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29/02/2008 GMT 1

IX Congreso de la Comissiò Obrera Nacional de Catalunya CCOO (CONC). Tiempo de debate Tiempo de Sindicalismo de Clase.

lejarza @ 07:27

Federación de ServiciosIX Congreso de la Comissiò Obrera Nacional de Catalunya CCOO (CONC). Tiempo de debate Tiempo de Sindicalismo de Clase.Cuatro sindicalistas optan a suceder a Coscubiela en CCOO Catalunya.-El sustituto de Joan Coscubiela al frente de CCOO - primer sindicato de Catalunya- será uno de estos cuatro: Joan Carles Gallego, Aurora Huerga, Simón Rosado o Jaume Sellés. Son los dirigentes de la organización obrera que se han postulado de forma todavía no oficial para tomar el testigo en la secretaría general.
El proceso electoral se ha abierto de forma oficiosa ya queAlbert Miralles EUiA Girona Sils PSUC aún no se han presentado las candidaturas oficiales, si bien fuentes consultadas destacan que en las próximas semanas se decidirá un candidato de consenso.
Joan Carles Gallego es una de las personas mejor posicionadas para suceder a Coscubiela. Es junto con Rosado el único precandidato que forma parte del secretariado. Desde el año 2004, Gallego es el responsable de recursos y servicios del sindicato, lo que le ha dado un cierto poder dentro de la organización. No en vano supervisa su presupuesto, que supera hoy los 48 millones de euros.
Aurora Huerga, secretaria general del Baix Llobregat, es otra de las personas que parten con cierta ventaja, puesto que es la responsable de una de las comarcas más potentes de toda Catalunya desde el punto de vista sindical. Cuenta con más de 25.000 afiliados, más de un 13% del total del sindicato en Catalunya.
Simón Rosado es otro de los posibles sucesores. Lleva ocho años en el secretariado y actualmente es el responsable de acción sindical. De los cuatro en liza es quizás el más conocido. La notoriedad pública le viene por su actual puesto y sobre todo por haber dirigido la federación del metal, que es la más poderosa de todas y en la que se engloban empresas como, por ejemplo, Seat.
Jaume Sellés es todo lo contrario. Es el menos conocido de todos puesto que dirige la organización en las comarcas de Lleida. El centralismo de Barcelona es el que provoca que en la capital catalana Sallés sea casi un desconocido.
Uno de los cuatro será el sustituto de Joan Coscubiela, que lleva desde 1995 al frente de la organización. Ha agotado tres mandatos y, por lo tanto, no puede presentarse a la reelección, según los estatutos. El consejo nacional de CCOO tiene previsto el miércoles 27 de febrero iniciar el proceso del IX congreso de la organización, que está previsto celebrar en diciembre.


CC.OO.El Sector Crítico de CCOO exige negociar incrementos salariales


Argelaguer, Cales de Llierca S.A.,Subida salarial (sous)


Inspecció de Treball, Cales de Llierca S.A.,Ajuntament de Argelaguer,CYCOSA, Riu Llierca


Generalitat de Catalunya Departament de Treball Serveis Territoriales Girona: Ajuntament de Argelaguer, Cales de Llierca S.A. Sancions Exp: 278/2007 AIT: 1720070003338331


Sindicatos de clase y «clases» de sindicatos

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  1. IX Congreso de la Comissiò Obrera Nacional de Catalunya CCOO (CONC). Tiempo de debate. Tiempo de Sindicalismo de Clase.
    TEMAS PARA EL DEBATE SINDICAL DEL IX CONGRESO DE LA CONC (CCOO Cataluña)
    Introducción
    Los que presentamos estas propuestas y reflexiones para el debate, somos hombres y mujeres que desarrollamos nuestro trabajo sindical en la comisión ejecutiva de la CONC, en federaciones y uniones territoriales y secciones sindicales de empresas que tradicionalmente, y hoy mas que nunca, defendemos los principios fundacionales del sindicato de Comisiones Obreras: Sindicato de masas, reivindicativo y de clase, nacional, democrático, independiente, internacionalista, multiétnico y sociopolítico. Somos los que hemos defendido y defendemos la independencia y autonomía sindical, que no la indiferencia de la política, y así mismo defendemos la pluralidad de ideas en el Sindicato como una riqueza y mas aportación a las decisiones sindicales, no como una carga.

    El Consell Nacional de la CONC del 20 de diciembre del 2006 aprobó un nuevo modelo de congresos. Nosotros queremos contribuir a este nuevo modelo, también con un nuevo modelo de debate congresual. Con este documento queremos contribuir a abrir la reflexión y el debate entorno a los que consideramos ejes principales para el debate en el marco del próximo IX Congreso de CCOO de Cataluña.
    1.1 Objetivos del documento
    Vivimos un momento de profundas mutaciones productivas, sectoriales, sociales y territoriales, que tienen como eje el cambio de paradigma económico en la fase de globalización y la reestructuración del capitalismo que en este marco se esta produciendo.
    El movimiento sindical ha de renovar nuestras formas de actuar y organizar a los trabajadores y trabajadoras, adecuándolas a las nuevas formas de organización del trabajo y la producción, ser más útiles en la lucha para la mejora de las condiciones de vida y trabajo, y elevar la conciencia colectiva de la clase trabajadora. Es en este sentido, que creemos necesario hacer una reflexión en profundidad sobre la evolución que se esta produciendo en el seno de movimiento sindical y sobre lo que habría que hacer para fortalecer el proyecto de sindicalismo de clase y nacional que nos ha caracterizado históricamente y que de alguna manera se esta desdibujando. Necesitamos un cambio en la estrategia sindical de los últimos tiempos, así como una amplia mayoría interna que le de soporte.
    La utilidad del presente documento esta en ser capaces de conectar con las preocupaciones de la mayoría de trabajadores y trabajadoras, abrir el debate en el seno del sindicato y definir cuales son las respuestas necesarias para avanzar en la conquista de nuevos derechos, a la vez que ejercemos y hacemos cumplir los que ya tenemos. Queremos contribuir a este debate y a impulsar el refuerzo del papel del sindicalismo de clase en la empresa y en la sociedad en este nuevo siglo.
    2. Situación de la Clase Trabajadora
    En los últimos años la ofensiva neoliberal se ha dirigido fuertemente contra los derechos de los trabajadores y trabajadoras. El proceso de reestructuración capitalista, los procesos de internalización de la economía y la trampa de la globalización, que tiene mucho de construcción ideológica de los poderosos, tienen como objetivo el ataque directo a las condiciones de vida y trabajo de los trabajadores y trabajadoras y también, no hay que olvidarse, de nuestra capacidad de organización y de movilización.
    Hemos visto, de forma directa en nuestro país, que los procesos de transformación en la producción y en la organización del trabajo, han tenido efectos sobre el incremento de las tasas de beneficios de las empresas y corporaciones transnacionales, acosta de una precarización de la ocupación en las diferentes dimensiones, salarial, de contratación y de desregulación de las condiciones del trabajo y de la seguridad y salud, un ataque constante a los sistemas de protección social, especialmente en el recorte de las pensiones y contra el carácter progresivo y redistribuidor del sistema fiscal, un proceso de fragmentación de los trabajadores y de un intento de minimizar la fuerza de la cultura del trabajo. Todas ellas tienen consecuencias directas sobre la capacidad de organización y de lucha.
    2.1 Situación internacional
    La situación internacional se caracteriza por las profundas diferencias entra el Norte y el Sur, en términos de estabilidad democrática, derechos humanos y sociales, desarrollo económico y de condiciones de vida y trabajo, con lo que eso comporta, de riqueza y pobreza. Hoy más de 2.700 millones de personas viven con 2 dólares al día; 100.000 personas mueren de hambre diariamente, mientras que el 20% de la población mundial consume el 80% de los recursos de todo el planeta.

    Algunos de los conflictos bélicos pueden convertirse en endémicos, a causa de la duración y la devastación económica que suponen para los países que lo padecen. Se ha confirmado lo que ya sabíamos de la guerra de Irak: el motivo ha sido la apropiación de las reservas de petróleo, con la utilización de la mentira más burda de todos los tiempos “las armas de destrucción masiva “sin que haya importado la destrucción material, social y económica causada y los miles de muertos que ha sufrido el pueblo Iraquí. Los responsables de esta situación hay que recordarlo son el “trío de las Azores”: Bush, Blair y Aznar.
    A la vez hay que destacar los cambios políticos ocurridos en países de América Latina, que promueven la esperanza por los cambios sociales y laborales necesarios en estos países: Brasil, Venezuela, Bolivia y otros.
    Esta situación de inseguridad económica, social y política en una parte del mundo, es la causa principal del flujo creciente de miles de personas, de Asia, Africa y América del Sur hacia Europa y América del Norte, buscando una vida mejor. También hay que señalar los éxodos masivos entre los países del propio sur y del campo a la ciudad.
    2.2 Como afecta la globalización, y que la causa
    La globalización de la economía esta pensada exclusivamente para facilitar la ganancia del gran capital, mayoritariamente del capital especulativo, pero también del industrial, acosta de las malas condiciones de trabajo y de la depredación del medio ambiente en el sentido mas amplio. Las decisiones de las grandes empresas multinacionales escapan al control democrático de los países donde se instalan y de los que marchan cuando quieren. El dogma de la competitividad pasa por delante de cualquier otra consideración de aspecto social o político.
    Estamos delante de la extensión del fenómeno de las deslocalizaciones, (que no son solo un fenómeno transnacional, ya que también se dan dentro de los mismos estados, a nivel de una misma comunidad autónoma y hasta a veces del mismo municipio, con el objetivo de cambiar puestos de trabajo de calidad por otros en precario) que obedecen solo al beneficio inmediato, propugnando el “dumping” social en los países donde se instalan y que abandonan cuando mejoran las condiciones laborales de los trabajadores. Este es el origen de la deslocalización industrial de algunos sectores de la producción europeos, hacia otros lugares del planeta, para producir en el tercer mundo, a precios mas bajos, los artículos que se consumen en el primer mundo, sin tener en consideración que la capacidad de consumo generalizada de los trabajadores de Europa la da en parte el sistema social Europeo.
    2.3 Situación en Europa: Papel del Sindicalismo europeo
    En Europa la política de moderación salarial sostenida, en un largo periodo de expansión económica ha hecho perder poder adquisitivo a los trabajadores Europeos, frente a las importantes ganancias empresariales. Tanto es así, que los responsables de política económica europea se han visto obligados a alertar sobre el peligro que esto representa para el modelo social europeo, porque limitar el poder adquisitivo de los trabajadores puede tener consecuencias desastrosas para la economía europea. No hay que olvidar que el modelo social europeo fue fruto del gran pacto social y político que se produjo al finalizar la II Guerra Mundial.
    La deriva neoliberal del proceso de construcción europea, expresado en el proyecto de constitución fracasado y en la firma del actual tratado, que recorta aun más los contenidos sociales, forman parte de esta lógica y están poniendo en crisis el proyecto de construcción política de Europa. Iniciativas como la Directiva Bolkestein, que quiere privatizar los servicios públicos, y el Libro Verde, que inaugura el concepto de “flexiseguridad”, para justificar la reducción en Derechos Laborales y hasta el papel del Derecho Laboral tienen el mismo objetivo.
    Los trabajadores de Europa necesitan que la Confederación Europea de Sindicatos (CES) recupere las dinámicas de movilización de hace unos años, buscando la unidad de acción de todas las fuerzas del sindicalismo. Algunos de los importantes Sindicatos que la conforman ya han reclamado el cambio de estrategia en el Congreso de la CES, de Sevilla especialmente sobre lo que concierne a la Política Salarial.
    La nueva Confederación Sindical Internacional (CSI), a pesar de los esfuerzos realizados y la incorporación de algunas organizaciones sindicales importantes en los últimos años, aun no es la central sindical que se proclama. Aun quedan importantes organizaciones sindicales en el mundo fuera de esta nueva Confederación. Continúa por tanto siendo necesario avanzar en una verdadera unidad sindical mundial, sin exclusiones ni apriorismos, con amplitud de miras y superando resquicios latentes del periodo de guerra fría, ya que es muy urgente incidir desde el sindicalismo en el proceso de mundialización de la economía.
    2.4 Situación en España y Catalunya
    Los procesos políticos de cambios de gobiernos vividos en el estado español y en Catalunya están suponiendo algunos avances en los Derechos Democráticos y Sociales de las personas. La aprobación de un nuevo Estatuto de Autonomía para Catalunya establece un nuevo marco de relaciones de Catalunya con el Estado profundizando en los Derechos Democráticos. La aprobación de leyes contra la violencia de genero, la ley de igualdad, la ley de la regulación de la subcontratación para el sector de la construcción, el reconocimiento legal de nuevas formas de convivencia y parejas, la ley de dependencia, son avances democráticos y reconocimiento de nuevos derechos laborales, impensables con el anterior gobierno del PP, que ahora hay que llevar a la practica.
    En política exterior el cambio de estrategia de alineación con la política de guerra de EE.UU y una política interna de buscar un nuevo consenso entre las naciones y pueblos del Estado, a sido notable, aunque aun hay temas como la presencia de tropas en Afganistán, que son contradictorios.
    Ha habido un importante crecimiento económico, de los mas altos (con cifras records) de la U.E-15, una bajada muy importante del desempleo y una importante creación de puestos de trabajo. Eso ha significado un record de afiliación y un record de recaudación de la Seguridad Social, y un record a los ingresos del Estado. Pero las políticas neoliberales del PP (déficit cero a los Presupuestos del Estado, con déficits sociales) y las también políticas neoliberales del PSOE (se ha pasado del déficit cero al superávit a los presupuestos del Estado), todo este crecimiento de la riqueza no se ha repartido, se ha acumulado (también con cifras record) en los beneficios empresariales sostenidos, que se han sumado a los beneficios de las dos reformas fiscales (una del PP y otra del PSOE), además de la reforma del Impuesto de Sociedades del PSOE, que han supuesto una importante reducción de los recursos públicos.
    Las bajadas de impuestos benefician a las rentas más altas y disminuyen los recursos que necesitan las políticas sociales y que también son necesarios para eliminar el déficit de gasto social de España y Catalunya respecto en la UE-15.
    Al mismo tiempo nos hemos mantenido a la cola de los países de la UE en bajos salarios, precarización de la ocupación, temporalidad, accidentes de trabajo y enfermedades profesionales y en gasto social. Esta situación empeora todavía más cuando se analiza la situación de la mujer trabajadora.
    El acuerdo confederal de Junio del 2006 no ha alcanzado el objetivo sindical principal de bajar la tasa de temporalidad a nuestro país aun que la patronal sí que se ha beneficiado de las subvenciones para hacer contratos indefinidos que se hubieran tenido que hacer desde el principio, además de abaratar el despido de estos trabajadores.
    En definitiva, en política económica se han aplicado las políticas neoliberales que mantienen la situación de agravio de la clase trabajadora, ante otras rentas, y que resumimos en:
    Pérdida continuada del poder adquisitivo de los salarios; mejora insuficiente de las pensiones y las prestaciones sociales, y por lo tanto un deterioro en las condiciones materiales de los trabajadores. Más del 50% de los trabajadores españoles no llegan a los 16.000 euros brutos de salario anual.
    Una economía basada en altísimos niveles de precariedad sostenidos en el tiempo y una altísima tasa de accidentes laborales, que nos hacen ser uno de los países europeos que peor situación tienen en estos dos importantes factores de las condiciones de trabajo.
    Una continuada política de privatizaciones de servicios esenciales, como transporte, áreas de sanidad, educación, energía y servicios públicos.
    Pérdida de peso de la industria, en nuestro tejido productivo, con una falta de políticas para afrontar las reestructuraciones de sectores importantes.
    La última reforma de la Seguridad Social Pública, que aumenta los periodos de cómputo para la Pensión de Jubilación, la más numerosa del Sistema; recorta de forma importante la pensión de invalidez -aplicando, por primera vez, el periodo de cotización, para reducir la pensión; y cambia la pensión de viudedad de pensión contributiva a pensión sustitutiva de rentas.
    La reforma fiscal que continúa favoreciendo las grandes rentas del capital, y penaliza las rentas del trabajo asalariado.

