UPyD: Por qué un nuevo partido
Además de poder denominar este nuevo partido como “conservador” o “liberal” en vez de “progresista” y no cambiaría nada la ecuación del sermón de la montaña que se ha marcado el texto, desenfoca completamente el verdadero objetivo de cualquier nuevo partido político en España actualmente, que no es el de proponer un nuevo modelo social ni el de llamar a la gente para que participe en la política, -particularmente a través de ellos-, sino el de denunciar el golpe de estado que se produce ante nuestros ojos y llamar a la conciencia ciudadana de toda España para que se oponga y resista esta traición. En vez de eso, tratan de esconder la realidad, simular que aquí no pasa nada y proponer a los ciudadanos una conducta pasiva como si estuviéramos en la situación de hace 10 años. Una lección de inutilidad teórico política, si que está dando este nuevo partido. Y luego el acompañamiento del discurso, aquello de qué bonito sería, que mal lo pasan los niños o qué pobres son los pobres, es decir, el canto de sirena rayado de los “progresistas”.Nosotros estamos, naturalmente, por la España plural de los ciudadanos iguales y Pero la igualdad de los ciudadanos tiene también otras amenazas. Un Estado democrático tiene que ser laico, es decir, neutral ante todas las creencias religiosas respetuosas con los Derechos Humanos y con nuestro sistema jurídico, y también ante la creencia de los que no creen en religión alguna. El laicismo no es una postura antirreligiosa ni irreligiosa (hay laicistas muy creyentes) sino opuesta solamente a la manipulación teocrática de las instituciones públicas. El Estado laico reconoce la fe religiosa como un derecho de cada cual –sometido únicamente a las leyes civiles- pero no como un deber de nadie y mucho menos de los poderes públicos en tanto legislan, educan o financian diversas actividades culturales. La manifestación pública de las religiones es perfectamente lícita pero debe efectuarse siempre a título privado, no como obligación colectiva o institucional. Por tanto es evidente que en la escuela pública no deberían darse cursos de ninguna religión, lo mismo que tampoco deberían ofrecerse lecciones de ateísmo. Nosotros, en pos de la igualdad de todos los creyentes y no creyentes, quisiéramos alcanzar un Estado realmente laico, en el que ninguna religión perdiera sus derechos pero desapareciesen los privilegios actuales de ciertas confesiones, que en ocasiones convierten el interés general en rehén de creencias particulares. De la misma manera, quisiéramos unEstado también laico en materia identitaria, donde las instituciones no presionen ilícitamente a los ciudadanos para que se integren contra su voluntad en determinado modelo de identidad, supuestamente cultural o lingüística pero normalmente nacionalista. Por supuesto, la desigualdad entre los ciudadanos tiene también a veces causas económicas. Nosotros creemos que toda riqueza es social y se debe en último término a la sociedad, aunque provenga de la iniciativa individual que lícitamente se beneficia de ella. La mejor forma de redistribuir la riqueza socialmente acumulada son unos efectivos y accesibles servicios públicos para atender cuestiones básicas: educación, sanidad, comunicaciones, transporte, asistencia social a niños, minusválidos y ancianos, pensiones, etc… Unos servicios que han de tener calidad y deben gestionarse con eficiencia, evitando derroches en los recursos, mediante la concurrencia de los sectores público y privado, adoptándose las fórmulas que mejor respondan a los objetivos de atención a todos los ciudadanos y que, en todo caso, estarán sujetas a la supervisión del Estado. Los ciudadanos deben tener las mismas oportunidades de acceso a esos servicios y un mismo tratamiento en ellos, con independencia del lugar en el que residan, para lo que hay que asegurar una equitativa financiación pública, eliminándose los privilegios que hoy día otorgan los sistemas de Concierto en el País Vasco y Navarra, y los que se pretenden imponer a través de las reformas de los Estatutos de Autonomía. Y, por otra parte, la redistribución de la riqueza requiere que el sistema fiscal mejore su control sobre todas las fuentes de renta y no penalice, como ocurre actualmente, a los trabajadores asalariados mientras privilegia a los perceptores de rentas del capital. El refuerzo de los servicios públicos y la seguridad social –no permitiendo que se deterioren por dejadez intencionada para fomentar luego su privatización- ha de ser una de las prioridades de nuestro partido. En resumen: un nuevo partido para garantizar la unidad institucional y la coordinación tanto legal como fiscal del Estado de Derecho, así como su rigurosa laicidad y optimización de servicios públicos, a fin de posibilitar la real igualdad de los ciudadanos en el ejercicio de sus libertades democráticas.Este ejercicio plañidero y lleno de buenos deseos e intenciones, está sacado del programa de PSOE y del PSC con un poco de rimel cerebral. Primeras propuestas Avanzamos algunas de nuestras propuestas principales. 