The capitalist Empire mad machinery
Juan R. Lejarza, Argelaguer Garrotxa: The capitalist Empire
mad machinery.-United States of America, símbolo del capitalismo triunfante, va mal. De acuerdo a las estimaciones más pesimistas, se calcula que podrían cerrar sus puertas de 100 a 150 bancos regionales. Gigantes de la banca como Merrill Lynch o Lehman Brothers están amenazados por la quiebra, mientras que el Bank of America, reportó recientemente cinco mil millones de dólares $, el sistema bancario estadounidense, se ha revelado como más frágil de lo previsto, está infectado: sus pérdidas totales ascienden a 300.000 millones de $ dólares desde la crisis de las hipotecas a principios del 2008. Las grandes compañías de seguros son otras de las víctimas directas de la crisis económica que ahora vive el Inperium. AIG, primera aseguradora mundial, ha visto su capital reducido a un tercio en un año. Por otra parte, el gigante automotriz General Motors, principal productor de vehículos en el mundo y dueño de ocho marcas, también lucha por la supervivencia. Con recesión, pánico de los inversores, estallido de los precios de los carburantes, además de el del acero, la tradicional empresa estadounidense tampoco se libra de las turbulencias de su economía pudiendo llegar a declararse en quiebra. La desocupación no baja; al contrario: crece. Y por vez primera vez en su vida una buena parte de ciudadanos estadounidenses comunes sufre. La economía estadounidense vive del Crédito, tanto los ciudadanos como el Estado. Cada ciudadano medio tiene un promedio de 4.2 Tarjetas de Crédito con una deuda de 2.607 $ dólares, y la deuda promedio por Tarjetas de Crédito de una familia tipo es de 8.565 $ dólares. Deudas impagables, la crisis inmobiliaria recientemente desatada lo muestra de modo feroz, el déficit fiscal supera los 700.000 millones de $ dólares, impagable en términos reales. Todo ello no es sostenible. Sólo la guerra puede intentar demorar la caída. Demorar, pero no impedir. La economía ha perdido pujanza, va perdiendo competitividad, la media cultural del ciudadano común, gracias a la Televisión (TV) es cada vez más baja, la brecha en la diferencia de la apropiación de la riqueza nacional se agranda, ricos cada vez más ricos y en cantidad cada vez más reducida, créditos impagables basados en un dólar $ artificialmente mantenido, dependencia del petróleo cada vez más absoluta, un parque industrial que se va envejeciendo, gastos militares inconmensurables; en otros términos: el escenario es bueno. Dos tercios de las reservas mundiales están hechas en billetes verdes, contra un cuarto acuñadas en euro €, la moneda que viene fortaleciéndose cada vez más paulatinamente. Es probable que el euro € reemplace al dólar $ como primera divisa de reserva en los próximos diez o quince años, lo cual evidencia los síntomas de agotamiento de la potencia económica de States United of America (USA). Pero aún las reglas de juego las pone Washington. El mundo está inundado de papel dólar $, siendo de momento casi imposible presentar una alternativa viable, ya que todas las monedas del planeta no pueden cubrir la cantidad de dólares $ circulantes. No se sabe con exactitud qué cantidad realmente existe. El fabuloso déficit estadounidense es comprado diariamente por los Bancos Centrales (BCE ,s) a través de la inversión en bonos basura del Tesoro USA, un barril de pólvora.
¿Qué debemos hacer los Trabajadores? Apurar la caída de una buena vez por todas. Esto terminará con el Sistema Capitalista, es una forma, como mínimo, de preservar el Planeta Tierra y de permitir vías alternas a un Socialismo comunista sostenible. Hoy día levantar la voz de los Trabajadores contra el Imperialismo USA es una medida Revolucionaria. Esta loca maquinaria Capitalista empieza a caer esta contra las cuerdas..., de todos los Trabajadores catalanes de depende apurar la caída. La lucha por un mundo Socialista mejor es hoy, entre otras cosas, Organización... (Las dos mayores compañías hipotecarias de Estados Unidos, Fannie Mae y Freddie Mac, estudiaban hoy los pormenores de un plan para que el Estado USA asuma la gestión de las perdidas para evitar su hundimiento y salvar el Mercado de las Hipotecas. Besos para el Ibex-35 Spain)

Meneame
del.icio.us



Marx, entre nosotros :
Si hemos de hacer caso de los críticos del marxismo, hablar hoy de Marx es un ejercicio inútil. Según ellos, el pensamiento de Carlos Marx es una antigualla, no sirve. Todo lo más, algunos aspectos de sus trabajos tienen interés limitado dentro de las ciencias sociales, pero el genero de su teoría no sólo es erróneo sino dañino para la humanidad.
Para convencernos de ello, los que atacan el marxismo han escrito cientos de artículos, miles y miles de frases que también han sido repetidas mil veces. Pero ¿cómo es posible que un personaje cuya obra es completamente errónea siga despertndo tanto odio?¿Acaso este interés en descalificar a Marx no demuestra más bien que sigue vigente? Nadie gastaría tanta tinta en atacar un oscuro y fracasado economista decimonónico si sus ideas no estuvieran bien vivas.
Que el marxismo está vivo es tan cierto como que hay explotadores y explotados, opresores y oprimidos, y que unos y otros se enfrentan. Es tan cierto como que el capitalismo y el imperialismo han producido y producen miseria y guerra. Es tan cierto como que las clases y pueblos oprimidos luchan por su liberación o se esfuerzan por construir una sociedad más justa y libre. La grandeza y vigencia de Marx está en que su pensamiento está intimamente vinculado a todo esto de modo inseparable.
Desde sus mismos inicios, el marxismo sufrió contínuos ataques y tergiversaciones. La propia vida y obra de Marx y su compañero Engels son testimonio de ello. Ahora se siguen produciendo desde la reacción y desde sectores que hacen de su particular versión del "marxismo" una coartada para sus intereses. A los marxistas de hoy en día, nos corresponde hacer frente a este desafío, no sólo enfrentándonos, sino trabajando para profundizar y aplicar el pensamiento de Marx aquí y ahora. Esta debe ser nuestra contribución a la causa del comunismo cuyos fundamentos teóricos orientó el propio Carlos Marx.
El bloc d'en Ferran Fullà
Marx, entre nosotros | 07-09-2008 - 19:07:59 GMT 1 #
Quina manera de malversar els diners de tots!, per Àngela Ferrer i Mató, Girona:
Tot l'Alt Empordà està a cent veient com la Generalitat és capaç de "celebrar" la Festa de l'Aigua just en aquesta comarca on no ha plogut i el pantà de Boadella està sota mínims i a més a més gastar-s'hi més de 200.000 €. Sabem el que fan? Davant la crisi actual ja no s'hauria d'invertir per celebrar festes davant les necessitats socials tan importants que ofeguen moltes famílies. I què festejaran? Que a Barcelona ens "roben" l'aigua del Ter als soferts gironins?
Un altre apartat que esgarrifa és el referent a les sucoses i abundants subvencions que rep de tots cantons el "valencià" senyor Climent segons el mateix Diari de Girona, que ens informa en recull d'11 entitats catalanes de les 15 possibles. Un veritable escàndol.
També algun Ajuntament s'afegeix al malversament (tenen bons mestres) i clar els diners segueixen essent de tots els contribuents. En concret em refereixo al de Figueres, que subvenciona un espectacle d'una més que dubtosa moralitat, més aviat diria que atia l'escàndol.
També podem comprovar tots dia rere dia i per desgràcia que les festes solen portar desordres i destrucció de mobiliari urbà (festa de Gràcia per posar només un exemple). Mirin, voldria destacar com va actuar de bé l'Ajuntament de Llançà, quan després de celebrar l'any anterior la festa de la cervesa i acabar com el rosari de l'aurora, com sol passar en aquest tipus de commemoracions, doncs aquest any, fora, no s'ha programat. Ah! tampoc tingué lloc la festa de l'escuma per no malbaratar la poca aigua de la qual allà es disposa. Llàstima que la majoria d'ajuntaments i la nostra Generalitat no siguin més prudents i es gastin tan alegrement els nostres diners! Perden prestigi dia a dia.
Quina manera de malversar els diners de tots | 08-09-2008 - 14:30:14 GMT 1 #
¿Socialismo en Estados Unidos?, por Javier Adler: Pues ya que los medios no lo dicen, porque queda feo, yo me daré el gustazo de hacerlo: Estados Unidos estatiza dos entidades financieras privadas. ¿Es que se han vuelto locos? ¿Por qué no sale la gente a la calle histérica ante el socialismo que se les viene encima? ¿Será el primer paso para "cubanizar" el país de la libertad?
Me pregunto otras cosas, ya que los "expertos" de los medios capitalistas tampoco lo hacen. ¿Qué pasa con la "mano invisible" del mercado y su misteriosa y maravillosa regulación? ¿Qué pasa con esos reajustes tan dinámicos de los que habla la teoría económica que encontramos en los manuales? ¿Qué hay de la eficiencia, la competitividad, la productividad, etc. de las empresas privadas?
Cuando el gobierno venezolano decide nacionalizar un banco, suele usarse la palabra "estatizar". Tengo la intuición de que se debe al parecido fonético con "estático". Es decir, estatizar = hacer estático. ¡Justo lo contrario de la economía de mercado, tan dinámica ella! En fin, es sólo una intuición, pero el caso es que nunca se dice estatizar cuando Estados Unidos o Reino Unido hacen lo mismo. Ellos como mucho nacionalizan, pero más típicamente intervienen, rescatan o salvan. ¿Cuál es la diferencia?
La reciente nacionalización de la filial del Banco Santander en Venezuela se hace en un contexto de bonanza económica, de beneficios. Eso es lo que no se perdona, que los beneficios de los grandes intereses privados pasen al pueblo. Muy diferente es el caso en que los paladines del liberalismo, incluyendo Venezuela poco antes de Chávez, nacionalizan una empresa. Ahí lo hacen efectivamente para salvar empresas que pierden mucho dinero, socializando por tanto esas pérdidas.
Digámoslo de otro modo. Esos bancos que se han forrado a costa de exprimir a las personas que necesitaban un préstamo, ahora tienen problemas, así que piden ayuda ¡a esas propias víctimas! Efectivamente, cuando un estado "salva" una empresa son los ciudadanos quienes lo hacen, porque el dinero del estado sale principalmente de sus impuestos, y ese dinero salvador dejará de usarse en beneficio del pueblo.
El capitalismo, por tanto, sólo tiene un axioma: las empresas deben maximizar sus beneficios (minimizar sus pérdidas). Que eso se haga con mercado o con estado, es pura anécdota.
¿Socialismo en Estados Unidos? | 09-09-2008 - 07:21:21 GMT 1 #
El crack del "coeficiente de caja", por Juan R. Lejarza: La crisis que golpea a los trabajadores catalanes, aumenta de intensidad, como no surja un milagro..., están destinados a ser los que más la van a padecer, debido a su vulnerabilidad, pues Catalunya carece de tecnología propia y basa su crecimiento en el turismo, la construcción, lo único que “crece” en Catalunya es el desempleo de la Patronal catalana (Foment de Treball Nacional), los alimentos, las empresas que cierran, amas de casa rebuscando comida caducada en los contenedores de basura de los supermercados de Barcelona y los salarios de miseria. Los catalanes y las catalanas, endeudados por la Caixa, no llegan a fin de mes y el poder adquisitivo se reduce por momentos, el problema consiste en saber de dónde van a salir los euros € que necesitan urgentemente los oligarcas politico-empresariales, ya que la crisis ha afectado gravemente las arcas públicas. El superávit de las cuentas del Estado en los cinco primeros meses del año se ha reducido un 80% respecto al mismo periodo del año anterior, y aunque el IRPF de los trabajadores subió, el IVA de los empresarios descendió. Catalunya no tiene capacidad para resolver la situación, ¿cómo va a solucionar el Gobierno Tripartito de Pepe Montilla, el desastre provocado por la “maravillosa” política económica catalana de libre mercado?
La Caixa ha prestado dinero tan alegremente como en USA; por tanto tienen un grave problema, “coeficiente de caja”, cuando depositamos 100 € euros en una entidad financiera, ésta se ve obligada a mantener 2 € euros como reserva de garantía y los 98 restantes, los invierte en empresarios, préstamos e inversiones, el coeficiente de caja de miles de millones de € quedán en nada, algunos han echado mano incluso de esa reserva de garantia, para sus negocios lo que significaría, de ser cierto, que no tienen un céntimo, ¿dónde está los €?, en préstamos hipotecarios imposibles de pagar, y en ladrillos al sol.
Cómo es posible este espasmo, con las cuentas, incluyendo papeles mojados firmados por empresarios, y ventas de inmuebles realizadas para recuperar dinero.
El crack del coeficiente de caja se aproxima y Catalunya, como hemos visto, está en el Estatut... Si el Estado entra en bancarrota, su arma será la represión politica contra los trabajadores. El régimen monarquico intentará acabar con todo atisbo de disidencia echando mano de la “varita mágica del terrorismo“ y las amenazas psicológicas en los “medios de comunicación“, de ahí la importancia de organizarse, como trabajadores de Catalunya que nada tenemos que perder. Organizarse es resistir y la contradicción capitalista de socializar los medios de producción sigue presente, huele a colapso del viejo orden capitalista catalán que debería dar paso al socialismo, la nueva Catalunya.
>El Banco Santander tendrá que hacer frente a un vencimiento de deuda por valor de 32.000 millones de € euros este mismo año, su deuda total, según Bloomberg, asciende a 160.000 millones €, y se calcula que los bancos hispano-catalanes necesitan cuatro billones de € euros para cuadrar sus cuentas. Juan R. Lejarza Argelaguer Vall del Llierca)
El crack del coeficiente de caja | 10-09-2008 - 12:19:01 GMT 1 #
R.I.P., Impuesto de Patrimonio: Zapatero dice que, a pesar de la crisis, no se dará ni un paso atrás en las conquistas sociales que se consiguieron la pasada legislatura y que seguirá aplicando políticas sociales.
Por otro lado, Zapatero ha cedido a la presión de la derecha y ha suprimido el Impuesto de Patrimonio, con lo cual se dejará de recaudar 1.800 millones de euros que no se podrán utilizar para políticas sociales.
La dotación aprobada en 2008 para la puesta en práctica de la Ley de Dependencia es de 1.200 millones de euros y el gasto de las ayudas para jóvenes en vivienda de 1.400 euros. Estos son sólo algunos números para imaginar cuántas más iniciativas de este tipo ya no se podrán hacer por la ausencia de esos 1.800 euros que no ingresará el estado por la supresión del impuesto.
El Impuesto de Patrimonio lo pagaban quienes alcanzan un patrimonio de más de 150.000 euros al año (unos 11.000 euros mensuales). La renta salarial media apenas supera los 17.000 euros anuales (poco más de unos 1.200 euros mensuales). Es evidente que el patrimonio medio difícilmente alcanza tales cifras.
Era un impuesto para ricos y fuertemente progresivo. Un contribuyente con un patrimonio de 250.000 a 450.000 euros pagaba 161,04 euros de media, y uno con más de 1.150.000 pagaba 12.347,83 de media.
El 73,1% de la recaudación tenía como origen el 20,6% de los declarantes, con un patrimonio individual superior a 650.000 euros. El 61,3% de la recaudación la pagaron el 6,6% de los declarantes (59.837 personas), con un patrimonio de más de 1.150.000 euros, que con la desaparición del impuesto se ahorran 12.347 euros cada uno.
Que los multimillonarios paguen un impuesto especial es de lo más justo. Y una política de izquierdas requiere recaudar de los más ricos para hacer políticas sociales para los que más lo necesitan.
http://ventanasdelfalcon.blogspot.com/
R.I.P., Impuesto de Patrimonio | 13-09-2008 - 17:38:12 GMT 1 #
Has leido el blog de la crisis ninja? ahí se explica muy bien la crisis", al parecer los bancos españoles estan rebosantes de dinero ya que no se han dedicado a comprar hipotecas basura, y la gente en españa no invierte ni alkila, sino que compran casas y dan el dinero al banco, por lo tanto, lo que tenemos a mi parecer por lo visto, es que los bancos españoles se han dejado influenciar por la moda del pánico de " a quien le doy o pido dinero", que ocurre en todo el mundo, y han cortado los créditos y refinanciaciones de deuda, lo que ha colapsado la economía española, demasiada dependiente de la construcción y poco inversora en industria.saludos desde Canarias.
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La crisis ninja por Leopoldo Abadía Sr. http://leopoldoabadia.blogspot.com
Empiezo poniendo el número 60 del Anexo 1, “Crisis Ninja”, en el que aparecen las medidas que el Gobierno tomó hace dos o tres meses:
I. ANTES DEL VERANO
Las medidas económicas
1. Como es natural, el Gobierno está tomando medidas económicas, que, también como es natural, al Gobierno le parecen buenas y adecuadas y a la oposición, malas e inadecuadas.
2. Estoy apuntando las medidas que leo en los periódicos. Seguro que la lista está incompleta, pero a mí me ha ayudado a discurrir. Ya la iré completando, a medida que me entere de más cosas.
3. He intentado ponerlas del siguiente modo:
a. La medida en sí
b. Qué quiere conseguir el Gobierno con esa medida
c. Quién notará sus efectos
d. Cuándo los notará
Y pienso que cuando haya hecho esto, podré decir si me parecen buenas, malas o regulares.
4. Pues empiezo, haciendo notar que cuando pongo “Medida 1, 2, etc.” , no lo hago por orden de importancia, sino tal como las voy leyendo en los periódicos.
MEDIDA 1 Suprimir el Impuesto de Patrimonio
a. Qué quiere conseguir el Gobierno:
I. que la gente que tiene Patrimonio no pague por tenerlo y se le queden unos euros en los bolsillos para poder ir por la vida con más tranquilidad (gastando, ahorrando o invirtiendo.)
ponerse al día, porque parece que este Impuesto está defasado y en bastantes países no existe. De hecho, en Europa ya sólo está vigente en Francia.
b. Quién notará sus efectos:
Positivos: el que tenga Patrimonio, o sea, bastantes de nosotros, porque quien más, quien menos, tenemos un piso, unas acciones que nos recomendaron comprar, etc.
Negativos:
1. Los Presupuestos Generales del Estado, que notarán que la cifra de Ingresos baja algo.
Comentario: Cuando hablo de Presupuestos Generales del Estado, también pueden ser Presupuestos de las Comunidades Autónomas, si es que tienen transferidos esos impuestos. Como no sé lo que está transferido y lo que no, pongo “Presupuestos Generales del Estado” y ya está.
Este Comentario sirve para todas las medidas en las que cito los Presupuestos Generales del Estado.
c. Cuándo se notarán sus efectos.
Cuando tengamos que hacer la Declaración, o sea, de aquí a un año.
MEDIDA 2. Deducción de 400 € en el IRPF
a. Qué quiere conseguir el Gobierno:
Que la gente pague menos en el IRPF (IMPUESTO SOBRE LAS RENTAS DE LAS PERSONAS FÍSICAS) y les queden unos euros en los bolsillos para poder ir por la vida con más tranquilidad (seguramente, gastando. A esto le llaman ESTIMULAR LA DEMANDA, o sea, decirnos: “¡Gaste un poco más, hombre, que las tiendas se lo agradecerán!”)
b. Quién notará sus efectos:
Positivos:
I.los que tienen una nómina, o sea, bastante gente. Les retendrán menos
II. los dueños de las tiendas, que algo les llegará
Negativos:
I.Los Presupuestos Generales del Estado, que notarán que la cifra de Ingresos baja algo.
c. Cuándo se notarán sus efectos.
Ahora, en dos tramos:
Junio 2008: 200 €
Julio-Diciembre: el resto, en plazos mensuales
MEDIDA 3. Incentivos fiscales para la rehabilitación de viviendas
a. Qué quiere conseguir el Gobierno:
Supongo que lo mismo de antes: que la gente tenga unos euros más en el bolsillo
Que los empleen en rehabilitar su vivienda
b. Quién notará sus efectos:
Positivos:
I. Los que rehabiliten sus viviendas
II.Los que tengan o trabajen en empresas que se dediquen a la rehabilitación de viviendas
Negativos:
Los Presupuestos Generales del Estado, que notarán que la cifra de Ingresos baja algo.
c. Cuándo se notarán sus efectos.
Cuando tengamos que hacer la Declaración, o sea, de aquí a un año. (Me parece que en la Declaración de este año, la que hemos empezado a hacer, todavía no existe este incentivo. No estoy seguro. Si existe, pues mejor.)
MEDIDA 4. Las empresas podrán solicitar la devolución del IVA mensualmente (hasta ahora, era anual)
a. Qué quiere conseguir el Gobierno:
Que las empresas tengan más dinero líquido a lo largo del año, sin tener que esperar al final del mismo. Así, podrán tener menos agobios de tesorería. Se estima que eso representará adelantar 6.000 M € de liquidez en el mercado.
b. Quién notará sus efectos:
Positivos:
I. Las empresas
II.Los proveedores de las empresas, a quienes les podrán comprar más y pagar en plazos más breves.
Negativos:
Los Presupuestos Generales del Estado, que notarán que no podrán sacar el rendimiento financiero de ese dinero.
c. Cuándo se notarán sus efectos.
A partir de 2009
MEDIDA 5. Las personas que deseen ampliar el plazo de pago de su hipoteca, para reducir la carga mensual, se ahorrarán unos 330 € en costes fiscales, notariales y registrales.
a. Qué quiere conseguir el Gobierno:
Que las personas en apuros puedan tener menos apuros.
b. Quién notará sus efectos:
Positivos:
I. Las personas en apuros
II.Las entidades financieras (me parece), porque supongo que, al final, cobrarán más intereses.
Negativos:
I.Los Presupuestos Generales del Estado, en la parte correspondiente a costes fiscales.
II.Los Notarios, en la parte correspondiente a los costes notariales.
III.Los Registradores, en la parte correspondiente a los costes registrales
c. Cuándo se notarán sus efectos.
A partir de Mayo 2008, o sea, ahora mismo.
MEDIDA 6. El ICO (INSTITUTO DE CRÉDITO OFICIAL) avalará la titulización de los créditos de vivienda protegida.
a. Qué quiere conseguir el Gobierno:
Inyectar liquidez al sistema, o sea, que las entidades financieras puedan dar créditos hipotecarios por valor de 2.000 M € para la compra de VPO (VIVIENDAS DE PROTECCIÓN OFICIAL).
Recordaréis que lo de la titulización es, en el fondo, lo de empaquetar las hipotecas y vender los paquetes. Lo que pasa es que ahora, esos paquetes vendrán garantizados por el Estado.
b. Quién notará sus efectos:
Positivos:
1. Las personas que quieran comprar una VPO.
2. Las entidades financieras, que podrán dar nuevos créditos y cobrarán intereses.
3. Los promotores y constructores de VPO.
4. Las personas que trabajan en las empresas promotoras y constructoras.
c. Cuándo se notarán sus efectos.
No lo sé, pero supongo que inmediatamente.
MEDIDA 7. Se amplían en 2.000 M € los avales del Estado (supongo que también a través del ICO) para la titulización de los créditos concedidos a las PYMES (PEQUEÑAS Y MEDIANAS EMPRESAS).
a. Qué quiere conseguir el Gobierno:
Inyectar liquidez al sistema, o sea, que las entidades financieras puedan dar créditos a las Pymes por valor de 2.000 M €.
b. Quién notará sus efectos:
Positivos:
1. Las pymes
2. Los empleados de las pymes
3. Los proveedores de las pymes
4. Las entidades financieras, que podrán dar nuevos créditos y cobrarán intereses.
c. Cuándo se notarán sus efectos.
No lo sé, pero supongo que inmediatamente.
