El Partit Carlí de Cataluña a la Garrotxa, recupera les seves celebracions anuals
El Partit Carlí de Cataluña a la Garrotxa, recupera les seves *** Trabada dels Amics de la História del Carlisme de Cataluña a la Garrotxa.-Diumenge, 14 de octubre, es dú a terne la trobada dels Amics de la Historia del Carlisme de Catalunya (AHCC) a Santa Margarida de Bianya, Garrotxa. A dos quarts d'onze del mati missa per part de Mn. Miquel Vall-Llosera, Rector de la Parroquia. A la sortida de missa, a un quart de dotze, es feu un acte de la AHCC al cementiri parroquial, on hi ha, al peu del pedró, una lápida que recorda els Mártirs i els Herois de la tradició que allá reposen i que va ser col-locada pel març de 1927. Aquest acte vol recuperar la Memoria Histórica carlina de la terra garrotxina catalana,intervingue Manel Tortos-Sala i Badia, delegat de la AHCC al Pla del Estany, que donó la benvinguda i parló sobre «Importancia del carlisme a les comarques gironines»; Lluis Duran i Sola, doctor en historia contemporánia, sobre “Coneix la teva terra i et conmiseras” Joaquim de Solá Morales i Dou, soci de la AHCC a la Garrotxa, que trato sobre «Referéncies históriques sobre el monólit de Santa Margarida», i Artur Juncosa i Carbonell, president de la AHCC, que exposo el tema «Qué representa la AHCC. La seva historia, finalitats i activitats». A les dotze del migdia es feu una reunió, a la
celebracions anuals .-Com ja es dona compte en la informació relativa als Amics de la Historia del Carlisme de Catalunya, que aquest diumenge pasat s'aplegaren a la Vall de Bianya,Garrotxa, el Partit Carli de Catalunya (PCC) també celebró allá la seva Diada, concretament a Santa Margarida de Bianya. El PCC recupera, d'aquesta manera, les seves celebracions anuals a la Garrotxa, que havien quedat interrompudes ara fa prop de vint anys. El PCC té previst presentar-se a les properes eleccions generals, tant al Congrés com al Senat. Els qui decideixen disposar de més información cal que es posin en contacte amb el Coordinador, Xavier Carbonell i Margenat (tel. 687 590 638).
Església, amb els Cavallers de la Legitimitat Proscripta que hi siguin presents i que presidirá el P. Artur Juncosa, essent una bona ocasió, es diu al programa, perqué tots els Cavallers portin a la solapa la Creu de la Legitimitat. A dos quarts duna, al costat mateix de l'església, es feu un acte del Partí Carlí de Cataluña a la Garrotxa, venda de articles carlins o relacionats amb el carlisme, begudes i entrepans. A dos quarts de tres de la tarda es feu un dinar en un restaurant de la Canya, situat al camp de futbol, essent el preu del tiquet de 24 euros. Els AHCC s'han encarregat, amb motiu d'aquesta trobada, de fer restaurar, soldar i pintar la creu de ferro del monólit o pedró, on hi ha la lápida abans esmentada. Al costat d'aquesta lápida se intaló, una placa més petita, que deixará constancia de Pacte de Diumenge Vinent. La entitat s'ha responsabilitzat també de fer pintar la porta d'entrada al Cementiri. SiR Lejarza Argelaguer-Garrotxa Llierca

Meneame
del.icio.us




El Partit Carlí de Catalunya celebra els seus 175 anys a la Vall de Bianya :
El Partit Carlí de Catalunya (PCC) celebra avui, a l'ermita de Santa Margarida de la Vall de Bianya (Garrotxa), els seus 175 anys d'existència. Hi haurà un acte de l'associació Amics de la Història del Carlisme de Catalunya, davant d'un monòlit que recorda els «màrtirs» carlins, i un altre del PCC, que commemorarà els 124 anys dels Furs de Catalunya, realitzats per Carles VII. Els responsables de la formació, que en les eleccions del març del 2008 va aconseguir una petita quantitat de vots a Catalunya (496), però més que al 2004, la qualifiquen de «partit de caràcter federal, en contínua construcció». Austeritat en la despesa pública, una reforma de l'administració pública per evitar duplicitats i un pacte social per a la plena ocupació són algunes de les propostes del Partit Carlí.
El Partit Carlí de Catalunya celebra els seus 175 anys a la Vall de Bianya | 12-10-2008 - 07:11:02 GMT 1 #
planadecursac morts a codo homanatge o no
jaime | 28-12-2008 - 13:42:05 GMT 1 #
La Segunda Guerra Carlista :
La Primera Guerra Carlista
(1833-1840) terminó con el
abrazo entre los generales
Espartero y Maroto en Vergara
(Guipúzcoa), la huida del pretendiente
Carlos de Borbón a Francia
y la derrota del general carlista Cabrera
en la región del Maestrazgo.
Sin embargo, la paz duró poco.
El final de la guerra había llevado a
muchos carlistas a exiliarse en el sur
de Francia, donde vivían miserablemente.
