Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis

Argelaguer Vall del Llierca
Uniò Argelagense Informació Municipal

El Blog de Leningrad Garrotxa Olot: Argelaguer - Tortellà - Montagut i Oix - Sales de Llierca - Sant Jaume de Llierca

03/09/2008 GMT 1

Glosas impertinentes

lejarza @ 17:31

Julio Anguita González, Mundo Obrero PCE (Partido Comunista de España): Glosas impertinentes.-Somos proclives, por naturaleza humana y también por hábitos políticos malsanos, a acumular esfuerzos en pos del apoyo a una declaración, informe, resolución o propuesta de trabajo para inmediatamente olvidarla y poner el énfasis en otra cosa. Pareciera como si nuestra misión como colectivo consistiera1 de Maig 2008 Argelaguer Girona Garrotxa Olot en lograr consensos en torno a piezas literarias las cuales pierden su interés una vez aprobadas. Naturalmente que esto tiene una lectura más que preocupante. En el fondo de la cuestión se trata de llegar a un armisticio entre las diversas partes contendientes y una vez proyectada la reconfortante idea de unidad cada uno sigue con su tarea predeterminada. Y esto que es grave en cualquier situación, en ésta es trágico.
La Conferencia del PCE (Partido Comunista de España) celebrada los días 28 y 29 de Junio tuvo un éxito alentador. El Partido lograba, con evidentes manifestaciones de satisfacción y también con no menos evidentes suspiros de alivio, un acuerdo en torno a la concepción que de IU (Izquierda Unida) tenemos y debemos tener. El documento tiene rigor en el análisis, correcta ubicación en la coyuntura, capacidad de convocatoria y un proyecto de IU que huyendo de las generalidades y declaraciones vaporosas desarrolla a través de puntos y compromisos concretísimos la Refundación de IU como objetivo, proyecto político y labor inmediata que el PCE hace a toda IU y por supuesto a aquella parte de la sociedad que tiene como interés común objetivo y subjetivo CONSTRUIR LA ALTERNATIVA. Es decir una tarea de regeneración y crecimiento, en absoluto endogámica. Dicho de otra manera, la Regeneración de IU viene de la mano de un proceso participativo y constituyente desde las asambleas básicas e irradiando desde ellas haces de alianzas y estructuras tanto horizontales como verticales.
Supongo que todos y todas los que dimos nuestro voto, inmensamente mayoritario, a este proyecto nos comprometimos “in mente” e inmediatamente, a poner nuestro esfuerzo personal y colectivo al servicio de esta estrategia. Y al hacerlo supongo que fuimos conscientes de que se necesitaba un despliegue organizativo especial para llegar con la propuesta a todas las asambleas básicas de IU y a todos los colectivos posibles. Estaba claro, pienso yo, que éramos conscientes también de que este era el único camino para conseguir una Refundación de IU enraizada en los contenidos que le dieron vida en 1986, los que desarrollamos con posterioridad y las nuevas visiones hijas del momento, tal es el caso de la apuesta por la III República. Y junto a ello, con un especial interés, los compromisos personales y orgánicos contemplados en la decisión del Partido en su Conferencia de Junio y que hacen referencia a la renovación de direcciones.
Y al llegar aquí planteo una serie de interrogantes que en mi caso son puramente retóricos ¿Y si no conseguimos la mayoría suficiente? ¿No es preferible asegurarla previamente y después pasamos a desarrollar el proyecto? ¿No es conveniente, con antelación a toda iniciativa asamblearia, conocer las fuerzas en presencia? ¿Podemos obviar el diálogo, el acuerdo y la negociación en el interno de IU? Estas preguntas tienen sin duda un pedigrí de razonable prudencia que les confiere a primer golpe de vista, un marchamo de “savoir faire” político. Lo que ocurre, y de ahí su peligrosa procedencia, es que se plantean sin haber desarrollado y agotado todo el plan que se desprende de la Conferencia del PCE.
No debe olvidarse que las decisiones acerca de cambios, relevos, línea política, posibles acuerdos y estrategia y táctica a seguir son el corolario, el resultado, la consecuencia de un amplísimo proceso que desde abajo vaya conformando, precisando y planificando el proyecto que se someta a debate. Ahora o nunca. De no ser así caeremos en la enésima y estéril tentación de sustituir el debate por los acuerdos de gobernabilidad, sin haber consolidado antes y desde la participación abierta, nuestra fuerza como colectivo que pretende refundar IU. No es cierto que haya terminado el período de documentos y que comience el de acuerdos para conformar direcciones. El período de debate y toma de posición ante la propuesta refundadora comienza ahora, cuando debemos abrir la participación que conduzca a una posición consecuentemente respaldada por la organización y el entorno de izquierda más afín con el proyecto. La Conferencia del PCE no acabó el 29 de Junio, debe comenzar ahora poniendo en marcha el proceso constituyente para la refundación de IU. Esa es la tarea que consecuentemente con lo aprobado, debe ponerse en marcha desde todos y cada una de las organizaciones del PCE desde el diseño federal que se apruebe.
La traslación de la Fiesta-PCE 2008 para más adelante ha sido un revés para el impulso al proyecto. Sin embargo y admitiendo que quizás no era posible realizarla ahora, eso no puede significar posponer la organización del proceso de debate. Nos jugamos demasiado para que la contrariedad de la suspensión de nuestra Fiesta sirva para poner sordina o frenos al trabajo con el que el PCE se ha comprometido.
He leído los acuerdos y tareas que se han programado para el otoño; son acertadas y se ciñen a las necesidades que abruman a los trabajadores y asalariados en general. Es muy importante organizar la movilización y tensar nuestras fuerzas pero ello no es posible si de manera paralela y simultánea no se organiza la participación que conduzca a una IU consecuente y combativa. Y eso solo es posible dando la palabra a la gente y enfrentándonos cada uno y cada una a nuestras responsabilidades en la tarea de convocar abrir y construir a plena potencia la nueva IU.
Cuando se acude a una mesa de negociación cada parte lleva sus credenciales. Y estas no son otras que el respaldo con el que cuenta cada una. Los que apoyamos el resultado de la Conferencia del PCE estamos en fase de habilitar, extender y potenciar nuestras credenciales; es nuestra obligación. Unas credenciales que en nuestro caso deben venir desde la fuerza que consigamos articular desde la participación en el sentido más amplio de la palabra. Después ya veremos.
Y es precisamente en ese proceso donde debemos inexcusablemente, dar ejemplo aplicando en nuestra propia carne política, organizativa y personal lo que el 29 de Junio tan ampliamente votamos. No hay otro camino.

***


Glosas impertinentes... ¡pero a favor de los trabajadores!

Lejarza Vall del Llierca Argelaguer Garrotxa OlotJuan R. Lejarza, Sindicalista CC.OO Girona: Glosas impertinentes... ¡pero a favor de los trabajadores! .-En medio de grandilocuentes discursos de los politicos sobre la “igualdad”, en estos años los jóvenes, las mujeres y los trabajadores catalanes han visto acrecentar las desigualdades y son ahora, en época de crisis, los grandes perjudicados.

Los mismos que se forraron a costa de los trabajadores, los mismos capitalistas que privatizaron el beneficio, vienen ahora a “socializar la crisis”. Como hacen cada vez que la economía capitalista catalana y española entra en crisis, vienen a pedir “el sacrificio de todos”, vienen a reclamar “apretarse el cinturón”. Su cinismo no tiene límites, porque mientras crece el desempleo y la carestía de la vida, ellos no dejan ¡ni en medio de la crisis! de seguir obteniendo beneficios millonarios. Los grupos de Bancos y “Caixas” que operan en España obtuvieron un beneficio neto de 18.877,4 millones de € en 2007, lo que supone un incremento del 19,82 % en comparación con el ejercicio anterior (Informe de la Asociación de la Banca Española, AEB).

Hoy, los trabajadores no necesitamos una contrarreforma laboral, sino una contratación fija y un verdadero plan de choque para que la crisis no la paguemos los trabajadores; debe empezarse por acabar con ese miserable salario mínimo de 600 €, el más bajo de Europa después de Portugal, que condena a quien lo cobra a la precariedad más absoluta. ¡Salario Mínimo interprofesional de 1.200 € ! Las pensiones mínimas no deben, bajar en ningún caso, del salario mínimo y no como ahora, que más de la mitad son inferiores a él.

Ante la subida de precios, de la que se benefician las grandes petroleras y monopolios (Repsol), los intermediarios y los grandes centros de distribución, hay que exigir la congelación de precios de los productos básicos para los trabajadores de Girona y España (alimentos, gas, luz..).

No se puede vivir decentemente sin tener derecho a una vivienda digna. Ni se puede aceptar que la “solución” sea dar subvenciones millonarias a los promotores para construir nuevas viviendas. Un verdadero plan de choque comunista debe de una vez parar los pies a los especuladores, poniendo a disposición de la sociedad esos tres millones de viviendas vacías, creando un parque público de viviendas e imponiendo por Ley un Alquiler Social (LAS) que no exceda del 20% del salario medio. PSUC

Ante el crecimiento del paro, hay que exigir un plan comunista de medidas urgentes, promoviendo un plan de obras públicas y sociales para construir hospitales, escuelas, guarderías, centros sociales y otros equipamientos; todo ello ha de ser público, nunca privado, que den repuesta a las necesidades populares, a la par que cree empleo. Luchar contra el desempleo exige parar el fraude que representan las deslocalizaciones de empresas, que llevan a miles de trabajadores a la calle, después de haber disfrutado estas empresas, en la gran mayoría de los casos, de subvenciones y beneficios fiscales millonarios por parte de los politicos.

Hay que apoyar las reivindicaciones de maestros, estudiantes, empleados públicos y usuarios para paralizar las medidas de privatización de los servicios públicos básicos como la educación, la sanidad o el transporte, deben materializarse en la exigencia de derogación de la Ley 15/97 que permite la privatización de la sanidad y que fue votada por CiU, PP y el PSOE.

Comentarios
VALL DEL LLIERCA Cap Argelaguer: Sales de Llierca, Sant Jaume de Llierca, Montagut i Oix, Tortellà. VALL D'HOSTOLES Cap Les Planes d'Hostoles: Sant Feliu de Pallerols, Sant Aniol de Finestres. ÁMBIT DE BESALÚ Cap Besalú: Beuda, Maia de Montcal, Sant Ferriol. CONCA ALTA DEL FLUVIÁ Cap Olot: Castellfollit de la Roca, Les Preses, Riudaura, Sant Joan les Fonts, La Vall de Bianya, La Vall d´en Bas, Mieres, Santa Pau.

Comentarios(32) »

  1. El desaguisado neoliberal, por Francisco Morote Costa: Los resultados están a la vista : quiebras y pérdidas bancarias multimillonarias, inyecciones de dineros públicos al rescate de los bancos privados, gobiernos, como el británico, recurriendo, en flagrante y vergonzosa contradicción con lo predicado durante décadas, al expediente salvador de la estatalización o nacionalización ... Todo antes que dejar que la crisis, con el fantasma del 29 al fondo, pase de la más o menos temida o admitida recesión a la pura y dura depresión económica capitalista. Ese es el panorama cierto del indisimulable desaguisado neoliberal.

    ¿ Desaguisado?, Sí, porque la catástrofe financiera se traduce ahora, con la pérdida de actividad económica real, en desempleo para cientos de miles, tal vez para millones de trabajadores.
    Así es que la pregunta resulta inevitable, ¿ cual es la razón de este desaguisado neoliberal?
    La respuesta más sencilla alude a la falta de control de los mercados, a la desreglamentación financiera que es la que ha permitido, de acuerdo con el pensamiento ortodoxo neoliberal, jugar a la ruleta rusa de la especulación, en busca siempre de las máximas ganancias posibles.

    El desaguisado, según J. Fernández-Armesto, ex-Presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, tiene unos responsables, los gestores bancarios, " cuya ansia de enriquecimiento" fue la " causa de esta crisis".

    Ahora bien, por mucha responsabilidad que esos gestores hayan contraído en la presente crisis financiera, la responsabilidad no se agota en ellos porque, ¿ cómo es posible que estos irresponsables pudieran actuar a su antojo creando un entramado de productos incomprensibles e
    insensatos sin que las autoridades gubernamentales intervinieran para frenar o corregir esas actuaciones?

    Simplemente porque la palabra " intervenir" no figuró, porque fue borrada, en el diccionario económico y político del capitalismo globalizador y neoliberal de los últimos treinta años. Esa es la pura realidad, en esos largos años los gobiernos, de casi cualquier signo, del mundo capitalista ( instituciones reguladoras bancarias, financieras y monetarias de carácter internacional brillaron por su ausencia ), se abstuvieron de adoptar la menor medida que obstaculizase los movimientos especulativos del capital financiero, como la tasa Tobin, o sus aventuras descabelladas en la búsqueda del mayor lucro posible.

    Así es que no hay que culpar sólo a los mentados gestores, sino a los gobiernos y, por consiguiente, a los numerosos partidos políticos y a las instituciones internacionales neoliberales, como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, que aceptaron y propagaron la dictadura de los mercados con todas sus consecuencias.

    Especialmente triste y doloroso fue ( y es ), además, el papel de algunos partidos socialistas y socialdemócratas que no opusieron ninguna resistencia al pensamiento de ese signo, transigiendo con desregulaciones, privatizaciones y ataques al " estado del bienestar" recomendados por la ideología neoliberal.

    En suma, bajo la presión de los poderosos intereses financieros y empresariales de los bancos, de las corporaciones transnacionales, etcétera, los Estados consintieron la vuelta a un verdadero dejar hacer decimonónico, que le permitió al capital privado campar a sus anchas por el mundo globalizado, con la promesa de que además de hacer más ricos a los ricos, como ha sucedido,se haría menos pobres a los pobres, como la realidad se está encargando de desmentir.

    La idea de Maquiavelo de que " gobernar es hacer creer" triunfó una vez más. Desde que a principios de los años ochenta del siglo pasado : M.Thatcher, en el Reino Unido y R. Reagan en Estados Unidos, abrazaron la doctrina económica neoliberal, como la panacea capaz de resolver todos los problemas económicos, la mayor parte de los gobiernos del mundo, aún antes de la desaparición de la Unión Soviética, se dejaron arrastrar de forma acrítica por la teoría que condujo primero a los desastres económicos del sureste asiático, de Rusia y de numerosos países latinoamericanos, y que finalmente ha alcanzado también al corazón del sistema, Estados Unidos,Europa y Japón.

    El desaguisado neoliberal acaba su ciclo en los mismos lugares donde se inició hace más de veinticinco años, en la City londinense y en el neoyorquino barrio de Wall Street. Por una vez el presidente Bush dijo la verdad : " No hay dudas sobre eso Wall Street se emborrachó. Se emborrachó y ahora tiene la resaca. La pregunta es por cuanto tiempo se mantendrá sobria, sin intentar hacer todos esos instrumentos financieron sofisticados".

    El desaguisado neoliberal | 04-09-2008 - 07:51:08 GMT 1 #

  2. Cómo me hice comunista, por Alberto Pinzón Sánchez: El 9 de abril de 1964 desembarqué en el puerto de Cádiz. Había viajado durante 16 fatigosos días en el vapor mixto de la guipuzcoana de navegación desde Cartagena, y traía en el bolsillo una esquela de mi madre dirigida al amigo de mi padre, el embajador colombiano en Madrid Hernando Sorzano González, reconocido ex gobernador del Franquismo Laureanista en Santander en 1950, quien a su regreso a Colombia se hizo parlamentario y junto con Darío Marín Vanegas y la cenicienta Matilde Castañeda, apadrinaron al pájaro chulavita Efraín González (1)

    Después de los trámites de rigor en esa caricatura neo-colonial del Franquismo llamada Instituto de Cultura Hispánica, acelerados por el Sr embajador, inicié estudios de medicina en la Universidad de Sevilla que funcionaba en el herrumbroso hospital de la Macarena, ubicado en donde hoy funciona el parlamento de Andalucía.

    En aquel entonces, la España del porón-pompero se debatía en la ruina y la miseria de la dictadura del nacional-catolicismo del “caudillo” Francisco Franco, con la resignación impotente de los derrotados. Yo era un cuasi millonario con el giro mensual que mi madre me enviaba a través de Icetex de 100 míseros dólares equivalentes a 1.000 pesos colombianos, con los cuales podía comprar 6.000 pesetas.

    Pronto algunos otros latinoamericanos me llevaron al restaurante la Alameda de Hércules de Segundo Marrero, un comunista Canario capturado poco después de la guerra y quien acababa de salir de prisión después de haber estado durante 23 años preso por sus ideas libertarias.

    Después de cada cena, Segundo cerraba la puerta cuidadosamente y con la sencillez de un ex presidiario, nos mostraba y explicaba cuidadosamente (solo a los suramericanos) con los restos de los periódicos comunistas que hacía manualmente, los horrores de aquel paraíso de tranquilidad y seguridad. Estaba vencido pero no convencido, decía.

    Así pude estudiar 3 años de medicina. Pero (siempre hay un pero), llegó la feria de Abril de 1967. Era espectacular porque venía Jacqueline Kennedy. 2 colombianos que estudiaban fitopatología por cuenta de la Federación de Cafeteros, nos encontramos en el tablao más concurrido. Allí en la barra estábamos, saboreando unos “finos”, cuando a nuestro lado un negro enorme y corpulento le discutía airadamente en ingles al mesero. Finalmente con nuestro inglés chapuceado pudimos ayudarlo. Él era un oficial norteamericano que pilotaba un avión con bombas atómicas que el ejército norteamericano tenía en la base de Torrejón, y en agradecimiento nos invitó a su apartamento en el lujoso barrio de los Remedios a continuar el baile. Una vez allí llamó 4 mujeres que conocía de tiempo atrás y el jaleo se prolongó hasta bien entrada la madrugada. De repente unos gritos de un compañero en el balcón nos alertaron a todos y alcanzamos

    a ver cuando el piloto negro se lanzaba a través de la ventana al vacío. Lo único que se pudo oír en esa sala fueron las palabras de una de aquellas mujeres que gritó: “Nadie se aparte de la verdad. Quien diga una mentira está muerto”

    A los pocos minutos llegó la temida “gristapo” y esposados nos llevaron al calabozo de la Policía ubicado en la Alameda de Hércules, diagonal al restaurante de Segundo. Hoy hay allí un centro comercial. Aislamiento estricto e incomunicación. Un jergón de paja como cama y un agujero en el piso como sanitario. Pan con agua mañana y tarde. De almuerzo un potaje aguado de alubias. Y durante 40 días que estuvimos desaparecidos; invariablemente todas las mañanas y por turnos, baño con agua helada mientras un policía nos azotaba durante media hora con una sonda médica de caucho, que decía no dejaba heridas. Luego también por turnos, pasábamos a la sala de interrogatorios donde el jefe poniéndonos una luz enceguecedora en los ojos nos golpeaba en los oídos, exigiendo la confesión de quien y porqué, habíamos matado al piloto americano. Parece ser que en ese trance todos recordamos lo que nos dijo la mujer y nos aferramos a la verdad.

    Finalmente vino un investigador del US Army de nacionalidad portorriqueña, confirmó los varios antecedentes suicidas del piloto en Chicago y encontró indudable nuestra explicación. El jefe de interrogatorios vino con sus anteojos de culo de botella y con una sonrisa cínica enmascarada por un bigotico minúsculo, nos entregó a cada uno el pasaporte (que todavía conservo), con la leyenda “el titular del presente pasaporte tiene 48 horas para salir del Estado Español por cualquier frontera”.

    Sin saber que hacer crucé la calle y fui donde Segundo Marrero. Me recibió, cerró la puerta y me aconsejó salir por Portugal. El tiquete costaba 600 pesetas hasta Lisboa. Fue adentro y volvió con 1.000 pesetas que me regaló. Fui a mi habitación hice una maleta con lo más indispensable y esa noche viaje de Sevilla a Lisboa. Lo demás se quedó allá. Y curiosamente en la frontera nadie me pidió el pasaporte. Con el resto del dinero pude poner desde Lisboa una carta nocturna a mi madre, quien rápidamente me envió un pasaje pagado en un avión “súper-costellation” de Avianca hasta Bogotá. Era junio de 1967

    El día que regresé a mi país, el ministro de educación del “Opus Dei” Octavio Arismendi Posada y el Presidente de la mano de hierro Carlos Lleras Restrepo, ordenaban la ocupación militar de la Universidad Nacional, ubicada en la ruta del aeropuerto. Un tumulto de estudiantes desesperados resistía a la tropa tirándole huevos hueros, y mientras miraba el tropel sonreí. Había aprendido dos cosas imborrables fuera de odiar al Franquismo y su versión colombiana: El valor de la verdad y el de la solidaridad.

    Nota:

    1) Téllez Pedro Claver. Efraín González. Ed. Planeta. Bogotá 1993. (615pgs)

    Cómo me hice comunista | 04-09-2008 - 07:53:38 GMT 1 #

  3. ¡¡ Botemos a Botin !! San Santander y Santa "Caixa dels diners"

    Elecciones Generales del Banco Santander y la "Caixa" 9-M, 2008: ¡¡ Botemos a Botin !! San Santander (financieros electorales, dineros negros). La banda del Banco de Santander ganó 9.060 millones € el 2007, un 19,3% más que el 2006. Equivale esto que «el ahorrador» ha obtenido un 19,3% menos? La riqueza la crea el que Trabaja (Pencaire). Pero el dinero los administran los bancos intermediarios. Si no existieran los mencionados intermediarios, el 19,3% lo habrían ganado los verdaderos creadores de Riqueza los Trabajadores de la Industria Española.
    El beneficio es un premio al esfuerzo bien organizado y dirigido, y yo no veo claro el «enorme beneficio» del Banco privado intermediario de Dios ( El banquero más rico de España puede con todo: hasta la Virgen del Pilar hace publicidad de su banco. Si alguien lo entiende, gracias si me lo explica; si no, sugeriría un Banco Estatal de España (HACIENDA Somos todos) en competencia con el Oligopolio de la Banca privada del Botín y BBVA. Estamos agotados de Trabajar para Botin... ¡¡ Botemos a Botin !!, que tan poco aporta y tanto gana.Las Alhajas del Tesoro de la Virgen del Pilar han "volado". 1936 España. botin PSOE botin PP botin ERC botin CiU botin IU , botin botin botin...hipotecario...

    Botemos a Botin | 04-09-2008 - 09:57:08 GMT 1 #

  4. CC.OO Asturias Fundación Juan Muniz Zapico Federación Minerometalúrgica de CC.OO de Asturies: 5º concurso de microrrelatos mineros MANUEL NEVADO MADRID

    Bases del concursu
    1. Podrán presentase a esti concursu escritores de cualquier nacionalidá, siempre y cuando que les obres presentaes tean escrites en castellanu o n'asturianu, seyan orixinales y ensin asoleyar y nun fueren premiaes enantes en nengún otru concursu. Pue presentase un máximu de dos microrrellatos por cada autor o autora.
    2. El conteníu tendrá que falar necesariamente a dalgún aspeutu (motivos temáticos, personaxes, argumentu o ambientación) venceyáu col mundu de la minería de cualquier país.
    3. La estensión nun podrá perpasar les 40 llinies en lletra de cuerpu 12 y tipu Times New Roman o asemeyada, pudiendo ocupar el microrrellatu un máximu d'una páxina en formatu foliu o DIN-A4 por dambes cares.
    4. Les obres hai que les unviar per corréu postal a: Fundación Juan Muñiz Zapico (Concursu de Rellatos Mineros Curtios "Manuel Nevado Madrid") c/ Santa Teresa 15, CP 33005 Uviéu.
    5. Los concursantes tienen qu'unviar un sobre onde dientro apaecerá:
    · El o los dos microrrellatos
    · El sobre de la plica col alcuñu y títulu o títulos na so portada; amás dientro, tienen qu'apaecer tolos datos personales del autor o autora (nome y alcuñu, apellíos, señes, númberu del DNI o equivalente, títulu del microrrellatu o microrrellatos, teléfonu y, si tien, corréu electrónicu).

    6. El plazu d'entrega d'orixinales acaba'l día 22 d'ochobre de 2008.
    7. La organización nomará al xuráu competente, presidíu pol caderalgu Benigno Delmiro Coto. El xuráu nun conocerá los nomes de los/les autores o autoras, namás el títulu de los rellatos y l'acuñu del autor.
    8. Del fallu del xuráu, al que nun se podrá retrucar, daráse conocencia pública'l 4 d'avientu de 2008 coincidiendo cola fiesta minera de Santa Bárbola.
    9. Premios:
    · Primer Premiu 1.000 € (650 € en metálicu, más un llote de llibros y un grabáu de Manuel Calvo por un valor total de 350 €).
    · Accésit asturianu 600 € (300 € en metálicu, más un grabáu de Manuel Calvo y un llote de llibros por valor de 300 €), para obres presentaes en llingua asturiana.
    · Accésit Testimoniu Históricu 300 € (150 € en metálicu más un llote de llibros por valor de 150 €), para obres que falen de fechos reales (biográficos, sindicales o sociopolíticos); siempre en rellación con conteníos históricos o acontecimientos socedíos nel entornu familiar o llaboral mineru. Para presentase a esti Accésit, les obres que falen de fechos reales tendrán que lo mentar, Testimoniu Históricu, xunto al títulu del microrrellatu.
    · Accésit mocedá 300 € (150 € en metálicu más un llote de llibros por valor de 150 €), para obres presentaes por autores de menos de veintiséis años. Para presentase a esti Accésit, los menores de veintiséis años tendrán que lo mentar xunto al alcuñu del microrrellatu.

    10. Los premios podrán dexase ermos si, a xuiciu del xuráu, nengún rellatu axuntare los méritos necesarios.
    11. Igualmente, los rellatos premiaos, y una escoyeta fecha ente los rellatos presentaos asoleyaránse na forma que camiente más afayadiza la Fundación Juan Muñiz Zapico.
    12. Participar nesti certame lleva inxerío aceutar perdafechu estes Bases.
    -----------------------------------------------------------------------------
    Bases del concurso
    1. Podrán participar en este concurso escritores y escritoras de cualquier nacionalidad, siempre que las obras que presenten estén escritas en castellano o asturiano, sean originales e inéditas y no hayan sido premiadas con anterioridad en ningún otro concurso. Se presentará un máximo de dos microrrelatos por cada autor o autora.
    2. El contenido tendrá que aludir necesariamente a algún aspecto (motivos temáticos, personajes, argumento o ambientación) relacionado con el mundo de la minería de cualquier país.
    3. La extensión no excederá las 40 líneas en letra de cuerpo 12 y tipo Times New Roman o similar, pudiendo ocupar el microrrelato un máximo de una página en formato folio o DIN-A4 por ambas caras.
    4. Las obras se presentarán mediante correo postal a: Fundación Juan Muñiz Zapico (Concurso de Microrrelatos Mineros "Manuel Nevado Madrid") c/ Santa Teresa 15, CP 33005 Oviedo.
    5. Los concursantes habrán de enviar un sobre en cuyo interior estén:
    · El o los dos microrrelatos
    · El sobre de la plica con el seudónimo y título o títulos en su portada; así como todos los datos personales del autor o autora en el interior (nombre y seudónimo, apellidos, domicilio, número DNI o equivalente, título del microrrelato o microrrelatos, teléfono y, si tiene, correo electrónico).

    6. El plazo de admisión de microrrelatos finalizará el día 22 de octubre de 2008.
    7. La organización designará al jurado competente, que estará presidido por el Catedrático Benigno Delmiro Coto. El jurado no conocerá, en ningún caso, los nombres de los autores o autoras, tan sólo el título y el seudónimo.
    8. El fallo del jurado, que será inapelable, se hará público el 4 de diciembre de 2008 coincidiendo con la festividad minera de Santa Bárbara.
    9. Premios:
    · Primer Premio 1.000 € (650 € en metálico, más lote de libros y grabado de Manuel Calvo por un valor total de ambos conceptos de 350 €).
    · Accésit asturiano 600 € (300 € en metálico, más grabado de Manuel Calvo y lote de libros por un valor total de ambos conceptos de 300 €), para obras presentadas en lengua asturiana.
    · Accésit Testimonio Histórico 300 € (150 € en metálico más lote de libros por valor de 150 €), para obras que se ocupen de hechos reales (biográficos, sindicales o sociopolíticos); siempre en relación con contenidos históricos o acontecimientos ocurridos en el entorno familiar o laboral minero. Para participar a concurso en este Accésit se deberá hacer constar la definición Testimonio Histórico junto al titulo del microrrelato.
    · Accésit Joven 300 € (150 € en metálico más lote de libros por valor de 150 €), para obras presentadas por autores o autoras menores de veintiséis años. Para participar a concurso en este Accésit se deberá hacer constar la edad junto al seudónimo del microrrelato.

    10. Los premios podrán ser declarados desiertos si, a criterio del jurado, ningún relato poseyera los méritos necesarios. Asimismo, el jurado estará facultado para resolver toda cuestión de su competencia que se suscite.
    11. Los relatos premiados, y aquellos que por su interés se seleccionen entre los relatos presentados, serán editados de la forma que considere más adecuadamente la Fundación Juan Muñiz Zapico.
    12. El hecho de participar en este certamen implica la plena aceptación de las presentes Bases. (Vall del Llierca)

    CC.OO Asturias Fundación Juan Muniz Zapico Federación Minerometalúrgica de CC.OO de Asturies: 5º concurso de microrrelatos mineros | 04-09-2008 - 17:35:23 GMT 1 #

  5. Els treballadors de la construcció afectats per expedients autoritzats de regulació ocupació (ERO) entre gener i juny van ascendir a 2.081, el 399% més que en el mateix període de 2007, segons el Butlletí d'Estadístiques Laborals (BEL) del Ministeri de Treball i Immigració. En els primers sis mesos de 2008 es van presentar 115 expedients autoritzats en el sector de la construcció, el 139,58% més que en l'any passat.
    Segons el Butlletí d'Estadístiques, entre gener i juny de 2008 es van autoritzar 1.752 ERO per a tots els sectors, una disminució del 10,7% respecte els primers sis mesos de 2007, que van afectar a 26.823 treballadors, és a dir, el 22,26% menys. De tots els ERO, però, 1.560 es van pactar entre les empreses, el 7% menys, i van afectar a 23.978 treballadors, el que suposa un descens del 18,69%. Els altres 192 expedients no van ser pactats (el 32,39% menys) i van afectar a 2.845 treballadors (el 43,24% menys).
    Encara que va ser la construcció el sector on més va créixer el nombre d'expedients de regulació d'ocupació, en el sector de la indústria hi va haver 780 ERO en els primers sis mesos de l'any, el 37,57% més, i en els serveis es van registrar 717, un 26,23%. Pel que fa a les causes que s'han al·legat, dels 26.823 treballadors afectats per expedients autoritzats, 6.438 van perdre la seva ocupació per l'aplicació de mesures econòmiques; 5.548, per problemes de tresoreria o finançament; 2.179 per restricció de demanda i rescissió de contractes; 389, per una baixa productivitat, i 375 per fallida de l'empresa. A més, 7.528 van perdre la feina per causes organitzatives o de producció; 2.353 per raons de força major; 1.495 per causes tècniques; 178 per ruïnes o obres d'immobles i falta de primera matèria; 123 per reestructuració d'empreses i 217 per altres raons no especificades .

    L'atur en el comerç
    L'atur ha augmentat gairebé el doble en el sector comercial en el primer semestre de l'any respecte al mateix període de 2007, segons un estudi del Col·legi Oficial d'Agents Comercials de Barcelona. L'estudi revela que l'actual situació econòmica ha afectat a la professió comercial, un sector que "tradicionalment no havia patit desocupació, a l'existir sempre línies de negocis", segons el Col·legi, que apunta el descens de vendes i el tancament d'empreses com les causes principals de l'augment d'aturats.

    Els treballadors de la construcció afectats per expedients autoritzats de regulació ocupació (ERO) | 05-09-2008 - 06:16:55 GMT 1 #

  6. La explotación Capitalista de Catalunya, politicos y empresarios : Criteria Caixa Corp, Crisis económica y Salarios basura para los Trabajadores. Criteria Caixa Corp HECHOS SIGNIFICATIVOS:

    Adquisiciones o transmisiones de participaciones en el capital de sociedades cotizadas en Bolsa determinantes de la obligación de comunicar contemplada en el art. 53 de la LMV (5 por 100 y múltiplos).

    1.1. Españolas.

    ABERTIS INFRAESTRUCTURAS, S.A.

    Véase el apartado 3.1 sobre movimientos en las participaciones cotizadas de la filial Caixa Barcelona Seguros de Vida, S.A. de Seguros y Reaseguros (Caixa Vida).

    En el marco del proceso de reestructuración de participaciones previa a la salida a Bolsa, en junio de 2007 Criteria CaixaCorp, S.A. (antes Caixa Holding, S.A.U.) adquirió la participación del 12,79% en Abertis Infraestructuras, S.A. que “la Caixa” ostentaba directamente (de los que un 11,66% procedían de la venta en marzo de 2007 por parte de Caixa Vida a “la Caixa”).

    TELEFONICA, S.A.

    En el marco del proceso de reestructuración de participaciones preliminar a la salida a bolsa de Criteria CaixaCorp, en junio de 2007 “la Caixa” vendió a Criteria CaixaCorp una participación total del 0,39% del capital social de Telefónica, S.A. (que “la Caixa” previamente había adquirido a Caixa Vida).

    En el mes de junio de 2007 Criteria CaixaCorp adquirió un 0,94% del capital social de Telefónica, S.A. y sobre el mismo porcentaje contrató Equity Swaps por un importe total de 726 millones de euros.

    BOLSAS Y MERCADOS ESPAÑOLES SHMSF, S.A.

    En junio de 2007, “la Caixa” vendió a Criteria CaixaCorp, S.A. el 3,532% del capital social de Bolsas y Mercados Españoles SHMSF, S.A.

    En virtud de la entrada en vigor del Real Decreto 1362/2007, de 19 de octubre y los nuevos umbrales para la notificación de participaciones significativas establecidos en el artículo 23, Criteria CaixaCorp, con fecha de 03 de enero del 2008, comunicó a la CNMV y al emisor su participación del 3,532% en Bolsas y Mercados Españoles SHMSF, S.A..

    1.2. Extranjeras.

    BANCO BPI, S.A.

    Durante el presente ejercicio Criteria CaixaCorp, S.A. ha adquirido un total del 6,48% de Banco BPI por un importe total de 312 millones de euros. De este porcentaje, un 6,46% fue adquirido en abril del 2007 a Catalunya de Valores, SGPS, Unipessoal, Lda (sociedad portuguesa participada directamente en un 100% por Criteria CaixaCorp, S.A.. El restante 0,02% fue adquirido directamente en el mercado.

    3. Otros aumentos o disminuciones significativos del inmovilizado (participaciones superiores al 10% en sociedades no cotizadas, inversiones o desinversiones materiales relevantes, etc.).

    3.1. Españolas.

    CAIXA BARCELONA SEGUROS DE VIDA, S.A. DE SEGUROS Y REASEGUROS

    Criteria CaixaCorp, S.A. era a 31 de diciembre de 2006 el accionista único de Caixa Barcelona Seguros de Vida, S.A. de Seguros y Reaseguros (CaixaVida).

    En el marco del proceso de reestructuración de participaciones previo a la salida a Bolsa, se realizaron las siguientes operaciones:

    En marzo de 2007 CaixaVida, vendió a “la Caixa” el 50,10% de Inversiones Autopistas, S.L.. Dicha sociedad ostenta una participación del 7,75% de Abertis Infraestructuras, S.A..

    En marzo de 2007 CaixaVida vendió a “la Caixa” el 11,66% de Abertis Infraestructuras, S.A. (véase el apartado 1.1 Abertis Infraestructuras, S.A.), el 0,39% de Telefónica, S.A y el 0,20% de Gas Natural, SDG, S.A..

    Finalmente, en fecha 29 de marzo de 2007 “la Caixa” adquirió a Criteria CaixaCorp su participación del 100% en Caixa Vida.

    CAIXA CAPITAL PYME INNOVACIÓN, S.C.R., DE RÉGIMEN SIMPLIFICADO, S.A.

    En junio de 2007, Caixa Capital Desarrollo, S.C.R. de régimen simplificado, S.A. vendió el 80,65% de Caixa Capital Pyme Innovación, S.C.R. de régimen simplificado, S.A. a “la Caixa”.

    CAIXA CAPITAL SEMILLA, S.C.R., DE RÉGIMEN SIMPLIFICADO, S.A.

    En junio de 2007, Caixa Capital Desarrollo, S.C.R. de régimen simplificado, S.A. vendió el 100% de Caixa Capital Semilla, S.C.R. de régimen simplificado, S.A. a “la Caixa”.

    CAIXARENTING, S.A.

    En junio de 2007, Criteria CaixaCorp, S.A. adquirió el 100% de CaixaRenting, S.A.. El 99% adquirido a “la Caixa”.

    CAPRABO, S.A.

    El 5 de junio de 2007 se firmó una promesa de venta de la participación del 20% que Caixa Capital Desarrollo, filial de Criteria CaixaCorp, S.A., ostentaba en Caprabo, S.A.. La venta se formalizó el 13 de septiembre por 259,5 millones de euros, con una plusvalía neta para el Grupo Criteria CaixaCorp de 81 millones de euros.

    CORPORACIÓN HIPOTECARIA MUTUAL, E.F.C., S.A.

    En marzo de 2007, Criteria CaixaCorp adquirió el 30% del capital social de Corporación Hipotecaria Mutual, E.F.C., S.A. que estaba repartido entre dieciséis Mutuas. De esta forma, Criteria CaixaCorp, S.A. pasó a ostentar el 100% del capital social de Corporación Hipotecaria Mutual, E.F.C., S.A..

    Posteriormente, en junio de 2007 y dentro del marco de reorganización previa a la salida a bolsa, Criteria CaixaCorp, S.A. vendió a “la Caixa” el 100% del capital social de Corporación Hipotecaria Mutual E.F.C., S.A.

    e-LA CAIXA, S.A.

    En abril de 2007, Criteria CaixaCorp, S.A. vendió el 100% de e-la Caixa, S.A. a “la Caixa”.

    FINCONSUM, E.F.C., S.A.

    En febrero de 2007 Criteria CaixaCorp, S.A. adquirió a Sofinco (sociedad anónima francesa del Grupo Crédit Agricole) el 45% del capital social de Finconsum, E.F.C., S.A..

    Posteriormente, en junio de 2007 “la Caixa” vendió a Criteria CaixaCorp, S.A. el 55% restante.

    En diciembre de 2007, Finconsum llevó a cabo una ampliación de capital por 12 millones de euros, íntegramente suscrita y desembolsada por Criteria.

    INVERSIONES AUTOPISTAS, S.L.

    En junio de 2007, Criteria CaixaCorp, S.A. adquirió el 50,10% de Inversiones Autopistas, S.L. a “la Caixa”.

    MICROBANK DE LA CAIXA, S.A. (antes Banco de Europa, S.A.)

    En marzo de 2007 “la Caixa” adquirió las siguientes participaciones de Microbank:

    CaixaRenting, S.A. (99%)
    Finconsum, E.F.C., S.A. (55%)
    GDS-Cusa, S.A. (100%)
    FinanciaCaixa 2, E.F.C., S.A. (99,7%)

    Posteriormente, en abril de 2007 Criteria CaixaCorp, S.A. vendió el 100% de Microbank a “la Caixa”.

    OTRAS SOCIEDADES

    Las siguientes sociedades del Grupo “la Caixa” fueron vendidas por Criteria CaixaCorp, S.A. a “la Caixa” durante el mes de junio de 2007, dentro del marco de la reorganización previa a la salida a bolsa:

    % Vendido
    Caixa Capital Risc, S.G.E.C.R., S.A. 99,99%
    Caixa Preference, S.A.. 100,00%
    Edicions 62, S.A. 30,00%
    Iniciativa Emprenedor XXI, S.A. 100,00%
    Inversiones Inmobiliarias Oasis Resort, S.L. 60,00%
    Inversiones Inmobiliarias Teguise Resort, S.L. 60,00%
    Promocaixa, S.A. 99,99%
    RentCaixa, S.A. de Seguros y Reaseguros 99,99%
    Suministros Urbanos y Mantenimiento, S.A 51,00%
    Trade Caixa I, S.A. 99,00%

    3.2. Extranjeras.

    OCCIDENTAL HOTELES MANAGEMENT, B.V. (en adelante OHM, BV), SOTELTUR, S.L. y SOTELTUR INTERNACIONAL, B.V.

    Con fecha 1 de junio de 2007, se firmó una promesa de compraventa del 30,4% de la participación de Caixa Capital Desarrollo en OHM, BV a favor de un fondo de capital riesgo del BBVA, Valanza, y con la sociedad Pontegadea Inversiones S.L. (el vehículo inversor de Don Amancio Ortega), sujeta a la aceptación por parte de las autoridades de defensa de la competencia en Europa y México y a la realización de toda una serie de operaciones dentro de sociedades del grupo OHM, así como a la obtención de determinadas autorizaciones de terceros al cambio de control.
    La operación se cerró a finales de julio de 2007 por un precio de venta de 172 millones de euros y una plusvalía neta de 45 millones de euros.
    4. Aumentos y reducciones de capital social o del nominal de las acciones.

    El accionista único de Criteria CaixaCorp aprobó, en fecha 6 de septiembre de 2007, a los efectos de la realización de su Oferta Pública de Suscripción de acciones, el aumento de capital social en un importe nominal de hasta 657.500.000 euros mediante la emisión de hasta 657.500.000 nuevas acciones ordinarias de 1 euro de valor nominal de la Sociedad, con renuncia expresa de su derecho de suscripción preferente y delegación en el Consejo de Administración de la facultad de señalar la fecha para su ejecución así como cualesquiera otras condiciones no previstas en dichos acuerdos, al amparo de lo dispuesto en el artículo 153.1a) de la Ley de Sociedades Anónimas.
    Asimismo, en la misma fecha 6 de septiembre, el accionista único de la Sociedad aprobó un segundo aumento de capital social en un importe nominal de 84.400.000 euros mediante la emisión de hasta 84.400.000 nuevas acciones ordinarias de 1 euro de valor nominal de la Sociedad, con renuncia expresa de su derecho de suscripción preferente y delegación en el Consejo de Administración de la facultad de señalar la fecha para su ejecución así como cualesquiera otras condiciones no previstas en este acuerdo, al amparo de lo dispuesto en el artículo 153.1a) de la Ley de Sociedades Anónimas, que finalmente se ejecutó el 7 de noviembre por el importe de 75.519.037 euros de forma separada y sucesiva al primer aumento de capital mencionado en el párrafo anterior que se había ejecutado íntegramente el 9 de octubre del 2007.

    6. Cambios de los administradores o del Consejo de Administración.

    La Sociedad, con fecha del 6 de septiembre del 2007 acordó el nombramiento como consejeros independientes de doña Isabel Estapé Tous, doña Susana Gallardo Torrededia, don David K.P. Li, don Alain Minc y don Joan Rosell Lastortras.

    Con fecha de 25 de septiembre del 2007 Criteria CaixaCorp comunicó que su Consejo de Administración en sesión celebrada el día 20 de septiembre del 2007 acordó la constitución de la Comisión de Auditoría y Control integrada por los siguientes Consejeros: Dña. Susana Gallardo Torrededia, D. Alain Minc y D. Juan María Nin Génova y de la Comisión de Nombramientos y Retribuciones formada por Dña. Isabel Estapé Tous, D. Isidro Fainé Casas y D. Joan Rosell Lastortras.

    7. Modificaciones de los Estatutos Sociales.

    La Sociedad procedió a modificar su denominación social de “CaixaHolding” a “Criteria CaixaCorp” mediante decisión de su accionista único de fecha 19 de julio de 2007. Dicha decisión del accionista único fue elevada a público mediante escritura pública otorgada ante el notario de Barcelona D. Tomás Giménez Duart el 2 de agosto de 2007 bajo el número 3.511 de orden de su protocolo, causante de la inscripción número 56 en la hoja abierta a nombre de la Sociedad en el Registro Mercantil de Barcelona.

    La Junta General del 26 de julio del 2007 procedió a modificar el sistema de representación de las acciones, pasando de estar representadas por títulos nominativos a anotaciones en cuenta y suprimir las limitaciones a la libre transmisibilidad de las acciones y, en consecuencia, modificar los artículos 6, 8, 9 y 17 de los Estatutos Sociales vigentes. Dicho acuerdo fue elevado a público mediante escritura pública otorgada ante el notario de Barcelona D. Tomás Giménez Duart el 2 de agosto de 2007 bajo el número 3.513 de orden de su protocolo.

    El 6 de septiembre de 2007 en la previsión de la futura admisión a negociación oficial en Bolsa y con el fin de adaptar los Estatutos sociales a las exigencias y prácticas de buen gobierno corporativo de las sociedades cotizadas, el Accionista único acordó modificar los estatutos sociales y aprobar el nuevo texto refundido de los Estatutos Sociales de Criteria CaixaCorp.

    Asimismo, el 6 de septiembre se aprobaron dos aumentos de capital, delegándose en el Consejo de Administración la fecha para sus ejecuciones. El primero para la salida a bolsa por un importe nominal de hasta 675.500.000 euros, ejecutado íntegramente y el segundo para el ejercicio de la opción de suscripción (“green shoe”) por un importe nominal de hasta 84.400.000, siendo el importe finalmente ejecutado de 75.519.037 euros.

    El 9 de octubre y el 7 de noviembre del 2007, respectivamente y como consecuencia de cada una de estas ampliaciones se modificaron los artículos 5 y 6 de los Estatutos Sociales de Criteria CaixaCorp relativos al capital social y las acciones para reflejar el nuevo capital social de Criteria que actualmente es de 3.362.889.837 euros representados por medio de anotaciones en cuenta e integrado por 3.362.889.837 acciones de un euro de valor nominal cada una.

    13. Acuerdos estratégicos con grupos nacionales o internacionales (intercambio de paquetes accionariales, etc.)

    En fechas de 21 de noviembre y 19 de diciembre de 2007, “la Caixa” y Criteria Caixa Corp, S.A. firmaron con Suez sendas adendas al pacto de accionistas de HISUSA de 18 de julio de 2006, relacionadas con la participación en Sociedad General de Aguas de Barcelona. Las citadas adendas fueron comunicadas a la C.N.M.V. mediante sendos hechos relevantes de fechas 21 de noviembre y 20 de diciembre de 2007.

    14. Otros hechos significativos.

    Con fecha 10 de octubre Criteria CaixaCorp, S.A. ha iniciado su cotización en bolsa.
    La operación ha consistido en una oferta pública de suscripción de acciones (OPS), mediante la emisión de 657,5 millones de acciones, lo que representa el 20% del capital de Criteria CaixaCorp. Adicionalmente, Criteria CaixaCorp con fecha de 7 de noviembre del 2007 ha incrementado su capital social en 75.519.037 acciones como consecuencia del ejercicio de la opción de suscripción (“green shoe”) de las entidades aseguradoras.
    Los títulos empezaron a cotizar a un precio de 5,25 euros, que representa una suscripción por un importe de 3.452 millones de euros (sin considerar el green-shoe) y la incorporación de aproximadamente 360.000 nuevos accionistas.

    Posteriormente, el 7 de noviembre se suscribieron las 75.519.037 acciones correspondientes al ejercicio del green-shoe, lo que sumado al importe de la salida a bolsa representa una suscripción total de aproximadamente 3.850 millones de euros.

    Al cierre del ejercicio social, el único accionista que figuraba en el Registro de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) con una participación significativa era Caja de Ahorros y Pensiones de Barcelona, “la Caixa” propietaria del 78,03% del capital social de Criteria CaixaCorp, tras el ejercicio del green shoe ejecutado con posterioridad a la salida a Bolsa de la Sociedad.

    14.1 Españolas

    CAIFOR

    En fecha 11 de julio de 2007, Criteria CaixaCorp y Fortis llegaron a un acuerdo para que la primera adquiriera la participación que Fortis ostentaba en CaiFor (un 50%) y en SegurCaixa (un 20%), a través de la adquisición por parte de Criteria CaixaCorp de las sociedades holding de Fortis en España, Fortis AG España Invest S.L. (que controlaba el 50% de CaiFor y actualmente denominada Crisegen Inversiones, S.L) y Fortis España Invest S.L. (que controlaba el 20% de SegurCaixa y actualmente denominada Invervida Consulting, S.L.).

    La operación fue aprobada por parte de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones y de los organismos de defensa de la competencia.

    Criteria CaixaCorp en noviembre de 2007 alcanzó el 100% del Grupo CaiFor por un precio total de 950 millones de euros.

    En diciembre de 2007, Criteria CaixaCorp desembolsó directa e indirectamente 68 millones de euros en concepto de dividendos pasivos de CaiFor.

    GAS NATURAL SDG, S.A.

    En el marco del proceso de reestructuración de participaciones previo a la salida a bolsa de Criteria CaixaCorp, S.A., en junio de 2007 “la Caixa” vendió a Criteria CaixaCorp, S.A. la participación directa del 0,20% del capital social de Gas Natural SDG, S.A., que previamente había adquirido a Caixa Vida.

    HOLRET, S.A.U. (antes SERVIHABITAT, S.A.)

    En junio de 2007 Holret, S.A.U. (antes Servihabitat, S.A.) realizó una ampliación de capital social de 62 millones de euros con una prima de emisión de 185 millones. Criteria CaixaCorp, S.A. suscribió la totalidad de la ampliación mediante la aportación de su 85,2% de participación en Hodefi S.A.S..

    Por otra parte, en junio 2007 Holret, S.A.U. vendió a Servihabitat XXI, S.A.U. (antes Gestora de Microfinances, S.A.) (sociedad participada en un 100% por “la Caixa”) inmuebles por valor de 82 millones de euros (ajustado en diciembre de 2007 a 98.133.994,71€).

    En junio de 2007 Holret, S.A.U. vendió a “la Caixa” la totalidad de su participación en Valoraciones y Tasaciones Hipotecarias, S.A. que ascendía al 99,99% del capital social.

    SOCIEDAD GENERAL DE AGUAS DE BARCELONA. S.A. (en adelante SGAB)

    El 10 de octubre de 2007, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) admitió a trámite la oferta pública de adquisición sobre la totalidad de las acciones de Sociedad General de Aguas de Barcelona, SA (SGAB), formulada por Hisusa, Holding de Inversiones y Suministros Urbanos, S.A., Suez Environnement, S.A., Suez Environnement España, S.L.U. y Criteria CaixaCorp, S.A. (Oferentes). Los Oferentes tienen suscrito un pacto de accionistas en el que han convenido gestionar y ejecutar el control sobre SGAB de forma conjunta. La oferta pública se extendía a 75.134.799 acciones, representativas del 50,21% del capital social de la sociedad, con una contraprestación de 27,65 euros por acción. En base al Real Decreto 1066/2007, que permite alcanzar el control de una sociedad antes que se autorice la oferta, el pasado 21 de noviembre de 2007, Torreal, S.A. vendió a los Oferentes las 9.982.127 acciones de SGAB de las que era titular, al precio de 27,65 euros por acción. Hisusa, Holding de Inversiones y Suministros Urbanos, S.A. adquirió 7.371,613 acciones, representativas del 4,92% del capital social y Criteria CaixaCorp, S.A. 2.610.514 acciones, representativas del 1,75%, lo que supuso una inversión de 172 millones de euros. Con esta adquisición los Oferentes han pasado a controlar el 56,46% del capital social de SGAB. El 27 de diciembre de 2007, la C.N.M.V. autorizó la Oferta que se extendía a las acciones representativas del 43,54% del capital social de SGAB no controlado por los Oferentes, al mismo precio de 27,65 euros por acción. A 31 de diciembre de 2007, la participación de Criteria CaixaCorp en el capital social de Sociedad General de Aguas de Barcelona, S.A. era del 27,67% y tiene el tratamiento de sociedad multigrupo.
    La oferta ha concluido con éxito, al haber sido aceptada por un total de 50.205.817 acciones, representativas del 33,55% del capital social de SGAB, esto es, del 77,06% del total de acciones a las que se extendió efectivamente la oferta.
    Tras la liquidación de la oferta, realizada el pasado día 23 de enero de 2008 las sociedades oferentes controlarán de forma conjunta, el 90,01% del capital de SGAB. Por su parte, la participación económica de Criteria CaixaCorp, SA en el capital social de SGAB, directa e indirectamente es del 44,11%. El importe de la inversión de esta oferta asciende a 680,2 millones de euros.
    Después de más de 15 años de asociación, el éxito de la oferta permitirá a los dos socios mayoritarios consolidar el proyecto empresarial de SGAB, gestionando la compañía de forma conjunta y concertada, de acuerdo con los criterios definidos en el actual Pacto de Accionistas.
    Es intención de las sociedades oferentes mantener a SGAB como sociedad cotizada, con un capital flotante de en torno al 30%, en un plazo de dos años.

    14.2 Extranjeras

    ATLANTIA, SPA (Antigua Autostrade, SPA)

    El mes de junio de 2007, Negocio de Finanzas e Inversiones I, participada al 100% por Criteria CaixaCorp, S.A., vendió su participación del 2,01% en Atlantia, SPA (antigua Autostrade, SPA) por un importe de 287 millones de euros y un beneficio neto de 30 millones de euros.

    SUEZ

    El 4 de enero de 2007 el Grupo “la Caixa” comunicó a través de un Hecho Relevante que, en el marco del actual proceso de reestructuración de su cartera de valores, el 3 de enero se había culminado la enajenación de su paquete del 1,352% en Suez. Los principales compradores fueron accionistas históricos de Suez. El importe total de la venta fue de 675,6 millones de euros y la plusvalía consolidada neta de impuestos de 280,8 millones de euros, de los cuales la venta del 1,05 % de la participación con una plusvalía neta de 220 millones de euros corresponde al ejercicio 2007 y el resto al ejercicio anterior.

    THE BANK OF EAST ASIA

    Durante el ejercicio 2007, Criteria CaixaCorp, S.A., a través de su filial Negocio de Finanzas e Inversiones I, S.L., ha adquirido un 8,89% del capital social de la entidad The Bank of East Asia, LTD (BEA). BEA cotiza en la bolsa de Hong Kong, forma parte del índice Hang Seng y es el 5º banco de Hong Kong y el mayor banco local independiente. A lo largo de 2007 se han realizado compras hasta el 4,34% de participación en el capital social con una inversión de 283 millones de euros. Con fecha 27 de diciembre de 2007, previa obtención de las preceptivas autorizaciones para superar el 5% de participación, Criteria CaixaCorp, S.A. ha llegado a un acuerdo con este banco para suscribir en solitario una ampliación de capital del 4,76%, con una inversión de 345 millones de euros. Con esta participación y con la que tenía anteriormente (4,13% post-ampliación) alcanza el mencionado 8,89% con una inversión total de 628 millones de euros a 31 de diciembre de 2007.