MEDIDA 8. Se elimina la retención fiscal que hasta ahora se practicaba en los títulos de renta fija que se adquirían desde paraísos fiscales.
a. Qué quiere conseguir el Gobierno:
Inyectar liquidez al sistema, o sea, que las entidades financieras puedan buscar dinero fiuera de España, colocando Deuda. Me parece que esto de “colocar Deuda” quiere decir que si tú me debes 100 € a mí, yo voy a las Bahamas y le digo a un bahamés: “Oiga, le vendo esta deuda que tiene ese señor conmigo. Mire, es una buena persona y estoy seguro de que pagará. Es un señor de San Quirico, de los de toda la vida”. El de las Bahamas se lo cree y me compra esa Deuda al contado por 90 euros. Como Hacienda también tiene derecho a comer, de ese dinero me retiene una parte. Bueno, pues esa es la parte que ahora el Gobierno ha decidido suprimir.
Comentario: No sé si esto es así, pero a mí me parece que tiene una cierta lógica. Si no lo he entendido bien, alguien me lo explicará y lo corregiré en la próxima actualización.
b. Quién notará sus efectos:
Positivos:
1. Las entidades financieras, que conseguirán liquidez y podrán hacer negocio con su materia prima, que es el dinero.
2. Tú yo, que podremos pedir créditos y, además, hasta nos los pueden conceder.
c. Cuándo se notarán sus efectos.
No lo sé, pero supongo que inmediatamente.
MEDIDA 9. El Banco de España y la CNMV han suscrito un acuerdo el 19.5.08 para poner en marcha un plan de educación financiera que durará cuatro años prorrogables. Su objetivo es elevar la cultura financiera de los españoles.
Para firmar el acuerdo se han reunido:
Pedro Solbes, Ministro de Economía
Miguel Ángel Fernández Ordóñez, Gobernador del Banco de España
Julio Segura, Presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores
La Ministra de Educación no fue, pero dicen que su disposición es muy buena.
Comentario: A mí me parece que esto no es una medida contra la crisis, sino un intento de mejorar nuestra cultura general, lo cual es muy conveniente, en cualquier momento. Lo que pasa es que nos va a costar unos cuantos euros y que, tal como están las cosas, sería más prudente guardarlos en una caja de zapatos. Pasa al Anexo 3, DISTRACCIONES, sobe todo cuando veo que a los niños les van a enseñar lo que es la hipoteca inversa (V. DICCIONARIO, Cuerpo central), para cuando se jubilen.
MEDIDA 10. Empleo público. Se recorta en un 70 % la oferta de empleo público en 2009.
a. Qué quiere conseguir el Gobierno
Reducir en 2009 los gastos, dentro de los Presupuestos Generales del Estado
b. Quién notará sus efectos
Positivos.
I.Los Presupuestos generales del Estado
Negativos.
I.El 70 % que se ha quedado sin el empleo que esperaba
II.Las tiendas donde hubieran comprado esos señores
c. Cuándo se notarán sus efectos
En 2009
MEDIDA 11. Altos cargos. Se congelan los sueldos de los altos cargos del Gobierno y de altos directivos de entidades empresariales públicas
a. Qué quiere conseguir el Gobierno
Supongo que dar buen ejemplo
Unas perrillas, pero pocas
b. Quién notará sus efectos:
Positivos:
I.Los Presupuestos Generales del Estado
II.Los Presupuestos de las empresas publicas
Negativos:
I.Los afectados
II.Las tiendas donde compran los afectados
c. Cuándo se notarán sus efectos
En 2009
ANEXO 8. FINANCIACIÓN AUTONÓMICA
(MUY INCOMPLETO)
Actualización a 31.7.08
Según el Estatut, se deberá regir por dos principios:
El de bilateralidad: la solidaridad de Cataluña se debe fijar por acuerdo de la Comisión bilateral Gobierno Central-Govern de la Generalitat
El de ordinalidad, copiado del sistema alemán: Cataluña no puede convertirse en más pobre que las Comunidades Autónomas a las que les llega el dinero que paga de más Cataluña.
ayoze: La crisis ninja por Leopoldo Abadía Sr. http://leopoldoabadia.blogspot.com | 13-09-2008 - 22:35:56 GMT 1 #
La enseñanza de economía, por Juan Torres López y Alberto Garzón Espinosa,
(Altereconomía): Con el comienzo del nuevo curso académico conviene recordar la grave enfermedad que afecta a los centros en donde se enseña economía en casi todo el mundo. Una enfermedad que se suele olvidar o pasar por alto cuando en realidad es la raíz de los muchos y graves problemas que afectan a los ciudadanos. Se trata de la generalización del pensamiento único imperante en las universidades, de un pensamiento económico burdo, irreal y totalitario, sin más fundamento que los viejos prejuicios liberales pero sumamente útil para justificar y abrir el camino a las extraordinarias ganancias que reciben los grupos más ricos y privilegiados.
Los estudiantes de economía en cualquiera de sus variantes (economía teórica, aplicada, de la empresa...) se encuentran año tras año frente a un mismo, lamentable y desolador espectáculo: profesores empeñados en traducir una realidad que para nada les importa en unas docenas de ecuaciones, dedicados a subrayar problemas formales mientras dejan de lado las cuestiones que verdaderamente afectan al bienestar humano, que dan por hecho que nuestra naturaleza es egoísta y competitiva y que combaten cualquier atisbo de crítica o disensión en las aulas. Profesores que hacen suyas las patrañas del liberalismo más reaccionario sin discusión ni debate alguno, que son incapaces de enfrentarse a las verdades que solo lo son por el poder inmenso de quienes las imponen; literalmente vendidos, dispuestos a escribir cualquier cosa por la que reciban premios, dinero, reconocimiento, seguridad... y a veces ni siquiera eso. Profesores expertos en el arte de equivocarse día tras día en sus predicciones sin que ello les lleve a cambiar sus postulados. O simplemente papagayos que repiten lo que otros escriben sin reflexionar con qué fundamento lo dicen: que hay que bajar impuestos, que conviene reducir el gasto, que los salarios son demasiado altos y los trabajadores unos gandules, que los bancos centrales han de ser independientes, que solo el librecambio permitiré el desarrollo económico, que el aumento del PIB es la solución de todos los problemas y, por supuesto, que hay que dejar que el mercado lo decida todo.
Las universidades están llenas de auténticos papanatas, de profesores simples y crédulos, demasiado cándidos y que han resultado definitivamente muy fáciles de engañar. Aunque también otros con la mano permanentemente abierta para cobrar migajas por el favor que le hacen a los poderosos.
A pesar de que las experiencias neoliberales en el mundo han fracasado estrepitosamente, generando más y más miseria y hundiendo aún más a los desfavorecidos, cientos de profesores prosiguen en su de tarea de divulgar en las aulas las falsedades y prejuicios ideológicos que las justifican como si fueran sacrosantas verdades. Para lo cual necesitan cerrar los espacios a otro tipo de visiones y pensamientos, marginar a los críticos y perseguirlos, sean éstos profesores o simples estudiantes que tratan de despertar a la solidaridad y a la conciencia social.
Pero no hay que sentirse derrotado. O al menos definitivamente. También hay miles de profesores, docenas de grandes y mundialmente reconocidos economistas, dispuestos a desvelar los entresijos del poder y a ofrecer una visión alternativa de los problemas sociales y de la realidad tal cual es. Como también hay miles de jóvenes que reclaman la crítica y quieren hacerla suya, que desean pensar con su propia cabeza y no con la de sus profesores, sea cual sea su ideología.
Muchos grandes profesores conservadores pero honestos firmaron hace unos años un manifiesto en demanda de un Análisis Económico Pluralista y Riguroso como testimonio de que el fraude intelectual del neoliberalismo que se pregona en las aulas no iba a tener el camino completamente expedito. Y también los estudiantes se han rebelado en muchos lugares frente a lo que consideraban una estafa y un ataque a los principios de la ciencia social. En el año 2000 estudiantes franceses e ingleses comenzaron a divulgar manifiestos reclamando reformas urgentes en los planes de estudio y hoy en día en casi todos los países existen grupos más o menos organizados que suscriben las exigencias de aquellos manifiestos, forman redes y se reúnen con el propósito de formar alternativas.
No hay que dejarse vencer en el terreno del pensamiento. Ahora que empezamos de nuevo a trabajar en nuestras aulas reafirmamos nuestro compromiso de fomentar la reflexión y el pensamiento libre, la crítica abierta y el pluralismo. Nos sumamos a todas esas iniciativas y desde aquí hacemos un modesto llamamiento a la rebeldía intelectual a profesores y estudiantes.
Es urgente y necesario que se abran nuevos espacios de reflexión en el análisis económico que tengan como propósito principal encontrar alternativas progresistas a un capitalismo cada vez más insatisfactorio, ineficiente, injusto y corrupto. Alternativas capaces de proporcionar desarrollo y felicidad a los seres humanos, medios materiales y valores humanos decentes, es decir, bienestar pero también bienser.
No es una tarea fácil pero constituye un reto imprescindible. Para abordarlo se requieren muchas cosas pero, sobre todo, una principal: que los economistas nos empeñemos en ver el mundo a través de la piel de los que nada tienen, de los seres humanos que sufren por la codicia de los demás.
* Juan Torres López y Alberto Garzón Espinosa son coordinadores de la revista digital http://www.altereconomia.org
La enseñanza de economía | 14-09-2008 - 08:09:25 GMT 1 #
La crisis del capitalismo y la izquierda, por Emir Sader: Con la nueva crisis del capitalismo, al estilo de la de 1929, las tesis del capitalismo de casino se confirman, el Estado norteamericano se contradice una vez más e interviene pesadamente, demostrando que su confianza en el mercado no era tan grande como su propaganda exhibía. El capitalismo muestra sus vísceras y las tesis de la izquierda critica – keynesiana o anticapitalista – al neoliberalismo parecen ser acertadas. Y los izquierdistas nos reímos al ver confirmadas nuestras tesis sobre el carácter antisocial y tal vez terminal del capitalismo, nos restregamos las manos ansiosos por las consecuencias sociales y políticas de la crisis.
¿Debemos hacer eso? ¿O tal vez debiésemos preguntarnos cuan preparados estamos para enfrentar esta nueva crisis con alternativas de izquierda? No solo debemos preguntarnos si podemos enfrentar la crisis con teorías sino con fuerza social, política, ideológica, como para en tiempos de crisis disputar la hegemonía. Deberíamos preguntarnos si las medidas que los gobiernos tomarán significarán más sufrimiento para los pueblos, más desesperación, abandono, desempleo, informalidad, sin que puedan ver que hay otras alternativas.
Si nos limitamos a actuar como intelectuales críticos al capitalismo, entonces, la crisis es para nosotros un gran banquete. Podemos regocijarnos y recrear todos los días y semanas nuevos textos que prevén – “como ya lo habíamos escrito” – el fin del capitalismo para dentro de poco tiempo.
Pero los augurios catastróficos se equivocan a menudo. En los años 30, la Internacional Comunista se adhirió a las tesis del Economista Emilio Vargas, que retomaba las tesis de Lenin para diagnosticar que la crisis de 1929 llevaba al capitalismo –finalmente- a su desaparición. Sin embargo, en cuanto el New Deal rescató al capitalismo de sí mismo, fue introducida la categoría “segunda fase de la etapa final del capitalismo”. En este momento ya debemos estar por la quinta o sexta fase.
Giovanni Arrighi recuerda cómo en los años 70 la discusión no era sobre el fin del capitalismo sino cuándo, dónde y cómo terminaría el capitalismo – tema que aparentemente fue asumido hasta por los mismos teóricos del capitalismo. No obstante, como el propio Lenin nos recuerda, el capitalismo no cae ni caerá si no es derribado – como demostraron los procesos revolucionarios que terminaron con el capitalismo, temporal o definitivamente. No solo no cae por sí mismo sino que hasta demuestra capacidad de recuperación. ¿Quien diría que a patria de Lenin, aquella de la primera revolución obrera-campesina de la historia de la humanidad, vería restaurado el capitalismo, en una versión mafiosa? ¿Quien diría que los Estados Unidos, “heridos de muerte” por la crisis de 1929, liderarían el mayor y mas profundo ciclo largo expansivo del capitalismo de su historia – su “era de oro”, según Hobsbawn – en la segunda post-guerra, presionando a la URSS y derrotándola tecnológica e económicamente antes de favorecer su implosión política?
No digo esto para ser caracterizado como diseminador de visiones apologéticas del capitalismo o para alentar el desánimo sino para cumplir la saludable afirmación de Brecht, de que “debemos tomar al enemigo por su lado mas fuerte”, para no equivocarnos sobre las condiciones reales de lucha contra él, para no subestimar sus fuerzas y, sobretodo, no sobrestimar nuestras fuerzas.
Ante cada crisis que la izquierda enfrenta riéndose y restregando las manos entra y sale más derrotada aún, porque se contenta con la contemplación de los últimos días de una Pompeya capitalista que insiste en sobrevivir, gracias a la falta de alternativas de izquierda – teóricas y políticas –. De esa misma izquierda que parece creer que, finalmente, un día, no muy lejano, los pueblos del mundo se convencerán de sus tesis apocalípticas, sin haberlas construido como fuerza económica, social, política e ideológica.
Por el momento, como decía Marx de la pequeña burguesía , parece que el pueblo todavía no está maduro para entender las tesis de una izquierda que se contenta consigo misma, con nuestras maravillosas tesis que nos dicen que a largo, medio o corto plazo, inevitablemente, la historia revelará que camina para el socialismo.
Poco habremos aprendido de los virajes – revolucionarios y contrarrevolucionarios – del siglo XX, si seguimos esperando ver pasar el cadáver de nuestro enemigo en lugar de preparar meticulosamente la realización de nuestros sueños y de nuestras utopías, como recomendaba el realismo revolucionario de Lenin.
La crisis del capitalismo y la izquierda | 21-09-2008 - 06:29:30 GMT 1 #
The Point of No Return, By MIKE WHITNEY:
Following another erratic day of trading on the stock market, Treasury Secretary Henry Paulson and Federal Reserve chairman Ben Bernanke convened an emergency meeting of the Senate Banking Committee and other congressional leaders to request fast-track authority for a sweeping plan to buy back illiquid assets and other complex securities from distressed and under-capitalized banks. The turbulence in the financial markets has intensified and there is every indication that the situation will get worse before it gets better.
There are a number of signs that the financial system is at the brink of collapse and that Wall Street is headed for a 1929-type crash. Depositors have begun to withdrawal their savings from money market funds alarmed by the gyrations in the market and the daily deluge of bad economic news. According to the Washington Post, funds dropped "by at least $79 billion, or about 2.6 per cent" on Wednesday alone. The withdrawals are the equivalent of a slow bank run just at the time when stressed commercial banks need access to cheap capital to finance daily operations and provide loans for a steadily weakening economy. There's also been a surge of panic-buying of US Treasurys which is considered the safest of investments. According to the Wall Street Journal, during Wednesday's market-rout, "investors were willing to pay more for one-month Treasurys than they could expect to get back when the bonds matured. Some investors, in essence, had decided that a small but known loss was better than the uncertainty connected to any other type of investment. That's never happened before." (Wall Street Journal) Also, the VIX, or "fear gauge", has soared to levels not seen since the crisis began in August just over a year ago.
On Tuesday, interbank lending rates spiked upwards causing banks to abruptly stop lending to each other. When banks stop lending to each other, they cannot perform their primary function of transmitting credit to consumers and businesses, and the economy shuts down. That is why the Fed and other members of the western banking cartel made a surprise announcement at 3 AM (EST) Wednesday morning.
From the Fed:
"Today, the Bank of Canada, the Bank of England, the European Central Bank (ECB), the Federal Reserve, the Bank of Japan, and the Swiss National Bank are announcing coordinated measures designed to address the continued elevated pressures in U.S. dollar short-term funding markets. These measures, together with other actions taken in the last few days by individual central banks, are designed to improve the liquidity conditions in global financial markets....The Federal Open Market Committee has authorized a $180 billion expansion of its temporary reciprocal currency arrangements (swap lines). This increased capacity will be available to provide dollar funding for both term and overnight liquidity operations by the other central banks."
Before the end of the day, the Fed had quadrupled the amount of dollars (to $247 billion) that central banks around the world could access in an effort to loosen up trading between the banks and resume lending to loan applicants and businesses. According to Bloomberg: "The Fed will spray dollars around the world via swap lines with other central banks. They can then auction them in their own markets." At first, the stock market reacted positively to the Fed's announcement, but by noon the market was 200 points down and losing altitude fast. It took another surprise announcement by the Treasury Dept -- of a massive government intervention to remove the bad loans and withering mortgage-backed securities from banks' balance sheets -- of to jolt the market out of its funk and send it climbing 410 points higher on the day.
Paulson's emergency session with Congress last night was characterized by lawmakers who attended as "chilling". The situation is much worse than government officials have let on so far. The resurrecting of the Resolution Trust Corporation (RTC) is a desperate attempt to address the banking systems troubles head-on by providing a taxpayer-funded clearinghouse for illiquid assets and toxic mortgage-related securities for which there is presently no market. The taxpayer is being asked to pay up to $1 trillion for the speculative excesses of Wall Street investment banks and their fraudulent securities scam. Homeowners who are likely to lose their homes through foreclosure will not benefit from Paulson's RTC. Both presidential candidates have already declared their support for the plan.
According to the New York Times: "Rumors about the Bush administration’s new stance swept through the stock markets Thursday afternoon. By the end of trading, the Dow Jones industrial average shot up 617 points from its low point in mid afternoon, the biggest surge in six years, and ended the day with a gain of 410 points or 3.9 percent."
If ever there was proof of Plunge Protection Team activity; Thursday's market is it. The market was sinking fast at midday even though the Fed just added nearly $250 billion in liquidity to the global system. Investors were buying short-term Treasurys in record numbers, the VIX "fear gauge" was soaring, money markets were collapsing, and the aftershocks from defaulting AIG and Lehman were still being felt around the world. Were investors really that eager to buy back battered investment bank stocks or was the PPT busy panic-buying up futures and forcing the market upwards 617 points?
Bloomberg News: "Options under consideration (by congress) include establishing an $800 billion fund to purchase so-called failed assets and a separate $400 billion pool at the Federal Deposit Insurance Corp. to insure investors in money-market funds, said two people briefed by congressional staff who spoke on condition of anonymity because the plans may change."
Not a dime of public money is provided for over-extended mortgage-owners trying to stay in their homes. Not one congressman or senator at Thursday's meeting rejected the bailout plan or called for a criminal investigation of to establish whether laws were broken in the sale of fraudulent securities which have clogged the global system; pushed banks, hedge funds, insurance companies and homeowners into default, and precipitated the greatest financial crisis in the nation's 230 year history.
Ironically, the very people who created this mess, are the ones who will decide how to resolve it; the Federal Reserve and the US Treasury. Where else, but Washington would such massive failure be rewarded with more power and authority.
The investment giants and the Federal Reserve are entirely responsible for the current meltdown. Currency deregulation brought foreign capital flooding into the equities and bond markets while the real economy suffered. Businesses were off-shored while good paying manufacturing jobs were moved overseas. Wall Street gorged itself on foreign capital while America was transformed into a nation of construction workers and service industry workers. Now those jobs are vanishing by the millions and unemployment lines are swelling.
The ratings agencies, prevaricating mortgage applicants, and appraisers all played a part, but it's Wall Street that's really to blame. They lobbied to deregulate the system so investment banks could merge with commercial banks and allow the world's biggest risk takers to have unrestricted access to the cheapest capital available; deposits. They even crafted a bogus ideology, "market fundamentalism"; touting trickle-down, free market, Voodoo economics that was entirely designed to further enrich the wealthy and savage the middle class. Earlier this week, former Senator Jack Kemp appeared at a whistle-stop with John McCain in Jacksonville, Florida. Kemp was one of the primary architects of "supply side" economics, the thoroughly discredited Reagan-era doctrine which has led us to our present economic catastrophe. Kemp's theories fit with Milton Friedman's "greed is good" Chicago School mumbo jumbo. Both Friedman and Kemp believe that what is good for the stock market is good for America, ignoring the shocking economic polarization that has divided the nation. Now, more and more people are beginning to see that Friedman was a charlatan who provided ideological cover for obscenely rich financiers and their dodgy investment scams.
Economist and author Henry Liu summed it up brilliantly in a recent article in the Asia Times:
"The collapse of market fundamentalism in economies everywhere is putting the Chicago School theology on trial. Its big lie has been exposed by facts on two levels. The Chicago Boys' claim that helping the rich will also help the poor is not only exposed as not true, it turns out that market fundamentalism hurts not only the poor and the powerless; it hurts everyone, rich and poor, albeit in different ways. When wages are kept low to fight inflation, the low-wage regime causes overcapacity through over investment from excess profit. And monetary easing under such conditions produces hyperinflation that hurts also the rich. The fruits of Friedman test are in - and they are all rotten."
Whatever headwinds the country now faces economically can be directly attributed to the inherently flawed ideology of market fundamentalism.
Tuesday's 449 point bloodbath on Wall Street is the beginning of an unavoidable market crash. Regardless of Paulson's plan, there's more pain on the way. According to Bloomberg: "More than $19 trillion has been wiped off global stock market value since a high on Oct. 31 as the worst U.S. housing recession since the Great Depression and a resulting global credit crisis slowed the world economy." All of the economic indicators point to greater losses. Once the system begins to deleverage, there's nothing anyone can do to stop it. Paulson can place himself in front of a market avalanche if he chooses, but it won't change the outcome. Market corrections are as inexorable as the force of gravity. That's why equity bubbles cannot be allowed to develop without interest rate intervention. Responsible action by the Central Bank could have prevented the present crisis.
On Wednesday, Forex.tv reported that the net long-term TIC flows came in below the consensus forecast, totaling $6.1 billion in July, while total TIC flows for the month fell to $74.8 billion, according to data released by the U.S. Treasury on Tuesday morning. Economists had been expecting net long-term flows to rise to $55.0 billion compared to the previous month's previously reported figure of $53.4 billion.
$6.1 billion does not meet the requirements of our current account deficit of $700 billion. The dollar is headed for a fall.
On Wednesday, New York Mayor Michael Bloomberg warned that the "next wave" of financial pain may come from overseas if foreign entities stop buying U.S. debt." It's not clear who's going to be buying our debt," said Bloomberg. "It may very well be that the next wave is going to come back and bite us."
The New York Times tells a similar story except this time about Asia:
"Asia’s savings have, in essence, bankrolled American spending for decades (but) Asian interest in American assets is wilting, a trend that seems to have started over the summer...Little-noticed data released by the Treasury Department on Tuesday showed that a sharp shift in international capital movements began in July. Private investors pulled a net $92.9 billion out of the United States, after putting $46.8 billion into American securities in June. ("Asia rethinks American Investments Amid Market Upheaval", Keith Bradsher, New York Times)
Foreign central banks and investors have turned off the tap. They can see that the US financial system is teetering and that the dollar is weakening. "The perceived risk of U.S. government debt, long held to be absent of any default risk, also climbed to a record yesterday as the government's involvement in bailing out financial markets weighed on its own balance sheet." (Bloomberg News) The "full faith and credit" of the United States government is slipping. US debt will be downgraded. Triple A is no longer guaranteed. America's stock just moved to Level 3 assets. The US is now a subprime economy on life support.
Presently, "there is roughly $6.84 Trillion in bank deposits. $2.60 Trillion of that is uninsured. There is only $53 billion in FDIC insurance to cover $6.84 Trillion in bank deposits. Of the $6.84 Trillion in bank deposits, the total cash on hand at banks is a mere $273.7 Billion." (Mish's Global Economic Trend Analysis)
$273.7 Billion is a paltry sum, insufficient to meet the needs of even a minor run on the banking system. The storm hasn't even touched ground yet in middle America, and already the system is buckling. 2009 will be bleak, indeed.
The battered and over-leveraged US financial system is facing its greatest challenge in the months ahead. The frantic search for capital has already begun, but with predictably disappointing results.
Neither China nor the Saudi princes are buying any more failing investment banks. They'll leave that for the US taxpayer. What started off as a brilliant plan to pedal garbage mortgage-backed paper to gullible investors around the world has suddenly backfired and now threatens to bring the entire system crashing down and change the geopolitical power paradigm for the forseeable future.
