Sindicatos de clase y «clases» de sindicatos
Distintas sensibilidades fueron presentes: independentistas, autonomistas, federalistas y ciudadanos sin adscripción ideológica pero que están fastidiados de recibir las consecuencias. Eso es política, sí señor, sin ningún paliativo: manifestar y quejarse de que el modelo de gestión no nos conviene. Porque política es etimológicamente todo aquello que tiene que ver con la ciudadanía y sus preocupacions.Els sindicatos de CCOO y la UGT no eran, como también han sido desaparecidos sobre la misma cuestión en los últimos dos meses en que el desbarajuste de los trenes ha condicionado una situación caótica gravísima tanto desde el punto de vista laboral como|cómo personal y social de muchísimos ciudadanos catalanes, porque consideraban la convocatoria demasiado politizada y que, en el caso de la UGT, añadían que los habían avisado tarde. Esto, también, es política y aclaratoria de estos sindicatos: en haberse abstenido de tomar parte, es definieron, nos demostraron dónde tienen centrado la cabeza, de quien dependen. El problema es que estas organizaciones sindicales reciben muchas subvenciones que vienen del mismo lugar dónde han condicionado el déficit en infraestructuras en Catalunya. Cómo podían hacer entender al amo que harían un llamamiento a la participación, por ejemplo, a los vecinos del bajo Llobregat, que han sido el paradigma del *** Josep Maria Simeon. Sant Cugat del Vallès (Vallès Occidental -Sindicats de classe i «classes» de sindicats.-La manifestació amb el lema «Tenim el dret de decidir sobre les nostres infraestructures», del dia 1 de desembre, va ser un èxit de participació, amb 700.000 persones al carrer, des de la plaça de Catalunya fins a l'estació de França, amb pancartes, eslògans i càntics que feien referència a la necessitat de poder gestionar les nostres infraestructures des de la nostra realitat quotidiana, és a dir, des de Catalunya. La convocatòria de la manifestació va sorgir d'una plataforma de la societat civil (Plataforma pel Dret de Decidir), a la qual es van afegir moltes organitzacions, entitats (més de dues-centes) i partits polítics (de tots colors), excepte els que tenen l'epicentre a l'Espanya radial. La gran resposta de la ciutadania tenia com a catalitzador el mal funcionament de les infraestructures del nostre país, que han col·lapsat des de l'electricitat fins al transport públic. Aquestes infraestructures han estat i encara són gestionades, majoritàriament, des del govern d'Espanya, sobretot en l'aspecte de finançament. Distintes sensibilitats hi van ser presents: independentistes, autonomistes, federalistes i ciutadans sense adscripció ideològica però que estan emprenyats de rebre'n les conseqüències. Això és política, sí senyor, sense cap pal·liatiu: manifestar i queixar-se que el model de gestió no ens convé. Perquè política és etimològicament tot allò que té a veure amb la ciutadania i les seves preocupacions.Els sindicats de CCOO i la UGT no hi eren, com també han estat desapareguts sobre la mateixa qüestió en els darrers dos mesos en què el desgavell dels trens ha condicionat una situació caòtica gravíssima tant des del punt de vista laboral com personal i social de moltíssims ciutadans catalans, perquè consideraven la convocatòria massa polititzada i que, en el cas de la UGT, hi afegien que els havien avisat tard. Això, també, és política i aclaridora d'aquests sindicats: en haver-se abstingut de prendre-hi part, és van definir, ens van demostrar on tenen centrat el cap, de qui depenen. El problema és que aquestes organitzacions sindicals reben moltes subvencions que vénen del mateix lloc on han condicionat el dèficit en infraestructures a Catalunya. Com podien fer entendre a l'amo que farien una crida a la participació, per exemple, als veïns del Baix Llobregat, que han estat el paradigma del desgavell del transport i dels quals el govern espanyol va obtenir 350.000 vots? Els ciutadans de Catalunya cal que ens replantegem quins sindicats ens convenen, i precisament per les seves polítiques.
Sindicatos de clase y «clases» de sindicatos.-Josep Maria Simeon. Sant Cugat del Vallès (Vallès Occidental -Sindicatos de clase y «clases» de sindicatos. -La manifestación con el lema «Tenemos el derecho de decidir sobre nuestras infraestructuras», del día 1 de diciembre, fue un éxito de participación, con 700.000 personas en la calle, desde la plaza de Cataluña hasta la estación de Francia, con pancartas, esloganes y cánticos que hacían referencia a la necesidad de poder gestionar nuestras infraestructuras desde nuestra realidad cotidiana, es decir, desde Cataluña. La convocatoria de la manifestación surgió de una plataforma de la sociedad civil (Plataforma por|para el Derecho de Decidir), a la cual se añadieron muchas organizaciones, entidades (más de doscientas) y partidos políticos (de todos colores), excepto los que tienen el epicentro en la España radial. La gran respuesta de la ciudadanía tenía como catalizador el mal funcionamiento de las infraestructuras de nuestro país, que han colapsado desde la electricidad hasta el transporte público. Estas infraestructuras han sido y todavía son gestionadas, mayoritariamente, desde el gobierno de España, sobre todo en el aspecto de financiación.

Meneame
del.icio.us



muchas gracias ;)
Salud!
Posme | 18-12-2007 - 19:25:13 GMT 1 #
¿Los trabajadores en el cine? Deprimen. Los que mueren o pierden brazos y piernas y ojos trabajando, luego, mejor no hablar de ellos. En el fondo, los accidentes ocurren sobretodo porque los trabajadores están distraídos, es culpa suya, sobretodo de los jóvenes desganados y con la cabeza en las nubes o de los inmigrantes que no saben leer carteles y señalizaciones. A fin de cuentas ¿no decía Gramsci que la cadena de montaje y el trabajo parcializado fordiano extravían al cerebro del trabajo, son “alienantes” en sentido antagonista? ¿Y hacen pensar en algo completamente distinto? En las luchas, por ejemplo. En la recomposición de la clase. En el partido. Ahora que el trabajo está parcializado diferentemente y que el partido es de izquierda de forma distinta ¿se retrocede, pues, de clase obrera a fuerza de trabajo que piensa en el máximo apocalíptico, en el gran golpe, en el kamikazee, en acabar de una vez, en el “a tomar por el culo” saltando todos por los aires...?
Las excepciones (pocas) las conocemos. Ken Loach, casi todo. “Los lunes al sol” de Fernando León de Aranoa (España, 2002), con Javier Bardem, trabajador portuario desocupado pero todavía indignado con patronos, esquiroles y sindicatos. Y sin embargo, cada vez más solitario. Paul Schrader (“Blue collar”) y algún buen film de terror del pasado, como “Christine” de John Carpenter, que hábilmente finge no hablar de la guerra capital-trabajo, sino de otra cosa. Y muchos documentales: Daniele Gaglianone, que en el 2005 en «No hay que morir para vivir » cuenta la lucha de dos obreros envenenados por la fábrica de colorantes Ipca de Ciré y Daniele Segre, de quien todos esperan “Morire la lavoro”, viaje a las canteras de construcción chupa-sangre a través de las voces de los obreros del Lazio, Campania y Lombardía. Un film que, depués de todo lo sucedido, asegura el director, saldrá antes de la fecha prevista, primavera 2008. También, desde hace algunos años, un concurso, “Corto sicuro” organizado por la Amnil (Asociación nacional de mutilados e inválidos del trabajo) desvela obras cada vez más afiladas de jóvenes cineastas que desmienten los lugares comunes difundidos por los mass-media (que excusándose por las pesadas y cada vez más alarmantes estadísticas, en vez de por los perniciosos efectos de la ley Maroni, llenan los noticieros de adjetivos como “imprevisible”, “fortuito” y de sustantivos como “fatalidad”).
A un jefe de tren amable y sin resentimiento, forzado a hacer también de jefe de estación y de psicoanalista de pasajeros por culpa del ministro PD [Partito Democratico] Burlando (el que “societarizó” los Ferrocarriles, devolviéndolos llenos de pulgas y con suspenso si hay un partido de fútbol Torino-Lecce, porque a él lo único que le gusta es correr en contradirección con su berlina, y por lo demás ¿qué le importa?) nos lo encontramos, en uno de estos cortos, con las piernas tronchadas por las ruedas, porque la política del recorte de costes se conjuga perfectamente con lo del corte de las artes inferiores.
Ciertamente, cuando se trata de “cine y accidentes de trabajo” no se puede evitar pensar inmediatamente en los muertos y los heridos en los rodajes de los sets, especialmente los hollywoodianos. Una historia, la de los cadáveres verdaderos de una industria “imaginaria”, todavía poco escrita, que tiene mucho que ver con el hecho de que los sindicatos de los trabajadores de la industria cinematográfica de los USA han estado controlados durante largas décadas (con algunas excepciones fulgurantes, como las huelgas del ‘45-46’) por el Iatse (es decir por la mafia y sus métodos expeditivos), anticipando como de costumbre comportamientos sindicales futuros, de los cuales demasiados trabajadores europeos pagan actualmente las siniestras consecuencias. Así, zigzagueando en el tiempo, se pasa de las comparsas inglesas de una superproducción USA, “Ivanhoe" (de Richard Thorpe, 1952) atravesadas por flechas auténticas, o caídas sin red de los torreones, para que todo parezca más espectacularmente verosímil, al reparto entero de “The Conqueror” (Dick Powell, 1956) que morirá lentamente de cáncer porque para rodar el Genghis Kan en los USA, nada mejor que llevar a toda la tropa, empezando por John Wayne e Susan Hayward, al Nevada de los experimentos nucleares, encima y debajo tierra. Todavía hay más. Los ahogados (realmente) en las piscinas hollywoodienses, para aterrorizarnos bíblicamente durante el diluvio universal ( “Arca de Noé”, un mudo colosal de Felix Feist). Las bailarinas de Busby Berkeley torturadas continuamente (para inventar la natación sincronizada fue necesario hacer correr en el agua ríos de sangre). Los caballos de los “Lanceros de Bengala” (Michael Curtiz, 1936), cuyas extremidades inferiores fueron segadas con sadismo pedante y meticuloso con hilos de acero echados astuta e invisiblemente en la llanura para glorificar el heroísmo de Errol Flynn y hacer caer rítmicamente a los 600 valientes de Balaklava.... Brandon Lee, muerto por balas reales (“Il corvo”, 1994 de Alex Proyas) para castigarle por un padre demasiado subversivo. Dos niños vietnamitas y Vic Morrow, víctimas de una escena de helicóptero demasiado peligrosa, que hubiese costado la carrera al productor Spielberg si no hubiera conseguido, sublime golpe de dirección, a desviar toda la culpa hacia el director, inocente pero extremista, maximalista y radical del cine, John Landis (de hecho los niños vietnamitas habían sido empleados en negro). El film llevaba el título emblemático de “Al límite de la realidad” (1983) y estábamos en plena era Ronald Reagan, el exradical que en un cierto punto de su vida vendió el alma al diablo y entre trabajadores y mafia escogió a la mafia. El capitán Thomas Sankara, presidente de Burkina Faso, fue el único jefe de estado del mundo que envió un mensaje de solidaridad a las prostitutas reunidas en un convenio, en los lejanos años ochenta, para reivindicar su autonomía y dignidad así como sus derechos. En este caso, el proletario que quiere y debe liberarse de sus propias cadenas no es ya una imagen metafórica sino la instantánea hiper-realista, con mucho látigo de fondo, de una situación subalterna (no solo escogida voluntariamente) y de una práctica de lucha contra la forma de esclavitud típica del patriarcado neoliberal. “Si no lucha, éste proletariado se merece sus cadenas”, comentaba el único presidente sesentaochista de la historia....
No hay cuerpo más flexible y precario que el del inmigrante y de la inmigrante, convertidos de hecho en esclavos de los capataces en las fábricas, en los campos, en las canteras y en los lechos concentracionarios, aprovechando el estatus de clandestino ideado por el sistema global de los beneficios. Si hubiese gobernado en Italia, Sankara habría organizado seguramente unos solemnes funerales de estado por las muchas prostitutas muertas en el trabajo en estos últimos años. No sé si las torturas y los asesinatos de las mujeres explotadas en el mercado del sexo se computan en las estadísticas de los accidentes de trabajo de la Amnil o si son consideradas, o se sobreentienden, como “muertes blancas” de trabajadores, en los muchos y necesarios mensajes del presidente de la república Napolitano, indignado porque las leyes estatales a este respecto son ignoradas por los patronos o no son aplicadas por los inspectores de trabajo, frecuentemente con la complicidad de los sindicatos confederales, y se convierten en emblemática “letra muerta”.
Es cierto que Sankara, gran cinéfilo, instigó a los cineasta africanos y de la diáspora a tratar críticamente temáticas relacionadas con el trabajo y con los accidentes de trabajo. Mientras que Ken Loach luchaba como un tigre contra el vandalismo social de la Thatcher (¿os acordáis de las canteras homicidas de “Riff Raff”?) y poco después afrontaría con igual valentía las más hipócritas de las “socializaciones” o privatizaciones homicidas de Blair, los ferrocarriles, por ejemplo, («The Navigators», 2001), “la promessa” de los hermanos Dardenne (Bélgica, 1996) se sirve precisamente de un equipo de espléndidos actores burkinenses de la era Sankara, como Assita Quedraogo, para inyectar en el cuerpo mortecino del cine europeo, antídotos rebeldes y algo de esencia Sankara.
Si clandestinos, precarios voluntarios o involuntarios, “prostitutas del mundo unidas” e “italianos de la acera de enfrente” no empiezan a tener más peso en los sindicatos y partidos; si el rojo no se une al negro, será difícil parar los sacrificios humanos en la fábrica, en los campos y en las calles.
Roberto Silvestre es crítico de cine en Il Manifesto.
Nueva clase obrera, nuevo cine | 31-12-2007 - 07:56:59 GMT 1 #
Els sindicats van mostrar ahir el seu «rebuig» a l'anunci de l'ERO. El secretari general de la secció sindical de CCOO a Nissan, Javier Pacheco, va exigir alternatives a la rescissió de contracte de 450 treballadors. «Si no és així ens mobilitzarem», va advertir Pacheco, que va criticar la direcció del grup, que «ha estat incapaç de complir els seus objectius i de mantenir els seus compromisos». Pedro Ayllón, secretari sindical de SIGEN-USOC a Nissan, va concretar que les mesures alternatives podrien incloure «prejubilacions» i va admetre que l'eliminació del tercer torn del Pathfinder és «un cop a la línia de flotació». Ayllón va indicar que l'ERO posa en dubte la credibilitat de la direcció. Nissan disposa de 6.800 empleats a les plantes de la Zona Franca de Barcelona, Àvila i Cantàbria.
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Nissan vol acomiadar 450 treballadors de Barcelona per la baixada de la producció.
«La fàbrica de Barcelona gaudeix de bona salut.» Amb aquestes paraules, De los Mozos va negar a l'octubre que la pèrdua de la fabricació de la nova furgoneta fos «el principi de la fi» per a la planta de la Zona Franca. El principal directiu de Nissan Motor Ibérica va assegurar que durant el 2008 no s'eliminaria el tercer torn del Pathfinder i el Navara. «Fins quan ens mantindrem? El mercat ho dirà», va concloure aleshores De los Mozos.
En només dos mesos i mig, el mercat ha decidit que aquests compromisos quedin en lletra morta. Nissan eliminarà el tercer torn dels models Pathfinder i Navara a partir de l'abril, cosa que suposarà un excedent de 450 treballadors. Per gestionar-ho, la companyia presentarà un ERO per causes productives. De fet, el volum de producció prevista per a la planta de Barcelona el 2008 és de 178.870 unitats, cosa que suposa una davallada d'un 7,3% respecte a l'exercici del 2007. Segons va indicar la companyia en un comunicat, l'any passat es va tancar amb un màxim productiu amb la fabricació de 192.910 unitats. El pla de producció, però, preveu passar dels 106.445 vehicles dels models Pathfinder i Navara el 2007 als 85.730 d'aquest any. Malgrat això, s'incrementarà el nombre d'unitats del X-83, que es comercialitza sota les marques de Trafic, Vivaro i Primastar, que passarà dels 86.465 del 2007 a 93.140 el 2008.
