junto con el desastroso resultado de las últimas elecciones generales, han evidenciado, más que nunca, las carencias democráticas, políticas y organizativas de una IU, cada días más alejada de los movimientos sociales, que tiene muy delimitada su base social y electoral y por tanto es urgente e imprescindible su refundación.
    La Conferencia es por tanto un momento útil e importante que debe cumplir dos objetivos que son complementarios: por un lado, revitalizar los acuerdos sobre IU, acuerdos políticos útiles, unitarios y claros para que todo el PCE lleve a la próxima asamblea federal la defensa de una IU anticapitalista, federal y organizada como movimiento político y social, características de un proyecto de la izquierda transformadora del Estado que retome fuerza social, cultural, política, organizativa y electoral en los próximos años. El reto en esta Conferencia es saber lo que eso significa y, por lo tanto, los conceptos de “reconstrucción”, “refundación”, “proceso constituyente”, “proceso autoinstituyente”, etc. por sí solos no sirven, a no ser que los llenemos de contenido. A la vez esta conferencia tiene como objetivo que el propio PCE salga fortalecido, es decir, clarificado, más unido, con más voluntad y moral de lucha, para llevar a cabo la política acordada.
    Para ello es bueno recordar que en el XVII Congreso del PCE, los comunistas hemos acordado que el fortalecimiento de IU como movimiento político y social, plural y alternativo, es el núcleo de la política de alianzas del Partido y que es necesaria una amplia convergencia alternativa y anticapitalista, que actúe desde las instituciones y la movilización social, para oponerse al neoliberalismo y construir una nueva sociedad sin desigualdades. IU es la expresión de esa política de convergencia –o política de alianzas, inherente a cualquier proyecto comunista- y el XVII Congreso aprobó los rasgos que la caracterizan, a saber:
    Programa de IU adecuado y en el que la cuestión de clase ocupe un papel central.
    Método de intervención política participativo.
    Discutir y revisar las estructuras tan pesadas del modelo organizativo actual y aplicar reformas internas (papel de las áreas, rotación, carácter colectivo, equilibrio de género).
    Debatir el contenido de los acuerdos institucionales para asegurar su coherencia con el proyecto de IU.
    Los y las militantes comunistas deben implicarse de forma activa e impulsar el desarrollo y la actividad de IU como movimiento político social.
    Para llevar a cabo esta política de alianzas, esta concepción de IU, en dicho Congreso aprobamos un PCE fuerte, activo y visible y acordamos, además, impulsar la acción unitaria frente a la dinámica de dispersión en la que nos encontrábamos entonces y en la que, en parte, nos seguimos encontrando ahora.
    Hay que construir una fuerza federal y anticapitalista que sea capaz de dar alternativas al neoliberalismo en el horizonte de la construcción del socialismo y que sea capaz de participar en la construcción de una izquierda europea que haga frente, desde el corazón del occidente capitalista y con otros movimientos y fuerzas democráticas y revolucionarias en todo el mundo, a los graves problemas que el modelo de producción capitalista, que reviste hoy la forma de globalización neoliberal, provoca en distintas escalas, a toda la humanidad.
    Por ese motivo, y a la vez que reforzamos al Partido orgánica y políticamente, es preciso conseguir que la próxima Asamblea de IU sirva para construir esa fuerza. Hoy no están con IU muchas de las personas y colectivos que deben converger en esa fuerza alternativa, pero vale la pena que sea desde IU desde donde el PCE contribuya a hacer ese llamamiento, pues, hoy por hoy, sigue siendo la organización donde subsiste una conciencia crítica mínima a partir de la cual será más fácil crecer.
    Pero esa conciencia crítica no sirve para nada si no se parte de una autocrítica asumida y compartida, de un diagnóstico colectivo que identifique correctamente dónde estamos ahora respecto a lo que pretendíamos cuando iniciamos este proyecto común y hasta qué punto nos hemos separado de nuestra primera voluntad.
    En la deriva que se ha producido en IU, consideramos especialmente significativo lo que ocurrió en el XIII Congreso, revalidado en el XIV Congreso: la definición de “El PCE de Izquierda Unida”; y no porque esa definición no fuera válida, ya que suponía que el PCE era el instrumento para su estrategia política, sino porque, para algunos militantes del Partido, esta definición empezó a suponer que el PCE no tenia sentido al existir la propia Izquierda Unida, de hecho, la realidad fue que del XIII Congreso ya salió un grupo de militantes comunistas que abogó por la disolución del Partido y, aunque la mayoría del XIII y del XIV Congreso, no estaba por esta disolución se trasladó el debate al seno de IU, queriendo ganar en la practica lo que habían perdido en el debate político.
    Pero lo mas grave es que IU no ha sido capaz de articular un discurso que fuera reconocido por buena parte de la ciudadanía de izquierda de este país como útil y posible de ser llevado a cabo, no ha sabido ofrecer estrategias de cambio y transformación social en las que los ciudadanos reconocieran una oportunidad de avanzar en el pleno cumplimiento de los derechos sociales reconocidos formalmente en la Constitución, como el empleo digno, el derecho a una vivienda, el fin de la pobreza, la protección social efectiva de los sectores más vulnerables como son los ciudadanos dependientes, los pensionistas, los trabajadores que cobran el salario mínimo, las familias monoparentales, etc.
    A esta situación se ha llegado por un proceso de institucionalización. IU ha dejado de ser un movimiento político-social y se ha transformado en un partido clásico y convencional que ha abandonado la elaboración colectiva, agravándose por una falta de democracia interna, y de clarificación, de esta manera IU sólo será una fuerza real si se basa en la lucha, la militancia activa y en el programa transformador.
    IU es un claro ejemplo de lo primero y de lo segundo. El posibilismo, aunque se califique de exigente, no cambia nada, no prepara las bases para cambiar nada y desarma moral, política e ideológicamente al colectivo, llevando a la desmovilización de la izquierda privándola de un referente de transformación.
    Ahora se trata de entender lo ocurrido analizando los errores cometidos y poner en marcha, de nuevo, una acción propia independiente, clara y sin equívocos, con todas las personas que están en IU y otras muchas que están fuera y crean necesario un proyecto de transformación anticapitalista y quieran trabajar por la reconstrucción de una alternativa a las políticas neoliberales.
    Dada la situación de crisis del proyecto de IU, para que tenga éxito el llamamiento a la convergencia, hay que hacerlo desde el impulso del movimiento social, desde la organización y movilización en torno a los conflictos abiertos por la sociedad civil y la visualización de los mismos en las instituciones mediante iniciativas de IU. Es decir una IU con perfil propio en la movilización social ya que cuando un proyecto de izquierdas que pretende la construcción del socialismo del siglo XXI no consigue llevar adelante el programa político que se planteó en su nacimiento como alternativa a construir frente al sistema, tiene garantizado el fracaso. Si este proyecto se diluye en otro que recaba el voto de la izquierda para mantenerse con matices dentro del sistema o se acomoda al sistema, contribuye a mantener la división de clases y los privilegios de la clase dominante.
    El punto de partida actual es que hemos pretendido y queremos que IU sea un movimiento político y social pero, en la práctica, es un partido político. El modelo organizativo por el que apostamos es fortalecer la estructura propia de la elaboración programática colectiva en detrimento de la estructura propia de los partidos. Los órganos colectivos deben tener como función elaborar, debatir y aprobar síntesis programáticas, para garantizar la coherencia del programa a todos los niveles, a partir de las propuestas emanadas de la estructura de elaboración colectiva.
    En definitiva, Izquierda Unida, y por extensión la izquierda transformadora y alternativa, se encuentra ante el fin de un ciclo político en un contexto en el que las condiciones políticas, económicas, sociales y culturales plantean objetiva e imperiosamente la necesidad de su existencia. Por lo tanto es necesaria su (re)fundación recuperando los principios de su constitución, sus principios básicos, e integrando las aportaciones que la izquierda en todo el mundo ha sido capaz de generar en los últimos veinte años. Sólo así el proyecto de Izquierda Unida tendrá futuro, recuperando militancia, pluralidad y conexión con la parte organizada socialmente de la izquierda, superando su crisis política, orgánica y de dirección y evitando que el proyecto que hemos defendido históricamente se diluya.
    Desde esta realidad, los objetivos que nos marcamos son claros: (re)construir una fuerza política alternativa de izquierdas con un programa claramente anticapitalista y con el objetivo de construir una sociedad socialista en el siglo XXI. Es necesario recuperar IU como Movimiento Político y Social (MPS), plural y participativo, que base su fuerza en la movilización y en su unidad de acción. Desde estos supuestos queremos construir una fuerza capaz de organizar un sujeto político alternativo que rompa con las políticas neoliberales y con unas formas y modos de hacer política oligárquicos y al servicio de los grandes poderes económicos y mediáticos. Esto significa construir el Socialismo del siglo XXI, para lo cual es necesario unir lo que desde el poder han ido enfrentando: democracia, clases populares y emancipación social. Esto significa elaboración de un Programa anticapitalista, construcción de la III República y Estado Federal.
    Pretendemos por tanto reconstruir IU, (re)fundarla desde la elaboración programática y regenerarla democráticamente. Este es nuestro compromiso.
    Recuperar el programa como seña de identidad de IU expresa una alianza estratégica en lo concreto entre las viejas tradiciones del movimiento obrero y los nuevos sujetos emancipatorios, eso que intentábamos decir cuando hablábamos de alianza roja, verde y violeta, es decir ponernos en disposición de trabajar aquí y ahora por el socialismo, introduciendo rasgos socialistas en la organización social y económica de la sociedad.
    La regeneración democrática del proyecto exige evitar las expresiones de autoritarismo en su dirección y la recuperación del protagonismo de las organizaciones de base, así como el funcionamiento regular de los órganos de dirección: la división interna sólo puede superarse desde el respeto a las reglas de juego, de modo que en ningún caso pueda la dirección comportarse como una fracción que intente cambiar el propio proyecto a espaldas de la afiliación.
    Nuestro objetivo en este momento es claro: dar la palabra y la decisión a los afiliados y afiliadas, convirtiéndolos en los protagonistas de nuestra organización, creando mecanismos reales de participación, de elaboración colectiva y de formación política. Cuando hablamos de IU como movimiento político social queremos decir esto, una formación política de nuevo tipo, alternativa a las políticas y a las formas de hacer política dominantes, que haga de la pluralidad ideológica, de la unidad de acción, de la democracia participativa, un ejercicio cotidiano de síntesis política e instrumento para la transformación social.
    El Partido debe volcarse en esta tarea, que es complementaria al fortalecimiento del propio partido, ya que la recuperación de una izquierda capaz de unir, organizar, movilizar y pesar en las decisiones políticas por su fuerza organizada y por el apoyo social que recibe, es la única garantía de conquistas concretas en la mejora de las condiciones de vida y de trabajo y de avances en la construcción de una fuerza política alternativa y un programa de cambio social esperanzador no degradado por el oportunismo y el posibilismo sin principios. No son utopías, son posibilidades y se está en ellas o se desaparece, por ello la Conferencia Política del PCE asume como documento de referencia para el debate en la próxima Asamblea de IU el documento presentado por 100 compañeros ante el Consejo Federal con el titulo Por una IU anticapitalista, republicana, alternativa, organizada como Movimiento Político y Social, señalando que este Documento, que es el fruto de diversas aportaciones y de un trabajo muy plural, recoge en su literalidad, es decir sin quitar ni una coma, la parte resolutiva del Documento No hay tiempo para mas dilaciones, que presento el Camarada Julio Anguita en el Comité Federal del PCE. De esta manera y con la voluntad de que sea el documento mayoritariamente asumido por las bases en el debate asambleario acordamos asumirlo, dejando claro que no estamos ante un Documento propiedad del PCE, porque han sido muchos los compañeros/as y plataformas que han participado en su debate, por lo que el resultado final debe reflejar toda esta pluralidad.

    EL PCE ANTE LA CRISIS CAPITALISTA
    ¿Por qué ser una fuerza anticapitalista? Porque el capitalismo se fundamenta en la explotación irracional de los recursos naturales y en la explotación de los trabajadores y trabajadoras para así garantizar el máximo beneficio sólo para unos pocos. Las y los comunistas rechazamos toda explotación, luchamos por un uso racional de los medios de producción, por la paz, la igualdad y la justicia social. Hoy día el problema de fondo es doble: por un lado qué se produce y cómo se produce, - y qué se distribuye y cómo, por otro. No es un problema nuevo, pero debe situarse, en el prólogo de cualquier alternativa democrática y socialista.
    La contradicción entre el capital y el trabajo es el punto de referencia esencial, no el único, a la hora de establecer una izquierda transformadora con un programa anticapitalista.
    No usamos el término anticapitalista como si esta palabra concitara por sí sola la revolución o el cambio social. Empleamos el concepto “capitalismo” para describir una realidad y los mecanismos que conducen a ella. No creemos que cuatro parches y retoques al sistema conduzcan a la justicia social, a la paz entre los pueblos y personas y a una libertad no vigilada por las armas del capital.
    Además, en este momento hay una crisis profunda del sistema económico y financiero que, como siempre, causará graves problemas al planeta y sacrificios y miserias a los trabajadores, especialmente a los más precarios de nuestro primer mundo y a los más desheredados de otros mundos, eso que conocemos con eufemismo digno de mejor causa “países en desarrollo”.
    El pensamiento único y el embrutecimiento provocado por las condiciones reales de existencia son los exponentes manifiestos de nuestra derrota en el campo de las condiciones subjetivas. Por eso la consolidación de la conciencia de clase y del orgullo de pertenecer a ella es tarea principal de las y los comunistas. Esta perspectiva, necesariamente internacionalista y colectiva, constituye el único argumento vital contra el individualismo rampante.
    Los comunistas tampoco podemos minusvalorar la evidencia de que uno de los componentes esenciales de la actual crisis es la destrucción acelerada del medio ambiente. Por eso debemos incorporar, de manera destacada, la ecología política en nuestros análisis y propuestas, de forma que el avance hacia una sociedad socialista tenga como uno de sus ejes centrales la protección ambiental.

    LA CRISIS MUNDIAL NO NOS ES AJENA
    Las contradicciones acumuladas en el último período de expansión del capitalismo globalizado y del imperialismo están afectando gravemente a la humanidad. Se expresan en las diversas crisis que se desenvuelven a la vez ante nuestros ojos: la del sistema financiero internacional, el estancamiento de la economía norteamericana y con ella la de los países capitalistas desarrollados, la climática y la de los recursos energéticos, las materias primas básicas y los alimentos.
    Esta combinación de fragilidad financiera y crisis de recursos básicos demuestra la insostenibilidad a corto plazo del modelo de capitalismo neoliberal que hasta ahora hemos conocido. Ahora mismo provoca la proliferación de conflictos de todo orden: revueltas contra la escasez de alimentos entre las masas urbanas de los países del Sur, disputas sobre recursos compartidos entre países así como dentro de éstos, nuevos movimientos migratorios, ...
    El recurso a la guerra de forma creciente forma parte de los elementos de esta forma avanzada de imperialismo que busca contener esos problemas recurriendo a la intervención militar o a las medidas de seguridad represivas. Ello además de obligar a una brutalidad cada vez mayor, es a largo plazo inviable. Como fuerza política de la izquierda española queremos actuar más allá de la mera denuncia convirtiéndonos en una auténtica plataforma de apoyo al servicio de los movimientos democráticos y populares en todo el mundo.
    Esta obligación nos afecta directamente como parte de la izquierda en Europa, pues los estados europeos y la UE no son menos responsables que los EEUU de los estragos provocados por la globalización neoliberal y el imperialismo.
    El cambio político que se vive en América Latina es uno de los principales factores de esperanza en el panorama mundial. Nuestro apoyo a las revoluciones y procesos emancipatorios latinoamericanos y nuestra crítica del imperialismo incluyendo el vinculado a las multinacionales españolas, que era el problema de fondo detrás de la anécdota del “¿por qué no te callas?”, no es sólo una cuestión de solidaridad revolucionaria, es nuestra forma de contribuir a la posibilidad de un orden internacional en el que las aspiraciones, necesidades y derechos de la gente se impongan a las exigencias de valorización del circuito del capital mundial.
    La negativa de los países africanos, encabezados por Sudáfrica, Senegal y Nigeria a firmar los tratados de asociación comercial con la UE denominados EPA así como la oposición de esos mismos países, de Libia y de Nigeria al proyecto AFRICOM, que persigue instalar un comando permanente del ejército USA en África, muestran como la resistencia también se expresa en ese continente. Aquí la izquierda europea tenemos una doble tarea: denunciar el neocolonialismo en su propio origen y apoyar el desarrollo de movimientos democráticos en África que representen a los pueblos.
    El gobierno de los Estados Unidos ratificó el papel de África en su diseño geoestratégico imperial con el establecimiento de un nuevo comando estratégico. Por primera vez, la región – con la excepción de Egipto - será atendida desde un único comando, el recién creado US. África Command (AFRICOM). AFRICOM es una consecuencia de la actividad desarrollada por los círculos políticos, económicos, militares y académicos que conforman el lobby africano de la política estadounidense. Por ello, su creación se basa en un importante consenso bipartidista y en el apoyo del empresariado y los principales mandos político–militares de la superpotencia.
    Debe destacarse que existe una coincidencia estratégica entre los militares y los grupos empresariales con intereses en el continente africano –especialmente los vinculados al sector de los hidrocarburos y ello se evidencia en las numerosas declaraciones que en los últimos años realizaron los principales jefes del US. EUCOM. Para los altos mandos del comando que poseía el mayor peso sobre la región, Estados Unidos necesitaba incrementar su presencia, porque gracias a su abundancia de recursos naturales devendrá en el próximo frente de la “lucha contra el terrorismo”.
    La nueva estructura militar fortalecerá la agenda intervencionista estadounidense en el continente africano, pues le permitirá al Pentágono buscar un mayor control sobre áreas que devienen cada vez más importantes en el orden estratégico. Pero los grandes perdedores serán los países africanos, pues el AFRICOM – con independencia de la retórica utilizada por los Estados Unidos – significará una presencia militar “ in situ” que podrá ser empleada con propósitos agresivos si se vieran amenazados los intereses geopolíticos y geoestratégicos de la superpotencia.
    Oriente Medio, el mundo árabe y Asia Central comparten en estos momentos un rasgo común: están directamente ocupados por las fuerzas de la OTAN y los EEUU, o están gobernados por títeres de los anteriores quienes cumplen su papel como garantes de la represión y la expoliación de los recursos que pertenecen a los pueblos. Los que no caen en ninguna de las dos categorías están amenazados de invasión.
    El movimiento por el cese de la ocupación de Irak y Afganistán, la solidaridad con las causas palestina y kurda, una lucha decidida por la descolonización del Sahara, la denuncia de la violación de los derechos humanos por parte de Marruecos y el papel de la ONU y los gobiernos de EEUU, Francia, Alemania y España, el apoyo permanente hacia el Pueblo saharaui y el Frente Polisario como su legítimo representante político, exigiendo el referéndum de autodeterminación y que el gobierno español cumpla con sus obligaciones históricas como potencia descolonizadora, y la denuncia del papel genocida desempeñado por el Estado de Israel son la tercera gran tarea para una izquierda europea anticapitalista que actúa desde el corazón del capitalismo.
    Especial atención debemos prestar a la crisis ecológica mundial, para reforzar nuestros argumentos de que este sistema es insostenible. Porque es responsable del cambio climático; de la contaminación del aire, de los océanos, del suelo y del agua dulce; de la desertización; del agotamiento de los recursos pesqueros y de la disminución de la biodiversidad; del desplazamiento de poblaciones, etc. Los agrocombustibles no son la solución al agotamiento de los combustibles fósiles, sino un problema añadido que incrementará las diferencias entre el Norte y el Sur, al hacer competir el estómago de los pobres con los intereses del capitalismo. La desnutrición crónica y las muertes por el hambre no son fatalidades ni castigos divinos son asesinatos producidos por el “orden económico internacional”. Los comunistas tenemos que llevar a la sociedad nuestra propuesta para combatir la concepción de fatalidad que difunde el poder mediático y explicar que esas “desgracias” son evitables.
    Una consecuencia del modo de producción capitalista, es el movimiento migratorio. La natural concentración de capitales, industrias y personas que provoca, empobrece muchas zonas del planeta, y sus habitantes se ven obligados a desplazarse a otros lugares con más oportunidades. La insolidaridad de las sociedades del primer mundo hace que se diseñen políticas restrictivas de acogida, sólo pensando en la utilidad propia, en los inmigrantes que pueden ser útiles, rechazando al resto. Esta postura insolidaria no puede ser compartida por los comunistas, que nos comprometemos a no apoyar las leyes de expulsión de inmigrantes que acuerden los gobiernos del primer mundo.
    De todo lo anterior se sigue que la construcción de una potente izquierda europea no es sólo una necesidad, que lo es, para las trabajadoras y trabajadores de Europa. Es también una tarea coherente con una estrategia democrática y socialista, que tenga como objetivo que la crisis mundial no se resuelva con una vuelta de tuerca más a los pueblos más empobrecidos y con un aumento de las guerras y los conflictos sino con la construcción paulatina del socialismo.
    Por ello, al igual que impulsamos un profundo debate sobre IU, impulsaremos éste en el seno del PIE, proponiendo una reflexión a nuestros compañeros y camaradas europeos sobre su organización, tareas, fines,… a la que invitaremos a partidos de la izquierda europea (KKE, LCR, KSM, PCP, etc) que aun no lo componen a dar su opinión.

    LOS RASGOS ESPECÍFICOS DE LA CRISIS ESPAÑOLA
    El modelo de acumulación capitalista en España tiene unas características que, en función de los indicadores oficiales, demuestran un grado de radicalidad, por tanto de explotación, superior a la media europea y a los casi 30 países de la OCDE.
    Precisamente este modelo es el que ahora, sobre todo por razones conectadas con el sector financiero, ha entrado en crisis; de ahí que, la recomposición del mismo modelo, sobre parámetros similares, va a implicar el sacrificio de las y los trabajadores y las capas populares en un alto grado, pagando en principio la factura el empleo, los salarios y los gastos sociales.
    El crecimiento español, hoy en crisis, se estructura sobre una serie de características: de un lado el sector inmobiliario, basado en la especulación y en el deterioro medioambiental; el funcionamiento del sector financiero, a través de las hipotecas, implica sobreprecios muy importantes. Mientras le vivienda subía en esta etapa un 18% anual, los salarios no pasaban en general del 3%. Constructores y entidades financieras hacían el agosto, encareciendo de forma brutal la vivienda, con un porcentaje muy bajo en la construcción de viviendas protegidas, la nula construcción de viviendas públicas en régimen de alquiler (las únicas que con propiedad podrían denominarse “viviendas sociales”) y especulando salvajemente con un derecho básico.
    El capitalismo español vio una fuente de enriquecimiento mediante el empobrecimiento de la población en relación con la vivienda, en vez de invertir en la creación de riqueza y la producción de bienes. Se estructura también en base al deterioro medioambiental, así como a través del funcionamiento perverso del sector financiero que a través de las hipotecas acumula unas ganancias millonarias.
    En un decenio, la alianza de intereses especulativos de políticos venales, responsables territoriales, promotores y banqueros han recalificado millones de hectáreas todo tipo de suelos y construido más viviendas que Francia y Alemania juntas; muchas más de las que pedía una demanda muy frenada por la escandalosa subida de precios y la paralización de la vivienda protegida.
    A esta crisis de sobreproducción inmobiliaria se añade la crisis hipotecaria, potenciada por todo el sector financiero, desde el propio Banco Central Europeo al conjunto de la gran banca europea, favoreciendo préstamos que gravitan sobre los ahorros familiares de varias generaciones y generan una situación que propicia la quiebra de las hipotecas. A las viviendas vacías, que ya se contaban por millones, se siguen añadiendo cientos de miles de viviendas construidas y sin salida; mientras que a los millones de jóvenes que no pueden tener vivienda, se añaden cientos de miles de parados y sus familias que está expulsando el sobredimensionado sector inmobiliario y los que dependen de él.
    Todo esto era previsible, pero no se ha querido hacer nada para sujetar una situación tan fructífera para unos pocos y tan desbocada para la inmensa mayoría. Ahora, los especuladores y los bancos agitan ante los políticos el espectro de la crisis para obtener la socialización del desastre, pretendiendo de paso que se olviden sus enormes fortunas embolsadas en estos años y bien guardadas en los no menos consentidos paraísos fiscales que mantiene hipócritamente el sistema.
    Al mismo tiempo, es preciso señalar otra serie de factores: en general, los beneficios empresariales españoles están muy por encima de la media de los países de la OCDE: la media en éstos ha sido (1995-2005) del 33%, mientras los beneficios privados españoles han alcanzado el 73%. Estos beneficios se han asentado sobre un marco social y laboral flexible y desregulado, con una fragmentación cada vez mayor del mercado laboral.
    Los salarios salen muy perjudicados, siendo el único país de la OCDE donde se da un retroceso notable. La precariedad triplica la media europea, y hay unos salarios cada vez más diferenciados que no hacen más que agravar la brecha social, generándose una desigualdad de recursos y capacidades mayor entre la mayoría de los ciudadanos frente a una minoría cada vez más privilegiada. La explotación de la inmigración, con un fuerte montante de sin papeles, es fuerte. El salario mínimo es, aproximadamente, la mitad de la media de los países europeos donde existe. La siniestralidad laboral supera con mucho los porcentajes de la zona euro adquiriendo dimensiones dramáticas en sectores como la construcción. Y no es que la situación en la Unión Europea, país a país, esté mucho mejor o tienda a mejorar, al contrario. Lo que ocurre es que frente a la falta de respuesta de la izquierda y los sindicatos, el neoliberalismo va recortando progresivamente derechos laborales y sociales.
    Esta situación no hubiera sido posible sin la ayuda de las direcciones federales de los sindicatos mayoritarios que han sustituido los métodos de lucha tradicionales del movimiento obrero, combativos y democráticos, por un sindicalismo de salón, de pactos, de consensos por arriba donde los acuerdos han estado determinados por la política de moderación salarial defendida por la patronal y la administración.
    Se han producido cambios importantes en la composición interna de la clase obrera, con una nueva centralidad a partir de la generalización de la precariedad como marco vital, más allá de la temporalidad de los contratos y la incorporación de grandes contingentes de trabajadoras y trabajadores, en los sectores con peores condiciones de la clase y la proletarización de algunos sectores intermedios.
    La economía española se caracteriza también por mayores desequilibrios territoriales, retraso científico-tecnológico, y una mayor corrupción en las relaciones política-economía.
    Las medidas fiscales y de todo tipo aprobadas por el gobierno, en este marco de crisis, donde el modelo de acumulación ha sufrido una muy seria “avería”, apuntan en una dirección equivocada, que intenta lanzar el mismo modelo, incentivando el consumo y los beneficios fiscales, sin atender a un cambio de modelo productivo que supere las graves injusticias sociales y laborales, así como la quiebra medioambiental.
    Siguen sin aportarse fondos a las políticas de dependencia, para las que no se incentivan redes públicas, y se produce un retroceso en otros servicios como es el caso de la enseñanza y de la sanidad donde se fomenta la privatización. Hay una verdadera ofensiva contra algunos impuestos de carácter progresivo, mientras que para otros, como los que se aplican sobre el consumo, la tendencia es la contraria.
    Debemos prevenirnos frente a un maquillaje de la crisis que se presente como nueva “modernización”. Esta salida es apuntada por el PSOE y determinados sectores financieros vinculados a las telecomunicaciones y los conglomerados energéticos. Para esos sectores, la dependencia del ladrillo hace inseguro el modelo de crecimiento. Con un ajuste modernizador, pretenden reducir esa dependencia.
    En todo caso, hay que entender la dependencia del ladrillo como la preeminencia de los sectores más parasitarios y especuladores del capital financiero. Y a su vez, los intentos de ajustar el modelo como resultado del empuje de otros sectores del capital financiero.
    El ajuste permitiría reanudar un ciclo económico expansivo, respetando la lógica capitalista de maximizar beneficio privado y la lógica neoliberal de la precarización creciente.
    En lo concreto supondría reducir el peso del sector inmobiliario en el conjunto de la economía a favor de las telecomunicaciones y los conglomerados energéticos, promover inversiones en el I+D+i y en la llamada formación de capital humano destinada a un sector servicios altamente precarizado. Estos ajustes se realizan en la estela de los realizados ya por el PSOE a finales de la década de los ochenta, que conllevaron desindustrialización, paro y precariedad.
    En definitiva, se quiere profundizar en un modelo de economía de ocio de lujo y servicios, abiertamente parasitaria, especulativa y precaria, que se arroparía bajo el rótulo de capitalismo de la información y el conocimiento, tal como preconiza la UE. Políticas como el Espacio Europeo de Educación Superior apuntan en esa dirección. El objetivo de un mayor peso en la convergencia económica de la UE está en el fondo del ajuste. Para legitimarlo frente a la clase trabajadora y los sectores populares, el gobierno cuenta con el compromiso con los llamados agentes sociales.