On Monday night, Senate Majority Leader Harry Reid was briefed on the gravity of the situation in a secret meeting with the Treasury Secretary and Federal Reserve Chairman. Reid's remarks are the best summary yet of the events of the last 14 months. He said, ""We are in new territory, this is a different game...No one knows what to do."
Mike Whitney lives in Washington state. He can be reached at fergiewhitney@msn.com
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“Nadie sabe qué hacer”, por Mike Whitney: Después de otro día de errático mercadeo en las bolsas, el Secretario del Tesoro de EE.UU. Henry Paulson y el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, convocaron a una reunión de emergencia del Comité Bancario del Senado y de otros dirigentes del Congreso para pedir autoridad de vía rápida para un plan arrollador de comprar activos dañados y otros valores complejos de bancos en apuros e infracapitalizados. La turbulencia en los mercados financieros se ha intensificado y existen todos los indicios de que la situación empeorará antes de mejorar.
Hay una serie de señales de que el sistema financiero está al borde del colapso, y que Wall Street se dirige hacia un crash al estilo de 1929. Los depositantes han comenzado a retirar sus ahorros de fondos del mercado monetario, alarmados por los giros en el mercado y el diluvio diario de malas noticias económicas. Según el Washington Post, los fondos cayeron “en por lo menos 79.000 millones de dólares, o sea cerca de un 2,6%” sólo el miércoles. Los retiros son el equivalente de una estampida bancaria lenta precisamente cuando los bancos comerciales asediados necesitan acceso a capital barato para financiar operaciones diarias y suministrar préstamos para una economía en continuo debilitamiento. También ha habido una avalancha de compras motivadas por el pánico de bonos del Tesoro de EE.UU. que son considerados la inversión más segura. Según el Wall Street Journal, durante la el colapso del mercado del miércoles, “los inversionistas estuvieron dispuestos a pagar más por bonos del Tesoro a un mes de plazo que lo que podían esperar que recibirían a su vencimiento. Algunos inversores, en esencia, habían decidido que una pérdida pequeña pero conocida era mejor que la inseguridad relacionada con cualquier otro tipo de inversión. Eso nunca ha pasado antes.” (Wall Street Journal) También, el VIX [índice de volatilidad], o “calibrador del miedo”, ha subido a niveles no vistos desde que la crisis comenzó en agosto, hace más de un año.
El martes, las tasas para préstamos entre bancos subieron rápidamente llevando a los bancos a dejar abruptamente de prestarse dinero mutuamente. Cuando los bancos dejan de prestarse los unos a los otros, no pueden realizar su función primaria de transmitir crédito a consumidores y negocios, y la economía se cierra. Por eso la Reserva Federal y otros miembros del cartel bancario occidental hicieron un anuncio sorpresivo a las 3 de la mañana del miércoles.
De la Reserva Federal:
“Hoy, el Banco de Canadá, el Banco de Inglaterra, el Banco Central Europeo (ECB), la Reserva Federal, el Banco de Japón, y el Banco Nacional Suizo anunciarán medidas coordinadoras tomadas para encarar las continuas presiones sobre los mercados de financiamiento a corto plazo en dólares de EE.UU. Esas medidas, junto con otras acciones, emprendidas en los últimos días por bancos centrales individuales, están destinadas a mejorar las condiciones de liquidez en los mercados financieros globales... El Comité Federal de Mercado Abierto ha autorizado un aumento de 180.000 millones de dólares de sus intercambios de divisas recíprocos temporales (swap lines). Esta capacidad aumentada servirá para proveer financiamiento en dólares para operaciones de liquidez a término y de un día para el otro por otros bancos centrales.”
Antes del fin del día, la Reserva Federal había cuadruplicado el monto de dólares (a 247.000 millones) al que los bancos centrales en todo el mundo podrían acceder en un esfuerzo por facilitar el comercio entre los bancos y reanudar los préstamos a solicitantes de préstamos de negocios. Según Bloomberg: "La Reserva Federal rociará el mundo con dólares a través de líneas de swap con otros bancos centrales. Pueden entonces subastarlos en sus propios mercados.” Al principio, el mercado bursátil reaccionó positivamente ante el anuncio de la Reserva Federal, pero a mediodía el mercado había bajado 200 puntos y perdía rápidamente altitud. Fue necesario otro aviso sorpresivo del Departamento del Tesoro – de una masiva intervención del gobierno para eliminar los malos préstamos y los valores dañados respaldados por hipotecas de los balances de los bancos – para despertar al mercado de su miedo y hacerlo subir 410 puntos en el día.
La sesión de emergencia de anoche de Paulson con el Congreso fue caracterizada como “escalofriante” por los legisladores que asistieron. La situación es mucho peor de lo que han reconocido hasta ahora los responsables del gobierno. La resurrección de la Corporación Fiduciaria de Resolución [RTC] es un intento desesperado de encarar de frente los problemas de los sistemas bancarios al suministrar una cámara de compensación financiada con dineros públicos para activos faltos de liquidez y valores tóxicos relacionados con hipotecas para los cuales no hay actualmente ningún mercado. Se le pide al contribuyente que pague hasta 1 billón [1.000.000.000.000] de dólares por los excesos especulativos de los bancos de inversión de Wall Street y su fraudulento timo con valores. Los propietarios de casas que probablemente perderán sus casas por ejecución hipotecaria no se beneficiarán de la RTC de Paulson. Ambos candidatos presidenciales ya han declarado su apoyo para el plan.
Según el New York Times: “Rumores sobre la nueva posición del gobierno de Bush se propagaron por los mercados bursátiles el jueves por la tarde. Al terminar el día, el promedio industrial Dow Jones se disparó 617 puntos desde su punto bajo entre las dos y las cuatro de la tarde, el mayor aumento en seis años, y terminó el día con una mejora de 410 puntos o sea un 3,9%.”
Si jamás hubo una prueba de la actividad del Equipo de Protección contra Desplomes (PPT): el mercado del jueves lo es. El mercado bajaba rápidamente a mediodía, a pesar de que la Reserva Federal acababa de agregar casi 250.000 millones de dólares en liquidez al sistema global. Los inversores estaban comprando bonos del Tesoro a corto plazo en cantidades récord, el VIX “barómetro del miedo” estaba en alza, los mercados monetarios se desplomaban, y los temblores secundarios de la cesación de pagos de AIG y Lehman todavía se sentían en todo el mundo. ¿Estaban realmente tan ansiosos los inversionistas por volver a comprar estropeados valores de bancos de inversión o estaba ocupado el PPT comprando por pánico futuros y obligando el mercado a subir 617 puntos?
Bloomberg News: "Las opciones bajo consideración (por el Congreso) incluyen el establecimiento de un fondo de 800.000 millones de dólares para comprar así llamados activos fallidos y un pool separado de 400.000 millones en la Corporación Federal de Seguro de Depósitos para asegurar a los inversores en fondos del mercado monetario, dijeron dos personas informadas por personas del Congreso que hablaron bajo condición de anonimato porque los planes pueden cambiar.”
Ni un centavo de dinero público es suministrado para propietarios sobre-endeudados que tratan de conservar sus casas. Ni un solo representante o senador en la reunión del jueves rechazó el plan de rescate o pidió una investigación criminal para establecer qué leyes fueron violadas en la venta de valores fraudulentos que han congestionado el sistema global; llevado a bancos, fondos de inversión libre, compañías de seguros y propietarios de casas a la cesación de pagos, y precipitado la mayor crisis financiera en los 230 años de historia de EE.UU...
Irónicamente, los mismos que crearon este lío, son los que decidirán como resolverla: la Reserva Federal y el Tesoro de EE.UU. ¿Dónde existe un sitio, con la excepción de Washington, donde un fracaso tan masivo sea recompensado con más poder y autoridad?
Los gigantes de la inversión y la Reserva Federal son enteramente responsables por la actual catástrofe. La desregulación monetaria hizo que capital extranjero inundara los mercados de valores y bonos mientras sufría la economía real. Los negocios fueron enviados al extranjero mientras puestos bien pagados en la manufactura eran llevados al exterior. Wall Street se hartó de capital extranjero mientras EE.UU. era transformado en una nación de trabajadores de la construcción y del sector de servicios. Ahora esos puestos de trabajo desaparecen por millones y las filas para el seguro de desempleo se alargan.
Las clasificadoras de riesgo, los solicitantes de hipotecas tergiversadores, y los tasadores tuvieron todos su parte, pero al que hay que culpar realmente es a Wall Street. Cabildearon para desregular el sistema para que los bancos de inversión pudieran fusionarse con bancos comerciales y se permitiera de esa manera que los mayores tomadores de riesgo tuvieran acceso irrestricto al capital más barato disponible: los depósitos. Incluso urdieron una ideología espuria: “fundamentalismo de mercado”; recomendando especialmente el libre mercado “trickle-down” [goteo hacia abajo: que los beneficios hechos por los privilegiados terminarán por llegar a los necesitados, N. del T.], economía vudú enteramente destinada a enriquecer más a los acaudalados y a ensañarse con la clase media. Durante esta semana, el ex senador Jack Kemp se presentó en una gira relámpago en Jacksonville, Florida, con John McCain. Kemp fue uno de los principales arquitectos de la economía “del lado de la oferta”, la doctrina totalmente desacreditada de la era de Reagan que llevó a EE.UU. a su actual catástrofe económica. Las teorías de Kemp coinciden con las supercherías de “codicia es buena” de la Escuela de Chicago de Milton Friedman. Tanto Friedman como Kemp creen que lo que es bueno para el mercado bursátil es bueno para EE.UU., ignorando la espantosa polarización económica que ha dividido a la nación. Ahora, más y más gente comienza a ver que Friedman fue un charlatán quien suministró la fachada ideológica para financistas de una riqueza obscena y sus arriesgadas inversiones fraudulentas.
El economista y autor Henry Liu lo resumió brillantemente en un reciente artículo en Asia Times [http://www.rebelion.org/noticia.php?id=72363]
“El colapso del fundamentalismo de mercado en economías por doquier pone a prueba la teología de la Escuela de Chicago. Su gran mentira ha sido desenmascarada por hechos a dos niveles. La afirmación de los Chicago Boys de que la ayuda a los ricos ayudará también a los pobres no sólo es desenmascarada como falsa, resulta que el fundamentalismo de mercado daña no sólo a los pobres y a los que carecen de poder: daña a todos, ricos y pobres, pero de maneras diferentes. Cuando los salarios son mantenidos a bajo nivel para combatir la inflación, el régimen de salarios bajos causa sobrecapacidad a través de sobre-inversiones por exceso de beneficios. Y la relajación monetaria bajo tales condiciones produce híper-inflación que también afecta a los ricos. Los frutos del test de Friedman están a la vista – y son todos pésimos.”
Sean cuales sean, los vientos contrarios que EE.UU. enfrenta ahora en la economía pueden ser directamente atribuidos a la ideología inherentemente defectuosa del
fundamentalismo de mercado.
El baño de sangre de 449 puntos del martes en Wall Street es el comienzo de un inevitable crash del mercado. Pese al plan de Paulson, habrá más sufrimientos. Según Bloomberg: “Más de 19 billones de dólares han sido borrados del valor del mercado bursátil global desde el pico del 31 de octubre cuando la peor recesión en la vivienda en EE.UU. desde la Gran Depresión y la resultante crisis crediticia global ralentizaron la economía del mundo.” Todos los indicadores económicos apuntan a pérdidas mayores. Una vez que el sistema comienza a desendeudarse, no hay nada que alguien pueda hacer para detenerlo. Paulson se puede colocar al frente de una avalancha en el mercado si así lo desea, pero no cambiará el resultado. Las correcciones en el mercado son tan inexorables como la fuerza de gravedad. Por eso no se puede permitir que las burbujas en los valores se desarrollen sin intervención en los tipos de interés. Una acción responsable del Banco Central podría haber prevenido la actual crisis.
El miércoles, Forex.tv informó que los flujos de TIC [flujos de capitales externos del Tesoro] a largo plazo ingresaron a menos del pronóstico consensual, totalizando 6.100 millones de dólares en julio, mientras los flujos totales de TIC cayeron a 74.800 millones de dólares, según datos publicados por el Tesoro de EE.UU. el martes por la mañana. Los economistas habían estado esperando que los flujos netos a largo plazo aumentaran de 55.000 millones de dólares en comparación con la cifra anteriormente mencionada de 53.400 millones de dólares.
6.100 millones de dólares no cubren los requerimientos de nuestro déficit de cuenta corriente de 700.000 millones de dólares. El dólar va en camino a una caída.
El miércoles, el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, advirtió que la “próxima ola” de angustia financiera puede provenir del extranjero si las entidades extranjeras dejan de comprar deuda de EE.UU. “No está claro quién va a comprar nuestra deuda, dijo Bloomberg. “Puede ser que la próxima ola vaya a volver y a arrollarnos.”
El New York Times cuenta una historia semejante, excepto que esta vez es sobre Asia:
“Los ahorros de Asia han, esencialmente, financiado durante décadas los gastos de EE.UU. (pero) el interés asiático por activos estadounidenses está languideciendo, una tendencia que parece haber comenzado durante el verano. Datos poco advertidos publicados el martes por el Departamento del Tesoro mostraron que en julio comenzó un agudo cambio en los movimientos internacionales de capital. Inversionistas privados sacaron 92.900 millones de dólares neto de EE.UU. después de colocar 46.800 millones de dólares en valores estadounidenses en junio. (“Asia repiensa las inversiones estadounidenses en medio de agitación en el mercado”, Keith Bradsher, New York Times)
Los bancos centrales e inversores extranjeros han cerrado el grifo. Pueden ver que el sistema financiero de EE.UU. se tambalea y que el dólar se debilita. “El riesgo percibido de la deuda del gobierno de EE.UU., considerado durante mucho tiempo como carente de todo riesgo de cesación de pagos, también subió a un récord ayer cuando la participación del gobierno en el rescate de mercados financieros agobió su propio estado de cuentas.” (Bloomberg News) “Toda la fe y el crédito” del gobierno de EE.UU. están vacilando.” La deuda de EE.UU. será degradada. La Triple A ya no es garantizada. Los valores de EE.UU. acaban de pasar a activos de Nivel 3. EE.UU. es ahora una economía de alto riesgo bajo respiración artificial.
Actualmente, “hay aproximadamente 6,84 billones de dólares en depósitos bancarios. 2,6 billones de esa suma no están asegurados. Hay sólo 53.000 millones de dólares en seguros FDIC [Corporación Federal de Seguros de los Depósitos Bancarios] para cubrir 6,84 billones en depósitos bancarios. De los 6,84 billones en depósitos bancarios, el total de efectivo disponible en los bancos es de sólo 273.700 millones de dólares.” (Mish's Global Economic Trend Analysis)
273.700 millones de dólares es una suma despreciable, insuficiente para satisfacer las necesidades hasta de un pequeño pánico bancario. La tormenta ni siquiera ha tocado tierra todavía en la clase media estadounidense, y el sistema ya colapsa. Ciertamente, 2009 será un año frío y sombrío.
El sistema financiero maltratado y sobre-apalancado de EE.UU. enfrenta su mayor desafío en los meses por venir. La frenética búsqueda de capital ya ha comenzado, pero con resultados previsiblemente desalentadores.
Ni China ni los príncipes saudíes están comprando más bancos de inversión en quiebra. Dejarán que lo haga el contribuyente estadounidense. Lo que comenzó como un brillante plan para saldar valores basura respaldados por hipotecas a inversionistas ingenuos en todo el mundo salió repentinamente por la culata y amenaza ahora con llevar al derrumbe de todo el sistema y a un cambio del paradigma del poder geopolítico durante el futuro previsible.
El lunes por la noche, el jefe de la mayoría del Senado, Harry Reid, fue informado sobre la gravedad de la situación en una reunión secreta con el Secretario del Tesoro y el presidente de la Reserva Federal. Las observaciones de Harry Reid constituyen el mejor resumen de los eventos de los últimos 14 meses. Dijo: “Estamos en territorio desconocido, esto es un juego diferente... Nadie sabe qué hacer.”
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Mike Whitney vive en el Estado de Washington. Para contactos, diríjase a: fergiewhitney@msn.com
The Point of No Return | 22-09-2008 - 09:12:37 GMT 1 #
Tancament de Frigo interessos especulatius : El sindicat CCOO va denunciar ahir que el tancament de la planta de Frigo al Poblenou, Sant Marti de Provençals (Distrecte X Barcelona) respon a interessos especulatius. Segons va declarar el secretari general d'aquest sindicat, Joan Coscubiela, aquest «és un cas evident d'intent d'especular amb uns terrenys que són en una zona neuràlgica de Barcelona». Coscubiela va denunciar que alguns dels expedients d'ocupació no es justifiquen amb la crisi financera i va posar com a exemple l'anunci de Frigo de tancar la planta de Barcelona i deixar sense feina 268 treballadors. El secretari general de CCOO també va alertar que el principal problema de les empreses és que ara no tenen diners per al dia a dia i que el retard de les administracions a pagar complica més les coses. Per això proposa al Parlament català i a l'espanyol que «publiquin les dades en relació amb el període que triguen totes les administracions a pagar les empreses que treballen per a ells» i que es comprometin a pagar de manera més ràpida. Coscubiela també va retreure al president de la Generalitat, José Montilla, que la proposta feta al Parlament relativa a oferir crèdits sense interessos i a tornar en cinc anys als aturats que vulguin formar-se no l'hagi pactat amb els agents socials.
Helados Frigo
Tancament de Frigo interessos especulatius | 06-10-2008 - 07:40:32 GMT 1 #
El crepúsculo del capitalismo, por Francisco Puche Vergara : Luchar por combatir un paradigma hegemónico es un paso importante: reduce la ideología dominante de un estatuto hegemónico a un concepto refutado, aunque siga siendo dominante ( T. Spangenberg, Ecología Política, nº 35, 2008)
No es por ponerme solemne, pero asistimos a un especial momento histórico: el sedicente “libre” mercado ha sido refutado.
El término refutación lo tomo en el sentido popperiano, es decir es ese momento de las teorías científicas en el que los hechos, la experiencia, en lugar de corroborar las hipótesis formuladas (en nuestro caso las de la economía neoclásica-neoliberal-capitalista) la desechan. Y como dice David Southwood, Director científico de la Agencia Europea del Espacio, “ la ciencia tiene que ser experimental. La idea más genial puede estar equivocada” (El Público, 2.10.08)
¿Qué dice exactamente Popper, padre de la actual filosofía de la ciencia y acérrimo defensor de la sociedad abierta- léase también “libre” mercado?. Lo formularé enlazando títulos de su bibliografía: que la lógica de la investigación científica ha de transitar entre conjeturas y refutaciones en una búsqueda sin término.
La razón epistemológica de esa propuesta es fácil de entender: parte del axioma de que no es posible atrapar toda la realidad en un modelo o teoría y mucho menos librar a este modelo de sesgo cultural y subjetivo (“ las teorías son nuestras propias invenciones, nuestras propias ideas”, dice Popper). No podemos encerrar lo “infinito” en algo limitado. Es la aporía que Agustín de Hipona propuso al niño de la playa para mostrarle la inefable existencia de Dios.
Pero, ¡qué angustia, andar de refutación en refutación! Popper nos da un respiro con un criterio parecido al principio de precaución, dice:” lo que afirmo es que una teoría bien corroborada es racionalmente preferible a otra peor corroborada... incluso aunque sepamos muy bien que puede llevarnos a un mal fin en algunos casos futuros”.
El modelo neoliberal pretendía ser una de esas teorías provisionales, la mejor ajustada a los intereses generales de los individuos (no digo sociedad dado el carácter epistemológicamente individualista del modelo). La mejor posible, la única posible, incluso, decían sus defensores, habida cuenta que la otra alternativa ( la economía planificada y de propiedad estatal) había sido refutada y desechada por la historia, en el devenir del “socialismo real”.
La Escuela de Chicago, con Friedman a la cabeza, paladines de este modelo, consideraban a la economía como una disciplina del mismo rango científico que la física, por tanto desligada de valores y subjetividades (Naomi Klein ha dado buena cuenta de esta Escuela triunfante en su reciente libro “La doctrina del Shock”)
La aplicación del modelo neoliberal a Chile primero, sin cortapisas bajo la égida de Pinochet, y después a Bolivia, Indonesia, la antigua URSS y finalmente al mundo entero, atestiguan su hegemonía. La enseñanza en las Universidades de medio mundo sigue a píe juntillas los teoremas del “libre” mercado y de la consecuente benefactora “mano invisible”( por eso, con mucha gracia H. Dieterich anunciaba días atrás que se habían suicidado 15 profesores de economía al contemplar la caída de sus creencias. No había sido el caso pero parecía que “nobleza” hubiese obligado)
Nunca, en la historia del capitalismo, el laboratorio para experimentar los supuestos e hipótesis de un modelo basado en la propiedad privada, el “libre” mercado, la competencia, el Estado mínimo, y el equilibrio general procurado por una “mano invisible”, que guiados por el afán individual de maximizarlo todo ( los beneficios, las utilidades, la producción...) iba a procurar el bienestar general y universal, ha estado mejor dotado.
En efecto, no sólo diversos países y el mundo entero, si no empresarios, gobiernos, organismos internacionales, intelectuales y ciudadanos eran creyentes de la última buena nueva de que la globalización neoliberal y las leyes del mercado habían salido de las entrañas de la naturaleza.
Un experimento del capitalismo que ha podido, casi sin trabas, deslocalizar, comerciar, provocar migraciones controladas, especular, monopolizar, hacer propaganda, chantajear, etc., ha tenido todas las condiciones para triunfar y por tanto para afirmarse como la mejor de las hipótesis corroboradas hasta el momento (dejando a salvo las posibles refutaciones en el futuro)
Nunca como ahora, decimos, las posibilidades de mostrar sus excelencias han sido mayores para el capitalismo, pues en los siglos pasados o bien los factores productivos y las mercancías no tenían la movilidad supersónica de este siglo o bien había otras hipótesis en liza, caso del “socialismo real”.
Pero desde 1989, dejado a su anchas, el “libre” mercado lo que ha demostrado es que:
a) Es incompatible con la vida tal como la conocemos: su crecimiento exponencial (a interés compuesto) en un mundo limitado socava los fundamentos ecosistémicos en los que se sustenta la especie humana (efecto Tánatos)
b) Exacerba las desigualdades de partida, condenando a la inmensa mayoría a la miseria material, cultural y moral (efecto Mateo)
c) Es autodestructivo, porque se realimenta exponencialmente a sí mismo con la ponzoña del beneficio, hasta dosis mortales de necesidad (efecto escorpión suicida)
Los apartados a) y b) habían sido largamente anunciados y comprobados antaño, al c) es justamente al que asistimos novedosamente. Que dejado a merced de la mano invisible del “libre” mercado desregulado, el sistema capitalista haya tenido que protagonizar las mayores intervenciones del Estado que se recuerden en su historia no deja de ser una refutación definitiva de tal sistema.
Las tres imágenes que acompañarían a este momento histórico podrían ser: la del oso polar hundiéndose con el Ártico; la de la gente modesta en la Ciudad de Nueva Orleáns a merced del Katrina; y la del Secretario del Tesoro usamericano, Sr. Paulson, (ex directivo de la Goldman Sachs, la mayor banca de inversiones del mundo, recientemente rescatada del naufragio) hincando una rodilla delante de la presidenta del Congreso, sra. Pelosi, pidiéndole postrado que apoyase el plan de ayudas para rescatar del hundimiento al sistema (el relato que de este episodio hace el famoso economista Krugman incluye la broma de la presidenta contestándole: “no sabía que fuese usted católico”)
Obviamente, el capitalismo ha sido refutado y está en su crepúsculo, pero la agonía puede ser duradera y perniciosa por lo que está pidiendo una eutanasia asistida.
Se impone un nuevo paradigma, en el sentido kuhniano, para acabar con esta pesadilla de la miserabilización y posible autodestrucción del mundo humano.
Para esta necesaria sustitución, resulta pertinente desempolvar el viejo eslogan de Rosa Luxemburgo, pero adaptado a los tiempos, que vendría a profetizar aquello de: ecosocialismo o barbarie.
