Besos para el Ibex-35, Carlos Marx Londres...
Mientras hablaba con Engles, mi mujer Jenny a entrado en mí ¡Viva el Proletariado de la Industria! ¡Viva el Proletariado de los Servicios! ¡Proletarios de todos los Pueblos, Unidos! Besos, Carlos Marx Londres...
despacho, para informarnos de las cosas que dice Pizarro (PP) y Solbes (PSOE), de la subasta que al parecer tienen entre manos, repartiendose la Plusvalia del Trabajo, el tipico “saqueo de las Arcas públicas por el Capital“, todo esto acompañado de las últimas informaciones procedentes del Casino Ibex-35, van como "Amotos, AVE, TAV". Les recuerdo que les escribí el “Capital”, les recomiendo su lectura, en el caso de no encontrarlo en el “mercado” podeís contactar con el Partido Comunista de España (PCE), que seguro que lo tienen...

Meneame
del.icio.us
Un beso para todos de mí parte, Jenny Marx
Jenny Marx | 28-01-2008 - 11:20:11 GMT 1 #
Por mí la "caixa" y el Botin ya pueden "reventar", se van a comer "toito" el Ibex...
Banqueros chapuceros, ladrones de Trabajadores...
Fede Engles muy amigo de Carlos
Fede...muy amigo de Carlos | 28-01-2008 - 11:25:42 GMT 1 #
Muy de acuerdo
Por mí la "caixa" y el Botin ya pueden "reventar", se van a comer "toito" el Ibex...
Lenin...muy amigo de Carlos
Lenin...muy amigo de Carlos | 28-01-2008 - 11:30:46 GMT 1 #
Hola, soy Stalin..., ya sé que me teneís "mania", sobre todo los de la Cope y los IU...
Yo, sí que les di Ibex-35..., hasta Berlín, a HOSTIAS los lleve...
¡¡Los Burgueses, Capitalistas, Fascistas y Curas corrián como conejos!! Que panzada...a reir..., corren como conejos...ja,ja,
Besos Stalin
Stalin....corrian como conejos... | 28-01-2008 - 11:46:46 GMT 1 #
A las 11:49 : 12.885,10 menos 256,00 (1,95%)
menos 256,00 (1,95%) | 28-01-2008 - 11:51:47 GMT 1 #
Sí el compañero Stalin habría perdido la Guerra, hoy, viviriamos en "Campos de Concentración con IBEX-35" (Guantanamo-35), vigilado por Pizarro (PP) y de carcelero el Solbes (PSOE),y el "Chivato" de celda sería el Llamazares (IU)
El Carod Rovira (ERC) sería de la Guardia Civil,como, su...Padre...
Gracias Stalin
Manolon Besorrros...
Manolo trabajador del ladrillo | 28-01-2008 - 12:03:07 GMT 1 #
Unas 120 personas acudieron al Instituto público Cardenal Cisneros para participar de la Asamblea Pública por un Frente de Izquierdas en Madrid. Arranca la tarea de reconstruir la izquierda transformadora en Madrid.
Desde la mesa, 7 integrantes de las organizaciones convocantes y activistas a título individual dinamizaron un debate rico en contenido, que dio como fruto el acuerdo de una agenda concreta de trabajo y sirvió para acercar posturas entre los colectivos e individuos participantes así como avanzar en la definición concreta de la propuesta.
La asamblea arrancó enviando un fraternal saludo al Foro Social Mundial que se realizaba a pocas manzanas. Se llamó a participar en la movilización de la tarde, aclarando que no se trata de una convocatoria simultánea por falta de interés (casi todas las organizaciones del FI participaban del FSM) y lamentando la coincidencia con esta actividad así como con las manifestaciones en protesta por el asesinato de un joven antifascista checo, en solidaridad con Gaza, las jornadas sobre Oaxaca, el homenaje a Alfonso Sastre y tantas citas que pueblan los sábados de la apretada agenda madrileña.
Hace más de un año que viene dándose en foros de internet como este el debate de cómo construir un bloque que agrupe a la izquierda dispersa y escindida, y que permita acumular parte de las fuerzas que se movilizan una y otra vez esfumándose tras las convocatorias unitarias sin cristalizar a menudo en un crecimiento significativo de las diversas organizaciones y colectivos.
Kaosenlared.net viene publicando desde hace meses artículos y entrevistas que inciden una y otra vez en la necesidad de articular un foro unitario que reagrupe esfuerzos, y de comenzar colectivamente y desde abajo la tarea de dotarlo de contenido.
Varias organizaciones hacen suyo este objetivo, que se plantea ya en las plataformas y foros en que estos grupos llevan tiempo trabajando juntos contra la globalización capitalista, por la república, las libertades, etc. Deciden afrontar este proyecto por considerarlo necesario y posible, dándose cita en el mes de Octubre en Madrid para ponerse manos a la obra.
Desde un primer momento se invita a todos los grupos con que hay una relación cercana en los distintos frentes de lucha: algunos rechazan sumarse por el momento en que están, o por falta de interés en el mismo, otros recogen el llamado y siguen con interés el proceso, y nueve organizaciones junto a un grupo de militantes a título individual se vuelcan decididamente en la tarea de concretar la propuesta abierta que hoy se lanza.
En torno a un mínimo programa consensuado sobre el que comenzar el debate, y una forma participativa de organización que sirva de marco para organizarnos, se ponían los primeros ladrillos para la reconstrucción del proyecto revolucionario en la capital del reino.
Dicho programa “en construcción” (que puede consultarse en esta página) ha sido ampliamente debatido y ha recibido aportaciones y críticas en la primera parte de la asamblea esta mañana.
Entre las aportaciones, en el debate se apuntó la necesidad de cuidar el lenguaje no-sexista, incluir la reivindicación de la democracia participativa a todos los niveles, cuestionar el latifundio y el colonialismo español en el norte de África, y realizar una crítica explícita del FMI, OMC y BM o la UE.
Se explicitó la inevitable (y sana) tensión dialéctica entre la necesidad de definir los contenidos para evitar caer en una coordinación vacía basada en el voluntarismo, una suma de siglas gratuita, y al mismo tiempo la necesidad también de mantenerlo abierto y a debate para posibilitar la suma de nuevas organizaciones y personas como protagonistas de este proceso de construcción que hoy arrancaba.
Varios participantes reafirmaron la imperiosa necesidad de construir algo nuevo desde la humildad y la autocrítica profunda, para enfrentar la ola privatizadora neoliberal, la cultura hegemónica xenófoba y machista, el patriarcado y la precariedad, o la opresión de los pueblos que luchan por su autodeterminación, ante la falta de independencia, identidad y compromiso con los trabajadores y las luchas en la calle que muestra la convaleciente izquierda institucional existente.
Entre los asistentes, se encontraba el premiado escritor y matemático Carlo Frabetti, miembro de la Academia de Ciencias de Nueva York y presidente de la Asociación Contra la Tortura. También su compañero de tarea como guionista del programa “La bola de Cristal”, el filósofo Santiago Alba Rico, hizo llegar un saludo en que calificó la propuesta de “enormemente necesaria” y manifestó su deseo de participar de no haberse encontrado en el extranjero.
Además de las organizaciones convocantes: Izquierda Castellana, Partido Comunista de los Pueblos de España, Movimiento por una Izquierda Alternativa, Cvo. Pensamiento Crítico, Los Verdes, Centro Social Octubre, Comunistas 3, PCE (m-l) y Unión Proletaria; en la asamblea se presentaron a título individual miembros de Corriente Roja, Kaosenlared, Circulos Bolivarianos de Madrid, Campaña Contra el Plan Colombia, CJC, CGT, Partido Carlista, Coordinadora Estatal de Solidaridad con Cuba, Movimiento por las Libertades y el Diálogo, Contrapoder, Agrupación Universitaria Carlos Marx, Acera del Frente, Coordinadora Sindical de Madrid, Plataforma Sierra Norte, Partido Comunista de la República Dominicana, Asociación Hispanoafricana para el Desarrollo Humano (AHDAH), Partido Carlista, Impulso Participativo de Alcobendas, Punto de Encuentro Solidario, Paz Ahora, Unión Obrera, Ateneo Republicano de Vallekas, Colectivo Contra el Plan Colombia, la Alianza de Intelectuales Antiimperialistas, Vallekas Rebelde y otros que seguramente queden en el tintero.
Tras el debate programático se trasladó desde la mesa la propuesta de formación de tres áreas concretas de trabajo:
·Área de precariedad y contra la carestía de la vida.
·Área de mujer contra el patriarcado.
·Área de defensa de los servicios públicos contra las privaticaciones.
Se expresó la intención de no crear áreas para cubrir los campos donde ya están funcionando coordinaciones políticas efectivas en las que nos venimos coordinando las organizaciones mencionadas. De esta manera se evita el duplicar trabajo o pisar el esfuerzo ya construido en estos frentes de lucha.
Desde el público se plantea la creación de un cuarto área de antirracismo, y la creación progresiva de nuevas áreas en el futuro en función de las fuerzas disponibles.
Más de 80 personas inscribieron su nombre en las listas de integrantes de las áreas de trabajo que se conectarán via correo electrónico y se darán cita el próximo 16 de Febrero. A comienzos de Marzo tendrá lugar la asamblea plenaria cuya fecha y lugar se concretarán a través de la web.
Toda la información relacionada con este proceso estará actualizada y accesible desde www.frentedeizquierdas.org y se ha habilitado también la dirección de correo madrid@frentedeizquierdas.org
Tras el aplauso final gran parte de la asamblea se desplazó al vecino “Patio Maravillas” para participar en la manifestación convocada por el Foro Social Mundial.
En conclusión, se ha partido un melón esta mañana que llevaba tiempo pidiendo ser abierto. Era evidente la expectativa que genera la intención de poner punto final a la tendencia sectaria y escisionista que sufrimos la izquierda anticapitalista para comenzar el camino de la unión, focalizando en nuestros acuerdos y haciendo a un lado lo que nos enfrenta.
A pesar de las obvias dificultades que implican afrontar proyectos unitarios en el contexto actual, el ambiente de renovada ilusión y de esperanza que se respiraba durante la asamblea y el hecho de que los asistentes la hicieran suya con una actitud de construcción crítica y de compromiso desde un primer momento en vez de juzgarla externamente, ha dejado un sabor de boca positivo y nos coloca en la necesidad de seguir de cerca este proceso.
Miguel Álvarez
El Frente de Izquierdas ha echado a andar | 28-01-2008 - 15:27:52 GMT 1 #
Hola, si en la actualidad la derecha gana la batalla por enunciar y construir la realidad, es el momento de revertir el proceso y enfrentarnos al problema. Desde hace tiempo se impone una flacidez teórica. Una indolencia intelectual. Se trata de una dejación. Da igual que los gatos sean blancos o negros, lo importante es cazar ratones. Si es así, los conceptos y las categorías no se distinguen. Basta con tener un pensamiento nuboso y miope, capaz de entrever perfiles. Muchos han picado el anzuelo y han tragado el cebo. Defensores a ultranza de conceptos como gobernanza, gobernabilidad, liberalización, reforma del Estado, biocombustibles o sociedad de la información no son conscientes de su condición de loritos repetidores. Declaman y repiten palabras minuciosamente elaboradas por fábricas de conceptos de la derecha neoconservadora en Estados Unidos y en menor medida en Europa occidental. Son consumidores compulsivos de teoría anglosajona y se sienten cómodos aceptando sus fundamentos teóricos. En otras palabras, son parte del sistema, por ello, los integra, los financia. Es una izquierda compatible, sumisa a la cual se puede financiar. Es una parte de su mundo. Comparte su lenguaje y su cosmovisión. La lucha teórica es parte de la lucha política. Una imagen no vale más que mil palabras. Mil palabras constituyen una imagen. La guerra por la palabra está servida. De ello dependen la lucha por la liberación socialista, democrática y anticapitalista.
Besos
pd: leed, las "Cuatro Tesis Filosoficas", Gracias Mao
Mao de Pekin | 28-01-2008 - 15:35:43 GMT 1 #
En las últimas semanas fueron al rescate de los principales bancos del sistema financiero mundial, pero su origen genera paranoia en Estados Unidos y Europa. Son fondos estatales de países árabes y asiáticos que administran las reservas excedentes generadas por los altos precios del petróleo y el superávit comercial. Antes utilizaban esos recursos para comprar bonos del Tesoro estadounidense, pero la baja rentabilidad de esa inversión, combinada con la devaluación del dólar, los llevó a asumir mayores riesgos para aumentar sus ganancias. Ahora apuestan por una cartera de activos diversificada, que incluye acciones en compañías de sectores estratégicos como siderurgia, energía, comunicaciones, aviación y finanzas. Singapur, China, Emiratos Arabes, Kuwait, Qatar, Arabia Saudita, Brunei y Corea del Sur tienen algún fondo de estas características. Sus administradores, en la mayoría de los casos familiares de los gobernantes de turno, afirman que no buscan tomar el control de las empresas en las que invierten sino obtener una buena tasa de retorno para asegurar el futuro de las próximas generaciones. Las potencias centrales celebran la inyección de liquidez en momentos de crisis, aunque las visiones más conspirativas ven la jugada como parte de una maniobra de espionaje que podría poner en jaque la seguridad nacional y evalúan restricciones (ver aparte). Cash investigó a los principales fondos soberanos y ofrece un detalle de su historia y sus activos.
Singapur. El gobierno controla dos fondos que han tenido un crecimiento extraordinario. Actualmente administran en conjunto casi 500.000 millones de dólares. Son el Government Investment Corporation (GIC) y el Temasek. GIC, fundado en 1981, lleva la delantera con un activo estimado en 330.000 millones de dólares. Empezó administrando una pequeña porción de las reservas del país y las buenas inversiones le permitieron obtener un retorno promedio anual de 9,5 por ciento durante los últimos 25 años. Recientemente ocupó la primera plana de los diarios por haber desembolsado 9700 millones de dólares para quedarse con el 9 por ciento de las acciones de la Unión de Bancos Suizos y otros 6800 millones para conseguir el 3,7 por ciento del Citigroup.
Temasek, creado en 1974, también ha tenido buenos resultados. Según Morgan Stanley, controla activos por 159.000 millones de dólares, fundamentalmente en finanzas, telecomunicaciones, aviación comercial y en el mercado inmobiliario. La paranoia que genera su avance en los países centrales comenzó en julio, cuando compró el 2,1 por ciento de las acciones de Barclays por 1400 millones de euros y se reforzó en diciembre cuando se quedó con el 9,4 por ciento del paquete de Merrill Lynch luego de desembolsar 4400 millones de dólares. Además tiene acciones en el Banco de China, en el Banco Internacional de Indonesia (controla el 56 por ciento a través de Sorak Financial), en Bank Danamon de Indonesia (68 por ciento), en el banco indio ICICI, en DBS Bank, en StanChart (18 por ciento) y en la empresa de teléfonos de Tailandia Shin Corp, entre otras. Esta última inversión le generó grandes problemas, pues el primer ministro tailandés, Thaksin Shinawatra, fue acusado de quedarse con casi 2000 millones provenientes de esa operación y en septiembre de 2006 lo destituyó un golpe militar.
La dirección de los fondos de Singapur es una cuestión familiar. GIC es encabezada por Lee Kuan Yew, considerado uno de los “padres de la patria” por haber sido el primer presidente que tuvo la isla luego de lograr la independencia de Gran Bretaña en 1959. Además, es el padre de Lee Hsien Loong , actual primer ministro de Singapur. Temasek, por su parte, es dirigido por Ho Ching (foto), esposa del mandatario. Esta funcionaria, tercera en el ranking de mujeres más poderosas del mundo que elabora Forbes, es elogiada por el cambio que le imprimió a la gestión del fondo desde que asumió la dirección en 2002. Cuenta con el asesoramiento de un consejo de once expertos entre los que se destaca Bill McDonough, ex presidente de la Reserva Federal de Nueva York y vicepresidente de Merrill Lynch, donde Temasek, no casualmente, acaba de invertir.
China. El gobierno creó el año pasado el fondo soberano China Investment Corp (CIC) para gestionar 200.000 millones de dólares provenientes de sus crecientes reservas. Li Yong, viceministro de Finanzas, aseguró que un tercio del dinero será invertido de manera gradual en los mercados financieros globales. Hasta el momento, las principales operaciones del CIC han sido el desembolso de 3000 millones de dólares para quedarse con el 9,9 por ciento de las acciones del grupo de inversión estadounidense Blackstone y una inversión de 5000 millones de dólares por el 9,9 por ciento de las acciones del banco de inversión Morgan Stanley concretada en diciembre. El chairman de CIC es Lou Jiwei (foto).
Además, el Banco de Desarrollo de China inyectó en julio 2200 millones de euros en Barclays por el 3,1 por ciento de sus acciones y el Citic, otro banco estatal chino, firmó en octubre una alianza con Bear Stearns para tomar participaciones accionarias cruzadas en sus respectivos capitales. Citic invirtió 1000 millones de dólares en Bear para quedarse con el 6 por ciento de las acciones y Bear otros 1000 millones para tener el 2 por ciento del Citic.
Los analistas sostienen que el gobierno chino no busca tomar el control de los bancos estadounidenses y europeos sino mejorar su conocimiento sobre el sector financiero para potenciar a sus propias instituciones en el futuro. Los banqueros de los países centrales, por su parte, buscan que se les facilite su ingreso a China, donde la obtención de una licencia bancaria puede tardar varios años.
El desembolso de dinero en medio de la crisis hipotecaria genera especulaciones adicionales. El Financial Times informó la semana pasada que las entidades chinas también han tenido fuertes pérdidas por la crisis hipotecaria. El Banco de China tiene 7950 millones de dólares en títulos subprime y, si bien no reveló sus pérdidas, los analistas estiman que podrían llegar a 4800 millones. Otros bancos expuestos a la crisis son Industrial and Comercial Bank y China Construction Bank, los cuales reportan una exposición total de 1230 y 1060 millones de dólares, respectivamente, y tendrían un porcentaje de incobrables de entre 30 y 40 por ciento, un ratio similar al del Citigroup. Tal vez por eso el gobierno chino decidió meterse de lleno en esa tormenta para intentar restaurar la confianza en el sistema.
Abu Dhabi. Esta isla concentra el 95 por ciento de las reservas de gas natural y petróleo de los Emiratos Arabes y está aprovechando los recursos extraordinarios que obtiene con el alto precio del crudo para comprar acciones en empresas extranjeras. Su principal instrumento financiero es el fondo soberano Abu Dhabi Investment Authority, el más grande del mundo. Según estimaciones de Morgan Stanley, administra una cartera valuada en 875.000 millones de dólares. En diciembre sorprendió al invertir 7500 millones en acciones convertibles del Citigroup, con un rendimiento del 11 por ciento anual, que podrá canjear por un 4,9 por ciento de acciones ordinarias a partir de 2010. Sin embargo, se conoce muy poco sobre el resto de sus activos, pues se maneja con extrema reserva y tiene como política no adquirir más del 5 por ciento de las acciones de cada compañía en la que participa.
El jeque Khalifa bin Zayed Al Nahyan (foto), gobernador del emirato, también opera a través de la empresa estatal Mubadala Development, fundada en 2002 y administrada por su hermano Khaldoon Khalifa al Mubarak. Esta firma tiene inversiones en industria pesada, telecomunicaciones, energía y aviación. A fines del año pasado, desembolsó 622 millones de dólares por el 8,1 por ciento de las acciones de Advanced Micro Devices, la productora de microprocesadores que rivaliza con Intel, y 1350 millones de dólares por el 7,5 por ciento del Grupo Caryle, que gestiona 76.000 millones de dólares a través de 55 fondos de capital de riesgo. Además, se destaca su participación en la italiana Ferrari (5 por ciento de las acciones), la holandesa LeasePlan (25 por ciento), Dolphin Energy (51 por ciento) y el proveedor suizo de servicios aeronáuticos SR Technics.
Kuwait. En 1953 creó la Kuwait Investment Office, con sede en Londres, para invertir parte de las ganancias generadas por el petróleo. Su primer gran adquisición la realizó en 1987, cuando se quedó con más del 20 por ciento de las acciones de British Petroleum, pero el gobierno británico cuestionó la operación y lo obligó a reducir su participación al 9,9 por ciento. En la actualidad, la principal herramienta de inversión estatal es el fondo soberano Kuwait Investment Authority (KIA), que administra más de 400.000 millones de dólares en activos a través del General Reserve Fund y Future Generation Fund. A comienzos de año sorprendió con su ingreso a los bancos Citigroup y Merrill Lynch. En el primero aportó 7700 millones de dólares por el 4,1 por ciento de las acciones, junto al príncipe saudí Al Walid Bin Talal y otros pequeños inversores. No trascendió qué porción posee cada uno. En Merrill la dinámica fue similar. Invirtió 6600 millones junto a Korea Investment Corporation, el banco japonés Mizuho Corporate y otros pequeños inversores. También tiene acciones en la empresa aeroespacial EADS (3,1 por ciento), controlante del fabricante europeo de aviones Airbus; en la automotriz DaimlerChrysler (7,2) y en el banco chino ICBC. A diferencia de otros fondos soberanos de la región que operan como emprendimientos familiares, el KIA está sujeto a control parlamentario. Desde 2004, su director gerente es un ex basquetbolista de cincuenta años llamado Bader Al-Sa’ad (foto).
En el mercado también están operando fondos de Korea, Qatar, Brunei, Noruega y Rusia, aunque hasta el momento han tenido menor repercusión pública. Además, Arabia evalúa reorientar su fondo local Arabia’s Public Investment hacia el exterior o crear alguna otra herramienta financiada por el rey Abdullah. Los petrodólares y las divisas generadas por el superávit comercial de los países emergentes están volviendo a las potencias centrales y las tensiones están lejos de terminar.
Soberano... | 29-01-2008 - 09:50:38 GMT 1 #
Criteria CaixaCorp i Iberdrola Renovables entraran en l'Ibex 35 en substitució d'Aigües de Barcelona i Altadis, segons va informar ahir el Comitè Assessor Tècnic de l'Ibex 35. El selectiu madrileny tornarà a estar compost per un total de 35 valors deprés que a mitjà desembre se suspengués Agbar i Altadis perquè tenien un free float inferior al 10%.
Calaix Socorros para salvar el IBEX: Criteria CaixaCorp se incorpora al Ibex 35 | 30-01-2008 - 14:34:24 GMT 1 #
La humanidad, más allá del capital
«La Humanidad más allá del capital»: el tema propuesto sin interrogaciones por los organizadores de este III Congreso Marx Internacional para esta sesión de clausura implica tres pre-concepciones optimistas: 1) que ya existe una Humanidad singular y mayúscula; 2) que habrá una más allá del Capital; 3) que este más allá no será también un más allá de la humanidad, contrariamente a lo que las tendencias a la autodestrucción de la especie pueden hacer temer. Estas pre-concepciones están puestas a prueba en el malestar creciente por la mundialización y la barbarie del mundo, de las que los atentados del 11 de septiembre y la guerra ilimitada al terrorismo, decretada por G. W. Bush en su discurso del 20 de septiembre, constituyen el último desarrollo. Mediática y simbólicamente, el ataque suicida contra el Pentágono y el World Trade Center aparece como el día D del nuevo siglo, un acontecimiento puro que desafía toda interpretación. Ahora bien, el acontecimiento absoluto no existe más que en la teología, bajo la forma del milagro. En la historia y en la política, "los acontecimientos no son nunca absolutos". Así, escribía Balzac en César Birotteau, "los accidentes comerciales que superan las fuertes cabezas pasan a ser irremediables catástrofes para los pequeños espíritus." Si las bombas voladoras que chocaron contra las Torres Gemelas vinieron del cielo, ello no significa que surgieran de la nada. Desde el fin de la "guerra fría", el mundo, contrariamente a las promesas de Georges Bush senior, sólo ha conocido una larga década de guerras calientes, del Golfo a Afganistán, pasando por los Balcanes y por el África de los grandes lagos. A partir del 2 de agosto de 1990, antes de la crisis de Kuwait, los dirigentes estadounidenses intentaban sacar las consecuencias de la nueva situación anunciando en Aspen una reorientación de su dispositivo estratégico: el control aéreo se volvía prioritario con relación a la marina; la prioridad pasaba del curso atómico con el campo denominado 'socialista' a las fuerzas de despliegue rápido y a las misiones de mantenimiento del orden en las turbulencias del Sur. Esta mundialización armada es el reverso lógico de la privatización generalizada del mundo impuesta por la contra-reforma liberal. No se trata solamente de la privatización de las empresas o incluso de los servicios, sino, más ampliamente, de la privatización de la información, el derecho (con el avance del poder en la relación contractual en detrimento de la ley), el espacio urbano, el agua, el aire, de lo viviente. Su secuela es una desintegración social que toma formas diferentes en los países ricos y en los Estados frágiles resultantes de la descolonización. También ha tenido como consecuencia una atrofia del espacio público y una anemia inquietante de la vida democrática: se invoca tanto el término de ciudadanía que su contenido se vuelve imperceptible. El retroceso del Estado social tiene entonces como contrapartida la potenciación del Estado penal y de la seguridad, cuyas medidas liberticidas adoptadas desde el 11 de septiembre en los Estados Unidos y Europa constituyen la prolongación.
LA DEMENCIA DEL FETICHE
En este principio de siglo tenebroso, no sólo las vacas pueden volverse locas. El sentimiento de sinrazón que se apodera de la época toma su fuente de los delirios del propio Capital. Enfrentado a la recesión americana de 1857, Marx había sentido soplar este viento de locura nacido de las tendencias esquizoides del capital: "En su fijación suprema, el dinero devenido él mismo una mercancía que no se distingue en tanto que tal de las otras mercancías sino porque expresa más perfectamente el valor de cambio, aunque es precisamente por eso que pierde en tanto dinero su determinación inmanente de valor de cambio y se convierte en simple valor de uso, aunque sea un valor de uso que sirve para fijar los precios de las mercancías. Las determinaciones coinciden inmediatamente, al mismo tiempo que, también inmediatamente, se disocian. Cuando se comportan de manera autónoma la una con relación a la otra, y de manera positiva como en la mercancía que se convierte en objeto de consumo, ésta deja de ser un momento del proceso económico; cuando es de manera negativa, como en el dinero, ella se vuelve demencia, pero locura como momento de la economía determinando la vida del pueblo "[ 1 ].
Esta locura que determina más que nunca la vida del pueblo se arraiga en el divorcio entre el valor de uso y el valor de cambio, entre trabajo concreto y trabajo abstracto, entre producción y reproducción, entre mayor socialización del trabajo y privatización de la propiedad. El "accionariado asalariado" reproduce este desdoblamiento generalizado: ¿el trabajador deberá actuar como accionista hasta el punto de despedirse a sí mismo como asalariado para satisfacerse como hombre egoísta privado?
La doble vida de la mercancía como la del hombre moderno lleva, entonces, en ella misma el riesgo permanente de la escisión: "esta doble existencia distinta debe necesariamente progresar hasta la diferencia, la diferencia hasta la oposición y la contradicción entre la naturaleza particular de la mercancía en tanto que producto y su naturaleza universal como valor de cambio" [ 2 ]. En cuanto la producción y la circulación, la compra y la venta adquirieron las formas de existencia "espacial y temporalmente distintas una de la otra, indiferentes una de la otra [... ], su identidad inmediata cesa". Y la crisis expresa en el gran día ese malestar identitario. Manifiesta "la unidad de los momentos promovidos a la autonomía de los unos en relación a los otros, y no es nada menos que la realización violenta de la unidad de las fases del proceso de producción que se autonomizaron uno frente al otro" [ 3 ]. La unidad es restablecida, así, por la violencia. Es éste el secreto de las "violencias estructurales" que devastan los mejores de los mundos comerciales, cuyas violencias armadas son la expresión extrema y espectacular.
Inscrita en esta perspectiva, la crisis actual no es solamente una crisis económica del ciclo industrial, es una crisis "política y moral" (habría dicho Renan), una crisis de civilización inherente a las contradicciones de la ley de valor. Como Marx lo había previsto, la reducción de todo, y de la misma relación social, a los tiempos del trabajo abstracto pasó a ser de más en más la medida miserable e irracional de una mayor socialización del trabajo y de la incorporación de una parte creciente de trabajo intelectual en el proceso de trabajo. Esta crisis se traduce también en los fenómenos de exclusión y desempleo masivos, por la incapacidad del mercado a organizarse sobre la larga duración de las relaciones de la especie humana con sus condiciones naturales de reproducción. Esta miserable medida social se combina con el desajuste de los espacios y ritmos de la política bajo el efecto de la mundialización mercantil, de la reproducción ampliada del Capital y la aceleración endiablada de sus rotaciones. El tiempo de la democracia es desbordado también por los tiempos cortos de la urgencia y del arbitraje instantáneo de los mercados, como por los tiempos largos de la ecología. Los espacios económicos, políticos, jurídicos ecológicos son discordantes. Las costuras del Estado-nación se desgarran, las soberanías territoriales se desfondan. El propio derecho interno cede bajo la presión de un derecho externo dudoso sin que aparezcan las nuevas escalas de la soberanía popular y los nuevos procedimientos de decisión democrática.
En este peligroso pasaje entre el "ya-no-más" y el "todavía-no", la injusticia prospera. La economía mundializada lejos de conseguir una homogeneización del planeta, más que nunca es regida por la ley del desarrollo desigual y mal combinado. Los dominios imperialistas, que algunos pretendían solubles en el espacio comunicacional y en la universalidad de los derechos humanos, son más despiadados y más brutales que nunca. El doble movimiento, de extrema concentración de los medios militares y de diseminación de las violencias no estatales, desemboca en una situación de guerra crónica, abierta o larvada, de guerra civil de contornos inciertos, en la que los "cosmo-piratas" anunciados por Carl Schmitt son a la vez el vector y el síntoma.
GLOBALIZACION DE LAS RESISTENCIAS
Después de las manifestaciones de Génova, cuando todavía no se empezaba a criminalizar al movimiento de resistencia a la mundialización capitalista como lo habría querido Berlusconi, la retórica liberal se dedicó a descalificarlo, ironizando sobre estos nuevos militantes fuera de época que se opondrían a un mundo sin frontera y querrían dar marcha atrás a la rueda de la historia. Así se volvió corriente en los medios de comunicación designar a los manifestantes como "antimundialistas", o incluso como "soberanistas". Nosotros no nos reconocemos en ningunos de esos dos epítetos.
Si se entiende por "soberanismo" una crispación nacionalista sobre los Estados y las fronteras, no tenemos nada que ver con él. Basta con recordar que la gran mayoría de los manifestantes de Praga, Génova o Niza estaban en la primera línea de apoyo a las personas sin papeles contra las leyes discriminatorias y el acoso policial. En cambio, el "soberanismo" de los poderosos se lleva bien cuando se trate de dictar su ley al comercio mundial, de rechazar la ratificación de los acuerdos de Kyoto, de hacer crujir la puerta de Durban. Las gacetas no hablan ya entonces de "soberanismo" sino púdicamente de unilateralismo. En cuanto a la mundialización, no nos oponemos a la mundialización de todo tipo, sino a la mundialización realmente existente, comercial, financiera, capitalista, de los paraísos fiscales, del endeudamiento del tercer mundo, de los planes de ajuste dictados por el FMI (que condujeron Argentina a la ruina), de la privatización de los servicios o del Acuerdo multilateral de inversión. Se trata realmente de una lucha entre dos mundializaciones contrarias: su mundialización y la nuestra. Es en efecto sorprendente constatar que los campesinos, a menudo presentados como espontáneamente corporativistas y limitados en el horizonte de su pueblo, están hoy, a través de una organización internacional como Vía Campesina, a la punta del renacimiento internacionalista. Más ampliamente, así como la mundialización de la época victoriana contribuyó al nacimiento de la Primera Internacional, las cumbres alternativas de Porto Alegre, de Génova, de Seattle, lejos de expresar un repliegue sobre las fronteras nacionales, tejen vínculos planetarios entre los movimientos sociales y las nuevas izquierdas radicales.
Con la extensión planetaria del ámbito de la lucha, una nueva etapa comienza. Una gran transformación se dibuja, donde las formas del dominio del Capital cambian sin borrarse. Las caras posibles de la humanidad futura se resumen apenas, no nada más en posición del dominio frente a las condiciones naturales de reproducción, sino en el establecimiento sistémico de las relaciones sociales complejas, donde el concepto de metabolismo utilizado por Marx toma todo su sentido. La mayor socialización del conocimiento y la incorporación masiva del trabajo intelectual a la producción exigen una metamorfosis del trabajo y una revolución radical de la medida social que permita evaluar las riquezas, organizar los intercambios, determinar y cubrir las necesidades. Las biotecnologías y la genética permiten por primera vez determinar no solamente el mundo en el cual deseamos vivir, sino la humanidad que queremos pasar a ser. Tal elección es demasiado importante como para ser delegada al arbitraje ciego de los mercados y a la selva de los intereses privados.
El más allá del Capital es completamente pensable. No cae del cielo de la arbitrariedad utópica, sino que se deja entrever en las contradicciones lógicas del propio Capital. ¿Pero este más allá es aún posible según la categoría clásica del 'Progreso'? El siglo oscuro sobre el cual volvemos la página habrá puesto de relieve la temible dialéctica del progreso y la catástrofe, de la civilización y la barbarie, tan bien percibida ya por Flaubert en Salammbô, y muy bien expuesta por Michaël Löwy en su comentario de las tesis de Benjamin sobre el concepto de historia [ 4 ]. No somos nostálgicos del sílex y la lámpara de aceite. No cuestionamos, por supuesto, el potencial emancipador de las ciencias y técnicas. Lo que tememos y combatimos, es muy precisamente las bodas crueles de la técnica y el mercado, de la OGM y de Novartis, de la República positivista y del Medef [ 5 ].
DECIDIR LO INDECIDIBLE
Nos corresponde decidir no solamente si habrá una humanidad más allá del Capital, y más concretamente si el proceso histórico de humanización puede conseguir que la humanidad como especie cultural se una a la humanidad como especie biológica, sino también aquello que deseamos pasar a ser. Esta decisión no está incluida en el capricho o en un golpe de fuerza decisionista. Está históricamente determinado y condicionado. Se trata efectivamente de una decisión política. Ahora bien, como lo había previsto Hannah Arendt, estamos en el momento en que la política corre el riesgo de desaparecer completamente del mundo, laminada entre los automatismos mercantiles y las consolaciones de un moralismo compasivo. Es este riesgo el que en adelante es urgente conjurar. Se plantean dos grandes cuestiones de ahora en adelante, después de las derrotas y las desilusiones de un siglo ensombrecido.
La primera es saber si existe una lógica oponible a la lógica catastrófica de los mercados. Ya que, antes de soñar sus formas líricas e institucionales, la revolución es en primer lugar asunto de contenido: de cambio de lógica social. ¡Cambiar el mundo! Estamos siempre en eso. Algunos piensan que la bancarrota de los regímenes burocráticos nos dejó huérfanos de un modelo. Se nos quitó más bien de un anti-modelo, y, enriquecidos de esas experiencias desastrosas, hay la posibilidad inestimable de reiniciar e inventar. No imaginándose otras ciudades perfectas con sus apartamentos testimoniales, disponiendo de las claves en la mano, sino partiendo de la lógica de la cosa: de la lógica del Capital, de sus contratiempos íntimos, de eso que es en sí mismo su propia barrera. "¡El mundo no es una mercancía! ¡El mundo no debe venderse! " Estos gritos proclamados en Seattle, en Porto Alegre, o en Génova, dieron la vuelta al mundo. Es una buena salida. Por medio de la negación, como siempre. ¿Pero qué quiere decir exactamente que el mundo no es una mercancía?: ¿que la tierra, el agua, el aire no son mercancías? ¿Ni la salud entonces, ni la educación, ni la vivienda? ¿Ni lo vivo, ni el conocimiento social? Se ve que la excepción al despotismo comercial no se refiere sólo a los bienes culturales. Es toda la concepción de las necesidades, del individuo, y del vínculo social lo que se cuestiona.
Si no queremos que el mundo sea una mercancía, será necesario pasar a la negación de la negación, y decir lo que deseamos que sea. No en detalle, no regulando el lugar de sus protagonistas en la marcha de la emancipación. Pero sí desarrollando en la lógica de la lucha una pedagogía del bien público, que opone las necesidades sociales al interés privado, la apropiación social a la confiscación social, el derecho de los desamparados de los que hablaba Hegel al derecho del beneficio.
La segunda gran cuestión es la de la escala política del mundo, de la disposición de los espacios y tiempo en que puede ejercerse un control democrático sobre los procesos de producción y reproducción social. Aunque se exagera a veces la impotencia a la que serían reducidos los Estados-nacionales (el derecho internacional permanece para lo esencial del orden de los tratados interestatales y son los gobiernos los que se sientan en el Consejo de la Unión Europea), no obstante la constelación conceptual de la política moderna (soberanías, pueblo, naciones, fronteras) se esfuma y declina. Esta crisis implica una tendencia inquietante a la etnización y a la confesionalizacion de la política. El hecho es que la nación ciudadana no se deshace en favor de las solidaridades de clase y los vínculos internacionalistas, sino que la mayor parte del tiempo en regresiones genealógicas hacia una legitimidad de los orígenes, o de nuevas construcciones imperiales.
La nueva retórica de la guerra sin fin responde a este desterritorialización-reterritorialización de los conflictos. En la guerra sin fin supuesto, según G. Bush y sus aliados, se administra al mundo una justicia ilimitada, el derecho se disuelve en la moral, el enemigo es miniaturizado, bestializado, reducido al rango de insecto y de daño colateral. En esta situación de guerra permanente, no hay ya ni objetivo de guerra definible, ni de proporción razonada entre el fin y los medios. Si como lo decía Hegel el arma es la esencia de los combatientes, ¿de qué combatientes es la 'segadora de margaritas' o la bomba de neutrones su esencia? ¿Y de qué mundo futuro los ciber-guerreros son los heraldos? Estas cuestiones imponen poner entre interrogaciones, e incluso varias, a la idea de una humanidad después del Capital: la barbarie, desgraciadamente, está muy avanzada. Una última palabra frente a "este malestar interno a todo lo que existe" [ 6 ].
Menos que nunca el pensamiento puede renunciar al comentario contemplativo del desorden realmente existente. Más que nunca, es importante volver a entablar el vínculo entre la teoría y la práctica. Podemos alegrarnos del derrumbamiento de las ortodoxias del Estado y del partido, de la aparición de lo que André Tosel llama "los miles de marxismos". Podemos aprovecharnos plenamente de este momento de libertad heterodoxa. Pero a condición de no detenernos allí. De no permanecer en una agradable coexistencia académica y pacífica entre estos marxismos. De aprovechar para preparar las nuevas armas de la crítica.
Artículo aparecido en Actual Marx 2002/1, n° 31, p. 139-146
Traducción: Andrés Lund Medina
Notas: [ 1 ] Marx, Grundrisse, París, Ediciones sociales, 1980, volumen I, p. 209.
[ 2 ] Marx, ibid, volumen I, p. 78 y 82.
[ 3 ] Marx, Teorías sobre la plusvalía, Ediciones sociales, volumen II, pp 84, 597, 608, 612.
[ 4 ] Michaël Löwy, Aviso de incendio, París, PUF, 2001 (FCE, México 2007).
[ 5 ] Ilustradas en agosto de 2001 por una increíble tribuna consignada por Dominique Lecourt, intelectual orgánico de la República positivista y por François Ewald, intelectual orgánico del Medef.
[ 6 ] Marx, carta del 31 de julio de 1865.
Daniel Bensaid
III Congreso Marx Internacional | 31-01-2008 - 08:39:28 GMT 1 #
La inflación sube al 4,4% en enero, récord en más de una década
El Índice de Precios al Consumo Armonizado (IPCA) de enero subió hasta el 4,4 por ciento frente al 4,3 por ciento de diciembre, lo que significa el nivel más alto desde que se iniciara esta serie en enero de 1997, dijo el jueves el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Al compararlo con el IPC nacional, sería el más alto desde julio de 1995.
El resultado respondió a las previsiones compiladas por Reuters entre 14 analistas.
En su versión preliminar, el INE sólo avanza la tasa interanual. El dato completo se publicará el 15 de febrero.
El indicador adelantado proporciona únicamente una información orientativa y no tiene por qué coincidir necesariamente con el dato del IPCA.
El vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía, Pedro Solbes, reiteró tras conocer el dato su estimación de un descenso de la inflación a partir de marzo.
"La valoración (de la inflación) no puede ser positiva, no es una sorpresa. Siempre pensamos que íbamos a mantenernos en estas cifras prácticamente hasta el mes de marzo", dijo Solbes en una entrevista con Radio Nacional.
A las 11:13 : Menos 13.081,50 135,60 (1,03%)
4,4% en enero récord de altura Ibex-35 | 31-01-2008 - 11:13:56 GMT 1 #
A las 15:32 : Menos 12.982,60 234,50 (1,77%)
Haber sí revientán...lenin
Lenin A las 15:32 : 12.982,60 Menos 234,50 (1,77%) | 31-01-2008 - 15:34:30 GMT 1 #
El FMI recortó de nuevo su pronóstico de crecimiento económico mundial, y prepara más malas noticias para los países ricos y los pobres. Pero evitó el 29 de enero pronunciar la palabra más temida: recesión.
El planeta tendrá este año su peor rendimiento en un lustro, según evaluó el FMI (Fondo Monetario Internacional) en su informe bianual Perspectivas de la Economía Mundial.
El alerta se conoce días después de que el director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, rompió con las tradiciones al recomendar a los gobiernos gastar más para estimular la economía, aun al costo de aumentar sus déficit fiscales, algo considerado otrora pecado capital por la institución.
De acuerdo con la previsión del Fondo, el crecimiento económico mundial se enlentecerá de 4,9 por ciento en 2007 a 4,1 por ciento este año. Será el peor rendimiento desde 2003, cuando la producción aumentó 3,6 por ciento.
Pero las cosas podrían ser peores.
"El balance global de riesgos aún se inclina hacia abajo", advirtió el FMI. En octubre, la institución había pronosticado un crecimiento económico de 4,4 por ciento para 2008.
El Fondo atribuyó el cambio de sus previsiones a la crisis originada en los préstamos hipotecarios de mala calidad en Estados Unidos y a sus repercusiones en los mercados financieros.
En ese sentido, redujo el cálculo del crecimiento de la potencia económica mundial para 2007 de 2,6 por ciento a 1,5 por ciento, y el del año que acaba de comenzar a apenas 0,8 por ciento.
Otras economías saludables fueron afectadas por el caos en los mercados mundiales, sostuvo el FMI. Los países emergentes tendrán mejor suerte, pero ninguno saldrá ileso de la crisis.
"La revisión responde, fundamentalmente, al debilitamiento de las economías avanzadas", dijo el economista jefe del Fondo, Simon Johnson. "Se prevé, en general, que se mantenga el crecimiento de los mercados emergentes, motor de la economía mundial, pero en ellos también se espera un enlentecimiento para este año."
China e India encabezarán el crecimiento de la producción, gracias, en gran medida, a la fuerte demanda interna, según el Fondo. Los exportadores de productos básicos también aprovecharán el alto precio de la energía, los metales y los alimentos.
Pero estos beneficios serán disímiles.
"La inflación ha aumentado, en general, en los mercados avanzados y emergentes, por el aumento de precios de los alimentos y la energía", dijo Johnson. "En las economías avanzadas, está previsto que la presión inflacionaria ceda tarde o temprano, con el enlentecimiento económico, aunque las preocupaciones sobre los efectos son serias."
"En algunos mercados emergentes, la inflación sigue siendo un gran problema", agregó.
Los alimentos representan una gran proporción del gasto de los consumidores en los países en desarrollo, los que, además, afrontarán mayores riesgos a medida que el caos financiero surgido en Estados Unidos se disemine por todo el planeta.
"El principal riesgo es que la confusión financiera reduzca la demanda interna en las economías avanzadas y que una mayor disminución derive en mayores excedentes" que se dirijan "a los mercados emergentes y a los países en desarrollo", dijo Johnson.
"Los mercados emergentes que dependen del flujo de capital serán afectados directamente", añadió
Hace pocos meses, el FMI reclamó contención fiscal a Estados Unidos y otros países con gran déficit. Pero en los últimos días aplaudió la propuesta del gobierno de George W. Bush: destinar 150.000 millones de dólares al estímulo económico con el fin de abortar una recesión.
Strauss-Kahn llamó la atención de los analistas financieros la semana pasada, al afirmar ante el Foro Económico Mundial reunido en Davos, Suiza, que la situación financiera del planeta es tan grave que una reducción de tasas de interés no serviría por sí sola "para contener la confusión".
"No creo que podamos desembarazarnos de la crisis sólo con herramientas monetarias. Una nueva política fiscal es, probablemente, la manera más adecuada para responder a la crisis hoy", afirmó.
"Las palabras de Strauss-Kahn dejan de lado un tradicional consenso mundial según el cual es necesaria la contención fiscal para ayudar a reducir los enormes desequilibrios comerciales", evaluó el diario británico The Financial Times.
"Esto se produce mientras se espera que el FMI divulgue su nueva previsión económica", agregó, refiriéndose al informe divulgado este martes.
El periódico citó al ex secretario del Tesoro (ministro de hacienda) de Estados Unidos Larry Summers, para quien "ésta es la primera vez en 25 años en que el director gerente del FMI llama a un aumento de los déficit fiscales".
"Veo esto como el reconocimiento de la gravedad de la situación que afrontamos", añadió el ex funcionario.
Mientras, la Reserva Federal (banco central) de Estados Unidos comenzó este martes una reunión de dos días tras la cual, según se prevé, se anunciará un nuevo recorte de las tasas de interés, entre otras medidas de aliento al crédito interno.
El FMI prevé la peor caída en años | 04-02-2008 - 09:58:01 GMT 1 #
El pánico recorre las filas del capital, hasta el punto que los ingleses empiezan a considerar la nacionalización de los bancos. En Estados Unidos el presidente de FED (el banco central norteamericano) Bernanke sugirió al Presidente Bush relanzar la economía: en efecto, no se trata de una política global ni de una reforma a tiempo completo, pero sí de una bajada de impuestos y de medidas provisionales, de hecho van a ser inyectados entre 100 mil y 150 mil millones de dólares. O sea, la cantidad estimada de las pérdidas de la crisis financiera del verano pasado. (1) Cada día se descubre que grandes bancos europeos están bajo la amenaza de quiebra, que miles de millones de dólares de sus activos están desvalorizados y ya no representan nada, que la crisis se extiende a todo el mundo occidental.
En Europa los ministros de finanzas francés, británico, alemán e italiano se reunieron de urgencia 17 de enero de 2007 y tienen que volver a reunirse el día 29 del mismo mes, conclusión: "la crisis de los mercados es seria y exige respuestas rápidas". Primero se trata de saber cuál es el volumen de pérdidas reales, luego averiguar cómo afrontar la necesidad del efectivo y finalmente elaborar medidas para los fondos estatales.
¿Creen ustedes realmente que la crisis de la que hablábamos desde este verano y que luego desgraciadamente se ha cumplido no podía ser anticipada por el ejército del capital y sus gerentes? ¿ Se han autointoxicado voluntariamente, son los medios tan incompetentes o tan vendidos que nadie se atreve a prever las consecuencias de una situación donde confluyen tantos intereses? (2)
A título de propaganda, desde hace algunos años nos repiten que todas nuestras dificultades provienen de la competencia asiática, de China y de su mano de obra barata, de otros países emergentes. Sí, pero precisamente esta vez es imposible buscar allí los culpables de crisis, ya que China e India no sólo no están en el origen del fenómeno, sino que aseguran el crecimiento mundial.
Es cierto hasta tal punto que el Primer ministro británico Gordon Brown, preocupado por la crisis que amenaza los Estados Unidos igual que la mayoría de sus homólogos europeos e incluso más, siendo el sistema financiero británico más vulnerable, se marchó a China a buscar las claves del crecimiento, luego irá a la India. El mismo recorrido será repetido por el presidente francés. El ministro británico declaró: "En los próximos años se prevé un aumento en un 50% de nuestro comercio con China. Esa nueva relación podría representar la creación de miles de empleos en Gran Bretaña, se trata probablemente de decenas de miles de puestos de trabajo, explicó el ministro a la cadena de televisión ITV". Estamos lejos de la habitual propaganda contra China que nos quita puestos de trabajo y nos obliga a apretar el cinturón. Todos los argumentos que han sido presentados a los trabajadores para explicar el paro, la precariedad, los salarios bajos, culpaban a la competencia asiática.
Según parece, China crece y si lo hace es gracias a una buena planificación y al hecho de tener controlado al tigre financiero. (3) Hay que reconocer enseguida que China igual que otros países emergentes sigue estando subdesarrollada y en gran parte los aspectos forzados, totalitarios, de su entrada en el mercado se deben al intento de salir de su estado de subdesarrollo para asegurar la supervivencia de miles de millones de seres humanos. Así que, como podemos observar, la forma de ver el modelo autoritario del Estado por el capitalismo occidental está inspirado en la pérdida de influencia sobre el futuro de la globalización. Si el discurso ideológico de G.W.Bush en particular y del conjunto político - mediático en general confundió a sabiendas mercado y democracia, parece que por culpa de la crisis deslizamos hacia el totalitarismo de mercado. El ciudadano consumidor al que el Imperio ya no garantiza pan y circo está invitado a trabajar para la empresa Estado con el fin de conservar el beneficio y tendrá que hacerlo bajo múltiples golpes: presión ideológica, competencia, instituciones supranacionales además de represión pura y dura.
Hoy día el crecimiento de la economía americana se debilita y va incluso camino a una clara recesión con el sector inmobiliario que ha caído en un 25% en un año y otros como el automovilístico que están en la misma situación. Mientras tanto los países emergentes como China o la India representan un 25% de la economía mundial frente al 22% de los EEUU. Lo que está claro, es que estos últimos están en la postura de defensa y cambian su discurso de libre intercambio por los argumentos neoproteccionistas. Alemania y tras ella toda Europa están a punto de seguir a los EEUU, que por el recelo por los "fondos estatales" reaccionaron reforzando el poder de su comité de inversiones extranjeras. ¿Cómo conciliar este neoproteccionismo con el hecho de que se espera que China y la India sigan con su papel de maquina de arrastre, mientras que, como lo apuntas ciertos economistas "la economía norteamericana se encuentra en un círculo vicioso de quiebras personales, hundimiento del sector inmobiliario y pérdidas crecientes de activos financieros". (4)
Aún si los EEUU están frente a una crisis estructural (5), siguen siendo la primera potencia mundial y nadie es capaz de disputarles su hegemonía, al igual que no existe realmente ningún sistema que pueda competir con el capitalismo y el imperialismo. Los EEUU ocupan las primeras posiciones en el mundo en cuanto a su parte en la producción mundial, ingresos nacionales, producción agrícola, ordenadores, exportación de servicios, cartera de inversiones extranjeras. Su principal ventaja sigue siendo el hecho de invertir un 2,6% de su PIB en la enseñanza superior y llevarse casi todos los premios Nobel, además la mitad de todas las patentes se registra en EEUU. (6)
La mitad de los inmigrantes que acogen EEUU son universitarios. Europa, a pesar del discurso de Lisboa se queda atrás, y la subida del euro revela por el momento más bien una inversión financiera y no un dinamismo económico. Entonces hay que comprender bien la situación y la crisis, paradójicamente, el precisamente el peso de los EEUU, el papel central de su moneda que representa más de dos tercios de intercambios en el mundo, y su utilización para la mayoría de las transacciones comerciales que provocan esa situación de crisis generalizada porque se teme que no haya ningún país que sea capaz de tomar el relevo o por lo menos encauzar los efectos nocivos.
¿La crisis del capitalismo?
Lo que se puede entrever a través de esa crisis es la dominación planetaria de un sistema y el hecho de que su crisis sobrepasa cualquier caso particular, incluidos los arriesgados montajes en el sector inmobiliario norteamericano. ¿Será la política exterior, los envíos de tropas a Iraq? Sin duda alguna eso aportó su grano de arena, pero al fin y al cabo el gasto militar representa tan sólo un 3.8% del PIB y un 20% del presupuesto federal, es una sangría soportable y se supone que garantiza el dominio norteamericano en el planeta: mar, aire, espacio y ciberespacio. No obstante, no insistiremos sobre esto, todo el sistema está concebido para el enfrentamiento con una superpotencia y no para el trabajo mas simple de una policía contra revueltas populares: de ahí la asimetría de los combates en Iraq que podemos observar y también el ejemplo de China, que rechaza el enfrentamiento. Todo que se obtiene con esa fuerza es el aislamiento, provocar alianzas ampliadas como la organización de cooperación de Shanghai, o lo que ocurre hoy en América Latina o en África. De allí vienen todos los problemas: ninguno en concreto puede provocar el declive definitivo de los EEUU, pero su imbricación sistemática amenaza hoy a este coloso sin rival.
¿De dónde viene la crisis? El diario financiero Les Echos la atribuye a los aprendices de brujo del mundo financiero. Según este periódico se trataría de jóvenes economistas: "Es la increíble dejadez de nuestros de nuestros niños bonitos, recién licenciados en nuestras maravillosos colegios de comercio o de ingeniería que han montado unos proyectos financieros ruinosos donde nadie entiende nada, incluidos sus propios dueños." Resumiendo, los capitalistas serían víctimas de unos pequeños manipuladores… Nuestros propios ministros de finanzas buscan el chivo expiatorio en las agencias de asesoramiento financiero que están acusadas de decir cualquier cosa, pero ¿a favor de quién? Esa no es la primera ola de escándalo, recuerden el asunto Enron en EEUU. Pero el periodista de Les Echos sigue: "A la pregunta '¿cuántos créditos hipotecarios de alto riesgo tienen ustedes en su cuenta?" los banqueros responden: 'No tenemos ni la menor idea.' Hay que esperar entonces, con una bola en el estómago, la publicación de las cuentas de 2007 de cada institución financiera para poder hacerse una idea de la importancia de daños." Cada nuevo día trae su lote de malas noticias: primero Citybank, luego Merryl Lynch etc. Las bolsas se tambalean y nos reiríamos de ello si no estuviéramos seguros que tendríamos que pagar las consecuencias.
Aunque el capital no tiene patria, esta fuertemente localizado en los países occidentales para los que EEUU representaba hasta ahora la mejor garantía de sus beneficios y seguridad, comienzan a interesarse por modelos extranjeros de Estado - empresa, como Singapur o algunos Emiratos. No hay ciudadanos sino empleados obligados a someterse a la estrategia del Estado empresa. ¿Es una casualidad que el primer país donde fue inaugurada la actual fase del capitalismo sea el Chile de Pinochet? La lógica de la crisis actual va en el sentido del fascismo de mercado centrándose en la denuncia de los "errores" imputables, no en la irresistible voluntad de especulación a la presión cada vez más fuerte del capital sobre el trabajo, a la destrucción del medio ambiente, etc., pero en el desorden de los mecanismos que habría que regular y agravar.
Es en esta fase cuando hay que estar preparado a enfrentarse con la imposición de decisiones que rechazó el voto actual de un tratado y no es más que la punta del iceberg. Observemos que la izquierda hegemónica, el Partido Socialista Francés, que tiene la manía de denunciar las "dictaduras" extranjeras, apoya alegremente todas las carencias de democracia en el marco europeo.
La lección doble
Pero escuchemos como sigue el periodista financiero: "Esperando a ver como continúa, hay por lo menos dos primeras lecciones que podemos sacar de estos acontecimientos (...) el dinero vuelve loco. Desde que existen genios de las finanzas que han conseguido fabricar productos que salían a 20% de rentabilidad, todos los cerrojos saltaron y ejércitos de auditores, controladores, contables no tuvieron nada que decir a pesar de la opacidad creciente y, digámoslo, una total inverosimilitud de las cifras que se amontonaban ante sus ojos. Ninguna economía en el mundo saca el 20% de rentabilidad, pero nuestros niños bonitos lo han hecho. Y los accionarios de los bancos aplaudieron. Eso merece sin duda un instante para la retrospección."
Si unos pocos personajes pueden provocar la crisis de esta manera, significa que el sistema se rige por un mecanismo ciego y mortífero: el beneficio como único vector de la sociedad.
