Sangre en el Camp Nou. Dia de partit.
Gonzalo Pérez de Olaguer: Sangre en el Camp Nou. Dia de partit.-Habrá que agradecerle a David Plana (Manlleu, 1959), autor del magnífico texto Mala sang (Sala Beckett, 1997) que haya escrito Dia de partit, un texto original, todo lo enrevesado y exagerado que ustedes quieran, pero que habla de cosas de hoy o aprovecha cosas de hoy para hablar de sentimientos y frustraciones de los ciudadanos de a pie. Todos necesitamos buscarle un sentido a la vida; ¿puede el fútbol, la pasión por el Barça, el odio (¿) al Real Madrid solucionar esa necesidad? La primera escena parece que va por ahí. Luego, en la última, en el Camp Nou tras el partido del siglo, vemos que por el camino se han perdido demasiadas cosas. Todo se ha hecho confuso, se ha complicado sin necesidad, sobra sangre y sobran cánticos y griteríos.
Se anuncian musicales con el fútbol como telón de fondo. Habrá que esperar que sean de mejor factura. Que el último sentido de la vida no esté ni en la familia, ni en los hijos, ni en el dinero y sí en el Barça es un tema para sociólogos, pero es un tema. Plana lo aborda dramáticamente en el Teatre Lliure a través de seis personajes, pero desde la confusión. Crea un lío mental que daña el texto original y como consecuencia perjudica al espectador. Hay soluciones acertadas como dibujar a los dos personajes femeninos mirándose todo a distancia, entre divertidas y preocupadas. Las reglas que marcan el mercado del mundo tienen su referencia en el fútbol donde, según el autor y el protagonista de la obra (un soberbio Julio Manrique) está la llotja, auténtico centro de poder. Acceder a ella es acercarse a estas cotas. Presión mediática, tácticas de juego, manipulaciones, todo es válido en un mundo en que manda el dinero.
Endiablado ritmo: Tengo la impresión de que Plana se ha leído una serie de libros sobre el Barça, sin conseguir luego una buena solución a la hora de trasladar la filosofía de ese material a una pieza teatral dramática. Títulos como L'entorn. Joan Laporta en lluita pel poder (Cossetània Ediciones) y La estética y sus herejías. Xavier Rubert de Ventós (Ed.Anagrama. El endiablado ritmo que marca la buena dirección de Rafel Duran facilita que los diálogos sean como balas que a veces llegan a su destino y otras no. Insisto en el muy buen trabajo de Manrique, un expresidiario que urde una colosal trama para acceder a esa llotja, desde donde mover las teclas del mundo. Ambición, toda la que quieran. Pero un camino tortuoso para llegar a un final excesivamente confuso.
Dia de partit se sigue con interés y junto a los trabajos de Manrique y Maria Molins, cumplen Joan Carreras, Chantall Aimée y Fèlix Pons. Y aplausos para el trabajo de Duran. No estamos ante una obra bien acabada, pero sí ante un texto valorable, valiente, que abre una brecha en una zona llena de interés. El fútbol, las desaforadas pasiones que despierta, los comportamientos de quienes lo practican y de los aficionados, sus influencias, son carne dramática. O cómica si lo prefieren. Pero material teatral, sin duda. (Girona)

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