1 - Reforma de la Constitución, centrada en tres ámbitos principales: a) cierre del modelo territorial mediante la atribución al Estado de un conjunto de competencias fundamentales (por ejemplo educación y fiscalidad, además de las que tiene actualmente) que no deben ser delegadas. Igualdad básica de competencias para todas las Comunidades Autónomas. Desaparición de la referencia a los “derechos históricos” y de la disposición transitoria cuarta relativa a la eventual fusión de la CAV y la Comunidad foral de Navarra. b) mejora y refuerzo de los derechos y obligaciones individuales, que deben ser estrictamente iguales para todos los ciudadanos del país, sin someterlos a discriminaciones territoriales, ideológicas ni religiosas, así como a políticas de supuesta “normalización lingüística” o a precedencia de los nativos sobre los inmigrantes de otras partes de España. c) mejora de la división de poderes, en especial reforzando la autonomía del poder judicial respecto al ejecutivo (revisión del papel del Fiscal General, por ejemplo) y el legislativo, consolidando la unidad del sistema judicial en todo el país y evitando su despiece en sistemas autonómicos independientes. También deben buscarse fórmulas que garanticen la independencia y profesionalidad del Tribunal Constitucional, del Tribunal de Cuentas y de los Órganos Reguladores de carácter económico, eliminando su dependencia del poder ejecutivo. 2 - Para hacer efectiva la laicidad del Estado, revisión de los actuales acuerdos concordatarios con la Santa Sede y con las demás confesiones religiosas. 3 - Reforma de la Ley Electoral, que deberá corregir la desproporcionada representación de los grandes partidos revisando el sistema de circunscripciones electorales y acabar con la excesiva preponderancia de los partidos nacionalistas, a los que se concede en la práctica un poder de arbitraje que da origen a la extensión de lo que hemos llamado “nacionalismo obligatorio”, así como de sus imitaciones regionalistas. 4 - Promover cuantas medidas políticas aumenten y refuercen la calidad de la educación pública laica y de la investigación científica y se opongan a la difusión del fanatismo y de la ignorancia, incluyendo la introducción de asignaturas concebidas para enseñar los principios éticos y políticos comunes a todos los españoles con independencia de su lengua materna, lugar de residencia o creencias religiosas e ideológicas. En este sentido, reclamaremos el escrupuloso cumplimiento del derecho a la escolarización en la lengua materna, atacado y negado en varias comunidades autónomas, y nos opondremos a toda medida de discriminación política y social basada en supuestos lingüísticos considerados normalizadores por el nacionalismo, defendiendo en cambio la normalidad de la prevalencia de la lengua común sobre la particular, que si bien debe ser reconocida, protegida legalmente y empleada por la Administración para garantizar el bilingüismo donde éste exista realmente, de ningún modo debe imponerse a los ciudadanos como requisito indispensable para ejercer cualquier empleo público o tener un negocio privado. 5 - Medidas de regeneración democrática que vinculen más estrechamente a los representantes políticos con sus representados –examinando la posibilidad de introducir un sistema electoral con listas abiertas, la elección directa de los cargos personales principales como presidencias de gobiernos (nacional y autonómicos) o alcaldías, la limitación de mandatos-, e introduzcan incompatibilidades más rigurosas entre el ejercicio de cargos públicos y negocios privados. También propondremos medidas que prevengan pactos poselectorales que desvirtúen o tergiversen el resultado electoral, que hagan más transparente la financiación de los partidos políticos y mejoren su autonomía de los grandes poderes económicos. 6 - Medidas para combatir el terrorismo que pongan el énfasis en la derrota de ETA y de las demás organizaciones terroristas, combatiendo sus acciones violentas, persiguiendo su financiación e impidiendo su justificación política e ideológica. En sus peores manifestaciones, el terrorismo debe ser considerado un crimen contra la humanidad, de manera que los delitos terroristas sean imprescriptibles y sujetos a jurisdicción universal. En ningún caso debe ser considerado como una forma aceptable o justificable de la acción política, y debe ser proscrito en todas las sociedades. 7 - Medidas económicas y sociales que, respetando la estabilidad macroeconómica, promuevan el desarrollo y la competitividad de la economía española, corrigiendo las desigualdades regionales. El Estado ha de mejorar la educación, formación y seguridad de los trabajadores, propiciar por medio de las infraestructuras la integración del mercado interior, favorecer la investigación y la innovación en las empresas, y garantizar la libertad económica el ejercicio de la competencia. 