    POR UNA SALIDA DEMOCRÁTICA A LA CRISIS
    Frente a esta situación, además de la resistencia a los despidos, a la flexibilización y a la destrucción de los derechos, deben fijarse objetivos de cambio del modelo, tanto en lo que se produce y cómo se produce como en la forma de repartir el resultado del trabajo de todos. Una salida democrática, no a favor de los de siempre. Una salida basada en la recuperación para lo público del poder usurpado mediante las políticas de desregulación y de privatizaciones llevadas a cabo por los gobiernos neoliberales.
    El Partido tiene que materializar su propuesta política directamente ante la sociedad e inspirando a la nueva convergencia en torno a estas propuestas y actuaciones:
    En defensa de los derechos laborales. Contra la aplicación de facto de la directiva Bolkenstein. Contra la ampliación de la jornada laboral. Contra el concepto de “flexiseguridad” y sus aplicaciones.
    En defensa del Sector Público y con proposiciones de políticas activas de inversión y creación de empleo.
    Combatiendo la ideología del mercado como una especie de realidad autónoma al margen de la voluntad y la actuación políticas.
    Retomando sin complejos planteamientos consustanciales a una propuesta socialista de sociedad avanzada, tales como la planificación de la economía y el control público de los grandes sectores de la economía (Banca, seguros, grandes monopolios, etc.) por mucho que confronten el actual marco neoliberal europeo y mundial. Es necesario hacer percibir a los trabajadores que tenemos una propuesta alternativa y no sólo medidas superestructurales más o menos progresistas.
    En defensa del sistema público de pensiones. Combatiendo cada amenaza o cada pretensión de recorte. Autónomamente, explicándoselo a los trabajadores, sin mirar continuamente a nuestro alrededor, esperando a lo que vayan a decir los sindicatos ni a las opiniones publicadas por los medios.
    En defensa de una fiscalidad progresiva, explicándola a la mayoría social, como un instrumento viable de redistribución y para que el capital y sus beneficiarios soporten la crisis en vez de los de siempre. Sólo impuestos directos fuertemente progresivos. No perdonar nada a las sociedades. Gravamen con criterio social sobre el patrimonio.
    Denuncia de toda práctica especulativa. Pedagogía política al respecto. Desarrollo de movilizaciones contra la carestía de la vida, los alimentos, la vivienda, los carburantes, la energía, etc.
    Por todo ello debemos:
    Organizar a la clase trabajadora, sin distinción de edad, sexo, migrante o no, situación laboral, etc…
    Aglutinar a la sociedad en defensa de los valores democráticos.
    Repartir el trabajo.
    Reducir el consumo y apostar por la austeridad.
    Tratar de conseguir una economía sostenible ecológicamente y solidaria socialmente.
    Buscar nuevos modos de vida más satisfactorios con la vista puesta en el socialismo revolucionario.
    Haremos posible esa salida:
    Defendiendo el empleo digno y seguro, de los salarios y de la jornada de trabajo. Garantizando en todos los ámbitos la igualdad entre hombres y mujeres. Penalizando la precariedad y sancionando la discriminación salarial. Generalizando cláusulas sociales, empezando con la contratación pública.
    Elevando la protección social y el gasto en la misma a los porcentajes de la media europea para, entre otras cosas, avanzar en la igualdad y emancipación de las mujeres. Es posible: el gasto social de un país no es más que la parte del trabajo colectivo que se destina a atender las necesidades de quienes no pueden trabajar. Lo que no se atiende desde el gasto público se convierte en trabajo privado, no remunerado de la gente, especialmente de las mujeres.
    Defendiendo, mejorando y extendiendo los servicios públicos y bienes comunes, en gestión pública y bajo el control de los ciudadanos y ciudadanas. Los millones de horas trabajadas en los años pasados en el “ladrillo” se han destinado a construir catedrales en el desierto, a forjar las cadenas de las hipotecas eternas y a convertir en beneficios privados la propiedad común mientras lo público se degradaba y colapsaba.
    Invirtiendo en una economía sostenible, austera en el empleo del agua y la energía, en un modelo de transporte racional, en la recuperación de las ciudades y barrios deteriorados para su población, en la investigación que busque mejorar la vida y la sostenibilidad.
    Esta reorientación será posible si somos capaces de limitar el poder de la banca y de los especuladores, en un momento de debilidad como en el que se encuentran. Para ello es necesario establecer el control público sobre las Cajas de Ahorros como primer paso para controlar el sistema financiero, impedir la socialización gratuita del “pinchazo” de la “burbuja” y modificar la legislación hipotecaria y urbanística para recuperar el control sobre la propiedad del suelo urbano.
    El brutal endeudamiento con el que se ha financiado el “milagro del crecimiento” puede así corregirse, rompiendo el tabú del déficit cero. La deuda pública, soportada por unos impuestos que debían pagarse en función de la capacidad de cada cual, se ha transferido de manera desigual a las familias de modo que se ha convertido en una losa tanto más pesada cuanto más bajos son los ingresos. Y excluyendo del derecho a la vivienda a quién no puede ni endeudarse.
    Si algo ha demostrado la crisis de la vivienda es que, para regular “la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación”, debemos contar con un amplio parque de vivienda pública de alquiler que permita que todos los ciudadanos/ciudadanas disfruten de una vivienda digna y adecuada. Sólo si desmercantilizamos el acceso a la vivienda, contemplándolo como el derecho constitucional que es, podremos asegurar que amplios sectores de la población en general puedan acceder a tener un techo digno, inaccesible para ellos en las actuales circunstancias, y en especial para la juventud, que ve truncada su trayectoria vital y social, entre otros factores, por la brutal contraposición entre sus bajos ingresos y la desorbitada inflación del precio de la vivienda, provocada artificialmente por la corrupción y la especulación urbanística, tolerada y muchas veces alentada desde las Administraciones Públicas.

    POR UN AVANCE DEMOCRÁTICO: REPÚBLICA FEDERAL, SOLIDARIA Y PARTICIPATIVA
    La República se configura como objetivo estratégico para la presente etapa, como un proyecto al que hay que llenar de contenido. Ese contenido adopta la forma de derechos sociales garantizados y de nuevos instrumentos de participación y mecanismos de rendición de cuentas y control popular.
    La democracia participativa se inserta así en nuestra apuesta por la República como un nuevo marco donde desplegar la lucha de clases desde una correlación de fuerzas más favorable a la clase trabajadora y los sectores populares.
    La República que defendemos debe dotarse de una institucionalidad que se derive de ese nuevo marco, que impulse la organización de las clases subalternas. Esa nueva institucionalidad es la democracia participativa, que emerge de la nueva correlación de fuerzas sociales y políticas como expresión de una alternativa de poder. De esta manera, nuestra propuesta de Republica con democracia participativa se configura como alternativa al marco político-constitucional (monarquía parlamentaria) y al modelo económico (neoliberalismo), con una orientación socialista.
    La propuesta republicana aparece naturalmente como símbolo pero, especialmente, como síntesis de una nueva correlación de fuerzas capaz de imponer estas políticas. Éstas no son otorgadas, son conquistadas. No hay aritmética parlamentaria, “llaves” que sean capaces de desbloquear los grandes determinantes de la política económica: el dominio del capital financiero, el fundamentalismo neoliberal de la UE, ... sin una nueva correlación de fuerzas.
    Por tanto, es para nosotros irrenunciable nuestra apuesta REPUBLICANA Y FEDERAL. Eso no significa solo una definición en unos estatutos o la celebración anual del 14 de abril (que también), significa fundamentalmente la lucha por la III República española en el plano social, cultural, político e institucional, teniendo la suficiente valentía como para salirse del régimen con iniciativas como las puestas en marcha por la Red de Municipios por la III República.
    También tenemos que poner en valor nuestra defensa histórica del derecho de autodeterminación de modo que nuestra opción federal sea como resultado de la libre adhesión de los diferentes pueblos (defendiendo nosotros en todos los territorios la necesidad de un proyecto común llamado España y organizada en una República Federal). En este sentido, hacemos nuestras las Diez Razones del documento de Antonio Romero para nuestra ruptura con el pacto constitucional de 1978:
    Los derechos sociales y económicos, los servicios públicos, como son: el trabajo, la protección social, la planificación de la economía, la educación publica, la sanidad publica, el acceso a una vivienda digna… no solo no se han cumplido ni se ha garantizado, sino que se han deteriorado, recortado, privatizado a través de las políticas neoliberales que se han aplicado y se están aplicando en estos largos años.
    La especulación ha hecho saltar por los aires el mandato constitucional a los poderes públicos de luchar contra ella. Se han destrozado el litoral y las costas, paisajes, identidades y sentimientos como montes, ríos, dehesas, parajes, con un urbanismo criminal a lo largo y ancho de España. La agresión al medioambiente, a los recursos naturales se ha ensañado y se esta imponiendo con un modelo de ocupación del territorio radicalmente confrontado con el modelo de desarrollo sostenible sin que los poderes del Estado hayan hecho nada por impedirlo porque en realidad han sido cómplices de la voracidad del capitalismo salvaje.
    Ocho años después de aprobada la constitución España ingresa en la OTAN, se consolidan las bases norteamericanas en nuestro suelo y se embarca al país en la estructura militar de la alianza atlántica, se está permitiendo el transito y almacenamiento de armamento nuclear de EEUU en España, incumpliendo el referéndum en que gano el SÍ por un pucherazo en el recuento de los votos. Hoy hay tropas españolas en Afganistán y en muchos lugares haciendo el trabajo sucio al imperialismo.
    La voladura del pluralismo político imponiendo un bipartidismo del PSOE y del PP con la ayuda de una ley electoral fraudulenta y canalla que legaliza la desigualdad más absoluta de los votos y trasladando el bipartidismo a todos los poderes que emanan de la constitución de 1978.
    Los medios de comunicación públicos y privados son instrumentos de los grupos empresariales, y del bipartidismo, no hay información plural, las minorías no tienen acceso. Se ha instalado el pensamiento único y la defensa del neoliberalismo.
    La administración de justicia marcada por la lentitud y las alarmas sociales. El aparato judicial se heredo completo del viejo régimen, y reproducen en muchísimos casos valores ideológicos reaccionarios. Se mantiene un sistema penal que llena las cárceles con cerca de 70.000 personas, una cifra histórica, al tiempo que se ha revelado incapaz de atajar la corrupción.
    El tratamiento represivo a la inmigración, con vigilancia electrónica en el estrecho que se ha convertido en la fosa común más grande del mundo moderno con miles de personas muertas en el mar. Con brotes de racismo y xenofobia, y criminalización de la inmigración. Los contratos de integración propuestos son adhesiones a los valores conservadores.
    La ausencia de pacto local que mantiene a los ayuntamientos en penuria en el campo económico y en el de las competencias. En un Estado que pese a los avances en el escenario autonómico no termina de abrazar el federalismo y de transformar al senado en una cámara territorial.
    El retroceso en la confesionalidad del Estado, asignando el gobierno a la iglesia católica más de 5.000 millones de euros al año y entregando a la moral católica campos como los de sanidad y la educación, así como la falta de una ley de plazos del aborto y sobre todo manteniendo un concordato preconstitucional en vigor.
    El déficit democrático más simbólico es un modelo de Estado monárquico, con una casa real opaca que no da cuentas a nadie del manejo de las cuentas publicas, y que esta blindada a la responsabilidad, a la que no se le puede exigir haga lo que haga. Las críticas a la corona se castigan con penas de cárcel en el código penal para quien las formulen. Y una ley de memoria histórica insuficiente.
    La Monarquía expresa, no sólo simbólicamente, sino prácticamente el poder de las oligarquías financieras y empresariales. El rechazable comportamiento en la cumbre de Santiago de Chile de Juan Carlos de Borbón no es el desahogo de un sujeto maleducado y prepotente, es la expresión de los intereses que representa, los de la banca, las eléctricas, etc. La Monarquía española actúa así como puente entre la vieja oligarquía reaccionaria y el “moderno” capitalismo neoliberal y globalizado.
    Por ese motivo, los déficit democráticos de la transición: papel constitucional del ejército, falta de control popular sobre la justicia, omnipresencia de la iglesia católica, centralismo y neocentralismo autonómico, el sistema electoral, ... sólo podrán ser superados con la República.
    A ésos déficit se le han unido la erosión provocada por el neoliberalismo. Erosión que han sufrido los derechos civiles y políticos a raíz del giro autoritario del neoliberalismo amparado en la lucha antiterrorista. Y erosión que llevan sufriendo los derechos sociales y económicos en los últimos treinta años por la implantación del modelo neoliberal. Es el neoliberalismo el que ha roto el pacto constitucional, el que ha vaciado de contenido la Constitución. El que se revela, como la monarquía, incompatible con la democracia.
    Las contradicciones acumuladas por el proceso autonómico y la pintoresca cuestión de la ley sucesoria, la corrupción económica y del sistema jurídico, así como la creciente desigualdad social pueden crear la oportunidad para un cuestionamiento de todos esos déficit y, por tanto, de la forma de Estado.
    Por ello propondremos que se abra el debate de la reforma constitucional, y en ese debate, plantearemos, con muchos más colectivos y personas, nuestra alternativa republicana.
    Nuestra propuesta contendrá los siguientes ejes:
    La supresión de la monarquía y su sustitución por una República basada en el desarrollo de un amplio sector público que posibilite una planificación democrática de la actividad económica en función de las necesidades sociales, para que los derechos sociales dejen de ser una mera declaración formal como sucede hoy con nuestra constitución.
    Una República que garantice el más amplio ejercicio de las libertades ciudadanas en todos los terrenos: de asociación, manifestación, reunión, huelga… que cada día se ven más recortados.
    Una República que reconozca los mismos derechos democráticos y sociales para todos los que viven y trabajan en ella, sin discriminación por ningún motivo.
    Una República democrática que respete el derecho de los distintos pueblos que hoy componen el Estado español a separarse de la misma, para conformarse en un Estado Federal de libre adhesión.
    Una República que democratice la Justicia mediante la elección democrática de los tribunales, la supresión de la Audiencia Nacional, y que arbitre los medios adecuados para que aquellos estudiantes que demuestren las aptitudes suficientes puedan tener el apoyo necesario para preparar el ingreso en la carrera judicial.
    Una República que democratice el Ejército, mediante el derecho a la libre sindicación de los soldados, que someta a control de las entidades sociales la formación en las academias militares y que garantice el carácter defensivo del ejército y de institución al servicio de los derechos del conjunto del pueblo.
    Una República que ponga fin a cualquier ocupación o intervención militar de otros pueblos.
    Una República que rechace la colaboración con regímenes autoritarios, que los denuncie implacablemente, que renuncie a aplicar cualquier forma de expolio económico y que colabore con los pueblos para la consecución de los derechos democráticos y sociales de los mismos.
    La República que defendemos es la consecuencia de una profundización en la democracia, única forma de conseguir esa nueva correlación de fuerzas. Por eso está ligada necesariamente a la participación, a la reforma del Estado, al control de la economía y a que se incorporen formas de democracia directa, participativa y paritaria que permitan la intervención directa de la ciudadanía.

    OTRA IZQUIERDA PARA OTRA DEMOCRACIA POSIBLE
    El elemento fundamental que caracteriza a una fuerza política transformadora viene dado por sus contenidos políticos. Así, cuando fuimos capaces de trasladar propuestas con contenido alternativo, aunque fueran parciales, moderadas, insuficientes y manifiestamente mejorables, se alcanzaron las mayores cotas de influencia social y los mejores resultados electorales. Más allá de las siglas, son pues los contenidos políticos de la propuesta y la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace, lo que determina la implantación social y la confianza. Pero esas magnitudes, para una fuerza de izquierda transformadora, no son genéricas ni referidas a toda la sociedad, sino referidas a los trabajadores, a los excluidos por el sistema, a los perjudicados por el capitalismo. Tienen pues un carácter de clase. Recuperarlo es la primera exigencia del PCE para una nueva convergencia político-social, teniendo en cuenta que las cuestiones de método y organizativas revisten también una importancia de clase. Una profundización en la democracia empieza por la propia izquierda. Pedir como hemos hecho en el último tiempo el apoyo electoral para una política más a la izquierda no basta. La enseñanza de los 90 es que IU se abrió a la participación a través de programas y las áreas y ahí ganó su fuerza. Tras las experiencias del movimiento no-global, de Venezuela, de los multitudinarios procesos de consultas en Cuba y tantos otros, es necesaria la participación en la gestión de IU no sólo de sus bases sino de todas las personas y colectivos a quienes llamamos a unirse al proyecto de transformación.
    La línea política desplegada por la dirección de IU, la crisis y ruptura de la organicidad en el conjunto de la organización, han ido situando a Izquierda Unida en un estado de crisis permanente en los últimos tiempos. Una crisis que tras los resultados de las últimas elecciones generales, no solo ha evidenciado una derrota electoral, sino que la ha convertido en una crisis del proyecto. Todos estos elementos definen el marco actual de debate en IU, como el de la necesidad de articular una nueva centralidad política y organizativa en la idea de la Refundación de Izquierda Unida, una refundación que pasa por rescatar y defender las características y objetivos fundacionales del proyecto originario de IU.

    Ello nos lleva a diseñar una nueva IU, anticapitalista, unitaria y alternativa que se caracterice en su nueva etapa, en primer lugar por la desburocratización y por el control de las bases. Para ello planteamos medidas como:

    Reducción de los niveles actuales de dirección a dos, coordinación colectiva y consejo, configurando una dirección colectiva y colegiada creando la figura del coordinador del órgano.

    Asamblea anual de rendición de cuentas de los órganos de dirección y de los cargos públicos que deberá ser abierta a votantes y simpatizantes cuya participación la regularán los Estatutos de IU de manera general y, si procediera, de cada Federación en su ámbito, para las asambleas locales, en el nivel local y con delegados y delegadas electas para ello en ámbitos más amplios.

    La práctica de una democracia interna radical que refleje la soberanía plena de las personas afiliadas a la organización. Las asambleas congresuales establecerán reglas y procedimientos claros y transparentes para el funcionamiento de los órganos de seguimiento, de coordinación o de dirección.

    La Asamblea local decidirá sobre las candidaturas y los acuerdos institucionales locales en referéndum y sobre su continuidad, al menos una vez al año, en la Asamblea de rendición de cuentas. La Asamblea de cada organización territorial federada podrá revisar los acuerdos locales y decidir sobre la desvinculación de las organizaciones que mantengan acuerdos contradictorios. La Asamblea estatal podrá hacer lo propio respecto a los acuerdos autonómicos y estatales, sin perjuicio de que también lo haga el Consejo Político del ámbito correspondiente.

    Articular la participación de las delegaciones primando la elección directa desde la base, con mecanismos que aseguren la presencia porcentual de las minorías. Todas las votaciones se harán después del debate y de manera estrictamente proporcional sin segregar las cabeceras de lista. No existirán los delegados natos.

    Un hombre o una mujer en la Asamblea de IU, un voto. El número de delegados y delegadas debe fijarse en función de las personas asistentes a las Asambleas correspondientes, no de los “censos” ni de los resultados electorales.

    Comisión única de enmienda y aplicación de Estatutos con delegadas y delegados elegidos a tal fin, incompatibles con cualquier otra responsabilidad, que actúen como ponentes para la enmienda de los Estatutos a partir de la experiencia generada en su aplicación. Esta Comisión de Estatutos publicará, con la mayor brevedad posible, las modificaciones a los mismos, que no entrarán en vigor mientras no sean debidamente difundidos entre las bases de IU. Ante cada Asamblea federal presentarán un informe de su gestión.

    Aplicación sin excepciones del principio de rotación. La segunda gran necesidad en la nueva etapa es abrir IU a la participación del “pueblo de izquierdas”, volver a los conceptos de elaboración colectiva, y establecer medidas dirigidas a aumentar las posibilidades de participación hasta el grado que cada persona decida en IU. Sería necesario aplicar el principio de no acumulación de cargos, en el marco de una política abierta y audaz de promoción de cuadros, a favor de una amplia apertura y reparto de responsabilidades.

    Limitación a dos mandatos con posibilidad de un tercero de carácter excepcional. Este acuerdo de principios, una vez aprobado, solo se podrá modificar por acuerdo del 75% de la Asamblea.

    Dentro de IU se buscará el medio más adecuado para que se dé un control continuo de las bases sobre las decisiones puntuales que toman los representantes políticos de ésta en las instituciones donde se encuentren.

    Las grandes decisiones políticas y electorales de IU no contempladas en los documentos que se aprueban en la Asamblea, y en particular los acuerdos electorales, deberán ser consultadas a todos los afiliados y afiliadas mediante referéndum.

    En todas las Federaciones se creará una comisión de censos plural que revise y actualice los censos, garantizando que estos se correspondan con la realidad.

    Los salarios de los cargos institucionales, así como sus aportaciones a la organización, serán conocidos por el conjunto de la organización, estableciendo la militancia una cuantía máxima a percibir, de tal forma que el desempeño de una responsabilidad institucional nunca sea un privilegio sino un servicio a la militancia y a la clase trabajadora.

    Un proyecto realmente alternativo y participativo debe también explorar nuevas fórmulas organizativas:

    Las Áreas de Programa deben pasar a tener un protagonismo nuevo, como ámbitos de participación voluntaria, flexible y abierta a las personas no inscritas funcionando en grupos de trabajo a cada nivel y en plenos anuales para la aprobación y revisión del programa y de su gestión. Deberán elegir sus representantes en los Consejos donde cubrirán el 50% como mínimo de las plazas.

    El principio de equilibrio de sexo tiene que aplicarse escrupulosamente a todos los niveles.

    Se establecerá una “política del tiempo” para facilitar la participación: compatibilidad de las reuniones con los horarios de las personas no “liberadas”, limitación de la duración de reuniones, ...

    Como método de trabajo con carácter general las Asambleas crearán comisiones de trabajo abiertas y limitadas en el tiempo para cada campaña, movilización o actividad concreta a las que se invitará a participar a personas y colectivos implicados.
    Uno de los elementos fundamentales en la génesis de IU fue el programa. Estos últimos años hemos ido apreciando como éste era relegado a un papel secundario casi como cuestión formal frente a la pugna por los puestos de responsabilidad. Esto debe acabar y el programa debe situarse como eje central y vertebrador de IU como movimiento político y social. El programa de IU debe:
    - Expresar de forma dialéctica la unidad y pluralidad de IU, reflejar el consenso y ser medida de la aplicación de la democracia interna. Por tanto el programa debe elaborarse colectivamente, con la participación directa de afiliados y simpatizantes
    - Ser la medida de la coherencia en la práctica política de los representantes institucionales de IU y de los miembros de sus órganos. El cumplimiento de forma coherente y satisfactoria del Programa es la condición primera para la reelección de cargos institucionales y orgánicos y su incumplimiento fehaciente causa de revocación de sus mandatos o de su condición de representante de IU. La expresión y defensa pública de posiciones contrarias al Programa IU implica el cese en los cargos internos.
    - Articular el carácter federal de IU, de forma que el programa Federal es único e unívoco en los temas que coinciden con las competencias de la Dirección Federal de IU, y se define como Programa Marco en los restantes temas, de forma que los programas de las federaciones y los programas electorales en los distintos ámbitos se inscriben en ese Programa Marco.