Por ello y a modo retrospectivo, se podrían incluir quizás en los enormes daños colaterales de esa supremacía de las finanzas, no sólo las personas que duermen en la calle en los EEUU, pero también a trabajadores despedidos para hacer que suba el valor de las acciones, vidas destrozadas, empresas y sus trabajadores desangrados por el coste de los gastos financieros, salarios que se reducen para que crezca la parte del capital. Hay que añadir además la dejadez de nuestros políticos de izquierda y de derecha quienes declararon que era imposible intervenir en los mecanismos económicos, habiéndose convertido la economía en una ciencia exacta. La izquierda en el poder que acciona unos mecanismos tales como la oleada de multimillonarios que surgió y constituye hoy día la guardia cercana a Sarkozy. Así que toda esa gente se puso de acuerdo para dejar vía libre a "los niños bonitos y sus ruinosas empresas financieras". Se acuerdan de lo que les explicaba aquí sobre la crisis financiera, sólo se trataba de créditos hipotecarios de alto riesgo, todo el sistema de crédito funciona basándose en montajes arriesgados…
Pero pasemos a la segunda lección del periodista financiero: "la segunda lección provisional atañe a la teoría económica. Desde la revolución de los años Reagan-Thatcher, los doctores del liberalismo total afirman que el mercado tiene que ser el guía principal de la racionalidad económica. Es curioso, pero no se escuchó a esos charlatanes comentar el anuncio reciente del gobierno británico que el Estado, sí, el Estado garantizaría, pase lo que pase, los ahorros de los ciudadanos de a pie en los bancos de su muy amable Majestad. Era cuestión incluso de nacionalizar el banco peor parado, el Northern Rock. Hay que añadir entonces un apéndice a la teoría: la racionalidad del liberalismo total es perfecta solamente hasta la catástrofe final".
Nuestro problema es: ¿ quién va a pagar por aquellos que no pararon de enriquecerse haciendo presión sobre el trabajo, jugando en bolsa? ¿ Qué sangría nos preparan aún en caso de intervención masiva del Estado, incluso de nacionalización bancaria temporal, lo cual podría ocurrir en caso de la debacle financiera? ¿Quién va a pagar? ¿Qué Estado necesitará el capital a partir de ahora? Porque sigo afirmando que "el Estado" no debe ser analizado "en sí", sino como una máquina en cada una de sus fases. El libre mercado desarrollando sus contradicciones entró en su negación del Estado, la empresa que asegura la docilidad de la población y garantiza hasta el absurdo los beneficios económicos. Sus condiciones suponen que el ciudadano está retenido por el miedo, la ignorancia y su deseo de tener un dueño bueno.
Francamente, creo que antes que ir a tirar cohetes a favor de un equipo electoral exactamente igual que el de enfrente, me gustaría que reflexionásemos sobre cómo hacer frente a lo que se avecina. Si de algo estoy segura, es de que las fuerzas políticas que se sometieron a esa "racionalidad" la acompañaron, la agravaron, eso atañe tanto a la izquierda como a la derecha, ya no tienen ninguna cualidad para poder solicitar nuestros votos.
Danielle Bleitrach, socióloga
Notas ------
(1) El presidente estadounidense sólo lo desveló a grandes rasgos, pero insistió en el hecho que esas medidas tenían que "basarse esencialmente en aligeramiento fiscal y no en proyectos costosos que tendrían poco impacto sobre nuestra economía". Se refería a las propuestas de la mayoría demócrata en las que se trataba de desbloquear los fondos públicos para ayudar a las clases medias debilitadas, a los parados y a los más necesitados. Unas horas más tarde Sr. Bush añadió no obstante: "Necesitamos llegar a un acuerdo con los demócratas para encontrar una solución." Su plan consiste en aligerar a título excepcional la fiscalidad por un total de 1% aproximadamente del PIB estadounidense, en otras palabras entre 140 y 150 miles de millones de dólares (entre 96 y 103 miles de millones de euros), con el fin de mantener el consumo y el empleo. Dos tercios se liberarían por una desgravación de impuestos de 800 dólares por persona y de 1 600 dólares por familia. El resto consiste en bajar la fiscalidad sobre las inversiones de las empresas. Según la Casa Blanca, esta medida permitirá crear 500 000 empleos. G.Bush no indicó qué sectores cargarían con los gastos .
(2)Danielle Bleitrach, La crise financière pour les nuls par une nulle. Crise des subprimes et ou crise d'un système. agosto 2007. http://socio13.wordpress.com/
(3) Hoy ya nos llega la información de que China está sufriendo una subida de precios de los productos alimenticios que afecta a las capas más desfavorecidas de la población y por ello está volviendo a una práctica "socialista", poniendo en marcha una política de control de precios de los productos básicos. En el mes de noviembre la inflación alcanzó un 6.9%, el nivel más alto desde 1996. Han subido sobre todo la carne, las hortalizas, las frutas, el aceite. En un año la carne de cerdo ha subido en un 43%, el aceite de soja en un 58%. La medida obliga a un cierto numero de empresas a pedir permiso al gobierno para subir sus precios. Por otro lado China controla su política monetaria para impedir que haya demasiado dinero líquido en circulación. Anuncia que estas medidas son provisionales para no espantar a los inversores.
(4) Laura Tyson, asesora de Clinton, en una encuesta a 5 economistas del New York Herald Tribune: ¿la economía norteamericana se dirige hacia la recesión? 17 de diciembre 2007. La respuesta mayoritaria fue "sí", por una vez la realidad confirma las previsiones. ¿Se trata de una purga comparable a la de 2001 o de una crisis estructural, que representa quizás una fase entre dos purgas? Esa última pregunta no se hizo en la encuesta.
(5) Parece evidente que estamos ante una crisis estructural, aquí remitimos a los lectores a nuestro libro: Les Etats-Unis De mal Empire. Ces leçons de résistance qui nous viennent du sud.Aden 2004. Como analizamos en el libro, China sigue siendo la primera potencia, los países emergentes continúan subdesarrollados, pero EEUU entró en un proceso de declive cuya naturaleza es preciso entender: se trata de un sistema que gobierna la globalización actual, el sistema capitalista en su fase senil.
(7) Incluso en este caso sería preciso analizar que ocurre realmente con esa capacidad de innovación, por ejemplo el depósito de patentes y el modo de que eso pesa en la investigación científica, poniendo bajo secreto una gran parte de las investigaciones, esterilizando los intercambios. Y también que Francia se haya convertido en el paraíso fiscal de la "propiedad intelectual". De reforma en reforma, Francia encabeza la lista de países europeos donde es bueno ser impuesto a los grupos extranjeros y la implantación de funciones de holding, de dirección a cubierto de esa "propiedad intelectual". Se puede calcular hasta qué punto ese paraíso fiscal puede combinarse con la gran miseria de la Universidad francesa.
Danielle Bleitrach
Traducción de Natalia Litvina para el CEPRID. natlitvina (arroba)mail.ru
Danielle Bleitrach: Las lecciones de la crisis financiera | 08-02-2008 - 09:16:00 GMT 1 #
No hay nada nuevo, ya la famosa Armada Invencible española en la conquista de América llevaba las bodegas de sus barcos cargadas de oro y plata.
"Mientras las pasteras, mineras, petroleras, empresas agrícolas y demás se llevan el agua, los bosques, los nutrientes de la tierra, el oro, la plata, el cobre y tantos otros minerales, muchos de valor estratégico, empobreciendo nuestro patrimonio, los shopping, telefónicas, megamercados y casinos completan la expoliación, llevándose el dinero del bolsillo de los trabajadores, sumiéndolos en las carencias y la miseria más terrible."
Estos negocios, cual barrenos que horadan la piedra, van succionando hora a hora, día a día y año a año, el Esfuerzo, el Trabajo, el Sacrificio y el Ahorro de los pueblos en que se aposentan, con una rentabilidad mayor y más desproporcionada que en sus países de orígenes, que es remesada a sus casas centrales sin solución de continuidad...
Piratas, Contables..., y dinero electrónico... | 17-02-2008 - 09:50:56 GMT 1 #
¿De verdad que no tienen problemas de solvencia?, ¿no habrá llegado la hora de tomar medidas de control social para impedir males mayores? Ahí va mi opinión sobre el asunto.
Desde hace semanas vengo advirtiendo de cuatro ideas fundamentales en relación con la crisis financiera que estamos viviendo.
De la manera más clara y resumida posible son las siguientes.
1. La inicial crisis de las hipotecas basura en Estados Unidos es más que una crisis hipotecaria porque esas hipotecas eran solo la base de una pirámide invertida hacia arriba (como en todos los negocios financieros que hoy día se llevan a cabo) formada mediante las sucesivas ventas y compras de títulos derivados de las hipotecas iniciales. Antes o después, la crisis de abajo (la de las hipotecas sub prime o basura) se desplazaría hacia arriba.
2. Cuando la crisis dejara de ser simplemente hipotecaria para afectar al conjunto de las relaciones financieras involucradas en la compra y venta de títulos derivados, es decir, a la práctica totalidad de los bancos y entidades financieras, todos ellos iban a manifestar problemas en sus balances, puesto que el valor de sus activos tendería a bajar, si no a desplomarse. Y, como no tienen reservas suficientes, sino que usan todos sus depósitos para especular o prestar, resultaría que la inicial crisis hipotecaria, convertida más tarde en crisis financiera pasaría a ser, casi con toda seguridad, una crisis de solvencia.
3. Como los mercados financieros están plenamente interrelacionados, sería inevitable que todo lo anterior se globalizara, afectando a los bancos de todo el planeta.
4. Todo lo anterior iba a provocar que se produjese escasez de capital por dos razones. Primero, porque en la crisis el capital se retrae temiendo pérdidas. Segundo, porque iba a ser necesario que los bancos compensaran con liquidez adicional las pérdidas de valor sufridas. Aunque los bancos centrales han tratado de paliar esa escasez con recursos públicos (como ocurre siempre que los bancos y grandes empresas pierden dinero), si la crisis financiera era suficientemente grande (como todo lo parece indicar) esa escasez absoluta o relativa de capital con toda seguridad provocaría una crisis también en la economía real.
Creo que la evolución de los acontecimientos me va dando la razón. Al contrario de lo que le ha ocurrido y le ocurre a los grandes y más poderosos focos de la opinión financiera mundial, que vienen diciendo desde el principio que no pasa nada, que no hay que preocuparse o que es algo pasajero. Y, de modo muy particular, todo lo contrario también de lo que le viene ocurriendo a los bancos centrales, que están pagando su culpable complicidad con análisis simplistas, equivocados, opacos y sencillamente impropios de quien dispone de todos los medios para estar mejor informado que nadie sobre estas cuestiones. O es que nunca nadie con tanto poder resultó ser tan inoperante desde el punto de vista del conocimiento real de los hechos, o es que en realidad son parte del proceso gangrenoso que se ha desencadenado en las finanzas internacionales y por eso no ven lo que esta delante de sus propios ojos.
Pues bien, lo que quisiera señalar hoy tiene que ver con el velo con que se quieren cubrir las vergüenzas financieras de los bancos y las cajas de ahorros españoles.
Es verdad que estos últimos no tienen una cartera de hipotecas sub prime tan elevada y arriesgada como tenías los bancos estadounidenses, pero sí tenían y tienen inversiones igual o mucho más arriesgadas, tanto en productos financieros muy volátiles en los mercados financieros internacionales, como, sobre todo, en inversiones inmobiliarias en el interior. Y es verdad que han tenido beneficios elevadísimos en los últimos años que le han suministrado una gran liquidez, pero también es cierto que ni los han dedicado a crear reservas suficientes (más bien todo lo contrario) ni a realizar operaciones que consolidaran sus activos en riesgo (sino más bien lo contrario, a generar más).
En esa situación, no hace falta tampoco ser un sabio ni un demiurgo de las finanzas para aventurar que antes o después los problemas llegarían.
Lo vienen negando, pero desde fuera de España no dejan de llamar la atención sobre el asunto.
Otros medios se venían haciendo eco de posibles dificultades de algunas entidades financieras españolas, y ahora ha sido el Financial Times del 12 de febrero al señalar que nuestros bancos y cajas habían recibido 44.000 millones de euros del Banco Central Europeo solo en diciembre de 2007, cuando la media de los doce meses anteriores había sido de alrededor de 20.000 millones de euros.
Casualmente (¿casualmente?), fue desde que estalló la inicial crisis de las hipotecas que esa cifra fue aumentando, a 35.400 en octubre, a 40.300 en noviembre y a los 44.000 de diciembre.
Blanco, lo da la vaca, se embotella....
Para echarle tierra al asunto se dice que esa cantidad no es grande en términos proporcionales (el 9,5% de todo lo que prestó el BCE en diciembre) pero se trata más bien de un mal de muchos que solo puede servir de consuelo a los tontos, sobre todo, si se tiene en cuenta que antes las entidades españolas apenas recurrían al banco europeo.
Y más sutil ha querido ser el ahora presidente de la Asociación de Banca Española (AEB) y antes “independiente” subgobernador del Banco de España, Miguel Martín, que en una carta a Financial Times dice que “los bancos españoles, al contrario que muchos de sus homólogos americanos y europeos, no están contaminados por las hipotecas subprime”. ¡Qué finura! ¡Claro que no estarán contaminadas por hipotecas sub prime pero el problema, como vengo diciendo, ya no son solo esas hipotecas sino toda la vorágine de productos de la ingeniería financiera que han entrado en barrena y de los que los bancos y cajas españoles están muy bien dotados!
Si quisiera ser claro, lo que tendría que haber dicho Martín es que las entidades españolas no están contaminadas por ningún otro producto o circunstancia que pudieran ser igualmente nefastos desde el punto de la solvencia.
El tiempo dirá lo que ocurre pero de momento hay algo que está claro: los bancos y las cajas españolas han ido demasiado lejos con los depósitos de sus clientes. El riesgo financiero que hoy se está asumiendo comienza a ser preocupante y de hecho ha provocado pérdidas en algunos casos por operaciones super arriesgadas, casos de los que solo algunos medios se han hecho eco gracias a la influencia y poder de las entidades financieras sobre la inmensa mayoría de ellos.
Yo soy consciente de que lo que propongo a continuación está hoy día completamente fuera de la agenda actual de los políticos y de los grandes medios de comunicación pero es que tengo la completa seguridad de que va siendo hora de que los ciudadanos exijamos lo que ellos no son capaces ni siquiera de plantear:
- Transparencia en la gestión bancaria de los depósitos ciudadanos.
- Control de las operaciones financieras especulativas.
- Establecimiento de coeficientes obligatorios de reservas en los bancos y cajas de ahorros que garanticen su solvencia y el destino de los recursos necesarios a la inversión productiva.
- Reglas de competencia que impidan los precios abusivos en la prestación de los servicios financieros.
- Impuestos sobre beneficios extraordinarios de las entidades financieras.
- Código de buenas prácticas y responsabilidad social que impida la utilización de paraísos fiscales en cualesquiera de sus actividades.
Todo eso, para empezar a hablar.
Otros de mis artículos sobre la crisis financiera: Los arquitectos de la crisis financiera actual
La caída de las bolsas internacionales: pasó lo que tenía que pasar
¿Se acelera la crisis de solvencia bancaria?
Diez ideas para entender la crisis financiera, sus causas, sus responsables y sus posibles soluciones. Juan Torres López
¿Seguro que los bancos y las cajas españoles están bien? | 19-02-2008 - 19:04:34 GMT 1 #
La banda del Banco de Santander va guanyar 9.060 milions d´euros € el 2007, un 19,3% més que el 2006. Equival això que «l´estalviador» ha obtingut un 19,3% menys? La riquesa la crea el que treballa (pencaire). Però els diners els administren els bancs intermediaris. Si no existissin els esmentats intermediaris, el 19,3% l´haurien guanyat els verdaders creadors de riquesa (treballadors).
El benefici és un premi a l´esforç ben organitzat i dirigit, i jo no veig clar l´«enorme benefici» del Banc privat intermediari. Si algú ho veu, gràcies si m´ho explica; si no, suggeriria un Banc Estatal (de tots) en competència amb l´Oligopoli de la Banca privada del Botín. Estem esgotats de treballar per a intermediaris, que tan poc aporten i tant guanyen.
Manolón pencaire del camión: Un 19,3 % més; un 19,3 % menys | 20-02-2008 - 09:10:29 GMT 1 #
El Manifiesto Comunista y la manifestación comunista de hoy.
Parecería o diría algún modernista, que el Manifiesto Comunista1 fue un panfleto caduco, producto de una época, y que dado el tiempo transcurrido, el ideario que lo animaba al compararlo con el momento en que nos encontramos, dada la realidad organizativa partidaria, el poco acicate comunista, la poca influencia de ese ideario entre las grandes masas explotadas tremendamente alienadas es muestra de su caducidad, algo utópico que nada tiene que ver con la modernidad fantasiosa que nos hacen vivir.
Marx y Engels ponían toda su confianza en el desarrollo intelectual de la clase obrera, fruto obligado de la acción conjunta y de la discusión entre intelectuales y trabajadores.
“Los comunistas son, pues, prácticamente, la parte más decidida, el acicate siempre en tensión de todos los partidos obreros del mundo; teóricamente, llevan de ventaja a las grandes masas del proletariado su clara visión de las condiciones, los derroteros y los resultados generales a que ha de abocar el movimiento proletario”.
Marx y Engels, aplican el método materialista dialéctico al analizar el proceso de desarrollo de las diferentes clases sociales, producto a su vez del desarrollo económico y productivo hasta el momento histórico en que fue redactado. Aunque desde esa visión materialista y dialéctica, nos induce a imaginar, poder comprender y analizar cómo ese desarrollo nos ha conducido al actual momento de dominio de la burguesía en su fase imperialista, hegemonizada por la gran oligarquía nacional e internacional.
“La manufactura cedió el puesto a la gran industria moderna, y la clase media industrial hubo de dejar paso a los magnates de la industria, jefes de grandes ejércitos industriales, a los burgueses modernos”.
“...la burguesía forma (...) y crea el moderno Estado representativo. Hoy, el Poder público viene a ser, pura y simplemente, el Consejo de administración que rige los intereses colectivos de la clase burguesa”.
“Enterró la dignidad personal bajo el dinero y redujo (...) a una única libertad: la libertad ilimitada de comerciar. Sustituyó, para decirlo de una vez, un régimen de explotación, velado por los cendales de las ilusiones políticas y religiosas, por un régimen franco, descarado, directo, escueto, de explotación”.
“Convirtió en sus servidores asalariados al médico, al jurista, al poeta, al sacerdote, al hombre de ciencia”.
“La burguesía desgarró los velos emotivos y sentimentales que envolvían la familia...”
“...el hombre se ve constreñido, por la fuerza de las cosas, a contemplar con mirada fría su vida y sus relaciones con los demás”.
Siguiendo su crítica a la gran burguesía, que en su tiempo de alguna forma ya manifestaba la fase imperialista y oligárquica del capitalismo: “Aglomera la población, centraliza los medios de producción y concentra en manos de unos cuantos la propiedad”.
El Manifiesto no caducó, los que caducamos fuimos los que no supimos aplicar aquel método de análisis materialista y dialéctico, de hecho, verlo como un dogma de fe desde cierta interpretación mecanicista o determinismo histórico, en vez de como lo que es, un método en permanente autocrítica y desarrollo que posibilita su actualización para poder analizar de forma objetiva la realidad política en toda su dimensión, incluida la tecnológica productiva y sobre todo su implicación en la manipulación mediática y forma de vida que desde ella nos es impuesta. Una guía para la acción con la que poder modificar el medio dominante adverso y caótico.
Es evidente, que, por las citas que se reproducen a continuación parecieran trasnochadas, al compararlas con el actual momento histórico, lo que evidencia que se ha realizado una interpretación antidialéctica, el marxismo ha sido interpretado de forma mecanicista, determinista o dogmática, lo que a muchos finalmente les indujo a aceptar que es el fin de las ideologías y que dado el actual momento de desarrollo material, político e ideológico, el marxismo para nada sirve.
“Las armas con que la burguesía derribó al feudalismo se vuelven ahora contra ella.
Y la burguesía no sólo forja las armas que han de darle la muerte, sino que, además, pone en pie a los hombres llamados a manejarlas: estos hombres son los obreros, los proletarios.
En la misma proporción en que se desarrolla la burguesía, es decir, el capital, desarrollase también el proletariado, esa clase obrera moderna que sólo puede vivir encontrando trabajo y que sólo encuentra trabajo en la medida en que éste alimenta a incremento el capital. El obrero, obligado a venderse a trozos, es una mercancía como otra cualquiera, sujeta, por tanto, a todos los cambios y modalidades de la concurrencia, a todas las fluctuaciones del mercado”.
Muchos “marxistas” economicistas justifican su reformismo y el socialismo chino, diciendo que son otros tiempos.
De alguna expresión de aquella época, hacen un falso icono de la palabra, como sobre los proletarios llamados a ser protagonistas del proceso revolucionario consideran que ya no lo son. La inseguridad y explotación que entonces provocaba el naciente capitalismo hacia protagonistas del proceso revolucionario a los proletarios, hoy esa inseguridad la sufrimos todos, no solo los trabajadores manuales, todos somos proletarios en un sentido más amplio de la palabra: “Convirtió en sus servidores asalariados al médico, al jurista, al poeta, al sacerdote, al hombre de ciencia”. Hoy los grandes profesionales, lo vemos continuamente son degradados: Hospital Severo Ochoa, (desprestigiar la sanidad pública para privatizarla). Cierres y patitas a la calle de trabajadores y técnicos en los países del llamado primer mundo, por deslocalización de grandes empresas que son trasladadas a países con menores costes laborales.
El acicate, siempre en tensión de los partidos obreros del mundo, es evidente que no se da, sobre todo en los países del llamado mundo desarrollado, a pesar de las fragante burradas que el imperialismo comete y que como vemos amenaza todo signo de vida en el planeta. Marx murió hace muchos años, no podemos culpabilizarle por no darnos desde su cielo los “salmos salvadores”. Todos de alguna forma estamos condicionados por el gran poder tecnológico mediático en manos de la oligarquía. El intelectual marxista no sabe cómo ligarse organizativamente a las grandes masas explotadas, no sabe como llegar al intelectual trabajador que somos todos los que dependemos de un salarario, para entre todos constituir el intelectual colectivo que dijera Gramsci. Ese acicate comunista no existe porque hoy día se necesita del acicate intelectual marxista con conocimiento y actualización de teorías que creemos conocer pero que no las hemos desarrollado en aspectos básicos, como es la materialidad del pensamiento como parte material del conjunto del cuerpo material, en íntima relación con los demás seres sociales y el conjunto del mundo material que es la naturaleza. Desarrollar este concepto del Manifiesto, que de alguna forma puede dar a una falsa interpretación que separa las ideas y el espíritu del cuerpo. “La historia de las ideas es una prueba palmaria de cómo cambia y se transforma la producción espiritual con la material. Las ideas imperantes en una época han sido siempre las ideas propias de la clase imperante”. Como decía Lenin todo lo que existe es materia, independientemente de nuestra comprensión. Las ideas imperantes existen y se manifiestan de diferente forma en cada momento histórico, son la manifestación material de ese momento. Podemos modificar el medio de forma positiva, si la base en que se desarrolla la acción es objetivamente materialista dialéctica, se corresponde con la realidad, y podemos destruirlo, por activa y por pasiva cuando se imponen las falsas ideas capitalistas e idealistas en el sentido filosófico.
Hoy existe cierto acicate y compromiso organizativo partidario desde la concepción burguesa de los partidos. Cualquiera puede pertenecer a un partido comunista, aunque no tenga pajolera idea de lo que son aspectos básicos del marxismo: el papel del partido, el papel de las masas explotadas como protagonistas del proceso liberador y cómo ligarse a ellas, sobre la función histórica de los conceptos Estado y Democracia en la fase imperialista del capitalismo, cómo se articula la lucha institucional impuesta por la burguesía con la lucha alternativa desde abajo, cómo entender que la lucha, su forma de organización en su desarrollo se constituye en la nueva forma alternativa de poder una vez triunfante la revolución socialista. Cómo se produce la unidad dialéctica del ser social y creativo que somos todos los humanos, produciendo y actuando políticamente al mismo tiempo, de forma natural permanentemente, desde los lugares donde el ser humano produce y convive con los seres de su misma condición en el capitalismo y sobre todo en la sociedad socialista, con una estructura de poder que impida dar pasos atrás, como los que se dieron e hicieron retornar al capitalismo durante el llamado socialismo real, y las que Fidel dijo sobre la amenaza interior que amenaza la revolución cubana. Pasos firmes y objetivos que se correspondan con la nueva realidad tecnológico-productiva que consolide el avance hacia la sociedad comunista liberados del falso y estúpido consumismo.
“Las proposiciones teóricas de los comunistas no descansan ni mucho menos en las ideas, en los principios forjados o descubiertos por ningún redentor de la humanidad. Son todas expresión generalizada de las condiciones materiales de una lucha de clases real y vívida, de un movimiento histórico que se está desarrollando a la vista de todos”.
Finalmente en la defensa del Manifiesto, en el intento de inducir a su lectura y debate para los que lo hayan hecho, valgan estas citas del Manifiesto que evidencian su actualidad, cuando en su tiempo la burguesía trataba de estigmatizar a los comunistas, utilizando esos conceptos que coinciden con el enaltecimiento demagógico que la derecha más reaccionaria de nuestro país, en descarada alianza política con la Iglesia, esta realizando sobre la familia, la educación laica y los derechos e igualdad de la mujer.
¡Abolición de la familia! Al hablar de estas intenciones satánicas de los comunistas, hasta los más radicales gritan escándalo.
Pero veamos: ¿en qué se funda la familia actual, la familia burguesa? En el capital, en el lucro privado. Sólo la burguesía tiene una familia, en el pleno sentido de la palabra; y esta familia encuentra su complemento en la carencia forzosa de relaciones familiares de los proletarios y en la pública prostitución.
Es natural que ese tipo de familia burguesa desaparezca al desaparecer su complemento, y que una y otra dejen de existir al dejar de existir el capital, que le sirve de base.
“¿Nos reprocháis acaso que aspiremos a abolir la explotación de los hijos por sus padres? Sí, es cierto, a eso aspiramos.
Pero es, decís, que pretendemos destruir la intimidad de la familia, suplantando la educación doméstica por la social.
¿Acaso vuestra propia educación no está también influida por la sociedad, por las condiciones sociales en que se desarrolla, por la intromisión más o menos directa en ella de la sociedad a través de la escuela, etc.? No son precisamente los comunistas los que inventan esa intromisión de la sociedad en la educación; lo que ellos hacen es modificar el carácter que hoy tiene y sustraer la educación a la influencia de la clase dominante.
Esos tópicos burgueses de la familia y la educación, de la intimidad de las relaciones entre padres e hijos, son tanto más grotescos y descarados cuanto más la gran industria va desgarrando los lazos familiares de los proletarios y convirtiendo a los hijos en simples mercancías y meros instrumentos de trabajo.
¡Pero es que vosotros, los comunistas, nos grita a coro la burguesía entera, pretendéis colectivizar a las mujeres!
El burgués, que no ve en su mujer más que un simple instrumento de producción, al oírnos proclamar la necesidad de que los instrumentos de producción sean explotados colectivamente, no puede por menos de pensar que el régimen colectivo se hará extensivo igualmente a la mujer.
No advierte que de lo que se trata es precisamente de acabar con la situación de la mujer como mero instrumento de producción”.
A pesar de las grandes dificultades ideológicas y organizativas que nos mantienen en la dispersión, confiemos.
Los comunistas no tienen por qué guardar encubiertas sus ideas e intenciones. Abiertamente declaran que sus objetivos sólo pueden alcanzarse derrocando por la violencia todo el orden social existente. Tiemblen, si quieren, las clases gobernantes, ante la perspectiva de una revolución comunista. Los proletarios, con ella, no tienen nada que perder, como no sea sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo entero que ganar.
¡Proletarios de todos los Países, uníos!
El Manifiesto Comunista y la manifestación comunista de hoy | 22-02-2008 - 08:30:45 GMT 1 #
Michael R. Krätke: La actual crisis financiera tiene sus precedentes: el malestar del sistema monetario europeo en 1992/93, el shock mexicano de 1995/96 o el crac de hace una década en los Estados tigres del sudeste asiático. Crisis financieras y monetarias con ramificaciones globales. Quien se tome la molestia de analizar las causas y los efectos de ellas, descubrirá paralelos con los desjarretados mercados financieros de nuestros días.
A mediados de los 90, países del sureste asiático como Tailandia, Malasia, Indonesia o Singapur experimentaron, a diferencia de una economía japonés en estado de tisis, un boom sin precedentes históricos. El volumen de crédito de esos "tigres asiáticos" creció parcialmente entre ocho y diez veces más rápido que su PIB. Una parte en continua expansión de esos créditos fue a parar a la compra de acciones y de propiedades inmobiliarias. No se escatimaron medios –elevadísimos tipos de interés y no menos elevados cursos cambiarios— para atraer capital extranjero.
Afluyó éste en masa, ciertamente, pero no en forma de inversiones directas duraderas, sino en depósitos monetarios a corto plazo, retirables en cualquier momento. Los precios disparados de las acciones y de las propiedades inmobiliarias siguieron calentando el boom crediticio, y los bancos de los países del sureste asiático se endeudaron masivamente con préstamos en dólares y yenes de corta duración, financiando así –en la creencia de que el boom de las acciones y del sector inmobiliario se mantendría— créditos a largo plazo en moneda local. Hasta mediados de 1997, cerca de 390 mil millones de dólares, procedentes sobre todo de bancos japoneses y europeos, fluyeron hacia el sureste asiático. (Los bancos alemanes, también bancos regionales como el WestLB, en cabeza.)
Cuanto más se mantenía el boom, tanto más lábil se tornaba el conjunto. Al final, los Bancos Centrales de los países asiáticos disponían sólo de muy menguadas reservas de divisas extranjeras. Demasiado menguadas, para poder restituir los créditos extranjeros en caso de crisis. Una situación ideal para los especuladores en divisas, que, a diferencia de los Bancos Centrales de los tigres asiáticos, no confiaban en el acoplamiento al dólar de las monedas del sueste asiático.
Primero entró en crisis Tailandia, en marzo de 1997. Los primeros signos de una sobreproducción en las industrias exportadoras del sureste asiático (computadoras y chips para computadoras) eran ya inconfundibles, de modo que cayeron los ingresos exportadores. En esa situación, los especuladores internacionales pasaron al ataque. El 2 de julio de 1997, el baht tailandés se desenganchó del dólar, punto culminante de una serie de intentos inútiles por parte del gobierno de Bangkok para defender la cotización de su moneda frente a los ataques especulativos.
En un abrir y cerrar de ojos, la moneda tailandesa perdió un 20%, lo que desencadenó de inmediato el pánico y consiguiente huida de capitales.
Los créditos a corto plazo concedidos por bancos extranjeros se devolvieron en masa. En menos de seis meses refluyeron más de 100 mil millones de dólares. Simultáneamente, a causa de la devaluación del baht, la deuda exterior de las empresas y los bancos tailandeses se disparó. Ya no podían pagar las obligaciones contraídas en moneda extranjera, y quebraron en serie. Cuando el Banco Nacional tailandés trató de esquivar el colapso con créditos de apoyo, era ya demasiado tarde. Tuvo que pedir ayuda al FMI.
De Tailandia, el virus pasó en agosto de 1997 a Malasia, Singapur, Indonesia y las Filipinas. En los cinco países más afectados, los valores bursátiles se desplomaron en unos pocos días, perdiendo más de un 60%. En el cambio de año 1997/98, 600 mil millones de dólares en capital accionarial habían sido aniquilados. También Taiwán, Corea del Sur y Hongkong, hasta entonces a salvo de ataques especulativos, cayeron en el lodo. Apenas podía sorprender que la caída de los cursos asiáticos llevara a un bajón a escala planetaria. Pero, mientras que el comercio de acciones se recuperó rápidamente en Europa y en América del Norte, Asia se vio duraderamente afectada. Ni Corea del Sur ni el resto de tigres asiáticos lograron evitar ya una grave recesión, porque la burbuja especulativa había estallado, provocando quiebras empresariales y desempleo. El crac significó para los países afectados la expropiación de millones de personas que habían participado en el proceso con medios modestos y que terminaron por perderlo todo.
Tres Estados –Tailandia, Corea del Sur e Indonesia— recibieron la parte del león de las ayudas financieras aportadas por el FMI en concierto con otros proveedores de dinero. Evidentemente, bajo las más severas condiciones. El FMI ordenó tipos elevados de interés, impuestos altos, recortes masivos en el gasto público y ulteriores devaluaciones monetarias. Dadas las circunstancias, la receta no podía sino ser contraproducente. Sin esa cura de caballo, muchos bancos y empresas de los países del sureste asiático habrían podido superar la crisis.
Pero de este modo millones perdieron su empleo, la población se pauperizó, señaladamente las capas medias. Todavía hoy sigue vivo el recuerdo de mujeres de buena sociedad poniendo en almoneda joyas, vestidos y bolsos para contribuir a la supervivencia de sus familias. Sólo Malasia, a pesar graves pérdidas, pudo salir con relativo bien de la crisis, porque rechazó la ayuda y las recetas del FMI. En cambio, en Indonesia el PBI se encogió un 13,7%, en Tailandia un 8% y en Corea del Sur un 5,5%. El sureste asiático perdió masivamente inversiones extranjeras, que se desviaron hacia China y la India.
Del shock de la crisis accionarial no se han recuperado plenamente todavía los tigres asiáticos. El auge de China y de la India se aceleró, así, visiblemente, y la posición de Japón como potencia regional hegemónica se ha visto duraderamente sacudida. El boom de los "mercados emergentes" pasó. Y los inversores europeos y norteamericanos se lanzaron de cabeza a la nueva bonanza: la carrera planetaria en pos de los valores de Internet y tecnológicos entró en 1998/99, en plena resaca de la crisis asiática, en su fase más caliente, que terminaría un poco después al estallar la burbuja especulativa de la New Economy.
¿Hay paralelos con la situación presente? También entonces jugaron unas propiedades inmobiliarias sobrevaloradas un papel capital; también entonces concedieron los bancos créditos por doquier, sin preocuparse demasiado por su calidad. También entonces jugaron los fondos hedge un gran papel, aunque el papel de los derivados financieros no fuera muy destacado. Desde la crisis asiática sabemos que los mercados financieros son cualquier cosa menos "eficientes". Al contrario: el radical desmantelamiento de todos los controles del movimiento de capitales, emprendido también con celo por los países en el umbral del desarrollo, los torna más vulnerables que nunca a los movimientos especulativos de capitales a corto plazo. Desde entonces sabemos de los riesgos que corren las estrategias de desarrollo puramente orientadas a la exportación y sometidas a los créditos del exterior.
Desde 1997/98 resulta, además, claro que la óptica político-financiera convencional encarna en el FMI daña más que ayuda. Para los países de la OCDE, el FMI ha perdido cualquier relevancia. También las economías asiáticas y latinoamericanas –inveteradamente caracterizadas por su obligaciones con el FMI— se ha independizado. Ya en 1998, Singapur, Hongkong y Taiwán, gracias a una acumulación masiva de reservas de divisas, estaban en situación, cuando menos, de defender el curso cambiario de sus monedas. Diez años después, China, que se ha beneficiado de la crisis asiática como nación exportadora y atractora de capitales, dispone de la mayor reserva de divisas del mundo, cosa que, huelga decirlo, no está exenta de riesgos con un dólar en proceso de debilitación. Que los países asiáticos en el umbral del desarrollo se hayan esforzado en desacoplarse de la moneda estadounidense, es una consecuencia del shock de 1997/98.
A nadie se le ocurre en la presente crisis pedir auxilio al FMI o al Banco Mundial, pues ambos están plenamente ocupados consigo mismos (vale decir: con sus propias miserias financieras). Y esa es una consecuencia tardía de la crisis asiática, así como de las lecciones que de ella sacaron los Estados afectados.
De la crisis asiática a la crisis financiera en EEUU
Wall Street en la resaca
28 octubre 1997. – los cursos se desploman en las bolsas asiáticas. Cae Wall Street en la resaca del crac, y tiene que encajar una pérdida del 13%. El DAX alem´án registra ese día una caída del 8%.
Bancarrotas en Rusia
21 agosto 1998. – en Rusia se declaran insolventes varios bancos, y el DAX registra en 24 horas una caída del 5,4%.
Terror y pánico
11/12 septiembre 2001. – tras los ataques a Nueva York y Washington, el pánico se apodera de los mercados financieros mundiales, porque Wall Street suspende por completo sus sesiones. Eso le cuesta al DAX alemán un 8,5%. En el conjunto del planeta, los cursos ceden más de un 11%.
Respuesta militar
14/15 septiembre 2001. – puesto que EEUU pone vigoroso énfasis en una respuesta militar al 11 de septiembre, las bolsas entran otra vez en tremolina. El DAX alemán cede otro 6%.
La guerra de Irán aniquila los valores bursátiles
24/ 25 marzo 2003.- la incipiente invasión de Irak por EEUU comienza afectando gravemente a los mercados financieros. Hay ventas de acciones dicatadas por el pánico. El DAX alemán cae cerca de un 6,1%.
Lunes negro
21 enero 2008 – la crisis del mercado hipotecario en EEUU, que estalló en julio de 2007, ha terminado por infectar al mercadeo financiero mundial. Estimuladas por una recesión norteamericana en ciernes, se desploman las bolsas por doquier (el DAX alemán, en un 7,2%).
Michael Krätke, miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO, estudió economía y ciencia política en Berlín y en París. Actualmente es profesor de ciencia política y de economía en varias universidades alemanas y en el extranjero, desde 1981 principalmente en Amsterdam. Coeditor de la revista alemana SPW (Revista de política socialista y economía) y de la nueva edición crítica de las Obras Completas de Marx y Engels (Marx-Engels Gesamtausgabe, nueva MEGA). Investigador asociado al Instituto Internacional de Historia Social en Amsterdam. Autor de numerosos libros sobre economía política internacional.
Una mirada hacia atrás con ira: antecedentes de la actual crisis financiera | 24-02-2008 - 08:26:18 GMT 1 #
José Carlos García Fajardo: Se descubren más redes de blanqueo de dinero del crimen. Droga, prostitución, armas, evasión fiscal, todo envuelto en una trama en la que aparecen cerca de tres mil compañías en “paraísos fiscales”.
El último escándalo ocurre en Alemania, donde se descubrió un fraude fiscal de miles de millones de euros evadidos a cuentas secretas en el principado de Liechtenstein (35.000 habitantes en 116 Km. cuadrados).
La canciller Merkel y los representantes políticos, medios de comunicación y la sociedad civil manifestaron su escándalo por la sistemática evasión y la facilidad con que lo hacían. La reacción ha sido más dura después de que el Príncipe Alois de Liechtenstein acusase a Alemania de atacar la soberanía del Principado, que sólo vive de ese negocio criminal.
Directivos de importantes compañías se sirven de esa sentina de la economía para obtener buenos dividendos y evadir el fisco de sus países. Fueron descubiertos gracias a la cooperación de un empleado de la banca mediante el pago de cinco millones de euros, ya que amenazaba con venderse a otros postores. Como si nadie supiese hasta ahora cómo y en dónde funcionan esos criminales de cuello blanco. Por no pagar una hipoteca te pueden embargar y hasta llevar a la cárcel. Por defraudar más de seis billones (con b, no miles de millones) de euros al año te ponen alfombra roja.
Si las sociedades democráticas no se protegen contra esta práctica, las mafias acabarán con ellas. De ahí la importancia de medidas para perseguir a los países que permiten estas redes y castigar a individuos que por su cargo ejercen más responsabilidad: jueces, funcionarios, abogados, policías y entidades financieras.
El actual sistema económico neoliberal, que favorece la total libertad de movimientos de los capitales y camina hacia una política de menos impuestos, menos servicios públicos y menos Estado, ha desencadenado un movimiento sin control, por todo el planeta, de una gran masa financiera que elude toda contribución social y sólo persigue sus ilimitados beneficios.
Dinero procedente de fortunas privadas, empresas, multinacionales, del narcotráfico, terrorismo, armas, encuentra refugio en los territorios donde no hacen incómodas preguntas, es decir, en los llamados paraísos fiscales.
La cifra de negocios del dinero procedente sólo de las organizaciones criminales, el producto criminal bruto, no es inferior al billón de euros anuales. Casi el 18% del comercio mundial. Este dinero criminal busca su refugio en los paraísos fiscales que, además de Bahamas, Jamaica, Panamá etc., existen en Europa: Isla de Man, Isla de Jersey, Principado de Andorra, Gibraltar, Luxemburgo, Liechtenstein, Mónaco, San Marino, Malta y Chipre.
Se estima que la cantidad de dinero depositada en los paraísos fiscales asciende a más de seis billones de dólares y que en ellos hay registradas más cerca de tres millones de sociedades-tapadera, que favorecen la corrupción de grandes empresas que se sirven de ellas para ocultar su contabilidad y balances.
Personalidades de prestigio han sugerido unas medidas para acabar con los paraísos fiscales: a) Armonizar legislaciones nacionales en materia de delincuencia financiera mediante la adopción de medidas preventivas, como el registro y el seguimiento de la delincuencia financiera, el control público europeo de las cámaras de compensación, la prohibición a los bancos de aceptar fondos provenientes de paraísos fiscales y de abrir filiales off-shore; b) Creación de una fiscalía euro en materia de justicia y fraude fiscal; c) Levantamiento del secreto bancario bajo pena de sanción a los Estados no cooperantes; d) Transparencia obligatoria para las empresas en sus actividades, filiales y capitales invertidos en países de riesgo.
De esta forma conseguiríamos dar un paso en la lucha contra la corrupción, los sobornos, el fraude fiscal y otros delitos de corbata y luchamos por levantar un sistema que no se olvide de la necesaria solidaridad para que la distribución de la riqueza mundial no sea tan injusta.
Liechtenstein es uno de los paraísos fiscales que sirven de cloaca a la banca suiza, que no dejará de actuar de forma contundente y silenciosa. Deportistas de élite, miembros de familias reinantes y de la jet society, junto con los más sórdidos negociantes, blanquean dinero procedente del narcotráfico, de la venta de armas y del crimen organizado. Disponen allí de increíbles facilidades fiscales.
Pero todos callan porque desde allí se realizan operaciones fraudulentas relacionadas con la caída de gobiernos, la compra de políticos venales y el infernal tráfico de armas, que ningún país democrático permitiría. Las instituciones supranacionales y las de la Unión Europea tendrían que acabar con esta lacra.
José Carlos García Fajardo es profesor Emérito de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), Director del CCS.
Escándalo por la evasión de miles de millones a los paraísos fiscales | 24-02-2008 - 08:29:10 GMT 1 #
Los datos económicos más recientes apuntan a una "desaceleración algo más pronunciada" de la economía española al inicio de 2008, en un entorno en el que se están "intensificando las tensiones" en los mercados financieros internacionales, según indica el Banco de España en su último boletín económico.
En un anexo, la institución ha vuelto a defender, como hiciera hace apenas una semana, la solvencia de las cajas y bancos españoles (¿se imaginan que dijeran lo contrario?), pero cada uno de los parámetros analizados son bastante peores de lo esperado.
En su análisis, la institución financiera hace referencia al empeoramiento de indicadores como el consumo privado, la confianza de los consumidores, que se encuentra en su nivel más bajo desde 1994, las matriculaciones de automóviles, la construcción o la inversión en bienes de equipo.
Respecto al empleo destaca el menor dinamismo detectado en el comienzo de este año, tendencia que continúa con la iniciada a finales de 2007, así como la moderación en el crecimiento del número de afiliados a la Seguridad Social.
Sobre el componente más dinámico de la demanda, la inversión en bienes de equipo, la entidad advierte que también "podría" estar moderándose aunque, en opinión de los empresarios, su evolución favorable a medio y largo plazo "continuará impulsando el proceso de inversión, aunque en menor medida que en años anteriores" dada la menor capacidad de crédito.
Sobre otro de los pilares del crecimiento español de los últimos años, la construcción, la institución que dirige Miguel Ángel Fernández Ordóñez destaca que el indicador de confianza de éste sector permanece estable a pesar de la caída en los visados, empleo y consumo de cemento, mientras que el correspondiente a los servicios se encuentra en mínimos
la crisis va en serio | 29-02-2008 - 09:28:24 GMT 1 #
Dos días antes de celebrarse una charla con el economista mexicano Braulio Moro con el tema " El expansionismo y el expolio del BBVA en Latinoamérica-El caso de México " organizada por la Plataforma "BVVA Hiltzaile-BBVA Mata", la dirección del Centro Cívico perteneciente al Ayuntamiento de Bilbao anunció que denega la sala concedida por considerar que el lema de la campaña genérica (ni siquiera el de la charla) era insultante para el BBVA. La charla se celebrará a pocos metros, en la Ekoetxea.
Consideramos esta decisión como un acto gravísimo de censura y un ataque a la libertad de expresión, reunión y organización.
Ante este hecho, a parte de denunciar tan autoritaria medida, sólo nos queda reafirmarnos en la idea y en el lema que fue aceptado por los grupos que conforman esta plataforma como el que mejor recoge el papel desempeñado por el BBVA en negocios e inversiones relacionadas con armamento, energía. Como esta Plataforma ha podido documentarse con todo tipo de detalle y como lo hemos dado a conocer en distintas ocasiones, el BBVA ha invertido e invierte exitosamente en armamento y tecnología militar a través de empresas que exportan sus productos a los gobiernos o lugares de conflicto. Entre esas armas se encuentran las bombas de racimo que tantas muertes y mutilaciones de civiles causan en numerosos conflictos y que en tantas ocasiones se ha exigido su prohibición. Hoy en día la producción armamentística es uno de los negocios más prósperos que, sin embargo, depende en gran medida del apoyo de entidades financieras como el BBVA y otras para producir cada vez más y mejores armas. El que produce, financia y se enriquece de la muerte es un asesino.
Pero es que además, el BBVA, también ha financiado el expolio energético de multinacionales como Repsol-YPF, Iberdrola o Petrobás en diferentes países de América Latina. Construcción de gaseoductos que destrozan parques naturales en Ecuador o Bolivia, extracciones ilegales en plena selva amazónica, compras fraudulentas de empresas públicas o vinculaciones con grupos paramilitares en Colombia que "despejan" las zonas para la extracción de gas o petróleo son sólo algunas de las estrategias asesinas utilizadas por quienes dirigen estas exitosas empresas españolas que tampoco lo hubieran logrado con una buena financiación.
Salta a la vista el empeoramiento de las condiciones de vida en muchos países de América Latina. A su vez las empresas españolas que allí invirtieron se han convertido en grandes multinacionales obteniendo unos beneficios espectaculares. Mientras millones de personas sufren la pobreza más extrema que genera la muerte por malnutrición y enfermedades curables e incurables, bancos como el BBVA y otras multinacionales españolas siguen engordando sus bolsillos y empobreciendo aún más a aquellos países. Se enriquecen con el expolio de recursos naturales, con la falsa "deuda externa" (contribuyendo a ampliarla), con la mano de obra de barata y con lo barato que sale producir con altos grados de contaminación en algunos de aquellos países. El BBVA obtiene la mitad de sus beneficios totales de éstos países.
Por eso insistimos en llamar a las cosas por su nombre y nos reafirmamos en la denuncia que da nombre a nuestra campaña: "BBVA Hiltzaile/ BBVA Mata".
No sabemos muy bien quien ha ordenado este acto de censura. Puede que la propia dirección del centro, puede que desde altas instancias del gobierno municipal que considera inaceptable que se critique al abanderado económico (aunque ya sólo sea simbólicamente) de la ciudad de Bilbao. También puede ser que el BBVA haya movido sus hilos de poder (una llamadita aquí otra a allá...) para invisibilizar y acallar las opiniones críticas. Sea como fuere este gravísimo hecho demuestra algo aún más terrible como es el miedo y servilismo que en este sistema tienen las instituciones públicas (supuestas depositarias de la voluntad popular) hacia las privadas.
Pero si se piensan que con eso nos van a callar lo tienen claro!! La plataforma que aglutina cada vez más grupos y personas con la intención de denunciar la cara oculta de estas multinacionales seguirá desenmascarando sus abusos y crímenes por muy lejos que lo cometan. Porque sabemos de las consecuencias desastrosas para las personas y para el planeta que generan sus actuaciones y porque sabemos que sus campañas de Responsabilidad Social Corporativa (con ayudas a ONGDs y "proyectos solidarios") sirven precisamente para ocultar su cara más oculta, no nos van hacer callar, ni ellos ni los políticos o gobiernos que compren. También sabemos del control que ejercen sobre grandes grupos de comunicación como Vocento que controla El Correo, El Diario Vasco, Telecinco entre otros medios, y que por eso no harán noticia de todo esto, aunque se les envié toda la información, como ya se ha hecho.
Pero el 14 de marzo, día en que el BBVA celebrará en Bilbao su junta de accionistas nos tendrán delante como piedra en el zapato que nunca deja de molestar, porque la fuerza de la verdad es mucho más atronadora que la mentira por mucho que se vista de traje y se rodee de policías.
Ekologistak Martxan, Kakitzat, Komite Internazionalistak, KEM-MOC, Pakea eta Duintasuna, STEE-EILAS,Kakitzat, LKN/CGT.
BBVA Hiltzaile/ BBVA Mata | 04-03-2008 - 12:12:44 GMT 1 #
En la mañana del 14 de marzo, entre las protestas realizadas con motivo de la junta de accionistas del BBVA en Bilbao, activistas de la plataforma “BBVA mata” se han encaramado en la grúa La Carola, situada junto al Palacio de Euskalduna de Bilbao y han descolgado una pancarta en la que se podía leer “BBVA mata” en distintos idiomas.
Posteriormente, en la puerta del Palacio de Euskalduna de Bilbao por donde se estaba entrando para acudir a la Junta de Accionistas, varios activistas disfrazados de ejecutivos del BBVA se han arrojado encima pintura roja simulando la sangre que el BBVA derrama indiscriminadamente en el mundo. Junto a esta acción noviolenta había una concentración de protestas con varias decenas de personas.
En el interior del palacio, miembros de la campaña "BBVA sin Armas" han tomado la palabra como "accionistas minoritarios" denunciando la inversión del BBVA en el complejo industrial militar que fomenta las guerras y provoca cada año decenas de miles de víctimas de civiles en el mundo.
El informe “Inversiones explosivas. Instituciones financieras y municiones clúster”, elaborado por Christophe Scheire, de la organización belga Netwerk Vlaanderen, hace patentes los vínculos entre las entidades financieras y las empresas productoras de armas que fabrican municiones clúster. Estas municiones son armas que producen un daño indiscriminado, puesto que no pueden distinguir entre personas combatientes y civiles. Cuando estallan, provocan numerosas víctimas civiles. Cuando fallan (el 10-30% de las veces), tienen un efecto similar a las minas antipersona. Pese a que actualmente existen varias iniciativas internacionales que piden su prohibición (como la liderada por el gobierno noruego), algunas entidades financieras continúan promoviendo la fabricación de estas armas.
BBVA: Inversiones explosivas. Instituciones financieras y municiones | 16-03-2008 - 10:10:53 GMT 1 #
El gobierno de Estados Unidos, que hasta hace poco tiempo afirmaba que no salvaría a bancos imprudentes, se vio obligado este viernes a salir al rescate de Bear Stearns, luego de que la firma admitió que su liquidez “se había deteriorado significativamente”, un reconocimiento que avivó el temor de una crisis profunda del sistema financiero en aquel país y provocó la caída en el precio de las acciones en las principales plazas del mundo.
La decisión de la Reserva Federal (Fed) estadunidense de acudir al rescate de Bear Stearns, el quinto mayor banco de inversión de Estados Unidos, marcó un hito en el desarrollo de los acontecimientos que en los últimos meses ha colocado a la principal economía del mundo a las puertas de una recesión.
Un alto responsable de la Fed citado por la cadena de información financiera CNBC aseguró que es preciso remontarse a los años 30 del siglo pasado, en plena recesión, y luego a los años 60 para encontrar antecedentes de una operación de salvamento bancario conducido directamente por el banco central, reportó la Afp. Hace 10 años, el fondo especulativo Long Term Capital fue rescatado por grandes bancos privados, a petición de la administración estadounidense.
En los más altos niveles del gobierno de Estados Unidos se ha justificado la distorsión de los principios liberales por los riesgos que amenazan al conjunto del sistema financiero del país, debilitado por el aumento de la morosidad en los créditos hipotecarios concedidos sin debidas garantías de pago.
“Hoy se han decidido nuevas acciones para amortiguar las perturbaciones de nuestros mercados financieros”, declaró el presidente George W.Bush, en un discurso pronunciado en Nueva York mientras en las bolsas el precio de las acciones iba a la baja. “La situación evoluciona rápidamente”, añadió Bush. “Estamos pasando por un momento difícil”, declaró.
Bear Stearns es uno de los cinco grandes bancos de inversión de Wall Street y una eventual quiebra, riesgo que se hizo patente este viernes ante la falta de recursos para atender los pedidos de retiro de fondos de sus clientes, acarrearía un efecto de dominó.
“Es obvio que el aumento de los casos de insolvencia y de embargos de viviendas es un desafío importante para numerosos consumidores y para muchos barrios”, dijo el presidente de la Fed, Ben Bernanke. “La Reserva Federal está firmemente dispuesta a emplear toda su autoridad, sus conocimientos y recursos para aliviar la intranquilidad”, añadió.
Los crecientes problemas que enfrenta Bear Stearns representa “un nuevo desafío” para las autoridades y los mercados financieros, declaró Henry Paulso, secretario estadunidense del Tesoro.
El anuncio de Bear Stearns de que enfrentaba problemas de insolvencia que lo obligaban a recurrir a la Reserva Federal y al JP Morgan Chase por fondos de emergencia intensificaron los temores de una crisis global de crédito, reportó Reuters. Los títulos de Bear Stearns, compañía que se especializa en finanzas hipotecarias e intermediación y que fue uno de los primeros en admitir que tenía problemas por préstamos hipotecarios, perdieron este viernes 47 por ciento de su valor y se desplomaron de 54.2 a 27 dólares por acción, el nivel más bajo en una década.
El financiamiento de urgencia obtenido por Bear Stearns, cuyo monto no fue revelado –en interpretación de algunos analistas para no aumentar la preocupación sobre la debilidad del sistema financiero– serán aportados directamente por la Reserva Federal al banco JP Morgan, que los prestará a Bear Stearns. El suministro se hará en un plazo de 28 días.
Los crecientes problemas del sistema financiero estadunidense aumentaron la percepción de que esa economía se encamina a una recesión, lo que se reflejó este viernes en los índices bursátiles. El indicador Dow Jones, retrocedió 1.6 por ciento, para situarse en 11 mil 951 puntos. El índice Standard and Poor’s 500, más representativo, retrocedió 2.08 por ciento, a un nivel de mil 288 puntos.
En Londres, la bolsa retrocedió 1.07 por ciento; la de París cayó 1.07 y la de Francfort, 0.92 por ciento.
La onza de oro, a nuevo récord: mil 7.40 dólares
En Londres, la onza de oro registró un nuevo récord a mil 007.40 dólares la onza este viernes, al día siguiente de haber franqueado el umbral de los mil dólares por primera vez en la historia debido a una nueva caída del dólar, que se hundió a 1.56 por euro.
El metal amarillo se beneficia a la vez del alza de los precios del petróleo y del derrumbe del dólar. El oro ha ganado cerca de 20 por ciento en 2008 y 32 por ciento en 2007.
Cuando el dólar se hunde, el oro y otras materias primas cotizadas en el billete verde suben, ya que se tornan más baratas para los inversionistas que disponen de divisas más fuertes. El alza del crudo, que alcanzó los 111 dólares el barril en Nueva York, un récord histórico, alimenta asimismo los temores inflacionarios y conduce a los inversionistas a comprar oro, colocación tradicional contra el alza de precios.
Bear Stearns
Bear Stearns | 16-03-2008 - 10:16:51 GMT 1 #
Ignacio Ramonet (Pontevedra, 1943) es una voz visible del movimiento altermundialista, que lucha pacíficamente por hacer que otro mundo sea posible. Profesor en la Sorbona, director de 'Le monde diplomatique' y miembro de Attac, asociación que propone grabar las transacciones financieras con la Tasa Tobin, estuvo en el II Seminario Atlántico de Pensamiento, organizado por La Caja.
En el II Seminario Atlántico de Pensamiento el periodista Antonio González planteó su intervención bajo el epígrafe Qué soluciones para un mundo desigual. Una pregunta con respuesta compleja...
- No tenemos soluciones mágicas, porque el mundo está bien complicado, sobre todo en este momento en el que, probablemente, estemos entrando en una crisis de nuevo tipo, la crisis financiera. Cada día crece la desconfianza sobre el sistema financiero, que es el alfa y el omega de todo. Lo que llamamos globalización es en realidad un mecanismo financiero, tiene consecuencias en sectores industriales y en la vida cotidiana, pero globalmente es un mecanismo financiero, que está dando muestras de estar averiado. Esto confirma las críticas que venimos haciendo desde el movimiento altermundialista sobre el carácter irracional del sistema financiero. En algún momento algo va a terminar por quebrar, con las consecuencias que esto puede traer. Ya lo estamos viendo, por ejemplo, en España, con la crisis del ladrillo, que, directamente, está ligada a este asunto. Hemos pasado de un sistema en el que había mucho capital, en el que prácticamente se regalaba a tasas de interés muy reducidas, en el que los bancos incitaban a comprar y endeudarse, a una situación en la que no hay crédito y no se presta a nadie. Eso para las familias es grave, pero sobre todo, lo es para las empresas, que no pueden invertir y tienen que vender. Hay grandes grupos que están endeudados, porque todas estas fusiones se han hecho a base de endeudamiento y que ahora no se puede pagar. En este momento no sabemos cuáles son los sectores bancarios que van a estar en dificultad. Pasamos desde los bancos a los seguros y, ahora, a los fondos, que antes eran garantías y empiezan a estar en crisis. Esto demuestra que la crítica que se hacía sobre la globalización, que no se puede apostar todo por el movimiento financiero, sigue estando fundamentada. En este punto, además, hay que plantearse quién asume el crecimiento. Estados Unidos que es la locomotora de la economía mundial va a disminuir su velocidad o a entrar en recesión y el problema es quién asume el papel de locomotora. Europa muy poco, porque también va a decrecer.