8 - Política internacional sensible a las transformaciones consecuencia de los procesos de globalización e integración mundial, incluyendo el intercambio de grandes poblaciones de distinta tradición cultural a través de la inmigración económica y política, con vistas a lograr que estos grandes cambios, en lugar de favorecer la intolerancia cultural, el fundamentalismo religioso y la tiranía política, impulsen el progreso de la humanidad y el libre desarrollo de la civilización y de los principios democráticos universales en todo el mundo. Que, por otra parte, corrija el apoyo prestado a regímenes autoritarios o populistas tanto en Latinoamérica como en el norte de África, dando una respuesta justa y equitativa a la deuda moral que los españoles tenemos contraída con el pueblo saharaui. Que, afirmando la soberanía nacional en los foros internacionales, promueva también la profundización de la integración europea, fortaleciendo a la Unión Europea en los terrenos político y de defensa para que los europeos podamos encontrar el lugar que nos corresponde en el concierto internacional. Con respecto a Europa, queremos afirmar nuestra confianza en la consecución de una Unión profundamente democrática, que progrese en la abolición de las fronteras interiores, favorezca la libertad de circulación y residencia de los ciudadanos europeos y persiga la convergencia fiscal, jurídica y educativa de los Estados europeos. 9 – Medidas racionales en política medioambiental que hagan compatibles el desarrollo económico y tecnológico con la protección del medio ambiente y especialmente de la biodiversidad, potenciando el ahorro energético, la investigación del cambio climático y las posibles medidas correctoras, la mejora de la legislación protectora de espacios naturales, y la mejora progresiva de la calidad ecológica de las ciudades y del conjunto del territorio, oponiéndonos a la destrucción del litoral y de áreas naturales sensibles por una urbanización abusiva o usos inadecuados. Conclusión: Ninguno de los grandes partidos nacionales actuales -menos aun los nacionalistas- defiende propuestas equivalentes a las nuestras. Su firmeza contra el nacionalismo obligatorio resulta discutible, pues ninguno ha dejado de hacer concesiones que atacan la igualdad de la ciudadanía española en materia lingüística, educativa, fiscal o de servicios públicos. Tampoco ninguno propone la reforma de la Constitución que, lógicamente, necesita adaptarse a las nuevas condiciones políticas del país y a un mundo en permanente cambio. Ni propugnan una reforma de la legislación electoral que quizá perjudicase sus expectativas, a pesar de que mejoraría la democracia al conseguir una representación más proporcionada delas corrientes sociales existentes, combatiendo el auge de la abstención y de la aversión a la política. Ninguno insiste en profundizar el laicismo del Estado para hacer frente al auge del fundamentalismo religioso, a las intromisiones exageradas del clero en la enseñanza pública y a la multiplicación de políticas identitarias que pretenden dictar los sentimientos de pertenencia y comunidad. Ninguno, finalmente, está interesado en proponer reformas que revitalicen la democracia mermando el poder de los aparatos de los partidos en beneficio de una deliberación pública y abierta, más allá de la alienación sectaria y del dogmatismo carente de ideas.Estas son, en cambio, las propuestas que hace nuestro partido. Sólo aspira a existir mientras sea necesario para resolver los problemas que nos preocupan. Nos obliga a nacer el inmovilismo conformista de los partidos ya existentes, y estamos convencidos de que las reformas que proponemos son indispensables para hacer frente con éxito a la disgregación del Estado, para conseguir la derrota del terrorismo sin pagar precio político alguno, y sobre todo para aumentar la libertad e igualdad de todos nosotros. Creemos que estas ideas y objetivos políticos no son, en sí mismas, ni de izquierdas ni de derechas, sino que pueden ser compartidas por cuantos quieren el progreso de nuestro país, España, y una democracia más libre e igualitaria que lo haga posible. Conclusión:Este partido con estos planteamientos es un fracaso anunciado, pues si bien es verdad que cualquiera que salga diciendo “vótame” cosechará votos dado la mísera representación política española, no lo es menos la profunda desconfianza actual de los españoles hacia la clase política. Además tenemos la desastrosa experiencia de C`s, cuyo fracaso lo ha constituido el apartar o negar a los afiliados una actividad para la que habían acudido a su llamada. Está claro que ese error trata de evitarlo el nuevo partido, pero incurre en el de crear una plataforma electoral, camuflada de partido político. Ni una ni otra cosa va a salir al gusto de los redactores de este documento. Ello no contradice la conveniencia de participar en su gestión y actuación, esperando contar con los elementos militantes más cualificados que protagonizarán una nueva escisión en su oportuno momento. P.D.