Nissan explica el descens de la producció per factors externs com ara la fortalesa de l'euro respecte al dòlar, cosa que perjudica les exportacions; l'inici de la producció del Navara a Tailàndia; els impostos a l'automoció per motius mediambientals, i el canvi de consideració del Navara –que ha passat de vehicle comercial a vehicle de passatgers en alguns països europeus– i les seves implicacions fiscals. El grup creu que també hi ha contribuït el fet de no haver arribat a acords concrets amb el comitè d'empresa per obrir la planta 250 dies i reduir els costos un 12% els pròxims tres anys.
El grup critica que la legislació espanyola en matèria de contractació temporal «no és l'adequada» per a les empreses d'automoció.
Furgonetas Nissan: Els sindicats demanen una alternativa | 04-01-2008 - 08:01:27 GMT 1 #
Els treballadors de Frape Behr es plantegen convocar una vaga indefinida i tornar-se a tancar a la fàbrica de la Zona Franca com a mesura de pressió per reprendre les negociacions amb la direcció de la multinacional.
De fet, ahir uns 180 treballadors van tallar de manera espontània la ronda Litoral de Barcelona durant 45 minuts després de l'assemblea que van convocar per valorar la reunió. Avui, tenen previst manifestar-se davant de la seu del Departament de Treball, al carrer Sepúlveda de Barcelona. El portaveu del comitè d'empresa, Jesús Plaza, va indicar que cada dia a les vuit del matí l'assemblea de treballadors decidirà quines mobilitzacions duen a terme. «Defensarem els nostres llocs de treball fins a les últimes conseqüències», va advertir.
La Generalitat resoldrà en les pròximes hores si aprova l'expedient de regulació d'ocupació (ERO) que la companyia automobilística va presentar el 25 de setembre i que suposa l'acomiadament de 295 treballadors. Plaza va culpar el Departament de Treball del fracàs en les negociacions. En aquest sentit, va recordar que en cap moment el director de Relacions Laborals, Salvador Álvarez, va pressionar els directius de Frape Behr perquè rebaixessin les pretensions per arribar a un acord. Per això sospiten que aquesta reunió va ser convocada per Treball per desmobilitzar el tancament a la fàbrica que es va dur terme del 21 al 26 de desembre.
El comitè, que insisteix que la negociació és «l'única solució», va indicar que el conflicte es podria solucionar si la direcció acceptés una indemnització de 52 dies per any treballat. L'empresa, però, només accepta indemnitzar 45 dies per any treballat en el seu pla alternatiu, rebutjat pels empleats.
Frape Behr vaga indefinida | 04-01-2008 - 08:03:57 GMT 1 #
Solvay ha iniciat ja el tancament de les dues plantes de productes químics fluorats que té a Tarragona, després d'arribar a un acord amb la plantilla. Tal com havia anunciat l'octubre passat, Solvay ha apostat per reestructurar el negoci dels hidroclorofluorcarburats, a causa dels baixos preus de l'HCFC-22, que es produïa a Tarragona des de feia 33 anys, i la prohibició a Europa de fabricar-lo a partir del 2009 en compliment del protocol de Montreal per reduir les emissions d'ozó. Solvay també produeix a Tarragona l'HCFC-227, que no emet ozó i té més valor afegit. Segurament en traslladarà la fabricació a Alemanya. El negoci de la producció d'HCFC-22 ha deixat de ser competitiu per la caiguda de preus en el mercat mundial, provocada pel fort increment de la producció a càrrec de fabricants xinesos, segons Solvay. El segon factor que ha determinat el tancament d'aquesta línia de producció és la prohibició de fabricar a Europa a partir del 2009 aquest químic fluorat, que emet ozó a l'atmosfera, en compliment del protocol de Montreal (1987). La producció d'HCFC-22, substitut dels CFC, va arribar a Tarragona provinent d'una altra planta de Flix fa 33 anys. El 1995, Solvay va comprar a Hoetch les instal·lacions de Vila-seca i va iniciar una segona línia de producció, l'HCFC-227, la tercera generació de químics fluorats, que no emet ozó i és més rendible. El passat 31 de desembre, Solvay va acabar la producció de l'HCFC-22, i ja ha començat a desmuntar la planta.
Solvay comença a desmantellar les plantes de Tarragona | 04-01-2008 - 08:06:23 GMT 1 #
Alfredo Torrado
I
En su obra El imperialismo, fase superior del capitalismo, Lenin dedica una "atención especial a la crítica del "kautskismo", esa corriente ideológica internacional que en todos los países del mundo representan los "teóricos más eminentes", los jefes de la II Internacional… y un sinfín de socialistas, reformistas, de pacifistas, de demócratas burgueses y de clérigos" ("Prólogo a las ediciones francesa y alemana" de El imperialismo, fase superior del capitalismo, V. I. Lenin, Obras Escogidas, Editorial Progreso, 1981, p. 687).
Lenin avanza la conclusión de dicha crítica en el citado prólogo. La crítica debe responder a la pregunta marxista, materialista, que Lenin plantea en primer lugar con respecto al "socialchovinismo": "¿Dónde está la base económica de este fenómeno histórico universal?" (p. 687); puesto que "sin haber comprendido las raíces económicas de ese fenómeno, sin haber alcanzado a ver su importancia política y social es imposible dar el menor paso hacia el cumplimiento de las tareas prácticas del movimiento comunista y de la revolución social que se avecina" (pp. 687-688). La respuesta, tal y como es adelantada en el prólogo, es la siguiente:
Es evidente que tan gigantesca superganancia [monopolista, financiera: imperialista] (ya que se obtiene por encima de la ganancia que los capitalistas exprimen a los obreros de su "propio" país) permite corromper a los dirigentes obreros y a la capa superior de la aristocracia obrera. Los capitalistas de los países "adelantados" los corrompen, y lo hacen de mil maneras, directas e indirectas, abiertas y ocultas.
Ese sector de obreros aburguesados o de "aristocracia obrera", enteramente pequeñoburgueses por su género de vida, por sus emolumentos y por toda su concepción del mundo, es el principal apoyo de la II Internacional; y, hoy en día, el principal apoyo social (no militar) de la burguesía [p. 668].
Hasta tal punto el imperialismo y la aristocracia obrera son dos objetos estrechamente relacionados. El imperialismo capitalista es la base material de la aristocracia obrera. El imperialismo y la aristocracia obrera determinaron la aparición de una serie de ideologías que pueden agruparse bajo la denominación leninista de "socialchovinismo" o de "socialimperialismo". No sólo la socialdemocracia, sino el fascismo y el nacional-socialismo, así como el estalinismo, son variantes del "socialimperialismo".
La actual crisis del imperialismo estadounidense implica una crisis mundial. El marxismo no es un discurso ideológico que pretenda ganar voluntades, sino, ante todo, una ciencia que tiene por objeto la sociedad capitalista. Al respecto, una de las cosas que sabe el marxismo es que la clase obrera no le prestará oídos en sus ratos de ocio, sino en momentos de crisis. Pero el marxismo no espera de la crisis el derrumbe inmediato del capitalismo. El capitalismo sólo pasará a la historia de manos del proletariado. La crisis mundial en curso hará perder su estatus a la aristocracia obrera primermundista, y le obligará a revivir su condición de clase. Mientras tanto vamos, con Lenin, a recordársela.
Lenin comienza señalando el sentido de la existencia de la aristocracia obrera tomando prestadas las siguientes palabras del empresario inglés y primer ministro, por entonces, de la colonia británica de Ciudad del Cabo, Cecil Rhodes, en 1895: "Ayer estuve en el East-End londinense (barriada obrera) y asistí a una asamblea de parados. Al oír allí discursos exaltados cuya nota dominante era "¡pan!, ¡pan!" y al reflexionar, de vuelta a casa, sobre lo que había oído, me convencí, más que nunca, de la importancia del imperialismo… La idea que yo acaricio es la solución del problema social: para salvar a los cuarenta millones de habitantes del Reino Unido de una mortífera guerra civil, nosotros, los políticos coloniales, debemos posesionarnos de nuevos territorios; a ellos enviaremos el exceso de población y en ellos encontraremos nuevos mercados para los productos de nuestras fábricas y de nuestras minas. El imperio, lo he dicho siempre, es una cuestión de estómago. Si queréis evitar la guerra civil, debéis convertiros en imperialistas" (pp. 745-746). Es difícil decirlo de forma más clara y brutal. Lenin comenta que Rhodes "era un socialchovinista algo más honrado…" que los socialdemócratas rusos y alemanes (p. 746).
Lenin continúa introduciendo el tema con las palabras de un escritor francés, Wahl (citado por Henri Russier en Francia y sus colonias), que, "como si ampliara y completara las ideas de Cecil Rhodes que hemos citado anteriormente, afirma que se deben añadir causas de orden social a las causas económicas de la política colonial contemporánea: "a consecuencia de las complicaciones crecientes de la vida, que no abarcan sólo a las multitudes obreras, sino también a las clases medias, en todos los países de la vieja civilización se están acumulando "impaciencias, rencores y odios que amenazan la paz pública; energía sacada de su cauce de clase, a la que hay que encauzar y emplear fuera del país, si no se quiere que se produzca una explosión en el interior"" (pp. 750-751). Encontramos en este autor francés el mismo temor a la lucha de clases ("guerra civil") que en el colonialista inglés, y la misma idea para su solución.
Unas páginas más adelante, Lenin se sirve del liberal radical reformista J. A. Hobson, quién, en su obra clásica sobre el imperialismo, repite la misma idea, aunque esta vez en tono de denuncia: "Los orientadores de esta política netamente parasitaria son los capitalistas; pero los mismos motivos se dejan sentir también sobre categorías especiales de obreros. En muchas ciudades, las ramas más importantes de la industria dependen de los pedidos del gobierno; el imperialismo de los centros de la industria metalúrgica y de las construcciones navales depende en gran parte de este hecho". Acerca del "parasitismo económico", dice Hobson, "el Estado dominante utiliza sus provincias, colonias y países dependientes para enriquecer a su clase gobernante y sobornar a las clases inferiores a fin de lograr su aquiescencia" (pp. 765-766). Notemos que con el término "capitalistas", Hobson se refiere exclusivamente a los capitalistas financieros. Lenin apunta: "Para que este soborno resulte posible en el aspecto económico, sea cual fuere la forma en que se realice, es necesario —añadiremos por nuestra cuenta— un elevado beneficio monopolista" (p. 766).
A continuación, Lenin reproduce una clarividente previsión de Hobson acerca del futuro del imperialismo: "La perspectiva del reparto de China suscita en Hobson el siguiente juicio económico: "La mayor parte de Europa Occidental podría adquirir entonces el aspecto y el carácter que tienen actualmente ciertas partes de los países que la componen: el sur de Inglaterra, la Riviera y los lugares de Italia y Suiza más frecuentados por los turistas y que son residencia de gente rica, es decir: un puñado de ricos aristócratas que perciben dividendos y pensiones del Extremo Oriente con un grupo algo más considerable de empleados profesionales y de comerciantes y un número mayor de sirvientes y de obreros ocupados en el transporte y en la industria dedicada a la terminación de artículos manufacturados. En cambio, las ramas principales de la industria desaparecerían, y los productos alimenticios de gran consumo y los artículos semimanufacturados corrientes afluirían, como un tributo, de Asia y África". "He aquí qué posibilidades nos ofrece una alianza más vasta de los Estados occidentales, una federación europea de las grandes potencias: dicha federación, lejos de impulsar la civilización mundial, podría implicar un peligro gigantesco de parasitismo occidental: formar un grupo de naciones industriales avanzadas, cuyas clases superiores percibirían enormes tributos de Asia y África; esto les permitiría mantener a enormes masas de empleados y criados sumisos, ocupados no ya en la producción agrícola e industrial en masa, sino en el servicio personal o en el trabajo industrial secundario, bajo el control de una nueva aristocracia financiera. Que los que se hallan dispuestos a desentenderse de esta teoría" (debería decirse "perspectiva") "como digna de ser examinada reflexionen sobre las condiciones económicas y sociales de las regiones del Sur de la Inglaterra actual que se hallan en esta situación. Que piensen en las inmensas proporciones que podría adquirir dicho sistema si China fuese sometida al control económico de tales grupos financieros, de los inversionistas, de sus agentes políticos y empleados comerciales e industriales, que extraerían beneficios del más grande depósito potencial que jamás haya conocido el mundo con objeto de consumirlos en Europa. Naturalmente, la situación es excesivamente compleja, el juego de las fuerzas mundiales es demasiado difícil de calcular para que resulte muy verosímil esa u otra previsión del futuro en una sola dirección. Pero las influencias que gobiernan el imperialismo de la Europa Occidental en la actualidad se orientan en este sentido, y si no chocan con una resistencia, si no son desviadas hacia otra parte, avanzarán precisamente hacia tal culminación de este proceso" (pp. 766-767). Conviene señalar que Hobson era un liberal reformista, primero radical y después laborista, y que, como tal, representaba ante todo los intereses de la industria inglesa de los tiempos del liberalismo, y desde esta perspectiva hay que entender sus críticas al capitalismo financiero y al imperialismo.
Lenin sanciona la previsión de Hobson, subrayando sus limitaciones:
El autor tiene toda la razón: si las fuerzas del imperialismo no tropezaran con resistencia alguna, conducirían indefectiblemente a ello. La significación de los "Estados Unidos de Europa", en la situación actual, imperialista, la comprende Hobson con acierto. Convendría únicamente añadir que también dentro del movimiento obrero los oportunistas, vencedores de momento en la mayoría de los países, "trabajan" de una manera sistemática y firme en esta dirección. El imperialismo, que significa el reparto del mundo y la explotación no sólo de China e implica ganancias monopolistas elevadas para un puñado de los países más ricos, origina la posibilidad económica de sobornar a las capas superiores del proletariado, y, con ello, nutre el oportunismo, le da cuerpo y lo refuerza. No se deben, sin embargo, olvidar las fuerzas que contrarrestan al imperialismo en general y al oportunismo en particular, y que, naturalmente, no puede ver el social-liberal Hobson" [p. 767].
Las resistencias a las que se refiere Lenin existieron, tanto en los países imperialistas como en los países sometidos al imperialismo. La revolución bolchevique, dirigida por él, fue la mejor muestra de dicha resistencia, pero el resultado fue finalmente favorable para el imperialismo.
En conclusión: "El imperialismo tiene la tendencia a formar categorías privilegiadas también entre los obreros y a divorciarlas de las grandes masas del proletariado" (p. 769). Ya Marx y Engels habían extraído esta conclusión, como Lenin se encarga de recordar a continuación:
Es preciso hacer notar que, en Inglaterra, la tendencia del imperialismo a escindir a los obreros y a acentuar el oportunismo entre ellos, a llevar a cabo una descomposición temporal del movimiento obrero se manifestó mucho antes de finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX. Esto se explica porque, desde mediados del siglo pasado, existían en Inglaterra dos importantes rasgos distintivos del imperialismo: inmensas posesiones coloniales y situación de monopolio en el mercado mundial. Durante decenas de años, Marx y Engels estudiaron sistemáticamente esa relación entre el oportunismo en el movimiento obrero y las particularidades imperialistas del capitalismo inglés. Engels escribía, por ejemplo, a Marx el 7 de octubre de 1858: "El proletariado inglés se va a aburguesando de hecho cada día más; por lo que se ve, esta nación, la más burguesa de todas, aspira a tener, en resumidas cuentas, al lado de la burguesía, una aristocracia burguesa y un proletariado burgués. Naturalmente, por parte de una nación que explota al mundo entero, esto es, hasta cierto punto, lógico". Casi un cuarto de siglo después, en su carta del 11 de agosto de 1881, habla de las "peores tradeuniones inglesas que permiten que las dirija gente vendida a la burguesía o, cuando menos, pagada por ella". Y el 12 de septiembre de 1882, en una carta a Kautsky, Engels escribía: "Me pregunta usted qué piensan los obreros ingleses de la política colonial. Lo mismo que piensan de la política en general. Aquí no hay un partido obrero, no hay más que conservadores y radicales liberales, y los obreros se aprovechan con ellos, con la mayor tranquilidad del mundo, del monopolio colonial de Inglaterra y de su monopolio en el mercado mundial" [pp. 769-770].