    La explotación Capitalista de Catalunya, politicos y empresarios | 06-09-2008 - 07:07:03 GMT 1 #

  7. Los responsables de la Crisis de Catalunya, patronos y Patronales: La más brillante crónica sobre la más criminal de las mafias democráticas, el cartel politico-económico desde hace décadas, controladores de tantas cosas que me pasaría el artículo sólo citándolas. ..., la crisis económica...., por Juan R. Lejarza:

    Ricard Fornesa Ribó
    CURRICULUM VITAE - RICARDO FORNESA RIBO
    1) DATOS PERSONALES
    Fecha de nacimiento: 4 de noviembre de 1931, en Barcelona.
    Estado civil: casado
    2) DATOS ACADEMICOS
    • Licenciado en Derecho.
    • Intendente mercantil.
    • Abogado del Estado - 1975 (excedencia)
    3) DATOS PROFESIONALES: (vigentes)
    • Presidente CRITERIA CAIXA CORP, S.A.
    • Patrono y Vicepresidente primero FUNDACIÓN "LA CAIXA"
    • Presidente CAIFOR, S.A.
    4) DATOS PROFESIONALES: (anteriores)
    Presidente Ejecutivo:
    • SOCIEDAD GENERAL DE AGUAS DE BARCELONA, S.A. (y de su
    grupo de empresas). (Desde julio de 1979 hasta enero de 2006)
    • CORPORACIÓN AGBAR, S.A
    • AGUAS DEL BESÓS
    Presidente:
    • CAJA DE AHORROS Y PENSIONES DE BARCELONA (hasta 7 junio
    2007)
    • FUNDACION “LA CAIXA” (hasta 7 junio 2007)
    • FEDERACION CATALANA DE CAJAS DE AHORROS (hasta 7 junio
    2007)
    • INMOBILIARIA COLONIAL (hasta octubre 2006)
    • FUNDACION AGBAR
    • CAIXABANK MÓNACO
    • DEGREMONT ESPAÑA, S.A.
    • ADESLAS
    • SEGURCAIXA, S.A.
    • VIDACAIXA, S.A.
    Vicepresidente Primero:
    • CONFEDERACION ESPAÑOLA DE CAJAS DE AHORROS (CECA)
    (hasta 7 junio 2007)
    • REPSOL YPF (hasta enero 2007)
    • CAIXABANK FRANCE (hasta mayo 2006)
    Director General Adjunto Ejecutivo - Secretario General
    • CAIXA D'ESTALVIS I PENSIONS DE BARCELONA
    Secretario General:
    • LA MAQUINISTA TERRESTRE Y MARITIMA, S.A.
    Consejero:
    • LYONNAISE DES EAUX
    • SUEZ-LYONNAISE DES EAUX
    • CATALANA DE GAS, S.A.
    • LA LYONNAISE ESPAÑA, S.A.
    • COMPAÑÍA ESPAÑOLA DE VIVIENDAS EN ALQUILER, S.A.
    • EAUX ET FORCE, S.A.
    • CONTROL Y APLICACIONES, S.A.
    • PRODUCTORA ELECTRICA URGELENSE, S.A.
    • PARISIEN DES EAUX, S.A.
    • DERIVADOS FORESTALES
    • TELEFONICA CHILE
    Diversos:
    • Miembro de la COMISIÓN GESTORA DEL FONDO DE GARANTÍA
    DE DEPÓSITOS EN CAJAS DE AHORRO (hasta 27 junio 2007)
    • Miembro del Consejo de ACCION EMPRESARIAL DE LA CEOE
    • Delegado de Hacienda del AYUNTAMIENTO DE BARCELONA
    4) ENTIDADES CIVICAS (Vigentes):
    • Presidente FUNDACIÓN ARTE Y MECENAZGO
    • Patrono de la FUNDACION CASTELLET DEL FOIX
    • Académico de la REAL ACADEMIA DE CIENCIAS ECONOMICAS Y
    FINANCIERAS.
    • Miembro de la Junta Directiva del CAPITULO ESPAÑOL DEL CLUB
    DE ROMA
    • Miembro de la REAL SOCIEDAD ECONÓMICA BARCELONESA DE
    AMIGOS DEL PAÍS
    • Miembro del Consejo de Mecenazgo de la FUNDACIÓN DEL GRAN
    TEATRO DEL LICEO
    • Miembro del CÍRCULO DE ECONOMÍA
    • Miembro del CÍRCULO DEL LICEO
    • Miembro CÍRCULO ECUESTRE
    6) ENTIDADES CIVICAS (anteriores)
    • Miembro CÍRCULO DE EMPRESARIOS
    • Patrono FUNDACIÓN ONUART
    • Patrono FUNDACIÓN CAMPUS COMILLAS
    • Patrono FUNDACIÓN PRO REAL ACADEMIA ESPAÑOLA
    • Patrono FUNDACIÓN PRÍNCIPE DE ASTURIAS
    • Patrono FUNDACIÓN CENTRO NACIONAL DE INVESTIGACIO-NES
    CARDIOVASCULARES (Fundación Pro-CNIC)
    • Patrono FUNDACIÓN ALBÉNIZ
    • Miembro de L’ALT PATRONAT DE L’INSTITUT EUROPEU DE LA
    MEDITERRANIA
    • Patrono FUNDACIÓN MUSEO DE ARTE CONTEMPORÁNEO DE
    BARCELONA
    • Patrono FUNDACIÓN CAROLINA
    • Colaborador FONDENA (FUNDACIÓN PARA LA PROTECCIÓN Y
    DEFENSA DE LA NATURALEZA)
    • Miembro del Comité Directivo del Consejo de Mecenazgo de la
    FUNDACIÓN DEL GRAN TEATRO DEL LICEO
    • Presidente CEIA de la Generalitat
    • Patrono CONSORCIO GRAN TEATRO DEL LICEO
    • Miembro PATRONATO DE LA FUNDACIÓN BOSCH I GIMPERA
    • Miembro FUNDACIÓN PUIGVERT
    • Miembro Comisión Permanente y Junta del Patronato de la
    FUNDACIÓN ASEPEYO
    • Miembro COTEC
    • Vocal Junta Directiva FOMENTO DEL TRABAJO NACIONAL
    • Vocal CÁMARA OFICIAL DE COMERCIO, INDUSTRIA Y
    NAVEGACIÓN DE BARCELONA
    • Vocal Junta Directiva y Comisión Ejecutiva de BARCELONA,
    CENTRO FINANCIERO EUROPEO
    • Patrono del CENTRO DE ESTUDIOS DE PLANIFICACIÓN (CEP)
    • Presidente del COMITE HISPANO-CHILENO CAMARAS
    7) CONDECORACIONES:
    • Doctor Honoris Causa por la UNIVERSITAT RAMON LLULL
    • Medalla de Oro de la UNIVERSITAT RAMON LLULL
    • Medalla de Oro de la CAMARA DE BARCELONA
    • Medalla de l’Ordre du Mérite (FRANCIA)
    • Medalla Bernardo O’Higgins (CHILE)
    ----------------------------------------
    Isidre Fainé Casas
    Telefonica SA
    Terra Networks, S.A.
    Gas Natural SDG SA
    Banco BPI SA
    Inmobiliaria Colonial SA, Prior to acquisition by Grupo Inmocaral S.A.
    Sociedad General de Aguas de Barcelona SA
    Enagas SA
    Brisa - Auto-Estradas de Portugal SA
    IESE Business School-Barcelona
    Repsol YPF SA
    Harvard University
    Criteria CaixaCorp, S.A.
    ---------------------------------------------
    Mª Amparo Camarasa Carrasco
    Miembro del Consejo de Administración de Criteria CaixaCorp desde el año 2005.
    Licenciada en Psicología por la Universidad de Valencia, cursó estudios de Gestión y Dirección de centros residenciales y de la tercera edad.
    Ha sido administradora de S.I.A.D., S.L.
    Desde el año 2003 forma parte del Consejo de Administración de ”la Caixa” y en el 2005 entra a formar parte de los consejos de administración de Autopistas Aumar, SACE y Port Aventura.
    -------------------------------------------------
    Salvador Gabarró Serra
    Salvador Gabarró Serra. Consejero
    Miembro del Consejo de Administración de Criteria CaixaCorp desde el año 2003.
    Salvador Gabarró Serra, presidente ejecutivo de Gas Natural, es doctor ingeniero industrial por la Universidad Politécnica de Cataluña.
    Entre los años 1974 y 2000 fue gerente de la Corporación Roca, de la que protagoniza su expansión. Es presidente del Círculo de Economía (1999-2002) y, desde 2003, vicepresidente primero de ”la Caixa”. En la actualidad, también es consejero de Enagás.
    ---------------------------------------------------------------------------------
    Miquel Noguer Planas
    Miembro del Consejo de Administración de Criteria CaixaCorp desde el año 2003.
    Miquel Noguer Planas es alcalde de Banyoles y director financiero de Tripería Costa.
    Nacido en Mieres (Girona) en 1963, fue su alcalde de 1991 a 2006; presidente del Consell Comarcal de la Garrotxa de 1998 a 2006; presidente del Consell d’Iniciatives Locals per al Medi Ambient (CILMA), del 2001 al 2006, y consejero de Inmobiliaria Colonial en el periodo 2005-2006.
    En la actualidad es consejero de ”la Caixa”, Abertis Logística, Microbank de ”la Caixa”, Sociedad General de Aguas de Barcelona y miembro del Consejo Asesor de IMC Mutual.
    Junta General Ordinaria de Accionistas 2008
    3.4 Reelección de D. Miguel Noguer Planas.
    De conformidad con la recomendación emitida por la Comisión de Nombramientos y
    Retribuciones, asumida por el Consejo de Administración, reelegir como miembro del
    Consejo de Administración a D. Miguel Noguer Planas, por el periodo estatutario de 6
    años.
    En atención a su perfil, calificarle como Consejero dominical a propuesta de “la Caixa”.
    D. Miguel Noguer Planas aceptará su cargo, bien en el propio acto de la Junta o bien
    posteriormente a la misma.
    -------------------------------------------------------------------------------
    Rodrigo Rato y Figaredo
    Presidente del Consejo Asesor Internacional de Criteria.
    Nacido en Madrid en 1949, es licenciado en Derecho por la Universidad de Madrid, Master en Ciencias Empresariales por la Universidad de California (Berkeley) y Doctor en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Complutense de Madrid.
    Fue diputado en Cortes desde 1982 a 2004 y vicepresidente del Gobierno de España y ministro de Economía desde 1996 a 2004.
    Ha sido Director Gerente del Fondo Monetario Internacional, Vicepresidente de la Comisión de Defensa y Seguridad de la Asamblea del Atlántico Norte, Portavoz de la Comisión de Política de la Asamblea del Atlántico Norte y Miembro del Centro de Estudios Estratégico Internacional de la Universidad de Georgetown (Washington, D.C.).
    En la actualidad, es Senior Managing Director de Lazard, miembro del Consejo Asesor Internacional del Banco de Santander y forma parte del Patronato de la Fundación del Teatro Real.
    -----------------------------------------------------------------------------------------
    Juan Rosell Lastortras
    Miembro del Consejo de Administración de Criteria CaixaCorp desde septiembre del 2007.
    Juan Rosell Lastortras es presidente de OMB, de Sistemas Integrados para la Higiene Urbana y de Congost Plastic. Nacido en 1957, es ingeniero industrial por la Universidad Politécnica de Barcelona.
    Cuenta con varias distinciones, entre las que destacan la Medalla de Oro al Mérito de la Feria Oficial e Internacional de Muestras de Barcelona; la Medalla de Plata de la Cámara Oficial de Industria, Comercio y Navegación de Barcelona; el Commendatore al Merito della Repubblica Italiana, y la Llave de Oro de la Ciudad de Barcelona.
    A lo largo de su trayectoria profesional ha ocupado la dirección general de Juguetes Congost y la presidencia de Enher (1996-1999), de Fecsa-Enher (1999-2002) y de Corporación Uniland (2005-2006). También ha sido miembro del Consejo de Administración de Sociedad General de Aguas de Barcelona, Endesa Italia y Endesa.
    Actualmente es consejero de Port Aventura, Siemens España, Applus Servicios tecnológicos, Corporación Uniland y vocal del Consorcio Zona Franca de Barcelona.
    Asimismo, es presidente de Fomento del Trabajo Nacional, del Instituto de Logística Internacional, patrono de la Fundación FC Barcelona, vicepresidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), vicepresidente de la Federación Española de Pentatlón Moderno y miembro de la Mont Pelerin Society.
    ---------------------------------------------------------------------------------------------
    Xavier Vives Torrents
    Es profesor de Economía y Finanzas, y director académico del Centro Sector Público-Sector Privado de IESE Business School. Doctor en Economía por la Universidad de California, Berkeley.
    Ha sido Catedrático de Estudios Europeos en INSEAD en 2001-2005; Director del Instituto de Análisis Económico del Consejo Superior de Investigaciones Científicas en la década 1991-2001; profesor visitante en las universidades de California (Berkeley), Harvard, New York (cátedra Rey Juan Carlos I en 1999-2000), y Pennsylvania, así como en la Universitat Autònoma de Barcelona y en la Universitat Pompeu Fabra.
    Ha publicado numerosos artículos en revistas internacionales y ha dirigido varios libros. Ha asesorado, entre otras instituciones, al Banco Mundial, al Banco Interamericano de Desarrollo, a la Comisión Europea, y a empresas internacionales. Ha sido Premio Nacional "Rey Don Juan Carlos I" de Investigación en Ciencias Sociales, 1988; Premio "Societat Catalana d'Economia", 1996; Medalla Narcís Monturiol de la Generalitat de Catalunya, 2002, y "Premi Catalunya d'Economia", 2005.
    En la actualidad es Presidente de la Asociación Española de Economía (2008); vicepresidente de la Asociación Española de Economía Energética; miembro de la European Academy of Sciences and Arts; Research Fellow del CESifo y del Center for Economic Policy Research; Fellow de la European Economic Association y miembro de su Comité ejecutivo desde 1998; y Fellow de la Econometric Society desde 1992 y miembro de su Consejo desde 2006.
    -----------------------------------------------------------------------------------------------------
    Adolfo Feijóo Rey
    Secretario no consejero y letrado asesor del Consejo de Administración de Criteria CaixaCorp desde septiembre del 2007.
    Adolfo Feijóo Rey es socio de la firma de abogados Global Servicios Legales. Nacido en enero del 1971, es licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales y licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Barcelona. Asimismo, es máster en Derecho Bancario y Financiero por la Boston University School of Law.
    Además, es secretario no consejero de Caixa Capital Pyme Innovación y Caixa Capital Semilla, así como letrado asesor del Consejo de Hotel Caribe Resort. En el 2008 ha sido nombrado consejero en Inversiones Autopistas.
    Asimismo, ha sido letrado asesor del Consejo de Administración de Edicions 62, y con anterioridad ha desarrollado su trayectoria profesional en Criteria CaixaCorp, Uría Menéndez y Cuatrecasas Abogados.
    ------------------------------------------------------------------------------------------------------------
    Francisco Reynés
    Director general de Criteria CaixaCorp desde julio del 2007. Ingeniero industrial por la UPC y MBA por el IESE, Reynés ha cursado, además, otros programas de dirección de empresas en Estados Unidos y Alemania.
    Hasta el momento de su incorporación a Criteria CaixaCorp, Francisco Reynés ocupaba el cargo de director general y miembro del comité de dirección de Gas Natural. Con anterioridad, había sido consejero delegado de Uniland, empresa que fue vendida al Grupo FCC en septiembre del año 2006, donde dirigió la expansión internacional del Grupo en el Magreb, Reino Unido, Holanda, Estados Unidos y Latinoamérica.
    Previamente, había formado parte de la alta dirección de Johnson Controls UK, Alemania y Estados Unidos, del grupo Volkswagen y de Dogi.
    Reynés también ha sido presidente del World Business council–CSI; vicepresidente de la Patronal Oficemen; consejero en las empresas latinoamericanas de Gas Natural Band y Gas Natural do Brasil y de México, además de vicepresidente de la Société de Ciments d’Enfidha, entre otros.
    Desde 2007 es presidente de Hodefi y ocupa cargos como consejero de CaiFor, SegurCaixa y VidaCaixa. En el 2008 ha sido nombrado consejero en Gas Natural y PortAventura, presidente en Inversiones Autopistas y Gerente Solidario en Catalunya de Valores, SGPS, Unipessoal, Lda.
    -------------------------------------------------------------------------------------------
    Manuel Raventós Negra
    Miembro del Consejo de Administración de Criteria CaixaCorp desde el año 2000.
    Manuel Raventós Negra es presidente y consejero delegado de Cavas Raventós i Blanc. Nacido en Barcelona el 6 de agosto de 1947, es ingeniero agrónomo por la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de Madrid.
    Además es presidente de Cefrusa Servicios Frigoríficos, vicepresidente tercero del Consejo de Administración de ”la Caixa”, vicepresidente del Consejo de Administración de Aguas de Barcelona y Consejero de CaiFor y Abertis. Hasta diciembre de 2007 ha sido consejero de Repsol YPF.
    Asimismo, es vocal del Patronato de la Escuela Superior de Administración y Dirección de Empresas (ESADE) y de la Junta Directiva de l’Institut Agrícola Català de Sant Isidre.
    ----------------------------------------------------------------------------------------------
    Juan Mª Nin Genova
    Miembro del Consejo de Administración de Criteria CaixaCorp desde junio del 2007.
    Juan María Nin es director general de ”la Caixa” desde junio del 2007. Nacido en Barcelona en 1953, es abogado economista por la Universidad de Deusto y Master in Laws por la London School of Economics and Political Sciences. Inició su carrera profesional en el sector financiero, en el antiguo Banco Hispano Americano, en 1980, como director de Internacional.
    En 1992, tras constituirse el Banco Central Hispano, fue nombrado director general y territorial de Cataluña y, dos años más tarde, director general de Banca Comercial y miembro de la Comisión Directiva del banco.
    Tras fusionarse esta entidad con el Santander, Juan María Nin pasó a ocupar el cargo de director general de Banca Comercial y, posteriormente, de Empresas del Santander Central Hispano, formando parte de la Comisión Directiva del banco. Cuatro años después, en el 2002, se incorporó a Banco Sabadell como consejero delegado.
    Cuenta con una larga carrera profesional en banca comercial, internacional y corporativa, así como una gran experiencia en la gestión de fusiones y adquisiciones de bancos.
    Es miembro de los Consejos de Administración de Repsol YPF; Gas Natural, BPI y CaiFor.
    Asimismo, ha ocupado diferentes cargos como consejero en empresas industriales y de servicios, además de pertenecer al Consejo del Patronato de la Fundación Federico García Lorca y al Consejo Rector de la Universidad de Deusto y de la Fundación del Consejo España/Estados Unidos.
    -------------------------------------------------------------------------------------------------------
    David K. P. Li
    Dr. The Hon. Sir David LI Kwok-po, GBM, GBS, OBE, MA Cantab. (Economics & Law).
    Miembro del Consejo de Administración de Criteria CaixaCorp desde septiembre del 2007.
    Es presidente ejecutivo del The Bank of East Asia, Ltd.

    El Dr. Li ocupa puestos de dirección en varias compañías cotizadas internacionales y de Hong Kong y forma parte de numerosos consejos asesores internacionales.
    Además es miembro del Consejo Legislativo de the Hong Kong Special Administrative Region. Miembro del Banking Advisory Commitee, de la “Hong Kong Association of Banks” y Presidente de la “Chinese Banks´ Association”.
    Fue miembro del “Preparatory Committee for the Hong Kong Special Administrative Region”, “Hong Kong Adviser to the People´s Republic of China”, and vicepresidente del “Basic Law Drafting Committee”
    Miembro del “The Chartered Institute of Bankers”, del “Institute of Chartered Accountants” de Inglaterra y Gales y del “Australian Society of Certified Practising Accountants”.
    Última actualización: 30 de junio de 2008
    --------------------------------------------------------------------------
    Javier Godó Muntañola
    Javier Godó Muntañola, III Conde de Godó, hijo de Carles de Godó i Valls (Barcelona 1899-1987), nació en Barcelona en 1941 y preside el Grupo Godó de comunicación.

    Licenciado en Ciencias Económicas por la Universitat de Barcelona, es vicepresidente de Unión Radio, de la Fundación Conde de Barcelona, de la Societat Econòmica Barcelonesa d'Amics del País i del Museu d'Art Contemporani de Barcelona (MACBA).

    También es miembro del Comité Ejecutivo de de "la Caixa", consejero del Museo de Arte Contemporáneo de Nueva York (MoMA), consejero de Port Aventura, patrón de la Fundació "la Caixa" y miembro del Patronato de la Universitat Ramon Llull.

    Fue miembro fundador y presidente de Antena 3 y en 1991 recibió la medalla de oro del Spanish Institute de Nueva York y fue Premio Montblanc de la Cultura 2006.
    ---------------------------------------------------------------------------------
    Isabel Estapé Tous

    CURRICULUM VITAE
    Realizó sus estudios en el Liceo Francés de Barcelona.
    Licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales con Sobresaliente Cum
    Laude, obtuvo en 1.981 la calificación de Premio Extraordinario, por la Universidad
    Central de Barcelona.
    En 1.982 ingresó por oposición en el Cuerpo de Agentes de Cambio y Bolsa,
    obteniendo la plaza en la Bolsa de Barcelona.
    Ha ejercido como Agente de Cambio y Bolsa en Barcelona desde el mes de octubre
    de 1.982 hasta julio de 1.989.
    En 1.983, funda Agentes de Bolsa Asociados, Sociedad Instrumental de Agentes
    de Cambio y Bolsa, S.A.
    Desde 1.989, año de la reforma del Mercado de Valores en España, hasta 1.993,
    preside Agentes de Bolsa Asociados, Sociedad de Valores y Bolsa, siendo accionista
    de la misma la Caisse Nationale du Crédit Agricole (Ia Institución financiera de
    Francia).
    Entre 1.989 y 1.991 fue miembro del Consejo de Administración de la Bolsa de
    Barcelona.
    Entre 1.990 y 1.995 desempeña el cargo de Consejera de la Bolsa de Madrid, al
    tiempo que ejerce como Notario en distintas plazas.
    Desde el año 2000 ejerce como Notario de Madrid.
    Consejera Académica y Miembro del Consejo Rector del Instituto de Estudios
    Bursátiles, (I.E.B).
    Profesora de la asignatura Introducción a la Economía Financiera en la
    Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid.
    Miembro del Patronato CODESPA, Futuro en Marcha.
    Colabora periódicamente con diferentes publicaciones económicas, tertulias televisivas
    y radiofónicas. Desde 1.994 interviene todos los sábados en ¡a Cadena Ser.
    Idiomas hablados y escritos: Francés, Inglés, Italiano y Catalán. Casada
    con Enrique Rojas, Catedrático de Psiquiatría, tiene cuatro niñas.
    -------------------------------------------------------------------------------
    Susana Gallardo Torrededia
    Ms. Susana Gallardo Torrededia is Independent Director and Chairman of the Audit Committee of Criteria CaixaCorp S.A. She holds a B.Sc. degree in Politics and Economics from Oxford Polytechnic (Oxford Brookes University). Throughout her career she has worked on the trading desk at Banco de Europa and as Financial Consultant to REVELAM. She is Member of the Investment Committee and the Board of Directors of Landon Grupo Corporativo and serves on the Board of Picking Pack. She is also Chairman of Fundacion Bienvenido, and Trustee of Fundacio Palau de la Musica Catalana and the Fundacio Hospitalitat de la Mare de Deu de Lourdes.
    -------------------------------------------------------------------------------------
    Jordi Mercader Miró
    Miembro del Consejo de Administración de Criteria CaixaCorp desde el año 2000.
    Jordi Mercader, Presidente de Sociedad General de Aguas de Barcelona, es doctor ingeniero industrial por la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de Barcelona y máster de Economía y Dirección de Empresas por el IESE.
    Entre 1976 y 1990, fue presidente de Industrias del Papel y de la Celulosa, de la Empresa Nacional Bazán de Construcciones Militares y del Instituto Nacional de Industria. Del 2004 al 2007 ha sido miembro del Consejo de Administración de Repsol YPF. Desde junio del 2003, es vicepresidente segundo de ”la Caixa”. En diciembre de 2007 entra a formar parte del Consejo de CaiFor, S.A. En la actualidad también es presidente de Miquel y Costas & Miquel, S.A. (Cales de Llierca S.A. Cycosa Argelaguer.
    -----------------------------------------------------------------------------------------
    Alain Minc
    Miembro del Consejo de Administración de Criteria CaixaCorp desde septiembre del 2007.
    Fundó en 1991 su propia firma de consultoría, AM Conseil. Nacido en 1949, es licenciado por la École des Mines de París y por la École Nationale d’Administration (ENA) en París.
    Ha sido presidente del Consejo de Vigilancia del diario Le Monde. Ha ostentado el cargo de vicepresidente de la Compagnie Industriali Riunite International y director general de Cerus Compagnies Européennes Réunies.
    Asimismo, ha sido inspector de finanzas y director financiero del grupo industrial francés Saint-Gobain.
    Ha escrito más de 20 libros desde 1978, muchos de ellos best-seller, entre los que destacan, Une sorte de Diable, les vies de John M. Keynes; Le Crépuscule des petits dieux; Ce monde qui vient; Les Prophètes du bonheur: historie personnelle de la pensée économique; Epître à nos nouveaux maîtres, Rapport sur la France de l’an 2000; Le Nouveau Moyen-âge; Les vengeances des Nations; La Machine égalitaire, y Rapport sur l´informatisation de la société.
    ----------------------------------------------------------------------------------------
    Manel García Biel
    Manel García Biel was appointed to our Board in 2003.
    He holds a degree in Economics and Sociology. He has been a member of the trade union Comisiones Obreras since 1974, and has served as ”la Caixa” trade union representative since 1975. He has been General Secretary of the National Association of Savings Banks (Agrupación Estatal de Cajas) and the Federación de Servicios Financieros y Administrativos COMFIA de Comisiones Obreras (CC.OO) in Catalonia.
    He is a member of the Executive Committee of Comisiones Obreras CC.OO in Catalonia since 1996, and was appointed Press Secretary and Spokesman of its Executive Committee in 2000.
    He has been a member of the Board of Directors of ”la Caixa” since 1999 and also serves as Director of Autopistas Concesionaria Española and Saba Aparcamientos. He has also been a member of MicroBank since 2007.

    Miembro del Consejo de Administración de Criteria CaixaCorp desde el año 2003.

    Licenciado en Económicas y en Sociología. Afiliado a Comisiones Obreras desde 1974, es representante sindical en ”la Caixa” desde 1975. Ha sido secretario general de la Agrupación Estatal de Cajas y, posteriormente, de la Federación de Servicios Financieros y Administrativos COMFIA de CC.OO en Cataluña.

    Miembro de la ejecutiva de CC.OO Cataluña desde 1996, es secretario de Comunicación e Imagen y portavoz de la Comisión Ejecutiva del sindicato desde el año 2000.

    Desde el año 1999 pertenece al Consejo de Administración de "la Caixa" y desde 2003 es consejero de Autopistas Concesionaria Española y Saba Aparcamientos. Desde 2007 también es consejero de MicroBank.

    Habrán de solicitar el Estatut de especie en trance de extinción, por eso estoy que todos los Trabajadores de Catalunya tendrán a mano en su biblioteca a Carlos Marx, o en la de algún amigo una Bandera Roja y una organización como el PSUC (Partit Socialista Unificat de Catalunya).

    Los responsables de la Crisis de Catalunya, patronos y Patronales: La más brillante crónica sobre la más criminal de las mafias democráticas, el carte | 06-09-2008 - 08:30:24 GMT 1 #

  8. Es necesaria una respuesta de los ciudadanos de a pie a la crisis, por Eduardo Madroñal, Coordinador de UPyD en Asturias:
    Gobierno y oposición, banqueros y grandes empresarios están empeñados en lanzar una cortina de humo tras la cual confundir y desorientar a la gente sobre la realidad de la crisis económica, sus causas y las consecuencias que va a tener sobre el conjunto del país y en particular sobre los ciudadanos de a pie. Quieren hacernos creer que lo estamos viviendo no son más que las repercusiones de la crisis financiera mundial, algo en lo que, por lo tanto, ellos no tienen ninguna responsabilidad. Y será algo pasajero, momentáneo (“como la fiebre de un niño, que es muy intensa pero desaparece pronto” que dijo Botín), pero que coyunturalmente nos obligará a todos a apretarnos algo el cinturón.

    Cuando a lo que estamos asistiendo es a una inflación por encima del 5%, subida de los precios y carestía de la vida, aumento constante de las hipotecas, incremento acelerado del paro, subida generalizada de las tarifas de tipo monopolio de los servicios básicos (electricidad, gas, agua,…) y de los impuestos del Estado. Estamos asistiendo en realidad a un ataque en toda regla y en todos los frentes por parte de las grandes empresas y las multinacionales contra las condiciones de vida y de trabajo de los ciudadanos de a pie. Y todo apunta a que después del verano este ataque se extienda, se multiplique y se profundice.

    Sin embargo, a lo largo de los últimos 10 años, la gran banca y las grandes empresas españolas han multiplicado su expansión y sus beneficios, colocando a algunas de ellas en el top ten de las grandes multinacionales mundiales: Santander y BBVA, primer y quinto banco de la zona euro; ACS, Sacyr, Ferrovial y FCC copando el ranking de las 5 primeras constructoras mundiales por concesiones de obras públicas; Iberdrola y Endesa entre las 10 primeras eléctricas del mundo; Telefónica, tercera operadora mundial de telecomunicaciones; Repsol, octava mayor petrolera privada –no estatal- del mundo,…

    Y lo han hecho a costa, principalmente, de los salarios (que han perdido un 4,5% de su poder adquisitivo y han visto cómo se producía un gigantesco trasvase desde las rentas salariales hacia las rentas de capital), de reducir hasta mínimos históricos la capacidad de ahorro nacional (apropiándose ellos del resto) y de endeudar hasta límites asfixiantes a las familias españolas.

    Ahora, en medio de las turbulencias financieras mundiales desatadas por la crisis de las hipotecas “subprime”, pretenden mantener su tasa de ganancia sobre la base de aumentar la jornada de trabajo hasta las 60 horas, la congelación salarial, la reforma del mercado de trabajo, es decir, entre otras cosas, de deshacerse de parte de la fuerza de trabajo “sobrante”, los inmigrantes; todo ello mediante drásticas medidas reaccionarias (con el voto favorable del PSOE y con el beneplácito del PP) con la nueva directiva de la vergüenza europea, “ayudas para devolver a los inmigrantes a sus países de origen,…; de profundizar todavía más en el trasvase de rentas desde los bolsillos de los ciudadanos de a pie hacia las grandes empresas (inflación, aumento de tarifas,…) y en la apropiación por la gran banca de todo el ahorro nacional (subida de las hipotecas y los intereses de los préstamos) y de eliminar competencia apropiándose del capital de miles de pequeñas y medianas empresas en peligro de quiebra.

    En la actual crisis, el gobierno Zapatero está actuando en realidad como el “macguffin” de la gran banca y las grandes empresas. Un “macguffin” es el efecto cinematográfico desarrollado por Hitchcock en el que una trama principal, pero vacía de contenido, capta la atención del espectador y lo distrae de lo que es la auténtica trama central de la película, permitiéndole llevar al espectador por donde quiere y hacia donde quiere. Eso es lo que está haciendo Zapatero.

    Y la mayor expresión es el último congreso del PSOE. Mientras allí se discutía sobre nuevos “derechos sociales” (eutanasia, ampliación del aborto, retirada de los crucifijos de los actos oficiales,…) la realidad del país se manifestaba en un escenario muy distinto. En el que Botín (“¿Crisis? ¿Quién está en crisis? Nosotros no”) acababa de convertirse en el tercer banco del mundo con mayores beneficios (sólo por detrás de los dos gigantes bancarios chinos) y en el tercer banco por valor de mercado de todos los países desarrollados occidentales.

    Por debajo de su aparente “inactividad” ante la crisis, de su resistencia a nombrarla, por debajo de su ministerio de la igualdad, su cheque bebé, sus polémicas sobre las corbatas y el uso eficiente de la energía o su devolución de los 400 euros, el gobierno Zapatero actúa como un elemento activo y el aliado principal de la gran banca y las grandes empresas en este ataque a las condiciones de vida de los ciudadanos de a pie. En este punto, el PP no existe cono alternativa porque sólo puede ofrecer más de lo mismo, IU, en estado cataléptico, es incapaz de reaccionar. Los sindicatos mayoritarios, desaparecidos en combate, callan y otorgan limitándose a alzar tímidamente la voz en defensa de aquellos sectores de trabajadores asalariados a los que, mal que bien, representan.

    En estas condiciones, es más necesario que nunca una respuesta de los ciudadanos de a pie a la crisis. Una respuesta de unión progresista y democrática. Una respuesta que defienda la igualdad y la cohesión nacional. Una respuesta sin complejos y sin hipotecas. Una respuesta que se proponga un proyecto de España con un Estado fuerte que defienda los intereses de los ciudadanos de a pie frente a los intentos internos y externos, vengan de donde vengan, de debilitarlos y dañarlos. Una respuesta upydeista a la crisis. Una respuesta de UPyD.

    Es necesaria una respuesta de los ciudadanos de a pie a la crisis | 06-09-2008 - 09:13:59 GMT 1 #

  9. Juan R. Lejarza, Argelaguer Garrotxa: The capitalist Empire mad machinery.-United States of America, símbolo del capitalismo triunfante, va mal. De acuerdo a las estimaciones más pesimistas, se calcula que podrían cerrar sus puertas de 100 a 150 bancos regionales. Gigantes de la banca como Merrill Lynch o Lehman Brothers están amenazados por la quiebra, mientras que el Bank of America, reportó recientemente cinco mil millones de dólares $, el sistema bancario estadounidense, se ha revelado como más frágil de lo previsto, está infectado: sus pérdidas totales ascienden a 300.000 millones de $ dólares desde la crisis de las hipotecas a principios del 2008. Las grandes compañías de seguros son otras de las víctimas directas de la crisis económica que ahora vive el Inperium. AIG, primera aseguradora mundial, ha visto su capital reducido a un tercio en un año. Por otra parte, el gigante automotriz General Motors, principal productor de vehículos en el mundo y dueño de ocho marcas, también lucha por la supervivencia. Con recesión, pánico de los inversores, estallido de los precios de los carburantes, además de el del acero, la tradicional empresa estadounidense tampoco se libra de las turbulencias de su economía pudiendo llegar a declararse en quiebra. La desocupación no baja; al contrario: crece. Y por vez primera vez en su vida una buena parte de ciudadanos estadounidenses comunes sufre. La economía estadounidense vive del Crédito, tanto los ciudadanos como el Estado. Cada ciudadano medio tiene un promedio de 4.2 Tarjetas de Crédito con una deuda de 2.607 $ dólares, y la deuda promedio por Tarjetas de Crédito de una familia tipo es de 8.565 $ dólares. Deudas impagables, la crisis inmobiliaria recientemente desatada lo muestra de modo feroz, el déficit fiscal supera los 700.000 millones de $ dólares, impagable en términos reales. Todo ello no es sostenible. Sólo la guerra puede intentar demorar la caída. Demorar, pero no impedir. La economía ha perdido pujanza, va perdiendo competitividad, la media cultural del ciudadano común, gracias a la Televisión (TV) es cada vez más baja, la brecha en la diferencia de la apropiación de la riqueza nacional se agranda, ricos cada vez más ricos y en cantidad cada vez más reducida, créditos impagables basados en un dólar $ artificialmente mantenido, dependencia del petróleo cada vez más absoluta, un parque industrial que se va envejeciendo, gastos militares inconmensurables; en otros términos: el escenario es bueno. Dos tercios de las reservas mundiales están hechas en billetes verdes, contra un cuarto acuñadas en euro €, la moneda que viene fortaleciéndose cada vez más paulatinamente. Es probable que el euro € reemplace al dólar $ como primera divisa de reserva en los próximos diez o quince años, lo cual evidencia los síntomas de agotamiento de la potencia económica de States United of America (USA). Pero aún las reglas de juego las pone Washington. El mundo está inundado de papel dólar $, siendo de momento casi imposible presentar una alternativa viable, ya que todas las monedas del planeta no pueden cubrir la cantidad de dólares $ circulantes. No se sabe con exactitud qué cantidad realmente existe. El fabuloso déficit estadounidense es comprado diariamente por los Bancos Centrales (BCE ,s) a través de la inversión en bonos basura del Tesoro USA, un barril de pólvora.

    ¿Qué debemos hacer los Trabajadores? Apurar la caída de una buena vez por todas. Esto terminará con el Sistema Capitalista, es una forma, como mínimo, de preservar el Planeta Tierra y de permitir vías alternas a un Socialismo comunista sostenible. Hoy día levantar la voz de los Trabajadores contra el Imperialismo USA es una medida Revolucionaria. Esta loca maquinaria Capitalista empieza a caer esta contra las cuerdas..., de todos los Trabajadores catalanes de depende apurar la caída. La lucha por un mundo Socialista mejor es hoy, entre otras cosas, Organización... (Las dos mayores compañías hipotecarias de Estados Unidos, Fannie Mae y Freddie Mac, estudiaban hoy los pormenores de un plan para que el Estado USA asuma la gestión de las perdidas para evitar su hundimiento y salvar el Mercado de las Hipotecas. Besos para el Ibex-35 Spain)

    The capitalist Empire mad machinery | 07-09-2008 - 09:35:56 GMT 1 #

  10. Documento de trabajo presentado por Julio Anguita :

    Tras la Conferencia del PCE (Córdoba 6 de Septiembre del 2008)
    A poco más de dos meses de la Conferencia del PCE la coyuntura económica, social. política, ideológica tanto nacional como internacional no es que se agrave sino que se precipita en una espiral de progresión geométrica. La crisis económica, producto del capitalismo globalizado junto con las propuestas de raíz neoliberal para salir de ella no son sino la constatación de que ni siquiera recetando más de los mismo se atisba ninguna salida; la crisis, la descompensación de las constantes del sistema evidencian el fin de una civilización sin que nadie se atreva a lanzar con toda claridad una línea general de actuación entroncada en unos valores, unas propuestas, un programa y un llamamiento para asumir la tarea colectiva de construir una alternativa.
    El silencio de los sindicatos no es otra cosa que la expresión de su anomia que sostenida por las dádivas y subvenciones públicas ni siquiera provoca debate, discusión, cuestionamiento o incluso reafirmación; su programa es el silencio connivente. Y cuando algo se agita en ellos lo es por cuestiones de poder y siempre en vísperas congresuales. La izquierda no existe como organización, línea política explicitada, funcionamiento, programa o presencia alternativa más allá de los foros minoritarios o de sectores de las organizaciones. Por donde miremos no hay otra cosa que desolación,
    Desde personas, colectivos alternativos y círculos muy minoritarios comienzan a plantearse tímidos pasos para hablar de la creación de una estructura organizativa de carácter internacional ligada a los valores y proyectos programáticos de la izquierda revolucionaria. La conciencia de que una fase del movimiento obrero revolucionario ha terminado está cada vez más extendida.
    Desde la conciencia de esta situación general y global pero fundamentalmente desde la evidencia de lo que está pasando en España, la creciente degradación de las condiciones de vida de los asalariados y de los que ya no lo son o todavía siguen serlo, es nuestro deber reflexionar y aceptar el reto que nos lanzan tres preguntas: ¿Qué queremos hacer? ¿Qué vamos a hacer? ¿Cuándo lo vamos a hacer?
    Cuando se celebró la Conferencia del Partido estas cuestiones estaban presentes pero en el breve lapso de dos meses se han ido agudizando y ya se nos dice desde el propio Gobierno que esto seguirá empeorando. Y no es que las previsiones gubernamentales tengan ningún viso autoridad en el sentido de decisión o contrapropuesta es que el problema es tan evidente y profundo que nadie se atreve a seguir aventurando quimeras o mensajes edulcorados. Recordemos por otra parte que con la celebración de la Conferencia no se acabó una fase sino que, muy al contrario, nos obligábamos a empezar el debae, la difusión y la organización consecuente con todo ello.
    Ante esta situación me aventuro a hacer una serie de consideraciones y propuestas:
    1. La historia del PCE nos enseña que siempre hemos crecido e incidido en la realidad social y política cuando hemos asumido la tarea de enfrentarnos a una situación límite con un discurso, una propuesta y una predisposición a organizar lo nuevo desde la base de una convocatoria a un gran espectro social.
    2. La mayoría de la sociedad española con todas sus contradicciones, alienaciones consumistas, problemas de toda índole y ante un panorama más que incierto necesita esa convocatoria basada en un eje de valores simples, claros, mayoritarios y defendidos con decisión. En esta hora conceptos como previsión, intervención pública en la economía, primacía de la seguridad en el puesto de trabajo, fiscalidad progresiva, austeridad, salario indirecto y diferido, etc son susceptibles de tener un eco y una aceptación amplia.
    3. Y es a la luz de esa convocatoria cuando la refundación de IU tiene sentido. Recordemos la creación de IU al aire de Referéndum sobre la OTAN. Quiero decir que hoy por hoy la salida de la crisis en la que estamos no es posible si no se aborda desde una operación política que la relance hacia la refundación; es un proceso en el que la salida política a la actual situación es consecuencia del impulso hacia una respuesta colectiva y organizada.
    4. Militantes del PCE, de IU, sindicalistas, intelectuales, ex militantes y nuevas aportaciones personales son los mimbres con los que construir la propuesta. Desde ahí el llamamiento al todo el conjunto de IU para que se apreste a desarrollar los contenidos que aprobamos en la Conferencia tendrá credibilidad y sentido.
    5. Se puede hacer una propuesta –eje que creando la alianza fortalezca nuestra visión de IU. La Refundación no es otra cosa que reestructuración para conseguir una respuesta social y política alternativa.
    6. Creo que desde ahora mismo el PCE debe:

    1º) Redactar un Manifiesto- Llamamiento breve, conciso y con unos ejes programáticos que pongan especial énfasis en los valores que articulan una propuesta alternativa para la crisis.
    2º) Poner en marcha una campaña interno-externa de debate en torno a ello incluyendo el documento aprobado en la Conferencia.
    3º) Ello implica convocar a las bases de los distintos sectores de IU para que debatan las propuestas y se comprometan a construir la IU que el proyecto necesita.
    4º) Esta tarea es preferente a cualquier otra que priorice el acuerdo entre cúpulas sin haber desarrollado antes en todo el PCE y en IU nuestras tesis aprobadas en la Conferencia.
    5º) Ya que la Fiesta no ha tenido lugar deberíamos plantearnos un esfuerzo para concentrar en Madrid durante un día dos a la mayor cantidad de activos del PCE y cercanos para impulsar, preparar y organizar discursos, ejes, actuaciones y convocatorias a los sectores sociales y políticos más interesados en plantear un frente alternativo a la crisis.

    N.B. Para mayor acercamiento a lo que pretendo decir aconsejo tener presente el artículo que he escrito en Mundo Obrero titulado Glosas impertinentes
    http://www.pce.es/mundoobrero/mopl.php?id=988

    Documento de trabajo presentado por Julio Anguita | 15-09-2008 - 12:01:09 GMT 1 #

  11. El laberinto de la izquierda, por Higinio Polo (El Viejo Topo):

    Los desastrosos resultados electorales de Izquierda Unida en marzo de 2008 pusieron de manifiesto el final de un proyecto que, dos décadas atrás, intentó regenerar el mapa político en España llevando la voz a los trabajadores y de las fuerzas sociales más vivas a las instituciones. Llegó a contar con un apreciable arraigo en los años noventa, y, bajo la dirección de Julio Anguita, intentó convertirse en un instrumento eficaz para los trabajadores. Sin embargo, en este nuevo siglo, Izquierda Unida ha ido perdiendo identidad, ha difuminado su ideología, ha perdido a la mayoría de las organizaciones que la integraban originariamente, y ha transformado su carácter fundacional de movimiento para adoptar un perfil pragmático, de partido político convencional, con un marcado carácter posibilista, más preocupado por luchas de banderías para conquistar puestos políticos remunerados que por una acción impulsora del progreso social; limitando al mismo tiempo, en ese recorrido, la democracia interna, perdiendo contacto con las luchas sociales, para acabar convertida en una caricatura de la función para la que fue creada, y muy lejos de conseguir aplicar aquella ambiciosa “otra forma de hacer política”. Hoy, Izquierda Unida tiene una precaria entidad organizativa, feudataria de los procesos electorales pese a que no cuenta ya apenas con presencia institucional relevante, y, por si fuera poco, proyecta entre los ciudadanos la imagen de una organización sumida en una crisis terminal. Por añadidura, su situación económica refleja su escaso vigor y un horizonte sin apenas perspectivas. No es para celebrarlo, pero aquel plan de una Izquierda Unida que se empezó a articular hace más de dos décadas, ha muerto. No creo posible una refundación, pese al esfuerzo con que muchas de las voces la postulan, casi siempre honestas y respetables. La izquierda comunista se halla encerrada en un laberinto del que no sabe salir.
    Izquierda Unida nació en medio de una crisis del comunismo español tras una desastrosa gestión de Santiago Carrillo que culminó en la catástrofe electoral de 1982, y, pese a la grandilocuencia con que se adornaron algunos pronunciamientos, su creación fue una respuesta que ya tenía en su interior el anuncio de nuevas crisis, que se agravarían con la absurda apuesta por una doble organización, entre el PCE e Izquierda Unida, que acabaría por agotar las energías de la militancia y generó inevitables enfrentamientos políticos. Además, una lectura poco rigurosa de los cambios del nuevo capitalismo, restó eficacia, sobre todo en los últimos años, a una acción política que se iba tornando casi exclusivamente institucional, con el abandono de muchas organizaciones fabriles y de barriada.

    Porque para combatir el nuevo capitalismo no sirve esta Izquierda Unida, aunque tampoco los partidos comunistas europeos que no sepan leer las nuevas relaciones sociales y no se inspiren en las nuevas necesidades de los trabajadores, inmersos en un mundo que ya no es el de veinte años atrás, por no hablar del que conocieron nuestros mayores en la posguerra mundial. El capitalismo como sistema, como formación social, tuvo en Europa un periodo excepcional (digamos, “civilizado”), durante los cuarenta años posteriores a la Segunda Guerra Mundial: fue una etapa definida por la victoria antifascista en la guerra, por la aprobación de constituciones progresistas en países como Francia (De Gaulle, un hombre conservador, ¡impulsaba nacionalizaciones en la economía!) o Italia, y por el ascenso de la Unión Soviética, que, pese a su destruida economía, consiguió un gran prestigio entre la población mundial por su sacrificio frente al nazismo, prestigio que acompañó a casi todos los partidos comunistas. El ascenso de la izquierda y la creación de un bloque socialista europeo, limitaron el capitalismo depredador, que, sin embargo, volvió a mostrar su falta de escrúpulos a finales de los años ochenta y, de forma más contundente, tras la desaparición de la URSS, destruyendo muchas de las conquistas obreras, introduciendo la precariedad en el trabajo y disolviendo la vieja solidaridad de clase entre buena parte de los trabajadores.

    Tras la confusión de la primera posguerra, el contraataque de la derecha llegó con el duro discurso anticomunista de Truman y siguió con el aprovechamiento de los sucesos de Budapest, en 1956, y con la sistemática utilización de los crímenes del stalinismo, tras las revelaciones del XX Congreso del PCUS, por parte de los nuevos aparatos de propaganda y comunicación que se harían omnipresentes en los países capitalistas desarrollados a partir de los años setenta. La desaparición de la URSS fue una ocasión de oro para el liberalismo burgués, que se dispuso a destruir y dispersar las energías sociales y las organizaciones comunistas y de la izquierda anticapitalista, y cuyas consecuencias han afectado también a la socialdemocracia y a la vieja extrema izquierda. Las distintas expresiones políticas del liberalismo burgués no han renunciado a culminar ese objetivo, y la presión continúa: con ilegalizaciones de partidos comunistas en algunos países de la Unión Europea, con el acoso político (como en la República checa, por ejemplo) y el impulso de campañas de desprestigio, que, en España, han llevado a criminalizar al PCE, pese a su incontestable defensa de la libertad bajo la dictadura franquista. Ese eficaz contraataque de la derecha ha conseguido frutos evidentes, entre otros, el retroceso del sindicalismo obrero, que, atemorizado por las señales de crisis y el retroceso de la izquierda, ha aceptado limitar sus demandas. En España, esa transformación del sindicalismo, sobre todo de Comisiones Obreras, ha contribuido a la pérdida de influencia social del movimiento obrero, configurando un sindicalismo de servicios que ha afectado también a la base social de Izquierda Unida y del PCE.

    Junto a ello, limitándonos a España, en los últimos quince años la presión de los medios de comunicación ha afectado a la militancia comunista, a la que han bombardeado con operaciones sucesivas, desde la necesidad de una supuesta casa común de la izquierda, que implicaba la liquidación del PCE y el agrupamiento en un PSOE casi liberal, hasta la insistencia en el fracaso del comunismo y del socialismo, pasando por el estímulo de un confuso ecosocialismo y por espejismos como el de las atrabiliarias, y hoy olvidadas, izquierdas periféricas, por citar algunas campañas de desprestigio y de fomento de la división (que han sido constantes a lo largo de los últimos años: recuérdese las propuestas de Sartorius, Carrillo, Almeida, López Garrido, Ribó y tantos otros, todas ellas jaleadas y presentadas en su día como meritorios esfuerzos de renovación, que no hace falta recordar en que han concluido). Además, a lo largo de los treinta años transcurridos desde el final de la dictadura y del inicio del cambio político, el PSOE ha mantenido una deshonesta y agresiva política con relación al PCE y a Izquierda Unida, estimulando vías para conseguir la desaparición de una fuerza política a su izquierda en lugar de apostar por formas de colaboración para desarrollar propuestas conjuntas progresistas. El PSOE ha contado para ello con grandes recursos, y con poderosos apoyos entre los medios de comunicación que crean opinión en el país, y ha conseguido dañar significativamente al PCE y a Izquierda Unida, atrayendo a quienes se mostraban más preocupados por puestos remunerados de representación política.

    Hoy, como si hiciera un bucle en el tiempo, el capitalismo de nuestros días tiene rasgos radicalmente modernos pero, al mismo tiempo, entronca con la más miserable explotación del pasado, con el nacimiento de las grandes empresas y dinastías burguesas en el siglo XIX y su rastro de miseria y desolación, porque la colonización, el esclavismo, las guerras de conquista no son sólo un fenómeno histórico, sino una realidad a inicios del siglo XXI. Puede decirse que el capitalismo siempre ha sido así, aunque Europa haya vivido cuatro décadas de excepción, y que ahora vuelve a serlo, en un mundo definido por la aparición de nuevas potencias emergentes, como China y la India, y por la manifestación de una crisis capitalista que acompaña al relativo, pero persistente, declive del poder global de los Estados Unidos. La crisis revela además la putrefacción del capitalismo: a los mil millones de hambrientos que existen en el planeta van a añadirse más de cien millones a consecuencia de la especulación alimentaria, de la que la FAO alerta al mundo afirmando que el precio de los alimentos seguirá siendo muy elevado durante los próximos diez años. En el corazón del sistema capitalista, los Estados Unidos, la desigualdad social aumenta, y obreros y empleados afrontan la reducción de sus salarios, hasta el punto de que algunos investigadores relacionan las actuales dificultades estableciendo paralelismos con la crisis de la gran depresión. Ese fenómeno, y la voracidad empresarial que comporta, se manifiestan también en Europa.

    En ese marco, buena parte de la vieja socialdemocracia, alarmada por los síntomas de la crisis e impotente para resistirse a las demandas del empresariado, ha aceptado (y va a continuar haciéndolo) las limitaciones y recortes en los derechos obreros y sociales: Blair y Brown no son una excepción en la socialdemocracia europea, sino la norma, la manifestación de la crisis terminal de los viejos partidos de la II Internacional tal y como los hemos conocido en la segunda mitad del siglo XX. Su cooptación por el liberalismo es uno de los rasgos de nuestros días, y no es casual que relevantes dirigentes socialistas franceses propugnen el cambio de nombre del Partido Socialista Francés. No es, tampoco, una buena noticia, pero limitarse a denunciar la deriva y las contradicciones de los partidos socialistas no sería una respuesta adecuada, porque hay que trabajar con su base social que, en muchos casos, está descontenta con decisiones concretas de gobiernos socialdemócratas que lesionan los derechos populares.

    La otra gran familia de la izquierda se debate también en la crisis. Durante los últimos quince años, ante el frío de la derrota, una parte de las filas comunistas ha interiorizado que el futuro de los partidos comunistas, del propio comunismo como concepto y como perspectiva, está en entredicho a la vista de la corrupción y degeneración a que esa propuesta se ha visto sometida a lo largo del siglo XX. Desde luego, es una cuestión abierta a la discusión, aunque es una evidencia que los sistemas capitalistas establecidos en los antiguos países socialistas europeos no han mejorado la vida de la población, sino que la han hecho más difícil, más injusta, y que la desaparición de la URSS no ha abierto nuevos horizontes para la izquierda mundial sino que ha supuesto una catástrofe para centenares de millones de trabajadores.

    Sin embargo, para los desencantados del comunismo histórico el punto de partida de la reconstrucción de la izquierda se sitúa no sólo en su propia evolución hacia otras posiciones políticas sino en la exigencia de liquidación de los partidos comunistas, que reclaman insistentemente de quienes continúan en sus filas, pretensión que, es obvio, dificulta en extremo la colaboración entre ambos sectores y no ayuda a superar la crisis de la izquierda. Esos desencantados, por otra parte, no reparan en que, de aceptarse la supuesta contaminación del comunismo por los crímenes cometidos en su nombre, deberíamos convenir en que también el socialismo como concepto está manchado, a la vista de la sanguinaria apropiación que hico el nacionalsocialismo. Y, pese a todo, desde las filas de la izquierda, nadie lo considera así en nuestros días, por no hablar de que, además, no puede aceptarse la deshonesta y tramposa equiparación entre el comunismo y el fascismo que hacen los medios liberales y que ha contaminado el imaginario de la izquierda. Por el contrario, quienes han aceptado esa opinión sobre el fin irremediable del comunismo, fomentada por los medios de comunicación y por los aparatos ideológicos de la burguesía, deberían reflexionar alrededor de un hecho significativo: los campeones de la tesis del fin del comunismo tras el colapso y desaparición de la URSS no tienen reparo en defender el capitalismo, histórico y actual, a todas luces un sistema mucho más sanguinario que el socialismo y el comunismo del siglo XX, y lo hacen por un sencillo procedimiento: el de ignorar y ocultar el sufrimiento real causado por el capitalismo, que es, sin discusión, las más terrible maquinaria depredadora que ha conocido el mundo.

    Esa es la situación que debe enfrentar la izquierda comunista, y su resolución no es sencilla. Muchos de los que han apostado por una mudanza, por un aggiornamento (que no es nuevo: en Italia, poco después de la muerte de Togliatti en 1964, Giorgio Amendola, el dirigente comunista más moderado, ya propuso convertir al PCI en un partido socialista), lo han hecho en la estela de la derrota, considerando que ante la ofensiva conservadora y el retroceso de la izquierda en los últimos quince años no hay política más inteligente que camuflar el anticapitalismo, distanciándose del socialismo y del comunismo. De manera que la colaboración no es sencilla: quienes han dejado de ser comunistas pero se mantienen en posiciones de izquierda anticapitalista deberían comprender que los partidos comunistas van a seguir existiendo, aunque sea con menor arraigo que en el pasado reciente, y quienes continúan siendo comunistas deberían hacer un esfuerzo de comprensión para mantener la colaboración con quienes han dejado de serlo, entre otras razones porque las fuerzas de la izquierda no están para despilfarrar energías, y porque el recurso a la condena, al lanzamiento de anatemas, no lleva a ninguna parte, excepto al reforzamiento de la derecha.

    Pese a todo, el mayor riesgo que hoy tiene la izquierda comunista española (también, una parte de la europea) es el tránsito hacia una izquierda que modere tanto su ambición de cambio social progresista que acabe convertida en un apéndice del sistema capitalista. La evolución de quienes disolvieron el PCI en Italia es muy reveladora: el Partito Democratico de Veltroni es cualquier cosa menos un partido de izquierda. En España, tras los años de dirección de Julio Anguita, el discurso que pretendía “otra forma de hacer política” naufragó en las trampas de la política institucional, de la burocratización, y en el fragor de la lucha de banderías a la conquista de puestos de trabajo políticos. Por otra parte, hay que ser conscientes de que esa moderación del discurso, esa renuncia a los objetivos históricos que es uno de los riesgos del momento, aunque no se formule de esa forma, adopta siempre el vocabulario de la “renovación”, del “realismo”, de la “modernidad”. En Italia, siempre sensibles a la retórica, el tránsito y la mudanza han adoptado ridículas y banales denominaciones “ecologistas”: Olivo, “arco iris”, incluso Margarita, como si muchos prófugos del comunismo estuvieran empeñados en hallar una nueva música para camaleones.

    A veces, esa opción que se ha adornado de un lenguaje renovador ha hecho de la necesidad, virtud, llegando a creer en el valor terapéutico del abandono paulatino de la propia identidad política, de la ideología del cambio socialista. De esa forma, apostando por una izquierda ambigua, incapaz de renovarse para adaptar su política a las nuevas realidades manteniendo su carácter revolucionario, ha mudado su condición en aras de un pragmatismo que tiene un solo horizonte: las instituciones. Esa opinión que postula la búsqueda de lo nuevo, tildando de antiguallas las posiciones de quienes defienden el socialismo y creen que los partidos comunistas continúan siendo instrumentos útiles, corre el riesgo de disparar en la dirección equivocada. Todas las propuestas políticas que, con variantes, han adoptado ese camino, han retrocedido a extremos de los que probablemente no eran conscientes en el momento de su lanzamiento, hasta el punto de que ellos mismos no pueden reconocerse hoy: ahí está el ejemplo de los artífices de la svolta della Bolognina adulando al Vaticano, a la Confindustria y a Washington; de los verdes alemanes, o de los nuevos ecosocialistas españoles; también, parcialmente, de Izquierda Unida, y de la confusa trayectoria del Partido Comunista Francés en los últimos años. Porque todos los territorios de los que la izquierda comunista se ha retirado han sido ocupados por la derecha. Para colmo, ni siquiera la mudanza ideológica ha traído el éxito electoral, sino la profundización de la derrota, la desorientación política. Por eso, convertir Izquierda Unida en un nuevo partido político convencional, que tome distancia de su origen, por mucho que se adorne con la recurrente y vacía “nueva forma de hacer política”, sería profundizar en la crisis y en el error.

    Trabajar por una izquierda incierta, desvaída, confusa, no es la mejor de las soluciones; pensar exclusivamente en las próximas elecciones, tampoco: resta un trabajo de años para recomponer las redes de la solidaridad obrera, para impulsar redes asociativas y reconstruir el imaginario de la izquierda. No hay más remedio que trabajar sin obsesionarse por los resultados electorales inmediatos, tendiendo puentes, impulsando campañas concretas con el conjunto de la izquierda social, desterrando el sectarismo, siendo conscientes de que la izquierda revolucionaria debe contar con que buena parte de sus potenciales votantes no cree en las instituciones y no participa en las elecciones, al tiempo que los inmigrantes no tienen derecho al voto.

    A veces, las palabras son talismanes: como en Italia, donde se habla de refundar el “partido de la refundación comunista”. En España, el lenguaje de quienes quieren salir del laberinto se retuerce: se piden Estados generales de la izquierda, procesos constituyentes, una “Constituyente”, una refundación o varias refundaciones, etc, siempre en el centro del laberinto. Gaspar Llamazares y personas de su confianza han lanzado la idea de “un proceso constituyente para una Izquierda Unida abierta”, de lo que se desprende que otros optan por una izquierda cerrada, obsoleta. No es buen camino, desde luego: insistir en los inconvenientes de las luchas internas y en su influencia entre los electores es razonable; no lo es tanto, que quien mantiene esa posición pretenda olvidar que ha sido el artífice de la mayoría de enfrentamientos, desde Asturias a Valencia. Tampoco lo es que quien ha gobernado la subordinación de Izquierda Unida al PSOE enarbole ahora ese error para explicar las enormes dificultades actuales del proyecto. Pero insistir en los agravios tampoco lleva a ninguna parte.

    Limitarse, además, a reclamar "derechos sociales, el medio ambiente, o los derechos de igualdad" profundiza en el desconcierto, en la deriva de una izquierda que utiliza un lenguaje y define unos objetivos que pueden ser asumidos por cualquier organización democrática, porque ¿quién va a negarse, en sus declaraciones, a ampliar derechos sociales, a preocuparse por el medio ambiente, a postular una mayor igualdad? Hay que hacer propuestas concretas: impuestos sobre los beneficios empresariales, por ejemplo, insistir en reformas profundas, impulsar la exigencia de una democracia social. La derechización social no se combate con renuncias, y aunque las dificultades son enormes, hay que apostar decididamente por la libertad en un momento en que la propia democracia está en crisis, asediada por las imposiciones de la nueva derecha europea. Es revelador que el propio Llamazares hable de “reconstruir el proyecto” de Izquierda Unida, porque, al decirlo, pone en evidencia que amenaza ruina, y parece lícito preguntarse si quienes han gestionado esa deriva hacia la catástrofe pueden ahora reconstruir los restos. Pese a todo, hay que contar con todas las voluntades de izquierda, y la explícita formulación que hace Llamazares de que necesitamos una izquierda que supere el capitalismo y trabaje para construir el socialismo, indica que su lugar no está en la socialdemocracia ni en un pequeño partido más o menos radical, sino al lado de las expresiones de la izquierda radical, revolucionaria, sabiendo que, hoy por hoy, electoralmente, más allá de Izquierda Unida no hay nada.