Málaga a 5 de octubre del 2008, año crepuscular.
El crepúsculo del capitalismo | 08-10-2008 - 11:50:14 GMT 1 #
Datos y caprichos, por Santiago Alba Rico : Lo contrario de un “dato” es un “capricho”. Dato –participio latino de “dare”- es todo aquello que no hemos elegido, lo que se nos impone desde fuera y desde el principio, lo que nos viene dado. Hay “datos” que son verdaderas donaciones, donativos, dones, gracias recibidas por cuyo advenimiento sólo podemos –precisamente- dar las gracias: la lluvia repentina que salva la cosecha o el beso inmerecido de la amada. Y hay también “datos” que se experimentan más bien como límites o maldiciones y frente a los cuales los seres humanos apenas si pueden protegerse: el huracán Ike, la irreversibilidad del tiempo, la finitud de la vida. En conjunto, podemos decir que el hecho de que, junto a decisiones y caprichos, haya habido siempre “datos” –límites recibidos o donados desde el exterior- forma parte de la condición humana y hasta de lo mejor de ella: con las cosas dadas , con las cosas “caídas del cielo”, con las cosas que que no hemos elegido, se hacen también las grandes pasiones y las grandes novelas.
Uno de los aspectos intrínsecamente liberadores o libertarios del capitalismo es su permanente rebelión contra los “datos”; es decir, su negativa prometeica a aceptar nada “dado”, sobre todo si viene dado por la Naturaleza. Si en Chile hay glaciares formados contra nuestra voluntad hace miles de años, la Barrick Gold los dinamita y disuelve en pocos meses con cianuro de sodio. Si en el Amazonas crecieron durante centurias grandes selvas sin nuestro permiso, Cargill y Bunge se encargan de hacerlas desaparecer a razón de tres kilómetros cuadrados por hora. Si la evolución biológica diversificó sin nuestra intervención, a lo largo de millones de años, una riquísima flora y una variadísima fauna, Monsanto, Shell, Boeing -entre otros- están colaborando ahora en la tarea de desembarazar al planeta de 16.000 especies animales y vegetales en los próximos treinta años.
Esta rebelión capitalista contra los “datos” ha impuesto, a nivel subjetivo, un concepto de la superación personal asociada, no a la ética o al trabajo colectivo, sino al record: las ganancias necesariamente crecientes de las multinacionales son el modelo de los deportistas de élite, pero también de los más pedestres consumidores: Joey Chestnut es el hombre que más hot-dogs puede comer en 12 minutos (66), Tudor Rosca el que más veces puede masturbarse en 24 horas (36), Cindy Jackson la que más operaciones de cirugía estética se ha dejado hacer (47). En términos humanos, el “dato” por excelencia es el cuerpo, con su inevitable efecto colateral: la muerte. A lo largo de los últimos milenios de civilización, los humanos han recibido un cuerpo individual, una especie de soporte dúctil sobre el que distintas fuerzas escribían sus cifras y mensajes. Una de esas fuerzas era la cultura, la otra el tiempo. Tendedero de ropa y roca erosionada, en la cara de un humano la sociedad colgaba sus adornos y sus símbolos; en la cara de un ser humano se acababa haciendo piadosamente visible la vejez. El capitalismo rebelde no reconoce ni siquiera la existencia del Tiempo. España, por ejemplo, es el primer país de Europa en operaciones de cirugía estética, sólo por detrás de EEUU y Brasil a nivel mundial. Con 400.000 intervenciones al año, 900 al día, los españoles gastan 300 millones de euros en frenar u ocultar los estragos del tiempo o en adaptar sus pechos y sus orejas a patrones publicitarios. El 10% de los operados son menores de edad y ningún otro país opera a tantos jóvenes entre 18 y 21 años. Por lo demás, un día cualquiera tomado al azar el 25% de las occidentales está siguiendo una dieta; el 50% está terminándola, rompiéndola o comenzándola; y el 75% se sienten desgraciadas; es decir, gordas. La industria dietética mueve al año 30.000 millones de euros; la cosmética, 20.000 millones. O lo que es lo mismo: el equivalente a 400.000 guarderías y medio millón de clínicas infantiles.
¿Y todo esto por qué? Un artículo del diario español El País (“bisturí para todos”) lo explicaba ingenuamente y sin tapujos: “para no perder oportunidades laborales a causa de unas ojeras”. Es decir, el capitalismo siempre rebelde contra los “datos” construye ciudadanos sumisos al mercado que deben comportarse al igual que las otras mercancías: deben aparecer siempre nuevas, flamantes, sin rastros de deterioro o decadencia si quieren conservar su valor económico. El coste ecológico de esta negación de los límites es de sobra conocido, pero se atiende menos a sus consecuencias sociales y psicológicas. La misma renovación acelerada de las mercancías que derrite glaciares y derriba bosques, impone subjetivamente el desprecio por la enfermedad y la vejez, el terror criminal a la muerte, el rechazo de los pobres y los inmigrantes (tan corporales todavía) y el delirio despilfarrador de una inmortalidad ilusoria y egoísta.
El capitalismo libertario ha convertido todos los “datos” en “caprichos”: podemos ya escoger el sexo de nuestros hijos lo mismo que el modelo de nuestro coche; el tamaño de nuestra nariz y nuestra marca de cereales; una cara nueva y un teléfono nuevo. Pero ¿somos nosotros los que elegimos?
En todo caso, lo único que no podemos decidir, lo único que sigue siendo un “dato” es el capitalismo mismo y su mercado como marcos naturales de toda decisión. Lo único que se acepta como irremediable (don y maldición según los casos) es el capitalismo y sus personificaciones: el hambre, la pobreza, la enfermedad, la desaparición de las especies y los glaciares, el paro, el trabajo precario, las víctimas del Katrina, las víctimas del Pentágono, la ignorancia suicida de los consumidores.
Pero no nos equivoquemos: el hambre, la pobreza, la desaparición de las especies y los glaciares, el paro, el trabajo precario, las víctimas del Katrina, las víctimas del Pentágono, la ignorancia suicida de los consumidores no son “datos”: son el “capricho” de unas cuantas multinacionales y unos cuantos gobiernos. Les podemos dar las gracias o podemos maldecirlos. Podemos –mejor aún- rebelarnos contra ellos.
Datos y caprichos | 10-10-2008 - 07:27:03 GMT 1 #
Refundar el capitalismo o refundar la democracia y el socialismo, por Manuel Espinar : Paradójicamente, el exterminador se presentaba a sí mismo como la víctima: en la literatura del oeste al piel-roja se le asignó el papel de malvado que mataba a los colonos y les arrancaba las cabelleras. Cuando lo que hubo fue una aniquilación sistemática de unas comunidades y de sus culturas...[...]. De todo ello solo quedó el afán del imperio y la convicción de una superioridad racial y moral que ha seguido sirviendo para legitimar el exterminio de < salvajes malvados>, desde Wounded Knee hasta Irak o Somalia, pasando por el linchamiento habitual de negros
Josep Fontana
Toda clase dominante se ve obligada,
Para conseguir sus objetivos, a
Presentar sus intereses como el interés
Común de toda la sociedad; esto es:
A dar a sus ideas la forma de la generalidad,
A presentarlas como las únicas razonables,
Las únicas válidas de modo general...
Carlos Marx.
Zapatero lucha por estar en el club de los 20 más 1. Al parecer es fundamental estar en ese Club de los elegidos, pues ellos serán los que refunden el capitalismo del siglo XXI.
Es curioso que los sesudos dirigentes políticos nos hablen de la crisis económica como si se tratase de que una parte del sistema hubiese fallado. Según ellos la falta de control sobre el sistema financiero es lo que ha hecho que unos desaprensivos y avariciosos capitalistas sean los responsables de esta crisis.
Como siempre las clases dominantes del actual sistema económico y político global no van a admitir que han fracasado y que es el sistema en su totalidad el que nos lleva a la catástrofe de todo el género humano. Ellos pretenden presentarnos los problemas de forma aislada. Para ellos, el que haya 900 millones de hambrientos no tiene nada que ver con el sistema económico global que lo controlan unas cientos de multinacionales. O que las guerras no tengan el mismo origen, el saqueo de las riquezas de los pueblos. Pero que las clases dominantes actúen así es lógico, es su obligación.
El trabajo de los explotadores es explotar. Los explotados su obligación es revelarse y luchar por su liberación.
El drama que vivimos es que parece que todos tienen el mismo discurso, todos tratan los temas aislados, como si esta crisis nada tuviese que ver con la cultura dominante consumista penetrada ampliamente en nuestra sociedad. O las guerras con el hambre, y el hambre con el cambio climático, o el cambio climático con las formas de cultivar y la propiedad de las tierras ( por ejemplo, en Brasil el 2% de la población es dueña del 60% de la tierra), o con las redes de comercialización de los productos o como y quien controla todos los organismos internacionales donde se deciden las cosas.
A estas alturas alguien se puede creer que vivimos en democracia, si esta se entiende por la participación de los pueblos en la toma de decisiones que nos van a marcar las formas de nuestras vidas. Está claro que son los lobbies empresariales y financieros los que mandan en el mundo. Los parlamentos son pequeños escenarios de teatro de marionetas. Antes del inicio de cualquier sesión ya se conoce el final.
Y si alguien tiene alguna duda, vamos a repasar algunos pasajes del libro de Brzezinski “El gran tablero mundial. La supremacía estadounidense y sus imperativos geoestratégicos” del que fuera consejero para la seguridad nacional de los Estados Unidos desde el 1977 al 1981.
“…Pág. 31...el alcance y la penetración del poder global estadounidense son únicos. Además de controlar todos los océanos y mares del mundo, los estados Unidos han desarrollado una capacidad militar activa en el control anfibio de las costas que les permite proyectar su poder tierra adentro….”
..Sus legiones militares están firmemente asentadas en las extremidades occidentales y oriental de Euroasia y también controlan el golfo Pérsico. Los vasallos y tributarios de los Estados Unidos, algunos de los cuales ansían verse ligados a Washington por unos vínculos más formales, salpican el continente euroasiático en toda su extensión…”..Estados Unidos han ampliado su liderazgo en la explotación de los últimos adelantos científicos para los fines militares, creando por lo tanto un establishment militar sin par desde el punto de vista tecnológico.”
Pág. 33:..Estados Unidos tienen la supremacía en los cuatro ámbitos decisivos del poder global: en el militar, en el económico, en el tecnológico y en el cultural……El sistema global estadounidense pone un énfasis en la técnica de cooptación (como en el caso de los rivales derrotados: Alemania, Japón y recientemente, incluso Rusia)mucho mayor que la ponían los viejos sistemas imperiales…. Todo lo anterior se refuerza con el impacto masivo de la dominación estadounidense sobre las telecomunicaciones globales, las diversiones populares y la cultura de masas y por la influencia potencialmente muy tangible de la tecnología punta estadounidense y de su alcance militar global…..Los programas de televisión y las películas estadounidenses representan alrededor de las tres cuartas partes del mercado global…
Pág.: 35.Al atractivo e impacto del sistema político democrático estadounidense se ha sumado la creciente atracción del modelo económico empresarial de este país, que pone el acento en el comercio libre global y en la competición sin restricciones. A medida que el estado del bienestar occidental- e incluso el modelo alemán de codecisión entre empresarios y sindicatos- empieza a perder ímpetu económico, son cada vez más los europeos que se muestran convencidos sobre la necesidad de emular a la cultura americana estadounidense, más competitiva e incluso despiadada, si se quiere evitar que Europa pierda aún más terreno. Incluso Japón se reconoce que un mayor individualismo en el comportamiento económico es un ingrediente necesario del éxito económico….. Que la búsqueda del éxito individual realza la libertad al tiempo que genera riqueza… “ La mezcla resultante de idealismo y egoísmo es una combinación potente.”…Es una doctrina que atrae a las personas enérgicas, a las ambiciosas y a las muy competitivas.”
“..A medida que la imitación de los modos de actuar estadounidenses se va extendiendo en el mundo, se crean las condiciones más apropiadas para el ejercicio de la hegemonía indirecta y aparentemente consensual…….por lo tanto, la supremacía global estadounidense está apuntalada por un elaborado sistema de alianzas y de coaliciones que atraviesan literalmente el Globo…..La OTAN, El Foro de Cooperación Económica Asia –Pacifico (APEC), Los acuerdos especiales sobre seguridad en el golfo Pérsico, especialmente después del castigo contra Irak, han convertido a esa región- vital desde el punto de vista económico- en un coto vedado militar estadounidense. Incluso el espacio ex soviético está penetrado por diversos acuerdos patrocinados por los Estados Unidos para una cooperación más estrecha con la OTAN, tales como la Asociación para la Paz………..
Pág. 37.. Además, también debe incluirse como parte de sistema estadounidense la red global de organizaciones especializadas, particularmente las instituciones financieras internacionales. FMI y BM…En realidad, empero, son instituciones fuertemente dominadas por los Estados Unidos y sus orígenes se remontan a iniciativas estadounidenses, la conferencia de Bretton Woods de 1944….
..A diferencia de lo que ocurría con los imperios anteriores, este vasto y complejo sistema global no es una pirámide jerárquica. Los Estados Unidos están situados más bien en el centro de un universo interconectado, un universo en el que el poder se ejerce a través de la negociación constante, del dialogo, de la difusión y de la búsqueda del consenso formal, pese que el poder, en el fondo, se origine en una única fuente: en Washington DC………..
La cosa esta clara, el poder está en Washington DC. Es por ello que todos quieren ir. Es posible que se reúnan el Club de los 21 y nos dirán que son la Comunidad Internacional y si no es en esta reunión, será en las siguientes, que como muy bien nos dice Brzezinski , el Poder se ejerce en la negociación constante y en la búsqueda del consenso formal, pese que el poder tiene una única fuente. El Imperio.
¿Hablaran en este club de las causas que hacen que una persona muera de hambre en el mundo cada cuatro segundos? ¿Cuántos millones de dólares van a dedicar para erradicar el hambre?. Ya lo sabemos, En este mismo año en la cumbre de la FAO en Roma ya se habló de esto y dijeron que solo con el 10% de los gastos militares mundiales se podía resolver el problema del hambre en el mundo. Pero ya hemos oído lo que nos cuenta el señor Brzezinski sobre la hegemonía militar. Tienen que mantener su Coto Vedado Militar en el Golfo Pérsico, pues es un región vital desde el punto de vista económico. Era fundamental ocupar Irak. El guion de la hegemonía global lo requería.
En esa reunión de Roma de la FAO (organización de Naciones Unidas para la agricultura y la alimentación) cuando hablaron de las causas de la espectacular subida de los precios de los alimentos, entre otras cosas también apuntaban a la especulación de los fondos de alto riesgo.
La gente debería de saber que una de las nuevas ocupaciones del señor Aznar es precisamente la de estar en el consejo de administración de uno de estos bancos de inversión, con sede en Londres y que opera desde las islas Caimán.
¿Acordarán en esta refundación del capitalismo, la prohibición de los paraísos fiscales y de estos fondos especulativos que generan millones de víctimas mortales al año?
¿Cómo se tiene que calificar a los responsables de que ocho millones de personas mueran al año por falta de comida, y de ellos cinco son niños? Las fotos que a veces nos muestran en televisión de esos niños a punto de morir por desnutrición, parecen aterrados, bien podríamos llamar a los responsables de su muerte Terroristas.
Al mismo tiempo que en unos foros se hablaba del hambre en el mundo, el Instituto Internacional de Investigación para la paz con sede en Estocolmo, nos daba unas cifras de los gastos militares del 2007 que confirman las prioridades del Capitalismo del siglo XXI y lo que cuesta mantener el control militar del mundo como afirma el señor Brzezinski.
El gasto de armas en el mundo en el 2007 fueron 847.500 millones de euros, un 45% más que en el 1998. Esta cantidad representa 190 veces las ayudas comprometidas en la cumbre de la FAO que antes citábamos. De todo este gasto militar, el de Estados Unidos solo, representa el 45% del total. Este es el coste de defender la Democracia en el mundo.
¿En este Club de la refundación del capitalismo hablaran de la Paz en el mundo y de frenar la carrera de armamentos? ¿Hablaran de refundar la ONU y que todos los países tengan los mismos derechos y las mismas obligaciones?¿Prohibirán la presencia de bases militares extranjeras en otros países?.
Brzezinski también nos habla del dominio cultural y el de la información. Son los cuatro ejes en los que basan su dominio. Pero su dominio no sería posible sin la colaboración de los Vasallos como el mismo los califica. El describe de forma clara el conjunto de redes que ellos tejen para mantener su dominio.
La crisis actual es una crisis no solo financiera, es en el fondo una crisis de la actual hegemonía estadounidense. Y quizás ellos habrirán un nuevo proceso de recomposición de poderes para mantener la esencia del sistema económico y político actual.
Nuestra tarea es romper esa telaraña que nos asfixia y hace que muera una persona cada cuatro segundos. Y tenemos que recuperar la política para la conquista de nuestros derechos.
Tenemos que construir un movimiento en defensa de la democracia, tenemos que exigir el derecho a participar. Ya sabemos lo que ha dado de sí el capitalismo, no queremos que se refunde el sistema que excluye a la mayoría de la población mundial.
La actual crisis ha puesto en evidencia su inviabilidad, porque el planeta tierra no lo puede soportar. ¿Como puede ser viable un sistema que se base en personas despiadadas, egoístas, el triunfo individual, como nos describe este señor?
Tenemos grandes razones, pruebas de que esto ya no marcha, pero los que nos decían representar, están ausentes, unos cooptados y otros en sus labores (la pelea).
En internet, podemos leer todo tipo de artículos que nos cuentan todas las maldades de este sistema, sin embargo encontramos serias dificultades para aunar los esfuerzos necesarios para romper el cerco mediático e intervenir en la sociedad,es decir, hacernos visibles en la vida cotidiana de la gente en los barrios, en la sociedad.
Es urgente abrir espacios de encuentro desde la base, en los barrios o pueblos. No podemos esperar, tenemos que decidir también aquí, como debemos organizarnos para poder participar en la nueva etapa política que se está abriendo en el mundo y que puede marcar el rumbo de este siglo.
Ya en el año 2004 la Asociación Haydée Santamaría publicaba Cuadernos para la Resistencia y terminaba con estas líneas:
“Si queremos, podemos pararlos. Las movilizaciones después del 11 M. sacaron del gobierno a Aznar, es una muestra de las posibilidades que tenemos. Es verdad que después del triunfo del PSOE, parece que todo ha vuelto a su cauce y ya no hay guerra. Pero tenemos que pensar también en nuestras formas de trabajo, que muchas veces son muy sectarias e impiden llegar a sectores más amplios de la población. No tenemos que olvidar que somos la mayoría los que sufrimos las consecuencias de esta brutalidad neoliberal, hemos aprendido que podemos unir y organizar las luchas en todo el mundo, el Internet nos ha permitido coordinar lo que hasta hace muy poco tiempo nos hubiese parecido imposible. Las relaciones horizontales que este movimiento ha creado y de democracia de base ya es imparable, ahora ya depende de nuestra voluntad y de nuestro compromiso.
Es hora del rencuentro y de sumar. El siglo XX ha terminado con el triunfo de las fuerzas más reaccionarias del planeta, sin embargo, focos de resistencia aparecen por todas partes en el mundo.
Es una responsabilidad de todos los que decimos que otro mundo es necesario, encontrar un espacio de encuentro que abra la posibilidad de establecer calendarios de debate y trabajo que nos permitan frenar a los golpistas y articular el movimiento popular. No tiene razón de ser, que la izquierda siga troceada como un salchichón por “razones teóricas” escritas hace más de un siglo. Si nos viesen aquellos revolucionarios, hoy, nos echarían al basurero de la historia por intentar usarles como cuartada para justificar nuestra incapacidad organizativa Y POLÍTICA.
Existe una receta para hacer que la humanidad progrese y esa receta no se llama capitalismo, sino socialismo. Hay un camino a la izquierda y debe construirse con todos los elementos positivos del pasado y con las nuevas realidades y capacidades del presente.”
“Desde la modestia de nuestro Centro Social, desde nuestro compromiso con nuestro pueblo, queremos participar con nuestro pequeño esfuerzo en esa lucha por el tiempo y el espacio necesarios para abrir los caminos de la libertad.”
“Espacios para el encuentro y el Tiempo para vivir y no para matarlo.”
Hoy, cinco años después, estas reflexiones tienen más vigencia y también más urgencia.
No hay tiempo que perder, pues hay un presente que ganar.
Refundar el capitalismo o refundar la democracia y el socialismo | 02-11-2008 - 11:16:55 GMT 1 #
La estupidez: desde el calentamiento terrestre al calentamiento financiero
Eduardo Rosenzvaig
herramienta.com.ar
1. Crisis y sueños
Hay una película del director japonés Akiro Kurosawa llamada Los sueños. Son los sueños del realizador. Fue una de sus postreras creaciones, hace ya muchos años. Y lo que yo tengo para mí son sueños de aquellos sueños filmados por Kurosawa.
Había uno que lo recordaré ahora tal y como lo tengo hoy, a tantos años en la cabeza, con las imperfecciones del sueño. Se ve a una madre con su hijita junto al mar. Desde el horizonte marino, con un cielo de color impreciso, a la madre le llega de pronto la visión de un estallido rojo, como un pequeño hongo rojo. La madre no sabe de qué se trata. Se acerca un hombre que también mira y ella le pregunta qué fue eso. “Estalló una usina nuclear”, responde el hombre. “¡¿Y ahora?!”, dice la madre. “Ahora… ahora… vendrá una nube color rojo desde el lugar de la explosión que matará a las plantas y a los pájaros…” “¡Oh!, qué terrible”, desespera la madre. Entonces se ve avanzar una nube roja desde el horizonte marino que los envuelve íntegramente a los tres. La madre abraza interminable a su niña, preguntando al hombre: “¿Y ahora?” El hombre observa el horizonte y responde: “Ahora… ahora vendrá una nube amarilla que matará inmediatamente a todos, los seres humanos”. Petrificada, muda, la madre abraza a su hijita. La nube roja se disipa y, desde el horizonte, viene otra nube magnífica y bella de densidad amarillenta. “¡¿Por qué?, ¿por qué?, ¿por qué ocurrió esto?!” grita la madre mientras la niebla amarilla los va envolviendo. El hombre reflexiona: “Por una estupidez”.
Sí, había ocurrido la peor estupidez.
Finales de octubre de 2008. En la Cumbre Mundial reunida en Pekín para tratar el calentamiento global, las naciones ricas impusieron un cambio en la agenda. Decidieron tratar la crisis financiera global. No cómo salvar la vida sino cómo salvar los bancos. No de estrategias para proteger al vasto genoma humano, sino de estrategias para proteger las ofuscadas burbujas hipotecarias. No de amparar células sino de amparar títulos de bolsa. En el fondo de la cumbre, sobre el horizonte con un cielo de color indefinido, ocurrió un estallido. Primero avanzó una nube roja, detrás la gran niebla amarillenta. Cubrió a todos los asistentes sentados. Alguien preguntó “¿por qué?” Alguien, bebiendo de un vaso de agua en plástico impecablemente higiénico, contestó: “Por una estupidez”.
Ya no se trata de otra cosa la suerte de la Tierra. La sensibilidad contra la estupidez. Una pócima de lucidez contra tanta baqueteada ineptitud.
Tuve un sueño.
Octubre 13, 2008, lunes, se anuncian las cifras gigantescas que Europa, siguiendo a Estados Unidos, lanzará no al mercado financiero como se creía, sino en devolución a la Tierra, evitando un colapso global por efecto invernadero. Las acciones suben con la sorpresiva noticia.
Alemania compromete en el rescate de la Tierra 480 mil millones de euros; Francia, 360 mil millones; Holanda 200 mil millones; Austria y la España del socialismo, 100 mil millones cada una. Todo ello, más los aportes de Gran Bretaña y otros países europeos trepan a la cifra jamás oída de 2.2 billones de dólares, los cuales, agregados al monto de los EE. UU., hacen 3 billones.
