Manifestación por la III República - 6 de Diciembre 2007 12:00 horas,Madrid Cibeles-Sol. Manifiesto unitario. “Por la III República”
Manifestación por la III República -6 DE DICIEMBRE 2007 La brecha entre las dos Españas de la que hablara Machado, es hoy más real que nunca: mientras un puñado de oligarcas se hacen de oro, especulando con las necesidades sociales de la mayoría, millones de ciudadanos ven amenazado su futuro por un régimen para el que no existe mas realidad económica que la que marca las bolsas de valores y el bolsillo de capitalistas y empresarios vividores. Los datos hablan por si solos: Según el informe del 2005 de la Agencia Tributaria española, aquel año los empresarios y profesionales liberales declararon como media una renta que era la mitad de la renta media declarada por los trabajadores asalariados, calculándose que el fraude fiscal (incluyendo los paraísos fiscales de la banca) alcanza más del 10% del PIB. Ese mismo año, el beneficio neto de las grandes empresas que cotizan en bolsa y que se incluyen en el IBEX-35 fue de un 44%. Los grupos que consiguieron mayor crecimiento de sus beneficios fueron las empresas energéticas, la banca y las empresas del sector de la construcción. Los salarios promedio , en contraste, han crecido únicamente un 0,4% entre 1997 y 2005. Junto a estos, otros datos demoledores demuestran hasta que punto el crecimiento económico no ha hecho sino aumentar la polarización social: aumenta el paro y se mantiene la precariedad laboral en un 31% de los contratos; la media de duración de un contrato laboral es inferior a 60 días; cada día mueren tres trabajadores en accidentes, ante la impunidad empresarial y la pasividad de los juzgados, que se han cebado sin embargo en decenas de sindicalistas a los que se ha abierto procesos penales por participar en piquetes informativos, con solicitudes de más de tres años de prisión. Uno a uno, los derechos cuyo reconocimiento fue la excusa para hacer aceptable la transición, han sido quemados en el altar de los beneficios empresariales de una oligarquía insaciable. El precio de la vivienda ha alcanzado techo creando un inmenso problema social agravado por el aumento de tipos de interés, lo que impide ya a miles de personas, jóvenes en su mayoría, hacer frente a las hipotecas; todo ello mientras los grandes grupos especulativos de la construcción han puesto el dinero robado a espuertas a los ciudadanos a buen recaudo, invirtiendo en negocios como la energía o los servicios públicos, etc, etc. De modo que, en tiempos de crisis ya sabemos quien va a cargar con sus consecuencias: los de siempre, la mayoría trabajadora; sin olvidar a los cientos de miles de inmigrantes explotados en muchos casos como esclavos, a los que la derecha de siempre, quiere convertir en chivos expiatorios. En política internacional, las esperanzas suscitadas en su día por la retirada de tropas de Irak, se van frustrando: lejos de acabar con la implicación de nuestro país en las aventuras militares de las potencias imperialistas, se mantiene un importante contingente militar en Afganistán y sigue en pie la participación en una OTAN cada día más agresiva; las bases extranjeras en nuestro suelo, han sido utilizadas reiteradamente para agredir a otros pueblos, etc. Por otra parte, el Gobierno sigue sin cumplir sus compromisos con el pueblo saharaui al que se ha abandonado en su esfuerzo por lograr el derecho de autodeterminación. En el orden interno, nada queda de la esperanza de alcanzar una solución política negociada al contencioso nacional en el País Vasco. La ruptura de la tregua, ha dado un pretexto a los representantes del nacionalismo español, para regresar a su lenguaje de guerra y a las tesis reaccionarias del PP, pero hoy resulta evidente para cualquiera que quiera ver, que el Gobierno nunca tuvo intención de lograr una salida negociada y que únicamente en un marco republicano y popular puede plantearse la solución democrática al contencioso nacional. La derecha, con el apoyo de la jerarquía católica (subvencionada anualmente con mas de 5000 millones de euros de las arcas públicas) y de los sectores más reaccionarios de la judicatura, y de las instituciones del régimen, mantiene una insoportable presión política que amenaza con provocar un retroceso importante en los ya limitados derechos democráticos: en las últimas elecciones se cercenó el derecho de voto a decenas de miles de ciudadanos vascos, se mantiene una política de ensañamiento con los presos políticos y se ha dado, ahora un paso mas en la dinámica de conflicto, con el encarcelamiento de los dirigentes de Batasuna. Cada vez más se recurre a la represión política en aquellos temas en los que las castas dominantes encuentran dificultades para imponer su visión. La sin razón y el oscurantismo dominan en la cultura, impulsados por unos medios de comunicación cuya actividad ha sobrepasado desde hace tiempo los límites de la decencia; etc. Entre tanto, los dirigentes de la izquierda cortesana, se empeñan en buscar el consenso con la derecha más extrema, representada por el PP. El último ejemplo triste, lo hemos vivido en Navarra, donde la dirección del PSOE ha entregado el Gobierno al ultra reaccionario. Miguel Sanz, en contra del parecer de sus propios afiliados. Así, en una continua cesión