    3. Propuestas para el debate
    El objetivo principal del Sindicato es la mejora de las condiciones de vida y trabajo, la defensa de los derechos conquistados y la conquista de nuevos derechos que hagan posible esta mejora. La tradición de CC.OO -delante de otros- es que eso se tiene que hacer buscando el máximo de participación de la afiliación en la toma de decisiones importantes y combinando la negociación y la movilización en la solución de los conflictos. La fuerza del Sindicato la da su capacidad de organizar el conflicto, incluso en la mesa de negociación con el Gobierno y la Patronal.
    Se tiene que buscar el equilibrio entre la Ley (que garantiza el derecho universal) y el Convenio, que tiene que servir para mejorar lo que la Ley garantiza (y que es responsabilidad del Sindicato y de la relación de fuerzas en cada lugar).
    La pérdida de poder adquisitivo señalada más arriba se produce a nuestro país, fundamentalmente por tres vías: por las reestructuraciones salariales de empresas con la espada de Damocles de la deslocalización; por la extensión de la precariedad laboral, que se acompaña de bajos salarios y por la vía de la moderación salarial impuesta por los diversos ANC. La sucesión de los diversos Acuerdos de Negociación Colectiva de los últimos años, en la práctica han sido pactos de rentas, que han marcado la política de moderación salarial y por lo tanto han propiciado el estancamiento del poder adquisitivo de los salarios y la pérdida del peso de los salarios en la distribución de la renta general española (PIB).
    La contrapartida de estos acuerdos (y de otros acuerdos antes) también en la práctica, ha sido el compromiso -no cumplido en la totalidad- de que el empresariado cumpliría la Ley respecto de la contratación temporal, (haciendo contratos indefinidos) con incentivos económicos en términos de subvenciones y rebaja de cuotas a la Seguridad Social, no ha significado la reducción de la tasa de temporalidad. Además estos acuerdos se han tomado sin la suficiente participación, tensión y movilización de nuestro activo sindical en las empresas y se han concretado tarde con respecto al momento procesal de negociación de los convenios.
    El situar la acción sindical cotidiana en torno a la organización del trabajo, flexibilidad, salud laboral, etc., aunque no se han situado en el plano colectivo, como estrategia global de confrontación del sindicato, ha dado un poco de oxígeno a la acción sindical en la empresa, pero es preocupante constatar la falta de capacidad de confrontación ante situaciones de reorganización empresarial que han comportado el cierre de empresas y sectores industriales importantes.
    No podemos firmar acuerdos que en la práctica imponen la moderación salarial a la negociación colectiva o que dificultan el acceso, o lo endurecen a las prestaciones sociales, entre ellas de la Seguridad Social.
    Las sucesivas reformas que ha sufrido el sistema de Seguridad Social confirman el riesgo de privatización del sistema de protección social, lenta pero estratégicamente. El recorte de pensiones clave del Régimen General se produce paralelamente a la reducción de costes empresariales relacionados con la Seguridad Social, cuando el Sistema contributivo, gracias al Régimen General, obtiene año tras año superávit, aunque el % del PIB destinado a protección social es en España muy inferior al de los países de la UE de nuestro entorno. El Sindicato tiene que jugar un importante papel institucional y en la acción socio - política (concertación y movilización) por la defensa del Sector Público, por la mejora de las pensiones, para la redistribución de la riqueza que creamos entre todos.
    Por todo eso, creemos que la actuación del Sindicato en el próximo periodo tiene que venir marcada por los siguientes objetivos
    3.1 La lucha contra la precariedad y las desigualdades
    Luchar para la reducción de las desigualdades y por un mayor igualitarismo, la lucha por la justicia social. El sindicalismo, de clase, nacional y socio-político que expresamos las CCOO, además de la acción reivindicativa clásica en la empresa ó a nivel sectorial, se també intervenir en el conjunto de los factores que determinan de las condiciones de vida y trabajo de la clase trabajadora: la salud, servicios sociales, educación, servicios públicos en general, etc. y a los derechos civiles y políticos, igualdad de trato, profundización de la democracia, de la participación e implicación de la sociedad en los asuntos públicos, sin olvidar la perspectiva emancipadora.
    Para desarrollarlo tenemos dos herramientas básicas:
    a) La acción sindical, la negociación colectiva frente a la patronal, para la mejora de las condiciones de trabajo concretas, y la negociación con los gobiernos (a los diferentes niveles) por la mejora de los servicios públicos que nosotros entendemos como salario diferido.
    b) La capacidad de organización, presión y movilización para impulsar y la coordinar las luchas, que tenemos que recuperar. Parte fundamental de esta capacidad es la formación de cuadros sindicales y el establecimiento de vínculos de solidaridad entre los trabajadores y trabajadoras de los diferentes sectores de la producción y los servicios.
    3.1.1 Calidad de la Ocupación
    Urge en el próximo periodo rebajar las tasas de temporalidad hasta situarlas en torno en las medias de la Unión Europea (12-13%).En el caso de Catalunya eso significa bajar 10 puntos nuestra tasa de temporalidad. La utilización de los contratos temporales, solo se tienen que poder formalizar si hay causa para realizarlo. En caso contrario, la norma tiene que ser el contrato indefinido.
    El Sindicato tiene que tener como uno de los ejes prioritarios la lucha contra las empresas de Multiservicios hasta su erradicación y contra la subcontratación fraudulenta, con cesión ilegal incluida, que a menudo acompaña la actuación de estas empresas.
    Subcontratación, se tiene que alcanzar la subrogación de plantillas en el caso de cambio de empresa subcontratista, tanto al sector público como al sector privado; se tiene que prohibir por ley la cadena de subcontratación para todos los sectores y establecer la equiparación del salario y de los derechos de los trabajadores de la subcontrata con los de la empresa principal, vía convenio colectivo y por reforma de la Ley, en un proceso similar al de las Empresas de Trabajo Temporal hace unos años.
    En el caso de las empresas que trabajan para la Administración Pública, tiene que estar la obligatoriedad de acreditar la calidad de la ocupación de sus trabajadores y la subrogación de los mismos en caso de que cambie la subcontrata de servicios. Se tiene que establecer la imposibilidad de contratar servicios públicos por empresas que hayan sido sancionadas en temas de ocupación y salud laboral (mismo tratamiento que existe para las empresas deudoras de la S.S.).
    3.1.2 Mejora del poder adquisitivo de los trabajadores y trabajadoras
    La Lucha contra los bajos salarios tiene que ser uno de los ejes principales de actuación del Sindicato para el próximo periodo. Hace falta una ofensiva del conjunto del sindicato, en torno a este objetivo, para conseguirlo. Es necesaria una nueva política salarial no basada exclusivamente en el mantenimiento del poder adquisitivo, sino destinada a la disputa de una parte de los beneficios empresariales. En este sentido se impone la necesidad de recuperar la pérdida de poder adquisitivo de los salarios de los últimos años a Catalunya y España. El índice de referencia no puede únicamente el IPC, que seguramente habría que reformar, sino que se han de tener en cuenta también otros indicadores que sitúen el desarrollo económico del periodo, como son las ganancias empresariales y el incremento de las hipotecas (que afecta a una parte muy importante de las economías de la clase trabajadora) etc. No puede estar ningún Salario al límite de la subsistencia.
    El Salario Mínimo Interprofesional, se tiene que situar tal como cómo establece la Carta Social Europea, en el 60% del Salario Medio, es decir 1.000 Euros mensuales, en la actualidad. Para los bajos salarios, proponemos aumentos Salariales por encima del IPC, y de los otros valores explicitados. Se tienen que alcanzar en todos los convenios Cláusulas de revisión completa y retroactiva. Ningún Salario Convenio por debajo de los 15.000 Euros anuales.
    3.1.3 Accidentes Laborales y Enfermedades Profesionales
    La lucha contra los accidentes laborales se tiene que convertir en una de las prioridades del sindicalismo de clase. A pesar de los avances legislativos registrados a los últimos años los índices de accidentes laborales no son asumibles para una sociedad como la nuestra. En este sentido el Sindicato tiene que impulsar:
    Pacto Nacional contra los accidentes laborales.
    Que los ingresos por sanciones que perciba la Generalitat de Catalunya, se destinen a medidas que persigan la precariedad hasta su erradicación.
    Que se publiquen las empresas con mayor índice de accidentes laborales.
    Que las empresas que hayan tenido accidentes Graves y Mortales no puedan contratar servicios con la Administración Pública.
    Plan de Prevención de Riesgos Laborales y el Plan de Riesgos psicosociales en todas las empresas.
    En la acción sindical tendríamos que separar los conflictos de Salud Laboral de otros de carácter económico, para evitar que los temas de Salud y Seguridad queden aparcados, o simplemente sean utilizados para ejercer presión al conflicto. Para objetivar el conflicto en la empresa, en los organismos de mediación, en la Inspección de Trabajo, y en la vía judicial, es necesario impulsar una reforma de la Ley de Procedimiento Laboral que establezca que los conflictos de Salud y Seguridad en el trabajo tienen que tener substantitividad propia e independiente de otras materias.
    Asimismo consideramos que la cesión del control de las bajas a entidades privadas, que en la práctica se subordinan a la voluntad de la empresa, es un hecho muy grave que el sindicato no puede tolerar, y por lo tanto se tiene que recuperar el control de las bajas por el Sistema de Sanidad Público. Hace falta un cambio profundo del papel de las Mutuas de Accidentes de Trabajo y hay que alcanzar la codecisión al escoger Mutua, de la representación legal de los trabajadores, encaminada a la participación en igualdad de condiciones de patrones y trabajadores a la gestión de las mismas.
    3.1.4 Por la reducción de la jornada de trabajo
    La lucha por la reducción de la jornada ha sido una reivindicación histórica del movimiento obrero. La realidad nos dice que los últimos años caminamos en sentido contrario, dado que la jornada media sube en vez de bajar. Creemos necesario recuperar la reivindicación de las 35 horas por ley y por convenio. No se alcanzará conciliar la vida personal y la laboral sin reducir la jornada de trabajo y la flexibilización de los horarios
    3.2 Cumplimiento de la Ley y los Convenios Colectivos
    El grado de incumplimiento de la normativa laboral en España es inaudito en los países europeos de nuestro entorno económico y social y genera un cierto desencanto con el sistema democrático, por parte de los trabajadores y trabajadoras que sufren este incumplimiento. Este incumplimiento es una de las causas de la alta precariedad en el sentido amplio. La Ley ampara el Derecho de los Trabajadores, y el Estado es responsable de hacerla cumplir, persiguiendo aquéllos que la incumplen. Se tiene que acabar con la sensación de impunidad de los que incumplan la Ley. Ciertamente la tendencia de estos últimos años de traspasar a la negociación colectiva parte de la regulación reservada a la Ley, no ha fortalecido el concepto de garantía universal de la misma. En este sentido proponemos:
    3.2.1 Modificación del código penal y otras normas legales
    Visto lo anterior hace falta ampliar los mecanismos disuasorios del incumplimiento, y tal como existe en otros países europeos hace falta tipificar como delito aquellos incumplimientos que atentan contra los derechos de los trabajadores y muy especialmente los relacionados con la salud y seguridad, estabilidad en la ocupación y cesión ilegal de trabajadores, e incluirlos en el Código Penal, con penas de prisión.
    En caso de despido improcedente hay que devolver la decisión de escoger la incorporación o la indemnización al trabajador o trabajadora afectada.
    3.2.2 Fiscalía
    Creación de una fiscalía especial para la persecución del delito de índole laboral, la reiterada no aplicación de las leyes de carácter laboral y de los convenios colectivos. Para alcanzar eso se tiene que ampliar la plantilla de fiscales y mejorar la coordinación de la Fiscalía y la Inspección de Trabajo y Seguridad Social para estos temas.
    3.2.3 Inspección de Trabajo y Seguridad Social
    Se tiene que dar cumplimiento al Estatuto con respecto a la transferencia a la Generalitat de Catalunya de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social. Se tiene que mejorar la eficacia en la actuación de la Inspección, alcanzar plazos más cortos en la solución de los asuntos planteados, y mejorar la unificación de criterios en la actuación. Es importante que la Inspección de Trabajo y Seguridad Social dé a conocer al conjunto de la sociedad, su función social, y que se publique el nombre de las empresas que incumplan gravemente la normativa laboral
    Es necesario reforzar con más medios humanos y técnicos el Sistema de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, dotarlo de las herramientas necesarias para atender a las necesidades de los problemas actuales del trabajo y de nuestra realidad empresarial, emprendidas mayoritariamente pymes.
    3.3 Por un nuevo modelo de negociación colectiva. Recuperar la capacidad contractual
    La negociación colectiva es para un sindicato de clase como el nuestro, la base fundamental de ser sindicato. Ahora bien la estrategia de cargarlo todo a la Negociación Colectiva, se ha demostrado un fracaso, el convenio, por sí solo no puede alcanzar cambios importantes que son necesarios que sitúe la Ley, que consolida y universaliza el derecho.
    El perfil de los últimos años de la negociación colectiva está muy bajo y no alcanza a dar respuesta a las necesidades reales actuales. Tenemos un modelo de negociación colectiva heredado de la Ley de convenios colectivos de los años 50, que ni la transición política ni el Estatuto de los Trabajadores, ni nuestra acción sindical han transformado de manera importante. Nos encontramos delante de un modelo que necesita una gran transformación, porque la realidad económica y financiera de los sectores productivos y la organización del trabajo se han modificado profundamente, y nosotros continuamos teniendo básicamente la misma estructura negociadora de hace más de 50 años, basada en los convenios de empresa y los convenios sectoriales, sean de ámbito estatal, autonómico -los menos- y provincial. Las antiguas ordenanzas laborales en algunos aspectos todavía continúan vigentes para amplios sectores productivos.
    La negociación colectiva que necesitamos tiene que abordar la realidad de la nueva empresa, donde conviven diferentes sectores y diferentes convenios colectivos. Tenemos que alcanzar equiparar las condiciones laborales de todas estas realidades de la empresa, para romper el "dumping social" que a veces se da en su seno con el fenómeno de la subcontratación. Tenemos que abordar la negociación colectiva de los grupos de empresa. Es imprescindible que los convenios sectoriales contengan anexos referidos a las realidades diferentes de un mismo sector de la producción.
    Por lo tanto, necesitamos un cambio radical de modelo y de actitud. Es imprescindible un gran pacto, primero interno en el seno del sindicato, y después con las contrapartes para dignificar la negociación colectiva.
    3.4 Por una Política Industrial
    La ausencia de políticas industriales activas ha sido una constante de los diferentes gobiernos de España y Catalunya. El Sindicato, por su parte tiene que impulsar la solidaridad activa de las empresas del mismo sector y territorio respectivo para evitar el aislamiento y asedio de las empresas en crisis. La globalización de las luchas no evitará la crisis, pero puede hacer mejorar la correlación de fuerzas, tanto delante de la patronal como ante la Administración.
    Nuestro objetivo sindical prioritario es el mantenimiento de la actividad productiva y de la ocupación, no nos conformamos al alcanzar las mayores indemnizaciones posibles. Es necesario que desde los gobiernos haya voluntad política, y el sindicato tiene que presionar para que la haya; que la Administración intervenga para evitar que las empresas que tienen producto, mercado y proyecto industrial se cierren. Es necesaria asimismo la inversión de recursos públicos en infraestructuras, formación, investigación e innovación tecnológica, que mejoren nuestras capacidades industriales.
    Se tienen que ampliar los derechos de la representación legal de los trabajadores con respecto a la información de la gestión y de la reinversión obligatoria de una parte de los beneficios empresariales, para mejorar los procesos productivos. Por lo tanto, es necesaria la presencia de la representación legal de los trabajadores a los Consejos de Administración de las empresas, tal como existe en otros países de la U.E.
    3.5 La Ley de Igualdad
    Esta Ley, que supone una apuesta muy importante para erradicar la lacra social de la desigualdad en el mundo del trabajo, por todos los motivos, pero especialmente por el factor de género, necesita desde su inicio la implicación del conjunto del activo sindical, para exigir -y acostumbrar- a las empresas a su cumplimiento. Eso quiere decir que tendremos que impulsar planes de igualdad y medidas de acción positiva, en todas las empresas donde tenemos representación en una primera etapa.
    3.6 Cobertura Social
    Se tiene que alcanzar en el próximo periodo un aumento significativo del gasto social, en relación en el PIB (%) hasta equipararlo a la media del gasto de los países europeos. El gobierno español y el de Catalunya tienen la responsabilidad de diseñar políticas sociales que mejoren la cobertura social de nuestro país.
    3.6.1 Pensiones
    El Pacto de Toledo, con respecto al sistema contributivo de la Seguridad Social, está en el camino contrario de los intereses de nuestros afiliados/as y de los trabajadores y trabajadoras en general. A partir del Pacto de Toledo se recortaron las pensiones estructurales de jubilación e invalidez, se crea un clima de incertidumbre constante sobre el futuro de la pensión de jubilación, y ahora se añade un elemento de inquietud respecto del futuro de la pensión de viudedad.
    En la actualidad la responsabilidad de las pensiones ya no es responsabilidad del Estado (como antes), sino que esta responsabilidad recae en la capacidad de auto financiación del Sistema, lo que supone una pérdida de seguridad. Estas importantes modificaciones se producen al mismo tiempo que se otorgan importantes reducciones a los empresarios en las cotizaciones en la Seguridad Social, en un periodo en que los beneficios empresariales han crecido de manera desproporcionada al crecimiento de los salarios como ya se ha señalado en otros apartados, y que obviamente afectan a la capacidad recaudadora del Sistema de la Seguridad Social.
    Consideramos muy positivo lo establecido en la última modificación de la normativa para la jubilación anticipada, la eliminación de la condición de haber cotizado antes de 1967, lo cual permitirá que un buen número de trabajadores pueda acceder en la pensión con menos de 65 años.
    En otros aspectos es preocupante el horizonte que se nos intenta dibujar en cuanto a los riesgos para el futuro del sistema, que varían según el momento económico en que nos encontramos. Por lo tanto es imprescindible una reorientación estratégica de la actuación del Sindicato que permita:
    Generar confianza en el Sistema Público de Pensiones.
    Que la responsabilidad y la garantía de las prestaciones sea exclusivamente pública, empezando por las prestaciones contributivas.
    Mejorar las pensiones. Hay todavía mucho por hacer, si nos fijamos el objetivo de equipar el % del PIB que destinamos a cobertura social al % del PIB que destinan el resto de los países europeos de nuestro entorno.
    No aceptar medidas que signifiquen un retroceso o endurecimiento de las condiciones para la jubilación (Edad, periodo de cómputo, periodo de cotización...).
    Rectificar el grave error del último acuerdo de pensiones respecto del futuro de la pensión de viudedad, Cortar la descapitalización del sistema que se está produciendo por la vía de la reducción de las cotizaciones empresariales.
    Que no haya beneficios fiscales por los planes privados de pensiones, porque ésta es una forma de potenciarlos frente al Sistema Público.
    Ninguna pensión por debajo del Salario Mínimo.
    3.6.2. Dependencia
    La Ley de ayuda a las personas con dependencia significará un avance muy importante en la cobertura social de nuestro País. La Ley viene a dar soporte a un segmento de la población muy necesitada de esta cobertura, que en el caso de las personas con menos recursos hasta ahora recaía en el ámbito familiar.
    Comisiones Obreras ha sido un protagonista decisivo desde hacer aparecer la necesidad de la Ley, hasta su articulado. Es un motivo más de orgullo para nuestra organización. Hace falta que el Sindicato capitalice este éxito en el grado que nos merecemos. Hay que vigilar su desarrollo para evitar que los puestos de trabajo que la ley genere no queden prisioneros de la precarización laboral. Es necesario, asimismo que a medio plazo la ley genere puestos de trabajo en la red pública de cobertura social.