    HACER DE IU UN MOVIMIENTO POLÍTICO Y SOCIAL ALTERNATIVO
    Remover los obstáculos burocráticos y facilitar la participación política son condiciones necesarias para hacer de IU un verdadero movimiento político, social y cultural, como tantas veces afirmamos. Pero no es suficiente.
    La línea política desplegada por la dirección de IU, nos ha conducido a una crisis del proyecto que conduce a la necesidad de articular una nueva centralidad política y organizativa en la idea de la Refundación de Izquierda Unida, refundación que pasa por rescatar y defender las características y objetivos fundacionales del proyecto originario de IU, que serían la construcción de la Alternativa, hacer de IU un Movimiento Político y Social, tomar la política como acción consciente para transformar la sociedad, la elaboración del programa, la Democracia Plena, la Soberanía Plena y tener claro que el despliegue en la sociedad es un elemento prioritario de IU.
    Además, la idea de vertebrar IU como un Movimiento Político y Social debe emanar de una determinada política basada en la participación popular, con el objetivo permanente de la construcción de la alternativa a la sociedad, al Estado, a la cultura existente y a los valores dominantes.
    La conversión de IU en una herramienta útil para la participación de los jóvenes precarios, de los trabajadores amenazados por las deslocalizaciones, de las mujeres que necesitan algo más que igualdad formal, de los que se oponen a la guerra global contra los pueblos y contra el medio ambiente, de los republicanos y de todos aquellos que no están conformes con el actual estado de cosas, que extienda la conciencia y aleje a la población del “pensamiento único”, requiere además un mínimo común denominador para esa convergencia que debe ser el programa, programa de construcción de la alternativa al neoliberalismo, que sea capaz de articularse en torno a las necesidades de los sectores sociales explotados y excluidos por el modelo neoliberal, y que consiga volver a arraigarnos en el seno de la sociedad y participar en las luchas y resistencias sociales, contribuyendo a su organización y fomentando su capacidad de movilización.
    Todo lo expresado señala una tarea especial para el PCE: si las y los comunistas no nos movemos ¿quién lo hará?, si de estas luchas no salen los nuevos y las nuevas comunistas, ¿de dónde vendrán?, si los comunistas no recuperamos la centralidad de la contradicción capital/trabajo en IU visualizando el conflicto social, ¿quién devolverá a los trabajadores y a las trabajadoras el protagonismo como mayoría social explotada por una minoría especuladora y en búsqueda constante de acumulación de beneficios?
    Hay que organizar y dotar de horizontes ideológicos y de herramientas políticas a la oposición al capitalismo, darle cauces y poder de influencia. No hay que temer a lo que no se controla, sino aprender de ello y confiar en la justeza de nuestras ideas. Un Partido fuerte no es el que más controla sino el que trabaja, vive y crece en un movimiento fuerte, en unión con la clase obrera, de la que es exponente de organización. Es aquel que sabe, desde el trabajo y la formación permanente de sus militantes, contribuir a la unidad de la izquierda. Ser comunista hoy, como siempre, es ser “la parte más decidida, el acicate siempre en tensión de todos los partidos obreros del mundo”.
    Por eso los y las comunistas debemos realizar propuestas y planteamientos en nuestra organización y llevarlos al conjunto de la sociedad.
    Los comunistas y nuestro partido tenemos por delante, no lo olvidemos, una tarea ingente a largo y medio plazo para la que no existen atajos, un largo, complicado y paciente trabajo, creando una sociedad organizada, estudiando y formándonos políticamente y desarrollando allá donde estemos pedagogía social con nuestra presencia y ejemplo.
    La reconstrucción política e ideológica de la izquierda y de la clase obrera en el siglo XXI es nuestra principal tarea.

    IU: UNA FUERZA FEDERAL CON REGLAS DEL JUEGO QUE VALEN PARA TODOS
    Izquierda Unida tiene y debe tener una estructura federal, democrática y solidaria, donde la soberanía recaiga en sus militantes. Apostar por un modelo federal supone apostar por lo local. En este sentido, las asambleas locales deben ser la base de la organización.
    Esta apuesta que proviene de nuestra concepción del Estado no significa otra cosa que otra forma de concebir el acuerdo de un Estado unitario que busca su cohesión desde el consenso, el acuerdo, la atribución clara de competencias, funciones y responsabilidades.
    Una idea debe quedar clara: la federalidad es un reconocimiento a la diversidad pero en el marco de una visión común de la transformación social. La transitoriedad de estados, nacionalidades y entes territoriales ante la concepción de un mundo nuevo, solidario y sin fronteras debe estar siempre presente, teniendo siempre en cuenta la voluntad soberana de los pueblos.
    Izquierda Unida como movimiento político y social tiene que fundamentar su trabajo político en el seno de la sociedad, de las organizaciones obreras y de los colectivos culturales y alternativos, recuperando el discurso rojo, verde y violeta y apoyando un ecologismo radical y social que no ponga parches al sistema capitalista sino que pretenda un nuevo modelo económico. Debemos tener una visión de la economía que respete a la Naturaleza y que rechace todo tipo de explotación o esclavitud.
    También hay que trabajar por una sociedad donde la tierra, el agua, los recursos, la energía, los instrumentos de trabajo en suma, sean gestionados por aquellos y aquellas a quienes afecta directamente, y donde la ciencia, el arte y la técnica estén al alcance de todos y todas, y se establezcan unas relaciones sociales de colaboración y unas relaciones racionales con la Naturaleza. Hay que plantear Desarrollo frente a Crecimiento, un desarrollo sostenible y solidario que frene el derroche de energía y agua, y la urbanización y el asfaltado de los espacios libres, que aleje la amenaza del cambio climático, ya que la plenitud del desarrollo humano se hará en armonía con la naturaleza, o no se hará.
    En paralelo a la definición de IU como fuerza de la izquierda alternativa, a la construcción de la organización política que queremos, debemos añadir además el diseño y la práctica de un trabajo institucional alternativo, cuyo objetivo fundamental sea aprovechar las instituciones realmente existentes para propiciar los cambios estructurales que consideramos necesarios, como fuerza política.
    La dirección de IU, y el conjunto de la organización en todos los niveles de su estructura tiene que dedicar al debate interno sólo el tiempo imprescindible, y aumentar el tiempo dedicado a la acción política en la sociedad.
    Los recursos económicos han de gestionarse en base a los siguientes criterios:
    Austeridad en el gasto y solidaridad entre toda la organización, mediante la transparencia absoluta en la elaboración y gestión de los presupuestos, con una decisión colectiva de los gastos, determinando la cantidad del gasto que sea competencia de los Órganos de dirección y los que sean competencia directa de las Asambleas de Base.
    Todas las estructuras organizativas de IU tienen la obligación de presentar balances semestrales de ingresos y gastos a la adscripción, así como presentar presupuestos anuales a finalizar cada año.
    La cuota de carácter obligatorio será de una cantidad que no pueda ser un impedimento para la militancia.
    Los y las militantes de los colectivos y organizaciones integrados en IU pagarán sólo la cuota a través de su organización, y el pago de éstas a IU se realizara a través de las formas que se recojan en los Protocolos.
    Una fuerza política que se pretenda democrática debe guiar sus actuaciones internas y su funcionamiento por el respeto y el ejercicio de la legalidad. Estatutos, reglamentos, régimen de sesiones y toma de acuerdos deben ajustarse totalmente a las reglas de juego estatuidas libre y soberanamente por el colectivo.
    Las comisiones de Garantías no pueden ser concebidas como órganos para salir del paso cuando no como cementerio de elefantes. Es inadmisible que los Estatutos sufran cambios para legalizar acciones o situaciones que contradicen abiertamente los principios ético-políticos de IU.

    IU, UNA FUERZA INDEPENDIENTE Y REPUBLICANA
    IU no debe supeditarse a los acuerdos de la transición y de la Constitución de 1978. Queremos superar esta expresión política y jurídica porque es la que corresponde al modelo económico y social que se ha ido consolidando en España en los últimos 30 años, y la realidad política y social del país exige cambios que garanticen y amplíen los derechos sociales y políticos, avanzando hacia el socialismo.
    Los avances democráticos conseguidos en este período no son virtudes del actual sistema político, sino conquistas de las luchas democráticas contra la dictadura y durante el período de la transición a finales de los años 70. El régimen monárquico, en último extremo, para lo que ha servido es para preservar la hegemonía de las oligarquías financieras y empresariales tradicionales. En el momento actual, expresa institucional y jurídicamente la “democracia limitada” que exige el neoliberalismo y en la que ciertos intereses no pueden tocarse. Expresión de ello ha sido el reiterado incumplimiento de los derechos y contenidos progresistas y sociales de la actual Constitución española, precisamente, aquellos que llevaron al PCE a firmarla en su momento. De este modo, la continuidad histórica que la monarquía expresa, es la que une al reaccionario antiguo régimen del siglo XIX, con el golpe fascista contra la II República y la dictadura por medio, con el moderno capitalismo globalizado.
    Por ese motivo IU rechaza ser “parte del sistema” vigente. No tiene “alianzas naturales” ni más referencias que su propio programa estratégico y, en función de él, las derivadas de las alianzas, coincidencias y movilizaciones que en cada momento puedan producirse. El programa estratégico, la coincidencia táctica, la acción puntual o la coyuntura favorable para una movilización acorde con los intereses de los que aspiramos a representar, es la única pauta para cualquier tipo de relación política y sindical. Es decir, IU debe acordar siempre en función del programa aquellas políticas que permitan debilitar la hegemonía neoliberal.
    IU se define como una organización republicana. La condición republicana de IU no es una mera adjetivación para la galería. La organización debe fijar en sus Estatutos, discurso y práctica política su decidida voluntad de que la III República española sea una realidad mediante el acuerdo activo, la participación democrática y la divulgación ciudadana de los valores, ética y contenidos de la Constitución de la III República.
    Nuestro republicanismo no está hecho de nostalgias sino de proyectos para hoy. El desarrollo de esta decisión implica una serie de actuaciones, formas de trabajo y expresiones públicas que manifiesten firme, serena e inequívocamente nuestra entidad y nuestra propuesta a la ciudadanía. En consecuencia uno de los trabajos de IU debe ser colaborar y aportar en la puesta en marcha del proceso constituyente de la III República.

    CONVOCATORIA A LA IZQUIERDA ALTERNATIVA
    Se inicia un periodo convulso, donde una gran crisis financiera va a enlazarse con la endémica crisis ambiental que arrastra el planeta. En este contexto las contradicciones del capital van a ser más visibles que nunca y millones de trabajadores y trabajadoras van a sufrir una explotación aún mayor, dándose progresivamente una igualación a la baja de las condiciones laborales a escala mundial. En este momento no es solo necesaria, sino vital, la construcción de una fuerza anticapitalista. Para ello el PCE debe impulsar el inicio de un nuevo ciclo en la izquierda española. Un ciclo que se nutra de las luchas sociales por un cambio de modelo económico y de las luchas políticas por una extensión y profundización de la democracia más allá de los límites actuales.
    El puerto al que queremos llegar es la III República Española, como expresión político-jurídica de una democracia radical, una democracia participativa avanzada, de una sociedad de igualdad y garantía de derechos políticos, económicos, sociales y culturales y de un predominio de lo público y común sobre el mercado y el beneficio privado, es decir, una sociedad basada en la democracia y el socialismo, que sea laica, federal y del conjunto de los trabajadores y trabajadoras. Una Europa federal y democrática que sea un factor de paz y solidaridad en el mundo. Un nuevo orden global más justo y que no comprometa la supervivencia del planeta. Los comunistas debemos hacer de la construcción de las bases del socialismo, la columna vertebral de cada empeño que iniciemos, de cada alianza que forjemos, de cada convergencia que permita consolidar una izquierda política más sólida.
    Para ello es necesario crear en España una gran fuerza anticapitalista, federal y republicana, antifascista e internacionalista, que forme parte de la izquierda europea que se está construyendo y que se una a la corriente mundial que lucha por otro mundo posible y por el socialismo.
    IU debería ser el eje vertebrador en la creación de esa fuerza, poniendo a disposición sus recursos políticos y organizativos, su presencia institucional y su capacidad de intervención. Valoramos autocríticamente nuestra trayectoria, sin dejar de reconocer nuestros errores, pero reivindicamos la vigencia de los principios que nos animaron a iniciar esta experiencia. Es precisamente aquello en lo que nos hemos desviado de esos principios lo que vemos con mirada más crítica.
    IU se encamina a una Asamblea Federal. El resultado de esa Asamblea debe ser una organización renovada, desburocratizada, más permeable y políticamente nítida. En la que la acción institucional, que siempre debe ser un instrumento y no un fin en si misma, esté subordinada a las decisiones de las Asambleas correspondientes y sea subsidiaria y no sustitutiva de la política y de la movilización. Una organización independiente y antagonista del sistema político vigente, implicada en las luchas sociales. Objetivos, todos ellos, por los que trabaja irrenunciablemente el PCE.
    Este es el primer paso. El segundo debe ser un amplio proceso de convergencia donde a los componentes actuales de IU se sumen nuevos colectivos y personas sin renunciar a su identidad en un movimiento político, social y cultural renovado, amplio y participativo. Para ello se requiere que este proceso se extienda en el tiempo y en él se puedan debatir y cuestionar todos los aspectos de tipo político u organizativo necesarios, sin limitaciones autoimpuestas. La próxima Asamblea Federal no debe ser, por tanto, el final del proceso de reconstrucción o refundación de IU sino el principio del mismo.
    La Asamblea Federal debería cerrar las brechas internas y establecer el marco que organice el posterior proceso de convergencia, de convocatoria a la sociedad. El Partido Comunista de España pondrá todas sus energías en garantizar que toda su militancia pueda participar en el proceso de la próxima Asamblea Federal de IU; igualmente, trabajará por hacer real el respeto más escrupuloso a los derechos democráticos de la afiliación de IU y a la soberanía de las asambleas en el proceso de debate que se abre y en la vida diaria de la organización.
    Igualmente, el PCE debe preocuparse de facilitar el proceso de convergencia siendo su principal aportación la cohesión del propio Partido como primer paso para destinar nuestras energías partidarias a la suma de quienes, con nosotros, quieren confluir, evitando el desgaste y la confrontación interna.
    Cómo será definitivamente esa nueva fuerza, es algo que ahora no podemos predecir. Lo decidiremos entre todos. Sólo podemos anticipar que será una organización unitaria y federal, democrática y participativa. Capaz de integrar partidos, colectivos y personas. Que se nutra y crezca con la movilización. Que la impulse y convierta la resistencia social en alternativas políticas.
    Y será una fuerza anticapitalista, federal y republicana en la que trabajen juntos comunistas del PCE y de otras culturas políticas y organizativas, feministas, republicanos, sindicalistas, activistas de los movimientos sociales y todas las personas para las que el actual estado de cosas resulta insoportable. Todos ellos sin renunciar a su identidad y unidos en un programa común elaborado colectivamente, que debe permitir avanzar hacia el socialismo.
    Tenemos la convicción de que esta nueva fuerza es posible. Pero no es sólo un problema de convicción. El PCE está dispuesto a trabajar por conseguirlo incluyendo al máximo de fuerzas, comenzando por las existentes en IU. Una tarea fundamental para la IU que salga de la próxima Asamblea es dedicarse a ello. No desde un llamamiento abstracto sino a través de nuestra presencia en todas las luchas y resistencias. Creando la convergencia en la práctica. Y a través de una organización abierta, horizontal y transparente.
    El Partido Comunista de España entiende que lo verdaderamente irrenunciable está en los contenidos políticos antagonistas y su viabilidad, así como en la voluntad de implicarse en las luchas sociales. Ni a esos contenidos, ni a esa voluntad va a renunciar el Partido ni hoy ni el día después de la Asamblea Federal, desde la responsabilidad que supone ser militante del PCE y la coherencia y corresponsabilidad que todos los y las comunistas debemos exigirnos.
    Convocamos a todas las personas de IU, y a todas las personas de izquierdas que perciben la necesidad de una política económica, social y cultural de izquierdas, a participar activamente en la próxima Asamblea Federal para, entre todas y todos, hacer posible esta esperanza.
    Apéndice 1
    200 multinacionales controlan el 25% de la actividad económica mundial (y, sin embargo, sólo dan empleo al 0.75% de los trabajadores y las trabajadoras). De 176 de ellas sus casas matrices corresponden a 6 países y 74 de las 176 son yanquis. El G-7 representa el 80% de las multinacionales. Tres grupos de multinacionales acaparan el 65% de la producción de camiones; cinco, el 60% de la de autos; y diez, el 60% del mercado de las telecomunicaciones. La producción de estas 200 multinacionales crece al doble que el PIB de los 29 países de la OCDE y supera la producción total de los otros 182 países. Un dato que atestigua la enorme concentración de riqueza y el monstruoso empobrecimiento y polarización sociales
    Apéndice 2
    Desde hace mas de un año, desde el partido venimos haciendo una critica de fondo al proceso de acumulación capitalista en España (lo que el sistema con Zapatero a la cabeza denomina crecimiento económico). Nuestro País ha sido puesto como ejemplo de la pujanza y como octava potencia mundial.
    Los datos macroeconomicos avalaban las anteriores afirmaciones: crecimiento económico por encima de la media europea, en torno al 3,5% (fuente gobierno PGE), superávit de las cuentas publicas de 1,8% del PIB en 2006, equivalente a 18.000 millones de euros, beneficios privados medios en empresas de un 73% entre 1999 y 2006, frente a un 33% de media de los países de la OCDE.
    Ha habido cinco elementos clave a la hora de enfocar el proceso de acumulación:
    Pujanza del sector del ladrillo. La vivienda como negocio y no como derecho constitucional.
    Precariedad laboral del 33%, 45% en Andalucía (12% de media europea).
    Siniestralidad: 25 puntos mas que la media del conjunto de la Unión Europea (50% mas que la media de la UE15).
    Explotación de una amplia franja de inmigrantes. Solo uno de cada 3 se afilia a la Seguridad Social y cobran 30% menos que salario de convenio.
    Sacrificio de los salarios: El salario medio real perdió un 4% de poder adquisitivo entre 1995 y 2006, siendo España el único país de la OCDE donde se ha producido este tipo de retroceso.
    El ejemplo clave a la hora de entender el saqueo de los salarios es el precio de la vivienda y el de la financiacion bancaria de su compra por el ciudadano, que se ve encadenado de por vida a la banca. Entre 1990 y 2004 el precio de la vivienda subió el doble que los costes de producción, lo que aumento más del 100% el precio del metro cuadrado. Ha sido la repercusión de una cadena especulativa, empezando por el suelo. La Banca, para una vivienda de 100 metros, con 25 años de amortización genera unos intereses totales de 70.000 euros, y 120.000 si el plazo es de 40 años. Es decir, en esta segunda subida, la banca cobra sobre el precio especulativo de la vivienda. Doble cadena especulativa, por tanto: constructores y bancos.
    El 50% de las familias tiene una deuda superior a su renta disponible. Se ha producido una transferencia de endeudamiento del Estado hacia las familias. La deuda total del país pasó del 163% al 213% del PIB entre 1998 y 2005.
    Esta acumulación de capital se produce en gran parte a costa del saqueo de los salarios y el sometimiento a su lógica de acumulación de toda la vida social. En el sector inmobiliario hay un desplazamiento del capital financiero en su circulación primaria a la circulación secundaria, estableciéndose un circuito de valoración totalmente disociado de la producción real del valor. En suma, de la detracción de plusvalía obtenida en la producción, se pasa al asalto a la renta salarial del consumidor de la vivienda.
    Tengamos en cuenta otros datos que aclaran la relación entre Macro y economía social diaria:
    Entre 1999 y 2006 los costes laborales han crecido en España 3,7 %, cinco veces menos que en la UE15 (18%).
    El gasto público social per capita en España es sólo el 62% del promedio de la UE.
    La mujer gana, a igual trabajo, un 30% menos.
    El 75% de la deuda familiar (840.000 millones de euros) corresponde a hipotecas.
    Más de 3 millones de pensiones por debajo del Salario Mínimo Interprofesional. 18% de los mayores no cobra pensión.
    El redondeo del euro, sobre todo para artículos de primera necesidad, ha supuesto un aumento del 60% desde su implantación.
    El esfuerzo en educación, un punto por debajo de la media europea. En sanidad somos el octavo país en gasto de la UE15.
    El 50% de los ciudadanos no llegan a fin de mes. Mas del 40% nunca van de vacaciones.
    En función de los datos anteriores, podemos llegar a algunas conclusiones:
    La estructura de crecimiento (acumulación) en España aumenta constantemente las desigualdades sociales y territoriales. Más que en el resto de la UE15. Es la estructura más exigente, injusta, y la que peor reparte, siendo la que mas superávit publico ha arrojado y la que mayores excedentes empresariales tiene.
    Este modelo se ha consolidado tanto con el PP como con el PSOE a modo de un gran pacto de estado tácito. El crecimiento ha sido convertido, dada la paz social, en un nuevo valor patriótico, la verdadera razón de Estado. Crecimiento sostenido y estructura laboral muy precaria (la precariedad en jóvenes supera el 66%).
    El paraíso de las cifras macro esconde una vida cotidiana inaceptable para muchos. Una vida opaca, que no se ve, que no se discute. El modelo social no ha estado, ni parece que vaya a estar, en la agenda política ni en la mediática.
    Apéndice 3
    El importe medio de las hipotecas constituidas sobre viviendas se situó en 152.333 euros en agosto, un 6,1% respecto al mismo mes de 2006 y un 1,6% superior al registrado en julio de 2007, tomando como Referencia lo indicado por el INE. El capital prestado para este tipo de hipotecas en agosto de 2006 rebasó los 13.623 millones de euros, lo que representa un descenso del 5,8% respecto a agosto de 2006 y del 11,1% sobre el mes anterior. En Agosto de 2007, se hipotecaron un total de 127.312 fincas rústicas y urbanas, lo que supone un descenso del 9,93% respecto al mismo mes del año anterior, por valor de 21.745 millones de euros, un 4,55menos. Respecto a las cancelaciones, en agosto se cancelaron registralmente un total de 65.079 hipotecas, lo que supone un aumento interanual del 5,1%. Las hipotecas canceladas sobre fincas rústicas cayeron un 7,2% mientras que las canceladas sobre fincas urbanas aumentaron un 5,5%. El número de cancelaciones sobre viviendas creció un 2% en tasa interanual.

    Fortalecer al PCE (Partido Comunista de España) | 01-10-2008 - 11:01:29 GMT 1 #

  26. Todo lo que usted quiere saber sobre el origen de esta crisis pero teme no entenderlo, por Walden Bello : Todos nos hacemos estas preguntas sobre la actual crisis financiera: ¿ya pasó lo peor? ¿Qué causó el colapso del centro neurálgico del capitalismo global? ¿Fue la codicia? ¿Fue el de Wall Street un caso de alguacil alguacilado? ¿Fue falta de regulación? Pero ¿no hay nada más? ¿No hay nada sistémico? ¿Qué tiene que ver la crisis de sobreproducción de mediados de los años 70 con los acontecimientos recientes? ¿Qué pasó, pues? ¿Cómo trató de resolver el capitalismo la crisis de sobreproducción? ¿En qué consistió la reestructuración neoliberal? ¿En qué medida la globalización de los 80 y los 90 fue una respuesta a la crisis de los 70? ¿Por qué la globalización no pudo superar la crisis? ¿Cuáles fueron los problemas de la financiarización como vía de salida a la crisis de sobreproducción de los 70? ¿Por qué la financiarización es tan volátil? ¿Cómo se forman, crecen y estallan las burbujas? ¿Cómo se formó la presente burbuja inmobiliaria? ¿Y cómo creció? ¿Cómo pudieron las hipotecas subprime degenerar en un problema de tales dimensiones? ¿Y cómo es posible que los titanes de Wall Street se desplomaran como un castillo de naipes? ¿Qué pasará ahora?

    Todos, en efecto, nos hacemos esas preguntas. Pero pocos pueden tratar de contestarlas con la insólita combinación de elegancia, profundidad, claridad y extremada sencillez del economista y politólogo Walden Bello. Y mucho menos en apenas 4000 palabras.

    El derrumbe de Wall Street no se debe solo a la codicia y a la falta de regulación estatal de un sector hiperactivo. Procede también, y sobre todo, de la crisis de sobreproducción que ha venido minando al capitalismo remundializado desde mediados de los 70. Así ve esta crisis de fin de época Walden Bello.

    Muchos en Wall Street todavía están digiriendo los acontecimientos epocales de las últimas semanas:

    * Entre 1 y 3 billones de dólares de activos financieros evaporados.

    * Wall Street, nacionalizado, con la Reserva Federal y el Departamento del Tesoro tomando todas las decisiones estratégicas importantes en el sector financiero, y a todo eso, con un gobierno que, tras el rescate de AIG, pasa a dirigir la mayor compañía aseguradora del mundo.

    * El mayor rescate desde la gran depresión, con 700 mil millones de dólares reunidos a la desesperada para salvar al sistema financiero global.

    Las explicaciones habituales ya no bastan. Los acontecimientos extraordinarios precisan de explicaciones extraordinarias. Pero antes…

    ¿Ya pasó lo peor?

    No, si algo ha quedado claro con los movimientos contradictorios de estas semanas en que, al tiempo que se permitía la quiebra de Lehman Brothers, se nacionalizaba AIG y se fraguaba la toma de control de Merril Lynch por el Bank of America, es que no hay una estrategia para afrontar la crisis; a lo sumo, respuestas tácticas, como bomberos que se pisan la manguera, abrumados por la magnitud del incendio.

    El rescate de 700 mil millones de dólares de las obligaciones hipotecariamente respaldadas en poder de los bancos no es una estrategia, sino, básicamente, un esfuerzo a la desesperada para restaurar la confianza en el sistema, para prevenir la erosión de la fe en los bancos y en otras instituciones financieras y para evitar una afluencia masiva de retirada de fondos de los bancos como la que desencadenó la Gran Depresión de 1929.

    ¿Qué causó el colapso del centro neurálgico del capitalismo global? ¿Fue la codicia?

    La vieja y venerada codicia jugó su parte. A eso se refería Klaus Schwab, el organizador del Foro Económico Mundial, el jamboree de la elite global celebrado anualmente en los Alpes suizos, cuando dijo a su clientela en Davos este año: "Tenemos que pagar por los pecados del pasado".

    ¿Fue el de Wall Street un caso de alguacil alguacilado?

    Desde luego. Los especuladores financieros rizaron el rizo hasta confundirse ellos mismos con la creación de contratos financieros más y más complejos, como los derivados, tratando de ganar dinero a partir de todo tipo de riesgos (incluidos exóticos instrumentos de futuros, como los credits default swaps o contratos de protección de derivados crediticios, que permitían a los inversores apostar, por ejemplo, a que los prestatarios de la propia corporación bancaria ¡no serían capaces de devolver su deuda! Tal es el comercio multibillonario no-regulado que acabó tumbando a AIG.