política, se va dejando el campo libre a la reacción, arropada por un régimen borbónico, impuesto por el franquismo y continuador de él. El Congreso no ha sido capaz de aprobar aún una Ley de Memoria histórica que reconozca el ejemplo de lucha de quienes defendieron la legalidad republicana contra el fascismo, anule los juicios farsa del régimen criminal y denuncie la responsabilidad criminal de los asesinos de miles de antifascistas. En su lugar la ley aprobada supone una ignominia, pues mantiene una vergonzosa equidistancia entre victimas y verdugos. Treinta y dos años después de la muerte en la cama del asesino Franco, siguen impunes los crímenes de su régimen. Como un ejemplo visible del momento político que vivimos, miles de ciudadanos venimos manifestándonos todos los 6 de Diciembre, desde hace ya cinco años, para denunciar el carácter antidemocrático de la Constitución monárquica de 1.978 que se ha venido a convertir en el corsé de los derechos de la mayoría de las clases populares, mientras apenas a unos metros de aquí, la clase política institucional rinde pleitesía de vasallo ante un rey impuesto. Paso a paso se abre una evidencia: únicamente una ruptura con la monarquía, que supere sus, cada vez mayores, limitaciones puede sentar las bases democráticas para una política de progreso que permita encarar los graves problemas a los que hacen frente las clases populares. Aquí estamos quienes representamos la dignidad popular, quienes nos negamos a ser vasallos de un régimen impuesto y apostamos por avanzar unidos. POR LA SOBERANÍA POPULAR Convocan: Agrupación Republicana de Coslada (ARCO), Agrupación
12:00 HORAS, MADRID CIBELES -> SOL.-Manifiesto unitario. 'Por la III República'
La lucha por la III República es una reivindicación sentida ya por miles de ciudadanos, como demuestra la creciente participación popular en cuantas convocatorias se realizan (y son muchas a lo largo y ancho del estado), gracias, por cierto, al esfuerzo militante de muchos, que ha conseguido romper la barrera del silencio de los medios de propaganda del régimen. El sentimiento republicano crece y aumenta paralelamente la inquina antidemocrática de las instituciones llamadas a preservar los valores del régimen monárquico.
POR UNA POLÍTICA EXTERIOR INDEPENDIENTE Y DE PAZ
POR EL DERECHO DE AUTODETERMINACIÓN DE LOS PUEBLOS
POR UN ESTADO REPUBLICANO, LAICO Y POPULAR
VIVA LA III REPÚBLICA
Universitaria Carlos Marx, Asamblea de Alcorcon por la III República, Alianza de Intelectuales Antiimperialistas, Asociación Pablo de la Torrente Brau, Associació de Terrasa por la III República, Ateneo Republicano de Carabanchel, Ateneo Republicano de Valladolid, CAUM, Ciutadans per la Republica de Catalunya, CO.BAS, Colectivo Ciudad Lineal por la III República, Coletivos de Jóvenes Comunistas (CJC), Colectivo Comunista Pensamiento Crítico, Comunistas 3, Coordinadora Antifascista de Madrid, Coordinadora del País Valenciá per la República, Coordinadora Estatal de Solidaridad con Cuba (Madrid), Coordinadora Sindical de Madrid, Corriente Roja, Foro Ciudadano por la República de Asturias, Izquierda Castellana, Juventud Comunista de España (Marxista-Leninista), Los Verdes de la Comunidad de Madrid, Mallorca Republicana, Mayores ecologistas de Ciudad Lineal, Movimiento al Socialismo (MAS), MUP-Republicanos, Partido Comunista de España (Marxista-Leninista), Partido Comunista de los Pueblos de España, Plataforma Ciudadana de Cantabria por la III República, Plataforma de Ciudadanos por la Republica Estatal, Plataforma de Ciudadanos por la República de Manzanares, Plataforma de Móstoles por la III República, Plataforma Sindical de la EMT, Plataforma 14 de Abril por la III República, Republicanos-2, UJC-Madrid, Unión Proletaria.

Meneame
del.icio.us




Un apunte, sólo un apunte.
Se celebra, o celebran, el próximo 6 de diciembre el día de la Constitución. Que ese día no haya sido escogido por los generadores de fechas y símbolos como día de la Patria o de la nación en detrimento del 12 de octubre dice mucho de la historia de España, de sus símbolos y tradiciones.
Que ese día, además, esté pegado a un festivo 8 de diciembre, día en que toda una comunidad de ciudadanos celebra la fecha de publicación de una lejana encíclica católica de la segunda mitad del XIX por la cual un Papa determinó, a partir de una infabilidad incomprensible, que la madre de María, la madre de Jesús, no nació con pecado, es un atentado a la racionalidad más sosegada y prudente, y una prueba más, por si faltara alguna, que la separación Iglesia y estado es en nuestro país una finalidad a conseguir, no un objetivo alcanzado. De hecho, la misma Constitución trata ese poder fáctico como tal, como poder fáctico.
La constitución, por otra parte, fue aprobada por una amplia mayoría de ciudadanos con una abstención nada marginal. Algunos obramos de ese modo. No por desinterés ni porque nos pareciera excesivamente democrática. Pensábamos, algunos éramos militantes del Movimiento Comunista de Cataluña, que la Constitución que había sido elaborada era centralista, monárquica, continuista en algunos aspectos, que consagraba el sistema capitalista de producción, que aceptaba una fuerte presencia del ejército en la vida política española y que, por lo demás, no trataba a todos los ciudadanos por igual.