    3.7 La soberanía de las organizaciones confederadas
    Ahora ha hecho 30 años de la legalización del Sindicato. Durante todo este tiempo, hemos ido construyendo el sindicato que hoy tenemos. La Confederación Sindical de Comisiones Obreras de Cataluña, se ha hecho grande y con ella todas sus organizaciones. En el último periodo hemos vivido momentos de tensión y de acuerdo en las relaciones de algunas organizaciones con la CONC y con las federaciones estatales. Creemos que ha llegado el momento de refundar la CONC, de adecuar la relación hacia la CONC vista la mayoría de edad de sus organizaciones y de la nueva realidad de los procesos productivos ya descritos. En este sentido proponemos para las organizaciones federativas (las únicas que tienen doble vinculación en la estructura organizativa):
    3.7.1 La CONC es una realidad y una necesidad sindical para el proyecto de los trabajadores y trabajadoras de Catalunya, que tenemos que defender y desarrollar. Por eso y con independencia de otras propuestas que realizamos en este apartado se tiene que mantener lo que establecen los actuales estatutos en relación a la confederación de las federaciones de Catalunya que lo hacen mediante la Comisión Obrera Nacional de Cataluña.
    3.7.2 Estatutos propios. En el debate sobre la consolidación contable a efectos fiscales (que hemos llamado a la Hoja de Ruta Confederal) se ha dado un cierto protagonismo en las Federaciones de Nacionalidad o Región a la hora de decidir con quien consolidan fiscalmente, si con los territorios (Confederaciones de Nacionalidad y Uniones Regionales) o con sus Federaciones estatales. Todas Las Federaciones de Catalunya, de forma acertada, lo hacen con la CONC, y creemos que tienen que continuar haciéndolo, para ser una verdadera Confederación, aunque se tiene que hacer de forma diferente. Proponemos que las Federaciones de Catalunya tengan estatutos propios y entidad jurídica propia, y que a efectos de consolidación contable tengan el tratamiento de grupo de empresas CONC.
    3.7.3 Protocolo de gestión de instrumentos propios y compartidos en base a las nuevas necesidades federativas y del conjunto de la organización.
    3.8 Reforzar el Sindicato en la Empresa y el Territorio
    En el último periodo de desarrollo del sindicato ha habido una fuerte tendencia a la centralización federativa, y en algunos casos, se han dejado los ámbitos inferiores como meras delegaciones, sin dar importancia de tener ámbitos orgánicos a los diferentes niveles de la estructura del sindicato que facilitan la proximidad, la organización y la incorporación de cuadros sindicales a las tareas de fuera del marco de la empresa. Las fusiones federativas acordadas en este periodo y las que se puedan hacer en un futuro no resuelven el problema del necesario cambio de modelo organizativo y de maneras de hacer que necesitamos. El análisis que hacemos de la situación de la clase obrera y las nuevas realidades productivas requieren una organización interna más flexible y mes próxima a los problemas de los trabajadoras y trabajadoras. En este sentido proponemos:
    3.8.1 El Sindicato en el Territorio
    El sindicato comarcal, y a su caso el intercomarcal, tiene que ser el eje básico de la organización de las secciones sindicales y el nexo común entre el sindicato en la empresa y el sindicato a la sociedad. Todas las organizaciones federativas tendrán que constituir al sindicato en el territorio, excepto las organizaciones federativas que basan su modelo en los sectores. Éstas tendrán que ver de qué manera organizan su intervención sindical al territorio y su nexo con lo mismo.
    3.8.2 Secciones Sindicales de grupos de empresa
    Con independencia de la adscripción federativa de cada empresa, se hace imprescindible dotarnos de un instrumento organizativo para aplicar la negociación colectiva, organizar la acción sindical y la defensa de los derechos de los trabajadores en un mismo grupo de empresa.
    3.8.2 Secciones Sindicales de empresas de un mismo centro de trabajo
    Cada vez es mes frecuente la coincidencia en un mismo espacio físico de trabajo de diversas empresas, vista la generalización de la subcontratación, al sector industrial y también al de servicios. Las políticas empresariales son las mismas para todas las empresas subcontratadas en un mismo centro de trabajo, y nosotros tenemos que pasar de la autarquía en las diversas reivindicaciones a debatir, proponer y armonizar una misma estrategia reivindicativa. Se hace necesario dotarnos de un marco organizativo a la empresa que agrupe el conjunto de los trabajadores y trabajadoras del centro de trabajo. Con esta finalidad es necesario organizar coordinadoras de las secciones sindicales de CCOO en el centro de trabajo.

    3.8.3 Los sectores organizados
    Los sectores organizados de las diferentes federaciones se tendrán de dotar de sus órganos de dirección, para organizar su funcionamiento regular. Tendrán que realizar las conferencias y/o Congresos en el que se concretarán los mecanismos necesarios por su vinculación y aportación al sindicalismo en el territorio.
    3.9. Reactivar el debate, impulsar la participación
    Es imprescindible un impulso valiente a la participación en todas las instancias del sindicalismo y del sindicato. Sin participación no se recuperará la capacidad de movilización y por lo tanto la capacidad contractual para concertar políticas salariales fuertes, invertir políticas de concertación equivocadas, activar procesos solidarios frente a las deslocalizaciones especulativas y activar posiciones socio políticas activas. En este sentido proponemos:
    Reactivar la información y la formación socio políticas en las empresas.
    Impulsar la participación de los afiliados en las plataformas reivindicativas en la empresa y a nivel sectorial, organizando asambleas, encuestas, etc.
    Intensificar la información y la acción sindical en los procesos de negociación.
    Refrendar los posibles acuerdos consultando los trabajadores y trabajadoras en general, y como mínimo nuestros afiliados y afiliadas.
    Escoger a los delegados de la LOLS en votación de los afiliados y afiliadas.
    Priorizar la elección con votación de todos los afiliados para determinar a los candidatos a las elecciones.
    Ante procesos de negociación generales, de diversa índole, se tienen que establecer procesos de información, consulta y decisión, sin descartar consultas más universales ante algunas reformas de calado. Activar las formas y los procesos de movilización ante estos tipos de acuerdos.
    Planificar, coordinar y unificar los ritmos de la negociación de los convenios para evitar el aislamiento de los sectores más débiles.
    3.10 Independencia y Pluralidad
    La preponderancia del papel federativo dentro de nuestra organización en el último periodo, con la exclusividad en la práctica de la acción sindical sectorial y de empresa para las federaciones, conjuntamente con una pérdida de perfil de movilización de la Confederación y de la misma CONC, ha supuesto para ésta última un giro hacia la interiorización y un fuerte tendencia hacia la acción institucional.
    Al mismo tiempo, desde de un sector de la Dirección de la CONC se ha acentuado el perfil autosuficiente y hegemonista, tanto hacia el interno como en las relaciones institucionales y con otras organizaciones sociales.
    Con respecto al interno de la organización, estas actitudes, a veces prepotentes, comportan tendencias de concentración de poder en círculos cada vez más reducidos; el establecimiento de responsabilidades de gestión/dirección basadas en la "confianza" personal y política, con un desprecio a la riqueza que supone la pluralidad interna, y una apuesta por la tecnificación y despolitización del sindicato, que hace más fácil la concentración de la capacidad de decisión en un pequeño grupo dirigente.
    La eficacia política de los equipos dirigentes sindicales se mide sobre todo por la capacidad de síntesis y de integración de todas las pluralidades de pensamiento y tradición y por lo tanto, es necesario la presencia en los órganos de dirección y de gestión (secretariados y permanentes que se puedan derivar de éstos) de todas las pluralidades que se hayan manifestado en los órganos de de elección respectivos (comisiones ejecutivas y consejos).
    Desde la reafirmación de la apuesta por la independencia y la autonomía sindical que están en nuestros orígenes, la recuperación de la identidad del Sindicato de clase requiere también de procesos de re-politización, entendida ésta como la recuperación del carácter sociopolítico, de visión global de las reivindicaciones y de la actuación del sindicato, en la perspectiva de la transformación de la sociedad.
    La actualización de los conceptos de autonomía e independencia, requieren al mismo tiempo la recuperación de la organización interna, la estructuración y desarrollo organizativo descentralizado, el equilibrio de poderes entre las diferentes estructuras, y procesos de toma de decisiones más amplios, más democráticos y participativos. Sin estos elementos la autonomía y la independencia del Sindicato se convierten en palabras vacías o en armas para atacar otras posiciones en el debate.
    En definitiva el Sindicato tiene que tener perspectiva de transformación social, en la búsqueda de un mundo, el nuestro, más equilibrado y más justo.
    "Ningún trabajador puede, moralmente, eludir la parte que le corresponde en la lucha de la clase obrera por su libertad y en la construcción de una nueva sociedad para todos"
    Ante el futuro del sindicalismo. Declaración de CCOO, Madrid 31 de Marzo de 1966.
    Barcelona, Enero de 2008
    Subscriben este documento de propuesta para el debate sindical en el marco del IX Congrés de la C.O.N.C los abajo firmantes, miembros del Consell de La Comissió Obrera Nacional de Catalunya:
    Ángel Crespo Sánchez, María Marín Franconeti, Miguel Peláez García, Rosa Bofill Benet, Miguel Ángel Domínguez Álvarez, Angels Tomas Gonzalo, Antonio Díaz Oliva, Pascual Sánchez García, Jordi Ribó Flos, Carlos Márquez Márquez, Joaquin Romeo Romeo, Ceferino Alonso Alonso, Damián Oliveres Torres, Mª Carmen Contreras Díaz, Olga Fernández Martín-Corral, José Luis Galindo Jiménez, Maria Gallardo Borrega, Antonio Muñoz Exposito, Eusebio García Arranz, Salvador Garrido Peinado, Genaro Jiménez Morales, Vicenc Tarrats Maso, Maria Teresa Vidal Creus, Gines Martínez Serrano, Ortega González Pedro, Juan Capilla Olmo, Neus Vilanova Vila, Laura Rafart Virgili, Juan Ramírez Reina, Albert Miralles Güell, Pastori Roldan Crespo, Encarnacio Tarrias García, Felipe Trigueros Gil, Nuria Lozano Montoya, Domingo Mena Fernández, Rafi Ortega Ruiz, Nuria Alcalá Bañeres, Juan Requena Gómez, Benjamín Monterde Monguillot, Antonio Castan Sanclemente, Josep Manel Hernández Alcaraz, Pedro Sánchez Valdervira, Dani Gutiérrez Salgado, José Antonio López González, Mari Carmen Mañozas Adsuar, Maria José Molina Gonzalez, Carme Figuerola Fossas, Antonio Ruiz Martinez, Maria Teresa Fortuny Sola, Mª Carmen Moya Hidalgo, Ismael Alfredo Cabeza Bertoa.

    DEBATE SINDICAL IX CONGRESO DE LA CONC (CCOO Cataluña). Tiempo de debate. Tiempo de Sindicalismo de Clase. | 29-02-2008 - 07:32:26 GMT 1 #

  2. "Hacia un modelo de sindicalismo reivindicativo" Isabel Salud Mundo Obrero PCE
    Inauguramos con este artículo un espacio de debate, de propuestas, de alternativas e iniciativas en torno al IX Congreso de CCOO que se celebrará a finales del presente año. Pretende ser un lugar abierto a diferentes opiniones que contribuyan a profundizar en el terreno ideológico y organizativo.

    El proceso congresual se va a desarrollar en un contexto económico difícil para el conjunto de los trabajadores y las trabajadoras. Más allá de las cifras macroeconómicas y del discurso triunfalista del Gobierno poniendo el acento en el gran crecimiento de nuestra economía, lo cierto es que se oculta convenientemente cómo se ha repartido la riqueza generada en nuestro país, indicador principal de justicia social.

    Las familias trabajadoras han visto deteriorado su nivel de vida, por las abusivas subidas de precios de alimentos básicos y de la vivienda que hace más difícil todavía llegar a final de mes. Esto viene acompañado de un creciente déficit cualitativo y cuantitativo de los servicios públicos, al tiempo que se deja de recaudar grandes cantidades de dinero provenientes de las rentas altas y del capital, y se cierran presupuestos generales del Estado con superávit.

    Mientras, la economía ya muestra síntomas de desaceleración, con un sector de la construcción en retroceso y un consumo interno a la baja. La bonanza económica de esta última década ha servido para aumentar los beneficios empresariales, sin que se dedicara parte de ese excedente ni a mejorar las rentas del trabajo ni a cambiar el modelo productivo hacia patrones de crecimiento más estables, con empleo de calidad y mano de obra cualificada.

    El PSOE ha contribuido activamente a esta situación, sin aportar ni ejecutar iniciativas concretas de cambio hacia otro modelo productivo, poniendo con ello en peligro el futuro de nuestro país. Tampoco las organizaciones sindicales han sido capaces de poner toda su fuerza social al servicio de este necesario cambio, movilizando al conjunto de la clase trabajadora para forzar al poder político hacia una actuación e intervención sobre el poder económico.

    Ha primado aquello de "zapatero a tus zapatos", con un sindicalismo dedicado a la gestión laboral inmediata sin proyección hacia un futuro de transformación social y sorteando aquella consideración de "sindicato socio-político" como una herramienta eficaz para condicionar al poder económico y al poder político. Sin ninguna duda el modelo productivo imperante determina, en gran medida, las condiciones laborales del conjunto de asalariados y asalariadas.

    Así, nos encontramos con un mercado de trabajo caracterizado por elevados porcentajes de empleo eventual, precariedad y siniestralidad. Las diferentes reformas laborales, la moderación salarial y el diálogo social no han servido para reducir estos escandalosos porcentaje, ni para poner las bases mínimas para un cambio de modelo productivo.

    En este contexto de crisis y retroceso de conquistas laborales se celebrará el Congreso de CCOO. Para nosotros es una gran oportunidad para hacer balance del trabajo realizado y para hacer aportaciones hacia un modelo de sindicalismo reivindicativo, socio-político y participativo.

    No son tópicos vacíos, sabemos de las dificultades reales ante aquellos valores conservadores que van ganando terreno y se van instalando en la sociedad cuando la clase trabajadora no encuentra alternativas sindicales y políticas creíbles que movilicen, den seguridad, cobertura y confianza en el potencial transformador de su propia clase frente a aquella otra clase que dispone del poder económico. Por ello, más allá de lo recogido en los papeles, es necesario impulsar una participación real y directa de los trabajadores y las trabajadoras en la decisión de aquellas condiciones laborales que más directamente le afectan.

    Nunca a lo largo de la historia fue regalado nada a la clase obrera, todo hubo que arrancarlo a una patronal insaciable y cautiva de su propia esencia: el máximo beneficio. Por eso nosotros seguimos pensando que la movilización, la organización y la participación son elementos claves para el fortalecimiento de un sindicalismo de clase, para el progreso y la justicia social.

    *Isabel Salud es miembro de la Secretaría Mundo del Trabajo del PCE

    Los comunistas ante el IX Congreso de CCOO | 18-03-2008 - 11:00:32 GMT 1 #

  3. Aureli Álvarez deixarà la secretaria general de CCOO i l'executiva de Girona: El relleu s'ha de produir en el congrés que se celebrarà a principis de novembre: El secretari general de CCOO a les comarques gironines, Aureli Álvarez, no es presentarà a la reelecció en el congrés que es farà el 5 i 6 de novembre. La renúncia es va oficialitzar en la reunió de l'executiva intercomarcal que es va fer ahir, de la qual també va sortir l'elecció per consens de Bartomeu Compte –responsable d'Acció Sindical– com a candidat a substituir-lo, formant tàndem amb Jordi Lloveras –secretari de Comunicació i Transports–, que podria ser el nou secretari d'organització.