Jeremy of Toboso/Por qué un nuevo partido.(UPyD).-Partimos de un supuesto revolucionario: que los ciudadanos no nacen siendo ya de izquierdas o de de derechas ni con el carnet de ningún partido en los pañales. Vamos aún más lejos, a riesgo de escandalizar a los timoratos: consideramos a los ciudadanos capaces de pensar por sí mismos y de elegir en consecuencia, de acuerdo con las ofertas de los partidos y su experiencia de la situación histórica que vivimos. Por tanto no creemos que nadie esté obligado a votar siempre lo mismo o a resignarse a las opciones políticas vigentes, cuando ya le han decepcionado anteriormente.Cojonudo. Después de soltar cuatro chorradas obvias y ampulosas, nos vienen a contar que los votantes decepcionados “pueden” votar a una nueva opción política. Es difícil superar tanta banalidad introductoria en la declaración de intenciones de un nuevo partido.Ser considerados de izquierdas o derechas no nos parece el centro del problema, aunque nos apiadamos cordialmente de quien carece de mejores argumentos para descalificar al adversario. En realidad, ni la izquierda ni la derecha son ideas platónicas, invulnerables al paso del tiempo y a los cambios sociales. Cuando hablamos de izquierda o derecha no estamos refiriéndonos a la Guerra Civil, ni a la Segunda Guerra Mundial, ni a la Revolución Rusa o Francesa… sino a los muy concretos partidos que se ponen esa etiqueta en el día de hoy. Y resulta evidente que ha habido notables transformaciones: por ejemplo, ayer la izquierda y la derecha parecían representar clases o niveles económicos, pero hoy abundan los multimillonarios estruendosamente izquierdistas (sobre todo en medios de comunicación o artísticos) y asalariados modestos que son belicosamente derechistas. Nosotros no tenemos reparo en declarar que si ser de izquierdas ahora es apoyar en España las exigencias nacionalistas o separatistas, la asimetría regional o el diálogo político con los terroristas, y en política exterior tener como referentes a Fidel Castro o Chávez… entonces somos de derechas. Y que si pertenecer a la derecha exige considerar la homosexualidad una enfermedad (y el matrimonio entre personas del mismo sexo una indecente aberración), un delito el aborto o la experimentación genética con fines curativos, y tener a los padres por exclusivos responsables de la formación ética de sus hijos aún en cuestiones cívicas, además de estar obligados a apoyar la invasión de Irak, o a considerar inalterable la distribución de la renta y resignarse ante la pobreza de millones de hombre y mujeres… pues entonces no habrá más remedio que ser de izquierdas.En este párrafo hay dos cosas a señalar. El concepto de clase está indisolublemente ligado al papel objetivo que ocupan en la producción material de la sociedad. Por tanto, individualizar el papel de esas clases es distorsionar la cuestión, porque pueden existir y de hecho han existido siempre, individuos perteneciente a una clase que contradigan el rol de la clase a la que pertenecen, tanto en la burguesía como en el proletariado, conceptos ambos precisados de revisión en la actualidad. De hecho, el proletario individual es en general conservador y aún reaccionario por razones obvias, dada la mayor opresión ideológica a la que está sometida su clase. Por el contrario, los movimientos revolucionarios tienen sus inicios en clases más cultas y dominantes socialmente, y en general son sus individualidades las que acaudillan movimientos de rebelión social. Por otra