Consignas, simples consignas, nos criticaban. Nos dijeron que no teníamos en cuenta la correlación de fuerzas existente, los peligros, las amenazas, la importancia del paso adelante. En definitiva, que no tocábamos realidad. Seguramente. Pero no es inconsistente pensar que en algunos puntos no andábamos totalmente extraviados.
Veamos un ejemplo de ello que pretende contradecir el carácter democrático de todos sus artículos o, para ser más preciso, el contexto democrático de elaboración de algunas de sus formulaciones.
He aquí la historia del artículo 2. La cuenta Xacobe Bastida Freixedo en “La senda constitucional. La nacional española y la constitución” [Carlos Taibo (editor). Nacionalismo español. Esencias, memoria e instituciones. Madrid, Los libros de la catarata, 2007].
En el primer borrador de la Constitución podía leerse: “La Constitución reconoce y la Monarquía garantiza el derecho de autonomía de las diferentes nacionalidades y regiones que integran España, la unidad del Estado y la solidaridad entre los pueblos”.
A pesar del secretismo, cuando se conoció la formulación, inmediatamente aparecieron duras críticas en la prensa, tanto contra la inclusión del término nacionalidades como por las posibilidades autodeterministas, se decía, que ese redactado podía abrir.
La ponencia siguió sus trabajos con una nueva redacción en la que la Monarquía ya no figuraba como garante: “La Constitución se fundamenta en la unidad de España y la solidaridad entre sus pueblos y reconoce el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran”. El concepto de nacionalidad se entendía aquí, por lo demás, como sinónimo de nación.
Se presentaron enmiendas por parte de los grupos parlamentarios de aquel período. La ponencia constitucional se reunió. J. Solé Tura la presidía en aquella ocasión. Eran turnos rotatorios. Apareció entonces un mensajero que portaba una nota de la Moncloa que le fue entregada al presidente de la comisión. En la nota figuraba un texto en el que se indicaba cómo debía redactarse exactamente el artículo 2: “La Constitución española se fundamenta en la unidad de España como patria común e indivisible de todos los españoles y reconoce el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que integran la indisoluble unidad de la nación española”.
Con esta formulación, prácticamente idéntica, figura en la Constitución de 1978, eso sí, situando en primer plano, cosa que no figuraba en la propuesta, el carácter indisoluble de la unidad de la nación española: “La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas”.
¿Qué puede colegirse de ello? Pues ni más ni menos que el artículo 2 de la Constitución española tiene un origen extraparlamentario. ¿Qué fuerza fáctica inspiró, controló o realizó la redacción final? Varias conjeturas son posibles pero una observación más puede descartar hipótesis infundadas: todas las enmiendas que Alianza Popular propuso como correcciones al texto fueron incorporadas en la redacción final. Alianza Popular era, como es sabido, heredera directa del franquismo, y como es sabido también, una fuerza fáctica destacada, la columna vertebral del estado franquista, era precisamente el Ejército heredero de aquellos sublevados contra la legalidad democrática republicana.
Salvador López Arnal: Un apunte constitucional | 06-12-2007 - 08:43:09 GMT 1 #
Sobre la realidad, los límites y las necesidades que plantea la manifestación del 6 de diciembre en Madrid
Sin duda, la manifestación el 6 de diciembre en Madrid ha sido un paso importante para el movimiento republicano en el Estado español. Ha convocado objetivamente más gente que en otras ocasiones, desde que en 2003 se decidiera convocar unitariamente "Contra la Constitución de 1978", "Por el Derecho de Autodeterminación" y "Por la III República".
Se ha hecho precisamente a la misma hora en que el Borbón festejaba en el Congreso de los Diputados, junto a sus súbditos de toda la representación Parlamentaria, la Constitución que simboliza la "paz social" y la ausencia de contestación por parte de los partidos institucionales del Régimen instaurado por la Transición.
La manifestación de hoy se ha realizado en un contexto duro, marcado por acontecimientos especialmente sensibles y difíciles, como han sido la obscena criminalización e ilegalización de las manifestaciones antifascistas realizadas tras el asesinato del joven antifascista Carlos Palomino, y el reciente atentado de ETA.
La convocatoria realizada con un manifiesto valiente que señala la deslegitimación de una clase oligárquica y dominante que se enriquece de forma insultante, mientras las trabajadoras y trabajadores tenemos cada vez más difícil hacer frente a nuestras necesidades básicas, denuncia la represión de los movimientos sociales, del sindicalismo no domesticado y de la izquierda independentista, choca directamente con el discurso del orden establecido y aceptado por la izquierda acomodada, que como el PCE e IU, contribuyen decisivamente a sustentar.
Vale la pena resaltar que, una vez más, la convocatoria se ha hecho sin el menor apoyo de los grandes medios de comunicación públicos y privados, arrostrando prohibiciones de pegar carteles, de colocar pegatinas y de realizar pintadas, castigadas con multas, mientras Madrid es un escenario agobiante de publicidad comercial a lo largo y ancho de todas sus calles. La libertad de expresión y de convocatoria de movilizaciones es coto privado de las grandes multinacionales y de lo políticamente correcto.