Ese mismo día Berlusconi, primer ministro de Italia, en un banquete en su honor desde la Casa Blanca, dice: “Confiamos en el Presidente (Bush) que tuvo el coraje de poner en práctica lo que consideraba justo, lo que debe hacer para sí, para su pueblo y para el mundo”.
Estados Unidos, el mayor emisor de gases invernadero y el segundo mayor emisor per cápita después de Australia, decidió que esas fortunas salidas del Tesoro público, es decir de la sociedad, no irán a parar a los gigantescos bancos privados apostadores en el Casino de hipotecas y sus acciones en Bolsa, sino a la Tierra que espera la última oportunidad para salvarnos todos. Las industrias que utilizan carbón como fuente de energía, automóviles, chimeneas y otros subproductos lanzan a la atmósfera en CO2 el equivalente de 6.000 millones de toneladas de carbón puro cada año. El equivalente a una mochila de mil kilos de carbón por habitante en el mundo cada año a la atmósfera. Lo sabemos. Esta concentración atmosférica se incrementó en un 31% desde el año 1750, y ahora es más alta que en cualquier momento de los últimos 40 millones de años. Lo sabemos. Los cálculos eran que, para el 2050, la cuarta parte de todas las especies de plantas y animales terrestres estarán exterminadas. Pero ahora, esta inyección única de capitales varía la filosofía.
La década de los 90 fue la más caliente de los últimos mil años, pero el dinero salvará la Antártida que, si se funde, el nivel del mar aumentaría 61 metros. Indonesia podrá salvar en los próximos meses las 128 especies de mamíferos y 104 de pájaros al borde de extinción. Los Estados Unidos proponen recuperar ya no el 11% de sus residuos sólidos (frente al 30 de Europa) sino el 100%. Estamos al borde de otro mundo posible. Brasil reforestará el equivalente a la superficie de Bélgica que deforestó en los años 90. Entre 2005 y 2007, el Ártico perdió en hielos, según la NASA, el equivalente a dos Españas. Nunca más.
Michael Moore, que había injuriado, en medio del colapso financiero, diciendo que Wall Street y sus aliados crearon el desastre para robarse luego todo “como bandidos”, saqueando cada dólar del Tesoro, acaba de retractarse, porque ahora el esfuerzo será detener la bomba de relojería planetaria. Entre otras miles de iniciativas y millones de puestos de trabajo creados para el freno al calentamiento global, está el llenar un planeta de árboles. Un árbol elimina una tonelada de CO2 a lo largo de su vida. Lo sabemos. Con algunos árboles eliminamos un automóvil. Sabemos también que consumir alimentos frescos es racional, porque producir comida congelada dilapida diez veces más energía. Sabemos asimismo que la fabricación de papel reciclado consume entre 70 y 90 por ciento menos energía y evita la deforestación. ¡Por fin sabiendo tanto se está haciendo más!
Se inició pues la era de la “justicia climática”. Los contaminadores de antaño restauran las heridas terrestres, todo gracias a la genial, humanitaria epopeya de no subsidiar a las finanzas de los ricos, sino de darnos una última chance a todos.
2 Crisis y pesadillas
Salidos de los sueños para penetrar en los reinos de la pesadilla, habrá que formular aunque sea una pregunta. La pesadilla es un sueño poblado de imágenes espantosas. Respiran dificultosamente las células, y ellas mismas, bajo este gravoso sitio de monstruos, se preguntan: ¿Cuál es el pronóstico para la vida bajo esta situación de crisis del capitalismo? No podemos dejar de contestar a la pregunta, porque no podemos dejar de darnos tareas a lo que vendrá. ¿Pronóstico para la vida? ¿Cómo definir a las pesadillas?
Keynes escribía que en el siglo XIX se formó una amplia, poderosa y respetable clase de personas acomodadas y muy ricas que no poseían inmuebles, tierra, empresas ni metales preciosos, sino únicamente un título de renta anual en dinero legal. El rentista fue el orgullo del siglo XIX. Los capitales de los rentistas, concentrados en poderosos bancos, crearon la bancocracia. Los bancos tomaron a las industrias para sí y pasaron a determinar la política estatal, orientándola hacia un nuevo reparto del mundo. El gigantesco crecimiento de los medios de comunicación -de navegación, ferrocarriles, telégrafo eléctrico, canal de Suez y otros- crearon el mercado mundial. La producción e intercambios crecían geométricamente pero los salarios permanecían estables. Con los avances tecnológicos y de la productividad, los depósitos se llenaban de productos sin colocar, así que el negocio resultaba cada vez más el dinero. La crisis del capitalismo de 1907 apresuró los preparativos para un nuevo reparto del mundo colonial, y de los territorios adonde exportar mercancías que no podían colocarse, y de capitales que no hallaban expresión para el beneficio de los rentistas. La salida a esta crisis mundial fue una guerra mundial. Con destrucción, la guerra mundial corrigió los parámetros mundiales. Se mancilló a la tierra, se envenenaron sus aguas, se arrancó de ella lo posible para continuar engordando ejércitos que se exterminaban de trinchera a trinchera un momento después.
La guerra destruyó los almacenes atiborrados de mercancías sin colocación entre los vencidos, destruyó el paro forzoso aniquilando seres humanos, destruyó las fábricas competitivas, así que recién entonces se pudo volver a empezar de nuevo, bien, sin angustias, por lo menos sin la angustia de las mercancías no colocadas, pero apareció la angustia de la revolución. Se derrotaron, degeneraron e infamaron las revoluciones muy rápidamente. Pudo volverse a producir con salarios inamovibles después de haber acabado, hacia 1923, con las revoluciones de los hombres que volvían perturbados de los frentes de guerra.
Pero la sobreproducción volvió a instalarse rápido en el horizonte económico. Ahora, además, ocurría que el mercado mundial, eslabón de enlace entre los mercados nacionales, se desorganizaba por los desajustes del sistema crediticio dejado por la guerra. Una de las causas del desbarajuste fue que los países acreedores y, ante todo Estados Unidos, obligaban a los países deudores a que saldasen sus cuentas con oro y ello impedía exportar a los propios países acreedores. A los deudores se les acabó el oro rápido.
En marzo de 1929 Estados Unidos alcanzó el menor porcentaje de desocupación conocido, un 0.9%. Parecía que la prosperidad no tenía fallas. La prosperidad era emocionante. Pero la economía norteamericana se basaba en los créditos fáciles y en empréstitos a Europa para subordinarla. Los créditos fáciles empezaron a no pagarse y a retrasarse la devolución de los empréstitos europeos. La emisión de títulos resultó exorbitante. A finales de ese año 29 del Wall Street próspero no quedaba nada. Muchos millonarios se tiraron por última vez en la historia desde los pisos altos de los rascacielos. En 1930 se intentó corregir la crisis emitiendo más títulos, pero el paro forzoso estaba ya en el 7.8% y en 1933 alcanzó un 25.1%. Uno de cada cuatro obreros industriales estaba en la calle mendigando. Cinco mil bancos en unos meses fueron tragados por las ballenas bancarias. Como el oro desaparecía rápido, en 1933 Estados Unidos suspendió la convertibilidad del dólar en oro. El gobierno obligaba a cada ciudadano a entregar el oro al Tesoro. Se nacionalizó el oro y devaluó el dólar. Por ley el contenido de oro de un dólar disminuyó en un 40%, de ese modo se aumentaban las reservas, pero la gente pobre perdía los pocos ahorros. La inflación se tragaba los bolsillos de los trabajadores. Francia, Bélgica, Holanda, Italia, Suiza de inmediato hicieron lo mismo. El paro crónico en los Estados Unidos se mantenía en un 16.7% en el año de 1939. La salida a la crisis volvió a concebirse fabricando armas. Alemania por ejemplo, entre 1931 y 1935 perdió casi el 90% de su oro, pero invirtiéndolo en fábricas de armas, y sacando a los obreros del hambre con puestos en fábricas de armas. El arma también es una mercancía. Para realizarla se necesita un mercado que es la propia guerra, porque si no se consume, los depósitos continúan invariablemente creciendo como en los de cualquier tienda. Millones de hombres se preparaban para comer armas, fecundar a sus mujeres con obuses, reemplazar a las aves con bombarderos y a los peces con acorazados. Millones de hombres se salvaban con las armas. La “salvación” fue un esbozo de la tempestad.
En esos años 30, las potencias capitalistas líderes, para liquidar las consecuencias de esta crisis inaudita y a costa de otros países competidores, constituyeron bloques financieros y comerciales. Gran Bretaña el suyo, Francia, Japón, Alemania e Italia, cada uno los suyos. Luego se redujo el comercio multilateral. Se marchaba pues a la segunda guerra mundial por otro reparto más duro y colosal. Una guerra que estragara la tierra. Que estragara el concepto de lo humano. Auschwitz fue la alegoría más ordenada en la solución de la crisis: “El trabajo os hace libres” en la entrada de los campos a los esclavos, y desparecido el salario en la desenfrenada quimera de una clase que decía: por fin fábricas sin salarios y cámaras de gas en vez de jubilaciones. Cincuenta millones de muertos abonaron el envenenamiento general de las aguas, de la atmósfera, de los campos y de las ciudades destrozadas. Las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki fertilizaron centenares de pruebas atómicas bajo tierra y sobre tierra, donde se ensayaba por abajo y por arriba para una guerra final.
Los bancos hiperengordaron a inicios de la década de 1970 con el cebo de las empresas extractoras de petróleo. Una masa inverosímil de capitales volátiles, los petrodólares, buscaban una colocación rentística. En vez del rentista individual del siglo XIX, el rentista corporativo. Hubo una crisis aguda del sistema. No había dónde colocar tal masa de petrodólares y se pensó, naturalmente, en otra gran guerra. Pero distinta. Se echó mano para ello a una teoría económica en descrédito, atrincherada en la rica Universidad de Chicago. Una teoría que sostenía crear dictaduras en el tercer mundo bajo una comandita de economistas y militares, obligando esa sociedad, en dichos estados, a tomar créditos externos fabulosos para ellos mismos saquearlos como grupo fundante luego, pasando los depósitos a los propios bancos de los créditos. La deuda externa se multiplicó por diez en unos meses. Créditos externos para obligar a cerrar fábricas, para dejar saneadas las empresas estatales de servicios públicos e indemnizados los trabajadores de manera que las empresas sean rematadas bajo el concepto de privatización; créditos externos para atraer empresas mineras contaminantes; créditos externos para dejar a millones de hombres sin nada y créditos para cerrar las escuelas públicas que ya no necesitarían esos hombres sin nada, y créditos externos para achicar el Estado ahora innecesario para hombres sin nada, creando un Estado pequeño y consumado en la praxis para hombres que se quedaran con todo. Que los seres sin nada de golpe, apoyasen el proyecto con los dientes, bajo la consigna de que “estamos mal pero vamos bien”. El contrato social propuesto desde arriba decía: “ustedes roben todo lo que quieran por abajo a cambio de dejarnos robar a nosotros lo que deseamos por arriba”. La llave simbólica para esta guerra se llamó “ajustes”. Había que ajustar esta posmodernidad sin absolución. La deuda externa de los países sumergentes fue la forma inédita que adoptó la guerra.
La crisis se resolvía con otra categoría de guerra. La exclusión abrazó como un incendio al mundo. Países que desaparecían en unos meses. Desde Estocolmo y otras conferencias internacionales, la nueva conciencia ambiental impugnaba la locura de los directores de la guerra. Los dos sujetos sociales que no cabían en el nuevo modo de producción bajo condiciones de esta guerra, los dos sujetos sociales enviados como soldados de infantería a la primera línea del frente, fueron los jóvenes y los viejos. No había lugar productivo para ellos. Se los consideró un “gasto”. Totalmente improductivos e innecesarios los jóvenes, lo que otrora se llamaba “juventud divino tesoro” en la voz de Darío, se echó a un desagüe, a un albañal. Ni siquiera interés en un “mercado de trabajo flotante”, herramienta de compresión de salarios. Los hombres clamaban la gracia de un puesto donde ser explotados hasta la exculpación. Los jóvenes pasaron a ser los “nuevos indios”. A los jóvenes pobres se los exterminaba con drogas impuras y gatillo fácil en las calles de las ciudades entusiastas del mercado. A los viejos, como en la Argentina de los años 90, con suicidios.
El neoliberalismo cayó estrepitosamente. Cayó con explosiones sociales y muertos en las calles. Pero en la posguerra de la última década, se inició una nueva vuelta al rentismo, ahora con las burbujas hipotecarias lanzadas al mercado de valores. Cosechó miles de millones en ganancias. Se creó lo que alguien titulaba “el futuro”, esto es un presente repetido de ganancias ilimitadas. Con los fondos de pensión de millones de trabajadores colocados en el casino, cosechó fortunas sin misericordia. Las ganancias eran netas, pero las pensiones quedaban en un limbo, peor, en fichas para la probabilidad del cero. Mientras tanto, aparecían los índices excitados, desconcertantes, turbadores del calentamiento global.
Cuando ya no hubo dónde colocar más burbujas financieras en alza, teniendo en cuenta que en las bolsas del mundo se juega por dinero cada día el equivalente a medio siglo del comercio mundial, la burbuja reventó y se nos dijo que esta será la peor crisis conocida del capitalismo en su historia. Entonces no se salió a salvar a los seres humanos, parte integrante del ecosistema, no se salió a salvar la tierra de la contaminación con que las burbujas de la bolsa acicateaban al hiperconsumo banal, el despilfarro de energía, sino se salió a socorrer a los bancos que habían hecho fortunas vendiendo a tiempo las acciones que sabían caerían, y que se quedaban con millones de viviendas de los deudores, y que se quedan ahora, además, con los capitales más grandes reunidos en la historia para premiarles, los Estados, por la crisis que crearon. Esta crisis ya no es sólo de un modelo de economía, es una tierra incógnita.
El estancamiento, sabemos, puede evitarse como ocurrió en todo el siglo XX mediante grandes gastos militares y, cuando aún fuera insuficiente ello, por deflación del salario e inflación de los valores y especulación. La insolvencia se propaga por toda la economía, desde los consumidores hasta los bancos y la industria. En los bancos la insolvencia es insolencia. Los bancos están echando a 200 mil trabajadores por mes en los EE UU.
Se considera que en Islandia, el país modelo de vida, hasta hace poco el crack fue el canario ese de las minas de carbón. Mientras el canario cantaba, sabían los mineros que había oxígeno suficiente en la mina. En Islandia se hizo lo que en Argentina, expropiar a los ahorristas pequeños y medianos para salvar a los bancos que ya se habían fugado con todo.
Una crisis tan honda el prototipo tratará de resolverla con otra guerra, superior. Ahora, en esta reunión misma, estamos obligados a pensar la forma que adquirirá esta guerra.
3 Crisis y vigilia
Si el ambiente –al decir de Enrique Leff- no es la ecología, sino el campo de relaciones entre la naturaleza y la cultura, de lo material y lo simbólico, del ser como existir y pensar, del saber sobre las estrategias de apropiación del mundo y la naturaleza, es posible intuir que la guerra próxima será definitivamente contra el ambiente.
Dijimos que primero los bancos asaltarán los Estados, luego asaltarán a un nivel global los ahorros de los ahorristas. De la globalización feliz a la globalización bélica de las que hablaba Ramón Fernández Durán en la primera sesión, a esta globalización por asalto, que incluirá el chantaje por una Tierra al borde de secarse y/o ahogarse.
Una crisis ambiental alucinante puede –bajo esta suicida percepción- conducir a producciones y finanzas proyectadas para sacar al sistema de la amenaza crítica. Estamos en los límites de la racionalidad. El itinerario epistemológico desborda a las demarcaciones antiguas. Una guerra contra la Tierra para beneficiarse de los resultados devengados por salvar a la Tierra. Una Tierra como enemigo luego de dejarla al borde del desastre –por omisión de acciones- y entonces sí, vencerla, otorgándole un plan Marshall, y convocar a los pueblos para que den todo lo de sí -que lo darán-, y que los bancos administren el Plan, iniciando la “restauración” ambiental. Un dislate.
La epistemología ambiental pasa pues, hoy, por las vigilias. No un oficio de difuntos, ni comidas con abstinencia, sino un trabajo hecho durante la noche. Una epistemología ambiental que no sólo pase por un saber, sino ante todo por un trabajo global durante la noche, y que ponga en el primer punto de su plataforma política, el deseo humano de seguir viviendo sobre la tierra de día, iluminada con la fertilidad del sol. Incluso de un sol desproporcionado. La epistemología ambiental como política de lo humano contra un grupo cada vez más reducido y que, evidentemente, está loco. El encuentro de identidades, saberes, diversidades, no ya un obstáculo utópico, sino al decir de Leff, alimentado en la verdad por venir. Un diálogo de saberes y un diálogo de acciones. Dicho en la metáfora de los bordes con que Guillaume Apollinaire lo definiera
“Acérquense al borde” –les dijo-/ “No, no podemos, nos vamos a caer”./ “Acérquense al borde”, les repitió/ “No, no queremos, tenemos miedo”./ “Acérquense al borde”./ Y ellos se acercaron./ Él los empujó./ Y ellos volaron.
En los bordes de la epistemología ambiental están los recursos para enfrentar esta guerra. En los bordes está la vigilia. Una cumbre sobre el calentamiento global cambiada en el día de su apertura en Pekín a la cuestión del calentamiento financiero, implica que el paradigma con que se mueve la economía clásica de la posmodernidad y sus grupos dominantes está fracasado. Cultural, social, moral, productiva, simbólica, epistemológica, ambientalmente fracasado.
Si la vida es siempre incierta –acertó a decir Edgar Morin-, la muerte en cambio es cierta e ineluctable. La única certeza que nos deja esta crisis de las burbujas globales, es la muerte. Como una “señal genética”, como si se hallara la muerte en el “programa” de su formación económica, y las burbujas desencadenaran la muerte de las especies, de la biocenosis, de una necrosis de fertilidad, una caducidad temprana de las hojas terrestres. Si en los insectos la muerte sobreviene inmediatamente después de la reproducción, en las bolsas globales la muerte está sobreviniendo de inmediato al placer de sentir que la Tierra ni siquiera es un insecto.
En la definición de Bichat: “La vida es el conjunto de las funciones que resisten a la muerte”, lo que repetido en términos ecoantropológicos, sería: “el ambiente es el conjunto de las funciones que resisten a las bolsas y sus burbujas”.
La vida hoy es recomenzar en cada instante una embestida sobre la guerra declarada por corporaciones productivas y financieras de la burbuja que, después, intentarán gozar con las ganancias del plan de salvación. No muy lejos a la estrategia de las edificadoras del gobierno Bush en Irak, destruirlo todo para después reconstruirlo caro. Destruirlo todo para reconstruirlo a cuenta de los destruidos. Pero la Tierra es un delicado hilo.
De allí que aquello que permita vivir permitirá sobrevivir. Las cualidades que permitieron el desarrollo y la expansión de la vida permiten la embestida contra esta guerra declarada y no declarada.
La guerra posmoderna de las finanzas contra la Tierra, de un modelo de economía y financiarización contra la Tierra, es el conjunto de los constreñimientos y desórdenes que desbaratan la biología, el pensar, la emotividad, la conducta y el arte. En este sentido, esta guerra –“solución” a la crisis- es a la vez aniquilamiento y posibilidades de transformación de nuestras actitudes frente a la Tierra y sus enemigos.
Cada ser que nace es un cosmos. Cada acción empujada al sobreprecio es la metáfora de la muerte de universos. Apenas estamos comprendiendo lo que ocurre.
Frente al principio de Bichat, también ahora es posible usar otro principio contradictorio: “La vida es el conjunto de las funciones capaces de utilizar la muerte”. Las amenazas mortales a la Tierra, en el homo sapiens están nutriendo respuestas a la muerte. Esta misma reunión ocurre en esa dirección, es un nutriente. El gran desarrollo de la vida en la Tierra futura dependerá de la recuperación e integración de la muerte. Organismos viviendo de la muerte de células que los constituyen. La muerte del sistema bélico como respuesta única a las crisis hará revivir, nutrirá la vida y los nuevos ciclos humanos. De allí la solución de Simmel, anotada por Morin, “La vida exige interiormente la muerte como lo otro cuya adicción le procura ser”.
La muerte interiorizada puede presentarse cáncer o puede presentarse el límite de sí mismo en lo viviente, borde al desastre o vuelo. Llegamos a un punto de la cultura ambiental donde la vida en la Tierra se convirtió en prórroga, destrucción, degeneratividad y basurales. La cultura ambiental entonces ocurre como una conciencia en vigilia. Y si es verdad que quien no está naciendo, es que está muriendo, bajo las actuales condiciones de globalización por asalto, la Tierra está muriendo. Y a la inversa, si es verdad que quien no está muriendo es porque está renaciendo, es que nos debemos moral y antrópicamente el borde de un renacimiento.
La muerte que plantea esta guerra es la simplificación de cualquier guerra. Por eso resulta tan sencillo su programa, tan seductor su placer entre el orgasmo y la asfixia. Hay muchas formas de placer y se optó por la peor, por la más turbadora y depravada. El prototipo no quiere sueños sino delirios. La guerra simplifica todo, reduciendo lo complejo viviente a sus parámetros constitutivos: desintegración y autodestrucción por ende. Pero complejiza todo en el sentido de nuestras actitudes y saber ambiental. Tendremos, en la línea de complejizar la vida, que reciclar esa guerra, desintegrándola y desciclándola. No hay mucho tiempo ni espacio. No es cualquier muerte la salida a la crisis plateada por sus ejecutores, es un cáncer en el sentido de que roe los principios autoorganizadores de la vida en ciernes, hundiendo los cuerpos y los bienes en la nada, en el sentido de nutrirse de células sanas y optimistas, de golpear desde el egocentrismo e hiperantropomorfismo con un absurdo martillo sobre los genitales de la Tierra. Estamos experimentando la muerte cancerosa que significa esta guerra más allá de lo primero que es, para la vida, experimentar el fin natural. Estamos experimentando en utilizar el cáncer que es esta guerra. Dialéctica y tragedia de la existencia. Morirán miles de especies, se romperán miles de ciclos, pero no puede acabarse con la voluntad y obsesión del combate contra el cáncer, brecha irracionable hasta ahora en la vida, para un retorno a la apertura que está naturalmente en el vivir. Sin con la muerte hemos nacido, también en la filosofía Zen la muerte está en el querer vivir.
Separar pues la guerra como un cáncer, del principio vital que incluye finales de regeneración y sobrevivencia. Bajo esta perspectiva “La vida es el conjunto de las funciones que resisten a la filosofía económica de la desigualdad, de sus desarmonías y explotación de unos mundos contra otros, de unos pocos seres contra todos”. En cada instante de este pensar nuevo y haceres nuevos, recomenzamos la vida y su complejidad.
El vivir, que es “solitario y solidario”, desde la mirada ambiental ante la crisis es “solidario en red”. La cadena de vidas humanas que hacen vivir cada vida en particular, ahora también son programas contra la guerra que haga vivir la Tierra en general y la conciencia de ello como universal. En el proyecto de la guerra todos están solos. En el proyecto de la contraguerra cualquiera es constituyente de vida solidaria.
La solución parricida a la crisis crea murallas entre naturaleza y cultura. Toda esta guerra está en el hombre, se nos dice, pero contestamos que todo el hombre no está en esta guerra. En la máquina de treinta mil millones de células del cuerpo humano y su sistema genético evolucionado durante tres mil millones de años, no está necesariamente contenida la muerte de la Tierra por su propia vocación.