parte las clses POR SI MISMAS no son revolucionarias o no pues dependen en el contexto histórico y económico que actúan. Por ejemplo los obreros en los años 30 en Alemania o la burguesía revolucionaria de la Ilustración. Al respecto hay un artículo de un profesor chino, “El reparto del patrimonio familiar” relativo a los actuales campesinos “celestes”.Esto refiere también a otro problema generalmente mal entendido y se trata de la representación política de las clases sociales. A tal efecto, saco del “18 Brumario de Luis Bonaparte” de Marx, la siguiente frase aclaratoria, -aunque está más clara en otras ediciones. “Tampoco debe creerse que los representantes democráticos son todos shopkeepers o gentes que se entusiasman con ellos. Pueden estar a un mundo de distancia de ellos, por su cultura y su situación individual. Lo que les hace representantes de la pequeña burguesía es que no van más allá, en cuanto a mentalidad, de donde van los pequeños burgueses en modo de vida; que, por tanto, se ven teóricamente impulsados a los mismos problemas y a las mismas soluciones a que impulsan a aquéllos prácticamente, el interés material y la situación social. Tal es, en general, la relación que existe entre los representantes políticos y literarios de una clase y la clase por ellos representada.”La segunda cosa es que se hace la picha un lío con la lateralidad, para acabar diciendo más adelante que son “progresistas”, lo que deja la cosa tan oscura como si no lo hubiera dicho, o que si fuesen de izquierdas, ¿cual viene a ser la diferencia?. ¿Acaso no es lo mismo jugar al fútbol que al balompié?.Y además, usa el relativismo, si...de izquierdas; si...de derechas; si...(se puede añadir), de arriba, de abajo, del centro y padentro.Más vueltas a la noria y a la perdiz de las que ya llevamos mil. La claridad conceptual no es, como vemos, una virtud del nuevo partido.Para evitar este falso dilema, nosotros preferimos hablar de progresismo en
vez de izquierda o derecha. Ser progresista es luchar contra las tiranías que pisotean la democracia formal, así como contra la miseria y la ignorancia que imposibilitan la democracia material. Y ni los actuales partidos de izquierda ni los de derechas tienen el monopolio del progresismo, aunque ambas tradiciones políticas han contribuido a él. A nosotros nos gustaría ser capaces de aprovechar los elementos positivos de unos y de otros, pero sin tener que cargar con sus prejuicios y resabios reaccionarios, que existen en los dos campos. No denunciamos que los partidos actuales lo hagan todo mal, sólo señalamos que ninguno lo hace tan bien como para que debamos renunciar a buscar alguna alternativa mejor.Ser progresista, además, significa creer que la actividad política puede y debe mejorar las condiciones de nuestra vida como colectividad: a algunos no les interesa la política más que como medio para defenderse del Estado, pero nosotros queremos lograr por medio de la política un Estado que nos defienda mejor a todos. Los ciudadanos no podemos excluirnos de la vida política, ni refugiarnos cuando no nos gustan las leyes o las decisiones gubernamentales en la abstención o en la renuncia a exigir el respeto a nuestros derechos y libertades. Porque, queramos o no, sí que es en nuestro nombre como se legisla o se gobierna: luego no hay más remedio que implicarse para que nuestras ideas tengan voz y estén lo mejor representadas que sea posible. Por eso emprendemos esta aventura y recabamos el apoyo de nuestros conciudadanos.