- Como no sean los chinos.
- Sí, toda la esperanza está ahora en que China, India, Corea del Sur asuman esta función. El problema es que con la globalización todas las economías están interrelacionadas. Si Estados Unidos deja de importar productos chinos, su economía también va a sufrir. Por eso, creo que hoy más que nunca se necesita repensar en el modelo económico que hemos establecido. Nosotros habíamos propuesto toda una serie de soluciones. La más conocida de ellas es la Tasa Tobin, y hoy vemos que es algo necesario, indispensable, a pesar de que hay movimientos de crecimiento, por ejemplo, en América Latina o África, donde la situación no es tan desesperada como hace quince años, gracias al valor de las materias primas. Hoy, las materias primas, el cobre, el manganeso, el níquel tienen mucho valor, por eso países como Chile, como Perú, como algunos países africanos están en una fase de desarrollo, aunque con más o menos justicia distributiva. Hay países que han hecho de la justicia distributiva una prioridad, como Venezuela, Bolivia o Ecuador, que son muy criticados porque intentan plantear el problema de la soberanía económica. Más allá de eso, hemos visto cómo se han recuperado Argentina, Brasil, Rusia... Y los han hecho con base en la exportación de su sector primario, no con base en la especulación. Precisamente, la Tasa Tobin sigue siendo una prioridad porque permite reducir la especulación financiera. Muchos operadores financieros usaban herramientas de las que desconocían su traducción en la economía real y han dado créditos a familias que no eran solventes. Luego estos créditos, como eran muy peligrosos, empezaron a venderse en forma de títulos de deuda, que se han lanzado al mercado como un virus. Se estima que el volumen de estos créditos basura era de 200.000 millones de dólares, pero ahora se piensa que ha sido de entre 500.000 y 600.000 millones de dólares. De ahí que algo como la Tasa, en su filosofía de reducir la especulación, sea una herramienta necesaria.
- En su artículo Nuevo capitalismo habla de que la ética del sistema se ha perdido totalmente, habla de los 'fondos buitre', de una vuelta de tuerca a la globalización. ¿Estas empresas que concentran y compran otras empresas para luego desmembrarlas y venderlas serán las nuevas dueñas del mundo?
- Es posible. Estos fondos buitres son la punta de lanza de la globalización tal como lo conocemos en su inmoralidad. Son fondos que se constituyen en base de créditos de los bancos. Nadie arriesga nada. Se piden fondos a los bancos por un periodo limitado, se compran empresas, se dividen en fragmentos, se venden los fragmentos poco rentables, con eso se paga el capital prestado, se conservan los sectores rentables, que se gestionan mediante un sistema de explotación de los trabajadores, se hacen más rentables y cuando lo son, al cabo de tres o cuatro años, se venden por el doble de lo que costaron. Las víctimas son los trabajadores, porque eso significa una reducción drástica de las plantillas, y la producción de cien unidades con la mitad de trabajadores que antes. Evidentemente hay una inmoralidad flagrante. Un sistema que funciona así, al cabo de un tiempo, no se sostendrá. Esta crisis, en cierta medida, es salubre, porque significa que el cuerpo económico general ya no puede soportar tanto virus.
- ¿En qué medida el movimiento altermundialista puede poner cordura real a todo esto?
- El juicio que dice que el capitalismo tiene recursos para sobrepasar cualquier crisis es cierto. Tiene una capacidad de adaptación y una energía regenerativa muy espectacular. Eso nos debe llevar a cierta prudencia. Por eso, en el movimiento altermundialista nadie dice que vamos a asfixiar el capitalismo en seis meses. Eso se podía soñar en el siglo XIX, cuando era un capitalismo industrial relativamente sencillo y los patrones estaban identificados. Hoy no hay identificación, es un sistema. Pero no hay duda de que este movimiento ha hecho tomar conciencia de los peligros. Ha demostrado que el capitalismo no es algo tan abstracto que no se pueda entender. En este momento la gente se está despertando y el movimiento ha contribuido a esto. Nunca ha sido tan pertinente la crítica altermundialista como en este momento. Sabemos que aún no existen los elementos que permitirían construir un nuevo sistema más justo, pero sí conocemos los defectos del sistema actual. El movimiento altermundialista ha funcionado constantemente con una doble pulsión, uno de crítica y uno de proposición. No una crítica sistemática, ni tampoco una arrogancia en la proposición. Son pequeñas propuestas que van aportando soluciones. La Tasa Tobin, por ejemplo, no se ha consolidado, pero ha avanzado sistemas de tasas particulares, como la de los billetes de avión, o la que se está planteando sobre el uso de la energía no renovable. Hemos visto ejemplos muy interesantes, como el de la cumbre entre la Unión Europea y África en Lisboa, donde los africanos han dicho que no van a aceptar las leyes de la OMC, aunque sean legales, porque saben que si pasan por esta lógica de reciprocidad total, desaparecerá lo poco que tienen. Eso significaría no unos pocos cayucos, sino centenares de miles de personas migrando al norte. Y esta iniciativa no ha tomado un presidente socialista, sino el de Senegal, un liberal que ha ganado las elecciones dos veces a los socialistas. Pero hay más ejemplos que, incluso, hablan de proteccionismo, una palabra casi obscena para los capitalistas. Bush ha llegado a decir que el Estado va a devolver una parte de los impuestos a la gente. Eso es intervencionismo. Aquí lo hace Zapatero, pero es socialista. En Estados Unidos, además, la Reserva Federal inyecta dinero al sistema, el capitalismo no está funcionando solo, lo hace con participación del Estado. En Inglaterra el Norfolk Bank ha sido nacionalizado, otra palabra obscena. Sólo Evo Morales nacionalizaba y se armó un escándalo.
- ¿Cree que las grandes manifestaciones del 15-F de 2003 significaron un punto de inflexión en la conciencia de la opinión pública?
- Sí, se consiguieron manifestaciones prácticamente en el mundo entero, por primera vez. Eran circunstancias muy especiales, estaba a punto de producirse la invasión de Irak y, como se veía venir, hubo una movilización mundial que se fue dando desde Nueva Zelanda a medida que avanzaba el sol. Se vio por primera vez que el planeta es movilizable. Esto indica que hay una toma de conciencia muy general, muy amplia de esta problemática. Yo diría, no obstante, que eso no se ha capitalizado en torno a un proyecto político que permita que se traduzca en votos. Por ejemplo, en Francia se consiguió en 2006 una mayoría contra el proyecto de Constitución Europea. Era un no heteróclito, porque había una parte de extrema derecha, pero la mayoría se consiguió gracias a un movimiento de izquierda de puesta en crisis del carácter absolutista neoliberal de aquel proyecto. El fenómeno más interesante en cuanto a la capitalización de esta conciencia general lo he visto en Alemania con el partido Die Linke, que está a la izquierda de la socialdemocracia y recoge a gran parte de la izquierda. Es el movimiento que mejor traduce políticamente el sentimiento general del altermundialismo, es decir, la preocupación por los excesos de la globalización, por la ecología y la proyección en términos de solidaridad internacional con el sur.
- No sé si sabe, Attac-Canarias y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria propusieron a los manifestantes del 15-F para el Nobel de la Paz.
- Qué buena idea. Hubiese sido muy bonito, porque aquello fue un movimiento que aún hoy se cita para expresar la capacidad de hacer cosas a nivel mundial.
- ¿En qué momento están los foros sociales mundiales?
- Yo diría que están en un momento de transición, porque, por ejemplo, este año no ha habido un Foro Social Mundial, ha habido un foro múltiple, decenas, miles de reuniones, que han sido muy interesantes, pero mi opinión es que se ha perdido visibilidad mediática y eso es importante. Esto traduce que las contradicciones y los debates en el seno del Foro están llevando a una casi parálisis del funcionamiento. Evidentemente, el Foro funciona como una institución muy democrática. Podríamos decir que hiperdemocrática. Al tener en cuenta todas las observaciones, todas las críticas, todas las reservas, el Foro acaba por estar paralizado, como todo sistema que funciona en modelo de asamblea general permanente. Entonces, el año próximo, a finales de enero de 2009 va a haber un Foro Social Mundial más cerrado, que tendrá lugar en Brasil, en Belem. Hay que aprovechar esa ocasión para centrar más el Foro en una serie de objetivos. Yo había tomado la iniciativa, con otros amigos miembros del Consejo Internacional, en el último Foro de Porto Alegre, donde proponíamos que, a pesar del respeto de cada unidad miembro del movimiento, definiéramos entre todos una decena, luego fueron una docena de temas, que fuesen comunes a todos. Hicimos un manifiesto en este sentido, pero una serie de personas que consideran, a veces, que son propietarias del Foro, esquivaron la problemática. Yo creo que en Belem hay que ir en esa dirección. No se trata de verticalizar un sistema que interesa por su misma riqueza plural, sino de darle una orientación a esa energía, porque si no se dispersa.
- La Tasa Tobin ha sido aprobada en el Parlamento Canario y en otros muchos parlamentos en el mundo. ¿Qué valor le da a eso?
- Tiene valor, porque es una manera de indicar que la Tasa Tobin o una tasa de tipo equivalente, sigue siendo una prioridad. Estoy convencido de que llegará el momento en el que habrá que adoptarla. Es, simplemente, un IVA mundial.
- Tampoco costaría tanto...
- No, no. Además, evitaría muchos excesos. Lo que pasa es que, obviamente, eliminaría los paraísos fiscales, que son nocivos, y que son la salida de los ricos que evaden impuestos. Llevamos tiempo diciendo que eso es un crimen. Se está favoreciendo la evasión fiscal, y eso se traduce en menos recursos del Estado, por consiguiente, menos capacidad para intervenir en el bienestar nacional, en la educación, la salud, la investigación... Por eso, las resistencias son fuertes. Nosotros observamos que muchos gobiernos se dejan ir por la ebriedad electoral y hacen promesas. Por ejemplo, tras el 11-S, el propio Bush dijo que probablemente las organizaciones de Al Qaeda que habían participado al financiamiento de los atentados habían pasado por esos paraísos fiscales. Pues bien, en aquella coyuntura prometió que iba a hacer una encuesta para saber cómo se había financiado Al Qaeda y nunca más se supo de ese proyecto.
- Hace poco estuvo por aquí el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, y miembros de Attac le propusieron llevar de nuevo al Parlamento español la Tasa Tobin, que ha sido rechazada dos veces. El ministro eludió la respuesta. ¿Cree que es el momento de volver a plantearlo?
- Yo creo que sí es el momento, por la crisis. Es el momento incluso de extenderla. La Tasa se aplica a los mercados de cambios, pero podríamos hacer una tasa sobre la especulación de los fondos, por ejemplo.
- En su artículo ¿Adónde va España? no pedía directamente el voto para Zapatero, pero casi...
- Yo creo que en estas elecciones ha habido un fenómeno que se ha traducido en las urnas, de voto útil, de desconfianza al carácter que ha presentado el PP en la última legislatura. Por supuesto es un partido democrático, pero el rostro que ha presentado, el más detestable, el que recuerda a otras épocas, el que se ha traducido claramente con la exclusión de Gallardón, ha creado la atmósfera que ha provocado rechazo en muchos ciudadanos. Ese discurso, que se ha basado en teorías paranoicas como la de la conspiración, no tiene dignidad democrática. La actitud que se ha tenido frente a la necesaria negociación con ETA es completamente irresponsable, irresponsable en este país donde ETA sigue matando. Todos los partidos han tenido la voluntad de negociar. La paz sólo se hace con el adversario. Soñar con una autodestrucción de ETA no es razonable, podemos soñar con que desaparezca sola, pero no se dan las condiciones para que eso suceda. Todo ese cúmulo de radicalidad mediática, política y eclesiástica ha producido una repulsión en el país.
- Y algunos medios echando leña al fuego.
- Sí, hay periódicos en España que no se pueden leer. Algunos artículos, algunos comentaristas de radio, alguna televisión... son espeluznantes. Resucitan el fantasma de las dos Españas. Lamentable.
- ¿Cree realmente que otro mundo es posible?
- Sí, claro. Si muchas personas no creyesen que otro mundo es posible... En América Latina, en particular, hay tantos movimientos que están trabajando... He estado en Brasil hace poco dando conferencias en la Universidad de los Sin Tierra. Son campesinos que tienen su propia Universidad, que han construido con sus manos, físicamente. Allí hay unos 300 estudiantes venidos de 23 países que están siguiendo una serie de cursos para formarse. Cuando uno ve eso, esa especie de utopía realizada, con una energía, una voluntad de trabajar, una seriedad... Te das cuenta de que hay mucha gente que, realmente, está trabajando para que otro mundo, más justo, sea posible.
Repensar el modelo económico | 18-03-2008 - 10:41:11 GMT 1 #
En estos momentos de zozobra es difícil encontrar opiniones diferentes y lúcidas sobre lo que está pasando, cuáles son las causas del agravamiento de la situación -más allá de las que todos conocemos desde que la crisis estalló en verano- y, sobre todo, qué posibles soluciones hay. Una de estas opiniones vino ayer de Simon Ward, el gestor estrella de New Star.
Ward cree que buena parte de la culpa hay que echársela al BCE y, en menor medida, al Banco de Japón, por no actuar de forma coordinada con la Fed. Esta actitud ha provocado el hundimiento del dólar y, finalmente, un agravamiento de la crisis bancaria que se ha llevado por delante a Bear Stearns.
Y es que la falta de coordinación hace que las bajadas de tipos "de pánico" de la Fed hayan sido contraproducentes a la hora de restablecer la estabilidad del mercado. La razón es que han provocado una huida de capital de los activos en dólares justo en el momento en que los bancos norteamericanos se enfrentan a graves dificultades de liquidez.
El hundimiento del sector financiero es... del Banco Central Europeo | 18-03-2008 - 13:55:14 GMT 1 #
Un tono apocalíptico ha invadido los niveles más altos del capital mundial, a medida que el sistema financiero continúa su implosión. Esta implosión no es más que la última crisis financiera que viene a golpear al capitalismo mundial. Las crisis financieras son inevitables desde que el crecimiento capitalista ha sido conducido de forma creciente por burbujas especulativas, como la inmobiliaria en Estados Unidos. Esos vaivenes financieros incontrolados tienen su origen en la divergencia creciente entre la expansiva economía financiera y la estancada economía real. Esta "desconexión" proviene de la persistente tendencia al estancamiento de la economía real debida a sobreproducción o sobrecapacidad. La búsqueda de beneficios es la fuerza motora del capitalismo y, cada vez en mayor medida, sólo pueden obtenerse cuantiosos beneficios gracias a la especulación financiera, en lugar de conseguirlos gracias a la inversión industrial. De todos modos, este es un proceso inestable y volátil, dado que la divergencia entre los indicadores financieros coyunturales como los precios de activos financieros e inmobiliarios y los valores reales sólo puede ampliarse hasta un punto en el que la realidad fuerza una "corrección" de retorno de precios. La explosión de la burbuja inmobiliaria norteamericana es una de tales correcciones, y está conduciendo no sólo a una recesión en los Estados Unidos, sino a una depresión mundial debido a un nivel de integración sin precedentes fogoneado por una globalización dirigida por las corporaciones transnacionales. No será fácil restaurar el dinamismo fomentando otra burbuja especulativa, por ejemplo, recurriendo al "keynesianismo militar".
"Tenemos que pagar por los pecados del pasado". Klaus Schwab, organizador clave de la fiesta de la elite en el forum de Davos.
San Francisco, 17 de febrero de 2008. Precios petroleros por las nubes, un dólar en caída y mercados financieros al borde de la quiebra son los principales ingredientes de un brebaje económico que podría terminar en más que una simple recesión. El dólar cayendo y el precio del petróleo en constante aumento han estado sacudiendo la economía mundial durante algún tiempo, pero es la espectacular implosión de los mercados financieros lo que está conduciendo a la elite financiera a un estado de pánico.
¿Apocalipsis capitalista?
Y el pánico ya está aquí. Así como el signo del pánico fue ostensible con el anuncio por parte del presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, en persona de un fuerte descenso de hasta 1,25 puntos porcentuales de la tasa de interés prime el pasado enero, The Economist también admitió que "no hay duda de que es un momento escalofriante". Las pérdidas procedentes de malos activos vinculados a los préstamos hipotecarios en fallidos a prestatarios de alto riesgo se estiman situadas en torno a los 400 mil millones de dólares. Pero, como ha advertido el Financial Times, "la gran pregunta es qué más hay", en un momento en que al sistema financiero mundial "está muy expuesto a un fracaso catastrófico". Lo que hay de "más" queda plasmado en el hecho de que sólo en las últimas semanas se ha sabido que una serie de bancos coreanos, japoneses y suizos han tenido miles de millones de pérdidas relacionadas con las hipotecas basura. La globalización de las finanzas fue, desde el inicio, la vanguardia del proceso globalizador, y siempre existió la ilusión de pensar que la crisis de las hipotecas basura podría ser confinada a las instituciones financieras estadounidenses, como pensaban algunos analistas.
Algunos de los actores y agitadores principales no parecían presas del pánico, sino resignados a una suerte de apocalipsis. En la reunión anual de las elites mundiales celebrada en Davos el pasado enero, George Soros sonó decididamente necrológico, declarando tan campante que el mundo estaba siendo testigo del "fin de una era". El anfitrión del Foro Económico Mundial habló del capitalismo mientras saboreaba su postre diciendo: "Tenemos que pagar por los pecados del pasado…". "No es que el péndulo se esté ahora inclinando hacia el socialismo marxista", dijo a la prensa, "pero la gente se está preguntando '¿Cuáles son los límites del sistema capitalista?' Creen que el Mercado tal vez no sea siempre el mejor mecanismo para ofrecer soluciones".
Reputaciones arruinadas y políticas fracasadas
Mientras algunos parecen haber perdido los nervios, otros han visto disminuir su estatura debido al colapso financiero.
Como presidente del Consejo de Asesores Económicos del presidente Bush en 2005, Ben Bernake atribuyó el incremento de los precios inmobiliarios a "fundamentos económicos sólidos", no a la actividad especulativa. Siendo esto así, queda una incógnita, y los críticos se preguntan: ¿por qué, como jefe de la Reserva Federal se equivocó en anticipar el colapso del Mercado inmobiliario proveniente de la crisis de las hipotecas basura? De todos modos, su predecesor Alan Greenspan sufrió un golpe más duro, pasando del estatus de icono al de villano a los ojos de algunos. Le atribuyen la culpa de la burbuja por las agresivas rebajas operadas en los tipos de interés prime para sacar a los EEUU de la recesión en 2003, y por mantenerlos en niveles bajos durante un año. Otros dicen que ignoró las advertencias sobre los inescrupulosos y agresivos forjadores de hipotecas que embarcaron a los prestatarios de alto riesgo en acuerdos hipotecarios que nunca podrían enfrentar.
El escrutinio de los antecedentes de Greenspan y el fracaso de las disminuciones de tipos de interés de Bernanke para impulsar los préstamos bancarios han levantado serias dudas sobre la efectividad de la política monetaria para prevenir una recesión que ahora es vista como inevitable. Tampoco lo conseguirá la política fiscal, ni poner dinero en manos de los consumidores, según algunas voces de peso. Los 156 mil millones del paquete de estímulo recientemente aprobados por la Casa Blanca y el Congreso consisten fundamentalmente en retornos fiscales, y el grueso, de acuerdo con Paul Krugman, el columnista del New York Times, irá a parar a quienes en realidad no lo necesitan. La tendencia será entonces ahorrar más que gastar las devoluciones en un período de incertidumbre, frustrando su propósito de estimular la economía. El fantasma que se le aparece ahora a la economía estadounidense es la experiencia japonesa de un crecimiento anual virtualmente nulo y deflación durante los noventa y comienzos de esta década, a pesar de los paquetes de estímulos que siguieron uno tras otro después de que se desinflara la gran burbuja inmobiliaria de Tokio a fines de los 80.
La burbuja inevitable
Aun cuando las acusaciones no han terminado, muchos analistas nos recuerdan que, a pesar de todo, la crisis inmobiliaria debería haber sido anticipada. La única pregunta era cuándo llegaría. Conforme notó en un análisis hace unos cuántos años el economista del Centro de Investigaciones en Política Económica, Dean Baker: "Como la burbuja financiera, la burbuja inmobiliaria explotará. Finalmente, debe hacerlo. Cuando lo haga, la economía atravesará una grave recesión, y decenas de millones de propietarios de casas que jamás imaginaron que los precios de sus viviendas podrían caer, probablemente, se vean en serios apuros".
La crisis de las hipotecas basura no fue un caso de oferta excediendo la demanda. La "demanda", en gran medida, fue creada por una manía especulativa por parte de financieros y agentes inmobiliarios que buscaban generar enormes beneficios a partir de su acceso al dinero extranjero que inundó a los Estados Unidos durante la ultima década. Las elevadas hipotecas fueron enérgicamente vendidas a millones de personas que en condiciones normales no podían afrontarlas, ofreciéndoles tasas de interés "engañosas" que luego serían reajustadas para aumentar el precio de los pagos de los nuevos propietarios. Estos activos fueron entonces "titulizados" [NdT: la operación de securitización, aquí traducida como titulización, consiste en agrupar activos financieros con similares condiciones de plazos, colaterales e intereses, para transformarlos en un solo instrumento financiero con garantía hipotecaria que las entidades colocan en el mercado internacional para hacerse con liquidez y dispersar el riesgo] junto con otros activos en complejos productos financieros derivados denominados "obligaciones de deuda colateralizadas (CDO, por sus siglas en inglés)" por los iniciadores de las hipotecas que trabajan en conjunto con intermediarios de rangos medios que subestimaron el riesgo para poder colocar los nuevos títulos lo más rápido posible en otros bancos e inversores institucionales. El aumento de los tipos de interés desencadenó una oleada de cesación de pagos, y muchos de los inversores y bancos de renombre –incluyendo Merrill Lynch, Citigroup, y Wells Fargo— se encontraron con miles de millones de dólares de activos financieros de mala calidad que habían gozado de luz verde por parte de sus sistemas de evaluación de riesgos.
El fracaso de la autorregulación
La burbuja inmobiliaria no es sino la última de cerca de 100 crisis financieras que se han sucedido una tras otra desde que los controles de capitales de la época de la Depresión comenzaron a ser levantados en la era neoliberal que empezó a comienzos de los 80. Los reclamos que ahora provienen de algunos sectores para frenar el capital especulativo tienen un aire de déjà vu para muchos observadores. En particular, tras la crisis asiática de 1997, se produjo una fuerte exhortación para aumentar los controles al movimiento de capitales en el marco de una "nueva arquitectura financiera mundial". Entre las apelaciones más importantes fiscalizar las transacciones monetarias están la famosa Tasa Tobin, que desaceleraría los movimientos de capital, o la creación de algún tipo de autoridad financiera mundial que, entre otras cosas, regularía las relaciones entre los prestamistas del norte y los países en desarrollo endeudados.
De todos modos, el capital financiero mundial se resistió tenazmente el regreso a la regulación estatal. Nada pasó con la propuesta de la Tasa Tobin. Incluso un relativamente débil "mecanismo de reestructuración de la deuda soberana", semejante al Capítulo Once [N. del T.: capítulo del Código de bancarrotas de EEUU que procura sostener el funcionamiento del negocio, en oposición a otros códigos que regulan su liquidación], para dar algún grado de maniobra a los países en desarrollo con problemas de cumplimiento, fue frenado por el sistema bancario, a pesar de haberlo propuesto Ann Krueger, la conservadora directora norteamericana del FMI. En su lugar, el capital financiero promovió lo que se conoce como proceso de Basilea II, descrito por el economista político Robert Wade como una serie de pasos hacia una estandarización económica que "maximice la libertad [de las firmas financieras globales] en punto a movilidad geográfica y sectorial, a la vez que fije restricciones colectivas a sus estrategias competitivas". El énfasis se puso en la autovigilancia y la autorregulación financieras, apuntando a una mayor transparencia de las operaciones financieras y a nuevos estándares para el capital. A pesar del hecho de que la crisis asiática fue originada por el capital financiero del norte, el proceso de Basilea se centró en hacer que los procesos e instituciones financieras de los países en desarrollo sean más transparentes y estandarizados mediante las líneas de lo que Wade llamó el modelo financiero "angloamericano".
Y aunque no faltaron los reclamos para regular la proliferación de los nuevos y sofisticados instrumentos financieros, como los derivados colocados en el mercado por las instituciones financieras de los países desarrollados, todo quedó en nada. La regulación de los derivados sería dejada en manos de los agentes del mercado que tienen acceso a los sofisticados modelos cuantitativos de "asignación del riesgo" que estaban siendo desarrollados.
Al concentrarse en disciplinar a los países en desarrollo, el proceso de Basilea II consiguió muy poco en relación a la autorregulación de las finanzas mundiales del Norte, a punto tal, que Robert Rubin, de Wall Street y antiguo Secretario del Tesoro bajo la presidencia de Clinton, advirtió en 2003 que "las crisis financieras futuras serán casi seguramente inevitables y podrían ser aún más graves".
Lo mismo que con la asignación de riesgos de derivados como las "obligaciones de deuda colateralizadas CDOs" y los "vehículos de inversiones estructuradas (SIVs)" –la vanguardia de lo que el Financial Times describió como "la vasta y creciente complejidad de las hiperfinanzas"—, el proceso se derrumbó casi completamente con los modelos cuantitativos de riesgo más sofisticados, nulificados por el hecgho de que el riesgo acabó midiéndose conforme a la siguiente regla impuesta por los vendedores de activos financieros: subestimar el riesgo real, y transmitirlo a los pardillos de abajo en la cadena de transacciones financiera. Al final, era difícil distinguir lo que era fraudulento, lo que era un error de criterio, lo que era completamente idiota y lo que andaba fuera de cualquier control. Como lo expuso un informe sobre las conclusiones de una reciente reunión del Foro de Estabilidad Financiera del Grupo de los Siete:
Hay muchas culpas a repartir en el caos financiero: el mercado de las hipotecas basura norteamericanas se caracterizó desde el comienzo por pésimos criterios de suscripción y por "algunas prácticas fraudulentas". Los inversores no actuaron con la debida diligencia cuando compraron activos hipotecarios. Los bancos y otras empresas administraron muy pobremente sus riesgos financieros y fracasaron en revelar al público los peligros de sus hojas de balance. Las empresas de calificación de riesgo hicieron un mal trabajo evaluando el riesgo de los activos financieros más complejos. Y las instituciones financieras retribuyeron a sus empleados en formas que estimularon una toma de riesgos excesiva y una consideración insuficiente de los riesgos a largo plazo.
El fantasma de la sobreproducción
No es sorprendente que el informe del G-7 sonara en el mismo tono que las necrológicas de la crisis financiera asiática y de la burbuja de las punto-com. Tal vez inconscientemente, un cacique de una corporación financiera y redactor principal del Financial Times captó el problema básico que caracteriza estas manías especulativas, cuando señaló que "se ha producido una creciente desconexión entre la economía real y la financiera en los últimos años. La economía real ha crecido… pero nada que ver con la economía financiera, que creció aun más rápidamente, hasta que implosionó". Lo que su declaración no nos dice es que la desconexión entre lo real y las finanzas no es accidental, que la economía financiera se expandió precisamente para compensar el estancamiento de la economía real.
Esta brecha creciente entre la economía real y la financiera no puede entenderse en su totalidad sin hacer referencia a la crisis de sobreacumulación que afectó a las principales economías a fines de los 70 y en los 80, un fenómeno que también se conoce como sobreproducción o sobrecapacidad.
El período dorado del crecimiento mundial de posguerra, que no experimentó grandes crisis durante 25 años, se debió a la creación masiva de demanda efectiva mediante incrementos de los salarios en el Norte, la reconstrucción de Europa y Japón y la industrialización sustitutiva de importaciones en América Latina y otras partes del Sur. Se hizo principalmente por la intervención del Estado en la economía. Este periodo dinámico llegó a su fin hacia mediados de los 70, con el comienzo de un estancamiento económico provocado por el desequilibrio entre la capacidad productiva y la demanda mundial, que fue contenido mediante una creciente desigualdad en la distribución de la renta. De acuerdo con los cálculos de Angus Maddison, el gran experto en tendencias estadísticas históricas, la tasa de crecimiento anual del PIB cayó desde un 4,9% durante lo que ahora se conoce como la edad dorada del sistema mundial de Bretton Woods que siguió a la II Guerra Mundial –1950-1973— al 3% en 1973-1989: una caída del 39%. Estas estadísticas reflejan la desgarradora combinación de estancamiento e inflación en el Norte, la crisis de la industria de sustitución de importaciones en el Sur y la erosión de los márgenes de beneficios por doquier.
En los 80 y 90, el capital mundial abrió tres vías de escape para el fantasma del estancamiento económico. Una fue la reestructuración neoliberal, que incluía redistribución de la renta a favor de los más ricos mediante recortes fiscales, desregulación y ataques a las organizaciones sindicales. El neoliberalismo tomó la forma del thatcherismo y el reaganismo en el Norte desarrollado, y del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional –que impusieron los ajustes estructurales— en todo el Sur.
Otra vía de salida la ofreció la globalización conducida por las corporaciones transnacionales, una "acumulación extensiva" que abrió mercados en el mundo en desarrollo y trasladó el capital desde áreas de salarios altos hacia las de salarios bajos. Como señaló Rosa Luxemburgo mucho tiempo en su clásica obra La acumulación de capital, el capital necesita integrar constantemente sociedades precapitalistas al sistema capitalista para mitigar la caída de la tasa de beneficio. En las últimas dos décadas, el caso más espectacular de incorporación de una sociedad precapitalista al sistema ha sido China, que se ha convertido en el segundo mayor exportador mundial, a la par que en el principal destino de la inversión extranjera. De todos modos, como veremos, ésta fue una espada de doble filo para el capitalismo.
La tercera vía de escape fue el proceso por el que estamos principalmente preocupados aquí: la "acumulación intensiva o 'financiarización'", esto es, la canalización de la inversión hacia la especulación financiera, donde se obtenían muchas mayores utilidades que en la industria, en la que los beneficios estaban muy estancados. El capital financiero forzó la eliminación de los controles de capital, de lo que resultó una rápida globalización del capital especulativo para sacar ventaja de los diferenciales en las tasas de interés y de los tipos de cambio entre diferentes mercados de capital. Estos movimientos volátiles, resultado de verse el capital liberado de los grilletes a que lo sujetaba el sistema monetario de Bretton Woods de posguerra, han sido una de las fuentes permanentes de inestabilidad. Otra fue la proliferación de nuevos y más sofisticados instrumentos especulativos, como los derivados financieros, que escaparon a controles y regulaciones. La inestabilidad derivó, en última instancia, del hecho de que la especulación financiera se concentró en extraer más "valor" de un valor ya creado, en vez de crear un nuevo valor: porque esta última opción estaba lastrada por el problema de sobreproducción en la economía real.
La desconexión entre la economía real y la economía virtual de las finanzas se puso en evidencia en la burbuja de las punto-com de la década del 90. Con los beneficios en la economía real estancándose, el dinero fluyó rápidamente al sector financiero. El funcionamiento de esta economía virtual quedó ejemplificado por el rápido incremento en los valores accionariales de las empresas de Internet, las cuales, como, señaladamente, Amazon.com, todavía tienen que empezar a dar beneficios. El fenómeno de las punto-com probablemente alargó el boom de los 90 durante un par de años. "Nunca antes en la historia de Estados Unidos", escribió Robert Brenner, "el mercado de valores jugó un papel tan directo y decisivo en la financiación de las empresas no financieras, impulsando el crecimiento de la inversión en capital y, a través de ella, la economía real. Nunca antes la expansión económica norteamericana había sido tan dependiente de las subidas en el mercado de valores". Pero la divergencia entre indicadores financieros coyunturales, como los precios de las acciones, y los valores reales sólo podría aumentar hasta el punto en que la propia realidad económica los contuviera, forzando una "corrección". Y la corrección vino salvajemente con el hundimiento de las punto-com de 2002 en forma de evaporación de unos 7 billones de dólares de riqueza de los inversores.
Se evitó una recesión duradera, pero a costa de la creación de otra burbuja, la inmobiliaria, y aquí, como señalé antes, Greenspan jugó un papel fundamental recortando los tipos de interés prime hasta el menor registro conocido en los últimos 45 años: un 1%, en junio de 2003. En palabras de Dean Baker, "un aumento sin precedentes en el mercado de valores propulsó la economía norteamericana a fines de los 90, y ahora un incremento sin precedentes de los precios de los inmuebles está provocando la recuperación actual".
El resultado fue que el precio de los inmuebles aumentó un 50% en términos reales, con alzas cercanas al 80%, de acuerdo con Baker, en las principales zonas afectadas, como la Costa Oeste, la Costa Este, el norte de Washington, Washington DC y Florida. ¿Qué dimensiones llegó a adquirir la burbuja así creada? Baker estimó que el aumento en el precio de la vivienda "creó más de 5 billones de dólares en riqueza inmobiliaria [NdT, más de 3 veces el PIB de España], por encima de la riqueza que se habría conseguido gracias a un crecimiento normal de los precios. El efecto riqueza provocado por los precios de los inmuebles está convencionalmente estimado en cinco céntimos respecto al dólar, lo que significa que el consumo anual es aproximadamente de 250 mil millones de dólares (2% del PIB de EEUU) más de lo que hubiera sido en ausencia de la burbuja inmobiliaria".
El "factor China"
La burbuja inmobiliaria estimuló el crecimiento estadounidense, lo cual fue excepcional dado el estancamiento que ha caracterizado a la economía mundial en los últimos años. Durante este período, la economía global se ha caracterizado por la subinversión y por una persistente tendencia al estancamiento económico en las principales regiones, aparte de Estados Unidos, China, India y otros pocos lugares. El débil crecimiento ha caracterizado a la mayoría de las demás regiones del mundo, especialmente a Japón, que hasta hace poco situaba su tasa de crecimiento del PIB en torno al 1% anual, y a Europa, que creció anualmente alrededor del 1,45% en los últimos años.
Con estancamiento en la mayoría de las demás regiones, Estados Unidos absorbió alrededor del 70% de los flujos de capital mundiales. Una gran porción del mismo procede de China. De hecho, lo que caracteriza al actual período de burbuja es el papel de China como fuente, no sólo de bienes para el mercado estadounidense, sino también de capital para la especulación. La relación entre las economías norteamericana y china es lo que en otro lugar he caracterizado como "la economía de presos esposados" (chain-gang economics). Por un lado, el crecimiento económico de China se ha vuelto cada vez más dependiente de la capacidad de los consumidores norteamericanos para continuar financiando su gasto con deuda que absorba buena parte de la producción china. Por otro lado, esta relación depende de una realidad financiera mayúscula: la dependencia del consumo norteamericano respecto a los dólares de China prestados al Tesoro Norteamericano y al sector privado, dólares procedentes de las reservas que viene acumulando de su enorme superávit comercial con EEUU: en torno a un billón de dólares, según algunas estimaciones. En efecto, una gran porción de las escandalosas sumas que China –y otros países asiáticos— prestaron a las instituciones norteamericanas fueron a financiar el gasto de la clase media en viviendas y otros bienes y servicios de consumo, prolongando, ciertamente, el débil crecimiento económico norteamericano, pero sólo merced a la elevación de la deuda del consumidor a niveles peligrosos.
El acoplamiento entre China y EEUU ha tenido importantes consecuencias para la economía mundial. Una de ellas está relacionada con el aumento masivo de nueva capacidad productiva por parte de inversores estadounidenses y de otros inversores extranjeros desplazados a China. Esto ha agravado el persistente problema de sobrecapacidad y sobreproducción. Un indicador del persistente estancamiento de la economía real es la tasa de crecimiento anual mundial, que alcanzó una media de 1,4% en la década de los 80 y un 1,1% en los 90, comparada con la media de un 3,5% durante los 60 y de un 2,4% en los 70. Desplazarse a China para sacar ventaja de los bajos salarios puede apuntalar los beneficios en el corto plazo, pero, a medida que se incrementa la sobrecapacidad en un mundo donde el aumento en el poder adquisitivo global está limitado por crecientes desigualdades, los beneficios terminan mermando en el plazo largo. Más aún: la tasa de beneficios de las 500 principales corporaciones norteamericanas cayó estrepitosamente desde el 4,9% entre 1954-59 al 2,04% en 1960-69, al -5,30% en 1989-89, al -2,64% durante 1990-92, y al -1,92% en 2000-02. Detrás de estos datos, señala Philip O'Hara, estaba el fantasma de la sobreproducción: "la sobreoferta de bienes y una insuficiente demanda son las principales anomalías corporativas que inhiben el buen desempeño de la economía mundial".
La sucesión de manías especulativas en los Estados Unidos ha tenido la función de absorber una inversión que no encontraba rendimientos beneficiosos en la economía real, impulsando así, no sólo la economía norteamericana, sino "sosteniendo también la economía mundial", como sugirió indicó un documento del FMI. De modo, pues, en resolución, que, con la implosión de la burbuja inmobiliaria y la paralización del crédito en la casi la totalidad del sector financiero, la amenaza de una recesión mundial es muy real.
¿Desacoplamiento o economía de presos esposados?
En este sentido, los debates sobre un proceso de "desacoplamiento" de las economías regionales, especialmente la asiática, respecto de los Estados Unidos carecen de contenido. En verdad. la mayoría de las demás economías del este y sudeste asiático han sido impulsadas por la locomotora China. En el caso de Japón, por ejemplo, un estancamiento económico que duraba una década terminó en 2003 con una primera recuperación sostenida, alentada por exportaciones destinadas a saciar la sed china de capitales y bienes tecnológicamente intensivos: las exportaciones se dispararon hasta un récord del 44%, unos 60 mil millones de dólares. En efecto, China se convirtió en el principal destino de las exportaciones asiáticas, representando un 31% de las mismas, a la vez que la participación japonesa cayó del 20% al 10%. Como señala un informe, "analizando uno a uno los perfiles de países, China es ahora el motor principal del crecimiento de las exportaciones de Taiwán y Filipinas, y el principal comprador de los productos de Japón, Corea del Sur, Malasia y Australia".
De todos modos, como destaca una investigación de Jayati Ghosh y C.P. Chandrasekhar, China está incluso importando bienes intermedios y componentes desde estos países, pero sólo para ensamblarlos para la exportación de bienes finales a Estados Unidos y Europa, no para su mercado interno. De este modo, "si cae la demanda europea y norteamericana de exportaciones chinas, como es probable que suceda por la recesión en Estados Unidos, no sólo se verá afectada la industria manufacturera china, sino también la demanda china de importaciones de los países asiáticos en desarrollo". Tal vez la imagen más adecuada es que los "presos esposados" no sólo son China y Estados Unidos, sino muchas más economías satélites, cuyos destinos están básicamente ligados a la ahora represada ola de gasto (financiado con deuda) de la clase media estadounidense.
¿Nuevas burbujas al rescate?
Conviene, de todos modos, no subestimar la capacidad de hallar salidas del capitalismo. Muchos ahora se preguntan: después del colapso del boom de las punto-com y del boom inmobiliario, ¿existe una tercera línea de defensa frente a un estancamiento que trae su origen en la sobrecapacidad? Una teoría es que el gasto militar podría ser una forma por la cual el gobierno está sacando a los Estados Unidos de las garras de la recesión. Y, además, la economía militar jugó un papel importante a la hora de sortear la recesión en 2002, con un gasto en defensa que en 2003 llegó a representar un 14% del crecimiento del PIB estadounidense, siendo así que apenas representaba el 4% de ese PIB. De acuerdo con las estadísticas citadas por Chalmers Johnson, los gastos relacionados con la defensa en 2008, y por primera vez en su historia, rebasarán el billón de dólares.
El estímulo también podría venir del "complejo capitalista ante catástrofes", tan bien estudiado por Naomi Klein: de "una nueva y consumada economía de la seguridad interior, de la guerra privatizada y de las tareas de reconstrucción frente a desastres, nada menos que construyendo y realizabdo un estado de seguridad privatizado tanto en casa como en el extranjero". Klein dice que, de hecho, "el estímulo económico de esta espectacular iniciativa se probó suficiente para levantar el lastre que dejaron la globalización y las punto-com. De la misma forma que Internet lanzó la burbuja de las punto-com, el 11-S lanzó esta burbuja del capitalismo del desastre. Esta posible nueva burbuja, consiguiente a la burbuja inmobiliaria, parece ser relativamente inmune al colapso de la anterior.
No es tarea fácil seguir la pista de las cantidades que circulan en este complejo capitalista ante catástrofes, pero un indicador es que InVision, una filial de General Electric que produce detectores de bombas de alta tecnología usados en aeropuertos y otros espacios públicos ha recibido la extraordinaria suma de 15 mil millones de dólares por contratos firmados con Seguridad Interior entre 2001 y 2006.
Que el "keynesianismo militar" y el complejo capitalista ante catástrofes puedan de hecho llegar a jugar el papel otrora desempeñado por las burbujas financieras, es pregunta que queda abierta. Fomentarlos, al menos durante los gobiernos republicanos, ha significado reducir el gasto social, resultando, al final, que el efecto positivo sobre el empleo fue rápidamente superado por las reducciones en la demanda efectiva. Un estudio de Dean Baker citado por Johnson descubrió que, tras un inicial estímulo de la demanda, cerca de seis años después el efecto generado por el incremento del gasto militar se transformó en negativo. Después de 10 años de incremento del gasto militar, habría unos 464.000 puestos de trabajo menos que en un escenario de menor gasto militar.
Pero, aún más importante como límite del keynesianismo militar y del capitalismo del desastre, es el hecho de que los compromisos militares adquiridos son probablemente atolladeros como Irak y Afganistán, que podrían disparar una reacción contraria violenta, tanto fuera como dentro del país. Ello podría finalmente minar la legitimidad de estos emprendimientos, reducir su acceso a los fondos públicos y erosionar su viabilidad como fuentes de expansión económica en una economía en contracción.
Sí: el capitalismo global puede ser resistente, pero se diría que sus opciones son cada vez más limitadas. Las fuerzas que empujan al estancamiento a largo plazo de la economía capitalista mundial son ahora muy robustas, demasiado como para ser fácilmente desactivadas con el equivalente económico a una resucitación boca a boca.
Walden Bello es profesor visitante en la St. Mary's University, Halifax (Canada). Bello es también analista senior en el instituto Focus on the Global South con sede en Bangkok, y profesor de sociología en la Universidad de Filipinas en Diliman. Es el autor de Walden Bello introduces Ho Chi Minh (Londres, Verso, 2007), Dilemmas of Dommination (Nueva York, Metropolitan Books, 2005) y Deglobalization (Londres, Zed, 2002).
Walden Bello
¿Apocalipsis capitalista? | 19-03-2008 - 08:25:14 GMT 1 #
Lo que nadie explica de la burbuja inmobiliaria: por Víctor Luís Álvarez
La aparición de la burbuja inmobiliaria es consecuencia de condiciones económicas (objetivas) y socioculturales (subjetivas).
Las condiciones subjetivas no son económicas, son de origen cultural, y proceden, de la mentalidad que tenemos los actuales españoles frente a la propiedad de la vivienda. Esta posición procede de los primeros años sesenta, antes de esas fechas la opción del alquiler era la que estaba ampliamente generalizada en las capas medias y bajas de la sociedad española.
Esa mentalidad es la que impulsa a los españoles de nivel bajo y medio a la compra de una vivienda en cuanto opinan que tienen condiciones para ello, esa compra está acompañada en ocasiones con ribetes compulsivos de autoengaño sobre las propias posibilidades reales de acceder a la propiedad deseada.
Además el común de los españoles cree, aunque ahora ya un poco menos, en tópicos, como el de que la vivienda «nunca baja», ignorando experiencias recientes como la japonesa entre otras, y por ello la vivienda era vista como una inversión muy lucrativa y financieramente segura.
En las causas o condiciones objetivas de origen económico, un factor determinante fueron los bajos tipos de interés que permitieron a la oferta subir los precios hasta el nivel máximo que la demanda pueda abonar. Y este precio dependía de que las hipotecas fuesen o no accesibles, en muchas ocasiones nadie se preguntaba el valor del bien, si no por la cuantía de la hipoteca y si podía afrontarla.
Cuando no existe un gran stock de viviendas en venta, como ocurría hace unos años, la oferta de vivienda es inelástica, ya que el plazo de ejecución de las obras y urbanizaciones es de varios años por lo que la demanda se acumula sin ser satisfecha.
En esas condiciones de oferta rígida frente a una demanda en aumento y bajos tipos de interés, se disparan los precios, según algún experto bien documentado [1], se calcula que por cada 1% de descenso de los tipos de interés, la vivienda incrementa su precio en un 20%, lo que permite el florecimiento de la especulación y también del llamado «efecto riqueza» que incide en el incremento del consumo, como un efecto colateral de la burbuja inmobiliaria.
Esto acarrea un movimiento de arrastre especulativo sobre toda la cadena inmobiliaria desde el suelo hasta las agencias de compra-venta, esta situación es alentada por los políticos y los medios del sistema encantados de que «España vaya bien» según afirman ellos. ( Si los precios de la vivienda suben es por que la gente tiene dinero, Francisco Álvarez Cascos dixit)
Mientras tanto toda la peor fauna de los buitres ibéricos está revoloteando sobre esta especulación, desde los grandes del «ladrillo», las instituciones financieras y esos buitres de segunda categoría llamados coloquialmente «pasapiseros» que se dedican a la especulación «al por menor», a diferencia de los grandes del «ladrillo» que especulan con miles de millones.
En estas condiciones la construcción de viviendas se disparó hasta extremos nunca vistos. Las instituciones financieras ante la magnitud de la inversión inmobiliaria que se estaba efectuando en este país, no fueron capaces de afrontar su financiación con fondos propios y buscaron liquidez externa, el ahorro europeo vino a financiar a los compradores españoles de viviendas
¿Y las administraciones que hicieron entonces?, se dejaron llevar complacidas por la situación general de sensación de riqueza y consumo, hubiera sido muy fácil poner coto al disparate tomando ejemplos de otros países como Alemania, u Holanda, pero no interesaba, opinaron que no era liberal, y que era preciso dejar actuar al mercado libremente. Eso si, siempre dentro de los límites que los políticos marcaban con las recalificaciones del suelo.
Los políticos más honestos vieron una ocasión para llenar las arcas públicas y fueron ciegos sobre la trascendencia del problema que se podía generar, los menos honestos lo que vieron fue una gran ocasión para llenarse los bolsillos en compañía de los especuladores.
De esta forma no se hizo nada al respecto y la burbuja creció y creció, ahora ya nos encontramos en un punto de no retorno, el ahorro pasado y futuro de una gran parte de la sociedad española está invertido en unos edificios, en ocasiones vacíos, mediante unos créditos que han dejado a España seca de liquidez, y muy poco atractiva para la captación de crédito foráneo.
La crisis no es solo inmobiliaria y energética, es sistémica, la crisis de las hipotecas “subprime” en EEUU es de juguete frente a los tres déficit: federal, comercial y familiar que se acumulan en ese mismo país, por ello se atisban en el horizonte mundial fuertes convulsiones precedentes de un cambio de sistema.
Entonces si que vamos a sentir en nuestro país la falta del capital financiero que está enterrado en el ladrillo español, y que vamos a necesitar para otras carencias estructurales.
El estallido de la burbuja se esta produciendo porque la elevación de los tipos de interés puso al descubierto la sobrevaloración especulativa del precio de las viviendas.
También se puede enunciar que la oferta inmobiliaria es inelástica o rígida hasta que el stock de viviendas acumulado es de tales dimensiones que la vuelve elástica, incluso plástica.
Por deformación profesional usaré un símil de ingeniería, la ley de Hooke, que nos dice que cuando las tensiones son suficientemente elevadas se sobrepasa el límite elástico del material y se llega a la zona de fluencia, si la tensión persiste se produce una deformación plástica y el material se destruye.
O sea, que revienta la burbuja inmobiliaria y se destruye la economía, que es lo que está ocurriendo.
Lo que nadie explica de la burbuja inmobiliaria | 16-04-2008 - 07:48:21 GMT 1 #
Después de haber aplastado a los campesinos de todo el mundo y haber convertido la comida en, simplemente, una mercancía más para la manipulación global, los Señores del Capital han desatado sobre la humanidad la amenaza, no, la certeza, de hambrunas masivas. La mega-iniciativa criminal se centra en Estados Unidos, el antiguo “granero del planeta”, cuya conversión a productor masivo de biocombustibles ha hecho que los precios de los cultivos esenciales se disparen a niveles más allá del alcance de millones de pobres en el mundo. Esta muerte de millones de personas se traduce en beneficios multimillonarios para los Señores del Capital, asesinos a escala masiva, cuyo único talento reside en “la producción de desastres encadenados, cada uno más letal que el anterior”.
Fidel Castro llamó a los biocombustibles “genocidio”, y tenía razón. Y no puede haber ninguna duda sobre los perpetradores de este genocidio global: los Señores del Capital que formulan las políticas interna y exterior de los Estados Unidos. Esta política requiere que veinte millones de acres de maíz, en estados como Iowa, se conviertan de comida a combustible. Como era esperable, tal desvío masivo, disparó casi inmediatamente el precio de todos los demás alimentos básicos – un desastre global conseguido fácil y rápidamente por el hecho de que, en las últimas décadas, la producción de alimentos a escala planetaria ha sido tomada por la agroindustria – los parásitos humanos especuladores que controlan el modo en el que los alimentos se compran y venden, a quién y con qué propósito. Estos Señores del Capital son asesinos en una escala masiva.
Se trata, ni más ni menos, de crímenes contra la humanidad, y que provocarán, sin remedio, la destrucción de la vida de millones de personas que ya están al mismo borde del precipicio.
“Los Señores del Capital han impuesto la muerte selectiva por hambre en todo el planeta”
El llamado “mercado” – que es, de hecho, un club de multimillonarios que distorsionan y destruyen cualquier cosa de valor para la humanidad que tocan – será la muerte de todos nosotros, y más rápido que por medio del calentamiento global, el cual está ya bastante acelerado por este ansia macabra y avariciosa de cultivar comida para los coches antes que para las personas. En semejante entorno asesino – manipulado exclusivamente para los beneficios de los Señores del Capital – ni los árboles ni los campesinos tienen una oportunidad. La ONU dice que necesita, aproximadamente, quinientos millones de dólares para los casos más críticos de hambrunas, pero ninguna cantidad de ayuda de emergencia es suficiente para reparar el daño de la subida salvaje de precios que ya se ha producido – y que pondrá miles de millones en los bolsillos de los Señores del Capital.
La agroindustria ha acabado con los pequeños agricultores en Estados Unidos y ha empobrecido y empujado fuera de sus tierras a incontables millones de campesinos en todo el mundo. Ahora los Señores del Capital han impuesto la muerte selectiva por hambre en todo el planeta. Las gentes que viven con dos dólares o menos de renta al día tendrán que morir y, después, a medida que suban los precios, les seguirán los que ganan tres dólares y así sucesivamente.
Los hombres que se benefician de semejantes asesinatos en masa usan términos como “ajuste estructural” y “fundamentos económicos” para darle un barniz racional a un sistema caótico que han creado con el único propósito de robar a gran escala. Al final, los Señores del Capital han llegado a dominar un único arte: la producción de calamidades encadenadas, cada una más letal que la anterior. Pronto, si no es ya, los pobres de Haití no tendrán ningún aceite para cocinar con arcilla que constituye su dieta de “dirt pies”[1]. Los Señores del Capital los habrán convertido en basura para el consumo y la muerte de los haitianos.
Notas de los traductores
[1] Desde el golpe de estado auspiciado por EEUU y Francia en Haití, que derrocó al presidente electo Aristide, la pobreza de los haitianos ha alcanzado tal nivel que su principal dieta consiste en pasteles hechos de arcilla (“dirt pies”).
Artículo original
http://www.blackagendareport.com/index.php?option=com_content&task=view&id=589&Itemid=40
Glen Ford
Black Agenda Report
Mega-iniciativa criminal: Los señores del Capital decretan la muerte en masa. | 21-04-2008 - 06:48:55 GMT 1 #
La crisis de los mercados financieros infecta a los mercados alimentarios, Elmar Altvater: La FAO, el organismo de la ONU encargado de la agricultura y la alimentación, estima hoy en más de 800 millones el número de personas subalimentadas en los países en vías de desarrollo, y en los EEUU, el país más rico de la tierra, serían 10 millones los afectados. En la Alemania del Hartz-IV (1) han regresado asimismo la pobreza y el hambre. También esto es una crisis energética, porque cargamos nuestros depósitos con alimentos, una energía, crucial para la supervivencia, que para muchos se ha vuelto incosteable: entre 2004 y 2007, los precios de los alimentos subieron de promedio un 83 por ciento.
Las revueltas de hambre en Haití, África occidental o Bangladesh constituyen una advertencia, puntualmente registrada por el Banco Mundial y el FMI. De aquí que en el orden del día de sus últimas reuniones no sólo hayan figurado la crisis financiera global, el cercano fin de las reservas petrolíferas y el cambio climático, sino también la crisis alimenticia. Ambas crisis energéticas y la crisis financiera tienen causas que no son independientes entre sí.
El libre comercio trae consigo el imperio avasallador de los ofertantes más competitivos de productos agrarios. Las grandes transnacionales agrícolas de EEUU y la UE impulsan monocultivos para la producción en masa, y desplazan a los pequeños productores con una oferta regionalmente adaptada. Encima, las transnacionales del agronegocio están subvencionadas, por lo que pueden vender a precios con los que nadie más podría sostenerse, haciéndoles así una competencia a la baja a las redes regionales de suministro. Al propio tiempo, se extiende el modelo occidental de los consumidores de carne, incluso a países inveteradamente habituados más bien a una energía nutricia de origen vegetal, como el arroz, el maíz y las hortalizas. Para producir la carne de las hamburguesas, obvio es decirlo, se precisa mucha superficie y el cultivo a gran escala de plantas destinadas a forraje. Lo que luego se echa de menos en la cotidiana ración de alimento. Y carne, no muchos pueden permitírsela.
Robert Zoellick, el presidente del Banco Mundial, ha comparado recientemente la escasez alimentaria con las "siete plagas" véterotestamentarias. Olvidó mencionar que una octava es la representada por el propio Banco Mundial. Es él quien ha impuesto la producción agrícola con fines de exportación, y no de suministro de la población local. Las divisas necesarias para servir los créditos en los mercados financieros globales eran para el Banco Mundial más importantes que la alimentación de la gente, aun si eso, a fin de cuentas, tampoco ha ayudado a los mercados financieros. Cuando estalló la burbuja inmobiliaria, se precipitaron en la más profunda crisis de los últimos 100 años. Pero los especuladores no ceden. A pesar de las pérdidas, colocan cantidades cada vez más enormes de dinero en materias primas, empujando así al alza los precios de los alimentos. La crisis de los mercados financieros infecta, pues, a los mercados alimentarios.
A todo eso, tiene también su peso el hecho de que tierras de cultivo se destinen hoy, como nunca en el pasado, a llenar depósitos automovilísticos, más que a alimentar estómagos hambrientos. La humanidad se halla súbitamente ante la alternativa: food or fuel [comida o combustible], según ha titulado la FAO un informe. Una "alianza diabólica" de transnacionales petrolíferas, del sector automovilístico y de la industria farmacéutica y agrícola se propone transformar superficies cultivables del Sur global en un baluarte para la producción de combustible destinado al Norte global. En ésas estamos, y con ello y por ello, colocados en la fatal situación de que un precio al alza del crudo trae aparejado el encarecimiento de la biomasa y de los alimentos. El precio de llenar el depósito de un auto determina ahora el precio de los alimentos con que las gentes se llenan la barriga. Ambas crisis, la de los combustibles fósiles y la de los alimentos, son las dos caras de una misma moneda, a saber: la de un capitalismo fósil completamente desquiciado.
Los afectados pueden elegir entre la "salida" y la "voz" (2). Pueden tomar las de Villadiego y tratar, como emigrantes, salir mal que bien del paso. O exigir y rebelarse contra tamaño desastre. En las democracias, esto último, en circunstancias favorables, puede hacerse pacíficamente, pero las más veces se llega a la violencia, una violencia que procede de los defensores del statu quo de una dominación que ni siquiera puede garantizar la seguridad del suministro alimentario.