Lo biológico en el homo sapiens está embebido de cultura. La propia reproducción en el hombre es cultural. El ser humano es tal porque vive y vive como una totalidad cultural. No somos sobrenaturales, pero el pensamiento puede serlo. El baño de vida y pensamiento que es el hombre, se constituye también de azar. La individuación de un espermatozoide fructificado entre otros ciento ochenta millones de espermatozoides muertos. Esta conciencia ambiental de la vigilia asume el azar como herramienta, asume la ciencia abusada, la tecnología atracada por malhechores, el exceso de explotación de la biocenosis, los asaltos nocturnos con herbicidas, los umbrales críticos, la crisis civilizatoria, las transgresiones a las filosofías antiguas sobre el universo de los granos, la demasía de banalidad, la ferocidad de ecocidios, los incumplimientos de pactos ambientales, la injusticia de fallos condenatorios a la naturaleza que permanece callada, para asumirlo todo, para hacerlo todo barro con que iniciar la pared parturienta de la sostenibilidad.
Un nuevo ambiente se hace con todo lo podrido y desde todo lo podrido que dejó el ambiente anterior.
Las universidades jugarán como fuerza aguda en la oposición a la globalización por asalto y al chantaje de una Tierra bagdadizada. No sólo desde el andamio educativo, también propagandístico, de participación pública y científica. Pero sobre todo actuarán los jóvenes. Habrá una revolución juvenil ambiental. Los jóvenes como el fondo genético cultural básico d eun cambio de paradigma. Ayer se dijo que en un Estado mexicano con 5 millones de personas el 99% no consideraba importante para sus vidas a la cuestión ambiental. Aunque estoy seguro que ese uno por ciento son jóvenes: 50.000 jóvenes en todo caso con la pasión y la voluntad de creación ambiental pueden representar una vanguardia numerosa, prolífica y magmática.
La Universidad latinoamericana fue barrida por el proyecto de desigualdad durante estos años. Creó en buena parte de los profesores, una moral de adaptación, creó ricos y pobres al interior de los claustros. Los jóvenes, por fuera de la universidad, envían mensajes de telefonía celular a los viejos indios.
¿Cómo cambiar el clima espiritual y mental de las ciudades por ejemplo, para oponernos a la globalización por asalto? ¿Cómo orar –aquellos que oran- mientras al lado suena la alarma de un automóvil? Habrá que hacer más bellas las ciudades. ¿Cómo? Ahora mismo podríamos ejecutar un mapa de Guadalajara según la belleza u horror de sus lugares. Estoy seguro que los sitios de la fealdad maciza, los lugares más ausentes de amabilidad, están en las vías rápidas de alta concentración de automóviles. Y aunque los vehículos sean nuevos, cómodos, cibernéticos e incluso bellos. No hay otra salida que el transporte público para erradicar el horror urbano y que otros climas anímicos entonces, nos reintegren a la función de la semilla.
La estupidez actual es un entorpecimiento a la evolución antrópica. Es gastarse en el casino las necesidades de las generaciones futuras. Es más que un desliz torpe de la complejidad. Un desliz convertido en una desconcertante declinación de la cuarta dimensión de lo humano, la finalidad de vivir, que completa al individuo, a la especie y a la sociedad. La estupidez que vislumbró genialmente Akiro Kurosawa. La estupidez que desliza la cuarta dimensión de lo humano, esto es, la finalidad de vivir, la finalidad de reconocernos como el más alto grado de desarrollo de la materia conocida y como el más alto grado conocido en el obrar sobre la materia, hacia el repudio y su eliminación. La estupidez es un fracaso. Es una contaminación de mentiras. La inestabilidad, la incertidumbre y las contradicciones no tienen porqué tener la forma de la estupidez.
La humanidad, de comunidad de destino, por impulso de la estupidez, transita al desencadenamiento de conquistas y goces ofuscados contra lo humano comunitario.
La cumbre de Pekín aminorada desde el cambio climático al orden financiero, es un exceso de estupidez. Un desquicio de estupidez. Los tres billones de dólares subsidiando a los responsables de la crisis económica global es un exceso de estupidez casi lindando con el ocaso de lo antropológico. La nueva unidad de la diáspora humana requiere pasar pues, en la idea de Compte, de la Patria a la Matria, el principio de la Pachamama entre los quechuas, para precisar. Un vientre de cerámica en sus grandes tinajas, vientres parideros de semillas y de muertos colocados en posición fetal.
Frente a la estupidez, una obcecación por resistir desde la vida. Ambientalismo o barbarie, diría. En la idea John Bellamy Foster, editor de Monthly Review, el asunto verdaderamente histórico que plantea este momento, es en qué medida la población mundial se limitará a esperar que la crisis se resuelva en los términos del prototipo, hasta que todo vuelva a recomenzar en las bolsas, o por el contrario, las poblaciones y sus redes digan “¡basta!” y se impliquen políticamente. No alcanza con el espiritualismo. No alcanza con un único traje. No alcanza con el yo integrado a Dios. No alcanza siquiera sólo con Dios. La función holística del momento es esto: No alcanza siquiera con todo. Hace falta más. En ello radica el apasionante momento en que vivimos. Todo sirve y nada alcanza. Lo que Foster no advierte, es que ya no hay tiempo para salir de la crisis sin otra crisis sucesiva y mayor. Salir de la crisis sin la Tierra es imposible. Salir de la crisis sin nosotros, trataremos de que sea imposible.
Abandonada en la guerra toda esperanza de complejidad, queda la barbarie de una Tierra sin pachamama, sin retornos enriquecidos de muertos y de vivos, de amor matrio es decir de inteligencia de ser y hacernos en la trama de la naturaleza y la cultura en devenir, de convivencia y usos multiplicados, de optimización mutua y evolución, de creación y morfogenia, de realización y reinvención, de redescubrimiento y refloración. La Tierra Prometida no puede ser la Tierra Conocida. No hay solución única como tampoco futuro esplendoroso, pero hay la asunción de la conciencia sobre la estupidez global. La vigilia contra la estupidez programada incluye vocación de lucha contra la indiferencia. Con Morin argumentamos que aún no comprendimos las fuentes de la aventura que vivimos. Pero estamos en los bordes. Alguien debe empujarnos por la espalda a volar. Nosotros mismos. Aquí mismo. Podemos no esperar nada desde ahora, podemos esperarlo todo desde ahora, lo que no podemos es transigir con tanta criminal estupidez. La complejidad de los problemas planteados por la crisis posmoderna del hombre, no es reductible a una crisis de burbuja financiera. Pero la gran burbuja reventó y lo que queda es el hombre desnudo. Nosotros. Hoy y aquí con vida.
Para detener la nube amarilla hay que descolgar el cielo. Lavarlo en el mar de los sueños y las vigilias, y volverlo a su lugar.
* Ponencia presentada en el II Seminario Internacional de Sustentabilidad, Guadalajara, México, Noviembre de 2008. Enviado para el Foro el 19 de noviembre de 2008.
La estupidez: desde el calentamiento terrestre al calentamiento financiero | 28-11-2008 - 18:31:08 GMT 1 #
¡Viva el capitalismo! ¡Viva la Libertad de empresa! ¡Viva la Constitución! :
Antonio Maira
Insurgente
Tres días antes de la “gran fiesta institucional” que pretende sostener un tinglado carcomido por la corrupción; y que no tiene más diálogo con el pueblo que el engaño, el despojo de la soberanía, la explotación, y la mentira; todos los fabricantes de un “mal sueño” cuyo objetivo principal era satisfacer y ocultar la codicia, dan por derrumbado su castillo de naipes. Las consecuencias van a ser terribles. Si quieren saber hasta que punto, lean ustedes la reflexión titulada “La gran crisis de los años 30” que tienen en esta misma página. Una sencilla lección de historia y una modesta advertencia sobre las amenazas de pobreza, paro y recesión, que ya se han hecho presentes en estos meses y que van a durar largo tiempo. La firma “el dictador Castro” pero no conseguirán leer o escuchar nada parecido, ni tan claro, en nuestros “medios de comunicación”.
El Miedo al pueblo aseguró un silencio de más de un año que atravesó incluso las elecciones generales. No hay nada de opinión en esto: no tienen ustedes más que repasar los vídeos de la campaña –en especial los dos debates televisivos de Zapatero y Rajoy- para advertir el enorme engaño. Los dos partidos más importantes y más corruptos del país –en una escala tan gigantesca en la que es difícil abarcar y, por lo tanto, comparar-, han pactado el silencio y el engaño sobre la existencia, el origen y las responsabilidades del derrumbe económico.
Ahora, una vez que ya no pueden ocultarse y disfrazarse más las cifras del paro y sus terribles características, llega el pánico y las lamentaciones, mientras los dedos temblorosos de los responsables señalan hacia el exterior para escurrir el bulto.
Somos el país con más índice de desempleo de la tan alabada Unión Europea y, posiblemente, el de mayor índice de crecimiento de ese gigantesco dato de marginación, pobreza y sufrimiento que nos entregan periódicamente en escuetas cifras frías.
Si los datos de la enorme recesión globalizada que está empezando a caer sobre nosotros, son ya –incluso oficialmente-, catastróficos; las reacciones de los políticos invitan a la perplejidad y la desesperanza, o a la rebeldía. En cuanto a los “profesionales” de los medios y a los “economistas científicos” que se negaron a ver la crisis cuando la Reserva Federal de los EEUU y el Banco Central Europeo la “cantaron” en agosto de 2007, hay poco aunque muy grave que decir: seguirán engañándonos según instrucciones de sus amos.
Un ciudadano o ciudadana que se desinforma en Falsimedia se ha enterado hoy –por mediación de “Un tal Lucas”- de varias cosas terribles.
-El último año ha crecido el paro en 1.000.000 de trabajadores.
-Los economistas del sistema les anuncian ya el incremento del desempleo en el año 2009, en una cifra no inferior –posiblemente mayor, o mucho mayor- a 1.500.000 trabajadores y trabajadoras. El 15% de paro es una cifra muy optimista.
-Se ha iniciado la quiebra en cadena de empresas en el sector de la construcción, de los servicios, del automóvil, del transporte.
-Muchas de las grandes empresas, al borde de la quiebra serán compradas por compañías extranjeras con más “activos económicos”, es decir, con más dinero. La concentración empresarial propia de las grandes crisis va a convertir a nuestro país en un páramo industrial.
-El Ministerio de Fomento -según se atrevió a decir hoy un “economista de carrera en los grandes medios”, keynesiano él, en la RadioTV pública-, no tiene ningún plan anticrisis. Lo cual quiere decir que no podrá realizarse una política de gasto público, sino tan sólo derrochar el dinero o entregarlo a las grandes empresas, además de a los bancos y entidades financieras.
-Zapatero no tiene otro plan que el que intenta copiar de los balbuceos de Obama. Rajoy recomienda continuar con la política neoliberal –perplejo entre la derrota de McCain y los gruñidos de Aznar.
-Zapatero y Rajoy –el PSOE y el PP- están estructurados para servir al sistema económico que provocó la crisis. Son varias décadas de despojo del patrimonio público, de enriquecimiento de la oligarquía; de aumento -aceptado sin el menor sonrojo- de las desigualdades sociales escandalosas y de la pobreza, y de explotación sin límites de los trabajadores y las trabajadoras bajo la consigna ¡hagámonos competitivos!.
-El sector público carece de instrumentos de financiación y de intervención económica.
-Los dos “líderes” máximos de nuestro sistema político siguen tratando la crisis como si ésta fuera un debate electoral.
-Los líderes sindicales que han vivido dentro del sistema, se han enriquecido con él y han ayudado a conformarlo, han aparecido hoy, ahuecando la voz para decir: “nosotros amenazamos, haremos una huelga general”. Su crédito es cero: sería una huelga hecha caballo de un paro empresarial provocado por la crisis; financiado por la industria del automóvil y por los jerarcas políticos y empresariales del ladrillo.
-La izquierda institucional no dice una palabra porque no sabe ni tiene nada que decir. Sólo le pone alguna coma al discurso de Zapatero.
-El esperpento ha sido Felipe González quien ha hablado de la falta de base legal de muchas de las medidas contra la crisis que se están adoptando en Europa. El personaje que arrumbó este país hacia el neoliberalismo, la guerra, y que trabajó intensamente para limpiar de todo rastro de izquierda el sistema de la Transición, está señalando a los políticos y encubriendo al pueblo, uno de los riesgos que aumentaría el desastre hasta límites incalculables pero que también se llevaría por delante su “gran obra histórica”: el sistema de la Transición.
Pero todavía no tenemos más que la información que sobresale de la “superficie social aplanada y normalizada” por los órganos de Falsimedia y que, de repente, se ha convertido en una enorme montaña y ha extendido el pánico entre los que nos gobiernan.
Nadie nos ha dicho lo que va a ocurrir si –como empieza a parecer probable cuando se observa con detenimiento el ¡sálvese quien pueda! de las medidas anticrisis en Europa, las disparidades y contradicciones entre las políticas nacionales, y la inexistencia o el empequeñecimiento de una política común-, la crisis rompe a la Unión Europea. A una Europa fabricada para el mercadeo de las multinacionales y la multiplicación de los beneficios de las transnacionales financieras.
¿Cómo aseguraremos no sólo nuestro trabajo, nuestra alimentación, la energía, el transporte, el comercio exterior? ¿Cómo sobreviviremos?
¿Tiene Zapatero un plan de crisis? ¿Hay solución dentro del sistema?
Nuestros políticos se han condenado porque son responsables. Nuestras instituciones coronadas por el franquismo y pactadas desde el franquismo han fracasado y tienen que ser sustituidas.
La crisis está impactando cruelmente en un pueblo engañado y desorientado. Pero no todo el mundo calla y silencia, oculta o miente.
La verdad la están componiendo muchas voces; la explican, con dificultades todavía, algunas organizaciones por las pequeñas ranuras que han abierto en el “silencio organizado de los medios”. Creen en un mundo nuevo nacido de la igualdad y la solidaridad. Lo cantan en la calle. Llevan años haciendo resucitar la izquierda desde los despojos. Años organizándose y creciendo, poco a poco, desde la nada o la “casi nada”.
Ellos si dicen lo que es y traerá la crisis, ellos llaman al pueblo a la unidad en la resistencia y en la lucha por un mundo nuevo.
Con este pequeño texto, que reproducimos literalmente, queremos representarlos a todos:
“El empobrecimiento masivo de trabajadores y trabajadoras y de sectores populares carece, hoy por hoy, de horizonte sindical y político que ofrezca alternativa a la radicalidad de las luchas que sin duda van a producirse. Décadas de paz social, de sindicalismo cooptado por la patronal y los gobiernos de turno no ofrecen respuesta alguna a la desesperación de quienes se ven abocados al paro sin alternativa, de quienes vean agotarse sus prestaciones por desempleo, de quienes pierdan al mismo tiempo su puesto de trabajo y su vivienda. Una vez más, aprendiendo de la historia de generaciones anteriores, la reconstrucción de la capacidad de lucha y de organización de la clase obrera y de sectores populares, es la única alternativa posible”.
(De la declaración de Corriente Roja ante el 30 aniversario de la Constitución de 1978).
¡Viva el capitalismo! ¡Viva la Libertad de empresa! ¡Viva la Constitución! | 05-12-2008 - 09:27:46 GMT 1 #
La revolución no es pasiva, es subversiva
Homar Garcés
Argenpress
Según los esclarecedores análisis realizados por Antonio Gramsci, el poder nunca está fijo en la sociedad, sino constituido por relaciones de fuerza entre las clases sociales que la integran. Los revolucionarios jamás deberían, en consecuencia, ser pasivos, sino rebeldes. Deben tomar la iniciativa para modificar las relaciones existentes de poder y de fuerza.
Esto se expresaría, en un primer momento, durante la etapa de insurgencia y de resistencia contra el orden capitalista establecido, siendo necesario acentuarlo una vez que se tome el poder, sea cual sea la vía utilizada: las armas o el voto. Sin embargo, muchos revolucionarios desatienden esta tarea vital e insoslayable, obedeciendo inconscientemente a los patrones de conducta inducidos por la cultura dominante que les hacen ver que bastan las buenas intenciones para transformar el mundo, cayendo así en el terreno fácil del asistencialismo oficial, titubeando -en algunos casos- respecto a la pertinencia o no de abrirle espacios de participación y de protagonismo a los sectores populares en la construcción efectiva del socialismo.
Esta situación ha sido una constante en la historia revolucionaria de nuestros pueblos, muchas veces traicionada y desviada por la falta de claridad ideológica de sus dirigentes, gran parte de los cuales se engolosina con el poder, volviendo las cosas a su punto de partida, sin transformar nada, sólo la nomenclatura. Al respecto, en muchos casos se ha desvirtuado el socialismo como alternativa revolucionaria al capitalismo, dándose la incongruencia de querer convivir con él, en lugar de trascenderlo, suprimiéndolo. Es decir, no hay la insurgencia anticapitalista por excelencia que debiera promoverse a todos los niveles posibles, sino adaptación al sistema capitalista, lo cual pervierte, desacelera y acaba finalmente con toda pretensión revolucionaria de envergadura, cuestión que debiera obligar a todo revolucionario auténtico a contribuir positivamente con el desarrollo de las condiciones subjetivas y objetivas que harán posible la revolución, impulsando un mayor nivel de organización y de conciencia revolucionaria entre las masas como actores sociales, a fin de acoplarlas a las condiciones objetivas del momento en lo que respecta al desarrollo y la crisis económica capitalista. En todo ello debe existir un proceso de formación de una voluntad colectiva que tenga sus asideros en la fundación de un nuevo Estado y de nuevas vías y estructuras sociales y nacionales, aunque se viva cierta incertidumbre -subsanable, por supuesto- respecto al futuro.
La revolución -lejos de ser un hecho previsible de la evolución humana- es algo que rompe con el orden y la estabilidad de los fenómenos. Representa, por lo tanto, un cambio que ha de ser radical, de manera que se extienda un abanico de reales oportunidades de acción para cada individuo, sin que lo contenga ningún comportamiento preestablecido de antemano, rompiendo con la lógica imperante de la indiferencia de las masas. Esto mismo vale en relación al capitalismo cuando se establece el pretendido carácter absoluto de las leyes del mercado y se relega todo lo humano o social a un segundo plano, prescindible según la óptica de la economía, pero que se fragmenta y se diluye si las masas emprenden conscientemente su organización, tanto política como reivindicativa, recuperando en una sola lucha todas las luchas populares del pasado. Con ello en mente, no será difícil plantearse un camino revolucionario de constantes cuestionamientos al orden establecido, lo cual servirá para trascender el marco secular de la sociedad capitalista.
Los cambios, por tanto, deben expresarse tanto individual como colectivamente, en lo económico, lo social, lo cultural, lo espiritual y, más aún, en lo político. No puede aceptarse fragmentación alguna, ya que toda lucha fragmentaria termina fracasando y no favorece esa visión de conjunto que debe manejar todo revolucionario en su empeño por hacer la revolución.
La revolución no es pasiva, es subversiva | 09-12-2008 - 09:24:06 GMT 1 #
La vivienda y la precariedad en los servicios públicos
La lucha de los hipotecados se topa con los tribunales
Diego Sanz Paratcha
Diagonal
Desde hace medio año, a partir del blog Ahorcados por la Hipoteca más de 3.000 hogares se coordinan para pagar un precio justo por sus casas y demandar medidas a largo plazo que aseguren el acceso a una vivienda digna y barata. Mientras, la vía legal choca con una justicia cara y colapsada por la avalancha de casos.
“Antes pagaba 750 euros, ahora me sube a 1.600, ¿con dos hijos y otros gastos, cómo podremos vivir?”, resumía un cartel desplegado en uno de los principales eventos festivos de la comunidad latinoamericana en Madrid. 200 personas dieron otro contenido a ese 12 de octubre en la plaza de Colón, en uno de los pocos actos públicos convocados por la Unión de Propietarios de Viviendas Familiares con Intereses Impagables (UPVIFI) desde su creación en julio del año pasado.
La Unión agrupa ya a unos 3.000 hogares en todo el Estado, todo un récord para contar con apenas medio año de existencia. Sus integrantes sufren las consecuencias de las hipotecas basura a la española: recargos en la cuota por retrasos en los pagos y embargos. Pese a la bajada del Euribor, el Consejo General del Poder Judicial prevé que éstos aumenten hasta un 200% en 2009.
“Para los hipotecados, la crisis empezó este verano”, recuerda Erick Játiva, uno de los impulsores de la UPVIFI. Con sólo una semana en la red, su blog Ahorcados por la hipoteca había recibido 1.500 visitas y cientos de testimonios. Era el momento de hacer algo más allá de Internet. “A la primera asamblea no vino casi nadie, pero en la segunda ya éramos más de 1.000”, apunta. Así nació la UPVIFI, animada por la convicción que ha pasado a ser el lema oficioso de toda movilización social: “la crisis no la pagaremos nosotros”.
Los hilos de la crisis
Una de las primeras reivindicaciones de la Unión es que los hipotecados puedan acudir al concurso de acreedores, la antigua suspensión de pagos que permite a las empresas declararse en quiebra. Las deudas, en este caso con las cajas y bancos, tendrían que ser satisfechas en el momento en que un juez dictaminara que la persona o familia cuenta con los recursos suficientes.
De hecho, las entidades tampoco sabrían qué hacer con unos inmuebles hoy por hoy imposibles de revender a un precio lucrativo. El problema, a corto plazo, es que el proceso judicial resulta demasiado caro para los hipotecados.
“En nuestra situación, pagar entre 4.000 o 5.000 euros está completamente fuera de nuestro alcance”, precisa Játiva. Queda la justicia gratuita, pero esta salida se encuentra con más obstáculos, algunos de ellos también relacionados con la crisis.
En tres de cada cuatro casos las peticiones están siendo denegadas porque los solicitantes ganan más de dos veces el salario mínimo.
“Precisamente el problema que tenemos es que ni con todo lo que ganamos podemos pagar al banco”, se lamenta Játiva. Por si fuera poco, allí donde cuenta con más implantación, la UPVIFI tiene enfrente a Esperanza Aguirre y a su propósito declarado de reducir la asistencia jurídica gratuita para extranjeros, colectivo mayoritario en la Unión.
También en la Comunidad de Madrid, la cuestión de los embargos y de la justicia gratuita se topa con el colapso en los tribunales. Según el CGPJ, para resolver los 6.261 embargos pendientes serían necesarios más de dos años de trabajo sin que a la vez entrara ningún caso nuevo. Los sindicatos pronostican que la administración de justicia quedará bloqueada a comienzos de este mismo año.
Salir a la calle
Con embargos que no se ejecutan, e inmuebles ya embargados que no se venden, la batalla de los hipotecados promete ser larga. Una de sus reivindicaciones apunta a que los inmuebles amenazados de embargo pasen a formar parte de un parque público de viviendas en alquiler, “de modo que se garantice el acceso generalizado a unas viviendas baratas y dignas”, asegura Játiva.
Dicha medida, que supondría en la práctica sacar del mercado buena parte de las viviendas construidas en los últimos años, se enfrentaría no sólo a los intereses del conglomerado financieroconstructor, sino al propio desprestigio social que sigue asociándose a la práctica del alquiler.
“Debería haber una reacción política y social. Es necesario salir a la calle, protestar, que se escuche lo que proponemos”, opina Játiva. Pero hasta el momento, los contactos con otras organizaciones para sacar adelante trabajo, reivindicaciones y movilizaciones conjuntas va a paso muy lento.
La lucha de los hipotecados se topa con los tribunales | 16-01-2009 - 08:12:14 GMT 1 #
Play by the rules, close failing banks, by James Saft :
Why not just play by the existing rules and rescue the economy, rather than the banks and their foolish shareholders and counterparties?
The choice for the Obama administration comes down to this: pay a subsidy to weak banks and reward failure and self-dealing or shut them down and start over again.
Because it doesn’t want to run the banks, and who can blame it, my bet is that the U.S. government will go the subsidy route, but it would be wrong.
A better idea is nationalization of the banks that can’t function combined with fresh capital for lending, perhaps in new institutions or newly managed ones built from the wreckage of the failed.
As Nobel prize winning economist Joseph Stiglitz points out, the United States has an existing process to deal with failed banks.
“You have to have a certain amount of capital and if you don’t have enough capital you are going to be shut down. We have a legal framework and we should use that legal framework,” he said in an interview on Saturday at the World Economic Forum in Davos.