distintos, pero no por la España asimétrica de los territorios enfrentados, radicalmente contraria al principio democrático de igualdad. No queremos un Estado de Derecho uniforme ni mucho menos uniformado pero sí desde luego unitario y descentralizado. El fetichismo de la diferencia a ultranza nos parece una insigne majadería política, de la que viven unos cuantos iluminados y numerosos mangantes de la política local. Creemos que en España se está reeditando el viejo caciquismo, es decir, que dueños cuasi-feudales de cada región hacen y deshacen en su territorio halagando el narcisismo localista y comprando luego la benevolencia gubernamental a base de apoyos hábilmente negociados en el parlamento estatal. Por ello uno de nuestros objetivos es conseguir un peso suficiente en el Parlamento español como para poder contribuir a formar alternativas de gobierno libres de hipotecas nacionalistas.La España plural es una de las muletillas de los socialistas que más se parece a una lección de gramática, tanto como la asimetría es una de dibujo; uniforme y uniformado, unitario y descentralizado, corresponde a la sastrería o al lateral izquierdo de un equipo. Un rayo claro muy comprensible por el común de los españoles. Y desde luego miente como quiere, cuando dice que los nacionalistas “han comprado” la anuencia del gobierno, cuando todo indica que es el gobierno quién ha acelerado la descomposición que se venía fraguando por unos y por otros; no es cuestión de grados de responsabilidad, es comprensión del origen y núcleo del problema, porque sólo así se puede recetar la medicina adecuada.
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Este decálogo puede ser firmado hasta por el PP e incluso por el PSOE. No se ve entonces a santo de qué va a prosperar este partido si no es porque les caiga más “simpático” a sus votantes, cosa que puede ocurrir pero en mínimas proporciones. Tanto más cuando se presenta como “salvador” de una situación para la que sólo pide el voto, dado que el trabajo político no podrá contar con militantes efectivos hasta que en varios años resuelvan su congreso.
Muchos son los llamados y pocos los escogidos. La vida produce, filtra y depura a los mejores, en el fragor de las batallas. (Confucio de la Mancha) SiR Lejarza Argelaguer-Garrotxa Llierca

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Hola a todos:
UPyD el partido que "tomará de la solapa" a quienes "no defienden las libertades"
En la presentación oficial de Unión, Progreso y Democracia, el partido encabezado por Rosa Díez y Fernando Savater, la ex europarlamentaria ha anunciado que buscarán la "regeneración democrática" y la "recuperación" de la política para los ciudadanos. Díez, muy dura con el plan secesionista de Ibarretxe y la "degradación constitucionalista" que supone la "destrucción de los símbolos", ha dicho, en compañía de Savater, Buesa, Boadella y Vargas Llosa, que su partido nace para "tomar de la solapa" a quienes "no defienden las libertades".
La presentación oficial del UPD tuvo lugar en el auditorio de la madrileña Casa de Campo, abarrotado de un público que siguió con entusiasmo y continuas ovaciones las intervenciones del director teatral Albert Boadella, del filósofo Fernando Savater y el escritor Mario Vargas Llosa, que precedieron a Rosa Díez en el uso de la palabra.
Además de una reforma electoral para evitar que se siga primando el peso "desproporcionado" de los nacionalistas en el Parlamento, la eurodiputada anunció que su partido planteará una reforma de la Constitución para revisar la distribución de competencias, y se preguntó a modo de ejemplo si tiene sentido que haya 17 leyes educativas en España.
En un escenario donde figuraba el logotipo del partido –sus siglas impresas sobre un fondo magenta– una bandera europea y la enseña nacional, la dirigente del UPD hizo una encendida defensa del uso público de la bandera española, acogida con fuertes aplausos. Dijo que en España se está produciendo una "degradación del orden constitucional" de la que es muestra la "destrucción de sus símbolos", como la quema de fotografías del Rey o la ausencia de la bandera en edificios públicos.
Una bandera vista "en demasiados féretros"
Los aplausos arreciaron cuando señaló hacia el lugar donde había sido colocada la enseña para proclamar que "nuestra bandera" no es sólo "una tela", sino que representa "los derechos de los españoles" y además ella ya la había visto "en demasiados féretros". La convocatoria de un referéndum sobre el futuro del País Vasco por parte del lehendakari Juan José Ibarretxe también mereció un capítulo de su discurso.
Reprochó al jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que no haya dado una respuesta más contundente a ese "chantaje" para aclarar que el Estado utilizará "todos sus instrumentos" para que "no se ponga ni una urna en ningún pueblo remoto del País Vasco". Rosa Díez dijo que el UPD apuesta por "regenerar la democracia" para "caminar hacia un país de ciudadanos libres e iguales" y explicó que busca "recuperar" para los ciudadanos la política, "secuestrada" por los grandes partidos.