Al comienzo del penúltimo capítulo de su obra, titulado "La crítica del imperialismo", Lenin insiste:
El signo de nuestro tiempo es el entusiasmo "general" por las perspectivas del imperialismo, la defensa rabiosa del mismo, su embellecimiento por todos los medios. La ideología imperialista penetra incluso en el seno de la clase obrera, que no está separada de las otras clases por una muralla china. Si los jefes de lo que ahora llaman Partido "Socialdemócrata" de Alemania han sido calificados con justicia de "socialimperialistas", esto es, de socialistas de palabra e imperialistas de hecho, Hobson hacía notar ya en 1902 la existencia de "imperialistas fabianos" en Inglaterra, pertenecientes a la oportunista "Sociedad Fabiana" [p. 771].
Para terminar, Lenin vuelve sobre el tema hacia el final de la obra:
La obtención de elevadas ganancias monopolistas por los capitalistas de una de tantas ramas de la industria, de uno de tantos países, etc., les brinda la posibilidad económica de sobornar a ciertos sectores obreros, y, temporalmente, a una minoría bastante considerable de estos últimos, atrayéndolos al lado de la burguesía de dicha rama o de dicha nación, contra todos los demás. El acentuado antagonismo de las naciones imperialistas en torno al reparto del mundo ahonda esa tendencia. Así se crea el vínculo entre el imperialismo y el oportunismo, vínculo que se ha manifestado antes que en ninguna otra parte y de un modo más claro en Inglaterra debido a que varios de los rasgos imperialistas de desarrollo aparecieron en ese país mucho antes que en otros [pp. 784-785].
II.
Desde que Lenin realizara su estudio acerca del imperialismo, la guerra imperialista mundial concluyó con la hegemonía estadounidense, y la aristocracia obrera se consolidó finalmente en el conjunto de los países imperialistas ("primermundistas") y, con ella, el "socialimperialismo" en todas sus variantes. Las tendencias fundamentales del imperialismo, puestas de manifiesto por Lenin, continuaron actuando hasta hacer realidad la profecía de Hobson. El imperialismo logró así disminuir la contradicción capital/trabajo, propia del capitalismo, en el interior de los países imperialistas, a costa de reproducirla en los países dominados, a escala global. Pero, si bien la contradicción capital/trabajo puede verse así "disminuída" en el interior en los países imperialistas, la contradicción no desaparece. En primer lugar, un asalariado continúa siendo un asalariado por muy elevado que sea su salario. En segundo lugar, en los países imperialistas continúan existiendo condiciones de máxima explotación relativa: contratos precarios, salarios mínimos, jornadas de trabajo elevadas, garantías sociales mínimas... Estas condiciones se endurecen con la crisis en curso.
La previsión de Hobson se cumplió, pero la crisis del imperialismo estadounidense marca el comienzo del fin de esta edad dorada, los llamados "30 gloriosos". 1970 (y no 1975…) marca el fin de esta edad dorada, y de la fase clásica del imperialismo (1900-1970), descrita por Lenin en sus inicios, y el comienzo de su fase declinante. En primer lugar, a partir de 1970 las importaciones estadounidenses superaron a sus exportaciones, y desde entonces el déficit comercial estadounidense viene experimentando una tendencia creciente. En segundo lugar, en 1985 los activos extranjeros en EEUU superaron a los activos de EEUU en el extranjero, e igualmente la diferencia entre ambos es marcadamente creciente desde entonces. Por último, la diferencia entre la renta percibida por los activos de EEUU en el resto del mundo y la renta recibida por los activos extranjeros en EEUU viene disminuyendo desde 1980. Nos encontramos, por tanto, con una fase del imperialismo en la cual el país hegemónico pasa de ser exportador de mercancías a importador de mercancías, de exportador capital a importador de capital, y de acreedor a deudor. EEUU se encuentra en una situación en la que prácticamente devuelve al resto del mundo lo que extrae de él. Se trata, sin duda, de la fase declinante del imperialismo estadounidense.
La resistencia de EEUU a perder su hegemonía ya no tiene otra salida que la militar, y su gobierno deberá mantener enrolada a su población en una "guerra contra el terrorismo" permanente, lo cual implicará nuevos atentados en EEUU. La burguesía hegemónica estadounidense puede haber encontrado en el terrorismo una forma de producir consenso en apoyo de la guerra, pero este consenso se verá crecientemente contrarrestado por el "efecto Vietnam". Es necesario subrayar que la guerra en curso, aunque se extienda (previsiblemente, a Irán), difícilmente podrá transformarse en una guerra mundial como las desatadas por el auge de la competencia imperialista durante la primera mitad del siglo XX. La guerra actual es una guerra asimétrica, que EEUU, con todo su poderío militar, no puede ganar. Entretanto, Europa espera ocupar el papel de EEUU. Pero sólo podría lograrlo en el medio plazo, bien entrada la crisis. En este sentido, la UE jugaría un papel similar al que jugó EEUU en la Segunda Guerra Mundial, en la que sólo entró ya muy avanzada la guerra, llevándose el gato al agua.
La crisis del imperialismo estadounidense es inevitable. Pero la crisis del imperialismo estadounidense implica la crisis mundial. Por tanto, las consecuencias sociales de la crisis serán mundiales, y darán paso, asimismo, a una situación revolucionaria mundial. En último término, la guerra en curso sólo podrá agravar las consecuencias sociales de esta crisis.
Una de las consecuencias inmediatas de ésta crisis es el auge del socialimperialismo en sus diversas variantes. En particular, el reciente movimiento antiglobalización, impulsado inicialmente por los sindicatos, a los que se sumaron literalmente "un sinfín de socialistas, de reformistas, de pacifistas, de demócratas burgueses y de clérigos", como dijera Lenin, constituye un anticipo del previsible auge de la socialdemocracia, que a día de hoy domina dicho movimiento. Las ideas que lo dominan han sido repetidamente criticadas por el marxismo, ya desde la Crítica del Programa de Gotha, de Marx: "reparto equitativo de la riqueza", "democracia", "pacifismo", etc. No es este el lugar para recordar la crítica de éstas y otras ideas, ampliamente desarrollada por Lenin a lo largo de su obra. Debemos señalar que también al socialismo útópico pequeñoburgués, el anarquismo, y al izquierdismo la crisis les viene dando margen para sacar partido de su viejo democratismo populista, al cual reducen el socialismo, y de su pretendida crítica del "socialismo real". La crítica de este democratismo se encuentra también desarrollada por Lenin en numerosos lugares. La "democracia representativa" moderna, es decir, la democracia burguesa, lejos de haber supuesto un freno al imperialismo, ha sido su forma política propia. La democracia (y no la falsamente llamada "democracia representativa", es decir, la "democracia" burguesa actual, sino la democracia directa, radical) también fue la forma política propia del esclavismo imperialista de la antigua Atenas. Pero el recuerdo y actualización de la crítica de las ideas socialimperialistas (desde la socialdemocracia hasta el fascismo, pasando por el estalinismo), anarquistas e izquierdistas, y su actualización, es la tarea que tiene por delante el marxismo. La situación creada por el agravamiento de la actual crisis ha creado cierta confusión, especialmente entre el anarquismo y el izquierdismo, que orbitan alrededor de la socialdemocracia. No es éste el lugar para desarrollar su crítica. Aquí nos hemos limitado a recordar "dónde está la base económica de este fenómeno histórico universal", del socialimperialismo en general.
Cuando Lenin leyó en el Vorwärts (el diario de la socialdemocracia alemana) que los socialdemócratas habían votado en el Reichtag a favor de los créditos de guerra, llegó a pensar que se trataba de una falsificación del estado mayor alemán. Debió escribir su obra sobre el imperialismo para poder explicar la gran traición socialdemócrata. La ideología imperialista hace tiempo que penetró en el seno de la clase obrera, y el "signo de nuestro tiempo" continúa siendo, como denunciara Lenin, "la rabiosa defensa" del imperialismo y "su embellecimiento por todos los medios". En tales circunstancias se repetirá la situación que dejó al partido marxista de Lenin sólo frente al socialimperialismo (con la excepción de la Liga Espartaquista de Luxemburgo y Liebknecht, que pagaron con su vida el fracaso de la revolución alemana; su ejecución corrió precisamente a cargo de la socialdemocracia alemana en el gobierno). Es prioritario que el marxismo recuerde la crítica del socialimperialismo en todas sus variantes, y preste especial atención, asímismo, a la crítica del anarquismo y el izquierdismo, en conexión con la socialdemocracia.
Imperialismo y aristocracia obrera | 14-02-2008 - 09:32:19 GMT 1 #
Luis Miguel Busto Mauleón:
Resulta frecuente leer en los medios de comunicación de la izquierda el papel desmovilizador que el sindicalismo oficial ejerce sobre los trabajadores. De su oportunismo, de su oficialidad, de su cooptación por el sistema, de su verticalismo, en definitiva. Y resulta evidente y flagrante cuando se desvincula permanentemente de los conflictos de los trabajadores en las empresas, firma pactos sociales, sus líderes son acusados de corrupción o mantienen estructuras más parecidas a empresas de servicios que a órganos de representación de la clase obrera.
Es importante conocer también cuál es su función en el día a día, por ejemplo, en el proceso de firma de un convenio. Sus flirteos con el sindicalismo alternativo, su autoritarismo avasallador, su dependencia de las direcciones empresariales…, su desconexión del mundo del trabajo y sus propuestas que, si no hubieran sido escritas por personas formadas, nos harían creer que se trata de algún insensato.
Los protagonistas
Telefónica de España Sociedad Anónima Unipersonal (TESAU) es la mayor multinacional española con presencia no solo en el estado español sino en la mayoría de los sudamericanos y en Europa a través de sus diversas áreas de negocio. Solo en 2006 obtuvo 6.300 millones de euros de beneficios a repartir entre sus cuatro grandes, BBVA (6,96%), la Caixa (5,37%), Chase Manhatan (10%), Citibank (4,43%) y 1.700.000 pequeños accionistas.
La dirección de la empresa en el estado español sale feliz del último Convenio Colectivo ya que ha conseguido no solo unos beneficios económicos escandalosos sino un reajuste de la plantilla que la ha reducido hasta 30.000 (75.000 hace 12 años) en un sector que da empleo de forma precaria a más de 100.000 trabajadores. Todo ello con el visto bueno de las direcciones sindicales y del Ministerio de Trabajo que le han permitido Expedientes de Regulación de Empleo que no solo suponen un fraude para las arcas del estado sino que, y es el caso que nos ocupa, ha destruido miles de puestos de trabajo estable y de calidad sustituyéndolo por la precariedad y los contratos basura. Y eso con un convenio que aseguraba la paz social durante 5 años, lo dejaba abierto a mesas de negociación y excluía a parte de la representación, en muchos casos importante, de los trabajadores.
Y en el otro lado del cuadrilátero se encuentra la representación de los trabajadores. Las elecciones del año pasado no cambiaron sustancialmente lo que ya existía. Así, cada provincia cuenta con su propio Comité de empresa que se constituye con los resultados provinciales y su reflejo en número de delegados. El Comité Intercentros, encargado de negociar los convenios, se forma proporcionalmente con la suma de delegados provinciales. En realidad también se podría formar a partir del número de votos conseguidos por cada organización pero eso lo decide el Intercentros y, está claro, le interesa que siga como está.
En estos momentos, la composición del Intercentros está formada por CCOO (4), UGT (4), STC-UTS (2), CGT (1), AST (1) y COBAS (1). Pero creo que es necesario resaltar que, por ejemplo, en Madrid el sindicato Alternativa Sindical de Trabajadores (AST) consiguió 15 delegados en el Comité de empresa de un total de 39 con una mayoría que se viene repitiendo en las dos últimas elecciones. Representación que, aunque muy alta en el número de votos, no queda reflejada en la composición del Intercentros por el sistema de representación establecido. Y que, no lo olvidemos, es donde se concentra una tercera parte de los trabajadores de toda la empresa. También están los llamados sindicatos “nacionalistas” (ESK, LAB, CIGA…) que limitan su acción a sus respectivos territorios, que cuentan con un alto grado de representación pero que tampoco se refleja en el Intercentros.
La trama
Pues bien, el año 2008 es año de Convenio y todas las organizaciones sindicales se prestaron a crear sus propias plataformas reivindicativas. Pero claro, cada una por su lado no iba a llegar a buen puerto, así que se determinó mantener una serie de reuniones para intentar llegar a una plataforma de mínimos que presentar ante la dirección de la empresa. Y el Intercentros fue el lugar donde concurrir para llegar a ese acuerdo que se plasmó en un documento de consenso del que se informó a toda la plantilla mediante asambleas en los centros de trabajo.
Este mínimo al que se llegó planteaba la necesidad de un solo convenio, tras la incorporación de Data y Terra, las cuestiones salariales, que garantizara el empleo, las 35 horas semanales, que la clasificación profesional no supusiera pérdidas para el trabajador, un nuevo modelo en Comercial que cortara los permanentes abusos sobre los trabajadores, que el trabajador pudiera elegir la readmisión o la indemnización por despido improcedente, los contratos de relevo, fijar los días de vacaciones, la conciliación de la vida familiar y laboral, los festivos, regulación por trabajos en pantallas… No debía ser mala la plataforma cuando todos creyeron que era de mínimos y se dejaba para una posterior reunión el ajuste fino. El presidente del Intercentros era el encargado de una redacción más detallada para su posterior aprobación.
Y la redacción, aunque tarde, llegó. Y llegó como un acuerdo entre CCOO, UGT y UTS-STC. En ella se olvidaban de esos mínimos y, por ejemplo, ya no se recogía la “garantía y creación de empleo” y si un enigmático “Mantenimiento de la garantía de no segregación de actividades…” Olvidaban la regulación de la carrera de Comercial, que dio lugar a una prolongada huelga en 2006, los contratos de relevo, la concreción del número de días de vacaciones (tan solo un sospechoso “Posibilidad de optar a tres períodos de 10 días…”), los festivos locales, los trabajos en pantallas o la flexibilidad horario.
No es comprensible que no se reivindique el Contrato de relevo, por ejemplo, en una empresa que se ha dedicado a destruir el empleo de calidad de forma permanente en los últimos 10 años, para rejuvenecer la plantilla con empleo estable para los más jóvenes; o que la plataforma sindical hable al final del redactado de “controlar el absentismo” o de “actividades de mayor valor estratégico” y que en el futuro más cercano centrará el debate en dónde está el límite de una enfermedad para acudir o no a trabajar o si un Operador de Almacén deberá hacer las funciones de Ingeniero Técnico o si estos deben ejercer de Subalternos por ser esta una actividad que la empresa considera en ese momento de mayor valor estratégico.
Pero más peligroso, si cabe, era lo que agregaban. En los aspectos económicos se añaden una serie de dudosas consideraciones: el incremento del plus de jornada partida, del plus comida o de las disponibilidades. Si a ello añadimos la propuesta para conciliar la vida laboral y la familiar de “establecer la jornada intensiva, solo turno de mañana, los viernes e implantarla durante los meses de verano”, no quedan más dudas de quien ha redactado la propuesta y que es lo que se va a conseguir. Están poniendo en bandeja de plata a la empresa la implantación a toda la plantilla de la jornada partida. Y, por supuesto, no entendemos cómo un sindicato puede presentar esa propuesta y decida de una vez por todas plantarse definitivamente contra las disponibilidades, por lo que supone de destrucción de empleo, o al sentir general de la plantilla en contra de la jornada partida. Por congratularse con algunos plantean la generalidad para todos. Y eso es lo que quiere la empresa.
Ya hemos hablado de lo que entienden por garantizar el empleo pero es que, además, dejan en manos de la dirección de la empresa la decisión de definir las áreas estratégicas de actividades con más valor. Algo normal si no fuera porque, en base a esas definiciones, que hoy pueden ser unas y mañana otras, permiten las reestructuraciones organizativas, las disponibilidades y las prolongaciones de jornada para el conjunto de la plantilla.