“What you need to do is carve out the narrowest thing that you need to carve out to preserve the payment mechanism. We are engaged in re-writing the rules and the question is: ‘For whose benefit?’”
Both bondholders and derivative counterparties — people who entered into a contract with a bank for payment if certain external things happened, such as the default of a third party — look to be the big winners in preserving the existing banks.
I would also be very interested to see where the cash from bailouts of banks and their complex international obligations flows. It seems to me pretty possible that in rescuing banks, you are bailing out their derivative counterparties, channeling cash to many people and institutions who were speculating, who took risks on the strength of the bank counterparties they were using but who had no contract with the U.S. government for these risks to be insured.
Many of them inevitably will be abroad and some may be unsavory. The political fallout could be huge.
The argument in favor of this particular bailout is that, as we saw in the aftermath of the Lehman failure, the knock on effect will magnify the impact of the crisis. But really, this is about how you want to take your pain, and who will bear it rather than how much.
NOT BAD BANKS BUT DEAD BANKS
And it’s not just that wiping out failed institutions would be fairer, it would also be more successful. So long as house prices are falling, efforts to prop up banks through insurance will very likely be swamped by future losses.
Let the FDIC or Federal Reserve take over the weak and even, as Stiglitz has proposed, take a big chunk of the money you would otherwise spend and use it to capitalize a new bank or several new banks with clean balance sheets. Those banks could take $150 billion or so and leverage it very easily but conservatively, thus allowing for more than a trillion of new credit. Keep management at arm’s length from government and sell it back to the private sector in three years or so. They won’t be best banks the world has ever known, but they will beat the ones we have now hollow.
In the meantime the bad assets of failed banks could be managed separately, in much the same way the Resolution Trust did with assets of failed savings and loans.
There is also an elegance in the barbell proposal of Nassim Nicholas Taleb, the author of “The Black Swan: The Impact of the Highly Improbable,” to nationalize the banks, limiting them to utility functions like payments and simple deposits, but twin them with an utterly unregulated sector with no recourse to government insurance or support of any kind.
“They rigged the game. We pay them for their profits, there is no clawback so their incentive is to hide the risk they are taking,” he said in an interview in Davos.
“Which is why eventually, (speaking) as someone who loves free markets, a total nationalization of the part of the business that requires insurance and does clearing and payments needs to happen.
“I am angry with U.S. policy. What we had is exactly the opposite of socialism, they got TARP to pay their bonuses and to take more risk.”
It is true that if you let large banks go down and don’t bail out their counterparties many other banks may fail, including banks outside the United States. Mitigating that – and that’s the best we can hope for — will take coordination, but those failures don’t change the basic issue.
Who has a call on the resources of the state and whose claims should take priority? I don’t think it ought to be derivative speculators, shareholders or bondholders. Get in line.
– At the time of publication James Saft did not own any direct investments in securities mentioned in this article. He may be an owner indirectly as an investor in a fund.
Play by the rules, close failing banks | 03-02-2009 - 18:38:32 GMT 1 #
El INE confirma la primera recesión de la economía española en 15 años :
La economía española ha entrado técnicamente en recesión, por primera vez desde 1993, al sufrir dos caídas trimestrales consecutivas en 2008 y acentuó su deterioro en los tres últimos meses del año, al retroceder el 1%, según el indicador avanzado del Instituto Nacional de Estadística.
La última vez que la economía española entró en recesión fue en el primer trimestre de 1993, cuando el PIB se contrajo un 1,1% en tasa intertrimestral, después de haber caído un 0,4% en el cuarto trimestre de 1992.
En términos interanuales, el Producto Interior Bruto cayó el 0,7% en el cuarto trimestre, aunque en el conjunto del año hubo un crecimiento medio del 1,2%, 2,6 puntos menos que un año antes cuando la economía española creció el 3,8%.
Según el INE, la contracción de la economía española en el cuarto trimestre de 2008 fue consecuencia de una contribución negativa de la demanda nacional que sólo fue compensada, en parte, por la aportación positiva del sector exterior.
A falta de conocer el próximo día 18 el dato definitivo, la economía española creció el 0,4% en el primer trimestre del 2008 y el 0,1% en el segundo, tendencia que se rompió en el tercer trimestre, cuando cayó el 0,3%, mientras que la recesión se confirmó en los últimos tres meses con la citada caída del 1%.
Estos porcentajes hacen que el crecimiento de la economía española sea igual a la última previsión que hizo el Gobierno con respecto a 2008, que fue de un avance del 1,2%.
El dato adelantado del cuarto trimestre del INE es una décima inferior a los cálculos del Banco de España, que en su último boletín del 28 de enero cifró en el 1,1% la caída del PIB en el cuarto trimestre del año con respecto al trimestre anterior y del 0,8% interanual.
El organismo supervisor advirtió de que el deterioro de la economía española se aceleró en los tres últimos meses del año, con caídas del consumo y de la inversión, así como un retroceso del empleo del 3%.
Pesa el descenso del consumo
Para el Banco de España, fue el consumo de los hogares -con tasas negativas en la última parte del año- el componente de la economía que más pesó en la desaceleración de 2008, por encima de la caída de la inversión residencial, que estimó fue de hasta el 20% en los últimos tres meses.
El Banco de España vislumbra un panorama sombrío para el año recién estrenado y reclama más reformas estructurales, sobre todo una laboral, para conseguir que España vuelva a crecer.
El organismo que preside Miguel Ángel Fernández Ordóñez valoró las medidas de dinamización económica adoptadas por la Comisión Europea y el Gobierno español, así como las bajadas de tipos de interés, que junto con la menor inflación y una "eventual" superación de las tensiones financieras deberían "aliviar" de algún modo esta caída. No obstante, reconoció que es difícil que se recupere la demanda interna, dado el "clima recesivo" de la economía mundial.
En su boletín, el Banco de España consideró que existe un "amplio margen" para que las medidas adoptadas en relación con la política monetaria se trasladen al mercado de crédito y se recupere la confianza.
Según los cálculos del Fondo Monetario Internacional (FMI), que hizo públicos el mismo día que el Boletín del Banco de España, la recesión de la economía española se mantendrá este año y el siguiente.
El Gobierno español confía en que las medidas para paliar la crisis, junto con la bajada de los tipos de interés y de la inflación, hagan que la caída sea menor a partir del segundo semestre de este año y que vuelva a crecer el PIB el que viene.
El INE confirma la primera recesión de la economía española en 15 años | 12-02-2009 - 11:58:56 GMT 1 #
Tratado de Lisboa y desregulación
Carlos Taibo
Ahora que las elecciones al Parlamento de la Unión Europea –las mal llamadas elecciones europeas– han quedado atrás, entre nuestros dirigentes políticos siguen arreciando las declaraciones sobre el Tratado de Lisboa. Arrastran en su mayoría un franco alborozo por los progresos registrados en la ratificación del texto heredero del viejo tratado constitucional, acompañado, eso sí, de un inocultable desdén hacia quienes muestran escaso entusiasmo al respecto y en singular hacia los ciudadanos irlandeses que un año atrás decidieron rechazar el texto que nos ocupa.
Uno de los rasgos de la crisis en curso es que, mientras se denuncian algunos de los abusos que han cobrado cuerpo en los últimos años, se mantienen, sin embargo, los asientos legales e institucionales que deben permitir la preservación de esos abusos. No hay mejor retrato de lo anterior que el que aporta el mentado Tratado de Lisboa. Mientras nuestros responsables encomian las eventuales ventajas que aquel deparará en el terreno de una mayor cohesión institucional y política, prefieren olvidar lo que, con certeza, conduce a muchos ciudadanos a recelar del texto: su defensa aberrante de fórmulas desreguladoras que están en el origen, sin ir más lejos, de la llamada Directiva Bolkenstein o de la hilarante propuesta de una jornada semanal de 65 horas.
Las cosas las dejó bien claras el ex primer ministro francés Laurent Fabius, quien en 2005 se vio obligado a subrayar algo llamativo: el tratado constitucional entonces sometido a referendo en su país –las cosas no han cambiado un ápice con el Tratado de Lisboa– se refería al mercado en 78 ocasiones y hablaba de la libre competencia en 27, pero sólo en una oportunidad mencionaba el pleno empleo. Tal y como lo recordó por aquel entonces un colega, el problema mayor del tratado constitucional no era que cancelase todo horizonte de transformación revolucionaria: el problema principal estribaba en que cortaba las alas –lo sigue haciendo el texto aprobado en Lisboa– al proyecto histórico que cabe atribuir a la socialdemocracia consecuente; esto es, el de un Estado que interviene en la economía para garantizar derechos y socorrer a los desvalidos.
Para que nada falte, y sin que nadie muestre indignación alguna, asistimos a una nueva huida hacia adelante: políticos y líderes de opinión prefieren no preguntarse por qué la mayoría de los gobiernos de los Estados miembros de la UE se han inclinado por no convocar referendos en relación con el Tratado de Lisboa. La respuesta, claro, duele: porque tienen sobrados motivos para concluir que en muchos casos sus conciudadanos le darían la espalda a un texto que, dicho sea de paso, y en una farsa más, es en sustancia el mismo que muchos franceses y holandeses rechazaron en 2005.
Ante tantas miserias acumuladas, se impone una conclusión: en condiciones de quiebra de la legitimidad democrática y de descrédito de un modelo económico y social en crisis tras dos decenios de agresiones neoliberales, lo primero que deberíamos hacer es sopesar, en serio, si el Tratado de Lisboa es ese dechado de perfecciones que entre nosotros aprecian, con arrobo, socialistas y populares.
Carlos Taibo es profesor de Ciencia Política
Tratado de Lisboa y desregulación | 19-06-2009 - 07:05:01 GMT 1 #
La temida caída del dólar (y de todo un imperio)
Juan Barredo
No es ninguna novedad que países como Estados Unidos y España llevan años
viviendo “a crédito”. España, apoyada en el Euro, soporta un desequilibrio comercial
que, en caso de haber seguido con la peseta, hubiera causado una fuerte y continua
depreciación de la misma.
Por su parte, EEUU se ha podido permitir sus aventuras en Oriente y su “American
way of life” porque su moneda ha sido desde los primeros acuerdos de Bretton Woods
la divisa de reserva internacional.1: A cambio del capital prestado a los agentes públicos
y privados de EEUU, los prestamistas extranjeros obtienen activos en dólares que
pueden usar en futuros intercambios con terceros países o almacenar como reserva.2 Así
por ejemplo, se estima que la deuda pública contraída por el Tesoro asciende a día de
hoy, a más de 10 billones de dólares. Esta deuda se ha sostenido hasta hoy en día porque
hay inversores como China (con unos 900 mil millones en bonos estadounidenses) o
Japón ( con unos 500 mil millones) que están dispuestos a financiarlas.
Es muy normal que un país atraviese etapas de endeudamiento o que incluso adopte
una posición deudora habitual frente a otros países acreedores. Sin embargo, cuando la
deuda se vuelve desproporcionada y se duda de la capacidad de respuesta frente al pago
de intereses, la divisa se puede ver sometida a fuertes presiones de carácter político,
económico o meramente especulativo.
Si España cayera en tal situación, aparte de los “ajustes” que se producirían en el
país (como una posible expulsión del Sistema Monetario Europeo, o una obligada
reducción del gasto público), el sistema financiero internacional no se vería gravemente
resentido.
Sin embargo, si es EEUU el deudor que falla a sus deberes de pago, las
repercusiones serían completamente distintas. La divisa de la principal potencia
económica y bélica mundial sirve de referencia directa para políticas monetarias de
muchos países y sostiene el comercio y finanzas mundiales. Si esta cayera, las
consecuencias serían imprevisibles, no sólo para los propios Estados Unidos y demás
países dólar-dependientes, sino también para el conjunto de la economía mundial.
Un cambio de guión histórico
El temor a este escenario catastrófico no para de acrecentarse ya desde hace años.
En la prensa escrita, numerosos economistas ortodoxos (Paul A. Samuelson y George
Soros, entre otros) y heterodoxos (Wallerstein, Krugman…) han venido reiterando su
preocupación por la posibilidad de que se produzca una brusca caída del dólar.
1 Aglietta, M. y Moatti, S. “El Fondo Monetario Internacional. Del orden monetario a los desórdenes
financieros”. Edit. Akal. Madrid, 2002. p.28
2 En un artículo escrito el 1 de Diciembre de 2008 en El Correo, el profesor Joaquín Arriola calculaba
que Estados Unidos había consumido a crédito mercancías por valor de 7 billones de dólares constantes
en los últimos veinte años (el 3% de su PIB). España, por su parte, desde su entrada en el Euro, ha
consumido a crédito medio billón de dólares (6% del PIB)
Hasta la última década, esta deuda exportada de los EEUU no ha supuesto ningún
problema. La supremacía del imperio yanqui era indiscutible. En lo militar, Estados
Unidos no ha encontrado una contestación seria a sus aspiraciones de extender su
democracia por los cinco continentes. En lo económico, la batuta de la administración
norteamericana ha marcado el ritmo de la expansión y sacudidas del neoliberalismo en
Sudamérica, África, Asia… Además, desde el fin de la Segunda Guerra Mundial,
Estados Unidos ha contado con un liderazgo psicológico, ocupando un lugar central en
las relaciones internacionales, y reforzando su papel de “motor mundial” frente a unos
cuantos pero pequeños polos (Alemania, Japón, Inglaterra…) que nunca han supuesto
un peligro para la supremacía yanqui.
Sin embargo, al igual que ocurrió con el fin del Imperio Británico en la primera
mitad del siglo XX, la realidad, los protagonistas y su relación de fuerzas está
cambiando aceleradamente y dando paso a un nuevo orden mundial.
Las pretensiones geopolíticas de los Estados Unidos se están viendo frenadas por la
resistencia en los países invadidos (Irak, Afganistán…) y la aparición de nuevos bloques
como el europeo o el chino. Además, el auge de estas y otras nuevas potencias cuestiona
el rol de EE.UU. como centro de gravedad de los flujos económicos mundiales.
A pesar de que la estadounidense sea todavía la mayor economía mundial (medida
en PIB), o concentrar gran parte del comercio entre países3, la emergencia a escala
mundial de un nuevo escenario multipolar es evidente. Acontecimientos como la
creación y auge del Mercado Común Europeo o la coordinación política y económica
entre países como China, Brasil, India, Sudáfrica y Venezuela confirman esta realidad.
Por todo ello, el dólar, como símbolo y eje de la supremacía económica viene
sufriendo esta degradación desde hace años.
Debido a este cambio de escenario mundial, y al fuerte endeudamiento de la
economía estadounidense con el exterior, desde hace bastantes años crecen los temores
de sus acreedores a que la divisa se deprecie rápidamente. Esta situación se ha visto
agravada en la ultima década por la política de dólar débil, bajos tipos de interés y
keynesianismo militar practicada por la administración del ex-presidente Bush jr, desde
su llegada a la Casa Blanca a principios de 20014. Como muestra la gráfica 1, desde
entonces el Euro se ha apreciado más de un 60% respecto al dólar (más de un 80% si
contamos hasta el estallido de la crisis financiera actual, a principios de 2008)
3 Según el “Informe sobre el Comercio Mundial 2008” de la OMC, EEUU era en 2007 el tercer mayor
exportador y primer importador mundial es el tercer mayor exportador (por detrás de Alemania y China)
y primer importador mundial
4 Álvarez, Nacho y Buendía, Luis (2009): "Ajuste y salario en EE.UU. en 1980-2007 ¿La excepción
norteamericana?", en AA.VV (2009): Ajuste y salario. Las consecuencias del neoliberalismo en América
Latina y Estados Unidos. Fondo de Cultura Económica. México.
La temida caída del dólar (y de todo un imperio) | 17-09-2009 - 20:36:14 GMT 1 #
A un año de Lehman Brothers (o la estupefacción del jurista ante la crisis)
Miquel Àngel Falguera Baró
Espai Marx
Mi pasión por el Derecho no me ha hecho olvidar mi formación e ideología marxistas. Aunque a veces lo omita en la abstracción del análisis, nunca dejo de recordar que en el fondo el Derecho no es más que una superestructura de los grupos dominantes en el marco de la lucha de clases y que, por tanto, se acaba sometiendo a los intereses de doña Economía. Algo que algunos “modernos” consideraban viejos axiomas caducos y que la actual crisis –en el caldo de cultivo previo del neoliberalismo sin límites- se está encargando de verificar con toda su crudeza.
Ocurre, sin embargo, que el jurista, en su introspección, tiende a diseñar su propia teoría del Derecho (personal e intransferible) y a ordenar el mundo conforme a dicha teoría. Por eso el jurista de verdad –no el titulado en Derecho que se dedica a otras cosas, como la política en sentido amplio- vive en un mundo ficticio. Un mundo perfecto. Pero un mundo irreal que nada –o muy poco- tiene que ver con la realidad que le envuelve. Llámenle si quieren “paranoia del jurista”. O, si se prefiere, el conflicto personal de la ética en clave kantiana, la diferencia entre el ser y el deber ser.
El maestro Norberto Bobbio hace tiempo me dio (o, mejor dicho, me di a mi mismo a través de su lectura) una receta milagrosa para superar mis crisis kantianas: “Para quien quiera eliminar los conflictos sociales (y no solamente resolverlos de una manera menos desastrosa que la de la guerra), el ideal de paz jurídica o del orden no es suficiente: tendrá que actuar sobre los motivos de los conflictos sociales sustituyendo por un orden justo el presente orden injusto. La antítesis no será ya la de paz-guerra, en la que se detienen los partidarios del Derecho como orden, sino la de, pongamos por caso, igualdad-desigualdad, de la que parten los partidarios del Derecho como justicia”. Bueno: esas sabias palabras (contenidas en su libro Contribución a la teoría del Derecho) me ayudan en momentos de ataques agudos, pero difícilmente me restablecen la salud mental. Sin ánimo de comparación entre su autor y un servidor –mi egolatría no llega a tanto-, es evidente que el docto torinés era un pensador del Derecho y yo, un simple juez. El podía elevarse por encima de leyes, reglamentos y jurisprudencia y observar más allá; yo aplico, como poder del Estado, leyes, reglamentos y jurisprudencia. Él hacía la teoría abstracta del mañana (de su mañana), yo la práctica del conflicto real del hoy.
Si, además, uno es marxista (lo que ya no es predicable en sentido estricto de Bobbio ), es ya inevitable convertirse en una especie de esquizofrénico: mi mundo igualitariamente perfecto (mi deber ser) es sabedor que, en el fondo –en el ser-, mi sustento y mi saber pasan por la aplicación de lógicas e instrumentos de represión sobre los débiles y de salvaguardas de los poderosos, por la violencia de la clase dominante sobre la dominada. Pero, con todo, la enseñanza bobbiana me es útil, en tanto que me lleva a una noción instrumental o finalista del Derecho (como herramienta para conseguir la Justicia con mayúsculas o el orden justo) y me aparta de un concepto abstracto y acausal en el ejercicio de mi disciplina. Sin embargo, no evita que mi “yo” marxista y mi “yo” jurista estén permanentemente a la greña.
Sin duda que el Derecho del Trabajo es un buen refugio para los enfermos mentales como un servidor. O, si se prefiere, una buena excusa para mi mala consciencia roja. Aunque el iuslaboralismo no se escapa del paradigma marxista sobre el Derecho, es probablemente la única disciplina jurídica en la que se plasma con toda su crudeza la lucha de clases, de tal manera que la realidad de la regulación del mercado de trabajo es fruto de las relaciones de fuerzas de ese colosal combate. Matiza mi alter ego marxista: de unas relaciones de fuerza asimétricas en las que el Estado –también desde su vertiente represiva- no es neutro. No se me escapa que es un juego tramposo, en el que el árbitro no es imparcial y en el que las reglas de juego obedecen a los intereses de una de las partes (el empleador), quien, además tiene competencias para ir cambiando a su antojo dichas reglas. Sin embargo, no siempre pierde la otra parte: algunas veces el jugador débil avanza posiciones. Siempre y cuando tenga contundencia y claridad en su jugada y sepa cuál es su siguiente movimiento. Así, pues, cuando más fuertes son los trabajadores, más garantías conquistan. Y viceversa.
Esa partida con reglas cambiantes lleva practicándose más o menos civilizadamente, hace un siglo. Sin duda que el enfrentamiento entre capital y trabajo es muy anterior. Ocurre, sin embargo, que en esa primera etapa el conflicto se dirimía a mamporros, sin normas, sin juridificación (más allá de la directa aplicación represiva del código penal sobre el jugador débil cuando golpeaba más duro) Y las reglas de esa partida secular y formalmente pacífica constituyen mi disciplina.
Es más, hace tiempo que vengo sustentando que el Derecho del Trabajo es la disciplina más democrática. Democrática en el sentido integral, en tanto que se trata de la única vertiente del Derecho en la que la libertad contractual se ve limitada para una de las partes, en función de la concurrencia de elementos igualitarios. A lo que cabe añadir que aún corre por nuestras venas la “vieja” –por olvidada- utopía robespierriana de la fraternidad, como lo demuestra nuestra otra gran institución, la Seguridad Social. Por eso estoy también convencido que el iuslaboralismo es “el derecho de la izquierda”.
Todo ello me ayuda a sobreponerme a las crisis que causan mis enfermedades mentales de origen profesional derivadas de mi ideología: “en definitiva –dice mi yo marxista- soy una especie de infiltrado que práctica el entrismo ”. Con mis limitados saberes y mi práctica profesional, aún aplicando normas impuestas por una clase (por un jugador que no deseo que gane), intento –en términos generales, no por supuesto “ad causam ” pues, en definitiva, soy juez- que la partida se decante por el más débil. Y, además, matiza mi yo jurista, estoy coadyuvando, aunque sea con una mínima aportación, al progreso de un concepto de democracia integral, en los viejos términos de Platón y Aristóteles, depurados y desarrollados por el humanismo renacentista, la Ilustración, las revoluciones burguesas y la lucha del movimiento obrero. Una democracia integral como fin último que, en sus tiempos, se llamaba socialismo.
Esas excusas, sin embargo, no amagan que cada vez deba consumir más dosis de bicarbonato: mis distintas personalidades se enfrentan todos los días a una realidad que cada vez les es más hostil. Y ello desde hace ya un montón de años (más o menos, los últimos veinticinco, desde el avance de lo que se conoce como neo-liberalismo) La abstracción de los valores del derecho en clave democrática choca cada día más con una realidad –impuesta por la clase dominante- que niega aspectos sustantivos como la igualdad y la fraternidad. Y todo ello significa que cada vez más el Derecho se vaya convirtiendo en una especie de amanuense de doña Economía. Es cierto –así empezaba mis reflexiones- que mi disciplina está sometida a esta última por definición marxista. Sin embargo, uno es hijo de su tiempo. Y verán, yo viví mi etapa formativa inicial (como jurista y como marxista) en un momento en el que el jugador más débil era menos débil. En la que la correlación de fuerzas era otra. En la que el “peligro rojo” había obligado al tahúr ventajista a firmar unas determinadas reglas de juego menos ominosas y más igualitarias. O, desde la visión como jurista, un tiempo en que la noción de democracia integral y de Estado social y democrático de Derecho basado en la ciudadanía social era un lugar común de la ciudadanía, conformándose como un modelo tendencial .
Pero hace ya muchas –muchísimas- lunas que con el llamado neoliberalismo esos buenos tiempos han pasado. Mientras el capital va ganando competencias al trabajo y se incrementa la distribución negativa de rentas, la democracia se equipara y se constriñe a la libertad, obviándose que es mucho más que eso. Atónito he asistido a conversaciones con jóvenes altermundistas que niegan la democracia como sistema, equiparándola con los actuales modelos liberales y cayendo ingenuamente en la trapa del discurso hegemónico, al que se oponen. En mi mundo perfecto de jurista, la democracia es un desiderátum , consistente en una sociedad conformada por una ciudadanía libre, pero también igual y solidaria (o fraternal o que tiene reconocido el derecho a la felicidad de los padres constituyentes norteamericanos) de tal manera que cada persona puede desarrollar todos sus potenciales humanos. Y, por supuesto, que ese desiderátum coincide, también, con el de mi “alter ego” marxista. Al fin y al cabo, la diferencia histórica sustancial entre la derecha liberal (no estoy hablando ahora, por supuesto, de la derecha neo- cons , absolutista, meapilas y palurda , aunque en la mayor parte de países ambas hayan coincidido en una única organización, cada vez más peligrosamente dominada por esta última) y las diversas izquierdas es que aquélla equipara democracia con libertad individual, mientras que éstas hablan de democracia integral y colectiva (aunque es cierto que, más allá de concretas estrategias, un sector ha negando la libertad en etapas más o menos largas de transición al socialismo y el otro, ha situado el fin de democracia absoluta en el baúl de los recuerdos, enfrascado en la simple gestión del día a día…).