La verdadera soberanía alimentaria sólo puede darse cuando los propios productores de alimentos disponen de la tierra y de la cadena alimentaria. De todos modos, sin un control de los mercados financieros resuelto a someter la especulación a costa de los alimentos, todo eso no son sino afanes vanos. Contra las crisis de la energía fósil y de los alimentos, sólo sirven las energías renovables (pero no a costa de los alimentos de la gente), y un modo de vida radicalmente otro, capaz de ahorrar energía.
Hubo una vez la idea del cambio de base de la vida social, una idea que sucumbió a la "contrarrevolución neoliberal". Lo cierto es que, a la vista de una crisis multidimensional que no sólo amenaza con desestabilizar la economía, sino la vida de miles de millones de seres humanos, sería más necesario que nunca hacer realidad aquella idea.
NOTAS T.: (1) "Hartz IV" es un programa de contrarreforma en sentido neoliberal del Estado social de la República Federal de Alemania. El programa recibe su nombre de Peter Hartz, un ejecutivo de la empresa automovilística Volkswagen, a quien el anterior gobierno federal rojiverde de Schroeder y Fischer encargó un estudio para un plan de "reformas". Entretanto, el señor Peter Hartz, símbolo del desmontaje del Estado social en Alemania, ha sido procesado y condenado por corrupción. (2) En alusión al famoso libro del economista alemán exiliado en EEUU Albert O. Hirschman, Voz, salida y lealtad (traducción castellana: FCE, México, varias ediciones), un clásico de la ciencia social de la segunda mitad del siglo XX.
Elmar Altvater, miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO, es profesor emérito de Ciencia Política en el Instituto Otto-Suhr de la Universidad Libre de Berlín. Perteneció entre 1999 y 2002 a la Cimisión de Investigación sobre Globalización de la Economía Mundial del Parlamento federal alemán (Bundestag) y es miembro del Consejo Científico de attac. Su último libro traducido al castellano: E. Altvater y B. Mahnkopf, Las Limitaciones de la globalización. Economía, ecología y política de la globalización, Siglo XXI editores, México, D.F., 2002.
Traducción para www.sinpermiso.info: Amaranta Süss
La octava plaga | 28-04-2008 - 06:38:20 GMT 1 #
Prisioneros del capital
Heinz-J. Bontrup *
"la participación en los beneficios y en el capital es más bien una cuestión fundamental del ordenamiento político. Contribuye a decidir quién, en las empresas, dispone sobre el uso del capital"
Contra una participación de los trabajadores nadie puede tener seriamente nada. Sin embargo, en Alemania más que en el extranjero, parece ideológicamente tabú hablar de que los asalariados tengan participación en los frutos de su labor productiva: los beneficios y el capital de las empresas económicas privadas.
Esa participación, no sólo parece oportuna, como empiezan a decir algunos políticos, porque en este país, en los últimos años, hemos tenido que lamentar una redistribución a favor de los ingresos derivados del beneficio y del patrimonio y porque la riqueza generada sólo se ha concentrado en las manos de unos pocos. No: la participación en los beneficios y en el capital es más bien una cuestión fundamental del ordenamiento político. Contribuye a decidir quién, en las empresas, dispone sobre el uso del capital.
Si los trabajadores dependientes sólo obtienen salario e ingreso, el "monopolio de la inversión" (Erich Preiser) queda en manos del capital, que determina cuándo, cómo y dónde se invierte. Quien sólo recibe ingresos salariales queda como "prisionero" del capital. Jamás llega a la esfera de las inversiones, que deciden todo. Y esto es lo que nos ha acontecido bajo una globalización forjada políticamente, a la que, por lo mismo, hay que imputar responsabilidades. El caso Nokia no ha sido aquí sino un ejemplo particularmente señalado; no será, desde luego, el último.
Una participación real y substancial de los empleados no es realizable con el actual modelo de la Gran Coalición. Eso sólo sería posible, si el legislador prescribiera que la mitad de los beneficios imponibles se desviara hacia los trabajadores. De eso habla la política, pero ni siquiera a puerta cerrada.
Conforme al modelo gubernamental que se acaba de presentar, de lo que se trata, en el fondo, es de incentivos que habrán de ser contabilizados como gastos de personal en los libros de beneficios y pérdidas, con lo que, ceteris paribus, las empresas verán contablemente reducidos sus beneficios imponibles, lo que significará menores ingresos para el Estado. Suben, en cambio, los impuestos al salario y al gasto social: pero, bajo cuerda, el Estado tendrá que intervenir; sobre todo, tendrá que incrementar los estímulos fiscales a los empleados, es decir, tendrá que aumentar las subvenciones. Dado el trasfondo del tan criticado endeudamiento, hay que preguntarse: ¿por qué el Estado tiene aún que ofrecer estímulos a una tal participación del capital?
Quedan, así pues, dudas obvias respecto de si la Unión Democristiana y la SPD pretenden seriamente con su modelo una "genuina" participación en los beneficios o en el capital. ¿O acaso la Gran Coalición ha visto en ello un nuevo instrumento de flexibilización salarial? ¿Qué, si a la hora de poner por obra el modelo de la coalición en una empresa lo que acabara resultando es el acoplamiento de la participación en el beneficio con una participación en las pérdidas?
Mientras que en los años de buena coyuntura para los negocios los incentivos adicionales resultan atractivos, en los tiempos de vacas flacas los empleados tendrían que adaptarse a las pérdidas. Pero, puesto que hay un sinnúmero de medios y vías por los que se pueden empequeñecer contablemente los beneficios, o aun presentarlos como pérdidas, a lo único que esto apunta es a una redistribución aún más radical de abajo hacia arriba, y a una ulterior y masiva sangría fiscal del Estado.
* Heinz-J. Bontrup enseña teoría económica en la Fachhochschule de Gelsenkirchen y es miembro de los "Grupos de trabajo para una política económica alternativa" (AAW, por sus siglas en alemán).
Prisioneros del capital | 07-05-2008 - 21:22:18 GMT 1 #
Tipología de los economistas
Pingüinos, Cabritos, Ratas y Serpientes, por David Anisi: 1. Empero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?
2. Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto comemos;
3. Mas del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, porque no muráis.
4. Entonces la serpiente dijo á la mujer: No moriréis;
5. Mas sabe Dios que el día que comiereis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como dioses sabiendo el bien y el mal.
Génesis 3:1-5 (Reina-Valera Antigua)
El poder existe y se ejerce. Pero los poderosos no sólo gustan de hacer lo que les place; tratan también de ser respetados, y les encanta, además, ser admirados.
En esta nuestra época, una buena parte de los economistas trabajan en mayor o menor grado para los poderosos, y muchos, exclusivamente para ellos. Tal hecho ha desarrollado una fauna que creo que merece la pena ser catalogada.
Pingüinos
Los economistas pingüinos se denominan así porque el pingüino es también conocido como pájaro bobo. Y estos economistas son eso, fundamentalmente bobos.
Los hay bonachones, risueños, tímidos, agresivos, pendencieros, oscuros comentaristas económicos y Premios Nóbel, pero siguen siendo fundamentalmente bobos. Se les localiza enseguida, porque todos ellos piensan y defienden que el mercado es la panacea universal.
El economista pingüino no nace, sino que se hace. Las universidades los producen masivamente. Basta con aprender, y difundir, que el mercado es la solución maravillosa para que un aprendiz de pinguino note que con eso, en los tiempos que corren, puede ganarse la vida.
Algunos pingüinos llegan a esa categoría sin necesidad de ningún tipo de esfuerzo: son los especialistas en sonrisas tontas y en justificaciones de cualquier cosa que ocurra en este planeta. No han pensado en su vida, pero memorizan rápidamente.
Otros proceden de un dilatado estudio y un constante y trabajoso distanciamiento de la vida. Han pensado en todo pero parece que no han visto nada.
Si no fuera porque son abundantes, y a veces peligrosos, serían maravillosos en su estupidez, y los más cándidos entre ellos siempre provocan algo de ternura.
El economista pingüino nunca sabe realmente de qué está hablando pero intenta hacerlo con convicción. Pertenece a una raza fiel que no necesita un excesivo cuidado. Consecuentemente, cumplen con decisión, y con mínimos costes, su función como transmisores de una ideología, bien como comunicadores, profesores de Universidad, periodistas económicos, tertulianos radiofónicos y otros tipos de cantamañanas.
Cabritos
Los economistas cabritos reciben su nombre de la acepción popular de aquel que se dedica a fastidiar.
Sus palabras preferidas suelen ser: productividad, racionalidad y eficiencia. Aman la jerarquía y el orden, y para ellos todo lo bueno se resumiría en un trabajar más y mejor.
Locos por las cifras cronometrarán los tiempos de trabajo y de ocio, y tratarán de optimizar continuamente algo. Carentes de imaginación centrarán en el trabajo y en su entorno toda su vida: allí encontrarán la realización personal, su promoción, sus relaciones, sus afectos, su todo. Cuestionándose sólo en raras veces el sentido de la vida, y más bien abrazándose como locos al trabajo para que de sentido a su vaciedad, utilizarán todo su poder y conocimiento para invitar a los demás a su apasionante aventura.
En consecuencia suelen resultar magníficos como responsables, jefecillos o directores. Tratarán de que la gente trabaje mucho y bien, pero en un ambiente distendido y alegre, siendo eso en el fondo lo que distingue precisamente a un economista cabrito de un simple y rudo capataz.
Ratas
Los economistas ratas son, como su nombre indica, expertos en cloacas. Conocen suficientemente la realidad de las cosas para poderla transformar en el sentido deseado. Pocas cosas del retículo del poder les son ajenas y saben qué botones hay que pulsar y de qué forma para que los asuntos se resuelvan de la manera que más les convenga a ellos o a quienes les compre.
No suelen tener un excesivo poder directo pero localizan con precisión los sitios donde este reside. Escépticos por sus conocimientos, y cínicos por su ejercicio profesional, suelen reírse en la intimidad de sus colegas pingüinos, que teorizan y ensalzan el mercado, la competencia y el mundo "libre y democrático", pero también desprecian a sus compañeros cabritos, viéndoles como unos simples peones del gran juego en el que ellos, las ratas, actúan, al menos, como consejeros de Visir.
Serpientes
El economista serpiente es astuto, más que todos los animales ilustrados que el poder ha producido para su diversión y uso. Ha visto el plumero al Creador y ya no le respeta, aunque siga temiéndole.
Comprende que por mucho que se llamara Huerto del Edén, la gentecilla estaba puesta allí "para que lo labrara y lo guardase (Gen. 2;15) y también es consciente del tinglado de la nueva farsa donde pingüinos, cabritos, ratas y serpientes vuelven a oficiar cotidianamente en la obra.
Cumpliendo su papel susurra en los oídos de quien quiere escucharlo: no moriréis por saber; al menos sabréis por qué morís. Sabréis por qué sufrís. No os dejéis engañar: aceptadlo si no podéis hacer otra cosa, pero nunca os lo creáis.
El poder es el poder, no hay más, sólo poder bruto.
Nada tiene que ver con la racionalidad, la inteligencia, la belleza, o la espiritualidad.
Todas esas cosas hermosas son sólo vuestras. Sólo vuestras.
Que tengáis un buen finde.
Tipología de los economistas: Pingüinos, Cabritos, Ratas y Serpientes | 12-05-2008 - 12:34:38 GMT 1 #
¿Bear Stearns que estás en los cielos?, por Fernando López D’Alesandro: La quiebra de Bear Stearns, el quinto banco de Estados Unidos, causó un impacto profundo en el sistema financiero mundial. La Reserva Federal percibió la urgencia –en un raro arrebato de velocidad intelectual- y en 36 horas gestionó la venta a precio de remate con un préstamo “especial” de 30 mil millones a la JP Morgan, que ofertó 2 dólares por acción. Con apuro, también, anunciaron el rescate de Bear Stearns y la solución a un grave problema que, según Bernake, hubiera generado un efecto dominó en toda la banca norteamericana con consecuencias dramáticas.
Parecía que todo iba por buen camino hasta que los accionistas de Bear Stearns decidieron no aceptar la estafa institucional. Efectivamente, Joseph Lewis, dueño del 9 por ciento del banco quebrado, podría perder más de mil millones de dólares con la liquidación. Él y otros accionistas rechazaron la propuesta, lo que obligó a la JP Morgan a subir la oferta a 10 dólares la acción, para, finalmente, proponer hacerse cargo del 35 por ciento del paquete accionario total de Bear Stearns.
Llama la atención que desde el 20 de marzo aproximadamente las noticias sobre esta quiebra multimillonaria y su “rescate” no figuren más ni en los titulares de la prensa especializada ni en la Web. ¿Es por pérdida de interés en el tema? ¿O será porque la venta no se realizó y hay que bajarle el perfil a esa crítica situación? Si usted piensa que están ocultando el fracaso de la venta anunciada para tranquilidad del mercado, está en lo cierto. Bear Stearns sigue quebrado y sin ser rescatado por nadie, lo que tiene graves consecuencias para las finanzas globales.
El último informe sobre la cuestión señalaba que el 29 de mayo a las 14 horas GMT ser reunirá la asamblea de accionistas para aceptar, o no, la última oferta de JP Morgan, lo que deja en el limbo la situación del quebrado quinto banco de Estados Unidos, con todos los efectos que esto trae aparejado. En primer lugar, los acreedores del banco tendrán que seguir anotando sus préstamos en la columna de pérdidas de capital, así como los inversores que pusieron sus miles o sus millones a buen resguardo en las arcas de los dos fondos de inversión que gestionaba Bear Stearns y que marcharon a la quiebra. Asimismo, las empresas propiedad del banco sentirán el cimbronazo. Bear Stearns es dueña en Estados Unidos de Ameren Corp (2.3%), de Dreyer’s Grand Ice Cream (3.6%), del Eaton Vance Corp (1.4%), de Eidos plc, de Ethyl Corp, (1.2%), de Hooker Furniture Corp (1.3%), de MGP Ingredients Inc (3.95%), de Scholastic Corp (4%), de Viasystems (0.2%) y de WGL Holfings Inc. (1.5%). Fuera de fronteras tiene acciones en el Banco Francés en Argentina (0.3%), en el Citic Industrial Bank de China (2%), en Gucci Group NV de Países Bajos (1.3%), en Ironshore de Bermudas, en Spirent plc (0.2%) y tiene la propiedad del 100% del paquete accionario de la filial italiana Meyl Fiber. Todas estas empresas deben estar, por lo menos, preocupadas.
Si como sostuvieron Bernake y Paulson que el salvataje del banco fue para evitar un efecto en cascada con consecuencias imprevisibles y si como ahora sabemos Bear Stearns no se vendió, entonces los peligros de quiebras en cadena están todavía sobre la mesa y todo dependerá de cómo se levanten las manos en la asamblea de accionistas el próximo 29 de mayo. Mientras tanto América Economía, la única publicación que informó algo sobre esta grave situación, hizo público un documento del banco donde se subraya que si fracasa la votación sobre la venta, probablemente tendrá que reducir una "cantidad significativa" de personal, no garantizaría que las personas despedidas reciban indemnización y posiblemente tenga que declararse en quiebra.
Sólo resta esperar.
¿Bear Stearns que estás en los cielos? | 13-05-2008 - 08:25:24 GMT 1 #
"El comunismo es el intento de organizar un movimiento plebeyo o popular denominado democracia"
Entrevista político-filosófica con Joaquín Miras, historiador marxista.
Por Salvador López Arnal y Alexandre Carrodeguas:
Joaquín Miras es una de las almas de Espaimarx. Colaborador y traductor infatigable de sinpermiso, de cuyo consejo editorial forma parte, marxista documentado, republicano comunista, estudioso de la revolución francesa, atento lector de Gramsci y Lukács, ex director de Realitat, autor de numerosos artículos y ensayos, revolucionario convencido, animador de mil y un encuentros culturales, estudioso de la tradición democrática no desvirtuada en los clásicos del marxismo, su tenaz militancia comunista sólo permite el reconocimiento más sentido y explícito. Esta misma entrevista es muestra de todo ello, de su amplia cultura, de su penetrante mirada política y de su espléndido “sentido común” tan próximo a la vida de la izquierda y a los sectores más desfavorecidos.
Del historiador marxista revolucionario Joaquín Miras es absolutamente recomendable, sin ámbito para la duda, Repensar la política, refundar la izquierda. El Viejo Topo, Barcelona.
*
Empecemos si te parece por cuestiones político-biográficas. ¿Cuándo se inició tu militancia en organizaciones comunistas? ¿Por qué diste ese paso?
Me inicié en la política en la universidad autónoma de Bellatera (UAB), donde me matriculé en 1971 y donde estudié filología hispánica. Allí había un movimiento estudiantil muy activo. El acontecimiento que me llevó a dar el paso definitivo y a organizarme fue la indignación ante el salvaje golpe de estado de Pinochet, el 11 de septiembre de 1973, con el que se liquidaba un proceso popular ejemplar, que habíamos podido seguir casi día a día a través de la prensa; la muerte de Allende –recuerdo su radiograma, sencillo y grande-, y la feroz represión que sobrevino. A los meses me organizaba en el PSUC.
¿Cómo valoras el papel del PSUC en los últimos años del franquismo?
El partido era el alma de la lucha de masas. Allí donde había lucha estaba el partido, organizando e inspirando. De hecho, el partido había logrado ser el instrumento que la mayoría de los cuadros sociales de los distintos movimientos existentes –obrero, vecinal, estudiantil- elegían para poder discutir sus experiencias de lucha, con lo que el partido garantizaba la transversalidad de las luchas.
¿Y extiendes esta valoración positiva a la política llevada a cabo por el PSUC y el PCE en los años de la transición?
El partido quiebra en la transición. Hoy creo que la crisis es consecuencia de la derrota de su proyecto político, y de la desastrosa forma en la que se gestiona ésta. No al revés. En su momento, valoré que era la dirección del partido la que traicionaba el proceso. Hoy creo que Santiago Carrillo, al percatarse de que no había capacidad para imponer la ruptura, en lugar de ayudar al partido a replegarse y resistir el tirón de fugas, etc. trató de competir con el PSOE, recién inventado por la embajada de los EEUU y el dinero de la internacional socialdemócrata, y convertirse en el interlocutor válido de los reformistas del régimen y en la leal oposición de la monarquía. Para ello se frenaron movilizaciones y luchas, y se impuso un viraje tacticista sin mayor análisis, sin valoraciones, metiendo a un partido de cuadros de masas en una aventura transformista, etc. Esto llevó al partido a la catástrofe
El V Congreso fue un momento decisivo en la historia del PSUC. ¿Qué pasó en tu opinión en ese encuentro? ¿Fue, como se suele decir, un triunfo del sovietismo dogmático y entonces ya muy trasnochado?
Creo que el mejor análisis del proceso sigue siendo el lúcido artículo de periódico que escribió Manuel Sacristán por aquellas fechas. El congreso fue perdido por la dirección, hecho inaudito, aunque, en teoría, era lo que debía ser: una dirección cuya política es tan desastrosa debe dimitir o ser “dimitida”: las bases del partido estábamos en sublevación desde hacía ya años, desde los pactos de la Moncloa, que colmaron el vaso. Las organizaciones territoriales estaban fuera del control de la dirección. Pero en paralelo a la sublevación se producía una batalla entre dos fracciones de clase política, que no eran compatibles porque el “espacio institucional” del PSUC se había encogido y no había pesebre más que para unos pocos. Este “redimensionamiento” llevaba a una lucha feroz. Se eligieron diversas banderas. Por supuesto, también había personas que obraban en otra clave.
El sovietismo fue una bandera elegida, que rellenaba la carencia ideológica y de proyecto de una de las fracciones. No era una ideología más vacía que la de sus adversarios. Sí es cierto que las bases del PSUC dieron la victoria a aquélla fracción, y a aquella consigna, porque se enfrentaba, a mi juicio, con una consigna que había sido caballo de batalla de los “banderas blancas”, y de Carrillo, en su afán por ser aceptados por el sistema político: el antisovietismo, sin análisis, garante de que “ellos” no eran “antiatlantistas”. Por lo demás, los que se declaraban “antiestalinistas” supieron liquidar las consecuencias del congreso según el más rancio estilo antidemocrático y fueron jaleados y alabados por la prensa más “democrática”.
El PCC surgió de ese desencuentro. ¿Cuál fue tu papel en la historia inicial de esta formación?
Hasta el año 1988 yo fui un militante de ese partido. Matizo: Durante año y medio, estuve cooptado en el comité comarcal del Vallés Occidental, pero mi papel era decorativo, y ni tan siquiera estaba al cabo de la calle de lo que se cocía entre los diversos barones del territorio. Creo que fue un triste papel el mío. Cuando el PCC creó la escuela del partido, colaboré como monitor de formación del PCC, sin responsabilidad política. Por lo demás, siempre me negué a estar en la dirección de la célula de Sant Cugat, donde militaba y desde donde sí podía tener peso político. Esto desconcertaba a mis camaradas, sobre todo porque no iba unido a razones políticas de mi parte, pero yo no deseaba verme obligado a gestionar una política basada en el intento de entrar en las instituciones municipales: Mi sorpresa había sido que el PCC era tan institucionalista como había llegado a serlo la fuerza de la que había nacido: la preocupación eran las elecciones, no la reorganización del tejido social, la lucha, etc.
Fuiste director de la revista Realitat. ¿Qué pretendíais con esa publicación? ¿Qué balance haces de ese tiempo?
Como consecuencia de la situación política creada tras el 87, año en que abandona el PCC un grupo importante de cuadros de prestigio, y de la situación que se producía en la URSS, en el congreso de 1988 entro de golpe en el CC, en el CE y se me asigna la dirección de Realitat. Sigo sin saber cómo se decidió esta cooptación, aunque creo que tras ella estuvo la voluntad de una de las personas más honestas que he conocido en política, la única que conozco que, tras llegar a ser profesional de la política, decide voluntariamente volver a su puesto de trabajo –un “escándalo”-, que entonces tenía influencia política y que luego estuvo protegiendo el trabajo de la revista. Joan Tafalla, quien, como sabéis me honra con su amistad.
Mi idea era que la revista debía abrirse al marxismo –como suena-, recuperando las diversas tradiciones de éste que tenían cosas que decir, y que había que reflexionar sobre las diversas cuestiones políticas candentes. Como el equipo de dirección era muy joven, y no había recibido formación, creamos un seminario de lectura y discusión, que ha seguido existiendo hasta el presente (y que en el 2009 cumplirá sus veinte años de existencia). En el consejo de redacción de Realitat había personas que no eran militantes del partido. Por lo demás, el proyecto funcionaba por estricta democracia, lo cual generaba contradicciones con la “línea” que se trataba de marcar desde el ejecutivo. La actividad de aquellos años me sirvió para conocer a personas magníficas, generosas, que eran capaces de realizar el milagro de hacer una revista, desde la selección de artículos hasta la confección última, y todo ello durante años, y gratis et amore. Lo único que no hacíamos era imprimirla. Gracias a la relación con aquellas personas, precisamente por esa relación, aquellos fueron para mí años felices, en los que aprendí mucho.
Políticamente, la revista fracasó, no tuvo influencia en el partido
¿Y por qué rompiste con el PCC? ¿Qué motivó tu separación del Partit dels comunistes de Catalunya?
La ruptura vino por el institucionalismo del PCC. La crisis definitiva se produjo durante el proceso de creación de EUiA. No es que yo estuviera en contra de EUiA, como tampoco de que antes hubiésemos entrado en IC otra vez. El problema era que el PCC funcionaba en clave de partido institucional. La única preocupación era los resultados electorales, el peso en las instituciones –municipios, el lobby sindical, tener representación parlamentaria, etc-, y estaba completamente abandonada la tarea de organizar tejido social, de la lucha cotidiana en empresas, barrios, etc. Los escasos militantes que la practicaban lo hacían al margen de la política real del partido. A eso hay que añadir que los entresijos de la fundación de EUiA eran una pugna abierta y descarada entre aparatos por los cargos de dirección, mientras se hablaba de democracia. No pude más.
Desde entonces, o poco tiempo después, estás vinculado al republicanismo político de orientación comunista. ¿Qué es para ti el republicanismo?
Creo que la izquierda europea, y los partidos comunistas carecieron de una reflexión propia sobre la teoría política –con excepciones como la de Gramsci o Rosenberg; no cabe menospreciar tampoco, en sus límites, el jacobinismo de Lenin -. De hecho, tras la segunda guerra mundial, sus políticas fueron funcionales a los estados llamados de bienestar, sin que se reflexionase sobre la ley, los aparatos de poder, la democracia, y sin que elaborase una teoría política normativa propia al respecto. Lo más político que se llegó a decir era que se trataba de profundizar en una “democracia avanzada” –metáfora topológica-, intuición no elaborada. No teníamos si quiera análisis sobre lo que significaba, por ejemplo, que los parlamentos a penas funcionasen como tales y que las constituciones impidiesen a los parlamentos legislar contra la propiedad privada. Esta carencia de teoría política normativa estaba muy arraigada en la socialdemocracia del siglo XlX y había sido heredada por el comunismo. Existía una corriente muy viva de rechazo de la política: el estado y la ley eran solo instrumentos de coacción de la clase dominante y servían para la lucha de clases; en consecuencia estaban llamados a desaparecer en el futuro. Recuerdo que en hacia 1975 Norberto Bobbio había escrito, en Rinascita si no ando errado, que Marx carecía de una teoría del Estado, y que esta idea había inquietado mucho a Sacristán. El republicanismo -es un nombre aceptable- es el intento de rescatar el acerbo político clásico, el único existente, gracias al cual y mediante el cual se han producido, antaño, en el Mediterráneo, y desde la Modernidad, en Europa, las grandes luchas de sociales y de clases, para repensar la política y ayudar en lo posible a que sirva para el nacimiento de un nuevo movimiento democrático, y para repensar y reconstruir el comunismo.
¿Y por qué el comunismo?
Creo que el comunismo es un proyecto necesario: el proyecto ideológico comunista es el único cuyo núcleo central entronca con la tradición de la democracia heredada de la Revolución Francesa, a pesar de todos los desdibujamientos. En consecuencia, su núcleo ideológico, explicitado en el Manifiesto Comunista de Marx y Engels, es que el fin fundamental de toda actividad es construir un movimiento popular, el movimiento de la democracia, que permita a las clases subalternas organizarse e intervenir de forma directa y protagonista en la política y luchar por la soberanía. Esta es la única prioridad inexcusable del comunismo. La propia elaboración intelectual de los comunistas debe ser orgánica de las experiencias y objetivos propuestos mediante deliberación por el movimiento, no inventada por el estado mayor en un congreso. Recuerdo que cuando Marx va a desarrollar su crítica de la literatura utópica en el Manifiesto, comienza recalcando quién y por qué razón debe ser excluido de esa lista: ”No se trata aquí de la literatura que en todas las grandes revoluciones modernas ha formulado las reivindicaciones del proletariado (los escritos de Babeuf, etc)”.
No existe entonces, en tu opinión, ninguna otra corriente teórica que defienda esa posición.
No, no existe ninguna otra corriente teórica, intelectual, actual que defienda esta idea.
No existe ninguna otra tradición actual que se atreva a recordar que la violencia del enemigo aconseja tener teoría de la violencia como instrumento de lucha. Curiosamente, esta idea que es puro realismo político, y que siempre ha sido sostenida por el republicanismo tradicional, se borra en las elaboraciones teóricas de otras corrientes republicanas actuales y en las de las demás fuerzas políticas populares.
También sus análisis demoledores sobre el capitalismo, contrarios a la existencia de la propiedad privada de los medios de producción, que no son programa político –repito que el programa lo elabora el movimiento en acto- son solo preservados por el marxismo comunista
Estas ideas deben ser defendidas junto a las otras de la tradición política clásica: estado de derecho, libertades, ley, ciudadanía, constitución. Por eso creo necesario recuperar y reconstruir un proyecto ideológico comunista ayudando a que se reinstale en el seno de la tradición de que nace.
Pero el comunismo realmente existente ha sido (parcialmente) derrotado a lo largo del siglo XX y en su nombre se ha construido más de una barbaridad y alguna barbarie.
Es cierto que el comunismo realmente existente en el siglo XX, ha sido derrotado, tanto en Europa Occidental como en “el Este” y lo ha sido por apartarse de las ideas de su núcleo teórico, praxeológico, y que suena mal denominarse comunista. Pero, a los efectos que nos interesan, a saber, la emancipación, no ha sido menos derrotada la socialdemocracia realmente existente, cuyo núcleo intelectual fundacional se aparta del patrimonio de la revolución francesa, y cuya actual práctica política real, por cierto, funge, a pleno rendimiento, como fuerza proatlantista, procapitalista, y en su mayor parte, pro liberal, con mucho más entusiasmo y ahínco aún desde 1989. Todo ello para mi sorpresa, pues yo había llegado a creer por entonces que, una vez liquidada la guerra fría y una vez derrotado su competidor, el comunismo, la socialdemocracia se “centraría” hacia la izquierda; probablemente tenían razón quienes habían elaborado análisis mucho más duros sobre lo que en realidad era la socialdemocracia.
Formas parte actualmente de Espaimarx. ¿Qué pretendéis, cuáles son las finalidades del grupo?
Espaimarx es una asociación cultural formada por marxistas, cuya tarea, eso intentamos, es actuar como “pontífices”, como hacedores de puentes según frase de Lukacs. En la medida de nuestras fuerzas, tratamos de recoger el legado político intelectual del pasado y de ponerlo al alcance de las nuevas generaciones para que ellas hagan su lectura y extraigan sus conclusiones, pero para eso han de disponer de ese patrimonio. La biblioteca virtual de espaimarx, uno de nuestros trabajos, en la que colgamos libros agotados e inencontrables de las diversas corrientes revolucionarias del movimiento democrático y obrero, y que se pueden descolgar gratis, creo que puede ser un buen ejemplo de lo que pretendemos
Eres también miembro del consejo editor de sin permiso. ¿Cuáles son las finalidades y posiciones de la publicación?
Sinpermiso es un proyecto muy lúcido, cuyo inspirador es Antoni Doménech, un coloso intelectual y un excelente amigo. Se trata de rescatar las ideas del republicanismo y entrecruzarlas con las ideas de las diversas corrientes emancipadoras que se reclaman del socialismo. Además, el proyecto trata de ayudar a que la ciudadanía disponga de elementos científicos de análisis e información sobre la realidad social mundial configurada por el capitalismo, de forma que pueda hacerse una idea cabal del momento histórico y delibere racionalmente, con elementos, sobre las posibles alternativas políticas que se abren. Sinpermiso trata de abrir el frente de debate republicanista en los países de habla española, donde hay energía intelectual suficiente para que se haga elaboración propia, desde la experiencia política de cada sociedad.
Para el sinpermiso electrónico traduces artículos de marxistas italianos, muchos de ellos colaboradores de Il Manifesto. ¿Qué autores italianos actuales tienen para ti más interés en estos momentos?
Sí, efectivamente, he traducido la mayor parte de los textos que hemos publicado de Rossana Rossanda, que es una analista política de primera categoría, capaz de comprender y explicar el presente en su particular coyuntura. También me interesan los estudios de otros marxistas que investigan sobre las nuevas características de los trabajadores, que son consecuencia de las transformaciones del capitalismo; en concreto, sobre la importancia que tiene la incorporación del saber como instrumento directo de trabajo en manos de amplios sectores de asalariados. Suelen ser estudios elaborados por personas que proceden del autonomismo.
¿Y cuál es el interés de estos estudios en tu opinión?
Estos estudios ponen al descubierto las condiciones de posibilidad de un nuevo poder de los trabajadores, los posibles microfundamentos del mismo. El capital sólo puede dominar esa nueva organización del trabajo desde el “consenso” o desde la violencia, ambos externos al proceso de trabajo. El saber forma parte de las condiciones técnicas dominadas por el colectivo de los asalariados, en concreto por determinados sectores de entre ellos. El “dominado”, el “esclavo” ya no necesita del dominus, del dueño, para poner en funcionamiento el proceso productivo. La esclavitud es, entonces, un acto muy “político” en el sentido de que es externa al hecho de la producción. Curiosamente, estos autores no se interesan por la democracia, no incorporan la reflexión política de tipo republicanista a su investigación, y las posibles consecuencias políticas de estos nuevos microfundamentos de poder quedan cojas. “Poder” es simplemente control sobre la actividad, y poseer el control directo del saber es una condición importantísima (precisamente la condición que Marx había visto liquidarse con la aparición de la fábrica –“de la subsunción formal a la subsunción real del trabajo al capital”, como Marx lo denomina en el libro I de El Capital) para instaurar el poder democrático de la plebe. Entre otras cosas, la reflexión sobre la democracia, heredada de la tradición republicana, nos permite reflexionar sobre el poder en términos no mitológicos: el poder no es un “mal”; en todo caso es algo inherente a la antropología o a la ontología del ser humano: control sobre la actividad, posición de fines, necesidad de organizar socialmente la actividad -Aristóteles es el gran estudioso de la praxis-. Quien satanice el poder debe aceptar la raíz cristiana, agustiniana, de sus ideas, y que de esa condena se desprende otra condena general contra la naturaleza humana como naturaleza depravada e insalvable por sí misma, pues la necesidad de poner fines y de controlar la actividad dirigiéndola hacia ellos es “característica ontológica” humana.
Volvamos a los autores italianos si te parece.
Volviendo a los italianos también me interesan algunos estudiosos de Gramsci –Del Burgio, el viejo, gran Prestipino…- , no en todo caso los que se dedican a “investigar” sobre la “vida sentimental” de Gramsci o sobre su “carácter” –como no me interesaría un estudio sobre la vida sexual de Kant o sobre la neurosis del Aquinate, que nunca serían aceptados como ciencia por la Academia, sino que serían considerados superchería-, y también los estudios que siguen la estela de Pasolini e investigan sobre la destrucción de las bases civilizatorias, culturales, de la vida humana por el capitalismo –también Karl Polanyi escribió sobre eso, desde luego-
Por cierto, ¿qué valoración te merecen los últimos resultados electorales en Italia?
La situación italiana me causa pasmo por lo que se llega a parecer a la situación española de la transición. Se basa en una derrota descomunal, que no ha sido reconocida como tal -una derrota requiere de derrotados, y quien la reconozca y se proclame tal queda “derrotado”, es decir, “excluido”-, gracias a lo cual la propia elite dirigente de las fuerzas derrotadas se entrega de lleno al “transformismo”, esto es, a asimilarse, en tanto que jefes bárbaros, a los vencedores y a reclamar su lugar al sol en el nuevo régimen. Esto es aceptado por el vencedor, que promueve así su “revolución pasiva” y deja a las bases de los explotados, sin sujeto organizador, en el mayor de los marasmos. Los nuevos intentos de refundar la izquierda han puesto por delante el fin de ocupar espacio institucional, en lugar de poner como fin organizar poder creando redes de organización de los trabajadores, a comenzar por los sectores más cualificados técnicamente. Correr la carrera del peso institucional aleja a la izquierda de los lugares donde podría ayudar a construir un poder real y la aleja en consecuencia de su propio poder. Esa confusión es algo que la burguesía no sufre. La burguesía sabe que su poder no está en las instituciones, sino en la sociedad civil que ella domina. Su poder no son sus políticos: esos son sus ”ministros” –sus “instrumentos esclavos”, literalmente.
La gente no se siente defendida ni representada por la izquierda y se abstiene o se orienta hacia las fuerzas políticas que –cree- pueden darle alguna protección
Tú has sido también un estudioso de Gramsci. ¿Qué significa Gramsci para ti? ¿Sigue teniendo vigencia su pensamiento? ¿Crees que es un clásico de la tradición?
Creo que alguno de los análisis que he venido haciendo en esta entrevista revela hasta qué punto me parece grande y vigente Gramsci. Quiero recordar que a fines de los años sesenta, en un debate entre el sólido estudioso marxista de Gramsci Jacques Texier y Norberto Bobbio, este último señaló que en el pensamiento de Gramsci la política y el estado no eran sobrestructuras jurídico políticas externas a la sociedad civil, como defendía el marxismo al uso, y que esto era una “anomalía” de Gramsci. Pero en aquella época no se extrajeron conclusiones políticas al respecto y no hubo particular modificación de las interpretaciones canónicas de Gramsci. Cualquier lector que entra en el pensamiento de Gramsci desde el marxismo canónico conoce por experiencia la sorpresa que se lleva, porque el pensamiento de Gramsci está elaborado a partir de categorías y conceptos “desconocidos” y por ello desconcertantes; no proceden de la “casa”, esto es, del marxismo canónico. Son conceptos muy políticos o, como se suele decir, muy “voluntaristas”, poco “económicos”. La política no aparece en él como una prognosis científica de futuro, que debe orientar more geométrico la acción política, sino como la lucha por la construcción de alianzas políticas en torno a proyectos que sinteticen las demandas de las clases subalternas y produzcan la movilización de las mayorías, como sabemos.
¿Qué autores influyeron más en su obra, en tu opinión?
Si echamos un vistazo al índice analítico de nombres de los autores citados por Gramsci, quizá se nos comience a aclarar lo que exponía anteriormente. Encontramos de inmediato la gran cantidad de veces que él menciona –es una cosa sabida- a Marx, a Engels, y a Maquiavelo después, el gran republicano de tradición ciceroniana. Todas estas citas, son, por cierto, menos numerosas que las de Croce y próximas a las de Hegel, sin que eso signifique que tengan menor importancia Marx, Engels o Maquiavelo que Benedetto Croce. Pero junto a todos estos nombres, menos citados que ellos y que los nombres de otros personajes de actualidad en su época –Gramsci pretende hacer un estudio los más capilar posible de la cultura de su época-, aparecen los nombres de los filósofos clásicos, Aristóteles, Platón, Cicerón, Séneca, de los historiadores clásicos romanos, Tito Livio y Tácito, Plutarco, Polibio… y de Kant, Rousseau. Gramsci poseía una cultura política “provinciana” o “vetusta” poco positivista, y muy imbuida de tradición política clásica que le servía de falsilla a la hora de interpretar las luchas políticas y de recibir el marxismo, de la que surge una lectura nada socialdemócrata, esto es, nada contaminada de la vulgata elaborada por Kautsky y a la que se denomina “marxismo”.
¿Hay que recuperar Gramsci por lo tanto?
Creo que el de Gramsci es un pensamiento cuya profundidad y potencia está por recuperar y que solo desde posiciones políticas “republicanistas” puede ser explotado y comprendido; esto es, desde la matriz de la traditio política y filosófica en la que él se incluye por vocación de estudio, al igual, por lo demás, que los “vetustos” Marx y Engels-.
Cambiamos de tercio. ¿Por qué crees que hemos sido todos o casi todos tan estalinistas?¿ ¿Por qué nos hemos cegado tanto durante tanto tiempo?
Creo que debemos devolver a las palabras su significado, con el fin de poder explicarnos mejor nuestra propia historia. Estalinismo es, a mi juicio, una palabra que debe referirse a algo ocurrido en la Unión Soviética. Creo que el estalinismo es la consecuencia de la derrota y liquidación de la revolución rusa, la cual se produce con la guerra civil. Es esta explicación histórica, que se aparta de las mitologías de partido, y que yo conocí no a través de la historiografía, aunque lo que he leído después me lo ha corroborado, sino a través de la obra, que es una novela, de Mijail Sholojov El Don apacible. Tras la guerra civil, todo había sido aniquilado, los mejores habían muerto y los que quedaban vivos, lisiados físicamente, sin sus seres queridos, arruinados, famélicos, tras haber vivido la crueldad y el horror, no creían ya en nada y solo esperaban morir. La guerra había liquidado la actividad política y el protagonismo de masas en el que consiste una revolución y una democracia verdadera. La formación de los dos bandos contendientes durante la guerra civil es explicada en la novela por el escritor de forma terrible, insistiendo en cómo se divide en dos el bloque social de los que, hasta entonces, habían protagonizado, juntos, directamente y con las armas en la mano, la revolución, en lo azaroso de las alianzas, o en su carácter de alistamiento por lealtades personales, en la falta de criterio político. No se puede sugerir una crítica más dura que ésa al error político que acarrea unas consecuencias semejantes. La novela es atroz. También el Lukács viejo insistía en que tras la guerra civil había desaparecido todo atisbo de participación popular. El mismo Lenin escribe una y otra vez que “hay que volver a empezar” y otras frases de esa índole, con ellas expresaba que su valoración era que todo había sido un desastre, pero que todos hemos interpretado de forma litúrgica, quitándoles hierro o interpretándolas como parte de la grandeza moral y de su visión de futuro, de su rigorismo, restándole significado…Tras la guerra civil, la derrota, la desmovilización social era completa. Sin embargo, se daba la contradicción de que una fuerza política llevada al poder por la lucha revolucionaria dirigía el aparato de poder y había conseguido rechazar la invasión exterior y mantenerse en el poder. Como decía Sacristán, y los lógicos en general, de una contradicción puede surgir cualquier cosa. Y surgió el estalinismo.
Pero respecto a lo que nosotros hemos vivido en Occidente
Lo que nosotros hemos vivido en “Occidente” es, a mi juicio, fruto en primer lugar de la derrotas sucesivas del movimiento democrático y obrero durante el siglo XX, primera guerra mundial, los fascismos, y, muy a tener en cuenta, por la derrota popular con que se salda la segunda guerra mundial: el “pacto de 1945” entre las dos potencias victoriosas que obligan a desactivar la movilización popular democrática antifascista masiva y a aceptar la situación impuesta de facto. Las fuerzas políticas se convirtieron en correas de transmisión de sus respectivos bandos, y quienes no actuaron así lo pagaron muy caro –en Grecia, por ejemplo-. En segundo lugar, me parece que es relevante la influencia de la ideología positivita en el movimiento obrero, según la cual la teoría política es una teoría científica que solo una elite domina y conoce, y que debe serle impuesta a las mayorías, pero esta ideología procede de la socialdemocracia anterior a la revolución rusa.
Muy en último lugar colocaría las explicaciones cientificistas estilo “ley de bronce” de las burocracias, que por explicarlo todo muy bien no consiguen explicar nada en concreto.
Tú has publicado y reflexionado sobre democracia y marxismo. ¿Por qué crees que la tradición ha sido tan ciega con valores asociados al democratismo?
A mi juicio existen dos elementos principales que lo explican. El primero es la cadena de derrotas que sufre el movimiento democrático y obrero durante los siglos XlX y XX. La despolitización aparece en el movimiento obrero tras la derrota de la AIT –el anarquismo no es una ideología “arcaica y primigenia” sino muy nueva-. La política es interpretada como “Moyen de duperie”, como mentira inútil, como algo al servicio de los poderosos. Tras la Comuna, el movimiento democrático directamente heredero de la Revolución Francesa ha sido liquidado. El otro elemento es la subordinación ideológica –y cultural- que se abre paso desde fines del XlX en las filas del nuevo movimiento obrero, durante la edad del Imperialismo. En cuanto a la ideología, la adopción de modelos basados en la ideología liberal y en la teoría de elites: la política es un saber esotérico, científico, en manos de unos pocos, que deben hacerse escuchar. Eso forma parte de la ideología de la socialdemocracia clásica.
La historia de Europa durante el siglo XX refuerza esta tendencia, pero ya me he referido a ello en la respuesta anterior. Si esto hubiese sido consecuencia del estalinismo todo sería más sencillo y fácil de remover
¿Qué clásicos de la filosofía política lees con mayor atención?
Dado que más arriba me habéis preguntado por Gramsci y más adelante me preguntáis por autores marxistas supongo que la pregunta se refiere a los clásicos anteriores. Sin lugar a dudas, Aristóteles es el verdadero titán del pensamiento político social. Su filosofía política que consta de una investigación sobre los diversos regímenes político sociales posibles y de una reflexión sobre las facultades culturales, antropológicas cuya posesión es necesaria a los individuos para la política, es deslumbrante y está además en la raíz de toda la tradición política mediterránea u “occidental”, incluido ese rendido admirador de Aristóteles y republicano convencido –“antiguo”- que es Marx. Además de la filosofía política de Aristóteles, deseo recordar aquí su teoría filosófica de la praxis o actividad humana, otra cima del pensamiento. Y dentro de ella su teoría del mesotés.
¿Qué crees que explica Aristóteles con este concepto, con esta categoría?
Con este concepto explica Aristóteles las posibilidades y límites de la actividad o poder de cada individuo. La teoría estudia la acción o actividad humana dirigida por fines –praxis-. Mediante ella se explica que la medida en que una persona logre alcanzar mediante su acción el fin propuesto al que dirige sus actos no depende de su sola voluntad, sino que está limitada por las propias capacidades y facultades, poseídas –dynameis- por ese individuo; en concreto, por los saberes y habilidades de que dispone –a los saberes de los que depende la acción, que pueden estar en posesión de quien aplica la acción, y ser condición de libertad, o de alguien externo al mismo, y ser condición de esclavización del trabajador, Marx las llamó “relaciones técnicas de producción”. Las facultades poseídas por el individuo –o por el movimiento organizado de individuos- son las condiciones de posibilidad de la acción. La posesión de unas u otras capacidades dota a cada individuo de diversas posibilidades de ejecución de su telos o fin. Si los explotados dominan el saber que organiza la civilización, la dominación de los poderosos es externa al proceso de producción de valores de uso en que se basa la civilización. Esto otorga a un eventual movimiento democrático la posibilidad de proponerse objetivos políticos de liberación, en relación con el fin –la libertad- en un grado cualitativamente diverso al que puede plantearse un conjunto de explotados que no controlan, en su conjunto, los saberes que producen y reproducen la civilización. En estas otras condiciones solo Pol Pot sería capaz de proponerse el delirio de la sociedad de la plena libertad.
La idea aristotélica del mesotés permite incorporar como saber político los estudios que investigan sobre las transformaciones de los procesos de producción y la reapropiación de los conocimientos técnicos indispensables para la producción por parte de amplias capas de trabajadores asalariados, muchos de los cuales son además ”mileuristas”.
¿Y qué interés tienen estas reflexiones para la izquierda en tu opinión?
Este hilo de reflexión señala el camino que debe seguir una izquierda que trate de organizar un movimiento democrático. Explica cuál puede ser la fuente de poder de la izquierda, esto es, de control sobre la actividad; indica cuál es el posible núcleo hegemónico de una potencial alianza entre asalariados y capas populares. Arroja también luz sobre el significado –desalentador- de los estudios del Marx maduro que descubría cómo se despojaba al trabajador de los saberes técnicos que le permitían protagonizar su propia actividad. Pero me detengo aquí porque de esto ya lo he tratado antes.
¿Y además del autor de la teoría del Organon?
Por supuesto, también Platón y Cicerón me parecen clásicos de gran importancia. Y Epicuro, porque, en otro orden de cosas, permite profundizar también la reflexión sobre la propia vida, sobre cómo vivirla. Epicuro es particularmente atrayente en este sentido
Te defines en ocasiones como jacobino y comunista, o mejor, como comunista jacobino. ¿Por qué jacobino? ¿Qué quieres significar con ello?
La revolución francesa es el acontecimiento que marca el inicio de lo que llamamos la Contemporaneidad. Esto significa que consideramos que la característica central de la misma no es la “revolución industrial”, las fábricas, sino el acontecimiento histórico en el cual las masas plebeyas irrumpen en el ámbito de la política para “quedarse”, reclaman ser ciudadanos y pugnan por elaborar su proyecto político autónomo y por convertirse en poder soberano y construir su estado político. Es la constitución de la primera democracia –el poder del demos- en muchos siglos, que dura año y medio. Un acto semejante no se había visto desde la clasicidad. El proyecto cuaja en la constitución de 1793, que es fruto de una correlación de fuerzas, no sólo de las fuerzas populares, que instaura un poder político con centralidad legislativa pero sin burocracia. La Convención, según la constitución, era el órgano de gobierno –hacía los decretos/ “rend les decrets”- y el comité de redacción de las leyes que una vez redactadas debían ser enviadas a las asambleas primarias para ser aprobadas por los ciudadanos. La aplicación de las leyes dependía de las instituciones políticas locales. Carecía de una policía centralizada y su máximo poder militar era la ciudadanía en armas, guardia nacional. Era un proyecto político republicano democrático.
Este proceso político es el que creó las ideas políticas de las que es orgánico el comunismo. Un comunismo “político”, no burocrático, democratista. Esto es lo que quiero expresar con esa fórmula que habéis citado.
Y Robespierre, ¿por qué te parece tan importante? ¿A qué crees que es debido su olvido por una parte no menor de la tradición?
Robespierre y otros pocos fueron los intelectuales orgánicos de ese movimiento de masas y de ese proceso político surgido al calor de la experiencia de las masas y que construye la primera democracia republicana de nuestra era. Robespierre fue acompañando desde sus orígenes ese movimiento. El poder de Robespierre, su influencia, se afianza en la medida en que el movimiento democrático, al que él sirve y obedece, asciende y se consolida. Pobespierre, que no poseía poder ejecutivo alguno, cae cuando el movimiento democrático ha sido derrotado.
Robespierre y su proyecto político económico es el punto de referencia de Buonarroti y de Babeuf, según ellos mismos explicitan reiteradamente, y a quienes se considera padres del comunismo
¿Y qué significa entonces para ti ser comunista actualmente?
Que el movimiento de la democracia sea el protagonista de la acción política. El comunismo moderno ha señalado que sus orígenes son Buonarroti y Babeuf. Estos autores reclaman la herencia de Robespierre, la herencia del movimiento de la democracia y de su proyecto político económico
El comunismo es en primer y en último lugar el intento por organizar un poderoso movimiento plebeyo o popular, denominado la democracia –poder del pueblo-, que permita a la plebe, a los de abajo, protagonizar la actividad política y cuyo fin es instaurarse como poder soberano y establecer su estado de derecho.
Los programas, los proyectos, las alternativas políticas que orienten al movimiento democrático deben surgir de la propia experiencia política generada por la lucha, de la capacidad de ejercer poder y control sobre la actividad que se desarrolle mediante la práctica política de la propia gente, de las deliberaciones públicas en el seno del movimiento democrático. No hay hoy fuerza política alguna en Europa que defienda este sencillo programa
También aludes con mucha frecuencia, sobre todo en tus últimas aportaciones, al papel del campesinado. ¿Cuál es su aportación en la historia reciente y de donde viene tu interés por este sector?
El campesinado ha pasado a ser una clase social casi testimonial en Europa. Pero ha sido la fuerza mayoritaria en las movilizaciones que cuajaron en intentos revolucionarios serios. La revolución francesa o la revolución rusa, por poner dos ejemplos –y México, China, Vietnam, las revoluciones africanas...
En la medida en que yo tenía esto en cuenta, el dato me ayudaba a superar toda una mitología sobre la clase obrera industrial que era el espinazo ideológico de la socialdemocracia clásica, posterior a la derrota de la Comuna de París, desconectada de la tradición democratista de la revolución francesa. El mito industrialista de la clase obrera como clase salvadora obligaba a aceptar en el paquete el determinismo económico y el desarrollismo industrialista, y aceptar apologéticamente el capitalismo, porque era el creador del industrialismo. Desde esta ideología progresista industrialista y en realidad pro capitalista –“etapista”-, las culturas mayoritarias reales de la sociedad europea –siglo XlX, siglo XX hasta después de la segunda guerra mundial- eran consideradas culturas retrógradas, reaccionarias, a eliminar. Sin embargo, históricamente, ha sido el suelo cultural reproducido por el campesinado y por las clases urbanas ciudadanas -obreros, clases medias-, lo que constituyó la base de la cultura moral de rechazo ante el capitalismo, desde la que se dieron réplicas tan contundentes como las que he señalado. Son las culturas del demos, el pueblo, es decir, de la mayoría, cuya mayor parte era el campesinado, su praxis de vida, no el industrialismo fabril –sí también los explotados en el mismo y sus culturas- la base de la transformación de la sociedad.
¿Cuáles han sido los efectos históricos de este asunto que estás explicando?
Vale la pena, dada su importancia, ver con un poco más de detenimiento la consecuencia de este asunto en la historia. Como sabemos, el campesinado fue hasta después de la segunda guerra mundial la clase mayoritaria en Europa –quizá ahora ha llegado a ser algo menos de la mitad de la población mundial-. En consecuencia todas las revoluciones eran revoluciones fundamentalmente campesinas, o mejor dicho populares, democráticas, desencadenadas por las mayorías sociales compuestas por una alianza de clases subalternas. Mientras subsistió la tradición de la democracia revolucionaria, nacida de la Revolución francesa, el robespierrismo, estas ideas se sostuvieron. Tras la derrota de la AIT y de la Comuna, lo que resurge es un extraño –ajeno- fenómeno político ideológico, con el que Marx rompe por cierto. Este nuevo movimiento surgido de la tierra quemada de la derrota es la socialdemocracia alemana, que difundirá su forma de entender las cosas. Para esta fuerza política, el campesinado –la inmensa mayoría de la sociedad- y las clases medias urbanas –“pequeño burguesía”- eran clases reaccionarias, condenadas a acabar en el estercolero de la historia.
Sólo la clase obrera era revolucionaria, decíamos.
Exacto, sólo la clase obrera era revolucionaria, y también la burguesía porque revolucionaba el mundo con su producción y creaba a su enterrador. Podía ser lícito, incluso, en bien del “Progreso” de la “Historia” una alianza de obreros y capitalistas contra el mundo campesino, mayoritario. De la influencia de estas ideas anticampesinas, anti mayoritarias, podemos tomar nota al leer el libro escrito por una persona que rechazaba toda componenda con el capitalismo, que era honesta y de izquierdas y que deseaba la revolución. Pienso en el folleto que Rosa Luxemburg escribe como síntesis de lo que había sido, según ella, la revolución rusa de 1905, Huelga de masas, partido y sindicato. En realidad, la revolución rusa de 1905 habían sido dos revoluciones paralelas que no se acaban de entender en mi opinión. Una obrera, de un contingente de unos 12 millones de personas sobre unos 25 millones de habitantes urbanos –pueblos incluidos-; otra, campesina, de 100 millones de personas, y que es la que estuvo cerca de desestabilizar el régimen zarista. En el folleto de Luxemburg no encontramos apenas una referencia a la revolución campesina. Su democratismo se basa en pensar sobre los consejos obreros, pero no “ve” a la inmensidad de la población mayoritaria en acción. Es el prejuicio de la socialdemocracia: solo lo que nace del desarrollo capitalista es el futuro; lo que es alternativo a ese proceso es la reacción.
Existe también otro folleto que extrae conclusiones a toro pasado de la revolución de 1905. Es el folleto de Lenin Dos tácticas de la socialdemocracia. Por primera vez Lenin plantea –y se plantea- que la revolución ha de ser una alianza entre obreros y campesinos, contra el capital, y que la revolución ha de asumir las demandas de los campesinos: la parcela de tierra. A esta alianza Lenin la denomina “democracia”, y como es una democracia movilizada, la llama democracia “jacobina”. La evolución de Lenin, que ha leído sobre la revolución francesa –y leerá más- no ha hecho más que comenzar en esas fechas. Por el momento solo plantea la alianza como estrategia para una etapa. Con el tiempo, planteará la alianza como estrategia para avanzar al socialismo, y desde luego para sostener el nuevo régimen.
De hecho, tras su muerte, se volverá a abrir el debate sobre la cuestión.
Exacto, a su muerte se volverá a abrir el debate, el Gran debate de 1924 1926, en el que el defensor de esa alianza fundamental con el campesinado, a la que se denominaba desde 1917 “dictadura democrática de obreros y campesinos”, era el favorito de Lenin, Bujarin, al que se unió por motivos tácticos, Stalin. Enfrente había un grupo muy notable, encabezado por Trotsky, que defendía un “gobierno que se apoyara en campesinos y abriera la era de la revolución socialista internacional”. Como podemos comprender por las frases, la relación de cosas que procedía de la época de la revolución no era considerada ”el socialismo”. El socialismo sí que se podía realizar ahora, cuando ya no existía movimiento popular, porque lo que fuera el socialismo, eso lo sabía un grupo de iniciados. Era un teorema de pizarra; la historia era una cadena de modos de producción, y el socialismo, posterior al capitalismo, era la socialización de los medios de producción. Para alcanzarlo había que arrebatar a los campesinos el lote de tierra por el que habían luchado con las armas en la mano. Siguiendo la tradición ideológica de la socialdemocracia, se habían hecho campañas de intoxicación tratando de explicar que en el campesinado estaba gestándose una nueva clase burguesa. Todo esto lo desmienten los brillantes estudios de Theodor Shanin, en los que, sin embargo, este estudioso no se preocupa de diferenciar al grupo Lenin-Bujarin de todos los demás. Pero además, como es habitual, las ideas de la socialdemocracia se enfrentaban con las propias ideas de Marx quien consideraba que la pequeña propiedad de explotación directa, campesina, era un freno insalvable para el capitalismo, que debía destruirla si quería dominar.