La plataforma también se presenta como defensora del teletrabajo. Es curioso cómo una empresa, como de la que hablamos, es capaz de gastarse millones de euros en edificios como el de Madrid en el Distrito C para desplazar allí a la mayoría de su plantilla con lo que supone de pérdida económica y, sobretodo, de tiempo para los trabajadores. El Distrito C es un macro edificio en el norte de la ciudad y que fue adquirido por el Ayuntamiento de Madrid al Ayuntamiento de Alcobendas en una sospechosa permuta de terrenos. Pero Telefónica aprovechó la operación para construir la ciudad de las telecomunicaciones y poner en el mercado inmobiliario los cerca de 100 edificios que poseía en la capital. De esa manera, también evitaba el problema de reestructuraciones ya que el convenio le impedía destinar a sus trabajadores fuera de su localidad de acoplamiento. El centro, a cerca de 15 kilómetros del centro, es ahora de Madrid y el tiempo en los desplazamientos se ha duplicado para los trabajadores. Pero, ¿cuál es la solución? El teletrabajo. Primero creo el problema y luego presento la solución. Con el teletrabajo, vendido como forma de conciliar la vida familiar y laboral, la empresa consigue ahorrarse puestos físicos y disgregar a la plantilla. Y al trabajador, que a veces no puede mas que aceptar estas condiciones, le supone disponer en su casa de una habitación exclusiva, trabajar por objetivos y no sujeto a un horario, no ya solo la jornada intensiva sino de todo el día, festivos y noches incluidas para conseguir esos objetivos… en suma, creemos que el teletrabajo llevará a una externalización de la actividad, a la reducción de plantilla y, en definitiva, al trabajador autónomo. De forma idéntica a la cantidad de compañeros que se mueven por la ciudad con la escalera encima de su coche pero con el ordenador en su casa.
Dicho esto, no podemos entender cómo algún sindicato puede caer en la artimaña de la empresa y no se da cuenta del engaño al que es sometido. A no ser, claro, que no estén siendo engañados, y en tal caso la simpleza devendría en algún otro calificativo.
Otro peligro de la propuesta sindical es el establecimiento de la multifuncionalidad con la golosina de “un complemento salarial”. Y así establece que “se instaurará un complemento salarial para los trabajadores que en una parte de su jornada laboral realice funciones de una categoría profesional superior distinta a la suya”. Subrayan que será en el periodo hasta que se establezca un nuevo sistema de clasificación profesional, pero no lo concretan. Es decir, no cabe mayor barbaridad: en lugar de establecer que el trabajador realizará solo el trabajo para el que ha sido contratado le abre a la empresa con carácter indefinido (solo tiene que no establecer el nuevo sistema) la puerta para recalificar a su personal independientemente de sus funciones específicas.
También acepta la teleformación como método de formación y relegando la presencial, que es la única que debería existir, a una forma complementaria. Y de lo que no se olvidan, no podían olvidarse, es del incremento del crédito horario para los delegados de prevención y la participación sindical en los órganos de control de la Mutua para seguir los procesos de Incapacidad Temporal.
El desenlace
Todo lo anterior, es decir, la pérdida de las reivindicaciones acordadas unitariamente, así como la inclusión de las nuevas reivindicaciones en ese “ajuste fino” que quedaba por ser redactado, solo nos puede llevar a la conclusión de que la dirección de la empresa ha participado de alguna manera en el redactado final. Estamos hablando de la “llamada de última hora” que se produce siempre entre los socios bien avenidos y que ha conseguido eliminar las peticiones propias de los trabajadores para introducir las de la empresa.
Mal empezamos la negociación colectiva en la primera multinacional de este país si las reivindicaciones de los trabajadores se desdibujan y, por el contrario, emergen con muchísima fuerza, los deseos de la patronal. La cuestión es por qué se produce esto. Y la respuesta puede estar en los 960 millones de pesetas que tanto CCOO como UGT llevan ganados como gestores del Plan de Pensiones. Caro nos va a costar a todos los trabajadores.
Asusta leer lo que la representación sindical va a presentar a la dirección de la empresa. No solo por lo que “exige” sino porque no debemos olvidar que se trata de la Plataforma que enfrentará a las exigencias de la empresa. Y que, claro, tendrá que haber una negociación, un tira y afloja y que, en definitiva, la empresa tratará de “tirar” lo poco de bueno que hay y, por otro lado, tratará de imponer sus pretensiones.
Pero con este acuerdo al que han llegado estas fuerzas sindicales a quien se beneficia es a la empresa, en ningún caso supone la defensa del empleo o de las condiciones laborales.
* Luis Miguel Busto Mauleón es trabajador de Telefónica y delegado sindical de Alternativa Sindical de Trabajadores (AST)
Sindicalismo sin norte | 26-02-2008 - 09:11:03 GMT 1 #
IX Congreso de la Comissiò Obrera Nacional de Catalunya CCOO (CONC). Tiempo de debate Tiempo de Sindicalismo de Clase.
TEMAS PARA EL DEBATE SINDICAL DEL IX CONGRESO DE LA CONC (CCOO Cataluña)
Introducción
Los que presentamos estas propuestas y reflexiones para el debate, somos hombres y mujeres que desarrollamos nuestro trabajo sindical en la comisión ejecutiva de la CONC, en federaciones y uniones territoriales y secciones sindicales de empresas que tradicionalmente, y hoy mas que nunca, defendemos los principios fundacionales del sindicato de Comisiones Obreras: Sindicato de masas, reivindicativo y de clase, nacional, democrático, independiente, internacionalista, multiétnico y sociopolítico. Somos los que hemos defendido y defendemos la independencia y autonomía sindical, que no la indiferencia de la política, y así mismo defendemos la pluralidad de ideas en el Sindicato como una riqueza y mas aportación a las decisiones sindicales, no como una carga.
El Consell Nacional de la CONC del 20 de diciembre del 2006 aprobó un nuevo modelo de congresos. Nosotros queremos contribuir a este nuevo modelo, también con un nuevo modelo de debate congresual. Con este documento queremos contribuir a abrir la reflexión y el debate entorno a los que consideramos ejes principales para el debate en el marco del próximo IX Congreso de CCOO de Cataluña.
1.1 Objetivos del documento
Vivimos un momento de profundas mutaciones productivas, sectoriales, sociales y territoriales, que tienen como eje el cambio de paradigma económico en la fase de globalización y la reestructuración del capitalismo que en este marco se esta produciendo.
El movimiento sindical ha de renovar nuestras formas de actuar y organizar a los trabajadores y trabajadoras, adecuándolas a las nuevas formas de organización del trabajo y la producción, ser más útiles en la lucha para la mejora de las condiciones de vida y trabajo, y elevar la conciencia colectiva de la clase trabajadora. Es en este sentido, que creemos necesario hacer una reflexión en profundidad sobre la evolución que se esta produciendo en el seno de movimiento sindical y sobre lo que habría que hacer para fortalecer el proyecto de sindicalismo de clase y nacional que nos ha caracterizado históricamente y que de alguna manera se esta desdibujando. Necesitamos un cambio en la estrategia sindical de los últimos tiempos, así como una amplia mayoría interna que le de soporte.
La utilidad del presente documento esta en ser capaces de conectar con las preocupaciones de la mayoría de trabajadores y trabajadoras, abrir el debate en el seno del sindicato y definir cuales son las respuestas necesarias para avanzar en la conquista de nuevos derechos, a la vez que ejercemos y hacemos cumplir los que ya tenemos. Queremos contribuir a este debate y a impulsar el refuerzo del papel del sindicalismo de clase en la empresa y en la sociedad en este nuevo siglo.
2. Situación de la Clase Trabajadora
En los últimos años la ofensiva neoliberal se ha dirigido fuertemente contra los derechos de los trabajadores y trabajadoras. El proceso de reestructuración capitalista, los procesos de internalización de la economía y la trampa de la globalización, que tiene mucho de construcción ideológica de los poderosos, tienen como objetivo el ataque directo a las condiciones de vida y trabajo de los trabajadores y trabajadoras y también, no hay que olvidarse, de nuestra capacidad de organización y de movilización.
Hemos visto, de forma directa en nuestro país, que los procesos de transformación en la producción y en la organización del trabajo, han tenido efectos sobre el incremento de las tasas de beneficios de las empresas y corporaciones transnacionales, acosta de una precarización de la ocupación en las diferentes dimensiones, salarial, de contratación y de desregulación de las condiciones del trabajo y de la seguridad y salud, un ataque constante a los sistemas de protección social, especialmente en el recorte de las pensiones y contra el carácter progresivo y redistribuidor del sistema fiscal, un proceso de fragmentación de los trabajadores y de un intento de minimizar la fuerza de la cultura del trabajo. Todas ellas tienen consecuencias directas sobre la capacidad de organización y de lucha.
2.1 Situación internacional
La situación internacional se caracteriza por las profundas diferencias entra el Norte y el Sur, en términos de estabilidad democrática, derechos humanos y sociales, desarrollo económico y de condiciones de vida y trabajo, con lo que eso comporta, de riqueza y pobreza. Hoy más de 2.700 millones de personas viven con 2 dólares al día; 100.000 personas mueren de hambre diariamente, mientras que el 20% de la población mundial consume el 80% de los recursos de todo el planeta.
Algunos de los conflictos bélicos pueden convertirse en endémicos, a causa de la duración y la devastación económica que suponen para los países que lo padecen. Se ha confirmado lo que ya sabíamos de la guerra de Irak: el motivo ha sido la apropiación de las reservas de petróleo, con la utilización de la mentira más burda de todos los tiempos “las armas de destrucción masiva “sin que haya importado la destrucción material, social y económica causada y los miles de muertos que ha sufrido el pueblo Iraquí. Los responsables de esta situación hay que recordarlo son el “trío de las Azores”: Bush, Blair y Aznar.
A la vez hay que destacar los cambios políticos ocurridos en países de América Latina, que promueven la esperanza por los cambios sociales y laborales necesarios en estos países: Brasil, Venezuela, Bolivia y otros.
Esta situación de inseguridad económica, social y política en una parte del mundo, es la causa principal del flujo creciente de miles de personas, de Asia, Africa y América del Sur hacia Europa y América del Norte, buscando una vida mejor. También hay que señalar los éxodos masivos entre los países del propio sur y del campo a la ciudad.
2.2 Como afecta la globalización, y que la causa
La globalización de la economía esta pensada exclusivamente para facilitar la ganancia del gran capital, mayoritariamente del capital especulativo, pero también del industrial, acosta de las malas condiciones de trabajo y de la depredación del medio ambiente en el sentido mas amplio. Las decisiones de las grandes empresas multinacionales escapan al control democrático de los países donde se instalan y de los que marchan cuando quieren. El dogma de la competitividad pasa por delante de cualquier otra consideración de aspecto social o político.
Estamos delante de la extensión del fenómeno de las deslocalizaciones, (que no son solo un fenómeno transnacional, ya que también se dan dentro de los mismos estados, a nivel de una misma comunidad autónoma y hasta a veces del mismo municipio, con el objetivo de cambiar puestos de trabajo de calidad por otros en precario) que obedecen solo al beneficio inmediato, propugnando el “dumping” social en los países donde se instalan y que abandonan cuando mejoran las condiciones laborales de los trabajadores. Este es el origen de la deslocalización industrial de algunos sectores de la producción europeos, hacia otros lugares del planeta, para producir en el tercer mundo, a precios mas bajos, los artículos que se consumen en el primer mundo, sin tener en consideración que la capacidad de consumo generalizada de los trabajadores de Europa la da en parte el sistema social Europeo.
2.3 Situación en Europa: Papel del Sindicalismo europeo
En Europa la política de moderación salarial sostenida, en un largo periodo de expansión económica ha hecho perder poder adquisitivo a los trabajadores Europeos, frente a las importantes ganancias empresariales. Tanto es así, que los responsables de política económica europea se han visto obligados a alertar sobre el peligro que esto representa para el modelo social europeo, porque limitar el poder adquisitivo de los trabajadores puede tener consecuencias desastrosas para la economía europea. No hay que olvidar que el modelo social europeo fue fruto del gran pacto social y político que se produjo al finalizar la II Guerra Mundial.
La deriva neoliberal del proceso de construcción europea, expresado en el proyecto de constitución fracasado y en la firma del actual tratado, que recorta aun más los contenidos sociales, forman parte de esta lógica y están poniendo en crisis el proyecto de construcción política de Europa. Iniciativas como la Directiva Bolkestein, que quiere privatizar los servicios públicos, y el Libro Verde, que inaugura el concepto de “flexiseguridad”, para justificar la reducción en Derechos Laborales y hasta el papel del Derecho Laboral tienen el mismo objetivo.
Los trabajadores de Europa necesitan que la Confederación Europea de Sindicatos (CES) recupere las dinámicas de movilización de hace unos años, buscando la unidad de acción de todas las fuerzas del sindicalismo. Algunos de los importantes Sindicatos que la conforman ya han reclamado el cambio de estrategia en el Congreso de la CES, de Sevilla especialmente sobre lo que concierne a la Política Salarial.
La nueva Confederación Sindical Internacional (CSI), a pesar de los esfuerzos realizados y la incorporación de algunas organizaciones sindicales importantes en los últimos años, aun no es la central sindical que se proclama. Aun quedan importantes organizaciones sindicales en el mundo fuera de esta nueva Confederación. Continúa por tanto siendo necesario avanzar en una verdadera unidad sindical mundial, sin exclusiones ni apriorismos, con amplitud de miras y superando resquicios latentes del periodo de guerra fría, ya que es muy urgente incidir desde el sindicalismo en el proceso de mundialización de la economía.
2.4 Situación en España y Catalunya
Los procesos políticos de cambios de gobiernos vividos en el estado español y en Catalunya están suponiendo algunos avances en los Derechos Democráticos y Sociales de las personas. La aprobación de un nuevo Estatuto de Autonomía para Catalunya establece un nuevo marco de relaciones de Catalunya con el Estado profundizando en los Derechos Democráticos. La aprobación de leyes contra la violencia de genero, la ley de igualdad, la ley de la regulación de la subcontratación para el sector de la construcción, el reconocimiento legal de nuevas formas de convivencia y parejas, la ley de dependencia, son avances democráticos y reconocimiento de nuevos derechos laborales, impensables con el anterior gobierno del PP, que ahora hay que llevar a la practica.
En política exterior el cambio de estrategia de alineación con la política de guerra de EE.UU y una política interna de buscar un nuevo consenso entre las naciones y pueblos del Estado, a sido notable, aunque aun hay temas como la presencia de tropas en Afganistán, que son contradictorios.
Ha habido un importante crecimiento económico, de los mas altos (con cifras records) de la U.E-15, una bajada muy importante del desempleo y una importante creación de puestos de trabajo. Eso ha significado un record de afiliación y un record de recaudación de la Seguridad Social, y un record a los ingresos del Estado. Pero las políticas neoliberales del PP (déficit cero a los Presupuestos del Estado, con déficits sociales) y las también políticas neoliberales del PSOE (se ha pasado del déficit cero al superávit a los presupuestos del Estado), todo este crecimiento de la riqueza no se ha repartido, se ha acumulado (también con cifras record) en los beneficios empresariales sostenidos, que se han sumado a los beneficios de las dos reformas fiscales (una del PP y otra del PSOE), además de la reforma del Impuesto de Sociedades del PSOE, que han supuesto una importante reducción de los recursos públicos.
Las bajadas de impuestos benefician a las rentas más altas y disminuyen los recursos que necesitan las políticas sociales y que también son necesarios para eliminar el déficit de gasto social de España y Catalunya respecto en la UE-15.
Al mismo tiempo nos hemos mantenido a la cola de los países de la UE en bajos salarios, precarización de la ocupación, temporalidad, accidentes de trabajo y enfermedades profesionales y en gasto social. Esta situación empeora todavía más cuando se analiza la situación de la mujer trabajadora.
El acuerdo confederal de Junio del 2006 no ha alcanzado el objetivo sindical principal de bajar la tasa de temporalidad a nuestro país aun que la patronal sí que se ha beneficiado de las subvenciones para hacer contratos indefinidos que se hubieran tenido que hacer desde el principio, además de abaratar el despido de estos trabajadores.
En definitiva, en política económica se han aplicado las políticas neoliberales que mantienen la situación de agravio de la clase trabajadora, ante otras rentas, y que resumimos en:
Pérdida continuada del poder adquisitivo de los salarios; mejora insuficiente de las pensiones y las prestaciones sociales, y por lo tanto un deterioro en las condiciones materiales de los trabajadores. Más del 50% de los trabajadores españoles no llegan a los 16.000 euros brutos de salario anual.