    El 17 de diciembre de 2005, cuando la International Financing Review (IFR) anunció sus premios anuales del año –uno de los programas de premios más prestigioso del sector—, dejó esto dicho:

    "Lehman Brothers no sólo mantuvo su presencia global en el mercado, sino que dirigió la penetración en el espacio de preferencia… desarrollando nuevos productos y diseñando transacciones capaces de subvenir a las necesidades de los prestatarios… Lehman Brothers es el más innovador en el espacio de preferencia precisamente por hacer cosas que no pueden verse en ningún otro sitio."

    Huelgan comentarios.

    ¿Fue falta de regulación?

    Sí. Todo el mundo reconoce ahora que la capacidad de Wall Street para innovar y excogitar instrumentos financieros más y más sofisticados ha ido mucho más allá de la capacidad regulatoria del Estado, y no porque el Estado no fuera capaz de regular, sino porque la actitud neoliberal, de laissez-faire, imperante impidió al Estado diseñar mecanismos efectivos de regulación.

    Pero ¿no hay nada más? ¿No hay nada sistémico?

    Bien, Georges Soros, que lo vio venir, dice que lo que estamos pasando es la crisis del sistema financiero, la crisis del "gigantesco sistema circulatorio" de un "sistema capitalista global… que está reventando por las costuras".

    Para seguir con la idea del archiespeculador, a lo que estamos asistiendo es a la intensificación de una de las crisis o contradicciones centrales del capitalismo global, cual es la crisis de sobreproducción, también conocida como sobreacumulación o sobrecapacidad.

    Se trata de la tendencia del capitalismo a construir una ingente capacidad productiva que termina por rebasar la capacidad de consumo de la población debido a las desigualdades que limitan el poder de compra popular, lo cual termina por erosionar las tasas de beneficio.

    Pero, ¿qué tiene que ver la crisis de sobreproducción con los acontecimientos recientes?

    Muchísimo. Pero, para entender la conexión, tenemos que retrotraernos a la llamada Época Dorada del capitalism contemporáneo, al período comprendido entre 1945 y 1975.

    Fue un período de rápido crecimiento, tanto en las economías del centro como en las subdesarrolladas, un crecimiento propulsado, en parte, por la masiva reconstrucción de Europa y del Este asiático tras la devastación de la II Guerra Mundial, y en parte, por la nueva configuración socio-económica institucionalizada bajo el nuevo estado keynesiano. Un aspecto clave de esta última fueron los severos controles estatales de la actividad de mercado, el uso agresivo de políticas fiscales y monetarias para minimizar la inflación y la recesión, así como un régimen de salarios relativamente altos para estimular y mantener la demanda.

    ¿Qué pasó, pues?

    Bien, este período de elevado crecimiento terminó a mediados de los 70, cuando las economías del centro se vieron inmersas en la estanflación, es decir, en la coexistencia de un bajo crecimiento con una inflación alta, lo que la teoría económica neoclásica suponía imposible.

    Sin embargo, la estanflación no era sino el síntoma de una causa más profunda, a saber: la reconstrucción de Alemania y del Japón, así como el rápido crecimiento de economías en vías de industrialización, como Brasil, Taiwán y Corea del Sur, añadió una enorme capacidad productiva e incrementó la competición global, mientras que la desigualdad social, dentro de cada país, y entre países, limitó globalmente el incremento del poder adquisitivo y de la demanda, resultando así erosionada la tasa de beneficio. La drástica subida del precio del petróleo en los setenta no hizo sino agravar la cosa.

    ¿Cómo trató de resolver el capitalismo la crisis de sobreproducción?

    El capital ensayó tres vías de salida del atolladero de la sobreproducción: la reestructuración neoliberal, la globalización y la financiarización.

    ¿En qué consistió la reestructuración neoliberal?

    La reestructuración neoliberal tomó la forma del reaganismo y del thatcherismo en el Norte y del ajuste estructural en el Sur. El objetivo era la revigorización de la acumulación de capital, lo que se consiguió: 1) removiendo las restricciones estatales al crecimiento, al uso y a los flujos de capital y de riqueza; y 2) redistribuyendo el ingreso de las clases pobres y medias a los ricos, de acuerdo con la teoría de que se motivaría así a los ricos para invertir y alimentar el crecimiento económico.

    El problema de esa fórmula era que, al redistribuir el ingreso en favor de los ricos, estrangulaba el ingreso de los pobres y de las clases medias, lo que provocaba la restricción de la demanda, sin necesariamente inducir a los ricos a invertir más en producción.

    De hecho, la reestructuración neoliberal, que se generalizó en el Norte y en el Sur a lo largo de los años ochenta y noventa, tuvo unos pobres registros en términos de crecimiento: el crecimiento global promedio fue de un 1,1% en los 90 y de un 1,4 en los 80, mientras que el promedio en los 60 y en los 70, cuando las políticas intervencionistas eran dominantes, fue, respectivamente, de un 3,5% y de un 2,54%. La reestructuración neoliberal no pudo terminar con la estanflación.

    ¿En qué medida la globalización fue una respuesta a la crisis?

    La segunda vía de escape global ensayada por el capital para enfrentarse a la estanflación fue la "acumulación extensiva" o globalización, es decir, la rápida integración de las zonas semicapitalistas, no-capitalistas y precapitalistas a la economía global de mercado. Rosa Luxemburgo, la celebrada economista y revolucionaria alemana, se percató de este mecanismo hace mucho tiempo, viéndolo como un mecanismo necesario para restaurar la tasa de beneficio en las economías metropolitanas. ¿Cómo? Ganando acceso al trabajo barato; ganando mercados, aun si limitados, nuevos; ganando nuevas fuentes de productos agrícolas y de materia primas baratos; y creando nuevas áreas para inversión en infraestructura. La integración se produce a través de la liberalización del comercio, removiendo los obstáculos a la movilidad del capital y aboliendo las fronteras para la inversión exterior.

    China, ni que decir tiene, es el caso más destacado de un área no-capitalista integrada en la economía capitalista global en los últimos 25 años.

    Para contrarrestar sus declinantes beneficios, un considerable número de corporaciones empresariales situadas entre las primeras 500 del ranquin de la revista Fortune han trasladado una parte significativa de sus operaciones a China, a fin de aprovechar las ventajas del llamado "precio chino" (las ventajas de costes derivadas de un trabajo barato chino aparentemente inagotable). A mediados de la primera década del siglo XXI, entre el 40 y el 50 por ciento de los beneficios de las corporaciones estadounidenses dimanaban de sus operaciones y ventas en el exterior, y señaladamente, en China.

    ¿Por qué la globalización no pudo superar la crisis?

    El problema con esta vía de salida del estancamiento es que exacerba el problema de la sobreproducción, porque añade capacidad productiva. La China de los últimos 25 años ha venido a añadir un volumen tremendo de capacidad manufacturera, lo que ha tenido por efecto deprimir los precios y los beneficios. No por casualidad, los beneficios de las corporaciones estadounidenses dejaron de crecer hacia 1997- De acuerdo con un índice estadístico, las tasas de beneficios de las 500 de Fortune pasó de 7,15 en 1960-69 a 5,30 en 1980-90, a 2,29 en 1990-99 y a 1,32 n 2000-2002.

    Dadas las limitadas ganancias obtenidas en punto a contener el impacto depresivo de la sobreproducción, ya a través de la reestructuración neoliberal, ya con la globalización, la tecera vía de salida resultó vital para mantener y elevar la rentabilidad. La tecera vía es la financiarización.

    En el mundo ideal de la teoría económica neoclásica, el sistema financiero es el mecanismo, merced al cual los ahorradores, o quienes se hallan en posesión de fondos excedentes, se juntan con los empresarios que tienen necesidad de sus fondos para invertir en producción. En el mundo real del capitalismo tardío, con la inversión en industria y en agricultura arrojando magros beneficios por causa de la sobreproducción, grandes cantidades de fondos excedentes circulan y son invertidas y reinvertidas en el sector financiero. Es decir, el sistema financiero gira sobre sí mismo.

    El resultado es que se ensancha el hiato abierto entre una economía financiera hiperactiva y una economía real en estancamiento. Como bien observa un ejecutivo financiero: "ha habido una creciente desconexión entre la economía real y la economía financiera en estos últimos años. La economía real ha crecido, pero nada comparable a la economía financiera… hasta que estalló".

    Lo que no nos dice este observador es que la desconexión entre la economía real y la economía financiera no es accidental: que la economía financiera se disparó precisamente para hacer frente al estancamiento dimanante de la sobreproducción de la economía real.

    ¿Cuáles fueron los problemas de la financiarización como vía de salida?

    El problema de invertir en operaciones del sector financiero es que equivale a exprimir valor de valor ya creado. Puede crear beneficios, de acuerdo, pero no crea nuevo valor –sólo la industria, la agricultura, el comercio y los servicios crean valor nuevo—. Puesto que los beneficios no se basan en la creación de valor nuevo o añadido, las operaciones de inversión resultan extremadamente volátiles, y los pecios de las acciones, las obligaciones y otras formas de inversión pueden llegar a divergir radicalmente de su valor real: por ejemplo, las acciones en empresas incipientes de Internet, que se mantuvieron por un tiempo al alza, sostenidas principalmente por valoraciones financieras en espiral, para luego desplomarse. Los beneficios dependen, entonces, del aprovechamiento de las ventajas ofrecidas por movimientos de precios que divergen al alza del valor de las mercancías, para vender oportunamente antes de que la realidad fuerce la "corrección" a la baja para ajustarse a los valores reales. El alza radical de los precios de un activo, mucho más allá de los valores reales, es lo que se llama la formación de una burbuja.

    ¿Por qué la financiarización es tan volátil?

    Con la rentabilidad dependiendo de golpes especulativos, no resulta sorprendente que el sector financiero vaya de burbuja en burbuja, o de una manía especulativa a otra.

    Puesto que está sostenido por una manía especulativa, el capitalismo inducido financieramente no ha dejado de batir registros en materia de crisis financieras desde que los mercados de capitales fueron desregulados y liberalizados en los 80.

    Antes de la actual debacle de Wall Street, las más explosivas fueron la crisis financiera mexicana de 1994-95, la crisis financiera asiática de 1997-1998, la crisis financiera rusa de 1996, el colapso del mercado de valores de Wall Street de 2001 y el colapso financiero argentino de 2002.

    El antiguo secretario del Tesoro con Bill Clinton, un hombre de Wall Street –Rober Rubin—, predijo hace cinco años que "las crisis financieras futuras serán con casi toda seguridad inevitables, y podrían llegar a ser hasta peores."

    ¿Cómo se forman, crecen y estallan las burbujas?

    Sirvámonos, a modo de ejemplo, de la crisis financiera asiática de 1997-98.

    * Primero: balanza de pagos y liberalización financiera impuestas por el FMI y el Departamento noteamericano del Tesoro.

    * Luego, entrada de fondos extranjeros en busca de rápida y elevada rentabilidad, lo que significa que entraron en el Mercado inmobiliario y en el Mercado de valores.

    * Sobreinversión, lo que llevó al desplome de los precios en el Mercado de valores y en el Mercado inmobiliario, lo que, a su vez, condujo al pánico y a la coinsiguiente retiada de fondos: en 1997, en unas pocas semanas 100 mil millones de dólares abandonaron las economías del este asiático.

    * Rescate de los especuladores extranjeros por parte del FMI.

    * Colapso de la economía real: la recesión se extiende por todo el Este asiático en 1998.

    * A pesar de la desestabilización a gran escala, todos los intentos realizados para imponer regulaciones nacionales o globales del sistema financiero fueron rechazadas con razones puramente ideológicas.

    Volvamos a la presente burbuja. ¿Cómo se formó?

    El actual colapso de Wall Street arraiga en la burbuja tecnológica de fines de los 90, cuando el precio de las acciones de las empresas incipientes en el mundo de Internet se disparó, para luego desplomarse, resultando todo ello en la pérdida de activos por valor de 7 billones de dólares y en la recesión de 2001-2002.

    Las laxas políticas monetarias de la Rerserva Federal bajo Alan Greenspan estimularon la burbuja tecnológica, y cuando está colapsó dando paso a la recesión, Greenspan, tratando de prevenir una recesión duradera, rebajó en junio de 2003 los tipos de interés a un nivel sin precedentes en 45 años (al 1%), manteniéndolo en ese nivel durante más de un año. Con eso lo que consiguió fue estimular la formación de otra burbuja: la burbuja inmobiliaria.

    En fecha tan temprana como 2002, economistas como Dean Baker, del Center for Economic Policy Research, alertaron sobre la formación de una burbuja inmobiliaria. Sin embargo, en fecha tan tardía como 2005 el entonces presidente del Consejo Económico de asesores de la Presidencia de la nación y actual presidente de la Reserva Federal, Bern Bernanke, atribuía el incremento de los precios de la vivienda en EEUU a "unos fundamentos económicos robustos", y no a la actividad especulativa. ¿A quién puede sorprender que el estallido de la crisis subprime en verano de 2007 pillara a este hombrecito con la guardia totalmente baja?

    ¿Y cómo creció?

    Oigámoslo de boca de uno de los propios jugadores clave en los mercados, de George Soros: "Las instituciones hipotecarias animaron a los hipotecados a refinanciar sus hipotecas aprovechando la revalorización experimentada entretanto por sus casas. Rebajaron sus criterios de préstamo e introdujeron nuevos productos, como hipotecas a interés variable, hipotecas que 'sólo servían intereses' y 'ofertas promocionales' con tipos de interés para partirse de risa. Todo eso animó a especular con la vivienda. Los precios de las casas comenzaron a subir a un ritmo de dos dígitos. Eso sirvió para retroalimentar la especulación, y el alza de los precios inmobiliarios consiguió que los propietarios de casas se sintieran ricos; el resultado fue el boom consumista que ha sostenido a la economía estos últimos años."

    Observando las cosas más de cerca, se ve que la crisis hipotecaria no resultó de una oferta superior a la demanda real. La "demanda" estaba, por mucho, fabricada por la manía especulativa de promotores y financieros empeñados en conseguir grandes beneficios a partir de su acceso al dinero foráneo que inundó a los EEUU de la última década. Ingentes volúmenes hipotecarios fueron agresivamente ofrecidos y vendidos a millones de personas que, normalmente, no habrían podido permitírselo ofreciéndoles unos tipos de interés ridículamente bajos, ulteriormente ajustables para sacar más dinero de los propietarios de casas.

    ¿Pero cómo pudieron las hipotecas subprime degenerar en un problema de tales dimensiones?

    Porque los activos pasaron entonces a ser "segurizados": quienes habían generado las hipotecas, procedieron a amalgamarlas con otros activos en complejos productos derivados llamados "obligaciones de deuda colateralizada" (CDO, por sus siglas en inglés), lo cual resultó relativamente fácil dado que trabajaban con diversos tipos de intermediarios que, sabedores del riesgo, se deshacían de esos títulos de valores lo más rápidamente posible, pasándolos a otros bancos e inversores institucionales. Esas instituciones, a su vez, se deshacían del producto, pasándolo a otros bancos y a instituciones financieras foráneas.

    Cuando aumentaron los tipos de interés de los préstamos subprime, de las hipotecas variables y de otros préstamos inmobiliarios, el juego tocó a su fin. Hay cerca de 6 millones de hipotecas subprime, el 40% de las cuales entrarán en impago en los próximos dos años, según estimaciones de Soros.

    A los que hay que añadir otros 5 millones de impagos en los próximos 7 años, derivados de los tipos hipotecarios variables y de otros "préstamos flexibles". Pero los títulos, cuyo valor se cuenta por billones de dólares, ya se han infiltrado como un virus en el sistema financiero global. El gigantesco sistema circulatorio del capitalismo global ha sido fatalmente infectado.

    ¿Pero cómo pudieron los titanes de Wall Street desplomarse como un castillo de naipes?

    Lo que ocurrió con Lehman Brothers, Merrill Lynch, Fannie Mae, Freddie Mac y Bear Stearns fue, simplemente, que las pérdidas representadas por esos títulos tóxicos rebasaban por mucho sus reservas, lo que condujo a su caída. Y más caerán, probablemente, cuando sus libros de contabilidad, que en los que ahora esos títulos figuran en el Haber, se corrijan para reflejar el actual valor de esos activos.

    Y muchos otros les seguirán, a medida que vayan quedando expuestas otras operaciones especulativas, como las centradas en las tarjetas de crédito y en las diferentes variedades de seguros contra riesgos. AIG cayó por causa de su gigantesca exposición en el área no-regulada de los contratos de protección crediticia derivada (credit default swaps), unos derivados financieros que permitían a los inversores apostar dinero a la posibilidad de que las empresas no pudieran devolver los préstamos.

    Tales apuestas sobre impagos crediticios representan ahora un mercado de 45 billones de dólares, un mercado, como dicho, que carece de toda regulación. La ciclópea dimensión de los activos que podrían quedar dañados en caso de que AIG colapsara fue lo que movió a Washington a cambiar de idea e intervenir para rescatarlo, luego de haber dejado caer a Lehman Brothers.

    ¿Qué pasará ahora?

    Puede decirse sin avilantez que habrá más bancarrotas y más nacionalizaciones e intervenciones públicas, desempeñando las instituciones y los bancos extranjeros un papel auxiliar del gobierno de los EEUU. Que el colapso de Wall Street irá a más y prolongará la recesión norteamericana. Y que la recesión en EEUU se comunicará a Asia y al resto del mundo, que sufrirá también una recesión, si no algo peor. La razón de esto último es que el principal mercado exterior de China son los EEUU y que China, a su vez, importa materias primas y bienes intermedios –de los que se sirve para sus exportaciones a los EEUU— de Japón, Corea y el Sudeste asiático. La globalización ha hecho imposible el "desacoplamiento". Los EEUU, China y el Este asiático andan ahora como tres prisioneros atados a una misma cadena.

    ¿Y en suma?

    El desplome de Wall Street no sólo se debe a la codicia y a la falta de regulación estatal de un sector hiperactivo. El colapso de Wall Street hunde sus raíces en la crisis de sobreproducción que ha sido la plaga del capitalismo global desde mediados de los 70.

    La financiarización de la inversión ha sido una de las vías de escape para salir del estancamiento, siendo las otras dos la reestructuración neoliberal y la globalización. Habiendo resultado de poco alivio la reestructuración neoliberal y la globalización, la financiarización pareció atractiva como mecanismo de restauración de la rentabilidad. Pero lo que ahora ha quedado demostrado es que la financiarización es una senda peligrosa que lleva a la formación de burbujas especulativas, capaces de ofrecer una efímera prosperidad a unos cuantos, pero que terminan en el colapso empresarial y en la recesión de la economía real.

    Las cuestiones clave son éstas: ¿Cuán profunda y duradera será esta recesión? ¿Necesitará la economía de los EEUU generar otra burbuja especulativa para salir de esta recesión? Y si tal es el caso, ¿dónde se formará la siguiente burbuja? Algunos dicen que la próxima surgirá en el complejo militar-industrial o en el "capitalismo del desastre" sobre el que escribe Naomi Klein. Pero eso es harina de otro costal.

    Walden Bello, profesor de ciencias políticas y sociales en la Universidad de Filipinas (Manila), es miembro del Transnational Institute de Amsterdam y presidente de Freedom from Debt Coalition, así como analista senior en Focus on the Global South.

    Todo lo que usted quiere saber sobre el origen de esta crisis pero teme no entenderlo | 06-10-2008 - 07:51:58 GMT 1 #

  27. Bolsas rusas Micex y RTS suspenden transacciones :
    Las bolsas rusas Micex y RTS suspendieron esta mañana todas las transacciones con títulos valores por orden de FSFR, Servicio federal para mercados financieros.

    "Están suspendidas todas las transacciones, incluidas las repo y las negociaciones", declaró un portavoz de Micex.

    Su colega de RTS confirmó que la bolsa espera una orden de FSFR para iniciar la labor.

    Se contempla que las bolsas recibirán el permiso para hacerlo hacia las 13.00 hora Moscú (9.00 GMT).

    El pasado lunes, ambos parqués se vieron obligados a suspender las operaciones tres veces y cerraron con una caída del 19%.

    Bolsas rusas Micex y RTS suspenden transacciones | 07-10-2008 - 08:35:34 GMT 1 #

  28. El risc de les caixes :
    L'FMI va aconsellar a les caixes d'estalvis espanyoles que han tingut baixades en la qualificació de risc que millorin els balanços i la rendibilitat amb una diversificació del negoci i amb la captació de nous dipòsits. «Una rebaixa de les qualificacions mai és bona des del punt de vista dels bancs, i les caixes haurien de millorar-la», va dir Laura Kodres, una de les directives del departament d'assumptes monetaris i mercats de capitals de l'FMI. «Haurien de preparar-se per a les pèrdues que ells preveuen o que les agències de qualificació preveuen», va indicar Kodres després d'una roda de premsa per presentar l'informe semestral sobre l'estabilitat financera en el món.

    Fa dues setmanes l'agència Fitch va baixar l'avaluació de CajaSur, CajaCastilla-la Mancha, Caixa Sabadell i Caixa Penedès. Uns dies abans Standard & Poor's havia fet el mateix amb Bancaixa.

    El risc de les caixes | 08-10-2008 - 11:36:12 GMT 1 #

  29. Ira en EEUU contra los políticos y los ejecutivos de Wall Street, por David Brooks : “¿Ya están brincando los ejecutivos desde los edificios de Wall Street? Ojalá vayan y los arresten antes de que lo hagan, hijos de la chingada”, dice un neoyorquino leyendo los titulares de los periódicos hoy.
    Algunos de esos ejecutivos hicieron poco para cambiar la ira popular cuando se presentaron en audiencias ante el Congreso esta semana, donde intentaron justificar sus decisiones que resultaron en la crisis financiera más grande desde la Gran Depresión.

    Richard Fuld, ejecutivo en jefe de Lehman Brothers, uno de los cinco bancos de inversiones más grandes que entró en quiebra en 15 de septiembre, no tenía respuesta cuando el representante Henry Waxman lo interrogó así: “Su empresa ahora está en bancarrota y su país en un estado de crisis, pero usted se queda con sus 480 millones (la remuneración que ha ganado en sus años como jefe de la empresa). ¿Usted cree que eso es justo?.. Es casi inimaginable para tanta gente”.

    Ahí se reveló que cuando un ejecutivo de bajo rango sugirió que los ejecutivos de Lehman deberían considerar anular su ingreso adicional, el jefe de inversiones globales de la empresa, George Walker, quien resulta ser primo del presidente George W. Bush, envió una disculpa por permitir que haya circulado tal sugerencia. Cuatro días antes de declararse en bancarrota, el comité ejecutivo de compensaciones de la empresa recomendó que tres ejecutivos que se retiraban deberían ser premiados con 20 millones de dólares.

    Detrás de Fuld en el público de la audiencia, había pancartas en las que se leía “Vergüenza” y “Limiten la avaricia”.

    Ayer, frente al mismo comité del Congreso, le tocó el turno a los ejecutivos de la gigantesca aseguradora AIG. Fueron interrogados sobre cómo era posible que seis días después de que los contribuyentes del país habían rescatado la empresa con 85 mil millones de dólares, los ejecutivos gastaron 500 mil dólares de la empresa para relajarse en un hotel de lujo en las playas de California, donde ocuparon 60 habitaciones.

    Ahí gastaron 200 mil para los cuartos, 150 mil para comidas, 10 mil en el bar, y 23 mil en el spa. “Estaban consiguiendo sus manicures, sus faciales, sus pedicures y sus masajes mientras que el pueblo estadunidense estaba pagando la cuenta”, declaró el representante Elijah Cummings al interrogarlos.

    Sin embargo, hoy se anunció que la Reserva Federal estaba otorgando otro préstamo de 38.7 mil millones a AIG.

    De pronto, parece, los que antes eran admirados como los “maestros del universo” ahora son los villanos de esta historia junto con varios de sus cuates en la cúpula política.

    Nadie sabe si el rescate financiero funcionará, pero la ira y desconfianza popular contra la cúpula política y económica del país es palpable en las calles (no es por nada que la Casa Blanca republicana y el Congreso demócrata registran sus niveles más altos de desaprobación en la historia en las encuestas).

    Que ambos candidatos presidenciales, que el liderazgo demócrata y la Casa Blanca republicana y una mayoría de ambos partidos afirmen, al unísono, que entregar miles de millones al sector más rico del país para beneficio de todos los demás, con esa consigna de que “no es para Wall Street, sino para Main Street”, sigue sonando hueco y algo sospechoso.

    Mike Lupica, columnista del New York Daily News, lo expresa cuando escribe: “en momentos de crisis el liderazgo del país es una vergüenza... Hablan de miles de millones y billones a gente que se está ahogando en deudas de tarjetas de crédito, que no logra conseguir préstamos para ir a la universidad, y menos pueden pagarlas, que ya no tienen con qué pagar la gasolina para sus coches... Ya nadie les cree más”.

    O Michael Moore, el cineasta, quien escribe que “los 400 estadunidenses más ricos... tienen más que los 150 millones de estadunidenses de abajo. Cuatrocientos estadunidenses ricos tienen más guardado que la mitad de todo el país. Su valor neto combinado es 1.6 billones. Durante los ocho años del gobierno de Bush, su riqueza se ha incrementado por casi 700 mil millones, el mismo monto que ahora están demandando que les demos para su ‘rescate’. ¿Por qué no mejor gastan la lana que ganaron con Bush para rescatarse a sí mismos? Aún contarían con casi un billón de dólares para compartir entre ellos. ¿Por qué razón se nos ocurre dar a estos barones rateros más de nuestro dinero?”

    Es el fin de una segunda edad “dorada”, dicen unos (la primera acabó con la Gran Depresión); otros que es el fin de una economía encabezada por los autoproclamados “maestros del universo”, los ejecutivos del sector financiero que se presentaban casi como dioses, encargados de lo que ahora muchos dicen que fue más bien un casino.