    Repetir los viejos comportamientos de las organizaciones de extrema izquierda del pasado, que se limitaban a repartir acusaciones de traición, no lleva tampoco a ninguna parte, ni construye ninguna alternativa, porque profundiza la desconfianza, la división. Sin embargo, hay que volver a reflexionar sobre la “transición democrática”: las pragmáticas decisiones de Santiago Carrillo (entre ellas, el acatamiento de la monarquía), impuestas a la dirección del PCE hace treinta años, se revelaron un error mayúsculo, que no deben seguir pagando los comunistas, porque, además, los gestores de aquella política no están hoy en el PCE, que, por otra parte, es uno de los promotores de la exigencia de una nueva Constitución, superadora de la de 1978, que articule una III República. Ese camino debe ser una de las guías de acción para los próximos años. Pese al retroceso de la izquierda, no hay que moderar el discurso, sino recuperar las ideas fuertes, los proyectos ambiciosos, volver a recorrer las calles de los suburbios, desarrollar la acción política en las fábricas, organizar la vida, preparar la resistencia, y eso no va a hacerse en las oficinas parlamentarias, sino preparando un programa, volviendo a organizar grupos sociales activos, articulando objetivos que lleguen al corazón de los trabajadores, que se atrevan a apostar por una vida nueva y no apenas por una vida gris llena de renuncias y de televisiones de cloaca. La modernización de la izquierda no debe significar una renuncia, sino un acercamiento a los sentimientos populares, la exigencia de una nueva democracia, el impulso de una ley electoral democrática y proporcional. Lo más sensato para el conjunto de la izquierda es impulsar la camaradería, la convivencia, que debería ser alrededor de objetivos, de programas políticos, más que en la construcción de un único referente organizativo en una sociedad cambiante.

    ¿Cuáles son las demandas sociales que deberían guiar la acción de la izquierda? El trabajo como derecho universal, el combate contra la precariedad y la exclusión, el derecho a la vivienda, la sanidad y la educación públicas, la resistencia ante las iniciativas de nuevas privatizaciones, los derechos de la juventud, la exigencia de igualdad efectiva entre hombres y mujeres, la anulación de los privilegios de la Iglesia católica, la lucha contra la corrupción y el egoísmo empresarial, la limitación del poder de las empresas, la búsqueda de la hermandad con los inmigrantes y la denuncia de su vergonzosa explotación por los empresarios sin escrúpulos; la demanda de una nueva democracia que sólo puede ser republicana, el impulso de una política exterior que fomente la paz, la retirada de Afganistán y el Líbano, el desmantelamiento de las bases norteamericanas, la disolución de la OTAN. Sin olvidar cuestiones inmediatas como la llamada Agenda de Lisboa, la nueva flexiguridad, las migraciones globales, el desarrollo de los países pobres, la conservación de la naturaleza para evitar el cambio climático, y la necesidad de una política exterior de defensa de la paz y estímulo del desarme, junto al diseño de formas de colaboración de la izquierda en la búsqueda de un nuevo equilibrio internacional; y, más allá, el socialismo. Es ambicioso, desde luego, pero ¿por qué íbamos a renunciar a nuestras más dignas ambiciones? Para trabajar en todos esos apartados hay en la izquierda sabiduría social suficiente para avanzar, renovando al mismo tiempo las organizaciones, aprendiendo de la gente sencilla, de los militantes honestos, articulando una izquierda que debe conjugar el examen de los nuevos fenómenos dejando de lado la ridícula lucha de banderías por puestos de trabajo políticos. Repetiré aquí lo que he dicho en otro lugar: la representación en las instituciones debe ser por una legislatura; y la designación, por sorteo; teniendo bien presente lo que decían en los medios obreros vascos a principios del siglo XX: en las instituciones hay que poner a los militantes más honrados, y vigilarlos como si fueran ladrones.

    ¿Sirve para todo ello Izquierda Unida? Creo que no, porque su trayectoria se ha agotado, aunque la inercia de la organización hace probable que se celebre la IX asamblea en noviembre y que todo continúe igual, arrastrándose en la agonía, escenificando ante el país el espectáculo de una organización que no sirve para los objetivos que fue creada y se convierte en un espantajo de sí misma. De manera que hoy la izquierda española no cuenta con organizaciones significativas: por eso es tan importante el reforzamiento del PCE. Si, como todo parece indicar, continúa existiendo una Izquierda Unida residual, podría convertirse en uno de los integrantes (al igual que el PCE, que sigue siendo imprescindible) de una nueva coalición de izquierda que debe construirse casi empezando desde abajo, descartando las dobles o triples estructuras organizativas que no hacen más que agotar la energía de la militancia, porque, tal vez, la casa que necesita la izquierda española no es una nueva organización, sino un programa conjunto, asumido por la mayoría de las fuerzas de izquierda, que permita a cada una de ellas mantener su identidad, sus organizaciones, porque en este país van a continuar existiendo los socialistas, los comunistas, los anarquistas y otras expresiones de la izquierda, y no parece que sea un buen inicio para colaborar exigir a los demás que se disuelvan. Guardando todas las distancias históricas evidentes, debería ser un punto de encuentro similar a lo que fue el Frente Popular de 1936, que no significó limitaciones ni renuncias para ninguna fuerza de la izquierda. Ese programa, que debería congregar a la mayoría de la izquierda, tal vez con pasos intermedios, podría suponer el inicio de la recuperación de la izquierda, sin descartar la presentación de candidaturas del PCE en las próximas elecciones, porque no está escrito que deba renunciarse a que el país tenga un proyecto político comunista que estimule los cambios sociales.

    Una última precisión. En esa convicción, la renovación comunista es imprescindible, porque la conversión del socialismo y el comunismo en un decorado de cartón-piedra sería la otra cara de la moneda del abandono, de la renuncia, de la rendición. Porque la izquierda, perdida en el laberinto, podrá equivocarse muchas veces, pero debe conseguir no equivocarse nunca de bando, que siguen siendo los trabajadores, los excluidos, los inmigrantes, los pobres, porque la apuesta sigue siendo la revolución social, el socialismo.

    El laberinto de la izquierda | 23-09-2008 - 17:58:22 GMT 1 #

  12. Rifondazione Comunista gira a la izquierda

    El Militante

    Claudio Bellotti es miembro del Comité de Redacción de Falce Martello, dirigente de la Corriente Marxista Internacional en Italia y portavoz del ala marxista del Partido Refondazione Comunista (PRC). En esta entrevista habla de la intervención de los marxistas italianos en el último congreso del partido celebrado el pasado mes de julio. Para comprender los últimos acontecimientos es necesario recordar lo ocurrido a la izquierda italiana en las últimas elecciones. En esta ocasión estaba representada por la coalición Arco Iris, formada por Rifondazione Comunista y otros tres partidos más pequeños: el Partido de los Comunistas Italianos (PdCI), los Verdes y la Izquierda Democrática, sufriendo la peor derrota de su historia, con tan sólo el 3,1% de los votos. En las elecciones de 2006 el PRC consiguió en solitario el 5,6% de los votos para el parlamento y el 7,4% para el senado. En estos dos años la izquierda en conjunto ha perdido tres cuartas partes de los votos y en la cámara no hay ningún parlamentario comunista o socialista. Esta situación fue el resultado de la pérdida de credibilidad sufrida por la izquierda durante los dos años de gobierno de centro-izquierda, revelando la total bancarrota del reformismo, algo que en absoluto se puede confundir con una supuesta debilidad de la clase obrera.

    El Militante.- ¿Cómo afectó esta derrota a la situación interna de Rifondazione?
    Claudio Bellotti.- La derrota fragmentó a la capa dirigente y sirvió para detener la liquidación del partido, un proceso que llevaba produciéndose desde hace años. Cuando decimos liquidación, significa tanto organizativa como ideológica, y la sumisión al burgués Partido Democrático y a la burocracia sindical. Existía un plan para disolver el partido en un nuevo partido, abiertamente reformista, donde las ideas comunistas quedarían reducidas a una "tendencia cultural" (como dijo Bertinotti) y no serían la base ideológica del partido. El Arco Iris se suponía que sería el paso decisivo en esa dirección.
    La credibilidad de los dirigentes del partido sufrió un colapso después del fracaso de su política. La derrota también afectó a la base generando una reacción que inmediatamente se reflejó en una división en la dirección de la anterior mayoría del partido. Este es el escenario que llevó a un congreso marcado por divisiones encarnizadas donde competían entre sí cinco posiciones diferentes, ninguna con mayoría.
    EM.- ¿Cuál era el ambiente entre la base del congreso?
    CB.- El congreso estaba muy polarizado entre los dos principales grupos, formados a partir de una escisión de la vieja mayoría. Una de ellas estaba encabezada por el ex ministro Paolo Ferrero, más tarde elegido secretario nacional por el congreso, y tenía la imagen de defender la postura antiliquidación. Lo consiguió con una combinación de críticas a la participación en el gobierno y a la dirección antidemocrática del partido durante estos últimos dos años. La otra fracción estaba constituida por el ala de derechas encabezada por Bertinotti, y que representaba la continuidad. Este agrupamiento también es una expresión de los nichos de poder que la burocracia aún ocupa para controlar el partido y algunas posiciones de gobierno a nivel local.
    En lo que respecta a nosotros, los resultados fueron un éxito. Somos la fracción que más ha crecido proporcionalmente entre la base en relación a nuestro peso, y disfrutamos del apoyo de un sector importante de los trabajadores del partido.
    EM.- ¿Cuál fue el resultado final del congreso?
    CB.- En el congreso fueron derrotadas todas las propuestas de disolución del partido, tanto las defendidas por los seguidores de Bertinotti como la variante promovida por el tercer documento (un sector de esta fracción quiere provocar una escisión en el partido para fusionarse con el PdCI). Al mismo tiempo, ante la ausencia de una mayoría clara fue necesaria una combinación de diferentes sectores para que saliera elegida una nueva línea del partido con más del 50% de los votos de los delegados.
    Nosotros contribuimos a la elaboración de la resolución final y la apoyamos. En ella hay algunos puntos que indican claramente un giro a la izquierda frente a la línea seguida estos últimos años: negativa a formar parte de nuevo en un gobierno de centro izquierda; rechazo claro a cualquier perspectiva que suponga la liquidación del PRC y un llamamiento a organizar una lucha seria en defensa de los derechos de los trabajadores y contra cualquier concesión a la burguesía por parte de la dirección sindical.
    Sobre la base de estos tres puntos apoyamos la resolución y también la elección de Ferrero como secretario nacional. Este resultado fue interpretado como un giro a la izquierda del partido, un partido en el que durante los últimos años ha prevalecido la política de colaboración de clase.
    EM.- ¿Eso significa que ya no os consideráis un grupo de oposición?
    CB.- El giro a la izquierda por ahora es sólo sobre el papel. Para que se traduzca en hechos, seguiremos luchando sin dejar de criticar las posiciones de Ferrero. Al mismo tiempo, también hay una petición de que la izquierda marxista esté representan da en los órganos de dirección y que tenga un papel en la guía y organización del partido. Esta petición procede de los sectores más combativos del partido. Quieren que nuestras ideas se lleven a la práctica en el período más difícil de la historia del partido.
    EM.- ¿Qué tipo de reacciones ha provocado la nueva situación?
    CB.- En general, los comentarios de los medios de comunicación y de los dirigentes de otros partidos de centro-izquierda y derecha han sido negativos. Hablan de una "deriva extremista" en Rifondazione, intentan extender la idea de que el PRC está destinado a desaparecer o convertirse en algo minúsculo, una fuerza insignificante. Estos comentarios confirman la corrección de nuestra decisión precisamente porque proceden de aquellos grupos que durante estos años consiguieron convertir el partido en un prisionero del Partido Democrático.
    EM.- ¿Qué va a ocurrir ahora en Italia?
    CB.- El gobierno Berlusconi y Confindustria (la patronal) han desatado una ofensiva muy violenta. Creen que después de acabar con la izquierda parlamentaria ellos pueden obligar a los dirigentes de la CGIL a firmar un acuerdo, y si se niegan, los marginarán y les dejarán sin poder.
    Esto implica que la única manera de luchar es a través de la movilización de masas porque no existe una organización parlamentaria capaz de oponerse a esta política, una política que, con unas diferencias pequeñas, es aprobada también por los demócratas.
    El futuro de Rifundazione estará determinado por su viabilidad como instrumento de los trabajadores para organizar esta resistencia.

    Rifondazione Comunista gira a la izquierda | 24-09-2008 - 09:03:37 GMT 1 #

  13. Por una izquierda radical y, a ser posible, realista, por Paco Roda : ¿Por qué la izquierda política y social no llega, de verdad, al corazón de la gente? ¿por qué a la izquierda le cuesta tanto componer ese nuevo himno que aliente los proyectos de liberación? ¿por qué la izquierda está atascada entre tanta pregunta y se muestra incapaz de articular respuestas para transformar este presente convulso? ¿ por qué, en lo más profundo del corazón de la izquierda, se piensa que, lo que es políticamente factible no cambiará nada y lo que podría cambiar es políticamente inviable? ¿ por qué la propia izquierda tiene una sensación de inutilidad de la política? ¿por qué para una gran parte de la izquierda ya no existe un más allá? ¿por qué las luchas políticas se han enrocado en la defensa de lo existente en vez de ejecutar movimientos sociales ofensivos? ¿por qué la izquierda, en el fondo de sus proyectos, actúa como si la realidad que nos toca vivir fuera inevitable?

    Estas y otras dudas me asaltan constantemente. No son nuevas. Porque llevan desgastando las neuronas de los grandes movimientos y partidos de izquierda desde hace 15 o 20 años. A lo largo de estos años, la izquierda ha articulado diversas explicaciones, a mi parecer, poco convincentes. Porque siempre lo ha hecho disculpándose ante el presente. Muchas de sus respuestas han operado como morfinas autocomplacientes ante la incapacidad ideológica de reformatear, no sólo el discurso de izquierda, sino la auténtica vocación histórica transformadora y revolucionaria que siempre ha tenido encomendada.

    Es difícil responder a las preguntas. Cierto. Pero la izquierda está obligada a hacerlo. Porque esa es su función histórica. Trataré de exponer algunas claves que, a mi parecer, operan como parálisis ideológicas, como metástasis anestesiantes de la vocación transformadora del mundo. Creo que la izquierda oficial, y en ocasiones la extraofiacial, han aceptado la inevitabilidad del presente. Han admitido la realidad como un acontecer inamovible ignorando que esa realidad es un producto ideológico más del capitalismo tardío. Porque el poscapitalismo mercadea con la noción de realidad como una estrategia más de consumo. Cierto que hay que partir de lo real como contingencia de presente, pero hay que arriesgar lo imposible para romper con las posiciones estandarizadas. Uno cree que hay que hay que invertir el tópico que dice que más vale una buena resistencia que una mala toma revolucionaria del poder. Y es que la izquierda ha desechado lo imposible y lo quimérico amparándose en la oportunidad histórica, protegiéndose así de la inevitabilidad del capitalismo que Fukuyama adelantara en su tesis del final de la historia. La izquierda actual tiende a sopesar mucho sus demandas, muy modestas por cierto, ante un capitalismo ilimitado que podría proporcionar un nivel de vida civilizado al conjunto de la humanidad. Por eso la izquierda debe recuperarse de este descalabro histórico.

    A mi parecer hay una clave que la izquierda debe de explotar e indagar para encontrar explicaciones a su desencuentro con la realidad vivida. Lo explico. Si algo ha conseguido el capitalismo tardío es la absoluta privatización e individualización de las estrategias personales: consumo, amistades, ideologías, gustos, pasiones, ocio, familia, deportes, militancia; no hay nada que hagamos en esta vida que no tenga una motivación individual y personal. Ya no compramos objetos, compramos en última instancia el tiempo de nuestra propia vida. Así, compro mi buena forma física yendo al gimnasio, mi buena forma espiritual consumiendo libros de autoayuda, mi pasión gastronómica yendo a buenos restaurantes, mi imagen pública dejándome ver por determinados ambientes o mi pedigrí ideológico militando en movimientos, partidos, ONGs, asociaciones o grupos diversos. Y es que la globalización, como privatización del mundo, ha despojado a los individuos de cualquier determinación socio histórica, de cualquier conexión con los otros, con la colectividad real y realizada. Nada es ya de su incumbencia que no sea su vida propia. Solo nos reconocemos en la existencia del sujeto sujetado. Pero incluso ésta, está mercantilizada, desposeída de pegada política, sustraída de la capacidad de combate. Porque el individuo globalizado está encerrado en el subjetivismo más absoluto. Porque esas pasiones individuales cotizan en el mercado global. Con ellas cuenta el postcapitalismo para explotar nuevas estrategias de consumo propio que se retroalimentan hasta el infinito. Votar o abstenerse responden hoy a estados de ánimo, los conflictos laborales se explican y justifican por la incapacidad o habilidad personal de cada uno, la delincuencia es un problema mental y la pobreza y la exclusión se explican por la inadaptación particular ante el destino. Y es que la virtualización y mercantilización de nuestra experiencia de vida impide todo compromiso pleno con la realidad, porque esa realidad está desprovista de toda capacidad para cambiar el presente. Esto se enmarca en el nuevo espacio pospolitico que ha sido capaz de instaurar la globalización, ese espacio en el que la acción política queda neutralizada, ese nuevo territorio que ha desactivado el nexo existente entre destino colectivo y personal.

    Y sin embargo, l a izquierda sigue partiendo de supuestos teóricos y prácticos anclados en un mundo paradójicamente real, pero ajenos a las vidas subjetivas. Diseñando estrategias para una realidad que ya no existe. Porque ese espacio público de intervención –donde supuestamente debería activarse la izquierda- está hipotecado por la privatización más bestial. Porque la izquierda opera en lo público sin reconocer que ese espacio ha sido ya privatizado. De ahí la desintonía. Una sintonía que sí tiene la derecha, no por agilidad intelectual, ni por posición estrategica, sino porque nadie mejor que ella, –apoyada en su modelo de desarrollo- ha sabido canalizar el deseo de consumo, la codicia privatizadora y la fogosidad de un individuo absolutamente desinteresado del mundo. Por eso, la izquierda necesariamente debe reformatear la mirada. Sumergirse en las individualidades, en las subjetividades. Porque en esos territorios fluctuan las verdaderas dominaciones. Las verdaderas claves de la nueva lucha de clases. Y es aquí, en las cartografías del yo secuestrado por el individualismo más paralizante, donde debe irrumpir la nueva repolitización de la existencia.

    U na izquierda radical debe recuperar la lectura de clase global y globalizada, y volver a anunciar que la economía ha sido, es y será el motor de la historia, la explicación ultima de las gravísimas desigualdades mundiales. Por encima del género, la etnia, la cultura, la ecología o la identidad. Por encima de las lecturas cómodas y relativistas que explican el feliz funcionamiento del mundo. Porque no es verdad que ya no haya clases sociales, no es verdad que no haya sujetos históricos ¿qué decir de los millones de asiáticos precarizados, de los millones de inmigrantes sodomizados laboralmente en Europa y EE.UU, de los millones de subcontratados que sustentan las grandes economías mundiales? Detrás de todo ese sufrimiento hay millones de lágrimas que humedecen la mirada de los nuevos sujetos históricos. Este malestar debe ser reinterpretado. Por último, una izquierda realista debe tener en cuenta la realidad. Cierto. Pero debe desenmascararla. Porque nuestra realidad actual es un escenario en el que se dramatiza un espectáculo falso. Por eso, la izquierda social y política más radical y realista debe dar un paso más allá de la mera resistencia. Uno se pregunta cómo inventará la izquierda esa nueva estructura organizativa que confiera al malestar social imperante la forma en que sea viable una experiencia política universal.

    Por una izquierda radical y, a ser posible, realista | 02-10-2008 - 07:51:37 GMT 1 #

  14. El Ché en los procesos revolucionarios en el mundo : El Partido Comunista de Salamanca (PCE), organiza entre los días 8 y 11 de octubre las Jornadas "El ché en los procesos revolucionarios en el mundo" con ocasión del 41º aniversario del asesinato del Ché Guevara, en donde se tratarán distintos aspectos de este personaje, así como de la situación actual de los países por donde pasó.

    Las Jornadas se inauguran el miércoles 8 de Octubre, a las 19:00, en el Salón de Actos de la Facultad de Geografía e Historia, con una charla-debate titulada "Cuba y el Ché en la lucha por la independencia de los pueblos africanos" , al que asistirá como ponente Edith Lourenço Catraio, Consejera Política de la Embajada de Angola en España. Previo a su charla, proyectaremos un fragmento del documental "Cuba, la odisea africana", de la realizadora egipcia Jihan El-Tahri, sobre el papel de Cuba en los procesos de liberación de África.

    El jueves 9 de Octubre, a las 19:00h, en el mismo Salón que el del miércoles, está previsto un acto informativo sobre "La situación de Cuba tras el paso de los huracanes Gustav y Ike" , para el que asistirán dos miembros de la Embajada de Cuba en España, que han estado en la isla recientemente. También tratarán de otros aspectos de la actualidad cubana, como la campaña de liberación de los cinco cubanos presos en EE.UU., o el daño que el bloqueo yanqui ha hecho este año al país.

    Para la noche de ese jueves, la Juventud Comunista organiza una Fiesta antiimperialista con sorteos, puesto de camisetas y libros, y música revolucionaria, en el Bar Zona Centro, a las 22:00 h.

    El viernes 10 de Octubre se organiza un Videofórum en la localidad de Béjar, a las 19:00 h., en la Sala Municipal del Convento de San Francisco, con el Documental "El Ché Guevara, donde nunca jamás se lo imaginan" , producido por la ICAIC, y que sería introducido por Chencho Gómez, Secretario de Organización Provincial del PCE-Salamanca.

    La clausura de las Jornadas tendrá lugar el 11 de Octubre , sábado, con un Acto cultural-homenaje por el 41º aniversario del asesinato del Ché Guevara . En el mismo tendrá lugar un recital de poesía revolucionaria, intervenciones de varias organizaciones políticas y soldiarias, y actuaciones de músicos como Roger Espadas (México), Pedro Ospina (Colombia), Cristina y Miguel Ángel Pérez Múgica y Óscar García del Pomar (Jazz desde Madrid). Tendrá lugar en el Bar El Savor (C/San Justo, 28), a las 22:00 h .

    El Ché en los procesos revolucionarios en el mundo | 08-10-2008 - 11:53:40 GMT 1 #

  15. Ladran pero no cabalgamos, por Julio Anguita González (Mundo Obrero PCE) :
    Una ingente cantidad de editorialistas, redactores, tertulianos, analistas reputados de sesudos, showmen de magazines y en general todos aquellos y aquellas que quieren sentar cátedra de fieles alineados con "nuestra democracia", la Constitución y el "mundo libre", vierten un día tras otro, las consignas que sus propietarios les marcan en la hoja de ruta del quehacer periodístico cotidiano. Fotos trucadas, silencios mendaces, tergiversaciones clamorosas y artículos de escritores laureados conforman el diario menú con el que se nutren periódicos, revistas, radios y televisiones. Los gobiernos de Cuba, Bolivia, Venezuela, Ecuador, etc constituyen el blanco de sus dicterios en el marco de una referencia descalificatoria más global; el comunismo y las políticas "populistas anti-mercado".

    Y no se trata de análisis más o menos aviesos pero con un mínimo de datos y rigor o de exposiciones que se basen en un trabajo previo (siquiera tendencioso) de investigación, sino de torrentes y torrentes de baba sazonados con zafiedad, estulticia y ausencia total de deontología profesional. Desde todos los puntos cardinales se lanza una permanente descalificación a las ideas comunistas o simplemente de izquierda consecuente. Programas en los que la revolución soviética se equipara al nazismo o al fascismo en todas sus encarnaciones, tergiversaciones o silencios de hechos históricos que podrían demostrar, siquiera con tacañería, aportaciones, realizaciones y logros conseguidos en nombre de otra forma de entender la economía, la política, las relaciones sociales o las preferencias a la hora de redistribuir la riqueza. Es más, cuando las zaheridas víctimas de sus desafueros verbales son ejemplos clamorosos para este mundo occidental nuestro, en la práctica de la democracia hasta extremos no usuales por estos pagos, se les ridiculiza, cuestiona y coloca en la picota.

    ¿Por qué? ¿Cuántas ojivas nucleares tienen estos países? ¿Están en peligro los niveles consumistas de nuestra sociedad? ¿Son menores los latrocinios de nuestras empresas allí instaladas por ser españolas?¿Qué tiene de malo que se pretenda dignificar y elevar el nivel de vida de todos sus habitantes sin exclusión? ¿No son acaso mandatos imperativos de las Naciones Unidas el conseguir que todos los DDHH se extiendan a toda la población? ¿Pero no habíamos quedado que el comunismo ha fracasado y carece de cualquier posibilidad de renacer?¿Es que Fukuyama no extendió bien el acta de defunción de esta "quimérica idea"? ¿Acaso no han saludado a las organizaciones ,otrora de izquierdas, cuando éstas se bañaban en el Jordán de la "izquierda posible"?¿No es cierto que habéis vencido y la "bendita globalización" avanza en la resolución de las lacerantes diferencias internacionales y sociales?

    La cuestión radica en otro sitio. Tras la "derrota del comunismo" las ideas del libre mercado, la competitividad y el crecimiento sostenido darían paso a un mundo libre, sin gastos armamentísticos y de democracia elevada a su máxima expresión. Fue lo que vino en llamarse La Utopía de los años noventa. Incluso dentro de las formaciones comunistas y colectivos de izquierda se instaló el pesimismo, la duda sobre la propia identidad y el éxodo hacia otras formaciones políticas que representaban la izquierda no cutre (Felipe González dixit) y no moderna.

    El Liberalismo, libre de sus cargas y rémoras imputadas a la Guerra Fría, podía entonces mostrar al mudo su munificencia, las bondades del credo liberal y el imperio del derecho democrático. La Socialdemocracia o izquierda puesta al día, e incardinada consecuentemente en el mundo de hoy, podía demostrar ahora cómo el Socialismo del Siglo XXI era posible sin tener que soportar la carga política de ser relacionada, ni siquiera de lejos, con los derrotados.

    El problema de las guerras de agresión protagonizadas por la OTAN , USA y "el mundo libre" en esa misma década y la siguiente, la aumentada producción de armamentos, las más de cincuenta guerras olvidadas por los medios de comunicación, la corrupción instalada en los entresijos del Estado, la amoralidad de los negocios rápidos y rapaces postulada como la nueva frontera de la Modernidad por ministros como Solchaga, la entrada a saco en los bienes y fondos públicos, el crimen de Estado, etc mostraban que el problema era otro; estaba en ellos y en su sistema.

    La mayor crisis conocida: económico-financiera, energética y alimentaria, el crac permanente de las instituciones crediticias del Imperio y su incidencia en el resto del mundo, el desmontaje del Estado del Bienestar, allí donde lo hubo, junto con el crecimiento exponencial de las diferencias de todo tipo, han dejado a los sacerdotes de la nueva religión anonadados, estupefactos y confundidos. Ni siquiera las medidas que en otros tiempos funcionaban se muestran incapaces; los fondos públicos a esquilmar no son ilimitados; la libertad de mercado es hollada en nombre del intervencionismo estatal a fin de salvar a los poderosos; los países dependientes en vías de desarrollo protestan contra el intercambio desigual y el proteccionismo de los ricos. Y como trasfondo sombrío el repunte de una nueva Guerra Fría con su carrera de armamentos incluida.

    No tienen salidas desde sus esquemas; sus recetas les fallan porque el sistema que los aúpa ha dado la vuelta al mundo y ya no hay espacios nuevos que explotar; por otra parte, en los viejos la competencia es terrible. Y es ahí donde está la clave del resurgimiento del lenguaje, los métodos y la propaganda de la Guerra Fría: el horno está preparado para la cocción de una alternativa de izquierda global, continental y estatal. Los ejemplos de otras formas, otros métodos y otras utopías concretadas día a día en pequeños países y en pequeñas parcelas de la realidad es demasiado evidente. En el fondo atisban que aquello de que Otro mundo es posible no parece quimérico, Saben perfectamente que la Utopía puede hacer transacción con la realidad, enraizarse en ella y producir con dificultades y esfuerzos, avances, logros y conquistas para la mayoría. Les aterra de nuevo el fantasma del Comunismo. Si no fuera así ¿por qué molestarse tanto en alancear al supuesto moro muerto?

    El problema es que ellos ladran, pero al contrario del refrán, nosotros no cabalgamos. La situación clama por la construcción de una alternativa total desde la izquierda. La necesidad de una respuesta en programas, propuestas, valores, acción política, movilizaciones y organización consecuente con todo ello es más que urgente. Se perfectamente que no puede improvisarse de la noche a la mañana pero recordemos aquello de la paciencia impaciente.

    Y es aquí, en esta tesitura donde nosotros con nuestros problemas estamos insertos y tejiendo constantemente un velo de Penélope para uso interno. Intensifiquemos el trabajo para que la Asamblea de IU sea el comienzo de un proceso con dos vectores o líneas de fuerza : la Refundación de nuestras herramientas y de manera simultánea y paralela la construcción de una amplia alianza que abarcando desde La Economía, El Estado, los Valores, la Ética y la Democracia promueva desde aquí, y en íntima sintonía con los demás de otras latitudes, el renacer de un tiempo nuevo.

    Ladran pero no cabalgamos | 08-10-2008 - 17:28:12 GMT 1 #

  16. De la importancia del qué hacer y del cómo hacer, por Joan Tafalla :

    “Las instituciones son la garantía del gobierno de un pueblo libre contra la corrupción de costumbres, y la garantía del pueblo y del ciudadano contra la corrupción del gobierno”.
    Saint-Just: Las instituciones republicanas1

    En el inicio de esta intervención me doy cuenta que el título de la misma quizás sea excesivo para mis modestas fuerzas. Siempre he deseado tener más o menos claro qué hacer y cómo hacerlo. Sin embargo, lo único que mi experiencia política me ha enseñado es, con escasas excepciones, qué cosas no hay que hacer y como no deben hacerse las cosas. Y aún así, no estoy seguro de haberlo aprendido.

    Es cosa comprobada cuan difícil es comunicar y socializar la experiencia política particular. En el siglo pasado conocimos organizaciones que se encargaban de socializar y transmitir entre generaciones las experiencias colectivas con notable eficiencia. Eran los partidos de masas. Hoy, sin esas organizaciones, no sabemos a ciencia cierta si será posible trasladar la experiencia de la generación de la llamada transición, a las siguientes. No es seguro que la próxima generación de republicanos pueda evitar repetir los mismos errores que cometimos nosotros. Lancemos por lo menos un mensaje en una botella. Quizás llegue a una remota playa y sea de alguna utilidad a alguien.

    1.- Qué hacer.

    En 1852, el populista ruso Chernichevski escribió, encerrado en la fortaleza de Pedro y Pablo, su novela titulada “Qué hacer?”. Esa novela marcó toda una generación de combatientes contra la monarquía rusa. “¿Qué hacer?”, daba respuesta a una pregunta que es siempre crucial cuando se emprende un proyecto político. ¿Qué hacer? es la primera y esencial pregunta. No lo son, por ejemplo, ¿qué escribir?, ni: ¿qué programa enarbolar?

    Si lo que discutimos hoy es el proyecto de la refundación republicana de la izquierda, bueno será empezar por responder a la pregunta: ¿Qué hacer? Para poder contestar esa pregunta es preciso ponerse de acuerdo en qué momento y circunstancia nos encontramos. Empecemos por una primera afirmación:

    Estamos en una travesía del desierto. Estamos en una lenta y difícil acumulación de fuerzas. No hay atajos: ni el hiperactivismo republicano ni el institucionalismo nos traerán la República.

    Tras la gran derrota del republicanismo y de la ruptura democrática durante la transición y, concretamente, desde 1980-1981, unos pocos ( demasiado pocos) venimos haciendo política con plena conciencia estar en una travesía del desierto. Todos los intentos y aventuras políticas en las que nos hemos embarcado durante más de 25 años, las hemos emprendido con plena conciencia de que era preciso abrir un lentísimo proceso de acumulación de fuerzas y de recomposición social de un nuevo bloque histórico democrático-popular con la esperanza de que “mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor”2.

    La metáfora de la travesía del desierto ha sido, desde entonces, una constante en nuestra conciencia política. Esta metáfora obedece a un determinado análisis político-social que aquí no podemos compartir con vosotros por falta de tiempo, pero que puede resumirse en la conciencia de la tremenda derrota sufrida por el republicanismo político durante la transición. Es un análisis que se desprende de la aplicación de dos categorías políticas procedentes de un clásico italiano del republicanismo del siglo XX al análisis de nuestra transición. Nos referimos a las categorías de revolución pasiva y de transformismo3. Esa conciencia de la derrota no ha significado, en algunos de nosotros ni la claudicación ni la resignación a la marginalidad política.

    También han sido constantes durante todos estos años, la sorpresa y, en ocasiones, la desazón que nos producía que esa misma metáfora no fuera compartida por la mayoría de las direcciones políticas de la izquierda, en sus diversas versiones, desde la más adaptada a la más inconformista. Éstas, en general, han creído caminar de victoria en victoria hasta la actual derrota final. Hay que confesar que, en ocasiones, nuestra desazón ha sido sustituida por el escándalo: cada vez que tímidamente nos atrevíamos a hacer aflorar la idea de la travesía del desierto y la exponíamos en público, el análisis social que la justifica y las tareas que se desprenden de la misma han sido combatidas por esas mismas direcciones políticas con una energía digna de mejor objetivo.

    La Muqadimah del fundador de la ciencia política moderna, Ibn Jaldún ( 1332-1406) quizás nos aclare alguna cosa. En el capítulo XIX, titulado : “Una tribu que ha vivido en el envilecimiento y la servidumbre es incapaz de fundar un reino”, Ibn Jaldun explica por que razón la travesía del desierto de los judíos huidos de Egipto duró cuarenta años. No puedo resistir la tentación de leeros el pasaje. A menudo los clásicos, explican algunas cuestiones mucho mejor que veinte páginas de prolijos razonamientos. Dice Ibn Jaldún:

    “Los versículos que acabamos de citar tienen un alcance de fácil comprensión: la pena de aquél extravío implicaba una sabia finalidad: el aniquilamiento de la población que se había substraído a la opresión y la humillación de las que se había colmado en la tierra egipcia; población sin ánimo alguno, que se había resignado a la degradación y la desintegración de su espíritu de solidaridad e independencia: Pues para reemplazar a aquella generación, se hacía preciso otra, nacida y formada en aquel desierto, horda que no hubiere jamás padecido opresiones y que desconociese subyugaciones extrañas y poderes despóticos. De esta disposición de la Providencia, una nueva asabiya4 surge en los israelitas deparándoles la potencia de reclamar y vencer. Todo esto muestra que el periodo de cuarenta años es lo bastante para hacer desaparecer una generación y surgir otra”5.

    La generación que vivió la transición no puede protagonizar ninguna refundación republicana de la izquierda por la razón básica aducida por Ibn Jaldún: se trata de una generación que: “se había resignado a la degradación y a la desintegración de su espíritu de solidaridad e independencia”.

    Alguna alma bendita podrá decir: “No yo. Yo individualmente o en pequeño grupo, me he salvado del pecado de la degradación y de la desintegración de mi espíritu de solidaridad e independencia”. Podremos preguntarle pues: “¿Donde está la nueva asabiya, la nueva voluntad colectiva masiva, construida por ti o con tu ayuda?”

    Por que la degradación y falta de autonomía de nuestra generación no sólo tienen la cara del transformismo y de la cooptación. Aquellos que no se resignaron, los grupos de la extrema izquierda, tampoco consiguieron con su denuncia del institucionalismo, salir de la marginalidad política. Trataron de ocultarse a sí mismos su impotencia mediante un hiper-activismo que les condujeron al agotamiento.

    Las dos caras de esta generación han sido el hiper-activismo, de un lado, y el institucionalismo y la cooptación, de otro. Que son dos caras del mismo problema general de la izquierda: el elitismo.

    Mi intervención de hoy pretende defender una concepción democrática de la construcción de la tercera república. Una concepción opuesta a la elitista. Partiré de una idea sostenida por los republicanos más puros de la época contemporánea6: la idea del buen sentido del pueblo. Me fundaré en la idea de que la república es asunto del común de los mortales, o del pueblo soberano y no de las élites políticas. La refundación del republicanismo de izquierdas me parece asunto de costumbres y de cultura política de masas. La construcción de la tercera república es cuestión de acumulación de fuerzas, de “reforma intelectual y moral”, como diría aquel republicano italiano mencionado más arriba, que tras la derrota de 1924, reclamaba desde la cárcel una Constituyente Republicana y, por tanto, una real acumulación de fuerzas sociales y políticas 7. Quizás era el único italiano de su generación que había tomado nota del significado de la victoria fascismo, trataba de analizarla y de extraer consecuencias. Mientras, aquellos que no habían entendido la profundidad de la derrota sufrida, continuaban mandando los restos de las tropas a la “lucha final” es decir, a nuevas derrotas que imposibilitaban cualquier acumulación de fuerzas.

    Parto, pues, de la idea del agotamiento definitivo del elitismo hiper-activista y de su otra cara, el institucionalismo, como métodos de acumulación de fuerzas. El hiper-activismo no sirve como vía por su carácter voluntarista, antidemocrático y alienante. El institucionalismo no sirve, no sólo por estos pecados, si no por otros aún mayores: la cooptación y el transformismo. Así que lo que la revolución pasiva de la transición ha agotado ha sido la cultura política de toda una generación, o quizás, de todo un siglo. La nuestra.

    Quizás nuestra única aspiración sea ya transmitir a las generaciones futuras la idea de que es necesaria otra forma de hacer política. Quizás de lo que se trata es de refundar la política. Aunque nadie pueda garantizar que tal cosa es posible.

    Con la recomendación de leer por entero el capítulo XIX de la Muqadimah, pasemos a nuestra segunda afirmación:

    La segunda república no la trajeron los políticos de la restauración, la trajo el pueblo soberano, tras larguísima (más de cincuenta años) acumulación de fuerzas. Al contrario: son precisamente los políticos de la restauración incrustados en el gobierno provisional y en las Cortes Constituyentes los que hacen que la segunda república pierda la ocasión de realizar aquellas cosas que proclamaba en su Constitución y, por lo tanto, se eche a perder. Por decirlo corto y llano: la segunda república anduvo falta de jacobinismo, o éste llegó demasiado tarde.

    La segunda república no nació en 1931 en los ayuntamientos o en las Cortes Constituyentes. La segunda república nació mucho antes. Nació al día siguiente del golpe de estado de Pavía. Y nacía en cada barrio, en cada fábrica, en cada cortijo. Nacía allí donde se reunían ciudadanos y trabajadores a charlar, a leer algún “buen papel”, o a tomar la palabra por orden y a llegar a acuerdos de acción y a escribirlos en un acta.

    Creció en el ateneo republicano, en la casa del pueblo o en el ateneo libertario, nació en la cooperativa obrera o en el sindicato, se llamase éste UGT o CNT. Nació y creció en la cooperación y en la asociación. Nació y creció con la difusión las costumbres, de las instituciones y de la cultura republicanas que se contraponían a las costumbres del despotismo y de la tiranía. En 1931 la segunda república, ya muy crecida socialmente, ya construida en el tejido social, entendida como bloque social y popular, aprovechó la crisis de régimen oligárquico, para tratar de establecerse. Esa sociedad civil alternativa, esa república de la calle y del campo, que había crecido en los intersticios de la sociedad del antiguo régimen, necesitaba del poder estatal para poder, mediante las leyes, imponer las nuevas costumbres republicanas.

    Es preciso decirnos de nuevo, una y otra vez hasta que nos lo creamos de verdad, demostrarnos con hechos y argumentos, que la segunda república no la trajeron las fracciones de la extrema izquierda de la clase política de la Restauración. No la trajeron Maura, ni Lerroux, ni Alcalá Zamora. Ni tan sólo la trajo la conspiración y el pacto de San Sebastián. La trajo el pueblo soberano en un lento y progresivo proceso de constitución como eso mismo: como pueblo soberano. Por mi parte propongo una lectura del Pacto de San Sebastián, como un fruto de la república que crece desde abajo y no al revés.

    Sentar esa afirmación es decisivo para ponerse de acuerdo en el cómo suceden las cosas y como sucederán en el futuro (si venturosamente suceden). En primer lugar por que no es cierto que la Segunda fuera una república sin republicanos como quieren demostrar algunos. Que la república no fue un paréntesis artificial en nuestro país. Que no fue el fruto de conspiraciones elitistas, fueran éstas judeo-masónicas o rojo-separatistas. El golpe militar fascista no vino a restablecer ninguna situación natural o primigenia en España. Lo que era conforme a la naturaleza y a su derecho en España, no era la monarquía ni el fascismo que le antecede, si no, por el contrario, la república y la democracia.

    La llegada de la República fue un fenómeno de masas y no simplemente de elites. Si no se entiende esto no se puede entender por que el fascismo tuvo de realizar a partir de 1936, un genocidio sistemático pueblo a pueblo, barrio a barrio, empresa a empresa. No se puede entender que segase tan a ras de suelo, tratando de no dejar ni una brizna.

    Los problemas centrales de la que se proclamó república de trabajadores de todas las clases , eran los problemas de las más amplias masas populares: la propiedad de la tierra, la cuestión social, la separación de la iglesia y del estado, la cuestión nacional, así como la cuestión colonial y la emancipación de las mujeres. Los hombres que votaron las candidaturas republicanas el día 13 de abril sentían las consecuencias de estos problemas y deseaban su solución. Fueron los políticos procedentes de la clase política de la Restauración, convenientemente disfrazados de “republicanos de toda la vida”, fue una parte de la nueva clase política republicana los que, con sus dilaciones, con sus cortinas de humo, con sus incapacidades y miedos, hicieron imposible que el campesino obtuviera sus tierras, que las cuestiones social, nacional y colonial se resolviesen por las vías de la democracia y del progreso social.

    Ello debe ser dicho sin menoscabo de otra parte de la clase política republicana, que obró a su mejor y leal saber y entender. Pero que, sin embargo, no obró con el espíritu jacobino que la situación exigía.

    Cuando hacemos ejercicio de memoria histórica no deberíamos dejar que la nostalgia nublase nuestros ojos más allá de lo necesario.

    Vayamos ahora a nuestra tercera afirmación ante la pregunta ¿Qué hacer?:

    El dilema de hoy no es república o monarquía. El problema es Monarquía o democracia.

    En los años previos a la transición, el astuto dirigente de la principal fuerza de la oposición anti-franquista sorprendió a propios y extraños con una extraña consigna: “El problema no es república o monarquía. El problema es dictadura o democracia”.

    Esa consigna sonaba a oráculo sabio, mostrando el camino doloroso pero fecundo del “realismo”. Encontraba argumentos en hechos dolorosamente vividos por nosotros en aquellos años: en 1973 en Chile se estableció una dictadura fascista sin cambiarle a Chile su carácter jurídicamente republicano. Lo mismo que en Alemania en 1933. En cambio en algunos países del Norte, monarquías “democráticas” habían permitido a la socialdemocracia crear paraísos sociales, al menos vistos desde el páramo social de nuestra España de entonces. Miles de españoles emigrantes se encargaban de explicar a sus familias y vecinos, las maravillas de estos países en sus cartas o durante sus vacaciones.

    Luego, nos decía ese astuto personaje (cuya astucia admirábamos estúpidamente y no esforzábamos en imitar con una energía digna de mejor causa): lo importante es la democracia, no la república. No sea que perdamos el pájaro abriendo la mano tratando de capturar cien más. O más: no se puede capturar la luna reflejada en el río, con ayuda de un cesto de mimbre. Aún más: no es bueno, no se puede y no se debe querer la luna.

    La salida, lo sabemos, fue muy otra: la renuncia a la república, nos dejó sin democracia. Las clases dominantes, ante la crisis de una determinada forma de dominación procedieron a concedernos una monarquía constitucional. Erróneamente empezamos a denominar el constitucionalismo monárquico como democracia.

    En realidad se trataba de una actualización de la Restauración. Con su turno de partidos, con su ley electoral que defrauda la soberanía la popular, con su izquierda constitucional del Parlamento ( la izquierda de su majestad), con su cooptación y su transformismo... En definitiva, la segunda revolución pasiva sufrida por España. En poco más de un siglo.

    Las innegables libertades concedidas ( innegables sobretodo por comparación con la dictadura), se fueron transformando, a medida que pasaba el tiempo, en la libertad del grande para aplastar o comerse al chico. Esta afirmación vale tanto para las libertades políticas básicas, como para el apartado económico y social.

    Y es que de nuevo el juego de espejos de las palabras nos jugó una mala pasada. Como en toda revolución pasiva, la hegemonía de las clases dominantes se jugó en muchos terrenos, pero el terreno principal y primero, fue el de las palabras. No hará falta detenerse aquí, entre nosotros a demostrar que las palabras son el soporte de los conceptos con que pensamos. Que la suma de campos semánticos puestos a nuestra disposición por la cultura, condiciona no sólo los significados que damos a las palabras, si no también la propia lógica del discurso.

    Cómo dijera en célebre ocasión Humpty Dumpty a Alicia, lo importante no es lo que las palabras significan realmente para cada uno de nosotros, lo importante es saber quien tiene el poder para determinar el significado de las palabras. Y república, dictadura, democracia y monarquía son palabras que usamos con demasiada alegría, sin atender al significado real de las mismas, aceptando sin mayores problemas el significado impuesto por el enemigo. Si continuamos usando esas palabras con la ligereza que nos caracteriza volveremos sin duda a cometer los mismos o similares errores. La lógica de nuestro discurso nos llevará a ello.

    Una primera precaución será volver a la división tripartita que conocemos desde Aristóteles8 y que era compartida por Rousseau9, permite una mejor comprensión de las cosas que nos pasan. Recordemos: los regímenes políticos son tres: monarquía, aristocracia y democracia, con sus correspondientes degeneraciones ( tiranía, oligarquía y anarquía) y con regímenes mixtos. Existe monarquía cuando el poder lo detenta uno, aristocracia cuando detenta una élite y democracia cuando lo ostenta el pueblo.

    En esta división lo importante no es si el monarca es producto de una elección popular y democrática o bien si es producto de un acto sexual con finalidad reproductiva sucesoria. La forma de elección del monarca pasa a ser una anécdota, al lado de hechos más trascendentes. Existen o han existido repúblicas de carácter aristocrático: Roma, Venecia, Florencia, Génova. Han existido regímenes jurídicamente republicanos que en realidad son monárquicos como algunas de las dictaduras del siglo XX, o como la República francesa desde de Gaulle hasta aquí. Han existido repúblicas cuya representación política se elige por sufragio universal, es decir de forma supuestamente democrática, donde nunca ha dejado de dominar una pequeña oligarquía capitalista.

    Efectivamente, como decía el astuto dirigente, lo que se jugaba en la transición no era simplemente el dilema dictadura o república. Lo que se decidía realmente era dictadura o democracia. Pero el astuto dirigente nos mentía, o se mentía a sí mismo (quien sabe) cuando hacía un uso trucado de las palabras. Para él, democracia era un sinónimo de monarquía constitucional. Por tanto, se trataba de renunciar a la república para conseguir un régimen que, ni Aristóteles ni Rousseau, hubieran llamado jamás democracia.

    Hoy nos queda claro que para conseguir la democracia era preciso derrotar el intento de la oligarquía de proceder a un cambio de forma de dominación para seguir dominando. Era preciso derrotar el intento de la oligarquía de pasar de la forma de dominación fascista a una monarquía constitucional. Para conseguir la democracia era preciso derrotar el intento monárquico de transición y establecer la república. Una cosa tan simple era de sentido común en 1945, en Italia tras la caída del fascismo. Es que las fuerzas republicanas italianas procedentes de la resistencia antifascista, no estaban por la labor de una revolución pasiva.

    Cuando las palabras no habían perdido su valor primigenio y aún no habían sido secuestradas por la oligarquía, un político justo y fraternal, señaló como la república, no puede existir sin la democracia. Son palabras dignas de ser rescatadas del olvido y ahí van:

    “¿Qué clase de gobierno puede realizar estos prodigios? Únicamente el gobierno democrático o republicano. Estas dos palabras son sinónimas, a pesar de los abusos del lenguaje vulgar; pues la aristocracia no es más republicana que la monarquía... La democracia es un estado en el que el pueblo soberano, guiado por leyes que son obra suya, hace por sí mismo todo lo que puede hacer, y mediante delegados todo lo que no puede hacer por sí mismo... debéis buscar las reglas de vuestra conducta en los principios del gobierno democrático... la esencia de la república o de la democracia es la igualdad, se concluye de ello que el amor a la patria abarca necesariamente el amor a la igualdad... ese sentimiento sublime supone la prioridad del interés público sobre el interés privado”10

    Cuando afirmo que el problema hoy, en España es Monarquía o Democracia, me estoy refiriendo a que no tendría ningún sentido conseguir hoy en España un cambio en la forma de elegir el Jefe del estado pasando del método genital, al sufragio universal, si éste hecho no viniese acompañado de la instauración de una verdadera democracia11.

    Me refiero, además a la necesidad de entender la democracia no tanto como un estado final, si no como un movimiento. Sobre este tema ha insistido en repetidas ocasiones mi compañero, y sin embargo amigo, Joaquín Miras. A su libro y a sus numerosas intervenciones, incluida la de hoy mismo, me remito12.

    El problema hoy, en España no es la mayor o menor inminencia de la caída de la monarquía, como fruto de nuestro hiper-activismo republicano. El problema hoy es la construcción de un movimiento de masas republicano, democrático y popular. Este es el qué hacer de hoy y no otro.

    Y construir ese movimiento no es cosa que se vaya hacer por minorías ni por élites, es algo que será producto de las grandes contradicciones y de los grandes problemas que padecen las masas populares, así como de la experiencia colectiva de las luchas por sus derechos sociales y políticos y de las nuevas formas de socialización y organización de las que el pueblo soberano se vaya dotando a partir de su experiencia.

    Este sabio y necesario realismo sobre las capacidades reales de las minorías republicanas para ayudar a la venida de la república, no implica que se esté predicando la inactividad política. Lo que se predica aquí solo es que tratemos de acertar hoy, tras nuestra enésima derrota, en la respuesta a una pregunta clave: ¿Qué hacer?

    Nuestra respuesta viene resumida pues en nuestra cuarta afirmación:

    Lo que debemos hacer es ayudar a la construcción de la democracia, es decir del movimiento, o por decirlo de nuevo con las palabras de nuestro clásico italiano, del bloque histórico que debe poner los fundamentos de la tercera república.

    2.- ¿Cómo hacerlo?

    Una vez establecido qué hay que hacer, el problema principal que se nos plantea es el de cómo hacerlo.

    Os propongo hacer un breve paseo por la cultura republicana de una minoría democrática actuante durante la primera de las repúblicas democráticas y populares de la contemporaneidad: aquella que se vivió en Francia durante unos pocos meses: entre el 20 de septiembre de 1792 y el 9 de Thermidor de 1794. Quiero traer a colación un discurso y una filosofía política y un quehacer injustamente olvidados, que deberían ser para cualquier republicano, una especie de guía para la acción.

    De los clásicos se aprende siempre que no hagamos el papanatas. No pretendo aquí traer a la actualidad las propuestas concretas de una situación totalmente diferente a la nuestra. Sólo pretendo recordar, algunos de los criterios que permitieron que durante la revolución francesa se produjese un fenómeno formidable: la convergencia entre el sentido común popular y el pensamiento republicano y democrático. Si tratamos aquí de la refundación republicana de la izquierda, quizás el repaso logre tener algún interés.

    Me centraré exclusivamente en un momento crucial de esta historia como es el invierno-primavera de 1793 en que, una vez resuelto adecuadamente el asunto del ciudadano Luis Capeto, la flamante república intenta dotarse de una Constitución. Tras ese debate, aparentemente jurídico, encontraremos la sustancia del republicanismo democrático opuesta al enjuague girondino, que pretendía una república que debía servir a una nueva aristocracia naciente: la del dinero. En los textos que voy a presentar veremos como la república democrática se opone a la república aristocrática. Ese republicanismo democrático no sólo era un conjunto de propuestas políticas, si no un estilo de hacer política: el estilo democrático. Era una forma de ser: la virtud republicana. Era un intento, seguramente el más emocionante de toda la historia de conjugar la moral con la política.

    Frente a la propuesta de Constitución centralista, aristocrática y delegativa presentada por Condorcet el 23 de febrero de 1793, se alzan diversas voces. Trataré de reflejar algunas de las propuestas de Saint-Just, Robespierre y del cura jacobino Jacques Michel Coupé de l`Oise. Usaré para ello seis textos:

    Maximilien Robespierre.

    “Proyecto de declaración de los derechos del hombre y del ciudadano”, 24 de febrero de 179313.

    “Sobre la Constitución”. 10 de mayo de 179314.

    Sobre los principios de moral política que deben guiar la convención nacional en la administración interior de la república, 5 de febrero de 179415.

    Louis Antoine Saint Just

    “Discurso sobre la Constitución de Francia”. 24 de abril de 179316.

    “Ensayo de Constitución”. 24 de abril de 179317.

    Jacques-Michel Coupé ( de l’Oise).

    “ Des idées simples sur constitution ” 18 .

    Las expondré clasificándolas por temas:

    a.- El buen sentido del pueblo.

    Louis Antoine Saint Just “Discurso sobre la Constitución de Francia”. 24 de abril de 1793

    “Todo pueblo tiende a la virtud y a la victoria; no se le fuerza, se le conduce mediante la sabiduría. Es fácil gobernar al francés; le hace falta una constitución dulce sin que ésta pierda nada de su rectitud. Este pueblo es vivo y apropiado para la democracia; pero no se le debe cansar demasiado con las molestias de los asuntos públicos; debe ser regido sin debilidad, pero tampoco debe sufrir coacción”

    Jacques-Michel Coupé ( de l’Oise). “ Des idées simples sur constitution ”

    “ La naturaleza lo ha hecho todo por sus hijos. El buen sentido del pueblo conoce al respecto todo que es preciso saber 19 . Mirad lo que es el pueblo, lo que ha sido siempre durante nuestra revolución, siempre por delante y por encima de sus legisladores, de los sabios, de los políticos, ya sea por la sabiduría de sus leyes, ya sea por su espíritu de libertad. En demasiadas ocasiones, parecía que ellos trabajaban sólo para contrariarlo y encadenarlo de nuevo ”

    b.- La soberanía del pueblo.

    Robespierre. “Proyecto de declaración de los derechos del hombre y del ciudadano”, 24 de febrero de 1793.

    “XIV. El pueblo es soberano: el gobierno es su obra y su propiedad, los funcionarios públicos son sus mandatarios. El pueblo puede, cuando así lo considere, cambiar su gobierno y revocar a sus mandatarios (...)

    XXII. Todos los ciudadanos tienen derecho igual a participar en el nombramiento de los mandatarios del pueblo, y en la elaboración de la ley.

    XXIII. Para que estos derechos no sean ilusorios y la igualdad quimérica, la sociedad debe dar un salario a los funcionarios públicos y hacer que todos los ciudadanos que viven de su trabajo puedan asistir a las asambleas públicas donde los convoca la ley sin comprometer su existencia, ni la de su familia (...)”

    Louis Antoine Saint Just “Discurso sobre la Constitución de Francia”. 24 de abril de 1793.

    “Cuando hablo de representación del pueblo no entiendo que su soberanía sea representada: simplemente se delibera en su lugar y el pueblo acepta o rechaza”.

    c.- Cómo ejerce el pueblo su soberanía sobre sus mandatarios.

    Jacques-Michel Coupé ( de l’Oise). “ Des idées simples sur constitution ”

    “Asambleas soberanas.
    El pueblo, disperso allá donde vive, es libre de reunirse cuando lo juzgue conveniente y del modo que decida. Una vez reunido, el pueblo no es otra cosa que lo que él quiera ser. Todas las leyes callan. Él mantiene las leyes que existen o se da otras mejores. Está fuera de razón que el pueblo pueda seguir otras leyes que las que él ha adoptado.

    Asamblea mandataria
    Un pueblo compuesto por veinticuatro millones de hombres no puede administrar la cosa común individualmente. Es indispensable que escoja hombres virtuosos e inteligentes, a quienes entregue sus poderes y les indique su voluntad para velar por los intereses comunes, proponer leyes en beneficio de todos y después de su aceptación solemne, ejecutar y administrar según la voluntad general.

    Administración general.
    La cosa pública, en su totalidad se confía a la Asamblea mandataria: es fácil ver que ella sea responsable y solidaria por la totalidad de la administración, y que ella nombre un cierto número de sus miembros, trimestralmente por ejemplo, para encargarles de la ejecución.

    Hay que rechazar los prejuicios que no pueden existir entre nosotros, y poner a fin a la existencia del poder ejecutivo y de los ministros (...)

    Debemos hacer una cosa muy simple: controlar y contener a nuestros mandatarios. No debemos dejar este cuidado a otros mandatarios. Tampoco debemos recurrir otros mandatarios para equilibrar el poder que delegamos.

    No multipliquemos los organismos, no embrollemos lo que siempre debe estar claro. Guardémonos de dividir una acción que debe ser una; guardémonos al propio tiempo, de dividir los hombres y los intereses”.

    d.- El peor enemigo del pueblo es su gobierno.

    Robespierre. “Proyecto de declaración de los derechos del hombre y del ciudadano”, 24 de febrero de 1793

    “XIX. (...) Toda institución que no suponga que el pueblo es bueno y el funcionario corruptible, está viciada”.

    Robespierre: “Sobre la Constitución”. 10 de mayo de 1793.

    “Los males de la sociedad no provienen jamás del pueblo, sino del gobierno. ¿Cómo podría ser de otro modo? El interés del pueblo es el bien público. El interés del hombre con poder es un interés privado. Para ser bueno, el pueblo no tiene otra necesidad que la de preferirse a sí mismo frente a lo que le es extraño. Para ser bueno es preciso que el magistrado se inmole a sí mismo a favor del pueblo... Concluid, pues, que el primer objetivo de toda constitución debe ser defender la libertad pública e individual contra el propio gobierno... La corrupción de los gobiernos tiene su origen en el exceso de su poder y en su independencia en relación con el soberano. Remediad este doble abuso”.

    Louis Antoine Saint Just “Discurso sobre la Constitución de Francia”. 24 de abril de 1793.

    “Habéis decretado que una generación no puede encadenar a otra; pero las generaciones fluctúan entre sí; todas están en minoría, y son demasiado débiles para reclamar sus derechos. No basta con decretar los derechos de los hombres; puede suceder que un tirano se eleve y se arme incluso con estos derechos contra el pueblo; y el pueblo más oprimido sería aquel que, por una tiranía llena de dulzor, lo fuese en nombre de us propios derechos”.

