Burbuja burocrática
Burbuja burocrática: Actualmente estamos en un periodo en que, por encima de todo, predomina la desconfianza.
Desconfianza de la élite política hacia los ciudadanos y ciudadanas y de estos hacia la élite política. Sencillamente, era de suponer. En un mundo en que cada vez tenemos más información es lógico esperar que nuestros alcaldes, regidores, presidentes... nos ayuden a entender qué sucede en nuestro entorno. Buscamos la previsión meteorológica o el estado de las carreteras y con un simple «clic» tenemos el
resultado, en cambio cuando queremos saber por qué es necesario el paso de una Línea de muy Alta Tensión por nuestras tierras, por qué no se mejora la red de transporte público, o sencillamente cuando queremos conocer alguna Información sobre nuestro pueblo o ciudad, nos encontramos con una Burbuja Burocrática, opaca, con procesos enrevessats. Detrás de todo esto hay la desconfianza de aquellos que nos gobiernan que, los mismos que los han votado, les estropeen los proyectos y no entiendan sus visiones . Esta desconfianza no es el camino para llegar al auténtico Estado de Bienestar que nos prometen constantemente.
Quizás sería hora de empezar a cambiar los papeles, a creer que las aportaciones y visiones de los ciudadanos el único que pueden hacer es mejorar la calidad de vida y fortalecer la relación con los dirigentes políticos, porque la Participación Ciudadana no tiene que ser tan sólo una palabra bonita para utilizar en el Programa Electoral. O quizás es que se han olvidado de cómo han llegado a gobernar?

Meneame
del.icio.us




Es natural que los ciudadanos se escandalicen cuando personas que estaban en la política activa pasan de pronto a formar parte de la nómina de grandes empresas cobrando sueldos millonarios. Y es que la cosa tiene guasa : Telefónica nombra a Zaplana, de quien dicen que no habla inglés ni francés, como delegado para Europa y le pagará por ello 600.000 euros. Y la patronal de los constructores ficha al actual jefe de la Oficina Económica del Presidente del Gobierno, David Taguas, en un puesto que no tiene más función que la de tratar de influir en los ámbitos de decisión en donde Taguas se había movido hasta ahora.
Todo eso es escandaloso, pero lo que a mí me parece mucho peor no es lo que estos listillos harán a partir de ahora, sino lo que hicieron antes.
No hablaré de Zaplana, un cara dura que reconoció de modo flagrante que estaba en política para forrarse. El caso de Taguas me parece aún más significativo. Procedente del Banco de Bilbao Vizcaya ¿a qué se suponía que iba a ir al complejo de la Moncloa ?, ¿algún ingenuo pensaba que iba a seguir ahí por convicción ideológica una vez que el vicepresidente Solbes exigió a Zapatero que la Oficina Económica dejara de tener el poder que tenía antes con Sebastián ? Por eso lo que es grave no es lo que haga ahora Taguas, sino lo que pudo hacer antes para ganarse el favor de los constructores. Y el problema es que eso no lo podemos saber porque su agenda, como la de todos los gobernantes, ha sido completamente opaca mientras estuvo en el poder.
Elegimos a quienes nos gobiernan pero luego éstos no nos dejan que veamos lo que en realidad hacen. No nos dicen con quién se reúnen, ni qué ofrecen a quienes los visitan, ni qué promesas se intercambian.
Ni, simplemente, de qué hablan los políticos con los banqueros, o con los constructores, con los grandes industriales y con los poderosos, con los que los financian a ellos y a sus partidos. Por eso, lo relevante es lo que los políticos hacen antes y no después de dejar sus cargos. Y por eso el velo que realmente es importante retirar es el que oculta las actividad de quienes gobiernan : del rey, de los ministros, de los jueces, de los militares y de todos los que toman decisiones con el dinero de la gente. Mientras no sepamos a qué se dedican realmente todos ellos hablar de democracia será una auténtica pamplina.
Politicos listillos, con D de Dinero
Politicos listillos, con D de Dinero | 17-05-2008 - 10:45:07 GMT 1 #