    + Aureli Álvarez i Bartomeu Compte, en una roda de premsa recent Foto: ROBERT CARMONA
    Álvarez és el secretari general des del 4 de març del 2004, i assegura que no hi ha un motiu únic que l'hagi dut a prendre la decisió i que el millor és donar el relleu a una altra persona. «Simplement he esgotat una etapa i crec que és moment d'obrir-ne una de nova», argumenta. Álvarez va voler impulsar unes dinàmiques de treball que no van ser ben rebudes per alguns sectors. Aquestes reticències, junt amb el fet que CCOO ha deixat de ser la primera força sindical gironina en les darreres eleccions, han estat algunes de les claus que han portat Álvarez a plantejar al sindicat la necessitat d'una renovació. «Sempre he dit que ningú és imprescindible i crec que he de donar exemple», indica el secretari general, el qual es mostra convençut que «hi ha gent preparada que pot fer el pas per poder construir un model per avançar i representar en condicions els treballadors i treballadores».

    CANDIDAT DE CONSENS
    La renúncia a presentar-se a la reelecció va fer que es plantegessin diverses opcions de relleu, entre les quals van cobrar més força la de Bartomeu Compte i de Jordi Lloveras. Tot i no haver-hi una gran diferència de suports, la majoria de federacions es va decantar per Compte, i l'executiva intercomarcal va acordar ahir que serà el seu nom el que proposarà en el congrés de novembre. A més, va quedar clar que Compte i Lloveras treballaran conjuntament i que aquest últim serà proposat molt probablement com a secretari d'organització.

    Sembla clar que no serà l'única llista perquè, com ja ha passat en els dos darrers congressos, els autodenominats «crítics» ja han anunciat que presentaran la seva alternativa. En el seu butlletí del Primer de Maig criticaven la «crisi evident del sindicat», al qual acusen d'haver abandonat la línia «combativa, participativa i democràtica».

    Aquest any també s'ha produït un relleu en la secretaria general de la UGT de les comarques gironines, que ha estat assumida per Dolors Bassa, després que Camil Ros hagi passat a la secretaria de coordinació sectorial del sindicat a àmbit de Catalunya.

    Aureli Álvarez deixarà la secretaria general de CCOO i l\'executiva de Girona | 16-05-2008 - 07:57:03 GMT 1 #

  4. EL ECOLOGISMO Y EL SINDICALISMO COMO
    LUCHAS INTEGRADAS

    La lucha del movimiento ecologista por poner límites a la destrucción y mercantilización de la
    naturaleza es equiparable a la lucha histórica del movimiento obrero por poner límites a la
    explotación y mercantilización de la fuerza de trabajo humana.
    Jorge Riechmann. “Trabajar sin destruir”

    La Historia con mayúsculas nos da algunas claves y nos sirve para saber que antes de que los
    hijos de la burguesía llegaran a preocuparse por la calidad del aire en las ciudades y por la
    transparencia del agua en el río, eran ya muchos los obreros que habían muerto o quedado
    inválidos para siempre, a consecuencia de distintos tipos de envenenamientos y contaminación
    , por entornos insalubres, debido al ahorro de medios y técnicas anticontaminantes que
    siempre supone el domino absoluto de la lógica del beneficio inmediato.
    Iñaki Bárcena. “Tesis ecosindicalistas”
    Unas relaciones sostenibles de todos los seres humanos con el medio ambiente deben
    asegurar que los recursos de la tierra estén equitativamente repartidos entre todas las
    personas, las que existen y las que van a venir, entre el Sur y el Norte. Eso comporta un
    cambio radical de las actividades humanas hacia formas socialmente justas y respetuosas de la
    base natural común.
    Reclamamos para las personas trabajos dignos y libres de explotación, que contribuyan a
    colmar las aspiraciones individuales y colectivas. El concepto de trabajo se debe entender no
    sólo como trabajo remunerado por un salario, sino que debe abarcar el trabajo doméstico, el
    cuidado y restauración de la salud, y las energías de las personas.
    Principios ideológicos de Ecologistas en Acción
    ÍNDICE
    1. ¿Qué es la sostenibilidad?
    1.1 Es imprescindible tener en cuenta la naturaleza para entender el mundo.
    1.2 Necesidades y satisfactores.
    1.3 Un nuevo modo de entender la producción y el consumo.
    1.4 Un cuerpo de valores radicalmente distinto.
    1.5 Algunos apuntes metodológicos.
    2. ¿Nos acercamos hacia la sostenibilidad?
    3. Sostenibilidad, trabajo y empleo.
    3.1 El trabajo desde una óptica ecologista.
    3.2 ¿Destruye la sostenibilidad empleo?
    4. Implicaciones laborales de algunas legislaciones ambientales.
    4.1 El REACH o la historia de lo que pudo ser.
    4.2 Protocolo de Kioto de reducción de gases de efecto invernadero.
    5. Bibliografía.
    1 ¿QUÉ ES LA SOSTENIBILIDAD?
    Luis González Reyes y Águeda Ferriz Prieto
    (miembros de Ecologistas en Acción)
    Al igual que existen múltiples sindicalismos también existen múltiples ecologismos, fruto de que estos
    movimientos beben de bases históricas, culturales, políticas e ideológicas en muchos casos diferentes.
    Muchos de ellos tienen pocos puntos de encuentro entre sí y, en varios aspectos, son contrapuestos. Pero
    consideramos que este no es el caso del ecologismo social y el anarcosindicalismo, como se demuestra por
    la rica y continuada colaboración entre CGT y Ecologistas en Acción desde hace años, o las confluencias en
    el movimiento antiglobalización y otras movilizaciones.
    Un punto básico en la exploración de los caminos compartidos entre el anarcosindicalismo y el ecologismo
    social es constatar si los horizontes de ambos movimientos son similares o no, y si las críticas al modelo de
    relaciones laborales y con la naturaleza se sustentan en una base compartida. Aportaciones en este sentido
    se han hecho muchas1.
    En este sentido, desde el punto de vista del ecologismo social, cobra un papel crucial la sostenibilidad. Pero
    detrás de la palabra sostenibilidad, en función de quien la utilice, se encuentran muchos contenidos
    distintos, en muchos casos antagónicos. Así que, para empezar, una labor necesaria es definir que significa
    y que implica la sostenibilidad desde el ecologismo social.
    Una primera matización es que preferimos hablar de sostenibilidad que de desarrollo sostenible por los
    intereses en identificar del desarrollo con crecimiento. Consideramos que crecimiento y desarrollo son
    conceptos distintos. Desarrollo es sinónimo de transición, de transformación y autoorganización; mientras
    que crecimiento habla de incremento numérico y aritmético2. Es más, acaban convirtiéndose en términos
    antagónicos, ya que el crecimiento actual termina con la vida, con la posibilidad de transición,
    transformación y autoorganización. El crecimiento, el progreso no sólo produce víctimas, sino que las
    justifica como necesarias. Así el ecologismo social busca el desarrollo de las personas y su entorno y no el
    crecimiento de la economía.
    A continuación desarrollamos lo que implica sostenibilidad.
    1.1 Es imprescindible tener en cuenta la naturaleza para entender el mundo
    Desde el ecologismo social las problemáticas ambientales están íntimamente unidas a las sociales. Cuando
    hablamos de la extinción de la anchoa del Cantábrico, podemos encontrar un hilito que nos lleva hasta la
    violencia de género o la precariedad laboral. Un hilito que pasa necesariamente por la crítica al sistema
    capitalista de producción y consumo.
    Consideramos que un análisis sistémico que se quiera acercar a la realidad debe contener no sólo las
    relaciones que se generan entre las personas, sino también las relaciones que se producen con la
    naturaleza. No es este el lugar de hacer con detalle este análisis, pero sí queremos apuntar algunos
    aspectos que consideramos de importancia. Lo haremos comentando parte de la figura3, donde se intentan
    representar y esquematizar los elementos claves del sistema capitalista.
    En la base del esquema aparece la naturaleza, que sería la base de la vida y, además, el sustento último del
    1 Ecología libertaria. Bookchin, M. Madre Tierra. 1994.
    La explosión el desorden. Fernández Durán, R. Editorial Fundamentos. 1996.
    Bases sociopolíticas para una ética ecológica y solidaria (en La globalización de los derechos humanos). Naredo, J.
    M. Talasa. 2004.
    Senderos de libertad. García Morillón, F. Libre Pensamiento. 2001.
    Tesis ecosindicalistas. Contradicciones y afinidades entre ecologismo y sindicalismo. Bárcena, I.
    www.mrafundazioa.org/mraf.cfm?hizkuntza=1&atala=ingurumena_erakutsi&id=434&mota=&azpiatala=1
    2 Tesis ecosindicalistas. Contradicciones y afinidades entre ecologismo y sindicalismo. Bárcena, I.
    www.mrafundazioa.org/mraf.cfm?hizkuntza=1&atala=ingurumena_erakutsi&id=434&mota=&azpiatala=1
    3 Esta figura es el resultado de una elaboración colectiva en un seminario de trabajo interno entre gentes de
    Ecologistas en Acción.
    cual se obtiene capital a través del trabajo (no todo el trabajo humano, sólo el enmarcado en los parámetros
    de producción capitalista que genera un valor que puede acumularse). A este capital se le aplica una única
    regla, la del máximo beneficio, que supone que se entre en un ciclo continuo de periodos de crecimiento
    económico y de crisis (representados en la parte derecha de la figura y que no vamos a entrar a explicar).
    En estos periodos juega un papel fundamental el consumo (representado en la figura en rosa en distintos
    puntos). La consecuencia más importante de este aspecto es que el sistema necesita crecer continuamente,
    no puede pararse.
    Además, como otro elemento inherente al proceso, aparece la guerra como consecuencia de esa lucha
    constante por maximizar los beneficios en competencia con el resto.
    Una de las consecuencias del crecimiento continuo y de la guerra es que los medios de producción y la
    riqueza se concentran cada vez en menos manos. Y esto tiene una implicación importante a nivel social,
    como se representa en la parte superior del esquema, en la que aparecen unos grupos sociales como
    ganadores (los engordados) y otros como perdedores (l@s “engañad@s” y, sobre todo, l@s arrasad@s). En
    esta parte social del esquema es en la que trabaja fundamentalmente el sindicalismo4.
    En cambio, desde el punto de vista del ecologismo, la consecuencia del capitalismo que ocupa
    prioritariamente nuestro trabajo es la destrucción de la naturaleza. Una destrucción brutal que es suicida
    para el sistema, ya que destruye sus propias bases, pero, sobre todo, es biocida, es decir, va en contra de la
    vida. En este sentido consideramos que ya no hay que anunciar la crisis ecológica futura, porque ya
    estamos sufriendo sus primeros síntomas. Vivimos en un mundo donde nuestra velocidad de obtención de
    recursos supera su capacidad de regeneración, así escasean el agua, la madera o el petróleo. Pero no sólo
    extraemos los recursos, sino que también estamos produciendo una contaminación creciente de nuestro
    entorno que, por supuesto, nos incide y mina nuestra salud. Tampoco va a ser este aspecto el que más
    desarrollemos en este texto, aunque saldrán ejemplos a lo largo del mismo. En todo caso la bibliografía en
    este aspecto es extensa y el tema se aborda en el capítulo siguiente. Un buen panorama de la situación
    española lo muestran los informes anuales del Observatorio de la Sostenibilidad en España5 y de la mundial
    los del Worldwatch6 o del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente7.
    Así, aunque el anarcosindicalismo y el ecologismo centren su visión prioritariamente en puntos distintos (lo
    social y lo ambiental), al tener ambos una visión global y radical de las causas sistémicas de las
    problemáticas que tratan, terminan teniendo planteamientos fuertemente complementarios e
    interdependientes. Es decir, el uno y el otro configuran un marco de actuación hacia otro modelo de
    sociedad que se retro alimentan.
    Pero nuestro activismo se encuadra en el ecologismo social y no en el anarcosindicalismo y, con ánimo de
    polemizar, queremos apuntar una de las razones de este hecho: como se desprende de la figura,
    consideramos que las contradicciones que hagan peligrar realmente al sistema se darán en la relación de
    los seres humanos con el resto de la naturaleza8. Esta afirmación la fundamentamos en que:

    EL ECOLOGISMO Y EL SINDICALISMO COMO | 05-06-2008 - 07:23:18 GMT 1 #

  5. Compañeros/as:
    Adjunto tríptico de la asamblea del "Sector Crítico de Cataluña" del 4 de julio en las Cotxeres de Sants a las 10,30 h.

    TEMA: IX Congreso de la CONC.
    Saludos,Pedro Luna.
    1. Aquest 2008, es l’any del IXè Congrés. Totes les organitzacions del Sindicat, des de Seccions Sindicals fins la CONC, debatrem i decidirem la política sindical per els propers anys i escollirem les direccions que la portin a efecte. Els i les sindicalistes que signem el document Temps de debat, Temps de Sindicalisme de Classe, creiem necessari un canvi d’estratègia sindical, mes relacionada amb els problemes concrets de la classe treballadora.
    Volem contribuir a aquest debat i a impulsar el reforçament del paper del sindicalisme de classe a l’empresa i a la societat en aquest nou segle.

    2. Els processos de transformació en la producció i en l’organització del treball han tingut efectes sobre les taxes de beneficis de les empreses a costa d’una precarització i desregulació de les condicions de vida i treball.
    La situació internacional es caracteritza per les profundes diferències entre el Nord i el Sud.
    La globalització de l’economia esta pensada exclusivament per facilitar el guany del gran capital. Les decisions de les grans multinacional escapen a tot control democràtic, la competitivitat passa per davant de consideracions socials o polítiques. Les deslocalitzacions es fan obeint només al benefici immediat.
    La deriva neoliberal del procés de construcció europea, forma part d’aquesta lògica. Els treballadors d’Europa necessiten que la CES recuperi les dinàmiques de mobilització per millorar les condicions de treball.
    A Espanya i Catalunya hi ha hagut un important creixement econòmic i una important creació de llocs de treball. Aquest creixement de la riquesa ha servit per acumular els beneficis empresarials sostinguts, les baixades d’impostos han beneficiat les rendes del capital. Per contra ens hem mantingut a la cua dels països de la UE-15 en baixos salaris, precarietat, temporalitat, accidents laborals i despesa social baixa. L’Acord Interconfederal de Juny de 2006 no ha assolit l’objectiu principal de baixar la taxa de temporalitat. En política econòmica s’han aplicat les polítiques neoliberals que mantenen la situació de greuge de la classe treballadora.

    3. La força sindical la dona la capacitat d’organitzar el conflicte, fins i tot a la mesa de negociació amb el Govern i la Patronal.. La successió dels Acuerdos de Negociación Colectiva ha estat un pacte de rendes, no han permès la millora del poder adquisitiu dels salaris i han estat la causa de la seva pèrdua de pes en la renda general espanyola (PIB).
    Es per això que creiem necessària altre forma de fer i d’actuar, i proposem les següents

    10 propostes per a l’acció i el canvi

    Lluita contra la precarietat i les desigualtats, amb dues eines, l’acció sindical i la negociació col·lectiva, front la patronal i els governs i la capacitat d’organització, pressió i mobilització.

    Compliment de les Lleis Laborals i els Convenis Col·lectius.

    Un nou model de negociació col·lectiva per recuperar la capacitat contractual.

    Una política industrial que tingui com objectiu el manteniment de l’activitat productiva i l’ocupació.

    Aplicació de la Llei d’Igualtat, impulsant plans i mesures d’acció positiva a totes les empreses.

    Augment significatiu de la despesa social en relació al PIB.

    Aplicació i generació de llocs de treball de la xarxa publica de cobertura social per l’aplicació de la Llei de Suport a les Persones amb Dependència.

    Reforçar el sindicat a l’empresa i el territori.

    Reactivar el debat, impulsar la participació.

    Independència i pluralitat.

    “Ningún trabajador puede, moralmente, eludir la parte que le corresponde en la lucha de la clase obrera por su libertad y en la construcción de una nueva sociedad para todos”
    Declaració de CCOO. Madrid, 1966

    Asamblea del Sector Crítico de Cataluña | 11-06-2008 - 05:25:47 GMT 1 #

  6. Situació inacceptable, retrocés en els drets socials:
    Espanya seguirà defensant dins de la UE la seva oposició al projecte de directiva acordat ahir a Brussel·les i que permetria ampliar la jornada laboral fins a les 65 hores per aconseguir que sigui corregit pel Parlament Europeu, va explicar el titular espanyol de Treball i Immigració, Celestino Corbacho. "Insistirem que aquest concepte ha d'estar a l'agenda social de la presidència francesa de la UE i farem les gestions institucionals i polítiques pertinents davant del Parlament per sensibilizarlo i demanar-li que en la segona lectura corregeixi els excessos d'aquesta proposta de directiva", va afirmar Corbacho.
    Malgrat que una majoria dels Vint-i-set va votar a favor de l'acord, el ministre va qualificar d'"èxit" el fet que al final de la jornada fossin en total set països els que s'hi oposaven. "Podem qualificar-ho d'èxit perquè quan vam arribar a Brussel·les només tres països estàvem clarament en contra (Espanya, Xipre i Grècia), i durant el dia, a la negociació que va desenvolupar Espanya es van incorporar Bèlgica i Hongria", va assenyalar.
    Els cinc països van signar una declaració per explicar els motius de la seva abstenció en la votació, "però a última hora van canviar de posició dos països més, Portugal i Malta", va afegir el ministre.
    "Els set països vam mostrar el nostre desacord amb la normativa i demanem al Parlament Europeu que es millori amb una negociació", va insistir. "Això permetrà al Parlament Europeu, en la segona lectura, saber que està davant d'una proposta que no compta amb la unanimitat del Consell", va afirmar el ministre de Treball.
    Per la seva part, el ministre d'Afers Estrangers, Miguel Ángel Moratinos, va assegurar que el Govern rebutja la directiva europea i va anunciar que Espanya treballarà al Parlament Europeu per revisar-la. El cap de la diplomàcia va afirmar que aquesta directiva de treball "ens col·loca en una situació inacceptable" i va afegir que el Govern "no només no l'avala, sinó que la rebutja".
    Un "seriòs retrocés"
    Finalment, el portaveu socialista al Congrés, José Antonio Alonso, va assenyalar que la directiva és un "seriós retrocés de les conquestes socials" aconseguides al llarg de les últimes dècades.
    Segons la seva opinió, és una mesura que suposarà "un cost negatiu" en la qualitat de vida dels treballadors i que impedirà la conciliació de la vida laboral i la familiar, al mateix temps que provocarà "un desgast en la construcció de la idea d'una Europa social". Per això, Alonso va anunciar que el seu partit, en coordinació amb la resta de socialistes europeus, "intentarà rebaixar el to de la directiva en l'Eurocambra".