Pero, entonces, ¿cuál era el tema de fondo en la discusión de 1924-1926 de la dirección bolchevique?
En 1924-1926 se discutía sobre cómo quitarse de encima al campesinado, cosa que se hubiera podido hacer, desde luego, al menos sobre el papel, de formas muy distintas. El problema que se planteaba entonces era el de justificar que eso fuese democrático: una democracia “contramayoritaria”, cómo decidir en contra de las decisiones y anhelos de la mayoría. Vemos aquí la influencia de la vieja ideología de la socialdemocracia, y de la idea positivista y elitista de que la revolución la saben decidir los estados mayores de la política: teoría de elites liberal burguesa. Por supuesto todo esto revela hasta qué punto la revolución estaba muerta y enterrada desde la guerra civil. Con un campesinado masivamente mayoritario, organizado, movilizado y armado, un partido que se hubiera atrevido tan siquiera a abrir un debate semejante no hubiera durado un día en el gobierno –“no hubiera tenido ni media bofetada”-
Todo este interés mío por el campesinado es consecuencia de mi interés por la democracia y por la posibilidad de reflexionar sobre periodos en que cuajaron bloques sociales populares mayoritarios, compuestos por las clases subalternas, tal como proponían Gramsci, Rosenberg y también Lenin. Tal y como lo había puesto en claro la revolución francesa, de cuya experiencia nace el comunismo; a saber, disculpad porque sé que me repito, la organización y lucha del movimiento popular democrático.
Vayamos ahora a otras historias. Desde el punto de vista del ideal emancipatorio, ¿dónde crees que deben basarse las líneas prográmaticas de la izquierda de hoy?
Lo primero es crear el sujeto de la protesta y de la resistencia ante el capitalismo. Esto solo se logra mediante la organización directa de la gente en la lucha. No es cosa de un día para otro. La izquierda, sin embargo, se empeña en querer “representar” a ese sujeto –representar a un fantasma inexistente- en las instituciones, y en menear la cabeza y sentirse incomprendida cuando nadie responde a su discurso
En este sentido, ¿crees que sigue siendo válida la forma partido para intervenir políticamente? ¿Que relación tienen que guardar los movimientos sociales y los partidos en tu opinión?
Creo que los sujetos sociales no existen “en sí”, sino que se organizan. La clase obrera se construyó mediante luchas y mediante la apropiación del pensamiento político anterior por parte del sujeto social emergente. Esto nos lo cuenta de forma espléndida Edwar P. Thompson y los historiadores marxistas británicos. También el gran historiador Albert Mathiez. En consecuencia hay que pensar en formas de organización que permitan avanzar en la construcción del nuevo sujeto o bloque social, y que resultan imprescindibles para esta tarea. Por lo demás, “partido” ha sido un término que se ha aplicado en la historia a muy diversas organizaciones, muchas de ellas útiles en su momento histórico –el ser se dice de muchas maneras-. A pesar de que hemos visto coyunturas en que los movimientos son paralizados por partidos, no me convencen las teorías que, desde la perspectiva de la derrota y el recelo, plantean que partidos y movimientos han de ser organizaciones distintas. Eso incluye la creencia de que el partido ha de “representar” a los movimientos en las instituciones y que los movimientos surgen por generación espontánea. Para mí se llama partido a la capacidad organizativa que genera sujeto social. Y el partido del futuro será el conjunto de organizaciones que sostienen al bloque social popular en su actividad: al intelectual colectivo orgánico, esto es, interno, al bloque social. Gramsci, de nuevo Gramsci, es un buen inspirador
¿Qué papel tendría que jugar hoy el intelectual en relación al movimiento emancipatorio?
Si aceptamos que intelectual es toda persona que se propone un fin y que intenta llevarlo a la práctica, el papel del intelectual –de toda persona que piensa- debe ser –aspecto normativo- ayudar a organizar el nuevo sujeto social. Dentro de esta tarea, los intelectuales especializados en actividades técnicas determinadas, tendrán su propia y específica misión o actividad
Sueles hacer constantes referencias a las relaciones entre la ciudadanía y el Estado.¿ Qué papel tiene que jugar la sociedad civil organizada en relación al Estado?
El modelo nos lo ofrece la sociedad civil burguesa, que hoy es casi en exclusiva la única organizada: dominar y dirigir a su esclavo, el Estado. Los burgueses son auténticos ciudadanos y lo demuestran porque son el verdadero poder soberano
A otro nivel, hay que recordar que la sociedad civil tiene tal nombre porque es una sociedad de cives, de ciudadanos, pero que la ciudadanía la construye la ley al ser ésta la que sanciona los derechos. Es el estado, el régimen político y por detrás la correlación de fuerzas sociales que lo impone, lo que construye la sociedad civil. Necesitamos luchar para extender la ley y su cumplimiento lo más posible de forma que las libertades ciudadanas logradas creen la posibilidad de construir una sociedad civil en la que los subalternos organizados en movimiento establezcan su poder soberano. Esto contradice las ideas liberales según las cuales existe sociedad civil donde deja de interferir la ley y el poder público. Pero también va contra la idea de que la ley, el estado, los derechos civiles, son meras sobrestructuras políticas de la sociedad. Nuevamente Gramsci, con su interpretación orgánica de ambos conceptos que son solo analíticamente discernibles, nos enseña cosas. El movimiento democrático es el que, desde sus capacidades, puede emprender esa doble lucha por hacer poderosa y libre la sociedad civil y obtener así derechos y libertades desde los que luchar por hegemonizarla, dominando para ello, absorbiendo, el poder político en ella misma, tal como lo hace ahora la plutocracia organizada.
¿Por qué te parece tan imprescindible defender la reunificación de conocimiento y experiencia? ¿Que papel juega en esto la vida cotidiana? Y Pierre Hadot, ¿qué te ha aportado en este aspecto?
Como demócrata creo que el pensamiento fundamental es el sentido común, el pensamiento cotidiano, y que éste nos permite a todos comprendernos y comprender nuestra realidad así como gobernar correctamente nuestras acciones , deliberar en política, etc. Si creyese lo contrario, como hacen los liberales, pensaría que el saber experiencial del sentido común no sirve para adoptar decisiones sobre el orden civil, y que la sociedad debe estar dirigida por minorías de aristoi, por técnicos cualificados en saberes especializados, ciencias políticas, economía, etc, al igual que pasa en otras actividades, tales como la medicina, etc. La vieja tradición clásica, defiende lo contrario. Así, Sócrates en el Protágoras elogia a los atenienses porque, si bien piensan que para hacer las murallas de la ciudad se necesita un especialista, y para construir un barco, alguien que sepa diseñarlo, piensan, por el contrario, que las decisiones políticas pueden ser adoptadas en deliberación por todos los polites o ciudadanos; y la misma idea es sostenida por la Ilustración. Recuerdo aquí el texto de Kant “Qué es la Ilustración” en el que se denomina Ilustración el esfuerzo por usar la razón natural, facultad inherente a todo individuo, de forma libre.
Lo que experimentamos en nuestra vida cotidiana es suficiente para saber qué nos depara esta sociedad. Sabemos gracias al sentido común si somos o no somos felices, si somos o no libres, si somos explotados, si nos gusta o no nuestra vida, etc. Estas ideas son las categorías matriciales de la política. Ser felices, libres e iguales es el proyecto clásico de ciudadanía (Por cierto que para los liberales, hacer de la felicidad un concepto político es “totalitarismo”).
En cuanto a Hadot…
Hadot es un gran filósofo que me ha conmocionado mucho. Nos recuerda que filosofía tal como la concebían los antiguos es un saber segundo o consciencia crítica que se ejercita cada vez que un individuo reflexiona sobre su propia experiencia de vida para adoptar resoluciones prácticas y vivir conscientemente de una forma determinada, de forma más sabia, más feliz, más libre, de forma “filosófica”. En realidad el trabajo de Hadot no se queda en el mero estudio del pensamiento del pasado. Él confronta esta forma de entender la filosofía con las otras actuales –“lingüísticas” y analíticas- y nos propone asumir de nuevo esa forma de filosofar, que está muy extendida “inconscientemente” entre la gente –no en vano decía Gramsci que todo hombre es filósofo-. La filosofía clásica no era “autista”; planteaba en primer lugar la exigencia de que existiese un orden político justo que hiciera libres e iguales a todos los ciudadanos, les otorgase la posibilidad de codeterminar colectivamente el destino político de su ciudad, mediante ejercicio de soberanía, y les dotase de la posibilidad de autodesarrollo individual, esto es, les garantizase las condiciones materiales y sociales de la felicidad. A partir de aquí la filosofía interpela a la experiencia de cada individuo para que elija su forma de vida. Creo, como Hadot, que esta concepción clásica de la filosofía, es la que debe ser recuperada como medio para autointerpelarnos y llevarnos a luchar por un orden civil distinto donde podamos vivir de otra manera.
También en Gramsci, de nuevo Gramsci, hay ideas similares…
Efectivamente. Recuerdo que también en Gramsci se puede encontrar esa interpelación a la lucha apelando a la propia experiencia de vida, según el modelo del saber clásico. En su cuaderno sobre la filosofía –el cuaderno undécimo-, él, que concibe el filosofar como reflexión sobre la praxis –filosofía de la praxis, praxeología- para dirigir y cambiar nuestra conducta –filosofía como norma de conducta- nos exhorta a la actividad política como forma de vida filosófica, y recurre al “conócete a ti mismo”.
Si se me permite, deseo incluir aquí una cita, por más que no sea lo usual en una entrevista. Escribe Gramsci: “El comienzo de la elaboración crítica es la conciencia de aquello que realmente es, a saber, un “conócete a ti mismo” como producto del proceso histórico desarrollado hasta hoy, que ha dejado en ti infinidad de huellas…” (Introducción al estudio de la filosofía, Ed Crítica B. 1985, traducción de Miguel Candel, p. 41) Al igual que la filosofía antigua, toda la obra de Gramsci es eminentemente parenética o protréptica, esto es, exhortativa a esa vida filosófica que consiste en actuar políticamente para cambiar las condiciones sociales que imposibilitan la libertad y felicidad de la propia vida –optimismo de la voluntad-. Su profunda indagación sobre la sociedad, la hegemonía, parte de que las conciencias y voluntades de las personas pueden ser interpeladas a la acción liberadora. También pertenece al género literario parenético, que exhorta al cambio de vida y a la acción desde la vida diaria, el Manifiesto Comunista, por ser, precisamente, un manifiesto de intenciones y por el talante de su discurso que acaba amonestando “proletarios de todo el mundo, uníos”. Precisamente Hadot escribe en su gran obra Qué es la filosofía antigua, que en la actualidad el marxismo es quizá la única escuela filosófica que reúne las cualidades que él elogia en las escuelas antiguas. Habría que matizar en mi opinión: sí los marxismos praxeológicos, no los estructuralistas, ni los analíticos. Sí desde luego la opción de vida que asumieron tantos comunistas, una vida filosófica. El mismo Hadot insiste reiteradas veces en que, en la antigüedad, se aplicaba el nombre de “filósofo” a personas que no habían escrito nada, pero que llevaban una vida filosófica.
¿Qué autores de la tradición marxista española te interesan más? ¿Y de la marxista en general? ¿Sigues leyendo a Lukács y a Rosenberg por ejemplo? ¿Por qué te interesa tanto, si es el caso como fue en su momento, el Lukács de las Conversaciones?
El marxismo español ha sido durante décadas casi inexistente. Por suerte, tenemos la obra extraordinaria de Manuel Sacristán. Dentro del pobre marxismo español actual brillan con luz propia algunos autores que tienen talla europea, para entendernos; pienso en Montserrat Galcerán, Antoni Domènech, Santiago Alba Rico o Carlos Fernández Liria, de cuya obra he aprendido. La historiografía española de inspiración marxista es más abundante y tiene más autores de interés.
Tanto con Lukács como con Rosenberg tengo una gran deuda –dejo ya de lado a Gramsci, a Marx y Engels-. A Lukács le debo en primer lugar haber conseguido justificar teóricamente el papel del sentido común o razón común, que él denomina pensamiento cotidiano. Viniendo de esa ideología de la “vanguardia” que no es sino un liberalismo –un aristocraticismo- pasado por la izquierda, y en un mundo dominado por ideologías que comparten la teoría de élites, fue para mi fundamental su trabajo de defensa del pensamiento cotidiano. Vida cotidiana y pensamiento cotidiano son el comienzo de su Estética. Le debo también la justificación teórica de que la civilización es un continuum y que debemos preservar y enriquecer el legado recibido. Ni el progresismo capitalista ni los estructuralismos, ni los neopositivismos defienden esta idea, que es el centro de su Estética: él solo rastrea desde el neolítico las continuidades del valor estético, pero para quien lee la obra es palmario que ceteris paribus. Esto me permitió relacionarme con mi cultura clásica con “coartada” y extrayendo todo lo posible de ella. En tercer lugar, me admiró su radical aristotelismo: la Estética es una obra neo aristotélica. Y en cuarto lugar, le debo ese penetrante análisis al que os referís cuando mencionáis las Conversaciones de 1967: el capitalismo para el consumo de bienes, con la propaganda de consumo destruye las culturas populares, autónomas, heredadas del pasado, que han sido hasta el presente el humus del que ha nacido toda cultura de rebelión, de oposición, de revolución o protesta. Daba allí ya su alternativa política: crear un movimiento antimanipulatorio de la vida cotidiana que reconstruyera un nuevo tejido social luchando por crear nueva cultura de vida cotidiana.
En cuanto a Rosenberg
Rosenberg es el gran estudioso de la democracia. De él es la idea que he repetido a menudo de que la democracia es el nombre de un movimiento sociopolítico. Sus estudios sobre la democracia clásica o sobre el ciclo democrático que va entre 1789 y 1938 son imprescindibles. Como buen estudioso de la antigüedad sabe que la democracia, el demos, los plebeyos, es el nombre de la clase subalterna cuando ésta se constituye en sujeto que pretende el poder político. La democracia es el nombre de los de abajo en la lucha de clases por la libertad, la igualdad y el verdadero estado de derecho en el que impere la soberanía de la mayoría. Me encontré con su obra, que es inestimable, justo cuando lo necesitaba
¿Te sigue interesando tanto Pasolini? ¿Por qué?
Sí, me sigue interesando. Pasolini desarrolla ampliamente el análisis de la penetración del capitalismo del consumo en la vida cotidiana y de la destrucción de las culturas subalternas hasta entonces autónomas, que habían sido condición de posibilidad de toda protesta y rebelión –Thompson las llamaba “economía moral” de la multitud; Robespierre: economía política popular.
El artículo de Pasolini sobre las luciérnagas, y en general todo Escritos Corsarios, pero también El Caos, o Divina Mímesis –traducido por cierto al castellano por Giulia Adinolfi- eran de una agudeza asombrosa. Él no solo echaba la culpa de esta liquidación cultural al capitalismo sino también a la ceguera política de la izquierda. Señalaba además, con acierto que en este punto, el autonomismo, con su lucha simplemente reivindicativa, por aumentar los salarios y mejorar el consumo, su confianza en la capacidad de las relaciones “estructurales” para producir conciencia de explotación y su rechazo a la de defensa de las culturas populares, que consideraba viejas, reliquias del pasado, practicaba una política aún más desprevenida que la del PCI.
La confianza en el pensamiento cotidiano y en la experiencia de vida como fuente de resistencia y lucha contra el capitalismo forma parte de la valoración de las culturas autónomas existentes como foco de rebeldía. Son los valores vividos, la libertad, la igualdad, el derecho a organizar la propia vida, las relaciones solidarias de comunidad, y las expectativas consiguientes, basadas en ellos, de lo que debe ser una vida buena, los que otorgan a las vivencias que genera el capitalismo el carácter de experiencia de explotación, de vida inmoral. Estas culturas de vida autónomas, a regenerar, son el suelo en el que puede ser reelaborada y hacerse orgánica la tradición republicanista democrática. No en vano los valores que la sustentan surgieron también en el seno de culturas populares autónomas; son elaboraciones desde el pensamiento cotidiano de los individuos participantes en los movimientos en lucha, y son clara y sólidamente antropomórficos: para la tradición republicanista, la libertad es no ser dominado, no tener amo; la ciudadanía, tener los derechos que tienen todos los demás en pie de igualdad. Ley, la norma que obliga a todos por igual, etc
¿Crees que el movimiento obrero español está muerto? Si fuera así, ¿cómo puede resurgir de sus cenizas?
Como se desprende de lo que he expresado, y de las referencias bibliográficas, Thompson, por ejemplo, un movimiento popular no es un cuerpo místico, que existe aunque no exista. Actualmente a duras penas se puede hablar de movimiento obrero, esto es de trabajadores organizados y en proceso de lucha que disputan el control de la actividad, no solo durante la huelga o la negociación, sino cotidianamente en sus centros de trabajo y en su vida en general. Tampoco se puede hablar de una cultura obrera, de formas de vida diferenciadas. La clase obrera, y en general el nuevo sujeto compuesto por las clases subalternas son buenas hipótesis que deben ser construidas, como lo fueron construidas desde su inexistencia, en otras épocas. La única forma de salir de la situación es volver a organizar la resistencia allí donde están los problemas, en el interior de los centros de trabajo, en los lugares y barrios donde existen problemas. Y hay que asumir la tarea de tratar de articular una nueva cultura de vida cotidiana alternativa a la que organiza el capitalismo de consumo que sea parsimoniosa en el gasto de recursos naturales. Si no, ¿cómo abrirse de verdad a la elaboración global de políticas ecológicamente fundamentadas?
¿Tienes alguna posición sobre la actual crisis de Izquierda Unida? ¿Qué valoración te merece, por otra parte, el gobierno tripartito actual de la Generalitat?
En cuanto a la clase política dirigente de IU, en sus distintas familias, órdenes y especies: la actual crisis es una versión muy particular del “agrupémonos todos en la lucha final”. Los profesionales de la política están perfectamente capacitados para acabarlo todo, y, pudiendo, qué harán sino hacerlo. Como me decía un amigo, hay que estar al tanto de cómo va la cosa para poder encontrarse, en su momento, lo más lejos posible del vencedor.
En cuanto a la militancia y cuadros políticos de base: es un tesoro inestimable, y derrochado, que forma parte de la mejor gente que existe en España: de la conciencia moral verdadera de este país, que no es la iglesia, ni la prensa, sino esa gente. Junto con las gentes de otras fuerzas políticas, ciertamente (IU –el PCE- no fue la fuerza aglutinadora, durante la época de la construcción de la cultura de la resistencia, en Galicia, etc; existieron otras dignísimas militancias políticas activas, trotskistas, maoístas, etc.; han surgido posteriores militancias en movimientos), son el grupo sociológico que atesora la cultura política de la organización para la lucha, de la amistad y solidaridad entre luchadores, del compromiso ético en el anonimato, de las búsqueda del sentido de la vida en la práctica cotidiana de sus vidas. Son necesarios para refundar el comunismo y para volver a crear el movimiento de la democracia, pero los que no se resignan a perder los pesebres lo impedirán siempre.
Del tripartito: Ejecuta políticas neoliberales y de desmonte y privatización de servicios públicos como no se atrevió a ejecutarlas CIU. No lo pienso volver a votar.
Eres profesor de enseñanza secundaria. ¿Cómo valoras la situación de la enseñanza pública en nuestro país?
La semana pasada el “gobierno de izquierdas” avisó de que se iban a cerrar los bachilleratos nocturnos de los centros públicos. Hace pocos meses el gobierno de izquierdas trataba de sacar adelante una ley que permitía la privatización de los centros de enseñanza pública, al estilo de lo que promueve Esperanza Aguirre en Madrid. Precisamente el actual conseller d´ensenyament, Ernest Maragall, aconsejaba a los alumnos de un centro público al que acudió –alumnos hijos de clases trabajadoras- que no estudiaran bachillerato; todas estas cosas que cito nos las has recordado tú Salvador, hace poco en espaimarx en un artículo. Un servicio público en manos de un gobierno liberal –“triliberal”-: la zorra en el gallinero.
Dejamos de lado lo que representa la reforma educativa general que se desarrolla en Europa desde hace más de 30 años y cuyo fin es expulsar de los estudios superiores a los trabajadores y expulsar de los planes de estudio los saberes ilustrados, que pueden ser subversivos además de inútiles para producir plusvalía. Hace ya más de 30 años que se lanzó la primera superchería intelectual, desde las “radicales” filas estructuralistas: la escuela reproduce las clases sociales –no el capitalismo-: Bodelot y Establet. También en este asunto Bourdieu pasó por sus horas más bajas. Por el contrario, para la tradición demo republicana y obrera la escuela era tradicionalmente el escudo de la libertad y la condición de la emancipación. Las primeras medidas de esta gran Contrarreforma fueron decididas a comienzos de los años 70 tras el susto de la movilización estudiantil europea, y la existencia de un “superávit” de estudiantes que expresaban su malestar, y ha sido impulsada después por la Comisión Europea. Precisamente es esta la que tiene planeado destruir la escuela pública en Europa –un eslabón más en la cadena de “privatización del estado de bienestar”, como explica con datos y documentos Michel Eliard en su libro El fin de la escuela, Ed. Grupo Unisón Producciones, M. 2002
Fuiste alumno de Giulia Adinolfi. ¿Qué significó para ti Adinolfi? ¿Fue a través de ella como conociste a Sacristán?
Sí, tuve la gran suerte de tener como profesora en la universidad a la hispanista Giulia Adinolfi. Giulia era una persona de una calidad moral extraordinaria, de una inteligencia agudísima y de una vastísima cultura, una grasmciana, y una comunista militante. Muchas de las cosas que le oí a ella en relación con debates políticos, me han acompañado “resonando” en mi cabeza años y años, y formaron parte de las preguntas sin respuesta que me indujeron a estudiar sobre política. Es lo que ocurre con el discurso de los “maestros”. Yo elegí a Giulia como maestra –los maestros se eligen, no te eligen- y me quedé huérfano al poco tiempo, pues murió muy joven. Hace pocos días, por determinada circunstancia, recordaba, al escribir a un amigo, mi relación con Giulia Adinolfi y su muerte temprana, y le decía que me quedé como, al decir de las películas, queda un samurai sin señor.
Y sí, fue a través de Giulia como conocí a su compañero Manuel Sacristán.
Últimamente estas trabajando en la obra de Francisco de Vitoria ¿Por qué un comunista se interesa por este autor?
El legado clásico es la fuente de todo el pensamiento emancipatorio. Este legado fue siempre recuperado desde diversos contextos históricos, e interpretado desde los problemas histórico-sociales de cada época, y desde ellos se generaron nuevas interpretaciones del mismo –cada época que recibía el legado era a la vez contexto de recepción y contexto genético creativo de nueva interpretación y nuevos desarrollos-. La Escuela de Salamanca es el colectivo que realiza la doble proeza intelectual de rescatar el pensamiento aristotélico como instrumento para pensar los cruciales problemas de la Modernidad, y construir, a partir de Cicerón, del código romano, y de otras aportaciones que defienden la existencia de una naturaleza humana universal, la teoría política universalista republicana –si se me permite una pequeña pedantería de profesor de instituto: “republicana” aquí es adjetivo especificativo, no adjetivo explicativo: hay y hubo republicanismos no universalistas, aristocráticos, plutocráticos-, del derecho natural, cuyo triunfo –y muerte- es la revolución francesa. He estado trabajando unos meses nuevamente sobre Vitoria y esto me ha ayudado a comprender más lo refinado y profundo de este legado político libertador que nace en el Mediterráneo clásico
Francisco Vitoria, el fundador de la Escuela de Salamanca declara que existen cuatro derechos naturales universales. El derecho natural universal a la libertad, el derecho natural universal a poseer los medios y recursos que garantizan el sustento y la vida, el derecho natural universal de que cualquier ciudadano particular declare la guerra a todo aquel que, quienquiera que sea, trate de secuestrarle los derechos primeros -libertad, vida y medios de sustento-, y el derecho natural universal a tener una república y ha decidir cómo es su régimen. Una consecuencia particular de este pensamiento es que debe defender los derechos naturales individuales de los indios a la libertad y el derecho natural de las repúblicas indias a su existencia independiente. El pensamiento político de la Modernidad, como explican brillantemente en un artículo de próxima aparición en sinpermiso Mª Julia Bertomeu y Antoni Domènech, está compuesto por diversas escuelas y tradiciones, en competencia y lucha entre sí, que configuran múltiples modernidades distintas. La Escuela Salmanticense crea la versión del pensamiento que, en competencia y lucha con otras versiones de pensamiento político de la Modernidad, crea la tradición iusnaturalista, universalista, cosmopolita, igualitaria, en la que se nutre al grupo intelectual minoritario que, durante la Revolución francesa, actúa como intelectual orgánico del movimiento popular, mayoritario –Robespierre, etc- y articula el primer estado de derecho democrático desde la antigüedad clásica.
La última carta de Albert Calsamiglia, su “Carta a un amigo filósofo”, de 29 de julio de 2001, causó en ti un fuerte impacto. ¿Tiene ello relación con la vida y militancia y la reflexión intelectual? ¿También crees que la filosofía contemporánea es demasiado lingüística, demasiado cientificista, poco vital?
Es cierto. La carta es una maravillosa interpelación a pensar con rigor sobre el propio vivir, para vivirlo de la forma más intensa posible, que es la más comprometida con la vida, en cada momento de la misma. Tras haberla leído en El País, donde creo que se publicó, leí con detenimiento y atención a Epicuro y a Epícteto, a los que había considerado hasta entonces filósofos menores. Es cierto que, en ciertos aspectos, no poseen la grandeza de Aristóteles o Platón, pero su reflexión sobre el vivir, su capacidad para poner ante la mente de cada uno como objeto de reflexión la totalidad singular de la vida de cada uno, su análisis de la vida, y las alternativas que proponen, interpelan con gran fuerza. Como la propia carta de Calsamiglia
Como interpelan con gran fuerza tus reflexiones, Joaquín. Gracias por ellas.
Entrevista político-filosófica con Joaquín Miras, historiador marxista | 16-05-2008 - 08:05:05 GMT 1 #
Euroinútils, per JOAN POYANO.
Els governs de la zona de l'euro es van ajuntar ahir per demostrar junts la seva incapacitat, la seva falsedat, o totes dues coses a la vegada. Diuen que estan preocupats per la inflació en general i per l'encariment dels carburants en particular, però no fan res, i es limiten a prometre que en tot cas estudiaran ajudes per als més afectats, que segons ells són agricultors, pescadors i transportistes, perquè en la lògica dels encorbatats que agafen l'avió per fer el vermut comunitari a Frankfurt és evident que un industrial no pot pagar el gasoil a 0,75 euros, mentre que el consumidor que li compra el producte pot pagar el combustible tranquil·lament a 1,30 per anar a treballar o a consumir, deixar propina i quan arriba a casa menjar gambes fresques cada dia per sopar. En Sarkozy, que és el més assenyat de tota l'europatuleia, proposa rebaixar l'IVA dels carburants, i li diuen que no, que seria un mal senyal per als productors, que encara apujarien més els preus. El que no diuen és el motiu de fons, que no volen rebaixar l'IVA dels carburants perquè és una màquina de recaptar, i com més cars siguin la gasolina i el gasoil, més ingressen. No s'ha de ser ministre de Finances per saber que un 16% d'1,30 euros és molt més que un 16% de 0,75, amb la qual cosa mentre fan veure que es preocupen de la inflació ingressen més del que havien pressupostat, encara que la gent gasti una mica menys. Mentre diuen que no volen donar pistes als productors, el que fan és enganyar els consumidors.
Euroinútils | 03-06-2008 - 07:27:10 GMT 1 #
La crisis avanza aceleradamente, por Felipe Alegría:
Mientras Zapatero y Solbes siguen con la cansina letanía de la desaceleración, hasta el progubernamental El País reconoce que “desde hace unas semanas no hay un día en que no aparezca un dato peor que el anterior”.
Desplome del sector inmobiliario y de la construcción
Las construcciones iniciadas este año no llegan a la mitad de las del pasado.
Las ventas de las grandes inmobiliarias el primer trimestre han caído un 72%
Endeudadas hasta las cejas y con una brutal crisis de ventas, inmobiliarias grandes y pequeñas ya no pueden hacer frente a sus compromisos con bancos y cajas y se suceden las suspensiones de pagos.
Pero no es sólo el sector inmobiliario
Las ventas del comercio minorista llevan cayendo cinco meses consecutivos.
Caen también las ventas de coches (en marzo un 20%) y baja la producción industrial.
El sector financiero también afectado
El sector financiero tiene el 70% de sus créditos vinculados al ladrillo. El propio sector avisa de que algunas entidades podrían entrar en quiebra.
La morosidad en el pago de los créditos ha aumentado el doble desde febrero del año pasado. Con el Euribor batiendo récords y el aumento del paro, las previsiones de morosidad se disparan, con todo lo que representa.
Bancos y Cajas cierran el grifo a nuevos créditos, en primer lugar a la construcción (incluida la vivienda protegida).
La carestía: una carrera desbocada
El IPC subió en marzo un 4,6%, el peor dato desde 1995. Las previsiones para final de año son del 5%, en realidad bastante más para las familias obreras, mucho más afectadas que una familia burguesa por el Euribor y los precios de los alimentos y servicios básicos.
El Euribor ha llegado ya al 5%. Para los que contrataron la hipoteca hace tres años, la cuota les ha subido en un 50%.
El Gobierno prepara para julio una subida de las tarifas eléctricas del 11,3% y para diciembre otra parecida. Las eléctricas y el Gobierno dicen que las tarifas son inferiores a los costes de generación eléctrica. Pero son las empresas eléctricas quienes fijan arbitrariamente esos costes, mientras declaran beneficios exorbitantes y sus directivos cobran retribuciones escandalosas: Pizarro se llevó 18,5 millones en 2007 y Galán se embolsa 6 millones al año.
Sube el petróleo y los alimentos, mientras las multinacionales se benefician con las mayores ganancias de su historia.
El desempleo avanza sin parar
Hay 246.000 parados más en el primer trimestre, llegando a 2,3 millones (el 9,6% de la población activa). El desempleo ha afectado a todos los sectores. A este ritmo (suponiendo que no aumentara) habrá un millón más de desempleados a final de año.
El paro ha afectado especialmente a los trabajadores inmigrantes, con gran peso en la construcción: 24% de aumento el primer trimestre.
La situación ahora y la recesión de 1992-1993
Tan grave como los datos anteriores, es la velocidad de la crisis. Tras 14 años de “prosperidad” hemos entrado en caída libre. La prensa hace comparaciones con la recesión de 1992/93, en la que el paro llegó al 24% (3,8 millones de trabajadores). Hoy -nos dicen- estamos mucho mejor que entonces porque tenemos superávit en los presupuestos y porque la banca española es muy solvente.
Pero resulta que Solbes ya ha anunciado que el cacareado superávit desaparecerá este año y el que viene habrá déficit. Y las famosas provisiones de los bancos (las reservas para cubrir a los morosos) sólo tienen cuerda para un año. Otra cosa que no dice Solbes es que, a diferencia de 1992, la banca está pillada por el ladrillo el doble que entonces y que la situación de la economía internacional es ahora mucho más complicada.
Una de las diferencias mayores con respecto a 1992 es que ahora tenemos tres millones de trabajadores inmigrantes (el 14,4% de la fuerza laboral española). Por eso precisamente se quieren encarnizar con ellos, para que en lugar de enfrentarnos juntos al capital, responsable de la crisis, se extienda el racismo y nos enfrentemos entre trabajadores.
La crisis avanza aceleradamente | 05-06-2008 - 07:16:37 GMT 1 #
El capitalismo del Ibex-35: sa caido un 3 por ciento.
El Ibex-35 sa caido un 3 por ciento, castigado por los valores bancarios. El problema de los Bancos (BBVA, Banco Santander, Caixa etc...,) sigue sin desaparecer.
El capitalismo del Ibex-35 cedía un 2,77 por ciento a 11.712,6 puntos después de haber llegado a caer más de un 3 por ciento en el transcurso de la mañana y de haber tocado un mínimo intradía de 11.642,3 unidades. El escenario de fondo para los mercados era casi el peor posible debido a que unas elevadas tasas de inflación (inflación = salarios del sector servicios) se juntaban con unos débiles datos económicos.
En este contexto, las constructoras con elevados niveles de endeudamiento figuraban entre los peores valores del sector.
Sacyr-Vallehermoso se depreciaba un 7 por ciento a 18,08 euros, mientras que Ferrovial se dejaba un 6,41 por ciento a 36,80 euros.
FCC caía un 4,19 por ciento a 36,16 euros y Acciona retrocedía un 4,07 por ciento a 142,30 euros.
Entre los bancos, Popular era el valor más castigado con una bajada del 4,44 por ciento a 8,40 euros.
"La sensación que hay ahora en el mercado es que se desvanecen las expectativas de movimientos accionariales en el Popular tras informaciones que apuntan a que una firma de abogados podría abandonar a Blueprime en su ofensiva por el banco", dijo una operadora.
"Por eso está siendo castigada en bolsa", agregó.
El diario de difusión gratuita negocio informa en su edición del martes que la ofensiva de los inversores mexicanos al Banco Popular está en el aire debido a que el bufete radicado en Gibraltar, Hassans, decidió no proseguir con su asesoramiento a la sociedad instrumental Blueprime que perseguía la compra de al menos el 20 por ciento de Popular.
Dentro del sector, Bankinter se depreciaba un 4,15 por ciento a 6,93 euros, mientras que Sabadell se desinflaba un 2,42 por ciento a 5,24 euros.
Banesto caía asimismo un 2,96 por ciento.
Entre los grandes, Santander bajaba un 1,54 por ciento a 11,49 euros, mientras que BBVA se depreciaba un 1,15 por ciento a 12,03 euros.
Entre los valores más penalizados también figuraban los títulos de la Televisión basura Telecinco con bajadas del 5,67 por ciento a 7,66 euros.
El descenso de Telecinco-tele-basura se producía además tras decir el martes Giuseppe Tringali, consejero delegado de la cadena de televisión basura ideologica, que el negocio de la publicidad en televisión ha bajado durante el primer semestre.
El capitalismo del Ibex-35: sa caido un 3 por ciento | 01-07-2008 - 12:48:15 GMT 1 #
La Humanidad más allá del capital
Daniel Bensaid
Herramienta.com.ar
"La Humanidad más allá del Capital": el tema propuesto sin signos de interrogación por los organizadores de este III Congreso Marx Internacional para esta sesión de clausura implica tres pre-conceptos optimistas: primero, que ya existe una Humanidad singular y mayúscula; segundo, que habrá una más allá del Capital; tercero, que este más allá no será también un más allá de la humanidad, contrariamente a lo que las tendencias a la autodestrucción de la especie pueden hacer temer.
Estos pre-conceptos están puestos a prueba por el malestar creciente con la mundialización y la barbarie del mundo, de lo que los atentados del 11 de septiembre y la guerra ilimitada al terrorismo decretada por G. W. Bush en su discurso del 20 de septiembre constituyen el último desarrollo.
Mediática y simbólicamente, el ataque suicida contra el Pentágono y el World Trade Center aparece como el "día D" del nuevo siglo, un acontecimiento puro que desafía toda interpretación. Ahora bien, el acontecimiento absoluto no existe más que en la teología, bajo la forma del milagro. En la historia y en la política, "los acontecimientos no son nunca absolutos". Así, escribía Balzac en César Birotteau, "los accidentes que pueden superar las cabezas fuertes, pasan a ser irremediables catástrofes para los pequeños espíritus." Si las bombas voladoras que chocaron contra las Torres Gemelas vinieron del cielo, ello no significa que surgieran de la nada. Desde el fin de la "guerra fría", el mundo, contrariamente a las promesas de Georges Bush senior, sólo ha conocido una larga década de guerras calientes, del Golfo a Afganistán, pasando por los Balcanes y por el África de los grandes lagos. Desde el 2 de agosto de 1990, antes de la crisis de Kuwait, los dirigentes estadounidenses intentaban sacar las consecuencias de la nueva situación anunciando en Aspen una reorientación de su dispositivo estratégico: el control aéreo se volvía prioritario con relación a la marina; la prioridad pasaba de la carrera atómica con el campo denominado "socialista" a las fuerzas de despliegue rápido y a las misiones de mantenimiento del orden en las turbulencias del Sur.
Esta mundialización armada es el reverso lógico de la privatización generalizada del mundo impuesta por la contra-reforma liberal. No se trata solamente de la privatización de las empresas o incluso de los servicios, sino, más ampliamente, de la privatización de la información, del derecho (con el avance del poder en la relación contractual en detrimento de la ley), del espacio urbano, del agua, del aire, de lo viviente. Su secuela es una desintegración social que toma formas diferentes en los países ricos y en los Estados frágiles resultantes de la descolonización. También ha tenido como consecuencia una atrofia del espacio público y una anemia inquietante de la vida democrática: se invoca tanto el término de ciudadanía que su contenido se vuelve imperceptible. El retroceso del Estado social tiene entonces como contrapartida la potenciación del Estado penal y de seguridad, del que las medidas liberticidas adoptadas desde el 11 de septiembre en los Estados Unidos y Europa constituyen una prolongación.
La demencia del fetiche
En este principio de siglo tenebroso, no sólo las vacas pueden volverse locas. El sentimiento de sinrazón que se apodera de la época abreva en los delirios del propio Capital. Enfrentado a la recesión americana de 1857, Marx había sentido soplar este viento de locura nacido de las tendencias esquizoides del capital:
"El propio dinero, en su máxima fijeza, es de nuevo mercancía, y en cuanto tal sólo se diferencia de las demás porque expresa más perfectamente el valor de cambio; pero precisamente por eso, como moneda pierde su valor de cambio en cuanto determinación inmanente y se convierte en mero valor de uso, aunque también en valor de uso para la fijación de precios, etc., de las mercancías. Las determinaciones aún coinciden directamente, pero, a la par, divergen. Cuando una y otra se relacionan entre sí de manera autónoma, positiva, como en el caso de la mercancía que se vuelve objeto del consumo, ésta deja de ser un momento del proceso económico; si la relación es negativa, como en el dinero, se llega a la incoherencia; a la incoherencia, ciertamente, en cuanto momento de la economía y determinante de la vida práctica de los pueblos."[1]
Esta incoherencia o locura que determina más que nunca la vida del pueblo se arraiga en el divorcio entre el valor de uso y el valor de cambio, entre trabajo concreto y trabajo abstracto, entre producción y reproducción, entre mayor socialización del trabajo y privatización de la propiedad. El "accionariado asalariado" reproduce este desdoblamiento generalizado: ¿el trabajador deberá actuar como accionista hasta el punto de despedirse a sí mismo como asalariado, para satisfacerse como hombre egoísta privado?
La doble vida de la mercancía, como la del hombre moderno, lleva entonces en sí misma el riesgo permanente de la escisión:
"esta doble y distinta existencia debe pasar a ser diferencia, y la diferencia debe pasar a ser oposición y contradicción . La propia contradicción entre la naturaleza particular de la mercancía en tanto que producto y su naturaleza universal como valor de cambio"[2]
En cuanto la producción y la circulación, la compra y la venta, adquirieron las formas de existencia "indiferente la una respecto a la otra, existen desconectadas en el tiempo y en el espacio, son formas y fases del proceso independientes, separables y separadas entre sí […] la posibilidad de que las dos fases que se complementan entre sí sustancialmente se desgarren y se disocien."
Y la crisis saca a plena luz ese malestar identitario. Manifiesta "la imposición violenta de la unidad entre las fases que forman el proceso de producción y que se han disociado y sustantivado la una frente a la otra."[3]
La unidad es restablecida, así, por la violencia. Es éste el secreto de las "violencias estructurales" que devastan al mejor de los mundos comercial, de las que las violencias armadas son expresión extrema y espectacular.
Inscrita en esta perspectiva, la crisis actual no es solamente una crisis económica del ciclo industrial, es una crisis "política y moral" (habría dicho Renan), una crisis de civilización inherente a las contradicciones de la ley de valor. Como Marx lo había previsto, la reducción de todo e incluso de la misma relación social a los tiempos del trabajo abstracto, pasó a ser, cada vez más, la medida miserable e irracional de una mayor socialización del trabajo y de la incorporación de una parte creciente de trabajo intelectual en el proceso de trabajo. Esta crisis se traduce también en los fenómenos de exclusión y desempleo masivos, por la incapacidad del mercado para organizarse en la larga duración de las relaciones de la especie humana con sus condiciones naturales de reproducción.
Esta miserable medida social se combina con el desajuste de los espacios y ritmos de la política, bajo el efecto de la mundialización mercantil, de la reproducción ampliada del Capital y la aceleración endiablada de sus rotaciones. El tiempo de la democracia es desbordado también por los tiempos cortos de la urgencia y el arbitraje instantáneo de los mercados, así como también por los tiempos largos de la ecología. Los espacios económicos, políticos, jurídicos ecológicos son discordantes. Las costuras del Estado-nación se desgarran, las soberanías territoriales se desfondan. El propio derecho interno cede bajo la presión de un derecho externo dudoso, sin que aparezcan las nuevas escalas de la soberanía popular y los nuevos procedimientos de decisión democrática.
En este peligroso pasaje entre el "ya-no-más" y el "todavía-no", la injusticia prospera. La economía mundializada, lejos de conseguir una homogeneización del planeta, más que nunca es regida por la ley del desarrollo desigual y mal combinado. Las dominaciones imperialistas, que algunos pretendían solubles en el espacio comunicacional y en la universalidad de los derechos humanos, son más despiadados y más brutales que nunca. El doble movimiento, de extrema concentración de los medios militares y de diseminación de las violencias no estatales, desemboca en una situación de guerra crónica, abierta o larvada, de guerra civil de contornos inciertos, de la que los "cosmo-piratas" anunciados por Carl Schmitt son a la vez vector y síntoma.
Globalización de las resistencias
Después de las manifestaciones de Génova, cuando todavía no se empezaba a criminalizar al movimiento de resistencia a la mundialización capitalista como lo habría querido Berlusconi, la retórica liberal se dedicó a descalificarlo, ironizando sobre estos nuevos militantes pasados de moda que se opondrían a un mundo sin frontera y querrían dar marcha atrás a la rueda de la historia. Así se hizo habitual que los medios de comunicación designaran a los manifestantes como "antimundialistas", o incluso como "soberanistas". Nosotros no nos reconocemos en ningunos de esos dos epítetos.
Si se entiende por "soberanismo" una crispación nacionalista sobre los Estados y las fronteras, no tenemos nada que ver con él. Basta recordar que la gran mayoría de los manifestantes de Praga, Génova o Niza estaban en la primera línea de apoyo a las personas sin papeles contra las leyes discriminatorias y el acoso policial. En cambio, el "soberanismo" de los poderosos es aceptable cuando se trata de dictar la ley al comercio mundial, de rechazar la ratificación de los acuerdos de Kyoto, de hacer crujir la puerta de Durban. Las crónicas ya no hablan entonces de "soberanismo" sino, púdicamente, de unilateralismo.
En cuanto a la mundialización, no nos oponemos a todo tipo de mundialización, sino a la mundialización realmente existente, comercial, financiera, capitalista, de los paraísos fiscales, del endeudamiento del tercer mundo, de los planes de ajuste dictados por el FMI (que condujeron Argentina a la ruina), de la privatización de los servicios o del GATT (Acuerdo multilateral de inversión). Se trata en realidad de una lucha entre dos mundializaciones contrarias: su mundialización y la nuestra. Es en efecto sorprendente constatar que los campesinos, a menudo presentados como espontáneamente corporativistas y limitados en el horizonte de su pueblo, están hoy, a través de una organización internacional como Vía Campesina, al frente del renacimiento internacionalista. Más en general, así como la mundialización de la época victoriana contribuyó al nacimiento de la Primera Internacional, las cumbres alternativas de Porto Alegre, de Génova, de Seattle, lejos de expresar un repliegue sobre las fronteras nacionales, tejen vínculos planetarios entre los movimientos sociales y las nuevas izquierdas radicales.
Con la extensión planetaria del ámbito de lucha, una nueva etapa comienza. Una gran transformación se dibuja, donde las formas del dominio del Capital cambian sin borrarse. Las caras posibles de la humanidad futura se resumen ya no solamente a una posición de dominio frente a las condiciones naturales de reproducción, sino en el establecimiento sistémico de las relaciones sociales complejas, donde el concepto de metabolismo utilizado por Marx toma todo su sentido. La mayor socialización del conocimiento y la incorporación masiva del trabajo intelectual a la producción exigen una metamorfosis del trabajo y una revolución radical de la medida social que permita evaluar las riquezas, organizar los intercambios, determinar y cubrir las necesidades. Las biotecnologías y la genética permiten por primera vez determinar, no solamente el mundo en el cual deseamos vivir, sino la humanidad que queremos pasar a ser. Tal elección es demasiado importante como para ser delegada al arbitraje ciego de los mercados y a la selva de los intereses privados.
El más allá del Capital es completamente pensable. No cae del cielo de la arbitrariedad utópica, sino que se deja entrever en las contradicciones lógicas del propio Capital. ¿Pero este más allá es aún posible según la categoría clásica del "Progreso"? El siglo oscuro sobre el cual volvemos la página ya puso de relieve la temible dialéctica del progreso y la catástrofe, de la civilización y la barbarie, tan bien percibida ya por Flaubert en Salammbô, y muy bien expuesta por Michaël Löwy en su comentario de las tesis de Benjamin sobre el concepto de historia.[4]
No somos nostálgicos del sílex y la lámpara de aceite. No cuestionamos, por supuesto, el potencial emancipador de las ciencias y técnicas. Lo que tememos y combatimos es, muy precisamente, las bodas crueles de la técnica y el mercado, de la OGM y de Novartis, de la República positivista y del Medef.[5]
Decidir lo indecidible
Nos corresponde decidir no solamente si habrá una humanidad más allá del Capital, y más concretamente si el proceso histórico de humanización puede conseguir que la humanidad como especie cultural se una a la humanidad como especie biológica, sino también lo que deseamos pasar a ser. Esta decisión no está incluida en el capricho o en un golpe de fuerza decisionista. Está históricamente determinada y condicionada. Se trata, efectivamente, de una decisión política. Ahora bien, como lo había previsto Hannah Arendt, estamos en el momento en que la política corre el riesgo de desaparecer completamente del mundo, laminada entre los automatismos mercantiles y los consuelos de un moralismo compasivo. Es este riesgo el que deberemos con urgencia conjurar. De ahora en adelante, después de las derrotas y las desilusiones de un siglo ensombrecido, se plantean dos grandes cuestiones.
La primera es saber si existe una lógica oponible a la lógica catastrófica de los mercados. Ya que, antes de soñar sus formas líricas e institucionales, la revolución es en primer lugar asunto de contenido: de cambio de lógica social. ¡Cambiar el mundo! Estamos siempre en eso. Algunos piensan que la bancarrota de los regímenes burocráticos nos dejó huérfanos de un modelo. Se nos quitó más bien un anti-modelo y, enriquecidos de esas experiencias desastrosas, hay la posibilidad inestimable de reiniciar e inventar. No imaginándose otras ciudades perfectas con sus departamentos testimoniales y llave en mano, sino partiendo de la lógica de la cosa: de la lógica del Capital, de sus contratiempos íntimos, de eso que es en sí mismo su propia barrera.
"¡El mundo no es una mercancía! ¡El mundo no debe venderse! " Estos gritos proclamados en Seattle, en Porto Alegre, o en Génova, dieron la vuelta al mundo. Es una buena salida. Por medio de la negación, como siempre. ¿Pero qué quiere decir exactamente que el mundo no es una mercancía?: ¿que la tierra, el agua, el aire no son mercancías? ¿Ni la salud entonces, ni la educación, ni la vivienda? ¿Ni lo vivo, ni el conocimiento social? Se ve que la excepción al despotismo comercial no se refiere sólo a los bienes culturales. Es toda la concepción de las necesidades, del individuo y del vínculo social, lo que se cuestiona.
Si no queremos que el mundo sea una mercancía, será necesario pasar a la negación de la negación, y decir lo que deseamos que sea. No en detalle, no regulando el lugar de sus protagonistas en la marcha de la emancipación. Pero sí desarrollando, en la lógica de la lucha, una pedagogía del bien público, que opone las necesidades sociales al interés privado, la apropiación social a la confiscación social, el derecho de los desamparados del que hablaba Hegel al derecho del beneficio.
La segunda gran cuestión es la de la escala política del mundo, de la disposición de los espacios y tiempo en que puede ejercerse un control democrático sobre los procesos de producción y reproducción social. Aunque se exagera a veces la impotencia a que serían reducidos los Estados-nacionales (el derecho internacional permanece para lo esencial del orden de los tratados interestatales y son los gobiernos los que se sientan en el Consejo de la Unión Europea), no obstante la constelación conceptual de la política moderna (soberanías, pueblo, naciones, fronteras) se esfuma y declina. Esta crisis implica una tendencia inquietante a la etnización y a la confesionalización de la política. El hecho es que la nación ciudadana no se deshace en favor de las solidaridades de clase y los vínculos internacionalistas, sino que la mayor parte del tiempo lo hace con regresiones genealógicas hacia una legitimidad de los orígenes, o de nuevas construcciones imperiales.
La nueva retórica de la guerra sin fin responde a este desterritorialización-reterritorialización de los conflictos. En la guerra sin fin supuesto, según G. Bush y sus aliados, se administra al mundo una justicia ilimitada, el derecho se disuelve en la moral, el enemigo es miniaturizado, bestializado, reducido al rango de insecto y de daño colateral. En esta situación de guerra permanente, no hay ya ni objetivo de guerra definible, ni de proporción razonada entre el fin y los medios. Si como lo decía Hegel el arma es la esencia de los combatientes, ¿de qué combatientes es esencia la "segadora de margaritas"o la bomba de neutrones? ¿Y de qué mundo futuro son heraldos los ciber-guerreros? Estas cuestiones imponen poner signos de interrogación, e incluso varias, a la idea de una humanidad después del Capital: la barbarie, desgraciadamente, está muy avanzada.
Una última palabra frente a "este malestar interno a todo lo que existe".[6] Menos que nunca el pensamiento puede renunciar a ir más allá del comentario contemplativo del desorden realmente existente. Más que nunca, es importante volver a entablar el vínculo entre la teoría y la práctica. Podemos alegrarnos del derrumbamiento de las ortodoxias del Estado y del partido, de la aparición de lo que André Tosel llama "los miles de marxismos". Podemos aprovechar plenamente de este momento de libertad heterodoxa. Pero a condición de no detenernos allí. De no permanecer en una agradable coexistencia académica y pacífica entre estos marxismos. De aprovechar para preparar las nuevas armas de la crítica.
** Daniel Bensaïd es profesor de filosofía en la Universidad de París VIII, Saint Denis. Director de la revista ContreTemps. Ediciones Herramienta publicó Marx intempestivo, Grandezas y miserias de una aventura crítica (2003).
[1] Carlos Marx, Grundrisse, Buenos Aires, Siglo XXI, 1971, volumen I, p. 209.
[2] Carlos Marx, ibid, volumen I, p. 72.
[3] Carlos Marx, Teorías sobre la plusvalía, Buenos Aires, Ediciones Brumario, 1974, tomo 2, pp. 35, 36.
[4] Michaël Löwy, Aviso de incendio, México, FCE, 2007.
[5] Ejemplificada en agosto de 2001 por una increíble tribuna firmada por Dominique Lecourt, intelectual orgánico de la República positivista y por François Ewald, intelectual orgánico del Medef.
[6] Carta de Marx del 31 de julio de 1865
La Humanidad más allá del capital | 03-07-2008 - 07:07:42 GMT 1 #
463
EL AUGUR es aquel que busca predecir el futuro para poder controlarlo.
Su tarea es husmear en las entrañas del sistema social para descifrar los presagios que le aseguren a sus gobernantes que el sistema perdurará.
En nuestros días, es generalmente un economista o un ejecutivo de los negocios. El profeta, en cambio, no tiene interés en predecir qué sucederá excepto para advertirnos que, a menos que cambiemos de camino,
es improbable que tengamos un futuro. O, en todo caso, si lo tuviéramos, sería un futuro profundamente desagradable. Su preocupación
es denunciar la injusticia del presente, no soñar con una perfección
futura; pero como no se puede identificar la injusticia sin recurrir a una noción de justicia, alguna forma de futuro ya está implícita en esta denuncia. Así como el presente es un resultado, en gran medida, de aquello que no llegó a ocurrir en el pasado, también una imagen del futuro puede ser atisbada, negativamente, oblicuamente, en lo que está faltando en el presente. La mejor imagen del futuro es el fracaso del presente. O de otro modo: en las contradicciones del presente, en los lugares donde fracasa en ser idéntico a sí mismo, en aquello que le es totalmente constitutivo y aun así es descartado como desperdicio y
Terry Eagleton*
¿Un futuro para el socialismo?**
* Profesor de Literatura Inglesa en la Universidad de Oxford.
** Traducción de Fernando Lizárraga. Revisión de Atilio A. Boron.
La teoría marxista hoy
464
excedente, es allí donde los destellos del futuro pueden ser discernidos como los resplandores a través de los tajos de una tela.
Un futuro que de algún modo no estuviera en línea con el presente
sería ininteligible, tanto como sería indeseable un futuro que estuviera
solamente en línea con el presente. Un futuro deseable debe ser un futuro posible, de otro modo llegaríamos a desear inútilmente y, por ende, como el neurótico descripto por Freud, nos enfermaríamos de nostalgia. Por otra parte, si simplemente eliminamos el futuro de nuestra lectura del presente, cancelamos la futuridad del futuro, tal como el nuevo historicismo trata de borrar lo pasado del pasado. El utopista seriamente bizarro, el que tiene su cabeza enterrada más obstinadamente
en la arena, es el pragmático cabeza dura que imagina que el futuro será más o menos como el presente, sólo que un poco más variado. En otras palabras, como alguien recientemente describió el futuro posmoderno: se trata del presente con más opciones. La pura fantasía de esta ilusión pragmática basada en la sabiduría de la calle, esto es, que el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Times Square, Brad Pitt y las galletitas con pedacitos de chocolate todavía estarán allí en el año 5000, hace que los apocalípticos melenudos y de ojos salvajes parezcan unos moderados insensibles. No importa lo que piense Francis
Fukuyama, el problema no es que vamos a tener demasiado poco futuro,
sino futuro en exceso. Mala suerte; nuestros hijos probablemente vivirán tiempos muy interesantes.
Hablando de Fukuyama (1992), uno puede recordar que entre las cosas que se repiten históricamente está el anuncio de la muerte de la historia misma, la cual ha sido promulgada muchas veces, desde el Nuevo Testamento hasta Hegel. Como cualquier otra repetición, es una de las cosas que hace que la historia siga andando, como sin duda podrá juzgar el propio Fukuyama al mirar su correspondencia. El hecho
de anunciar el fin de la historia, lo cual simplemente agrega algo más a ella, plantea un conflicto interesante con la declaración misma, una especie de contradicción performativa. El último de los prematuros obituarios arrojados sobre la historia, o quizá más precisamente sobre la ideología, fue el de los ideólogos del fin de la historia, en los años cincuenta. Con Vietnam, el Poder Negro y el movimiento estudiantil a punto de surgir, dicho obituario demostró ser una profecía singularmente
inepta. Como podría haber observado Oscar Wilde, equivocarse sobre el fin de la historia una vez es desafortunado, equivocarse dos veces es pura negligencia.
Es muy probable, por ejemplo, que se produzca una gravísima crisis del capitalismo en las próximas décadas, que no es lo mismo que decir que esto será así, o que habrá socialismo. Que el futuro esté destinado
a ser diferente del presente, por supuesto, no garantiza que será mejor. Bien podría llegar a ser peor. De un modo u otro, no hay nada que
Terry Eagleton
465
sea inevitable, lo cual es excelente, ya que lo inevitable es usualmente desagradable. Y a menos que uno se oponga a lo inevitable, nunca podrá
descubrir cuán inevitable era realmente. Pero mientras Occidente conduce sus carretas en círculos cada vez más cerrados, refugiándose y cerrando las puertas a una creciente población alienada, desplazada, desposeída, tanto a nivel local como en el exterior, y mientras la sociedad
cívica es crecientemente arrancada de cuajo, no hace falta un Nostradamus
para anticipar turbulencias en el horizonte. Políticamente hablando,
no se puede dejar que las fuerzas del mercado se desplieguen en ausencia de una buena red de protección social ya que, de otro modo, se corre el riesgo de generar una gran inestabilidad y resentimiento; pero, económicamente hablando, es exactamente ese tipo de protección lo que las fuerzas del mercado destruyen. En este sentido, el sistema se ofrece para minar su propia hegemonía, sin mucha necesidad de ayuda desde la izquierda. Lo que es de temer no es tanto que la historia meramente se repita a sí misma, sino la perspectiva de que comience a filtrarse por las costuras, mientras la izquierda todavía está dispersa y desorganizada y, por lo tanto, es incapaz de conducir las precarias y espontáneas revueltas
por senderos productivos. Entonces, el problema es que, a menos que ocurra lo contrario, mucha más gente podría salir lastimada.