En estas condiciones, las 41 organizaciones que suscribimos la convocatoria, hemos demostrado que es posible convocar a miles de personas. Este hecho es hoy especialmente significativo ante las ridículas concentraciones "contra el terrorismo" del PSOE y del PP; demuestra que sin apoyo mediático y sin organización institucional alguna, hay mucha más gente en la calle cuestionando el orden establecido.
Pero, a pesar de todo, para quienes estamos empeñados en cambiar de raíz el sistema, quienes nos sentimos legitimados para ello por la percepción de un malestar social profundo sentido por una inmensa mayoría de trabajadoras y trabajadores -sobre todo jóvenes e inmigrantes- que no acude masivamente a nuestras manifestaciones, pero que siente en su vida cotidiana que la vida se le hace cada vez más difícil y que no se siente representado, ni por el sindicalismo burocrático, ni por la izquierda institucional, se abren retos que tienen respuesta en otros ámbitos, más allá de convocatorias como las de hoy.
El ejercicio de unidad de las organizaciones convocantes en torno al Manifiesto es importante, pero está muy lejos de constituir la masa crítica necesaria para construir una alternativa. Algunas organizaciones han creído que el objetivo estratégico compartido de crear un Frente de Izquierdas podría ser la suma de quienes lo suscribimos. Sería fácil, pero no saldría del ámbito de la vanguardia organizada e ideológicamente compartimentada que hoy es la izquierda anticapitalista en el Estado español.
Más allá de ello, el gran reto es reconstruir el movimiento obrero de hoy, de los más explotados, precarios e inmigrantes, que se expresa de formas diferentes, como movimiento antifascista, desde los barrios y centros de enseñanza, y que es imprescindible organizar y vincular a lo que se mueve en fábricas contra despidos y deslocalizaciones.
No hay atajos. Las organizaciones políticas no somos casi nada si no hundimos nuestras raíces en la clase obrera, en el pueblo y demostramos que somos capaces en lo concreto de expresar lo que la gente siente.
Los momentos que vivimos son momentos clave. Los tiempos que se avecinan son tiempos de crisis en los que el capitalismo no tiene más remedio que agudizar las condiciones de explotación. Si las organizaciones sindicales, sociales y políticas independientes - es decir no compradas por las clases dominantes- no somos capaces de articular una respuesta unitaria, la historia no nos absolverá. No es fácil, porque el objetivo fundamental de las clases dominantes es dividirnos y ello incluye una cerril división ideológica - producto de épocas pasadas - y la correspondiente infiltración de sus secuaces.
Es preciso romper en lo sindical, en lo político y en los movimientos sociales con todo lo que el sistema controla, bien engrasado por las correspondientes subvenciones. Nada de lo que de este ámbito surja sirve para la construcción de alternativas sociales, sindicales, y, mucho menos, políticas. Es preciso forjar formas de unidad entre lo más sano, lo más nuevo, lo independiente, entre el sindicalismo asambleario, antiburocrático, que incluya a las organizaciones sindicales de las nacionalidades, en la lucha contra una patronal y contra un Estado que objetivamente es enemigo de clase común.
La ruptura, que no se produjo en la Transición con respecto al Régimen de la Dictadura, y que sí pretendió aniquilar el hilo rojo del proyecto histórico de los pueblos del Estado español, está pendiente.
Esa reivindicación está hoy más vigente que nunca, cuando la izquierda abertzale está sufriendo la feroz persecución del imperialismo español.
La reivindicación del Derecho de Autodeterminación y la imprescindible unidad de los pueblos del Estado español contra una Constitución que niega derechos sociales y políticos fundamentales a las clases oprimidas, en Madrid, tiene una gran trascendencia.
Por desgracia o por suerte, la clase obrera y los pueblos del Estado español, tenemos en frente a la misma oligarquía y al mismo imperialismo político, económico, mediático, sindical y cultural.
¡Ojalá sepamos encontrar los caminos para hacerle frente de forma unitaria!
Este 6 de diciembre es solo un paso más en un proceso que debe hundir raíces y abrir senderos a más amplios, y más profundos caminos de unidad.
Madrid, 6 de diciembre de 2007
Ángeles Maestro | 08-12-2007 - 08:53:44 GMT 1 #
Tomo notas para un libro que llamaré “Memoria irredenta del franquismo”, en que prestaré atención a sus dimensiones “militares” (no sólo). Dejen que les cuente una sinopsis breve del mismo. El franquismo, nacido de la traición, la mentira y la ignorancia (a lo que se llamó “Alzamiento”), amamantado bélicamente por Mussolini y Hitler –-sin cuyo decidente apoyo no hubiere sino un golpe de estado frustrado--, tuvo en los militares facciosos las herramientas determinantes para consumar el fusilamiento de la II República y cuanto ésta había significado. Dichos militones, acabada la guerra, fueron columna principal, durante casi cuatro décadas, del “Régimen” bonapartista-clericalista-militarista-fascistoide, cumpliendo, pues, una esencial y básica función política en tal dictadura, mantenida a base de exilio, terror, incultura, engaño, y el dictador bajo palio como la Hostia Santa.