    Jacques-Michel Coupé ( de l’Oise). “ Des idées simples sur constitution ”

    “No queremos esta politica sublime ni este arte filosófico de gobernar. El gobierno es para los déspotas. Queremos una administración vulgaire, proba, al alcance de todos los ciudadanos. No confiamos en estos planes sabios. La ciencia en este tema es engaño y maquiavelismo 20 . Es el gobierno puesto fuera del alcance del pueblo y contra el pueblo ” .

    e.- La desconfianza hacia los mandatarios.

    Robespierre: “Sobre la Constitución”. 10 de mayo de 1793.

    “ Un pueblo cuyos mandatarios no deben dar cuenta de su gestión a nadie no tiene constitución. Un pueblo cuyos mandatarios sólo rinden cuentas a otros mandatarios inviolables, no tiene constitución, ya que depende de éstos traicionarlo impunemente y dejar que lo traicionen los otros... En todo estado libre, los crímenes públicos de los magistrados deben ser castigados tan severa y fácilmente como los crímenes privados de los ciudadanos. Y el poder de reprimir los atentados del gobierno debe retornar al soberano.”

    Jacques-Michel Coupé ( de l’Oise). “ Des idées simples sur constitution ”

    Vigilancia y precauciones respecto de los mandatarios del pueblo.

    “La renovación de los mandatarios es fatigosa. La confianza y la costumbre son dulces: pero el mundo está lleno de sorpresas y de esclavitudes astutas; y todos estamos de acuerdo en la desconfianza.

    Es totalmente necesario establecer por ley constitucional y de fijar la celebración de la asamblea general del pueblo en cada distrito cada dos años, el primer día de mayo para la renovación de los mandatarios.

    Ahí está el plazo general de sus funciones ; pero deben ser revocables en todo momento, si llegan a faltar a la confianza de sus comitentes 21 , y es indispensable tomar esta precaución y establecer la pena que convenga en este caso.

    La publicidad de las deliberaciones, de los asuntos públicos y delas administraciones debe ser nuestra salvaguardia general en todo caso.

    Por encima de todo tengamos nuestra asamblea mandataria bajo la mirada de una gran masa del pueblo, tanto para investirla de potencia y de respeto, como para estar vigilantes y ppara contenerla dentro de la religion de sus deberes (…)

    La comodidad y sobretodo la política se horrorizan de tanto civismo y rigor ; pero la libertad sólo reposa sobre ellos; y si nuestros mandatarios son dignos de la libertad yd e nosotros, serán ellos mismos quienes los apelen”

    f.- Jacobinismo y centralismo. La sede de la soberanía son las comunas.

    Robespierre: “Sobre la Constitución”. 10 de mayo de 1793.

    “ Pero antes de colocar los diques que deben defender la libertad pública contra los desbordamientos de la potencia de los magistrados, empecemos por reducirla a sus límites justos.

    Una primera regla para alcanzar ese objetivo es que la duración delos mandatos debe ser corta, aplicando sobre todo este principio a aquellos cuya autoridad es más extensa.

    2º Que nadie pueda ejercer diversas magistraturas al mismo tiempo.

    3º que el poder esté dividido: es preferible multiplicar los funcionarios públicos que confiar una autoridad temible a algunos.

    4º Que la legislación y la ejecución estén separadas cuidadosamente.

    5ª que las diversas ramas de la ejecución estén lo más separadas que sea posible según la propia naturaleza de sus asuntos, y confiadas a manos diferentes (...)

    Dejad en los departamentos y en manos del pueblo la porción de tributos públicos que no sea necesario depositar en la caja general, y que los gastos sean satisfechos en cada lugar, mientras sea posible (...)

    Dejad a las comunas el poder de regular ellas mismas sus propios asuntos, en todo aquello que no se refiere a la administración general de la república (...).

    Para acabar, por muy útiles que sean estas precauciones, aún no habréis hacho nada si no prevenís la segunda especie del abuso que he indicado, que es la independencia del gobierno”

    Louis Antoine Saint Just “Ensayo de Constitución”. 24 de abril de 1793.

    “Artículo VI. La soberanía de la nación reside en las comunas”

    g.- La virtud republicana. Moral y política.

    Robespierre, Maximilien, Sobre los principios de moral política que deben guiar la convención nacional en la administración interior de la república, 5 de febrero de 1794.

    “En el sistema de la Revolución francesa, lo que es inmoral resulta contrario a la política, lo que es corruptor resulta contrarrevolucionario. La debilidad, los vicios, los prejuicios son el camino hacia la monarquía... La virtud republicana puede ser considerada con relación al pueblo y con relación al gobierno; resulta necesaria en uno y otro caso. Cuando tan sólo el gobierno carece de ella, queda aún la posibilidad de recurrir al pueblo; pero cuando hasta el pueblo mismo se ha corrompido, la libertad está ya perdida.”

    “Ahora bien, ¿cuál es el principio fundamental del gobierno democrático o popular, es decir, la energía esencial que lo sostiene y lo hace moverse? Es la virtud; hablo de la virtud pública que produjo tantos prodigios en Grecia y Roma, y que debe producirlos aún mucho más en la Francia republicana; de esa virtud que no es otra cosa que el amor a la patria y a sus leyes.

    Pero como la esencia de la república o de la democracia es la igualdad, se concluye de ello que el amor a la patria abarca necesariamente el amor a la igualdad.”

    Louis Antoine Saint Just “Discurso sobre la Constitución de Francia”. 24 de abril de 1793.

    “De lo que acabo de decir, se deriva que la mediocridad 22 de la persona que gobierna, es la fuente de las costumbres y de la libertad en un estado: es necesario que aquellos que son depositarios de vuestras leyes estén condenados a la frugalidad, con el fin de que el espíritu y los gustos públicos nazcan del amor a las leyes y a la patria”.

    h.- La resistencia a la opresión.

    Robespierre. “Proyecto de declaración de los derechos del hombre y del ciudadano”, 24 de febrero de 1793

    XVII. Toda ley que viola los derechos imprescriptibles del hombre es esencialmente injusta y tiránica: no es, de ningún modo, una ley.

    XXVII. La resistencia a la opresión es la consecuencia de los demás derechos del hombre y del ciudadano.

    XXIX. Cuando el gobierno viola los derechos del pueblo, la insurrección es, para el pueblo y para cada porción del pueblo, el más indispensable de los deberes.

    XXX. Cuando falta la garantía social a un ciudadano, él vuelve al derecho natural para defender por sí mismo todos sus derechos.

    XXXI. En uno o en otro caso, sujetar con formas legales la resistencia a la opresión es el último refinamiento de la tiranía.”

    i.- El tribuno y el pueblo.

    Robespierre: “Sobre la Constitución”. 10 de mayo de 1793.

    “Por esa misma razón tampoco yo soy partidario de la institución del tribunado. La historia no me ha enseñado a respetarla. Yo no confío la defensa de una causa tan grande a hombres débiles o corruptibles. La protección de los tribunos supone la esclavitud del pueblo. No me gusta nada que el pueblo de Roma se retire al Monte Sagrado para pedir protectores ante un senado despótico y unos patricios insolentes. Prefiero que se quede en Roma y que eche a todos sus tiranos. Odio tanto a los propios patricios y desprecio aún más a estos tribunos ambiciosos, estos viles mandatarios del pueblo, que venden a los grandes de Roma sus discursos y su silencio, y que no lo han defendido algunas veces más que para mercadear su libertad con sus opresores.

    Sólo hay un tribuno del que yo pueda ser devoto: es el propio pueblo”.

    ******

    Estos siete aspectos de la cultura política de los montañeses robespierristas que he tratado de resumir mediante citas de los documentos, nos muestran no sólo el qué hacer si no el cómo hacer de una política democrática.

    Han pasado doscientos años de terribles experiencias políticas para que quizás intentemos un regreso actualizado a nuestros orígenes. Quizás sea hora de ir reconociendo que:

    1.- No es posible hacer política democrática sin reconocer: que el pueblo es bueno y sabio por naturaleza y que es por ello que el pueblo es quién detenta la soberanía nacional. Otra alternativa sólo puede ser un régimen monárquico o aristocrático, aunque se disfracen de socialismo o de democracia.

    2- Que el peor enemigo del pueblo es el poder ejecutivo. Llámese hoy a éste gobierno o poder judicial, actualmente es poder ejecutivo al mando de la plutocracia que domina. Y que precisamente por ello hay que en primer lugar contener, controlar y dividir este poder, para luego debe retornar la soberanía al pueblo.

    3.- Que la representación popular es fruto del mandato del pueblo y no al revés. La representación es el origen y la fuente del secuestro de la soberanía popular y por tanto, que la asamblea legislativa única no puede ser otra cosa que mandataria.

    4.- Que los mandatos deben ser cortos y las funciones y tareas deben estar lo más repartidas posible.

    5.- Que el centralismo es fuente de tiranía y alejamiento del poder con respecto del pueblo. La soberanía nacional es indivisible y reside en la asamblea legislativa, por ello, el único centralismo que cabe es el centralismo legislativo. Pero la sede de la soberanía, allí donde se la aplican las leyes debe ser algo necesariamente cercana al pueblo y bajo su control. Es decir, sólo puede ser local, en pequeñas unidades donde la gente se conozca la una a la otra, donde no sea posible ocultar nada y donde la política discurra ante los ojos de todos.

    6.- Que la moral no es algo ajeno a la política si no su propia sustancia. Si de algo trata la política es precisamente de moral.

    7.- Que una ley que no respeta los derechos del hombre no es ley. Que una ley que no haya sido refrendada por el pueblo no es ley. Que ante decretos que se presentan como leyes y que sólo pueden ser clasificados de injustos, solo cabe la resistencia del pueblo. 8.- Y finalmente, que el mejor tribuno del pueblo es el pueblo mismo.

    Soy consciente de que todos estos criterios rompen con la cultura de la izquierda del siglo XX. Que rompen con el peor de todos sus vicios y errores: el elitismo. Que es fuente por un lado del institucionalismo, así como de la burocratización y del secuestro de la soberanía popular.

    Precisamente por que rompe con la cultura política de la izquierda del siglo XX, es que, volviendo al principio de mi intervención, creo que la generación de la transición no está capacitada para comprender estos principios y aplicarlos. En todas partes, cuando oye enunciar estos principios, la clase política se pone a la defensiva y levanta los fantasmas de la democracia absoluta, de la anarquía o del comunismo primitivos. En todas partes los rechaza por utópicos e irrealizables. Contrariamente a ello afirmamos serenamente que la democracia o poder del pueblo es el único orden posible y necesario.

    En todas partes la clase política insulta o denigra a quienes sostienen estas ideas: locos, utópicos o milenaristas, son algunos de los calificativos usados. Por el contrario y serenamente, dado el actual estado del mundo debemos afirmar: la única locura consiste en continuar afirmando y defendiendo el actual desorden existente.

    Queda las esperanza de que quizás las generaciones futuras por no se sabe que caminos hagan suyas estas ideas del republicanismo democrático. Para hacerlo deberían rechazar en los hechos las prácticas y las teorías elitistas de la clase política del siglo veinte. Si hicieran tal, contarían con la ventaja de que aquello que construyan sobre estas viejas y buenas bases de comportamiento será mucho más sólido.

    Además, tendrá en cuenta todas las malas experiencias del siglo pasado. Una malas experiencias que nuestros amigos de la minoría robespierrista tuvieron la agudeza de discernir mucho antes de que sucedieran.

    2.- Como Hacerlo

    2.1. Cicinnato y Robespierre.

    2.2. Elitismo o democracia

    Ejemplos en el republicanismo clásico: Constitución del 93, Saint-Just, Coupé, la Comuna. Comportarse cada día y cada hora democráticamente.

    2.3. Reconocer el terreno. Delimitar cuales son las luchas populares donde se puede insertar y dar vida a un nuevo republicanismo de masas.

    2.4. Un republicanismo de masas, se construye por abajo. Marinaleda es difícil y fácil al mismo tiempo. Demografía y democracia.

    1 Saint-Just, Louis Antoine de, La libertad pasó como una tormenta. Textos del periodo de al revolución Democrático Popular. Edición de Carlos Valmaseda. Ed. El Viejo Topo, Barcelona, 2006, p. 168.

    2 ALLENDE, Salvador, Último discurso, 11 de septiembre de 1973. Se puede leer completo en: http://www.ciudadseva.com/textos/otros/ultimodi.htm .

    3 GramscI, Antonio, Escritos políticos ( 1917-1933), Cuadernos de Pasado y Presente, México, 1977. También VOZA, Pasquale, Rivoluzione pasiva, in AAVV, Le parole de Gramsci, International Gramsci Society-Italia, Ed. Carocci, Roma, 2004.

    4 Asabiya según Ibn Jaldún sería: espíritu de grupo, lazos de sangre, consanguineidad, espíritu de tribu, espíritu de clan. Véase Estudio preliminar de Elías Trabulse a JALDUN, Ibn, Introducción a la historia universal ( Al-Muqaddimah), México, Fondo de Cultura económica, 1987, p. 20. A nuestros efectos podemos relacionarla con el concepto de conciencia de clase o voluntad colectiva para construir la autonomía política del pueblo.

    5 Obra citada, p.299-300. Debo la comunicación de este capítulo a Santiago Alba Rico, que en la jornada convocada por Espai Marx, el pasado 31 de mayo de 2008 en Barcelona, habiendo yo mencionado, como tantas veces, la idea de la travesía del desierto, la completó mencionando este capítulo de Ibn Jaldún.

    6 Se notará enseguida que me refiero a gentes como Robespierre, Saint-Just, Couthon o Coupé de l’Oise.

    7 Para el asunto de la Constituyente véase LISA, Athos, Discusión política con Gramsci en la cárcel, in Escritos políticos, ob.cit., pp. Véase también Fiori, Giuseppe, Gramsci, Togliatti, Stalin ,Sagitari Laterza, Roma, 1991, y del mismo autor, Vida de Antonio Gramsci, Ediciones Península, Barcelona, 1976.

    8 ARISTÓTELES, Política, Libro tercero, capítulos VII, VIII y IX, Madrid, alianza Editorial, 1993, pp. 120-125.

    9 Rousseau, J.J., El contrato social, Libro tercero, capítulos II, III, IV, V, VI, Edimat libros, Madrid, 1999, pp. 106-121. .

    10 Robespierre, Maximilien, Sobre los principios de moral política que deben guiar la convención nacional en la administración interior de la república, 5 de febrero de 1794. Incluido en: Por la felicidad y por la libertad, Traducción de Joan Tafalla, Ediciones El Viejo Topo, Barcelona, 2005, pp. 246-247.

    11 Algún alma republicana simple llegó a concebir alguna esperanza cuando Aznar coqueteó con el republicanismo y llegó a reivindicar torticeramente la figura de Manuel Azaña.

    12 MIRAS, Joaquín, Repensar la politica. refundar la izquierda. historia y desarrollo posible de la tradicion en la democracia . Ed. EL Viejo Topo, Barcelona, 2001.

    13 Robespierre, Maximilien, “Proyecto de declaración de los derechos del hombre y del ciudadano”, en Obra citada, pp. 194-202.

    14 Robespierre, Maximilien, “Sobre la Constitución”. 10 de mayo de 1793, en Obra citada, pp. 203-219.

    15 Robespierre, Maximilien, Sobre los principios de moral política que deben guiar la convención nacional en la administración interior de la república, 5 de febrero de 1794, en Obra citada, pp. 231-264.

    16 Saint-Just, Louis Antoine, “Discurso sobre la Constitución de Francia”, 24 de abril de 1793, en La libertad pasó... Obra citada, pp.72- 84.

    17 Saint-Just, Louis Antoine , “Ensayo de Constitución”, 24 de abril de 1793, en La libertad pasó... Obra citada, pp. 85- 104.

    18 COUPÉ, Jacques-Michel, “ Des idées simples sur constitution ”, Paris, Imprimerie Nationale , 1793. BN, 8-LE38-237 y Archives Nationales, AD XVIIIc 260, nº 2,3,4,5,6,7 et 8.

    19 “Bon sens du peuple”. Es la constante de la obra de Coupé, en todos los terrenos. El sentido común, el buen sentido del pueblo, que es portador de la ley natural. Eso hace de Coupé un verdadero demócrata en el sentido estricto.

    20 Véase el discurso sobre las ciencias de Rousseau. En cambio en el tema del maquiavelismo, Coupé sostiene el mismo prejuicio antimaquiavélico que Robespierre. No es el caso de Rousseau, véase el Contrato social.

    21 Comitente, “commetant” en francés. Término de uso corriente durante la revolución francesa que no significa otra cosa que el ciudadano que elige un representante con mandato imperativo.

    22 Mediocridad no debe tomarse en este autores como un insulto si no como una cualidad: el representante debe ser uno más de los ciudadanos, sin distinguirse de ellos.

    De la importancia del qué hacer y del cómo hacer | 22-10-2008 - 08:41:11 GMT 1 #

  17. Espacio Alternativo abandona Izquierda Unida

    Militantes de Espacio Alternativo Confederal

    ¿Por qué abandonamos IU?
    Compañeras, compañeros.

    Después de compartir durante años la singladura de IU –así como de Ezker Batua y de Esquerra Unida i Alternativa en Euskadi y Catalunya respectivamente-, hemos llegado, no sin amargura, a la conclusión de que, por coherencia política y fidelidad a los ideales de lucha y de transformación socialista que nos trajeron hasta aquí, debemos abandonar ahora las filas de estas organizaciones para seguir trabajando de modo consecuente en la construcción de una izquierda anticapitalista. Una izquierda de combate más necesaria hoy que nunca; pero una izquierda que –pensamos– no sólo ya no representan IU y sus referentes, sino que una larga crisis y la deriva de estos últimos años han incapacitado definitivamente para impulsar o vertebrar. Sirvan pues estas líneas explicativas de nuestro gesto de acta de dimisión de los órganos de dirección en que hemos participado hasta ahora y de las responsabilidades que hemos asumido.

    En efecto. Resulta ya incontrovertible que estamos entrando en una gravísima y profunda crisis del capitalismo globalizado. Crisis sistémica y crisis de civilización en que se dirimirá el futuro de la humanidad a lo largo de años de convulsiones sociales, guerras, revueltas populares –acaso revoluciones… Pero también de tentativas autoritarias y regresivas por parte de las clases poseedoras, que tendrán como escenario los cinco continentes. El desplome de las finanzas mundiales al que asistimos no es sino el inicio de un proceso que atravesará sociedades industriales, países emergentes y zonas empobrecidas del planeta, sacudiendo hasta sus cimientos los parámetros legados por el neoliberalismo. Desmintiendo a quienes, ante el agotamiento de los proyectos de emancipación del siglo XX, proclamaron “el fin de la Historia”, la lucha de clases vuelve por sus fueros.

    Y resulta no menos innegable que el Estado español está sumido en el corazón de la tormenta. El “modelo de crecimiento” basado en la especulación inmobiliaria, el turismo, los bajos salarios, la precariedad y el consumo sostenido por el endeudamiento generalizado de las familias, se desmorona dejándonos un panorama social y medioambiental desolador. El número de parados crece de día en día. La industria acusa la falta de liquidez y la contracción de los mercados. Los debilitados sistemas de protección social se ven sometidos a una tremenda presión, atenazados entre las restricciones presupuestarias de las administraciones y las demandas crecientes de la población. La incertidumbre se apodera de los hogares más humildes. He aquí una crisis, sólo comparable por su alcance a la que conoció el mundo en la década de los años treinta –pero agravada esta vez por la amenazadora degradación de la biosfera a que nos ha conducido el capitalismo.

    Una crisis que, desde sus primeros compases, está minando los cimientos de la arquitectura política imperante tanto en Europa como aquí: la armazón de esa Unión Europea de las desigualdades y la erosión de las conquistas sociales, sometida a los dictados de las grandes corporaciones y sorda a la voz de los pueblos; la estructura de esa “España de las autonomías”, heredada de una transición que nos dejó la monarquía restaurada por Franco y el poder intacto de la oligarquía. Una crisis, en fin, que ha situado a la izquierda llamada “transformadora” ante responsabilidades y retos inmensos. Y que, al hacerlo, desvela la gangrena política y moral que ha ido ganando a sus cuadros de dirección y sus organizaciones a lo largo de los años de ascenso imparable del liberalismo.

    A lo largo de ese período, la vieja socialdemocracia europea ha sufrido un proceso de conversión al neoliberalismo y de profunda imbricación en sus instituciones políticas, en sus ámbitos de gestión e incluso en sus dispositivos militares. Si Reagan y Thatcher inauguraron la “revolución conservadora”, Mitterrand inició las reformas neoliberales en Francia, Felipe González condujo una dura reconversión industrial según las exigencias de integración al mercado comunitario y el gobierno de Lionel Jospin privatizó más empresas que la derecha. Dirigentes “socialistas” han encabezado o encabezan organismos como el FMI, la OMC o la mismísima OTAN, puntas de lanza de la globalización y el “orden” neoliberal. Durante cerca de tres décadas, gobiernos de derecha y de centroizquierda –o “social-liberales”– se han ido alternando en un proceso continuado de desregulación del mercado laboral, de privatización de servicios públicos y de progresiva liquidación de las conquistas sociales alcanzadas por el movimiento obrero tras la segunda guerra mundial.

    Es cierto que la caída de la URSS hizo aparecer al capitalismo como un horizonte insuperable y certificó el declive de los partidos comunistas. Pero no lo es menos que, apenas unos años después, las primeras resistencias de masas al neoliberalismo y, singularmente, el surgimiento de amplios y variados movimientos sociales contra la globalización brindaron a las fuerzas militantes y alternativas la posibilidad de configurar otra izquierda, independiente, plural, de ruptura con el neoliberalismo y perspectiva socialista e internacionalista, en ósmosis con la ecología política y el feminismo. A través de los Foros Sociales y la movilización internacional contra la guerra, Rifondazione Comunista se convirtió en emblema y referencia de ese fenómeno. Pero también participaron de él otros agrupamientos de izquierdas, como la efímera unidad de partidos y colectivos que arrancó el “No” francés a la Constitución europea en la primavera de 2005. Y tampoco fueron ajenos a ese proceso algunos prometedores episodios de la izquierda en nuestro país: ahí estuvieron los inicios de EUiA en Catalunya, la atracción que ejerció su proyecto sobre numerosos colectivos, sus multitudinarios cortejos en las manifestaciones contra el Banco Mundial o por la retirada de las tropas españolas de Irak… Ahí estuvo durante unos años también para Ezker Batua, sobre todo tras la ruptura del pacto de Lizarra, la posibilidad de jugar un papel independiente, referencial y de puente entre las aspiraciones soberanistas de la sociedad vasca y la izquierda del resto del Estado –lejos de esa desesperante alternativa entre connivencia con la sangrienta y estéril vía armada con que ETA hipoteca la izquierda abertzale… o la aceptación del centralismo español.

    Ninguna de esas expectativas se ha cumplido. El cénit de IU, con Julio Anguita como Coordinador General, puso ya al descubierto profundas limitaciones que nunca han sido superadas. La teoría –y la práctica– de “las dos orillas” pudieron liderar una cierta contestación de las derivas más infames del “felipismo”, pero no armar una alternativa al PSOE, representativo, a pesar de su adhesión al sistema, de una determinada izquierda social -por razones culturales, históricas y por sus vínculos con una franja sustancial de la población trabajadora- que recurre a él frente a la derecha más agresiva. De hecho, la impotencia de esa orientación apareció ante el ascenso de un PP de raíces franquistas, pero asentado en las transformaciones sociológicas propiciadas por el liberalismo. Casi sin transición, IU saltó de la ilusión del “sorpasso” a la subalternidad respecto al PSOE. El asustadizo pacto entre Paco Frutos y Almunia constituyó un primer aviso.

    Los años siguientes brindarían sin embargo a IU la posibilidad concreta de recomponer una izquierda alternativa y crítica. Las movilizaciones ciudadanas contra la guerra, contra los trasvases, la crisis del “Prestige”… acabaron desgastando al gobierno del PP y auparon de nuevo al PSOE hasta La Moncloa. Poco antes, el electorado catalán había puesto fin a veintitrés años de hegemonía del nacionalismo conservador, castigando los pactos de Pujol con Aznar y llevando una mayoría de izquierdas al Parlament de Catalunya. Pero IU no supo “leer” ninguna de esas coyunturas… o sus equipos dirigentes no se atrevieron a actuar de un modo coherente frente a ellas. Si bien esos gobiernos surgían de una voluntad de cambio – y, bajo el impulso que los llevó al poder, se estrenaron con ciertas medidas progresivas en política exterior o en el ámbito de los derechos civiles -, los poderosos vínculos de la socialdemocracia con los grandes intereses patronales no tardarían en manifestarse, confiriendo a tales gabinetes un carácter continuista respecto a sus predecesores de derechas en materia económica, fiscal, de relaciones laborales, educación o defensa.

    IU interpretó su declive electoral no como la expresión de que era necesaria una paciente reorientación hacia los movimientos sociales y un acompañamiento del movimiento obrero, preparando sus resistencias hacia las medidas gubernamentales de corte liberal que no tardarían en producirse… sino como una legitimación del social-liberalismo. Lejos de actuar como una oposición de izquierdas, IU se convirtió en una muleta del PSOE, avalando sus presupuestos, sus leyes favorables a los privilegiados –como la LOE-, su gestión del conflicto vasco… IU se adentraba así en una senda que ya había abierto ICV en Catalunya: la transformación en un partido de corte clásico, vertebrado en torno a un aparato de políticos profesionales y profundamente institucionalizado; un partido que había renunciado a disputar seriamente influencia alguna al reformismo entre las clases populares y que, por el contrario, sólo pretendía mantener un espacio político acotado, basado en las capas superiores del sindicalismo, profesiones liberales y una parte de la juventud universitaria, como una “conciencia crítica” y de sensibilidad ecologista, acompañando al social-liberalismo hegemónico en las izquierdas. EUiA, que había surgido en ruptura con semejante proyecto, no tardó en sucumbir a esa tentación pragmática.

    Las experiencias de participación gubernamental en Catalunya y en Euskadi –paralelas a la subalternidad de IU respecto al PSOE– han sido determinantes en el agotamiento estas formaciones. La vieja política togliattiana acerca del “partido de lucha y de gobierno” se ha demostrado una vez más de una lógica devastadora. Finalmente, se acaba dando la espalda a las luchas sociales en nombre de la presencia en un gobierno… cuya orientación determina su componente mayoritaria (PSC o PNV). Baste señalar, por citar unos ejemplos próximos, que de todas las campañas planteadas por el Foro Social Catalán en cuanto a deslocalizaciones industriales, apoyo a luchas sindicales como la de TMB, defensa de los servicios públicos o del territorio, no había ni una sola que no chocase frontalmente con la gestión del tripartito de Montilla, defendido por EUiA como único horizonte de la izquierda. Por no hablar de su connivencia con la gestión de la Conselleria de Interior por parte de Joan Saura, marcada por la criminalización y persecución de las disidencias sociales y de la izquierda independentista.. En la anterior legislatura, bajo la presidencia de Pasqual Maragall, la aceptación cobarde por parte de EUiA del pacto entre Zapatero y la derecha nacionalista catalana para acotar la reforma autonómica, significó la renuncia a lo que es piedra de toque de una izquierda realmente avanzada: unir la aspiración democrática popular a la autodeterminación nacional con los objetivos de progreso y transformación social y de entendimiento solidario con los otros pueblos de la península.

    En el caso de EB, se ha practicado una política de seguidismo permanente al gobierno de Ibarretxe en la mayoría de los proyectos del mismo, como el voto en contra de la iniciativa legislativa popular por la abolición de la deuda externa, restando aún mas credibilidad de cara a los movimientos sociales, o la ambigüedad mantenida en la defensa de las aulas de 0 a 2 años para no incomodar a los socios de gobierno.

    Ciertamente, nada surge de la nada. Esas tendencias siempre han estado latentes en IU, presentes en no pocas prácticas municipales o autonómicas junto al PSOE. En una especie de movimiento pendular desde el período anguitista, esa deriva ha terminado por generalizarse e imponerse inconteniblemente bajo el mandato de Gaspar Llamazares. Aquí y allí, la organización se ha desvitalizado, la mayoría de sus asambleas se han convertido en realidades virtuales. Los censos falseados tratan de enmascarar una pérdida de influencia social que, unos comicios tras otros, la vida se encarga de recordarnos. Finalmente, la supervivencia institucional se ha convertido en la principal razón de ser de los cuadros de dirección de IU, en una inextricable situación en que las distintas “familias” se destrozan en inacabables peleas fratricidas… y se ven obligadas a permanecer juntas para evitar un naufragio general. Una organización de estas características no puede afrontar los tiempos que se avecinan.

    La próxima Asamblea Federal –como la V Asamblea de EUiA que la precederá o la recientemente celebrada de Ezker Batua– fueron y serán, muy probablemente, el escenario de una falsa reconciliación, ahogando críticas, soslayando balances y anclando la organización en una perspectiva impotente: la gestión de un espacio electoral de un millón de votos, para hacerse valer ante aquellos socios mayoritarios que permitan acceder a alguna cuota de poder. No se atisba ninguna consideración crítica hacia el pasado, ni garantía de un nuevo curso de cara al futuro. Desgraciadamente, ese diagnóstico es transversal por lo que se refiere a las distintas corrientes que pugnan por pesar en la nueva dirección de IU. Ni siquiera el texto más a la izquierda, el llamado “documento del PCE”, se atreve a ser tajante en cuanto a la participación en gobiernos social-liberales –¡a pesar de los fracasos de Francia e Italia y de nuestras propias experiencias!-, ni acerca del lastre de la transición. Por no hablar de la ambigüedad ante el derecho a decidir de los pueblos, donde la unidad incuestionable de una futura República Federal parece llamada a sustituir la unidad no menos inquebrantable de la “nación” que proclama la Constitución del Reino de España. En tales condiciones, la Asamblea de IU se presenta como el marco viciado de una enésima componenda, de un “abrazo de Vergara” sin auténticas alternativas hacia la izquierda.

    Pero la lucha de clases no tolera interrupciones y se acomoda mal con apaños burocráticos. Desde luego, no seremos nosotros quienes demos nuestra caución a tales asambleas. Ni asistiremos a ellas, ni participaremos en ninguna de las listas concurrentes -¡si es que todo el estrépito de estos meses no termina en una lista única, certificando la reconciliación de las fracciones y, por ende, la consagración de una orientación que ha liquidado definitivamente el impulso fundacional de IU! La tarea acuciante se sitúa ya en otro terreno, exterior a la que ha sido hasta ahora nuestra organización: pasa por las redes de resistencia de la izquierda sindical que se movilizan contra la directiva comunitaria de las 65 horas o la “directiva de la vergüenza”; se enraíza en las luchas obreras que resurgen, como en Nissan, ante las acometidas de la crisis; se apoya en los movimientos sociales contestatarios, en la juventud estudiantil que se rebela frente a la mercantilización de la universidad, en el combate feminista, en la conciencia ecologista… Es la lucha por la constitución de un nuevo sujeto político, de una izquierda anticapitalista, plural, democrática y combativa, fiel a las y los oprimidos, libre de hipotecas respecto a esa izquierda cuyo única perspectiva es la gestión del sistema –incluso ahora, cuando cada día nos da muestras de su crueldad y del abismo hacia el que conduce a la humanidad.

    La experiencia de IU, que ha consumido las energías de toda una generación militante, formará parte del acervo de la nueva izquierda anticapitalista. Su construcción necesita nuevos horizontes. No pocas compañeras y compañeros que, desde las filas de IU, aún hoy dudan, lo verán claro mañana y esperamos poder converger con ellas y ellos no sólo en las luchas sino en plataformas y foros que contribuyan a forjar ese nuevo sujeto político anticapitalista. El predecible resultado de la Asamblea Federal acabará siendo, por mucho marketing publicitario que se busque, un jarro de agua fría para quienes aún albergan ilusiones. La experiencia y la lucha común terminarán de disiparlas, forjando nuevas complicidades militantes. Es hora de tomar decisiones, de dar un paso al frente. Aunque IU pueda sobrevivir todavía durante algunos años como un referente electoral a la izquierda del PSOE, su papel en tanto que marco de agrupamiento de fuerzas revolucionarias está definitivamente agotado. El nuevo vector del anticapitalismo está por construir. A esa tarea nos comprometemos a consagrar todas nuestras energías.

    Brian Anglo (miembro del Consell Nacional de EUiA), Mikel Labeaga (ex-miembro de la Presidencia de Ezker Batua), Jaime Pastor (miembro del Consejo Político Federal de IU), Lluis Rabell (miembro del Consell Nacional de EUiA), Teresa Rodríguez-Rubio (miembro de la Presidencia Federal de IU).

    Militantes de Espacio Alternativo Confederal
    http://www.espacioalternativo.org

    Espacio Alternativo abandona Izquierda Unida | 23-10-2008 - 08:53:29 GMT 1 #

  18. Se acabó la quimera neoliberal, por Paco Frutos : “Encender en el pasado la chispa de la esperanza presente” (Walter Benjamín)

    Lo que ocurre estos días con la crisis, que no era crisis, con la recesión que tampoco lo era y con el coste que todo ello tiene para los trabajadores y pobres, me mueve a decir con rotundidad que nuestras ideas comunistas son justas, que Marx y Engels decían verdades como puños y que “El Capital” y el “Manifiesto del Partido Comunista” son vigentes:

    Hace 160 años se escribió el Manifiesto del Partido Comunista. El MPC resume y proyecta siglos de lucha.

    En 1848, la estructura económica, la división social y política (por encima de la ley) conducen al mal social: Explotación, marginación, alienación.

    En 1848, la burguesía no es capaz de dar una vida digna a todas las personas. Ahora tampoco. Una parte es privilegiada, la mayoría va de la necesidad a la pobreza y el resto está en la miseria.

    El MPC analiza y propone una programa político

    ANALIZAR Y TRANSFORMAR. No es suficiente conocer la realidad, si no se actúa con ideas, propuestas y organización para cambiarla.

    VIGENCIA: en el 2008, el capitalismo neoliberal no es capaz de dar una vida digna a todos y preservar el planeta.

    Ofrece mercado y democracia formal, mediatizado por el control férreo de economía, finanzas, comunicación, fuerza militar. No es democracia profunda y completa, ni siquiera mercado para todos/as ya que millones de seres humanos no tienen siquiera acceso a la compra de bienes y servicios.

    El MPC es vigente como documento político y revolucionario que centra:

    la voluntad de conocimiento

    el análisis de la historia

    la anticipación a los hechos materiales y morales.

    La capacidad, hoy, de analizar fenómenos del siglo XXI sobre la globalización neoliberal como imposición del sistema capitalista en su fase más agudamente antisocial y depredadora.

    Es capaz de situar la dialéctica antagónica capital-trabajo y el papel de la clase trabajadora, de la democracia, del socialismo.

    Marca el límite del mercado y del capital y sitúa los derechos humanos.

    A partir de ahí alumbra el camino y puede contribuir a:

    Reconstruir el impulso moral del cambio y la voluntad de transformación

    Hilvanar el nuevo programa político revolucionario que se purga de voluntarismos y de pragmatismos. Ni análisis y prácticas de retórica revolucionaria, ni claudicaciones “pragmáticas” para “fortalecer” la vía estratégica de los objetivos finales.

    Dar sentido fraternal, sin el cual no hay lucha de clases.

    ¿Ha cambiado el sentido revolucionario de los comunistas, su humanismo socialista? ¿Ha cambiado la izquierda en su conjunto? ¿Tenemos objetivos hacia el futuro?

    Empezaré señalando los retos inmediatos que tenemos los comunistas y otras gentes que no abdican de cambiar el mundo y construir la justicia e igualdad social y el sentido de colectivo humano de la humanidad.

    Se trata de anticipar la actuación en los próximos años para combatir la privatización de todo, la liquidación de derechos sociales y políticos conquistados en la historia y evitar el desarme moral y operativo del ejército social. Los retos son:

    ¿Qué se debe producir, dónde, cómo? No es solo un problema de distribución sino de producción, qué productos y servicios producimos en qué condiciones y dónde. El mundo no puede ser un conjunto de supermercados compitiendo entre sí (países contra países y dentro de cada país) sino un conjunto de países que se coordinan y actúan conjuntamente con un principio de planificación democrática de las necesidades fundamentales de las personas y pueblos y de las posibilidades de satisfacerlas. Hacerlo con justicia en la distribución de derechos y deberes, en el reparto social y con el más radical respeto a la tierra, que es el único lugar conocido en que se produce y reproduce la vida.

    Esto que decimos es planificación democrática, democracia a fondo y en todo, también en la economía y las finanzas, y horizonte socialista. No hay alternativa sin socialismo.

    De acuerdo con lo anterior el siguiente reto es qué empleo, en que condiciones con qué derechos. Del siglo XIX al XX y del inicio de éste hasta los ochenta las reivindicaciones y luchas del movimiento obrero y los cambios culturales producto de ellas fueron conformando una realidad en condiciones de trabajo y derechos laborales y sociales aceptable para la mayoría de trabajadores/as de los países más desarrollados. Con las crisis de identidad y de perspectivas de la izquierda, desde la revolución cultural china, pasando por el Mayo francés, la intervención soviética en Checoslovaquia y, finalmente, el derrumbe de la Unión Soviética, se acaba una época: la que nace con la Revolución de Octubre, y se desarrolla con la derrota fascista de la IIª Guerra, con la descolonización y revolución china y cubana, con la derrota del imperialismo norteamericano en Vietnam. Se agota un impulso revolucionario y el capitalismo más descarnado, depredador y egoísta, hasta entonces agazapado, reaparece con más fuerza dispuesto a liquidar las concesiones que tuvo que hacer al movimiento obrero después de la guerra a cambio de que éste no cuestionase el sistema. La globalización neoliberal, o el neoliberalismo, como desarrollo del capitalismo en la etapa más reciente, pretende enterrar del todo el principio del socialismo, la democracia real, el contrato social y los derechos y servicios públicos conquistados. Quiere enterrar al Marx revolucionario, al Keynes reformista y a todas las corrientes comunistas, socialistas, autogestionarias o socialcristianas que tienen, en uno u otro grado, un principio de justicia social y, en consecuencia, de orientación hacia la igualdad o, al menos, hacia la disminución de las diferencias de clase. Han surgido al primer plano los neoliberales duros de la escuela de Chicago (Milton Friedman, Hayeck… y ahora los neo-con de Bush) que han creído llegada su hora. Han avanzado mucho en la desvertebración social y en la liquidación de leyes que consagraban derechos considerados intangibles, pero no han conseguido imponer del todo sus tesis más descarnadas porque las sociedades hubieran estallado. Algunas han empezado a cambiar su signo, hartas ya de tanta privatización, tanto neoliberalismo, tanto golpe militar para imponer por las armas lo que no podían imponer con la política y la eliminación de la conciencia social crítica.

    Resumiendo, el cálculo egoísta del capitalismo es plenamente vigente, disfrácese como se disfrace. El poder es hoy más que nunca el consejo de administración. La división de clases, a pesar de la igualdad legal, es brutal, visto desde aquí, desde la Europa-mercado y en el conjunto del mundo.

    Hoy aquí, en general, no se trabajan 16 horas, aunque a ello se intenta conducirnos. En el mundo empobrecido sí. Los niños aquí, en general, no trabajan, en el mundo empobrecido, o en desarrollo como se dice eufemísticamente, sí. La explotación de las mujeres es aquí más soportable, en el mundo empobrecido hay esclavismo. Aquí han subido las expectativas de vida, allí no. En el territorio de la antigua URSS han bajado, gracias al sistema de mercado. Aquí se derrocha el agua y se desertizan zonas cada vez más amplias, allí no hay agua potable, ni siquiera donde llueve en abundancia. Aquí hay derechos sociales (en retroceso rápido), allí no. Aquí hay un sistema sanitario público de notable eficiencia hasta ahora, conquista histórica del movimiento obrero y del desarrollo social, que, ahora, reducen y privatizan, allí no. Aquí hay un sistema educativo público universal, también en peligro de reducción y privatización, allí no.

    No hablemos de los que comen bien, regular o mal ya que llegaríamos a cifras de escándalo. Hablemos solo de que 400 personas en el mundo tienen más dinero que más de 2000 millones. ¿Está vigente o no el Manifiesto del Partido Comunista cuando esto ocurre y cuando se construyen espacios económicos, financieros y especulativos sin ningún tipo de control democrático y que de vez en cuando, y cada vez de forma más sistemática y estructural, estallan dejando a millones de personas en la miseria? ¿Está vigente o no el MPC cuando la miseria moral sustituye el conocimiento, la crítica, la sensibilidad y la solidaridad? Marx y Engels, redactores del MPC, dentro de su razón básica y argumentos incontestables, no podrían tener hoy una visión tan etnocéntrica. Deberían contemplar los infiernos de África, Asia, América o las periferias de las grandes ciudades del mundo desarrollado, empezando por las de los Estados Unidos de América. Marx y Engels no podrían tener una concepción tan voluntarista de la clase obrera y deberían profundizar más en sus alienaciones, en las viejas y en las nuevas. La fuerza revolucionaria y la acumulación de fuerzas capaces de dirigir un cambio se construye con la conciencia y la acción. Y ello no es posible relativizando, o no teniendo suficientemente en cuenta, la cultura y la educación, sus contenidos y objetivos. Gramsci formuló la teoría de la hegemonía, recogiendo las experiencias, victorias y, sobre todo, fracasos del movimiento obrero. Pensó, justamente, que sin hegemonía cultural no había hegemonía social y cambio político. Marx y Engels tenían urgencias de 700 millones de seres humanos, ahora hay urgencias de 6.500.

    Antes, la lucha de clases podía acabar mal, hoy los síntomas nos dicen lo mismo. Hoy, el antagonismo no es solo entre proletarios y burguesía, sino más complejo, como complejas son las sociedades. Se ha diversificado las distintas especies de explotadores y de explotados. ¿Qué son los asalariados que con sus ahorros tienen acciones? Un explotado tiene variantes, ya no es solo el “soldado raso“ del 46.

    Dicho esto debo afirmar de inmediato que el mundo del trabajo continúa siendo central en cualquier sociedad. El mundo del trabajo, a pesar de lo que han dicho, y dicen, cuatro cretinos o embusteros, sobre la desaparición de la clase obrera y trabajadora es fundamental para analizar la realidad y proponerse cambiarla. El trabajo marca la vida del que lo tiene bueno, del que lo tiene malo, del que no tiene, del que solo tiene la posibilidad de jugarse la vida para acabar en un metro, en una obra o, si hay mala suerte, en el fondo del mar o en un campo de internamiento, de estos que estamos inventando y creando en la civilizada Europa o, en la no menos civilizada América del Norte.

    Frente a la filosofía de la tasa de beneficios, con la especulación-corrupción inherentes al capitalismo en sus diversas variantes, hoy, no solo se trata de controlar el tipo de producción que el mercado genera y distribuir una riqueza social según un modelo basado en el exclusivo beneficio particular, sino de dominar democráticamente el proceso y cambiar la filosofía, el sistema y los hábitos culturales que lo sustentan.

    Hoy, el trabajo humano puede ser alienante, no tenerlo es alienante, destructor y embrutecedor. Hoy, la clase está desvertebrada, corporativizada, segmentada y se deben encontrar los precisos valores, principios y formas de unión social y de especie. La lucha social y la lucha por la supervivencia y dignidad de toda la especie en una sociedad libre, justa y segura son inseparables.

    Ser comunista hoy es continuar pensando en la gente que sufre y en acabar con el caos, o barbarie capitalista y proponer ideas y alternativas, organizarlas y luchar por ellas. Ser comunista, hoy como ayer, descarta una visión redentorista y se fundamenta en contribuir a que los pueblos en marcha produzcan su propia liberación. No hay duda de que esto no se producirá de forma lineal, sino con contradicciones, avances y retrocesos, conquistas y derrotas, tal como ha quedado constatado en el pasado siglo, sin ir más lejos.

    Hace años un conocido escritor liberal decía que el comunismo no es más que el fascismo del pobre. Ese escritor, procedente de un área especialmente castigada por el capitalismo y el imperialismo, cual es la caribeña y latinoamericana, no hablaba de los niños de la calle de Brasil, ni de los niños esbirros de Colombia, ni de los campesinos de Chiapas asesinados, ni de los recolectores de basura de tantos países, ni de los niños y niñas prostituidos. Hablaba de Cuba. Y a Cuba y a su sistema social y político se le pueden hacer todas las críticas, pero no mentir sobre su realidad. Por cierto, Vargas Llosa acaba de decir algo parecido a aquel escritor. Todos ellos, muy sensibles al sufrimiento humano, gastan más tiempo en hablar de los problemas de Cuba, o de la Venezuela actual, o de la Bolivia de Evo Morales, o de Ecuador, que no de los de los países latinoamericanos, a cuyos regímenes democráticos-capitalistas ellos apoyan y que son el ejemplo de lo que hace el capitalismo y el mercado. Nunca tienen la honestidad de decir que las expectativas de vida en Cuba son las más altas de América, que en Estados Unidos hay zonas enteras con expectativas de vida del tercer mundo y que una sociedad puede tener problemas pero si continúa defendiendo la educación y la salud como elementos fundamentales al final triunfará en sus objetivos de emancipación social y humana. A trancas y barrancas y con grandes dificultades y contradicciones así lo están viendo muchas gentes en la América que hasta hace un minuto era el patio trasero de los EUA, el país de las multinacionales más rapaces de mundo, que lo hunden en la miseria, y del sistema político-militar-jurídico impulsor, provocador y ejecutor de golpes de estado, de torturas y de crímenes sin par. Cuando algún día se escriba la verdadera historia de América, los Estados Unidos figurarán, por la práctica de la mayoría de sus gobiernos, en los anales del horror para explicar a los niños qué es lo que no debe hacer un país, por poderoso que sea, algo que ha hecho palidecer y difuminar los avances que en todos los aspectos de la vida científica y artística han realizado los hombres y las mujeres de Norteamérica, esta parte del pueblo dormida o narcotizada que cuando despierta de su letargo es capaz de las causas más solidarias y humanistas, aunque sea difícil entender y explicar como este pueblo de pueblos es capaz de elegir a un personaje corto de luces, integrista, corrupto y peligroso cual es el actual presidente, sin quitar ningún mérito a otros que le han precedido o esté pensando en votar a Caine, más de lo mismo, sin que ello represente apostar ciegamente por un Obama que no se sabe que dará de sí.

    Es por mantener la ficción y la mentira que el sistema necesita campañas de vez en cuando para que no decaiga la atención de la gente sobre realidades virtuales, en gran parte creadas artificialmente por los sistemas conspirativos y secretos de los países de la órbita norteamericana. Y cuentan para ello con importantes mercenarios, cual es el caso de Vargas Llosa, o de insignificantes peones como Maite Rico hablando sobe las FARC, esos últimos días. Parece como si “El País” tuviera que pagar muchas deudas en América Latina (o quizás el Grupo Prisa) y para ello lo mejor es congraciarse con tipos como Uribe, prototipo de demócrata latinoamericano vinculado a las sendas ocultas del terrorismo de estado con los paramilitares, los yanquis, el MOSAD israelí y cualquier elemento de la mafia internacional del capital que se preste. El montaje hecho con Ingrid Betancourt es de los que ni las más escabrosas películas de ciencia-ficción-espionaje-crimen pueden superar. Por si faltaba algo, cogen a Karadzic y el gobierno títere de Serbia, palanganero de una Unión Europea cada vez más conservadora, antisocial y proyanki, lo entrega al Tribunal de Holanda, creado expresamente por los mismos que condujeron a Yugoslavia al desastre. A mi me parece bien que se juzguen a los criminales de guerra, encausados por indicios o pruebas sólidas y juzgados y condenados según leyes internacionales justas y de impecable objetividad en su aplicación. No es el caso de lo que está ocurriendo ya que si fuera así alguien debería explicar por qué no se ha juzgado a Bush y Blair por los crímenes de guerra de Iraq, a Aznar y otros por complicidad con estos crímenes o, para ir más lejos, a Javier Solana y a los que le acompañaron en los crímenes de guerra en los Balcanes y no hablo de Vietnam o de Chile porque queda lejos. Si en Srebrenica u otras partes de Bosnia-Herzegovina fueron asesinados miles de personas, y luego en Kósovo pasó lo mismo, los protagonistas fueron diferentes. Y el bombardeo de la TV Serbia o de las caravanas de refugiados, o de los puentes de Belgrado fueron obra de los mismos que ahora juzgan. Algún día, no hay nada eterno, también serán juzgados estos crímenes, espero que no sea demasiado tarde para que los responsables, vivos todavía, puedan pagar. El mundo actual, orientado moral y políticamente por el capitalismo neoliberal es moralmente anémico y políticamente anoréxico. Un mundo falseado, hipócrita y reducido a las cenizas del interés personal frente a la hoguera del bien colectivo. Es difícil entender cómo se mantiene así, visto desde una lógica inteligente, racional y democrática. No lo es si tenemos en cuenta la progresiva eliminación o tergiversación de los valores y principios de raíz humanista y su sustitución por un relajamiento moral y político de las formas de ver la realidad y actuar sobre ella. Y no hablo de concepciones éticas radicales, o marxistas, sino de culturas colectivas que con el avance social y educativo se habían hecho públicas y básicas. Sin pretender una profundización del fenómeno, sus causas y efectos de manera detallada, hay una primera imagen-fuerza: cuanto más liberalismo y más privatización, más liquidación de actitudes solidarias y de principios colectivos, más individualismo. El sentido egoísta del capital, que busca el beneficio sin importar el precio humano o social, se difunde como una niebla que poco a poco difumina todo, seres y cosas, que con su perfil dan sentido de conjunto al paisaje. Recuerdo una imagen de la película “la mirada de Ulises” en la que en Sarajevo, bajo la nieve, el frío, la niebla, hay orquestas que tocan, grupos que pasean, voces que hablan de la vida, acciones criminales de procedencia ignota. No hay sentido colectivo de vida, a pesar de la voluntad de la gente y de su necesidad de salir del infierno. Hoy el infierno está en todas partes. Se hunde una realidad económica y social y no hay recambio. Producen el caos los millonarios y su corte de mercenarios orgánicos y políticos venales y luego recurren al saqueo de la gente para pagar sus desmanes. Se hunde una concepción del mundo, lo cual n o significa que este mundo desaparece de la noche a la mañana. Resistirá a pesar de haberse roto la quimera liberal en que se sustenta el actual capitalismo.

    Se rompió la quimera neoliberal:

    En poco menos de un año se ha pasado del triunfalismo neoliberal a la depresión postraumática. Es aleccionador e ilustrativo escuchar y leer hoy a los que, hasta hace cuatro días, eran los abanderados y apologetas de la economía de mercado sin trabas ni intervenciones. Políticos, periodistas, economistas, financieros…, cantamañanas, en definitiva, que dicen y escriben, ahora, que “ellos ya lo decían”, que había mucho especulador y mucha ingeniería financiera. Su actitud demuestra hasta que nivel de bastardía moral puede llegar la condición humana ya que cuando parecía que todo era rico y feliz, despreciaban, insultaban, escarnecían, marginaban a los que, como nosotros, decíamos sin levantar la voz pero con claridad, que la economía especulativa iba a explotar. Y lo decíamos para el capitalismo globalizado, cada vez más irracional y antisocial, y también para el capitalismo español basado en la especulación del suelo y de la vivienda por bancos, inmobiliarias y todo tipo de asociaciones para el enriquecimiento fácil y rápido. Sistema aceptado por PP y PSOE y por casi todos los partidos, algunos de ellos con pequeños matices. Era la aceptación del neoliberalismo como única alternativa política y económica.

    Ahora se ha producido un colapso financiero global, que no es sólo del sistema financiero sino del conjunto de la economía capitalista, que está en una crisis de imposible vuelta 1a la situación anterior. Ya nada será igual a partir de ahora, se pongan como se pongan, los “amos” y mercenarios orgánicos del sistema.

    La crisis actual lo pone todo en cuestión:

    El mercado libre capitalista

    El tipo de crecimiento, o la concepción del crecimiento

    El PIB como índice para valorar la riqueza creada y que ésta sea útil al conjunto de la sociedad. El PIB actual está falsificado y contradice riqueza nominal y riqueza real. Más aún la riqueza real y la especulación financiera, que son incompatibles.

    El tipo de relaciones políticas, económicas y financieras internacionales y el conjunto de instituciones que las sustentan.

    El sistema financiero es un casino: con más o menos profundidad e intensidad se han liquidado en todas partes leyes, normas y procedimientos que el capitalismo puso en marcha después del crack del 29 en las bolsas y en la economía. Se puso en marcha en EEUU con la Administración Roosevelt la New Deal (nuevo convenio), el Acta Glass-Steagall de 19331 y todo un entramado para la intervención del Estado y así evitar la corrupción, manipulación financiera y tráfico de influencias que, entre otras causas, condujo al crack de 1929.

    Los responsables no son, pues, unos pocos que cobran unos sueldos y primas multimillonarios, que también lo son porque elaboran y ejecutan la política, sino el conjunto del sistema. En cualquier sociedad compleja, si saltan por los aires los mecanismos de control político y jurídico, llega el caos, tarde o temprano, al convertir la economía en un casino para ganar mucho dinero y muy rápido en poco tiempo.

    Cuando la economía deja de intentar ser la “recta” administración de los bienes a partir de la producción, distribución y consumo de la riqueza creada, administrada con equilibrio social, se convierte en un instrumento para el enriquecimiento personal.

    Nosotros no somos los defensores del sistema capitalista pero, atendiendo a la realidad y reconociendo su hegemonía actual, razonamos que cuando el capitalismo elimina progresivamente sus propias leyes de racionalidad económica y financiera y convierte la economía en un instrumento exclusivo para la competitividad y el beneficio, aunque sea a costa de acrecentar la miseria social y la destrucción ecológica, el resultado sólo puede ser el de 1929 o 2008, sin contar todos los desastres que se han producido en medio de este espacio de tiempo, que han mantenido a millones de seres humanos en la miseria y han producido nuevos millones de desheredados.

    Los bancos, que inicialmente eran depósitos, prestamistas e impulsores de la economía, siempre según las leyes del sistema, no hablamos de socialismo, se han convertido, todos pero especialmente los de EEUU, en bancos de inversión y especulación que utilizan, junto a las financieras, la venta piramidal, que hace que algo cuyo valor real es 1 se convierte en su rodaje en 10, 20 ó 30, sin crear ninguna riqueza real de uso social. Ello incita a comprar y si no hay suficiente dinero se pide (apalancamiento) llegando a tener en el mercado valores nominales 30 veces superiores a la capitalización propia. Cuando se deshincha la burbuja financiera quiebra el sistema.

    De la misma manera que cuando se deshincha la burbuja inmobiliaria quiebra el sector de la construcción (empresas constructoras, inmobiliarias, financieras…) produciendo paro y pobreza para muchas personas.

    Esta es la realidad sangrante del capitalismo en su fase neoliberal, fundamentado en la última etapa en mercados financieros en competencia a muerte entre sí y en el desarrollo espectacular de una vieja tesis, la de que la guerra es buena para los negocios y, consecuentemente, impulsan la guerra preventiva, que hace que los EEUU dediquen más de medio billón de dólares al presupuesto militar, además de los centenares de miles de millones enterrados en las guerras de Iraq y Afganistán. Después de la caída de la URSS que, decían, produciría una reducción de los gastos militares, éstos no solo no se reducen sino que aumentan constantemente, alimentando la maquinaria bélica y los beneficios de las empresas de armamento en todas partes.

    En EEUU, mientras el sector de producción bélica, relacionado directamente con la Administración Bush, se enriquece y prosperan negocios en Iraq y otras partes, relacionados con la guerra, se empobrece la vida de los propios norteamericanos y de todo el mundo, además de haber matado, destruido y haber creado un odio imparable en Iraq.

    Se trata, en consecuencia, de desenmascarar los contenidos de la crisis, su esencia profunda. No es solo el hundimiento de las hipotecarias más grandes de EEUU y Europa, Freddie Mac y Fanni Mae, del banco de inversión Lehman Brothers, de Merril Lynch, Dexia, Fortis, la aseguradora AIG…, no es solo la crisis energética y ecológica sino el hundimiento de toda la concepción neoliberal que ha pretendido que todo funcionase por el mercado, un mercado por otro lado cautivo de los grandes grupos, reduciendo el papel del estado a simple pagador de unos cuantos servicios cada vez más privatizados, a la defensa, al control policial y a salvador, con el dinero público, de la situación cuando ésta llega a la quiebra. De nuevo, como siempre, privatizar el beneficio, socializar las pérdidas. Lo que pedía Gerardo Díaz Ferrán: suspender el mercado. O lo que hace Bush, después del crack, con un plan de rescate del sistema financiero que pagará el contribuyente y ante el cual se han posicionado en contra los sectores más ultraliberales por un lado, (quieren más madera neoliberal) y un amplio sector de la ciudadanía, por el otro polo, que ve como a su costa se salva el sistema financiero y a Wall Street, y a los banqueros, ejecutivos y especuladores, todos ellos con sueldos multimillonarios y primas que son un escarnio para la sociedad. Gentes, todas ellas, que deberían estar en la cárcel.

    ¿Qué hacer?

    En primer lugar tener constancia de que el capitalismo es el problema y que ninguna solución perdurable puede venir de él. Esto exige trabajar por una alternativa para que todo cambie.

    Y no valen los nervios, ni las prisas.

    Es la hora de recuperar, en principio y como prioridad una serie de objetivos para ahora y a medio y largo plazo:

    Impulso desde el Estado de la creación de empleo estable.

    Defensa de los derechos históricos conquistados: Seguro desempleo, pensiones, salarios.. asistencia sanitaria pública, educación pública, gratuita y laica, vivienda digna y asequible.

    La lucha por la nacionalización de sectores prioritarios y básicos para el funcionamiento de la sociedad: energéticos, del agua…

    Nacionalización de la banca, inicialmente de las empresas en las que el estado intervenga con el dinero de todos y, a medio plazo, en el conjunto con base en Caja de Ahorros.

    Desarrollo, en la línea anterior, de un sector empresarial publico. En ambos casos a nivel español y europeo.

    Reforzamiento de los servicios públicos universales, combatiendo la privatización de los mismos.

    En resumen, un programa político para convertir la economía en “la recta administración de los bienes”como debe ser su función y sacarla de la cueva de Ali Baba en que la han metido. Lo que planteamos va en sentido contrario a los Presupuestos Generales del Estado y al tipo de salvación neoliberal que preconiza el gobierno. Ni que hablar de lo que dice el PP rebajando impuestos, flexibilizando el empleo un poco más y privatizando hasta el aire.