    El momento recuerda una conversación ficticia sobre la economía ficción del mundo financiero especulativo. Gordon Gekko, el multimillonario inversionista en sus oficinas de lujo en Nueva York le dice a su aprendiz Bud Fox que Wall Street es “una ilusión que se ha vuelto real”. El aprendiz le pregunta acerca de los límites de la avaricia, “¿Pero cuánto es suficiente?”, furioso porque Gekko está por comprar una aerolínea sólo para destruir la empresa como negocio; empresa donde trabajan el padre de Fox y otros sindicalizados que perderán sus empleos. Gekko le responde que si no sabía que “el 1 por ciento del país es dueño de 50 pro ciento de la riqueza”, y que ese más de 90 por ciento del país ha sido convencido que así es el mundo. “Yo produzco nada”, dice, sino que sólo juega con lo que ha sido creado por otros. Y acaba: “A poco eres tan ingenuo que crees que vivimos en una democracia. Esto es el libre mercado”. Gekko, personaje actuado por Michael Douglas por lo cual ganó el Oscar, y Fox, actuado por Charlie Sheen (su padre en la vida real, Martin Sheen, tiene el papel de su padre aquí también) fueron parte de la película Wall Street dirigida por Oliver Stone hace 20 años.

    Ira en EEUU contra los políticos y los ejecutivos de Wall Street | 10-10-2008 - 07:23:40 GMT 1 #

  30. Regulador financiero aplaza apertura de bolsas en Moscú ante amenaza de su desplome total :
    En la sesión de hoy las bolsas rusas RTS y Micex no comenzarán las operaciones con títulos valores a las 10.30 horas de Moscú (06.30 GMT) por orden del Servicio Federal para Mercados de Valores (FSFR), informaron fuentes bursátiles.

    "Las transacciones con acciones quedan suspendidas por orden del regulador financiero", indicaron las fuentes sin precisar cuándo se reanudarán los negocios.

    "Es posible que las bolsas se abran después de que la Duma de Estado (cámara baja del parlamento) apruebe el paquete de medidas anticrisis, elaborado por el Gobierno", señaló el analista de la compañía Financial Bridge, Alexei Serov.

    Ayer el índice Dow Jones cayó por debajo de 9.000 puntos por primera vez desde 2003 y el índice S&P 500 perdió el 7,6%, bajando hasta 909,92 puntos.

    En las sesiones de hoy, el índice MSCI Asia Pacific cayó el 6,5%, el japonés Nikkei se desplomó el 11% y el australiano S&P 200 perdió el 7,2%.

    Regulador financiero aplaza apertura de bolsas en Moscú ante amenaza de su desplome | 10-10-2008 - 08:23:04 GMT 1 #

  31. Desplome brutal :
    El terror se ha extendido en el mercado español, que abre con una un desplome brutal, y gran cantidad de valores están en mínimos históricos. En Europa el panorama es todavía más terrorífico. En Asia, el pánico se ha apoderado de los mercados.

    "Nueva apertura fortísima a la baja y clara continuidad en la tendencia bajista que definen los principales índices europeos en todos los plazos de referencia. Como en otras ocasiones - algo que comienza a ser habitual - los índices vuelven a abrir con un amplísimo hueco bajista en la apertura y, de nuevo, sin perjuicio de que este hueco no sea de ruptura sino más bien de continuidad, es la única referencia resistiva que podemos vigilar", comentaban los analistas de Bolságora en el Flash Intradía de Ecotrader.

    "Mientras no se cierre este hueco, esto es, que hoy hubiera una recuperación que consiguiera llevar a los índices por encima del cierre de ayer jueves, no habrá signos de cambio por ningún lado y se mantendrá el riesgo de seguir asistiendo a mayores caídas. En el caso del Ibex 35 (IBEX.MCIBEX 35
    9316,30 -5,92% -586,60

    Última noticia
    Se consuma el drama bursátil y los mercados europeos retroceden con fuerza impensable
    Ver más
    resumen noticias gráficos histórico ) esta resistencia aparece en los 9.900. En cuanto a soportes fíjense como no les hablamos ni de los mismos ni de la existencia de fuerte sobreventa. Lo primero porque no somos para nada partidarios de buscar suelos y de lo segundo por el simple hecho de que hoy hay obviamente elevadísima sobreventa pero la misma existía hace una semana, y hace dos", añadían.

    Catástrofe ayer en Wall Street
    Catástrofe sin paliativos en las bolsas. El intento de rebote no duró más que media sesión en Europa y en EEUU; y dio paso a un nuevo derrumbe, que en el caso de Wall Street superó al del lunes negro (el 29 de septiembre) y batió el récord de la mayor caída diaria desde el crash de 1987. Junto a esta fecha, todas las comparaciones miran a 1929.

    Ahora ya podemos hablar del jueves negro, el 9 de octubre de 2008. Teniendo en cuenta que se produce el día después de la primera bajada de tipos concertada de la historia, tras el rescate de multitud de entidades y una vez aprobado el plan del Tesoro para salvar al sector, la situación es de extrema gravedad.

    El desplome fue aterrador: el Dow Jones acabó hundiéndose el 7,33%, (la undécima caída más grande de la historia en porcentaje), con lo que perdió los 9.000 puntos por primera vez desde agosto de 2003 (los 10.000 los había perforado el lunes) y cerró en 8.579,19. El S&P 500 perdió todavía más, el 7,62%, hasta 909,92. El Nasdaq lo hizo algo mejor, aunque de todas formas bajó el 5,47%.

    Y no olviden que se trata de la séptima caída consecutiva, periodo en el que los descensos alcanzan más del 20%, por lo que prácticamente se puede hablar de un crash en toda regla. Una de las definiciones comunes de esto es precisamente una caída del 20% en un día o en varios. En 1987, la caída alcanzó el 22,6%, en 1929 fueron dos días consecutivos en los que se descendió un 12,8% y un 11,7%. Paradójicamente, ayer se cumplía un año de los máximos históricos del Dow Jones. Ha bajado el 40% desde entonces. Tomando como referencia el Dow Jones Wilshire 5000, el mercado estadounidense ha perdido 2,5 billones (con b) de dólares en las últimas siete sesiones.

    Con este mercado, es muy difícil anticipar qué puede pasar hoy en Europa. Podríamos ver nuevas caídas, por supuesto, pero también debería llegar algún día el rebote. Claro que mantener un rebote durante una sesión entera es una auténtica proeza en estos momentos, así que no confíen en ello. Como saben si siguen a Bolságora, hemos entrado en caída libre. Los soportes no funcionan y no hay forma humana de saber dónde o cuándo haremos suelo. Éste llegará cuando el mercado recupere algo de la confianza perdida, y habrá grandes rebotes. Pero apostar por ello es tratar de coger el proverbial cuchillo cayendo.

    La sangría fue generalizada en el Dow Jones, donde General Motors se llevó la peor parte con un derrumbe del 31,1%. Cerró por debajo de 5 dólares, algo que no ocurría desde 1951. La razón fue la posibilidad de una rebaja de rating, y Ford se contagió con una caída del 21,8%. En el sector financiero, la catástrofe dejó caídas del 28,8% para Wachovia y del 23,6% para AIG, pese a que ambas entidades han sido rescatadas.

    El pánico de ayer se trasladó también al petróleo, que se desplomó el 4,77% hasta 84,71 dólares en EEUU. El oro actuó como refugio y subió otro 1,13% hasta 916,7. Los bonos volvieron a caer en precio tras el batacazo del miércoles.

    Desplome brutal | 10-10-2008 - 09:30:09 GMT 1 #

  32. El crack financiero demuestra que su ideología carece de sentido.
    Crisis y fin del "Libertarianismo", por Jacob Weisber
    (Slate Magazine) :

    Una forma de diversión liviana en plena carnicería financiera ha sido ver cómo los ultraliberales, fundamentalistas del mercado, o neocon [llamados en el texto original 'liberales libertarios' y "Libertiaranism"] se apresuran a explicar que la crisis financiera global se debe a una excesiva intervención gubernamental, en lugar de insuficiente. Uno de los argumentos consiste en culpar a la Community Reinvestment Act [Ley de Reinversión Comunitaria], que impide a los bancos poner 'en la lista negra' a los barrios de minorías, negándoles el crédito. Otra teoría acusa a Fannie Mae y Freddie Mac de haber provocado la situación al haber subsidiado y garantizado hipotecas con un aval implícito del Gobierno. Una tesis alternativa sostiene que los anteriores rescates financieros animaron a los inversores a actuar temerariamente, contando con un ulterior rescate pagado por los contribuyentes.

    Existen diversas réplicas a estas afirmaciones, y también contrarréplicas. Pero, resumiendo, los apologistas del ultraliberalismo están muy lejos de proporcionar una explicación convincente sobre qué ha fallado. Toda su argumentación recuerda a los cansinos debates de colegio mayor que proliferaron hacia 1989 acerca de si la caída de la Unión Soviética demostraba el fracaso del comunismo. Los marxistas académicos no estaban dispuestos a admitir que lo que sucedía en el mundo real pudiese invalidar su sistema de creencias. Utópicos de derechas, fundamentalistas del mercado están igualmente convencidos de que sus ideas todavía no se han puesto en práctica, y que funcionarían maravillosamente si la Historia de la Humanidad pudiese comenzar de nuevo. Como todos los auténticos ideólogos, siempre encuentran el modo de interpretar las crecientes evidencias de su error como pruebas de que llevaban toda la razón.

    Ante esto, los demás sólo podemos responder: "¿Es que no habéis causado ya bastante daño?" Hemos escapado a duras penas a una depresión global y, felizmente, sólo nos encaminamos a la peor recesión en mucho tiempo. Y ello gracias a la debacle financiera global provocada por las ideas ultraliberales. Me falta paciencia para rebatir la noción de que averiguar cómo nos hemos metido en este lío es de algún modo intolerablemente perverso y fútil —que es la postura de Sarah Palin respecto al calentamiento global—. Cualquier investigación competente de la policía científica debería situar la teoría de los ultras de los mercados financieros autorregulados en la escena del crimen.

    Más concretamente: en 1997 y 1998, la economía global se vio azotada por una serie de crisis financieras en cascada en Asia, América Latina y Rusia. El momento más alarmante fue tal vez la quiebra de un fondo de cobertura de riesgo llamado Long-Term Capital Management (LTMC), que amenazó la solvencia de las instituciones financieras que funcionaban como contrapartida para sus contratos de derivados, muy al estilo de Bear Stearns o Lehman Brothers este año. Tras el colapso de LTCM, se hizo del todo evidente, para cualquiera que prestase atención a esta cuestión por desgracia esotérica, que la desregulación de los derivados del mercado crediticio constituía un riesgo para el sistema financiero global, y que la supervisión y el establecimiento de algún tipo de límites eran medidas aconsejables. Se trataba de un problema muy preocupante y muy aburrido, una combinación peligrosa.

    Como sucediera con los errores gubernamentales que hicieron posible el 11-S, la incapacidad para prevenir el crack de 2008 ha sido un pecado de omisión —debido menos a la desregulación en sí que a una falta de creencia en la regulación financiera como mecanismo legítimo—. En cualquier momento desde 1998 en adelante, Bill Clinton, George W. Bush, diversos miembros de sus Administraciones y una serie de líderes del Congreso con autoridad para la supervisión podrían haber alzado la voz para decir: "Oye, creo que corremos peligro y necesitamos unas cuantas reglas adicionales". El Washington Post ha sacado un excelente artículo esta semana sobre cómo se desbarató un intento de regular los derivados crediticios. Si los defensores de una regulación prudente hubieran sido más eficaces, se habría aprovechado una excelente oportunidad para evitar que la debacle de las hipotecas subprime [de alto riesgo] se convirtiese en un infierno financiero galopante.

    Utópicos de derechas, los neocon están igualmente convencidos de que sus ideas todavía no se han puesto en práctica, y que funcionarían maravillosamente si la Historia empezara de nuevo

    Hay mucha culpa que repartir, pero no se trató simplemente de un fallo colectivo. Tres altos cargos gubernamentales, más que ningún otro, son responsables de haber evitado una política eficaz de regulación durante un periodo de varios años. Alan Greenspan, el oráculo y ex presidente de la Reserva Federal; Phil Gramm, el despiadado ex presidente de la comisión de banca del Senado; y Christopher Cox, el presidente de la Comisión de Intercambio de Valores (CIV), que no ha pedido disculpas. Cúlpese a Greenspan por argumentar que el explosivo comercio con derivados era una forma benigna de protección frente al riesgo. Cúlpese a Gramm por asegurarse de que los derivados quedasen excluidos de la Ley de Modernización de Productos a Futuro, que él mismo sacó adelante en el Congreso en el año 2000. Cúlpese a Cox de abogar por la política de Bush de regulación 'voluntaria' de bancos de inversión en la CIV.

    A Cox y a Gramm, en particular, se les acusa a menudo de estar en manos de la industria del comercio de valores. Eso no es del todo justo: ellos adoptaron posturas contrarias al intervencionismo por su filosofía política, que sostiene que los mercados siempre llevan razón y los Gobiernos siempre hacen mal en inmiscuirse. Comparten con Greenspan, el único miembro del trío en definirse abiertamente como ultraliberal, una profunda aversión por toda vulneración del derecho a comprar y vender. Esta creencia, que George Soros denomina 'fundamentalismo de mercado', es la mejor explicación de cómo la tendencia natural a volvernos permisivos con la normativa de regulación crediticia en un momento de prosperidad ha generado una calamidad global que se ha propagado tanto y tan rápidamente.

    Lo mejor que se puede decir de estos fundamentalistas es que, como sus opiniones derivan de una teoría abstracta, tienden a ser gente de principios y rigurosa en su lógica. Los que están fuera del Gobierno, en sitios como el Cato Institute y la revista Reason, son tan coherentes en su oposición a los rescates gubernamentales como en su idea del tipo de regulación que habría evitado que ésta sea ahora necesaria. 'Dejad que quiebren los bancos en quiebra' es la fórmula de los puristas. Este punto de vista constituiría una estupenda lección de responsabilidad personal, creando miles de nuevos puestos de trabajo en las empresas proveedoras de alimentación benéfica y asistencial.

    Lo peor que puede decirse de los ultraliberales es que son intelectualmente inmaduros, que están anclados a una visión del mundo que muchos de ellos sacaron de la lectura en sus años de instituto de las novelas de Ayn Rand. Como otros ideólogos, reaccionan al hecho de que el mundo no responda a su modelo preguntándose en qué punto se extravió la marcha del mundo. Su concepción heroica del capitalismo hace que les resulte difícil aceptar que los mercados pueden ser irracionales, malinterpretar los riesgos y asignar ineficazmente los recursos, o que los sistemas financieros, sin una enérgica supervisión gubernamental y una capacidad de intervención pragmática, constituyen una receta para el desastre. Están en bancarrota y, esta vez, no habrá rescate.

    (Traducción: NGA)

    Link: http://www.slate.com/id/2202489/

    El crack financiero demuestra que su ideología carece de sentido | 25-10-2008 - 18:22:12 GMT 1 #

  33. «Crash» financer i realitat, per JESÚS CARRIÓN, OBSERVATORI DEL DEUTE EN LA GLOBALITZACIÓ. BARCELONA : Avui dia, no es qüestiona la irresponsabilitat dels directius i gestors de fons d'inversió, grans bancs i asseguradores. Els seus excessos ens han portat a una crisi financera i econòmica mundial encara no quantificable. Davant d'aquesta, encara que tard, sembla que els nostres governants estan reaccionant. Ara bé, anar al rescat d'aquestes entitats financeres només pot esdevenir una nova irresponsabilitat, si no s'imposen límits. Per això, s'ha de treballar en la generació de noves regulacions per tal d'evitar que «no torni a succeir» i perquè els irresponsables seguin a la banqueta dels acusats, siguin jutjats i paguin pels seus delictes.

    Per una altra banda, els nostres governants no haurien de perdre de vista l'economia real, per tal de limitar també les actuacions irresponsables de les grans empreses transnacionals que, amb les seves inversions a països empobrits, estan impactant socialment i ambientalment, i vulneren els drets humans. En el cas espanyol, Zapatero hauria de deixar d'aplicar la doble moral. No es pot parlar d'«aliances de civilitzacions» i d'arribar al 0,7% d'ajut oficial al desenvolupament i, per una altra banda, desenvolupar polítiques en la direcció contrària. Exemple de tot això és negar la inclusió de clàusules a la llei de responsabilitat ambiental, perquè els estàndards ambientals que les nostres empreses han de complir aquí siguin extensius a tots els racons del planeta. O que el nostre govern es prengui seriosament els convenis i declaracions que signa. L'any passat l'Estat espanyol va ratificar el Conveni 169 sobre Pobles Indígenes i Tribals de l'OIT i a Nacions Unides es va aprovar la Declaració sobre els Drets dels Pobles Indígenes. Prendre-s'ho seriosament és començar a treballar perquè les empreses transnacionals espanyoles compleixin amb el mandat dels esmentats convenis en els països empobrits on operen i, si no ho fan, siguin jutjades directament a l'Estat espanyol. Avui tenim petrolieres espanyoles ingressant a territoris indígenes i bancs espanyols finançant projectes que tots plegats provoquen greus impactes socials i ambientals. Li vull demanar, per acabar, que no accepti les reduccions de plantilla sense sentit que les grans corporacions automobilístiques pretenen, amb l'excusa de la crisi. A veure si així eradiquem la màxima de les grans corporacions, «privatitzar beneficis i socialitzar les pèrdues», i entrem en una nova etapa on el centre de les polítiques del món no siguin els beneficis sinó les persones i el medi ambient.

    «Crash» financer i realitat | 29-10-2008 - 08:55:02 GMT 1 #

  34. Crash financiero y realidad, por Jesús Carrión :

    Hoy en día, no se cuestiona la Irresponsabilidad de los directivos y gestores de fondos de inversión, grandes bancos y aseguradoras. Sus excesos nos han llevado a una crisis financiera y económica de escala mundial todavía no cuantificable. Ante ésta, aunque tarde, parece que nuestros gobernantes están reaccionando. Ahora bien, acudir al rescate de estas entidades financieras sin más, puede ser una nueva irresponsabilidad, si no se imponen límites. Por ello, se debe trabajar en la generación de nuevas regulaciones para evitar que “esto vuelva a suceder” y para que los irresponsables se sienten en el banquillo de los acusados, sean juzgados y paguen por sus delitos.
    Por otra parte, nuestros gobernantes deberían mirar a la economía real, para limitar también las actuaciones irresponsables de las grandes empresas transnacionales que, con sus inversiones en países empobrecidos, están impactando social y ambientalmente, vulnerando los derechos humanos más elementales. En el caso español, Zapatero debería dejar de aplicar la doble moral. No se puede hablar de “alianzas de civilizaciones” y de llegar al 0,7% para cooperación al desarrollo y, por otra parte, realizar políticas en la dirección contraria. Ejemplo de ello es negar la inclusión de cláusulas en la Ley de Responsabilidad Ambiental, para que los estándares ambientales que nuestras empresas deben cumplir aquí, sean extensivos a todos los rincones del planeta. O que nuestro Gobierno se tome en serio los convenios y declaraciones que firma. El año pasado el Estado español ratificó el Convenio 169 sobre Pueblos Indígenas y Tribales de la OIT y se aprobó en Naciones Unidas la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. Tomárselos en serio, es empezar a trabajar para que las empresas transnacionales españolas, cumplan con el mandato de dichos convenios en los países empobrecidos en los que operan y si no lo hacen, sean juzgadas directamente en el Estado español. Hoy tenemos petroleras españolas ingresando en territorios indígenas y bancos españoles financiando proyectos que provocan graves impactos sociales y ambientales.

    Pedirle por último, que no acepte las reducciones de plantilla sin sentido que las grandes corporaciones automovilísticas pretenden, con la excusa de la crisis A ver si así, erradicamos esa máxima acuñada por las grandes corporaciones: “privatizar beneficios y socializar pérdidas” y entramos a una etapa en la que el centro de las políticas del mundo no sean los beneficios sino las personas y el medio ambiente.

    Jesús Carrión. Observatori del Deute en la Globalització.

    Crash financiero y realidad | 01-11-2008 - 07:09:03 GMT 1 #

  35. Crack bursátil, bancarrota intelectual.

    Los descalificados.

    Frédéric Lordon

    Le Monde Diplomatique

    En la lista de las víctimas colaterales del naufragio financiero figuran los economistas, pensadores y periodistas que difunden la buena palabra a través de la prensa. El autor de este artículo expone a los impostores intelectuales franceses, pero no hace falta más que cambiar unos nombres para ver reflejada la realidad vernácula.

    Si fuera la atracción de un parque de diversiones, para hacer venir a los intelectuales, se la podría llamar “el trombinoscopio (1) giratorio” –y para los más pequeños “la calesita de los burros”. En la televisión, en la radio, en la prensa escrita, ¿a quién se recurre para comentar el derrumbe del capitalismo financiero? ¡A los mismos de siempre, sin duda! Todos, los expertos, los editorialistas y los políticos que nos han dado la lata durante dos décadas cantando loas al sistema en vías de desplomarse: allí están, fieles en su puesto, y su alegre danza no muestra ningún signo de agotamiento. A lo sumo se dividen entre aquellos que, sin el menor escrúpulo, cambiaron de camiseta, y aquellos que, aunque algo golpeados por el shock tratan, sin embargo, de proseguir como pueden su camino en la defensa de lo indefendible en medio de las ruinas.

    Entre estos últimos, Nicolas Baverez (abogado, economista e historiador liberal) está visiblemente atontado y busca su camino entre los escombros. El efecto del shock debió ser violento, porque sus dichos están hechos puré: “La globalización sigue teniendo aspectos positivos” (2), sostiene contra viento y marea, no sin hacer pensar en el fallecido Georges Marchais (ex secretario del Partido Comunista). Sin embargo –suelta con un suspiro– está claro que es “el capitalismo globalizado el que ha entrado en crisis” (3), y que “la autorregulación de los mercados es un mito” (4). Lo que no le impide afirmar: “El liberalismo es el remedio para la crisis” (5). Ahora bien, ¿qué es el liberalismo sino la forma de organización económica deducida del postulado de la autorregulación de los mercados? Quizá, pero Bavarez ha decidido que no retrocederá ni un paso más en ese tema y que habrá que conformarse con las complejidades de su pensamiento: “El liberalismo por lo tanto no es la causa de la crisis”, aunque por la autorregulación interpuesta sea el problema… del cual es, sin embargo, “la solución” (6). Que lo entienda quien pueda...

    Otros están menos desconcertados y hacen saber con más facilidad que, si bien los tiempos han cambiado, ellos también están dispuestos a hacer otro tanto. “Esta burbuja ideológica, la religión del mercado todopoderoso, tiene grandes parecidos con lo que fue la ideología del comunismo (…). La apisonadora ideológica liberal ha barrido todo a su paso. Una gran cantidad de jefes de empresa, universitarios, editorialistas y dirigentes políticos sólo juraban por el soberano mercado” (7).

    Aquel que, como la bella durmiente del bosque, se haya dormido antes del verano (boreal) para despertarse hoy y leer estas líneas, sin duda creería tener que vérselas una vez más con esos habituales pesados de Attac o de L’Humanité (diario del Partido Comunista, fundado por el socialista Jean Jaurès). Sin embargo es Favilla, el editorialista oculto de Les Echos (diario económico liberal), quien libera finalmente toda esa cólera contenida desde hace tantos años. Porque aunque no se sepa mucho, Les Echos está en lucha: hay demasiadas injusticias, demasiadas censuras, demasiadas imposturas intelectuales. Tal vez se haya acallado a la propia “verdad”: “Toda voz disonante, aunque tímidamente socialdemócrata, al recordar las virtudes de un mínimo de regulación pública, pasaba por alguien rescatado de Jurassic Park. Y he aquí que de pronto la verdad aparece. La autorregulación del mercado es un mito ideológico”. Proyectando las tendencias actuales, se podría anticipar desde ahora que un sonoro “¡esto tiene que reventar!” pronto dará su título a un próximo editorial de un Favilla desatado.

    Profetas diplomados

    Decididamente, a Blancanieves le costaría reconocer a sus enanos. Laurent Joffrin (un destacado periodista), que hasta hace algunos meses ayudaba al alcalde de París Bertrand Delanoë a gritar su amor por el liberalismo, y fustigaba a “la izquierda torpe” (8), esa que no comprendió las ventajas del mercado, que visiblemente comió la manzana envenenada –de hecho la misma que Favilla–: “Desde hace más de una década, los talibanes del divino mercado financiero han rechazado todas las advertencias, despreciado a todos los contradictores y repudiado todo intento de regulación” (9). Nos habíamos quedado en el momento en que los talibanes hacían causa común con los críticos de la globalización. ¿Puede ser que los enturbantados hayan cambiado tan brutalmente de bando, en realidad desde hace tanto tiempo, y sin que ni siquiera nos diéramos cuenta?

    En su descargo, digamos que esos pobres editorialistas no hacían más que balbucear lo que les habían machacado durante tantos años sus expertos profesores. Ahora bien, por este lado, la hecatombe también es impresionante. Elie Cohen (director de investigación en el CNRS), que ha puesto mucho de sí para advertir sobre la espantosa aberración de la intervención pública, y que ha apoyado la privatización de todo lo que había para privatizar, ahora opina que se debe nacionalizar; ¡imaginen su cara si se le hubiera presentado esa idea hace dos meses! Qué lejana parece la época en que todavía instaba a los socialistas a romper con el “discurso de ultra izquierda basado en la negación de la realidad” (10) y lamentaba mucho que se hubieran “convertido en altermundistas por miedo a una globalización que no comprendían, y en la cual no veían más que las manifestaciones de multinacionales sedientas de ganancias, las desviaciones de unas finanzas desenfrenadas y las inequidades de una regulación al servicio de los poderosos”.

    Ninguna de estas palabras impresiona por su lucidez porque, como todos saben, no solamente el Partido Socialista es una guarida de altermundistas, sino que, efectivamente, es necesario no entender nada de la globalización para dar de ella un retrato que la realidad invalida cada día más. Es cierto que en materia de “realidad”, Cohen es un experto: “En algunas semanas, el mercado se reconstruirá y los negocios volverán a ser como antes”, escribió el 17 de agosto de 2007 (11), antes de brindarnos su filosofía (casi) definitiva sobre las crisis financieras: “Hay que acostumbrarse a la idea de que estas crisis no constituyen cataclismos sino métodos de regulación de una economía mundial que verdaderamente no llegamos a encuadrar mediante leyes o políticas” (12).