    Europa Press/DdeG, Brussel·les.
    Els ministres de Treball de la Unió Europea van aprovar ahir per majoria qualificada després d'una marató negociadora de més de 12 hores la nova directiva de temps de treball, que permet ampliar la jornada laboral màxima a 65 hores setmanals, tal com exigien els països partidaris d'una major flexibilitat al mercat de treball, encapçalats pel Regne Unit. Espanya es va abstenir en considerar que aquesta norma suposa un "retrocés en els drets socials", segons va explicar la secretària general de Treball, Maravillas Rojo.
    Juntament amb Espanya es van abstenir també Bèlgica, Xipre, Grècia i Hongria. Els cinc països van presentar una declaració conjunta en la qual demanen a l'Eurocambra que millori la norma durant la seva tramitació posterior. També van presentar reserves Portugal i Malta. En canvi, Itàlia i França, que en anteriors debats s'havien situat en el bàndol d'Espanya, van donar el seu vistiplau al text.
    La ministra eslovena de Treball i presidenta de torn del Consell, Marjeta Cotman, va assegurar que l'acord establert "ofereix protecció per als treballadors i treballadores i flexibilitat en l'ordenació del temps de treball".
    Els Vint-i-set hauran d'arribar ara a un acord en segona lectura amb el Parlament Europeu, que té poder de decisió en aquesta matèria. En primera lectura, els eurodiputats van reclamar la supressió de totes les excepcions a la jornada laboral de 48 hores setmanals en un termini de 3 anys.
    La directiva aprovada ahir -al sisè intent i després de quatre anys de negociacions- estableix que, com a regla general, la setmana de treball a la UE ha de tenir 48 hores com a màxim. No obstant això, es permetrà que, basant-se en acords individuals, empresari i treballador puguin allargar la jornada laboral fins a 60 hores setmanals, calculades com mitjana durant un període de 3 mesos, i fins i tot fins a 65 hores en el cas de guàrdies mèdiques. Espanya reclamava que aquestes excepcions a les 48 hores s'eliminessin completament després d'un període transitori.
    No obstant això, es contemplen diverses salvaguardes per garantir que els treballadors accepten l'excepció voluntàriament i no forçats per temor a l'acomiadament. L'empresari haurà d'obtenir un consentiment per escrit del treballador per treballar més de 48 hores. La validesa del consentiment no podrà ser superior a un any i serà renovable. L'acord entre empresari i treballador no podrà firmar-se en el moment de la rúbrica del contracte inicial ni durant les quatre primeres setmanes de la relació laboral. Però, a més, es podran fins i tot superar les 60 i les 65 hores laborals si hi ha un acord entre els interlocutors socials o si així ho estableix el conveni col·lectiu.
    Els contractes de menys de 10 setmanes de durada no queden coberts per aquestes disposicions, i per tant no tindran cap limitació d'hores de treball.
    Quatre anys després de l'entrada en vigor de la norma, l'Executiu comunitari haurà d'elaborar un informe sobre l'aplicació de les excepcions a la jornada laboral de 48 hores setmanals, que podrà anar acompanyat de "propostes per reduir l'excés d'hores treballades".
    La norma de temps de treball dedica un apartat específic a la qüestió de les guàrdies mèdiques. El Tribunal de Justícia de la UE ha dictaminat en diverses ocasions que les guàrdies han de ser considerades temps de treball, i la directiva es reforma precisament per evitar els elevats costos que tindria l'aplicació d'aquestes sentències en sectors com la sanitat.
    El ministre de Treball, Celestino Corbacho, que va abandonar la reunió a les cinc de la tarda de dilluns per haver de viatjar fins a Ginebra, va reclamar a l'Eurocambra que "rectifiqui" aquesta norma en la seva segona lectura per considerar que la mateixa representa "una regressió".

    Situació inacceptable, retrocés en els drets socials | 11-06-2008 - 06:20:14 GMT 1 #

  7. En la encrucijada sindical

    César Arenas Vázquez

    1-Algunos apuntes, breves, sobre la historia de CCOO

    La conflictividad social que había crecido en España de forma sostenida desde mediados de los años 60, se desbordó tras la muerte de Franco y las grandes movilizaciones sindicales de la Transición lograron, además de acelerar el cambio político, una notable mejora de las rentas y los derechos de los trabajadores. Esas movilizaciones estaban encauzadas mayoritariamente por las CCOO, una organización sindical innovadora, un sindicato de nuevo tipo, asambleario y socio-político que había surgido como instrumento de las propias luchas de los trabajadores. Aunque surgieron de forma espontánea pronto pasaron a ser vertebradas y dirigidas por el PCE, el partido que había llevado el peso fundamental de la oposición antifranquista.

    La Transición

    Justo después de las primeras elecciones democráticas de junio de 1977, y en un contexto de crisis económica, con altas tasas de paro e inflación, el gobierno de UCD firma con todos los partidos políticos parlamentarios, los Pactos de la Moncloa, que suponían subidas saláriales inferiores al IPC y también la flexibilización del despido. En dichos Pactos se manejaba una fraseología social-demócrata que luego quedaría poco menos que en agua de borrajas. El PCE, que había enfocado la Transición del franquismo de forma posibilista, utilizó el control que ejercía sobre CCOO para que dicho sindicato aceptara unos acuerdos que significaban retrocesos en derechos y condiciones laborales, lo que hizo que los dirigentes del sindicato tuviesen que enfrentarse con los sectores más activos de la clase obrera y de las propias CCOO, que querían seguir movilizándose para romper los topes salariales.

    A pesar de que el sindicato quedó marcado por dicho episodio, los Pactos de la Moncloa no supusieron para CCOO la entrada en un ciclo de política de concertación ya que el sindicato volvió pronto a la senda de las movilizaciones al comprobar que se estaba incumpliendo las contrapartidas sociales de dichos Pactos. Poco después el sindicato se opondrá con fuerza a un Estatuto de los Trabajadores que ponía en cuestión el principio de la contratación indefinida. A ese giro a la izquierda de CCOO, ayudará el hundimiento electoral del PCE, incapaz a partir de entonces de seguir controlado el sindicato como antes.

    Mientras la UGT optará por los acuerdos en solitario con la CEOE con el objetivo, poco disimulado, de arrebatar a CCOO la hegemonía sindical, apoyándose para ello en los sectores más conservadores de la clase obrera y en la desregulación del mercado de trabajo. Lo logrará en las elecciones sindicales de 1982, coincidiendo con la victoria electoral del PSOE. El Gobierno del Partido Socialista lejos de ensayar experimentos socialdemócratas, se aplicó desde principio en una política de ajuste neoliberal para la que los sindicatos representaban un obstáculo

    Cuatro huelgas generales

    En junio de 1985, CCOO convoca una Huelga General contra la primera reforma de las pensiones. La UGT es entonces el primer sindicato, pero está poco satisfecha de los resultados de su sumisión al PSOE. A CCOO sin embargo le pasa lo contrario: quienes se han cansado del desgaste, que supone la confrontación, pasan a ser mayoría. En 1987 es elegido Secretario General Antonio Gutiérrez con un programa de unidad sindical con la UGT (con la política que hasta entonces había hecho la UGT). Con lo que no contaba Antonio Gutiérrez es que el intento de la UGT de sacar más réditos al gobierno del PSOE les iba a llevar a la confrontación con su propio partido, lo que le haría converger en una especie de pinza con los que en ese momento se habían convertido en minoría en CCOO (Marcelino Camacho, Agustín Moreno y Salce Elvira) y que en virtud de la coalición con la UGT seguían imponiendo una política de movilizaciones.

    El primer cambio estratégico se produce en 1987 cuando los sindicatos cambian el modelo de negociación de Acuerdos Marco por otro de negociación descentralizada de convenios, en la que los sectores más combativos se utilizaban cono punta de lanza para arrastrar conquistas al resto. Pronto llegará la Huelga General del 14D de 1988, tras la que CCOO y UGT logran los pactos de enero de 1990 en que se impone la llamada Propuesta Sindical Prioritaria. La huelga “tuvo un gran impacto en las políticas públicas del gobierno PSOE, aumentando muy significativamente el gasto público. El gobierno permitió también un mayor crecimiento salarial que se había iniciado ya en 1987 y en 1988. El aumento del gasto público social en el período 1988 – 1993 permitió reducir el enorme déficit de gasto público social que España tenía con los países de la Comunidad Europea y reformas sustanciales como la universalización de la sanidad pública en España. [1]

    Paradójicamente la subida del gasto público y el crecimiento de los salarios, que había logrado la movilización sindical, se producían cuando en el resto de Europa había iniciado a principios de los 80, el camino inverso.

    El evidente éxito sindical estaba basado en una combinación de la movilización laboral con formas de presión socio-política. Como señala Álvaro Espina: “el sector minoritario de CCOO y el núcleo dirigente de UGT venían desplegando, desde antes de las elecciones europeas de 1989, una estrategia de "intercambio político negativo", que se materializó en la reclamación de un voto de castigo al PSOE en caso de que el Gobierno no cediera ante los sindicatos. Esta estrategia alcanzaría su punto culminante antes de las elecciones de 1993, en las que Redondo planteó abiertamente la idea de que "los sindicatos deben ayudar a corregir el actual mapa parlamentario”.[2]

    El gobierno por su parte, urgido por la crisis económica, contraatacará con fuerza, aplicando las políticas del recién creado Sistema Monetario Europeo: freno a los salarios, flexibilización del mercado de trabajo y de la protección social. Eso implicaba necesariamente la confrontación con los sindicatos, para la cual el Gobierno busca como aliado de la legislatura a CiU. (El PSOE había perdido la mayoría absoluta en las elecciones de 1993 y no podía contar con la IU de Anguita para enfrentarse a los trabajadores). La política de reducción de gastos sociales, a costa de deteriorar los servicios públicos, y la reforma del mercado laboral que flexibilizaba los contratos indefinidos, creaba el contrato de aprendizaje y abría el camino a las ETT, provocan la huelga general de 27 de enero de 1994 . La huelga fue un éxito pero el gobierno no cedió porque había aprendido del 14D que las consecuencias electorales de las huelgas generales eran limitadas, ya que los propios huelguistas seguían votando al PSOE, como mal menor frente a la posible llegada de la derecha.

    Además en las elecciones sindicales, a pesar de la victoria de CCOO se produce un claro avance de candidaturas independientes, lo que enciende la luz de alarma no sólo de la UGT, que ha perdido de forma estrepitosa, sino también de CCOO, pues dichos resultados podría ser interpretados como una deslegitimación de los aparatos sindicales frente al Estado y la patronal. El auténtico gran perdedor de las elecciones sindicales es Nicolás Redondo, sustituido en medio del escándalo de la cooperativa de viviendas PSV, en un Congreso en el que el PSOE recobra el poder que había perdido en la UGT.

    En CCOO la minoría de izquierda piensa que la larga mano de los poderes fácticos puede estar, no sólo detrás del asunto de la PSV, sino también del acoso interno y externo a Anguita en IU, del que participa Nueva Izquierda en cuya creación ha tenido un papel activo la mayoría de CCOO . En ese contexto, el Congreso de CCOO de 1996 se cierra con la derrota del Sector Crítico y su exclusión de los círculos de poder del sindicato.

    Estrategia de repliegue

    En 1996 las elecciones generales dan la victoria al PP por mayoría simple y se inicia un ciclo económico expansivo que llega a 2007, en el que los sindicatos ensayan pronto un nuevo tipo de concertación basada en el mal menor. Se firma el acuerdo de Seguridad Social y Pensiones que rompía la resistencia iniciada en la Huelga General de 1985 , también el AIEE, que establece para los 4 años siguientes, el contrato conocido como “fijo barato” (33 días de salario con un límite de indemnización de 24 mensualidades frente a los 45 días con un máximo de 42 mensualidades del contrato fijo ordinario) y destinado a colectivos con dificultades de inserción. Con dicha reforma no se reducirá la tasa de temporalidad, al menos de forma sostenida, ni tampoco mejorará la rotación del empleo. CCOO y UGT firman además la Ley de Prevención de Riesgos Laborales que tampoco impide que la siniestralidad laboral aumente de forma continuada

    En 2000, el PP obtiene mayoría absoluta y los sindicatos firman el AINC, en el que se intercambia moderación salarial por la promesa de no reformar la negociación colectiva en un contexto de desmovilización sindical en la negociación de los convenios. Sin embargo la mayoría absoluta hace creer al Partido Popular que puede gobernar sin negociación y legisla por decreto una nueva reforma laboral que reduce las prestaciones por desempleo y abarata el despido lo que lleva a los sindicatos a convocar la huelga general del 20 de junio de 2002 . La huelga es un éxito y obliga al PP a volver a la senda de la concertación.

    Dos años después, en 2004, tras un ciclo de movilizaciones sociales que hacían frente a las políticas del PP, el PSOE volvió de nuevo al gobierno. Este partido, sometido a una brutal presión de la derecha, alternó en la legislatura gestos progresistas en derechos civiles y políticas sociales con el mantenimiento de la más estricta ortodoxia neoliberal de gobiernos anteriores. Esa misma ortodoxia se aplicará también a la concertación social. La última reforma laboral vuelve a abaratar el despido sin conseguir que la temporalidad se reduzca de forma sustancial mientras que la medida más destacable del acuerdo de Seguridad Social es el endurecimiento de los requisitos para alcanzar la pensión de jubilación.

    2-Balance, (malas) perspectivas y una llamada a debatir lo esencial

    Balance de 13 años de crecimiento

    El inicio de una nueva legislatura del PSOE coincide con el comienzo de un ciclo económico descendente, lo que le convierte en un buen momento para hacer balance de los resultados de alrededor de 13 años de bonanza económica, que coinciden con las 3 legislaturas del giro dialogante de CCOO. Para ello puede ser interesante consultar los indicadores que el Colectivo IOE ha publicado en el Barómetro Social de España con la intención de fomentar la reflexión y el debate acerca de la cuestión social en nuestro país.[3]

    En dicho barómetro se pueden leer las siguientes conclusiones:

    Aunque entre 1994 y 2006 la renta media de los hogares ha experimentado un importante avance ello ha repercutido de manera desigual en la sociedad, en función de las fuentes de ingresos: las rentas de la propiedad inmobiliaria (162%) y empresarial-financiera(116%) han crecido mucho más que las procedentes de los salarios(-2,4%), pensiones(18%) y prestaciones de desempleo(16%), de manera que las condiciones materiales de los hogares que dependen de estos últimos se encuentran hoy en peor situación relativa . (Pág. 45)

    Uno de los efectos más graves de la desigual distribución de la renta ha sido el mantenimiento y la ampliación de la pobreza en España . Las personas en situación o riesgo de pobreza, en números absolutos, han pasado de 7,6 millones en 1994 a 8,9 millones en 2006 y 12 millones (27 % de la población) llegan con dificultades a fin de mes. (Pág. 46)

    El acceso al empleo ha mejorado intensamente desde 1994, registrando una evolución positiva en todos los indicadores, sin embargo España destaca por ser el país con mayor tasa de empleo temporal (tres veces superior a la media de la UE-15), que se extiende poco a poco como una mancha de aceite desde los tramos de edad juvenil hacia los de edad intermedia (en 2006 afectaba ya al 29 % de los asalariados entre 30 y 50 años), y por su elevada tasa de accidentes laborales . (Pág. 48)

    Entre 1975 y 1993 los gastos sociales crecieron 11,4 puntos del PIB, aproximándose a la media de la Europa de los 15 (la distancia inicial de 13,3 puntos se redujo a 5,6 puntos). Sin embargo, entre 1993 y 2005 soplan otros vientos y la inversión en políticas sociales ha bajado 3,5 puntos del PIB (en la UE-15 tres veces menos: 1,2 puntos). Como señala Vicenç Navarro, «a partir de 1993 el Gobierno español desarrolló un cambio muy sustancial de prioridades presupuestarias, en respuesta a un objetivo político: alcanzar la convergencia monetaria según los criterios de Maastricht, que exigían una reducción del déficit público del Estado y su deuda pública. A partir de aquel año, el incremento de los ingresos al Estado, resultado del crecimiento económico, fue destinado no a continuar corrigiendo el déficit social de España en la UE-15 sino a corregir el déficit del Estado de manera tal que cuando a principios del siglo XXI se alcanzó no sólo la reducción, sino incluso la eliminación del déficit público, equilibrándose las cuentas del Estado, ello se consiguió a costa de aumentar de nuevo el déficit social de España con la UE-15». (Pág. 50)

    Esta reducción del gasto público en políticas sociales en relación al PIB, en paralelo con un relanzamiento de la iniciativa privada en los campos de la sanidad, la educación, la vivienda y las pensiones . La cuota de mercado de la sanidad privada ha pasado del 24,5 al 29 %; España es uno de los países de la Unión Europea que más ha privatizado su sistema sanitario a partir de 1990. El 32 % de la educación no universitaria es de titularidad privada, un punto más que en 1994, porcentaje que convierte a España, después de Holanda y Bélgica, en el país con mayor proporción de centros privados. Las viviendas de promoción oficial han pasado del 24 % en 1994 al 9 % en 2006. Y el sistema privado de pensiones, de inscripción voluntaria, asegura ya a más de la cuarta parte de la población mientras pierden peso las pensiones no contributivas o «universales» (ya que no exigen cotización previa) cuya cuantía media en 2006 era de 351 €/mes (un 45 % menos que las contributivas). (Pág. 58)

    Entre 1994 y 2006 el precio de compra de una vivienda media de 90 m² se duplicó en relación al salario medio... De ahí que el recurso social básico de la vivienda se haya vuelto cada vez menos accesible para los sectores sociales con escasos ingresos. (Pág. 56)

    En contraste con los problemas de acceso a la vivienda en los primeros años del siglo XXI, el sector de la construcción ha atravesado una etapa de gran rentabilidad, con plusvalías elevadísimas para las empresas inmobiliarias y una importante ampliación de negocio para las entidades financieras que ofrecen créditos hipotecarios . (Pág. 57)

    Por último conclusiones del informe terminan de la siguiente manera:

    Según una serie homogénea de encuestas aplicadas por el CIS entre 1996 y 2005, las instituciones con más poder en España son, además del gobierno, las grandes empresas y la banca; y las que menos, el Congreso de los Diputados y los sindicatos.