    Todo ello debe ir acompañado del impulso de un movimiento ciudadano de izquierdas que exija en España la conclusión del Estado de las autonomías en un Estado federal solidario y republicano, que luche por una Europa de los pueblos con independencia política y con parlamento efectivo. Finalmente, la defensa de la paz y del internacionalismo complementario y solidario para abrir otra perspectiva a la humanidad, diferente a la miserable y mezquina realidad que ofrece el capitalismo. Hoy es el momento. Los que han generado la crisis están perplejos, les falla el tinglado y tienen miedo. No son omnipotentes y sabios como vendieron cuando se hundió la URSS, son, simplemente, los defensores de un sistema caduco. Y sacan, de nuevo y como siempre, el fantasma del comunismo porque saben que, a pesar de los fracasos habidos en su nombre, sus ideas de igualdad, justicia social, solidaridad internacionalista y paz, son plenamente vigentes.

    Estamos en un momento en que no basta la emoción humana y política, siempre imprescindible. Es el momento de la reflexión, de la comprensión y de la acción. Comprender qué ocurre y por qué y actuar en consecuencia organizando la resistencia y desarrollando el programa político de cambio. Es el momento álgido para relanzar y reforzar el movimiento “por otro mundo posible”, hoy estancado cuando es más necesario que nunca.

    Nuestro análisis viene de lejos, lo hemos hecho desde hace años, en los tiempos espléndidos en que decir sólo lo que dicen ahora los embusteros que antes aplaudían el sistema tal cual era y ahora braman ante el desastre, no sólo era políticamente incorrecto, sino que te reducía al ostracismo político, por viejo, caduco y cutre.

    La reflexión y la comprensión sin acción, son un juego floral. Es más, no se trata de dirigir un mensaje dulce y comprensivo a la gente, entendiendo las debilidades y el alienamiento colectivo, sino de incomodar para que se sientan responsables de lo que ocurre. A Bush le votan millones de trabajadores, al PP también, al PSOE, cuya dirección y gobierno ha mantenido la burbuja inmobiliaria y especulativa y ha escondido la realidad, también. No podemos dejar resquicio a la comodidad. Que cada cual asuma su responsabilidad y compromiso. Es el momento de combatir claramente y sin complejos las políticas neoliberales que unos y otros defienden en diversos grados. Es el momento de situar de nuevo el horizonte socialista como objetivo. Si los males son colectivos las soluciones deben serlo también y eso se llama democracia real y socialismo, lo cual no quita sino exige la lucha por la mejora de la vida de la gente, por las reformas fuertes necesarias aquí y ahora. La contradicción capital-trabajo está hoy más vigente que nunca y solo desaparecerá cuando el código democrático de una sociedad del trabajo imponga sus normas y leyes.

    En la línea que el Manifiesto del Partido Comunista debemos trabajar en equipos para el análisis y la elaboración de propuestas y alternativas, basadas en un conocimiento riguroso de la realidad económica y científica y traducir el conocimiento en acción política, social y cultural. Organizar la resistencia y las propuestas alternativas a lo actual, no arrugarse ante la dificultad ni acelerar con voluntarismo el ritmo de la retórica.

    1 Reguló el funcionamiento de la banca, separando la comercial de la de inversión. Fue abolida en 1999 por la Administración Clinton.

    Paco Frutos, Secretario General del PCE.

    Se acabó la quimera neoliberal | 24-10-2008 - 14:15:29 GMT 1 #

  19. Entrevista a Julio Anguita, ex coordinador de Izquierda Unida
    “Las ‘familias’ surgen cuando el objetivo no se tiene claro o no gusta”, por Pablo Elorduy (Diagonal)

    Hablamos con el ex coordinador general de Izquierda Unida en pleno proceso preasambleario. La crisis de la izquierda parlamentaria, evidenciada en los comicios de 2007, el cambio de ciclo de la economía liberal, las divergencias con las centrales sindicales y la necesidad de un nuevo escenario de “ruptura democrática” marcan el discurso.

    DIAGONAL : ¿Qué medios hay para que se dé una unidad real ?
    JULIO ANGUITA : Estamos en una época de debacle de la izquierda. Lo que está ocurriendo en estos momentos es que se está evidenciando que la Transición fue una chapuza y que ya no tiene sentido. Estamos ante la necesidad de lo que en un momento se llamó ruptura democrática. La izquierda en estos momentos es una propuesta alternativa superadora del sistema capitalista, que implica el tema de la banca, de la empresa, de la economía, de la ética ; y esa alternativa tiene que ir creciendo en el seno de la sociedad y apoderándose, mediante el voto ciudadano, de las instituciones, para hacer otra política diferente : sin concesiones a lo políticamente correcto. Para eso tiene que haber un convencimiento en la militancia y en los votantes en torno a un proyecto alternativo que pretenda ser tal. Para mí, eso es la refundación de IU.

    D. : ¿Más allá de las ‘familias’ ?
    J.A. : Lo que ocurre es que las ‘familias’ surgen cuando el objetivo no se tiene claro o no gusta. Automáticamente, todos los esfuerzos se dedican a reproducir diferencias. Es un proceso, diría yo, casi biológico.

    D. : ¿Esto viene de la cultura del PCE ?
    J.A. : Esto es un problema nuestro, del PCE. Creo que el PCE le dio a IU lo mejor que tenía, pero también le dio sus problemas ; y uno de los problemas que el PCE no ha sabido, no ha querido o no ha podido resolver es dejar clarísimo cuál es su política de alianzas. Desde la legalización misma, hay una idea larvada en el PCE que se manifiesta en determinados momentos, que viene de la mano de los exiliados. Para ellos, la idea está clara : la unidad de la izquierda es la unidad de socialistas y comunistas, entendiendo por socialistas al PSOE y por comunistas exclusivamente al PCE, y que esa unión de tipo institucional es la clave del cambio. Eso es falso. Cuando aparece IU comienza a aparecer el discurso de que, en el fondo, éramos subsidiarios del PSOE. Ese es el discurso con el cual hemos tenido que lidiar.

    D. : En el documento segundo que usted redactó...
    J.A. : Perdón, de los documentos que han aparecido yo no he redactado ninguno. En los documentos [presentados a la asamblea] hay uno, al que usted se referirá, que presentan siete compañeros de IU en el cual se vuelcan algunas ideas del documento que yo presenté, pero no todas. Por tanto, en los documentos que se van a presentar no está recogido al cien por cien el mío. Es más : renovar las direcciones al 50% no está recogido, solamente habla de la dirección general, cuando yo planteé que fueran todas. Por tanto, no tengo ningún documento en el que me sienta totalmente representado.

    D. : En su texto señalaba la pérdida de autoestima por parte de IU.
    J.A. : En el documento que presenté, planteé que el proyecto está prácticamente amortizado. Consideraba entonces que estábamos al borde de la extinción, y lo sigo considerando.

    D. : ¿Y cree que esta asamblea puede desembocar en esa extinción ?
    J.A. : El resultado de las asambleas nunca desemboca en extinción. Debe haber una clarificación, IU tiene que abrirse a un momento refundante, que signifique llamar a la gente, actuar limpiamente, con un mínimo de disciplina que da la voluntad de la gente, votando en torno a un proyecto de izquierdas que no elude ir a las instituciones, pero para hacer allí otra política... Que en el juego del PSOE y el PP no entre en la trampa de hacer todos piña contra el PP. Porque cuando se han votado (me parece bien que IU no lo haya hecho) las medidas de rescate de la banca, han coincidido PP y PSOE. No son exactamente iguales, pero hacen muchas veces las mismas funciones. Lo que importa es lo que hace el alfil en un juego de ajedrez, no si es de madera o de hierro.

    D. : Cuando habla de actuar limpiamente, ¿hace referencia a los censos ?
    J.A. : Sí. Yo lo he propuesto en mi asamblea básica. Creo que se ha aprobado en el nivel provincial y, si se aprueba en el nivel andaluz, lo defenderé en la asamblea federal. Se trata de que la dirección que salga de esta primera fase, al día siguiente ponga los censos a cero, y comience un proceso en donde tengamos todos que volver a apuntarnos. Ojalá se apruebe y pongamos otra vez los censos a cero, para evitar las barbaridades que se están produciendo.

    D. : ¿Ha perdido combatividad IU ?
    J.A. : Sí. El mundo de referencia de IU ha ido diluyéndose. En vez de asumirlo y buscar las alternativas, ha seguido atada a los fantasmas. Un caso concreto : en el año ochenta y tantos existía una idea de que el PCE ‘tenía que ser’ de CC OO. Lo que nos hemos encontrado es que ese sindicato ha girado hacia un sindicato de servicios. Ésa es su decisión, pero hemos seguido manteniendo la ficción de que teníamos que apoyar lo que apoyasen los sindicatos mayoritarios. Y en eso yo nunca he estado de acuerdo. Nosotros apoyamos las políticas de los sindicatos cuando coincidan con las nuestras. No hemos tenido la capacidad de ir creando una autoridad moral en el terreno sindical para que todos se disputasen nuestro apoyo, porque lo hemos dado ya simplemente por llamarse CC OO. Segundo referente perdido : lo que para muchos significó la caída del muro, sobre todo porque se puso en marcha aquella operación que presentaba a la socialdemocracia como la única alternativa al capitalismo. Pero es que lo que hay ahora no es socialdemocracia : es el ala de izquierdas del liberalismo.

    D. : ¿La refundación requiere que haya líderes que den un paso atrás ?
    J.A. : Ya antes de que Gaspar Llamazares se retirase, el documento que presenté ante el partido lo decía claro : en la primera fase, un 50% de renovación. Naturalmente, sé que en algunos lugares no será posible porque son las propias bases las que no quieren aceptar que ellos tienen que dar el paso de asumir tareas de dirección, porque hay también mucha comodidad. Planteé el 50% ; y en la segunda fase, el 25% de lo que quedase.

    Entrevista a Julio Anguita, ex coordinador de Izquierda Unida | 01-11-2008 - 07:22:54 GMT 1 #

  20. Anguita amonesta al PCE y le conmina a refundarse para no ser "rehén" de IU, por Juanma Romero (Público) :

    Cuando Julio Anguita apostó a primeros de abril por la refundación de Izquierda Unida después del terremoto del 9-M, escribió otro documento paralelo. El primero, el que pontificaba sobre cómo remontar la crisis de IU, trascendió. El segundo, en el que hacía lo mismo con el Partido Comunista de España (PCE), circuló entre los dirigentes, pero no ha saltado esa frontera. Consumo interno, no externo.

    El documento, de ocho folios, al que ha tenido acceso Público, también sitúa al PCE en el disparadero. Anguita le amonesta. Le pide que se refunde. Que cambie en su XVIII Congreso, en junio de 2009. Sólo así podrá salvar las “contradicciones internas” con IU y “la duplicación de funciones” y, a la postre, evitará sentirse “total rehén” de la federación.

    El ex coordinador de IU plantea dos vías de renovación. La primera, “la creación de una fuerza política de carácter, nombre y entidad marxistas que, recogiendo la herencia del PCE, supusiese la evidencia de una nueva fase”. Y la segunda, “la creación de un PCE que, manteniendo su nombre, incorporase en sus siglas indicadores de su refundación en aras de la actualización de las tareas revolucionarias”.

    Aparato delgado y cohesionado

    El partido, juzga Anguita, no puede pararse. Ha de digerir su identidad. “Si el PCE continúa apostando por IU [...] tiene que asumir que su estructura organizativa y su función política irrenunciables deben cambiar”, señala el texto. En otros términos, el PCE ha de adelgazar su cúpula y rediseñar sus prioridades. El ex líder de IU postula la reconversión hacia un “partido de cuadros”, que “no es en absoluto una organización de élite o de cierta aristocracia de la izquierda”, sino un aparato fuerte, “cohesionado” y “especializado” en el análisis en áreas medulares de lucha.

    El tránsito a un partido de cuadros, utilizando las palabras de Anguita, “significa un cambio total en la metodología de trabajo, en las características y tipo de militancia”. Asimismo, supone la “implicación de sus miembros en frentes de trabajo específicos: organizaciones de masas, culturales, científicas...”.

    Estar “en el sitio justo”

    El PCE debe forjarse como un potente think tank, un laboratorio de ideas para IU, diferenciándose de ella. Anguita lo llama “saber estar en el sitio justo”, vistas las guerras eternas. Más claro: “Desde el PCE han procedido siempre los elementos y propuestas que han creado las crisis en IU y cuestionado su proyecto”. Así, el partido tendrá que hacer valer su “aportación para el análisis, la decisión y la aplicación”. Los comunistas son, “desde la reflexión”, “los impulsores” de la transformación de la sociedad.

    El texto pesa en el PCE. Anguita no está en política activa, pero goza de predicamento interno. Nadie lo duda.

    DIFÍCIL CONVIVENCIA
    Un perfil al albur de la IX Asamblea de IU
    La siguiente batalla // La reconstrucción de la izquierda del PSOE no acaba con la IX Asamblea de IU, el 15 y 16 de este mes. Seguirá con el XVIII Congreso Federal del PCE, en 2009. Pocos dudan de que el perfil y la ejecutiva del futuro partido estará condicionada por el grado de influencia que consiga en IU. Francisco Frutos, el secretario general del PCE, anunció en mayo que no concurrirá a la reelección.

    Lectura funesta // En abril, en el documento gemelo sobre IU, Anguita explicó las razones del declive de la federación por “falta de una línea clara ante la gente” y la existencia de un “programa muerto”. Volvía a la idea del “seguidismo” con que el PCE ha fustigado al ya ex coordinador, Gaspar Llamazares, y del que éste siempre se ha defendido.

    Un 40% de la federación // El PCE clamó en bloque en su Conferencia Política de junio a ganar “solos” la asamblea de IU. Eso ya será imposible: su peso actual está en torno al 40-44%.

    LOS CINCO PILARES DEL DOCUMENTO DE ANGUITA
    1. También está en la UCI

    “La situación casi terminal de IU afecta al PCE muchísimo más de lo que pudiéramos pensar”. Anguita arranca así su reflexión. Recorre la Transición, la “política derechizada” de Felipe González, las “abducciones del PSOE” a líderes de IU y del PCE y las luchas intestinas. “No pudimos, supimos o quisimos culminar la apuesta [por IU] organizando un PCE cohesionado en torno a un esquema más eficaz, ligero e influyente”.

    2. Un partido teórico

    Anguita condena un PCE que “duplica funciones” con IU, “confunde planos de actuación” y se siente “total rehén” de la federación. “Para mí un partido comunista es la organización de una teoría política, un discurso, unos valores, una estrategia y unas alianzas”. Eso requiere “una separación de las urgencias de lo inmediato”, es decir, de la acción diaria de IU. Sólo así el PCE será el “fermento de la movilización social”.

    3. Para frenar sorpresas

    El aviso de Anguita al PCE no implica condescencia hacia IU. Es más, un “rearme” ideológico del partido, “con ideas claras” y con una “propuesta alternativa hija de la preparación, el debate y la síntesis” habría evitado la debacle en la federación. Habría bloqueado, aduce, que “dirigentes conocidos del PCE” –en referencia a Llamazares– hicieran “derivar el proyecto de IU a otros derroteros lejanos de su origen”.

    4. Sin reinos de taifas

    La refundación del PCE, como la de IU, no puede ser “endogámica”, sostiene, sino que debe mirar fuera. Además, tendrá que redibujarse como “partido de cuadros”, agrupado sectorialmente en “frentes de trabajo”. Anguita bendice la estructura federal. Ahora bien, “los taifatos deben ser erradicados totalmente”. Otra censura al actual PCE, gobernado por los barones territoriales y radicado en Andalucía.

    5. Sólo un instrumento

    Planteada la propuesta de reconstrucción del PCE, manteniendo o no las siglas, Anguita exige que se afronte el debate “con racionalidad” y “sin escapismos”, pues de lo contrario el partido no acabará de asumir su identidad y su papel como motor ideológico. El PCE, razona, “es un instrumento, no un bien en sí mismo”. Es decir, no puede constituirse como un arma arrojadiza contra nadie.

    Anguita amonesta al PCE y le conmina a refundarse... | 02-11-2008 - 11:24:27 GMT 1 #

  21. Entrevista a Enrique Santiago, dirigente de Izquierda Unida y del PCE
    “La IX Asamblea de IU elegirá entre una opción anticapitalista y republicana y otra subalterna del PSOE”

    Mario Amorós
    Rebelión

    El sábado empieza en Rivas Vaciamadrid la IX Asamblea Federal de Izquierda Unida. Por primera vez, los cincuenta mil militantes de IU no han tenido un único documento político sobre el que reflexionar, debatir y presentar enmiendas, sino tres, uno por cada uno de los sectores en los que hoy se divide la principal fuerza política de izquierdas en España. Asimismo, por primera vez la Asamblea Federal no se abrirá con la presentación y el debate del informe político del coordinador general saliente, ya que el dimitido Gaspar Llamazares ha renunciado, no a su escaño en el Congreso de los Diputados, sino a hacer balance de una gestión que ha conducido a IU al desastre: la desaparición como referente de la izquierda alternativa; la demolición del proyecto político federal en aras de la constitución de verdaderos reinos de taifas en algunas federaciones; la renuncia a la elaboración colectiva y la síntesis política en favor de la autonomía casi absoluta de un coordinador general entronizado por una camarilla que en buena parte hoy le abandona; la destrucción de la identidad marxista, roja, del proyecto político por la apuesta por la ensoñación “ecosocialista”.

    Enrique Santiago, miembro de la Presidencia Federal de IU, secretario de Relaciones Políticas del PCE, abogado del caso Pinochet en representación de IU, defensor de causas como la inocencia de Remedios García, tenaz luchador por los derechos humanos en Colombia, ex secretario general de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), apuesta desde años por la refundación de Izquierda Unida como un movimiento político social de marcado perfil republicano y marxista. En la VIII Asamblea Federal, celebrada en diciembre de 2004, este abogado madrileño encabezó la alternativa a Llamazares y sólo las argucias de éste y sus corifeos impidieron que se convirtiera en coordinador general cuando la lista que encabezó y la que quedó en tercer lugar sumaron el 51% de los votos de los delegados.

    - ¿Cómo valora la preparación de la IX Asamblea Federal de Izquierda Unida?

    - Ha sido un proceso positivo dentro de la gravedad de la situación de IU y de la urgente necesidad de refundar el proyecto. Los distintos sectores que han confluido en torno al denominado “Documento de los 100”, denominado también “Por una IU Anticapitalista y Republicana” han sabido dotar al proceso de preparación de la IX Asamblea de un contenido político que pareciera que eluden otros sectores de IU, en especial el bloque denominado Nacional II (encabezado por las direcciones de la federación de Madrid y de Esquerra Unida i Alternativa, referente de IU en Cataluña).

    Resulta sorprendente que presuntos actores políticos, dirigentes “de toda la vida”, tengan miedo a exponer y discutir propuestas políticas en esta Asamblea. Resultó bochornoso el acuerdo antipolítico tomado en el Consejo Político Federal de IU del pasado mes de junio entre dos sectores minoritarios de IU (N-II y “IU Abierta”, el sector afín a Llamazares) para impedir que en esta Asamblea, como en cualquier otra o en cualquier congreso de cualquier partido político democrático, hubiera un solo documento marco de discusión.

    Después del espectáculo de un Consejo Político Federal que aprueba un proceso anti metodológico fundamentado en tres “documentos marco”, asistimos al más bochornoso espectáculo de que estos mismos sectores se han paseado por las asambleas de base y regionales intentando impedir la discusión de cualquiera de los tres documentos con el falsario argumento de que dicha discusión no contribuía a la construcción de acuerdos internos: la antipolítica. Quienes rechazan que una organización política discuta y debata sobre política parecen interesados únicamente en el control de los aparatos y las burocracias, se invalidan a sí mismos como dirigentes y como alternativa de poder tanto interno como social.

    ¿Cómo puede pretenderse ejercer acción política sin tener un programa político, un mensaje claro que enviar a la sociedad? ¿Cómo podemos evitar repetir los mismos errores que nos han llevado a la actual situación si no analizamos cuáles han sido dichos errores? El análisis de nuestros errores no equivale a búsqueda de responsabilidades, siendo esto último lo que sin duda preocupa a quienes han capitaneado IU hacia el actual desastre y pretenden ahora obviar este hecho, cargando todas las responsabilidades, de forma oportunista e injusta, únicamente en Gaspar Llamazares.

    A pesar de ello, el debate político se ha realizado, se han conocido distintos puntos de vista y la necesidad de la refundación del proyecto de izquierda transformadora y alternativa que debe ser IU ha quedado refrendada por amplios sectores de la organización. ¿Cómo hacerlo? Nadie tiene la fórmula mágica, pero es obvio que la refundación pasa por la democratización interna, el respeto a todas las ideas y a todos los militantes, así como a las normas estatutarias de convivencia, por la clarificación de una propuesta política y de un mensaje social que concrete la anterior y por un proceso de fortalecimiento de las estructuras federales frente a los intentos de desmembración confederalista en la practica cotidiana, auspiciados por diversas “taifas” y “baronías”

    Además, los comunistas hemos mostrado nuestro compromiso con la necesaria articulación de amplias convergencias internas con otros compañeros y compañeras no comunistas con los que coincidimos en la estrategia de refundación de IU para la transformación social. No creo que exista un bloque más plural que el conformado por el “Documento de los 100”, lo que es garantía de viabilidad del proyecto de IU como amplio movimiento político y social, espacio de convergencia de las más dinámicas fuerzas sociales y políticas que en España apuestan por la transformación social.

    - ¿Qué clima percibe entre los militantes y cuadros medios de IU?

    - Un clima de expectativa y esperanza, pero también de prevención y desconfianza, porque han sido muchas las veces que la dirigencia de IU ha defraudado a la organización al no saber estar a la altura de lo que se esperaba de ella, optando siempre por propuestas de escaso recorrido político y apaños fraguados entre el establishment interno con más trienios en la dirección, siempre envuelto en la falacia demagógica del “necesario consenso”, consenso respecto a la construcción del cual los dirigentes “salientes” de IU han hecho bien poco en el último periodo, asumiendo en la práctica la dinámica de gobernar un 50% de la organización frente al otro 50%.

    Creo entender que la militancia y los sectores sociales que se identifican con nuestro proyecto quieren acuerdo interno, pero quieren previamente claridad en los discursos y propuestas políticas construidas por las distintas corrientes y posiciones internas, como requisito esencial para la construcción de una síntesis de trabajo.

    - ¿Qué le parece la decisión de Gaspar Llamazares de dimitir justo antes de la Asamblea para evitar presentar el informe político sobre su gestión?

    - Respetando los estados de ánimo y los análisis personales de cada quien, no parece lo más adecuado que quien ha sido coordinador general durante estos cuatro años no presente la correspondiente rendición de cuentas a la asamblea soberana de la militancia. Pero aún más inadecuado me parece que la dimisión oficial se efectúe y anuncie no en el órgano político que lo eligió y del que ha sido coordinador general, sino en una federación de IU, que además resulta ser la única con delegación monocolor en esta Asamblea Federal, ni un solo delegado que no esté adscrito al denominado “sector gasparista”. Sorprendentemente, los militantes de IU-Asturias piensan todos de la misma manera, no hay distintas posiciones políticas entre ellos, no existe pluralidad. Desde luego, la actual IU de Asturias no es el modelo de pluralidad y convivencia democrática que demanda la izquierda transformadora de este país y no es un modelo que podamos exhibir orgullosos ante nadie.

    - Por lo que transmiten los medios de comunicación, la organización llega dividida en tres grandes sectores. ¿Es posible alcanzar una síntesis política durante los trabajos de la IX Asamblea?

    - La actual pluralidad de IU se articula en torno a dos propuestas políticas y una opción de poder que a fecha de hoy se presenta sin contenido político alguno (N-II), que nos recuerda a aquéllos que, al final de cada congreso del PCE de la era “carrillista”, contaban y preguntaban: “¿Quiénes hemos ganado?”. Respecto a estos últimos, aún están a tiempo de reflexionar sobre si optan por construir una pluralidad aportando una propuesta política concreta (la que ellos decidan, pero aportando alguna) o mantienen su opción de “vender” a sus delegados y cuadros al que más espacios de poder les ofrezca. La pluralidad que representa “Una IU Anticapitalista y Republicana” defiende la necesidad de integrar en la futura dirección a todas las opciones “políticas”, pero no contemplamos alianzas tácticas con quienes no representan opciones políticas, con quienes insisten en presentarse en esta Asamblea como “mercenarios políticos” a disposición del mejor postor, dispuestos a apoyar a quien más les ofrezca para el mantenimiento de sus estatutos personales de dirigentes dentro de la organización.

    Sentado lo anterior, el debate político en esta Asamblea bascula entre dos posiciones: la defendida por el sector denominado “Una IU Abierta” o gasparista y la opción representada por “Una IU Anticapitalista y Republicana”. Ambas propuestas tienen sustanciales diferencias en el análisis de la actual situación económica y política, fundamentalmente respecto al cuestionamiento radical del sistema capitalista que nosotros formulamos y la necesidad de apostar por una vía propia de profundas transformaciones sociales y políticas para nuestro país, que nosotros defendemos, frente a una opción avalada por la dirección saliente de IU (N-II incluida) que opta por influir en las políticas socialdemócratas y liberales impulsadas por el Gobierno del PSOE para hacerlas más “amables”.

    Nuestro convencimiento de que IU debe ser un movimiento político y social amplio donde quepan todas las expresiones de la izquierda social y política de este país mas allá del liberalismo nos permite convivir con esta opción e incluso trabajar conjuntamente con ella en torno a la centralidad de una propuesta política, la que venimos defendiendo, que entendemos ha sido y va ser la opción estratégica más defendida en la Asamblea Federal. Incluso aunque no resultara mayoritaria, no cabe duda de que la síntesis dialéctica entre las dos propuestas políticas confrontadas en esta Asamblea es posible, es factible y vamos a conseguirla, por lo que la futura estrategia política de IU será aquella cohesionada en torno a esa síntesis estratégica.

    - ¿Cuáles son los puntos esenciales del documento político que ustedes defenderán en la IX Asamblea?

    - En primer lugar, una critica contundente y radical al sistema capitalista en general y a su fase de globalización neoliberal en particular por haberse acreditado su incompatibilidad con el bienestar de la humanidad, la paz entre los pueblos y la sostenibilidad del planeta. A partir de ahí, apostamos por la construcción del Socialismo del Siglo XXI, que debemos edificar sin formulas preestablecidas, entre todos los sectores democráticos, de progreso y de izquierda alternativa y transformadora de nuestro país y de toda Europa. Creemos que hoy la centralidad de nuestro análisis de la realidad debe ser el mundo del trabajo y la sostenibilidad de un planeta, con recursos suficientes pero escasos, que es patrimonio de toda la humanidad, no del capital. Optamos por la construcción de un Estado más democrático, en el que la democracia sea participativa y no sólo representativa, en el marco de una republica federal en la que los pueblos de España se sientan copartícipes de un proyecto común de Estado.

    Para lograrlo, es fundamental que IU se refuerce, se refunde y se relance con un carácter abierto y democrático y como un movimiento político y social que sea el lugar de convergencia programática de todos los sectores políticos y sociales que aspiran a una sociedad más justa. Una organización en la que militar sea estimulante y en la que la militancia dedique su tiempo de actividad a hacer política, no a permanentes conflictos y peleas internas. Todos los militantes de IU somos compañeros en el sentido del término utilizado por Máximo Gorki en su literatura, es decir, prácticamente hermanos de lucha y así debemos tratarnos, al margen de que tengamos distintos puntos de vista. Nuestro compromiso democrático con la construcción de síntesis y puestas en práctica de las mismas es la única garantía para el éxito de nuestro proyecto político.

    - Hasta la primavera de 2011, cuando se celebren las próximas elecciones municipales y autonómicas, no hay citas electorales trascendentales de ámbito estatal que sirvan de excusa para "cerrar filas". ¿Por qué plantean hacer una "Asamblea en dos fases"?

    - Nos habría gustado que esta Asamblea fuera la del compromiso inclaudicable con la refundación del proyecto, la que lanzara una nueva convocatoria social y política a la izquierda española, cuestionando radicalmente la actual realidad de IU. Ello no ha podido ser debido a la inercia “conservadora” interna, al temor al cambio radical que aún anida en una clase dirigente que no ha sabido situar a IU en el nivel de hegemonía política y social que le correspondería a la vista de la actual crisis del sistema.

    La máxima agustiniana “en tiempo de zozobra, no hacer mudanza”, que tan buen resultado le ha dado históricamente a la Iglesia católica, no parece la mejor fórmula para el relanzamiento de un proyecto de izquierda transformadora y alternativa. Pero no hemos podido llegar más allá que al compromiso, muy aceptado por la militancia, de abordar ese proceso de refundación en dos fases, una primera de clarificación política y adecuación del equipo dirigente (en la que ahora nos encontramos) y una segunda de lanzamiento de la nueva convocatoria social y política que debiera abrir un nuevo y amplio proceso de convergencia social entre la izquierda política transformadora y los movimientos sociales alternativos. Y esa segunda fase no podrá demorarse más de doce meses, doce intensos meses en los que habrá que apostar por la democratización interna de IU y por la renovación a fondo de sus estructuras si es que queremos tener la más mínima garantía de lanzar una propuesta de nueva convergencia social y política atractiva y sugerente para quienes objetivamente deberían ser parte activa de nuestro proyecto transformador.

    Que nadie se llame a engaños: ni la militancia de IU, ni la izquierda social va a permitir el fraude que en este proceso significaría intentar retrasar esa segunda fase hasta las próximas elecciones autonómicas y municipales. No sería ni ético, ni estético, ni inteligente: no llegaríamos a esas elecciones en condiciones de ser alternativa real de poder. Recuérdese que las últimas encuestas ya presentan una intención de voto a IU por debajo del 3%, superada incluso por UPyD.

    - Si las tesis que ustedes defienden quedan en minoría en la IX Asamblea producto de un pacto entre "notables" de los otros dos sectores para repartirse el escaso poder que tiene hoy IU, el escenario para muchos militantes y amigos de IU será desolador...

    - No contemplo esa posibilidad, porque de producirse será, simplemente, el fin de Izquierda Unida.

    - Los medios de comunicación han avivado, como era previsible, el debate personalista sobre quién será el nuevo coordinador general de IU. Usted encabezó la alternativa a Llamazares en 2004 ¿volverá a estar disponible para encabezar la refundación de IU desde la máxima responsabilidad política?

    - En esta primera fase asamblearia del proceso de refundación no necesitamos un coordinador/a general de IU, sino una coordinación colectiva que haga las tareas de la forma lo más diligente posible y ponga las bases para el relanzamiento de la nueva Izquierda Unida Republicana. Milito en la izquierda transformadora desde hace más de 25 años y seguiré haciéndolo ahora y espero que siempre, por lo que obviamente estoy disponible en IU, fundamentalmente como militante.

    Pero en esta ocasión el colectivo que apoya el denominado “Documento de los 100” ha creído más conveniente que sea el compañero Cayo Lara, actual coordinador de IU en Castilla La Mancha, quien encabece ese proceso y todos debemos apoyar al citado compañero en esa tarea. Nuestra opción requiere que la cabeza visible que encabece la actual fase de refundación pueda visualizar la necesidad del cambio a la vez que reunir el mayor consenso posible. Sinceramente, creo que todas esas virtudes en estos momentos quien mejor las personifica sin duda alguna es la compañera Marga Sanz, secretaria general del Partido Comunista del País Valencià, quien en mi opinión debería haber sido la cabeza de lista de la propuesta “Por una IU Anticapitalista y Republicana”, como resultado natural del proceso iniciado hace un año con la convocatoria de primarias para dilucidar el cabeza de lista en las ultimas elecciones generales. No obstante, no es mi opinión la que cuenta, sino la del colectivo y éste ha optado por el compañero Cayo Lara, quien tendrá el apoyo entusiasta de todos nosotros, y el mío el primero, para cumplir esa importante tarea.

    MÁS INFORMACIÓN:

    - Entrevista a Enrique Santiago del 17 de marzo de 2008, tras la derrota en las elecciones generales: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=64700

    - Entrevista a Enrique Santiago del 8 de agosto de 2006: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=35640

    - Entrevista a Enrique Santiago del 10 de diciembre de 2004, antes de la VIII Asamblea Federal de IU: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=8605

    “La IX Asamblea de IU elegirá entre una opción anticapitalista y republicana y otra subalterna del PSOE” | 13-11-2008 - 07:57:39 GMT 1 #

  22. Asamblea para organizar una respuesta popular contra el capitalismo

    Asamblea para organizar una respuesta popular contra el capitalismo | 28-11-2008 - 18:38:50 GMT 1 #

  23. Defiende "desmontar definitivamente el mito" de que España le debe al rey "la democracia y la libertad"

    El PCE se desvincula de la Constitución de 1978 y llama a una "ofensiva republicana"

    EUROPA PRESS

    El Partido Comunista de España (PCE) se ha desvinculado de la Constitución de 1978. A través de un manifiesto de su Secretaría de Movimientos Sociales ante el XXX aniversario de la Constitución Española, llamó además a desarrollar una "ofensiva republicana".

    En el documento, el PCE reconoce el "esfuerzo de millones de trabajadores y trabajadoras" durante los últimos treinta años, a pesar "haber visto año tras año mermados y pisoteados sus derechos, supuestamente recogidos en dicha carta magna".

    "Se han incumplido todos los títulos y artículos de derechos sociales, económicos, ambientales, se han recortado las libertades políticas y la calidad democrática esta bajo mínimos, y la parte social del pacto constitucional de la transición no se ha aplicado, como por ejemplo la planificación democrática de la economía o el derecho a vivienda, entre otros muchos", planteó.

    En este sentido, insistió en que los trabajadores han "cumplido con creces" trabajando mientras perdían poder adquisitivo y aumentaba su "precariedad". Por eso, recalcó que la Constitución se ha convertido en "papel mojado para los trabajadores y un bastión tras el que se escuda el poder político y económico, así como una Casa Real absolutamente opaca y que se vuelve a burlar una vez más del pueblo español subiéndose el sueldo hasta los 9 millones de euros".

    Así, el PCE consideró "roto el pacto Constitucional", ante lo cual manifestó su "desvinculación de la Constitución de 1978" y se situó "fuera del régimen político, económico y social actual, del que la oscura y reaccionaria Casa Real es la representante perfecta".
    Iniciativas republicanas en ayuntamientos

    "El PCE apuesta por el despliegue de un programa anticapitalista, federal y republicano, así como por un Proceso Constituyente a favor de una Tercera República cargada de derechos sociales, económicos y ambientales, de paz y amistad con los pueblos, y con una democracia participativa de calidad", explicó.

    Por ello, el PCE hizo un llamamiento a todos los cargos públicos de izquierdas, con "sentimiento y concepción" republicana del país, y concretamente a sus militantes, a que se sumen a la Red de Municipios y Cargos Públicos por la Tercera República, trasladando a sus plenos municipales mociones exigiendo un Proceso Constituyente.
    El PCE llamó también a la ciudadanía -especialmente a sus militantes y simpatizantes- a impulsar iniciativas republicanas en sus Ayuntamentos .

    El PCE inicia de este modo una "nueva etapa libre de ataduras", por lo que reclama a toda su militancia y cargos públicos que actúen en "coherencia desarrollando una actividad alternativa al actual sistema y conectando con las redes y los colectivos alternativos, transformadores, y los que trabajan a favor de la República".

    El documento agrega llama también a la ciudadanía a emprender la ofensiva republicana en todos los frentes y a "desmontar definitvamente el mito de que al rey le debemos la democracia y la libertad, porque si en este país se disfruta de las actuales cotas de libertad es gracias a quienes durante años fueron perseguidos, torturados y encarcelados por luchar por ellas y no a quien las mostraron como una generosa concesión del franquismo y sus herederos".

    El PCE se desvincula de la Constitución de 1978 y llama a una Ofensiva republicana | 06-12-2008 - 19:16:25 GMT 1 #

  24. Una reflexión político-cultural sobre la crisis

    Joaquín Miras
    Espai Marx

    Fue muy interesante el debate que introdujo al final de la reunión [Josep] Bel, y deseo seguir un poco. Para situar a los que no pudieron estar. Josep contaba de las posiciones de los distintos grupos políticos, de las consignas-vanguardia que se planteaban, los recelos entre ellos, las convocatorias que han estado lanzando sin que apenas tengan repercusión. Creo que todos esos grupos son los restos del naufragio, que han seguido vivos hasta ahora porque no había surgido nada nuevo, ninguna condición nueva había aparecido, y que tiene los mismos vicios autoritarios, los mismos sectarismos, el mismo desprecio hacia la mayoría de la gente y sus opiniones que las fuerzas políticas triunfante. Todos se han basado en la misma teoría de elites, y creen ser cada uno y por su parte, la sal de la tierra, pero es la gente, en todo caso la que extiende el documento acreditativo de ser tal cosa y no el secretario general. Y la gente ya ha emitido su veredicto: ni caso. Claro, la gente “está enajenada…”

    Pero creo que ahora han cambiado muchas cosas, estamos ante el inicio de un proceso que va a ser larguísimo, muy largo, no sabemos cuán largo sea, pero mucho y que una vez termine, difícilmente nada vaya a ser como ahora es, y que por tanto, las cosas que podían ser sensatas de hacer hace un año, aunque fuese para no aburrirse, ya no tiene sentido

    Me refiero a la crisis y me estoy metiendo mucho en política. Normalmente siempre me ha costado tratar directamente de política. No soy nada lúcido al respecto. Pero sí creo que ahora estamos de verdad y de lleno, en una crisis Yo nunca había creído en esto de la crisis, al menos desde la universidad y las primeras lecturas marxistas. Como hablábamos Alejandro y yo durante el viaje de vuelta. Recuerdo que dejé de creer que eso de las teorías de las crisis fuera algo sensato de tener en cuenta en 1973… porque, se dijo, aquella era una crisis de pelotas… y nada; recordáis, el petróleo, la OPEP, el dólar flotante –“fin de Breton Woods”- y la doctrina que se elaboró fue: que el estado capitalista tenía recursos financieros para evitar los daños de la crisis. Y bueno, tras el 73, en las décadas siguientes las casas se llenaron de nuevos cachivaches, las calles de coches cada vez más potentes, las tierras de autopistas, los cielos de charters y se generalizó, no ya las vacaciones sino el irse a Cancún y esas cosas. Para mí la crisis debía ser algo que explicase las condiciones de posibilidad de un ciclo revolucionario, y cuando quedó convertida en esos ásperos debates entre “economistas marxistas” que discutían con calor mientras metían el picatoste en la taza de chocolate, dejó de parecerme útil. Así que yo, eso de los ciclos, bueno, me parecía lo de los adventistas del séptimo día en un mundo con semanas de seis días. Sí que las cosas iban mejor y peor etc, pero la crisis no debía ser una teoría sobre la cuenta de resultados y el comercio mundial, sino una teoría para la política. Por lo demás descubrí que Marx no era un economista sino un revolucionario y que la teoría del valor trabajo sirve para denunciar que la riqueza de los magnates es sustancia humana reventada, pero que no sirve –ni lo pretendía- para calcular el precio de unos calcetines y que ese libro que se titula precisamente crítica de la economía, podía ser considerado con más sensatez una ontología crítico filosófica sobre del ser humano y sus destinos bajo el capitalismo que un manual de eso que se llama economía en cualquier faculta

    Pero ahora sí hay una crisis económica. Y, me puedo equivocar como un burro, pero esto va a ser muy largo, muy duro, terrible, y cuando termine, nada será como antes. Por primera vez me atrevo a escribir algo que no creo haber escrito nunca –al menos desde que dejé la universidad-: condiciones objetivas. Han cambiado las condiciones objetivas. Cosas que podían ser sensatas hace un año ya no lo son. No es sensato aguantar las fugas consignistas de las mini vanguardias que son restos de una izquierda inexistente, conservados gracias al formol de que no había nada nuevo. Todo eso es pasado, y si surge lo nuevo, le toca morir Ni es sensato buscar arrimos ni amistades entre los institucionales.

    Hay que tener paciencia, y ahora, creo, paciencia significa paciencia, no “hay que joderse no se puede hacer otra cosa, así que matemos el tiempo. Porque en el próximo largo periodo de crisis, a medida que la gente se vaya convenciendo de que los gobiernos no pueden sacarlos de la crisis y que esta crece comenzará la movilización de la gente. Y la crisis va a durar mucho la clase dominante ni tan siquiera sabe cómo salir de ella. No tienen alternativa. Probablemente porque esta pase por un feroz ajuste de cuentas en el núcleo del capital financiero, en que una gran parte sería destruido –eso era lo que ocurría como salida de crisis- pero ahora todo sea un intento de evitar eso con el dinero de los pobres. Pero eso no es salida. Y eso repercute en la economía productiva, etc. Pero si no hay un proyecto de salida elaborado por ellos, que por duro que sea –y por mucho que cargue las cuentas a otros- sea una salida, ellos no están en condiciones de restablecer la situación de hegemonía. “hegemonía”: el rico me explota, me saca las entretelas, pero al menos se puede ir viviendo… y se vive mejor, incluso, que antes. La gente poco a poco irá haciendo la experiencia de que “no se puede vivir”, de que sus expectativas de ahora hace 20 meses ya no serán.

    No es ahora el momento de perder la paciencia. Porque la gente se irá incorporando a la movilización. Todos tendremos que aprender. La gente, aprender que esta situación es gravísima y su vida luego ya no será la misma. Nosotros, los que queramos ser útiles a la gente y ayudar a que se estabilicen organizaciones también. Las consignas y propuestas de acción política buenas en cada momento van a ser no las más fantasiosas y audaces sino las que conecten en cada momento con la experiencia de la gente, con su percepción y con su grado de organización Comentábamos que el NEW DEAL fue una consigna acertada porque era la que la mayoría de la sociedad popular de los EEUU, con el mayor movimiento obrero organizado de la historia a su cabeza sintió como suya. Se podían haber extraído del catálogo de alternativas otras, y hubo quienes los hicieron, y solo incordiaron. Lo mismo la ruptura democrática. Se podían haber pensado otras más audaces y en abstracto, la consigna de Ruptura era moderada…pero era la que era sentida como válida por el sector que se movilizaba, como la posible para sus fuerzas… lo mismo la idea de República en 1931, como tantas veces nos ha recordado Joan, frente a los vivas a los soviets de nuestros abuelos del PCE

    Tratar de que hagamos debates sobre posibilidades alternativas, sobre posibles proyectos, etc. favorecer el grosor cultural de ideas, el bagaje cultural de ideas que en su momento puedan entrar en el nuevo movimiento es, por ahora –sigue siendo- la tarea, y luego, en la medida en que la gente se organice, estar y formar parte de la percha que verdaderamente ayuda a que la gente se organice, y que ayuda a sintetizar sus ideas sus experiencias, sus deseos. Garantizar que las nuevas experiencias puedan ser reflexionadas con el mejor legado intelectual que seamos capaces de incorporarle a lo que nazca –organicidad, sí, vanguardismo, no- El programa de lo que nazca deberá ser, será, consecuencia de lo que la gente vaya pensando, sintiendo, experimentando. De los éxitos que el movimiento experimente –nunca de sus derrotas: nada sale del cuanto peor mejor-. De la capacidad e inteligencia que tengamos de aprovechar la debilidad del enemigo y la fuerza propia, de la capacidad de no cometer errores, de no dejarnos poner a tiro de su todavía gigantesco poder

    Si se produce lo que pienso que va a ocurrir, el panorama político cambiará radicalmente. Porque en la medida que tenga éxito lo que nazca, si bien no creo que seamos capaces de derrotar al capitalismo, sí al menos caerán los actuales regímenes políticos , el proyecto “Europa” de las burocracias oligárquicas, el sistema de partidos políticos turnantes. Todo ese entramado canalla neoliberal que nos domina, desde Trichet y Barroso a Zapatero. Se abrirá paso una nueva democracia…la ciudadanía existirá, la gente se habrá constituido en ciudadanía soberana, pues eso es el nombre que recibe una gente que delibera y se moviliza. De fracasar esto, se producirá una terrible involución. El fracaso vendrá como consecuencia de la violencia represora que las fuerzas institucionales ejercerán, ya comienzan a ejercer. Bel contaba persecuciones de dirigentes sindicales de una dureza nueva, CCOO instrumento de desmovilización activa etc., a cara de perro. Bel dijo en dos ocasiones: “habrá muertos” –nuestros, claro-. Ellos saben mejor que nosotros que el ciclo que la época nueva va a ser muy dura y están, creo, tratando de segar a ras todo lo que hay y desde ya, para evitar la existencia de instrumentos organizativos. El triunfo de esas políticas reaccionarias, en caso de que tengan éxito, habrá transformado a las fuerzas que las apliquen en algo siniestro, los habrá "reaccionarizado" y corrompido en grado extremo, ya no serán mafias, sino fuerzas represoras

    Una primera cosa que sí veo clara. El sindicalismo que se ha mantenido independiente va a tener una importancia capital, capital, en la nueva etapa. También va a ver y sentir cómo lo intentan crujir. Van a darse las condiciones de que el proyecto de COBAS, de crear una gran central tenga condiciones objetivas. No sé si en el 9 o en el 12…porquen siempre he sido muy incapaz de esas cosas, pero sí creo que esto va para muy largo y muy duro.

    Creo que habrá que aprender a recuperar discurso político, ciudadanía republicanismo, forma nueva de pensar el estado y las forma de relación con el estado. Nuevas formas de relación entre las gentes y los instrumentos políticos

    Pero nuestro proyecto es , y hay condiciones objetivas, hacer que a medida se genera la crisis social, como consecuencia de la económica, cuaje una Linke. Podemos ser más exigentes que un simple partido res publicano de ciudadanos, y dejar de lado el “partido anticapitalista”.Contaba Alejandro que Pere Solá, estaba en contra del proyecto de privatización de la universidad que se oculta bajo lo de “Bolonia”. Universidad pública, universidad que haga ciencia fundamental… ese hombre ha debido de estar en CUI… pues hoy es objetivamente, por ser antiliberal, un antisistema –en el sentido verdadero de la palabra, no en el sentido de los cuatro violentos tirapiedras pirados que llevan pantalones pitillo- : la Linke

    La Linke cuaja en Alemania como consecuencia de unas extraordinarias condiciones que se producen en Alemania tras el 89, la exclusión y persecución de sectores populares que quedan fuera del régimen, la pobreza económica, la pérdida de asistencias sociales, de puestos de trabajo, el maltrato y el desprecio. etc cataclismo nacional que se parece bastante –probablemente en reducido- al que hoy se nos echa encima. Esas condiciones son las que hacen que una persona que sea de veras socialdemócrata esté fuera del sistema. Que una persona que esté por la políticas públicas para el pueblo, que una persona que no acepte el liberalismo, esté fuera del sistema. La Linke, fuerza de izquierda que además trate de vertebrar en su entorno a la mayoría de las clases populares machacadas por una crisis generada por el neoliberalismo y de laque se quiere salir con programas liberales. Se trata de tener claro quién es el enemigo, el neoliberalismo del gran capital, y que los demás son aliados, son pueblo. Es la idea de los frentes populares…y del PSUC, partido frente, alianza popular con un programa, batir la dictadura. No batirla es lo que lo destruye, Partido que se construye y nace cuando las condiciones objetivas posibilitan, obligan a que socialdemócratas y comunistas coincidan en un programa. Si se consigue liquidar al enemigo combatido, la correlación de fuerzas nueva …Hoy creo, se darán las condiciones objetivas para que se tengan que unir fuerzas comunistas socialistas y socialdemócratas verdaderas, y otras democráticas que son también de izquierdas, defensoras de la pequeña propiedad y otras que son empresariales, en un programa de movilización. De MOVILIZACIÓN, de defensa de derechos democráticos …Todo eso está por verse, desde luego, pero lo que sí estoy convencido que vamos a ver y vivir –y nos va a `pasar por nuestras costillas – es una larga durísima crisis económica.

    Cuando uno escribe sobre cosas así, la tentación es guardar el borrados y “mejorarlo”. Pero eso es querer hacer fuertes los argumentos a base de reescritura y retórica. Prefiero enviar así el texto y que sirva para debatir entre nosotros.

    Una reflexión político-cultural sobre la crisis | 08-12-2008 - 09:36:39 GMT 1 #

  25. El futuro de la izquierda en Europa: ¡hay que salir del dilema y acabar con la fatal tradición de los compromisos nauseabundos!

    Oskar Lafontaine
    Sin Permiso

    Discurso de Oskar Lafontaine en el acto de apoyo al incipiente Partido de la Izquierda en Francia celebrado la semana pasada en París.

    ¡Señoras, señores, queridos camaradas!

    Es un placer para mí haber venido a París para dirigirles unas palabras, en el momento en que os disponéis a reconstruir en Francia un nuevo partido de izquierdas que merecerá verdaderamente este nombre. En Alemania, venimos de realizar este paso con gran éxito. Y es fruto de esta experiencia que he venido aquí a animarles a tomar el mismo camino. Sé muy bien que la constelación de partidos políticos alemanes no es comparable a la situación francesa. Pero hoy, las sociedades francesas y alemanas no difieren de forma fundamental la una con la otra. Los problemas económicos, políticos y sociales que se planteaban en nuestros dos países son ampliamente idénticos. No veo por lo tanto razón mayor para que un nuevo partido de izquierda no tenga las mismas oportunidades de éxito en Francia que en Alemania.

    Ahora que Die Linke existe desde hace un año y medio, los sondeos serios le dan un 12 o 13% a nivel nacional. Tengo que reconocerles que estoy sorprendido yo mismo de este éxito, a pesar de que estas cifras no reflejan la verdadera amplitud de nuestra influencia política. Por sí sólo, el hecho de que estemos aquí, el hecho de que exista en Alemania un partido con un perfil político y reivindicaciones sociales claramente de izquierda, este sólo hecho ha cambiado la orientación de la política alemana. Y no soy solo yo quien lo afirma. Casi todos los periódicos alemanes, sean de izquierdas o de derechas, que se alegren o que lo deploren, opinan lo mismo. La mayoría de ellos están de acuerdo en escribir que somos nosotros, la "LINKE", que encarnamos el proyecto político más exitoso de las últimas décadas, que somos nosotros quien en el fondo definimos cada vez más la agenda política de Alemania, que somos nosotros que obligamos al resto de partidos a reaccionar. Si reaccionan, si se hacen suyas algunas de nuestras reivindicaciones, es por miedo al electorado. Y si el neoliberalismo, tan virulento desde 1990, está desapareciendo en Alemania, es debido en gran medida a nuestra presencia parlamentaria.

    Queridos camaradas, es evidente que la construcción de un nuevo partido de izquierdas no hubiera podido tener éxito si las condiciones exteriores, es decir, la situación política y social de Alemania, no hubiera sido favorable a este proyecto. Es por lo tanto esta la primera razón de nuestro éxito. Mientras todos los partidos políticos del oeste de Alemania se disputaban el "centro" y preconizaban una política económica neoliberal, la mayoría de la población alemana deploraba la falta de equilibro social resultante de esta política. El vacío en la izquierda del espectro político pedía tan solo ser rellenado. No hay nada más eficaz que una idea que encuentra su época.

    La segunda razón de nuestro éxito es sin duda la unión de las fuerzas y las organizaciones políticas que se definen a si mismas a partir de una posición crítica hacia el capitalismo.

    La tercera razón, que es quizá la más fácil de conseguir, ya que tan solo depende de nosotros mismos, aunque no por ello es la menos importante, es dar al nuevo partido un perfil claro, diferenciable con relación a la uniformidad de los demás. No perderé la posibilidad de concretar este punto más adelante, pero quisiera abordarlo desde una perspectiva histórica. Es útil a veces recular un paso para tener una mejor perspectiva del conjunto.

    Al principio de mi carrera política, hace unos cuarenta años, las posiciones de los partidos políticos de izquierdas en Europa eran aún relativamente claros y sus misiones bien definidas. No había aún esta uniformidad centrista que los grandes partidos muestran hoy en día. Incluso en Alemania, donde el SPD, en Bad-Godesberg, decidió aceptar el capitalismo, la izquierda y la derecha eran claramente diferenciables para los electores. El SPD había renunciado al marxismo, es cierto, pero había conservado a pesar de ello la idea de reformar el capitalismo, de buscar la famosa "tercera vía" entre el comunismo y el capitalismo. Lamentablemente, ese ideal reformador fue enterrado bajo los escombros del muro de Berlín.

    En Francia, las posiciones de los partidos de izquierda eran aún más claras, no solo del lado comunista, si no también del socialista. Por causa de su apoyo a la guerra colonial en Algeria, la SFIO había perdido a finales de los 60 toda legitimidad como partido de izquierdas. En 1971, en el Congreso d´Epinay, un nuevo partido socialista se forma bajo la dirección de François Mitterrand. El programa de este nuevo partido socialista francés difiere considerablemente del que los socialdemócratas alemanes habían elegido hacía una década: es anticapitalista, es crítico con la OTAN y es favorable a las alianzas con el partido comunista: todo aquello que no contiene el programa del SPD. Por lo tanto, en la Internacional Socialista, el debate enfrentó a Épinay contra Godesberg. Soy alemán, pero no les escondo que mis simpatías estaban del lado de Épinay.

    Comparto por lo tanto, queridos camaradas, sus decepciones, ya que a pesar de este programa teóricamente anticapitalista, la política llevada a cabo por el gobierno Mitterrand no fue de ningún modo más anticapitalista que la del gobierno socialdemócrata en Alemania. Ya sea en Inglaterra, Alemania, España, Francia o en cualquier lado, la brecha entre la teoría y la práctica política es sintomática para la historia del socialismo del oeste de Europa. Casi siempre y casi en todas partes, los dirigentes de los partidos socialistas han soltado sus principios cual lastre, a menudo contra la voluntad de la masa de militantes, a cambio de una cartera de gobierno.

    Y aquí está el gran dilema de los partidos socialistas: el haber formulado, por así decirlo, los principios de oposición de Épinay y los principios de gobierno de Godesberg. La historia de los partidos socialistas de Europa occidental en el poder es una larga lista de compromisos podridos. Queridos camaradas, hay que salir del dilema y romper con esta tradición fatal del compromiso podrido! Para un partido de izquierdas, los principios del gobierno deben siempre ser los mismos que los principios de oposición. Si no, desaparecerá más rápido de lo que ha llegado.

    Fijaros en Italia, fijaros en España. La lección que la izquierda puede aprender es que las últimas elecciones en estos dos países no puede ser más clara: la Izquierda Unida marginada, la Rifondazione Comunista eliminada. Estos dos partidos han tenido que pagar tan cara su participación en el gobierno porque se fundamentaba en el compromiso podrido! Es muy absurdo, efectivamente, dejar un partido por motivo de su línea política, de construir un nuevo partido, y después formar una coalición de gobierno con el partido que acaba de abandonar los fundamentos de su política, motivo por lo cual se le abandonó. Los electores no aprecian nada este tipo de bromas, y no están equivocados.

    Queridos amigos, si la izquierda pierde su credibilidad, pierde su razón de ser. Es por ello que mi partido, la "LINKE", ha tomado medidas para corregir esta tendencia fatal de los dirigentes hacia el compromiso político del que he hablado. Las decisiones sobre los grandes principios de nuestro programa deben ser tomadas por el conjunto de los militantes del partido y no solo por una asamblea de delegados.

    Es decir, no aceptaremos las donaciones que sobrepasen una determinada cantidad, una cantidad relativamente baja. Y creedme, no es la actitud del que rechaza algo porque igualmente no lo va a obtener. Es simplemente que no queremos ser corrompidos. La corrupción política es una desgracia de nuestra época. Y lo que llamamos donación no es a menudo más que una manera legal de corromper. La victoria electoral de Barak Obama es una buena noticia, puesto que la política del presidente Bush y de su partido era insoportable. Pero visto las enormes sumas que el capital americano ha invertido en la campaña electoral del nuevo presidente, soy muy escéptico en relación a su futuro como reformador. El capital no da nunca sin pedir.

    Vayamos pues al perfil programático que un partido de izquierdas debe tener en mi opinión. He dicho antes que mis simpatías, hace cuarenta años, estaban del lado de Épinay y no de Godesberg. Pues bien, lo están aún. Lo son quizás más que nunca. El espíritu anticapitalista que ha animado a la izquierda francesa en los años 70 aún se impone. Es cierto que una opinión pública manipulada al servicio del capital nos sugiere a través de todos los medios que la globalización debería haber cambiado completamente las cosas, que el anticapitalismo está completamente superado por la historia. Pero si analizamos el proceso económico y social que se desarrolla bajo nuestros ojos objetivos, nos damos cuenta que la globalización no ha disipado sino agravado los problemas sociales y las turbulencias económicas causadas por el capitalismo. Si comparáis los escritos de Karl Marx a propósito de la concentración de capital, del imperialismo o de la internacionalización del capital financiero con las tonterías neoliberales propagadas hoy en día, constataréis que este autor del siglo XIX es mucho más actual y iluminador que los ideólogos del neoliberalismo en boga.

    Queridos amigos, más que nunca el anticapitalismo está de moda, ya que el imperialismo, al principio del siglo XXI, es aún real. Y la OTAN está instrumentalizada a su servicio. Antes concebida como una alianza de la defensa, la OTAN se ha convertido hoy en día en una alianza de intervención bajo la dirección de los Estados Unidos. Pero la izquierda no puede preconizar una política exterior que tenga como objetivo la conquista militar de los recursos y los mercados. No aceptamos el imperialismo beligerante de la OTAN, que interviene en todo el mundo violando el derecho internacional. Estamos a favor de un sistema de seguridad colectivo donde los socios se defiendan entre ellos cuando sean atacados, pero se abstienen de toda violencia que no esté conforme al derecho internacional.

    En Alemania, la cuestión de las intervenciones militares (ya fuera en Kosovo o en Afghanistan) es una línea de demarcación clara entre mi partido (DIE LINKE) y todos los demás partidos, incluido el SPD. Somos intransigentes con ello y nuestra participación en un gobierno favorable a las intervenciones militares de la OTAN es inconcebible. LA cuestión de la guerra o de la paz ha sido de hecho desde siempre una razón de escisión en el seno del socialismo alemán. Ya en 1916, bajo el impulso de Rosa Luxemburgo y del Karl Liebknecht, la guerra dividió a la socialdemocracia alemana en dos partes. Y no fue solo en Alemania que la izquierda estuvo lúcida. Os recuerdo las palabras de Jean Jaurès, que dijo que "el capitalismo lleva consigo la guerra igual que las nubes la tormenta". Camaradas, si queremos un mundo en paz, hay que civilizar el capitalismo.