Esto resulta aún mucho más lamentable cuando uno se detiene a considerar la notablemente módica propuesta que está impulsando la izquierda. Todo lo que la izquierda desea lograr son condiciones que permitan a la totalidad de los habitantes del planeta comer, trabajar, ejercer su libertad, vivir dignamente, y aspiraciones de este estilo. Esto es escasamente revolucionario. Pero es una señal de las calamidades presentes el hecho de que, en efecto, se necesitaría una revolución para alcanzar tales objetivos. Esto es así por el extremismo del capitalismo, no del socialismo. A propósito: decir que las cosas están muy mal es el tipo de afirmación simplista que distingue a los radicales de los reformistas liberales, aunque no sucede lo mismo con los conservadores. Sorprendentemente,
en una forma de vida social que es incapaz incluso de estar a la altura de sus propios ideales parciales, los liberales, los pragmáticos y los modernizadores se aferran a su ilusión extraordinariamente utópica
de que nada está mal en los fundamentos. Los conservadores, por el contrario, tienen mucha razón al ver que existe un problema en los cimientos
mismos del sistema, pero suelen estar equivocados respecto de qué es lo que está mal. La forma más ostensiblemente naif del idealismo no es el socialismo, sino la creencia de que, dándole el tiempo suficiente, el capitalismo alimentará al mundo. ¿Cuánto tiempo más se sostendrá esta visión antes de que se la juzgue desacreditada?
Por todo esto, nunca he estado demasiado convencido de que términos como optimismo y pesimismo tengan mucho sentido político. Lo que importa –lo que es en realidad condición necesaria para cualLa
teoría marxista hoy
466
quier fructífera acción moral o política– es el realismo, que a veces nos hace sentir desanimados y otras jubilosos. Puede calificarse un discurso como auténticamente realista si les resulta ilusorio a los cínicos y crudo a los románticos. En una reciente conferencia del Socialist Workers Party (SWP) en Londres, un entusiasta camarada se puso de pie para anunciar que “nunca han existido tantas oportunidades revolucionarias”
como en el presente. Quizá, durante una década, este camarada haya estado sentado en un cuarto oscuro, con la cabeza tapada con una bolsa de papel. Hay, por cierto, socialistas que dirían esto incluso en medio de una tierra devastada por una explosión nuclear, con por lo menos uno de sus brazos arrancados. Con todo, la cuestión es estar afligidos por las razones correctas, que es el punto en que la izquierda a veces se equivoca. Por eso, permítanme desglosar algunas razones para que la izquierda no se sienta desalentada.
En primer lugar, es un error imaginar que la actual crisis de la izquierda tenga mucho que ver con el colapso del comunismo. Por supuesto
que no ayuda el hecho de que no haya actualmente casi ningún ejemplo de relaciones sociales no-capitalistas para señalar en el mundo; pero algunos en la izquierda creían que las relaciones sociales no-capitalistas
no eran tales tampoco en el bloque soviético, y pocos socialistas se desencantaron ante los eventos de finales de los ochenta, ya que para desilusionarse, primero hay que estar ilusionado. La última vez que la izquierda occidental estuvo masivamente ilusionada con el estalinismo
fue hace mucho tiempo, en los años treinta. En efecto, si se quiere observar la más efectiva crítica a ese sistema, no hay que recurrir al liberalismo occidental, sino a las mayores corrientes del marxismo, que siempre fueron mucho más radicales en sus resistencias al estalinismo que Isaiah Berlin. En cualquier caso, la izquierda global ya atravesaba una profunda crisis antes de que el primer ladrillo fuera arrancado del Muro de Berlín. Si hay razón para que la izquierda se sienta desanimada
por el final del comunismo, esto se debe a que dicho colapso demostró el formidable poder del capitalismo –que en la forma de una deliberadamente ruinosa carrera armamentista definió en gran medida que el bloque soviético se hincara– y no tanto al derrumbe de una valiosa
forma de vida encarnada por los Ceaucescus. Aun así, con todas sus horrendas consecuencias, los sucesos de finales de los ochenta fueron una revolución; y no se suponía, al menos de acuerdo con algunos teóricos
posmodernos, que existieran revoluciones por aquellos años, ya que no había totalidad para ser revolucionada ni ningún sujeto colectivo para hacer la revolución. Es entonces profundamente irónico que, justo cuando estas doctrinas estaban fuera de moda en Occidente, hayan cobrado
encarnadura política en Europa oriental.
Tampoco la supuesta apatía de la población es una razón suficientemente
buena para sentirse abatidos, en gran medida porque es un
Terry Eagleton
467
mito. Las personas que claman contra los refugiados y exigen el derecho a proteger su propiedad con una bomba neutrónica pueden ser de pocas luces, pero no son apáticas, ni trogloditas drogados por la televisión. Hay muchos buenos ciudadanos al norte del lugar donde yo vivo, Irlanda,
que no son en ninguna medida apáticos. Los hombres y las mujeres suelen ser indiferentes solamente respecto de políticas que son displicentes
con ellos. Puede que la gente no crea en los políticos, ni piense en las teorías de la plusvalía, pero si alguien trata de construir una autopista
a través de sus patios o de cerrar las escuelas de sus hijos, van a protestar rápidamente. ¿Y por qué no? Es racional resistir a un poder injusto si uno puede hacerlo sin demasiado riesgo y con una razonable probabilidad de éxito. Tales protestas pueden no ser efectivas, pero ese no es el punto en discusión. También es racional, desde mi punto de vista, rehusarse al cambio político radical siempre y cuando el sistema sea capaz de otorgar alguna gratificación, por magra que sea, y mientras las alternativas sigan siendo peligrosas y oscuras. En cualquier caso, la mayoría de la gente tiene que invertir demasiada energía simplemente en sobrevivir, en asuntos materiales inmediatos, como para tener mucho resto para la política. También invertimos un buen grado de energía física
en un amor masoquista por la ley, una sumisión al superyó profundamente
placentera, incluso cuando también es verdad que obtenemos deleite sádico al ver tal autoridad venirse abajo. Por todas estas razones, es muy difícil poner en marcha un cambio radical. Pero mientras la demanda
de ser razonables en nuestros días significa “tranquilizarse”, en 1790 significaba levantar barricadas. Más aún, una vez que un sistema político deja de ser capaz de proveer suficiente gratificación como para sujetar a sus ciudadanos, y una vez que alternativas de bajo riesgo y realistas emergen, entonces la revuelta es tan previsible como la palabra like en la conversación de un estudiante novato de Cornell. La caída del apartheid sería un buen ejemplo en nuestros días.
Hay poca evidencia, entonces, de que la ciudadanía sea en general
abúlica o complaciente. Por el contrario, la evidencia sugiere que está considerablemente alarmada acerca de un número importante de asuntos, incluso cuando la mayoría está tan lejos de virar hacia el socialismo
en busca de soluciones como lo está de la teosofía. Sin embargo, tampoco habría que exagerar la falta de resistencia de izquierda, si se observa el Movimiento de los Sin Tierra en Brasil, la militancia de la clase trabajadora francesa, la agitación estudiantil contra los sweatshops
en Estados Unidos, las incursiones anarquistas contra el capitalismo
financiero, por dar algunos ejemplos. La tesis de “la desaparición de la clase trabajadora” tampoco puede soportar un escrutinio minucioso. Es verdad que en las sociedades capitalistas avanzadas el proletariado ha disminuido en tamaño y significación; pero el proletariado, en el sentido de trabajadores manuales industriales asalariados, no es lo misLa
teoría marxista hoy
468
mo que la clase trabajadora. Uno no deja de ser parte de la clase trabajadora
porque se convierta en mozo en vez de ser trabajador textil. En términos generales, “proletariado” denota un tipo de trabajo, mientras que “clase trabajadora” denota una posición dentro de las relaciones sociales de producción. Esta confusión ha surgido, en parte, porque en tiempos de Marx la clase trabajadora era más o menos idéntica al proletariado
industrial. En cualquier caso, el proletariado, en un sentido estrictamente técnico, ha crecido globalmente en términos absolutos. Puede argumentarse que en términos relativos ha declinado en relación con otras clases; pero nunca ha existido el requisito de que la clase trabajadora
sea la mayoría para calificar como agente revolucionario.
Tampoco hay ningún requisito que indique que la clase trabajadora
deba ser la más empobrecida y desgraciada. Hay mucha gente –vagabundos, ancianos, desocupados, lo que supongo hoy podríamos llamar lumpen-intelligentsia– que está muchísimo peor. Algunos socialistas
han visto a la clase trabajadora como agente del cambio revolucionario
no porque sufra mucho –a veces lo hace, a veces no–, sino porque está situada de tal manera dentro del sistema capitalista como para ser efectivamente capaz de reemplazarlo. Al igual que otras fuerzas
radicales, la clase trabajadora está a la vez en la raíz y en las fuentes mismas del sistema, y aun así es incapaz de ser totalmente incluida en él; es parte de su lógica y también parte de la subversión del sistema y, por lo tanto, en un sentido exacto del término, es una fuerza deconstructiva.
Si para el marxismo la clase trabajadora tiene un rol especial, no es porque sea especialmente miserable ni necesariamente numerosa,
sino porque es, en el sentido freudiano, “sintomática”. Como tal, es aquello que representa la contradicción, la cual, como los límites de un campo, estando a la vez adentro y afuera –ex-tiempo, como dice Lacan–, manifiesta algo de la lógica dual o contradictoria del sistema como un todo. Si en algún sentido es un “totalizador” de ese sistema, lo es porque
representa las contradicciones del régimen como un todo, y de este modo escapa a cualquier totalización armoniosa.
Podemos olvidarnos, entonces, de la idea de que los socialistas eligen a la clase trabajadora como una fuerza transformadora, mientras que otros podrían optar por los payasos de circo o los farmacólogos pelirrojos. ¿Quiénes sino los hombres y mujeres que crean el sistema, cuyas vidas dependen de él, y que son capaces de hacerlo funcionar justa
y colectivamente, y que se beneficiarían más con semejante cambio, deberían reemplazarlo? ¿Los oftalmólogos pecosos? ¿Los que miden más de 1,60 m y viven al oeste de Shannon?
La palabra “proletariado” –proletarius en latín– en el mundo antiguo
refería a aquellos que servían al Estado produciendo hijos –fabricando
fuerza de trabajo– porque eran demasiado pobres para servirlo con sus propiedades. El proletariado, en otras palabras, tiene tanto que
Terry Eagleton
469
ver con la producción material como con la sexual; y como el peso de la reproducción sexual recae más sobre las mujeres que sobre los varones, no es una hipérbole decir que en el mundo antiguo la clase trabajadora fue una mujer. Como, en efecto, lo es en forma creciente en la actualidad.
El geógrafo David Harvey se refiere a las fuerzas opositoras del futuro como “proletariado feminizado”. Esas tediosas viejas riñas entre socialistas y feministas son cada vez más superfluas a causa del avance del capitalismo mismo. Es el capitalismo, aunque no lo crean, el que está arrojando a los socialistas y a las feministas en brazos de unas y otros (hablo, por supuesto, metafóricamente). Desde luego, estas fuerzas
opositoras pueden fracasar. Pero esto es un asunto diferente a decir que tales fuerzas no existan en absoluto.
¿Debería estar triste la izquierda porque el marxismo ha sido finalmente
desacreditado? No, porque no lo ha sido. Ha sido estruendosamente
derrotado, pero esto es un asunto diferente. Considerarlo desacreditado sería como decir que Mozambique fue desacreditado por haber sido dominado por los portugueses. Si el marxismo ha sido desacreditado
por la caída del bloque soviético, ¿por qué no fue desacreditado
ya en los años sesenta y setenta, cuando sabíamos demasiado bien qué tipo de grotesco socialismo travestido era el bloque socialista? La teoría marxista no ha sido declarada en bancarrota intelectual, en parte porque no hubo necesidad. No es que carezca de respuestas, sino que está fuera de la discusión. No se trata tanto de si es verdadera o falsa, sino –para usar una frase foucaultiana– de que no está más “en la verdad”. Un cambio cultural y político total la ha dejado atrás en tanto fuerza práctica, pero difícilmente la ha refutado como descripción del mundo. En efecto, en este último sentido, ¿qué podría ser más adecuado
que aquel documento de 1848, me refiero claro está a El Manifiesto Comunista, que pronostica la expansión de la globalización, la profundización
de las desigualdades, el creciente empobrecimiento y la intensificación
de la guerra? Este escrito está, me atrevo a afirmarlo, mucho menos desactualizado que los análisis de Maynard Keynes.
De todos modos, cuando algunos dicen que el marxismo está desacreditado
o es irrelevante, están implicando que saben exactamente qué es el marxismo, lo cual –debo decirlo– es mucho más de lo que yo sé. Los devotos anti-esencialistas hablan del fracaso del marxismo, como si pudiésemos aislar alguna esencia del credo que ahora se ha desintegrado.
Pero descubrir qué es lo peculiar del marxismo como doctrina no es una cuestión fácil. ¿La preocupación por las clases? Ciertamente no: Marx y Engels mismos insistieron en que esto de ningún modo era nuevo para ellos. ¿La revolución política, la lucha de clases, la abolición de la propiedad privada, la cooperación humana, la igualdad social y el fin de la alienación y de las fuerzas del mercado? Tampoco: muchos izquierdistas han compartido estas visiones sin ser marxistas. William
La teoría marxista hoy
470
Blake, por ejemplo, abogaba por casi todas ellas. ¿La determinación económica de la historia? Bueno, quizá se está poniendo un poco más tibio; pero Sigmund Freud, él mismo nada amigo del marxismo, sostuvo
que el motivo básico de la vida social era económico, y que sin esta sorda compulsión estaríamos tirados todo el día en interesantes posturas
de goce (jouissance). ¿Las diferentes fases materiales de la historia como determinantes de diferentes formas de vida social? Bueno, esto era casi un lugar común para el Iluminismo radical.
El socialismo tampoco sufre una bancarrota en el sentido de estar
carente de ideas. Todavía hay muchas buenas ideas de izquierda en todas partes, y un no menos fértil y sugerente corpus de trabajo sobre cómo podría ser una economía socialista, y hasta qué punto los mercados
aún serían necesarios para cumplir con ciertas funciones, entre otros temas. Uno podría agregar, también, que las postrimerías del siglo XX no presenciaron en absoluto la derrota del impulso revolucionario, sino un cambio de rumbo. En sus décadas centrales, se vivió la victoria del anticolonialismo –el movimiento radical más exitoso de la época moderna– que barrió a los viejos imperios de sus sitiales de poder. El socialismo
ha sido descripto como el movimiento de reforma más grande de la historia, pero la lucha anticolonial ha sido por lejos el más exitoso. No; ninguna de estas son buenas razones para sentirse tristes. Tampoco lo es la creencia de que el sistema capitalista es invulnerable. Algunos radicales desencantados pueden sostener semejante postura, pero el FMI por cierto no lo hace. El FMI es muy consciente de la repugnante inestabilidad de todo este negocio; una inestabilidad que, irónicamente, la globalización profundiza. Porque si cada pedacito del mundo está conectado
con cada uno de los otros pedacitos, luego, un tambaleo en un punto puede significar un sacudón en otro, y una crisis en un tercero. En este sentido, la permanente oscilación del sistema es también una fuente de vulnerabilidad.
Entonces, ¿de qué debe apenarse la izquierda? La respuesta es seguramente obvia: no de que el sistema sea monumentalmente estable,
sino de que es formidablemente poderoso. Demasiado poderoso para nosotros en el presente o, diría yo, en cualquier futuro a corto o mediano plazo. ¿Significa esto que el sistema simplemente no se detendrá
y seguirá azuzándonos como un tipo cargoso en un bar? De ningún modo. Es perfectamente capaz de detenerse abruptamente, sin la ayuda de sus opositores políticos. Si esto es una buena o una mala noticia para dichos opositores, es una cuestión discutible. No hace falta el socialismo
para que colapse el capitalismo, sólo hace falta el capitalismo mismo. El sistema es ciertamente capaz de cometer un haraquiri. Pero sí hace falta socialismo, o algo parecido, para que el sistema pueda ser derribado sin que nos arroje a todos a la barbarie. Y es por esto que las fuerzas de oposición son tan importantes: para resistir tanto como sea
Terry Eagleton
471
posible el fascismo, el caos y el salvajismo que seguramente surgirán de una crisis mayúscula del sistema. Walter Benjamin sabiamente observó que la revolución no es un tren fuera de control, es la aplicación de los frenos de emergencia. Bertolt Brecht añadió que el capitalismo, y no el comunismo, era radical. En este sentido, el rol de las ideas socialistas es el de proteger el futuro que todavía no ha nacido –ofrecer, no una tormenta,
sino un lugar de refugio en esta tempestad que es la historia.
BIBLIOGRAFÍA
Blackburn, Robin (comp.) 1991 After the Fall. The Failure of Communism and the Future of Socialism (London: Verso).
Callinicos, Alex 1993 Contra el posmodernismo (Bogotá: El Áncora).
Eagleton, Terry 1998 Las ilusiones del posmodernismo (Buenos Aires: Paidós).
Fukuyama, Francis 1992 El fin de la historia y el último hombre (Buenos Aires: Planeta).
Hardt, Michael y Negri, Antonio 2002 Imperio (Buenos Aires: Paidós).
Harvey, David 2003 Espacios de esperanza (Madrid: Akal).
Marx, Karl y Engels, Friedrich 1998 El Manifiesto Comunista (Barcelona: El Viejo Topo).
Williams, Raymond 1984 Hacia el año 2000 (Barcelona: Crítica).
Un futuro para el socialismo | 03-07-2008 - 07:18:46 GMT 1 #
Lo viejo y lo nuevo
Domingo Garí Hayek
Canarias-semanal.com
Lenin es muy actual para las personas que son anticapitalistas. No es un capricho mío ni de otro que se haya vuelto loco. No es porque sí. Es porque sin él hoy no hay nada que decir para construir una alternativa al capitalismo. La izquierda lleva ya unas cuantas décadas buscando lo nuevo, sin encontrarlo. Y no es por incapacidad de sus pensadores, que son muchos y de considerable potencia, sino porque no hay nada que pueda ser nuevo. Lo nuevo no existe. Lo nuevo es volver aún a lo más viejo. Lo nuevo es más viejo que el mismo Lenin. Lo nuevo del PCE de Carrillo, que fue el eurocomunismo y su desafección de Lenin, no fue otra cosa que su colapso y desaparición. Lo nuevo del PCI de Achille Occhetto a finales de los ochenta, cuando se inventaron La Cosa, no fue a ninguna parte y terminó en el Partido Demócrata de Walter Veltroni, que no es nada nuevo, que es tan viejo como los viejos partidos de los filibusteros del siglo XIX, o de los piratas oportunistas que sólo atracaban barcos cerca de la costa en los siglos precedentes.
Lo nuevo no es más que una excusa para poder navegar en las tempestuosas aguas del neoliberalismo, engañando a los demás diciendo que, mientras buscas lo nuevo, no queda más remedio que jugar al juego que los de siempre proponen. Aceptando las reglas de su divertimiento favorito; joder a los demás mientras me hago rico, y si no te gusta tengo una policía estupenda preparada para darte unos porrazos en la cabeza hasta que entres en razón, y si aún la cosa se pone peor, tengo un ejército muy preparado y equipado de manera muy sofisticada con los últimos avances, para poderte reventar de verdad a ti y a todos los que son como tú.
Así que olvida a tu viejo Lenin y abraza a nuestro joven y siempre jovencísimo Adam Smith, o a nuestro aún más joven, David Ricardo. Puedes jugar a todo lo que quieras mientras no juegues a jodernos el negocio. Hazte gay, multicultural, new age, cosmopolita, grunge, antiamericano, nacionalista, ecologista, feminista, pero no se te ocurra putear nuestro negocio. Nuestro negocio es la propiedad privada y el capitalismo y no vamos a permitir que eso lo pongas en solfa. Elige dentro de todo lo que te dejamos elegir y no fastidies queriendo elegir por fuera de la bacinilla. Así que olvídate de Lenin. Porque ese ha sido el único maldito cabrón que de verdad intentó reventarnos el negocio, y tardamos setenta años en que todo volviera a su sitio, de donde nunca debió haber salido. Y tuvimos que inventar cosas estúpidas como el welfare y llegar a acuerdos para repartir, generando sanidad y educación pública y todas esas mierdas, pero eso ya se acabó. Ahora todo vuelve a como debe ser y vas a trabajar 65 horas como en 1870, justo en el mismo año en que nació Lenin.
Las mil y unas izquierdas alternativas surgidas tras el final de la historia dan la razón a Fukuyama. La historia se terminó. No nos queda otra que el capitalismo y la democracia. Democracia a cañonazos como en Irak o democracia con guante de seda como en España o Portugal, o Chequia u otras por ahí. Esa izquierda sin horizonte, en la que cualquiera se hace un hueco, desde un ególatra con micrófono hasta un tarado mental con margarita, es imposible que desbroce algún camino por el que transitar. La ruina de la izquierda fue y es abandonar el anticapitalismo, la crítica de la economía política, su estudio y su puesta al día, y dar por supuesto que la democracia liberal es el modelo político del cual hay que partir. Y eso es mentira. De la democracia liberal no se parte a ningún lugar porque la democracia es la pata de apoyo de la propiedad. La madre del cordero. En 1917 y ahora, ser revolucionario es ser anticapitalista y eso significa atreverse a romper completamente con el orden establecido. Mientras nosotros retrocedemos, el capital y su burocracia se refuerzan y rearman legal y tecnológicamente.
La historia llegó al final y lo peor es que ahora comienza a recular. El final no era un lugar inmóvil sino el comienzo del retorno al pasado. A las 65 horas semanales, a draconianas leyes económicas que fulminan las economías de los asalariados, a racistas leyes de inmigración, a leyes de seguridad que violan todos los derechos y libertades de la propia democracia liberal, a estrategias neocolonialistas más brutales que las del siglo XIX, porque hoy se apoyan sobre armamentos devastadores que asolan los territorios y las poblaciones por decenios y hasta por centurias. En este retorno al capitalismo decimonónico, en este retorno al pasado, dicho en lenguaje hollywoodiense, nos encontramos de nuevo con Lenin, (Zizek) recordándonos que su apuesta es que verdad universal y fidelidad, el gesto de tomar partido, no sólo no son mutuamente excluyentes, sino condición una de la otra, que la verdad es por definición unilateral. Y la verdad que está en juego es, si queremos repartir de verdad. O si lo que queremos es hacer filigranas para pasar la vida diciendo que queremos repartir, pero no repartiendo nunca. La verdad es situarse en uno de los lados con todas las consecuencias. En cada lado existe una verdad distinta. Hay que escoger una. Cada uno debe elegir la suya.
Lo viejo y lo nuevo | 04-07-2008 - 06:18:02 GMT 1 #
- Ibex-35 - Capitalismo Cero Patatero
ABERTIS -A- 14,48 € 14:45 0,30 (2,03%) 1.106.679
ABG.MC ABENGOA 17,31 € 14:46 0,18 (1,03%) 170.575
ACS.MC ACS 29,04 € 14:46 0,63 (2,12%) 573.482
ACX.MC ACERINOX 13,12 € 14:46 0,37 (2,74%) 601.245
ANA.MC ACCIONA 137,65 € 14:46 0,25 (0,18%) 81.658
BBKT.MC BANKINTER R 6,77 € 14:46 0,36 (5,05%) 900.868
BBVA.MC BBVA R 11,90 € 14:46 0,40 (3,25%) 14.652.430
BME.MC BME 23,30 € 14:46 0,47 (1,98%) 168.496
BTO.MC BANESTO R 9,61 € 14:45 0,44 (4,38%) 364.957
CAR.MC INMOB COLONIAL 0,93 € 26 mar 0,04 (4,49%) 17.780.950
CIN.MC CINTRA 6,96 € 14:46 0,05 (0,71%) 789.680
CRI.MC CRIT.CAIXACORP 3,74 € 14:46 0,07 (1,84%) 815.000
ELE.MC ENDESA 28,97 € 14:46 0,71 (2,39%) 339.465
ENG.MC ENAGAS 16,58 € 14:46 0,26 (1,54%) 600.258
FCC.MC FCC 34,58 € 14:46 0,99 (2,78%) 185.777
FER.MC GRUPO FERROVIAL 36,19 € 14:46 0,51 (1,39%) 273.583
GAM.MC GAMESA 31,13 € 14:45 0,42 (1,37%) 886.560
GAS.MC GAS NATURAL SDG 35,08 € 14:46 0,36 (1,02%) 193.727
GRF.MC GRIFOLS A 19,78 € 14:46 0,00 (0,00%) 606.963
IBE.MC IBERDROLA 8,41 € 14:46 0,03 (0,36%) 11.129.650
IBLA.MC IBERIA 1,37 € 14:45 0,00 (0,00%) 1.777.163
IBR.MC IBERDROLA RENOVABLE 4,50 € 14:46 0,07 (1,58%) 2.804.095
IDR.MC INDRA SISTEMAS -A- 16,43 € 14:46 0,01 (0,06%) 361.507
ITX.MC INDITEX R 27,55 € 14:46 0,70 (2,48%) 478.565
MAP.MC MAPFRE 3,05 € 14:46 0,13 (4,09%) 4.241.396
POP.MC BANCO POPULAR R 8,11 € 14:46 0,30 (3,57%) 3.390.534
REE.MC RED ELECTRICA ESP 39,05 € 14:46 0,35 (0,89%) 220.546
REP.MC REPSOL YPF 24,32 € 14:46 0,05 (0,21%) 2.585.124
SAB.MC BANCO SABADELL R 5,23 € 14:46 0,14 (2,61%) 2.332.133
SAN.MC BANCO SANTANDER R 11,39 € 14:46 0,46 (3,88%) 35.227.152
SGC.MC SOGECABLE R A 28,05 € 6 jun 0,05 (0,18%) 42.474
SYV.MC SACYR VALLEHERMOSO 17,21 € 14:46 0,08 (0,46%) 268.701
TEF.MC TELEFONICA 17,25 € 14:46 0,29 (1,65%) 13.138.160
TL5.MC TELECINCO 7,77 € 14:44 0,17 (2,14%) 691.491
UNF.MC UNION FENOSA 35,11 € 14:45 0,32 (0,90%) 516.156
Capitalismo Cero Patatero - Ibex-35 | 04-07-2008 - 14:06:18 GMT 1 #
Las categorías marxistas y la definición de la globalización como fenómeno y forma actual del capitalismo, por Iñaki Gil de San Vicente: La tesis fuerte que se defiende en este texto no es otra que la llamada "globalización" es sólo la forma actual del capitalismo. El modo de producción capitalista tiene unas características exclusivas que le diferencian cualitativamente de otros modos de producción anteriores, con algunos de los cuales mantiene en la actualidad relaciones de superioridad integradora y dominante; estas características, que son su contenido y esencia genético-estructural, a la fuerza e inevitablemente se expresan con formas y fenómenos exteriores pero dialécticamente unidos a los contenidos y a la esencia interior. A lo largo de la historia del modo de producción capitalista, cuyo parto data Marx en el siglo XVII, aunque se pueden rastrear las primeras contradicciones prenatales ya en los siglos XII-XIII, el capitalismo ha evolucionado en su forma y en su fenomenología, o si se quiere en su expresión histórico-genética, mientras que ha mantenido esencialmente iguales sus características cualitativas, su naturaleza genético-estructural.
El conocimiento básico de las categorías dialécticas de contenido y forma, y esencia y fenómeno, además de otras como ley, etc., este conocimiento es imprescindible para entender la evolución del capitalismo. Pongamos un ejemplo, mientras que la demagogia propagandística burguesa, en cualquiera de sus modas intelectuales y opciones políticas, insiste en la absoluta novedad y originalidad histórica de la globalización, diferenciándola cualitativamente de un "capitalismo" nunca definido con rigor teórico, desde nuestra parte se pregunta sobre cómo es posible entender que si a comienzos del siglo XX el 37% de la humanidad malvivía en la pobreza, a comienzos del siglo XXI esa masa de miseria, sufrimiento e hiperesplotación se haya agigantado hasta el 83%, y todos los estudios actuales mínimamente objetivos muestran su ciega e imparable tendencia al alza. Los intelectuales burgueses sólo pueden responder a esta tendencia alcistas innegable aduciendo que no tiene nada que ver con la globalización, es más, que sólo ésta puede detener primero y luego revertir ese aumento. Desde el marxismo que aquí asumimos, lo que ocurre es que el desarrollo capitalista está confirmando las terribles "profecías" realizadas por la mayoría de las corrientes socialistas del siglo XIX y muy especialmente las de Marx y Engels. Y ocurre que, desde este método de transformación de la realidad, la globalización es la forma actual de ese capitalismo.
El debate crucial gira sobre si existe o no un corte cualitativo entre la definición burguesa de globalización y el capitalismo. En este debate el uso de las categorías filosóficas añade otro factor de irreconciliabilidad entre el método transformador marxista y la ideología burguesa. Naturalmente, por método marxista nosotros entendemos el uso permanente de la dialéctica materialista realizado por los clásicos del marxismo, y muy especialmente su uso en la crítica de la economía política, que es lo que hicieron Marx y Engels. Semejante uso de la filosofía --la dialéctica hegeliana depurada de su idealismo y puesta sobre sus pies materialistas-- ha sido desde entonces objeto de iracundos ataques no sólo de la intelectualidad burguesa sino también reformista e incluso "socialista" y "marxista". Pero la dialéctica es imprescindible para entender y aplicar el método marxista. No es en modo alguno casual que Lenin advirtiera en su brillante e imprescindible Cuadernos filosóficos que: "es imposible comprender plenamente El Capital de Marx, y especialmente su primer capítulo, si no se ha estudiado y comprendido la entera Lógica de Hegel". Esta advertencia de Lenin también fue repetida casi literalmente por otros muchos marxistas entre los que destacamos a Lukács, y de otras muchas formas por una larga lista que no podemos exponer aquí.
La advertencia de Lenin y de otros marxistas clásicos fue realizada cuando todavía eran desconocidas obras fundamentales de Marx como, sobre todo para el caso que tratamos, los Grundrisse, obra básica que permite ahorrarnos muchos esfuerzos ya que en ella Marx nos enseña cómo ha aplicado genialmente la Lógica de Hegel al meollo de su crítica como es la mercancía, el tránsito del valor de uso al valor de cambio, la fetichización que ello origina y sus efectos, etc. La importancia de este primer capítulo es obvia y el propio Marx fue muy consciente de que al empezar con unas páginas tan densas y exigentes podía desanimar a muchos lectores de seguir con el estudio de su obra, pero daba tanta importancia al problema de la mercancía que se negó a hacer concesiones teóricas. La razón la iremos viendo conforme avancemos en la crítica del capitalismo en su fase actual, la globalizada. No podemos extendernos ahora en los problemas que ha causado la exigencia marxista de especial esfuerzo intelectual en el primer capítulo, para desentrañar la lógica dialéctica que lo estructura y que permite comprender la ley del valor-trabajo, aunque simplemente diremos que incluso intelectuales que se autoproclaman "marxistas" han propuesto posponer el estudio de este primer capítulo y empezar por el segundo, por el del proceso de cambio, o por otros.
Pero, ¿qué dice exactamente Marx? Veamos algunos puntos decisivos:
"A primera vista, parece como si las mercancías fuesen objetos evidentes y triviales. Pero, analizándolas, vemos, que son objetos muy intrincados, llenos de sutilezas metafísicas y de resabios teológicos. Considerada como valor de uso, la mercancía no encierra nada misterioso, dando lo mismo que la contemplemos desde el punto de vista de un objeto apto para satisfacer necesidades del hombre o que enfoquemos esta propiedad suya como producto del trabajo humano. Es evidente que la actividad del hombre hace cambiar a las materias naturales de forma, para servirse de ellas. La forma de la madera, por ejemplo, cambia al convertirla en una mesa. No obstante, la mesa sigue siendo madera, sigue siendo un objeto físico vulgar y corriente. Pero en cuanto empieza a comportarse como mercancía, la mesa se convierte en un objeto físicamente metafísico. No sólo se incorpora sobre sus patas encima del suelo, sino que se pone de cabeza frente a todas las demás mercancías, y de su cabeza de ,madera empiezan a salir antojos mucho más peregrinos y extraños que si de pronto la mesa rompiese a bailar por su propio impulso".
(...)"El carácter misterioso de la forma mercancía estriba, por tanto, pura y simplemente, en que proyecta ante los hombres el carácter social del trabajo de éstos como si fuese un carácter material de los propios productos de su trabajo, un don natural social de estos objetos y como sí, por tanto, la relación social que media entre los productores y el trabajo colectivo de la sociedad fuere una relación social establecida entre los mismos objetos, al margen de sus productores".
(...) "Si los objetos útiles adoptan las formas de mercancías es, pura y simplemente, porque son productos de trabajos privados independientes los unos de los otros. El conjunto de estos trabajos privados forma el trabajo colectivo de la sociedad. Como los productores entran en contacto social al cambiar entre sí los productos de su trabajo, es natural que el carácter específicamente social de sus trabajos privados sólo resalte dentro de este intercambio. También podríamos decir que los trabajos privados sólo funcionan como eslabones del trabajo colectivo de la sociedad por medio de las relaciones que el cambio establece entre los productos del trabajo y, a través de ellos, entre los productores. Por eso, ante estos, las relaciones sociales que se establecen entre sus trabajos privados aparecen como lo que son; es decir, no como relaciones directamente sociales de las personas en sus trabajos, sino como relaciones materiales entre personas y relaciones sociales entre cosas".
(...) "Lo que ante todo interesa prácticamente a los que cambian unos productos por otros, es saber cuántos productos ajenos obtendrán por el suyo propio, es decir, en qué proporciones se cambiarán unos productos por otros. Tan pronto como estas proporciones cobran, por la fuerzas de la costumbre, cierta fijeza, parece como si brotasen de la propia naturaleza inherente a los productos del trabajo (...) Y hace falta que la producción de mercancías se desarrolle en toda su integridad, para que de la propia experiencia nazca la conciencia científica de que los trabajos privados que se realizan independientemente los unos de los otros, aunque guarden entre sí y en todos sus aspectos una relación de mutua interdependencia, como eslabones elementales que son de la división social del trabajo, pueden reducirse constantemente a su grado de proporción social, porque en las proporciones fortuitas y sin cesar oscilantes de cambio de sus productos se impone siempre como ley natural reguladora el tiempo de trabajo socialmente necesario para la producción, al modo como se impone la ley de la gravedad cuando se le cae a uno la casa encima. La determinación de la magnitud de valor por el tiempo de trabajo es, por tanto, el secreto que se esconde detrás de las oscilaciones aparentes de los valores relativos de las mercancías".
(...) "La reflexión acerca de las formas de la vida humana, incluyendo por tanto el análisis científico de ésta, sigue en general un camino opuesto al curso real de las cosas. Comienza post festum y arranca ,por tanto, de los resultados preestablecidos del proceso histórico. Las formas que convierten a los productos del trabajo en mercancías y que, como es natural, presuponen la circulación de éstas, poseen ya la firmeza de formas naturales de la vida social antes de que los hombres se esfuercen por explicarse, no el carácter histórico de estas formas, que consideran ya algo inmutable, sino su contenido. Así se comprende que fuese simplemente el análisis de los precios de las mercancías lo que llevó a los hombres a investigar la determinación de la magnitud del valor, y la expresión colectiva en dinero de las mercancías lo que les movió a fijar su carácter valorativo. Pero esta forma acabada del mundo de las mercancías --la forma dinero--, lejos de revelar el carácter social de los trabajos privados y, por tanto, las relaciones sociales entre los productores privados, lo que hace es encubrirlas.
Estas formas son precisamente las que constituyen las categorías de la economía burguesa. Son formas mentales adoptadas por la sociedad, y por tanto objetivas, en que se expresan las condiciones de producción de este régimen social de producción históricamente dado que es la producción de mercancías. Por eso, todo el misticismo del mundo de las mercancías, todo el encanto y el misterio que nimban los productos del trabajo basados en la producción de mercancías se esfuman tan pronto como los desplazamos a otras formas de producción".
Leyendo estas citas del primer capítulo de El Capital comprendemos no sólo la importancia que Lenin, Lukács y otros marxistas daban al conocimiento de la filosofía dialéctica sino, fundamentalmente, las razones por las que la burguesía y el reformismo han rechazado desde el primer instante ese capítulo en el su autor realiza una crítica total del modo de producción capitalista y de las categorías burguesas. Ese capítulo no critica sólo la economía capitalista sino la totalidad material y simbólica basada en la producción de mercancías. Pues bien, como veremos, la naturaleza de la globalización como fase actual del capitalismo se puede comprende perfectamente desentrañando el contenido del famoso y vital primer capítulo.
1.- EL MÉTODO MARXISTA Y SUS CATEGORÍAS:
Uno de los grandes méritos del marxismo ha sido y es el de saber integrar en su cuerpo teórico lo mejor de los pensamientos y prácticas de lucha de cada época, aunque no fueran revolucionarios e incluso fueran exclusivamente democraticistas. La majestuosa e impresionante praxis de la inmensa mayoría de marxistas, empezando por los propios Marx y Engels, se sustenta entre otras cosas en esa capacidad de integración de diferentes pensamientos y prácticas dentro de un cuerpo teórico cualitativamente superior. Y al contrario, uno de los signos de su degeneración ha sido y es el rechazo dogmático a cualquier aportación exterior enriquecedora. La base última que sostiene dicha capacidad de integración no es otra que la teoría general del materialismo histórico y, en el tema que ahora nos concierne --el debate sobre la globalización-- la teoría particular del modo de producción y sus expresiones en las diversas formaciones económico-sociales.
Es obvio que los marxistas clásicos no pudieron ni quisieron desarrollar todas las conexiones entre el materialismo histórico y las fundamentales problemáticas prácticas y teóricas que surgían en sus épocas por diversos factores que ahora no podemos exponer con detalle pero que sí debemos sintetizar, al menos, en tres grandes razones: una, que la realidad y los hechos, la práctica social en suma, siempre va por delante de la teoría y de los pensamientos y que sólo, únicamente, cuando la teoría se convierte en fuerza material al arraigar en la conciencia de las masas, sólo entonces, la teoría puede marchar a la misma velocidad de los hechos; otra, que las condiciones de opresión y explotación que sufrieron los marxistas clásicos --debido precisamente a no renunciar a serlo-- limitaron las posibilidades de desarrollo teórico y, última, que por ser marxistas optaron decididamente por desarrollar con más intensidad todo lo relacionado directamente con la lucha contra el capitalismo en sus puntos esenciales y urgentes, dejando para después otras cuestiones que ahora nos parecen importantes pero que entonces no lo eran tanto.
Soy de los que opina que aquellos marxistas acertaron plenamente en dar prioridad a la práctica sobre la teoría y, a la vez, dialécticamente, a supeditar los problemas secundarios a los que la práctica definía como prioritarios. Ahora bien, por esa misma dialéctica siempre se caracterizaron por dejar siquiera apuntadas algunas investigaciones teóricas sobre los problemas entonces secundarios, como si supieran que dentro de lo secundario siempre hay una parte de lo prioritario. Y ciertamente lo sabían porque, como he intentado explicar, al ser capaces de integrar lo mejor del pensamiento humano también habían estudiado profundamente las diversas corrientes filosóficas y la evolución de la dialéctica idealista como la mejor metodología de pensamiento hasta entonces desarrollada. Así comprendemos porqué y para qué exploraron con mayor o menor intensidad tantos y tantos problemas en apariencia desligados unos de otros. Lo hacían porque el método que habían desarrollado exigía no sólo el estudio del tema concreto que les preocupaba sino obligatoriamente también sus relaciones con otros problemas, su evolución histórica y sus tendencias previsibles de futuro. De esta forma, por la exigencia interna del método, aportaban un montón de sugerencias, propuestas, líneas de investigaciones posterior, etc., que no eran sino otras tantas puertas abiertas para exploraciones ulteriores en esas direcciones y, sobre todo, dejaban un sistema coherente de la totalidad del problema aunque desarrollaran más o menos determinadas facetas suyas debido a las exigencias imperiosas de la lucha revolucionaria.
Comprenderemos mejor lo que decimos si nos detenemos un instante en los cinco grandes bloques en y de los que los marxistas clásicos profundizaron y aprendieron. Uno, las experiencias practicas de las luchas de las masas oprimidas y explotadas, de las mujeres, naciones y pueblos, clases trabajadoras en todas sus plasmaciones, clases artesanales y pequeño-burguesas, etc., no solamente en la sociedad capitalista sino también en las precapitalistas, de modo que disponían de una impresionante base de información histórico-práctica extraída de las mismas luchas y de la crítica radical de la historiografía burguesa. Dos, el estudio crítico de las teorías políticas de su época, burguesas o no, de sus formas de organización y de sus propuestas, de modo que disponían de una visión muy amplia de lo que se estaba cociendo de todas las clases sociales. Tres, el estudio permanente de las diversas teorías económicas, desde los clásicos y los vulgares estudiados por Marx hasta los dogmáticos que fueron incapaces de ver los cambios que propiciaron el desarrollo del imperialismo desde finales del siglo XIX y comienzos del XX, de manera que la crítica marxista iba siempre por delante de la economía política burguesa. Cuatro, el estudio de la filosofía, cultura y ciencia contemporánea con especial atención a la dialéctica y a la materialidad de la praxis humana, ambos confirmados permanentemente por los avances científicos, ciencia que los marxistas tampoco sacralizaban y siempre la insertaban en las contradicciones sociales y, último, cinco, la recuperación y actualización de buena parte de de los ideales éticos, de la libertad sexual y de otro modelo de vida opuesto al capitalista y ya enunciados brumosamente en algunas corrientes del socialismo utópico y de las utopías, milenarismos, comunalismos e igualitarismos precapitalistas.
No hace falta decir que, por un lado, el orden de exposición es aleatorio pues cada autor los estudiaba según sus necesidades y problemas, pero los cinco se pueden apreciar visiblemente en las tres generaciones de marxistas clásicos; y, por otro lado, es innegable la historicidad enriquecedora de esos estudios en la medida en que las generaciones posteriores podían conocer con más rigor y exactitud los logros y las deficiencias de las precedentes, criticando y desarrollando sus logros. Un ejemplo lo tenemos en Lenin, que como perteneciente a la segunda generación de marxistas, sólo pudo apreciar en Marx y Engels tres de los cinco componentes citados --economía, política y filosofía-- aun cuando él mismo estudió con más o menos interés los cinco bloques citados, y otros secundarios en los que no podemos extendernos. Es innegable que con el tiempo iremos descubriendo más conexiones de los clásicos con lo mejor del pensamiento de su época. El mismo Lenin era muy consciente de la historicidad creativa del método marxista y la expresó así en sus apuntes personales Sobre la dialéctica:
"La identidad de los contrarios (quizá fuese más correcto decir su "unidad" --aunque la diferencia entre los términos identidad y unidad no tiene aquí una importancia particular. En cierto sentido ambos son correctos) es el reconocimiento (descubrimiento) de las tendencias contradictorias, mutuamente excluyentes, opuestas, de TODOS los fenómenos y procesos de la naturaleza (incluso el espíritu y la sociedad). La condición para el conocimiento de todos los procesos del mundo es su "automovimiento", en su desarrollo espontáneo, en su vida real, es el conocimiento de los mismos como unidad de contrarios. El desarrollo es la "lucha" de los contrarios. Las dos concepciones fundamentales (¿o dos posibles?, ¿o dos históricamente observables?) del desarrollo (evolución) son: el desarrollo como aumento y disminución , como repetición, y el desarrollo como unidad de contrarios (la división de una unidad en contrarios mutuamente excluyentes y su relación recíproca).
En la primera concepción del movimiento, el automovimiento, su fuerza IMPULSORA, su fuente, su motivo, queda en la sombra (o se convierte a dicha fuente en externa: Dios, sujeto, etc.). En la segunda concepción se dirige la atención principal precisamente hacia el conocimiento de la fuente del "AUTO"-movimiento.
La primera concepción es inerte, pálida y seca. La segunda es viva. SOLO ella proporciona la clave para el "automovimiento" de todo lo existente; sólo ella da la clave para los "saltos", para la "ruptura de la continuidad", para la "transformación en el contrario", para la destrucción de lo viejo y el surgimiento de lo nuevo".
Las implicaciones teóricas y prácticas que se extraen tanto de la síntesis de esos cinco bloques del pensamiento humano, más los que se han ido integrado posteriormente como, por ejemplo, la ecología --que continúa y confirma al método dialéctico materialista-- o la epistemología de género --que mejora y amplia los fundamentos del materialismo histórico--, o la crítica del neutralismo cientifista --que nos retrotraen a las reflexiones soviéticas de los años veinte--, etc., desbordan con mucho los objetivos de esta exposición así que sólo podemos dedicarnos ahora a dos capítulos decisivos para entender la globalización, como son, uno, el de las contradicciones inherentes al capitalismo y, otro, el que el capital no es una cosa estática e inmóvil que se reduce a los bienes y ahorros de individuos aislados, los burgueses, sino una relación social que está en permanente evolución y movimiento.
La síntesis de ambos bloques, desde el método que hemos intentado exponer, es que al capitalismo le es inherente la lucha de clases y que la lucha de clases --además de las luchas feministas, nacionales, etc.- es un componente interno, genético-estructural, del capitalismo. No existe una economía separada de una política, etc., y todas ellas separadas a su vez de la lucha de clases, ni a la inversa. El capitalismo es una totalidad concreta en movimiento en la que sus diversos componentes evolucionan en su forma y en su fenomenología según la evolución de la totalidad, pero, a su vez, también influyendo en esa totalidad. Desde esta perspectiva, la típica y tópica acusación al marxismo de supeditar mecánicamente la superestructura ideológica, política, cultural y demás a la infraestructura económica es, además insostenible, una demostración de ignorancia o mala fe, o ambas cosas a la vez. Son tantos los textos marxistas que analizan situaciones sociales históricamente determinadas, aplicando esa ágil y esclarecedora dialéctica de la totalidad concreta, que es a todas luces insostenible mantener ese tópico.
La lucha de clases es un componente interno al capital en cuanto conjunto de relaciones sociales. No es algo externo y que influye desde fuera, sino una fuerza antagónica e irreconciliable que palpita abierta o solapadamente en todas y cada una de las decisiones del capital. Es imposible entender el capitalismo y por tanto la mercancía y el dinero sin la lucha de clases. Pero la lucha de clases es, a su vez, mucho más que la lucha economicista y sindical por esa cosa que llaman "salario justo" --para Marx y los marxistas es imposible el "salario justo" pues de por sí, en sí mismo, en su esencia, todo salario es injusto, es expresión de las relaciones de explotación, dominación y opresión, es por tanto una injusticia, y si lo prioritario y estratégico es la lucha contra la dictadura del salario, lo secundario y táctico es la lucha por un "salario lo menos injusto posible"--; también es más que la lucha política para la destrucción del Estado burgués. La lucha de clases es el conjunto de enfrentamientos irreconciliables entre el Capital y el Trabajo. Quiere decir esto que es la totalidad de la existencia social la que vive ese enfrentamiento y participa en mayor o menor medida en él.
En el polo del Trabajo, aunque la clase trabajadora es su componente central, no hay que olvidar ni a la masa asalariada en sí misma ni a otras colectividades humanas que son explotadas por el Capital para aumentar sus beneficios. Desde la perspectiva del materialismo histórico, tanto la explotación sexo-económica de la mujer como la explotación y opresión nacional de pueblos enteros, tienen el objetivo de aumentar directamente los beneficios de la clase patriarco-burguesa y nacionalmente opresora, todo lo cual, en última instancia, está destinado a aumentar la acumulación capitalista. Por eso, en la teoría marxista de la crisis revolucionaria, esta se produce cuando el Trabajo ha adquirido y sintetizado todas las opresiones materiales y simbólicas inherentes al capitalismo, cuando la lucha de clases común y corriente --económica, política e ideológico-cultural-- se eleva a lucha revolucionaria de un pueblo trabajador por su independencia socialista y antipatriarcal. Un componente imprescindible para que la crisis llegue a ser revolucionaria es que el contexto socioeconómico esté gangrenado por la crisis estructural en la que la ley de caída tendencial de la tasa de beneficios absorbe y cohesiona a las crisis de sobreproducción y subconsumo y de desproporcionalidad entre las diferentes esferas de producción.
2.- ESENCIA Y CONTENIDO DEL CAPITALISMO:
El Capital es movimiento de autoexpansión y autovaloración porque sin ese movimiento sería vencido por el Trabajo, que también es movimiento pero opuesto frontalmente. El movimiento del Capital surge del hecho simple de que su objetivo es la producción de mercancías y su venta, lo que le exige además de la explotación del Trabajo también la permanente revolucionarización de sus condiciones de existencia en busca de una mayor acumulación. Pero, además, es movimiento porque llega un momento en el que la propiedad privada de los medios de producción no sólo enfrenta al Capital con el Trabajo sino que enfrenta también, dentro del Capital, a los diversos capitalistas propietarios para crecer unos a costa de otros. El movimiento del Capital no ceja tampoco porque la competencia a muerte por el beneficio es una característica objetiva y quien pierde competitividad y frena y detiene su crecimiento, es devorado por otros capitalistas. En síntesis, este impulso irracional de supervivencia egoísta es el que sostiene el movimiento hacia la acumulación ampliada del Capital. En todas y cada una de estas situaciones está presente la lucha del Trabajo y el fantasma del Comunismo.
El movimiento del Capital obedece a leyes evolutivas en las que abrumadoramente dominan las fuerzas irracionales e incontrolables sobre los racionales y controlables. Un ejemplo sencillo y escueto nos sintetiza esta tragedia: si todo el mundo consumiera y gastase anualmente la misma masa de materia y de energía que consumen los EEUU, entonces necesitaríamos para sobrevivir el contenido material de tres planetas llamados Tierra. Este irracionalismo suicida responde a causas objetivas porque la fuerza que impulsa la concentración y centralización de capitales sólo puede imponerse por medio de la destrucción no sólo de las empresas absorbidas sino también del Trabajo y de la naturaleza, aunque ello origine luego un aumento más o menos espectacular de la productividad del trabajo. La desaparición de medianos y pequeños empresarios y grandes masas de campesinos y artesanos, sólo puede llevar al aumento de la población que vive de la venta de su fuerza de trabajo por un salario, es decir a la asalarización creciente de la población mundial independientemente de la cuantía del salario cobrado.
Crece así la moderna esclavitud asalariada, esclavitud moderna que se hace palpable cuando se comprueba que casi la práctica totalidad de esos esclavos asalariados nunca podrán dejar de serlo y acumular lo suficiente como para montar su propia empresa y convertirse en pequeños empresarios. Uno de los impedimentos objetivos que lo impiden, tal vez el más importante, es que nunca llegan a ahorrar lo suficiente como para satisfacer el permanente incremento de la composición orgánica de capital, es decir, el hecho demostrado de que las máquinas son cada vez más caras y cara vez hay que modernizarlas o cambiarlas con más rapidez y menos tiempo de uso, lo que multiplica los gastos y las incertidumbres en la continuidad del nuevo pequeño negocio. Pero si este obstáculo es casi infranqueable más lo es luego el hecho de que los beneficios tienden a la baja por lo que el empresario ha de endurecer la explotación y/o ha de acelerar la innovación tecnológica, aumentando así el gasto en máquinas e instalaciones, o sea, aumentando la composición orgánica de capital.
Al final de este proceso, y al principio del mismo proceso pero a una escala superior, nos encontramos con el terrible fenómeno de que la producción capitalista es realizada por la inmensa mayoría de la población, sea trabajadora o no pero sí perteneciente objetivamente al Trabajo, y queda en manos de la inmensa minoría propietaria de los medios de producción. Por mucho que la propaganda apologética del capitalismo quiera ocultar esta ley de la socialización objetiva de la producción, lo único que lograr es retrasar su brutal aparición material en los momentos de crisis, cuando la inmensa mayoría de la gente comprueba que sólo tiene unos ridículos salarios de miseria para sobrevivir, mientras la reducida clase dominante planetaria se enriquece a extremos inconcebibles. Pero la socialización objetiva de la producción --que es uno de los secretos sobre los que descansa la globalización al desarrollar lo que Marx definió de varios modos, por ejemplo, "fuerza de trabajo social", "trabajador colectivo", etc.,-- exige férreamente que se desenvuelvan determinadas contradicciones inherentes como son, una, el hecho de que cada empresa ha de buscar su racionalidad productiva interna pero desear el hundimiento y la ruina de la empresa de al lado, o si se quiere la contradicción entre la racionalidad parcial y la irracionalidad global exigida por la competencia mercantil y la propiedad privada.
Esta contradicción se transforma en otra más dañina aún ya que, por su ciego movimiento, el Capital debe multiplicar y revolucionar permanentemente las fuerzas productivas pero a la vez, ineluctablemente, los capitalistas individuales deben limitar el consumo social medio de sus esclavos asalariados para aumentar su beneficio privado. De este modo, la contradicción entre la expansión de las fuerzas productivas que el Capital como relación social impulsa para su acumulación ampliada y la necesidad de controlar el consumo y aumentar la explotación por parte de los capitalistas individuales, esta contradicción termina tarde o temprano azuzando las crisis periódicas. Hay que decir, en contra de lo que se cree, que el consumismo de baja calidad de las clases oprimidas tiene muy pocos efectos determinantes tanto en el surgimiento de la crisis como en la salida de ella, pues lo decisivo en el capitalismo es la producción de medios de producción y no la producción de medios de consumo improductivo aunque en determinados momentos y sobre todo para objetivos político-ideológicos de alienación, control social, manipulación, desunión y debilitamiento de la conciencia del Trabajo, en estos y otros casos, el Capital impulsa el consumismo compulsivo de baja calidad por parte de las masas.
Por último, la ley de la socialización objetiva de la producción genera también la contradicción entre la tendencia a la expansión exponencial de la ciencia y de la técnica y, opuestamente, su control dilapidador, su cualificación burguesa y descualificación humana, su degeneración no en factores de liberación de la penuria y reducción del tiempo de trabajado alienador sino de multiplicación de la explotación y del poder opresor. Esta contradicción entre la capacidad creativa del conocimiento humano y la miseria reaccionaria del poder tecnocientífico capitalista, surge de la misma naturaleza genético-estructural del sistema de producción de mercancías, que en cuanto tal, ha convertido al conocimiento humano y por ende a la naturaleza, por cuanto soporte material envolvente del conocimiento, en simple mercancía. El conocimiento humano y la naturaleza que es su elemento han dejado de ser valores de uso y han sido desvirtuados a simples valores de cambio.
Desde sus primeras obras, Marx insistió en la dialéctica antagónica entre el progreso y la reacción, pero utilizando una definición de progreso irreconciliablemente opuesta al progreso burgués. La dialéctica entre progreso, en sentido marxista, y reacción nos permite comprender la esencia y el contenido del capitalismo como sistema de producción capaz de superar a los anteriores pero a la vez, simultáneamente, capaz de hundir a la humanidad en una miseria cualitativa y cuantitativamente peor a las anteriores. Esta dialéctica, incomprensible para la ideología burguesa, también nos permite comprender las características de la globalización como fenómeno y forma actual del capitalismo mundial. Desde sus primeras obras Marx denunció implacablemente la "civilización" burguesa y su "progreso" que no es sino miseria y retroceso para las masas humanas. La dialéctica entre progreso --lucha revolucionaria por la superación histórica del régimen basado en la mercancía y en el valor de cambio-- y reacción --lucha contrarrevolucionaria por la defensa histórica de la propiedad privada y la mercancía-- recorre toda la obra de Marx e incluso más abiertamente en la de Engels, aunque con menos brillantez teórica.
Uno de los primeros rechazos frontales que sufrió el marxismo, y que se repiten desde entonces, consiste en negar esa dialéctica y sus efectos, sobre todo la ley de la depauperación de las masas trabajadoras. Ahora no podemos entrar a una exposición de esta ley que, como dialéctica que es en sí misma, relaciona la depauperación absoluta con la relativa dentro de la permanente lucha de clases. La globalización, lo mismo que la "nueva economía", y anteriormente el "nuevo orden mundial", y el neoliberalismo, y otras definiciones empleadas para legitimar formas y fenómenos sin relacionarlos con la explotación, es utilizada como nueva y definitiva solución contra el hambre, la miseria y la catástrofe ecológica. Estas grandes y abstractas palabras que sirven para todo, tienen la ventaja de que resulta muy difícil llenarlas de contenido porque el sistema burgués de contabilidad está diseñado para ocultar las lágrimas y los llantos, para ocultar la explotación y para desvirtuar la realidad haciendo creer a la gente que vive en un mundo ficticio, el de la propaganda oficial, mientras que el mundo real y objetivo es sólo una invención de los comunistas y revolucionarios.