    Estas encuestas muestran que los ciudadanos creen que los intereses de las grandes corporaciones privadas se sobreponen a los intereses de la mayoría social, representada aquí por la institución de representación de la soberanía popular y los sindicatos de trabajadores. Si es verdad —como opina la mayor parte de la ciudadanía— que los poderes económicos influyen en la sociedad española más que el Parlamento o las mayorías sociales, y si los partidos políticos se encuentran más condicionados por esos poderes, y por los grupos mediáticos ligados a ellos, que por sus electores, se estaría produciendo en España una perversión de los principios constitucionales de 1978.

    Podemos pues decir que el largo período de bonanza económica no ha servido para mejorar las condiciones de vida de la mayoría de los españoles, ni su capacidad de participar en la toma decisiones. Eso ha sido así porque el poder ha favorecido los intereses de las grandes corporaciones privadas, aunque la desigualdad en el reparto haya podido ser ocultado en un momento en que la riqueza crecía de forma sostenida.

    Recesión económica, regresión social y encrucijada sindical

    A finales de 2007 el ciclo económico empezó a cambiar de forma vertiginosa y la percepción y el pronóstico de su evolución se fue agravando por momentos. El pinchazo de la burbuja inmobiliaria, la crisis financiera y el repunte de la inflación, convirtieron el “milagro español” en un espejismo efímero.

    Las crisis económicas, suelen ser propicias para iniciar grandes ofensivas contra los trabajadores. Así a finales de los 70 se aprovechó una época de “estanflación” para recortar salarios y flexibilizar el despido, mientras que en la primera mitad de los 90 no sólo se repitió la misma receta sino que además se redujo el gasto público y la protección social. Para que la asociación de ideas sea todavía mayor recodar que en aquella época el encargado de aplicar las recetas neoliberales era también Pedro Solbes.

    La más que probable repetición de medidas similares a las de crisis anteriores, aunque tal vez corregidas y aumentadas, como ha puesto de manifiesto la amenaza europea de ampliar la jornada laboral hasta las 65 horas semanales, debe llevarnos a revisar los instrumentos utilizados hasta ahora en la negociación colectiva y el diálogo social, ya que la intermediación de los sindicatos puede resultar inadecuada para frenar la brutalidad de la estrategia del capital, y no responder, por ello, a las expectativas de los trabajadores de defenderse de forma proporcionada. Unos sindicatos acostumbrados a negociar el mal menor en una época de crecimiento, pueden tardar en darse cuenta de la magnitud del mal que puede inflingir, quienes buscan recuperar las altas tasas de beneficio empresarial del ciclo anterior.

    Hay que tener en cuenta además de que partimos de una situación desfavorable para la reacción sindical, ya que las políticas desreguladoras de las últimas décadas han inclinado la balanza de las relaciones de poder (dentro y fuera de las empresas) del lado de la patronal: el poder contractual de los sindicatos se ha debilitado, la negociación colectiva ha sido, a menudo, sustituida por la regulación individual de las condiciones de trabajo y la clase trabajadora se ha fragmentado, creándose lo que ha dado en llamarse el “precariado”: jóvenes e inmigrantes que a penas tienen acceso a la estabilidad laboral y vital. Dicha fragmentación debilita el sentimiento de pertenencia a un proyecto común y la distancia con los sindicatos se convierte en distancia con el sentido de clase (trabajadora). Un síntoma de dicho alejamiento lo encontraríamos en la convocatoria en el primero de mayo de manifestaciones de jóvenes precarios separadas de las que convocan los grandes sindicatos de clase.

    Si, además, al retroceso objetivo en las condiciones de vida y trabajo de buena parte de la población, añadimos la falta de entrenamiento reivindicativo del sindicato, encontraremos un nuevo motivo de preocupación. De hecho la creciente conflictividad laboral no suele obedecer a una estrategia de las direcciones confederales sino más bien a una presión de las secciones sindicales, en contacto con el conjunto de los trabajadores. Falta de entrenamiento que podemos hacer extensivo a la participación sindical: las asambleas casi han desaparecido de los protocolos que acompañan al binomio presión-negociación y los referéndums han pasado a ser "rara avis" en las consultas previas a la firma de los acuerdos.

    Si tenemos en cuenta, además, que décadas de neoliberalismo han logrado imponer la aceptación generalizada de la lógica competitiva y las virtudes del consumo, así como la sustitución de lo público por lo privado en el podio del imaginario colectivo, veremos como las perspectivas son todavía menos halagüeñas.

    No es esta, sin embargo, una invitación a ceder al desánimo: Antonio Gramsci enfrentaba el “pesimismo de la razón con el optimismo de la voluntad”. Hay que recordar que CCOO es la mayor organización de la izquierda social española, tiene cerca de 1.200.000 afiliados y es, también, la primera fuerza sindical. En su seno permanecen además la mayoría de los sectores combativos de la clase trabajadora. Todo ello le confiere un alto grado de responsabilidad en la necesaria reacción y también suficiente “masa crítica” dentro de sí, para lograrlo.

    El próximo Congreso de CCOO parece pues buen momento para repensar colectivamente la propia historia y encontrar en ella elementos con los que afrontar los desafíos de un futuro complejo, ya que si los sindicatos se legitiman por su capacidad de defender a los trabajadores y lograr mejoras concretas en sus condiciones de vida y trabajo, el momento de una ofensiva generalizada que intenta cambiar el modelo social, deconstruyendo el estado del bienestar y el derecho del trabajo, no parece ser propicio a la búsqueda sosegada del consenso.

    Seguramente revisando la propia historia se puedan rescatar elementos con los que enfrentarse de forma más adaptada al tsunami neoliberal, oponiéndole el proyecto alternativo de un sindicato que se define como sociopolítico y reivindicativo.

    Notas:

    [1] http://www.ddooss.org/articulos/textos/Vicenc_Navarro.htm
    [2] http://www.ucm.es/info/socio1/textos/espina03.html

    [3] http://www.fuhem.es/cip-ecosocial/default.aspx?v=199

    En la encrucijada sindical | 03-07-2008 - 07:32:44 GMT 1 #

  8. Sindicalismo emergente: ¿Tiemblan los cimientos de la desidia?, por J. Valdés: Mucho se habla sobre la necesaria recomposición de la izquierda en el sentido más amplio de la expresión. Pero para aquella izquierda que circunscribe esta recomposición en la lucha de clases, y que la vincula a otras recomposiciones relacionadas -recomposición de la conciencia de clase, de las luchas, de la memoria, etc-, para esa izquierda revolucionaria y anticapitalista es necesario concretar los términos de esa recomposición entre los cuales aflora la necesaria rehabilitación del sindicalismo de base y combativo.

    Hablar de recomposiciones actuales es también hablar de derrotas pasadas y presentes, de ahí la necesaria tarea de recomponer. Después de varias décadas de reestructuración económica, de contrarreforma anti-obrera, de languidez progresiva del llamado “Estado social”, y del pillaje y bandidaje sobre los bolsillos de las y los trabajadores, nos hemos dado cuenta de que llegar a fin de mes es un deporte no apto para la mayoría de la población. Esta gran derrota ha venido de la mano de un liberalismo que le ha quitado la careta keynesiana al capitalismo, el cual ya se muestra como enemigo intransigente de la Humanidad. Los bajos salarios, las jornadas laborales ampliadas, la precariedad en el empleo, el paro inminente y la privatización y pauperización de unos servicios públicos cada vez menos públicos y unos derechos universales cada vez menos universales, forman la tramoya del escenario sobre el que deberá partir la enésima crisis económica que se nos carga sobre las espaldas. Los momentos de bonanza económica nos han dejado un endeudamiento familiar que se nos presenta como el ogro real de los cuentos infantiles. Un ogro dispuesto a comerse las escuálidas cifras de nuestras cuentas bancarias, que se comenzaron a llenar con nuestro trabajo precario. Cuando la mayoría de la población estamos con la sangre al cuello, llegan los señores que saben de cifras a contarnos la milonga de la crisis, aquélla que ellos no sufrirán.

    Aunque en ocasiones marginales, y casi siempre fragmentadas, las luchas sociales en general y las luchas sindicales en particular se han centrado en la resistencia. El alzamiento zapatista en enero del 94 hizo rasgarse las vestiduras a los fariseos burgueses que ansiaban acabar con la historia. En el Estado español, el caso de la lucha de los hombres y mujeres de Sintel contra los despidos significó de alguna manera, aunque sea meramente simbólica, el principio del fin de la travesía de la izquierda por el desierto. Luego vino Génova, la lucha contra la LOU, contra la guerra de Iraq, contra el “decretazo” de la derecha … parecía que al menos estábamos llegando a aquél oasis, en el que la palabra recomposición no resonara en el vacío de una catedral sin feligreses. El ciclo había cambiado. Lo único que faltaba era alguna organización que pudiera catalizar de alguna manera todo ese potencial, que finalmente se diluyó con el ascenso de Zapatero a la Moncloa.

    La huelga de los hombres y mujeres de SEAT en Martorell marcó otro hito en la historia del sindicalismo en el estado español: era la primera vez que las direcciones de los sindicatos mayoritarios no sólo firmaban despidos sin contrapartidas, sino que además seleccionaban nombres de personas que irían destinadas a engrosar el “ejército de reserva”, es decir, los y las despedidas. Se cruzó por primera vez una de las líneas rojas del sindicalismo. Luego fue más fácil rebasarla. La historia de Delphi en la bahía de Cádiz es otra historia de la resistencia del mundo del trabajo frente a las deslocalizaciones. Otra historia de resistencia, esta vez con final feliz, es la de los despedidos y despedidas en Mcdonald´s- Estación de Granada.

    En este panorama en el que se interrelacionan: la última derrota social y económica de la clase trabajadora, la inminente crisis económica, la inexistencia de organizaciones políticas de la izquierda capaces de articular una respuesta de clase y la existencia de unas burocracias sindicales sin conexión con el mundo del trabajo; hace que, a pesar de todo, el malestar de la mayoría de la población que se va empobreciendo emerja en algunas coordenadas y se canalice en forma de batallas cualitativamente diferentes. Las huelgas del servicio de limpieza del metro de Madrid, del TMB en Barcelona, la reciente huelga de los trabajadores y trabajadoras de la Rober (empresa concesionaria del servicio de autobús urbano en Granada) y la actual huelga del Metal en la provincia de Granada, junto con varias otras huelgas, representan luchas con una proposición distinta, ya no hablamos de luchas “contra”, sino de luchas “por”. Eso quiere decir, que aunque parciales y sectoriales, expresan huelgas con carácter ofensivo, algunas de las cuales se han saldado ya con una victoria de los y las asalariadas. Alguien levanta la cabeza con la disposición de arrebatar conquistas en favor del trabajo en este océano de derrota y resistencia.

    Entre todo esto, quienes dirigen las centrales sindicales mayoritarias hacen grandes esfuerzos por mermar su propia legitimidad. La reciente huelga en el sector de la educación no universitaria en Andalucía en contra del programa de calidad de la Junta, ha conseguido movilizar a un porcentaje importante del profesorado, a pesar de las direcciones de los sindicatos mayoritarios, quienes aceptando dicho plan esquivan el problema de la falta de financiación pública para la escuela primaria y secundaria y culpan al profesorado de los malos resultados de la misma. Existe descontento incluso entre las bases de esos mismos sindicatos a quienes la calidad de los servicios públicos parece importarle más que a sus propias direcciones.

    La deslegitimación de las burocracias sindicales y el consecuente deterioro de la imagen de los sindicatos como herramienta para la lucha puede que despertaran la desidia no sólo entre una juventud trabajadora que sufre las consecuencias de la reestructuración del mercado laboral y de la hostilidad del resto de contrarreformas neoliberales y del modelo de desarrollo (precariedad, acceso a la vivienda, deterioro de los servicios públicos, nivel de endeudamiento, etc.), sino también entre las y los no tan jóvenes que han vivido todas y cada una de las degeneraciones del burocratismo sindical. Pero los últimos acontecimientos, aunque aislados, parecen perfilar la respuesta de la dignidad de quienes cada vez más tiene menos que perder. Son luchas que reafirman un camino interesante por el que discurrir en la construcción de un nuevo sindicalismo de clase, de base y combativo. Asaltar por la izquierda a las burocracias sindicales en el ámbito de la movilización; esa es una tarea central para la izquierda revolucionaria en el escenario político actual. Se hace pues urgente levantar un debate, no sólo dentro del Espacio Alternativo, sino en el ámbito de la izquierda consecuente con el fin de dibujar un proyecto estratégico a nivel sindical. Vemos que hoy puede ser el momento. Hay un despertar de la combatividad, un leve viraje de la resistencia a la ofensiva, y no podemos permitirnos que de nuevo la historia nos vuelva a morder la nuca.

    Justo aquí y ahora se ve el relámpago que anticipa al trueno que está por venir: el nuevo pacto social entre Gobierno, patronal y sindicatos. Un pacto que hará caer en los bolsillos y en los esfuerzos de la gente trabajadora las consecuencias de esta nueva crisis económica del capital. Hay que articular desde ya una respuesta de clase. Es por eso urgente recuperar y poner al día un viejo proyecto de la izquierda radical en el Estado Español, llevado a cabo principalmente por la LCR y el MC. Ese proyecto es el de la construcción de una izquierda sindical. Un proyecto que no entienda de siglas sino de realidad, de unidad y de lucha y que haga posible que los sectores más combativos y honestos en el ámbito sindical se den la mano. Es el momento de deslocalizar, sí, pero no las grandes corporaciones, sino las luchas ofensivas, de desbordarlas de los límites locales, conectarlas, unificarlas, masificarlas, darle un cuerpo más allá de las ciudades. Hoy es el momento de comenzar a hablar de estrategia sindical, hay que soplar fuerte porque las brasas rielan, y aunque sea un espejismo no podemos permitirnos el lujo de no intentarlo. Debemos preparar ese debate entre las dos generaciones que hoy forman el grueso de la izquierda revolucionaria y anticapitalista: me refiero a quienes ya vivieron esa experiencia y a quienes no escuchamos de ella más que un lejano canto que nos habla de un quehacer sindical que durante cierto tiempo intentó desterrar el sectarismo y el burocratismo de las entrañas de la clase obrera. Concretar y renovar hoy día ese proyecto es la tarea que se divisa en nuestro horizonte político inmediato.

    Sindicalismo emergente: ¿Tiemblan los cimientos de la desidia? | 13-07-2008 - 10:18:44 GMT 1 #

  9. La lluita sindical surt de l'empresa:
    Els sindicats s'han convertit en els interlocutors dels ciutadans davant els poders públics. Lluny del que molts afirmen el conflicte social no ha desaparegut, sinó que s'ha traslladat. Les lluites per als drets dels treballadors han sortit de l'àmbit de l'empresa, i han ampliat l'objectiu d'aquestes organitzacions que se centraven històricament en la negociació col·lectiva. L'educació i la formació, la salut, la conciliació de la vida laboral i familiar, la mobilitat, l'externalització de costos i riscos i les polítiques fiscals han esdevingut nous camps de batalla per als sindicats en el segle XXI. Sota el títol El sindicalisme més enllà de la negociació col·lectiva, la Universitat Progressista d'Estiu de Catalunya (UPEC) va debatre el nou paper d'aquestes organitzacions.