    Contra la ideología de la privatización preconizada por los portavoces del neoliberalismo, mantenemos la idea de una economía pública bajo control democrático. Preconizamos una economía mixta donde las empresas privadas, mayoritarias, costeen a las empresas nacionalizadas. Sobretodo las empresas que traduzcan necesidades fundamentales para la existencia de la sociedad; el sector energético, por ejemplo, o incluso el sector bancario en la medida en que son indispensables para el funcionamiento de toda economía, deben ser nacionalizados.

    Volveremos a poner a la orden del día la cuestión de la autogestión obrera o de la participación de los empleados en el capital de su empresa, cuestión que parece hoy olvidada.

    Luchamos contra una política de la deconstrucción social que da prioridad a los intereses de los inversores y que se ríe de la injusticia social creciente, de la pobreza de muchos niños, de los salarios bajos, del despido en los servicios públicos, de la destrucción de los ecosistemas. Luchamos contra una política que sacrifique en favor de los rendimientos del capital financiero lo que queda de una opinión pública deliberativa. No aceptamos la privatización de los sistemas de protección social, ni la privatización de los servicios de transporte públicos. No aceptamos tampoco la privatización del sector de la energía y aún menos la privatización del sector público de la educación y de la cultura. Nuestra política fiscal quiere devolver al estado los medios para cumplir con sus funciones clásicas.

    Hoy, las fuerzas motrices del capitalismo no son los empresarios, si no los inversores financieros. Es el capital financiero el que gobierna el mundo y el que instaura globalmente una economía de casino. La crisis de los mercados financieros era pues previsible, esperada por los expertos. Y a pesar de ello los gobiernos no han hecho nada para impedir esta crisis. En los Estados Unidos y en Gran Bretaña, las élites políticas han juzgado útil la especulación desenfrenada. Y el continente europeo se ha inclinado ante dicho juicio. Incluso durante los períodos en los que la mayoría de gobiernos europeos estaban formados por partidos afiliados a la Internacional Socialista, ninguna medida fue tomada. La pérdida de una visión crítica frente al capitalismo ha hecho fracasar lamentablemente en toda regla la política oportunista de los partidos socialistas y socialdemócratas. Si hacía falta una prueba de dicho fracaso, la crisis actual de los mercados financieros nos la da.

    Y si hacía falta una prueba de que nosotros, la izquierda crítica, no somos regresivos, que no pescamos los remedios a los males de hoy en el pasado, como nos lo reprochan constantemente los liberales y los conservadores, si hacía falta una prueba, pues esta crisis nos la brinda también. Desde el principio de los años 90 y la posterior globalización, la izquierda, incluido yo mismo, no para de reclamar la reglamentación de los mercados financieros globales. Pero la opinión pública neoliberal se ha reído de nuestras opiniones supuestamente regresivas. Que la lógica de la globalización no era compatible con una reglamentación fue lo que se no dijo. También que sobretodo no se debía poner travas al libre comercio y al libre flujo transnacional de capitales; que toda reglamentación era una solución pasada de moda, regresiva. Y ahora, que hacen los neoliberales en América del Norte y en Inglaterra, que hacen los conservadores en Alemania y Francia? Pues bien, pretenden reglamentar. Los que nos han acusado de regresión política cuando pedíamos la nacionalización de algunos sectores bancarios para evitar la crisis, que hacen ahora? Pues bien, hacen ver que nacionalizan los bancos en nombre del futuro.

    Ahora, se socializa las pérdidas y se hace pagar a los grupos más vulnerables de la sociedad por la fallida del sistema. Ahora, se organizan pomposas cumbres internacionales para reglamentar los mercados financieros. Pero no somos unos inocentes: todo ello es palabrería. Cerrarán el casino? Ni lo penséis! Cambiarán simplemente de forma radical las reglas de juego en el interior del casino? Claro que no! Lo que harán, es elaborar con gran fracaso verbal un nuevo código de comportamiento para croupiers. Nada va a cambiar realmente.

    Su queréis cambios, camaradas, hay que reconstruir la izquierda, en Alemania, en Francia, en todas partes por Europa. La experiencia alemana nos enseña que una izquierda europea reorganizada y fuerte puede hacer cambiar las cosas obligando a los demás partidos a reaccionar. Construyamos juntos esta nueva izquierda, ¡una izquierda que rechace los compromisos nauseabundos! Para reafirmar una vez más la importancia de esta máxima, acabaré con una imagen que tomo prestada al poeta ruso Mayakovski: cantemos juntos nuestra canción, pero evitemos pisarle la garganta.

    Oskar Lafontaine es el portavoz parlamentario de La Izquierda en el Bundestag.

    El futuro de la izquierda en Europa | 08-12-2008 - 09:46:47 GMT 1 #

  26. Greenspan, Rubin, y el Grupo de Davos
    El neoliberalismo y la moralidad de la ganancia neta

    Edward S. Herman
    Znet

    Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

    Desde la era Reagan me ha impresionado la regularidad con la que economistas liberales y los tendientes hacia la izquierda que conocía, que se iban a trabajar en la industria y en las finanzas, terminaban pronto por favorecer los negocios, oponerse a los sindicatos, y adoptar políticas derechistas. Pienso que lo que los afectaba no era sólo el impacto de su asociación con empresarios, sino el que la rentabilidad de las empresas llegó a ser una necesidad central para su propio rendimiento. Como economistas empresariales, aumentos de salarios debían parecer malos – ya que afectaban a esa rentabilidad y amenazaban con generar inflación y con ello el crecimiento de los negocios (y de los precios de las acciones). Duras reglas ecológicas también dificultarían la rentabilidad: su relajación mediante la ley o un control amistoso (o inexistente) de su cumplimiento, la mejoraría. Por ello era fácil deslizarse hacia lo que podríamos llamar “la moralidad de la ganancia neta,” con posiciones sobre temas clave dictadas por sus posibles efectos sobre la ganancia neta pero, claro está, racionalizadas por una ideología que hacía que todo esto pareciera benévolo – a largo plazo – y que hiciera que estos moralistas de la ganancia neta se convirtieran en buenos samaritanos mientras cobraban sus gordos salarios y bonificaciones y la vasta mayoría esperaba que gotearan hacia abajo. (Sobre la fraudulencia de esta ideología, vea David Harvey: “A Brief History of Neoliberalism,” y Ha-Joon Chang, “Bad Samaritans.”)
    Con el continuo aumento del poder económico y político de los negocios durante los últimos 30 años y la decadencia paralela del sindicalismo organizado, la ideología neoliberal (el mercado puede lograrlo todo) se ha establecido aún más firmemente en el pensamiento y la práctica de los círculos gobernantes. La novelista

    Ayn Rand, famosa sobre todo como autora de “Atlas Shrugged,” fue una propugnadora extrema de la ideología individualista, de libre empresa, y antigubernamental, y no es por coincidencia que uno de los admiradores de su culto y de sus asociados, Alan Greenspan, se haya convertido en un miembro destacado de la elite política en los años ochenta, hasta 2006.

    El “sistema superlativamente moral” de Greenspan

    Greenspan contribuyó tres capítulos al libro de Rand de 1966 “Capitalism: The Unknown Ideal,” todos los cuales reflejaban su ideología – de ella y de Greenspan – de ultra laissez-faire. En uno, Greenspan critica severamente la ley y el derecho antimonopolio como no sólo dañinos, sino también con “el propósito oculto” de dañar a “los miembros productivos y eficientes de nuestra sociedad.” En otro, afirma que toda regulación gubernamental representa “fuerza y fraude” como medios de protección del consumidor, mientras “la busca de beneficios es el protector insuperable del consumidor.” Argumenta que el propio sistema de mercado es un “sistema superlativamente moral que los estatistas de la asistencia social quieren mejorar mediante el derecho preventivo, burócratas fisgones, y el acoso crónico del miedo.”

    Greenspan contribuyó al funcionamiento de este “sistema superlativamente moral” a micro-nivel en 1985, al escribir a las autoridades de ahorros y préstamos a favor de Charles Keating, jefe de Lincoln Savings and Loan. En esa carta instaba a las autoridades a eximir a Keating de restricciones sobre préstamos arriesgados, en vista de su carácter excepcional y del buen estado de su operación, sin “un riesgo previsible para la Federal Savings and Loan Insurance Corporation. [FSLIC]" Greenspan era consultor pagado de Lincoln, que quebró en 1989 con enormes costes para la FSLIC y el contribuyente estadounidense. Keating terminó en la cárcel. Es el mismo Charles Keating con quien John McCain tuvo una estrecha relación y por cuya cuenta McCain también hizo un cierto cabildeo. Ni Greenspan ni McCain sufrieron un daño significativo por esa relación y, a pesar de su ideología extremista, Greenspan se convirtió en una poderosa personalidad en la economía política de EE.UU., dirigiendo durante muchos años la Reserva Federal (1987-2006) pasando por dos grandes burbujas que no hizo nada por limitar.

    Una importante manifestación de la visión del mundo de Greenspan puede ser vista en su testimonio ante el Congreso del 22 de julio de 1997, donde explicó que la inflación no aumentaba a pesar de la baja de la tasa de desempleo debido a “un sentido acentuado de la inseguridad en el puesto de trabajo,” que describió en otro sitio como un reflejo del “trabajador traumatizado,” útil para mantener bajos los salarios. No sugirió que la inseguridad en el puesto de trabajo y la traumatización de los trabajadores involucraba algún “acoso por temor” o que tenía alguna implicación negativa para el bienestar.

    En realidad, el punto de vista de Greenspan a este respecto no era muy diferente del de numerosos economistas de la tendencia dominante, que tardaron en reconocer la mayor inseguridad en el puesto de trabajo como un factor crucial en la alteración de la relación entre desempleo e inflación, y que no se preocuparon cuando la reconocieron. La economista Janet Yellen, co-autora con Alan Blinder de un libro sobre los años noventa intitulado “The Fabulous Decade,” dijo al Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal en 1996 que “mientras el mercado laboral está limitado, la inseguridad del puesto de trabajo está viva y bien. Las aspiraciones reales de salarios parecen modestas, y el poder de negociación de los trabajadores es sorprendentemente bajo” (citado en “Contours of Descent” de Robert Pollin). Robert Pollin señala que Yellen y Blinder no dejaron que esto interfiriera con su conclusión de que los años noventa fueron “fabulosos.” Aparentemente esos economistas, como Clinton, no “sienten dolor” realmente mientras sólo sean los trabajadores los que sufren.

    De hecho, todos representan una vuelta a los mercantilistas de las Siglos XVII y XVIII quienes, según el historiador Edgar S. Furniss, argumentaron que “altos salarios serían destructivos para el bienestar nacional porque reducirían el poder competitivo de Inglaterra al aumentar los costes de producción. La doctrina prevaleciente sostenía que los salarios debían ser mantenidos al nivel del coste de la subsistencia física. De ahí la aparente anomalía de la posición del peón: mientras su importancia social teórica era grande, su compensación económica real era miserablemente pequeña… [Bajo el mercantilismo] la clase dominante intentaba cargar el peso sobre los hombros de los grupos cuyo poder político era demasiado endeble como para poder defenderlos contra la explotación y hallaba la justificación para sus políticas en el pretexto de la necesidad nacional.” (Furniss, “Position of the Laborer in a System of Nationalism,” 1920). ¿Tiene esa visión antigua de cómo distribuir las cargas alguna posible aplicación a los rescates que están siendo instituidos actualmente para encarar la actual crisis financiera?

    Volviendo a la moralidad de Greenspan, es obvio tanto en sus contribuciones a Ayn Rand como en sus escritos y pronunciamientos públicos de los últimos 20 años que ve al capitalismo libre de ataduras como “un sistema superlativamente moral” no gracias a la benevolencia de la gente de negocios sino porque las operaciones de mercado en función del interés propio de los negocios protegerá a los consumidores – las empresas no tomarán riesgos indebidos porque eventualmente dañarían su propio bienestar. La regulación es por lo tanto innecesaria y positivamente dañina por su arbitrariedad y la torpeza burocrática. Greenspan luchó larga y enérgicamente por la desregulación generalizada, y contra la regulación de derivados cuando crecían rápidamente en los años noventa argumentando, incluso en 2004, que innovaciones como los derivados habían contribuido a una nueva estabilidad en el sistema financiero. “No sólo los protagonistas financieros se han hecho menos vulnerables a los choques de factores de riesgo subyacentes, sino el sistema financiero en su conjunto también se ha hecho más fuerte.” Un malentendido semejante de la realidad por un hombre con gran experiencia y acceso a los recursos de investigación de la Reserva Federal sólo puede ser visto como resultado de la burbuja intelectual-ideológica en la que actuaba.

    Ahora, cuando el sistema financiero ha colapsado y sus dirigentes piden y obtienen un inmenso rescate, ¿qué dice Greenspan? Aparte de admitir su desconcierto, ha declarado que los empresarios fueron demasiado codiciosos y se condujeron deshonestamente. Le “consterna la medida en la que nosotros [sic] hemos permitido que hayan disminuido las preocupaciones por la reputación en los últimos años.” Pero eso es basura. Lo que supuestamente iba a controlar el riesgo era el logro racional de beneficios, no la conducta honorable. Asimismo, si la conducta real era sistémica, y la codicia puede vencer a la conducta honorable, el modelo de Greenspan ha fracasado según sus propios parámetros. Pero más allá de eso era estúpido, ya que hace tiempo que se sabe que la fuerza de la competencia, la presión (y la obligación fiduciaria) por hacer beneficios, así como la miopía empresarial regular en mercados alcistas, han producido una y otra vez excesos insostenibles. El modelo moral de Greenspan refleja una ideología simple y una moralidad de ganancia neta. También forma parte de una perspectiva de guerra de clases en la que, como ya dije, el trabajo (y la mayoría) son vistos en la tradición mercantilista – como un coste que hay que contener, no como un grupo muy grande cuyo bienestar tratamos de maximizar. También contribuyó a que percibiera mal la realidad económica y que cometiera un gran y desastroso error de pronóstico económico.

    Greenspan, Rubin, Summers, et al

    Tanto el New York Times como el Washington Post publicaron enjundiosos artículos sobre la pesada responsabilidad de Greenspan por la actual crisis, en cierto modo si apalearan a un caballo muerto, después de que ambos periódicos lo trataron con gran deferencia como “el Oráculo” durante muchos años (Peter Goodman, "The Reckoning: Taking a Closer Look at a Greenspan Legacy," NYT, 9 de octubre de 2008; Anthony Faiola, Ellen Nakashima, y Jill Drew, "What Went Wrong," WP, 15 de octubre de 2008). Los artículos presentan la lucha por y contra la regulación de derivados en los años noventa, con

    Brooksley E. Born, jefa de la Comisión del Comercio en Futuros sobre Mercancías de EE.UU. (CFTC) como protagonista y heroína pro-regulación, y Greenspan como principal villano.

    Pero ambos artículos también llaman atención al apoyo dado a Greenspan en su lucha contra la regulación con Born por los destacados funcionarios financieros del gobierno de Clinton: Robert Rubin, Larry Summers, y Arthur Levitt, Jr., los dos primeros dirigiendo el Tesoro de EE.UU., y Levitt, la Comisión de Mercados e Inversores de EE.UU. (SEC). Rubin aparece particularmente insincero en estos artículos, afirmando que estuvo a favor de regular derivados en 1998, pero que creía que no era políticamente factible debido a la oposición de la industria y porque “no existía potencial para movilizar a la opinión pública.” El artículo del Times luego parafrasea a un antiguo funcionario de la CFTC diciendo que “el clima político habría sido diferente si el señor Rubin hubiera pedido regulación.”

    Hay que reconocer que Rubin y Summers no se quedan cortos cuando se trata de apoyar el salvataje de potentados inversionistas. En su excelente libro “The Global Class War,” Jeff Faux presenta el hecho de que el establishment corporativo que domina a ambos partidos políticos de EE.UU. forma parte del “Grupo de Davos,” que se junta periódicamente en lujosas instalaciones en Davos, Suiza, para celebrar, codearse, y planificar en función de los intereses de la elite global de los negocios. El libro se concentra fuertemente en el carácter y la aprobación de NAFTA y la crisis y rescate mexicanos que vinieron inmediatamente después. NAFTA fue un proyecto corporativo, al que se opuso fuertemente una gran mayoría de votantes del Partido Demócrata y una mayoría de los legisladores demócratas. Pero, bajo presión de Robert Rubin, Clinton colocó la aprobación de esta legislación por delante de la reforma de la atención sanitaria, invirtió un inmenso esfuerzo político en su aprobación, y al hacerlo preparó la escena para el fracaso de la reforma de la salud y para la debacle política del Partido Demócrata en 1994. Por cierto, la comunidad empresarial apreció el servicio de Clinton y en este caso y en otros justificó su anterior aprobación de su candidatura, organizada por el propio Rubin.

    Rubin tenía un serio conflicto de intereses al impulsar el NAFTA y el rescate subsiguiente de inversionistas en valores mexicanos. Había sido alto responsable de Goldman Sachs, que hizo sustanciales negocios en México, y tuvo – e incluso siguió manteniendo – una serie de clientes mexicanos. NAFTA sirvió sólo al Grupo de Davos en EE.UU. y a una ínfima elite de gente acaudalada en México que dominaba un sistema político famoso por lo corrupto. La mayoría se opuso en EE.UU., así como mexicanos conscientes y no corruptos; en México, la mayoría terminó por ser gravemente dañada por este instrumento de la guerra de clases global. Su característica central fue otorgar privilegios a inversionistas extranjeros en México, asegurando también la eliminación gradual de aranceles sobre productos agrícolas y con ello el desastre económico para varios millones de agricultores mexicanos y sus familias. (Una de las mentiras más notorias de Clinton fue su afirmación de que NAFTA serviría para disminuir la inmigración mexicana a EE.UU. al estimular la inversión y el desarrollo en México.)

    La analogía con la actual crisis y rescate en EE.UU. es más dramática si consideramos la crisis mexicana de 1994-1995. Poco después de la promulgación de NAFTA en 1994, el gobierno mexicano, que por razones políticas había tratado de vincular el peso al dólar, sufrió una crisis de confianza de inversionistas y una sangría insostenible de sus reservas en divisas extranjeras. Como lo describiera el economista David Felix: en el otoño de 1994: “dueños de tesobonos mexicanos comenzaron a canjearlos y a cambiarlos por dólares [este bono era pagable en pesos pero con pesos vinculados al dólar], seguidos tardíamente por titulares extranjeros, quienes se quedaron con 29.000 millones de dólares en tesobonos cuando en diciembre de 1994, el Banco Central mexicano, con sus reservas de dólares casi agotadas, dejó que la tasa de cambio flotara y contempló impotentemente como se desplomaba. El Tesoro de EE.UU. y el FMI prepararon a toda prisa un fondo de rescate de 51.000 millones de dólares, y exigieron que el gobierno mexicano utilizara más de la mitad para pagar en dólares los 29.000 millones de tesobonos. Ya que la obligación contractual del gobierno frente a los titulares de tesobonos era simplemente pagarles más pesos cuando subiera el precio del dólar en pesos, la obligación del rescate equivalía a una reescritura a posteriori del contrato con titulares de tesobonos para impedir que sufrieran pérdidas.” ("Why International Capital Mobility Should be Curbed, and How It Could Be Done," ICTFU, diciembre de 2001).

    En su capítulo "Alan, Larry, and Bob Save the Privileged," Faux describe cómo en 1994 Greenspan, Summers, y Rubin contribuyeron a crear un clima de miedo, diciendo al Congreso que “todo el mundo está ahora en riesgo.” El gobernador George W. Bush de Texas fue elogiado por Rubin por “comprender instintivamente lo que estaba en juego” y al dar apoyo público al rescate. Rubin incluso “llamó a Gingrich, quien llamó a Greenspan, quien llamó a Rush Limbaugh para promover el rescate ante los radioescuchas derechistas de su programa radial.” En los hechos, las afirmaciones de venta para el rescate eran falsas y la contribución financiera del FMI para el rescate fue ilegal. México no sufría ninguna “crisis de la deuda” ya que sólo estaba obligado a suministrar pesos, no dólares – el pago en dólares fue impuesto al gobierno mexicano por responsables de EE.UU., quienes persuadieron a los medios de EE.UU. de que los pagos en dólares eran requeridos por los contratos de los tesobonos. Responsables de EE.UU. contaron esa mentira y exigieron el pago de México, no sólo para ayudar a inversionistas de EE.UU., sino también para disuadir a México de recurrir a controles de capital, lo que podría haber hecho de acuerdo con las reglas del FMI, pero que habrían sido un ejemplo de violación de principios neoliberales que eran impuestos al Tercer Mundo por EE.UU. y el FMI. El Artículo 6 de los Artículos de Acuerdo del FMI no sólo habría permitido controles mexicanos de capital, también prohíbe el financiamiento de emergencia del FMI para facilitar la huida de capitales – violado en este caso de acuerdo con demandas de EE.UU. y principios (o mejor dicho intereses) neoliberales más elevados.

    Faux señala que el dinero del rescate “no fue utilizado para rejuvenecer la economía mexicana. No financió la creación de puestos de trabajo para los desocupados o para reducir las deudas de pequeños empresarios en bancarrota o ayudar a hospitales y escuelas que estaban repentinamente en quiebra, Fue utilizado para sanar a titulares de tesobonos en Wall Street, que habían comprado originalmente los arriesgados bonos mexicanos porque Salinas les aseguraba un buen rendimiento.” En lugar de controles de capital, Rubin y Summers insistieron en recortes presupuestarios y en la “reforma” del sistema financiero mexicano, que fue seguida por, y resultó en, “la caída económica más aguda desde la Gran Depresión.” La clase media mexicana “fue diezmada” por la contracción forzada y los contribuyentes terminaron por ser obligados a pagar las cuentas por el rescate. Rubin afirmó que todo esto se debía a que “México… había cometido un serio error político.” Pero Faux señala que “México” no lo hizo, sino más bien Salinas y su sucesor Zedillo, “ambos promovidos ante el Congreso de EE.UU.” por 'Alan, Larry y Bob' como reformadores honestos, competentes, a quienes había que apoyar con el NAFTA, incluso si significaba que miles de estadounidenses perdieran sus puestos de trabajo.”

    Faux también señala que como parte del NAFTA, y después de la forzada contracción y crisis presupuestaria, la privatización de los activos públicos mexicanos fue acelerada, y oligarcas locales y bancos extranjeros (y clientes de Goldman Sachs) podían pasar a comprar activos a precios de remate. De modo que al todo salió bien para el Grupo de Davos y sus aliados compradores locales, mientras los mexicanos de a pie eran vapuleados. Como dice Faux: “El modelo financiero del NAFTA – la liberalización del comercio y las finanzas conducentes a una burbuja especulativa, un crac subsiguiente, y la protección de los inversionistas contra las consecuencias de sus propias acciones – fue repetido en diversas formas en los años noventa a través de los mercados globales en Tailandia, Brasil, Bolivia, Corea del Sur, Indonesia, Rusia y Argentina.”

    Eso fue escrito en 2006. Ahora, cuando el modelo financiero del NAFTA ha llegado al propio EE.UU., podemos ver cómo el Grupo de Davos, con Goldman Sachs una vez más a la cabeza, hace todo lo posible por seguir socializando los riesgos para inversionistas y pasar los costes a los ciudadanos de a pie. Y con

    Bob Rubin y Larry Summers a la espera, los demócratas tragando los últimos rescates, y Wall Street todavía financiando generosamente el Partido, podríamos tener más de lo mismo en el nuevo gobierno demócrata.

    ---------

    Edward S. Herman es autor, economista, columnista político, y crítico de los medios.

    http://www.zcommunications.org/zmag/viewArticle/19835

    El neoliberalismo y la moralidad de la ganancia neta | 11-12-2008 - 16:01:47 GMT 1 #

  27. 'Bank of America Corp.' anunció el pasado jueves 11 de diciembre su intención de recortar entre 30.000 y 35.000 puestos de trabajo durante los próximos tres años. El argumento se basa en la situación de deterioro económico actual y su intención de absorber a la firma 'Merill Lynch and Co.'

    'Bank of America', firma originaria de Charlotte, North Carolina, ha especificado que aún no tiene el análisis completo para predecir un número exacto y que no lo sabrá hasta principios del 2009. Este banco está considerado como uno de los bancos más solventes de los EEUU y su decisión refleja la creciente regulación de empleos en los Estados Unidos, país que ha perdido medio millón de puestos de trabajo sólo en Noviembre según la 'Employment and Training Administration Agency'. Este es el nivel más alto des de 1982 y los analistas predicen recortes más duros en el futuro. Este anuncio está repercutiendo en especial a la ciudad de Charlotte, también sede del banco 'Wachovia', que está siendo adsorbido por 'Wells & Fargo' lo que implícitamente significa futuros despidos.

    Hace sólo tres meses esta ciudad era conocida como el Wall Street del Sur, hoy los empleados de banca van a trabajar sin saber con seguridad si tendrán un empleo al acabar el día. Otros grandes bancos, la mayoría de los cuales ha recibido ayudas gubernamentales, también están recortando sus plantillas. El más destacado es "Citigroup Inc.', basado en Nueva York, de quien se espera que eche a 75000, un 20%, de sus trabajadores. 'JP Morgan Chase & Co.' prescindirá de un 10%, 7000 puestos de trabajo, además de 9200 puestos en el 'Washington Mutual Inc.', el banco que adquirió en Setiembre. 'Goldman Sachs Group Inc.' y 'Morgan Stanley' están reduciendo su personal en otro 10%.

    Mientras, el Departamento de Trabajo del estado de Georgia ha anunciado que el número de personas pidiendo subsidios de paro ha subido en Noviembre un 55% respecto hace un año. En Georgia hay un total de 74480 de nuevos desempleados, la mayoría de los cuales está recurriendo al subsidio por primera vez. Según Mark Vitner, economista sénior de 'Wachovia Economics Group': "La tasa de desempleo ha subido a un 6.7% mientras que el producto interior bruto se ha hundido el último trimestre. Vamos a experimentar unos tres trimestres de caída, y la recuperación no va a ser muy fuerte, lo que significa que el paro continuará creciendo. Un máximo de un 9-10% es lo que estimamos". Vitner añade que "esta recesión es mucho peor que la sufrida en 2001 y, desde luego, es la más profunda desde la Depresión".

    Por otra parte, el número de personas sin seguro médico y usando cupones de comida se ha disparado. Los cupones de comida son uno de los servicios sociales más extendidos y están destinados a cualquier ciudadano o residente en EEUU. De hecho, es el mayor programa para luchar contra el hambre en los Estados Unidos. Está dirigido por cada estado aunque los fondos son federales y para ser elegible basta con probar que la entrada mensual en su casa es menor de 2000 dólares. En este programa, Georgia tiene abiertos un total de 468.848 expedientes, un salto de un 19% respecto a hace un año. Cada caso se puede destinar bien a una persona o bien a una familia entera, con lo cual se hace difícil estimar el número exacto de personas recibiendo esta ayuda. Georgia refleja lo que ocurre en el resto de la nación. Según el Departamento de Agricultura, el número de familias dependiendo de los cupones para comida se ha incrementado a 31.6 millones, lo que no tiene precedentes en la historia del país. En un claro intento de hacer más con menos, desde la semana pasada es posible rellenar y aplicar para este programa de forma electrónica. Hasta hoy, Miércoles 17, se han recibido 1300 solicitudes que de aprobarse, proveerán comida a 2800 familias. Según Sharon Maddox, que dirige el sistema de ayuda para el 'St. Vincent de Paul Society of North Georgia', entidad que por ejemplo asiste a gente a rellenar las solicitudes, "nos encontramos vendedores de coches, carpinteros, trabajadores de fabricas y también de oficinas, es decir gente que les estaba yendo bastante bien. La mayoría no tienen un gran cojín económico y calculamos que en media les quedan ahorros para unos 6-9 meses".

    Respecto al seguro médico, según un estudio del 'Georgia State University', el número de personas con seguro está bajando dramáticamente. El informe indica que el porcentaje de personas de menos de 65 años sin seguro médico ha incrementado un 30%. Este dato se confirma por parte de la "Georgia Free Clinic Network" y hospitales en general. La primera es una red de clínicas que provee asistencia médica a gente sin seguro mientras que los segundos ya han informado de un pico en el número de personas entrando al hospital y directamente decir que necesitan ayuda pero no están asegurados. Además, muchos doctores avisan de que hay bastante gente pidiendo asistencia no por problemas físicos, sino por claros síntomas de depresión y ansiedad. Bill Custer, director del "Center for Health Services Research" en la "Georgia State University", ha declarado que "esto está ocurriendo porque hay una gran cantidad de gente trabajando en PYMES. Las firmas pequeñas son las que tienen más probabilidades de tener que cerrar. Si sobreviven, no están en una situación de ofrecer beneficios cómo es un buen seguro".

    Casos Particulares
    Lo que viene a continuación es una recopilación de casos particulares procedentes de los medios, sobretodo de periódicos y programas locales de radio. Los apellidos de esta gente se han omitido. Así para Christine, trabajadora en 'Bank of America' hasta hace aproximadamente un par de semanas, "el anuncio de echar a 30-35.000 trabajadores no es una sorpresa. Parece que todo el mundo se está olvidando de nosotros, los pequeños trabajadores. Los grandes ejecutivos se dan una buena vida mientras que gente como yo estamos encaminados a la lista del paro. Es muy triste". Baime, diseñador de 44 años, acabará un proyecto de varias semanas por Navidad y para principios de año no tiene mucho trabajo. Según él, "no es como en 2001, cuando las cosas se pusieron peor y luego mejoraron. Conozco a bastante gente que está buscando trabajo, gente que acaba de ser despedida y gente que está muy asustada de perderlo". Ronald, de 47, era conductor de autobús y fue despedido en Mayo. Desde entonces ha estado, al mismo tiempo, en tres trabajos a tiempo parcial sin tener un salario equivalente a un trabajo a tiempo completo. Trabaja en FedEx a media jornada. Peluquero con título, trabaja en la peluquería del cruce de Camp Creek Parkway y Campbellton Road. Los fines de semana hace de conductor de autobús para una iglesia. Con todo consigue unos 300 dólares a la semana.

    Por su parte, Colon, de 46 años, trabajó durante 11 años en el ayuntamiento de Atlanta. El último día simplemente le dieron una carta de despido. El ayuntamiento tiene un déficit de 60 millones con lo que está planeando despedir a 600 funcionarios y recortar el número de horas de trabajo de los que conserven su trabajo. Peor aún para Colon, su prometida, que trabajaba en ventas telefónicas y que vive con él, fue despedida una semana antes. Llevan el alquiler con un mes de retraso y las facturas les desbordan. El mismo Colon dice que "las cosas están mal y fuimos a pedir cupones para comida. Las facturas entran muy rápido cuando el dinero se va". Lee, 53, tiene diabetes y otros problemas de salud crónicos y recibe asistencia de la 'Hands for Hope Clinic' en Stockbridge. Volvió a Atlanta después de perder su trabajo de consultor en Detroit a principios de año. Lee declara que "mucha gente como yo necesitará de clínicas con servicio gratuito. Todo es el resultado de negocios derrumbándose".

    Tal vez el caso de Anthony es especial ya que trata de alguien joven y (sic) preparado. Anthony tiene un 'bachelor' de la Universidad de Georgia, un máster de la Universidad de Florida y un titulo en derecho de la Universidad de Virginia. Hace un año trabajaba a tiempo parcial por una gran firma legal en Atlanta mientras se preparaba para el examen de 'barrister'. La empresa donde trabajaba le ofreció un puesto con un salario anual de partida de 145000 dólares. Cinco días antes de empezar, la firma se hizo atrás en su oferta. Desde entonces ha ido a ferias de trabajo, buscado a través de internet, enviado cvs y contactado todas las empresas que ha podido. Hasta hoy nada. Para Anthony, "el mercado de trabajo en el país, pero especialmente en Atlanta es muy difícil ahora mismo. Si no tienes una oferta de algún sitio donde hayas trabajado o te conozcan, raramente te van a contratar" y añade que "siempre he creído que si trabajas duro se te compensará, sobretodo de forma económica. Encima, me presentaba siempre voluntario en asociaciones para asistir a gente sin medios o a sin techo. Nunca pensé que algún día sería yo quien necesitara de estos servicios".

    ¿Carácter Norteamericano?
    Si bien es cierto que todo lo descrito hasta ahora afecta a una minoría en aumento de la población de los EEUU, en Atlanta no se nota una especial situación de tensión o inestabilidad. Tal vez la mejor imagen de todo esto es el anuncio de Georgia Power, la compañía que subministra flujo eléctrico a la ciudad. Esta da la opción de donar dinero cuando se paga la factura mensual a través de un proyecto llamado "Share", conjunto con el Ejército de Salvación, entidad donde van a parar todas las donaciones. El anuncio simplemente sitúa a uno como un ciudadano cualquiera. Dice "que te paseas por tu zona residencial y todo parece normal pero es probable que tus vecinos no puedan pagar el alquiler, o las facturas o incluso es posible que ni puedan pagar la comida. Ellos no te dirán nada y no querrán que nadie, especialmente sus vecinos, se metan en sus asuntos. A través del programa share puedes donar dinero y ayudar a tus conciudadanos cuando, tú que puedes, pagues la factura eléctrica". De forma similar actúa la cadena de supermercados 'Kroger' que junto con 'Publix' son las mayores de Atlanta. En el momento de pagar la compra se te da la opción de añadir un dólar al total. Este dólar, según explica "Kroger" en el anuncio radiofónico y también en los panfletos que se pueden encontrar en los supermercados, es donado directamente a ONG's trabajando en Atlanta.

    Por otra parte, grupos de voluntarios se están desplegando por las calles para contabilizar el numero de sin techo en la ciudad. Este es un programa del 'State Department of Community Affairs' y además de intentar establecer un número, también se intentará saber el tiempo que una persona pasa en esta situación y el número de hijos y otros miembros de la familia que se encuentran en el mismo estado junto a intentar establecer información demográfica. Los voluntarios se encontrarán en lugares donde los sin techo acuden en busca de ayuda o donde estos se congregan.

    Respecto a todo esto decidí preguntar a Ram. Ram es originario de India, llego a los EEUU para cursar estudios universitarios y ahora es profesor en la 'Goizueta Business School' de la Universidad de Emory. Lo conocí yendo a correr en el complejo deportivo de dicha universidad y junto con un grupo bastante heterogéneo de gente y como buenos deportistas amateurs, el jueves o viernes, al terminar nos vamos a tomar unas cervezas. La opinión de Ram es que hasta hace poco si tenias un crédito, hipoteca o planes de pensiones te podías encontrar en apuros pero el empeoramiento actual, con despidos masivos, se venía a venir de hace tiempo. Culpa la mala política económica del gobierno y también las decisiones desacertadas de los bancos como dar créditos fáciles sabiendo de antemano que no había garantías de pago. Pero también apunta que esta es una parte del ciclo económico actual y se esperaba desde hace algunos años. También apuntó, aunque un poco de refilón, que el estado está pidiendo consejo a expertos tanto del sector privado como el académico.

    El pasado sábado estaba en el TacoMac, una cadena de bares de deportes, en el área de Decatur. No había mucha gente y conseguí que me pusieran una pantalla de la barra con el Barcelona-Madrid. Allí conocí a Larry, quien después de trabajar durante casi toda su vida en el sector de la banca, cerca de los 40 lo dejó y abrió una pequeña cadena de gimnasios. Según éste, "los EEUU es un país que mantiene un flujo económico para crear capital y el capital se traduce en confort social y personal. En este país la gente gasta casi todo el dinero que tiene, lo que hace posible crear otros negocios. Este no es un país de ahorro. Lo que está ocurriendo ahora es que las fuentes de este flujo se están cortando". Añade que "desde fuera parece que este país es el de la avaricia, pero en realidad es un país donde existe una gran solidaridad. Tuvimos una gran lección con la Depresión y la gente se ayuda en momentos de necesidad, sobre todo a través de colectivos. Nosotros creemos en el modelo social, económico y político que tenemos y no vamos a dejar que se hunda, si por esto tenemos que acoger otros ciudadanos, de la forma que sea, lo haremos". Un buen ejemplo de esto es Cheryl, quien hasta ahora colaboraba recaudando fondos para 'The Leukemia & Lymphoma Society'. Este tipo de colaboración está destinado tal vez a pocos y desconozco si existe en la península. Consiste en que uno se compromete a recaudar por ejemplo, 3000 dólares en dos meses. En caso de no conseguirlos el dinero que falte viene de tu propio bolsillo. Ahora mismo Cheryl está buscando asociaciones parecidas trabajando con personas faltas de artículos de primera necesidad. Antes de que la crisis se acentuara, otro tipo de recaudación de fondos bastante popular era organizar una fiesta. La entrada vale 20-30 dólares, lo recaudado se da a alguna asociación y el evento en si va acosta del organizador.

    En verano tuve la ocasión de asistir a algunas destinadas al cáncer de mama y, la verdad, me alegré en todos los sentidos ya que eso era algo a lo 'American Pie' pero a lo grande. La organizadora envió mas tarde un email de agradecimiento junto con el recibo del dinero dado a la 'American Breast Cancer Association' y la verdad...casi respondo diciendo que quien se lo tenía que agradecer era yo. Por cierto, hablando con Larry en el TacoMac, discutimos un poco de fútbol europeo. La verdad es que aquí a casi ningún norteamericano le importa el fútbol y aunque le intenté explicar que lo que veía era el clásico y la tradición futbolística en Europa, su argumento no cambió, para Larry "esto del soccer es muy light, la verdad me parece un deporte de señoritas...".
    Carlos Marx tenia razón

    Bank of America Corp. | 22-12-2008 - 08:57:10 GMT 1 #

  28. Entrevista al catedrático de Filosofía de las Ciencias Sociales y Morales de la Universidad de Barcelona, Antoni Domènech
    Una izquierda desorientada y desorganizada ante la crisis capitalista más grave desde los años 30

    Comba Campoy
    Sin Permiso

    Me interesa especialmente el análisis de ciertos conceptos en los que tú te detuviste en algunas de tus intervenciones en el Foro. Y por eso estoy pensando en darle a la entrevista la forma de glosario, de un "glosario para el activista crítico". ¿Qué te parece?

    Pues adelante…

    En primer lugar, la conceptualización de ciudadanía me parece básica. Hablamos de movimientos ciudadanos, de la asunción de una serie de derechos y deberes, del sentimiento de pertenencia a un grupo humano... Lo cierto es que las instituciones políticas gallegas han puesto de moda el término y lo utilizan de forma un tanto gratuita. Se busca la participación del público teatral o de los usuarios de transporte público... Pero se busca a través de campañas unidireccionales y muchas veces sin un destinatario claro. Entiendo que para que podamos hablar de ciudadanía (y estoy pensando en la sociedad gallega pero supongo que podemos generalizar esta visión al resto del Estado español), es necesario que exista una conciencia y un cierto grado de organización. ¿O se puede pensar en una ciudadanía pasiva y conformista?

    El concepto de "ciudadanía" desapareció prácticamente del vocabulario político, y señaladamente de la filosofía política académica, en los años 50, 60 y 70. Se entendía como algo trivial, como el "derecho a tener derechos". Por un lado, digamos, desde la izquierda, en un sentido amplio del término, en la medida en que ese derecho madre de todos los derechos se veía plenamente asegurado tras la II Guerra Mundial, cuando no solamente se consolidó el derecho de sufragio universal conquistado por el movimiento obrero socialista europeo tras el desplome de las grandes monarquías continentales entre 1918 y 1931 (la conquista que trataron de destruir, precisamente, los fascismos de los años 30), sino que, además, se ofrecieron elementos de ciudadanía social, blindados constitucionalmente (como en las Constituciones republicanas alemana, austriaca, francesa e italiana de 1949, o, muy tardíamente, en la Constitución de 1978 actualmente vigente en el Reino de España).

    Por otro lado, desde la derecha, particularmente desde la derecha académica, dominada por el utilitarismo, nunca se tomaron en serio los derechos, y menos aún un pretendido "derecho a tener derechos": lo que contaba es la “utilidad”, es decir, el grado de satisfacción de los deseos y las preferencias de las gentes. Fue Bentham quien, a comienzos del siglo XIX, inaugurando esa tradición de filosofía política y social, dejó dicho que los derechos eran un "sinsentido" y, los "derechos humanos, un sinsentido al cuadrado". Los neoutilitaristas del siglo XX —particularmente los economistas neoclásicos— podían estar a favor de aumentar el “bienestar” de las poblaciones, pero deslindado eso de cualquier categorización en términos de “derechos” constitutivos de ciudadanía.

    Cuando, a finales de la década de los 70, comenzó el proceso de contrarreforma del capitalismo que se conoce con el horrísono neologismo de "globalización", comenzó también un asalto a las ideas mismas (procedentes del antifascismo) de ciudadanía democrática (recuerda la posición de Huntigton en la época —¡ese viejo cabrón siempre está en las peores brechas; ahora, en la de la guerra de civilizaciones!—: todos los problemas del mundo se debían a una "crisis de gobernanza", y la crisis de gobernanza se debía a un exceso de democracia, de participación popular en los procesos políticos y en los Estados) y de ciudadanía social: con la llegada de la señora Thatcher al poder en 1979 comenzó un ataque decidido al amplio conjunto de medidas que venían garantizando desde el final de la II Guerra Mundial cierta protección social de los trabajadores, desde derechos sindicales elementales hasta derechos de cogestión trabajadora de las empresas privadas (la célebre Mitbestimmung alemana), pasando por la institución de robustas áreas de propiedad económica pública y la implantación de amplias prestaciones en materia de sanidad e instrucción públicas que configuraron lo que en Europa continental se llamó "Estado social" y en los países anglosajones, "Estado de bienestar".

    Por todos esos motivos, la "ciudadanía" volvió al centro del debate público, reingresando también en las elaboraciones académicas de economistas, politólogos y filósofos. Y claro, una forma de eludir el debate y escurrir el bulto es, como tú sugieres, fingir que se está muy preocupado por la "ciudadanía", pero actuar en la práctica con un concepto de "ciudadanía" o huero o yerto.

    ¿O huero o yerto?

    Huero es el concepto de "ciudadanía" pergeñado por algunos intelectuales neoliberales, empeñados en hacernos creer, contra una tradición jurídica milenaria (que arranca del derecho civil republicano romano) que un ciudadano verdaderamente "libre" sería el que, si quisiera, y sin los actuales impedimentos de los Estados democráticos de derecho, podría venderse "libremente" como esclavo a otro (piensa en el debate de la semana laboral de las 65 horas —“libremente” pactadas entre el trabajador individual y su patrón—, escandalosamente propuesta por la Comisión europea); o el “ciudadano” que podría firmar —contra las normas vigentes del actual derecho penal— un contrato "libre" y voluntario de asesinato (o más moderadamente, de venta de órganos anatómicos) con otro; o, por un último ejemplo, el que estaría habilitado para poner "libremente" en almoneda al mejor postor su derecho de sufragio. En una palabra: la ciudadanía huera nace de la idea de destruir los derechos constitutivos —no meramente instrumentales— que, precisamente, definen nuestra personalidad jurídica ciudadana, y con ella, nuestra libertad, derechos que, por lo mismo, son considerados inalienables en cualquier orden jurídico de impronta republicana

    Yerto es, en cambio, el concepto de ciudadanía manipulatoriamente pasivo, propagandístico, que, reconociendo retóricamente (parte de) lo antedicho, trata de convertir a los ciudadanos en meros espectadores pasivos de un juego de esgrima más o menos cruento entre elites. Entre elites, por lo demás, tan poco inteligentes y tan inseguras de sí mismas que, encima, mendigan el aplauso de un público inerme. Y cuando los ciudadanos se lo niegan (como hicieron franceses y holandeses con el grotesco proyecto de la “Constitución” europea), hacen caso omiso y buscan otras salidas.

    Mi primera pregunta venía de una preocupación que me ronda, y que supongo sale de mi experiencia de trabajo en los medios de comunicación. Parece obvio que los grandes poderes mediáticos, cuya influencia en la conformación de opiniones resulta incontestable, no tienen ningún interés en que los ciudadanos y ciudadanas adquieran mecanismos de pensamiento crítico. El Foro del pasado fin de semana en Santiago, a pesar de reunir a más de cuatrocientas personas en sus distintas actividades, no apareció en los medios de mayor difusión en Galicia. Cómo puede el pensamiento crítico contrarrestar el dominio aplastante del pensamiento oficial (hace unos años se habló de "pensamiento único", no sé si sigue siendo pertinente). Creo que en este caso, el vocablo a desgranar sería conscienciación o, quizá, educación.

    Es un problema muy grave. Ten en cuenta que son menos de una decena las grandes empresas de medios de comunicación que dominan hoy más del 95% de la información que circula por el mundo. La concentración de la propiedad a que hemos asistido en las últimas décadas en ese sector, que en buena medida ha venido de la mano de la privatización de los medios públicos escritos y audiovisuales, constituye una amenaza muy grave a la libertad de expresión y a la pluralidad, una amenaza para nada ajena a eso que se llama el “pensamiento único”, que no es otra cosa que la paulatina conversión de un ideario extremista, rabiosamente hostil a lo público —es decir, a las soluciones políticas y democráticas de los problemas de la vida social y económica—, en una doxa pretendidamente “moderada” y “centrista”, conformadora del sentido común, también académico. Nunca el sentido común, forjado e “impartido” ahora por un mediocre doxariado compuesto de tertulianos, columnistas y académicos exhibicionistas y bien financiados por intereses siniestros, estuvo tan lejos del buen sentido.

    La izquierda debe oponerse a eso en diversos planos: por lo pronto, creando medios alternativos (cosa facilitada en cierto modo por Internet; pero sabiendo que con Internet se puede llegar, a lo sumo, a menos de un 10% de la población); insistiendo, por difícil e ingrato que eso resulte, en la necesidad de introducir más pluralidad en los medios existentes, es decir, denunciando —todo lo educadamente que se quiera— el monopolio del doxariado en esos medios; y en otro plano, más de fondo, más radical, fijando bien claramente en los programas políticos de las izquierdas la necesidad de reconstituir el carácter democrático, es decir, público, y públicamente dotado, de buena parte de los medios de comunicación y de información. Eso no pasa necesaria o exclusivamente por su nacionalización; también es concebible, paralelamente, un fondo de ayudas públicas que rebajara drásticamente las barreras de entrada al mercado de los medios de comunicación y que actuara a favor de la libertad de ese mercado, combatiendo con los más variados instrumentos que ofrecen las políticas públicas (incluidas una severa disciplina fiscal sobre las rentas monopólicas y la limitación o aun la prohibición de la publicidad comercial) una atroz deriva oligopolística cargada de consecuencias políticas gravemente nocivas para la calidad de la vida democrática. En la medida en que varios grandes grupos de comunicación se ven afectados por la crisis financiera galopante (piensa en el grupo Chicago Tribune, del que forman parte Los Angeles Times y el New York Times), es posible que la idea de reconstruir un gran espacio público, democráticamente controlable, para la comunicación vuelva, directa o indirectamente, al orden del día, incluso por motivos groseramente económicos. Así como la alternativa a la nacionalización democrática del grueso de la banca es hoy un ulterior y delirante proceso de concentración oligopolístico del sector financiero, la alternativa a la renacionalización democrática de buena parte de los medios de comunicación (o a la severa regulación pública del mercado de los medios de comunicación en un sentido antimonopolista) es hoy un ulterior y delirante proceso de concentración oligopolística de la propiedad privada de esos medios de conformación y manipulación de la opinión pública.

    ¿Es ingenua la aspiración, desde un movimiento minoritario como es el de los Foros Sociales, a emprender iniciativas transformadoras que den un vuelco a este sistema injusto y en crisis?

    Eso depende de cuál sea esa aspiración. Los Foros Sociales han desempeñado un papel muy interesante en una época de euforia “globalizadora” y dominio prácticamente incontestado de un ideario extremista surgido de la derrota del movimiento obrero y popular mundial a finales de los 70 del siglo pasado. Esa euforia se terminó como consecuencia del suicidio del capitalismo financiarizado de estilo norteamericano. Lo que hay que ver ahora es si los Foros Sociales pueden jugar también un papel importante en la reconstrucción de los movimientos populares. Esta va a ser una crisis larga, honda y duradera, que tendrá consecuencias devastadoras sobre las poblaciones trabajadoras y sobre los pobres de todo el mundo. Lo que está por ver es si la inmensa mayoría de la humanidad logrará organizarse de forma tal, que consiga gravitar políticamente de manera decisiva sobre el modo de salir de esta crisis, una crisis que, encima, se solapa con otras cargadas de desafíos: una crisis energética (la necesidad de salir de la era de los combustibles fósiles) y una crisis ecológica sin ejemplo en la historia de la humanidad (cambio climático, entrada del planeta Tierra en la era del antropoceno). A mí me parece que, en la medida en que los Foros Sociales se pongan modesta y realistamente al servicio de esa tarea reorganizadora de las fuerzas populares, sus aspiraciones no tienen por qué ser ingenuas.

    Proyectos como el de la revista Sin Permiso están proporcionando utilísimas herramientas de reflexión para reforzar los argumentos de los movimientos ciudadanos. Pero su difusión es limitada, las personas que no tengan acceso a Internet lo tendrán difícil para leerla, y en cualquier caso su lectura requiere de un cierto grado de preparación. Durante el plenario del Foro hubo una intervención que criticaba que "la Academia", o los "expertos", siempre estaban del lado del poder, y que los intelectuales de izquierdas habían traicionado a los movimientos de base. Era una intervención un tanto apasionada, pero en cualquier caso, puede ser sintomática de un sentir habitual en determinadas organizaciones. Como respuesta a esto, qué crees tú que puede aportar el pensamiento académico a los movimientos sociales?

    Ese debate se ha dado ya otras veces en la historia de los movimientos sociales, y particularmente, en la historia del movimiento obrero socialista. ¿Necesitan “expertos” los movimientos sociales transformadores? El viejo Engels y el viejo Marx pensaban que sí; sobre todo Engels, que murió (en 1895) obsesionado con la idea de atraer al movimiento obrero, y particularmente a la socialdemocracia alemana, a ingenieros, médicos, economistas, higienistas, estadísticos, ecólogos, juristas que pudieran ayudar a gestionar una economía en transición democrática hacia el socialismo. Quería evitar a toda costa que a los socialistas les pasara lo mismo que a los jacobinos franceses de 1793, que tuvieron que depender de “expertos” reaccionarios que saboteaban la política republicana revolucionaria, lo que llevó al Terror. Ahora bien; tanto Marx como Engels fueron muy conscientes de que muchos de los intelectuales y académicos que se acercaban al movimiento obrero eran más “ideólogos” que expertos técnica o científicamente competentes. Y los viejos fueron extremadamente hostiles a este tipo de “intelectual” diletante, nada sólido científicamente y siempre orientado según la dirección de los vientos. En mi opinión, el siglo XX ha dado la razón a los viejos. Marx llegó a decir que esas gentes “se construyen una ciencia privada” con el ánimo logrero de hacerse un lugar en el mundo (también en el mundo académico), en flagrante violación de los códigos deontológicos más elementales de la investigación científica, que pertenece al ámbito de la razón pública. Esas gentes, decía Marx, no sirven para nada: lo que precisa el movimiento son expertos de verdad, no personajillos que se refugian en el assylum ignorantiae de una “ciencia privada” construida pro domo sua, en vez de participar, como uno más, de la ciencia normal y corriente, que es siempre ejercicio público de la razón (en parte por eso, Marx fue hostil a la idea de que pudiera hablarse de una concepción “marxista” de la historia o de la economía; pero eso es harina de otro costal). Buena parte de los intelectuales “marxistas” del siglo XX fueron —¡ironías de la historia!— gentes que se construyeron “ciencias privadas”: desde los estalinistas de la “ciencia proletaria” y la “lógica dialéctica”, hasta los posmodernos “deconstruccionistas” y “relativistas”. Yo pienso como los viejos: esas gentes no nos sirven para nada, políticamente hablando, y es, además, necio tratar de atraerlos, porque son veletas que se orientan y obran según los vientos. Eso hay que tenerlo en cuenta, ahora que la veleta parece comenzar a girar en un sentido más favorable para la izquierda. Lo que necesitamos son expertos competentes, no cantamañanas, ni falsarios especuladores de tres al cuarto (aunque se columpien en un “pensamiento débil”), ni arbitrarios cultivadores de arcanas “ciencias privadas”. Por lo demás, al lego siempre le resultará más fácil controlar democráticamente a un experto especialista de verdad, obligado a hablar el lenguaje de la razón y de la deliberación públicas, que al ideólogo de turno (al perito en “paz”, en “socialismo del siglo XXI”, en “deconstrucción”, en “discursos de género”, en “biopolítica”, en pretendidas “ontologías de lo social”, en “sociedad de la información” o en “alterglobalización”) que, buscando fascinar a propios y extraños con una jerga privada esotérica y apenas inteligible, termina por cultivar lo que los franceses –¡que de eso saben un rato!— llaman el bluff à l’expertise.

    Otro término que se presta a abusos y limitaciones es el de libertad. Y por eso me parece muy oportuna la definición que, desde el enfoque republicano, le disteis en la mesa sobre la Renta Básica Daniel Raventós y tú. Cuál es la libertad a la que aspiran los movimientos ciudadanos integrados en el movimiento altermundista, frente al concepto "robado" por los defensores del modelo neoliberal?

    Es el concepto de libertad como capacidad para no tener que pedir permiso a ningún particular para vivir. Ese es el viejo concepto de libertad republicana. No es libre quien necesita pedir permiso a otro particular para vivir, quien no es materialmente independiente de otro particular: no es libre el esclavo, no es libre el trabajador asalariado (“esclavo a tiempo parcial”, según la genial definición de Aristóteles, luego retomada por Adam Smith y por Marx), no es libre la mujer sometida al pater familias. La democracia republicana revolucionaria y el moderno socialismo industrial lo que hicieron fue tratar de universalizar ese concepto: la democracia revolucionaria, mediante la distribución de la tierra a todos y la fundación de una “república de pequeños propietarios agrarios” (Jefferson), o mediante garantía republicana de un derecho universal e incondicional de existencia material (Robespierre, Tom Paine); la democracia socialista posterior a la revolución industrial, mediante una “asociación republicana de productores libres e iguales que se apropian en común de los medios e instrumentos de producir” (Marx). La idea era que no sólo unos pocos tuvieran libertad para vivir sin necesidad de tener que pedir permiso a otros; que todos tuvieran esa libertad. La lucha por la universalización de la libertad republicana, tan antigua, sigue siendo nuestra lucha y es el núcleo axiológico del socialismo democrático-republicano contemporáneo, entendido como programa político de lucha por una cultura económica, política y social capaz de realizar aquel ideal en las condiciones de una economía tecnológica e industrialmente desarrollada.

    Globalización/Mundialización. El lema principal de los Foros Sociales es el de que otro mundo es posible, o la famosa consigna de trabajar en lo local para cambiar y pensar globalmente. Pero ¿tiene sentido pensar en una "mundialización buena"?

    No, no tiene el menor sentido. La llamada globalización ha sido un proceso, de todo punto político, de remundialización del capitalismo, un proceso paralelo a la contrarreforma del mismo. El capitalismo posterior a la II Guerra Mundial pudo reformarse más o menos tímidamente en un sentido social por la vía de fijar e instituir internacionalmente el derecho de los gobiernos democráticos —según expresó Keynes lo que consideraba el principal resultado de Bretton Woods— “a controlar los movimientos de capitales”; es decir, a desmundializar una economía capitalista sin brida ni freno que había llevado a la humanidad a la catástrofe de las dos guerras mundiales más cruentas y terribles que registra la historia universal. Cualquier alternativa razonable a la catástrofe económica y ecológica en que ha venido a parar esa “globalización” pasa hoy, en mi opinión, por una nueva desmundialización, comenzando por la reinstauración del derecho de los gobiernos democráticos a controlar los movimientos de capitales y por devolver a los pueblos su plena soberanía. El cosmopolitismo republicano de Kant y Robespierre, y su heredero directo, el internacionalismo socialista del movimiento obrero, aspiraron a la unión fraternal de los distintos pueblos soberana y democrático-republicanamente constituidos, y eso no tiene nada que ver con la utopía pseudocosmopolita universal, que es y ha sido siempre, desde los tiempos de Diógenes el cínico y Antístenes hasta el neoliberalismo de nuestros días, una construcción intelectual al servicio de causas imperiales inconfesables; la otra cara, si quieres decirlo así, de los belicosos nacionalismos etnicistas y antidemocráticos.

    Entre otros efectos del capitalismo, creo yo, hay uno que afecta directamente a las personas, y es el de la generalización del egoísmo. Yo tengo muchas discusiones con amigos míos, muy escépticos, que defienden que somos egoístas y malvados por naturaleza. Yo soy tal vez un poco ingenua y discrepo, y me paro a pensar en mis abuelos que vivían en el campo y que se juntaban con los vecinos para repartirse las tareas, o que tenían sistemas de ayuda mutua en caso de malas cosechas. Sé que este comunitarismo era simplemente una característica de la economía tradicional agraria que en Galicia no desapareció hasta hace muy pocos años, y que tenía aspectos muy negativos como la posición de la mujer, etc. Pero en cualquier caso, tenía un elemento muy interesante como era el del sentimiento de comunidad. ¿A ti te parece, realmente, que soy una ingenua, o tiene sentido defender los valores de la solidaridad a la hora de proponer una transformación social?

    Ese es un asunto bastante complejo, y me resulta imposible despacharlo con una contestación rápida. Pero prueba a preguntar a tus amigos “egoístas” qué sacan ellos, egoístamente hablando, de la defensa de la tesis panegoísta, según la cual el único motivo de la acción humana es el interés propio, indiferente al de los demás. Porque si esa tesis fuera verdadera, no se ve, en su caso, por qué tendrían que andar defendiendo, por amor a la verdad, el panegoísmo, una tesis que, por lo pronto, no parece favorecer a la promoción de su interés propio (el interés propio siempre estaría mejor servido por alguna hipocresía buenista); y en todo caso, el perder tiempo defendiendo algo —lo que sea— por mero a amor a la verdad ya es un tipo de conducta que no se condice nada bien con el “egoísmo” calculador y economizador de energía. Diles que no se odien tanto a sí mismos, que la contradicción performativa en que les has pillado revela que ellos mismos no son tan egoístas como creen. Diles que son víctimas de la propaganda del “sentido común” construido por el doxariado de nuestro tiempo –¡esa colección de pusilánimes!—, tan alejado del buen sentido que va con la humana magnanimidad. Reclútales para tu causa, ofréceles el viejo consejo aristotélico que está en el corazón axiológico del laicismo republicano y socialista moderno: “Deja de pensar mal de ti mismo, y sé tu mejor amigo siempre”.