Cuando el césar marroquí se aproximaba a su ocaso vital, “los de siempre”, que decía Bernat Muniesa en las recientes Jornadas Republicanas de UCR en Barcelona, los que habían mandado toda la sufrida Historia de España, concibieron la operación denominada “transición”, de dimensiones “lampedusianas”, también tomado de Muniesa: que pareciese que todo cambiaba y llegaba la democracia, para/pero que todo siguiese bajo su control, cerrando el paso a cualesquiera caminos alternativos. El franquismo debía ser sustituido por un monarca apoyado por el Ejército. Un monarca clave de bóveda implicado directamente con Franco, garantía para los franquistas y los militares de que no se pondría en cuestión la rebelión del 36, la represión genocida de la posguerra, la pretendida “honorabilidad” de las Fuerzas Armadas del “Caudillo”. Todo bajo los auspicios de USA (visitas de Vernon Walters, H.A. Kissinger, etcétera, recordaba Juan R. Capella, igualmente en las Jornadas de UCR citadas). Venía, así, una democracia “otorgada”, y el trágala de una Constitución (digna en no pocos aspectos, pues Europa occidental no se chupaba el dedo, y habían de imitarse sus Cartas máximas) que debía legitimar o/y sepultar los crímenes del franquismo, entre cuyos padres autores o “framers” se contaban homicidas de Estado como Fraga (que había dado solidario visto bueno a fusilamientos desde el Consejo de Ministros) o fascistetes como Cisneros. ¿Y cómo quedaría “atado y bien atado” todo esto? Con el Ejército. Al que metieron con fórceps en el Título Preliminar de la Constitución, en línea con la franquiana Ley Orgánica del Estado.
Los de siempre tenían pánico a la ruptura (y eventual asunción de responsabilidades), así que lo mejor era llamar “ruptura” al inteligente y forzado apaño, como han hecho historiadores del establishment. “Éstas son lentejas”, vinieron a decir a los demócratas; si no os gustan, nos sobran generales tipo Iniesta (por ejemplo) y policías tipo Conesa, y vosotros seguís con boca sellada, tras rejas y torturas. Conque llamaron “transición” a la “transacción”, la convirtieron en mito, como explica muy bien Jordi Mir, y llamaron “amnistía” a la “amnesia”. La memoria de los sin nombre quedó enterrada viva (hasta hoy mismo), Felipe González sirvió a despintar el color republicano de Rodolfo Llopis y los históricos del PSOE, y se amañó bien, el mismo FG (obseso del pragmatismo), para congraciarse con “los poderes fácticos”. De paso, o por ello, tiró por la ventana a los militares significados como demócratas coherentes, en particular a los de la UMD. Los media colaboraron en la gran operación, en buena conjunción con el dinero o capital, e incluso con buena fe (algunos, o algunas veces), construyendo en buena parte el relato mítico de la transición. La cual apisonó la memoria de millones de ciudadanos honrados, y no tuvo reparos en incluir guetos: guerrilleros/maquis, UMD, ascenso a general de los firmantes del golpista “manifiesto de los cien”, pero no de los dignos oficiales “úmedos”, o negar a éstos la cruz de años de servicio, otorgándosela (en delito de prevaricación cometido por muy altos mandos) a condenados por la rebelión del 23-F, resolviendo dichos prevaricantes generales que tales rebeldes habían observado “la más intachable conducta” (sic) toda su vida militar.
Por resumir, a los mílites custodios del “atado y bien atado” les cabe harta responsabilidad en tanto escarnecer la memoria de los “vencidos” –-aunque muchos de aquéllos no sean conscientes-—, pues fueron los garantes máximos de que la transición se hiciera como se hizo. Además, produjeron continuo “ruido de sables”, al menos hasta el teniente general Mena y el capitán legionario melillense González Calderón, que se iba a ir con su compañía a acojonar al Ministerio de Defensa en pleno, enero de 2006. El propio fracaso de la “Operación De Gaulle” camastrona que fue el 23-F reforzó a los milicos más ultras, al ver que quedaban impunes casi todos quienes debieron sentarse en un banquillo penal, gracias a una justicia militar que fue a la justicia lo que la música militar es a la música (viejo adagio). Oliart, autoridad político-administrativa, incluso daba instrucciones al juez cineasta militar García Escudero (José María, no Pío) sobre si procesar o no a muchos militares sediciosos y rebeldes de la División Acorazada madrileira, y de la “Maestrazgo” de Valencia y la Capitanía General de la misma. Con oliares y múgicas moviendo hilos, casi toda la bajada de pantalones se explica.