    «La disputa de la plusvàlua supera l'àmbit de l'empresa», va afirmar el secretari general de CCOO, Joan Coscubiela. Per tant, és «l'estat social» l'espai del sindicalisme, que ja no només ha de lluitar per al salari i les condicions dels treballadors. «Si volem ser un sindicat total, no només parcial, és necessari ampliar el concepte de negociació col·lectiva», va advertir Coscubiela. El secretari general de la UGT, Josep Maria Álvarez, també subscriu aquesta opinió afirmant que cal «actuar més enllà de la negociació col·lectiva», ja que cada dia hi ha més factors que «determinen la situació dels treballadors».

    La situació no és fàcil. En una economia globalitzada, en què s'han trencat els mercats nacionals, el concepte tradicional d'empresa ha canviat. Actualment, el paradigma és el de l'empresa en xarxa, en què la clau de la plusvàlua és l'externalització dels costos i dels riscos. I les administracions públiques són les principals productores de precarietat en l'externalització, segons Coscubiela. En aquest marc, eines del sindicat tradicional, com les assemblees, han quedat obsoletes. Per això, el sindicat s'ha de marcar com a objectius agrupar interessos, conquerir drets i defensar valors dels treballadors. «El sindicat que no ho faci és tot menys un sindicat», va subratllar el secretari general de CCOO.

    Álvarez va pronosticar que el sindicalisme al segle XXI farà una evolució «d'una certa transcendència». Tot i això, va admetre que en els casos català i espanyol els sindicats s'han desenvolupat en un entorn «molt advers», cosa que ha provocat que hagin arribat ara amb «assignatures pendents». Segons el seu parer, el sindicats han evolucionat poc en la seva manera de d'organitzar-se.

    EL CONFLICTE TERRITORIAL
    Coscubiela va defensar que els sindicats «no són els germans petits dels polítics». Això sí, va criticar que el conflicte territorial que marca l'agenda política tapa en certa manera el conflicte social que encara està latent a Catalunya.

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    Contra els desequilibris de la crisi: El paper dels sindicats en la conjuntura econòmica actual és una prova de foc. Segons Coscubiela, les organitzacions han de lluitar perquè les conseqüències de la crisi no provoquin més desequilibris i perquè la riquesa no es distribueixi de manera injusta. En aquest sentit, va criticar que es parli de la reducció de salaris com a una solució per minimitzar l'impacte de la crisi. «Els salaris no són els responsables sinó les víctimes», va remarcar. Una altre objectiu sindical ha de ser lluitar perquè els recursos públics s'utilitzin de manera més eficient i no es destinin a salvar les empreses immobiliàries. Álvarez va advertir que «sense un canvi de model productiu no ens en sortirem». En aquest sentit, va recordar que el model actual està basat en els baixos costos laborals, la falta de respecte pel medi ambient i la falta de la formació. Per això, cal apostar per la qualitat i el valor afegit. «No es poden continuar dient paraules buides de contingut», va concloure.

    CC.OO La lluita sindical surt de la empresa. Contra els desequilibris de la crisi. | 14-07-2008 - 07:40:11 GMT 1 #

  10. Manifest de CritiCCOO's davant el IX Congrés Confederal
    dimarts, 08 juliol de 2008
    FIRMEZA, UNIDAD Y PLURALIDAD SINDICAL ANTE LA CRISIS

    MANIFIESTO DEL SECTOR CRÍTICO DE CCOO ANTE EL IX CONGRESO CONFEDERAL

    Corren vientos de crisis en el mundo y en nuestro país. La crisis económica es la manifestación del fracaso del sistema capitalista bajo la globalización neoliberal. Lejos de dar satisfacción a las necesidades y anhelos de los habitantes del planeta, genera hambre, pobreza, injusticia, desigualdad, guerras y desplazamientos masivos de población. Todo ello en el marco de un recrudecimiento de las tensiones políticas en el mundo, el encarecimiento del petróleo y de las materias primas hasta niveles nunca vistos, la aparición de hambrunas y el avance imparable hacia un deterioro ecológico global. En el plano político la intranquilidad no es menor a la vista de la construcción de la Unión Europea (UE) desde una perspectiva conservadora, neoliberal y nada democrática, que intenta desmontar el modelo social europeo, las garantías de los inmigrantes y el derecho del trabajo, como ha sucedido con las última directivas aprobadas y las sentencias del Tribunal de Justicia Europeo. Ante este panorama, nos sobran los motivos para luchar por un mundo y una sociedad mejor y la acción del sindicato es decisiva para defender los derechos sociales y laborales.

    El IX Congreso de CCOO se va a celebrar en un contexto económico muy diferente del vivido en la última década. Hemos pasado de un fuerte crecimiento de la economía y el empleo a una complicada crisis de intensidad y duración incierta. En ella confluyen tres componentes. Por una parte, la debilidad intrínseca de la economía española para soportar el marco neoliberal y extremadamente competitivo de la Europa de Maastricht; debilidad reflejada por el tremendo déficit de la balanza de pagos, que es el segundo mayor del mundo después de USA y que ha evolucionado del equilibrio al 10% del PIB en menos de diez años, coincidiendo con la implantación del euro, que supone unas severas restricciones a la política económica con la pérdida del tipo de cambio y el control monetario; el déficit lleva a un endeudamiento exterior vertiginoso de la economía española. La segunda componente es la inestabilidad de la economía internacional tras la crisis de las hipotecas de alto riesgo de falta de cobro de USA (subprime); los riesgos de catástrofe financiera internacional no pueden descartarse, obligan a inyectar liquidez de forma masiva y ya ha tenido efectos muy negativos en las perspectivas de crecimiento de la economía mundial. Por último, está el agotamiento del modelo de crecimiento en España, con la caída del sector de la construcción, tras una larga etapa de especulación salvaje, endeudamiento familiar y alejamiento de los jóvenes de la posibilidad de acceso a la vivienda. Los sectores dominantes del capitalismo español intentarán reorientarse hacia la obra pública y el sector de la energía (incluida la nuclear) para mantener la tasa de beneficios, pero sin que se produzcan grandes cambios en el modelo económico.

    Así las cosas, en los próximos años tendremos que enfrentarnos a un marco económico muy complicado, marcado por los efectos negativos de la caída del crecimiento, el aumento del paro, la inflación, la precariedad laboral, el fin del superávit presupuestario y las tensiones fiscales entre comunidades autónomas.

    La crisis aparece cuando todavía nuestro país mantiene importantes déficits sociales y laborales. A pesar del fuerte crecimiento económico de la última década mantenemos un diferencial de casi 8 puntos del PIB en gasto social público respecto a la media de la UE-15. Si comparamos las prestaciones con la media europea, España está por debajo en pensiones, sanidad, educación y atención a la dependencia. Ha aumentado la dualidad social por la fuerte precarización laboral, la distribución desigual del empleo, la propiedad y las rentas, Sectores importantes de la población trabajadora (mujeres, jóvenes, inmigrantes) tienen una situación de vulnerabilidad social y ello genera una tendencia hacia la fractura y la pérdida de cohesión social que la crisis puede acentuar.

    Los resultados de las reformas laborales y de los acuerdos interconfederales para la negociación colectiva no han resuelto el déficit laboral español respecto a Europa: altas tasas de paro, la mayor precariedad y siniestralidad laboral, salarios más bajos y jornada laboral y jubilación más alta, débil promoción laboral de la mujer y escasa democratización de las relaciones laborales. Pobres frutos sociales en una época de gran crecimiento y fabulosos beneficios empresariales. La estrategia de moderación salarial continuada, unida a la precariedad en el empleo, la débil protección social y de derechos legales hacen que el modelo económico-empresarial del capitalismo español sea muy dependiente del capital y la tecnología exteriores y muy poco productivo y competitivo.

    Ante este panorama, el IX Congreso debe de servir para superar una estrategia sindical fracasada, hacer frente a la crisis y defender los derechos sociales y laborales, conseguir avances en la situación de los trabajadores, recomponer la unidad del sindicato y recuperar la pluralidad interna, fortaleciendo la democracia sindical y la participación de los trabajadores.

    El Sector Crítico defenderá en el debate congresual, entre otras, las siguientes propuestas:

    1. La crisis no la deben pagar los trabajadores. Hay que rechazar las recetas neoliberales que propugnan incrementar la tasa de explotación. Ello supone, por ejemplo, cuestionar el modelo de construcción europea, no volver a firmar reformas laborales que mantengan la precariedad y las fuertes bonificaciones a los empresarios y que abaraten el despido; ni acuerdos interconfederales de moderación salarial; o pactos de pensiones que debiliten al sistema público reforzando los planes y fondos privados.

    2. El rechazo al Tratado de Lisboa, por las consecuencias negativas que tiene sobre los derechos sociales y laborales de los trabajadores un modelo económico y social diseñado para satisfacer las necesidades e intereses del capital, porque mantiene la mayoría de la constitución que fue rechazada por Francia y Holanda, y porque se aprueba de forma antidemocrática, sin debate ni consulta ciudadana. El nuevo tratado, unido a la política comunitaria, tiene un gran impacto ciudadano, ya que actualmente la mayoría de las leyes que se aprueban en los países europeos provienen de Bruselas y prevalecen sobre las legislaciones nacionales. Se debe trabajar con otras fuerzas sindicales de la CES, políticas progresistas y movimientos sociales para apostar por un modelo de construcción europea al servicio de los trabajadores y los ciudadanos, que defienda y mejore el modelo social existente, que resuelva los déficits democráticos y que asegure que una carta de los derechos sociales de aplicación universal obligatoria en el seno de la Unión Europea. La oportunidad de avanzar en esta dirección la ofrece el No del pueblo irlandés al tratado.

    3. Impulsar la movilización contra la Directiva sobre la jornada de 65 horas y la defensa de la jornada de 35 horas. La escandalosa directiva sobre tiempo de trabajo permite que la jornada laboral pueda llegar a las 65 horas semanales, desregulando los derechos laborales en negociaciones individuales. Es una necesidad que los sindicatos europeos organicen una movilización sostenida hasta asegurar su no aprobación ni aplicación; también hay que volver a reivindicar la reducción de jornada por ley y por convenio como medida de reparto del trabajo.

    4. La defensa del empleo de calidad en toda circunstancia. La prioridad sindical debe ser la de un empleo de calidad, estable, seguro, con igualdad y derechos laborales. La acción contra la precariedad laboral pasa por la regulación estricta de las garantías de la contratación, los derechos del empleo y las condiciones laborales, que se realizará con la participación y acuerdo de los representantes de los trabajadores. Hay que impulsar una acción sindical firme y participativa en defensa de la seguridad y estabilidad del empleo y por la exigencia, regulación y control de la causalidad de los contratos. La labor de la inspección de trabajo debe reforzarse para evitar el abuso empresarial de la temporalidad y el empleo irregular.

    5. La mejora de la protección al desempleo. Modificando la Ley de Protección al Desempleo para permitir que tengan derecho a prestación contributiva las personas con periodos de cotización cortos, así como revisar el subsidio para que puedan acceder los colectivos que en este momento no cubren los requisitos.

    6. La defensa de los derechos de la inmigración y el rechazo a su criminalización. Cualquier ordenación de flujos y control de fronteras, tiene que hacerse dentro del respeto escrupuloso a los derechos civiles y humanos frecuentemente vulnerados. Es necesario para esto que el gobierno ratifique la Convención Internacional sobre los Derechos de los trabajadores migratorios aprobada por la asamblea General de la ONU el 18-12-90. Igualmente nos oponemos al proyecto de directiva europea de retorno de inmigrantes, que supone de hecho el encarcelamiento de hasta 18 meses, de las personas inmigrantes por una falta administrativa que es la de carecer de documentación. Exigimos el cierre de los Centros de Internamiento para inmigrantes, cuyas condiciones de habitabilidad en algunos de ellos son bastantes peores que las cárceles.

    7. El fortalecimiento de la negociación colectiva y de la coordinación de las movilizaciones. Los convenios colectivos deben servir para mejorar las condiciones de trabajo, la calidad del empleo y aumentar el poder adquisitivo de los salarios. Por ello no se pueden firmar acuerdos confederales de moderación salarial o que permitan disponer de derechos legales básicos para su empeoramiento. Es fundamental la reducción del tiempo de trabajo y la reivindicación de las 35 horas por ley y por convenio, sin reducción de salarios. Revitalizar la negociación colectiva y conseguir sus objetivos exige impulsar la participación y la movilización coordinada de los trabajadores afectados.

    8. Una política salarial a la ofensiva. Se deben reivindicar fuertes subidas salariales que tengan como referencia el IPC real y el crecimiento de la economía, para que los salarios no retrocedan en su participación en el PIB. Hay que participar de los beneficios empresariales y del aumento de la productividad. Se deben generalizar las cláusulas de revisión salarial para todos los colectivos (incluidos los empleados públicos) y el principio de no discriminación. Así lo aconsejan razones de justicia social, de apuesta por un modelo económico de mayor competitividad y valor añadido, y el interés económico general para que no se reduzca el consumo por la crisis y aumente la tasa de paro.

    9. La defensa de los servicios públicos (enseñanza, sanidad, transporte...) como un derecho de los ciudadanos frente a su consideración de mercancía que hace el neoliberalismo. La movilización y negociación transnacional sobre la Directiva Bolkenstein de Servicios consiguieron eliminar algunos riesgos de la propuesta inicial. Pero la aprobación parlamentaria de la Directiva devaluó gravemente lo logrado. Ante el riesgo de agresión a los servicios públicos, reivindicamos la aprobación de una Directiva que defina con claridad el concepto de servicio público y los proteja frente al mercado. Para ello nos comprometemos a impulsar una fuerte y sostenida campaña en defensa de los servicios públicos en el ámbito español y en el europeo.

    10. Un modelo educativo público, laico y de calidad. Reclamamos a las administraciones públicas su responsabilidad para garantizar este modelo educativo mediante una red pública suficiente que atienda la demanda educativa en sus diferentes etapas y modalidades de enseñanza y que cuente con los recursos y servicios necesarios para garantizar el derecho a aprender con éxito a todo el alumnado, especialmente en las etapas obligatorias. Defendemos la laicidad en todos los centros educativos mediante la derogación inmediata de los acuerdos con el Vaticano, sacando la religión fuera del currículo y del horario lectivo y erradicando la simbología religiosa de los centros escolares.

    11. La mejora de las pensiones. Defendemos la mejora del sistema público de pensiones ante los ataques neoliberales que vienen planteando insistentemente su recorte. En concreto, exigimos la elevación del gasto en protección social hasta la media de la UE-15 y la mejora de las pensiones con carácter general, algo que es incompatible con medidas que se vienen anunciando como la ampliación del período de cálculo o el fortalecimiento de los planes y fondos privados de pensiones.

    12. El rechazo al uso de la energía nuclear. El sindicato debe mantener su oposición a la energía nuclear y responder a la campaña sostenida de los poderes económicos a favor de ella, al no garantizar ni la independencia energética, ni la sostenibilidad, ni la eficacia y acarrear unos fuertes costes medioambientales y una elevadísima peligrosidad

    13. La lucha contra la deslocalización industrial, con perspectiva transversal mediante la negociación colectiva, modificaciones legislativas y movilizaciones del conjunto de los trabajadores a través de todas las estructuras sindicales. Abordar confederalmente el problema y sus soluciones, estableciendo criterios y su articulación en los sectores y territorios con dos planos de actuación: uno preventivo y otro de choque que detenga el proceso. Para ello es fundamental la participación de los trabajadores y del sindicato en la elaboración de las propuestas a llevar a cabo, la incidencia en el ámbito sindical internacional para establecer criterios que identifiquen las empresas que habitualmente utilizan este modelo de organización, y para un control exhaustivo y seguimiento de subvenciones y ayudas de cualquier índole en los diferentes ámbitos europeos, estatal, autonómicos y locales.

    14. El fomento de la participación de los afiliados. Potenciar la participación de los afiliados y afiliadas en todas las áreas de la acción sindical, especialmente en las negociaciones que se lleven a cabo: la elaboración de plataformas reivindicativas, procesos de negociación, informando permanentemente de las marcha de los mismos. y estableciendo cauces adecuados para asegurar su participación de la toma de decisiones y en la firma de convenios, acuerdos o pactos en los sectores y en las empresas

    15. Mayor democracia sindical interna, con medidas como el respeto a la pluralidad del sindicato y a la legítima discrepancia, así como el principio de dirección efectiva del sindicato por todos los sectores. Garantizar la no injerencia de los órganos superiores en la acción sindical de las SSE cuando éstas dirijan procesos de lucha con el apoyo de los afiliados y de los trabajadores (caso Justicia). Asegurar la incompatibilidad económica, empresarial y funcional para que no se produzcan casos de aprovechamiento personal del sindicato por ningún dirigente.

    Es fundamental la participación activa de los afiliados y afiliadas, para que en el IX Congreso de CCOO se produzca el debate necesario que fortalezca a nuestro sindicato y le coloque a la altura de los retos que tiene que afrontar. También es necesaria una fuerte presencia de las posiciones de clase y de izquierda representadas por el Sector Crítico de CCOO. Más aún cuando las nuevas normas congresuales están orientadas para reducir la presencia de las voces discrepantes (separan el debate de la elección de delegados y dificultan gravemente la presentación de candidaturas).

    Con este manifiesto insistimos en nuestro compromiso con la clase trabajadora y con el sindicato y os invitamos a participar en los debates y os pedimos vuestro apoyo para defender las propuestas anteriores. La acción sindical y la lucha por defender los derechos sociales en tiempos de crisis no es tarea fácil ni existen las recetas mágicas para asegurar su éxito. Pero estamos seguros que la combinación de la firmeza de clase, la unidad desde la pluralidad y la mayor democracia y participación de los trabajadores hará que avancemos hacia una sociedad más libre, más democrática y socialmente más justa.