    Algunas personas malintencionadas podrían tal vez sugerir que Cohen no es precisamente el arquetipo del economista académico y que, dado el tiempo que pasa en los estudios de televisión, cabe preguntarse si alguna vez habrá podido hacer algún aporte a alguna ciencia que no sea la de su propia notoriedad. Sin siquiera zanjar sobre el fondo de esta espinosa cuestión, digamos enseguida que hay algo muy injusto en esa insinuación, porque los economistas mejor certificados hacen el mismo papel que él en el tema que nos ocupa. David Thesmar y Augustin Landier lo expresaron formalmente en el verano (boreal) de 2007: con el título profético “Le mégakrach n’aura pas lieu” (“El mega crash no tendrá lugar”) (13), el mejor joven economista de Francia (premio 2007 del Círculo de los Economistas, que sabe reconocer a los suyos) y su acólito, no dejan lugar a dudas: “Digámoslo claramente: (la corrección) será limitada y sobre todo sin efectos sobre la economía real”. La verdad es que fue dicho bastante claramente y, además, termina de la misma manera: “El peligro de una explosión financiera y, por lo tanto, la necesidad de regulaciones, tal vez no sea tan grande como se piensa”.

    Sin embargo, hay algo mejor que los clarividentes: existen los profetas. “En el informe que le solicitó el Elíseo, el economista prevenía ya los peligros de la especulación financiera”. Con este homenaje a las capacidades extralúcidas de Jacques Attali y su famoso informe, se abre la doble página que firma Renaud Dély, ofrecida por Marianne (¿por descuido?) a uno de los productos mediáticos más célebre de Francia. Pero, ¿habrá leído Dély aunque sea una sola línea del informe que alaba? La pregunta tiene razón de ser porque, hay que decirlo, el informe Attali no sólo no incluye la menor observación seria en cuanto a los peligros de la desregulación financiera, sino que es principalmente una larga oda a los prodigios de los mercados de capitales, y una exhortación a unirse a ellos de manera aun más completa.

    Desde la página 7 se indica el modelo exitoso, para que Francia lo imite: es el Reino Unido, que “ha emprendido de manera duradera la valorización de su industria financiera”. ¿No es acaso una idea cuya excelencia la ubica en la categoría de profética? Así, hay “revoluciones que no pueden dejar de hacerse”, la de los “sectores estratégicos” (p. 54), entre ellos “las finanzas” (id.). Por eso “convertir a París en una plaza financiera importante” es el “objetivo” que preside al cachetazo de las propuestas 96 a 104.

    Decisión 97: “Armonizar las regulaciones financieras y bursátiles con las que se aplican en el Reino Unido para no penalizar a los actores europeos con relación a sus competidores internacionales”. Decisión 101: “Multiplicar las iniciativas comunes entre la educación superior y las instituciones financieras para el financiamiento de cátedras dedicadas a investigaciones sobre la modelización financiera”, porque si la universidad va a quedar librada al deterioro del presupuesto público, nada será demasiado bueno para la formación de las futuras elites de la clase parasitaria. Y para el final, la decisión 103, la mejor: “Modificar la composición de las comisiones y de los cuerpos de reguladores, para que los campeones de las finanzas puedan expresarse e influenciar la posición del Haut Comité de Place (HCP, Alto Comité de la plaza financiera)”.

    A esta altura, uno sueña con entrevistar al entrevistador: “Al 10 de octubre de 2008, ¿qué efecto le produce la expresión ‘campeones de las finanzas’ y, más aun, la idea de confiarles la regulación de los mercados? ¿Piensa usted que el autor de este tipo de propuestas, que fueron formuladas después de seis meses de crisis financiera abierta (14), entra más bien en la categoría de los profetas o en la de los pedantes? ¿Piensa usted persistir en el periodismo o considera una reconversión hacia el micro-crédito?”

    Sin duda habrá que darle algún tiempo a Dély para madurar su respuesta y también para degustar el final del informe, que es tan sabroso como el comienzo, ya que la decisión 305 pone las cosas en claro al sugerir “reorientar masivamente el régimen fiscal de los seguros de vida y del Plan de Ahorro en Acciones hacia un ahorro de largo plazo con inversiones en acciones (para conectarlo con los fondos de pensión)”. Y aquí estamos. No se sabe demasiado bien si Jacques Attali previó todo lo relativo a la crisis con algún método distinto al de la alucinación retrospectiva, pero, en cualquier caso, en enero de 2008 era de la opinión de impulsar todo el ahorro de los franceses hacia los mercados financieros; ¿puede ser que se trate de los mismos mercados a los que se refiere en la televisión como un “tsunami”?

    El informe Attali aboga abiertamente por el traspaso a la capitalización –“el crecimiento de la importancia del ahorro para la jubilación individual o colectiva es, entonces, necesario” (p. 213)– en el preciso momento en que los hogares estadounidenses, a causa de la crisis, ven cómo sus pensiones se esfuman y cuando el extremo desamparo en que se encuentran los ha obligado ya a extraer dinero de las cuentas de su jubilación. Qué original sentido de la historia, empujar hacia la capitalización en un momento en que no habrá que esperar mucho para ver aparecer en las veredas de las ciudades estadounidenses a los primeros viejos miserables.

    Y como el mensaje de ese informe consiste en someter a toda la sociedad francesa a la lógica de las finanzas, que demuestran tan espectacularmente sus virtudes, no olvidemos mencionar la decisión 22, dirigida a hacer crecer la importancia del papel de las fundaciones privadas en el financiamiento de las universidades junto con, puede sospecharse, una retracción equivalente del financiamiento público. ¿Pero cómo funcionan exactamente estas fundaciones? Colocan sus capitales en los mercados y viven durante el año con “los pequeños” (los intereses). En las condiciones de derrumbe de todos los sectores de las finanzas, que el profeta anticipó hace mucho, podría ocurrir que las universidades estadounidenses deban prepararse para algunos años de agua con pan seco. ¿Ése es el modelo que debemos imitar absolutamente?

    Finalmente, ¿quién se preocupa de todo esto? Las veletas giran como locas pero nada lo impide. Con escasísimas excepciones, toda esas personas que enumera Favilla en su editorial, a los cuales, con rara lucidez, denomina “jefes de empresa, universitarios, editorialistas, dirigentes políticos”, han organizado sus debates entre ellos y sin que se inmiscuya la más mínima contradicción seria. En estas condiciones, haría falta mucha ingenuidad para sorprenderse de que en ninguna parte del sistema haya la menor fuerza de advertencia, ni siquiera un comienzo de regulación de la decencia, tampoco la más pequeña posibilidad de sanción para tan formidables contradicciones, ni de ridículo para tan gigantescas bufonadas, desde el momento en que todos están convencidos y, con toda lógica, eligen absolverse colectivamente.

    Y sin embargo, de manera contradictoria, habiendo dicho eso de que la lucidez se impone de todas maneras, se requiere mucha temperancia para no asombrarse por el estado de esa cosa tan degradada que ellos persisten, sin duda por una ironía involuntaria, en denominar “la democracia”, y para resistir al violento impulso de preguntarles lo que la dignidad les indicaría, si tuvieran dos centavos: tomarse vacaciones. Y tal vez incluso desaparecer.

    1 Directorio que agrupa a los empleados de una empresa, o a los alumnos de una escuela, con su nombre, su foto y la descripción de su función (N. de la T.).

    2 Marianne, París, 4/10-10-08.

    3 Ibid.

    4 Le Monde, París, 14-10-08.

    5 Ibid.

    6 Ibid.

    7 Les Echos, París, 7-10-08.

    8 Laurent Joffrin, La gauche bécassine, Éditions Robert Laffont, París, 2007.

    9 Libération, París, 24-9-08.

    10 “Lettre ouverte aux socialistes”, L’Hebdo des socialistes, París, 12-9-07: http://hebdo.part-socialiste.fr/2007/09/12/890

    11 Le Monde, 17-8-07.

    12 Nouvelobs.com, 13-8-07.

    13 Les Echos, 27-7-07.

    14 La crisis es evidente desde el mes de abril de 2007, y el informe Attali se publicó en enero de 2008.

    Frédéric Lordon. Economista, autor de Jusqu’à quand ? Pour en finir avec les crises financières, Raisons d’agir, París, 2008.

    Traducción: Lucía Vera

    Crack bursátil, bancarrota intelectual | 21-11-2008 - 08:39:56 GMT 1 #

  36. London Scottish Bank :

    El London Scottish Bank (LSB), un banc especialitzat en clients amb mals historials crediticis, es va declarar en fallida per falta de capital "€". El banc, que té uns 10.000 clients, ha estat posat sota administració, mentre el govern britànic ha promès que els estalviadors de l'entitat no perdran els seus dipòsits. A més, els clients conservaran els seus fons encara que superin el límit de 50.000 lliures (uns 60.000 € euros) fixat com a garantia pel programa de compensació dels serveis financers del Regne Unit, va precisar el Ministeri d'Economia.Amb gairebé un segle d'història, London Scottish Bank (LSB), amb seu a Manchester i una plantilla d'uns 2.000 empleats, va tenir unes pèrdues de 7,4 milions de lliures (8,8 milions € d'euros.

    London Scottish Bank | 02-12-2008 - 09:53:43 GMT 1 #

  37. Intervención en el acto "Por los derechos laborales y sociales. No a la jornada laboral de 65 horas", Don Benito, Badajoz, 6 de octubre de 2008.

    Capitalismo financiero, crisis económica, respuesta social :

    Jonathan Moriche
    herramienta.com.ar

    Buenas tardes a todos y todas. En primer lugar, quiero agradecer a Izquierda Unida - Los Verdes de Don Benito su invitación a intervenir en este encuentro, y también agradeceros a todos vosotros, especialmente a quienes os habéis desplazado desde otras localidades, vuestra presencia aquí y vuestra atención a estas primeras intervenciones introductorias a las cuestiones que enseguida empezaremos a debatir entre todos.

    Por supuesto, es muy importante que, como haremos mañana, nos manifestemos en la calle contra recortes de derechos laborales y sociales, como el que consagra la directiva europea de las 65 horas, contestada por centenares de sindicatos y movimientos, en el marco de la Jornada Mundial por un Trabajo Decente convocada en 155 países de todo el planeta. Pero también debemos encontrar momentos y crear ocasiones, como esta, para analizar y debatir, para elaborar un discurso propio sobre la realidad que criticamos, escapando de las descripciones estrechas e interesadas de los medios corporativos de comunicación y los discursos institucionales. La descripción neoliberal, hoy hegemónica en Europa, de la actual crisis económica, se ha convertido en la coartada esgrimida por quienes promueven medidas regresivas como la ampliación de la jornada laboral. Así que, en ese nivel del análisis y el debate, es una tarea urgente desmontar la ideología de la crisis que difunde el neoliberalismo, porque en ella encuentra las coartadas para sus desafueros y en torno a ella recoge el consenso de amplios segmentos de la población, de sus propias víctimas.

    Capitalismo financiero

    Desde hace semanas estamos recibiendo a través de los medios de comunicación un aluvión interminable de noticias sobre la quiebra de varias grandes entidades financieras en Europa y Estados Unidos, a causa del colapso del mercado hipotecario norteamericano. La mayoría de nosotros hemos oído mencionar en reiteradas ocasiones las llamadas "hipotecas basura" e incluso podemos recordar, por pintorescos, los nombres de algunas de esas entidades quebradas: Freddie Mac, Fanny Mae, Hypo... Pero, ¿qué es exactamente una "hipoteca basura"? Y, sobre todo, ¿qué podemos aprender, estudiando en profundidad este colapso del mercado hipotecario y sus efectos, acerca del capitalismo actual?Resulta difícil encontrarle los pies y la cabeza a cualquiera de los acontecimientos que se producen actualmente en el sector financiero de la economía globalizada. Cuando Marx hablaba a mediados del siglo XIX de "capitalismo financiero", sólo un ínfimo porcentaje de la economía real, productiva, estaba titularizada, convertida en acciones y sujeta a las variaciones especulativas de su valor que caracterizan el funcionamiento de las bolsas. Hoy, parece que la práctica completitud de la realidad está titularizada, reconvertida en fichas de distintos colores (acciones, bonos, derechos, opciones...) sobre el tablero de juego del capitalismo financiero. La "financiarización de la economía" ha alcanzado un punto en que prácticamente ha devenido en la "financiarización integral de la realidad". Los acontecimientos de esa "dimensión financiera" son cada vez más complejos, enrevesados e influyentes sobre la economía y la vida reales.La crisis de las "hipotecas basura" es una expresión clara de todas estas transformaciones.

    En principio, una "hipoteca basura" es simplemente una hipoteca concedida a un cliente que ofrece garantías de pago por debajo de la norma habitual. En el capitalismo tradicional, las hipotecas eran negocios bancarios cuyo beneficio principal (por no decir el único) eran los intereses que el deudor abonaba junto con la cuota mensual del préstamo recibido. Pero en el capitalismo híper-financiarizado, las hipotecas han pasado a ser en sí mismas un producto especulativo, porque se comercia con hipotecas, se venden y se compran a precios variables enormes paquetes de hipotecas. Para un banco tradicional, la "hipoteca basura" es un mal negocio, porque lo que al prestamista le interesa es cobrar la hipoteca y sus intereses. Pero para un banco de inversión como Freddie Mac o cualquier otro de los quebrados, eso es lo de menos, porque lo que quiere es revender a otro esa hipoteca a la mayor brevedad y ganándole un amplio margen de beneficios, en ningún caso asegurarse de su cumplimiento: eso acabará siendo, como estamos viendo ahora, problema de otro.Por supuesto, siempre se ha comerciado especulativamente con préstamos. Pero nunca con la velocidad, complejidad y volumen actuales. Algo parecido a lo ocurrido en el mercado hipotecario sucede también con los llamados "mercados de futuros" de materias primas. Un "futuro" es simplemente un derecho de compra a un precio establecido en un momento determinado, y figuras similares existen desde hace siglos. Sin embargo, la ganancia de los mercados tradicionales en este tipo de operaciones estaba vinculada casi siempre a la adquisición real del producto y la posibilidad de comerciar con él, materialmente, a un precio ventajoso. Ahora, en un mercado de futuros como el del petróleo, apenas 3 de cada 100 operaciones concluyen en una adquisición real de la mercancía: el 97% restante es una interminable cadena de operaciones especulativas.

    Además, el capitalismo financiero opera bajo el control delegislaciones vagas y anticuadas en el marco nacional, que elude a menudo mediante enrevesadas operaciones de ingeniería contable, y completamente inexistentes en el marco global, en el que los capitales legalmente limpios se entremezclan sin pudor con el capital mafioso del crimen organizado en la opaca coctelera bancaria de los paraísos fiscales.Pero, ¿de dónde saca el mercado toda la liquidez, todo el dinero contante y sonante que, convertido en fichas financieras, respalda estas operaciones? En países como Estados Unidos, un porcentaje amplísimo de la población invierte sus ahorros en valores de alto riesgo, frente al tradicional ahorro bancario, una tendencia cada vez más extendida en todo el mundo. Pero sólo con eso no habría bastado para alimentar una financiarización tan extensa y profunda. Por un lado, los fondos de pensiones de decenas de millones de trabajadores han pasado también, de ser como antaño fórmulas de ahorro tradicional a un tipo de interés fijo, a convertirse en productos financieros cuyo valor fluctúa libremente en los mercados y con los que se comercia a gran escala. Lo mismo ocurre con los seguros médicos. Por otro lado, muchos cientos de miles de trabajadores, sobre todo norteamericanos, han recibido en las últimas décadas parte de sus salarios en forma de acciones de las empresas para las que trabajan, inyectando directamente esa parte de la plusvalía destinada a salarios, tradicionalmente orientada al consumo o al ahorro, en el mercado financiero. Es con todo este oceánico volumen de dinero, producto en gran medida de la privatización y titularización de lo público, como el capitalismo financiero ha podido "adquirir" la realidad y transformarla casi en su totalidad en fichas para el juego especulativo.Hace poco escribía Juan José Millás: "Si los analistas emplean tantas veces a menudo la expresión "economía real", es porque existe una economía fantástica".

    Desde su mismo origen el capitalismo moderno ha añadido ciertas dosis de fantasía a la realidad de la economía productiva. Pero ahora, y ese es el hecho diferencial, la economía fantástica es la hegemónica y la real la subsidiaria. Un perfecto ejemplo de ello es lo que está ocurriendo con el petróleo. La invasión norteamericana de Iraq es un completo fracaso en todos los aspectos menos en uno (el único que realmente interesa a sus promotores): el flujo del petróleo iraquí al mercado internacional ha sido restablecido. Otras tensiones geopolíticas, como la provocada por el terrorismo en los países de Golfo, las guerras del Cáucaso o las presiones de EEUU sobre Irán y Venezuela, no se han traducido en variaciones reales de flujo de petróleo al mercado o incremento de precios de los productores. Sin embargo, el petróleo no ha dejado de encarecerse desde el inicio de la guerra de Iraq. ¿Dónde entonces sube el precio del petróleo? No en el vientre de un buque petrolero o mientras circula por un oleoducto, sino en su tránsito simbólico, fantasmagórico y vertiginoso por el entramado especulativo. Entre que un barril de petróleo sale de su yacimiento y llega a los almacenes del expendedor puede haber sido, en su forma financiera, revendido docenas de veces con beneficios que repercuten en los precios finales del modo que estamos comprobando. Algo parecido está sucediendo con los alimentos, aunque los medios de comunicación hayan puesto el acento sólo sobre el efecto de la industria de biocombustibles, obviando el papel de los especuladores. Sin embargo, el gobierno hindú, en un gesto de extraordinario valor político, tomó hace poco la decisión de impedir la actuación de los mercados de futuros alimenticios en el país, como medida de emergencia para impedir que las operaciones especulativas de la economía fantástica acabaran desencadenando una hambruna muy real.

    Crisis económica

    Hace unas semanas, el periódico Diagonal publicaba una viñeta en la que sucesivamente hablaban un obrero, una pequeña empresaria y un especulador. Ambos cabizbajos, el primero decía: "Por culpa de la crisis, he perdido mi trabajo", y la segunda añadía: "Por culpa de la crisis, he perdido mi negocio". En cambio el tercero, sonriente, decía: "Gracias a la crisis, yo le he comprado a esta el negocio por cuatro duros y voy a contratar a aquel por dos". Es una excelente síntesis de ese singular modo de ser del capitalismo actual que la canadiense Naomi Klein ha denominado como "capitalismo del desastre", aquel en el que, para algunos, la crisis no es una catástrofe (como la presentan al público los medios de comunicación y los políticos), sino una oportunidad de negocio. En su extraordinario ensayo La doctrina del shock, Klein describe cómo, con los cadáveres de las víctimas del Katrina todavía flotando por las calles de Nueva Orleans y miles de refugiados hacinados en estadios deportivos y campamentos militares, los grandes contratistas ya estaban tomando posiciones en la carrera por el negocio de la reconstrucción de la ciudad. Para ellos, la devastación y mortandad provocada por el huracán eran, mucho antes que un drama humano, una oportunidad de negocio: la ocasión perfecta para desalojar a enormes capas de población negra humilde de algunos barrios urbanísticamente revalorizables. Curiosamente, en la vecina, humilde y asediada Cuba, el huracán no mató a nadie a su paso. Centenares de miles de cubanos fueron desplazados y realojados, gracias a que el Estado empleó todos los medios a disposición para salvaguardar la vida de sus ciudadanos. Mientras tanto, en Nueva Orleans, quienes no disponían de vehículos o dinero, recibieron escasa información o no pudieron valerse por sí mismos para escapar morían como ratas. Los helicópteros y los ingenieros de su Guardia Nacional, por cierto, no estaban disponibles para auxiliar a la población de Nueva Orleans, porque en su gran mayoría prestaban servicio en Iraq, defendiendo a tiros los intereses de... los mismos grandes contratistas privados, claro.Punto por punto, este esquema se repite en la actual crisis económica, que también se está desarrollando bajo los parámetros de la "economía del desastre": una búsqueda insaciable del beneficio, incluso en la más atribulada catástrofe, y sin reparar en los costes sociales.

    A diferencia del Katrina, el huracán financiero no tiene su origen en la naturaleza sino en el propio mercado financiero. Tiene culpables, con nombres y apellidos, que podrían ser enjuiciados, expropiados, destituidos, inhabilitados o encarcelados. Pero da igual, porque la "economía fantástica" es ya tan poderosa que puede imponerse no sólo a la economía real, sino al poder del Derecho y el Estado. La socialista norteamericana Gloria La Riva ha descrito el plan de rescate de la administración Bush (con la gentil venia de Barack Obama), que inyectará 700.000 millones de dólares en el tambaleante mercado financiero, como un "golpe de Estado bancario", en el que, bajo la amenaza de desencadenar una hecatombe en la economía real, la “economía fantástica” se hace subvencionar en sus delirios con un exorbitante recargo extraordinario sobre los recursos públicos, añadido al que los ciudadanos ya están pagando en su consumo cotidiano, en el valor de sus propiedades inmuebles...A la vez, la crisis financiera también está sirviendo de coartada, en el lado real de la economía capitalista, para un recorte generalizado de los derechos laborales y sociales: otra manera de hacer rentable la catástrofe. La amenaza de un incremento masivo del paro permite a los empresarios contratar trabajadores más cualificados por menores salarios, demandar la ampliación de la jornada laboral en la Unión Europea a 65 horas (o en Francia, la supresión de las 35 horas vigentes), la despenalización de la temporalidad, el abaratamiento del despido, la supresión de limitaciones medioambientales...Llegados a este punto y a la vista de todas estas evidencias, bien podemos preguntarnos si la crisis económica es realmente un hecho de signo negativo, una catástrofe, un desastre, tal y como coinciden en describirla los medios corporativos, Bush y Obama, Montoro y Solbes, o bien una estrategia de negocio, una agresiva herramienta de reestructuración al servicio del capitalismo: no un cierre por siniestro, sino una operación de recogida de beneficios, reajuste de la maquinaria y reordenación de la mercancía, a la vez que una gigantesca acción de lucha de clases de los de arriba contra los de abajo.

    Es cierto que grandes cantidades de dinero han desaparecido. Una parte de ese dinero nunca existió, era simplemente un monumental engaño, sostenido mediante la sobre-estimulación psicológica de los pequeños inversionistas (en acciones, en viviendas, en fondos de pensiones) con la ilusión de fabulosos beneficios siempre crecientes. Pero otra parte de ese dinero se ha volatilizado en forma de opíparos beneficios empresariales y sueldos astronómicos. El impacto de la crisis ha convertido en productos de lujo el pan, la leche, las verduras frescas o la carne de ternera, ha provocado cientos de miles de despidos y ha puesto a millones de familias al borde del desahucio. Pero en el mismo período, el mercado de los jets privados no ha dejado de crecer a la velocidad propia de estos aparatos. Sólo entre los 12 ejecutivos más destacados de entre los "retirados" por la crisis de sus cargos en grandes empresas (Merril Lynch, Citibank, Lehman Brothers, AIG...) se han embolsado en torno a 500 millones de dólares en concepto de indemnizaciones por despido, sin que casi nadie haya puesto en entredicho semejante expolio y desvergüenza.Se ha descrito la economía financiera como una economía de "insiders", de los que están dentro y conocen las reglas, opacas para los demás, para la ciudadanía y para el Estado. Para la mayoría de estos "insiders", la crisis no es ninguna catástrofe. Siempre ha figurado, como una posibilidad entre otras (con completa independencia de su coste social), en sus planes de negocio. Los "insiders" tenían perfectamente perfilada su fuga, botín en mano, del embrollo que ellos mismos estaban creando, y en el que han dejado embarcados a los demás. Apenas emergía la actual fase catastrófica de la crisis hipotecaria, los capitales especulativos "fugados" del mercado inmobiliario comenzaban a aflorar en el mercado de los alimentos: simplemente, una vez extraído el máximo beneficio de la necesidad humana de cobijarse bajo un techo, comienza un nuevo ciclo en que el objetivo es la necesidad humana de alimentarse. Quizás influidos por aquellas viejas imágenes de los especuladores tirándose por las ventanas de Wall Street en la crisis del 1929, alguien pudo pensar que con la llegada de la crisis los especuladores empezarían a inmolarse desde las azoteas de sus castillos de naipes financieros. Pero, como ha escrito Isaac Rosa, con la crisis lo único que cae, como siempre, son obreros desde los andamios (sin ir más lejos, los 26 muertos en los tajos extremeños en 2007). Los "insiders", ¿dónde están? Donde siempre: haciendo negocios.

    Respuesta social

    La clase trabajadora y la sociedad civil, los sindicatos y movimientos en los que se vertebra, y los partidos de izquierda por los que se hace representar en las instituciones, deben escapar de la ideología neoliberal la crisis y elaborar su propia descripción y su propio análisis de los hechos, desde los que orientar la lucha contra sus costes sociales y por la elaboración de alternativas económicas y políticas. La crisis no puede cerrase sin más mediante una expropiación masiva de recursos públicos, un recorte de salarios y derechos laborales y un encarecimiento del coste de la vida. La respuesta desde la izquierda a la crisis económica tiene que pasar por una exigencia de revisión crítica de todo el proceso que nos he traído hasta aquí: la privatización de servicios y prestaciones públicas (sanidad, educación, pensiones...), la desregulación de las actividades financieras, la inexistencia de mecanismos de control de los flujos globales de capital, la autonomía ilimitada de los bancos centrales...La izquierda socialdemócrata de Obama a Zapatero está actuando bajo el mismo dictado neoliberal y bajo el mismo chantaje financiero que la derecha de Sarkozy a Bush. Los medios de comunicación de masas frecuentan poco y moderadamente cualquier lenguaje demasiado distante del consenso establecido. A este consenso no escapan tampoco, en términos generales, los grandes sindicatos, que apenas se limitan, como sucederá mañana, a organizar jornadas simbólicas de protesta en defensa de unos mínimos exiguos e inesenciales.