Uno –con la doble esquizofrenia a cuestas- sigue soñando con su mundo perfecto. Y no como simple utopía ideológica –que también-, sino por la necesidad de dar orden y sentido a mi condición de jurista. Sin embargo, el pensamiento y la práctica neoliberal quiere limitar mi disciplina al estricto marco de la gestión de la mano de obra en la empresa, de tal manera que nos acabemos convirtiendo en una especie de mamporreros de la productividad y la competitividad. Y ése es un futuro que aborrezco.
Pero ocurre –como señala en forma repetitiva el maestro ROMAGNOLI, constatando una evidencia aunque predicando en el desierto- que el derecho es algo más que ese modelo “sin memoria” que se nos pretende imponer. Quizás no está de más recodar que la economía, como supuesta “ciencia”, cuenta con apenas dos siglos de vida, mientras que el derecho se remonta, al menos tal y como hoy lo conocemos en su acepción contractual, a la antigua Roma. En efecto, el derecho (sin que toque ahora abordar el interminable debate sobre si es una ciencia) no es nada más que la aplicación del simple sentido común la conflicto individual y colectivo a efectos de composición. Es decir, la proposición que se asemeja más prudente y ponderada para la mayoría de ciudadanos, en función de las reglas de la inteligencia humana y de la experiencia que se deriva del acerbo histórico como especie. Uno puede creer que hoy la “ley del Talión” es una barbaridad –y sin duda lo es en los países occidentales-, pero ocurre que en su momento, fue una lógica distributiva evidente: si te sacan un ojo, tú sólo puedes castigar al causante con idéntico daño, no tienes porqué matarlo. Y contra lo que se acostumbra a creer la reminiscencia de la medida no está sólo en el Levítico, ya consta en el anterior Código de Hammurabi . Y luego, la sabia Roma empezó a patrimonializar el daño, evitando que los ciudadanos se fueran vaciando las órbitas los ojos los unos a los otros (y también lo hizo mucho siglos antes de que el gran Mahatma afirmara aquello de “ojo por ojo y el mundo acabará ciego”).
Yo, como juez de lo social, no soy un simple “corre ve y dile” de la economía. En mi pluma –virtual- y en mis razonamientos discurre la lógica del derecho romano, los valores del humanismo, la Ilustración y de los movimientos emancipatorios de la “ povertà laboriosa” (y no hablo en primera persona, sino como iuslaboralista anónimo, como ocurre con cualquier otro jurista). Cuando me enfrento a un conflicto, para solucionarlo, no me invento nada, lo hago a partir de los previos razonamientos de miríadas de juristas que han demostrado que determinadas reglas y formas de pensar son indudablemente efectivas para la paz social. Nosotros los juristas no hablamos de dineros. Nosotros hablamos de derechos y de civilidad.
Sin embargo, mi disciplina jurídica y sus valores democráticos integrales se ven públicamente negados en múltiples foros y por pensadores bien pagados: se nos dice que somos antiguos, que con nuestras absurdas tutelas estamos disgregando al colectivo asalariado, que somos una rémora para la competitividad, que no hacemos más que regular intervencionismos, que nuestro modelo de Seguridad Social se ha privatizar porque es insostenible y adocena a los beneficiarios incapacitándoles para los retos de la sociedad del riesgo… Llevamos mucho años oyendo esas cantinelas, que a fuerza de ser constante y masivamente repetidas –ya se sabe, la teoría de Goebbels - acaban convirtiéndose en verdades rebeladas, que se metabolizan incluso por una buena parte de las personas asalariadas. Y no sólo eso: cada día me veo presionado por la Ley –y también en determinados casos, por la interpretación de la misma por el Tribunal Supremo- para que aplique conceptos que no entiendo –porque son ajenos al derecho- y otros que no comparto por simple lógica democrática integral. Así, entre los muchos ejemplos que podría poner aquí, debo decidir si una determinada modificación de las condiciones de trabajo o un despido objetivo por causas no directamente económicas es eficaz para “mejorar la situación de la empresa a través de una más adecuada organización de sus recursos, que favorezca su posición de competitiva en el mercado o una mejor respuesta a las exigencias de la demanda” ( arts . 44 y 52 ET), lo que ciertamente me aboca a pensar en una lógica que no es la del derecho. O debo tragar sapos y culebras no declarando, como me pide mi alter ego jurista, nulo un despido que no tiene causa justificativa o el de un trabajador de baja por enfermedad porque ésa es la jurisprudencia.
Y es aquí donde mi alma de jurista se colapsa. Mientras mi alma marxista la regaña (“¿lo ves?, si te lo vengo diciendo toda la vida”), aquella otra no entiende porqué elementos como la productividad o la competitividad deben prevalecer sobre los valores iuslaboralistas . Repito lo antes dicho: los juristas no hablamos de dineros, sino de derechos.
Creo que no es anecdótico que uno de los múltiples dogmas neoliberales pase por la afirmación (respecto a la política o a la Administración pública) de que “hay demasiados juristas” –lo que no pasa de ser una conclusión accesoria de otros dogmas principales, como la necesidad de desregular las relaciones contractuales o la exigencia de menores intervencionismos del Estado-. Y ese dogma ha comportado que buena parte de las reformas de las leyes laborales de este país –como en tantos otros- se hayan basado no tanto en las inquietudes de los iuslaboralistas , sino en deducciones y análisis economicistas (generalmente, erróneos). En 1984 a alguien se le ocurrió –pongo la mano en el fuego que tras asistir a no sé que foro de economistas- que la temporalidad creaba empleo: las consecuencias de ese monstruoso experimento con gaseosa aún las estamos pagando. Diez años después, se trataba de flexibilizar el contenido de la prestación laboral y para ello se impuso con mano de hierro –y contra la posición de los sindicatos- una reforma laboral que simplificaba y abarataba la salida y dotaba a los empleadores de mayores competencias para novar y modificar las condiciones de la prestación laboral, desde una perspectiva ajena al sinalagma contractual laboral, lo que determinó una evidente descompensación de fuerza entre empresarios y trabajadores y que la necesaria regulación de la flexibilidad como nuevo modelo productivo derivara en precarización . Y qué decir de las reformas de este milenio (que esta vez tienen el sustento de la lógica comunitaria tras el llamado Proceso de Lisboa, que nada tiene que ver con el tratado de la misma localidad), basadas en el apriorismo de “la-prestación-de-desempleo-afecta-negativamente-a-la-ocupación” –cuya máxima expresión es ese absurdo, ominoso y formalista “compromiso de empleo” recogido en la Ley General de la Seguridad Social- y el dogma “despedir-es-muy-caro-y-también-afecta-al-empleo”, aún vigente y que, de momento, ha comportado la supresión práctica de los salarios de tramitación y la rebaja de indemnizaciones en determinados supuestos de despidos para concretos contratos. Tampoco ninguna de esas medidas ha servido para crear empleo de calidad –todo lo contrario-. Y no podemos olvidar a la pobre Seguridad Social, con regulaciones prácticamente anuales siempre a la baja porque “está-económica-y-actuarialmente-demostrado-que-el-modelo-actual-es-insostenible”, según serios estudios, generalmente financiados desinteresadamente por entidades financieras, que anuncian el colapso del sistema para fechas concretas que luego –al devenir esas datas, cual Testigos de Jehová anunciado el fin del mundo- son postergadas. No deja de llamar la atención que esos estudios –que aparecen cada tres o cuatro meses- tengan un impacto mediático significativo, mientras que los medias prácticamente nada han dicho de la quiebra o minusvaloración de un montón de fondos privados de pensiones a raíz de la actual crisis económica.
Esta tendencia normativa ha tenido efectos devastadores sobre el Derecho del Trabajo: ha roto la solidaridad de los trabajadores, disgregando el colectivo asalariado (aunque ahora, al parecer, la culpa de esa disgregación es de la propia disciplina por sus tutelas), ha modificado el estatus quo del poder en el contrato de trabajo, dotando al empresario de mayores competencias y ha limitado la capacidad contractual del sindicato, lo que ha afectado seriamente su legitimación social como agente constitucional. Y lo que es peor: ninguna de esas medidas ha servido para adaptar el mercado de trabajo a la nueva realidad productiva y de prestación de servicios, ni para crear empleo de calidad.
Las sucesivas reformas laborales sólo han servido –y ruego disculpas por la radicalidad de la afirmación que, sin duda, matizaría si no me embargara el ardor expositivo- para vaciar de contenido el modelo de Estado social y democrático de Derecho. Esas mutaciones reguladoras han invertido el mandato constitucional de avanzar hacia la igualdad sustantiva entre los ciudadanos, han situado el derecho a la libre empresa por encima de otros derechos fundamentales más protegidos –como el de libertad sindical o huelga en relación con los de negociación colectiva y conflicto colectivo- (y no sólo en España, también en el ámbito europeo), han vaciado de contenido el derecho al trabajo limitándolo al acceso genérico e indeterminado al empleo, han obviado que la propiedad no es un derecho inmediato al estar condicionada por su uso social y han eliminado el principio de suficiencia de las prestaciones de Seguridad Social. A lo que añado, como juez, que también de alguna manera han afectado al derecho a la tutela judicial efectiva, al impedirse o limitarse en la práctica gran parte de las posibilidades de control judicial de determinadas prácticas empresariales, singularmente en materia de control de causalidad de los despidos.
Esa constante labor de zapa del Estado social y democrático de derecho se ha venido efectuando continuadamente por parte del legislador desde hace dos decenios y medio. Y, según algunos autores como Baylos y Pérez Rey, también la doctrina judicial –especialmente, la Sala de lo Social del TS- ha coadyuvado a ello. Con todo hay algo que me parece más grave: tampoco la negociación colectiva ha sido capaz de dar respuesta a esos envites en la línea de flotación constitucional. Me atrevería a afirmar, incluso, que ni tan siquiera ha servido para poner parches. En determinadas materias como el retroceso de la igualdad substantiva por la disgregación del colectivo de personas trabajadoras, los convenios colectivos y otras prácticas de negociación se han convertido en uno de los instrumentos más activos para crear desigualdad.
Si esta tendencia se sitúa en perspectiva histórica, la conclusión me parece evidente: al neoliberalismo rampante le “sobra” (porque ya no lo precisa, cautivo y desarmado el ejército rojo) la propia noción de Estado social y democrático de Derecho. ¿Para qué debe distribuir poderes, rentas y derechos ante un adversario notoriamente capitidismuido ? (Debo advertir al lector que a estas alturas de mis reflexiones, mi alter ego marxista quiere hacer múltiples precisiones y matizaciones… sin embargo, como podrá comprobarse, estoy ya plenamente poseído por mi personalidad de jurista)
Y ese ataque al modelo constitucional sobre el que se erigió el gran pacto social del welfare (que la derecha considera vencido) ha tenido indudables consecuencias sociales, especialmente por lo que hace a la centralidad del trabajo como eje sobre el que se incardina la propia noción de ciudadanía. El trabajo, en efecto, ha pasado a ser algo “secundario” en nuestra sociedad, de tal manera que parece que el estatus de ciudadano vuelva a centrarse sobre la propiedad (lo que, por tanto, coadyuva a la negación del Estado social y democrático). Y todo ello aunque no exista históricamente ningún modelo de sociedad que no se halla articulado como tal a partir del valor “trabajo” (en su sentido amplio y no de dependencia capitalista, en matización que acepto, por la estridencia con que la formula, de mi personalidad marxista). La tendencia a negar la ciudadanía social articulada sobre ese valor deriva del famoso “capitalismo popular” tatcheriano . Lo curioso es cómo ese individualismo propietarista se ha acabado implementado en la propia mentalidad de los trabajadores. No es necesario acudir a estudios demoscópicos, basta –o mejor dicho, bastaba hasta la actual crisis- prestar oídos a cualquier conversación de currantes en un bar: muchas versaban sobre Euribor , créditos a bajo interés, nuevos modelos de vehículos, inversiones… La asunción acrítica del fetichismo de los bienes, como afirma, de nuevo gritando, mi alter ego marxista. Una buena prueba, por otra parte, de cómo la clase dominante impone su hegemonía social e ideológica –en una lógica gramsciana en la que suelen coincidir mis dos personalidades-.
Y ello va íntimamente unido desde mi punto de vista al sometimiento del capitalismo productivo al especulativo, de tal manera que el fin de la sociedad parece ser la simple especulación, en lugar de la creación de riqueza a través de las empresas y el trabajo. No me resisto a poner por escrito una anécdota que he contado verbalmente en múltiples ocasiones. Una dependienta de una tienda de electrodomésticos comenta con su compañera que ella está aquí “de momento”, porque el piso y el apartamento de sus padres “valen una pasta” que, en su día –se supone, a la muerte de sus mayores-, le proporcionarán suficientes rentas para vivir. Mientras tanto, tres clientes estamos intentando que la susodicha nos atienda –a la postre, con desgana-, una vez deje la cháchara con su colega.
No deja de ser llamativo que la llamada cultura del esfuerzo haya pasado a ser una reivindicación de la derecha. Sin duda que esa reclamación de clase debe ser traducida como: “trabajen ustedes más para que haya más productividad y seamos más competitivos… por tanto, nosotros ganemos más”. Sin embargo, no está de más recordar que el trabajo –es decir, la autoemancipación personal a través del mismo- ha formado parte del alma de la izquierda durante muchos años. Alguna reflexión cabrá hacer en relación al nuevo paradigma social postfordista y los valores sociales de las generaciones tecnológicas…
Y aquí toca, que lo valiente no quita lo cortés, volver sobre esa crítica a la negociación colectiva y su papel, antes efectuada, para matizarla. Crítica que, lógicamente, apuntaba sin miramientos al sindicato. Ciertamente no es fácil ejercer como organización de clase, cuando una buena parte de tus representados no tienen ya consciencia de clase. Quizás no es un disparate afirmar que el neoliberalismo ha sido capaz de engendrar el mayor aparato de alienación colectiva de las personas asalariadas nunca antes conocido bajo el capitalismo, en unos tiempos y en unas sociedades en los que paradójicamente el nivel de cultura general se ha incrementado exponencialmente y en el que la influencia de las religiones es cada vez menor. Y todo ello ante el silencio de la izquierda, incapaz durante todos estos años de crear una cultura alternativa sobre la que construir otra hegemonía social.
En ese triste panorama he venido ejerciendo como jurista durante un cuarto de siglo. En ese lapso temporal he visto cómo la fosa entre mi “deber ser” y el “ser” real se iba ampliando día tras día, cómo el desiderátum de los valores democráticos se ha ido pervirtiendo (cuando no se negaban esos propios valores democráticos integrales), cómo mi disciplina era acusada de ahistórica , cómo el trabajo dejaba de ser un elemento de centralidad social y cómo la consciencia social iba abandonando poco a poco los valores de civilidad colectivos para centrarse en el simple egoísmo del neodarwinismo social. Y todo ello ante la jocosa y socarrona mirada de mi alma marxista que, cuando estaba de buenas, me consolaba con la cínica frase: “tranquilo, ya llegará el ciclo de crisis”
Y, efectivamente, la crisis llegó.
Sin embargo, con la crisis mi desorientación se ha incrementado. Efectivamente, el modelo de crecimiento del neoliberalismo se ha estrellado, en lo que parece ser el mayor costalazo que conoce el capitalismo en cuatro generaciones.
Aunque los indicios del crack son muy anteriores, mediáticamente se ha concretado artificiosamente como fecha de salida de la misma el 15 de septiembre de 2008, con la famosa quiebra de Lehman Brothers (de la misma manera, que la “gran depresión” se concretó con el llamado “jueves negro” o la “crisis del petróleo” con la decisión de los países Árabes de la OPEP de no vender crudo a los países que apoyaron al Estado de Israel en la Guerra del Yom Kippur ). Demos por buena, a efectos simplemente expositivos, esa fecha. Pues bien, ¿qué ha ocurrido a lo largo de este año? Podríamos considerar que, en parte, el discurso de la derecha se ha fragmentado: mientras un sector se ha enrocado en la lógica neoliberal (imputando la situación actual al mantenimiento de excesivos intervencionismos y negando cualquier responsabilidad –aún siendo obvia- de su ideología y práctica en este cuarto de siglo), otros se apuntan a tímidos intentos de poner orden en el sistema estableciendo determinadas limitaciones y regulaciones a la actuación del capital financiero, introduciéndose, además, aspectos relativos a la adaptación al cambio climático. A esta última tendencia parecen haberse apuntado Sarkozy , Merkel o el propio Obama (con matizaciones respecto a éste, porque ciertamente lo que dice es diferente). Y aunque en una primera etapa parecía que era éste último el sector triunfante –recuérdese las sucesivas cumbres de Londres y Nueva York -, en los últimos meses los fundamentalistas neoliberales están dando una dura batalla mediática y social (valgan como ejemplo, los argumentos salvajes relativos a la batalla actual en USA sobre la asistencia sanitaria) Eso sí: tirios y troyanos parecen coincidir en la necesidad de cambiar las reglas del mercado de trabajo, profundizando aún más en el rebaje de tutelas de las personas asalariadas, aunque es evidente que la actual situación de crisis no tiene ahí su origen. Pero, ya se sabe que el Pisuerga pasa por Paparanda …
Pero, ¿qué dicen las izquierdas? La respuesta es obvia: prácticamente nada.
La socialdemocracia, allí donde gobierna, como en España, se ajusta a la política de dar bandazos, generalmente aceptando la lógica del sector menos ortodoxo del neoliberalismo, pero sin una propuesta global más o menos articulada. Y, por su parte, la izquierda alternativa –en sus múltiples y lamentablemente enfrentadas visiones- se limita a culpar al capitalismo y al sistema de la crisis –lo que es obvio- y a reclamar que los efectos de ésta no caigan sobre las espaldas de los trabajadores –lo que es una evidente ingenuidad en el actual panorama de hegemonías de clase-, pero sin articular tampoco una propuesta global de futuro.
Y ello por no hablar del sindicalismo, aún prisionero de la cultura fordista y empeñado en reivindicar el cumplimiento del ya extinto pacto welfariano . Cada vez más a punto de que se le pase el arroz.
En todo caso, si uno mira las propuestas desestructuradas de las izquierdas y del sindicalismo ante el actual panorama lo llamativo es que todas ellas insisten en dos parámetros: por un lado, se meten a decirle al capitalismo cómo regular el funcionamiento del capital financiero (un ejemplo lo hallaremos en el documento de Die Linke –probablemente la organización europea con mayor capacidad de decir cosas nuevas- en sus propuestas frente a la crisis, que puede descargarse en inglés en: http://die-linke.de/politik/aktuell/nachrichten/detail/zurueck/selected-news/artikel/on the - financial -crisis/ ); por otro, se propugnan por todos parches puntuales en los mecanismos de cobertura social ante el desempleo.
Y es aquí donde surge el estupor del jurista que da título a estas disgregadas y desarticuladas reflexiones. En efecto, si la actual crisis es fruto de las políticas neoliberales que nos han llevado a la desvirtuación del concepto de Estado social y democrático de derecho, con obvios retrocesos en conquistas anteriores, parece obvio que, más allá de modificar el sistema financiero o ampliar desagregadamente tutelas, habrá que repensar desde la izquierda por dónde habrá que caminar en el futuro para desandar el camino trazado hacia atrás y seguir avanzando. Lo que ocurre es que ese camino ya no puede transitar por la vereda anterior, pues la orografía ha cambiado sensiblemente, de tal manera que donde antaño había un puente, ahora hay un abismo. En otras palabras, habrá que pensar cuál es el modelo alternativo de sociedad que la izquierda propone –la concreción del futuro Estado democrático y social de derecho-, situado de nuevo ante los cambios que se han producido en los últimos veinticinco años. Un modelo que se adapte al cambio del modelo productivo y al postfordismo , a los nuevos valores sociales de las gentes y que supere el régimen de tutelas anteriores.
Y mi yo-jurista –no así, el marxista- cree llegado el momento de reivindicar los valores integrales del derecho como orden alternativo. Un orden alternativo que desarrolle el concepto de fraternidad entre los ciudadanos y que, en consecuencia, suponga el reconocimiento por la sociedad del derecho de cada uno de ellos de desarrollar todas sus potencialidades humanas, con la dotación de medios suficientes. Y que, por tanto, supere el concepto de previsión social –o, incluso, de Seguridad Social- reconociendo en modo articulado todas las tutelas públicas o privadas como derecho de ciudadanía. Un orden alternativo que reivindique como eje de civilidad la igualdad, tanto en las relaciones de dependencia en el trabajo y de contenido del contrato –superando la ominosa subalternidad fordista -, desarrollando el ejercicio de los derechos fundamentales en las relaciones laborales, como entre el propio colectivo de personas asalariadas y dependientes del trabajo. Y, por supuesto, que tenga claro un concepto moderno de igualdad, que vaya más allá de la tradicional tabla rasa uniformizante y que sea eficaz en la lucha contra la discriminación.
Y también, un nuevo orden que supere los límites impuestos por el pacto welfariano al iuslaboralismo . Así, en relación con la articulación de mecanismos de tutela a escala internacional, de tal manera que las relaciones laborales sean tales y no simple paraesclavitud –superando el marco del Derecho del Trabajo en cada país, que el pacto comportó-, como respecto al fin del modelo de empresa autista, sin control societario de qué se produce y cómo se produce (rompiendo la lógica del ghetto del centro de trabajo que se incluyó implícitamente en el acuerdo de postguerras) Y todo ello ha de pasar por una revalorización del factor trabajo, como elemento individual para alcanzar mayores cotas de libertad y autoemancipación .
Por supuesto ese panorama debe comportar una nueva relación entre derecho y economía, de tal manera que aquél recobre su capacidad propositiva y reguladora, más allá de los intereses puntuales de ésta. Es obvio que el reconocimiento de derechos cuesta dineros –no soy tan ingenuo a mi edad como para pensar lo contrario-. Ocurre, sin embargo, que el método discursivo correcto pasa, primero, por la propuesta de derechos y luego, en función de los dineros que haya en caja, ver hasta dónde se puede llegar. Hemos vivido unos tiempos –y los seguimos viviendo en la actualidad- en que la lógica es la inversa: en función de los dineros se reconocen o no derechos.
De nada de eso se ha hablado en las cumbres de G-20 y G-8. Pero tampoco se habla –y eso es lo más grave- en el debate social.
Eso dice mi alma jurista. Y, por supuesto que esos apuntes son incompletos y probablemente erróneos. Pero lo que de verdad me aturde es que ese debate sobre el desarrollo democrático es hoy inexistente en las izquierdas, en el sindicalismo y en el mundo del iuslaboralismo .
Si la izquierda es incapaz de diseñar un modelo de sociedad alternativo, el resultado está servido: se limitará a ser el Pepito grillo de un orden injusto que seguirá centrando sobre la simple libertad individual y se irá apartando de los otros elementos –igualdad y fraternidad- que configuran la democracia. Y los juristas dedicados al Derecho del Trabajo nos convertiremos en unos simples componedores de las relaciones laborales en orden a la productividad y la competitividad.
Y acabo aquí en forma abrupta mis atolondradas reflexiones. No por nada: es que mis dos personalidades vuelven a estar a la greña.
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A un año de Lehman Brothers (o la estupefacción del jurista ante la crisis) | 26-09-2009 - 09:51:35 GMT 1 #