Como no podemos entrar ahora a una crítica del sistema contable burgués, profusamente empleado por los "informes" del FMI, BM, OMC, grandes conglomerados transnacionales e incluso algunos estudios de la ONU, vamos a referirnos a un estudio de la CIA norteamericana sobre el futuro próximo de humanidad. Según la CIA, para el año 2015 la población mundial habrá subido de los 6,1 mil millones actuales a 7,2 mil millones, de los cuales el 95% vivirá en países subdesarrollados. El agua dulce escaseará en Oriente Medio, Africa Central, Sudeste asiático y norte de China. Los bosques tropicales seguirán reduciéndose y desaparecerán los pantanos y corales. La contaminación del agua y de los mares continuará creciendo y los océanos se calentarán al igual que la atmósfera, aumentando la desertización y los bruscos cambios climáticos. Subirá las aguas y se anegarán grandes zonas. Aunque se producirá comida suficiente el hambre y la malnutrición prevalecerán por las pésimas infraestructuras, problemas políticos, pobreza crónica, etc. El desarrollo tecnológico permitirá que las mafias, los terroristas, los países "irresponsables" y conflictivos, etc., accedan a armas más destructoras. En estas condiciones, la economía globalizada será positiva y dará estabilidad pero sus beneficios no llegarán o llegarán muy atenuados a Africa y Latinoamérica que seguirán hundiéndose. También en otras partes del plantea, muchos países padecerán "democracias frágiles" ante los problemas crecientes de modo que en Rusia, China, Corea del Norte, Irán, Irak y Oriente Medio, según la CIA, también aumentarás los desórdenes y las revueltas. Por tanto, EE.UU deberá erigirse en guardián de la "democracia".
No tenemos, realmente, ninguna dificultad en identificar en este estudio no sólo la confirmación actual de tantos análisis marxistas en épocas anteriores, sino también la lógica y los proyectos de las clases dominantes burguesas antes incluso de la fase imperialista. Para comprender esta continuidad --continuidad que en el método marxista es parte de la dialéctica de la discontinuidad-- hay que entender que la esencia del capitalismo está compuesta por sus propiedades y relaciones más estables y profundas, las que le diferencian de otros modos de producción en lo cualitativo, y las que se mantienen pese a los cambios y añadidos, también a la desaparición de componentes viejos, a lo largo de los decenios. Igualmente hay que comprender que el contenido capitalista es el conjunto de los procesos internos, esenciales, que en su desenvolvimiento perduran como totalidad concreta hasta que el capitalismo como esencia mercantil no sea superado por otro modo de producción o no se agote y se autodestruya en su misma incapacidad. La razón por la que el estudio de la CIA, con toda su carga justificadora del terrorismo estadounidense, confirma de nuevo el análisis marxista, pese a no desearlo en modo alguno, es precisamente porque el marxismo acertó con las tendencias estructurales que rigen en la dialéctica esencia y fenómeno, contenido y forma, continuidad y discontinuidad, ley, etc., internas al capitalismo.
A comienzos del años 2001 se hicieron cálculos según los cuales, si redujéramos la población mundial a una aldea de 100 habitantes tendríamos que 57 serían asiáticos, 21 europeos, 14 americanos y 8 africanos; 52 serían mujeres y 48 hombres; 70 no serían blancos y 30 sí; 70 no serían cristianos y 30 sí; 89 serían heterosexuales y 11 homosexuales; sólo 6 personas poseerían el 59 % de la riqueza y las 6 serían norteamericanas; 80 vivirían en viviendas no habitables; 70 serían analfabetas; 50 sufrirían de malnutrición; 1(una) poseería una computadora y, para acabar, 1 (una) poseería diploma universitario. Otro estudio reciente indica que las 225 personas más ricas del mundo se reparte de esta forma: 143 a los Estados industrializados; 43 a Asia, 22 a América Latina y el Caribe, 11 a Estados árabes, 4 a Europa del Este y la CEI y 2 a Suráfrica. En total, el centro imperialista alberga a 147 de los 225 hombres más ricos. Pongamos el caso de la situación de México, un Estado multinacional decisivo porque sus sucesivas crisis de impago de deuda externa y de hiperfinancierización han sido hítos claves en la estrategia capitalista de acelerar la globalización. Actualmente, el 0,0001% de la población mejicana, los 100 hombres más ricos, controlan el 29% del PIB de este país, mientras que el poder adquisitivo de los salarios de México es sustancialmente más bajo que el alcanzado hace 20 años; el industrial representa 60 por ciento del registrado en 1980, y el mínimo, 31 por ciento de su nivel en ese mismo año, señala la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Todos sabemos que mientras que en 1960 el 20% más rico del planeta ganaba 30 veces más que el 20% más pobre, en 1990 la proporción se ha desequilibrado hasta el 60 a 1, y en 1997 hasta el 74 a 1. Pero esto no es todo, visto a escala más amplia en el tiempo, si en 1820 la proporción era de 3 a 1, en 1870 era de 7 a 1, en 1913 de 11 a 1, en 1997 de 74 a 1, y actualmente es 82 a 1, cuando 1.200 millones de personas, el 24% de la población mundial, sobreviven con un dólar diario y casi la mitad de la población mundial lo hace con 389 pts., menos de dos dólares al día, según el Banco Mundial. La riqueza combinada de las 200 personas más ricas del mundo ascendió a un billón de dólares en 1999; los ingresos combinados de los 582 millones de habitantes de los 43 países menos adelantados ascienden a 146.000 millones de dólares. Las 225 personas más ricas del mundo tienen unas rentas equivalentes a las de los 47 países más pobres del mundo. Sólo el 4% de su fortuna financiaría la alimentación, agua potable, infraestructuras sanitarias y educativas, etc., de los países empobrecidos. La salud básica costaría 13.000 millones de dólares pero Europa y EEUU se gastan 17.000 millones en comida de mascotas domésticas.
Según la FAO hacen falta 2.345 calorías diarias para una alimentación mínima, pero en 1998 1.000 millones de personas se encuentran oficialmente por debajo de esa ración mínima y mientras en EE.UU el consumo medio es de 3.500 calorías, en el África subsahariana es de 1.700 calorías. Mientras que sólo las 3 personas más ricas del mundo poseen activos que valen más que el PIB de los 48 países más pobres del mundo, poblados por unos 600 millones de personas, la infraalimentación severa se ha incrementado de 103 millones en 1970 a 215 en 1990 llegando a casi 300 millones en 1998. La acaparación y expropiación de riqueza en manos del centro capitalista es tal que de los 2.000 millones de personas anémicas sólo el 0,4% pertenecen a ese centro industrializado. No nos debe sorprender esta situación porque 10 grandes empresas controlan el 85% del mercado mundial de plaguicidas y el 70% de los productos veterinarios, mientras que las 200 grandes empresas controlan el 80% de la agricultura e industria y el 70% del comercio. Es así como se comprende que la esperanza de vida de África haya descendido apenas a los 50 años cuando subió de 40 a 60 años entre 1960 y 1980.
Y si nos fijamos en la industria sanitaria el problema es abrumador y criminal, por no llamarlo genocida porque tras tres años de presiones de Sudáfrica, India y Cuba las grandes corporaciones han tenido que aceptar la producción democrática de fármacos genéricos contra el VIH de modo que el tratamiento por persona y año ha caído del 1.800.000. en la industria privada a 50.000 pts. en la industria de esos países. Se trata de una conquista decisiva que abre expectativas estratégicas sobre la capacidad de un desarrollo científico propio de estos y otros países, en contra del poder tecnocientífico imperialista. Un poder que se muestra en el hecho de que 10 grandes corporaciones controlan el 84% de la I+D en altas tecnologías, y en el hecho de que el 96% de las patentes del mundo están en manos de los países industrializados, en que el 20% más rico de la población acapara, por ejemplo, el 93’3% de los accesos a Internet y en que, por no extendernos, las 10 principales industrias mediáticas controla el 86% del mercado de la desinformación y monopolio de prensa y cultura de masas. Se ha calculado que la educación básica --leer, escribir, aritmética, geometría y poco más-- en el mundo costaría 6000 millones de dólares al año pero los EEUU se gastan en ese mismo tiempo 8000 millones en cosméticos. Mientras tanto, 2.600 millones de personas no tienen saneamientos básicos, 2.000 millones carecen de acceso a medicamentos básicos, 1.200 millones no tienen acceso al agua potable, 1.000 millones carecen de vivienda digna... y aunque la ONU ha calculado que con algo más de 85.000 millones de dólares se solucionarían el grueso de estas injusticias, los gastos en armamento en el mundo han sido de 780.000 millones.
Según el Banco Mundial la cifra de pobres ha sufrido un incremento estimado en unos 400 millones de personas, pasando de los 1.200 millones del 98 a 1.600 en 1999. En menos de medio siglo se ha duplicado la diferencia entre los 20 países más pobres y los 20 más ricos. En 1998 los 48 países menos adelantados atrajeron un nivel de inversión extranjera directa inferior a los 3.000 millones de dólares, es decir, sólo el 0,4% del total. Hay que insistir una y otra vez que son las mujeres --el 70% de los 1300 millones de personas pobres son mujeres, y en EEUU una mujer es golpeada cada 15 segundos y 700.000 son violadas cada año, el mismo país en el que una píldora genérica anticonceptiva cuesta medio dólar y se vende a 2 dólares y medio--, la infancia --son esclavizados sexo-económicamente cientos de millones de niños-- y los ancianos los sectores sociales más dañados y golpeados por esta terrible y trágica confirmación de las "profecías" de Marx, que también quedan confirmadas por el hecho cierto de que la opresión y el empobrecimiento también se han multiplicado dentro mismo del centro imperialista, de los EEUU, de la Unión Europa y de Japón.
Detengámonos un poco en los EE.UU por su innegable importancia no sólo como ejemplo en el presente sino, sobre todo, como perspectiva de futuro, En verano de 1999 se conocía el dato terrible de que las 400 personas más ricas de EEUU poseían activos por valor de 166 billones de pesetas, al cambio actual, el doble del PIB de España en 1997 y tres veces el ingreso anual conjunto de los más de 34 millones y medio de yankis pobres. 43 millones carecen de asistencia médica porque ni pueden pagarse el seguro, y de estos 35 millones no tienen apenas asistencia básica. Se calcula que en Nueva York 75.000 personas carecen de vivienda y duermen en las calles, y en este invierno más de 25.000 personas, en general familias, han solicitado albergues de emergencia superando la cifra de hace 12 años, un incremento del 10% con respecto al año pasado. Se estima que en las 25 ciudades más importantes de los EEUU ha habido este año un incremento del 17% de del número de familias que solicitan albergues de emergencia al haber perdido sus viviendas. En la actualidad, el 17% de la infancia norteamericana es pobre, y 12 millones de niños pasan hambre en bolsas de pobreza típicas de las zonas más atrasadas del planeta. Pero es en las zonas más ricas y que han desarrollado la pomposa "nueva economía", en California y el Silycon Walley sobre todo, en donde la sobreexplotación es abrumadora. En Los Angeles uno de cada tres habitantes vive bajo el umbral de la pobreza, el 33% de la población. El 15% de la población es analfabeta. Más de 80.000 vagabundos buscan sitio para dormir cada noche.
Mientras tanto, y como ejemplo de los cambios en el ciclo económico yanki que va a la baja, el hombre más rico del planeta, norteamericano por supuesto, es un propietario de una cadena de hipermercados que ha amasado la pequeña fortuna de 63.400 millones de dólares, 11.000 millones más que el segundo, Bill Gates. Estas inmensas fortunas se han amasado no solamente expoliando al Trabajo directamente en todo el planeta y en el interior de EE.UU, sino también indirectamente, es decir, dejando de mantener las infraestructuras, los aeropuertos, las redes de distribución energética, los hospitales, las escuelas y hasta las cárceles públicas, que van siendo privatizadas. En marzo del 2001 se conoció un demoledor informe sobre el caos de la infraestructura productiva norteamericana. Hará falta la friolera de 230 billones de pesetas en sólo 5 años para recomponer lo mínimo y esencial de esas infraestructuras. La situación de Nueva York es un ejemplo del país entero pues el 29% de las carreteras son peligrosas y el 25% están congestionadas, casi el 50% de los puentes es peligroso u obsoleto, 52 presas hidráulicas amenazan con romperse y el 75% de las escuelas incumplen las normas arquitectónicas o ambientales. En todo el país, la red de aeropuertos se acerca al colapso al no poder dar salida a los 700 millones de pasajeros, y en el año 2000 el 25% de los vuelos llegó con retraso superior a la media hora, fue cancelado o aterrizó en otra ciudad. Mucho más grave es la inseguridad del sistema hidráulico pues más de 9.000 presas son peligrosas y tienen riesgos de ruptura, y en los años 1999 y 2000 se han dado 61 alarmas de rupturas. California sufre cortes energéticos porque la producción y la red eléctrica han sido abandonadas por las inversiones oficiales y privadas, y aunque habría que aumentar la producción en 10.000 megavatios sólo se ha llegado a 7.000 megavatios, y se espera, además, que en el invierno del 2001-2002 los cortes energéticos se extiendan también a Nueva York.
La razón de este caos no es otra que la aplicación sistemática del neoliberalismo desde poco antes de llegan Reagan a la casa Blanca, pero Reagan se limitó a cumplir las órdenes de la burguesía que no estaban dispuesta a sufragar los gastos sociales, públicos e infraestructurales, obsesionada por aumentar cuando antes y sin pensar en los efectos futuros de sus acciones. Otro tanto está sucediendo en Gran Bretaña en donde la brutalidad de Thatcher está en el origen del caos ferroviario y sanitario, en el origen de las vacas locas y de la fiebre aftosa, en la caída de calidad del sistema educativo, etc. Pero la razón esencial, como venimos diciendo, proviene de la lógica del máximo beneficio y de la necesidad ciega de detener la ley de la caída tendencial de la tasa de beneficio directamente aumentando la explotación y otras medida, e indirectamente reduciendo los gastos sociales conquistados por las luchas obreras y populares. En realidad, vuelve a confirmarse la razón de Marx en su célebre y siempre actual análisis de las contramedidas que detienen la tendencia a la caída del beneficio.
Esta sobreexplotación responde a la lógica de la acumulación, es decir, a la necesidad que tiene el capitalismo de contrarrestar la ley de tendencia decreciente de la tasa de beneficio. Una característica esencial y de contenido del capitalismo es que en los períodos de crisis, el capital sobrante, escedentario, tiende inevitablemente a buscar beneficios espúreos y artificiales pero muy rápidos en la especulación y en las finanzas bursátiles, en la economía criminal, en las mafias, en el mercado negro, en lo que sea, pero apenas en la inversión en el sector de bienes de producción, o sector primario según la teoría marxista. Por ejemplo, el dinero blanqueado en paraísos fiscales se calcula en 500.000 millones de dólares anuales, cifra similar al PIB español y el triple de empresas como la General Motors. Esta esencia se ha estudiado detenidamente desde el siglo XV y va en aumento a lo largo de los siglos posteriores, hasta llegara a finales del siglo XX a una situación insostenible porque maneja 70 veces más dinero que la economía real y no tiene controles sobre sus movimientos.
Conviene saber en este sentido que si en 1975 el 80% de las compra-ventas de divisas se dedicaban a invertir en bienes y servicios reales, ahora es sólo el 2-3%, y el 97-98% restante se destina a la especulación. Otra característica es que el capitalismo tiende a reducir sus beneficios por las luchas obreras y populares, por la competencia interna, por las dificultades de realización, por el aumento de los costos tecnológicos y de capital fijo, por los crecientes costos causados por la crisis ecológica y medioambiental, etc. Si tenemos en cuenta que el PIB mundial cayó del 4,5% entre el decenio 1970-1979 a 2,9% entre el de 1990-1999, y el PIB de los siete países más desarrollados la caída es del 5-6% en la década del 60 a 2-3% en la del 90, entonces comprendemos la ferocidad del ataque del Capital contra el Trabajo. Pues bien, la globalización no es sino el fenómeno y la forma más actual de ese ataque estratégico y de larga duración.
En este ataque el Capital también está recurriendo al uso de instituciones "viejas" en lo esencial y en el contenido pero "nuevas" en su fenomenología y en su forma. Me estoy refiriendo al papel central del FMI, BM, OMC, ONU, OTAN, etc., además de a los propios Estados del centro imperialista. Hay que recordar que, salvando todas las distancias, ya en 1815 las potencias que vencieron a Napoleón crearon la Santa Alianza en el Congreso de Viena, un poder reaccionario decisivo para impulsar sin quererlo otra fase expansiva del capitalismo atrasado europeo. Desde entonces, en las grandes crisis como la de 1871, fin del siglo XIX con el Congreso de Berlín, Tratado de Versalles, etc., el Capital ha sabido dotarse de los instrumentos oportunos para poner orden en su jerarquía interna y para, desde ese orden, atacar brutalmente al Trabajo. Desde mediados de la década de 1970 empezaron a proliferar las reuniones para dar un nuevo brío a las instituciones de Bretton Wood de 1944, superadas por los acontecimientos. Sin esos y otros cambios y refuerzos acelerados durante la década de 1980 con el neoliberalismo y de la de 1990 con la del "nuevo orden mundial, con sus efectos sobre la financierización y el libre mercado, no se hubiera llegado nunca a la actual fase globalizadora.
Solamente así comprendemos la estrecha relación entre los Estados-cuna de las grandes transnacionales y sus devastaciones por el globo. Las más de 35.000 multinacionales que controlan el 70% del comercio mundial tienen "patria" como veremos; el que más del 40% de las transacciones internacionales de mercancías y servicios se realiza entre ellas, sus sedes y sus filiales, y el que controlen el 75% de las inversiones mundiales, todo esto y más no anula la importancia de los Estados-cuna, y menos aún de los tres grandes bloques imperialistas hegemonizados por los EE.UU. También en este asunto se está repitiendo pero a una escala tremendamente superior el mismo proceso que se dio en las fases anteriores de centralización y centralización de capitales y empresas, cuando al extenderse el Estado burgués y abarcar zonas aún con regulaciones medievales imponía las nuevas regulaciones burguesas y ayudaba con todos sus recursos a que los territorios y sus empresas artesanales o no se fueran supeditando a las empresas más grandes, o destruyéndolas.
Esencialmente hablando, el poder de imposición de los propietarios capitalistas de los 100 grupos industriales mayores del mundo ocupan a unos 14 millones de personas, este poder no se diferencia en cuanto a contenido del que disponían las más pequeñas industrias a finales del siglo XIX y comienzos del XX cuando expandieron por todo el globo las entonces novísimas tecnologías de la electricidad y el telégrafo submarino, o de las empresas de mediados del siglo XIX en adelante cuando se lanzaron a construir ferrocarriles por todas partes. El que el PIB de Indonesia y Noruega sea similar, respectivamente, al volumen de ventas de General Motors y Toyota sólo expresa la aceleración de una tendencia ya innegable en el siglo XVI al comparar el poder de algunas casas financieras europeas con pequeños y hasta medianos Estados de este continente. Simplemente se están cumpliendo las leyes de concentración y centralización de capitales, lo que hace que las 200 sociedades más importantes y que representan el 25% del facturado mundial empleen el 0,75% de la mano de obra disponible a nivel planetario. Ahora bien, en la tierra existen no menos de 211 Estados formalmente independientes pero de estos sólo 17 de ellos cuentan con alguna o con varias de esas 200 grandes multinacionales. Peor aún, de esas 200 grandes ni más ni menos que 176 tienen sus raíces en 6 Estados-cuna y 74 en EE.UU. Si estudiamos las grandes transnacionales no estadounidenses vemos que Japón tiene 152, Gran Bretaña 75, Estado francés 47, Alemania 42, Canadá 22, Italia 15 y, por ejemplo, el estado español 1. Mucho más crudo es todavía el saber el 80% tienen su Estado-cuna en alguno de los 7 que forman el famoso G-7, y Suiza, Suecia, Holanda, Austria y Corea justo pasan de la docena.
3.- FENOMENO Y FORMA DE GLOBALIZACIÓN:
Los pocos datos arriba ofrecidos muestran perfectamente la dialéctica esencia y fenómeno, y contenido y forma del capitalismo porque, de un lado, muestran cómo este modo de producción es esencialmente idéntico a lo largo de los siglos; por otra parte, muestran cómo, pese a ellos y por ello mismo, va desarrollando su contenido, ampliándolo y extendiéndose, también retrocediendo, cediendo y siendo derrotado por el Trabajo y, por último, cómo su automovimiento nace de la lucha de clases entre el Capital y el Trabajo. Esta dialéctica ya fue expuesta con más o menos fortuna por varios autores anteriores o contemporáneos a Marx pero sólo éste logró darle un cuerpo teórico suficientemente sólido como para resistir la prueba del tiempo y ser confirmado por los acontecimientos. Así ya desde sus primeras obras pre-económicas y estrictamente filosóficas no desdeña la importancia del mercado mundial, y conforme toma conciencia de la importancia de la economía su visión panorámica se hace definitivamente mundial.
Marx analiza el capitalismo siempre desde una perspectiva de mercado mundial sometido a las presiones y exigencias de una potencia capitalista hegemónica, y va analizando cómo esa hegemonía nace en Holanda, se traslada a Gran Bretaña y, adelantándose a su tiempo, comprende que se afincará en los EE.UU. Son tan contundentes las múltiples citas que lo demuestran que no nos detenemos en ellas. Después, y prácticamente desde los primeros debates a favor o en contra de las tesis reformistas de Bernstein y de las críticas de varios autores a la ley del valor-trabajo y de la caída tendencial de la tasa de beneficio, que no podemos explicar aquí, desde entonces, las respuestas de otros marxistas siempre se han basado, esencialmente, en el contenido mundial del mercado capitalista y en la superposición de diversos modos de producción bajo el dominio y la dirección del capitalista sobre ellos. Este método a la fuerza exige tener en cuenta las formas concretas y las fenomenologías particulares con que el capitalismo se presentaba, primero, en cada época histórica de mediana duración; segundo, en cada área o zona regional del planeta, con el consiguiente análisis de las formaciones económico-sociales existentes en ellas, tercero, más en concreto en cada Estado o países y naciones ocupadas y oprimidas dentro de esas áreas regionales y, por no extendernos, último, en las relaciones objetivas e inevitables que se establecen a escala mundial entre los tres niveles anteriores. Basta ver el rigor exquisito en los debates marxistas sobre el imperialismo o poco después sobre las lucha anticoloniales en todo el planeta, por poner dos realidades directamente relacionados con la globalización, para comprenderlo.
Como resultado de ese enriquecimiento teórico para la segunda década del siglo XX había concluido ya la elaboración sustancial de la teoría que demuestra la corrección histórica de la ley del desarrollo desigual y combinado del capitalismo, teoría y ley embrionariamente expuesta en las obras de Marx y Engels pero que necesitó todavía de casi tres décadas para poder asentarse en una base incontrovertible. Esta ley sostiene que el desarrollo de lo simple e inferior a lo complejo y superior, y que expresa las tendencias internas y la esencia de los fenómenos, dando paso a la aparición de lo nuevo y por ello a la irrupción o bien de contenidos nuevos o bien de otra realidad cualitativamente diferente, novedosa, este desarrollo no se expresa de manera uniforme en todas las partes de la totalidad concreta sino de manera desigual y con ritmos diferentes, pero siempre de manera combinada en cuanto totalidad, de modo que bajo determinadas circunstancias los componentes más atrasados en un momento del desarrollo pueden acelerar su ritmo y alcanzar y superar incluso a los más desarrollados, que pueden verse relegados a un segundo lugar, o tercero, retrocediendo relativa o absolutamente en la estructura de la totalidad concreta. Esta ley tiene excepcional importancia para entender que la globalización no es sino la estrategia más actual de los imperialismos, sobre todo del estadounidense, para, de un lado, aumentar las ventajas con respecto a otros pueblos y, de otro lado, a la vez, impedir que muchos pueblos aceleraran su velocidad bien avanzando en la transición socialista al comunismo, bien acercándose a condiciones prerrevolucionarias y revolucionarias.
La globalización, como venimos diciendo, consiste en el conjunto de tácticas e imposiciones que de manera coherente y estratégicamente pensada, aplica el imperialismo sobre los fenómenos y las formas del capitalismo no para destruir el capitalismo, es decir, para acabar con su esencia injusta e inmoral y su contenido opresor y explotados, sino precisamente para reforzar y ampliar sus características. Por fenómeno hay que entender el conjunto más o menos coherente de relaciones y propiedades externas, móviles y diversas, inmediatamente accesibles a los sentidos, del objeto concreto que existe ante nosotros, y que representa, ese conjunto, el modo como la esencia del objeto se expresa al exterior, se manifiesta a la realidad objetiva. Por forma hay que entender el modo en que se organizan, conexionan e interaccionan internamente los diversos elementos y procesos del contenido entre sí y en las relaciones externas. En la dialéctica entre contenido y forma, esta segunda tiene un importante papel en la evolución del contenido, porque la forma puede frenar o acelerar los cambios del contenido si se distancia o si se acerca a las contradicciones internas del contenido, si las obtura y entorpece o si, por el contrario, las ayuda e impulsa, abriendo más vías de evolución y complejización. Y aunque la forma tienen una independencia relativa y supeditada al contenido, dependiendo de su papel rector en lo esencial, nunca permanece estática y su movimiento refleja además de las contradicciones del contenido interno, también la propia autonomía de forma.
Esta autonomía de la forma, unida al hecho de que el fenómeno nunca coincide con la esencia, ambos factores y otros más en los que no podemos extendernos, son las causas fundamentales que hacen que el pensamiento humano caiga en el idealismo objetivo o subjetivo, en la unilateralidad, en la parte por el todo, en la metafísica y en todas las formas de expresión filosófica que periódicamente adquiere el positivismo. En el tema que ahora tratamos, en el del estudio de la globalización como forma y fenómeno del capitalismo, comprendemos muy fácilmente los peligrosos riesgos de deriva reformista o peor aún, de apologética del capitalismo más salvaje, que bullen en el interior de esa manera antidialéctica de pensamiento. Digo que antidialéctica, que no simplemente a-dialéctica o no dialéctica, porque la mayoría de los defensores del capitalismo han pasado de la ignorancia a-dialéctica al dogmatismo antidialéctico, militando activamente en la justificación del orden establecido. Así, por ejemplo, la proliferación de toda serie de textos, revistas, conferencias y semanarios sobre la globalización desde una perspectiva unilateral y parcializada, incapaz de comprender la totalidad del proceso en su evolución y que separa e incomunica las diversas manifestaciones de las formas particulares elevándolas a otras tantas definiciones absolutas de la globalización.
A finales del siglo XX el denominado Grupo de Lisboa publicó un texto titulado Los límites de la competitividad que llega a identificar hasta siete definiciones, aparte de la que ellos proponen. Veámoslas: Primera, la "globalización de las finanzas y del capital", que implica la apertura de los mercados financieros, la movilidad del capital por todo el planeta y la proliferación de las fusiones de las empresas multinacionales. Segunda, la "globalización de los mercados y estrategias, y especialmente de la competencia", que unifica e integra las actividades empresariales y las alianzas estratégicas a escala mundial. Tercera, la "globalización de la tecnología, de la investigación y desarrollo y de los conocimientos correspondientes", que basándose en la multiplicación tecnológica facilita la aparición de redes interempresariales. Cuarta. la "globalización de las formas de vida y de los modelos de consumo" (globalización de la cultura), que es una de las "definiciones más comunes y divulgadas y que se centra en la mundialización de la cultura alienadora fabricada por las transnacionales imperialista. Quinta, la "globalización de las competencias reguladoras y de la gobernación", que es otra de las "definiciones" más frecuentes sobre todo en quienes quieren justificar la opresión de los pueblos sin Estado convenciéndoles de que los Estados ya están superados, pero no el suyo, el de quien defiende ese "argumento". Sexta, la "globalización de la unificación política del mundo", que es una matización de la anterior al hacer hincapié no tanto en la "superación" de los Estados --pero no del propio-- como en la "unificación política" global y, último, séptima, la "globalización de las percepciones y la conciencia planetaria", que también es una matización y ampliación de la cuarta y de la sexta "definiciones" al extender, o reducir, el desarrollo cultural a la "nave espacial Tierra" y al defender el uso de la expresión de "ciudadano del mundo", o "tripulante de la nave espacial Tierra".
Antes de pasar a ver qué octava o enésima definición propone El grupo de Lisboa, hay que decir que las siete anteriores en modo alguno son capaces de ofrece una teoría general y a la vez concreta de lo que está pasando en la actualidad. Vemos que, además del método típicamente burgués de no penetrar nunca en la totalidad del problema, todas esas definiciones tienen los típicos tópicos de la ideología burguesa en su forma contemporánea cuales son, de un lado,. el culto a las tecnologías desligadas de todo contexto socioeconómico y político; de otro, la loa de la financierización y de la especulación, forma actual de la esencial ideología burguesa de que "el dinero fabrica dinero" que ya descuartizó Marx; además, el idealismo culturalista que en vez de comprender la globalización como efecto de la materialidad de la explotación de la fuerza de trabajo lo invierte y niega al sustituirlo por el proceso de ampliación cultural abstracta y, por último, la actualización de la ideología del "ciudadano" esencial a la burguesía, como método de embaucamiento interclasista del Trabajo, pero ahora desde la engañifla de la "nave espacial Tierra", de que "todos somos igualmente responsable de su situación", etc.
Aunque hay muchas más definiciones parciales de la globalización y que algunas de ellas desarrollan otras características secundarias de la ideología burguesa, no se puede negar el mérito al Grupo de Lisboa al haber sintetizado tan sucintamente ese bloque básico. Desde luego que la insistencia en el desarrollo tecnológico, en la financierización, en el idealismo culturalista y en la ideología del "ciudadano del mundo", con otros añadido sobre la interculturalidad y el mestizaje cultural, sobre la desaparición del trabajo asalariado y de la sociedad industrial, sobre la aparición de la "sociedad informacional", etc., estas y otras explicaciones de la globalización en absoluto rozan siquiera el poder cognoscitivo y transformador del método marxista que hemos intentado describir. Se quedan en la superficie más superficial y se limitan a invertir uno de los fenómenos y una de las formas, que ni siquiera todas o la mayoría de ellas, fenómeno por la esencia y por el contenido.
Pero el propio Grupo de Lisboa no llega tampoco a ningún lado sino que él mismo reactiva y rescata un esencial componente de la ideología burguesa democraticista, en concreto la de la "sociedad civil" que Hegel se empeñó en mantener por sus simpatías hacia la Revolución burguesa francesa, y que Marx abandonó bien pronto en su evolución, nada más ponerse a estudiar con algún detalle la "anatomía interna de la sociedad, es decir, su proceso de producción material. El Grupo de Lisboa hace una diferencia entre competitividad y competencia, echando la culpa a la primera y salvando a la segunda. Y propone cuatro "contratos sociales globales" con lo que reactualiza la ideología burguesa del "contrato social", que apenas habíamos visto hasta ahora. Los cuatro son estos: uno por las necesidades básicas, otro por la cultura, otro por la democracia y el último, por la Tierra. Se trata de generar una "sociedad civil mundial" que realice ese cuádruple contrato social siempre mediante la negociación y nunca mediante la violencia.
Podríamos extendernos un tiempo casi infinito comparando las abundantes "obras definitivas" sobre la globalización con las características ideológicas y políticas aquí vistas y concluiríamos en una lección que, como mínimo, ya se ha obtenido en otras cuatro veces anteriores cuando desde las categorías marxistas se han analizado críticamente las interpretaciones burguesas sobre, primero, el propio capitalismo entre los años cincuenta y setenta del siglo XIX; segundo, sobre el tránsito del colonialismo al imperialismo; tercero, sobre las causas de las luchas anticoloniales y sus efectos a escala mundial desde la segunda década del siglo XX; cuarto, sobre la efectividad última del keynesianismo para salvar el capitalismo de la crisis de los años treinta y posteriores y eternizarlo de por siempre, y quinto, sobre la efectividad del neoliberalismo, del nuevo orden mundial, de la nueva economía y ahora de la globalización, para lograr por fin, definitivamente, lo que anteriormente no lograron --fracasaron-- los cuatro intentos justificadores de la bondad de un modo de producción que en su alocada e irracional carrera hacia el máximo beneficio de una ultrarreducida minoría criminal y genocida ha forzado muy en contra suya el avance del pensamiento crítico de aquél válido lema de coimienzos del siglo XX de SOCIALISMO O BARBARIE por el más actual y urgente de COMUNISMO O CAOS.
COMUNISMO O CAOS | 07-07-2008 - 07:06:48 GMT 1 #
Las empresas del Ibex se suben el sueldo un 5% hasta los 542.000 € euros:
¿Apretarse el cinturón?
Los consejeros de las empresas del Ibex se suben el sueldo un 5% hasta los 542.000 euros, por Daniel Toledo: El horizonte de crisis económica no caló todo lo que debiera en las principales compañías españolas en el pasado ejercicio a tenor de las subidas salariales de los miembros de sus consejos. La retribución media de un consejero en una empresa que cotiza en el Ibex 35 se situó en 2007 en 542.00 euros, lo que supone un incremento del 5% respecto a 2006, siete décimas por encima de la inflación. Según los datos hechos públicos ayer por la CNMV, la subida se convierte en exponencial si consideramos la evolución en los últimos cuatro años: un consejero gana ahora el 55,3% más, ya que en 2004 apenas percibía 349.000 euros.
Claro que no todos los miembros del consejo de administración ganan lo mismo. Un consejero ejecutivo percibe 2,28 millones de euros, mientras que los externos apenas tienen una remuneración de 155.000 euros. Paradójicamente, mientras que en el primer caso se ha producido una subida del 67% desde los 1,37 millones que un consejero ejecutivo recibía en 2004, en lo que respecta a los externos se observa una ligera disminución en la retribución respecto a los 159.000 euros a los que accedían hace cuatro años.
Según los datos contenidos en el Informe anual de gobierno corporativo de las compañías del Ibex 35 del ejercicio 2007, hasta 20 consejos repartieron entre sus miembros más de 6 millones de euros en emolumentos, frente a los 14 de 2006 y los 10 de 2004 y 2005. La media de retribuciones alcanzó los 7,7 millones de euros, el 48,2% más que en 2004. Por conceptos, se estabiliza el peso de la retribución fija, que supone un 36% del total desembolsado, mientras que la retribución variable queda en un 30%. Bajo la rúbrica "otras remuneraciones" se esconde un 27 del importe total de la retribución.
Ceses nada baratos
La CNMV recuerda en su informe que "la remuneración del consejo de 11 entidades disminuyó respecto al año 2006", si bien "las retribuciones devengadas por los consejos de las 24 sociedades restantes se incrementaron respecto a 2006. En particular dos entidades registraron aumentos superiores al 100%, motivados, en buena medida, por las indemnizaciones percibidas por sus presidentes ejecutivos, como consecuencia de su jubilación o cese en el cargo". En esos dos casos -en los que destaca la marcha de Endesa de Manuel Pizarro- la retribución de los consejeros ejecutivos superó de media los 4 millones de euros.
En cuanto a las remuneraciones de alta dirección, el promedio alcanza los 669.000 euros, lo que representa un incremento del 4,5% respecto al año anterior. No obstante, la CNMV advierte de que "cinco entidades declararon una remuneración media por directivo superior al millón de euros y cuatro incrementaron las remuneraciones de sus directivos por encima del 65%". Sí se observa en los últimos cuatro años una reducción del número de sociedades que tienen establecidas cláusulas de blindaje. Si en 2004 eran 307 altos directivos, en 2007 tan sólo estaban blindados 283 de los 464 que ocupan cargos de esta índole en las cotizadas. Sólo una sociedad del 74% que tienen establecidas cláusulas de garantía sometió dichos blindajes a la aprobación de la junta general de accionistas.
El supervisor muestra su inquietud por la reducción del peso relativo de los consejeros independientes, que han pasado de representar un 38,2% en 2006 a un 35,5% en 2007. Es más, el número de compañías en que los independientes suponen menos de un tercio del consejo han pasado de 12 en 2006 a 14 en 2007. "Esto supone un cierto retroceso en el seguimiento de las prácticas de buen gobierno", expone la CNMV.
Más preocupante si cabe es la falta de identificación precisa de los riesgos concretos que afectan a la actividad de las empresas del Ibex. De este modo, las empresas inmobiliarias y de la construcción se limitan, advierte el organismo que preside Julio Segura, a poner de manifiesto que su actividad está sujeta al ciclo económico y las condiciones de los mercados financieros. Sólo nueve sociedades –el 25,7% del Ibex- identifican los riesgos que les han afectado. En este sentido, la CNMV pide "un mayor esfuerzo de transparencia para que los agentes del mercado conozcan los riesgos significativos con alta probabilidad de materializarse y elevado nivel de impacto".
Las empresas del Ibex se suben el sueldo un 5% hasta los 542.000 € euros | 30-07-2008 - 09:26:58 GMT 1 #
俄中贸易改用本国货币结算:背景与前景
作者:俄新网记者黄轶男
日前俄罗斯副总理谢钦访华吸引了国际社会的广泛关注。俄罗斯媒体普遍认为,俄罗斯同中国在能源领域的合作必将对世界经济格局产生重要影响。日前《独立报》发表了题为《反美元的友谊》一文,对俄中计划扩大两国货币在双边贸易中的使用作了深入分析。全文如下。
莫斯科和北京现在正就扩大卢布和人民币的结算领域进行紧张的工作。副总理伊戈尔·谢钦在短暂出访上海后如是说。据专家们意见,双边贸易结算改用本国货币符合经济利益,而且两国有不少贸易和金融合作伙伴,愿意在双方结算时放弃使用美元。
这位俄罗斯副总理认为,俄中两国有意在能源领域开展大型项目合作,随着两国能源对话机制的启动,银行和金融工具将获得特殊意义。谢钦在同中国国务院总理温家宝和副总理王岐山会晤后,评论访华成果说,俄方与中方达成协议,必须扩大卢布和人民币在相互贸易结算领域,这在贸易结算中降低对外部因素的依赖具有一定意义。
现在俄中两国产品贸易的绝大多数合同都是以美元结算,此后贸易双方各自在进行货币转换。当然,在本国货币和美元进行转换时,贸易公司将承担因此产生的部分费用;如果考虑到双方的贸易规模,这个费用总和是个庞大的数字。仅在2007年双边贸易额与2006年相比较增长了40%,达到了482亿美元,今年前五个月贸易额增长了近60%。
专家们认为,两国做出的决定完全是合理的。OTP银行金融机构处负责人伊戈尔·苏兹达利采夫说,在双边贸易中使用本国货币比较有利,如果使用第三国货币,那就意味着要和他人分享部分收入。在俄罗斯取消了外汇流通限制,卢布已成为硬通货币,俄罗斯早就应该习惯这个现实。他认为俄罗斯业界有能力同中国合作伙伴使用卢布或者人民币结算,而结算业务的机制也非常简单。为此需要在一个大型贸易平台上投放俄罗斯卢布对中国人民币结算业务(RUB/CNY),这样世界上的任何一家银行都可以为自己的客户开展这两种货币的兑换业务。他说,对于俄罗斯和中国的公司来说,这样做的经济效益是显而易见的--节省了卢布兑美元和人民币兑美元的费用,降低市场和结算风险,尤其是在美元和美国银行动荡的条件下,更具有意义。苏兹达利采夫相信,在未来卢布-人民币将是最具偿还能力的结算机制。
俄罗斯索宾银行市场分析部主任亚历山大·拉祖瓦耶夫则认为,莫斯科和北京做出的决定也包含政治成分在内,这是为了向华盛顿展示两国可能联手同美国博弈。他说,俄罗斯总理已决定在奥运会期间出访北京,届时将签署一系列经济和军事政治领域的协议,在此背景下,宣布扩大卢布和人民币的结算领域,就是这些动作的前奏。
Mao
俄中贸易改用本国货币结算 | 31-07-2008 - 17:56:59 GMT 1 #
Breve introducción a Lukács, por Pepe Gutiérrez-Álvarez: Ciertamente, sería muy difícil que nos hiciéramos una idea de la trascendencia del legado intelectual de Lukács. Para Michael Löwy se trata del más importante filósofo vinculado al socialismo después de Marx, en tanta que para Lucien Goldman se trata simplemente del principal filósofo de la primera mitad del siglo veinte-, si nos fijamos unilateralmente del apagado eco que el centenario de su nacimiento ha tenido entre nosotros. El balance es triste: algún artículo, unos pocos actos y debates minoritarios y como trasfondo la caída en picado de obras de y sobre Lukács en las librerías (una editorial como Grijalbo que se ha enriquecido con obras marxistas cortó drásticamente la edición de sus Obras Completas e incluso ha quitado de sus catálogos las ya habían sido publicadas, traducidas en su mayor parte por Manuel Sacristán).
Naturalmente esta oscuridad no apunta contra el valor, ambivalente, desigual pero indiscutible, del autor de Historia y conciencia de clase, sino que nos dibuja un amargo retrato sobre la situación de declive al que nos ha arrastrado la política desmovilizadora e institucional del reformismo, y nos da una idea sobre las enormes palancas que ha de mover la izquierda que lucha para reconstruir las condiciones de una nueva iniciativa en la recuperación de la hegemonía político-cultural del movimiento obrero y alternativo. También nos revela la superficialidad del arraigo cultural del pensamiento socialista en la recomposición de la izquierda bajo el franquismo, cuando Lukács se convirtió en uno de los clásicos revolucionarios más apreciados por una izquierda que todavía no soñaba con despachos ni con "desencantos".
Hay que recordar que Lukács fue un pensador de categoría enciclopédica, con una obra tan extensa (sus primeros escritos datan de1908 y los últimos de 1971, fecha de su fallecimiento) como controvertida. Extraña es la obra de Lukács que no causa un debate: aunque su extremo más discutido ha sido sin duda su adaptación al estalinismo. Adaptación que ha servido a muchos para descalificar sumariamente su obra en la que no faltan miserias pero sobre cuya grandeza no se puede discutir.
Hay en esta negación de Lukács un ejemplo del refrán francés en el que se tira al niño con el agua sucia, deporte éste muy extendido últimamente entre la nueva derecha compuesta en muchos casos por ex-comunistas como la discípula del propio Lukács, Agnes Heller. También hay una notable ignorancia ya que se hace con su período estalinista una especie de ojo de pez con el que se cubre una obra que precede al ascenso de Stalin y que revive con renovado vigor tras la tras la oportuna muerte de éste. Se desconoce que incluso en su época más negativa Lukács fue entre otras cosas un importante investigador de los escritos de Marx, un audaz renovador en la crítica literaria y un crítico de la política oficial en textos como ¿Tribuno del pueblo o burócrata?, en el que -según los que lo conocen- hizo la crítica más acerva al estalinismo que se haya hecho en la URSS desde la expulsión de Trotsky.
Reconocer la existencia de una ambivalencia en la obra de Lukács, no significa pasar la esponja sobre alguno de los capítulos más siniestros de su trayectoria, precisamente aquellos en que -quizás para hacerse perdonar su heterodoxia- se convirtió en el "martillo de herejes" y trató despiadadamente a los que como Trotsky habían osado oponerse al estalinismo, mostrando una vinculación con las idead marxistas y con la clase obrera que él había carecido. La tragedia de Lukács fue que mientras hacía esto aceptaba "a su manera" la definición del carácter termidoriano y bonapartista que había avanzado Trotsky. Pero partiendo de esta premisa, Lukács llega a una conclusión opuesta: efectúa una comparación abusiva entre la Francia jacobina y bonapartista y la Rusia que conoció para deducir un balance globalmente positivo y una actitud de reformista pasivo. En este sentido se expresa en sus escritos de los años treinta sobre la literatura y el pensamiento clásico alemán y pondera, a pesar de todas sus reservas, el hecho positivo que dos grandes cerebros de la cultura clásica alemana como Goethe y Hegel se reconciliaron con el devenir "realista" de la revolución francesa (en el caso del segundo hasta con el Estado prusiano), y Lukács llega a sugerir que fue por esta actitud de "Real-politik" por lo que ambos alcanzan la cima intelectual. Esta interpretación subyace todavía en una de sus obras más importantes, El joven Hegel (1948).
Que existía en Lukács en antiestalinista reprimido se muestra claramente en su compromiso con la revolución húngara de 1956, participando con evidente riesgo de su vida en el gobierno disidente de Imre Nagy y negándose ulteriormente a ninguna genuflexión más ante la arbitrariedad burocrática. El reencuentro de Lukács con la democracia de los consejos obreros y con la pasión crítica se trasluce claramente en sus últimos escritos, especialmente. en lo que se ha considerado como su 'testamento político" sus Conversaciones con Abendroth, Kofler y Holz (1).
Nos hemos acostumbrado a la aberración de considerar a los clásicos como personajes de una sola pieza cuando, como es notorio en el caso de Lukács, concurren en su evolución numerosas facetas intelectuales, que atraviesa momentos históricos tremendamente complejos. Hay un Lukács lleno de contradicciones y rectificaciones, un Lukács ambivalente como nos explicaba Sacristán en una lejana conferencia en Barcelona (2). Hay un primer Lukács, el discípulo de Georg Simmel y el neokantiano o neoficthetiano que ha estudiado concienzudamente Michael Löwy (3). Durante este período, Lukács publica dos obras que juegan un papel determinante en el pensamiento europeo: El alma y las formas y Teoría de la novela. En la primera ha visto Lucien Goldman el nacimiento del existencialismo, amén del primer restablecimiento de la verdadera significación trágica del pensamiento desde el punto de vista del neokantismo apologético que tanta influencia tuvo en el pensamiento filosófico de primero de siglo (recuérdese su influencia en la socialdemocracia a través del revisionismo y en la Rusia ulterior a 1905). En la segunda sienta las bases de una metodología nueva en la crítica literaria. Este primer Lukács es un anticapitalista romántico, idealista, desconfiado ante un movimiento obrero que ve interesado en un capitalismo que está imponiendo el mercantilismo entre las formas de vida tradicionales y en las artes.
El segundo Lukács comienza adhiriéndose a la revolución rusa como expresión del mesianismo proletario y concluye con las Tesis de Blum de 1928. En 1918 se adhiere al partido comunista recién construido y, desde marzo a agosto de 1919, es comisario del pueblo de cultura en el gobierno de los consejos obreros húngaros. Perseguido con saña por la dictadura de Horty, Lukács se convierte desde la tribuna de "Kommunismus" en el teórico izquierdista más vigoroso y audaz de la Internacional Comunista. Su obra desemboca en Historia y ciencia de clase(1923) que opera una importante renovación del pensamiento marxista por la cual se desprende las dos categorías primordiales de la dialéctica revolucionaria: de la totalidad y de la identidad del sujeto y el objeto (4). Todavía no se han publicado los Cuadernos filosóficos de Lenin -decisivos para comprender la rectificación permanente que opera el bolchevismo vivo desde 1914 a 1923-, y el libro provoca una auténtica conmoción tanto en la cúspide entonces zinovievista del Komintern como en la socialdemocracia -Kautsky escribe una dura diatriba contra él-, aunque hay que distinguir entre la crítica a sus aspectos más débiles -Ios que intentan justificar posiciones como la de la "teoría de la ofensiva" que había dado lugar al desastre de la "acción de marzo" en Alemania en 1921- y la descalificación de una aportación teórica cuyo valor es imposible de exagerar .
Con esta obra -cuya influencia intelectual es enorme y que trasciende al propio campo marxista llegando hasta Heideggard ya Sartre-, Lukács hace una de las primeras exposiciones globales de una filosofía marxista y dialéctica, incorpora a la adquisición de la tradición socialista un número muy importante de ideas nuevas, o que al menos hablan sido desechadas por las influencias positivas, neodarwinianas y kantianas en el marxismo. Aparte del estudio de la reificación "Historia y..." aporta quizás el primer análisis serio de las relaciones entre la concepción del mundo y las clases sociales, análisis que ha sido ampliamente utilizado para esclarecer ciertos capítulos de la historia de los métodos en ciencias humanas, así como para reestructurar la historia de la filosofía clásica alemana tan determinante en la conformación del pensamiento marxista...
El fracaso de la tendencia izquierdista hace que sus principales exponentes se escindan del movimiento comunista, para desaparecer al cabo de los años -no sin dejar una obra nada desdeñable y sobre cuya influencia queda mucho que decir todavía-, o adaptarse a las diferentes opciones del campo comunista. Lukács se adapta viéndose obligado a abjurar de su obra, curiosamente descalificada y excomulgada en un momento análogo en el que se hará lo propio con la teoría de la revolución permanente y en que hará sus primeras armas la "bolchevización" y el "socialismo en un sólo país". A finales de los años veinte, tras la muerte de Jeno Landler (el más coherente y antiburocrático de los dirigentes históricos del PC húngaro, y con el que Lukács estuvo siempre muy ligado en oposición a la tendencia de Bela Kun), Lukács lleva a cabo su última batalla interna en el partido. Se opone al esquema del "tercer período" y escribe las famosas Tesis de Blum (Blum era su seudónimo en la clandestinidad). Se ha dicho que estas representan un adelanto de las propuestas del Frente Popular, pero esto es muy discutible ya que invierten el punto cardinal de estas; para "Blum" no se trata de supeditar el bloque democrático a la hegemonía política de la burguesía "liberal" para una alternativa "democrática", por el contrario, lo que pretende es que la clase obrera asuma este papel en la lucha democrática contra el fascismo y las dictaduras de derechas pero para avanzar el socialismo mediante una línea de ruptura. Este planteamiento tiene a nuestro juicio más connotaciones con las posiciones del último Gramsci y con las de la Oposición de izquierda que con las que darán lugar a los desastres de Francia y España
Al ser derrotado por la fracción estalinista, Lukács abandona toda voluntad de representar una alternativa a la dirección. En un documento lleno de ironía otorga a Bela K un una capacidad de hacer política comunista que el reconoce no poseer. En Ios años siguientes, Lukács cae en el ostracismo y no publica más que algunos artículos breves hasta 1932.
Pero al contrario que la mayor parte de intelectuales comunistas -y de "compañeros de ruta"- que sirvieron bajo, las filas del estalinismo en los años más negro, Lukács había vivido intensamente el período leninista y fue durante muchos años un militante de primera fila que trabajó para revolución como ministro: como militar y como activista clandestino, hasta fue secretario general del partido en 1928. Fue el que redactó las tesis oficiales de entonces en las que se rechazaba implícitamente las perspectivas apocalípticas que sirvió al VI Congreso del Komintern para desarrollar su política de social fascismo.
¿Por qué no opta por el calvario de la Oposición como fue el caso de Korsch y Gramsci, con los que tuvo tanto en común? Hay poderosas razones objetivas en ello como el triunfo del nazismo que lo obliga a buscar refugio en la URSS donde permanecerá hasta el final de la Il Guerra Mundial, pero hay también, Como ya hemos subrayado más atrás, unas razones subjetivas. Hay en el mejor Lukács una fetichización del partido. En su obra sobre Lenin –tan sugerente por otros motivos, en particular el que se refiere a la actualidad de la revolución- nunca se habla del bolchevismo real sino del partido ideal. Esto se expresa mucho más claramente en escritos en que habla de que la Internacional Comunista no debería de existir más que como ideal -como lo que debe de ser- y no como lo que era. El Lukács de los años treinta derrotado, sumido en la desesperación ante el auge de la irracionalidad fascista y reaccionaria, trata de establecer su propio juego con el estalinismo cuyo significado más profundo está muy lejos de comprender.
No hay que olvidar que Lukács es siempre un extraño en su propio partido, carece de apoyos colectivos y trabaja siempre en el exilio, en muchos casos desvinculado de los centros intelectuales de la época. Sacristán ha subrayado muy certeramente esta situación como trasfondo de algunas de sus posiciones más aberrantes. En la URSS, Lukács posiblemente idea una fórmula de modus vivendis: por un lado aparece como un incondicional propagandista del estalinismo, en tanto que por otro elabora su propia producción teórica independiente de las directrices del aparato. Esto se manifiesta no solamente en trabajos ocasionales como ¿Tribuno del pueblo o burócrata?, sino también en una oposición sistemática al dogmatismo cínico de la política cultural de Zdanov-Stalin. De esta manera, el más alto" exponente de la crítica literaria en el movimiento comunista oficial jamás Ilegará a aceptar las premisas del "realismo socialista". Evidentemente, hay en este Lukács que va desde 1928 a 1956 -un tercer Lukács para seguir nuestro esquema un notable desvío de lo que tradicionalmente se ha entendido como un intelectual orgánico marxista. Lukács desarrolla su trabajo en la periferia de fa política, algo que otros intelectuales marxistas preocupados también por el arte y la literatura como Frank Merhing, George Plejanov, Gramsci o Trotsky, jamás hicieron y que Anderson ha visto como una de las características del marxismo occidental bajo el estalinismo.
Sin embargo, sin justificar esta actitud hay que reconocer que al escoger la adaptación, y ésta era la única salida posible para Lukács y que nunca abandonó su conexión con el ideal emancipador del marxismo. Para Lukács se trataba como del Galileo de Brecht, de doblegarse sin negar el eje de su pensamiento y de abordar una tarea de una indiscutible entidad revolucionaria: hacer un "puente" entre la mejor cultura clásica producida por la burguesía y el marxismo revolucionario. Por esta razón, Lukács nunca llegó a ser aceptado en los medios del aparato estalinista. Ya en 1940 salvó milagrosamente el pellejo gracias a la solidaridad de numerosos artistas e intelectuales como los hermanos Mann, y algo parecido ocurrirá al final de la década siguiente, en medio de las "purgas” contra los sospechosos de "titoismo" en los países del Este y que dará lugar al estallido de una "cuestión Lukács", levantada por un funcionario estalinista, Josef Revai y que habla sido, paradójicamente, discípulo suyo. Lukács será acusado de los peores desafueros -entre ellos el de "trotskista"-, y se salvó no menos milagrosamente por la solidaridad activa de la izquierda intelectual europea. En esta época, Lukács es ya figura internacional y sus obras se han traducido a multitud de idiomas, aunque no precisamente al ruso donde es un conocido sospechoso a pesar de su acendrado conservadurismo en el gusto literario, gusto que le llevará a rechazar a autores como Kafka, Joyce e incluso a alguien políticamente tan afín a él como Brecht. Pero no se puede olvidar que esto son momentos en los que la obra de un águila vuela a la altura de las gallinas.
La "cuestión Lukács" se plantea con mayor claridad desde 1956. la nueva izquierda discute sobre lo que hay de él de paja y de trigo -por ejemplo, en la Cuarta Internacional hay una interesante polémica entre George Novack y Michael Löwy y en y sus últimos escritos políticos se plantea con aguda lucidez algunos de los temas que más van a preocupar a los revolucionarios de nuestro tiempo. Por eso, hay que decir que incluso desde una posición de rechazo, la importancia de Lukács no puede ser discutida ni su legado puede ser subestimado.
(1) Editada en Alianza en 1969 (se puede encontrar en la Web de l´Espai Marx)
(2) En un acto organizado por el "colectivo Imprecor" en la Librería Leviatán (30-04-1985) del que los de la LCR nos sentimos orgullosos, y del que este trabajo fue algo así como el “borrador” de mi intervención.
(3) En Para una sociología de los intelectuales revolucionarios (la evolución política de Lukács 19091929), Ed, Siglo XXI, Madrid. 1978), Löwy se ocupa también de Lukács en dos obras más publicadas en castellano: Dialéctica y revolución (Ed, Siglo XXI) y El marxismo olvidado (Fontamara) Esta última editorial ha publicado uno de los mejores monografías sobre Lukács, la de István Mészáros: El pensamiento y la obra de Lukács.
(4) Este trabajo ha sido publicada por Grijalbo en edición Obras de Lukács y en la colección Instrumento por Manuel Sacristán.
Breve introducción a Lukács | 30-08-2008 - 06:49:01 GMT 1 #
Capitalismo en bancarrota total Ibex-35:
Las caídas de las entidades financieras que cotizan en el Ibex-35, afectadas por las medidas anunciadas ayer por el Banco Central Europeo (BCE), llevaban a la Bolsa española a perder este mediodía más del 2 por ciento y encadena una segunda jornada negra consecutivas tras perder ayer el 3,11 por ciento.
A las 12.00, el principal indicador de la Bolsa española, el Ibex-35, perdía 243 puntos, el 2,11 por ciento, y se situaba en las 11.236 unidades. El Índice General de la Bolsa de Madrid, con todos los sectores en negativo, se dejaba el 2,05 por ciento.
Además de rebajar las expectativas de crecimiento y descartar un descenso de los tipos de interés en la zona del euro en los próximos meses, el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, anunció ayer un endurecimiento del sistema de garantías que se exige a los bancos comerciales de la zona del euro para prestarles dinero.
Tras el cierre ayer de Wall Street con un retroceso del 2,99 por ciento en el índice Dow Jones de Industriales, el mayor descenso porcentual desde el pasado 26 de junio, el anuncio de estas medidas inundaba de pesimismo los mercados bursátiles.