La democracia otorgada, en fin, “toleró”, muerta de miedo, las infames condenas mínimas de Tejero e Ynestrillas (otro ejemplo paradigmático de la seguridad jurídica de la justicia militar) por la Operación Galaxia, sentencia de la que disintió el honesto general Quintana Lacaci, pero el Consejo Supremo de Justicia Militar (¡?) disintió de Quintana y cuasi-absolvió a dichos galácticos; como toleró el ascenso y nombramiento de Capitán General de Zaragoza (5ª Región Militar) de Caruana, en lugar de mandarlo a la cárcel con Milans por ocupar pistola al cinto, poco antes, el Gobierno Civil de Valencia; o que un buen grupo de oficiales de Estados Mayores de varias Capitanías Generales estableciesen una organización golpista durante años (caso “cintas aleatorias”). Terminemos: que la prudencia no nos haga traidores (Jordi Carbonell), y salgamos ya de esta odiosa interinidad. No pedimos vindicta ni ajuste de cuentas, sólo dignidad y verdad. Que se redima de una vez la memoria emparedada por los “vencedores”, pues no es posible abdicar del pasado, y hay que informar a los que vienen después (“recuérdalo tú y recuérdalo a otros”, que decía Cernuda y recapitula Carlos Castilla). Somos lo que recordamos, sin memoria no hay identidad, véase el enfermo de alzheimer.
* José Luis Pitarch. Vicepresidente de Unidad Cívica por la República
José Luis Pitarch: La memoria irredenta | 09-12-2007 - 10:19:02 GMT 1 #
Los trapicheos de Juan Carlos de Borbón y CAF.
Se hacen eco en El Confidencial de un relato de la prensa mexicana sobre los trapicheos de CAF para conseguir un contrato en el país azteca. Al parecer, Juan Carlos de Borbón trató de convencer al presidente mexicano Vicente Fox para que adjudicara unos trenes suburbanos a la firma vasca.
El contrato había ido inicialmente a parar a la compañía francesa Alstom, tras descartarse la oferta de CAF por insolvencia técnica. Sin embargo, tras la intervención del monarca y de Zapatero, se encontró un fallo en la documentación de Alstom y los trenes se volvieron a licitar, con lo que CAF pudo bajar el precio y llevarse finalmente el ferrocarril.
Utilizar los amiguismos y otras triquiñuelas para ganar contratos no es lo apropiado. La propia Alstom ha hecho lo propio en otros casos, como el AVE sevillano.
La monarquía es una activa gestora de negocios de particulares. Hace unos días, los príncipes de Asturias visitaron China (ABC, página13, martes 13) con el “objetivo de apoyar a las empresas españolas que intentan abrirse camino en este país lleno de oportunidad”.
Cuando Juan Carlos de Borbón se involucra en la defensa de intereses económicos, corre el peligro de enfrentamientos que mucha gente no entiende y atribuye, con la ingenuidad propia de la ignorancia, a un mal momento de su majestad, reacción en favor de Aznar, respuesta a interrupciones imprudentes o a otras faltas mutuas de respeto.
Los trapicheos de Juan Carlos de Borbón y CAF | 09-12-2007 - 10:21:58 GMT 1 #
Debería llegar la tercera República.La monarquía debe desaparecer,se llevan el dinero con los impuestos del trabajo de todos los ciudadanos ¿y haciendo el qué?
Un saludo.Viva la República.
David
David García Tamayo | 03-06-2008 - 16:05:02 GMT 1 #
Madrid, 6 de diciembre de 2008.
Miles de personas se manifestarán mañana en Madrid
"Por la III República - No a la Constitución Monárquica del '78"
Rebelión
La Coordinadora Estatal Republicana convoca a la ciudadanía del estado español a la Manifestación Unitaria "Por la III República-No a la Constitución Monárquica del '78" el sábado 6D - 12:00 horas .
Cartel Unitario Manifestación "Por la III República" 6 de diciembre (Madrid)
MANIFIESTO UNITARIO:
ESTA CONSTITUCIÓN ES UN FRAUDE.
¡30 AÑOS BASTAN¡
La Constitución Monárquica que hoy cumple 30 años, es un fraude: los derechos sociales y libertades políticas que reconoce en el papel, han sido sistemáticamente limitados hasta hacerlos prácticamente nulos o negados en detrimento de la mayoría ciudadana, por las políticas que los distintos gobiernos de la monarquía han desarrollado. Por el contrario, los intereses de la oligarquía han estado permanentemente amparados por esta Constitución y por las diversas instituciones monárquicas. No es de extrañar, pues, que grandes empresarios, banqueros, militares, obispos y vasallos de la monarquía se deshagan en alabanzas hacia el Rey y su constitución. La mayoría trabajadora, en cambio, no puede pensar lo mismo de un proceso político y económico que recorta sus derechos.
Hace sólo unos meses denunciábamos desde esta misma tribuna las gravísimas consecuencias de la crisis económica que se cernía sobre las clases populares; los aduladores del régimen calificaban estas denuncias de hipótesis alarmistas.Hoy la crisis que sacude las economías capitalistas adquiere en el estado español una intensidad mucho mayor, fruto de la propia estructura económica, política y administrativa de la monarquía continuista que ha mostrado de nuevo unas limitaciones democráticas tan profundas que la incapacitan para dar satisfacción a ninguno de los principales problemas que enfrentan las clases trabajadoras y los pueblos del estado español.
Mientras los despidos crecen imparables situándonos en cabeza del paro en la UE , los beneficios de las grandes empresas agrupadas en el selectivo IBEX 35 han marcado un nuevo record en el primer semestre del año y el Presidente del Banco Santander, Sr. Botín, cuyo procesamiento por fraude fiscal fue sobreseído hace unos meses por el mismo tribunal de excepción, la Audiencia Nacional, que ha procesado a numerosas personas por criticar a la institución monárquica, aseguraba recientemente que su entidad terminaría el ejercicio con unos beneficios superiores a los 10.000 millones de euros.