    El sindicalismo alternativo y los movimientos sociales si elaboran descripciones y modelos alternativos, pero, ¿qué difusión tienen? ¿A qué proporción de la población alcanzan? ¿Qué impacto tiene sobre la vida económica real?Carlos Marx habló de la "subsunción real" como modelo de expansión capitalista no hacia el exterior, ahora que el capitalismo ya no tiene un "afuera" y equivale a una segunda piel del mundo, sino en profundidad, como una recolonización de los individuos y las sociedades para incrementar su rentabilidad, que empieza por su fuerza de trabajo pero se extiende hacia lo más íntimo de su psique, su cultura y su sociabilidad. El capitalismo nunca ha sido pacato ni torpe a la hora de expropiar de sus riquezas a la humanidad y a la naturaleza, pero su sabiduría y eficacia a la hora de ahondar su hegemonía ha alcanzado unos niveles tan delirantes que una descabellada narración fantástica como The Matrix nos suena a puro realismo social.Todo desafío a esa hegemonía tiene un episodio central en la demolición del consenso cultural que le brinda la pasividad o la complicidad de buena parte de la propia sociedad expropiada. Esta sumisión voluntaria (al menos en apariencia) del esclavo social a los intereses del amo capitalista es la consecuencia del fracaso cultural de la izquierda. El consumismo desmesurado de nuestra sociedad es, además de una ruina en el plano intelectual y moral, una suicida forma de accionariado de la multitud trabajadora en la empresa de su propia desgracia. Elevando irreflexivamente sus estándares de consumo, dejando capturar el conjunto de su vida privada y su ocio en circuitos de explotación comercial, los trabajadores aumentan su dependencia de la misma economía capitalista que les ha declarado la guerra y no cesará su ofensiva hasta relegarlos a la más desnuda esclavitud. También dejándose camelar por los cantos de sirena del enriquecimiento fácil e invirtiendo sus ingresos en valores especulativos (acciones, pisos...) que dejarán el grueso de sus ganancias en manos de los "insiders", los trabajadores muestran su profunda sumisión a la mentalidad capitalista. Resulta difícil encontrar algún aspecto de la vida y la psique humana que no haya sido ya plenamente comercializado y financiarizado.Esta tendencia resulta abrumadora en la franja juvenil de la clase trabajadora.

    El impacto psicológico de la sobreexposición publicitaria y el estímulo de la competitividad social por la vía del consumo ha devastado los ya exiguos restos de toda cultura de la autonomía subjetiva, la responsabilidad política, la solidaridad social... Una generación psicológicamente atrapada en un mantra tan sencillo como eficaz: "gana mucho dinero para poder gastar mucho dinero". Así ha sido, por ejemplo, como cientos de miles de horas extras y destajos de la mano de obra del sector de la construcción en esta década se ha ido por el sumidero del tunning y la coca. El analista italiano Franco "Bifo" Berardi ha hablado de neuro-capitalismo: un capitalismo psíquicamente implantado, de un modo tan profundo como las falsas vivencias de los esclavos energéticos de La Matriz. Difícilmente erradicaremos el capitalismo de las calles, ni siquiera seremos capaces de poner ciertos límites mínimos a sus consecuencias, si no lo arrancamos previamente del interior de nuestras cabezas. Frente a la "subsunción real" de la que habla Marx, la izquierda política y la sociedad civil organizada debe presentar un proyecto de descolonización de la vida respecto del capitalismo. Desconectar retazos del mundo material y del tiempo de vida del cableado de La Matriz. ¿Cómo? En esa tarea estamos. Desde lugares muy distintos nos ofrecen constantemente pistas para orientarnos. En Argentina, los trabajadores ocupan las fábricas que cierran los especuladores, las ponen en producción y las hacen rentables, a la vez que experimentan formas democráticas de gestión, y reparto de los beneficios. En la India, los agricultores crean su propio mercado cooperativo de simientes para emanciparse de la tiranía de los gigantes del agro-negocio.

    En todo el mundo, las redes de la economía social (comercio justo, cooperativismo, banca ética...) ensayan relaciones económicas de progresiva autonomía respecto de las reglas de mercado. Además de esta lucha por recuperar la hegemonía ideológica y la iniciativa en la reinvención de la vida económica, la izquierda debe también seguir actuando en las instituciones (aunque estas estén, como sucede hoy en España y en Europa, completamente sometidas a la fuerza gravitatoria del neoliberalismo), consolidando los derechos históricamente adquiridos y construyendo legalidad e institucionalidad a partir de los nuevos derechos que se conquisten.Quisiera terminar recordando cómo Antonio Gramsci advertía, en sus Cuadernos de cárcel, que no puede confiarse en que los fenómenos económicos produzcan mecánicamente efectos políticos, y mucho menos, efectos políticos de signo revolucionario o emancipador. También Walter Benjamin, en sus Tesis de filosofía de la Historia, prevenía del engañoso estado de ánimo al que induce creerse nadando a favor de la corriente histórica. De acuerdo con ambos clásicos de nuestra tradición, ni esta, ni ninguna crisis económica, por profunda y dolorosa que sea, traerá por sí sola, como por efecto de un movimiento pendular, un momento de regeneración, de lucha, de recuperación de viejos derechos o conquista de otros nuevos. No hay emancipación sin un sujeto cultural, social y político que se identifique con ese objetivo y luche por él. Dejado a su inercia, el doloroso reajuste del negocio financiero y la depauperación social que está provocando sólo pueden también desembocar en un incremento de la pura desesperación, del puro cinismo, de la pura exclusión, de la pura violencia: el fascismo también es un hijo posible de la crisis, como demuestra el constante trasvase en las últimas décadas del voto obrero, desde sus tradicionales organizaciones de clase, hacia la extrema derecha en EEUU y Europa.

    Esta crisis puede servir como pasadizo hacia distintos "otros mundos posibles". Algunos, por increíble que pueda parecernos, mucho peores que este que conocemos. Si queremos evitarlo, si queremos encaminar la marcha, no hacia el abismo, sino hacia las grandes alamedas que anunciaba el compañero Salvador Allende, habrá que tomar partido, apretar los hombros, acumular fuerzas, trenzar redes, desafiar límites... En suma, se trata de retomar el testigo de una lucha que es a la vez antiquísima y siempre nueva, cuyas exigencias tenemos que redescubrir a cada paso, pero que conserva a lo largo de su extensa genealogía un fin invariable: la abolición definitiva de la explotación capitalista, en tanto que pre-requisito indispensable de cualquier proyecto veraz y suficiente de convivencia democrática para la sociedad humana.http://jfmoriche.blogspot.com | jfmoriche@gmail.com

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    * Este artículo amplía y precisa la intervención del autor en el acto "Por los derechos laborales y sociales. No a la jornada laboral de 65 horas", convocado por Izquierda Unida el lunes 6 de octubre de 2008 en Badajoz, España

    Capitalismo financiero, crisis económica, respuesta social | 04-12-2008 - 09:10:04 GMT 1 #

  38. Perspectivas para la lucha de clases en los próximos años

    Alfredo Torrado
    Rebelión

    La intención de este artículo es dar una idea general de las perspectivas económicas y políticas que abre la presente crisis.

    El capitalismo es un modo de producción contradictorio. La contradicción fundamental del capitalismo puede expresarse, en cierto nivel de análisis, como sigue: La competencia entre los diversos capitales obliga a cada capital a reducir el precio y, por tanto, el valor de sus mercancías para expulsar a los demás del mercado y quedarse con su parte, y aumentar así sus beneficios. Para reducir el valor de sus mercancías, el capital recurre a nuevos medios de producción que aumentan la productividad del trabajo. Para que pueda lograrse un aumento de la productividad mediante nuevos medios de producción, la relación entre el valor de los medios de producción, transmitido por los trabajadores a las mercancías, y el valor añadido por los trabajadores a las mercancías (c/(v+pv), donde c es el valor de los medios de producción, v son los salarios y pv el plusvalor) debe ser mayor con los medios de producción más productivos que con los menos productivos. La pretendida bajada del valor unitario de las mercancías será un resultado de esta nueva relación. Pero otro resultado, no pretendido, es la bajada de la tasa de beneficio. En efecto, la relación c/(v+pv) es otra forma de expresar la tasa de ganancia: pv/(c+v). Para que se dé un aumento de la productividad, la relación c/(v+pv) debe aumentar, y si c/(v+pv) aumenta, ello implica que pv/(c+v) disminuye.

    El movimiento general de la tasa de beneficio a lo largo de la historia tiene forma de onda, una onda similar a la que se produce cuando dejamos caer una piedra en el agua: cuando la piedra se hunde en el agua forma una onda que va extendiéndose por la superficie, pero la onda (su amplitud) va decreciendo a medida que se aleja del epicentro, hasta que desaparece (se trata de una onda de amplitud decreciente). Lo mismo le ocurre a la tasa de beneficio. A las ondas principales que forma la tasa de beneficio se las denomina ondas largas, y duran entre 50 y 60 años. Las ondas se dividen en dos partes o fases: fase ascendente y fase descendente. Dentro de cada fase de la onda larga se observan, a su vez, otras ondas, que llamamos ciclos (existen ciclos de varios tipos y de diversa duración, que responden a diversas causas). Los ciclos tienen también una fase ascendente y una descendente. En la fase ascendente de la onda, la fase ascendente de los ciclos es más pronunciada y su fase descendente lo es menos, lo que es coherente con su posición en la fase ascendente de la onda larga. Lo contrario ocurre con los ciclos que se observan en la fase descendente de la onda larga. La última fase descendente de onda larga de la tasa de beneficio comenzó en los 60 y duró hasta 1982, aproximadamente. A partir de 1982, la tasa de beneficio inició una nueva fase ascendente de una nueva onda larga, que parece haber alcanzado su punto culminante en 2006, y que comienza a ceder el paso, con la presente crisis, a una nueva fase depresiva. Como hemos dicho, cada onda larga sucesiva es (como las ondas que se producen al dejar caer una piedra sobre el agua) menor que la anterior. Esto se explica por la caída tendencial de la tasa de beneficio, cuyas causas hemos resumido al principio. Sin embargo, no vamos a tratar de explicar aquí por qué esta caída se produce de forma ondulatoria.

    Como dice Anwar Shaikh, la tasa de beneficio es el latido de la economía capitalista, la caída tendencial de la tasa de beneficio es su enfermedad del corazón y la crisis es su ataque al corazón. La lucha de clases sigue, en general, el movimiento de la tasa de beneficio, relajándose durante las fases ascendentes y agudizándose durante las descendentes. Así, por ejemplo, la ola revolucionaria de principios del siglo XX acompañó a la fase descendente de la tasa de beneficio que tuvo lugar durante los primeros 33 años del siglo pasado. Asimismo, la ola revolucionaria que tuvo lugar durante los 60 y 70 acompañó a otra fase descendente de la tasa de beneficio, que duró desde los 60 hasta 1982. Por otro lado, la relativa calma social y política que se vivió durante los primeros 30 años de posguerra, hasta los 60, y la misma calma chicha que hemos vivido desde los 80 del pasado siglo, han tenido lugar durante las fases de auge de la tasa de beneficio. (Ya Marx explicó las revoluciones de 1848 por la crisis económica iniciada en 1847, y la restauración posterior por la recuperación económica iniciada en 1850. Pero Marx se refería entonces a una crisis económica, o ciclo, y no a una fase de onda larga.) Evidentemente, el movimiento de la tasa de beneficio sólo explica el grado de la lucha de clases de la forma más general.

    Como hemos dicho, la última fase descendente de onda larga de la tasa de beneficio fue desde los 60 hasta mediados de los 80 (la Guerra de Vietnam sirvió para dar un respiro parcial a la tasa de beneficio, pero ésta empezó a caer claramente en 1965). Desde entonces, la tasa de beneficio siguió una nueva fase ascendente. La pregunta es si la actual crisis marca o no el inicio de una nueva fase descendente. Una primera razón para responder afirmativamente es la periodicidad (decreciente) de las ondas largas. Para no entrar en una discusión de fechas, empecemos tomando como referentes las dos grandes simas o valles de la tasa de beneficio en el siglo XX: 1933 y 1982 (para lo que sigue, ver el gráfico 1). Tenemos entonces una onda larga que abarca 49 años. El punto intermedio sería el año 1957. Este año se sitúa en medio del período de la mayor tasa de beneficio entre 1933 y 1982, muy cerca del pico de 1955. Tomando 1957 como referencia, tenemos entonces dos fases: una ascendente entre 1933 y 1957, y otra descendente entre 1957 y 1982, de 25 años cada una. Como hemos dicho, en 1982 comienza una nueva fase ascendente de la tasa de beneficio. Como hemos visto, las fases duran aproximadamente 25 años y, casualmente, desde 1982 hasta 2006 median 24 años (en realidad la tasa de beneficio comenzó a caer en 2006, aunque haya tenido que pasar más de un año para que los cerdos que nos gobiernan comiencen a hablar de crisis). Otra razón para pensar que la actual crisis marca el inicio de una fase descendente la proporciona un análisis de las propias fases de las ondas largas. A parte del movimiento de onda larga de la tasa de beneficio, ésta sufre diversos ciclos, de los cuales los más notables son los tradicionalmente llamados “ciclos de los negocios”, relacionados con el capital fijo. Estos ciclos tienen una duración de entre 7 y 11 años. Estos ciclos tienen también sus fases ascendente y descendente. Durante las fases ascendentes de la onda larga se observa que las fases ascendentes de estos ciclos son más pronunciadas que sus fases descendentes; lo contrario ocurre durante las fases descendentes de las ondas largas. Esto es necesariamente así, porque son los ciclos los que constituyen las ondas largas. Por tanto, para que una fase de onda larga sea ascendente, las fases ascendentes de los ciclos deben ser necesariamente mayores que sus fases descendentes, y para que una fase de onda larga sea descendente debe ocurrir lo contrario. Así, por ejemplo, la crisis de principios de los 90 (a la que se alude ahora con frecuencia) supuso una caída de la tasa de beneficio, pero la caída fue bastante menor que la recuperación que ésta había experimentado durante los 80, y fue compensada a su vez por un auge mayor hasta finales de los 90. Por tanto, si la actual crisis o la actual caída de la tasa de beneficio es mayor que la mitad de su recuperación anterior, entre 2001 y 2006, entonces podemos pensar que estamos ante el inicio de una fase descendente de onda larga, es decir, de una depresión. A partir de los datos del NIPA Table, del Bureau of Economic Analysis (perteneciente al Departamento de Comercio de EEUU), se puede hacer un cálculo de la tasa de beneficio como beneficios/(PIB-beneficios). Tras la crisis de 2001, la tasa de beneficio fue recuperándose hasta alcanzar un máximo en el tercer cuatrimestre de 2006. A partir de entonces, la tasa de beneficio ha caído, en cuestión de dos años, hasta situarse, en el tercer trimestre de 2008, en el nivel del cuarto cuatrimestre de 2003, y ha caído por debajo de la tasa media entre la tasa mínima de 2001 y la máxima de 2006 (ver gráfico 2). Está claro que en el cuarto trimestre de 2008, para el que la tabla todavía no ofrece datos, la tasa habrá caído aun más. Por ello podemos pensar que nos encontramos ante un cambio de tendencia de la tasa de beneficio, y al inicio de una depresión.

    Perspectivas para la lucha de clases en los próximos años | 12-12-2008 - 09:47:29 GMT 1 #

  39. Banco Santander estafa financiera, mètode Ponzi :
    L'estafa financera més tran de la història preocupa els inversors perquè el forat provocat per la companyia d'inversió de l'expresident del Nasdaq Bernard Madoff, encara s'ha de quantificar i pot afectar entitats de molts països, entre els quals l'Estat espanyol. El Banco Santander té dos Fons que estaven lligats al negoci de Madoff i que movien fins a 3.300 milions € d'euros. Hi pot haver més entitats de banca privada per a grans fortunes. El BBVA estudia si ho va fer. El frau es va descobrir després que els fills de Bernard Madoff denunciessin a la policia que el seu pare els havia confessat que havia provocat una estafa mitjançant el mètode Ponzi; és a dir, que va planejar un frau piramidal de proporcions èpiques a través d'un fons de cobertura. Aquesta estafa es pot convertir en la més gran de la història, seguida del cas Enron el 2001, quan es van estafar 63.400 milions de dòlars. El mètode Ponzi implica el pagament d'uns rendiments anormalment elevats. Un sistema piramidal, que paga el rendiment promès amb el diner ingressat mitjançant l'entrada de nous clients, fins que es trenca la cadena i es descobreix el frau.

    Banco Santander estafa financiera, mètode Ponzi | 14-12-2008 - 08:49:18 GMT 1 #

  40. Velociraptor FI - Rye Select Broad Market XL :Sis gestores espanyoles, entre les quals hi ha «la Caixa» i Telefónica, es troben entre les que tenen inversions en actius relacionats amb l'estafa capitalista del cas Madoff per valor de 12,5 milions € d'euros. Fonditel Gestión, gestora del Grupo Telefónica, hi té 4,36 milions €; Invercaixa, filial de Criteria Caixa Corp, 3,5 € milions; Caja Ingenieros Gestión, 1,4 milions €; Valira Capital Asset Management, 50.000 euros €, i Venture Gestion i Gestefin també estan afectades,
    Fonditel Gestión, la gestora del Grupo Telefónica, tenia, amb data del 12 de desembre, 4,36 milions € d'euros del fons Fonditel Velociraptor FI, que representa un 3,45% del seu patrimoni, Fonditel tenia també 2,92 milions € del Fonditel Albatros FI en aquests actius, un 1,91% del patrimoni, Invercaixa, filial de Criteria Caixa Corp encarregada de la gestió de fons d'inversió, societats d'inversió de capital variable (Sicav) i carteres del grup «la Caixa», va comunicar que el seu fons FonCaixa Privada Estratègia Hedge mantenia fins a l'11 de desembre una posició d'aproximadament un 7,1% del seu patrimonio, 3,5 milions €, en el fons capitalista Rye Select Broad Market XL.
    Les altres dues gestores afectades són Caja Ingenieros Gestión, que a través del seu fons Gestión Alternativa F1 hi tenia 1,4 milions (un 8,01% del total), i Valira Capital Asset Management, a través d'una inversió indirecta de 500.000 € euros en un fons distribuït per Optimal Investments, la gestora del Grupo Santander. Venture Gestion i Gestefin no han anunciat el valor de les seves respectives inversions.

    Velociraptor FI - Rye Select Broad Market XL | 18-12-2008 - 09:49:48 GMT 1 #

  41. Buffett crac bursátil, Berkshire Hathaway :

    Berkshire Hathaway, el holding del oráculo de Omaha.

    La compañía ha sufrido el impacto de la crisis económica y financiera estadounidense, que ha provocado un rápido descenso en el valor de sus acciones y participaciones.

    Sin escapatoria
    "En 2008 no hubo lugar donde esconderse", señaló Guy Spier, director de inversiones de Aquamarine Capital Management. Y Berkshire "no ha podido escapar" de correr la misma suerte que el resto de empresas estadounidenses. "Lo que Buffet intenta es asegurar que lo hace menos mal que otras compañías", añadió.

    Para ello, Buffett ha procedido a invertir en su firma desde que el precio de las acciones comenzó a caer. Además, ha aumentado el ritmo y el volumen de sus operaciones a medida que la restricción de crédito ha ido avanzando. De hecho, en el tercer trimestre Buffet ha gastado ya 3.900 millones de dólares y ha colocado a Berkshire como mayor accionista en ConocoPhillips, la segunda mayor refinería de EEUU.

    Buffett crac bursátil, Berkshire Hathaway | 03-01-2009 - 10:14:07 GMT 1 #

  42. Crisis económica o crisis de una civilización

    José Luis Redondo
    Trasversales

    Estamos ante una crisis que puede parecerse a una de las habituales cíclicas del sistema capitalista, pero que puede ser sobre todo un mensaje que nos llega desde el futuro.

    Una crisis que comienza con el hundimiento de las hipotecas basura en Estados Unidos, con sus efectos sobre los bancos de todo el mundo y la paralización de los préstamos.

    Una crisis que comienza en el sistema financiero y que muestra que éste vive al borde del abismo. La gente pide préstamos, los recibe sin garantías y se venden posteriormente en escalada entre diferentes entidades financieras. Nadie controla el proceso y cuando los préstamos dejan de devolverse el sistema entra en colapso.

    Además, el sistema es opaco, nadie sabe actualmente cuál es el nivel de endeudamiento de los bancos; en consecuencia, todos desconfían entre sí.

    Hay que añadir que la globalización extiende la crisis y deja de haber dinero disponible. Paradójicamente, la crisis se manifiesta como recesión en la Unión Europea y no en el país de origen.

    Estamos no sólo ante la hipertrofia del sistema financiero sobre la economía real, sino más bien ante una economía especulativa y delincuente, que tiene que derrumbarse periódicamente.

    Las respuestas que se dan son parches atendiendo exclusivamente a la coyuntura, con intervención del Estado norteamericano (¿dónde queda la cantinela liberal?). No se propone el control de la especulación que reina sin medida, aunque es posible que con la salida de la crisis se creen mecanismos de control más adecuados. La reunión de los bancos nacionales más importantes es una señal de que se necesita alguna gobernación de la economía mundial.

    Siendo importante la crisis financiera, y, aunque diversa, sintomática de las crisis cíclicas del capitalismo, creo que puede ser mucho más decisiva la crisis ecológica.

    La subida de los precios de las materias primas, fundamentalmente del petróleo, es el síntoma del final de una era. Desde el 2006 han subido los alimentos un 65%, con tasas mayores la soja, el trigo y el arroz. El petróleo ha subido un 400% en cuatro años. Pese a factores coyunturales, que pueden hacer bajar al petróleo algo ante las restricciones del consumo, está anunciando los límites que ya se están manifestando a la explotación desenfrenada del planeta. Aquí el petróleo es el factor decisivo, la civilización actual se basa en el consumo de energía y el petróleo es su fuente principal. La incorporación a este consumo de las multitudes de los países en crecimiento como China y la India ha hecho subir los precios a toda velocidad, es el paso de la bicicleta al coche. Esta subida está relacionada con la mayor dificultad de extracción, el aumento del consumo no es compensado por el descubrimiento de nuevos yacimientos, estamos vislumbrando el agotamiento de la fuente de energía de la civilización actual. Sin duda, se intentará retrasar el final, explotando yacimientos a gran profundidad marina, en Alaska o en el mismo círculo polar ártico, pero los expertos piensan que no hay reservas para más de 20 ó 30 años con el consumo energético actual.

    La subida del petróleo incide en el de otras materias primas como los cereales, que también se debe a que más gente quiere comer y come más carne, ya es sabido que la producción de carne precisa una cantidad mucho mayor de cereales. Vemos un aspecto malthusiano de la crisis: mayor crecimiento demográfico y del consumo alimenticio que el de la producción de alimentos. En este sentido se cree que la explotación más racional de la tierra puede alimentar de 10.000 a 15.000 millones de personas. Los 6.700 millones actuales pueden convertirse en nueve o diez mil millones hacia 2050, eso está en los límites de lo posible.

    Esta crisis alimentaria es más seria que la de las hipotecas basura, la gente no pierde su casa sino que se muere de hambre. Países que han abandonado la agricultura de subsistencia para producir para el mercado mundial, no pueden comprar en éste los alimentos ante la subida de los precios. En esta subida también incide la producción de biocarburantes a partir del maíz y otros alimentos, así como la especulación en las bolsas de alimentos.

    La situación nos señala un peligro de fondo. El sistema tecnológico occidental, que se extiende por todo el mundo, no es sostenible. No puede mantenerse un consumo cada vez más ávido de energía, un transporte siempre en aumento y basado en derivados del petróleo, una deslocalización en la producción de mercancías que no tiene en cuenta el coste real de agotamiento del petróleo y de otras materias primas. No puede comerse en todo el mundo la dieta carnívora que se consume en Occidente. Naturalmente, todos las poblaciones quieren consumir como en el modelo que se les propone, el occidental.

    Esta crisis debería suponer una gran llamada de alarma para toda la humanidad. Ya se hace tarde para hacer girar la producción y el transporte hacia un menor consumo energético por producto y hacia las energías renovables. Es risible, si no fuera trágico, el empeño en abrir el debate de la energía nuclear, como si el uranio no fuera escaso y los residuos radiactivos no duraran mucho más que la propia existencia de la civilización. Todos los estudios responsables muestran que ni una creación masiva de centrales nucleares puede compensar el hundimiento de la producción petrolífera, y esto sin contar la falta de rentabilidad de éstas si asumen los gastos de seguridad y la conservación de los residuos. Otra solución, como la energía de fusión, se encuentra en un nivel experimental. Se estima que si se llegan a solucionar todos los problemas, no pasarán menos de 50 años hasta que produzca energía eléctrica industrialmente.

    Desgraciadamente, la producción de energía a través de las renovables no puede compensar actualmente el declive del petróleo. Estamos ante la evidencia de la imposibilidad de una civilización con un crecimiento continuo del consumo energético.

    Se hace necesaria una revisión de lo global y lo local, tanto en la producción de alimentos como en la de otros productos.

    Es necesario revisar el dogma del crecimiento económico basado en un aumento continuo del consumo. El objetivo debería ser mayor reparto de trabajo, más consumos cualitativos, culturales y sociales y menos mercancías.

    No parece, sin embargo, que se oigan muchas voces en este sentido, no desde luego de los políticos que, como Zapatero, llaman a consumir más, ni de los economistas, ni de los intelectuales. Si lo que se precisa es mucho más que un cambio en la economía, si es un cambio del modelo tecnológico de nuestra civilización, hay que convencer a la opinión pública de la necesidad de este cambio. Hay que diseñar procesos concretos para el cambio antes de que la situación sea catastrófica para la humanidad.

    Debemos de tener en cuenta que el sistema capitalista mundial es ciego y el automatismo de su funcionamiento parece conducirnos al desastre. Sólo la actuación consecuente de los ciudadanos puede corregir este camino.

