Monocracia, síncope aberrante,el gobierno de los monos...
Carlo Frabetti /Monocracia .-Para decir que España, Francia, Reino Unido, Alemania o Italia son democracias, hay que ser un necio o un hipócrita. Lo que significa que la mayoría de los europeos son necios o hipócritas, o ambas cosas a la vez. Es un diagnóstico muy duro y muy preocupante, pero inevitable. Por otra parte, no debería sorprendernos demasiado: los propios Evangelios, entre otros referentes de sabiduría y piedad, identifican a los malos con los ricos (el camello y el ojo de la aguja, la parábola de Epulón y Lázaro, etc.). Y lo que vale para los individuos vale, mutatis mutandis, para los países: en la batalla global que actualmente está librando la humanidad contra sí misma, los malos, en todos los frentes (económico, político, ecológico, bélico), son los países ricos. Y para que un país sea malo, no sólo tienen que serlo sus gobernantes: necesitan la complicidad activa o pasiva de gran parte de la población. Lo cual, en las supuestas democracias occidentales, significa que los gobiernos necesitan la complicidad de la mayoría de los votantes. Lo tenemos muy claro cuando hablamos de la Alemania de Hitler y nos escandalizamos del amplio apoyo popular que tuvo el nazismo, pero en el caso de Estados Unidos y sus aliados europeos tendemos a mostrarnos más indulgentes.En el caso concreto de la «España democrática», las pruebas que demuestran que no es ni lo uno ni lo otro son tan abundantes que harían falta varias páginas sólo para enumerarlas. Y además son cada vez más difíciles de ocultar -tan difíciles de ocultar como las bases de Rota y Torrejón o las actividades criminales de la CIA en los aeropuertos españoles-. Cada vez más personas tienen evidencias directas de la brutalidad institucional y de la impunidad con que los funcionarios pueden maltratar o incluso matar a personas indefensas. Millones de telespectadores han visto a un heroico defensor de nuestras fronteras patear a un inmigrante caído en el suelo tras intentar saltar la verja de la vergüenza, o a un antidisturbios abriéndole la cabeza a una estudiante que estaba hablando por teléfono, o a unos mossos d'escuadra apaleando a un hombre y a una mujer esposados. Millones de personas han visto, en un largometraje exhibido en las salas comerciales (el documental «La pelota vasca», de Julio Medem), a una mujer que denunciaba (sin que nadie la desmintiera posteriormente) haber sido sometida durante cinco días a torturas y vejaciones sexuales en un cuartel de la Guardia Civil. Millones de personas han visto condenar a Iñaki de Juana a tres años de cárcel por un par de artículos de opinión... Y esto significa, volviendo al diagnóstico inicial, que cada vez es más difícil echarle la culpa del criptofascismo actual a la mera necedad (que etimológicamente es sinónimo de ignorancia: ne scio), y que hay que llegar a la conclusión de que vivimos en un país de fariseos que, con tal de salvaguardar sus mezquinos privilegios, están dispuestos a aceptar las justificaciones más grotescas para las injusticias más flagrantes. Un fascista es un burgués asustado, y el poder se encarga, agitando sin cesar el espantajo del «terrorismo», de que el miedo no decaiga. El año pasado hubo en el Estado español más de setecientas denuncias por torturas, y en las comisarías y cuartelillos (por no hablar de las cárceles) murieron más detenidos que mujeres a manos de sus parejas; sin embargo, todo el mundo habla de la violencia de género, pero nadie de la violencia de clase. Todo el mundo habla del «terrorismo islámico» y el «terrorismo de ETA», pero nadie habla del terrorismo de Estado, el único terrorismo que, con el diccionario en la mano, merece realmente ese nombre.Y nadie habla tampoco de la monarquía impuesta por Franco, y los que se atreven a hacerlo, aunque se limiten a decir verdades irrefutables y a exponer datos ampliamente documentados, corren el riesgo de ser condenados por «injurias a la Corona». En la «España democrática» (las comillas indican el uso irónico de ambos términos) se puede decir, por supuesto, que alguien que se enriquece desmedidamente al acceder a un cargo público es sospechoso de corrupción, y que un potentado que se divierte matando osos es un ser despreciable, y millones de personas suscribirían ambas afirmaciones; pero si resulta que algún Borbón pudiera estar relacionado con alguno de estos supuestos, no está permitido sacar las conclusiones lógicas de las anteriores premisas y exponerlas públicamente (Arnaldo Otegi está en la cárcel por un «delito silogístico» de este tipo). Y es que la cohabitación de monarquía y democracia no sólo
no es compatible con una mínima coherencia política, sino ni siquiera con la lógica más elemental; su híbrido contra natura, su síncope aberrante, es la monocracia: el gobierno de los monos, la irracionalidad al poder en el planeta de los simios.SiR Lejarza Argelaguer-Garrotxa Llierca

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El director general de ZP, de la Policía y de la Guardia Civil de Franco avisa, "Alerta dos". El Gobierno sabe que ETA quiere hacerse notar en la precampaña electoral y lo avisan con "Alerta dos" para no pillarse los dedos con la "Alerta uno", que parece menos. Joan Mesquida ha advertido que los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado se encuentran en situación de "Alerta dos", sí Eta insiste, se aplicará la "Alerta tres".ZP estaría dispuesto a llegar hasta "Alerta cuatro, cinco ó seis .