Una economía basada en altísimos niveles de precariedad sostenidos en el tiempo y una altísima tasa de accidentes laborales, que nos hacen ser uno de los países europeos que peor situación tienen en estos dos importantes factores de las condiciones de trabajo.
Una continuada política de privatizaciones de servicios esenciales, como transporte, áreas de sanidad, educación, energía y servicios públicos.
Pérdida de peso de la industria, en nuestro tejido productivo, con una falta de políticas para afrontar las reestructuraciones de sectores importantes.
La última reforma de la Seguridad Social Pública, que aumenta los periodos de cómputo para la Pensión de Jubilación, la más numerosa del Sistema; recorta de forma importante la pensión de invalidez -aplicando, por primera vez, el periodo de cotización, para reducir la pensión; y cambia la pensión de viudedad de pensión contributiva a pensión sustitutiva de rentas.
La reforma fiscal que continúa favoreciendo las grandes rentas del capital, y penaliza las rentas del trabajo asalariado.
3. Propuestas para el debate
El objetivo principal del Sindicato es la mejora de las condiciones de vida y trabajo, la defensa de los derechos conquistados y la conquista de nuevos derechos que hagan posible esta mejora. La tradición de CC.OO -delante de otros- es que eso se tiene que hacer buscando el máximo de participación de la afiliación en la toma de decisiones importantes y combinando la negociación y la movilización en la solución de los conflictos. La fuerza del Sindicato la da su capacidad de organizar el conflicto, incluso en la mesa de negociación con el Gobierno y la Patronal.
Se tiene que buscar el equilibrio entre la Ley (que garantiza el derecho universal) y el Convenio, que tiene que servir para mejorar lo que la Ley garantiza (y que es responsabilidad del Sindicato y de la relación de fuerzas en cada lugar).
La pérdida de poder adquisitivo señalada más arriba se produce a nuestro país, fundamentalmente por tres vías: por las reestructuraciones salariales de empresas con la espada de Damocles de la deslocalización; por la extensión de la precariedad laboral, que se acompaña de bajos salarios y por la vía de la moderación salarial impuesta por los diversos ANC. La sucesión de los diversos Acuerdos de Negociación Colectiva de los últimos años, en la práctica han sido pactos de rentas, que han marcado la política de moderación salarial y por lo tanto han propiciado el estancamiento del poder adquisitivo de los salarios y la pérdida del peso de los salarios en la distribución de la renta general española (PIB).
La contrapartida de estos acuerdos (y de otros acuerdos antes) también en la práctica, ha sido el compromiso -no cumplido en la totalidad- de que el empresariado cumpliría la Ley respecto de la contratación temporal, (haciendo contratos indefinidos) con incentivos económicos en términos de subvenciones y rebaja de cuotas a la Seguridad Social, no ha significado la reducción de la tasa de temporalidad. Además estos acuerdos se han tomado sin la suficiente participación, tensión y movilización de nuestro activo sindical en las empresas y se han concretado tarde con respecto al momento procesal de negociación de los convenios.
El situar la acción sindical cotidiana en torno a la organización del trabajo, flexibilidad, salud laboral, etc., aunque no se han situado en el plano colectivo, como estrategia global de confrontación del sindicato, ha dado un poco de oxígeno a la acción sindical en la empresa, pero es preocupante constatar la falta de capacidad de confrontación ante situaciones de reorganización empresarial que han comportado el cierre de empresas y sectores industriales importantes.
No podemos firmar acuerdos que en la práctica imponen la moderación salarial a la negociación colectiva o que dificultan el acceso, o lo endurecen a las prestaciones sociales, entre ellas de la Seguridad Social.
Las sucesivas reformas que ha sufrido el sistema de Seguridad Social confirman el riesgo de privatización del sistema de protección social, lenta pero estratégicamente. El recorte de pensiones clave del Régimen General se produce paralelamente a la reducción de costes empresariales relacionados con la Seguridad Social, cuando el Sistema contributivo, gracias al Régimen General, obtiene año tras año superávit, aunque el % del PIB destinado a protección social es en España muy inferior al de los países de la UE de nuestro entorno. El Sindicato tiene que jugar un importante papel institucional y en la acción socio - política (concertación y movilización) por la defensa del Sector Público, por la mejora de las pensiones, para la redistribución de la riqueza que creamos entre todos.
Por todo eso, creemos que la actuación del Sindicato en el próximo periodo tiene que venir marcada por los siguientes objetivos
3.1 La lucha contra la precariedad y las desigualdades
Luchar para la reducción de las desigualdades y por un mayor igualitarismo, la lucha por la justicia social. El sindicalismo, de clase, nacional y socio-político que expresamos las CCOO, además de la acción reivindicativa clásica en la empresa ó a nivel sectorial, se també intervenir en el conjunto de los factores que determinan de las condiciones de vida y trabajo de la clase trabajadora: la salud, servicios sociales, educación, servicios públicos en general, etc. y a los derechos civiles y políticos, igualdad de trato, profundización de la democracia, de la participación e implicación de la sociedad en los asuntos públicos, sin olvidar la perspectiva emancipadora.
Para desarrollarlo tenemos dos herramientas básicas:
a) La acción sindical, la negociación colectiva frente a la patronal, para la mejora de las condiciones de trabajo concretas, y la negociación con los gobiernos (a los diferentes niveles) por la mejora de los servicios públicos que nosotros entendemos como salario diferido.
b) La capacidad de organización, presión y movilización para impulsar y la coordinar las luchas, que tenemos que recuperar. Parte fundamental de esta capacidad es la formación de cuadros sindicales y el establecimiento de vínculos de solidaridad entre los trabajadores y trabajadoras de los diferentes sectores de la producción y los servicios.
3.1.1 Calidad de la Ocupación
Urge en el próximo periodo rebajar las tasas de temporalidad hasta situarlas en torno en las medias de la Unión Europea (12-13%).En el caso de Catalunya eso significa bajar 10 puntos nuestra tasa de temporalidad. La utilización de los contratos temporales, solo se tienen que poder formalizar si hay causa para realizarlo. En caso contrario, la norma tiene que ser el contrato indefinido.
El Sindicato tiene que tener como uno de los ejes prioritarios la lucha contra las empresas de Multiservicios hasta su erradicación y contra la subcontratación fraudulenta, con cesión ilegal incluida, que a menudo acompaña la actuación de estas empresas.
Subcontratación, se tiene que alcanzar la subrogación de plantillas en el caso de cambio de empresa subcontratista, tanto al sector público como al sector privado; se tiene que prohibir por ley la cadena de subcontratación para todos los sectores y establecer la equiparación del salario y de los derechos de los trabajadores de la subcontrata con los de la empresa principal, vía convenio colectivo y por reforma de la Ley, en un proceso similar al de las Empresas de Trabajo Temporal hace unos años.
En el caso de las empresas que trabajan para la Administración Pública, tiene que estar la obligatoriedad de acreditar la calidad de la ocupación de sus trabajadores y la subrogación de los mismos en caso de que cambie la subcontrata de servicios. Se tiene que establecer la imposibilidad de contratar servicios públicos por empresas que hayan sido sancionadas en temas de ocupación y salud laboral (mismo tratamiento que existe para las empresas deudoras de la S.S.).
3.1.2 Mejora del poder adquisitivo de los trabajadores y trabajadoras
La Lucha contra los bajos salarios tiene que ser uno de los ejes principales de actuación del Sindicato para el próximo periodo. Hace falta una ofensiva del conjunto del sindicato, en torno a este objetivo, para conseguirlo. Es necesaria una nueva política salarial no basada exclusivamente en el mantenimiento del poder adquisitivo, sino destinada a la disputa de una parte de los beneficios empresariales. En este sentido se impone la necesidad de recuperar la pérdida de poder adquisitivo de los salarios de los últimos años a Catalunya y España. El índice de referencia no puede únicamente el IPC, que seguramente habría que reformar, sino que se han de tener en cuenta también otros indicadores que sitúen el desarrollo económico del periodo, como son las ganancias empresariales y el incremento de las hipotecas (que afecta a una parte muy importante de las economías de la clase trabajadora) etc. No puede estar ningún Salario al límite de la subsistencia.
El Salario Mínimo Interprofesional, se tiene que situar tal como cómo establece la Carta Social Europea, en el 60% del Salario Medio, es decir 1.000 Euros mensuales, en la actualidad. Para los bajos salarios, proponemos aumentos Salariales por encima del IPC, y de los otros valores explicitados. Se tienen que alcanzar en todos los convenios Cláusulas de revisión completa y retroactiva. Ningún Salario Convenio por debajo de los 15.000 Euros anuales.
3.1.3 Accidentes Laborales y Enfermedades Profesionales
La lucha contra los accidentes laborales se tiene que convertir en una de las prioridades del sindicalismo de clase. A pesar de los avances legislativos registrados a los últimos años los índices de accidentes laborales no son asumibles para una sociedad como la nuestra. En este sentido el Sindicato tiene que impulsar:
Pacto Nacional contra los accidentes laborales.
Que los ingresos por sanciones que perciba la Generalitat de Catalunya, se destinen a medidas que persigan la precariedad hasta su erradicación.
Que se publiquen las empresas con mayor índice de accidentes laborales.
Que las empresas que hayan tenido accidentes Graves y Mortales no puedan contratar servicios con la Administración Pública.
Plan de Prevención de Riesgos Laborales y el Plan de Riesgos psicosociales en todas las empresas.
En la acción sindical tendríamos que separar los conflictos de Salud Laboral de otros de carácter económico, para evitar que los temas de Salud y Seguridad queden aparcados, o simplemente sean utilizados para ejercer presión al conflicto. Para objetivar el conflicto en la empresa, en los organismos de mediación, en la Inspección de Trabajo, y en la vía judicial, es necesario impulsar una reforma de la Ley de Procedimiento Laboral que establezca que los conflictos de Salud y Seguridad en el trabajo tienen que tener substantitividad propia e independiente de otras materias.
Asimismo consideramos que la cesión del control de las bajas a entidades privadas, que en la práctica se subordinan a la voluntad de la empresa, es un hecho muy grave que el sindicato no puede tolerar, y por lo tanto se tiene que recuperar el control de las bajas por el Sistema de Sanidad Público. Hace falta un cambio profundo del papel de las Mutuas de Accidentes de Trabajo y hay que alcanzar la codecisión al escoger Mutua, de la representación legal de los trabajadores, encaminada a la participación en igualdad de condiciones de patrones y trabajadores a la gestión de las mismas.
3.1.4 Por la reducción de la jornada de trabajo
La lucha por la reducción de la jornada ha sido una reivindicación histórica del movimiento obrero. La realidad nos dice que los últimos años caminamos en sentido contrario, dado que la jornada media sube en vez de bajar. Creemos necesario recuperar la reivindicación de las 35 horas por ley y por convenio. No se alcanzará conciliar la vida personal y la laboral sin reducir la jornada de trabajo y la flexibilización de los horarios
3.2 Cumplimiento de la Ley y los Convenios Colectivos
El grado de incumplimiento de la normativa laboral en España es inaudito en los países europeos de nuestro entorno económico y social y genera un cierto desencanto con el sistema democrático, por parte de los trabajadores y trabajadoras que sufren este incumplimiento. Este incumplimiento es una de las causas de la alta precariedad en el sentido amplio. La Ley ampara el Derecho de los Trabajadores, y el Estado es responsable de hacerla cumplir, persiguiendo aquéllos que la incumplen. Se tiene que acabar con la sensación de impunidad de los que incumplan la Ley. Ciertamente la tendencia de estos últimos años de traspasar a la negociación colectiva parte de la regulación reservada a la Ley, no ha fortalecido el concepto de garantía universal de la misma. En este sentido proponemos:
3.2.1 Modificación del código penal y otras normas legales
Visto lo anterior hace falta ampliar los mecanismos disuasorios del incumplimiento, y tal como existe en otros países europeos hace falta tipificar como delito aquellos incumplimientos que atentan contra los derechos de los trabajadores y muy especialmente los relacionados con la salud y seguridad, estabilidad en la ocupación y cesión ilegal de trabajadores, e incluirlos en el Código Penal, con penas de prisión.
En caso de despido improcedente hay que devolver la decisión de escoger la incorporación o la indemnización al trabajador o trabajadora afectada.
3.2.2 Fiscalía
Creación de una fiscalía especial para la persecución del delito de índole laboral, la reiterada no aplicación de las leyes de carácter laboral y de los convenios colectivos. Para alcanzar eso se tiene que ampliar la plantilla de fiscales y mejorar la coordinación de la Fiscalía y la Inspección de Trabajo y Seguridad Social para estos temas.
3.2.3 Inspección de Trabajo y Seguridad Social
Se tiene que dar cumplimiento al Estatuto con respecto a la transferencia a la Generalitat de Catalunya de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social. Se tiene que mejorar la eficacia en la actuación de la Inspección, alcanzar plazos más cortos en la solución de los asuntos planteados, y mejorar la unificación de criterios en la actuación. Es importante que la Inspección de Trabajo y Seguridad Social dé a conocer al conjunto de la sociedad, su función social, y que se publique el nombre de las empresas que incumplan gravemente la normativa laboral
Es necesario reforzar con más medios humanos y técnicos el Sistema de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, dotarlo de las herramientas necesarias para atender a las necesidades de los problemas actuales del trabajo y de nuestra realidad empresarial, emprendidas mayoritariamente pymes.
3.3 Por un nuevo modelo de negociación colectiva. Recuperar la capacidad contractual
La negociación colectiva es para un sindicato de clase como el nuestro, la base fundamental de ser sindicato. Ahora bien la estrategia de cargarlo todo a la Negociación Colectiva, se ha demostrado un fracaso, el convenio, por sí solo no puede alcanzar cambios importantes que son necesarios que sitúe la Ley, que consolida y universaliza el derecho.
El perfil de los últimos años de la negociación colectiva está muy bajo y no alcanza a dar respuesta a las necesidades reales actuales. Tenemos un modelo de negociación colectiva heredado de la Ley de convenios colectivos de los años 50, que ni la transición política ni el Estatuto de los Trabajadores, ni nuestra acción sindical han transformado de manera importante. Nos encontramos delante de un modelo que necesita una gran transformación, porque la realidad económica y financiera de los sectores productivos y la organización del trabajo se han modificado profundamente, y nosotros continuamos teniendo básicamente la misma estructura negociadora de hace más de 50 años, basada en los convenios de empresa y los convenios sectoriales, sean de ámbito estatal, autonómico -los menos- y provincial. Las antiguas ordenanzas laborales en algunos aspectos todavía continúan vigentes para amplios sectores productivos.
La negociación colectiva que necesitamos tiene que abordar la realidad de la nueva empresa, donde conviven diferentes sectores y diferentes convenios colectivos. Tenemos que alcanzar equiparar las condiciones laborales de todas estas realidades de la empresa, para romper el "dumping social" que a veces se da en su seno con el fenómeno de la subcontratación. Tenemos que abordar la negociación colectiva de los grupos de empresa. Es imprescindible que los convenios sectoriales contengan anexos referidos a las realidades diferentes de un mismo sector de la producción.
Por lo tanto, necesitamos un cambio radical de modelo y de actitud. Es imprescindible un gran pacto, primero interno en el seno del sindicato, y después con las contrapartes para dignificar la negociación colectiva.
3.4 Por una Política Industrial
La ausencia de políticas industriales activas ha sido una constante de los diferentes gobiernos de España y Catalunya. El Sindicato, por su parte tiene que impulsar la solidaridad activa de las empresas del mismo sector y territorio respectivo para evitar el aislamiento y asedio de las empresas en crisis. La globalización de las luchas no evitará la crisis, pero puede hacer mejorar la correlación de fuerzas, tanto delante de la patronal como ante la Administración.
Nuestro objetivo sindical prioritario es el mantenimiento de la actividad productiva y de la ocupación, no nos conformamos al alcanzar las mayores indemnizaciones posibles. Es necesario que desde los gobiernos haya voluntad política, y el sindicato tiene que presionar para que la haya; que la Administración intervenga para evitar que las empresas que tienen producto, mercado y proyecto industrial se cierren. Es necesaria asimismo la inversión de recursos públicos en infraestructuras, formación, investigación e innovación tecnológica, que mejoren nuestras capacidades industriales.