El Secretario General de la CEOE, Díaz Ferrán, defensor a ultranza de las tesis más ultraliberales, reclama ahora la intervención del Gobierno, no para defender a las personas trabajadoras, paradas, a las jubiladas o estudiantes, sino para obtener de él más subvenciones y ayudas que permitan sanear sus cuentas y nuevas reformas estructurales que limiten más aún los mermados derechos de quienes con su esfuerzo y trabajo construyen el futuro. El gobierno Zapatero no se ha hecho esperar y ha corrido a aprobar unas medidas que suponen nuevamente beneficiar a los capitalistas en detrimento de las clases trabajadoras, el trasvase de fondos del dinero público recaudado de nuestros impuestos y salarios inyectado como balón de oxígeno en las cuentas de los grandes bancos.
Los grandes empresarios y empresarias que han cimentado sus fortunas a costa de la mayoría, exigen al Gobierno más obra pública y apoyo para dar salida a su emporio del ladrillo que ha disparado la deuda de las familias a limites imposibles de pagar; dirigen también sus inversiones hacia el sector público para hacer negocio de la educación, la sanidad, el agua, el transporte y todos aquellos servicios necesarios para la ciudadanía.
Los gobiernos de las distintas instituciones, central y autonómicas, les sirven en bandeja dichos servicios para que continúen lucrándose a costa del robo de los bienes que son propiedad común de todos y todas. Leyes como la 15/97 que permite los modos de gestión privada en la sanidad o la LOU que ampara la entrada de las empresas en las Universidades públicas son buena prueba del soporte legal que el gobierno de la monarquía ofrece a las comunidades autónomas y empresas privadas para el desmantelamiento total del sector público.
En definitiva, la minoría oligárquica que controla el poder en la España monárquica, descarga una vez más, como tantas otras, sobre las espaldas de la clase trabajadora, las consecuencias de una crisis que ha creado su insaciable sed de dinero. Quienes han medido y miden el valor de lo colectivo, del esfuerzo común, según la cuenta de resultados de sus negocios, reclaman con el mayor cinismo nuevos sacrificios a las clases populares.
Su avaricia no tiene límites y su desvergüenza tampoco. Lo mismo cabe decir del Gobierno, del PP y de la inmensa mayoría de los partidos con representación parlamentaria. Se han renovado unos a otros los votos de consenso, no para ayudar al pueblo a superar esta demoledora crisis, sino para garantizar la mano dura del estado contra sus reclamaciones laborales y sociales. Todos hacen suyo el lema: menos Estado para defender al conjunto de trabajadoras y trabajadores y más Estado para arrebatarles sus derechos.
El Gobierno Zapatero ha decidido girar aún más a la derecha, abrazando con diferencias de matiz, las tesis del PP en materia económica, de política internacional y en lo referente a la cuestión de las nacionalidades. La utilización del nacionalismo y el recurso al patrioterismo más ramplón contribuye a desviar la atención de los gravísimos problemas sociales. Un elevado número de representantes de fuerzas políticas vascas han sido condenados a largas penas de cárcel y tres partidos ilegalizados, lo que niega los derechos políticos de decenas de miles de personas, pero esta forma de actuar no hace avanzar ni un paso en la solución. La negativa al ejercicio del derecho de autodeterminación de los pueblos, continúa impidiendo una necesaria salida democrática y negociada.
La ignominiosa desmemoria impuesta en la transición y perpetuada a lo largo de estos treinta años, sigue impidiendo reconocer el esfuerzo de miles de hombres y mujeres que dieron todo por la democracia y la libertad, ampara a sus asesinos y legitima de forma cínica y cobarde a un régimen amigo del nazi fascismo y responsable de una cruel dictadura que ahogó en sangre durante cuarenta años las ansias de progreso de los pueblos que componen el estado español. La jerarquía católica continúa inmiscuyéndose en la vida política y abusando de las prebendas que le reconoce el Concordato de 1979 de corte claramente franquista: cualquier propuesta de avance en el terreno de la cultura, la moral, o el desarrollo de la ciencia es atacada con saña, en tanto, el inmenso aparato de propaganda del régimen, particularmente las televisiones, públicas o privadas, fomenta todo tipo de supersticiones e instituciones reaccionarias, potencia el individualismo, la violencia irracional y el militarismo. Política, ideas y valores, todo se pone al servicio de los intereses de una minoría oligárquica.
En el mundo crece la tensión y la agresividad de las potencias imperialistas, particularmente de la hegemónica: EEUU; y el Estado monárquico, con el Gobierno y sus instituciones a la cabeza nos implica de una forma cada vez más abierta en la escalada belicista que asuela los pueblos hermanos de Irak, Afganistán, Líbano, etc. El apoyo del gabinete de Zapatero a las constantes presiones y amenazas del gobierno estadounidense a los pueblos hermanos de Latinoamérica y de modo particular su enaltecimiento de regímenes como el de Uribe, implicado en numerosísimas denuncias de violación de los derechos humanos, narcotráfico y terrorismo de Estado, son muestras de su empeño en defender, por encima de su demagogia populista los intereses de las fuerzas reaccionarias.