    En la mesa "O neoliberalismo en crise: cara a onde vai o sistema?" planteabas que la actual crisis evidencia también el fracaso del intento de superar el shock de 1973 a través de la financiarización, el neoliberalismo y la remundialización del capitalismo. Muchas fueron las voces durante el Foro que invitaron a aprovechar este fracaso del capitalismo, para orientar el movimiento altermundista hacia acciones políticas que nos lleven a un sistema más justo. Si crees que hay alguna posibilidad para esto, ¿hacia donde crees que podría ir encaminada esa acción política? ¿Cuáles serían los errores de la izquierda actual a evitar? Propuestas como la de la Renta Básica se plantean como reformas dentro del sistema, porque, aunque son conflictivas como afirmáis, no parecen directamente dirigidas a acabar con el sistema, con el capitalismo. Ahora que el sistema (el capitalismo, tal vez el propio Estado), parece que se desmorona, habrá que replantear propuestas de este tipo, o tienen más sentido que nunca?

    Se puede ver la presente crisis como una crisis de la economía real inducida por los insensatos procesos de desregulación, financiarización y remundialización de las últimas décadas. Pero también se puede pensar que el neoliberalismo (como conjunto de políticas de desposesión de los derechos conquistados por los trabajadores y de despojo y privatización de los patrimonios comunes de los pueblos del mundo —incluido el patrimonio natural—), la remundialización (sobre todo, la reintroducción de la plena “libertad” de movimientos de capitales) y la financiarización (la autonomización sin precedentes del sector financieros y su creciente conversión en una especie de “esquema Ponzi” fraudulento a escala mundial) han sido distintas estrategias destinadas a superar la crisis clásica de “sobreproducción capitalista” (por decirlo con Marx) o de desplome de la “eficacia marginal del capital” (por decirlo con Keynes) del final de la Edad de Oro del capitalismo socialmente reformado en los años 70. En este segundo caso, estaríamos ante una crisis, no sólo del grueso de las políticas contrarreformistas puestas por obra por las elites capitalistas en las últimas tres décadas, sino ante una crisis sistémica del capitalismo mismo, como forma histórica de civilización.

    Sea ello como fuere, tanto en uno como en otro diagnóstico, lo esencial es, por lo pronto, concentrar el grueso del fuego político contra las políticas capitalistas ahora manifiestamente fracasadas (contra el neoliberalismo, contra la “libertad” de movimientos de los capitales y contra el predominio del sector financiero). Y concentrar ese fuego, a sabiendas de que las fuerzas propias son más bien débiles —no hará falta insistir en eso—; a sabiendas de que en los años 70 las fuerzas populares sufrieron, a escala mundial, una tremenda derrota de la que todavía no se han recobrado en la mayor parte del mundo, y desde luego en Europa y en EEUU. Reconocer eso quiere decir reconocer la necesidad de acumular fuerzas, de dar tiempo a la reorganización, lo que pasa por encadenar conjuntos de pequeñas victorias que vayan devolviendo la confianza en las propias fuerzas a las clases subalternas. Siempre lo son, pero en circunstancias de debilidad propia como las actuales todavía son más peligrosos los maximalismos de todo o nada. Aquí, en el Foro Social Gallego, se ha oído a gente que razonaba como si de la crisis sistémica del capitalismo se pudiera pasar inmediatamente al socialismo sin mayores mediaciones que las ofrecidas por el tremolar una bandera de cuatro consignas estremecidas. Y resulta perfectamente comprensible: durante años y años se la ha dicho a la gente no sólo que “no hay alternativa” (la TINA de la señora Thatcher), sino que lo existente es buenísmo; y de repente, lo existente se desploma a ojos vista, y todo el mundo comienza a hablar, como si de la cosa más natural del mundo se tratara, de grandes alternativas (hasta Sarkozy quiere “refundar éticamente el capitalismo”; sólo los muy despistados, como el presidente de las Cortes españolas, el ínclito “socialista” señor Bono, actúan como si no pasara nada, y se siguen despachando a gusto con declaraciones —por cierto que inconstitucionales— como que la libertad de mercado y de empresa “están por encima de los deseos de los gobiernos democráticos” ). Es natural que una izquierda que ha tenido que morderse la lengua por dos décadas salte ahora a la brava como el corcho de una botella de cava previamente agitada.

    Uno de los signos inconfundibles de la derrota de un movimiento popular es la cantidad de posibilidades de pequeñas reformas institucionalmente posibles desperdiciadas. El “sistema”, o el “capitalismo”, no es una especie de máquina de una sola pieza, ni siquiera de varias piezas con engranajes perfectamente ajustados. Esa visión, bastante común entre gentes formadas en el marxismo estructuralista y en el posestructuralismo franceses, es hija de una ignorante concepción ahistórica y apolítica del capitalismo, que es, en cambio, una realidad histórica y política, y por lo mismo, una realidad que ha evolucionado de formas complejas y contradictorias: parte de esa evolución son las luchas sociales enconadas que ha provocado, luchas que han cristalizado secularmente en multitud de costumbres, de leyes, de instituciones y de prácticas tendencialmente anticapitalistas, o al menos, incongruas con la cultura económica y moral básica del capitalismo: desde magnas realidades institucionales, como los Estados sociales, los grandes sindicatos obreros y aun la propia institución del sufragio universal democrático —una conquista del movimiento obrero del siglo XX—, hasta los pequeños “lazos y lacitos” criticados por Berlusconi como trabas intolerables al funcionamiento cotidiano de lo que los neoliberales llaman mercados “libres” (en realidad, mercados cautivos de competición oligopólica en los que los grandes pueden extraer a su buen placer, “libremente” y sin trabas públicas, las rentas monopólicas más escandalosas). La derrota del movimiento popular a finales de los 70 propició el progresivo desuso o abandono de muchas de esas potencialidades existentes (por señalado ejemplo: la afiliación sindical), y luego, y en parte por consecuencia, el ataque directo de las elites a las realidades institucionales y legales potencialmente anticapitalistas, entre ellas el derecho de afiliación sindical o el derecho de los gobiernos democráticos a controlar los movimientos de capitales. A mí me parece que, dada la situación de partida, con fuerzas notoriamente débiles y desorganizadas, se trata también de comenzar recuperando el terreno perdido. Por ejemplo, un mero ejemplo, pero de un país con mucha menos tradición que la Europa occidental en materia de instituciones decantadas históricamente como resultado de grandes luchas populares del pasado: en los EEUU, muchos propietarios de viviendas que han caído en la morosidad y están a punto de perder sus casas, han descubierto ahora que pueden pelear legalmente contra sus bancos acreedores amparándose en leyes centenarias que obligan a condonar deudas injustamente contraídas. Las reformas, por pequeñas que sean, si tienen un sentido democrático y anticapitalista —la institución de un ingreso universal e incondicional de ciudadanía, indudablemente, tiene ese sentido, porque substrae un área de la vida social al imperativo de trabajar asalariadamente—, no sólo no son lo contrario de un cambio social y político radical, sino que –como advirtió certeramente Rosa Luxemburgo hace más de 100 años— lo complementan y aun lo orientan: permiten acumular progresivamente fuerzas, dar confianza a quienes luchan por esos cambios, y ampliar progresivamente la base social de quienes no están dispuestos a tolerar que un 10% de la población viva tan inconsciente como opíparamente a costa del resto de la humanidad en un planeta esquilmado y cada vez más parecido a un estercolero químico, bacteriológico y radioactivo.

    Antoni Domènech es catedrático de Filosofía de las Ciencias Sociales y Morales en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Barcelona.

    Una izquierda desorientada y desorganizada ante la crisis capitalista más grave desde los años 30 | 23-12-2008 - 18:52:55 GMT 1 #

  29. Calentamiento climático:
    ¿cómo se calcula su impacto?, por JORGE RIECHMANN :
    Jorge Riechmann es
    investigador sobre
    cuestiones
    socioecológicas en
    el Instituto Sindical
    de Trabajo,
    Ambiente y Salud
    (ISTAS), profesor
    titular de Filosofía
    Moral en la
    Universidad de
    Barcelona y
    vicepresidente de
    Científicos por el
    Medio Ambiente
    (CiMA). Ha sido
    coordinador de Vivir
    (bien) con menos
    (Icaria, CIP-FUHEM,
    Barcelona, 2007)
    1 Ver Jorge Riechmann, et. al., De la economía a la ecología, Trotta, Madrid, 1995; José Manuel Naredo,
    Raíces económicas del deterioro ecológico y social. Más allá de los dogmas, Siglo XXI, Madrid, 2006.
    los bienes y servicios que nos presta, y que son vitales para nuestra existencia, sólo refleja
    una alta dosis de soberbia y otra no menor de ignorancia.”2
    La posible detención de la corriente oceánica noratlántica
    Una de las posibles consecuencias del calentamiento climático sería la detención completa
    de la corriente oceánica noratlántica (corriente del Golfo) que aporta calor a Europa, lo que
    podría causar una “mini-edad glacial” cuyos efectos, según muchos expertos,3 serían importantes.
    4 Sin embargo, economistas como P. Michael Link y Ricahrd S. J. Tol hacen correr el
    modelo FUND 2.8 (Climate Framework for Uncertainty, Negotiation and Distribution) con el
    resultado de que, en un mundo recalentado por el “efecto invernadero”, ¡un colapso total de
    la circulación termohalina podría resultar incluso económicamente beneficioso!5
    Según estos cálculos, el colapso de la circulación termohalina no entrañaría un enfriamiento
    en términos absolutos de Europa Occidental (y otras regiones del Atlántico Norte),
    sino sólo un refrescamiento relativo al escenario de base, bastante tórrido de por sí. El final
    de la circulación termohalina retardaría el calentamiento y por ello reduciría los daños del
    cambio climático (un 0’5% del PIB en Europa Occidental, un 0’4% en EEUU). Sin embargo,
    los mismos cálculos de estos dos autores indican que “el cambio climático es un problema
    real, ya que tanto los impactos totales como marginales son negativos [disminución del PIB
    mundial], tanto sin colapso de la circulación termohalina como con él”.6
    ¿Modelos sesgados?
    Pero ¿hasta qué punto resulta fiable, relevante y adecuada tal estimación de daños y beneficios
    en términos de PIB? Si examinamos más de cerca los supuestos con los que trabajan
    muchos de los modelos económicos acoplados a los modelos climáticos con los que se

    intentan evaluar los impactos del calentamiento del clima sobre la economía, hay que concluir
    que muchos de ellos son limitados o inadecuados, lo que a la postre se traduce en sesgos
    que verosímilmente tienden a infraestimar los daños que ocasionará el cambio climático.
    Veamos algunos ejemplos, referidos al modelo FUND empleado en Link y Tol.
    Un problema muy importante, que ha hecho correr ríos de tinta entre los economistas
    ecológicos y ambientales, se refiere a la utilización de precios de mercado para valorar
    recursos naturales e impactos sobre los mismos. Así, en el modelo FUND “se expresan
    directamente en valores monetarios categorías de impacto como la agricultura, los productos
    forestales, la energía, el agua y los ecosistemas, sin una capa mediadora de impactos
    medidos en sus unidades ‘naturales’”.7 Esta práctica es altamente cuestionable: del debate
    profundo y ya largo sobre la monetarización del medio ambiente hay que concluir que en
    última instancia es imposible tal monetarización (sin que eso quiera decir que se trate en
    todos los casos una actividad sin sentido).
    ¿Cómo valorar en dinero, monetarizar en forma no arbitraria el “capital natural”? Los
    métodos de costes de reparación y costes compensatorios que emplean los economistas
    ambientales son bastante útiles en muchos casos, pero no servirán de nada en el caso de
    los daños irreversibles. La decisión de valorar los recursos naturales y daños ambientales a
    precios de mercado está cargada de implicaciones morales, puesto que en los mercados no
    intervienen ni las generaciones futuras ni los usuarios no humanos de la biosfera (los otros
    seres vivos con quienes la compartimos). Y cuando el recurso o función ambiental en cuestión
    no tiene siquiera valor de mercado y tenemos que inventar algún “mercado hipotético”
    para asignarle un valor crematístico, la arbitrariedad de los procedimientos se dispara hasta
    entrar en el ámbito de lo abiertamente irracional. Estos métodos se enfrentan a grandes dificultades
    teóricas y empíricas, que han dado lugar a una abundante literatura.
    .
    Un problema importante se refiere a la utilización
    de precios de mercado para valorar recursos naturales
    e impactos sobre los mismos

    En el modelo FUND, la pérdida de un kilómetro cuadrado de tierra firme por elevación
    del nivel del mar se valora en un máximo de 4 millones de dólares para los países de la
    OCDE (y 2 millones en el caso de humedales, para estos mismos países), y se considera
    que para los demás países este valor es proporcional al PIB por kilómetro cuadrado.9 ¡De
    manera que grandes pérdidas territoriales en países pobres contarán lo mismo que pequeñas
    pérdidas en países ricos! Igual proporcionalidad en las pérdidas de vidas humanas (a
    causa del estrés térmico o las enfermedades infecciosas, por ejemplo): este modelo estima
    el valor de una vida en 200 veces su ingreso anual per cápita.10 Por eso, graves pérdidas
    demográficas en países muy pobres contarían muy poco en cuanto a los resultados económicos
    agregados. Como sabemos de antemano que las pérdidas humanas a causa del
    cambio climático serán mayores precisamente en los países más pobres por su mayor vulnerabilidad
    (a causa de sus insuficientes sistemas sanitarios, deficientes servicios públicos,
    frágil producción de alimentos, etc.), hay que concluir que el modelo entraña un sesgo que
    subestimará las pérdidas –en vidas humanas, tierras, ecosistemas, etc.– en las zonas más
    pobres y vulnerables.
    Otro problema tiene que ver con los supuestos de linealidad. En el modelo FUND se presupone
    que “los daños asociados con el cambio climático se atribuyen o bien a la tasa de
    cambio (referenciada a 0’04 ºC/ año) o bien al nivel de cambio (referenciado a 1 ºC). Los
    daños debidos al cambio de temperaturas disminuyen lentamente, reflejando la adaptación”.
    11 Es decir, el modelo da por supuesto un cambio climático gradual, lento y de no
    demasiada magnitud, al cual la sociedad (sobre todo las sociedades ricas) se adapta paulatinamente,
    minimizando así los daños. Sin embargo, es probable que los cambios reales
    se alejen de estas pautas relativamente confortables: y la dificultad de adaptarse a cambios
    abruptos será mucho mayor, hasta llegar, en el caso extremo, a la imposibilidad.
    Refugiados climáticos
    Otro caso de linealidad presupuesta pero muy difícilmente justificable tiene que ver con los
    refugiados climáticos. En el modelo FUND “se supone que los inmigrantes se asimilan inmediata
    y completamente a la población que los acoge”.12 Quizá esto facilite un funcionamiento cómodo del modelo, pero no cabe duda de que se trata de un supuesto
    muy poco realista. Hoy, más de cien millones de personas viven por debajo
    de un metro de altura sobre el nivel del mar, en todo el mundo.13 Podemos
    estar seguros de que un cambio climático rápido y/o brusco tendrá como efecto
    incrementar notablemente los flujos migratorios (en un mundo donde estos
    han adquirido ya dimensiones importantísimas: casi 200 millones de migrantes
    internacionales en 2006).14 Diversas estimaciones señalan que, alrededor
    del año 2000, los desplazados o “refugiados ambientales” superaban en una
    proporción de diez a uno a los desplazados por guerras y conflictos militares
    internos. Según Naciones Unidas, el 60% de los movimientos migratorios
    están causados por el cambio climático y los desastres de origen natural,
    como sequías e inundaciones.
    Según el IPCC (Intergovernmental Panel on Climate Change), el nivel del
    mar, si no se hace nada por contener el recalentamiento, podría elevarse
    entre 9 y 88 centímetros de aquí al año 2100. Muchos estudios independientes
    deducen de ese dato las cifras de desplazamientos forzados de población.
    Según estas estimaciones los refugiados climáticos podrían ser 150 millones
    en el año 2050: 30 en China; 30 en la India; 15 en Bangladesh; 14 en Egipto;
    1 en los estados insulares y 10 en el resto de deltas y regiones costeras; 50
    en el resto de regiones. Esto significa, como mínimo, el 1,5% de la población
    que se espera habite el planeta de aquí en 40 años.
    Pero las previsiones del IPCC, válidas hasta hace pocos años, corren el
    riesgo de quedar muy por detrás de la realidad. Si se deshielan del todo
    Groenlandia y la Antártida –y se están deshelando con escalofriante rapidez
    en estos primeros años del siglo XXI– el nivel del mar no subirá un metro, sino
    entre 12 y 25 metros, quizá incluso más. Esto significaría más de 500 millones
    de desplazados.15
    La inmensa mayoría de estos refugiados climáticos serán pobres, habitantes
    de los países del Sur, que no tienen medios para financiar las gigantescas

    infraestructuras necesarias para protegerse de las mareas y que, por tanto, no tienen ningún
    peso en las negociaciones climáticas. Un “portazo en las narices” no sólo sería perverso, sino
    que tendría además como resultado el agravamiento de la crisis social y ecológica global y
    un paso más en la transformación del planeta en un enorme barril de pólvora.16
    Las experiencias de los últimos decenios muestran con claridad que, incluso a niveles
    relativamente bajos de emigración desde los países pobres a los países ricos, las tensiones
    sociopolíticas que se producen son de gran envergadura. En general, cabe decir que los
    modelos económicos ignoran estas dimensiones sociopolíticas del cambio climático: pero
    nadie puede creer en serio que fuertes impactos sociopolíticos dejarán inalterada la vida
    económica.17
    Calentamiento del clima y conflictos bélicos
    No existe ningún impacto sociopolítico mayor que la guerra. Ahora bien, desde hace años
    importantes analistas advierten sobre el incremento de la conflictividad internacional relacionada
    con recursos naturales y funciones ambientales progresivamente más escasos.18
    En el último tiempo, el reconocimiento de que el cambio climático puede convertirse en un
    tremendo factor de desestabilización de las relaciones internacionales (incluyendo nuevas
    guerras) ha llegado incluso a los niveles más altos de dirección político-militar.
    Así, el ministro de Defensa del Reino Unido, John Reid, en un discurso pronunciado el
    27 de febrero de 2006 en la prestigiosa Chatham House de Londres, advirtió que al combinarse
    los efectos del cambio climático global y los mermados recursos naturales se incrementa
    la posibilidad de conflictos violentos por tierras, agua y energía. El cambio climático,
    indicó, “hará más escasos los recursos y el agua limpia, y la tierra agrícola en buen estado
    será más escasa”. Esto generará que “las emergencias a causa de conflictos violentos sean
    más probables”.19
    Según Reid, es más fácil que surjan estos conflictos por recursos en países “en vías de
    desarrollo” (por emplear el habitual eufemismo), pero los países avanzados y acaudalados

    no necesariamente se salvarán de los efectos dañinos y desestabilizadores del cambio climático
    global. En el momento en que suba el nivel del mar, cuando el agua y la energía
    comiencen a ser más y más escasos, cuando en algunas zonas las fértiles pero escasas tierras
    de labor se vuelvan desiertos, las guerras mortíferas por el acceso a los recursos vitales
    pueden terminar siendo un fenómeno global.20
    Como indica Michael T. Klare, antes del discurso de Reid la expresión más significativa
    de este cambio de perspectiva fue el informe preparado en octubre de 2003 por una consultora
    —con sede en California— para el Departamento de Defensa estadounidense. Con
    el título Un escenario de abrupto cambio climático y sus implicaciones para la seguridad
    nacional de EEUU,21 el informe advierte que son amplias las probabilidades de que este
    fenómeno genere repentinos sucesos ambientales cataclísmicos por encima de un incremento
    gradual (y por tanto manejable) de las temperaturas promedio. Dichos sucesos podrían
    incluir un incremento sustancial del nivel del mar, intensas tormentas y huracanes, y
    regiones en sequía, con grandes ventarrones de polvo a escala continental. Esto dispararía
    agudas batallas entre los supervivientes de estos efectos por el acceso a comida, agua, tierra
    habitable y fuentes de energía. “La violencia y perturbación originadas por las tensiones
    que crean los abruptos cambios del clima implican un tipo diferente de amenaza a la seguridad
    nacional de lo que conocemos hoy”, sostiene el informe. “Pueden surgir confrontaciones
    militares debido a la necesidad imperiosa de recursos naturales tales como energía, alimento
    o agua, y no tanto por conflictos ideológicos, religiosos o de honor nacional”.22
    Un experimentado biólogo, como es Miguel Delibes de Castro, subraya que hay quien
    cree que se ha sobreestimado el riesgo de “guerras del agua” (o, más en general, guerras
    por los recursos naturales), pues guerrear resultaría más caro que obtener agua por métodos
    no convencionales aunque más onerosos (desalinizando el agua de mar). ¡Como si las
    decisiones políticas se tomasen habitualmente después de realizar pulcros análisis de
    coste-beneficio! Un pie del que cojean muchos economistas es su sobreestimación de los
    componentes racionalmente egoístas en la conducta humana. Tal y como observa Delibes
    de Castro –en diálogo con su padre, el novelista castellano Miguel Delibes–, “a mí siempre
    me ha parecido una visión demasiado optimista, incluso ingenua, pues cuando los hombres
    deciden hacer la guerra raramente consideran sus costes. Al oír el argumento me
    acuerdo de la perplejidad de tu personaje Pacífico Pérez, de Las guerras de nuestros ante-pasados, cuando el Bisa le dice que ‘apañados estaríamos si las guerras necesitasen motivos’.”

    Sería un error que la discusión de los efectos del cambio climático se centrase sólo en
    cuestiones ecológicas y ambientales, subestimando los efectos sociopolíticos, que pueden
    ser de gran alcance. En el límite el mayor peligro no estriba en la degradación de los ecosistemas
    (en el largo plazo de los tiempos geológicos la naturaleza se recupera incluso después
    de grandes catástrofes, llegando a nuevas situaciones de equilibrio), sino más bien en
    la desintegración de sociedades enteras (a causa del hambre y las carencias sanitarias, las
    migraciones masivas y los conflictos recurrentes por los recursos escasos).24
    El modelo RICE/ DICE de Nordhaus y Boyer
    Otro de los modelos empleados para la estimación de posibles impactos socioeconómicos
    del cambio climático es la familia de modelos RICE y DICE (Regional Integrated Model of
    Climate and the Economy y Dynamic Integrated Model of Climate and the Economy), desarrollados
    por William Nordhaus y Joseph Boyer para poder realizar tales estimaciones
    según un tipo avanzado de análisis coste-beneficio.
    Sería un error que la discusión de los efectos del cambio
    climático se centrase sólo en cuestiones ecológicas y ambientales,
    subestimando los efectos sociopolíticos
    Según este influyente modelo, cada tonelada adicional de emisiones de dióxido de carbono
    (CO2) provocará daños a largo plazo por un coste de 7’5 dólares, dando una tasa óptima
    de reducción del 4% sobre las emisiones de 1995, menor que la del 5,2% sobre las emisiones
    de 1990 aprobadas en Kioto. Al coste por tonelada de CO2 y año se llega calculando
    los años de vida perdidos atribuibles al calentamiento global, divididos por las emisiones
    de CO2, tras haber aplicado una tasa de descuento del 5%.
    Nordhaus y Boyer calculan una pérdida en años de vida de casi 38 millones debido al
    cambio climático —sólo una parte de las cuales serían de origen antropogénico— para el
    periodo 1990-2020. Esta medida de “salud perdida” es reducible a una cantidad de renta, ya
    que el coste de un año de vida se valora en dos años de renta per cápita. Por ejemplo, unos
    68.200 dólares en EEUU en el año 2000, multiplicados por los 77 años de vida media de un
    estadounidense nos da una aproximación al coste final total de una vida de unos 5,3 millones
    de dólares.
    El modelo RICE de Nordhaus y Boyer presenta algunas dificultades serias, que –de
    acuerdo con la síntesis que ha realizado Joaquín Valdivielso— podemos resumir de la
    siguiente manera:26
    1) Sólo modeliza CO2, ningún otro gas de efecto invernadero de los responsables del restante
    40% del cambio climático es tenido en cuenta.
    2) Proyecta un coste fijo de cada tonelada en 7’5 dólares, cuando lo lógico es que las peores
    consecuencias del cambio climático se expresen exponencialmente a medida que
    aumenten las emisiones.
    3) Depende de una tasa de descuento, que no es más que una expresión del valor subjetivo
    atribuido al bienestar futuro desde el presente —la tasa es la porción de utilidad que
    se detrae a un futuro que se supone más rico.
    4) Los años perdidos de vida sólo se refieren a la extensión prevista de enfermedades relacionadas
    con el clima, como la malaria o paludismo. Ninguna otra fuente de mortalidad
    se incluye: olas de calor, sequías, diarreas y problemas respiratorios, enfermedades relacionadas
    con las lluvias torrenciales, malnutrición debida a la pérdida de cosechas, huracanes,
    etc.
    5) Supone un valor diferente para la salud y la vida según se viva en una u otra de las 13
    regiones del mundo contempladas. De hecho, el 70% de los daños se producirán según
    el escenario escogido en África subsahariana, donde el coste de una vida ronda los

    43.710 dólares —dado que la renta y la esperanza de vida son menores, 940 dólares y
    46’5 años respectivamente—, menos del 1% de los costes de la vida de un estadounidense.
    La pérdida de un año de vida en un país rico ¡equivaldría a más de dos vidas completas
    en uno pobre!
    6) No contempla otras formas de daño no monetarizado y en particular algunos no monetarizables.
    Los contraejemplos tipo utilizados en la evaluación del cambio climático abundan
    en casos de pérdidas irreversibles sin compensación económica razonable, como la
    desaparición de islas del pacífico como Nauru, Tonga, la Micronesia o las islas Marshall.
    Una de ellas, Tuvalu, con una población polinesia de unas 11.000 personas es paradigmático:
    sociedad ejemplar en el respeto de los derechos humanos, alberga una lengua y
    una cultura única.
    7) Aun si aceptamos todo el modelo, no hay ninguna evidencia de que existirán mecanismos
    de transferencia de la riqueza presente generada hacia los futuros perjudicados por
    el cambio climático. El entero enfoque de este tipo de análisis (“tradeoff –compromisos
    funcionales– entre el consumo hoy y el consumo en el futuro”, según los autores) parece
    desenfocado.
    Lohachara, Lateu, Tuvalu: ¿la solidaridad con las víctimas?
    En diciembre de 2006 se supo que por vez primera una isla habitada –Lohachara, en la
    región de la India donde los ríos Ganges y Brahmaputra desembocan en la bahía de
    Bengala, donde llegaron a vivir unas 10.000 personas– había desaparecido bajo las aguas
    marinas.27 Un año antes, a comienzos de diciembre del 2005 —según narra Daniel
    Tanuro—, los habitantes de Lateu —una pequeña población de un centenar de habitantes,
    situada en la isla de Tegua, en el estado polinesio de Vanuatu– fueron desplazados para
    escapar de unas inundaciones cada vez más frecuentes. La barrera de coral ya no les protegía
    de unos ciclones cada día más violentos y la erosión estaba haciendo retroceder la
    costa a un ritmo de 2 a 3 metros por año. Este centenar de personas ostentan el triste privilegio
    de ser el primer caso de traslado colectivo por causa de la elevación del nivel de los
    océanos, debido al cambio climático. Pero el número de refugiados climáticos va siendo ya
    elevado, sobre todo en las islas del Pacífico.28
    Antes mencionamos Tuvalu, otro estado polinesio: sucede que cuenta ya con más de
    tres mil refugiados climáticos. Situado a 3.400 km. al noreste de Australia y próximo a
    Vanuatu, este país (de apenas 26 km2) está formado por ocho atolones, donde la altura

    máxima está situada a 4,5 metros sobre el nivel del mar. La mitad de los 11.636 habitantes
    viven a tres metros de altura sobre el nivel del mar: y ahora el cambio climático está provocando
    grandes mareas (hasta tres metros por encima de su nivel normal), en aumento progresivo.
    Tuvalu es el primer país donde la gente se ha visto forzada a abandonar su tierra
    para escapar de las inundaciones. Si no se toman medidas drásticas, corre el riesgo de convertirse
    en el primer estado borrado del mapa tras la evacuación de toda su población.
    En el año 2000 el gobierno de Tuvalu pidió a Australia y Nueva Zelanda que se comprometieran
    a acoger a sus 11.636 habitantes en el caso de que el nivel oceánico hiciera
    indispensable la evacuación. El gobierno de Canberra respondió negativamente; su ministro
    de inmigración, Philip Ruddock, declaró que acoger a los “náufragos” de Tuvalu sería
    “discriminatorio” con respecto a otros candidatos a refugiados. En realidad, “Australia nos ha
    dado con la puerta en las narices”, expresó un responsable de Tuvalu.
    La respuesta de Nueva Zelanda fue un poco menos brutal, manteniéndose dentro de lo
    previsto por el grupo del PAC (Pacific Access Category), acuerdo sobre inmigración entre el
    gobierno de Auckland, de una parte, y de otra los gobiernos de Fidji, Tuvalu, Kiribati y Tonga.
    Según este acuerdo, Nueva Zelanda acepta acoger por un año a 74 personas de Tuvalu y
    Kiribati, y a 250 de Fidji y Tonga, a condición de que los candidatos tengan entre 18 a 45
    años, una oferta de empleo “aceptable” en Nueva Zelanda (empleo asalariado, a tiempo
    completo e indefinido), con conocimientos probados de inglés, satisfagan ciertas condiciones
    en materia sanitaria y prueben unos ingresos suficientes si tienen alguna persona a su
    cargo.29
    Para comprender el alcance de esta medida política, hay que aclarar que Australia cuenta
    con apenas 20 millones de habitantes (promedio de 3 hab/ km2), que ocupa el tercer lugar
    entre los países según el nivel de desarrollo humano de Naciones Unidas, y que su PIB por
    habitante es de 29.632 dólares/año. Nueva Zelanda, por su parte, no es un país con menos
    recursos. Hay que añadir que el gobierno australiano, gran aliado de G.W. Bush, rechazó
    ratificar el protocolo de Kyoto, siendo como es la economía consumidora de carbón más
    intensa del planeta.

    .
    Tuvalu es el primer país donde la gente se ha visto forzada
    a abandonar su tierra para escapar de las inundaciones.
    Si no se toman medidas drásticas podría desaparecer del mapa

    El 98% de las víctimas de los desastres naturales de los últimos veinte
    años (1985-2005) vivía en los países eufemísticamente llamados “en vías de
    desarrollo”, según los datos de la Estrategia Internacional de Naciones Unidas
    para la Reducción de los Desastres Naturales de la ONU. Esto indica la terrible
    pauta que podría magnificarse en el futuro. Permitir un cambio climático
    rápido y descontrolado podría tener bastante de genocidio del Norte contra el
    Sur.
    Los criterios sobre los problemas ecosociales
    Aplicar criterios reductivamente economicistas a los problemas ecosociales
    es incorrecto. Así como una guerra –siempre que no alcance niveles catastróficos—
    puede tener efectos beneficiosos para la actividad económica y el
    empleo, aunque sus consecuencias generales para la sociedad y el medio
    ambiente sean un verdadero desastre; análogamente –y por las mismas razones—
    un cambio climático, siempre que no alcance niveles catastróficos,
    puede tener efectos beneficiosos para la actividad económica y el empleo,
    aunque sus consecuencias más amplias para la sociedad y el medio ambiente
    sean un verdadero desastre.
    Es concebible un mundo cada vez más degradado social y ecológicamente,
    cada vez menos capaz de proporcionar bienestar a los seres humanos,
    pero que siga siendo “bueno para los negocios”, donde el PIB crezca y
    el empleo aumente (desde luego no de forma sostenible a largo plazo, pero
    sí a plazo corto y medio). Esto no quiere decir que el cambio climático –o la
    guerra— resulten por ello más aceptables: quiere decir que aplicar criterios
    reductivamente economicistas a los problemas ecosociales es incorrecto.
    En general, ni las elites sociopolíticas europeas, ni las sociedades en su
    conjunto, están prestando la atención que merece al gravísimo problema del
    cambio climático. Y en la limitada medida en que lo hacen, se concentran
    excesivamente en cuestiones de cambio tecnológico y adaptación al calentamiento,
    en lugar de hacerlo sobre cambio ecosocial y mitigación del calentamiento
    climático. Pero el tiempo se nos está acabando: si no se toman
    enérgicas medidas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero,
    la concentración de los mismos podría duplicar los niveles preindustriales
    ya en 2035, haciendo casi inevitable un aumento de las temperaturas
    promedio de más de 2ºC con respecto a los niveles preindustriales (considerado
    por los científicos, y también por el estamento político de la UE, como el nivel a partir del cual las consecuencias se tornarían incontrolables y sumamente peligrosas).

    Un reciente estudio noruego criticaba la nociva autocomplacencia europea en cuanto a la
    capacidad de adaptación al calentamiento climático, señalando que los efectos indirectos del
    mismo pueden ser mucho más importantes que los efectos directos y sectoriales.31 Como
    cultura, nos está obnubilando el exceso de confianza en la tecnología y los mercados, la fe
    –irracional en última instancia— en nuestra capacidad para dominar las situaciones y suprimir
    la contingencia. Ese exceso de confianza de la cultura euro-norteamericana, que tiende
    a degenerar en tecnolatría y mercatolatría, puede convertirse en una trampa mortal.
    Un colapso civilizatorio no resulta inverosímil
    La gran cuestión de fondo es si las perturbaciones socioecológicas inducidas por un cambio
    climático rápido y extremo pueden conducir, o no, a un colapso civilizatorio; y a esta
    cuestión no podrá contestar ningún modelo climático, o econométrico o mixto. Sencillamente
    no lo sabemos ni lo sabremos (aunque sí podemos estar seguros de que esos modelos no
    resultan demasiado útiles a la hora de analizar o predecir cambios bruscos y no lineales).
    Incluso los “optimistas” Link y Tol reconocen que “una razón para preocuparse por el posible
    colapso de la circulación termohalina [en el Atlántico Norte] es que se trata de un cambio
    de régimen, y las incertidumbres que rodean a los sistemas naturales serían mucho
    mayores que sin semejante colapso”.32 Los modelos climáticos y económicos empleados no
    nos dicen mucho en caso de cambio “catastrófico.”33 El fondo de la cuestión lo ha puesto

    agudamente de manifiesto Mike Davis: “Las discusiones científicas sobre el cambio climático
    y el calentamiento global siempre se han desarrollado bajo la terca presencia de la no
    linealidad. Los modelos climáticos, como los modelos econométricos, son fáciles de construir
    y de comprender cuando son simples extrapolaciones lineales de una conducta pasada
    bien cuantificada; es decir, cuando hay una relación proporcional consistente entre causas
    y efectos. Pero la mayoría de los componentes del clima global –aire, agua, hielo y
    vegetación– en realidad exhiben un comportamiento no lineal: a partir de ciertos umbrales
    pueden saltar repentinamente de un patrón organizativo a otro, con consecuencias catastróficas
    para especies con un diseño muy adaptado a las condiciones ecológicas previas.
    Hasta principios de la década de 1990 se creía que esas grandes transiciones climáticas
    requerían siglos, si no milenios. Hoy, gracias al procesamiento e interpretación de los registros
    materiales presentes en los casquetes polares y en los sedimentos de los fondos marinos,
    sabemos que las temperaturas globales y las corrientes oceánicas pueden, bajo determinadas
    circunstancias, cambiar muy rápidamente (en una década, o incluso en menos
    tiempo).”34
    La cuestión es que existen –tanto en la biosfera en su conjunto como en los ecosistemas
    singulares, así como en el sistema climático en su conjunto– umbrales críticos más allá
    de los cuales el cambio lento y “digerible” se convierte en rápidas transformaciones profundas.
    En lo que atañe al clima, muchos científicos piensan que podemos haber sobrepasado
    algunos de esos umbrales críticos, o estar a punto de hacerlo. Así, por ejemplo, el experto
    en glaciares Lonnie G. Thompson (de la Ohio State University) cree que los datos disponibles
    sobre el retroceso de los glaciares –especialmente en las montañas más cercanas al
    trópico: los Andes y el Himalaya— indican que “el sistema del clima ha excedido un umbral
    crítico” y sugiere que quizá los seres humanos no dispongamos del lujo de adaptarnos a
    cambios lentos.35 En una entrevista insiste: “Hay umbrales en el sistema, y cuando se traspasan
    corremos el riesgo de cambiar el mundo tal y como lo conocemos hacia estados en
    que un montón de gente en el planeta estará en riesgo.”36

    EPISODIOS SINGULARES
    Y MECANISMOS DE RETROALIMENTACIÓN
    Más allá del calentamiento gradual, que en los modelos climáticos habituales resulta de prolongar
    hacia el futuro tendencias más o menos lineales, existe el riesgo de que ocurran los llamados episodios
    singulares: cambios abruptos y no lineales provocados por un calentamiento adicional del planeta, una
    vez se sobrepasen ciertos umbrales críticos. Veamos algunos ejemplos:
    • Colapso de la circulación termohalina del Atlántico Norte (“corriente del Golfo”), lo que podría causar
    un notable enfriamiento del norte y el oeste de Europa.
    • Emisión de grandes cantidades de metano generadas por los hidratos de gas natural hoy fijados en
    los océanos, lagos profundos y sedimentos polares, lo que podría retroalimentar el calentamiento
    del planeta (el metano es un gas de “efecto invernadero” veinticinco veces más potente que el dióxido
    de carbono).
    • Fusión de los hielos de Groenlandia, lo que provocaría una subida del nivel del mar de unos siete
    metros.
    • Colapso de los ecosistemas marinos (por encima de cierto nivel de calentamiento oceánico habría
    extinción masiva de algas, con su capacidad de reducir el nivel de dióxido de carbono y crear nubes
    blancas que reflejan la luz del sol), que probablemente originaría una brusca subida de las temperaturas
    promedio en más de cinco grados centígrados.
    Lo inquietante de semejantes perspectivas es que los científicos han identificado numerosos bucles
    de retroalimentación positiva susceptibles de acelerar el calentamiento. Superado cierto umbral, el calentamiento
    gradual podría disparar varios de estos mecanismos, lo que conduciría a un cambio rápido,
    incontrolable y potencialmente catastrófico. Ya hemos mencionado dos de estos bucles: la liberación de
    hidratos de gas y el colapso de las poblaciones de algas marinas. Otros son:
    • Cambios en el albedo de la superficie terrestre (la tendencia a reflejar luz, más que a absorberla).
    Cuando se funden hielos y nieves (que reflejan la luz) aumenta el albedo de la Tierra, que absorbe
    más calor.
    • Bosques tropicales. El aumento de temperatura tiende a desestabilizar las selvas tropicales y a
    reducir el área cubierta por las mismas. Cuando mueren los ecosistemas de bosques o algas su
    descomposición libera dióxido de carbono y metano al aire, lo que realimenta el calentamiento.
    • Respiración de los suelos. El calentamiento puede conducir a un aumento exponencial de la actividad
    microbiana, de manera que el dióxido de carbono expelido por los suelos sobrepasaría la capacidad
    de almacenamiento de la vegetación adicional.
    • Las nubes: los científicos discuten aún si la cubierta nubosa del planeta constituye un bucle de retroalimentación
    positivo o negativo.
    Elaboración: Jorge Riechmann, a partir de varias fuentes.
    Por ejemplo, la mayoría de los estudios sobre impactos económicos de la subida del
    nivel del mar a causa del cambio climático dan por sentado un escenario de cambios graduales,
    con subidas de alrededor de 25 cms. en el siglo XXI. Por ejemplo, el informe
    Impactos en la costa española por efecto del cambio climático encargado por el Ministerio
    de Medio Ambiente español y hecho público en septiembre de 2006 asume subidas de 35
    Especial 77
    Calentamiento climático: ¿cómo se calcula su impacto?
    .
    cm. en el Cantábrico, 20 en el Mediterráneo y 10 en el Golfo de Cádiz (advirtiendo, eso sí,
    que incluso estas subidas modestas y graduales tendrían consecuencias importantes: la
    línea de costa retrocederá hasta 15 metros en promedio, dañando playas, viviendas e
    infraestructuras, y amenazando zonas tan valiosas como el Coto de Doñana, la Albufera de
    Valencia, la Costa Brava, la Manga del Mar Menor o el Delta del Ebro).37 El cuarto informe
    de evaluación del IPCC (Grupo Intergubernamental sobre Cambio Climático), cuya primera
    parte se difundió en febrero, prevé una subida del nivel del mar entre 19 y 58 cm en 2100
    (suponiendo que no haya pérdidas masivas de hielo en los polos).38 Pero la cuestión es que
    si se funden los hielos de Groenlandia, el nivel del mar subiría no unos centímetros, sino
    probablemente siete metros (y si se funden los hielos de la Antártida el panorama aún sería
    mucho peor, con subidas de varias decenas de metros).39
    Por desgracia hay indicios de que el campo de hielo de Ross en la Antártida –algo más
    grande que España— está comenzando a fundirse. Y Groenlandia se está fundiendo rápidamente:
    la velocidad a que lo hace casi se ha triplicado entre 2000 y 2005, y ahora vierte
    250 km3 de agua dulce al mar cada año (¡cada kilómetro cúbico equivale al derogado
    trasvase del Ebro en España!).40 Científicos expertos en glaciares creen que “bastante
    antes del final del siglo XXI podemos atravesar un umbral que desencadene una subida
    de muchos metros del nivel del mar”.41 Desde 1975 el casquete polar se ha ido derritiendo
    a un ritmo lento pero constante: hasta hace pocos años las previsiones científicas aseguraban
    que no se deshelaría del todo hasta 2200. Ahora los hielos del Ártico se están
    derritiendo al ritmo acelerado de 9% por decenio, y los veranos de 2005 y 2006 han sido
    tan catastróficos que, de seguir esa tendencia, ¡antes de quince años se habrían fundido
    por completo!42 En un reciente editorial de Science se decía: “Nada en los registros sugiere
    que un modelo climático de ‘equilibrio’ sea el término adecuado de comparación.
    Estamos dentro de un sistema altamente cinético, y en el pasado, cambios climáticos dramáticos
    tuvieron lugar en el lapso de sólo algunas décadas. Nuestro confort durante el

    Holoceno [los últimos diez mil años] puede haber fortalecido nuestro sentimiento de seguridad,
    pero la expectativa de que los cambios son improbables no constituye una posición
    razonable. [...] Una fusión glacial acelerada y cambios de gran calado en el nivel del mar
    (por ejemplo) no deberían considerarse posibilidades hipotéticas, sino acontecimientos
    probables.”43
    Hoy los niveles de emisión de dióxido de carbono y metano son similares a los que se
    dieron durante el “infierno del Eoceno”, hace 55 millones de años, cuando la temperatura
    subió unos 5ºC en promedio en los trópicos, y 8ºC en las latitudes templadas, y el planeta
    tardó más de 200.000 años en recuperar cierto equilibrio climático. James Lovelock
    sostiene que hemos pasado ya el punto sin retorno en lo que se refiere a cambio climático,
    y que resulta improbable que nuestra civilización sobreviva. Su perspectiva no puede
    ser más sombría: para él, antes de que acabe el siglo XXI miles de millones de personas
    habrán muerto, y las pocas parejas reproductoras que sobrevivan estarán en el Ártico,
    donde el clima aún resulte soportable. “Hoy sabemos que la Tierra se autorregula, pero
    (...) hemos descubierto demasiado tarde que esa regulación está fallando [debido al desarreglo
    climático antropogénico] y que el sistema de la Tierra avanza rápidamente hacia
    un estado crítico que pondrá en peligro la vida que alberga”.44 Pueden debatirse estas
    predicciones de un científico de talla internacional, experto en el “sistema Tierra” –que él
    bautizó Gaia hace decenios— y sus múltiples mecanismos de autorregulación: pero lo
    que no está en cuestión es que un calentamiento climático rápido y fuerte pone en entredicho
    la habitabilidad de extensas zonas de la Tierra para los seres humanos, y tampoco
    que el calentamiento en curso se está haciendo cada vez más fuerte y rápido, año tras
    año.

    El hecho de que un colapso civilizatorio resulte una posibilidad nada inverosímil,46 y que
    por lo tanto quepa que, en un futuro no muy lejano, en lugar de estar discutiendo acerca de
    los metros de playa perdida en las zonas turísticas, o acerca de los costes marginales del
    incremento de muertes de ancianos por olas de calor, nos encontremos estimando cuántos
    pequeños grupos de cazadores-recolectores se las apañarán para sobrevivir en las estepas
    de una Europa devastada y empobrecida; el hecho de que semejante colapso sea posible
    debería bastar para impulsar políticas ambiciosas de lucha contra el cambio climático.
    El gran poeta chino Wang Wei (701-761), uno de los clásicos de la literatura universal,
    tituló uno de sus poemas “Insufrible canícula”. En él se leen los siguientes versos: “Un sol
    de brasas envuelve cielos y tierra,/ nubes de fuego se acumulan como montañas.// Árboles
    y hierbas se queman./ Ríos y estanques se han secado.// La ropa delgada se siente pesada;/
    el denso follaje apenas da sombra.// (...) ¡Ay, si pudiera salir de este universo/ y sentirme
    libre en la vasta inmensidad!...”
    El mundo de “efecto invernadero” reforzado donde estamos ingresando puede dejar chiquitas
    a todas las canículas anteriores que han experimentado nuestros antepasados; y aunque
    lo deseemos, no hay forma de “salir de este universo”. No podemos seguir escondiendo
    la cabeza bajo el ala y posponiendo la acción eficaz: el tiempo se nos está acabando.

    Calentamiento climático: ¿cómo se calcula su impacto? | 24-12-2008 - 11:43:48 GMT 1 #

  30. Claudio Katz, Economista, Investigador, Profesor. Miembro del EDI (Economistas de Izquierda): Codicia, Regulación o Capitalismo.-La intensidad de la crisis contrasta con la parquedad de las explicaciones neoliberales que objetan la codicia, ocultando su conexión con la competencia capitalista. El colapso bancario no obedece a desaciertos de política monetaria o a vaivenes de la confianza empresaria y los delitos financieros ilustran la permisiva frontera que separa a las actividades toleradas de las ilegales.
    Las regulaciones no han sido escasas, pero favorecieron a los banqueros. Los
    keynesianos idealizan esas supervisiones, diluyen su función protectora del capital y reivindican una modalidad de intervencionismo que socorre a los financistas.
    La crisis no se disipará con iniciativas de coordinación global, puesto que
    reformar el sistema monetario requiere un desenlace de las relaciones de fuerza entre las potencias. Los keynesianos han abandonado las fantasías de un rol más benevolente del FMI y aprueban su relanzamiento como administrador de los fondos que fluyen hacia las economías desarrolladas.
    La visión marxista atribuye la crisis a desequilibrios intrínsecos del capitalismo.
    Un proceso de sobre-acumulación de fondos excedentes potenció el riesgo, mundializó la vulnerabilidad y socavó las finanzas familiares. Pero la hegemonía lograda por los banqueros ha quedado cuestionada por la furibunda depuración de capitales en curso.
    La sobreproducción subyacente se ha trasladado de las viviendas a la industria
    automotriz. El socorro oficial está condicionado a la implementación de una agresión contra los trabajadores, que se extendería a toda la industria norteamericana. El sobrante de mercancías se ha globalizado con la fabricación asiática y ya presenta efectos deflacionarios.
    La crisis fue detonada también por un encarecimiento de las materias primas,
    amplificado por la especulación y la depredación del medio ambiente. El neoliberalismo acentuó la fractura entre los elevados consumos de las metrópolis y las reducidas compras de la periferia. La oleada de inversiones en Oriente confirmó que los beneficios se nutren de la explotación directa de los asalariados y favoreció una recomposición de la tasa de ganancia, que ahora se ha desplomado. Estas contradicciones complementan el desequilibrio rector de la sobreproducción.
    El desplome bancario es un resultado específico de las transformaciones
    regresivas recientes. No obedece al arrastre de crisis precedentes. Han aflorado límites del capitalismo, que no se clarifican contraponiendo el florecimiento con la declinación de ese sistema. Lo esencial son las conquistas populares y la acción política por erradicar un régimen social opresor.
    La hipótesis de una recesión corta contrasta con los síntomas de una deflación
    prolongada. A pesar de las grandes diferencias, el fantasma del 30 revolotea. La
    recreación del New Deal choca con la internacionalización de la economía y el escaso impacto del gasto militar sobre la creación de empleo.
    Es erróneo asegurar que el capitalismo remontará la crisis. Acontecimientos
    imprevistos pueden quebrar esa recomposición. Luego del aturdimiento provocado por el colapso financiero comienzan a emerger los primeros síntomas de la resistencia popular. Un proyecto socialista puede madurar en esa turbulencia.
    El agravamiento de la crisis ya forma parte del paisaje cotidiano. Los
    informativos invariablemente incluyen el desmoronamiento de algún banco, el
    desplome de las Bolsas y anuncios de masivos despidos. La intensidad del temblor está
    a la vista, pero sus causas permanecen en la oscuridad. Las explicaciones neoliberales y
    keynesianas que ocupan la primera plana, no aportan respuestas significativas.