    FIRMEZA, UNIDAD Y PLURALIDAD SINDICAL ANTE LA CRISIS | 14-07-2008 - 16:49:49 GMT 1 #

  11. PSUC Secretaria del Món del Treball

    Compañeros y compañeras ;

    Como bien sabeis, entre el 1 y el 20 de septiembre se celebran las asambleas de las secciones sindicales y agrupaciones de restos correspondientes al 1º nivel de elección y debate del proceso congresual de CCOO. El próximo congreso de la CONC, que ha de celebrarse los días 3 y 4 de diciembre, se ha articulado en 4 niveles de elección y debate, siendo el primero de ellos clave en el desarrollo posterior de las diferentes asambleas y congresos de carácter territorial o federativo. Recordar que en 1º nivel se eligen los delegados para las asambleas congresuales de los sindicatos comarcales o intercomarcales del ramo.

    Es por ello que desde la Secretaría del Mundo del Trabajo del PSUC viu emplazamos al conjunto de nuestro activo sindical y laboral a participar de manera activa en el proceso congresual de CCOO formando parte de las candidaturas desde el 1º nivel y participando en el debate de los documentos a fin de proponer para el sindicato nuestro modelo sindical. En este sentido, podeis descargar los documentos del IX Congreso de la CONC en nuestro blog de la Secretaría del Mundo del Trabajo (http://www.psuc-mondeltreball.blogspot.com/) para disponer así de las normas congresuales y del programa de acción.

    Asimismo, os pedimos que una vez celebradas las asambleas congresuales del 1º nivel os pongais en contacto con la Secretaría del Mundo del Trabajo con el objetivo de realizar como Partido una valoración y un análisis pormenorizado de nuestra intervención en el proceso. Para ello, cualquier información o duda la podeis tramitar mediante la siguiente dirección de correo electrónico : psuc.mondeltreball@gmail.com.

    Saludos fraternales y gracias por vuestra colaboración.

    Pedro Luna Antúnez.
    Secretaría del Mundo del Trabajo del PSUC (Partit Socialista Unificat de Catalunya).

    Barcelona, 23 de julio de 2008.

    PSUC Secretaria del Món del Treball: congreso de la CONC, 1º nivel de elección y debate del proceso congresual de CCOO. (CC.OO Catalunya) | 23-07-2008 - 07:26:50 GMT 1 #

  12. CCOO rebutja la intenció de Fidalgo :
    La comissió de garanties confederal (CGC) del sindicat CCOO ha rebutjat la intenció del secretari general d'aquest sindicat, José M. Fidalgo, d'impugnar a títol personal el congrés de Catalunya perquè no se celebri abans que el de l'Estat espanyol. La CGC ha decidit que la «impugnació plantejada no és de la seva competència» i que no pot resoldre el conflicte ja que anteriorment l'executiva del sindicat havia rebutjat impugnar el congrés català. L'actitud del secretari estatal ha provocat que CCOO de Catalunya decideixi donar suport a la candidatura del crític Ignacio Fernández Toxo en el congrés estatal.
    El congrés de Catalunya se celebrarà els dies 3 i 4 de desembre i l'estatal entre el 17 i 20 de desembre. El secretari general i membre del consell confederal, José M. Fidalgo, va intentar impedir que el català se celebrés abans que el de l'Estat espanyol perquè va considerar que les dates escollides són «contràries al que es disposa en les normes confederals».

    La possibilitat d'impugnar el congrés català, ja es va sotmetre a votació entre els membres de l'executiva l'11 de juliol passat, amb el resultat de «14 vots a favor, 14 en contra i 1 abstenció» i, segons les normes, perquè s'aprovi una proposta és necessari que els vots afirmatius siguin més que els negatius, cosa que no es va produir en aquest cas. A causa de la manca d'acord en l'executiva per plantejar el conflicte davant el consell nacional de la CONC, el 14 de juliol passat, Fidalgo va decidir presentar a títol personal l'al·legació.

    En l'escrit, Fidalgo sol·licita que es declari «contrari al que disposa l'article 27.6 dels Estatuts i al calendari aprovat en el consell confederal de l'11 de març del 2008 l'acord aprovat en el consell de la CONC del 28 de maig que fixa les dates de celebració del 9è congrés català» perquè entén que les dates fixades «estan en clara contradicció amb les normes confederals».

    L'1 de setembre passat Joan Coscubiela i Xesús Benigno González, secretari general i el d'organització de la CONC, en representació de l'executiva catalana de CCOO van rebutjar la proposta d'impugnació per considerar que «José M. Fidalgo no té legitimitat per impugnar l'acord adoptat pel consell nacional de la CONC»; van demanar que es declari que «la impugnació es va presentar fora de termini» i que en el cas d'entrar «en el fons de l'assumpte es desestimi».

    La CGC considera que la impugnació plantejada no és de la seva competència i no pot entrar a resoldre el conflicte plantejat, ja que CCOO a l'Estat espanyol no va aprovar la proposta de sotmetre el conflicte a la comissió de garanties confederal i la qüestió plantejada, entre «les dates del 9è congrés de la CONC i les normes confederals, és de caràcter orgànic, estratègic o polític, el govern del qual no és competència de la CGC».

    Des de CCOO de Catalunya van confirmar ahir a aquest rotatiu que «tenen coneixement de l'intent d'impugnació» però no van voler fer declaracions. Els representants de CCOO de Catalunya van explicar a l'agència Efe que «els seus estatuts li donen potestat per convocar el seu congrés, que és l'únic que se celebra abans de l'estatal, quan el sindicat ho decideix».

    L'actitud de Fidalgo ha provocat que CCOO de Catalunya doni suport a la candidatura d'Ignacio Fernández Toxo, que s'enfrontarà a Fidalgo per la secretaria general de Comissions Obreres en el novè congrés, que se celebrarà a Madrid.

    CCOO rebutja la intenció de Fidalgo | 14-11-2008 - 09:00:58 GMT 1 #

  13. El novè congrés de CCOO :

    El novè congrés de CCOO de Catalunya renovarà aquesta setmana la seva secretaria general després d'haver-la ocupada durant tretze anys Joan Coscubiela. L'única candidatura que s'ha fet oficial fins ara és la de Joan Carles Gallego, que té un ample suport dins de l'organització. De tota manera, la possibilitat que es presentin altres candidatures estarà oberta fins al migdia del mateix dimecres. Dijous a la tarda es votarà la nova executiva i s'escollirà el successor de Joan Coscubiela. Els estatuts de l'organització sindical fixen en tres els mandats màxims en què una mateixa persona es pot mantenir en el càrrec.
    Joan Carles Gallego Herrera, nascut a Barcelona i un estret col·laborador de Coscubiela, és actualment responsable de l'àrea de recursos i serveis del sindicat (s'encarrega de les finances) i un dels dos coordinadors del programa d'acció del novè congrés. Gallego, que és llicenciat en ciències econòmiques i catedràtic de l'institut d'ensenyament secundari i de formació professional La Pineda de Badalona, va ser el secretari general de la federació d'ensenyament entre els anys 1992 i 2001, secretari d'economia i formació per a l'ocupació i responsable de l'àrea socioeconòmica de CCOO de Catalunya des del juliol del 2001. A més, ha representat també el sindicat de Comissions Obreres al Consell Escolar de Catalunya, al Consell Català de Formació Professional i al Consell de Treball Econòmic i Social de Catalunya (CTESC).

    La seva no era una candidatura unitària, però va acabar sent de consens pactat amb un altre dels candidats que hi optaven, Simon Rosado, responsable d'acció sindical, nascut el 1957 i en excedència a l'empresa Nacional Motors (Derbi). També la secretària del Baix Llobregat, Aurora Huerga, i el secretari territorial a Lleida, Jaume Sellés, van voler aspirar-hi, però van desistir per falta de suport, segons algunes fonts. De tota manera, la presentació de candidatures està oberta fins al migdia del mateix dimecres i només necessita estar avalada pel 10% dels delegats, és a dir, per uns 80 delegats.

    El novè congrés de CCOO | 30-11-2008 - 10:04:24 GMT 1 #

  14. Los sindicatos, en la encrucijada: ¿movimientos sociales o agencias de negociación colectiva? , por Wolfgang Storz :

    Wolfgang Storz, el antiguo dirigente de la IG-Metall alemana –la mayor organización obrera del planeta—, reflexiona sobre el sindicalismo y sus desafíos en el mundo de hoy.
    ¿Tienen los sindicatos que reinventarse a sí mismos? ¿O simplemente hacer y "vender" mejor su trabajo, a fin de transformar un presente gris en un futuro esplendoroso?
    Desde hace muchos años, y con buenas razones, los unos dicen que ya está bien, que los sindicatos están a pique de pasar a la ofensiva, que deben pasar sin dilación a la ofensiva: su creciente buena imagen se refleja en las encuestas. Sus temas –salario mínimo, justicia social, por ejemplo— se hallan en el centro de los debates sociales. Sus competencias son más necesarias que nunca: crece en importancia el trabajo asalariado, cada vez más países en el mundo cruzan el umbral de la industrialización. Crece el empleo femenino. Cada vez más jóvenes pretenden el acceso al sistema de trabajo remunerado. Y en esa medida, se hacen también más necesarios objetivamente los sindicatos. Los hombres y las mujeres precisan de ellos.
    Y desde hace también muchos años, y también con buenas razones, dicen los otros: ¿cómo podrían los sindicatos, precisamente ahora, pasar a la ofensiva? Precisamente ahora: desde hace años, hay millones de desempleados, lo que debilita la posición negociadora. El mundo del trabajo se descompone, se hace más complejo y heterogéneo, lo que dificulta la organización de los trabajadores. Y con la globalización y la competencia a escala mundial, ha caído por doquiera su influencia, aumentando, en cambio, la del capital. También en Alemania gozan los empresarios de consenso social, y se desvinculan de los acuerdos colectivos.
    La evolución del mundo es, pues, contradictoria. De algún modo, esta sociedad y los trabajadores precisan de los sindicatos. La lista de logros por éstos alcanzados es copiosa y goza de amplio reconocimiento. También la lista de hechos deprimentes: la influencia de los sindicatos en la sociedad y en la política ha disminuido inequívocamente. El número de diputados en el Parlamento federal afiliados a un sindicato ha bajado sensiblemente. La pérdida de afiliación se mantiene, y en medida parecida baja el grado de organización sindical en las empresas. Si es verdad que desde 2005 tanto la IG-Metall como el sindicato [de servicios] Verdi han podido congratularse de ligeros incrementos de afiliación, también lo es que en la época de auge económico que acabamos de dejar atrás el sector metalúrgico, por ejemplo, ha creado puestos de trabajo: aunque el número absoluto de afiliados a las organizaciones obreras ha crecido, presumiblemente no ha sido así en términos porcentuales.
    Mucho más aún que la evolución de las cifras, debería dar qué pensar a los sindicatos la actual composición de sus miembros. Los sindicatos organizan a la vieja sociedad industrial en decadencia, pero no a la nueva sociedad industrial y mucho menos a la nueva sociedad de servicios y de conocimiento. Entre sus miembros, hay muchos hombres mayores, pocas mujeres, pocos jóvenes, poco empleado y mucho obrero. Los débiles y los fuertes del actual mundo del trabajo –los extranjeros, los poco calificados, los precarios, y en el otro extremo, los trabajadores intelectuales muy calificados— no están organizados. Los unos, manifiestamente, no esperan nada de los sindicatos; los otros, no precisan de ellos. Para poner peor las cosas: eso se sabe en los sindicatos desde hace por los menos 20 años, es un hecho indiscutible y sobre el que se ha reflexionado mucho, y sin embargo, poco se ha hecho.
    Los sindicatos han reaccionado, por lo pronto, a su crisis como empresas que vieran hundirse sus mercados: el que es un poco más fuerte absorbe al más débil. Todavía en los años 80, había en Alemania 17 organizaciones sindicales. Desde 2002, sólo hay ocho. Mientras que el mundo del trabajo se diversifica, se descentraliza incluso, las formas de organización sindical se uniforman y centralizan. Es decir, que los sindicatos, lejos de tomar en cuenta la diversidad del mundo del trabajo y tratar de reflejarla organizativamente para mejor gestionarla, lo que han tratado es contenerla y ordenarla conforme a sus propias necesidades organizativas. Una de las consecuencias de lo cual es la insuficiente atención prestada a muchas categorías profesionales y a sus correspondientes intereses y culturas. Y así, el paisaje sindical ha comenzado de nuevo a escindirse y desmembrarse: pilotos de aviación, médicos o conductores ferroviarios; las huelgas más espectaculares y exitosas de los últimos años las han organizado estas minorías con gran capacidad de imponerse, cuyo objetivo primordial se concentra en la maximización del salario.
    Esa centralización no sólo estorba al cabal reconocimiento de la diversidad del mundo del trabajo, sino –lo que sólo a primera vista `puede resultar sorprendente— que amenaza también a la unidad sindical. En efecto: desde que sólo hay ocho organizaciones sindicales y sólo tres de ellas –la IG-Metall, Verdi e IG-BCE [Sindicato Industrial de Minería, Química y Energía]— siguen siendo políticamente relevantes –y como tales percibidas por la opinión pública—, la organización que las cubre a todas, la DGB [Federación Alemana de Organizaciones Sindicales] ha perdido definitivamente voz.
    Sólo un ejemplo entre muchos: se dice que en 2009, año de elecciones al Parlamento Federal, la IG-Metall realizará una gran campaña con el lema "Buen trabajo". Presumiblemente, Verdi se lanzará a su tema del salario mínimo. Y a la DGB le resta contribuir un poquito. Este pequeño precedente resulta iluminador de algunos de los problemas de los sindicatos alemanes; las distintas organizaciones sindicales siguen siendo de la opinión de que son lo bastante fuertes por sí mismas como para llevar a cabo con éxito sus campañas a escala federal. De lo que se puede dudar fundadamente.
    Además, hace mucho que ha dejado de haber una organización de cobertura que funcione bien, que actúe en representación de todas las organizaciones sindicales y que, en calidad de tal, sea tomada en serio por los políticos y por la opinión pública. ¿Cómo podría ser respetada por otros, si sus propias gentes no la tienen en la menor estima? "Cambio de tendencia": así se llama un gran proyecto de reforma adoptado desde hace meses por la cúpula de la DGB y por las distintas organizaciones sindicales; de sus resultados, poco se conoce. Al contrario: las grandes organizaciones sindicales exigieron hace unos meses a su organización de cobertura –la DGB—, públicamente y de forma harto indelicada, que iniciara otro proceso de reformas y contención de gastos, como si se pretendiera, no poner a punto el propio cuartel general, sino, a ser posible, liquidarlo.
    Sea todo ello como fuere, y de uno u otro modo, a menudo desconectado de esta difícil cotidianidad, hay un debate con miras de reforma sobre la cuestión de si –y de qué forma— los sindicatos deben renovarse. Muchas son las palabras al respecto, pero también alguna que otra acción aislada. De manera ejemplar, con una campaña tan tenaz como inteligentemente desarrollada, Verdi y el pequeño sindicato del sector de alimentos y restauración han logrado colocar el asunto del salario mínimo en la agenda de esta sociedad.
    El sindicato de de servicios [Verdi] puede considerarse ahora mismo –aun si financiera y organizativamente oscilante entre el papel de coloso político y el de ejército espiritual— el sindicato más innovador. Tanto en el asunto de la privatización de ferrocarriles y clínicas, como en su lucha por obligar a los grandes supermercados rebajistas Lidl y Aldi a respetar unas condiciones de trabajo humanamente dignas, busca de maneras muy prometedoras y poco convencionales –aun si sólo a duras penas organizables— alianzas de movimientos sociales, trabajadores y consumidores. La IG-Metall busca desde hace un año, con gran denuedo y con no menor éxito, organizar a los trabajadores temporales. Y desde tiempos inveterados pone gran empeño en presentarse "no sólo como una máquina de negociación colectiva", sino una organización que "sigue siendo una comunidad de valores", según acaba de declarar Detlef Wetzel, su vicepresidente.
    También hay algunos proyectos portadores de futuro. Y hay movimientos tentativos, en los cuales, a grandes trazos, pueden divisarse dos tendencias: el sindicato se entiende a sí mismo también como movimiento social, lo que quiere decir que hace suyos como realmente importantes asuntos que van más allá de la clásica política de negociación colectiva (salarios, calidad de las condiciones de trabajo, formación continua), y trata de forjar distintas coaliciones sociales conforme a la naturaleza del proyecto en cuestión. La otra tendencia quiere concentrar toda la energía en el trabajo en la empresa, a fin de robustecerse sobre todo en el puesto de trabajo. Lo que, entre líneas, admite la siguiente lectura: las fuerzas parecen tan limitadas, que no queda sino optar o por lo uno o por lo otro.
    Wolfgang Storz fue dirigente, entre 1998 y 2000, de la IG-Metall como responsable del sector de medios impresos. Entre 2002 y 2006 fue redactor jefe del diario francfortés Frankfurter Rundschau.

    Los sindicatos, en la encrucijada: ¿movimientos sociales o agencias de negociación colectiva? | 07-01-2009 - 07:13:50 GMT 1 #

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