La defensa "sin complejos" del modelo de Estado tratando de "recomponer" los consensos básicos perdidos con el PSOE es otro argumento que lanzó acompañado de una idea que repitió varias veces: la necesidad de un partido nuevo que "tome de la solapa" a quienes tienen la obligación de defender las libertades y no lo hacen.
Ciudadanos, presentes en el acto
Antes, el actor Albert Boadella había bromeado sobre la distinción entre derechas e izquierdas para luego aplicar a España las palabras de Hamlet: "Algo huele a podrido en Dinamarca". Para él, este partido es necesario ante la "inquietante putrefacción de las estructuras políticas españolas". El filósofo Fernando Savater se quejó por la "violencia" que se ejerce contra los símbolos institucionales y dijo que él quería ver la bandera "porque eso quiere decir que allí van a defender mis libertades públicas".
Mario Vargas Llosa describió un panorama político en el que el PSOE ha dejado de ser un "dique" para contener los nacionalismos que socavan la transición y en el que el PP, con cuya política económica reconoció estar de acuerdo, sólo tiene un sector liberal minoritario que no logra influir en su ideario. Por ello consideró que el nuevo partido puede movilizar a muchos "desencantados" de derecha e izquierda, principalmente jóvenes.
Entre los invitados estuvieron dirigentes de Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía, encabezados por Albert Rivera.
Señora de la limpieza-Libertad Digital | 30-09-2007 - 00:26:26 GMT 1 #
UPyD nuevo partido como una opción urgente para regenerar la democracia
La presentación oficial del UPD tuvo lugar en el auditorio de la madrileña Casa de Campo, que estuvo abarrotado de público
La ex parlamentaria socialista Rosa Díez presentó en Madrid su partido Unión, Progreso y Democracia (UPD) como una fuerza "necesaria y hasta urgente" para defender "sin complejos" el "orden constitucional", "tomar de la solapa" a quienes no lo hacen pese a ser su obligación y "regenerar la democracia".
La presentación oficial del UPD tuvo lugar en el auditorio de la madrileña Casa de Campo, abarrotado de un público que siguió con entusiasmo y continuas ovaciones las intervenciones del director teatral Albert Boadella, del filósofo Fernando Savater y el escritor Mario Vargas Llosa, que precedieron a Díez en el uso de la palabra.
Además de una reforma electoral para evitar que se siga primando el peso "desproporcionado" de los nacionalistas en el Parlamento, Díez anunció que su partido planteará una reforma de la Constitución para revisar la distribución de competencias, y se preguntó a modo de ejemplo si tiene sentido que haya 17 leyes educativas en España.
En un escenario donde figuraba el logotipo del partido, sus siglas impresas sobre un fondo magenta, una bandera europea y la enseña nacional, la dirigente del UPD hizo una encendida defensa del uso público de la bandera española, acogida con fuertes aplausos.
Dijo que en España se está produciendo una "degradación del orden constitucional" de la que es muestra la "destrucción de sus símbolos", como la quema de fotografías del Rey o la ausencia de la bandera en edificios públicos.
Los aplausos arreciaron cuando señaló hacia el lugar donde había sido colocada la enseña para proclamar que "nuestra bandera" no es sólo "una tela", sino que representa "los derechos de los españoles" y además ella ya la había visto "en demasiados féretros".
La convocatoria de un referéndum sobre el futuro del País Vasco por parte del lehendakari Juan José Ibarretxe también mereció un capítulo de su discurso.
Reprochó al jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que no haya dado una respuesta más contundente a ese "chantaje" para aclarar que el Estado utilizará "todos sus instrumentos" para que "no se ponga ni una urna en ningún pueblo remoto del País Vasco".
Rosa Díez dijo que el UPD apuesta por "regenerar la democracia" para "caminar hacia un país de ciudadanos libres e iguales" y explicó que busca "recuperar" para los ciudadanos la política, "secuestrada" por los grandes partidos.
La defensa "sin complejos" del modelo de Estado tratando de "recomponer" los consensos básicos perdidos con el PSOE es otro argumento que lanzó acompañado de una idea que repitió varias veces: la necesidad de un partido nuevo que "tome de la solapa" a quienes tienen la obligación de defender las libertades y no lo hacen.