    Crisis económica o crisis de una civilización | 08-01-2009 - 08:41:21 GMT 1 #

  43. ´Pla anticrisi´ Standard & Poor's (S&P) :

    LONDRES/MADRID
    L'agència de mesurament de risc Standard & Poor's (S&P) ha posat sota vigilància amb "implicacions negatives" la qualificació de crèdit a llarg termini d'Espanya, actualment situat en "AAA", que correspon a la màxima qualitat creditícia. En un comunicat emès des de la seva seu a Londres, S&P justifica la seva decisió en els "importants desafiaments que afronta l'economia espanyola en travessar un període de creixement molt feble". Standard & Poor'S avalua la solvència d'empreses i països mitjançant un sistema de qualificacions dels crèdits.
    Fonts del Ministeri d'Economia van destacar la solvència de l'economia espanyola, més enllà de la crisi estatal i internacional i van subratllar el compromís de l'Executiu amb les reformes estructurals, "que pretenen superar els desequilibris de l'economia espanyola i assegurar un creixement sostingut a curt i llarg termini". En tot cas, recorden que S&P no ha rebaixat el ràting i només l'ha posat sota vigilància.
    L'agència espera que aquesta situació condueixi a "un reequilibri de sectors comercials que requerirà una vertadera depreciació del tipus de canvi".
    A més, S&P vaticina a mitjà termini un índex de creixement d'Espanya "molt més feble de l'experimentat durant l'última dècada", així com un "empitjorament substancial de les finances públiques" del país. D'altra banda, l'empresa de mesurament de risc va confirmar la qualificació "A-1+" a curt termini del Regne d'Espanya.

    Dèficit públic
    Segons l'opinió d'S&P, el fort creixement d'Espanya els últims anys recolzat en el crèdit ha provocat una sèrie de desequilibris, que queden reflectits en el consi?derable dèficit per compte corrent del país, que va rondar el 2008 el 10% del PIB. Així mateix, va advertir que, malgrat la "relativament forta" posició de partida, les finances públiques es deterioraran de manera "acusada" i va apuntar que el dèficit governamental podria mantenir-se per sobre del 3% fins al 2011, podent assolir el seu zenit el 2009, quan podria superar el 6%.

    El Govern ha obert una web (www.planE.gob.es) per explicar als ciutadans les mesures que ha pres per pal·liar la "greu crisi" econòmica que afronta Espanya, com així la defineix en un vídeo de quatre minuts el cap de l'Executiu, José Luis Rodríguez Zapatero.

    ´Pla anticrisi´ Standard & Poor \'s (S&P) | 13-01-2009 - 09:04:55 GMT 1 #

  44. El crack del 2008 y las perspectivas para el 2009

    Nick Beams
    World Socialist Web Site

    En 2009 la producción económica total de las economías capitalistas avanzadas caerá por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial. De acuerdo a Olivier Blanchard, economista jefe del Fondo Monetario Internacional, la contracción en la demanda "puede exceder cualquier cosa vista desde la Gran Depresión de los años 30".

    Siempre que una reseña histórica es hecha, ciertos años atraen atención debido a los decisivos eventos con los que están asociados. Los años 1914, 1929, 1933, 1939 y en tiempos más recientes 1956 y 1989 son algunos que me vienen a la mente. El año 2008 está destinado a unirse a este grupo.

    Ese fue el año cuando lo que se suponía imposible ocurrió: El sistema mundial capitalista sufrió un fallo financiero que ahora amenaza con repetir, o incluso eclipsar, aquél que comenzó en 1929.

    Las cifras hablan por sí mismas. El gobierno de los EE.UU. por sí solo está comprometido en proveer más de 8 trillones de dólares para apoyar al sistema financiero. Las tasas de interés cobradas por bancos centrales alrededor del mundo han sido rebajadas a cifras récord, en el caso de los EE.UU. a casi cero, en un desesperado intento para prevenir un colapso financiero.

    El año ha acabado con las bolsas de valores alrededor del mundo mostrando pérdidas no vistas desde los peores años de la Gran Depresión. En los EE.UU., el índice S&P ha caído 38,5%— con mucho de la caída en los últimos meses— para registrar sus peor resultado desde la caída de 47,1% en 1931.

    En Japón, el índice Nikkei cerró el año con una pérdida de 42,1%, excediendo el antiguo récord de 38,7% en 1990, cuando la burbuja de acción y tierra colapsó. En Corea, el índice Kospi cerró el año con una pérdida de 40,7%. Ambos resultados asiáticos son los peores desde que empezaron a registrarse y alrededor de Europa ocurrieron descensos similares.

    El colapso de los mercados financieros ahora está siendo igualado por el declive de la economía real. El próximo año ( por el 2009) la producción económica total de las economías capitalistas avanzadas caerá por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial. De acuerdo a Olivier Blanchard, economista jefe del Fondo Monetario Internacional, la contracción en la demanda "puede exceder cualquier cosa vista desde la Gran Depresión de los años 30".

    En noviembre, Japón, la segunda economía más grande del mundo, registró un declive mensual de 8% en la producción industrial, el más largo en la historia. En Corea, una de las mayores economías industriales del mundo, el declive en la producción industrial para noviembre fue de 14,1% comparado con el año previo, la caída más brusca que se haya registrado.

    Y las perspectivas para los EE.UU., el corazón de la economía global, se han convertido, en las palabras de un reciente reporte del Levy Economics Institute, "en únicamente terribles, sino aterradoras".

    De acuerdo al reporte de Levy, en el 2010 el producto bruto interno (PBI) caerá al alrededor de 12% por debajo de la tendencia, con el desempleo llegando alrededor del 10%. El reporte concluye que el "virtual colapso del gasto privado" hará "imposible para las autoridades de los EE.UU. aplicar un estímulo fiscal y monetario suficientemente grande para volver a niveles tolerables de producción y desempleo dentro de dos años".

    Las masivas pérdidas financieras y la extensión y velocidad de la subsiguiente depresión son lo suficientemente grandes por sí mismas para establecer el significado histórico del año 2008. Pero la importancia de los eventos económicos de este año no es simplemente una cuestión cuantitativa.

    Comenzando con la emergencia de la crisis de las hipotecas subprime a mediados de 2007, los eventos del año pasado y medio significaron el fallo del modo de acumulación capitalista que ha prevalecido en las últimas tres décadas y que emergió de la anterior crisis histórica de la economía capitalista en los años 1970.

    El edificio de crédito y finanza que ahora ha colapsado no fue una excrecencia en un sistema económico sano. Fue el componente clave en el mecanismo global de la acumulación capitalista.

    Por un periodo considerable pareció que los procesos de la denominada "innovación financiera", en el cual incluso esquemas más complejos fueron concebidos para hacer dinero a través de la manipulación de dinero, podían superar las leyes fundamentales de la economía capitalista. Sin embargo, ninguna cantidad de manipulación financiera puede alterar el hecho que, a final de cuentas, la acumulación de capital depende de la extracción de la plusvalía de la clase trabajadora en el proceso de producción.

    La erupción de la presente crisis significa que la financialización de las últimas tres décadas ha alcanzado el punto en el cual las demandas de las finanzas superan las masas de plusvalía disponibles. Dos procesos han sido puestos en marcha como resultado. Por un lado, el capital debe lanzar un asalto en gran escala contra la clase trabajadora para aumentar la acumulación de plusvalía y, por el otro, cada sección del capital debe buscar poner a sus rivales contra la pared.

    En otras palabras, todas las condiciones que caracterizaron a los años 1930 están regresando: desempleo masivo y un asalto cada vez más profundo contra la posición social de la clase trabajadora, así como agudos conflictos entre los grupos rivales de los poderes capitalistas.

    Frente a esta crisis, los representantes políticos e ideológicos de las clases dirigentes capitalistas están tratando desesperadamente de promover la ilusión de que tienen algún antídoto a la crisis.

    Después de tres décadas dominadas por la denominada "hipótesis de mercado eficiente" —la alegación de que los precios del mercado siempre están correctos— un nuevo mito está siendo apresuradamente manufacturado: las medidas económicas keynesianas basadas en el aumento del gasto gubernamental y el financiamiento de déficit eventualmente restaurarán la salud de la economía capitalista.

    Los registros históricos demuestran lo contrario. En los años 1930 las medidas promulgadas por Roosevelt en el New Deal no trajeron una recuperación de la economía estadounidense. Después de una breve mejora en la mitad de la década, la economía de los EE.UU. experimentó un mayor descenso en los años 1937-38 que fue tan brusco como cualquier otro que haya sucedido. La reactivación económica de los EE.UU. comenzó con el giro a la producción de guerra, y la estabilidad global fue restablecida sólo con la reconstrucción de la economía mundial tras la destrucción masiva de la Segunda Guerra Mundial.

    A comienzos de los años 1970, las medidas keynesianas fracasaron en prevenir el desarrollo de una recesión más profunda desde la experimentada en los años 1930. De hecho, promovieron estanflación —alto desempleo con precios crecientes— y de ese modo contribuyeron a crear las condiciones políticas para la implementación del programa de "libre mercado" encabezado por Reagan y Thatcher.

    Y en Japón, los continuos paquetes de estímulo económico de los años 1990 fracasaron en traer una recuperación de la economía siguiendo el colapso de la burbuja de la bolsa de valores e inmobiliaria en 1990.

    Mientras que las medidas keynesianas no proveyeron un antídoto económico al fallo de la economía capitalista, sí está rindiendo una importante función política para las clases dirigentes. El New Deal de Roosevelt no hizo nada para acabar la crisis de los 30, pero sí ayudó a crear la ilusión de que una solución era posible y de ese modo desempeñó un invaluable servicio en bloquear el desarrollo de una perspectiva socialista en la clase trabajadora.

    Mientras el mundo capitalista entra a su crisis más seria desde el colapso de los años 1930, y las clases dirigentes hacen uso de sus propias experiencias, así también la clase trabajadora debe asimilar las lecciones de la historia. El único camino de prevenir una repetición de las experiencias de la Gran Depresión, las cuales culminaron en la muertes de millones en la Segunda Guerra Mundial y el uso de armas nucleares, es el derrocamiento del históricamente pasado de moda sistema de beneficio. El año 2008 marca un hito en la desintegración del capitalismo mundial; 2009 debe convertirse en el punto de partida para una resurgencia de la lucha por el socialismo internacional por la clase trabajadora mundial.

    El crack del 2008 y las perspectivas para el 2009 | 26-02-2009 - 13:27:09 GMT 1 #

  45. Zapatero resucitará el "coeficiente de caja" para presionar a la Banca :

    De ahí la preocupación de Santander, BBVA y la Caixa, entre otros, para evitar las subastas de liquidez

    Marcos Celada.– La amenaza del ministro de Industria, Miguel Sebastián, sobre la proximidad del final de la paciencia del Gobierno con los bancos tiene algo más detrás del biombo: la posibilidad de resucitar una figura financiera ya desaparecida hace casi dos décadas -el denominado "coeficiente de caja"- y que obligaría a los bancos y cajas que pidan avales públicos o acudan a las subastas de activos a dedicar un porcentaje de su negocio a la concesión de préstamos a pequeñas y medianas empresas, bien de modo directo o apoyando y complementando la línea abierta por el Instituto de Crédito Oficial (ICO), que está dotada inicialmente con 30.000 millones de euros. De ahí se desprende la insistencia de algunos bancos y cajas de ahorro -entre ellos Santander, BBVA y la Caixa- en obviar las subastas para la obtención de liquidez instrumentadas por el Gobierno de Zapatero.

    El sistema financiero le ha planteado al Gobierno la necesidad de mejorar las condiciones en las que hace de agente con los préstamos que finalmente concede el ICO. El Ejecutivo no está dispuesto a pagar mucho más y se reserva en la manga el as de obligar a reinvertir en préstamos parte de los apoyos que reciben bancos y cajas del sector público. El porcentaje no está fijado, pero tampoco es estrictamente necesario, porque si resucita el espíritu del socialfranquista "coeficiente de caja", puede cambiarse en función de las necesidades.

    Este coeficiente fue condenado a muerte por Luis Ángel Rojo cuando era gobernador del Banco de España en 1990, año en el que los bancos estaban obligados a tener una cuenta corriente abierta en el Banco de España en la que debían depositar el 17% del dinero de sus clientes. Una parte de esa cuenta estaba remunerada y otra no. Con esos fondos, el Banco de España podía financiar de forma más barata los créditos que le pedía el Gobierno. En el año 2000 este sistema pasó a la historia tras los diez años de transición ideados por Rojo.

    Ahora, lo que piensa el Gobierno es en un coeficiente al revés, de manera que los bancos y cajas no estén obligados a inmovilizar parte de sus depósitos de clientes en el Banco de España, sino que tengan que moverlos y ponerlos a disposición de quienes piden préstamos. Esto no quiere decir que se vaya a obligar a bancos y cajas a conceder créditos sin analizar la solvencia de quienes los solicitan, pero si la medida se pone en marcha tendrían que sumar sus recursos a los del ICO para financiar a las empresas.

    La medida solo afectaría de forma total a las entidades financieras que acudan a las ayudas oficiales. Estarían obligados entonces los bancos y cajas que utilizaran los avales públicos para pedir dinero en el mercado interbancario y los que colocaran activos en las subastas periódicas que convoca el Ministerio de Economía para comprar papel a cambio de dinero líquido para evitar estrecheces en la caja de quienes tienen que financiar la economía.

    El desaparecido "coeficiente de caja" se regulaba mediante circulares del Banco de España que no tenían periodicidad fija y que respondían a las necesidades de cada momento. Ahora podría regularse mediante órdenes ministeriales amparadas en un decreto que complementara las medidas de apoyo Al sistema financiero que ya fue aprobado por decreto-ley y ratificado en el Parlamento.

    Para que el sistema funcione en su totalidad tendrían que entrar todas las entidades financieras, independientemente de si acuden o no a los apoyos públicos, porque lo contrario sería añadir más cargas a las entidades que necesitan ayuda. Para ello podría establecerse un mecanismo de corrección que pondría plazos distintos de amortización de sus aportaciones al plan del ICO, de forma que las entidades menos comprometidas con las ayudas públicas puedan recuperar antes su dinero y su autonomía total, pero todas aportarían su granito de arena obligatorio a la reactivación del mercado.

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    Zapatero resucitará el coeficiente de caja | 05-04-2009 - 19:24:44 GMT 1 #

  46. El silenci abans del crack, per VÍCTOR SÁNCHEZ m'aprofito del títol d'un film recent del figuerenc Pere Portabella per encapçalar aquest article, canvio Bach per Crak,? ?m'agrada jugar amb les paraules, tan en la forma com en el fons: ?especialment amb el fons, els dobles sentits i les ironies. Ho vaig explicar en l'article anterior: hi ha una lògica, una organització en la meva incoherència (no té res d'original: copio Hamlet) és una forma de situar-me en relació amb l'esquizofrència col·lectiva en què m'ha tocat navegar, per exemple visc en una societat que ha negat el seu franquisme (i el que representa; reiteradament) i és clar té dificultats quan el sr. Borrego del PP de Figueres diu les coses tan clares que són transparents.
    Un gran periodista figuerenc li estira les orelles després de preparar el terreny (dient que malgrat tot el sr. Borrego és una molt bona persona) . Si el periodista volia utilitzar la tècnica d'una de freda i una de calenta (és bo però malgrat tot s'ha equivocat i hauria de rectificar). Doncs no: la característica del feixisme és precisament aquesta: són bona gent que combat el mal. Tant és així que no tenen cap dubte a l'hora d'exterminar degenerats, comunistes, gitanos, jueus, gais, per defensar la societat del dimoni. Fins que la gent no entengui que el feixisme és un excés de bondat no entendrà res. Un excés de bondat en mans de primats un xic evolucionats. L'excel·lència és el primer objectiu del feixisme, les obres perfectes poden ser interpretades per un piano de maneta que no sap què toca, poden ser ballades per un cavall de l'escola d'equitació de Viena, poden donar lloc a visions divines ... millor oblidar-les durant segles i retrobar-les en una peixateria (torno a Portabella). Beethoven que era ben conscient d'aquest perill converteix, per una estona, l'himne a l'alegria en una marxa militar, en una bufonada, i la novena sinfonia té un moment ben divertit.
    La música pot ser, en canvi, altres coses. Una peça per a solista pot esdevenir una interpretació col·lectiva en un metro de Barcelona que avança per un túnel fosc, trencant el silenci... Potser aquest darrer exemple del film de Pere Portabella és el que ens proposa Thomas Spieker: una obra col·lectiva a Roses, refent de nou, avançant pel túnel fosc. Primer de tot trencant el silenci: fa dos anys que vinc escrivint articles irònics amb títols com Nova Economia, Apocalipsis Now, ..o bé, aquest estiu, el que vaig fer describint el ventet de Garbí, la platja i la ignorància general en què vivien els banyistes, un mes abans de la caiguda de Freddie Mac (acaben de trobar mort el seu directiu)... Aquest article el tenen al web rosinc on li publiquen els articles al sr. Thomas, en ell faig conya parlant de Fred Astaire i Ginger Rogers, ja que fa un any parlar clar era parlar per a sords i cecs.
    Ara la gent sap que l'enganyen una colla de dirigents desorientats que ja caminen com el "correcaminos" per l'aire del precipici.
    Estem vivint el pròleg de la crisi: el model està acabat, Roses n'era el paradigma..i l'equip de govern rosinc incrementa les vivendes per milers ??... i a la Rambla de Figueres els ecologistes , aliats del PP, són embestits i judicialitzats pels municipals que actuen sota les ordres de CiU, ICV i el PSC!!!!
    El meu proper article es titularà: jo de política no hi entenc: només sóc un primat poc evolucionat.

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    VALL DEL LLIERCA Cap Argelaguer: Sales de Llierca, Sant Jaume de Llierca, Montagut i Oix, Tortellà. VALL D'HOSTOLES Cap Les Planes d'Hostoles: Sant Feliu de Pallerols, Sant Aniol de Finestres. ÁMBIT DE BESALÚ Cap Besalú: Beuda, Maia de Montcal, Sant Ferriol. CONCA ALTA DEL FLUVIÁ Cap Olot: Castellfollit de la Roca, Les Preses, Riudaura, Sant Joan les Fonts, La Vall de Bianya, La Vall d´en Bas, Mieres, Santa Pau.
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    El silenci abans del crack | 01-05-2009 - 07:23:30 GMT 1 #

  47. Fusions de caixes d´estalvis :

    La fortalesa del sistema de caixes d'estalvis passa "sens dubte" per les fusions d'aquestes entitats, va afirmar ahir la vicepresidenta segona i ministra d'Economia i Hisenda, Elena Salgado.

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    Fusions de caixes d´estalvis | 29-05-2009 - 09:11:06 GMT 1 #

  48. Wall Street domina el mundo

    Esteban Hernández

    Don Regan, consejero delegado de Merrill Lynch, permanece al lado del presidente Reagan mientras éste pronuncia un pequeño discurso. Pero debe estar demorándose más de la cuenta, por lo que Don, que comienza a impacientarse, se acerca al presidente de los EEUU con cara seria y le espeta con tono firme: “Date prisa”. Ronald Regan asiente y procede, con aire obediente, a agilizar su intervención. La escena puede verse en la última película de Michael Moore, Capitalismo, una historia de amor, que se estrenará el próximo 20 de noviembre en España, y donde el cineasta la utiliza como metáfora de la relación entre el poder financiero y el poder político: unos mandan, otros obedecen.

    Pero no se trata sólo de la opinión vertida por un director de cine. Más al contrario, se trata de una creencia que está consolidándose entre amplias capas de la población occidental, especialmente a partir de la crisis y de sus planes de rescate. Desde entonces, son frecuentes las noticias que resaltan las intensas uniones entre los poderes político y económico. Así, medios estadounidenses han resaltado cómo el gobierno económico de Reagan estuvo directamente inspirado por las doctrinas que emanaban de Merril Lynch, cómo muchos altos cargos de los últimos tiempos provienen de Goldman Sachs (es el caso de Henry Paulson, Lawrence Summers o Mark Patterson), cómo hay que haber trabajado en los más influyentes grupos financieros para acceder a un puesto en la Reserva Federal (ocurre con Rick Rubin, Ben Bernanke o Tim Geithner) o cómo las políticas nacionales están siendo dirigidas más para beneficiar a actores concretos que al propio país. En ese orden, la empresa estrella de las críticas es Goldman Sachs, no sólo por el número de ex directivos suyos que han pasado a formar parte del gobierno de Estados Unidos sino porque se le ha atribuido un papel principal en esta crisis. En un artículo en Rolling Stone, el periodista Matt Taibbi afirmaba que Goldman Sachs ha jugado siempre al mismo juego: situarse en medio de una burbuja especulativa, atrayendo los recursos de la clase media para invertirlos en bienes que sabe que se depreciarán. Y sacando además partido del ciclo contrario: cuando la burbuja explota, presta dinero con interés para remontar la crisis. Lo que ocurre, y en esto radicaba la gravedad de las afirmaciones de Taibbi, es que Goldman lo hacía no sólo gracias a la complicidad del regulador sino con su participación necesaria. Sin el cambio de las normas promovido por los políticos no hubiera sido posible ni la creación de grandes conglomerados bancarios como AIG, Citigroup o Bank of America ni el gran margen de actuación del que gozaron. En definitiva, estaríamos ante hechos que demostrarían cómo, en nuestro mundo, el poder financiero se afirma muy por encima del político.

    Así lo cree Juan Carlos Monedero, profesor de ciencia política de la Universidad Complutense y autor de El futuro de las palabras (Ed. Fondo de Cultura Económica), quien señala cómo “el capitalismo, cuando sufre una de sus crisis cíclicas, intenta una salida desesperada a través de la financiarización, que es lo que estamos viendo en los últimos 30 años, lo que deriva en la constitución de grandes grupos económicos que maniatan al poder político a través de su capacidad para controlar la economía”. Y Monedero percibe un segundo elemento que explicaría este predominio de lo financiero, como es la espectacularización de la política: “Hemos importado los modos electorales norteamericanos, lo que ha encarecido las campañas y ha entregado de rodillas el poder político a quienes tienen capacidad para sufragar las campañas electorales”.

    Además, como señala el periodista Pascual Serrano, autor de Desinformación. Cómo los medios ocultan el mundo (Ed. Península), no se trata sólo de que quienes tienen el dinero influyan enormemente a la hora de decidir quiénes accederán al poder, sino que también “controlan el margen de maniobra de los elegidos. El intento fallido de Obama, y antes de Hillary Clinton, de reformar el sistema sanitario de su país es una muestra más de cómo las grandes empresas están impidiendo que los representantes políticos lleven a cabo su programa. Lo que es aún más palpable en un asunto como este, en el que los políticos tienen a su favor a gran parte de la ciudadanía”. En este sentido, y como sintetiza Monedero parafraseando una vieja afirmación, estamos en un escenario político en el que “el partido sustituye a la sociedad, el comité central al partido, el secretario general al comité central y los bancos que financian ese entramado al secretario general”.

    Pero no se trata de una creencia que esté cuajando sólo en un sector político determinado, el de la izquierda, sino que abarca todo el ámbito de las ideas. Para alguien como Javier Ruiz Portella, director de la editorial Áltera, que proviene de un entorno opuesto al de Monedero o Serrano, también resulta evidente que “el peso del capital financiero resulta totalmente decisivo en la política. Y el mejor ejemplo son las escandalosas operaciones de rescate que han llevado a cabo los Estados a partir del momento en que la famosa mano invisible de Adam Smith no ha funcionado”. Para Ruiz Portella, lo más llamativo es que “se les están regalando cifras mareantes a entidades financieras que dan beneficios en sus cuentas anuales”.

    Probablemente porque el asunto de las subvenciones a los bancos haya influido en la opinión pública, pero lo cierto es que las críticas a esta presencia del capital financiero han venido de todos los ámbitos, no sólo desde los políticamente concienciados. En Estados Unidos, hubo una gran resistencia a estos planes de rescate lideradas por los republicanos, pero en la que también destacarondemócratas. La más relevante, la congresista Marcy Kaptur, (gran estrella de la película de Michael Moore) una mujer con casi tres décadas de experiencia en la Cámara de Representantes y que tildó a estos planes de “golpe de estado financiero”, un calificativo que comparten algunos de sus compañeros en la Cámara. La tesis de Kaptur es que asustaron a los ciudadanos (y a los propios congresistas) exagerando las dimensiones y la gravedad de la crisis hasta que las entidades bancarias lograron los recursos que pretendían para seguir ganando dinero.

    Para los expertos consultados resulta evidente que en el contexto político contemporáneo, hecho de suspicacias y de escándalos de corrupción, este tipo de actuaciones habrá de generar consecuencias. Y la primera de ellas es la creciente desconfianza respecto del sistema en sí. Para Monedero, “hablar de democracia capitalista es una contradicción en los términos. La esencia de la democracia es el igualitarismo mientras que la del capitalismo es el enriquecimiento de los más aptos. Y son dos lógicas que sólo pueden acercarse ocasionalmente en lugares muy concretos y en momentos históricos muy concretos”. Según Portella, el descontento actual “tiene que ver con una crisis profunda que cuajará, si los efectos de la crisis son más duros de lo que han sido hasta ahora, en nuevas concepciones políticas que hasta ahora han estado en los márgenes”.

    Para Antonio Arcones, presidente de la Fundación Burke, lo que esta crisis nos demuestra es que “las connivencias entre el ámbito político y el económico siempre son negativas, porque el poder legisla a favor de los grandes. Se critica al mercado porque se dice que es una forma de dar carta de libertad a los poderosos, pero lo cierto es que cuanto más intervencionista es el sistema político, más fácil es que regule a favor de las grandes empresas”. Por eso, las consecuencias negativas que trae la crisis están recayendo en quienes, por su aislamiento, carecen de fuerza para defender sus posiciones. “Nadie en el Estado interviene hoy a favor de las Pymes, del taxista o del tendero, porque no tienen capacidad para lograr que el sistema se ajuste en su favor. Los pequeños no hacen más que pagar impuestos mientras que los grandes logran que el Estado acuda en su rescate cuando las cosas les van mal. No hay más que fijarse en lo que están haciendo con el sector automovilístico”.

    Así, Arcones niega que estemos ante un momento de crisis del capitalismo. “Es brutal que a un sistema como el nuestro, en el que la participación de las diferentes administraciones en el PIB es de más del 40% y donde la regulación lo abarca todo, se le pueda llamar capitalismo. Dicen que la crisis es consecuencia del liberalismo extremo cuando estamos en una economía intervenida”. En consecuencia, las transformaciones políticas que augura Arcones a partir de esta crisis deberían estar focalizadas en la defensa de los pequeños “de los autónomos, del profesional, del pequeño empresario”, y habrían de dirigirse hacia “la drástica reducción de tamaño de un Estado que cada vez trata de intervenir más en nuestras actividades y que pretenden cobrarnos más impuestos”.
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    Wall Street domina el mundo | 11-11-2009 - 09:28:40 GMT 1 #

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