Se tienen que ampliar los derechos de la representación legal de los trabajadores con respecto a la información de la gestión y de la reinversión obligatoria de una parte de los beneficios empresariales, para mejorar los procesos productivos. Por lo tanto, es necesaria la presencia de la representación legal de los trabajadores a los Consejos de Administración de las empresas, tal como existe en otros países de la U.E.
3.5 La Ley de Igualdad
Esta Ley, que supone una apuesta muy importante para erradicar la lacra social de la desigualdad en el mundo del trabajo, por todos los motivos, pero especialmente por el factor de género, necesita desde su inicio la implicación del conjunto del activo sindical, para exigir -y acostumbrar- a las empresas a su cumplimiento. Eso quiere decir que tendremos que impulsar planes de igualdad y medidas de acción positiva, en todas las empresas donde tenemos representación en una primera etapa.
3.6 Cobertura Social
Se tiene que alcanzar en el próximo periodo un aumento significativo del gasto social, en relación en el PIB (%) hasta equipararlo a la media del gasto de los países europeos. El gobierno español y el de Catalunya tienen la responsabilidad de diseñar políticas sociales que mejoren la cobertura social de nuestro país.
3.6.1 Pensiones
El Pacto de Toledo, con respecto al sistema contributivo de la Seguridad Social, está en el camino contrario de los intereses de nuestros afiliados/as y de los trabajadores y trabajadoras en general. A partir del Pacto de Toledo se recortaron las pensiones estructurales de jubilación e invalidez, se crea un clima de incertidumbre constante sobre el futuro de la pensión de jubilación, y ahora se añade un elemento de inquietud respecto del futuro de la pensión de viudedad.
En la actualidad la responsabilidad de las pensiones ya no es responsabilidad del Estado (como antes), sino que esta responsabilidad recae en la capacidad de auto financiación del Sistema, lo que supone una pérdida de seguridad. Estas importantes modificaciones se producen al mismo tiempo que se otorgan importantes reducciones a los empresarios en las cotizaciones en la Seguridad Social, en un periodo en que los beneficios empresariales han crecido de manera desproporcionada al crecimiento de los salarios como ya se ha señalado en otros apartados, y que obviamente afectan a la capacidad recaudadora del Sistema de la Seguridad Social.
Consideramos muy positivo lo establecido en la última modificación de la normativa para la jubilación anticipada, la eliminación de la condición de haber cotizado antes de 1967, lo cual permitirá que un buen número de trabajadores pueda acceder en la pensión con menos de 65 años.
En otros aspectos es preocupante el horizonte que se nos intenta dibujar en cuanto a los riesgos para el futuro del sistema, que varían según el momento económico en que nos encontramos. Por lo tanto es imprescindible una reorientación estratégica de la actuación del Sindicato que permita:
Generar confianza en el Sistema Público de Pensiones.
Que la responsabilidad y la garantía de las prestaciones sea exclusivamente pública, empezando por las prestaciones contributivas.
Mejorar las pensiones. Hay todavía mucho por hacer, si nos fijamos el objetivo de equipar el % del PIB que destinamos a cobertura social al % del PIB que destinan el resto de los países europeos de nuestro entorno.
No aceptar medidas que signifiquen un retroceso o endurecimiento de las condiciones para la jubilación (Edad, periodo de cómputo, periodo de cotización...).
Rectificar el grave error del último acuerdo de pensiones respecto del futuro de la pensión de viudedad, Cortar la descapitalización del sistema que se está produciendo por la vía de la reducción de las cotizaciones empresariales.
Que no haya beneficios fiscales por los planes privados de pensiones, porque ésta es una forma de potenciarlos frente al Sistema Público.
Ninguna pensión por debajo del Salario Mínimo.
3.6.2. Dependencia
La Ley de ayuda a las personas con dependencia significará un avance muy importante en la cobertura social de nuestro País. La Ley viene a dar soporte a un segmento de la población muy necesitada de esta cobertura, que en el caso de las personas con menos recursos hasta ahora recaía en el ámbito familiar.
Comisiones Obreras ha sido un protagonista decisivo desde hacer aparecer la necesidad de la Ley, hasta su articulado. Es un motivo más de orgullo para nuestra organización. Hace falta que el Sindicato capitalice este éxito en el grado que nos merecemos. Hay que vigilar su desarrollo para evitar que los puestos de trabajo que la ley genere no queden prisioneros de la precarización laboral. Es necesario, asimismo que a medio plazo la ley genere puestos de trabajo en la red pública de cobertura social.
3.7 La soberanía de las organizaciones confederadas
Ahora ha hecho 30 años de la legalización del Sindicato. Durante todo este tiempo, hemos ido construyendo el sindicato que hoy tenemos. La Confederación Sindical de Comisiones Obreras de Cataluña, se ha hecho grande y con ella todas sus organizaciones. En el último periodo hemos vivido momentos de tensión y de acuerdo en las relaciones de algunas organizaciones con la CONC y con las federaciones estatales. Creemos que ha llegado el momento de refundar la CONC, de adecuar la relación hacia la CONC vista la mayoría de edad de sus organizaciones y de la nueva realidad de los procesos productivos ya descritos. En este sentido proponemos para las organizaciones federativas (las únicas que tienen doble vinculación en la estructura organizativa):
3.7.1 La CONC es una realidad y una necesidad sindical para el proyecto de los trabajadores y trabajadoras de Catalunya, que tenemos que defender y desarrollar. Por eso y con independencia de otras propuestas que realizamos en este apartado se tiene que mantener lo que establecen los actuales estatutos en relación a la confederación de las federaciones de Catalunya que lo hacen mediante la Comisión Obrera Nacional de Cataluña.
3.7.2 Estatutos propios. En el debate sobre la consolidación contable a efectos fiscales (que hemos llamado a la Hoja de Ruta Confederal) se ha dado un cierto protagonismo en las Federaciones de Nacionalidad o Región a la hora de decidir con quien consolidan fiscalmente, si con los territorios (Confederaciones de Nacionalidad y Uniones Regionales) o con sus Federaciones estatales. Todas Las Federaciones de Catalunya, de forma acertada, lo hacen con la CONC, y creemos que tienen que continuar haciéndolo, para ser una verdadera Confederación, aunque se tiene que hacer de forma diferente. Proponemos que las Federaciones de Catalunya tengan estatutos propios y entidad jurídica propia, y que a efectos de consolidación contable tengan el tratamiento de grupo de empresas CONC.
3.7.3 Protocolo de gestión de instrumentos propios y compartidos en base a las nuevas necesidades federativas y del conjunto de la organización.
3.8 Reforzar el Sindicato en la Empresa y el Territorio
En el último periodo de desarrollo del sindicato ha habido una fuerte tendencia a la centralización federativa, y en algunos casos, se han dejado los ámbitos inferiores como meras delegaciones, sin dar importancia de tener ámbitos orgánicos a los diferentes niveles de la estructura del sindicato que facilitan la proximidad, la organización y la incorporación de cuadros sindicales a las tareas de fuera del marco de la empresa. Las fusiones federativas acordadas en este periodo y las que se puedan hacer en un futuro no resuelven el problema del necesario cambio de modelo organizativo y de maneras de hacer que necesitamos. El análisis que hacemos de la situación de la clase obrera y las nuevas realidades productivas requieren una organización interna más flexible y mes próxima a los problemas de los trabajadoras y trabajadoras. En este sentido proponemos:
3.8.1 El Sindicato en el Territorio
El sindicato comarcal, y a su caso el intercomarcal, tiene que ser el eje básico de la organización de las secciones sindicales y el nexo común entre el sindicato en la empresa y el sindicato a la sociedad. Todas las organizaciones federativas tendrán que constituir al sindicato en el territorio, excepto las organizaciones federativas que basan su modelo en los sectores. Éstas tendrán que ver de qué manera organizan su intervención sindical al territorio y su nexo con lo mismo.
3.8.2 Secciones Sindicales de grupos de empresa
Con independencia de la adscripción federativa de cada empresa, se hace imprescindible dotarnos de un instrumento organizativo para aplicar la negociación colectiva, organizar la acción sindical y la defensa de los derechos de los trabajadores en un mismo grupo de empresa.
3.8.2 Secciones Sindicales de empresas de un mismo centro de trabajo
Cada vez es mes frecuente la coincidencia en un mismo espacio físico de trabajo de diversas empresas, vista la generalización de la subcontratación, al sector industrial y también al de servicios. Las políticas empresariales son las mismas para todas las empresas subcontratadas en un mismo centro de trabajo, y nosotros tenemos que pasar de la autarquía en las diversas reivindicaciones a debatir, proponer y armonizar una misma estrategia reivindicativa. Se hace necesario dotarnos de un marco organizativo a la empresa que agrupe el conjunto de los trabajadores y trabajadoras del centro de trabajo. Con esta finalidad es necesario organizar coordinadoras de las secciones sindicales de CCOO en el centro de trabajo.
3.8.3 Los sectores organizados
Los sectores organizados de las diferentes federaciones se tendrán de dotar de sus órganos de dirección, para organizar su funcionamiento regular. Tendrán que realizar las conferencias y/o Congresos en el que se concretarán los mecanismos necesarios por su vinculación y aportación al sindicalismo en el territorio.
3.9. Reactivar el debate, impulsar la participación
Es imprescindible un impulso valiente a la participación en todas las instancias del sindicalismo y del sindicato. Sin participación no se recuperará la capacidad de movilización y por lo tanto la capacidad contractual para concertar políticas salariales fuertes, invertir políticas de concertación equivocadas, activar procesos solidarios frente a las deslocalizaciones especulativas y activar posiciones socio políticas activas. En este sentido proponemos:
Reactivar la información y la formación socio políticas en las empresas.
Impulsar la participación de los afiliados en las plataformas reivindicativas en la empresa y a nivel sectorial, organizando asambleas, encuestas, etc.
Intensificar la información y la acción sindical en los procesos de negociación.
Refrendar los posibles acuerdos consultando los trabajadores y trabajadoras en general, y como mínimo nuestros afiliados y afiliadas.
Escoger a los delegados de la LOLS en votación de los afiliados y afiliadas.
Priorizar la elección con votación de todos los afiliados para determinar a los candidatos a las elecciones.
Ante procesos de negociación generales, de diversa índole, se tienen que establecer procesos de información, consulta y decisión, sin descartar consultas más universales ante algunas reformas de calado. Activar las formas y los procesos de movilización ante estos tipos de acuerdos.
Planificar, coordinar y unificar los ritmos de la negociación de los convenios para evitar el aislamiento de los sectores más débiles.
3.10 Independencia y Pluralidad
La preponderancia del papel federativo dentro de nuestra organización en el último periodo, con la exclusividad en la práctica de la acción sindical sectorial y de empresa para las federaciones, conjuntamente con una pérdida de perfil de movilización de la Confederación y de la misma CONC, ha supuesto para ésta última un giro hacia la interiorización y un fuerte tendencia hacia la acción institucional.
Al mismo tiempo, desde de un sector de la Dirección de la CONC se ha acentuado el perfil autosuficiente y hegemonista, tanto hacia el interno como en las relaciones institucionales y con otras organizaciones sociales.
Con respecto al interno de la organización, estas actitudes, a veces prepotentes, comportan tendencias de concentración de poder en círculos cada vez más reducidos; el establecimiento de responsabilidades de gestión/dirección basadas en la "confianza" personal y política, con un desprecio a la riqueza que supone la pluralidad interna, y una apuesta por la tecnificación y despolitización del sindicato, que hace más fácil la concentración de la capacidad de decisión en un pequeño grupo dirigente.
La eficacia política de los equipos dirigentes sindicales se mide sobre todo por la capacidad de síntesis y de integración de todas las pluralidades de pensamiento y tradición y por lo tanto, es necesario la presencia en los órganos de dirección y de gestión (secretariados y permanentes que se puedan derivar de éstos) de todas las pluralidades que se hayan manifestado en los órganos de de elección respectivos (comisiones ejecutivas y consejos).
Desde la reafirmación de la apuesta por la independencia y la autonomía sindical que están en nuestros orígenes, la recuperación de la identidad del Sindicato de clase requiere también de procesos de re-politización, entendida ésta como la recuperación del carácter sociopolítico, de visión global de las reivindicaciones y de la actuación del sindicato, en la perspectiva de la transformación de la sociedad.
La actualización de los conceptos de autonomía e independencia, requieren al mismo tiempo la recuperación de la organización interna, la estructuración y desarrollo organizativo descentralizado, el equilibrio de poderes entre las diferentes estructuras, y procesos de toma de decisiones más amplios, más democráticos y participativos. Sin estos elementos la autonomía y la independencia del Sindicato se convierten en palabras vacías o en armas para atacar otras posiciones en el debate.
En definitiva el Sindicato tiene que tener perspectiva de transformación social, en la búsqueda de un mundo, el nuestro, más equilibrado y más justo.
"Ningún trabajador puede, moralmente, eludir la parte que le corresponde en la lucha de la clase obrera por su libertad y en la construcción de una nueva sociedad para todos"
Ante el futuro del sindicalismo. Declaración de CCOO, Madrid 31 de Marzo de 1966.
Barcelona, Enero de 2008
Subscriben este documento de propuesta para el debate sindical en el marco del IX Congrés de la C.O.N.C los abajo firmantes, miembros del Consell de La Comissió Obrera Nacional de Catalunya:
Ángel Crespo Sánchez, María Marín Franconeti, Miguel Peláez García, Rosa Bofill Benet, Miguel Ángel Domínguez Álvarez, Angels Tomas Gonzalo, Antonio Díaz Oliva, Pascual Sánchez García, Jordi Ribó Flos, Carlos Márquez Márquez, Joaquin Romeo Romeo, Ceferino Alonso Alonso, Damián Oliveres Torres, Mª Carmen Contreras Díaz, Olga Fernández Martín-Corral, José Luis Galindo Jiménez, Maria Gallardo Borrega, Antonio Muñoz Exposito, Eusebio García Arranz, Salvador Garrido Peinado, Genaro Jiménez Morales, Vicenc Tarrats Maso, Maria Teresa Vidal Creus, Gines Martínez Serrano, Ortega González Pedro, Juan Capilla Olmo, Neus Vilanova Vila, Laura Rafart Virgili, Juan Ramírez Reina, Albert Miralles Güell, Pastori Roldan Crespo, Encarnacio Tarrias García, Felipe Trigueros Gil, Nuria Lozano Montoya, Domingo Mena Fernández, Rafi Ortega Ruiz, Nuria Alcalá Bañeres, Juan Requena Gómez, Benjamín Monterde Monguillot, Antonio Castan Sanclemente, Josep Manel Hernández Alcaraz, Pedro Sánchez Valdervira, Dani Gutiérrez Salgado, José Antonio López González, Mari Carmen Mañozas Adsuar, Maria José Molina Gonzalez, Carme Figuerola Fossas, Antonio Ruiz Martinez, Maria Teresa Fortuny Sola, Mª Carmen Moya Hidalgo, Ismael Alfredo Cabeza Bertoa.
IX Congreso de la Comissiò Obrera Nacional de Catalunya CCOO (CONC). Tiempo de debate Tiempo de Sindicalismo de Clase. | 29-02-2008 - 08:18:47 GMT 1 #
El silencio de los sindicatos, por Fermín Bocos: Soplan malos vientos en la economía. La inflación -que roza el 5%- y el desempleo -que se acerca al 10%-, son los heraldos negros de una crisis que el Gobierno Zapatero ha decidido disimular echando mano del diccionario y coleccionando eufemismos. No está solo. Los sindicatos, antaño llamados de clase, le acompañan con su silencio.
Y es ese silencio el que se torna perplejidad si anotamos que en lo que llevamos de año: trescientos mil trabajadores han perdido el empleo; el sector de la construcción está parado: seiscientas mil casas tienen colgadas las llaves en la puerta y nadie pregunta por ellas; los bancos no dan créditos; los pescadores están en pie de guerra porque no pueden soportar la subida brutal del precio del gasóleo -más de un 40 % en un año-; otro tanto pasa con los camioneros y los taxistas, y, hablando de incremento de precios: las amas de casa se han convertido en expertas en el "sudoku" de los productos-oferta, el último invento de las grandes superficies para animar un poco las ventas.