    Lo que determina la marcha ascendente o descendente de la acumulación son las
    propias contradicciones del sistema y no las inclinaciones psicológicas de cada
    capitalista. Todos los protagonistas de este régimen están forzados a valorizar su
    inversión con medidas que afectan a sus competidores y no pueden impedir los
    desequilibrios sistémicos que genera esa actitud.
    Algunos economistas galardonados atribuyen la crisis actual a los sofisticados
    mecanismos de intermediación que alumbraron las finanzas. Destacan que “el mercado
    no valúa adecuadamente a esos títulos complejos”4. ¿Pero dónde ha quedado la infinita
    sabiduría de la oferta y la demanda, en comparación al estrecho horizonte humano de los
    funcionarios? Si ahora descubren la inoperancia de ese principio en la órbita financiera:
    ¿Por qué razón esa misma norma debería gobernar al resto de la economía?
    La crisis en curso sepulta el mito que asignó a los banqueros (y a sus
    matemáticos) la cualidad de percibir y gestionar en forma rentable, las señales de riesgo
    que transmite el mercado. En realidad esos administradores subvaloran las amenazas de
    colapsos, puesto que participan en un juego que obliga a subir siempre la apuesta. La
    regla del beneficio creciente les impide evaluar los riesgos involucrados en los
    préstamos que manejan. Y cuándo esas fallas se corroboran descargan sus traumáticas
    consecuencias sobre el resto de la sociedad.
    FALTA DE CONFIANZA
    Algunos neoliberales atribuyen las causas inmediatas del tsunami a los
    desaciertos de la política monetaria. Estiman que la reducción de las tasas de interés
    administradas por la Reserva Federal obligó a las entidades a inflar el otorgamiento de
    préstamos5. Consideran que la masiva concesión de créditos hipotecarios de baja calidad
    (subprime) reprodujo la pauta establecida por el gobierno norteamericano, en el manejo
    de las entidades semi-públicas del sector (Fannie y Freddie)6.Con este razonamiento
    exculpan a los bancos de la burbuja inmobiliaria.
    Pero en realidad, la objetada disminución de las tasas apuntó a reactivar la
    economía y a permitir la oleada de préstamos que enriqueció a los financistas. Por eso
    no cuestionaron en ese momento una política monetaria que, además, no los obligaba a
    implementar créditos de ninguna índole.
    Por otra parte, la caprichosa división de responsabilidades entre funcionarios y
    banqueros omite la estrecha vinculación que mantienen ambos grupos. Los personajes
    que llegan a la conducción de la FED o el Tesoro desarrollan su carrera previa en los
    grandes los bancos y suelen retomar esos cargos cuándo se retiran de la actividad
    oficial. Lejos de sufrir los rigores de cierta política monetaria, los financistas participan
    activamente en la fijación de esas orientaciones, a través de distintos comités
    gubernamentales.
    Ante la falta de argumentos los neoliberales recurren a las creencias. Han
    convertido la confianza en un término mágico, que explica el estallido, la continuidad o
    la superación de la crisis. Suponen que el desplome financiero irrumpió por la pérdida
    de esa cualidad y se disipará con su reestablecimiento. El estado de ánimo de los
    empresarios es visto como la llave maestra del ciclo económico.
    4Selten Reinhard. “Crear una regulación que no pueda evitarse”, Clarín, 23-11-08.
    5Marx Daniel “La crisis terminó, vendrán más ajustes”, Ámbito Financiero, 19-3-08.
    6 Edwars Sebastián, “No temerle al pragmatismo”, Clarín, 26-10-08.
    4
    Pero en los hechos ambos procesos están conectados por una causalidad inversa.
    Los capitalistas invierten cuándo avizoran ganancias y sustraen capital en los períodos
    opuestos. Por esta razón mientras la crisis continúe deteriorando los beneficios, ninguna
    exhortación transformará la desazón en optimismo. Todas las divagaciones sobre la
    confianza solamente retratan los diálogos que mantiene la clase dominante con sí
    misma, en la búsqueda de una luz al final del túnel.
    Los voceros más experimentados de las finanzas reconocen que “el capitalismo
    se encuentra acorralado” por la gravedad del descalabro. Igualmente apuestan a una
    crisis corta y manejable, que sería coronada con el reestablecimiento pleno de la
    “economía de mercado”7. Pero esta expectativa contradice los sombríos diagnósticos
    que enuncian y choca con cierta pérdida de consenso neoliberal entre las clases
    dominantes. Hay mucho deseo y poco realismo en la esperanza de un temblor
    irrelevante o benigno8.
    ESPECULACIÓN Y DESREGULACIÓN
    Los keynesianos han desplazado a sus adversarios del escenario mediático. Se
    atribuyen el mérito de presagiar la crisis, mediante reiterados cuestionamientos a la
    desregulación financiera. Pero en su mayoría acompañaron las prioridades de la elite
    bancaria y sólo expusieron objeciones en los últimos años.
    Cuándo el establishment aplaudía los atropellos sociales inaugurados por Reagan
    y Thatcher, Stiglitz presidía el Banco Mundial, Soros se enriquecía especulando contra
    las monedas europeas y Jeffery Sachs instrumentaba el ajuste de las economías
    periféricas. Este mismo cambio de bando se registra actualmente en sentido inverso.
    Greenspan modera el fervor neoliberal y Feldstein promueve el gasto el gasto público.
    Pero esta flexibilidad para olfatear hacia dónde sopla el viento no es sinónimo de lucidez
    para caracterizar la crisis.
    Una explicación que comparten las dos vertientes de la economía convencional
    asocia el colapso actual con las “exageradas bonificaciones a los directivos”9. Este
    premio a la especulación es condenado, con el mismo vigor que se cuestionan los
    fraudes perpetrados por personajes como Bernard Madoff. Esas conductas son
    invariablemente presentadas como excepciones y no como expresiones de la actividad
    bancaria imperante.
    La estafa de Madoff por 50.000 millones de dólares contra poderosas entidades
    (Santander, BBVA, HSBC, Paribas), a través de una simple pirámide ha sido un
    episodio más del negocio financiero. Prometía altos rendimientos por inversiones
    inexistentes, que disfrazaba con la llegada de nuevos clientes. Con esa maniobra
    extendió a las fortunas de las elites los engaños que caracterizan a la intermediación. Su
    malversación cayó en desgracia, porque franqueó la permisiva frontera que separa las
    actividades toleradas de los desbordes ilegales.
    En el ambiente de impunidad neoliberal de los últimos años se han consumado
    todo tipo de fraudes. Sus principales artífices fueron los bancos y las empresas
    constructoras que montaron la burbuja inmobiliaria. Estos desfalcos se coronaron con
    7 The Economist- La Nación, “El capitalismo está acorralado, pero aún sirve”, 18-10-08.
    8 Los teóricos de la derecha transmiten este mensaje tranquilizador, afirmando que “un capítulo se
    cierra…pero son tonterías las tesis del otro es mundo posible y del fin del imperialismo o el capitalismo”,
    Jorge Castañeda, La Nación, 24-12-08.
    9Phelps Edmund, “Los bancos deberán buscar un nuevo rol”, Clarín, 23-11-08.
    5
    los 140.000 millones de dólares que concedió Bush a sus banqueros predilectos,
    mediante una oscura maniobra de exención impositiva.
    Este generalizado reinado de la estafa no debería ocultar que el propio
    capitalismo genera periódicamente oleadas de especulación para extender el crédito.
    Esta expansión requiere financistas con habilidades para inventar sofisticados
    instrumentos de endeudamiento. Cómo estos individuos obtienen ganancias
    proporcionales a las calesitas que logran montar, siempre tienden a violar las reglas
    vigentes.
    Algunos keynesianos –como Krugman y Samuelson- explican el exceso de
    especulación por la ausencia de regulaciones y esperan enmendar esta carencia con
    normas más estrictas10. Pero estas reglas abundan, en la selva legislativa que manejan
    los distintos lobbys de banqueros en la trastienda del poder. Esa estructura -y no la
    abstracta ausencia de reglamentaciones- ha precipitado la crisis. Algunas normas han
    tendido a delegar en los propios banqueros el manejo consensuado de la operatoria
    (acuerdos de Basilea) y otras han incentivado una gestión más estrecha con las
    autoridades (a través de la independencia de los bancos centrales). Pero las entidades
    nunca han operado en el vacío.
    La fantasía de evitar la repetición del crujido financiero con nuevas
    disposiciones legales ha recobrado fuerza. Pero estas conmociones son inherentes al
    capitalismo y no existe ninguna forma de impedir su reiteración. El propio sistema
    genera periódicamente presiones para valorizar el capital y crea anticuerpos para
    esterilizar las regulaciones precedentes. Esta reacción se verificó, por ejemplo, en el
    debut del neoliberalismo y volverá a registrarse cuando el capitalismo necesite
    recomponer la tasa de beneficio.
    Si todo el desmadre en curso obedeciera a una falta de supervisión, no habría
    tanto temor por la evolución futura de las finanzas. Ya existe un amplio consenso para
    modificar el funcionamiento de los bancos, verificar las operaciones bursátiles y acotar
    el alcance de las actividades más riesgosas. Pero es obvio que estas iniciativas sólo
    introducirían correctivos menores.
    Los keynesianos idealizan las regulaciones que establecen los estados capitalistas
    para ordenar el funcionamiento de los mercados financieros. Suponen que estas normas
    definen la dinámica del negocio bancario, omitiendo que lo esencial es la garantía que
    aporta el poder público a los distintos papeles en circulación. Lo que permite
    comercializar estos títulos es la percepción de solidez en el aval estatal. Con este
    respaldo fluyen las monedas, se colocan los bonos públicos y se intercambian los
    documentos privados. Cuándo esas garantías fallan las reglamentación pierden
    relevancia y las crisis asumen la gravedad que se observa en la coyuntura actual.
    Los economistas heterodoxos desconocen por completo este problema. Como son
    cultores del capitalismo y del estado suponen que basta con establecer regulaciones
    óptimas para favorecer el bien común. El salvataje de los bancos ha refutado
    categóricamente esa presunción. Pero, además, se abrió una crisis que ha puesto en duda
    la capacidad del estado para proteger todos los títulos en circulación. Esta
    10 “Hubo un sistema financiero paralelo, sin las regulaciones tradicionales”, Krugman Paul “El gobierno
    argentino está haciendo un poco mejor las cosas”, Clarín, 16-12-2008. Krugman Paul, “No llores por mi,
    Estados Unidos”, New York Times- La República, 18-10.08. Krugman Paul, “Bancos: iliquidez o
    insolvencia”, New York Times-Clarín, 29-12-07. Krugman Paul, Planes de estímulo débiles y con serios
    errores”, New York Times-Clarín, 31-1-08. Krguman Paul, “La economía real también necesita un gran
    rescate”, New York Times-La Nación, 18-10-08. Samuelson Paul, “Mercado no es igual a capitalismo sin
    regulación”, Clarín, 23-11-08.
    6
    vulnerabilidad no depende de una u otra regulación, sino de la propia gravedad y
    evolución del crack financiero.
    Pero lo más llamativo de los últimos meses ha sido el reverencial temor que
    exhiben todos los keynesianos frente a los financistas. Krugman y Stiglitz han
    propiciado el salvataje de los bancos sin reparar en costos, ni demandar penalidades.
    Constatan la “trampa de liquidez” que propagan los bancos -al recibir auxilios estatales
    que atesoran sin reactivar el crédito-pero no demandan ningún correctivo.
    Las estrellas del pensamiento económico actual también notan el escaso impacto
    que tienen las decrecientes tasas de interés sobre la mejora de la inversión o el consumo.
    Saben que los bancos aprovechan la baratura de los fondos disponibles para compensar
    quebrantos, reconvertir su operatoria o adquirir otras entidades. Este bloqueo se podría
    revertir con medidas de expropiación, pero los nuevos mimados del establishment han
    archivado cualquier estrategia de eutanasia del rentista.
    Los keynesianos pretenden disuadir la especulación sin obstruir la rivalidad por
    la ganancia. En las crisis enfatizan el primer objetivo y en la prosperidad apuntalan el
    segundo propósito. Pero siempre ignoran que ambas metas son periódicamente
    socavadas por la propia reproducción capitalista.
    COORDINACIÓN Y REACTIVACIÓN
    Muchos keynesianos atribuyen la propagación global de la crisis a la “escasa
    coordinación que mantienen los gobiernos”. Especialmente Krugman y Stiglitz resaltan
    esta carencia11. Advierten contra la expansión no consensuada del gasto público, las
    devaluaciones inconsultas y el proteccionismo comercial.
    Su reclamo de sincronización refleja el carácter internacionalizado de la crisis.
    Cómo el temblor sacude a la principal economía del planeta, el contagio hacia Europa y
    Japón ha sido tan acelerado, como el fracasado desacople de la semiperiferia emergente.
    Ni siquiera Suiza o el Golfo Pérsico han podido sustraerse de un tsunami financiero, que
    ya frenó a la locomotora china y amenaza reproducir las conmociones padecidas por
    América Latina y el Sudeste Asiático.
    Este alcance planetario induce a los heterodoxos a buscar remedios en la
    coordinación. Por eso objetan el salvataje a costa del vecino que predominó al comienzo
    de la crisis. Especialmente en Europa la brutal disputa entre países por preservar los
    depósitos bancarios conducía al hundimiento colectivo. El mismo efecto tendía a
    generar la simultánea política de aumentar (Banco Central Europeo) y reducir (Reserva
    Federal) las tasas de interés.
    Todos los keynesianos aplauden ahora la generalizada adopción del modelo
    inglés de capitalización bancaria como correctivo de la crisis. Las diferencias de
    aplicación que separan a los franceses (ingerencia estatal en los directorios) de los
    norteamericanos (no interferencia en esa gestión) y la presión británico-estadounidense
    para mantener el libre movimiento de capitales en Nueva York y Londres, no alteran
    esta búsqueda de una respuesta común al descalabro financiero.
    En las propuestas en debate los economistas heterodoxos reivindican las
    iniciativas tendientes a disminuir la gravitación de los paraísos fiscales, reducir el
    protagonismo de las calificadoras de riesgo e introducir mecanismos de alerta bancaria.
    También avalan el recorte de retribuciones a los ejecutivos y la modificación de las
    11Krugman Paul “La riesgosa negativa de Alemania”, New York Times-La Nación 17-12-08. Stiglitz
    Joseph, “Ahora todos somos keynesianos, incluso la derecha”, 10-12-08.
    7
    normas de funcionamiento bancario global (Basilea II). Pero ninguno de estos cambios
    es sustancial y su aplicación exige un piso (todavía incierto) del desplome financiero.
    El diseño de un “nuevo Bretton Woods” que pregona Stiglitz es más ambicioso,
    pero flota en el aire12. Definir un nuevo prestamista internacional de última instancia y
    establecer los criterios de otra moneda (canasta, multilateral, Bancor) requieren cierta
    estabilización de la tormenta financiera. Y este compromiso, a su vez, presupone un
    desenlace de las relaciones de fuerza entre las potencias, que aparecería sobre el final y
    no en el debut de la crisis.
    La indefinición que impera en torno al dólar y el euro es un nítido síntoma de
    este carácter inicial del temblor. El billete estadounidense se transformó en el refugio
    espontáneo de todas las clases dominantes del planeta. Pero el descomunal déficit fiscal
    y comercial norteamericano pone en duda la continuidad de esa tendencia.
    El euro también ha brindado protección a los capitales que abandonan las divisas
    de los países europeos más amenazados (Polonia, Dinamarca, Suecia, Islandia). Pero no
    se sabe cómo responderá este signo al descalabro de los convenios presupuestarios de
    Maastrich. Más peligroso aún es el desbordante endeudamiento que registran varios
    países del Viejo Continente (Italia, Grecia, España).
    Todas las convocatorias angelicales a la “coordinación internacional” disfrazan
    las duras reglas de realpolitik, que imperan en los encuentros oficiales. En la cumbre de
    noviembre pasado que reunió a 20 presidentes, Estados Unidos exigió un compromiso
    general con su rescate financiero. Pretende garantizar especialmente la continuada
    afluencia hacia el Norte de los fondos acumulados por Asia y los países exportadores de
    petróleo.
    Con esta finalidad el “Grupo de 7” fue ampliado a China, Rusia, Brasil, India y
    Arabia Saudita. La presencia de otros países es un formalismo diplomático, ya que
    Argentina, Indonesia, México o Turquía figuran en lista de lisiados y no de proveedores
    de dinero. En las próximas cumbres, Obama intentará continuar esta política de
    atracción de capitales hacia Estados Unidos.
    Todos los mensajes keynesianos para “reformar al FMI” con una “nueva
    arquitectura financiera” han quedado supeditados a esta prioridad de reconstrucción de
    los bancos maltrechos. Con la finalidad de relanzar al Fondo como administrador de ese
    socorro, ya se discute la concesión de atribuciones a los nuevos contribuyentes de
    capital. Esas iniciativas podrían empalmar también, con el traspaso de acciones de los
    bancos más quebrados a sus mecenas de Asia o el Mundo Árabe. Pero en cualquier caso
    el FMI continuará actuando como representante de los acreedores contra los pueblos de
    la periferia.
    Este rol –que no perturba a Stiglitz, ni a Krugman- desmiente las fantasías que
    exhiben algunos presidentes latinoamericanos en un giro benevolente del FMI. Las
    expectativas en “préstamos sin condiciones para los más necesitados” han quedado
    desactivadas por los recientes créditos otorgados a Ucrania o Hungría (y negociados con
    Islandia y Pakistán). Estos acuerdos incluyen todas las exigencias de ajuste neoliberal.
    Los keynesianos viven como un triunfo la aplicación actual de sus orientaciones.
    Suponen que esta implementación confirma la superioridad de su programa. Pero este
    giro solo ilustra la afinidad que mantienen con sus adversarios. El FMI y todos los
    gobiernos conservadores han abrazado las propuestas de reactivación, porque en la
    crisis las clases dominantes recurren al gasto público para frenar la recesión.
    Obama se apresta a lanzar el mayor plan de infraestructura de los últimos 50 años
    (136.000 millones de dólares). Este mismo tipo de erogaciones instrumentarán los
    12 Stiglitz Joseph, “El dólar ya no sirve como reserva”, Clarín, 23-11-08.
    8
    presidentes neoliberales de Europa (170.000 millones de euros) y el mandatario
    derechista de Japón (255.000 millones de dólares). El propósito común de estas
    iniciativas es auxiliar a los banqueros e industriales afectados por la debacle financiera.
    Los keynesianos aplauden este socorro pero advierten contra su eventual fracaso,
    si las decisiones se aplican en forma tardía, con instrumentos inadecuados o con dosis
    reducidas. La obviedad de estos razonamientos salta a la vista. Si las medidas dan
    resultado confirmarán su conveniencia y si fallan demostrarán su insuficiencia.
    Pero la severidad de la crisis induce a los popes de la heterodoxia a reclamar
    también mayores impuestos a ricos y menores gastos militares (Stiglitz) o el bombeo
    directo de más dinero oficial, traspasando la intermediación bancaria (Krugman). En
    comparación a las iniciativas que debaten otros economistas del mismo círculo, estas
    propuestas sobresalen por su cautela13.
    Todos los keynesianos esperan el resurgimiento del capitalismo con políticas
    anticíclicas. Desconocen las limitaciones de estas orientaciones y su escaso impacto
    fuera de ciertas condiciones. Para comprender lo que está sucediendo hay que recurrir a
    otras teorías.
    “FINANCIARIZACIÓN”
    La gravedad de la crisis ha recreado el interés por la interpretación marxista, que
    postula el carácter intrínseco de los desequilibrios capitalistas. Este enfoque rechaza las
    interpretaciones psicológicas o naturalistas y subraya la gravitación que tiene la
    rivalidad por el beneficio en el estallido de esas conmociones. Partiendo de este
    principio hemos resaltado dos causas específicas del temblor en curso (sobreacumulación
    y sobreproducción) y un detonante (encarecimiento de las materias
    primas)14.
    La crisis de sobre-acumulación se gestó junto a la enorme masa de liquidez
    agolpada en la esfera financiera. Estos fondos quedaron desconectados de la
    acumulación productiva y se transformaron en capitales ficticios carentes de
    contrapartida real. El rendimiento que devengó la actividad financiera potenció, a su
    vez, una atrofia que condujo al desmoronamiento de los bancos15.
    Este proceso de sobre-acumulación presenta tres singularidades. En primer
    lugar, incluye sofisticadas modalidades de securitización y apalancamiento. Al
    titularizar la colocación de bonos emitidos sobre otros bonos, los banqueros
    empapelaron el planeta con papeles vulnerables. Perpetraron esta transferencia del
    riesgo envolviendo los títulos más insolventes en paquetes fragmentados. Estados
    Unidos exportó por esta vía la mitad de sus títulos tóxicos, colocando especialmente
    CDS y CDO (seguros del sofisticado combo financiero). Las municipalidades,
    13Reich planteó aplicarle la ley de quiebras a los bancos para implementar su reorganización bajo
    protección judicial (capítulo 11) y Roubini sugirió paralizar las ejecuciones hipotecarias. Reich Robert,
    “El rescate equivocado”, New York Times-Clarín, 12-12-08. Roubini Nouriel, “La recesión llegó a EEUU
    y podría durara hasta 2009”, Clarín, 25-1-08.
    14 Katz Claudio. “Lección acelerada de capitalismo”, www.lahaine.org/katz (4-10-08), Inprecor 541-542,
    septiembre-octubre 2008, www.internationalviewpoint.org/spip.
    15Las características de estos procesos son descriptas entre otros por: Rude Christopher, “El rol de la
    disciplina en la estrategia imperial. El Imperio Recargado, CLACSO, Buenos Aires, 2005. Bryan Dick,
    “The inventiveness of capital”, 13 Jul 2008, www.workersliberty.org y Chesnais Francois, “Alcance y
    rumbo de la crisis financiera”, 25-1-08, www.vientosur.info/documentos.
    9
    universidades o fondos de pensión que adquirieron estos documentos -atraídos por su
    alto rendimiento- deben responder ahora con sus propios activos por esas operaciones.
    La mundialización de los desequilibrios financieros constituye el segundo rasgo
    de la crisis de sobre-acumulación. Desde los años 80 los capitales excedentes se
    volcaron a innumerables mercados, provocando el colapso de las Sociedades de Ahorro
    y Préstamo de Estados Unidos, el sacudón del sistema monetario europeo y el temblor
    bancario japonés. Posteriormente precipitaron la tormenta del sudeste asiático (1994-95)
    y el terremoto global, que sucedió a la caída del fondo LTCM vinculado a inversiones
    en Rusia (1998). Ya aquí el descontrol sobre títulos derivados influyó sobre el alcance
    de dos estallidos, que presagiaron el desmoronamiento actual.
    La expansión de las finanzas personales constituye la tercera singularidad de la
    financiarización reciente. Este esquema generó lucros adicionales con los ingresos de
    los trabajadores, mediante el desbordante otorgamiento de créditos para solventar la
    vivienda, la educación o el consumo corriente. Por esa vía los asalariados se
    transformaron en clientes sofocados por cuotas insostenibles. La crisis justamente
    estalló con una variante crítica de estos préstamos, concedida a los perceptores de
    ingresos irregulares o muy bajos.
    Este tipo de negocios se montó en las condiciones de cierta estabilidad política y
    social que generó la ofensiva neoliberal del capital. La crisis actual se forjó durante ese
    período, que consagró la hegemonía de los banqueros. Esta supremacía no es un dato de
    arrastre, ni proviene de principio del siglo XX. Se consumó con el aval de otros sectores
    de las clases dominantes, que renunciaron a tajadas del beneficio para apuntalar la
    ofensiva contra las conquistas sociales que impuso el ajuste financiero.
    Este esquema recompuso la tasa de explotación, mediante la disciplina que
    instauró la gestión de la empresa, orientada por los rendimientos bursátiles de corto
    plazo. El agotamiento de este curso amenaza, ahora, los privilegios obtenidos por los
    banqueros16.
    La crisis de sobre-acumulación ya provocó una descomunal limpieza de los
    capitales excedentes que circulan en la Bolsa. Aunque este derrumbe involucra capital
    ficticio y no poder de compra real, los 30 billones de dólares esfumados en los últimos
    doce meses son indicativos de la depuración en marcha. En este mismo período las
    acciones cayeron un 30-40% en Estados Unidos y Europa y entre 44% y 70% en los
    restantes mercados. Estos porcentajes se aproximan al traumático 75% que se registró
    entre 1929 y 193217.
    Al observar respiros en semejante picada bursátil o tenues reducciones en las
    altas tasas interbancarias, algunos financistas evalúan que “lo peor ya pasó”. Pero en
    realidad, el pánico se ha trasladado a la esfera productiva.
    EL TEST AUTOMOTOR
    El desborde de capitales financieros no obedece exclusivamente a su autonomía
    de la órbita productiva. También expresa un generalizado excedente de mercancías. Esta
    sobreproducción es la principal causa de la crisis actual. En última instancia, todos los
    títulos privados se comercializan como promesas de las ganancias generadas en la
    actividad industrial o los servicios. La desconfianza en la compra-venta de esos papeles
    16 Hemos retratado este modelo en Katz Claudio, “Enigmas contemporáneos de las finanzas y la
    moneda”, Revista Ciclos, n 23, 1er semestre 2002, Buenos Aires.
    17Clarín, 23-11-08.
    10
    se ha multiplicado, porque ahora trastabillan las ventas que realizan los beneficios
    creados con la explotación de los asalariados.
    El sobrante de bienes expresa la existencia de aumentos en la producción (y la
    productividad) que superan el poder de compra. La sobreproducción irrumpió primero
    en el sector de la construcción, con la multiplicación de viviendas inaccesibles a sus
    potenciales adquirientes. Este problema se acentúa ahora con masivos desalojos que
    dejan las casas sin ocupar. Este proceso fue aceitado con créditos de alto riesgo, pero
    obedece a una tendencia subyacente del capitalismo a la sobreproducción18.
    La burbuja inmobiliaria ha reproducido la euforia que acompañó a las acciones
    tecnológicas, durante el furor de inversiones en chips y computadoras de principio de
    los 90. En realidad, desde el crack ferroviario de mitad del siglo XIX todas las oleadas
    especulativas de cierta significación se han basado en el lucro creciente que rodea a
    cierta actividad.
    Pero los capitalistas nunca pagan las consecuencias de estos vaivenes. La
    burbuja inmobiliaria norteamericana convertirá a 7,3 millones de propietarios en
    deudores morosos y dejará sin vivienda a 4,3 millones de personas. Hasta ahora no se
    aprobó ningún plan para frenar esta confiscación. Sólo existen vagas normas para
    prorrogar los pagos de los insolventes que demuestren su intención de saldar la
    hipoteca. Esta penalización de las victimas en pleno salvataje de los banqueros es un
    rasgo escandaloso de la crisis actual.
    La saturación de bienes se extiende a todos los sectores, pero golpea
    especialmente a la industria automotriz. Cómo el desplome de las ventas ha creado un
    stock inmanejable, General Motors, Chrysler y Ford se encuentran al borde de la
    bancarrota. Este sector emplea directamente a 2,2 millones de trabajadores y brinda
    ocupación indirecta a un número semejante de asalariados.
    Este dramático impacto social no alteró la cautela de Bush a la hora de auxiliar a
    estas corporaciones. Esta inacción contrasta con el automático socorro que recibieron
    los bancos. Esta diferencia obedece a la preeminente influencia de los financistas y a
    una demanda de ajuste contra los obreros, que reclama todo el establishment. Los
    legisladores han explicitado las reducciones de salarios, los despidos y la flexibilidad
    laboral que exigen como contrapartida del auxilio estatal.
    La negociación con los sindicatos apunta a equiparar inmediatamente los salarios
    en las tres corporaciones con los niveles inferiores vigentes en otras compañías (Nissan,
    Toyota). El objetivo es adaptar luego este recorte al promedio internacional, a través de
    achicamientos, que comenzaron con reducciones de indemnizaciones y jubilaciones.
    Esta agresión ilustra en forma contundente el carácter capitalista de la crisis y la
    tendencia a zanjarla desvalorizando la fuerza de trabajo. Por esa vía las empresas
    norteamericanas pretenden revertir su pérdida de competitividad y su retraso en la
    innovación (autos más pequeños y eléctricos). Esta reconversión no opone en bloque a
    la industria estadounidense y foránea. Más bien apunta a inducir nuevas asociaciones
    entre ambos sectores.
    Si esta arremetida patronal prospera, sus efectos se extenderán a otras
    actividades. El test automotor fue anticipado por la reorganización perpetrada en el
    sector aeronáutico y será un ensayo de la cirugía general, que se prepara en toda la
    industria norteamericana.
    18En esta caracterización plantea: Caputo Leiva Orlando, “La economía mundial: la crisis inmobiliaria de
    Estados Unidos”. Seminario Taller del Ministerio del Poder Popular para la Planificación y el Desarrollo con
    Economistas Internacionales, Caracas, 27 al 31 de marzo de 2008.

    SOBREPRODUCCIÓN GLOBAL
    La misma sobreproducción que afecta a las plantas foráneas de General Motors,
    Ford y Chrysler (especialmente en Canadá e Inglaterra) deteriora el balance de Toyota,
    Suzuki y Nissan y en breve golpeará a las empresas europeas. Este impacto ilustra el
    carácter internacional de la plétora de mercancías. Para modernizar su producción, las
    automotrices reorganizaron drásticamente sus métodos de producción durante la década
    pasada. Esta adaptación de costos condujo al actual sobrante de vehículos.
    También en la rama automotriz se gestó el modelo de competencia global en
    torno a salarios descendentes, que potenció la irrupción del polo asiático. Al cabo de
    varios de años de inundación de productos baratos, todos los rincones de la economía
    global se encuentran abarrotados de mercancías.
    Esta sobreproducción es consecuencia directa de la creciente localización de las
    empresas trasnacionales en China, que aprovecharon la revolución del transporte y las
    comunicaciones para lucrar con la fuerza de trabajo barata, que abunda en el Extremo
    Oriente.
    El exceso de mercancías ya se observa, además, en otros rubros (textil,
    electrodomésticos) y tiende a provocar un significativo desplome de los precios. Esta
    caída comenzó a insinuarse en la órbita industrial a partir de la crisis asiática (1997),
    pero quedó inicialmente ensombrecida por la escalada inflacionaria que impusieron los
    combustibles y los alimentos. Con la maduración de la crisis el viraje deflacionario
    tiende a consolidarse19.
    Las irrisorias tasas de interés no logran revertir esta espiral descendente, ya que
    el reducido costo del dinero muestra poca incidencia sobre el nivel de actividad. De
    todos los indicadores que mensuran la intensidad de la recesión (nivel de la tasa
    interbancaria, caída de precio de la vivienda, contracción del gasto del consumidor), la
    variable más crítica es la deflación. Si la declinación de los precios no es contenida
    quedará abierto el camino hacia la depresión.
    La sobreproducción en curso presenta significativas diferencias con su
    antecedente de fines de los 60. En ese momento el resurgimiento de la economía
    japonesa y alemana abarrotó de productos el mercado mundial, precipitando el
    agotamiento del esquema fordista de posguerra.
    Pero esa crisis fue sucedida por una reorganización neoliberal, que permitió a las
    empresas transnacionales fabricar en Asia parte de los productos consumidos en
    Occidente. Este proceso desvalorizó los viejos sobrantes de mercancías, reordenó los
    mercados, penalizó a ciertos capitalistas y generó los nuevos productos adicionales que
    atiborran el mercado mundial
    EL PAPEL DE LAS MATERIAS PRIMAS
    Otro desencadenante de la crisis actual fue el encarecimiento de los insumos
    básicos registrado en los últimos seis años. Este repunte descontroló los costos y generó
    una presión inflacionaria que afectó la rentabilidad. Las empresas acostumbradas a
    competir bajando precios, no lograron adaptarse al petróleo despistado, los metales
    impagables y los alimentos en ascenso.
    Pero esta presión inflacionaria no constituye una explicación de la crisis
    equiparable al proceso de sobre-acumulación de capitales o sobreproducción de
    19Este proceso ilustra: Aglietta Michel, Berrebi Laurent. Desordres dans le capitalisme mondial, Odile
    Jacob, Paris, 2007, (Introducción).
    12
    mercancías. Mientras que estos dos fenómenos expresan contradicciones intrínsecas del
    capitalismo, la subproducción de materias primas representa una perturbación
    secundaria del sistema. Irrumpe por la escasa adaptación de estos recursos al incremento
    de la productividad, en comparación a los bienes industriales.
    Los precios de las materias primas treparon en los últimos años por la presión de
    los especuladores, que intentaron compensar el desplome bursátil y bancario con la
    adquisición de bienes básicos. Esta oleada de compras divorció las cotizaciones de los
    insumos de su oferta y demanda genuina. Los fondos de inversión apostaron a una crisis
    corta que mantendría la apreciación de estos productos, pero el descalabro financiero
    terminó afectando su propia jugada. Los precios de los cereales cayeron a la mitad y la
    OPEP no ha logrado impedir que el petróleo vuelva al piso de años anteriores.
    Resulta igualmente difícil presagiar la evolución de estos mercados. La
    novedosa incidencia que ejerce la depredación del medio ambiente sobre el vaivén
    cíclico de estos productos, acrecienta esa indeterminación. La destrucción capitalista de
    la naturaleza podría provocar una escasez estructural de recursos no renovables, cuya
    sustitución requerirá grandes inversiones, que en la crisis se han tornado inciertas. La
    continuada prioridad que asigna el Pentágono a las guerras por el abastecimiento de
    estos insumos es un índice de esa indefinición.
    En este plano, el principal conflicto gira en torno a la sustitución del crudo por
    las energías no contaminantes. El influyente lobby petrolero-militar indujo a Bush a
    reforzar la dependencia del combustible importado, en un contexto de escasos
    descubrimientos, encarecimiento de la extracción y sangrientas batallas en las regiones
    más apetecidas de África, Medio Oriente y Asia Central. Obama ha prometido transitar
    el sendero opuesto, pero el nuevo un escenario de estancamiento productivo y
    abaratamiento del petróleo conspira contra sus proyectos20.
    La coyuntura empuja hacia la depreciación de las materias primas, pero la
    evolución ulterior de estos precios es una incógnita. En cualquier caso, estos bienes no
    quedarán atados a un patrón de inexorable deterioro de los términos de intercambio.
    Numerosos estudios refutan la teoría de ese retroceso secular. Se han verificado
    tendencias inversas o ciclos cambiantes en ambas direcciones. Cómo los insumos
    básicos tienen mayor dificultad para amoldarse al incremento de la productividad, su
    encarecimiento es periódicamente contrarrestado con oleadas de tecnificación, que
    afianzan la oscilación de estos precios21.
    Este vaivén afecta a los países periféricos que invariablemente padecen la oleada
    descendente y nunca aprovechan la fase inversa para reducir su dependencia de las
    exportaciones básicas. Esta adversidad se repite en la coyuntura actual, pero acentuando la
    subdivisión entre un grupo emergente de economías semiperiféricas y el grueso de los
    empobrecidos del Tercer Mundo.
    CONSUMO MUNDIAL POLARIZADO
    20 Amin describe las tendencias bélicas y Klare la complejidad de los dilemas petroleros. Amin Samir
    “Financial collpase, systemic crisis?”, World Forum of Alternatives, Caracas 2008. Klare Michael,
    “Mauvaises nouvelles a la pompe”, Inprecor 536-537, mars avril 2008.
    21Entre 1876-80 y 1928-29 la mejora de términos de intercambio fue de 20-40% y desde 1956 hasta 1962
    predominó un deterioro, que invirtió en 1968. El reciente ascenso (2002-2007) sucedió a la caída de los
    años 90. Bairoch, Paul El tercer mundo en la encrucijada: el despegue económico desde el siglo, XVIII al
    XX Alianza, Madrid, 1973, (cap 13).
    13
    La crisis actual podría explicarse también por la contracción de la demanda. Al
    expandir la desigualdad social, el neoliberalismo impuso restricciones al poder de
    compra en forma directa (contracción de los salarios) e indirecta (inestabilidad del
    empleo y aumento de la informalidad). La sobreproducción generada durante este
    período puede ser vista como una crisis de realización, que obstruye la concreción del
    valor mercancías, cómo resultado de limitaciones vigentes en la esfera del consumo.
    Estos obstáculos obedecen a la caída porcentual de los salarios en el ingreso total
    de las economías avanzadas. La ampliación del desempleo condujo a reemplazar el
    modelo de aumento de sueldos por debajo de la productividad por un esquema de
    agobiante congelamiento. También el estallido de los créditos subprime refleja la
    fractura social, que separa a los norteamericanos en un 90 % de empobrecidos deudores
    y un 10% de opulentos acreedores22.
    El exceso de productos y las limitaciones del consumo constituyen dos caras de
    una misma moneda, pero la gravitación de ambos procesos es conceptualmente
    desigual. Mientras que la sobreproducción constituye la fuerza rectora de las
    disrupciones que conmueven al capitalismo, las restricciones de la demanda conforman
    un efecto derivado. El sobrante periódico de bienes es la principal contradicción de un
    sistema regido por rivalidades entre empresarios, que impiden adaptar la cantidad y el
    tipo de los bienes fabricados a las necesidades sociales. Este desequilibrio distingue al
    capitalismo de la subproducción crónica que afectaba a los regímenes precedentes.
    La competencia por fabricar con mayor productividad y menores costos es más
    determinante de las crisis, que los obstáculos interpuestos al consumo de esos bienes.
    Mientras que el capitalismo recurre a numerosos instrumentos para contrarrestar este
    segundo desequilibrio, tiene escasas herramientas para atenuar la despiadada pugna por
    el beneficio. Los desajustes que impone la sobreproducción determinan los
    desequilibrios que acompañan a las crisis de realización.
    En este terreno lo más significativo no ha sido la contracción general del poder
    adquisitivo, sino la fractura global de la demanda. El esquema de altos consumos
    norteamericanos de productos asiáticos (financiados por el resto del mundo) incluyó la
    expansión del consumo en la metrópoli. Esta ampliación se sustentó en una
    desenfrenada dilatación del endeudamiento. Los pasivos de los particulares aumentaron
    en Estados Unidos del 47% del ingreso personal (1959) al 117% (2007) y del 25% del
    PBI al 98% del PBI23.
    En términos generales el consumo norteamericano se ha duplicado en
    comparación a los años 70. Es indudable que una porción de ese gasto fue sostenido por
    la elite de los enriquecidos, pero otro segmento igualmente relevante ha sido solventado
    por los trabajadores, con más horas de trabajo y labores complementarias del núcleo
    familiar.
    Este modelo de consumo internacional polarizado ha quedado muy vapuleado
    por la crisis. La expectativa de corregirlo con mayor demanda asiática y creciente
    austeridad occidental ha perdido fuerza con la inviabilidad del desacople. Mientras que
    el volumen de compras anual de 1300 millones de chinos moviliza 1,2 billones de
    dólares, las adquisiciones de 300 millones de norteamericanos involucran 9,7 billones
    de dólares. Es obvio que cualquier cambio de estas proporciones será un largo y
    traumático proceso.
    22Para conjunto de G 7 la parte salarial en el valor agregado pasó de 66,5% (1982) a 57,2% (2006)
    Husson Michel, “La lignes de fracture”, Politis n 990, 21-2-08.
    23Clarín, 9-12-08.
    14
    La fuerte caída del consumo norteamericano o europeo no tiende a mejorar las
    compras de la periferia. Al contrario, el incremento de 40 millones de hambrientos
    registrado durante el 2008 (que elevó ese total a 963 millones de individuos) es un
    anticipo de los sufrimientos que padecerá el Tercer Mundo. Gran parte del consumo
    faltante en la periferia inferior del planeta se dilapida en las economías centrales,
    agravando la brecha que separa a las regiones desguarnecidas de zonas que concentran la
    opulencia.
    La estrechez de la demanda es una contradicción importante pero
    complementaria de la sobreproducción. Es importante registrar la jerarquía y la
    convergencia de ambos desajustes, para analizar los desequilibrios variados que afectan
    al capitalismo contemporáneo24.
    ¿QUÉ TIPO DE CAÍDA DE LA TASA DE GANANCIA?
    El desplome de la tasa de ganancia es otro indicador categórico de la magnitud de
    la crisis. Esta declinación fue anticipada y retroalimentada por el desmoronamiento de
    Wall Street y se verificará en próximos balances de las corporaciones. Con esta caída se
    revierte la significativa recuperación de la rentabilidad, que impuso desde mediados de
    los años 80 la ofensiva del capital sobre el trabajo. Varios teóricos marxistas han
    estimado la magnitud de ese repunte, en sus estudios de la ley de la tendencia
    decreciente de la tasa de ganancia25.
    Este principio postula que el nivel del beneficio obtenido por los capitalistas
    tiende a declinar junto con los aumentos de la inversión, que reducen la proporción del
    trabajo vivo (directamente realizado por los asalariados) en comparación al trabajo
    muerto (ya incorporado en la maquinaria o en las materias primas). Como la plusvalía
    que nutre a la ganancia se genera en el primer ámbito, el incremento de la capitalización
    desemboca en una contracción porcentual del beneficio. ¿En qué medida la crisis actual
    confirma ese postulado?
    Un terreno de indirecta corroboración es la dependencia que ha demostrado la
    acumulación de la explotación inmediata de los asalariados. El giro estratégico de las
    grandes corporaciones hacia el continente asiático, puso en contacto al capital con la
    mayor dotación de fuerza de trabajo barata del planeta. Este viraje no se hubiera
    producido, si las ganancias de las empresas se nutrieran primordialmente de la
    robotización o de las actividades calificadas.
    Pero la explicación de la crisis actual, como un resultado del deterioro de la tasa
    de ganancia que genera la ascendente productividad, es muy controvertida. Requiere
    suponer que esa declinación se arrastra desde hace tiempo, en contraste con la evidente
    recuperación que tuvo la rentabilidad bajo el neoliberalismo. Desconocer este dato, o
    afirmar que ese beneficio se mantuvo por debajo del promedio prevaleciente en la
    posguerra, conduce a una interpretación forzada de la ley de Marx26.
    24La conmoción en curso debe ser vista como una reproducción ampliada de todas las contradicciones que
    corroen al sistema. Este enfoque metodológico fue sugerido por Bujarin y desarrollado por Mandel.
    Bujarin Nikolai, El imperialismo y la acumulación de capital. De Tiempo Contemporáneo, Buenos Aires,
    1973. Mandel, Ernest, El capitalismo tardío, ERA, México, 1978, (cap 1).
    25 Hemos recogido e interpretado esta indagación en: Katz Claudio “Una interpretación contemporánea de
    la ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia”. Herramienta n 13, invierno 2000, Buenos Aires.
    26Es el inconveniente que presenta la caracterización de Castillo José. “Crisis económica mundial en el
    marco de 40 años de crisis crónica del capitalismo”, www.aporrea.org/temas 07/11/08
    15
    Este principio no exige postular una caída permanente del porcentaje del lucro
    patronal, puesto que una situación de ese tipo imposibilitaría la continuidad del
    capitalismo. La ley de la tendencia decreciente no opera en flecha, ni explica todos los
    vaivenes de la acumulación. Constituye tan solo un determinante de las crisis, con
    variada gravitación en cada convulsión del sistema. Su utilidad para explicar la
    depresión del 30 o la contracción de mitad de los 70, no le otorga jerarquía absoluta
    para caracterizar el desplome actual.
    La tasa de ganancia ascendió durante la posguerra, declinó en los años 70,
    recuperó margen en las décadas posteriores y vuelve a desplomarse en la actualidad. En
    los períodos de contracción del beneficio opera con plenitud la ley de Marx y en las
    etapas de recomposición de esa ganancia prevalen las fuerzas que contrarrestan su
    incidencia. Desde mitad de los años 80 hasta la crisis actual predominó este segundo
    contexto, como consecuencia del reforzamiento de la explotación, la reducción de los
    salarios y el abaratamiento de ciertos insumos.
    Si se otorga primacía interpretativa a la ley para analizar el período en curso hay
    que asignar una relevancia equivalente a los procesos de inversión, que determinan la
    contracción porcentual del beneficio. Esta caracterización supondría postular que el
    neoliberalismo estuvo precedido o signado por altos gastos en maquinaria y gran
    modernización industrial. Sostener este diagnóstico es muy difícil.
    Quizás el mayor inconveniente para aplicar la ley de la tendencia decreciente al
    contexto actual proviene de la novedosa segmentación de rentabilidades, que se observa
    entre los sectores domésticos y mundializados del capital. Estas brechas son muy
    significativas en el caso norteamericano. Mientras que las empresas globalizadas
    tuvieron lucros elevados, las compañías exclusivamente nacionales lograron parcos
    beneficios.
    La reducción porcentual del trabajo vivo -que aporta la fuente directa del
    beneficio- socava la tasa de beneficio. Pero esta contradicción se desenvuelve en torno a
    la gestación, maduración y estallido de la sobreproducción. El estudio de esta conexión
    es una asignatura pendiente de la economía marxista.
    CRONOLOGÍA Y SIGNIFICACIÓN
    ¿Cuál es la cronología de la conmoción en curso? ¿Cuándo comenzó el proceso
    que desembocó en el tsunami actual? Es obvio que antecedió al desmoronamiento
    bursátil y a la insolvencia de los deudores sub-prime. Sólo la estrechez de la ortodoxia
    puede imaginar un determinante tan coyuntural de un desplome financiero, que fue
    gestado durante un período más significativo.
    Algunos teóricos acertadamente ubican ese origen en la consolidación del
    neoliberalismo. Al imponer un reflujo de los trabajadores en los países avanzados, las
    clases dominantes cerraron la crisis de los 70 y forjaron el esquema de acumulación que
    ahora naufraga. El temblor en curso es un resultado de las transformaciones sociales y
    las contradicciones económicas que generó ese modelo27.
    Otro enfoque observa al descalabro actual como un nuevo peldaño de la
    prolongada crisis iniciada a fines de los 60. Considera que esta larga recaída ha sido
    27 Panitch Leo, Gindin Sam. “Capitalismo global e imperio norteamericano”, El nuevo desafío imperial,
    Socialist Register 2004, CLACSO, Buenos Aires 2005. Gindin Sam, Panitch Leo, "Superintending Global
    Capital," New Left Review, 35, Sept/Oct 2005.
    16
    prorrogada con artificios de emisión y endeudamiento, que no lograron interrumpir la
    continuidad de una regresión crónica28.
    El problema de este segundo enfoque radica en la imprecisa conexión que
    establece entre la crisis actual y los cambios capitalistas de las últimas dos décadas. No
    explica como la liberalización financiera, la internacionalización productiva y la
    expansión de las empresas transnacionales determinaron los desequilibrios que han
    precipitado el tsunami global. Tampoco esclarece de qué forma la competencia por
    fabricar más productos con salarios decrecientes desencadenó la sobreproducción y
    cómo la titularización de los créditos provocó la sobre-acumulación de capital.
    Si se remonta el origen de la crisis a cuatro décadas, las transformaciones del
    neoliberalismo pierden relevancia en la explicación de la conmoción actual. Un letargo
    tan prolongado es, por otra parte, poco compatible con el funcionamiento convulsivo
    del capitalismo. Este sistema es siempre corroído por su frenético dinamismo.
    El neoliberalismo no es sinónimo de estancamiento. Si hay sobreproducción es
    por la intensidad de la fabricación industrial. Dos décadas de fuerte competencia entre
    las corporaciones trasnacionales refutan la equivocada imagen de los monopolios, como
    instituciones que frenan la innovación o acuerdan el reparto organizado de los
    mercados. Pero si pudieran concertar la manipulación de los precios, la crisis estaría
    signada por la inflación y no por la tendencia al desplome de los precios.
    Otra controversia entre los marxistas apunta a clarificar la significación histórica
    de la conmoción en curso. Algunos autores resaltan la ubicación de este estallido en una
    etapa declinante del capitalismo, que contraponen con otro estadio pujante del pasado.
    Se apoyan en la teoría del ciclo vital, para postular una rigurosa delimitación entre
    períodos de ascenso y decadencia de los regímenes sociales29.
    Pero la utilidad de este razonamiento es muy dudosa. El capitalismo surgió
    saqueando a la periferia, se forjó empobreciendo a los campesinos y se consolidó
    explotando a los trabajadores. Posteriormente perpetró guerras interimperialistas que
    aniquilaron a millones de personas y en la actualidad se desenvuelve devastando el
    medio ambiente. La propia evolución del sistema genera este tipo de catástrofes y es
    ocioso evaluar cuál de ellas lidera el ranking de los cataclismos. Lo relevante es la
    naturaleza social destructiva del capitalismo y no las perversidades de este régimen en
    cada etapa.
    Ciertamente los límites del capitalismo se acrecientan con su expansión. Pero
    estas barreras son cualitativas o sociales y no geográficas o numéricas. El agotamiento
    de una frontera (como pensaba Rosa Luxemburg) o del volumen de extracción de la
    plusvalía (como creía Henryk Grossman) no representan obstáculos absolutos a la
    acumulación. El capitalismo contrapesa este tipo de asfixias abriendo nuevas áreas para
    la explotación (restauración en el ex “bloque socialista”) y nuevos sectores para la
    inversión (privatizaciones).
    Las barbaridades que genera este sistema son más que suficientes para
    reprobarlo. El capitalismo a secas es un tormento cotidiano que no requiere adjetivos
    adicionales. Es falso suponer que este régimen fue más contemplativo con los
    explotados en el pasado. Basta recordar la esclavitud, el pillaje o la masacre
    demográfica (durante su nacimiento) o el trabajo infantil y las jornadas de 16 horas de la
    revolución industrial (durante su despegue). Para los trabajadores nunca existió una
    edad de oro bajo el yugo del capital.
    28Brenner Robert, Una crisis devastadora, Against the Current n 132, enero-febrero 2008.
    29 Es la concepción que desarrollan Mercadante Esteban, Noda Marín. “Gradualismo y catastrofismo”,
    Lucha de Clases, n 7, octubre 2007.
    17
    Por estas razones la única distinción relevante es la que permite diferenciar los
    períodos de conquistas populares de las fases de atropello social. Estas etapas han sido
    muy variables y siempre dependieron más de la intensidad de las luchas (o la amenaza
    de revoluciones), que del estancamiento o expansión de las fuerzas productivas. En la
    posguerra del siglo XX (es decir en la madurez del sistema), se obtuvieron más logros
    sociales que en toda la historia previa de este régimen.
    Los contrapuntos entre el auge y la declinación del capitalismo frecuentemente
    presentan un cariz fatalista y sugieren la existencia de un curso predeterminado de la
    historia. Los augurios de la decadencia tienen, además, una connotación religiosa de
    castigo a las sociedades que han pecado.
    En cualquier caso se desvía la acción política socialista del propósito de obtener
    conquistas para remover al capitalismo. La experiencia ha indicado que ambos objetivos
    pueden lograrse en un espectro muy variado de coyunturas. El capitalismo no se autoextinguirá
    por su propia corrosión. Será erradicarlo por una acción política, si los
    explotados encuentran el camino para forjar la alternativa socialista.

    TRES ESCENARIOS
    Las distintas caracterizaciones teóricas serán puestas a prueba en los próximos
    meses por el agravamiento de la crisis. La tasa de crecimiento del 2009 será ínfima a
    escala global (1,9%) y nula o negativa en las economías centrales. En Estados Unidos
    cae la inversión, se multiplican las pérdidas de los ahorristas particulares (que aportan la
    mitad del movimiento bursátil), se desploma el consumo y se disipa la expectativa en
    las exportaciones como salvavidas. Desde el momento que este mismo panorama se
    verifica en Europa, un drástico reflujo afecta a la mitad de la economía mundial.
    Los bancos continúan recibiendo multimillonarios socorros oficiales. Al
    Citibank , por ejemplo,le otorgaron una suma que supera lo gastado con AIE, Fannie
    Mae, Freddie Mac y Washington Mutual. Pero las entidades utilizan el dinero público
    para compensar pérdidas o adquirir otras entidades. No movilizan el crédito y ni
    siquiera informan el destino de los fondos que el estado les transfiere. Esta impunidad le
    ha permitido al coloso mayorista Morgan Stanley absorber a sus competidores
    regionales y financiar en solo dos meses su reconversión en banco comercial.
    El auxilio a los banqueros ya consumió 350.000 millones de los 700.000
    millones de dólares aprobados por el congreso norteamericano para nacionalizar las
    hipotecas tóxicas. Pero, además, este proyecto quedó cajoneado ante la imposibilidad de
    valuar los títulos inservibles.
    A diferencia de muchas nacionalizaciones de posguerra el rescate actual excluye
    controles sobre el dinero otorgado. La expectativa de modificar este derroche con la
    llegada de Obama tiende a diluirse con los nombramientos que ha difundido. Seleccionó
    a la crema de las altas finanzas (Volcker, Rubin, Geithner, Summers) para enviar un
    mensaje de continuidad a los banqueros. Esta decisión ensombrece todos sus proyectos
    reformistas de aumentar los impuestos a los ricos, crear un seguro de salud o abaratar la
    educación.
    Frente al vertiginoso desplome del nivel de actividad, Obama decidió ampliar su
    mega-plan de obras públicas. Pretende crear los cuatro millones de empleos que se
    perderían en los próximos meses. Pero nadie sabe cómo se compatibilizará ese gasto
    con el continuado auxilio de los bancos. Aunque el establishment convalida el gasto
    público en gran escala, tarde o temprano saldrá a flote la limitada disponibilidad de
    fondos.
    18
    También la debatida recreación de un New Deal afronta varios obstáculos. La
    economía estadounidense ha perdido el carácter auto-centrado que permitía
    implementar políticas de reactivación con cierta celeridad. El avance de la
    internacionalización obliga a concertar estas orientaciones a nivel global. Especialmente
    la dependencia del financiamiento externo impide solventar exclusivamente el gasto con
    impuestos internos.
    Tampoco se percibe un renacimiento de la economía de guerra que puso fin a la
    depresión del 30. La ausencia de colisiones interimperialistas y la tecnificación militar
    limitan la creación de empleos surgidos de la actividad bélica.
    En este contexto se vislumbran tres escenarios posibles. La hipótesis más
    optimista estima que los planes keynesianos tendrán un impacto óptimo y acotarán la
    duración de la recesión a tan solo un año. Este pronóstico de recuperación en el 2010 es
    la apuesta del FMI. Si, por el contrario, las medidas contra-cíclicas tienen poco efecto (o
    generan reactivaciones efímeras seguida de nuevas caídas) se globalizaría la parálisis
    deflacionaria, que afectó a Japón en los 90. La tercera opción es una reiteración de la
    depresión del 30.
    Esta última posibilidad implicaría un drástico agravamiento del marco actual. La
    recesión norteamericana ya acumula 12 meses, que superan los 8 meses de la caída de
    1990 y 2001 y se aproximan a los 16 meses de las bajas de 1981 y 1973. El dramático
    salto hacia los 43 meses que duró el colapso de 1929 es todavía solo una amenaza.
    Lo mismo ocurre con el PBI. La caída de 0,8-1,2% (2008) y 0,5 % (2009) que se
    estima para Estados Unidos difiere del furibundo bajón del 33%, que se registró en
    1929-33 (55% en la producción industrial y 88% en la inversión). En el plano social la
    repetición de la gran depresión significaría una traslación a los países centrales del nivel
    pobreza (50%) y desempleo (30%) que, por ejemplo, padeció Argentina en el 2001-02.
    Resulta imposible predecir si la recesión desembocará en semejante
    desmoronamiento, pero por primera vez en décadas ese fantasma revolotea sobre la
    economía mundial.
    EL COMIENZO DE LA RESISTENCIA
    El desempleo en gran escala es la mayor amenaza que se cierne sobre los
    trabajadores. La OIT pronostica 20 millones de nuevos de parados en el mundo, lo que
    elevaría este flagelo al peor nivel desde los 80. Lo más aterrador es la velocidad que
    adquiere la destrucción de empleos.
    Desde hace décadas no se observaba en Estados Unidos la eliminación de 533 mil
    puestos de trabajo en un solo mes (noviembre pasado). Para los 30 países más
    desarrollados, la OCDE anticipa tasas de desempleo de 5,6% (2008), 6,9% (2009) y
    7,2% (2010). En Estados Unidos ya se registra un 6,7% y en la Euro-zona 7,7%. Otros
    economistas consideran factible la irrupción próxima de una desocupación de dos
    dígitos.
    Este sombrío panorama no impide a muchos analistas estimar que el
    “capitalismo tendrá capacidad para sobrevivir a la crisis”30. Estas caracterizaciones -
    formuladas desde ópticas progresistas- padecen una esquizofrénica disociación entre
    diagnósticos y pronósticos. Despotrican contra el sistema, denuncian los auxilios a los
    banqueros y repudian las agresiones contra los trabajadores. Pero descartan la
    30Vilas Carlos “Confusiones y auto-engaños”, Página 12, 3-11-08. En la misma línea de reflexión otros
    autores estiman que el “sistema mundial seguirá siendo capitalista y no estará en juego la posibilidad de
    derrocarlo”, Tumini Humberto, “Capitalismo mundial: derrumbe o nueva etapa”,
    libresdelsur.org.ar/spip.php, 9-2-08.

    posibilidad de una resistencia popular que termine confrontando abiertamente con el
    capitalismo. Siempre resaltan la “inexistencia de condiciones” para que “alguien desafíe
    al sistema”.
    ¿Pero cuál es el fundamento de semejante fatalismo? No es suficiente afirmar
    que en el pasado el capitalismo logró capear temporales semejantes. Esa rutina de la
    historia ha sido reiteradamente quebrantada por acontecimientos imprevistos.
    Suponer que “otro modelo” del mismo sistema inevitablemente sobrevendrá,
    para enmendar los excesos del neoliberalismo es la tranquilizadora creencia que
    propaga la ideología predominante. Al reproducir sin crítica este mismo supuesto se da
    por sentado el triunfo de los dominadores. En realidad, ninguna batalla está perdida de
    antemano. Solo hay garantía de padecimientos si se abandona la lucha.
    Las condiciones para confrontar con el capitalismo nunca han preexistido a la
    crisis. Se forjan y maduran en el desarrollo de esas turbulencias. En la coyuntura actual
    este proceso recién comienza, será largo y nadie sabe como concluirá. Todo depende de
    la reacción, organización y programa que adopten las masas.
    Hasta ahora prevalece el aturdimiento. El colapso financiero ha sacudido a la
    población de las economías avanzadas, que suele identificar esas debacles con los
    desajustes del Tercer Mundo. La llegada del tsunami al centro del capitalismo ha creado
    un desconcierto que comienza a traducirse en protestas sociales.
    La primera rebelión de importancia se ha verificado en Grecia y presenta cierto
    parentesco con el 68 francés. Esta revuelta podría marcar la pauta del próximo período.
    La reacción estudiantil contra la represión policial de un gobierno derechista
    desencadenó huelgas y marchas masivas de gran impacto continental. También en
    España e Italia hay movilizaciones educativas que tienden a empalmar con la lucha
    obrera.
    La combatividad de la juventud -que padece en mayor grado el desempleo y la
    precariedad laboral- puede ser el termómetro de la batalla en ciernes. A un nivel mucho
    más embrionario se ha registrado en Estados Unidos, el simbólico triunfo de los
    trabajadores que ocuparon una fábrica (Republic Windows) en defensa de sus ingresos.
    ¿Estos indicios anuncian un cambio de etapa en la acción popular?
    Por primera vez en décadas, la crisis del capitalismo se procesa en el centro del
    sistema y pondrá a prueba a una nueva generación de trabajadores. Su reacción es la
    principal incógnita de un período signado por la turbulencia, los virajes y los imprevistos. 30-12-08

    BIBLIOGRAFIA ADICIONAL
    -Astarita Rolando. “Crédito, crisis financiera y ciclo económico”, octubre 2008.
    www.iade.org.ar/modules/noticias
    -Bach Paula. “Cinco preguntas claves sobre la crisis capitalista”, La Verdad Obrera, n 2666, febrero
    2008.
    -Beinstein Jorge. “En el comienzo de la segunda etapa de la crisis global”. ALAI, 11-2-08.
    -Bello Waldem, “¿Cómo se derritió Wall Street?” Focus on the Global South n 143, September 2008.
    -Dumenil Gerard, Levy Dominique. “Global debts undermine World hegemony. US on the road to
    financial ruin” mondediplo.com/2008/09/05/usfinance
    -Grossman Henryk. La ley de la acumulación y el derrumbe del sistema capitalista, Siglo XXI, México,
    1979.
    -Husson Michel “Le capitalisme toxique”, Inprecor 541-542, septembre-octobre 2008.
    -Luxemburg, Rosa. La acumulación del capital. Editoral sin especificación, Buenos Aires, 1968.
    -Mészáros István. “A crise en desdobramento e a relevancia de Marx”
    communistwombat.blogspot.com/2008
    -Salama Pierre. “La crisis del sistema financiero Internacional”. Realidad Económica
    www.iade.org.ar/modules/noticias24 Jun 2008
    -Taab William “The financial crisis of US capitalism”, www.politicalaffairs.net/article/view

    Codicia, Regulación o Capitalismo | 05-01-2009 - 08:28:07 GMT 1 #

  31. Notas sobre la deliberación

    Alberto Buela
    Bolpress

    Si hay algo que está de moda en estos últimos diez o quince años son los seminarios de gerenciamiento también llamados de management a donde concurren selectos hombres de negocios y que a través, incluso de teleconferencias, por cierto muy costosas, cuando el afamado expositor no puede trasladarse al lugar de exposición, se les explica el mecanismo de toma de decisiones a los gerentes y administradores de grandes empresas, holdings o grupos inversores.
    Hace un tiempo tuvimos ocasión de consultar los tan caros materiales que se entregan como base de los seminarios o cursos, en donde a lo más que se llega es a recorrer los lugares comunes de una psicología barata de venta de productos y administración empresarial, pero nada se dice acerca de la elaboración de las decisiones, meollo del promocionado curso.

    Los clásicos son aquellos antiguos que tienen respuestas para los temas actuales y en este sentido los viejos pensadores griegos son grandes clásicos. Es por ello que el más significativo filósofo inglés del siglo XX Alfred Whitehead (1861-1947) ha podido sostener que la filosofía occidental no es más que una serie de notas de página a las obras de Platón y Aristóteles. Y es este último quien con más detenimiento se ocupó del tema de la deliberación como paso previo a la decisión, de modo que siguiendo sus pasos vamos a desarrollar esta breve meditación que, por otra parte, nos sirve para ir sacándole punta al lápiz de la erudición por una invitación que recibimos en estos días, desde la Universidad de Barcelona, para participar en un seminario sobre la filosofía práctica del Estagirita.

    De las funciones intelectuales todo hombre realiza, básicamente, dos: especula y delibera. Así, piensa y filosofa sobre los fines, los grandes y los pequeños, y delibera sobre los medios.

    La sabiduría expresada en la meditación e investigación filosófica y científica se ocupa de lo necesario y lo universal que es aquello sobre lo que puede haber ciencia, mientras que la deliberación, la estimación y el cálculo versan sobre lo contingente, lo que puede ser de una u otra manera.

    La deliberación se ocupa de aquellos pasos, procedimientos o instrumentos que necesita realizar el hombre para conseguir o lograr la diversidad de fines con pluralidad de medios, que a diario le presenta la vida.

    La característica de la deliberación es que se aplica no sobre cosas o asuntos que son necesarios, que no pueden ser de otra manera como los temas de la ciencia (en matemática dos más dos son cuatro y no hay deliberación posible) o de la naturaleza (al día sigue la noche), sino sobre aquellos asuntos que son contingentes, que pueden ser realizados de otra forma. Incluso se delibera en aquellos asuntos que bien pueden suceder la mayor parte de las veces pero no siempre así.

    La deliberación que siempre apunta a una finalidad práctica sigue la siguiente secuencia: primero se determina el fin y luego se delibera sobre la manera de conseguirlo.

    La deliberación tiene lugar en el domino de la "racionalidad práctica" y su virtud está expresada en el viejo término castellano de "sapiencia", que es la sabiduría aplicada y existencial a que se llega con los años y el tiempo gastado en las múltiples y variadas deliberaciones sobre lo realizable que exige la vida del hombre sobre la tierra.

    Sapiencia que llega con los años y la práctica también de los oficios y profesiones más diversas. Llega tanto al mecánico, al médico o al ingeniero como al más refinado asesor espiritual.

    Como vemos hay una diferencia entre sabiduría y sapiencia, la primera supone y exige un conocimiento teorético en tanto que la segunda expresa un conocimiento vinculado a la práctica.

    Muchos han traducido el término griego "phrónesis" por "prudencia" pero ello fue una desvirtuación moralizante del concepto que significó, strito sensu, sapiencia 1 o sabiduría práctica y aplicada a las cosas y los actos que dependen del hombre.

    Solamente en la medida en que algo es realizable y que lo podemos alcanzar de varias maneras a través de nosotros y no por naturaleza, necesidad o suerte, es que podemos hablar de deliberación.

    Deliberar en griego se dice bouléo que significa tomar consejo, luego pasó al latín como deliberatio que está compuesto de- librare que viene de libra que significa pesar, pasar por la balanza o libra, sopesar y ello es lo que hace la correcta deliberación, sopesar con tiempo las distintas variantes y condiciones para llegar a buen término.

    El acento puesto en lo práctico por la deliberación cubre dos aspectos: el del hacer que se da en el producto tal cual lo realiza la técnica y otro el del obrar, en llevar a cabo una acción determinada y así se delibera cuando no está claro cómo alcanzar un fin determinado.

    La deliberación en tanto que razonamiento sobre los medios supone también un tipo de investigación y análisis, pero con la salvedad que esta investigación y análisis no está dirigida a descubrir la verdad teórica del objeto o la acción sino más bien a encontrar las relaciones entre las partes del asunto tratado.

    Es dable notar que el análisis y la investigación en los griegos no es como el análisis moderno - racionalista e ilustrado - que ha sido pensado como descomposición y desmenuzamiento de todas las partes del asunto estudiado, lo que produjo el gran mal intelectual contemporáneo con la aparición de los "especialistas de lo mínimo", sino que para los griegos el análisis y la investigación consistía en poder captar las relaciones de las partes con el todo estudiado. Ya Platón afirma al respecto "dialéctico, o sea filósofo o científico, es el que ve el todo, y el que no, no lo es" ( República, 537c 10-15).

    Y como el que delibera está en la misma deliberación investigando y analizando, sucede entonces que: lo último en el análisis es lo primero en la ejecución (Etica Nicomaquea 1112 b 24). Esta misteriosa frase de Aristóteles nos muestra el corazón de la deliberación y su paso a la decisión. Expliquémosla.

    El último término de la consulta, del análisis, de la investigación llevada a cabo por la deliberación va a ser el primer factor causal que, por un lado, es la causa más alejada cronológicamente, porque es la última que se descubre pero que, en el momento del descubrimiento, es la causa más próxima que está inmediatamente en poder del agente. Y es entonces a partir de esta causa que toma la decisión de actuar.

    Sapiente es quien sabe deliberar y la sapiencia consistirá en una repetición de actos prácticos verdaderos, acompañados de razón sobre las cosas buenas y malas para el hombre.

    Incluso del sapiente se observa que posee dos rasgos que no son del todo racionales pues, por un lado, tiene la capacidad no solo de ver acabadamente las cosas que le conciernen sino también su saber práctico, y esto le otorga una cierta capacidad de prever las cosas que atañen a la vida. Es sabido que la prognósis, y no la esperanza como comúnmente se ha traducido, es el único de los dones que quedó encerrado en la caja de Pandora cuando Zeus se la envió para, por vía indirecta, perjudicar a Prometeo. Sin embargo, el sapiente al poseer la síntesis entre apetito recto y razonamiento verdader