Antes, el actor Albert Boadella había bromeado con gran éxito sobre la distinción entre derechas e izquierdas para luego aplicar a España las palabras de Hamlet: "Algo huele a podrido en Dinamarca". Para él, este partido es necesario ante la "inquietante putrefacción de las estructuras políticas españolas".
El filósofo Fernando Savater se quejó por la "violencia" que se ejerce contra los símbolos institucionales y dijo que él quería ver la bandera "porque eso quiere decir que allí van a defender mis libertades públicas".
Mario Vargas Llosa describió un panorama político en el que el PSOE ha dejado de ser un "dique" para contener los nacionalismos que socavan la transición y en el que el PP, con cuya política económica reconoció estar de acuerdo, sólo tiene un sector liberal minoritario que no logra influir en su ideario.
Por ello consideró que el nuevo partido puede movilizar a muchos "desencantados" de derecha e izquierda, principalmente jóvenes.
Entre los invitados estuvieron dirigentes de Ciudadasnos-Partido de la Ciudadanía, encabezados por Albert Rivera.
Anonimo | 30-09-2007 - 00:34:22 GMT 1 #
Presentación pública en Madrid de Unión Progreso y Democracia.-Más de un millar de personas se han congregado en el teatro de la Casa de Campo de Madrid, en el acto de presentación del nuevo partido político, Unión Progreso y Democracia (UPyD).Tras la designación por el grupo promotor de PlataformaPro de los organos de dirección política del partido, se ha celebrado el acto público en el que han intervenido:
Albert Boadella (video1, video2) Fernando Savater (video3, video4) Mario Vargas LLosa (video5, video6) Rosa Díez (video7, video8, video9, video10)
Pueden ver los videos de sus intervenciones pinchando en los enlaces superiores.
En unos días se publicará toda la información en la nueva web del partido (www.upyd.es)
Videos | 30-09-2007 - 11:14:01 GMT 1 #
Hola,
yo también escribo en mi blog y publico noticias de UPyD, espero que el partido funcione.
http://estrelladecombate.blogspot.com/
Saludos.
Estrella de Combate | 01-10-2007 - 20:33:36 GMT 1 #
ESTO ES LO QUE YO PENSABA HACE TIEMPO Y LO ESCRIBÍ EN UNA CARTA AL DIRECTOR DE UN PERIODICO
CREO QUE LO VEMOS PARECIDO.
APUNTADME AL PARTIDO QUE...
YA CONOCEMOS
EL PARTIDO DESCONOCIDO
Tenemos unos partidos que nos privan de una verdadera opción en lo que realmente nos importa.
Muchos deseamos:
Tener garantías de un eficaz funcionamiento independiente de la justicia, con jueces escogidos democráticamente por sus conocimientos y currículum, sin interferencia política en sus nombramientos y de los que sea imposible adivinar la sentencia futura en función de su color ideológico, y con medios para investigar y juzgar suficientes.
Que las listas de los candidatos sean abiertas, para poder suprimir de ellas a los que creemos personajes corruptos.
Cambiar la ley que permite los nombramientos por libre designación según criterio personal de confianza en el candidato, que permite los enchufismos generalizados.
Independencia y control de los tribunales de las oposiciones a cargos públicos de forma que sean nombrados con independencia de los políticos y con responsabilidad penal en caso de falsas calificaciones de los resultados. Exámenes verificables y a disposición pública.
Costes de las inversiones controlados con criterios cuantificables y claros. Comparados
con los de mercado y con adjudicaciones hechas por técnicos competentes y sin voto político que tergiverse la adjudicación
Una ley que castigue las falsas promesas hechas en campaña electoral y que después no se cumplen.
Partidos que vigilen a su propio rebaño con eficacia y sin protección por sus errores y sobornos.
Dedicación especial de la justicia e independiente intervención en los casos de corruptelas económicas y abusos de poder de cualquier tipo.
¿Verdad que los que así pensamos no tenemos partido al cual votar?
17 de junio de 2007 13:32
Salvador Galmés Nicolau | 02-10-2007 - 12:57:20 GMT 1 #