No podemos dejar de mencionar el papel de la UE dentro de esta ofensiva del capitalismo contra la clase trabajadora y los pueblos en este contexto de crisis globalizada. La directiva Bolkenstein cuya transposición al Estado español ha sido recientemente decidida por el Gobierno, que facilita la degradación del empleo en el sector y favorece la privatización de los servicios públicos; la directiva de la vergüenza que llega a establecer el encarcelamiento por hasta 18 meses para las personas inmigrantes por el "delito" de no tener papeles, lo que supone una clara violación de los más elementales derechos de los seres humanos y la directiva que permitirá ampliar la jornada laboral a 65 horas semanales, no son sino un conjunto de medidas encaminadas a mantener los suculentos beneficios de la oligarquía a costa de precarizar hasta los límites las vidas de la mayoría trabajadora europea.
Con todo, los últimos años, han visto reverdecer la lucha por la III República , una reivindicación nunca olvidada, una reivindicación ahora recuperada por la juventud que se incorpora poco a poco a la lucha política.
Para nosotras y nosotros la reivindicación republicana no es un mero adorno estético o ético, es una necesidad: Únicamente la superación democrática del régimen monárquico cuya razón de ser no es otra que la de servir de garantía del pacto con la oligarquía que le ha permitido mantener en su mano los resortes de poder que controlaba en el franquismo, y la instauración de una III República Popular, Laica y Federal puede crear las bases de un nuevo marco político en el que las reivindicaciones populares puedan recibir un nuevo impulso.
Por eso en este 30 aniversario de la constitución del 78, en el que el derecho a la vivienda, al trabajo, a la protección social no son sino pura retórica y las libertades democráticas no dejan de ser sino una aspiración, denunciamos el engaño que supuso la Transición y reafirmamos nuestro compromiso por derrocar un régimen encabezado por la monarquía que protege los intereses y perpetúa en el poder económico y político a los de siempre y nuestro compromiso por construir una III república que sea el resultado de la libre voluntad de los pueblos del Estado Español y salvaguarde los intereses de las clases trabajadoras.
¡LA CRISIS QUE LA PAGUEN LOS CAPITALISTAS¡
POR LA NACIONALIZACIÓN DE LA BANCA Y EL CONTROL SOCIAL DE LA ECONOMÍA CONTRA EL PARO, LA PRECARIEDAD Y LAS PRIVATIZACIONES.
POR EL DERECHO A LA AUTODETERMINACIÓ N DE LOS PUEBLOS.
NO A LA CONSTITUCIÓN MONÁRQUICA.
¡¡VIVA LA REPÚBLICA!!
---
1.- ARCO (AGRUPACIÓN REPUBLICANA DE COSLADA)
2.- ASAMBLEA DE ALCORCÓN POR LA III REPÚBLICA
3.- ASOCIACIÓN DE CULTURA POPULAR ESTRELLA ROJA
4.- ASOCIACIÓN PABLO DE LA TORRIENTE BRAU
5.- ASSOCIACIÓ DE TERRASSA PER LA III REPÚBLICA
6.- ATENEO REPUBLICANO DE CARABANCHEL
7.- CAES
8.- CAUM
9.- CO.BAS
10.- COLECTIVO CIUDAD LINEAL POR LA TERCERA REPÚBLICA
11.- COLECTIVO REPUBLICANO TERCER MILENIO
12.- COLECTIVO 26 DE JULIO
13.- COLECTIVOS DE JÓVENES COMUNISTAS
14.- COORDINADORA ANTIFASCISTA DE MADRID
15.- COORDINADORA ESTATAL DE SOLIDARIDAD CON CUBA (MADRID)
16.- CORRIENTE ROJA
17.- ESPACIO ALTERNATIVO
18.- FEDERACIÓN ASTURIANA MEMORIA Y REPÚBLICA
19.- INICIATIVA COMUNISTA
20.- IU-MECO
21.- IZQUIERDA CASTELLANA
22.- JUVENTUD COMUNISTA DE ESPAÑA (MARXISTA-LENINISTA )
23.- LOS VERDES DE LA COMUNIDAD DE MADRID
24.- MAS (MOVIMIENTO AL SOCIALISMO)
25.- MUP-REPUBLICANOS
26.- PARTIDO COMUNISTA DE ESPAÑA (SOLO CARTEL)
27.- PARTIDO COMUNISTA DE ESPAÑA (MARXISTA-LENINISTA )
28.- PARTIDO COMUNISTA DE LOS PUEBLOS DE ESPAÑA
29.- PLATAFORMA CASTELLONENCA 14 D'ABRIL PER LA III REPÚBLICA
30.- PLATAFORMA DE CIUDADANOS POR LA REPÚBLICA
31.- PLATAFORMA DE MÓSTOLES POR LA TERCERA REPÚBLICA
32.- PRT-IR
33.- UJC-M
34.- UNIDAD CIVICA POR LA REPÚBLICA (SOLO CARTEL)
35.- UNIÓN DE JUVENTUDES COMUNISTAS DE ESPAÑA
36.- UNIÓN PROLETARIA
Por la III República | 05-12-2008 - 09:46:35 GMT 1 #