Además, la cuestión dinástica
seguía abierta, ya que Carlos de
Borbón no reconocía a su sobrina
Isabel II como reina de España, por
lo que, cuando el pretendiente abdicó
en su hijo —llamado también
Carlos—, éste fue aclamado por sus
partidarios como Carlos VI.
La situación económica en España
era mala, especialmente en el
campo, donde la desamortización
iniciada por el ministro Juan Álvarez
Mendizábal en 1836 había llevado
a la ruina a numerosos agricultores:
el Estado había expropiado
una gran cantidad de tierras a la
Iglesia Católica —sin que ésta recibiese
compensación alguna— y las
había subastado en grandes lotes,
que fueron adquiridos por los principales
terratenientes del país. De
este modo, los que ya tenían tierras
pasaron a tener más, y los que no
las tenían —explotados ahora más
que antes— se vieron obligados a
emigrar a la ciudad, para trabajar
en la industria como mano de obra
barata. Poco después, la actividad
industrial española, especialmente
importante en Cataluña, entró en
crisis, lo que aumentó el malestar
de la población.
Pronto comenzaron a aparecer
en el campo partidas de bandoleros
—muchas de ellas, compuestas por
antiguos combatientes carlistas—,
que se dedicaban al pillaje. Aprovechando
la situación, en septiembre
de 1846 el nuevo pretendiente
hizo público un manifiesto en el que
llamaba a la lucha armada, con lo
que dio comienzo la Segunda Guerra
Carlista.
Los matiners
El levantamiento sólo tuvo éxito en
Cataluña, ya que ni siquiera prosperó
en Navarra y las provincias
vascas, donde se produjeron algunos
de los principales combates de
la anterior guerra carlista. En otros
lugares de España, el levantamiento
fue reprimido sin dificultad.
La contienda duró tres años, y
fue sobre todo una guerra de guerrillas.
Los sublevados —llamados matiners,
que en catalán quiere decir
madrugadores— se organizaron en
pequeñas partidas, y tuvieron que
enfrentarse no sólo al ejército de Isabel
II, mucho más numeroso y mejor
preparado, sino también al somatén
(vecinos armados movilizados temporalmente
para su autodefensa).
No obstante, el ejército carlista
fue capaz de poner en jaque a las
fuerzas regulares, sobre todo cuando,
en junio de 1848, el general Cabrera
regresó de su exilio en Francia
para ponerse de nuevo al frente
de sus hombres. De la dificultad para
sofocar el levantamiento da una
idea el hecho de que, en el transcurso
de los tres años que duró la guerra,
el capitán general de Cataluña
fue relevado en cinco ocasiones.
En 1848 ocupaba el cargo Fernando
Fernández de Córdova, quien
tuvo que hacer frente, además, a la
constitución en Barcelona de una
junta revolucionaria, que planeaba
un pronunciamiento militar contra
Isabel II. No obstante, la conspiración
fue descubierta y sus líderes
murieron fusilados.
El comienzo del fin
Fernández de Córdova decidió entonces
emplear la diplomacia para
dividir y neutralizar a los carlistas: al
igual que hizo Espartero en 1840,
ofreció el mantenimiento de sus empleos
y condecoraciones a quienes
aceptasen rendirse. El progresivo
agotamiento de las partidas y de quienes
las apoyaban hizo que, una a una,
se fuesen acogiendo a esta medida.
El principal combate de la guerra
se produjo en enero de 1849 en
El Pasteral (Gerona), cuando los liberales
atacaron durante dos días la
población, hasta que consiguieron
apoderarse de ella. Tres meses después
sucedió un hecho inesperado: el
pretendiente carlista fue apresado
en Perpiñán (Francia) cuando intentaba
entrar en España para ponerse
al frente de sus mermadas fuerzas.
«Prefiero morir en mi patria sosteniendo
mis legítimos derechos —había
dicho— a comer más tiempo el
negro pan de la emigración».
Este fue el golpe definitivo para
la causa carlista. Cabrera, que estaba
herido, fue perseguido hasta la
frontera y, finalmente, fue detenido
también en el sur de Francia. La guerra
terminó pocos días después, con
la rendición de las últimas partidas.
El pretendiente Carlos volvería
a intentar entrar en España en 1860,
desembarcando en San Carlos de la
Rápita (Tarragona), pero la operación
fue un fracaso. Por su parte,
Cabrera se exilió en el Reino Unido,
donde contrajo matrimonio y vivió
hasta su muerte, en 1877.
---
Argelaguer, Sales de Llierca, Sant Jaume de Llierca, Montagut i Oix, Tortellà, Les Planes d'Hostoles, Sant Feliu de Pallerols, Sant Aniol de Finestres, Besalú, Beuda, Maià de Montcal, Sant Ferriol, Olot, Castellfollit de la Roca, Les Preses, Riudaura, Sant Joan les Fonts, La Vall de Bianya, La Vall d´en Bas, Mieres, Santa Pau Garrotxa Girona Lleida Tarragona Barcelona Catalunya Espanya
La Segunda Guerra Carlista | 28-09-2009 - 11:25:49 GMT 1 #