ZP: Alerta uno, dos, tres y cuatro... | 04-01-2008 - 16:09:31 GMT 1 #
Se terminó la pesadilla porque tras 20 meses de gobierno de Prodi, Rifondazione Comunista, con su entrada en el gobierno, ha renunciado para siempre a componer una izquierda de clase. Desde ahora representa un reformismo moderado con vocación gubernamental y con la ambición de ocupar el puesto dejado por los DS (Democratici di Sinistra) quienes se han unido al Partito Democratico (PD), acercándose más aún a la derecha. De hecho, todas las formaciones de izquierdas se han estado acercado progresivamente, ocupando a su vez el puesto dejado por otras que se han movido más a la derecha. Con todo este movimiento, el único espacio que ha quedado vacío, desangrado, es el de la izquierda comunista. Para ilustrarlo, Fausto Bertinotti y lo que queda de su partido (roto, fraccionado y en caída libre en las encuestas) en lugar de iniciar una reflexión seria sobre la necesidad de reconstruir la oposición para cambiar las relaciones de fuerza en la sociedad, propone salir de la crisis con un gobierno institucional para realizar reformas, declarándose dispuesto a hablar con la derecha y afirmando que "Berlusconi es un interlocutor fiable". Propone además la constitución de un partido único de izquierdas, al igual que hizo Achille Ochetto y la llamada escisión della Bolognina. El PCR que se formó en 1996 como contestación a la elección del Partido Comunista Italiano, ahora, 12 años después, propone lo mismo para Rifondazione. es decir, la fusión de este partido dentro de uno llamado Arcoiris, que alinea a Rifondazione Comunista (PRI), Partito dei Comunisti Italiani (PDCI), Sinistra Democratica (SD) y Verdi. Por tanto, no es ninguna novedad puesto que con el Partido de la Izquierda Europea Bertinotti ya se encaminaba en esta dirección.
Se termina una pesadilla porque 4 formaciones de la izquierda considerada radical, PRI, PDCI, SD y Verdes, y que formaban un grupo de 150 parlamentarios han traicionado a su electorado sacrificándose por la lógica del poder. Era ingenuo pensar que esos 150 parlamentarios, de los que al menos un 70% se declara comunista, habrían podido expresarse dentro del gobierno. El resultado es que en estos 20 meses de gobierno, "nuestros" 150 "héroes" ha aportado su significativa contribución para hacer de Italia un país menos igualitario y mucho más injusto, aprobando las peores leyes liberticidas y defendiendo los derechos del capital a costa de los trabajadores. Leyes que ni el propio Berlusconi pudo aprobar por la gran oposición social. Han votado a favor de la guerra en Afganistán y en el Líbano, un decreto sobre seguridad nazistoide, una ley de financiación que retrasa la jubilación 5 años, a favor del rearme de nuestro país, las misiones militares, el aumento de las partidas para Defensa (un 32% más con el gobierno Prodi), los centros de acogida temporal, verdaderos campos de concentración para inmigrantes, han matado el movimiento que Bertinotti decía representar y han desencadenado la antipolítica, que es el fruto de de la caída de la izquierda.
El despertar de la pesadilla habría sido menos amargo si lo hubiese hecho la oposición de izquierdas, si esos 150 compañeros camanduleros hubiesen levantado la cabeza negándose a seguir formando parte de ese gobierno. Pero no fue así. La gota que ha colmado el vaso del tambaleante gobierno ha venido de 2 minipartidos centristas "con dirección familiar" (en sentido literal, uno, el UDEUR, compuesto por mujer, marido, familiares, amigos...). Partidos que han sido los tapados de los intereses financieros y de la jerarquía eclesiástica (todo el montaje sobre la falsa censura al Papa en la universidad La Sapienza -véase el artículo El lío del Papa en Rebelion- tenía como objetivo debilitar el gobierno de Prodi).
Se terminó la pesadilla porque el propio gobierno ha dado un espectáculo indecente. Sería demasiado extenso relatar estos 20 meses, por lo que me limitaré al último escándalo. La mujer del Ministro de justicia, Sandra Lonardo (presidenta del consejo de la región de Campania), bajo arresto domiciliario investigada por 7 posibles delitos, su padre detenido, dos tercios del partido centrista "con dirección familiar" investigado y el presidente de dicho partido, UDEUR, Sandro Mastella, Ministro de justicia italiano, investigado por corrupción. Éste dimite y pronuncia soflamas incendiarias contra los jueces, por lo que recibe numerosos aplausos y una ovación en el Parlamento, incluso de "nuestros" 150 "héroes" de izquierdas (salvo los miembros del PDCI). Prodi le pide que se quede, él insiste en dimitir y Prodi dice que le esperará, seguro de que obtendrá una sentencia favorable y para demostrar su confianza no cede su cartera de Ministro de justicia -¡de justicia!- a nadie y el propio Prodi se queda con ese cargo.
Así pues, terminada la pesadilla del gobierno de Prodi y sin tiempo para respirar, seguramente la próxima será peor. Tal y como están las cosas, el escenario que se presenta es el de elecciones anticipadas y la posible vuelta de Berlusconi, quien en 1994 ascendió al poder porque el centro izquierda no hizo una ley sobre el conflicto de intereses y hoy puede volver porque este gobierno no ha realizado ninguna ley sobre el conflicto de intereses, aunque fue lo que prometieron que harían en primer lugar; o incluso un gobierno de transición destinado a cambiar la actual ley electoral que fue calificada por su propio redactor como "una porquería" y con la que está asegurada la ingobernabilidad del país para cualquier coalición, aunque esta ley es la que ha permitido a la izquierda tener 150 parlamentarios en el gobierno. Un segundo escenario, con el aplazamiento de la cita electoral, permitiría una posible victoria de la coalición de centro-izquierda liderada por el alcalde de Roma y secretario del PD, Walter Veltroni. Nada deja presagiar que éste no será peor que Prodi.
la caída del gobierno de Prodi | 29-01-2008 - 09:43:00 GMT 1 #