Cuando está pasando todo eso y más: ¿qué decir del subidón -casi un 10%- de las tarifas eléctricas por parte de unas compañías que hace solo dos meses confesaban beneficios "históricos"...cuando, como digo, todo eso está pasando y el principal partido de la oposición (el PP del señor Rajoy) sigue ausente, lamiéndose las heridas de la "dulce derrota" del 9 M, la gente con la que hablo por la calle, la que llama a las emisoras, entre otras, se hace esta pregunta: ¿dónde están los sindicatos? ¿cómo hay que interpretar su clamoroso silencio? Los ciudadanos Mendez y Fidalgo, ¿no tienen nada que decir sobre la crisis que afecta y angustia a millones de trabajadores?
El silencio de los sindicatos | 12-06-2008 - 07:02:01 GMT 1 #
Sindicalismo sociopolítico, por Joseba Pérez :
I.- Crisis acelerada
Si algo caracteriza el desarrollo de la actual crisis capitalista es la provisionalidad y lo efímero con la que hay que marcar los diferentes acercamientos a la misma. Sin modificar sustancialmente la naturaleza de su desarrollo, el precipitado de acontecimientos convierte necesariamente en obsoletos cualquier punto de inflexión. En un corto espacio de tiempo las sacudidas del mercado financiero y las intervenciones de los estados capitalistas, hacen irreconocible el escenario anterior y marcan nuevos puntos de partida en medio de una debacle sin perspectivas de anclaje sólido y estable.
La constatación de una clara y larga recesión, en sus fases iniciales, de la economía real de los principales países capitalistas interactúa negativamente y reduce, al menos provisionalmente, el margen de maniobra del capital financiero-especulativo para buscar refugio en valores reemplazables como las materias primas o la energía, a la espera de atisbar un momento que marque claramente el inicio de una fase de despegue económico. La desvalorización del capital entra así en su momento más acentuado. El "capitalismo de casino" se aplica a la especialidad del póker inter-bancario: recelos en los préstamos de dinero, pujas por ver las "cartas"/valores de los activos contrarios, observación de los movimientos y…dinero en mesa para el que posee los valores más altos y las posiciones más solidas. El desenlace: un acelerado proceso de concentración de capital financiero, respaldado por los estados, cuyas consecuencias, a la luz de la experiencia actual, no aventuran nada bueno para las clases populares en cuanto a la monopolización de los servicios, intereses de los prestamos, etc.…
Las inyecciones de liquidez en los mercados, las intervenciones y pseudo nacionalizaciones de entidades financieras sin contrapartidas, a uno y otro lado del Atlántico, no han incidido en la mejora de las expectativas de los mercados de valores que han continuado acumulando números rojos en lo que parece configurarse como una estampida en toda regla. Conforme se acercan los plazos para la actualización de activos a valor de mercado (requisito que los Bancos Centrales acaban de eximir a la banca a la hora de presentar sus balances periódicos), la sangría de quiebras y dificultades de entidades crece y los "inversores" parecen estar dotados de fuentes de información más fiables que los gestores políticos del capital, a la hora de evaluar el alcance real de ese pozo sin fondo que está constituido por los valores "tóxicos" en posesión de entidades con dificultades y otras "aparentemente" sólidas. Hace meses que las autoridades monetarias, con las primeras turbulencias de calado, solicitaron a los bancos que "levantara la mano"quien estuviera en posesión de títulos "contaminados". Todos silbaban. Las frecuentes jornadas "negras" en bolsa parecen más bien enviar el mensaje revelador de la sed insaciable de liquidez del mercado financiero-especulativo.
El que era buque insignia de salvamento del principal mercado de valores de la globalización capitalista, el llamado Plan Paulson, es particularmente aleccionador de la naturaleza estafadora y tahúr de las intervenciones de los estados capitalistas en la crisis financiera. En clave de "tratamiento de shock" (Naomi Klein), se impone su aprobación precedido de un lunes bursátil históricamente negro, al que le sigue como si nada otra jornada igualmente histórica en pérdidas cual si entonaran al unísono la melodía de "todos queremos más…y más". 700.000 millones de dólares de generosa aportación al fin de fiesta que se añaden (y se añadirán) a otras partidas astronómicas que a buen seguro seguirán celebrándose por todo lo alto en hoteles y fiestas ejecutivas (AIG). La circunstancia de un virtual triunfo en la pugna electoral USA del candidato del "cambio" (Obama), impelido a estampar su firma en apoyo al rescate en un gesto de "emergencia patriótica", se producirá accediendo a una administración lastrada (y nunca mejor dicho que…"hipotecada") por un espectacular déficit público que convierte en música celestial sus promesas de desarrollo de programas relativos a mejoras de la enseñanza, salud, infraestructuras, etc. que marcan su perfil de "izquierda" que demandan unas partidas de gasto público social inabordables. Salvo que enfile sus baterías de imposición fiscal hacia el reducido universo de los intocables financieros y grandes fortunas USA, a cuyas cuentas contribuirá el Plan Paulson a dejar debidamente saneadas, después de pasar a cargo del erario público títulos y valores dudosos.
II.- Crisis financiera globalizada
La secuencia de acontecimientos que han desembocado en la puesta en marcha de un plan de auxilio al capital financiero por los gobiernos de la UE por un montante (2 billones y medio de euros) que triplica al Plan Paulson de USA, son reveladores de la fase avanzada en que se encuentra la crisis capitalista: tras los meses de verano, los indicadores de las principales economías de la UE señalan la entrada en un ciclo de estancamiento, las bolsas inician un ritmo sostenido de pérdidas y las intervenciones de los gobiernos sobre las entidades bancarias se multiplican sin logran frenar la caída de los valores bursátiles. Ni siquiera una bajada relativa de los tipos de interés del BCE animó a los "inversores". La jornada de pánico bursátil del 2-O propició el escenario de impacto que hizo del acuerdo de "salvación" una medida "necesaria". Nuevamente, al igual que en USA, las bolsas "marcan el camino a seguir". La reacción alcista del lunes siguiente al acuerdo lo certificó: los "inversores" parecen haber descubierto un filón en las "jornadas negras" para precipitar medidas de los gobiernos capitalistas en la correcta dirección favorable al capital financiero.
Los neoliberales gobiernos (y oposiciones varias) de la UE hacen lo que se dice de "tripas corazón" y orquestan la mayor operación de salvamento de la economía capitalista. Traducible a unos términos más en consonancia con las consecuencias finales reales, el mayor atraco de "guante blanco" de la historia, solo comparable a las colonizaciones de siglos pasados. Con luz y taquígrafos. Las diferencias en cuanto a los montantes y las modalidades de aplicación en cada Estado son tan solo cuestiones de matiz: la línea general que impulsan excluye condicionar la toma de decisiones sobre los criterios de gestión y la finalidad última de las políticas de financiación, donde seguirá imperando la lógica capitalista. Incluso en los casos donde se contempla la nacionalización "parcial" y la toma de acciones en las entidades necesitadas. Se limitan a unos objetivos de saneamiento e inyección de liquidez en el mercado financiero, haciendo tabla rasa de las operaciones especulativas y los responsables que han conducido al colapso. De los beneficios de épocas recientes, ni se habla. No es de extrañar que lo celebren.
Bancos y entidades supuestamente intervenidos no va a ser sinónimo de un mayor control público sobre la gestión que altere la línea de actuación con la que han venido funcionando. Los equipos de economistas, asesores, financieros, etc. designados por los gobiernos comparten la misma perspectiva que quienes han estado al mando de esas entidades. Puede que hasta hayan estado en algún tiempo en su nómina (caso de Paulson y Goldman Sachs). Estas consideraciones sirven para cierto tipo de "intervenciones", en otras modalidades la fórmula es más simple: "toma el dinero y corre".
Al mismo tiempo, la crisis financiera traspasa las fronteras hacia los países emergentes y traza un mapa significativo del nivel de inserción de fracciones del capital de estos países en la globalización financiero-especulativa: Argentina, Brasil, Rusia e incluso China se ven seriamente salpicados por la caída generalizada de valores y sus monedas de referencia inician un proceso de fluctuación que incide negativamente en la estabilidad de su proceso productivo: parte de los componentes necesarios para la fabricación de sus productos de exportación se encarecen por el alza de los costes en relación al dólar.
III.- Consecuencias y perspectivas
1.- La crisis financiera domina el escenario económico de los últimos meses pero no hay que olvidar que se asienta en (y es consecuencia de) una crisis general del modo de producción capitalista: las "salidas en falso" desde la perspectiva del capital que han intentado contrarrestar la tendencia al descenso de la tasa de ganancia mediante lo que se conoce como financierización de la economía han quedado en evidencia hasta límites extremos. Las vertientes más especulativas que han tensado la cuerda de las "burbujas financieras" han arrastrado al conjunto del sistema diseñado, tolerado y alimentado en las últimas décadas, a la debacle.
2.- La recesión económica mundial es una realidad incuestionable para las instituciones económicas y de poder capitalistas. La entrada en una fase más acentuada de esta recesión en los próximos meses se ha convertido en un denominador común a todos los análisis en circulación. Por las características estructurales la recesión tenderá a desplegarse en un ciclo más bien largo con muy pocas expectativas de revertirse en el corto plazo. Las economías de los principales países capitalistas (G7) están seriamente tocadas: descenso espectacular de los niveles de consumo, aumento del paro, inflación sostenida, falta de liquidez, etc.
3.- La capacidad de los países llamados emergentes (China, Rusia, India, Brasil) de ejercer como motores o dinamizadores de la economía mundial se va desvaneciendo. El impacto de la crisis en sus economías se da ya por descontado y su potencial dinamizador para el conjunto se relativiza. En los próximos meses la intensidad del impacto será mayor: descenso de las exportaciones, dificultades en el acceso a una financiación en condiciones rentables que soporte el desarrollo de los planes de expansión e infraestructuras previstas. La desigual vitalidad de su mercado interior contrarrestará en parte las tendencias recesivas e inclusive este factor les coloca (especialmente en el caso de China) en una posición de partida privilegiada a la hora de consolidar sus posiciones en el mercado global, bajo el prisma de una ulterior reactivación económica.
4.-El conjunto de países que habían experimentado un crecimiento sostenido en los últimos años, en virtud de la demanda y revalorización de las materias primas, tenderá también de forma desigual a experimentar síntomas de desaceleración y en algunos casos, en función de su dependencia de los mercados USA-UE (exportaciones, ingresos por remesas de emigrantes), una profunda crisis. El impacto social será mayor en aquellos países que no desarrollen políticas sociales y de distribución de la renta: paralización del crecimiento de las "nuevas clases medias" y retorno a niveles significativos de aumento en las desigualdades sociales: México, Colombia, Chile, Perú, Este de Europa, entre otros. Finalmente en las zonas y países dependientes directamente de ayudas internacionales al desarrollo, de las divisas procedentes de la emigración y el turismo, el panorama es francamente sombrío.
5.- Las medidas adoptadas por los gobiernos capitalistas USA-UE para hacer frente a la crisis financiera tendrán un impacto justamente contrario a las pretensiones de reactivar la economía real y el proceso productivo. Al taponar con dinero público los inmensos excesos del capital financiero-especulativo para sanear los balances de las entidades financieras, cargan sobre el conjunto de contribuyentes (es decir, las clases populares) un pasivo que, de una u otra forma, limitan su capacidad de consumo (de satisfacer sus necesidades elementales) y por tanto, de activar nuevamente el mercado. El aumento del paro hace el resto. No se trata en este caso de billones keynesianamente invertidos en promover planes de infraestructuras, ayudas a la inversión productiva, mejoras de servicios públicos, etc. Por el contrario, sacar del atolladero al capital financiero-especulativo global en los términos actuales implica poner un broche de oro a un historial de inversiones especulativas que derivó por sí mismo en insostenible.
6.- Los recursos públicos derivados en esa dirección se sustraen a la posibilidad y la necesidad de orientarlos hacia la reactivación económica productiva real, en la búsqueda de nuevos modelos de desarrollo. Y lo que es peor: con todo es más que probable en ese opaco mundo de las finanzas que logre contener la sucesión de quiebras y caídas en libre de entidades, a la espera de nuevos rescates. Las promesas de futuros acuerdos reguladores del mercado financiero mundial por parte de los países del G7 (y ahora G20) no son más que proclamas vacías para contener la indignación de la opinión pública. Las intervenciones, inyecciones de liquidez, garantías de depósitos, compra de valores "tóxicos" y activos financieros en sus diferentes variantes Paulson (USA), G. Brown (R.Unido) y UE tienen en común que preservan los criterios y el carácter privado y capitalista de las entidades intervenidas. Ambas formas ponen el énfasis en subrayar el carácter limitado y transitorio de las "nacionalizaciones". Ni depurarán responsabilidades, ni los ejecutivos de las entidades dejarán de percibir (de una u otra forma) sus blindados emolumentos, ni los "valores tóxicos" pasarán en un futuro a poseer un valor de mercado que justifique, sin pérdidas significativas, semejante inversión pública.
7.- Lo que sí que parece obvio como consecuencia de este proceso iniciado es que los principales gobiernos capitalistas se apoyarán en la consecuente "falta de liquidez" presupuestaria para eludir sus compromisos relativos a la lucha contra el cambio climático, a la ayuda hacia los países que soportan los mayores índices de pobreza y desnutrición, a los programas de lucha contra el SIDA y en términos generales las situaciones de emergencia sanitaria y causada por desastres digamos que "naturales". Por el contrario contribuirá a acelerar los procesos de concentración del capital financiero y el darwinismo empresarial (quiebras y absorciones) hacia una economía global mas monopolizada por un segmento capitalista más reducido.
IV.- Fin del sueño
Pocas veces en la historia del capitalismo post-industrial los ingredientes económicos, sociales y políticos que componen la actual coyuntura han ofrecido de una manera tan elocuente los ejemplos vivos, presentes a diario, para cuestionar un modelo de sociedad cimentado durante décadas en el llamado "pensamiento único", las formas consumistas y la natural aceptación de lo existente como el mejor camino hacia la felicidad duradera. La crisis del capital virtual ha puesto en trance la realidad virtual producida por la globalización capitalista y el "hombre unidimensional" (Herbert Marcuse) se despierta de un sueño: Bienvenidos al "desierto de lo real" proclama el filósofo Slavoj Zizek atendiendo a su metáfora de la trilogía cinematográfica "MATRIX" que recrea un mundo de seres humanos programados y al servicio (mediante la absorción de su sangre) de la supervivencia de las máquinas. Una "falla" en el interior del sistema de programación les ha devuelto a la realidad de un mundo que no sospechaban. Sin embargo, ¿de qué "realidad" hablamos? ¿Quién suministra las "claves" de su comprensión?
Puesto que de sueños se trata, el "fenómeno Obama" y el "sueño americano" ofrecen numerosas pistas. En el contexto de la lucha por la presidencia USA asistimos a un proceso inusual por esas latitudes de politización del conjunto de la población nucleado en torno a la economía como cuestión dominante. Otros temas de interés (la guerra de Irak) lo son fundamentalmente en virtud de su relación con los costes económicos. La economía se politiza y la política está dominada por las cuestiones económicas. La contraposición de las propuestas McCain-Palin encarnando la continuidad de las esencias belicistas y ultraconservadoras en lo social frente a la imagen afroamericana de ruptura y "cambio" de Obama, simplifican electoralmente los términos del dilema. La trayectoria de la campaña Obama desde un inicio con las señas de identidad del cambio más pronunciadas, hasta un final con el mensaje más modulado, las aristas mas limadas, y, en suma, más cerca de los límites asumibles por el sistema USA, lo dicen todo. Sin embargo, la movilización en torno a su figura como última esperanza de un amplio sector de las clases populares no ha cesado. Posiblemente la elevada participación electoral lo refleje. Su deliberada ambigüedad en cuestiones básicas y el vacío de concreción en líneas de actuación política y económica para ejercer su mandato (si previsiblemente se cumplen las expectativas de triunfo) deja en el aire la dirección que efectivamente tomará.