En Europa, los descensos oscilaban entre el 1,18 por ciento del S&P MIB de Milán y el 1,60 por ciento del DAX de Fráncfort. La Bolsa de Tokio concluyó hoy la sesión con una bajada del 2,75 por ciento, y en el mercado chino de Shanghai se alcanzó un nuevo mínimo anual tras una caída del 3,29 por ciento.
En España, el Banco Popular encabezaba los descensos del selectivo con el 3,68 por ciento, seguido de Iberdrola, con el 3,27 por ciento; Repsol, con el 3,05 por ciento, y Bankinter, con el 3,01 por ciento.
Para el resto de entidades financieras, los retrocesos eran del 2,45 por ciento para el Santander; del 1,66 por ciento para Banesto; del 1,72 por ciento para el Sabadell, y del 1,22 por ciento para BBVA.
Otros grandes valores del mercado, como Endesa y Telefónica, caían más del 1,50 por ciento.
En el mercado continuo, donde cotizan más de 120 empresas, se destacaban a las 12.00 las pérdidas de Reyal Urbis e Indo, superiores al 5 por ciento.
Hasta esa hora, los inversores habían negociado algo más de 120 millones de acciones por un valor de 1.217 millones de euros, de los que 289 millones correspondían al Santander, 206 a Iberdrola, y 192 a Telefónica.
Por sectores, Petróleo y energía perdía el 2,41 por ciento; Servicios financieros, el 202 por ciento; Materiales básicos, el 1,63 por ciento; Bienes de consumo, el 1,43 por ciento; Tecnología y comunicación, el 1,05 por ciento, y Servicios de consumo, el 0,97 por ciento.
En el mercado de divisas, el euro se cambiaba a 1,424 dólares, mientras el "billete verde" cotizaba a 0,701 euros.
Capitalismo en bancarrota total Ibex-35 | 05-09-2008 - 12:45:51 GMT 1 #
Ibex-35 Menos: A las 15:44 : 10.998,70 menos - 182,10 (1,63%)
Ibex-35 Menos | 11-09-2008 - 14:55:50 GMT 1 #
Hermanos Lehman :
La banca Capitalista se desploma en el Casino de la Bolsa-Ibex-35 por la bancarrota de Hermanos Lehman “Brothers“, banco de inversión de USA. La banca capitalista se desploma en bolsa por la bancarrota de Hermanos Lehman “Brothers“, A las 14:25 Ibex-35: 10.941,30 470,70 ( Menos 4,12%)
El Banco Santander tendrá que hacer frente a un vencimiento de deuda por valor de 32.000 millones de € euros este mismo año, su deuda total, según Bloomberg, asciende a 160.000 millones €, y se calcula que los bancos hispano-catalanes necesitan cuatro billones de € euros para cuadrar sus cuentas. Juan R. Lejarza Argelaguer Vall del Llierca)
Germans Lehman “Brothers“
Hermanos Lehman | 15-09-2008 - 13:32:03 GMT 1 #
Burguesía de mier..!, por Basem Tajeldine: El odio hacia los pobres, el racismo y el egoísmo de la burguesía no encuentra límites. Su descomposición; su podrido olor es hoy más insoportable que nunca. Amasando sus fortunas mal habidas, producto de la explotación y la estafa a los pueblo, la burguesía asemeja a los gusanos entre la carne descompuesta. Ni sus perfumes de Channel, ni sus vestidos de Victoria's Secret pueden ya ocultar su insoportable olor a carne descompuesta y su terrible apariencia. Esta absurda sociedad debe ser enterrada para el bien de la humanidad.
Mientras el mundo observa con espanto una avalancha de miles y hasta millones de muertos inocentes, generada de forma directa o indirectamente por el imperialismo yanqui en el mundo, en Iraq, Afganistán, Palestina, Bolivia, Georgia, etc.; mientras la economía usamericana y su moneda, el dólar ($ US), descubre ante el mundo su verdadero valor a nada: "la quiebra total", y los bancos centrales de varios países del mundo recurren en su ayuda para evitar un efecto dominó que los hunda también a ellos; mientras el desempleo y la pérdida de los hogares y de la seguridad social se incrementa en EEUU; mientras el borracho olímpico del norte W. Bush bebe sus últimos tragos como presidente de su país,y en su desesperado juego, ante tantos fracasos obtenidos en su mandato, saca del bolsillo una carta blanca para profundizar sus desastres que otros futuros electos presidentes recogerán y estarán, igualmente, obligados en continuar por el imperio, desestabilizando el sur y al mundo, asesinando a civiles inocentes en Osetia del Sur, orquestando Golpes de Estado y planes magnicidas en Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Honduras; mientras todo esto sucede, en casa del imperio, los más importantes medios de difusión de la información, CNN, entre otros, vuelven a hacer noticia la acción calificada como la "proeza humanitaria" de la difunta multimillonaria Ms. Leona Helmsley, en vida dueña del Empire Estate, el rascacielos más alto de Nueva York, quien en testamento, a finales del año 2007, había dejado en herencia a su perrita Trouble la suma de 12 millones de US$ de su inmensa fortuna que también repartió a ONG para el cuidado de los perros. (Véanse noticias en la página Web de CNN y AFP)
Al igual que el egoísmo de la burguesía, su desfachatez es también criminal. En EEUU, se glorifica como "gesto humanitario" la acción de una criminal quien en lugar de devolver el dinero a los más necesitados, a los pobres de EEUU, y del mundo, o a los hijos de aquellos quienes sus empresas les habían expropiado la plusvalía que conformo su riqueza, decidió entregárselo a los canes. Esto y las droga es lo que ven y consume su pueblo. La burguesía es la misma en todo el mundo. La ONG Human Rights Watch, de José Vivanco, desea colocar a Ms. Helmsley como símbolo de su organización. Nuestros obispos pederastas de la iglesia católica venezolana ahora pretenden legalizar la zoofilia, el matrimonio con animales y proponer a Ms. Helmsley, ante el Vaticano, como candidata para la beatificación. Es odio criminal. Es también sociedad en decadencia y putrefacta que debe ser enterrada. ¡Es la burguesía de mierda!
Burguesía de mier..! | 24-09-2008 - 08:50:59 GMT 1 #
Super rescate en Wall Street: ¿funcionará?, por Alejandro Nadal :
Muchas preguntas abrió el paquete de rescate propuesto por la administración Bush al Congreso el fin de semana pasado. Más allá del costo real de la operación de salvamento, el plan no contiene detalles sobre la valuación de los activos que serían adquiridos o sobre las generosas compensaciones de ejecutivos de empresas que serán rescatadas.
El aspecto más alarmante del plan es que daría poderes amplísimos al secretario del Tesoro. La sección octava contiene una salvaguarda excepcional: las decisiones del secretario no podrán ser revisadas por ningún tribunal o agencia administrativa. Así, Paulson tendría facultades ilimitadas para hacer todo tipo de arreglos para limpiar las cuentas sucias de Wall Street, usando 700 mil millones de dólares (mmdd) de los causantes a puertas cerradas. Probablemente todo eso es inconstitucional, pero revela algo alarmante de un plan que ha fabricado una administración famosa por su cinismo y capacidad para mentir.
Las reformas planteadas por los demócratas son compatibles con lo esencial de la solicitud de la Casa Blanca. Pero eso no es suficiente para la voracidad de los financieros. Las propuestas demócratas incluyen la adquisición de acciones en las instituciones “rescatadas”, las limitaciones a las gigantescas compensaciones de los altos ejecutivos y la posibilidad de que los contratos hipotecarios sean modificados por jueces. Esos cambios ponen a temblar al sector financiero, pero, si es el precio a pagar, los aceptarán.
Entonces la pregunta es si el plan de rescate podría funcionar. En el corto plazo es posible que pueda calmar el pánico y evitar corridas sobre algunos bancos regionales. Pero el plan no va a detener la recesión en la que ya se sumerge la economía estadunidense. Las cifras sobre ritmo de actividad, inversiones y desempleo así lo confirman. Y el desplome en el precio de activos residenciales agrava las cosas al deprimir el consumo, que es el principal componente del PIB (alcanza 70 por ciento, mientras la inversión es apenas 20 por ciento).
La recesión va a ser larga y profunda: probablemente se prolongará hasta finales de 2009. Y como un menor ritmo de actividad implica menores ingresos fiscales, el de por sí abultado déficit fiscal va a rebasar los pronósticos oficiales. Para 2009 se planea un déficit fiscal de unos 482 mmdd, sin contar el costo de las guerras en Irak y Afganistán (otros 520 mmdd). Así que con los 700 mmdd del paquete de rescate, el boquete fiscal que la administración Bush heredará a su sucesor adquiere dimensiones colosales, quizás incontrolables. Para fines de 2009 el déficit fiscal real puede superar 7 por ciento del PIB, lo que comprometerá durante años la política fiscal de los sucesores de Bush en la Casa Blanca.
El paquete de rescate tampoco podrá revertir la tendencia secular en la declinación del dólar como moneda de reserva mundial. En estos días de debate en el Congreso los precios de los productos básicos (commodities) han ido en aumento y el dólar sufrió un descenso importante frente a otras divisas. Todo eso implica mayor presión inflacionaria, precisamente en momentos en que la Reserva Federal no puede aumentar la tasa de interés so pena de profundizar la crisis y agravar el descalabro del sistema bancario. Es evidente que el dólar saldrá mal parado de esta crisis y el plan de salvamento de la Casa Blanca no sólo no alterará este estado de cosas, sino que lo puede empeorar.
El desenlace final no puede evitarse: Estados Unidos perderá la capacidad de financiar su déficit externo con un dólar considerado medio de pago y reserva mundial. Eso quiere decir que Estados Unidos ya no podrá empacharse de deuda como hizo en el pasado por una simple y sencilla razón: la credibilidad del resto del mundo en su moneda no será la misma. Si quiere seguir siendo un buen sujeto de crédito para el resto del mundo, tendrá que poner su casa en orden. Entre otras cosas, deberá corregir sus déficit gemelos y reformar el marco regulatorio de su sector financiero.
En el corto plazo deberá colocar un entramado institucional y regulatorio diferente para el componente no bancario del sistema financiero. Es absurdo mantener la bursatilización explosiva, la proliferación de derivados y el florecimiento descontrolado de los fondos de riesgo (hedge funds) como si nada hubiera pasado. Dejar todo esto sin cambios es uno de los defectos más fuertes del paquete de súper rescate.
Sin reformas significativas en el marco regulatorio de su sistema financiero, la credibilidad del resto del mundo en la economía estadunidense se vendrá al suelo y la capacidad de ese país para seguir siendo sujeto de crédito se reducirá sensiblemente. En esas condiciones, esta crisis se traduciría en un estancamiento en el nivel de vida de la población. Junto con la marcada desigualdad que impera en Estados Unidos, eso podría ser un factor de cambio político de primer orden.
Super rescate en Wall Street: ¿funcionará? | 25-09-2008 - 07:06:57 GMT 1 #
¿Capitalismo rojo o comunismo de mercado?, por Sally Wang : El difunto máximo líder chino Deng Xiaoping dijo a comienzos de la década de los noventa: “Hay mercado en una economía planificada, y existe planificación en una economía de mercado.” Hizo el comentario para silenciar a ideólogos del partido que estaban a punto de lanzar un debate nacional para establecer si sus reformas de economía de mercado concordaban con el socialismo.
Deng simplemente dijo a la nación que no existe una demarcación absoluta entre socialismo y capitalismo y que no debieran perder tiempo buscándola. Pero es poco probable que cuando Deng hizo el comentario se le haya ocurrido que estaba prediciendo eventos como los que se desarrollan actualmente.
China se ha concentrado durante los últimos 30 años en la desnacionalización para convertir su economía socialista en una economía de libre mercado. En este impulso, el gobierno en Beijing obviamente usaba como modelo al sistema económico occidental de libre mercado, liderado por EE.UU. China ha tratado durante 40 años de adaptarse a estándares internacionales, que son establecidos en gran parte por Occidente, de nuevo dirigido por EE.UU., y su ambición de modernización es alcanzar a las principales economías capitalistas, con EE.UU. como el objetivo máximo.
Pero ahora, mientras China se aproxima a una economía de libre mercado, EE.UU. tiene que adoptar más y más medidas “socialistas” para salvar del colapso a sus mercados financieros. Para algunos economistas chinos, el rescate por Washington de las dos compañías de financiamiento de hipotecas Fannie Mae y Freddie Mac, y de American International Group (AIG) es un acto de “nacionalización”. Y el paquete de rescate de 700.000 millones de dólares propuesto por el gobierno de George W Bush es otro paso en esa dirección.
“Las acciones de Washington constituyen una revelación para los creyentes en una economía libre en China, que ahora se dan cuenta de que incluso en una economía de mercado, el gobierno no puede negarse siempre a tocar a la economía, por orientado hacia el mercado que sea,” dijo un investigador de economía en la Academia China de Ciencias Sociales (CASS).
“Por otra parte, las acciones de EE.UU. parecen ofrecer una ‘justificación,’ o excusa para gritar más fuerte, a los que han estado pidiendo que el gobierno chino ‘rescate’ a los mercados en caída de bienes raíces y de la bolsa, sin importar las diferencias en las situaciones en China y en EE.UU.”
Las medidas de rescate en EE.UU., dirigidas por el Secretario del Tesoro, Henry Paulson, suceden sólo 18 meses después que Paulson advirtiera que China arriesga perder billones de dólares en potencial económico a menos que abra sus mercados de capital.
“Un mercado financiero abierto, competitivo y liberalizado puede asignar efectivamente recursos escasos de un modo que impulsa la estabilidad y la prosperidad mucho mejor que la intervención gubernamental,” dijo Paulson, según Bloomberg, a una audiencia en el Mercado de Futuros de Shangai.
Ahora el gobierno chino enfrenta pedidos del interior para que tome medidas a fin de ayudar a su propio mercado inmobiliario.
Según National Business Daily del 24 de septiembre, la semi-gubernamental Asociación China de Bienes Raíces ha presentado un informe al Consejo de Estado, o gabinete, proponiendo que el gobierno afloje su política restrictiva en el mercado inmobiliario. El vicepresidente de la asociación, Zhu Yizhong, dijo que las propuestas incluyen que se permita a los gobiernos locales que “rescaten” sus mercados de bienes raíces así como que reduzcan el impuesto a transacciones inmobiliarias.
En efecto, la asociación quiere que Beijing “legalice” iniciativas emprendidas por algunos gobiernos locales para detener una caída en los precios de la vivienda en sus localidades, incluyendo subsidios financieros para compradores de casas, dijo el economista de CASS.
Por ejemplo, una política decidida el 4 de septiembre en Xian, capital de la provincia septentrional Shaanxi, estipulaba que del 4 de septiembre al 31 de diciembre de 2009 compradores de apartamentos de menos de 90 metros cuadrados, o apartamentos usados de menos de 144 metros cuadrados, recibirán un subsidio del gobierno municipal de 0,5% a 1,5% del precio total. Para alentar a los constructores para que inicien la construcción de proyectos habitacionales, el gobierno también promete eliminar algunos gravámenes.
Muchas otras ciudades, incluidas Xiamen, Nanjing, Changsha y Chengdu, han lanzado políticas similares este año para estimular los flojos mercados locales de bienes raíces.
El gobierno municipal de Xiamen en la provincia Fujian anunció que los compradores de departamentos entre 70 y 80 metros cuadrados, recibirán hukou o residencia permanente en Xiamen para hasta dos personas.
Esas ciudades han lanzado las medidas de rescate no porque haya fuertes caídas en los precios de la vivienda sino por una caída en la venta de viviendas.
Los precios de viviendas en 35 ciudades aumentaron un 8% anual en el segundo trimestre, menos que el 9,8% en el período entre enero y marzo, según la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma y el Buró Nacional de Estadística, sugiriendo que los esfuerzos de Beijing del año pasado por frenar los préstamos y los precios tienen efecto.
En Xian, los precios de viviendas aumentaron un 20,8% en el segundo trimestre, pero las transacciones bajaron un 20% según el área útil. Los precios de casas en Xiamen fueron los terceros por su nivel entre las 35 ciudades – a un promedio de unos 7.000 yuanes (1.000 dólares) por metro cuadrado. Pero las ventas disminuyeron un 64%.
Por lo tanto, sus medidas de rescate han provocado intensas críticas. Los críticos dicen que los gobiernos de las ciudades están desafiando la política de Beijing sólo para mantener los precios de la vivienda a un nivel elevado a fin de poder obtener más fondos de las ventas de terrenos, que se han convertido en una fuente cada vez más importante de sus ingresos fiscales.
Una encuesta en línea de Xinhua.net indicó que casi un 90% de los encuestados creen que las políticas de subsidio del gobierno local no son justificables.
Como defensa, Xiao Zhengguang, vicesecretario general del gobierno municipal de Xian, dijo que el gobierno tiene la responsabilidad de solucionar problemas enfrentados por la industria inmobiliaria ya que esa industria es un pilar de la economía nacional.
Numerosos analistas dicen que la intención oculta tras las políticas de los gobiernos locales de fortalecer las ventas de viviendas también es promover el crecimiento del producto interior bruto local, aparte de aumentar sus ingresos fiscales.
“La situación es muy diferente de la de EE.UU. Los precios de casas en China siguen siendo altos y [la vivienda privada] no es asequible para los asalariados promedio. Además, no ha habido una fuerte baja de los precios de casas que pudiera amenazar a la industria financiera. Así que no hay motivos para una intervención del gobierno,” dijo el economista de CASS.
“Esos gobiernos municipales y urbanizadores juegan con Beijing para velar por sus propios intereses. Hay que meter en cintura a esos gobiernos locales ya que sus políticas se oponen a las de Beijing.”
Li Daokui, director del centro de investigación económica china y mundial en la Universidad Tsinghwa, dijo que es injusto utilizar dineros públicos para subvencionar a compradores de viviendas. También cuestionó las medidas locales para ayudar a urbanizadores. “Al dar subsidios a urbanizadores, deberían considerar que se les exija que bajen los precios de las viviendas.”
Li sugiere que el subsidio debiera ser dado a compradores de su primer apartamento, en lugar de hacerlo con todos los compradores. Los compradores de su primera casa son personas que realmente la necesitan, dijo.
Chen Hewu, investigador de economía en el Centro de Certificación de China, criticó al gobierno local por apuntalar el mercado de bienes raíces dando subsidios cuando los precios de viviendas siguen estando a un nivel intolerable.
El precio razonable de vivienda internacionalmente reconocido es de tres a seis veces el ingreso anual de una persona. En China, la ratio del precio de viviendas respecto al ingreso anual de un asalariado promedio es de 15 a 20 veces o aún más.
...........
Sally Wang es periodista, basada en Shenzhen, China
(Copyright 2008 Asia Times Online (Holdings) Ltd.)
¿Capitalismo rojo o comunismo de mercado? | 30-09-2008 - 08:25:51 GMT 1 #
La crisis financiera se agudiza en EEUU y se extiende a Europa.
EEUU no encuentra salida a la crisis : El Congreso de EEUU rechazó ayer de forma inesperada el plan de rescate del sector financiero pactado por los partidos republicano y demócrata, lo que supuso una debacle en Wall Street, donde el índice Dow Jones sufrió la mayor caída en puntos de su historia, más de 700, y bajó un 6,98%. La crisis se agudiza y se extiende a Europa, donde se suceden las intervenciones de varios gobiernos para salvar de la quiebra a entidades financieras.
El Congreso de Estados Unidos rechazó ayer el plan de rescate del sector financiero diseñado por la Administración Bush por 228 votos en contra y 205 a favor. La derrota del plan sacudió la bolsa estadounidense y disparó las alarmas sobre la salida a la crisis financiera. El presidente de EEUU, George W. Bush, aseguró poco después de conocerse el resultado que estaba «muy decepcionado» por el desenlace pero indicó que «seguiremos adelante» para tratar de salvarlo. Poco después, el secretario del Tesoro, y artífice del plan, Henry Paulson, entraba en el ala oeste de la Casa Blanca.
Tras conocer el rechazo, el índice Dow Jones de la Bolsa de Nueva York bajó un 6,98% y sufrió la mayor caída en puntos de su historia, 748,21 puntos, hasta las 10.394,92 unidades. El plan del Tesoro de EEUU, en colaboración con la Reserva Federal suponía inyectar hasta 700.000 millones de dólares para comprar a los bancos de activos contaminados por las hipotecas basura, y poder mantenerlos fuera de sus cuentas hasta que la economía se recupere.
La votación se produjo tras un largo e intenso debate entre los legisladores, muchos de los cuales pusieron en duda la eficacia del plan, y criticaron la falta de ayudas para las familias aquejadas por las ejecuciones hipotecarias. Este rechazo supone un duro golpe para el Gobierno de George W. Bush, quien había advertido de nefastas consecuencias para el resto de la economía estadounidense y para la economía global, si no se aprobaba el paquete de rescate.
Los votos negativos llegaron sobre todo de las propias filas republicanas. Casi dos de cada tres representantes republicanos votaron en contra. Así lo hicieron un total de 133 republicanos y 95 demócratas.
El presidente del Comité de Servicios Financieros de la Cámara baja, Barney Frank, dijo tras la votación que evaluarán la «reacción económica» antes de decidir sobre el siguiente paso legislativo.
En cualquier caso, adelantaron que no habría una nueva votación antes del jueves. La presidenta demócrata de la Cámara, Nancy Pelosi, afirmó que «después de lo que ha pasado hoy no podemos quedaron quietos, debemos continuar trabajando».
Bush había tratado de evitar este rechazo antes de iniciarse la sesión de la Cámara presionando a congresistas para conseguir su adhesión.
Después de una semana en la que cayeron Lehman Brothers, Merrill Lynch, Washington Mutual y el asegurador AIG en EEUU, ayer se supo que Citigroup adquirirá las operaciones bancarias de Wachovia, según anunció la Corporación Federal Aseguradora de Depósitos (FDIC, en inglés), una agencia pública, para asegurar «la continuidad ininterrumpida del servicio de su banco».
Citigroup asumirá hasta 42.000 millones de dólares de pérdidas y la FDIC se hará cargo de las cantidades que superen esa cifra. La operación contó con el apoyo de la Reserva Federal y el secretario del Tesoro.
Caídas en Europa
La onda expansiva que sacude el sistema bancario estadounidense alcanza ya de lleno a Europa, donde los gobiernos también intervienen para evitar una cascada de quiebras.
Aunque ya habían cerrado cuando se conoció la postura del Congreso, las bolsas europeas también vivieron un lunes negro ya que la lista de entidades financieras en dificultades va en aumento. La Bolsa de Fráncfort perdió un 4,23%; Londres, un 4,97%o; Amsterdam, un 8,75%; París, un 5,04%; Madrid, un 3,88%, y Zúrich, un 4,63%.
Luxemburgo, Holanda y Bélgica nacionalizaron Fortis el domingo; ayer el alemán Hypo Real Estate fue salvado por un consorcio bancario y una garantía del Estado; competidoras readquirieron el banco danés Roskilde, cuyos activos ya se colocaban bajo la garantía del banco central y se nacionalizaron el británico Bradford & Bingley y el islandés Glitnir, mientras los valores bancarios europeos se hundían en la bolsa. En el caso de Fortis la inyección de 11.200 millones de euros que los gobiernos de Bélgica, Holanda y Luxemburgo anunciaron para rescatar a la entidad financiera constituye el primer caso de intervención pública a escala europea. El ministro belga de Finanzas, Didier Reynders, aseguró que el objetivo es evitar un «efecto dominó» que contagie a Europa. Bélgica, Holanda y Luxemburgo aportarán 4.700, 4.000 y 2.500 millones respectivamente, a cambio del 49% del capital de las divisiones de banca. Fortis pretendía vender los activos de ABN Amro al banco holandés ING, pero éste anunció que no haría ninguna oferta.
El Estado belga extenderá su ayuda al banco franco-belga Dexia, entidad especializada en financiación de administraciones locales, que tiene además unos 5,5 millones de clientes particulares. La ministra francesa de Economía y Finanzas, Christine Lagarde insistió en que la entidad financiera no tiene actividad para los particulares en el Estado francés.
En Alemania el banco hipotecario Hypo Real Estate fue rescatado con una línea de crédito de 35.000 millones de euros. Un consorcio de bancos privados pagarán el 60% del crédito y el Gobierno alemán asumirá completamente el pago del segundo. El rescate todavía debe ser aprobado por el Parlamento alemán. Hypo está especializado en la financiación de grandes proyectos inmobiliarios e infraestructuras públicas y en la actualidad la segunda entidad hipotecaria de Alemania.
El Grupo Santander adquirirá, a través de su filial Abbey, la red de sucursales y los depósitos de la también británica Bradford & Bingley, nacionalizada por el Gobierno de ese país, por lo que continúa con su expansión en el mercado bancario británico.
El Gobierno islandés anunció la adquisición del 75% de Glitnir, el tercer banco del país, por 600 millones de euros para asegurar su liquidez.
Mientras tanto, el BCE inyectó 120.000 millones de euros para dar liquidez a los mercados dentro de una operación acordada con la Reserva Federal, que ampliará sus líneas de crédito coordinadas con otros bancos centrales en 330.000 millones de dólares.
Sarkozy convoca una cumbre europea para abordar la crisis
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, anunció ayer la celebración en los próximos días de una reunión de líderes europeos del G8 para analizar la crisis en los mercados y preparar el encuentro mundial que, antes de final de año, debe sentar las bases de un nuevo sistema financiero. Sarkozy explicó que el objetivo de la reunión, que tendrá lugar en París, es que la Unión Europea (UE) pueda hablar «con una sola voz» en la cumbre mundial.
El presidente francés invitará a los líderes del resto de los países europeos del G8 -Alemania, Gran Bretaña e Italia-, así como a los presidentes de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, el Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, y el Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet.
Hoy Sarkozy recibirá en el Elíseo a los dirigentes de los principales bancos y aseguradoras del país para abordar la situación del sector ante la actual crisis, junto al primer ministro, François Fillon, el gobernador del Banco de Francia, Christian Noyer, y la ministra de Economía y Finanzas, Christine Lagarde. El consejero especial de Sarkozy, Henri Guaino, admitió que el Estado francés se encuentra «casi en recesión» y que frente a la crisis financiera mundial y las malas cifras del paro del mes de agosto, la pregunta que cabe hacerse es si esta situación se agravará o se prolongará.
En cualquier caso, Guaino sostiene que el Estado «está dispuesto a todo» y no descartó que Sarkozy adopte medidas para relanzar la economía gala. «Si hace falta tomar medidas, se tomarán», aseguró el consejero presidencial. «El presupuesto no es inmutable», señaló.
Guaino también animó a los franceses a «mantener la sangre fría» y recordó las palabras pronunciadas la semana pasada por el propio Sarkozy garantizando a sus conciudadanos que nadie perderá un sólo euro en el caso de que un banco o una entidad aseguradora no pueda hacer frente a sus compromisos
Además, adelantó que el camino a seguir en los próximos meses dependerá de «cómo se propague la crisis. Se hará lo que haga falta sin encerrarse en dogmas». Asimismo, recalcó que la actual crisis supone «el final de un ciclo. Es el fin de una perversión del capitalismo, no el fin del capitalismo».
La crisis financiera se agudiza en EEUU y se extiende a Europa | 30-09-2008 - 08:31:06 GMT 1 #
Regulador financiero aplaza apertura de bolsas en Moscú ante amenaza de su desplome total :
En la sesión de hoy las bolsas rusas RTS y Micex no comenzarán las operaciones con títulos valores a las 10.30 horas de Moscú (06.30 GMT) por orden del Servicio Federal para Mercados de Valores (FSFR), informaron fuentes bursátiles.
"Las transacciones con acciones quedan suspendidas por orden del regulador financiero", indicaron las fuentes sin precisar cuándo se reanudarán los negocios.
"Es posible que las bolsas se abran después de que la Duma de Estado (cámara baja del parlamento) apruebe el paquete de medidas anticrisis, elaborado por el Gobierno", señaló el analista de la compañía Financial Bridge, Alexei Serov.
Ayer el índice Dow Jones cayó por debajo de 9.000 puntos por primera vez desde 2003 y el índice S&P 500 perdió el 7,6%, bajando hasta 909,92 puntos.
En las sesiones de hoy, el índice MSCI Asia Pacific cayó el 6,5%, el japonés Nikkei se desplomó el 11% y el australiano S&P 200 perdió el 7,2%.
Besitos pal Ibex-35
Regulador financiero aplaza apertura de bolsas en Moscú ante amenaza de su desplome total | 10-10-2008 - 08:24:52 GMT 1 #
The IBEX 35 (an acronym of Iberia Index) is the benchmark stock market index of the Bolsa de Madrid, Spain's principal stock exchange. Initiated in 1992, the index is administered and calculated by Sociedad de Bolsas, a subsidiary of Bolsas y Mercados Españoles (BME), the company which runs Spain's securities markets (including the Bolsa de Madrid). It comprises the 35 most liquid Spanish stocks traded in the Madrid Stock Exchange General Index, which are reviewed twice annually. Trading on options and futures contracts on the IBEX 35 is provided by MEFF (Mercado Español de Futuros Financieros), another subsidiary of BME
The IBEX 35 (an acronym of Iberia Index) is the benchmark stock market index of the Bolsa de Madrid, Spain\'s principal stock exchange. Initiated in 1 | 10-10-2008 - 08:33:13 GMT 1 #
Pánico. Crisis sistémica en la banca. Pánico. Crisis económica. Pánico. Crisis de liquidez mundial. Sinceramente, no tengo palabras. Sí, un verdadero crash bursátil", así resume José Luis Martínez, de Citi, lo que está ocurriendo. El colapso y la avalancha es vendedora es brutal, en una jornada difícilmente comparable con el pasado reciente.
Pánico. Crisis sistémica en la banca. Pánico. Crisis económica. Pánico. Crisis de liquidez mundial El pánico se extiende.
El pesimismo se instaló esta mañana en las bolsas asiáticas, que acogieron el desplome de ayer de Wall Street con caídas terroríficas en todos los mercados. El Nikkei japonés ha llegado a perder por momentos el 11,4%, tocando unos mínimos de 8.115,41 puntos, su nivel más bajo desde mayo de 2003 y ha cerrado con una caída del 9,62%. El pánico se ha desatado también en Asia.
"Esto es más que pánico", dijo Oh Hyun-Seok, de Samsung Securities, a Dow Jones Newswires. "Después de las pérdidas de General Motors, la inquietud sobre la economía mundial se agrava y no hay ningún indicio de mejoría de las condiciones del crédito", añadió.
Lo mismo consideran los analistas de Bolságora en el flash intradía, donde destacan que las bolsas asiáticas "continúan su fase de caída libre, que en el caso del índice Nikkei no encuentra soporte alguno hasta los mínimos de 2003 en los 7600 puntos; que son el origen del último gran movimiento alcista de entidad en el medio - largo plazo."
En opinión de estos expertos, "seguimos sin poder observar ninguna pauta ni evidencia técnica que permita pensar que antes del alcance de este soporte pueda formarse un rebote."
Las pérdidas del selectivo japonés han sido finalmente del 9,62%, hasta 8.276,43 puntos. En el resto de mercados del continente, Hong Kong ha cerrado con una caída de más del 9%, mientras que Australia ha perdido un 8,3% y Corea pierden más de un 7%, mientras que China es la mejor parada, con Shanghai retrocediendo un 3,57% y Shenzen un 5,54%.
"Tenemos un mercado completamente destrozado, donde las valoraciones es mejor ni mencionarlas", señaló a MarketWatch Benjamin Collet, de Daiwa Securities. "Hemos visto una cascada de eventos que han forzado a los inversores a deshacerse de sus acciones bajo una presión enorme", añadió.
"Creo que la gente está tratando de liquidar posiciones, pero ni siquiera hay compradores en el mercado. Está en la naturaleza de los mercados, hay muy poca gente dispuesta a comprar acciones", señaló Andrew Sullivan, de Main First Securities. "Un montón de gente sentada sobre su dinero en efectivo está feliz de estarlo en este momento", añadió, al tiempo que recordó que las ventas en Japón podrían haber sido intensificadas por las vacaciones del lunes.
Indonesia optó por mantener la suspensión de las cotizaciones por tercer día consecutivo, una medida de emergencia tomada en la Bolsa de Yakarta el martes pasado para evitar la sangría de pérdidas, tras recortar el 10 por ciento de su valor.
"La situación no está aún clara. Nuestra intención es prevenir situaciones más profundas de pánico. Permaneceremos cerrados indefinidamente mientras vigilamos la evolución de los acontecimientos", dijo el presidente de la bolsa, Erry Firmansyah.
Las acciones bancarias eran las más castigadas. Barclays bajaba un 15,6 por ciento, Santander un 9,8 por ciento y HSBC un 4,3 por ciento. Las petroleras también se desplomaban. BP y Royal Dutch Shell cedían un ocho por ciento y un 5,6 por ciento respectivamente.
Besitos pa las chicas del Ibex-35.
Pánico. Crisis sistémica en la banca. Pánico. Crisis económica. Pánico. Crisis de liquidez mundial El pánico se extiende | 10-10-2008 - 09:26:08 GMT 1 #
Hermosas mentiras, por Ramón Reig : Es tranquilizador leer y escuchar a los medios de comunicación cuando tratan sobre la famosa crisis que ya empieza a ser como Dios: nadie la ha creado, es sólo el efecto de algo que se ignora o que se desea que se ignore; es un fenómeno per se y no per alio, con personalidad jurídica propia, una especie de ente abstracto sin causa, sin principio pero con final feliz. Los medios de comunicación influyentes están todos vinculados de forma directa o indirecta a los bancos, de manera que están cogidos por sus partes bajas y no son absolutamente fiables. Dos de los bancos compradores tienen desde hace tiempo estrechas conexiones mediáticas: Paribas y Santander. No hay peligro para los contribuyentes, las chorizadas de unos y otros (nadie detenido, nadie acusado de nada, al revés, en su casa, millonarios) no pondrán en peligro los ahorros de los ciudadanos de a pie que vivimos la dictadura de unas instituciones opacas y por desgracia ya imprescindibles como son los bancos. En cierta ocasión el director de una sucursal del Deutsche Bank –otra entidad con intereses mediáticos- estaba poniendo verde a los paraísos fiscales. Y cuando le dije que eran ellos quienes orientaban sobre cómo meter el dinero en esos basureros se indignó conmigo. Pobre “pringao”.
Lo de asegurar con 20.000, 50.000 ó 100.000 euros los ahorros de los contribuyentes es una hermosa mentira. Si un banco nos impidiera acceder a nuestro dinero en plan “corralito argentino”, ¿quién nos lo iba a dar, el Estado? Sí, claro, pero, ¿cuándo? ¿Cómo? ¿Acaso no sabemos cómo funcionan las cosas de Palacio? Probablemente en esta ocasión se dieran prisa para que no se produjera una parálisis general pero lo cierto es que estamos en las manos de unos señores que sabemos que mienten como bellacos, lo han demostrado de sobra, y no nos queda más remedio que resignarnos a lo que venga, si bien yo metería debajo de una loseta un fondo de garantía doméstico por si acaso. A los bancos que les pagara la madre que los parió pero para comer que no faltara.
Tenemos que tragarnos hermosas mentiras de todo tipo porque nadie nos va a decir la verdad. Ahora es cuando hacía falta una alternativa de izquierdas auténtica, no los señores de la derecha tradicional ni los mayordomos de la derecha sonriente y cómplice. Pero la izquierda –como fuerza internacional- se ha hundido en sus miserias, chupa del bote del sistema que cuestiona y está a verlas venir. Mi colega el profesor Antonio Checa lo decía hace poco en El Mundo: estamos solos. Los análisis que se hacen de la crisis son siempre superficiales, procedentes de apóstoles del propio sistema, los que dejan hablar los medios del sistema, los que se saben el guión y son conscientes de hasta dónde deben llegar con sus argumentos. Estamos en una dictadura perfecta donde se ha eliminado en la práctica a la disidencia y donde ella misma se ha suicidado cayendo en un complejo de inferioridad absoluto y aplicándose aquello de “para dos días que vamos a vivir, a chupar del bote”.
En el interior de no pocas de esas organizaciones que se llaman de izquierdas –y me refiero ahora a ciertos elementos indeseables de Izquierda Unida, en España- medran unos sinvergüenzas corruptos que no tienen donde caerse muertos y que, por eso mismo, le cortan las alas a cualquiera que se acerque a recordarles que es la honradez, la empatía y la transparencia lo que diferencia a la izquierda de la derecha. Han convertido su ideología y su organización en un puesto de trabajo que esperan sea vitalicio y para ello no dudan en pactar con el diablo mientras quitan de en medio a los militantes más competentes y sabios. Es el triunfo de la mediocridad absoluta, del clientelismo y del servilismo, siguiendo la misma línea que sigue cualquier organización cerrada y sectaria, o sea, siguiendo la línea que hoy impera en nuestra sociedad. Por eso estamos solos frente a los delincuentes de las finanzas cuyas tropelías tratan de tapar sus amigos con el dinero de todos y haciendo la vista gorda a lo que han hecho. Ahora se regulará mejor el sistema financiero por la cuenta que les trae a los mismos dueños de este cotarro, es decir, ellos regulan sus propios atropellos y les dicen a sus colegas lo de: “Oye, macho, te has pasao”, pero nada más, acaso algún cabeza de turco para disimular y ofrecérselo como sacrificio a la plebe con el fin de demostrar que la democracia funciona. En unos años volverá a surgir otra crisis parecida a ésta porque la ambición destructiva y la inmadurez no pueden regularse y en eso se basa el contexto en el que vivimos.
Nadie habla de una nueva ética, de avances profundos y esenciales en el enfoque de la vida en general, de más protagonismo del Estado no sólo para tapar miserias sino para defender la dignidad y la formación cultural y espiritual de sus administrados ante el terrorismo de corbata y de cuello blanco. No hay izquierda porque quienes dicen representarla están metidos en la mierda y no dejan respirar ni hablar a sus disidentes. La Iglesia sigue condenando el dinero ante el cachondeo general. Los ecologistas nada tienen que aportar porque siempre han sido monigotes de unos y otros; el movimiento feminista no dice ni pío, va a sus pamplinas, a sus “miembras”. ¿Qué dicen las mujeres ahora? ¿Dónde está esa diferencia con el varón? El lenguaje de las que tienen poder no se diferencia del de cualquier hombre que las haya subido ahí: cuidan bien de no ofender a su señor pero para este viaje no necesito tanta idiotez feminista. ¿Y los gays y las lesbianas? ¿Qué dicen? ¿Dónde está la alternativa? ¿Dónde está el otro mundo que es posible? ¿Tienen algo que decir o van a ofrecernos como alternativa el día del orgullo gay que consiste en hacer el ridículo por la calle dándose besos en la boca y enseñando músculos y disfraces grotescos?
Cuando se llega a una edad las mentiras se sienten como puñaladas pero se resigna uno ante ellas porque no se le pueden pedir peras al olmo, es decir, no se nos puede exigir que seamos lo que no somos aunque queramos ser lo que no somos en una dinámica mental que no es más que una especie de accidente evolutivo, por ahora. E intenta uno ver la cara positiva de la mentira, su teórica belleza. En el canal de televisión “Somos” –que los progres creen “casposo”, sin saber que de todo se aprende- puedo observar el cine español que nunca vi en su momento. “El padre Pitillo” tocando el violín mientras sus feligreses, emocionados, cantan “Venid y vamos todos con flores María”, o algunas películas de Alberto Closas, son hermosas mentiras también pero su candidez tapa la hipocresía que se encierra en las mentiras que ahora me rodean y que me llegan vestidas de democracia y en su nombre.
Hermosas mentiras | 13-10-2008 - 09:11:53 GMT 1 #
La balada triste de Fannie y Freddie, por Antonio Maira :
El lunes día 8 de septiembre los “ escolásticos ” de la ciencia económica neoliberal se vieron forzados a declarar el desplome del sistema financiero, es decir, la implosión gigantesca -pero silenciosa porque “ el globo ” estaba vacío y llevaba décadas en expansión continua- de la “ renta mundial globalizada ”. El mundo del crecimiento ilimitado desapareció, distribuyendo por el espacio sagrado del mercado libre billones de papelitos verdes sin valor real alguno. Fannie y Freddie estaban en coma.
Flamantes letras y bonos del Tesoro, títulos de crédito, fondos de inversión, títulos hipotecarios, seguros y reaseguros, acciones de todo tipo, paquetitos de títulos de aquí y de allá, fondos de pensiones, cócteles fabulosos de incontables y variables ingredientes de capital transnacional ; y las “ mil y una formas ” de representar, simular y multiplicar el dinero para explotar sin misericordia a los trabajadoras y trabajadores de todo el mundo, se convirtieron también en papelitos de colores para culminar con fanfarria y borrachera corrida la que parece ser la tenebrosa fiesta terminal del capitalismo(3).
Pocas semanas después, en una sucesión desenfrenada de días negros , se declaraba también –como un suceso puntual y poco menos que asombroso- la volatilización del “ segundo globo ”. Las bolsas se desplomaban. Para colmo de lógica materialista (4) los papeles se convirtieron en papeles.
La enorme y múltiple billonada –de incalculable contabilización-, expandida lentamente hacia “el espacio estratosférico que todavía no se han apropiado del todo los EEUU” produjo un eclipse casi total del sol capitalista (5).
En realidad la llamada “burbuja financiera” (un nombre casi poético para denominar el sistema global de extracción de plusvalía , es decir, de explotación capitalista neoliberal) había “pinchado” –o, mejor dicho, había aparecido como totalmente vacía- más de un año antes. Y también se había hecho presente la “ crisis crediticia ” que no es más que otra manera de decir exactamente lo mismo.
El mecanismo de multiplicación, aspiración y concentración del dinero se había averiado sin remedio. La “circulación vertiginosa de beneficios creados de la nada ”, los artificios financieros cuya función específica era centrifugar ganancias hacia muy pocas manos, se habían disparado fuera de control.
La difusión en la nada de la “renta mundial”, la “crisis financiera” y la congelación del gran fiasco en el mecanismo de contabilización diaria de beneficios –las bolsas de valores-, se hicieron públicas para el “gran consorcio de los negocios” y se encubrieron sistemáticamente para la gente en general a partir del día 10 de agosto de 2007(6).
El fraude del silencio duró cerca de un año.
El Reich de los 100 años se queda sólo en 7
El Imperio –en el octavo año de Bush II-, parece tocar fin pocos años después de haberse anunciado.
El Nuevo Siglo Norteamericano fue su “mínima” perspectiva temporal; y la Nueva Estrategia de Seguridad Nacional de los EEUU su documento doctrinal, la definición de la estrategia global del Imperio, y el Plan de Operaciones.
La fiesta terminal del capitalismo , a la que me referí párrafos atrás, fue en realidad anunciada –aunque en sentido victorioso- por el presidente Bush como “guerra interminable” y “guerra en todos los rincones del mundo”.
Los estrategas del Pentágono y su órgano estatal supremo el Consejo de Seguridad Nacional de los EEUU, establecieron que esa guerra para la implantación de la globalización económica capitalista por la vía armada del establecimiento del Imperio, no estaba sometida, ni limitada, por norma legal o humanitaria alguna.
Pese a la euforia inicial las cosas no han salido tal como se pensaba. Los estados satélites –empezando por la Unión Europea- que se habían entregado como vasallos dóciles al Imperio, vacilan ahora ante una catástrofe que no ha podido controlarse en más de un año de conciliábulos secretos, pactos de silencio, engaños totales a los “pueblos soberanos” y amenazas al resto del mundo.
Las “guerras interminables” -y “ ejemplares ” en los insuperables niveles de barbarie y disposición total al genocidio-, no han servido para nada.
Ni siquiera el absoluto monopolio de la información, la creación de una opinión pública de unánime servidumbre ante el poder, y la utilización masiva de la propaganda en la guerra contra los rebeldes y del silencio en la “guerra necesaria” contra los pobres; han podido resistir la infiltración de instrumentos de resistencia. Los medios alternativos disputan ya la “verdad revelada” tal como ha ocurrido en otras épocas históricas de absoluto control ideológico.
La ceguera
Los titulados como “economistas” por las distintas escuelas de teólogos (universidades y centros de producción de masters en ciencias teológicas –perdón, económicas) llevaban más de un año discutiendo el sexo de los ángeles. Nadie veía la “crisis” porque se había decretado la ceguera y porque el gigantesco cuadro catastrófico que presentaba la realidad –vista desde cualquiera de sus innumerables ángulos o rincones- debía ser ocultado para salvar a toda costa la “ benefactora providencia económica ” generada por el “ sistema de libre mercado ”.
Los Grandes Maestros habían impuesto un axioma para evitar intromisiones en la escolástica capitalista: “la economía no es una ciencia social”. Los cazacargos y cazapremios lo habían asumido como fórmula profesional de estricta observancia; los más necios o más jóvenes lo habían aceptado a pies juntillas.
Ningún desastre extraordinario en la economía real –solo los habituales que continuaban en esa dinámica suicida a la que los teólogos de la economía y los funcionarios de los púlpitos políticos llaman “crecimiento económico”- acompañaba, al parecer, a esta desaparición en la “nada contable” de varios billones de dólares.
Traición política y fraude: el caso español
En países como España, en los que se inició la campaña electoral más larga de su historia un mes después de los “ decretos de crisis que lanzaron en agosto de 2007 la Reserva Federal y el Banco Central Europeo ”, que se prolongó después durante 8 largos meses, todos los políticos del “arco parlamentario” ignoraron y silenciaron la emergencia económica incumpliendo cualquier relación democrática con el “pueblo soberano”. En realidad, las fuerzas políticas demostraron con su silencio cómplice que esa relación había muerto mucho tiempo atrás, al margen de las responsabilidades que en su día puedan ser demandadas por la indiscutible traición política y el fraude a sus “representados”.
La larguísima entrevista hecha a Zapatero y publicada en El País a principios de septiembre del año pasado es una prueba notable de la absoluta impunidad en la que desarrollan su “ trabajo representativo ” los dirigentes de los partidos en esta España borbónica. Salvo una autodeclaración solemne de estupidez y una renuncia a su cargo de presidente -complementada con una declaración notarial de no presentarse jamás a cargo representativo alguno-, la entrevista debería servir de prueba de cargo para un procesamiento inmediato del presidente del Gobierno.(7).
Lo mismo puede decirse de los “ debates entre candidatos ” que constituyen también una prueba y una evidencia para la historia de las servidumbres, la desvergüenza y el desprecio a la democracia. (8).
Se mueren Fannie y Freddie
Horas antes de ese “primer lunes fatídico” del 8 de septiembre se había anunciado el estado de enfermos terminales de Fannie y Freddie. Ya saben ustedes, esos dos amigos cordiales cuyos nombres completos son Fannie Mae y Freddie Mac se diluyen en la nada que el gobierno de los EEUU intenta camuflar anunciando que dedicará a la recuperación de la solvencia de ambas entidades “hasta un máximo de 200.000 millones de dólares”.
Los datos sobre la salvación in extremis suenan a reseña de médico de cabecera mientras que la “naturaleza” y la importancia de las dos empresas son tan difusas como la propia “ renta mundial globalizada ” que han contribuido a multiplicar hasta el infinito.
Veamos los datos reproducidos por toda Falsimedia , y que he sintetizado del diario El País (el órgano de comunicación que sin duda ha cumplido en España la función más sistemática e “interclasista” de obediencia a los EEUU según el principio supremo de Washington consensus ).
Lo primero que llama la atención es el carácter no sólo aproximado, sino meramente especulativo –acorde, desde luego, con el “fenómeno” estudiado- de los datos que nos presenta Falsimedia .
-Freddie Mac y Fannie Mae son “propietarios o aseguradores de la mitad de las hipotecas estadounidenses”. Todo lo cual representa, según cálculo de gran incertidumbre, una masa total de unos 5 o 6 billones de dólares (billón como millón de millones).
-Los EEUU “inyectarán” hasta 200.000 millones de dólares para evitar la quiebra de las dos firmas. Tal “inyección sólo se alcanzará “ si todo se tuerce ”. La enorme cantidad de dinero autorizada da cuenta de la “magnitud del agujero”.
Lo segundo que llama la atención es la absoluta desvinculación del desastre financiero que está ocurriendo en EEUU –y en el mundo- de toda responsabilidad, toma de decisiones económicas o del carácter del propio sistema económico.
“La combinación del reventón de la burbuja inmobiliaria y de la crisis crediticia sigue causando estragos”.
Se trata –como podemos ver- de una distribución universal de responsabilidades evanescentes (reventón de burbuja inmobiliaria), y de un fenómeno de naturaleza seguramente psicológica (crisis crediticia), cuya conjunción produce una especie de catástrofe o de desastre natural.
El gobierno de los Estados Unidos realiza una función curativa o restauradora: inyecta dólares o rellena el agujero. Una operación salvadora: “inyecta”, “interviene”, “salva”; de naturaleza fundamentalmente psicológica: “golpe de efecto ante los mercados”, “tremendo golpe de mano”.
Salvar el negocio es no sólo lo único importante, sino lo único que se “debate”, todo lo demás queda fuera de la eficacia y de la ética económica y política.
Los detalles sobre la operación de salvamento prescinden de las explicaciones más elementales cuál si los lectores fuesen absolutamente idiotas: “El Gobierno estadounidense se compromete a inyectar hasta un máximo de 200.000 millones de dólares en “ nuevo capital ” y “ nuevas lìneas de crédito ”. ¿Aumento de la emisión monetaria? ¿Aumento de la línea preferencial de crédito que estuvo en el origen del desastre?
¿Qué está ocurriendo en realidad?
Lo que se está salvando en realidad es una enorme quiebra. Un proceso largo y un mecanismo gigantesco de especulación inmobiliaria y financiera que en su primer núcleo alcanza una cifra de negocios de 6 billones de euros.
¿Cuál ha sido la causa? ¿Cuál es el negocio? ¿Cuáles son los efectos sociales? ¿Cuáles los efectos económicos? ¿Cuáles son los efectos sobre el funcionamiento del sistema capitalista? ¿Cómo caracteriza esta quiebra colosal al propio sistema económico?
Nada de esto interesa a los políticos, a los gestores económicos del sistema global, ni a los organismos internacionales. Tampoco, claro está, a los medios de desinformación, propaganda y control social.
La información del día 8 de septiembre, globalizada en todos los órganos de Falsimedia , nos dice lo siguiente:
En relación con las responsabilidades directas:
“Las cuentas de Fannie y Freddie destapan manipulaciones de datos financieros”.
“El departamento del Tesoro de EEUU confirmó esas manipulaciones y destituyó a los máximos ejecutivos de ambas entidades”. “La administración Bush procederá a una intensa remodelación de los equipos de gestión, incluido el “ despido fulminante ” de sus presidentes (obsérvese como el calificativo de “ fulminante ”, utilizado dramáticamente por el redactor de la noticia, encubre un gigantesco fraude, un auténtico robo, el acaparamiento de centenas de miles de millones de dólares en beneficios, y la manipulación de los datos financieros y las cuentas empresariales).
“Se unen –añade el cronista con un cinismo insuperable- a la larga lista de ejecutivos defenestrados tras el estallido de las turbulencias, hace un año”. Daniel Mudd y Richard Syron –que así se llaman esos dos delincuentes institucionales- se habrán ido muy contentos a sus casas (a buen seguro dos enormes mansiones no hipotecadas), conservando un gigantesco patrimonio obtenido de Mac y de Mae .
“El tremendo golpe de mano” se da sobre dos entidades de cuyas características también se nos informa veladamente porque reproducen (y no sólo por la cantidad de sus negocios y su carácter globalizado) la esencia del escandaloso sistema empresarial y financiero que define al capitalismo de nuestros días.
Vean ustedes la naturaleza y la estructura de la economía de la que depende la vida, la dignidad, la pobreza, la indigencia absoluta, o el bienestar relativo de miles de millones de personas en el mundo; además –claro- de la opulencia criminal de algunas decenas de miles más.
Fannie Mae y Freddie Mac son compañías privadas con “apellido público” (GSE, que quiere decir “supuestamente“ esponsorizadas por el gobierno).
De la calidad de ese control público dan buena cuenta no sólo las “manipulaciones financieras” de las que habla muy veladamente el gobierno, sino también su propia estructura como empresa “esponsorizada”. En El País se hace un resumen muy significativo:
Las GSE son compañías exentas de determinados impuestos. No están sujetas a ciertos “requerimientos contables”. Tienen acceso a determinadas líneas de crédito privilegiadas del gobierno.
Exención tributaria, libertad contable y crédito público prácticamente ilimitado. Una ganga para los negocios. Como señala El País con una candidez poco menos que sublime: “esa estructura privada, combinada con un mandato público , creo la sensación de que su deuda estaba garantizada por el Gobierno”.
Las lamentables consecuencias –muy previsibles y plenamente aceptables hasta que el sistema quebró- fueron las siguientes:
Un capital ínfimo. Unos 80.000 millones de dólares –en el mejor de los casos- garantizaba hipotecas y préstamos por un valor de 5 o 6 billones de dólares. La velocidad de multiplicación de los créditos y de circulación del dinero generó inmensos beneficios.
F. y F. son una parte fundamental de todo el entramado financiero de los Estados Unidos, estrechamente vinculado a las finanzas mundiales. Después de la crisis de las hipotecas nuestras dos empresas “vinculadas al bienestar de las familias” -que dirían Mc Cain, Obama, Zapatero y Rajoy, entre otros muchos-, al desaparecer la demanda privada de derivados hipotecarios “han acaparado más del “70% de la actividad del mercado secundario”.
La ética del capitalismo y la naturalización de la explotación y de la barbarie
La crisis es como un fogonazo sostenido que ilustra la naturaleza del capitalismo y de sus secuaces políticos y mediáticos.
Son ellos mismos los que la expresan con absoluta claridad aunque deformando las referencias éticas o de justicia.
Los órganos de Falsimedia están “naturalizando” el robo, el fraude, la codicia sin freno, la total inhumanidad de los negocios, de la misma manera ¡cuidado! que hace unos años naturalizaron la barbarie, la guerra y el genocidio.
Volvamos a El País :
“Esta es la historia de algo que parecía un milagro, generaba beneficios –‘públicos’ en forma de mayor acceso al crédito y privados con los dividendos- y no costaba nada”.
“La moraleja es que privatizar los beneficios y socializar las pérdidas genera incentivos perversos, que si van asociados al mercado inmobiliario se convierten en algo ‘políticamente difícil de gestionar’. Mejor ayudar a los ciudadanos directamente en caso de necesidad y dejar que el mercado decida libremente el coste del crédito”.
Insuperable ¿Verdad?
Notas:
(1).- Hace casi 14 meses, el día 10 de agosto de 2007, los dos máximos representantes de la oligarquía capitalista mundial (dejando al margen a las instituciones instrumentales : el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional que han asumido por orden de su gestor real –los EEUU y sus aliados- el status de “ desaparecidos ”) que explota al mundo: la Reserva Federal de los EEUU y el Banco Central Europeo, afirmaban con dos decisiones económicas de enorme magnitud y trascendencia que una crisis mundial de dimensiones catastróficas había comenzado.
(2).- Me refiero a los “ciegos”, “sordos” y “ pasmados ” que todavía pueden ver, oír y razonar; es decir, a los jóvenes engañados sin remedio por un sistema concebido para ello; y a los menos jóvenes que se dejaron engañar poco a poco hasta perder toda la capacidad de percepción. Sobre todo, a los que pueden ver sin más que desearlo; no a los que han hecho del engaño su instrumento de poder, la contrapartida de su “integración en el negocio”, o su forma de vida o de trabajo “lucrativa”.
Son notas de “ economía política ”, de economía en su relación con la vida de los seres humanos, con la explotación y, en consecuencia, con la posibilidad o no de vivir una vida digna. Economía política –como les lanzaba a la cara Marx a los “liberales” de su época-, algo que está al alcance de todos los trabajadores y trabajadoras. Lo explicaba con mucha claridad, hace pocos días, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
(3).- Las previsiones concretas sobre el desarrollo de esta fiesta terminal , y las “anticipaciones de futuro” sobre su duración y sus consecuencias son, a mi juicio, absolutamente inútiles; no lo es, sin embargo, la caracterización de la crisis como una consecuencia catastrófica –y en ciertos aspectos, al menos, irreversible- de la dinámica del capitalismo en su fase de globalización.
Tampoco es inútil, la caracterización de esta nueva etapa histórica como la de un cambio colosal y la de una acentuación –hasta hace poco tiempo “imprevisible”- de la lucha de clases y de las luchas de los pueblos contra el imperialismo. Pocas veces ha sido más evidente la identificación del capitalismo con el imperialismo, y la utilización de la guerra como el instrumento universal y continuo de dominación. Es la “ guerra mundial antiterrorista ” que en su cualidad divina de “ Justicia infinita ” fue caracterizada por el Pentágono y el Consejo de Seguridad Nacional de los EEUU
(4).- La mitología del capitalismo