Es lo propio de un fenómeno típicamente populista (Ernesto Laclau) donde en un escenario de crisis social, política e ideológica un discurso exento de concreción y una figura carismática ocupa un lugar "vacio de hegemonía" procediendo a una resignificación de formulaciones "universales" que tomará contenidos variables atendiendo a la correlación de fuerzas resultante del juego de poderes. Siempre y cuando, su triunfo se traduzca en un acicate para la movilización y la presión popular ante un panorama cantado de deterioro económico y social y no en un factor paralizante. El Plan Paulson y sus promesas electorales son, de entrada, francamente antagónicos. En cualquier caso, si gana, el mundo será una fiesta. Eso sí, efímera.
Junto a un sueño que deriva en pesadilla, la crisis ha hecho enmudecer a los paladines del discurso neoliberal o ha producido una milagrosa "metamorfosis" convertidos ahora en defensores de la intervención pública rescatadora y adalides (Sarkozy, Berlusconi) de la "regulación de los mercados financieros", hasta ahora intocables. La pérdida de consistencia del referente neoliberal y su paso a una posición defensiva o en desbandada, tiene su correlato en el fracaso de las corrientes socialdemócratas (social-liberales) como co-gestores del capital desde el poder (T. Blair, G. Brown, Schroeder, F. González, Zapatero) y a la vez desacreditados como referencia potencial emergente en la búsqueda de alternativas. El experimento de las "terceras vías" de centro-izquierda en la gestión económica y social en sus respectivos países les sitúa, en el campo de las responsabilidades políticas, del lado de quienes han tolerado y hasta estimulado una economía de burbujas, precarización, consumo basado en el endeudamiento privado y financieramente depredadora. En las últimas décadas de impulso del modelo económico y social que ahora hace aguas, su tránsito por el poder en alternancia con las formaciones conservadoras neoliberales, ha funcionado a modo de apuntalamiento del sistema, sin aspirar siquiera a introducir elementos correctores: las grandes líneas del planteamiento neoliberal fueron asumidas como propias y el espacio de intervenciones de los poderes públicos en una economía financiera y de libre mercado, reducido a la mínima expresión, salvo para incidir en la dirección contraria: privatizaciones, reducción de gastos sociales, cobertura legal a las flexibilizaciones laborales, etc.
El proceso de construcción de la UE hegemonizado por las posiciones neoliberales, nos presenta ahora en su fase avanzada un escenario con sus pretendidamente sólidos pilares económicos y financieros tambaleándose y en una perspectiva que ante todo apunta al desconcierto. Los consensos básicos se establecen alrededor del rescate o "refundación" del modelo capitalista aunque ello comporte un elevado coste social y económico para las clases populares. La ausencia en el conjunto de la UE de alternativas de izquierda creíbles con un peso político y/o movilizador significativo, "explica" en cierto modo la aparente calma con que se ha gestado y consumado el histórico saqueo de los bolsillos de l@s contribuyentes en el rescate del capital financiero. Con unas consecuencias que el desarrollo y la profundidad de la crisis pondrán en su lugar. La evidente general desaprobación popular de las medidas adoptadas no ha tenido una plasmación en forma de movilizaciones contra el saqueo perpetrado.
Los reducidos espacios políticos de la izquierda "alternativa" europea se han ido devaluando en la misma proporción en que su práctica se ha orientado a modo de conciencia "critica" del centro-izquierda, incluso compartiendo parcelas de poder en la gestión pública de una manera intrascendente, con un elevado desgaste político y de credibilidad. La colaboración y asimilación a la socialdemocracia ha tenido un efecto letal para esas formaciones (IU, Rifundazione, PCF) y sin duda los actuales acontecimientos les llegan "con el pié cambiado", tratando de recomponer sus pedazos y sus señas de identidad.
Entre tanto, las organizaciones sindicales fuertemente institucionalizadas (burocratizadas), asisten entre incrédulas e impotentes al despliegue de las medidas salvadoras del capital, en el preludio de lo que será en una segunda fase un ataque en toda regla a las ya de por sí debilitadas conquistas del movimiento obrero en el pasado siglo. El testimonial planteamiento de movilización contra la directiva de las 65 horas, con escasa difusión y seguimiento, habla más de su disposición a capear el temporal mediante acuerdos pactistas que a seguir una necesaria línea de confrontación y defensa de los trabajadores. Hasta el presente las escasas muestras de movilización en la UE (Portugal, Bélgica, Catalunya) en el marco de la crisis muestran indicios de un proceso difuso de reactivación de las luchas. Lejos aún de las exigencias que plantea un panorama que nos devuelve del sueño neoliberal de "riqueza para todos" a una realidad para-feudal que combinará: aumento de impuestos para los nuevos "siervos de la gleba", jornadas laborales interminables, paro, privatización de servicios, deterioro ambiental, xenofobias varias, crispación social…Lo que se dice un "mal despertar".
Tal y como revela la historia del pasado Siglo XX, la crisis sistémica-estructural del capitalismo puede resolverse prolongando su agonía mediante el impulso de políticas "refundadoras" que dejan los fundamentos de la economía capitalista intactos, a riesgo de alumbrar monstruosidades políticas y sociales de nuevo cuño. O es la ocasión para el avance de alternativas socialistas que sitúen la globalización económica sobre nuevas bases. La crisis en sí es un poderoso incentivo para desembarazarse del "complejo de culpa" (inducido interesadamente por los ideólogos del capital) que sistemáticamente ha llevado a equiparar la defensa del Socialismo con el modelo socio-económico de la nada estimulante experiencia de Europa del Este. Abogar por un tránsito hacia el socialismo del Siglo XXI no es tampoco una vaga referencia: con todas sus contradicciones, varios países de Latinoamérica se han inclinado en esa dirección, lo cual supone contar con una experiencia en marcha viva y actual de la que extraer enseñanzas. La lucha de clases (que aún existe) adquiere su máxima expresión en el continente americano, en tanto que la vieja Europa precursora de la lucha por el socialismo (y cuna del hoy rabiosamente actual Karl Marx), se tienta la ropa hasta ver en qué queda todo esto.
V.- Sentar las bases
1.- En términos generales la lucha por el Socialismo deja de ser un mero horizonte estratégico y pasa a ocupar un lugar de plena actualidad, en tanto que alternativa y propuesta de salida a la crisis capitalista. Estrategia y táctica se funden en una unidad indisociable y determinan/condicionan el conjunto de la lucha política. La eficacia de las actuaciones y objetivos se miden en cuanto a su disposición para acercarnos (acumulación de fuerzas) a las condiciones políticas que hagan posible una transición socialista. La necesaria articulación de una fuerza política que actúe como referente e instrumento de intervención de las luchas obreras y populares, tiene que configurarse tomando como base o punto de partida fundamental su carácter anticapitalista. Alrededor de este núcleo articulado políticamente pueden establecerse marcos de confluencia con otros agentes políticos, siempre que su dinámica unitaria no empañe ni desdibuje el perfil de la lucha anticapitalista.
2.- Tomando en consideración la crisis económica y financiera capitalista, una salida que contemple la plena nacionalización de la banca y las finanzas, así como fórmulas de intervención de los estados de corte neo-keynesiano (obras públicas, infraestructuras) adquirirán su plena eficacia en el marco de un desarrollo socialista: esto es, instaurando un sector público financiero, de servicios y económico en las áreas fundamentales, bajo control democrático. Desde unas formas de poder político democrático y participativo que aborde los principales problemas de nuestro siglo, heredados de un modelo capitalista neoliberal, desde una perspectiva de avance socialista.
3.- La actuación de los fontaneros del capital, tratando de salvar los muebles de un modo de producción económico y financiero abocado a la parálisis, se encamina a presentar la situación como el resultado de una "desviación" promovida por un núcleo de "ejecutivos financieros temerarios" que han hundido el barco dominados por la "codicia". Las categorías ético-moralistas soslayan las responsabilidades de los numerosos agentes políticos, económicos y financieros. La tendencia dominante en las últimas décadas del desarrollo capitalista globalizador (ideológicamente "neocons" y económicamente neoliberales) ha desarrollado hasta las últimas consecuencias los fundamentos que rigen la economía capitalista, alrededor de la cual han edificado toda una arquitectura institucional internacional (FMI, BM, OMC, etc.) hoy inoperante para afrontar la crisis. Ahora la oferta es un capitalismo sin neoliberales o un neoliberalismo light. Más "regulación" de los mercados financieros. Así se reinventa el capitalismo. Rescatemos a Keynes es la consigna. ¿Y qué se hace con la con la caída de la tasa de ganancia y la sobreproducción?
4.- La crisis no ha llegado solamente a cuestionar el "paradigma neoliberal" que ha desregulado el funcionamiento de la economía global. Subyace una crisis sobre el "paradigma del consumo", sus formas, sus manifestaciones más ostentosas, los criterios y prioridades de mercado que han condicionado unas formas capitalistas de crecimiento "sube PIB" con un alto precio de destrucción natural, hegemonías militaristas, desigualdades y catástrofes humanitarias. El dinero fácil que ha cimentado un prototipo de individuo occidental sustentador de elevados niveles de consumo y circulación de mercancías, ha dejado de fluir. Se abre así una crisis de otro paradigma nucleador del individuo de gran calado. Un retorno a los niveles anteriores no parece factible en un corto plazo. Ni deseable. Un modo de vida "seguro" generalizado se llena de incertidumbres y los soportes económicos que lo alimentaban deben replantearse los nuevos equilibrios de mercado que resultarán. Sus previsiones actuales de producción y consumo han quedado descolocadas.
5.- La articulación política e ideológica de la lucha anticapitalista se convierte en una necesidad de primer orden. Al desgaste y la crisis de credibilidad que cabe esperar de las formaciones políticas que han sustentado el modelo actual, los mismos que intentaran abordar soluciones de recambio y parcheo (las derechas políticas y centroizquierdas), debe contraponerse una alternativa de poder que concite la confianza y la ilusión en abordar una transformación económico-social profunda. Si no se avanza en este proceso, en el contexto de una crisis de hegemonía y deterioro social, se abre un espacio para el desarrollo de tendencias belicistas y de darwinismo social. Semejante reflexión pecaría de apocalíptica si no fuera porque la historia no parece haber cerrado del todo su fermento y las secuelas de una ideología competitivo-individualista dominante permanecen vivas. El conjunto de saberes, disciplinas académicas y científicas que impera se han desarrollado y sustentado en el modelo social vigente y son sin duda parte importante de su sostén. Las corrientes "críticas" y cuestionadoras del "conocimiento" que hace triunfar, del saber acerca de lo "evidente", han sido relegadas a reductos minoritarios. Generaciones enteras han transitado por unas formas de conocimiento que validan lo obvio: producción y reproducción de la ideología dominante. Economía, historia, psicología, derecho, arquitectura, urbanismo, trabajo social, etc. nucleados por el "pensamiento único" que certifica el acceso al éxito social.
6.- El proceso de articulación de un referente político pasa inicialmente por una reactivación de los movimientos sindicales y sociales existentes. Toma la forma de un "empezar de cero". Evidentemente hay agentes políticos como tales o sus componentes tomados individualmente que pueden participar de este proceso. Pero el resultado final debe trascender las siglas o nomenclaturas de "izquierda" hoy presentes. El marco de confluencia, encuentro y debate se constituye a partir de las experiencias de lucha en los diferentes campos y la referencia es precisamente la lucha por la transformación social y la perspectiva de la necesidad de articulación política, cuyo resultado final no desemboca necesariamente en una forma-partido. Puede llegar a constituirse alrededor de la conjunción de diferentes agentes políticos, sindicales y movimientos sociales que se definen por una voluntad y una capacidad organizativa de presentar batalla política en todas las contiendas que sea necesario. Las líneas programáticas, organizativas, ideológicas y de intervención son el resultado de todo el proceso de confluencia y debates en la lucha diaria. Sobre unas bases, ampliamente trazadas, con un contenido de lucha por el socialismo y un método de elaboración democrático. Metodológicamente supone abordar el proceso final en y desde las diferentes intervenciones en campos específicos, donde se elaboran objetivos y planteamientos de movilización en un marco de confluencia. Se trata de acceder a la fase de articulación política desde la lucha diaria: lo cual no deja de ser un cierto antídoto contra los debates "teoricistas" y las formas funcionariales de encuadramiento político.
7.- La lucha sindical de los trabajadores entendida desde un enfoque socio-político ocupa un lugar central en todo este escenario. La larga recesión/depresión económica abierta supone adentrarnos en un periodo de ataques continuados que previsiblemente incrementarán la ya menguada capacidad adquisitiva, más precarización del empleo, menor gasto social…También para los trabajadores reza el dicho "¡Es la economía, estúpido"! Cuando el deterioro de la economía se profundice en un clima social de abatimiento, "caerán por su peso" medidas y formulaciones "nuevas" de pactos sociales que al día de hoy los gestores políticos del capital no consideran oportuno anticipar. Paso a paso, en la medida en que se ponga a prueba la capacidad de resistencia y movilización de las clases populares, pasaríamos de la ya consumada salvación de las "pérdidas" del capital financiero, a cargar con los costes de la reconversión de la economía real adaptándose a un nuevo ciclo de acumulación. Abordar la lucha sindical desde una perspectiva socio-política supone poner de manifiesto las implicaciones políticas de la lucha económica, no encerrarse en el universo de la negociación colectiva y las regulaciones de empleo, ampliando los contenidos "sindicales" a problemas tales como el acceso a la vivienda, el freno al desarrollo de los equipamientos colectivos vía reducción de los presupuestos municipales, al deterioro de los servicios públicos de sanidad, enseñanza…Considerar a su vez que los barrios y pueblos son hoy por hoy (dada la amplitud de la precariedad laboral) campos de actividad sindical y en defensa de los trabajadores tanto o más nucleadores que los centros de trabajo-fábricas tradicionales. Contribuir, en fin, a la gestación de un contrapoder político que marque una referencia aglutinante de las luchas obreras y populares.
8.- Esta dinámica trasciende los aparatos sindicales mayoritarios como tales, dada su probada eficacia en el último periodo a ejercer como complemento pasivo de las políticas neoliberales. La llamada izquierda sindical y ciertos colectivos sindicales están comprometidos a tomar la iniciativa y a desplegar una acción coordinada que siente las bases de una movilización general contra una serie de ataques en cadena contra la clase trabajadora. Quizás el precedente histórico más aproximado a este diseño sea la gestación en su día de las Comisiones Obreras unitarias en la lucha antifranquista: una auténtica relación de "transversalidad" obrera contra el poder político dictatorial. En el presente los contenidos generales que podrían acompañar un proceso de estas características se nutrirían de: Comenzar por la realización de una poderosa campaña que explique en los centros de trabajo y que llegue hasta los hogares la naturaleza de la crisis capitalista y las consecuencias de las medidas de rescate financiero (charlas, debates, folletos). Sin duda la demanda de conocimiento acerca de la "crisis" y sus implicaciones está hoy más extendida que nunca. Y en el horizonte, la convocatoria de una huelga general que englobe el rechazo de la Directiva de las 65 horas, las medidas de apoyo a la banca,etc.
9.- En Euskal Herria, desde donde se escriben estas líneas, los sindicatos LAB, ELA y la izquierda sindical deben asumir la responsabilidad de abrir un proceso de estas características y nuclear la izquierda social de Euskal Herría, tendencia con un contrastado peso social y político, alrededor de un proyecto que unifique la lucha por una salida democrática al conflicto, con un planteamiento económico-social frente a la crisis capitalista que ejerza de contrapeso y confrontación con las fórmulas neoliberales (aunque ahora se declaren "tránsfugas") PNV-PSOE-PP, en la perspectiva de la cercana batalla electoral autonómica.
10.-"Pensar globalmente y actuar localmente". Sin duda, pero además, en el contexto actual, a este acertado consejo se añade la necesidad de coordinar esfuerzos trascendiendo territorios. En el marco de la UE todas las iniciativas que apunten en la dirección de unificar esfuerzos contra los planes "refundadores" del capital deben ser tomadas en consideración. En este sentido, una posibilidad a tener en cuenta sería plantear una posición de Abstención activa en las próximas elecciones al Parlamento Europeo: por ningunear la opinión de rechazo expresada en referéndums (recientemente en Irlanda), al tratado de Maastricht (reemplazado por el de Lisboa), por ser el artífice de Directivas vergonzantes como la de las 65 horas, inmigración etc.
( Afiliado del Sindicato LAB y miembro del colectivo kepasakonlakasa)
Sindicalismo sociopolítico | 01-11-2008 - 07:03:09 GMT 1 #